4 años, 2 meses y 17 días desde “Whole Lotta Red”. 2 años, 11 meses y 2 días si nos remontamos al “anuncio” que decidió hacer Playboi Carti en su perfil de Instagram, con lo que parecía ser una portada a la que le acompañaba el pie de foto “MUSIC”. Si aún sigues en shock, déjame decirte que no estás loco, amigo. Tras innumerables fit-pics, unos cuantos leaks, shows en directo y mentiras varias, por fin tenemos “MUSIC”, el nuevo disco de Playboi Carti.
El 17 de febrero, Spotify dejaba por Los Ángeles diversos cartelones con la temática de “I AM MUSIC”, dando indicios más que evidentes de que el disco estaba al caer. Cuando el pasado 12 de marzo Blackhaine aparecía una vez más por el perfil de Carti para anunciar la salida de tan ansiado proyecto, creo que más de uno de nosotros derramó una lágrima. Después de tanto tiempo íbamos a tener nueva música de Playboi Carti, esta vez sin ser un featuring o una filtración.
La noche del lanzamiento, el 14 de marzo, fue una completa locura. Después de un par de tweets de Akademiks (desinformando, como de costumbre), el artista confirmaría a través de su cuenta secundaria la longitud real de la cinta y los featurings. Tras unas horas de retraso, cerca de las 12:00 PM, se hacía oficial el lanzamiento de “MUSIC” en plataformas de streaming, dando pie a la histeria colectiva. Ahora bien, ¿habrá merecido la pena la espera?

Repasemos primero el tracklist. 30 temas en los que encontramos presencia de Future, Travis Scott, Ty Dolla $ing, Young Thug, Lil Uzi Vert y una colaboración oculta, dando así lugar a 1 hora y 16 minutos de escucha total. Si has seguido el rollout activamente, seguramente hayas echado de menos algunos de los singles lanzados a lo largo del pasado año, como “ALL RED”, “BACKR00MS”, “DIFFERENT DAY” o “2024”, aunque de este último es más que evidente el por qué de su ausencia. Te hago un spoiler: no los eché de menos, ya sea porque a mi gusto se habría quedado un tracklist excesivamente largo o porque quizás el vacío de dichos temas lo estaba obviando por los más nuevos. Una vez visto a qué nos enfrentamos, llega la hora de ponerse los cascos.
La primera escucha fue una mezcla de sentimientos. Por un lado, el fanatismo que recorría mi sistema nervioso decía que el disco era un no skips, una obra maestra insuperable. Mientras tanto, la parte racional de mi persona debatía entre si era mi percepción o la mezcla y el master de los temas estaba hecho por un niño de preescolar; y mi percepción no suele fallar. Aun así, quiero hacerle caso a mi parte más fanática, y es que el disco fue todo lo que yo esperaba: un sonido totalmente nuevo y variado. Si hay algo a lo que tenía ganas de echarle el tímpano era al nuevo estilo de Playboi Carti, que luce como la conversación más normal entre las voces que rondan la cabeza de un esquizofrénico con personalidad múltiple. Voces graves como si de una cueva en Francia se tratara como en “MOJO JOJO”, “TOXIC” o “HBA”; un nuevo delivery agudo y divertido como ocurre en “OPM BABI”, “OLYMPIAN” o “MUNYUN” o el susurro amenazante de “POP OUT” o “COCAINE NOSE”. Si os soy sincero, me parecía arriesgada la excesiva modulación de la voz, llegándola a hacer pesada y más a lo largo de una hora y pico; no ha sido el caso, por si había dudas.
A la voz le acompaña una producción exquisita, quitando los problemas de mix y master y la presencia de drumrolls y sonidos de escopeta sacados del mismísimo Instant Buttons, que a veces resulta prescindible y desconcertante. No hay beat en el disco que no me haya volado la cabeza, pues todos logran llamar mi atención de una forma u otra. Además, los productores no son moco de pavo: Cash Cobain, Ojivolta, MIKE DEAN, Metro Boomin o Wheezy entre los más de 50 productores que participan en el disco. Aun así, mis flores se las llevan F1LTHY y Cardo Got Wings. Todos los temas que llevan su nombre en los créditos son absolutos bangers.
Y bueno, no produce ni nada del estilo, pero creo que la presencia de Swamp Izzo es más que necesaria en la cinta. Temía que fuera un tanto pesado y cansino, como ocurre a veces con DJ Drama o siempre con DJ Khaled, pero creo que Swamp Izzo aporta más que quita a la cinta. Incluso en temas donde quizás pueda sentirse agobiante, como puede ocurrir con “OPM BABI”, termina siendo todo lo contrario. Pasa algo similar en “CRANK”, uno de mis temas favoritos del disco. El tema en sí es muy rockstar y transmite una energía bestial, pero sin las intervenciones de Swamp Izzo como si fuera un perro con la rabia, el tema perdería todo el poder que subcomunica el alma misma de su esencia.

Sobre los featurings, todos cumplen de manera más que sobresaliente, pero si que es verdad que se me ha hecho pesado escuchar tantas veces a Travis Scott a lo largo de la cinta. En “PHILLY” y “WAKE UP F1LTHY”, conecto mucho con el de Houston, pues la vibra western de “PHILLY” encaja mucho con la idea que tengo del artista y “WAKE UP F1LTHY” era uno de los temas que más tenía ganas de escuchar tras escuchar la versión filtrada del mismo. En los otros dos temas, siento que sobra. En “CRUSH”, parece que te está poniendo un caramelo delante y no lo puedes coger, ya que parece que en cualquier momento se va a arrancar a tirarse un verso legendario, pero nunca ocurre. En la que comparte tema con Future, para mí es completamente prescindible. También me gustaría hablar de el featuring secreto, y es que he leído por ahí que Kendrick Lamar no aporta nada al disco. A todos ellos, les invito a dejar a un lado su fanatismo por Drake y disfrutar de una introducción extraterrestre en “MOJO JOJO”, el increíble estribillo junto a Jhené Aiko en “BACKD00R” y “GOOD CREDIT”, la primera colaboración oficial de ambos artistas.
Y bueno, no podemos olvidar a Lawson, el ghostwriter de confianza de Ojivolta. Por si no lo sabías, supuestamente Carti utiliza inteligencia artificial en los temas “RATHER LIE” junto a The Weeknd y “FINE SHIT”. Os seré muy sincero: no estoy a favor del uso de IA, pero si realmente la ha utilizado, solo puedo aplaudir. Si alguien me recrimina que el tema tiene IA, haré oídos sordos y seguiré disfrutándolos como un leprechaun en un caldero de oro.
Tras escuchar “MUSIC”, lo único que eché en falta fueron algunos de los temas que creía que estaban incluidos en el mismo, como el angelical ritmo de lo que iba a ser “DRUGS GOT ME NUMB”, el rage de “FOMDJ” o “MÉNAGE”; porque sí, tengo mono de más colaboraciones entre Carti y Uzi. Aun así, creo que Carti ha cumplido las expectativas de sus oyentes por mucho, entregando una obra destinada a hacer historia. Si crees que exagero, déjame decirte que no, amigo mío. Playboi Carti ha conseguido batir en menos de una semana récords que solo demuestran que las ganas que había por “MUSIC” eran inmensurables.
“MUSIC” para mí es una obra de arte, de principio a fin. No ha habido segundo del disco en el que no haya estado moviendo la cabeza, haciendo muecas a lo Conway o diciendo para mis adentros que “es el disco de la década”. Lo que transmite este disco no se acerca ni un mínimo a lo que sentí la primera vez que escuché “Whole Lotta Red” o cualquier otro disco por el que haya esperado tanto. “MUSIC” ha sido hecho para marcar territorio, para poner una “doble O” en el mapa y para crear conversaciones incómodas acerca de si Playboi Carti es uno de los mejores artistas de la época. “MUSIC” es el grabado en piedra que demuestra que Playboi Carti es uno de los artistas por el que el mundo puede pararse. Playboi Carti no es un artista cualquiera: Playboi Carti es música, pura y dura.

