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  • JK11300 | The Come Up EP12

    JK11300 | The Come Up EP12

    «La Gran Ola de Kanagawa», una de las obras más famosas del japonés Katsushika Hokusai, es una de esas piezas que, nada más ser terminadas, estaban destinadas a trascender en la historia; tanto que hasta inspiró al mismísimo Van Gogh. Desde Japón a Calle 52, con tabla de surf en mano, hoy nos acompaña JK11300.

    ¿Quién es JK11300?

    Yo soy Juan Carlos, un chaval de La Línea que con 14 años o así empezó a hacer música. No teníamos nada que hacer, estábamos en la calle, en la casa de uno o de otro. Luego uno empezó a rapear, otro hacía otra cosa y acabó surgiendo por ahí. Empezamos tirando, grabando con lo que podíamos. Ahí seguimos, aprendiendo a hacer videos, a producirte, a mezclar, conociendo a gente… Y aquí estamos, haciendo lo que nos gusta.

    ¿Cuál es el punto de inflexión en el que esto se convierte en algo profesional?

    Yo creo que, en verdad, en 2020 o así. Estábamos todos encerrados, yo de hecho me volví de Granada a La Línea. Estábamos todos los chavales allí metidos y buscamos un curro para ganar algo de dinero y montar entre todos un estudio. Allí empezamos a grabar a más chavales porque claro, nosotros habíamos tenido en casa de un colega un micro y todos íbamos para allá. Tú imagínate una casa con cinco chavales, más la madre y los dos perros; organizarte para grabar allí era una locura. Cogimos, pusimos dinero entre todos, buscamos un local, construimos una cabina y empezamos a hacer las cosas un poco más decentes, con más cariño y más tiempo. De todos los que empezamos, solo he quedado yo.

    La pandemia hizo mucha mella en todo el mundo. Dio lugar a darle muchas vueltas a la cabeza y hacer cosas interesantes. Además, aquí en Granada también hay muchos artistas así que no conoce mucha gente. Supongo que en La Línea es más o menos lo mismo.

    Claro, La Línea digamos que es como… Mira, te voy a explicar: cuando nosotros queríamos grabar al principio pensábamos que conseguir dinero para comprar un micro era una locura. En Algeciras, una ciudad de al lado, había chavales más mayores que hacían música, pero no nos la daban porque era como: “Sois de La Línea, ustedes aquí no pintan”. Ahora hay más chavales que le están metiendo y haciendo sus proyectos con más cariño, pero antes no había estudios ni nada. Había estudios de flamenco, pero tu te ibas allí y los notas no te entendían.

    ¿Cuáles son tus influencias a la hora de hacer música?

    Mira, en verdad de chico yo creo que, si te gusta el rap, has sido muy toyaco (risas). Yo me acuerdo que de chico decías que te gustaba el rap y la gente te decía: “Tío, ¿eso qué es?”. Yo al principio escuchaba mucho Triple X, SFDK y todos los grupillos así del sur. Luego en la época de Tuenti le empezó a gustar mucho a la gente Natos y Waor, Arce… Más tarde, me acuerdo que estábamos en casa de un colega y llegó el típico chaval que dices “a ver qué trae el reventao’ este” y nos puso Yung Beef. El primer día nos hacía gracia, pero a la semana siguiente estábamos ahí dándole a hierro. Si te tengo que decir referentes, obviamente a nivel español diría Yung Beef y Dellafuente, por la zona y las vivencias. De hecho, la primera vez que grabé un tema en un estudio fue en el estudio de Antonio Narváez.

    ¿Sí o qué?

    Le hablé a Dellafuente por un correo que tenía él en su Instagram. Le dije: “Mira, estoy en Granada. Quiero grabar música”. Cogió, me dio el número de Antonio y grabé un tema allí. Yo no sabía ni lo que era un reverb ni el auto-tune ni lo que era nada. En cuanto a referentes de fuera, al principio me gustaba Biggie. No lo entendía mucho, pero me gustaba su swag. Luego Kanye West, a nivel sonoro, estético, cultural… También Pharrell, por toda la movida que han creado no solo musical, también cultural. Ya después cuando llegaron Young Thug, Tyga o Chris Brown, que la gente no sabía con qué identificarla.

    Con todo esto que me cuentas, me llama mucho la atención que esté tan alejado de lo que haces: new jazz, sexy drill, surf… ¿Cómo llegas a este tipo de sonidos?

    Esto es como una semilla. Tú plantas una semilla, crece un árbol y se va yendo por diferentes ramas. Si tú estás en eso, al final no tiene nada que ver cómo empezaste a cómo eres ahora. A día de hoy, somos frikis. Si te gusta esto, estás en todo. Todo lo que va saliendo, lo vas escuchando y quizás terminas haciéndolo. También depende de cómo salgan las cosas. Por ejemplo, mi último EP comenzó desde un freestyle que el chavalito que ha producido el proyecto lo escuchó. El chaval resulta que produce que te mueres, además con ese rollo de The Neptunes con el que estaba. Igual con el sexy drill: estábamos todo enfrikados con el sexy drill y apareció Adro, que es un máquina produciendo. Le hablé y me pasó beats durísimos justo de ese género.

    Tu discografía es totalmente polifacética, tanto que los tres proyectos que has sacado este 2025 son totalmente diferentes entre sí. ¿Con qué palabra definirías cada uno de ellos?

    Mira, “topski” es swag (risas). “BLF” es pureza y “SS25” es surf o verano (risas).

    Coincido totalmente con la definición de “SS25”, tu último proyecto. Háblanos un poco sobre él. ¿De dónde surge la idea de “SS25”?

    Pues tío, lo que te digo. Caramelo justo me pilló en ese momento, justo antes de verano. Cuando va llegando el calor es lo típico cuando vives en un sitio de playa: que si quedar con alguien, que si bajar a la playa, ir para un lado o para otro… Te va viniendo ese ambiente. Junto a los beats con ese swag de querer pasártelo bien y disfrutar, cuadra muchísimo con el verano.

    «No sé, cuando llega verano me apetecen ese tipo de cosas más melódicas, felices y animadas»

    JK11300 sobre el sonido de su último proyecto, «SS25»

    Totalmente, es un proyecto súper disfrutón. Si no me equivoco, el lead single es “técnica”. ¿El disco se desarrolló a partir de ese tema o se empezó a conformar desde otro?

    El primero fue “sureña”, la colaboración con Icy Vedo; aunque su cacho vino después. Caramelo le mandó beats a él y un día Vedo subió un cacho y le hablé. Estábamos currando con el mismo productor y con esa hicimos los dos cachos. Y es lo que te digo, escuchaba el beat y me venía la vibra de playa, verano y calor. Ya el estribillo era muy de ese rollo, es “Spring-Summer 2025” cien por cien (risas). A partir de ahí fuimos cuadrando los temas. Ya te digo, Caramelo es un máquina. Con 18 años que tiene, hace unos beats que no sé cómo los hace. Escucho sus beats y no entiendo cómo tiene ese bounce o cómo los sonidos suenan tan orgánicos. Es simple, pero a la vez complejo. Es un loco el chaval.

    Lo de los detalles es muy loco. Esta mañana volviéndolo a escuchar me di cuenta que en “no regular” se samplea un mítico tema de Barry White; “It’s Only Love Doing Its Thing”. Los temas son muy divertidos y disfrutones. ¿Qué tema has disfrutado más haciendo en el estudio con Caramelo?

    A ver, realmente es que no hemos ido ni al estudio. Yo al chaval ni lo he visto en persona. Caramelo simplemente me mandaba los beats, luego le pasaba las voces y lo mezclaba. Ese chaval ha hecho un trabajazo increíble, ¿sabes? Cuando das con alguien que es buena, ya no solo musicalmente, las cosas salen solas. No es que tengamos temas profundos de conversación, pero con cuatro palabras sé que el chaval es cremísima. En cuanto a los temas que más he disfrutado, yo te diría “maloconmala”. Se sale de la estructura típica de un tema de verso-estribillo-verso. Además, es súper raro y experimental, hay elementos raros como delays que él ha puesto. Ese tema está durísimo.

    Me llama mucho la atención cómo hablas de Caramelo. Se nota el cariño y el trato que tienes de cara al productor.

    Admiro bastante más a productores que a artistas. Es como en el tecno, muchas veces la gente no les pone ni cara, pero ven su nombre y van directamente a por él. No les hace falta hablar de algo con palabras para expresar algo. Con los productores es igual. Son chavales que son muy frikis de la música sin ese ego de estar en la pantalla grande. Prefieren estar detrás haciendo algo durísimo cuando realmente deberían estar a nivel del que canta o más. Sinceramente, yo podría coger melodías parecidas a las que hay en el EP, pero nunca las trataría igual que Caramelo. Sin él, el proyecto no sería nada.

    Además, tú también eres productor. Si no me equivoco, “BLF” y “topski” son autoproducidos, ¿verdad?

    Sí, bueno. “topski” tiene algunos temas producidos por otros chavales, pero por lo demás sí.

    Cuéntame un poco acerca del proceso creativo detrás de ellos. ¿Cómo se llega a ambos proyectos?

    “topski” era más una mixtape, muy polifacético todo. Al final, me levanto, estoy produciendo y me sale un beat que quizás va más encaminado hacia un género concreto. No tiene un hilo conductor más allá de que sean géneros actuales que suenen frescos, buscando un sonido propio. En “BLF” si hay algo más de concepto, intentando contar un poco lo que hemos vivido los chavales ahí abajo. También quería asentar una base de que, aunque me gusten géneros actuales y esté todo el rato frikeando o buscando y escuchando cosas. También me gusta hacer un boom bap o un drumless y decir cosas, no solo hablar de swag, por así decirlo (risas).  Era como: “Esta es mi historia, mi realidad. Ahí la tienes”. No quiero que este disco sea como: “Ay, qué fresco”. Esto es lo que es, bro. Esto es la realidad. Escúchatelo, analízalo, entiéndelo y si no lo entiendes, no pasa nada. Yo tenía que soltarlo.

    El otro día me encontré un chaval que subió a Twitter “BLF” y le contesté que era un conocedor”, a lo que él me contestó que no entendía cómo la gente no había hablado de él. A mí me gusta muchísimo, creo que tiene letras muy buenas y con una producción muy cuidada. El tema homónimo puede ser uno de los que más he escuchado este mes. No entiendo cómo ha pasado tan desapercibido.

    Yo es lo que te estaba diciendo, al final esto es un cacho de mi vida. Hay gente que escribe en un diario, otros escriben en Twitter y otros se desahogan de otra manera. Está guapo hacer algo artísticamente redondo con el mismo fin, ¿sabes? Entiendo también que, al final, no tengo un público enorme. Si de determinadas personas, algunos no lo pillan o simplemente les da pereza, no pasa nada. Le llegue a quien le lleguen, me parece bien, ¿sabes? Disfruto la vida que tengo y si algún día, por suerte, puedo vivir de la música, de puta madre; si no llega, yo voy a seguir haciendo música toda mi vida (risas). Cuando tenía 17 años, pillé un micro que valía 30 pavos. Estaba emparanoiadísimo pensando si le iba a sacar rentabilidad después del dinero que me había gastado. A día de hoy, lo agradezco. Nunca he parado de hacer cosas, aprender y pasármelo bien por haberme gastado esos 30 pavos. Que le llegue o no le llegue a la gente creo que es cuestión de tiempo y suerte. Por mucho que tú quieras, da igual que algo sea bueno o malo, eso es subjetivo. La cosa es que te guste a ti y, si le gusta a alguien, de puta madre.

    Es visión que tienes tú sobre la música, es muy bonita. Actualmente, se está perdiendo esa parte artístico-sentimental, tratando así la música como un mero producto en el que solo importan los números y la parte económica.

    Es que ahí es donde muchas veces se cae la película. Yo podría estar aquí diciendo lo que sea o dando un misterio que no tengo. Soy un chaval normal, y hasta hace pocos meses estaba trabajando todos los días y haciendo una vida normal. Lo de tener un personaje también está bien. Al final, artísticamente, todo el mundo tiene un personaje. La cosa es que, si te guías por los números, yo creo que llegará un punto en el que, si algo no te sale, no vas a seguir. Entonces, ¿para qué vas a hacer algo simplemente por el resultado de lo que te va a llegar? Haz lo que te gusta; si mañana estás aburrido y no quieres volver a hacerlo, no lo hagas. Si no, ¿qué sentido tienes? Buscar como un rédito de todo lo que hagas es absurdo. Guárdate cositas para disfrutar, para rédito ya están otras mierdas de la vida.

    Ya que hablamos de disfrute y de hacer las cosas con amor, quería hablar contigo sobre Icy Vedo, uno de tus colaboradores más frecuentes. En vuestros juntes, se nota que lo pasáis bien haciendo música juntos. ¿Cómo habéis llegado a tener tal sinergia?

    En verdad es gracias al Gese, bro. Estábamos un día en Razzmatazz y Gese me presentó al Vedo. Ese día la verdad que nos caímos bien. Empezamos a hablar por Instagram, montamos un temilla y ya las veces que nos hemos encontrado por Barcelona o cuando fuimos a grabar “#4TheCoolture” … Es otro chaval normal. Tu hablar con él y tiene dos dedos de frente, no te va a venir con tonterías. Tiene un estilo y un género que está muy guapo y muy propio. Lo admiro en ese sentido, ¿sabes? Es lo que te digo, hacer lo que te gusta. Si estás con un colega, te manda un cacho y digo: “Qué guapo. Bro, me quiero montar”. Si me dice que sí, pues para adelante. No hay nada de: “Tío, tengo un disco. ¿Te apetece montarte en este tema?”. Es más bien que te lo mando y, si te ha gustado y te quieres montar, pues de puta madre. Si no te da tiempo, no pasa nada, ya habrá otro momento.

    Es todo for fun. Conectas con la persona y después va la música.

    JK11300 sobre cómo hace sus juntes

    Mucha gente te conoció con Gese Da O, con tu aparición en su EP “JOSÉ”. ¿Cómo fue el linkear con Gese?

    Es un sueño, ¿sabes lo que te digo? Allí en Cádiz no tenemos muchos referentes. No que hagan cosas, si no que hayan logrado hacer cosas. Y después gente que sea pura, porque el Mowlihawk es de Cádiz, pero ya te puedes imaginar. Yo hice una tape con un colega por nada, por diversión. Estaba muy orgulloso de eso que habíamos hecho porque estaba todo hecho por nosotros. Se lo mandé a Gese para que se lo escuchara y me dijo que estaba guapo. Dijimos de quedar un día, pero ya sabes, él al final tiene una vida apretada, ¿sabes? Un día hicieron una fiesta en Cádiz y el pinchaba allí. Fuimos para allá y nos conocimos. Dijimos lo mismo, lo de que ya quedaremos y tal. Gese es de esas personas que, si te dice algo, va a misa, ¿sabes? No es una persona que hable en vano, si te dice algo, es así. Un día fue a Razzmatazz a pinchar, quedamos y, a los meses, me dijo que estaba preparando un EP y que le gustaría que fuera con él. Me pagó el billete de tren desde Barcelona y me abrió su casa, que para mí es un respeto enorme. Prácticamente sin conocerme, me abrió las puertas de su casa, conocí el estudio e hicimos música. Del Gese solo te puedo decir cosas buenas, no solo musicalmente, también como persona. Y todo el mundo de su círculo es igual, es gente de corazón.

    Tienes pinta de ser muy selectivo a la hora de escoger con quién juntarte, además de crear lazos muy fuertes con ellos. Cuando colaboras con alguien, ¿cómo se dan esos juntes?

    Todo es natural. Por ejemplo, con Ugly White empezamos a hablar, no se qué… A mí me gusta primero tener algún tipo de contacto antes de hacer nada. Hay gente que quizás no te responde, que sube paranoias o yo qué sé. Cuando conoces a alguien en persona, notas esa conexión… Con el Ugly fue desde el primer día, parecía que era mi mejor amigo de toda la vida y nos acabábamos de conocer. No es que lo busque, es que surge. Cuando conoces a una persona y encajáis, es perfecto. Tampoco me cierro a, yo qué sé. Si alguien me pasa algo, está guapo y no tiene mucha paranoia en la cabeza, para adelante.

    Ya que hablas de Japón, tenía ganas de preguntarte sobre cómo estás llevando el tema de la música allí. ¿Estás currando en música y cogiendo inspiración de allí?

    Es un poco la intención también. Ahora mismo, musicalmente estoy un poco cansado de lo que es hacer freestyle, el soltar cosas por soltar. Quiero intentar hacer algo más artístico, por así decirlo. Estoy intentando currarme todo, pero aquí es difícil. Al final no es como que estés en tu casa, que tienes tu mini-estudio. Voy a todos lados con el portátil, la Focusrite y el micro; es un poco como de guerrilla. Pero yo qué sé, hay discos que se han grabado en un móvil. Si tienes ganas y puedes, para adelante.

    ¿Podemos esperar entonces un disco de JK11300 en 2026?

    Ojalá, bro (risas). Hay cosas para sacar este año todavía, pero para 2026 o 2027 estaría guapo algo bastante más pro.

    Bueno, vamos a las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿Qué hace que tu música sea tu música?

    Mi cabeza (risas). No sé, mi vida. Es lo único que creo que puede diferenciar mi música de la del resto. Por lo menos, hasta ahora mismo. Con lo que te hablaba de buscar un cambio, creo que sí estoy buscando un sonido más concreto, sin cerrarme a géneros que se están explorando en otros lados. Pero, hasta ahora mismo, mi vida (risas).

    Y la última: ¿Qué es para ti la música?

    Mi vida (risas). Ahora mismo es eso. En mi vida hay pocos objetivos más que la música y disfrutar de la vida con la gente a la que quiero. Creo que es lo único que me llena en verdad: la música y el arte.

    Aparte de la música, ¿qué tipo de arte te gusta?

    Yo trabajo de diseñador gráfico, entonces voy ligado de eso, la verdad. También me gusta mucho la moda.

    Entonces en Japón te vas a hacer cachos (risas).

    Ya estoy teniendo problemas y todo (risas). He tenido que mandar una maleta y todo. Aquí vas a un pueblo de mierda y te encuentras Comme des Garçons o NUMBEr (N)INE súper barato. Es una locura.

    Yo tengo unas ganas loquísimas de ir. Hago judo y vamos, para nosotros los judokas ir a Japón es casi obligatorio. Ahora sí que sí, última pregunta. ¿Algo que decir a aquellos artistas a los que todavía no conocemos?

    Nada tío, que disfruten de lo que hacen y no se dejen emparanoiar por números o por lo que diga la gente. Tú haz lo que te guste, sea una frikada o lo más pop del mundo. Si te gusta algo, mientras no haga daño a nadie, haz lo que quieras.