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  • Gio Peiro: «Redefinir el lujo desde la emoción »

    Gio Peiro: «Redefinir el lujo desde la emoción »

    En esta conversación con Calle52, Gio Peiro —diseñador español afincado en París— reflexiona sobre la moda como lenguaje, la emoción como materia prima y el lujo como un concepto maleable. Una marca que no se impone etiquetas, sino que las disuelve para crear desde la intuición.

    Orígenes y visión de marca

    Antes de fundar Gio Peiro, el diseñador exploró diversas técnicas creativas dentro y fuera de la moda, movido por un impulso genuino de crear. “Todo empezó como un hobby con el nombre de msk, donde hacíamos de todo: cartas de mesa, paste-ups, lo que nos llamaba la atención. Luego con irr.00 decidimos hacerlo más profesional, curando más cada pieza y llevándolo al público”.

    El proyecto no nació con la ambición de ser una marca tradicional, sino como un espacio de experimentación y disfrute. “Seguíamos en la misma línea de hacerlo por diversión, creando casi todo a partir de conversaciones que teníamos”.

    De la moda al arte

    Con el tiempo, Gio Peiro amplió horizontes hacia otras facetas del arte y la cultura, aunque sin planificación previa. “Nunca fue el objetivo ampliarlo, se dio de manera natural. La ropa puede ser súper amplia, pero ponerse límites o etiquetas solo te cierra a descubrir nuevos caminos. Hacer objetos, muebles y accesorios fue un efecto natural de ver algo interesante y querer traerlo a lo físico”.

    Sobre el futuro, sueña con colaborar con arquitectos o diseñar un coche con Mercedes. “Son cosas que se me escapan, pero soy muy fan. Me encantaría construir un espacio, una casa o cafetería. Cosas que trasciendan la prenda”.

    Raíces, industria y expansión

    Instalado en París, Gio mantiene un vínculo estrecho con España, aunque con una mirada crítica hacia la industria local. “Siempre he tenido claro que Barcelona no era el lugar para tener una firma de moda. Me encanta la cultura, me ha dado las herramientas para crecer, pero no me gusta cómo se mueve la moda en España. Falta profesionalidad, y yo no quiero cambiar las cosas: quiero profesionalizarme. España no es el sitio para eso”.

    Más que una dualidad entre países, lo suyo es expansión natural. “Solo estoy intentando expandirme”.

    Códigos estéticos y concepto de lujo

    Gio Peiro no se ata a una estética fija. “Todos evolucionamos, y aunque tenga gustos claros, sigo creciendo. Eso se refleja en la marca. No lo hago de manera consciente, pero estoy intentando encontrar exactamente lo que me define”.

    Define su proceso creativo como emocional y honesto. “Empezó como una forma de expresar mensajes que veía necesarios, y con el tiempo se ha convertido en una manera de explicar lo que siento. Es el mismo proceso que sigue un músico: hablar de lo bueno, lo malo y lo que me hace gracia”.

    Sobre el concepto LUURY, explica: “El lujo en sí es una autointerpretación de la industria. En sí no existe. Es lo que tú quieras dentro de unas normas de presentación y comunicación. Desde donde yo creo, me gusta todo lo que está dentro de ese marco”.

    Música, colaboraciones y experiencias sensoriales

    Ha vestido a artistas como Rusowsky, Nathy Peluso o Coucou Chloe. “Es muy divertido, sobre todo cuando se crean piezas 1 a 1 con el artista y se elimina esa barrera. Entiendo que venimos de la misma generación y referencias. Representa intentar que se sientan fresh y que nos lo pasemos bien”.

    En Madrid, organizó una meditación audiovisual que mezclaba música, recuerdos y belleza. “Son partes de mis recuerdos, nostalgia y agradecimientos a personas que he querido mucho”.

    Diseño, objetos y tiempo

    En su colección inspirada en la crisis del 2008, exploró una generación marcada por el desencanto. “Formo parte de esa generación y lo viví de cerca: el crash, los divorcios, el exceso de lujo y luego la pobreza. Simplemente lo viví y quise mostrarlo”.

    Además de moda, diseña muebles y objetos. “La moda y el diseño de muebles son dos caras de la misma moneda: ambas expresan una forma de entender el espacio y la experiencia humana. La moda conecta con la identidad, el mobiliario con el entorno. Son disciplinas que se retroalimentan”.

    Sobre su exploración de conceptos como el tiempo o el azar, explica: “Intento entender el concepto desde mi experiencia, luego busco formas o estructuras que puedan representarlo. El tiempo puede manifestarse en capas, texturas, o en cómo una pieza cambia con el uso. La clave está en traducir lo intangible en algo tangible y cotidiano”.

    El mensaje final

    ¿Qué busca que sienta quien viste una prenda de Gio Peiro? “No busco una reacción concreta, pero sí que se sientan acompañados. Que sientan que hay una intención, una emoción o una idea detrás. Me interesa más que despierte una pregunta que imponer una respuesta. Si alguien se siente más libre o más él mismo, ya tiene sentido”.

    La entrevista íntegra, junto con el material fotográfico y el editorial completo, está disponible en el print #001 de Calle52 y en nuestra web.

    Créditos

    Fotografía y dirección: Pablo Rubio (@pavlone_)
    Entrevista: Tomás Casado (@tomascg_)

  • MBFW: Este no es un artículo de moda, es un artículo sobre ti.

    MBFW: Este no es un artículo de moda, es un artículo sobre ti.

    La moda nos habla de algo más que tendencias: de nuestra identidad. No se trata de qué llevamos, sino de cómo nos define lo que elegimos ponernos. Aquí, la pasarela se convierte en un espejo.

    Encuentro mi asiento entre el vaivén de asistentes y el destello incesante de los flashes. Las luces se apagan, la señal inequívoca de que algo significativo está a punto de comenzar. En el ambiente se percibe una expectación latente, una tensión contenida que se traduce en silencios compartidos y miradas atentas. Asistir a un desfile de moda es, en sí mismo, un acto colectivo: lo hacemos con miradas analíticas, entusiasmo mesurado y una predisposición casi ritual hacia lo que estamos a punto de presenciar. Sobre la pasarela no desfilan solo prendas, sino discursos visuales, manifiestos textiles que definen no solo el rumbo de la industria —¡ay!, la industria—, sino también la manera en la que entendemos la identidad a través del vestuario.

    Prefiero situarme en el umbral entre la exaltación y el escepticismo, dejando margen para la sorpresa y la reinterpretación. Cada colección supone una propuesta estética, pero también un reflejo de los códigos culturales y emocionales del momento. Y si hay algo que se comparte en este espacio, antes, durante y después de cada desfile, es precisamente la búsqueda de un lenguaje propio: la moda como construcción de identidad. Un escenario donde la prenda deja de ser un mero objeto utilitario para convertirse en un vehículo de expresión, en la primera impresión que comunicamos al mundo.

    Studio Cumbre desfilando en la MBFW 2025 – IFEMA

    El discurso

    Hace unos meses me preguntaron si la moda es una forma de arte. A simple vista, la respuesta parece obvia, pero la cuestión es más compleja de lo que aparenta. Existe una tendencia a desestimarla frente a disciplinas como la pintura o el cine, en parte porque su dimensión más visible suele estar dominada por la fugacidad del fast fashion y la ostentación de logos. Y sí, todo eso es frívolo. Pero reducir la moda a esa superficialidad es ignorar su verdadera naturaleza: un fenómeno cultural que atraviesa épocas, estructuras y significados. Incluso en su faceta más comercial, la moda sigue siendo una construcción simbólica, un lenguaje que opera tanto en lo individual como en lo colectivo. Basta con recordar la escena de El diablo viste de Prada, donde Meryl Streep desmonta la ilusión de libre elección en el vestir, trazando el recorrido de una prenda desde su concepción en los HQ de una firma hasta sus innumerables derivaciones en el mercado masivo. Por su parte, Roland Barthes señalaba en El sistema de la moda que el vestido no es solo una prenda, sino un entramado de signos, un discurso visual que comunica significados más allá de la función utilitaria. Porque, nos guste o no, la moda es un reflejo de nuestro tiempo, con todas sus contradicciones.

    El pulso de la moda española

    En Menchén Tomás, comparto asiento con Lucía, que me habla de cuales de las prendas que vemos desfilar son un adelanto de las tendencias que marcarán el próximo ciclo. Los trajes estructurados combinados con blusas oversize en mujeres, los tejidos de gran caída y las sedas brillantes —cuya calidad se intuye incluso a la distancia, como si su tacto flotara en el aire— componen una colección que encapsula nuestra primera experiencia en la MBFW. Un día después, Jnorig sacude los sentidos con una propuesta que impacta desde la primera salida a pasarela. Las siluetas de sus prendas evocan un vanguardismo que inyecta frescura al panorama de la moda española, mientras que la paleta cromática —dominada por negros y rojos intensos— y los accesorios, como las máscaras que sugieren un misterio latente, refuerzan una estética de claras influencias asiáticas. Su colección es un recordatorio de que la identidad es un territorio amplio y mutable, un espacio en el que convergen referencias diversas y donde cada individuo encuentra puntos de anclaje distintos. La moda, en este contexto, se convierte en un reflejo de esa pluralidad, un espectro con matices casi infinitos en el que es posible reconocerse, aunque sea fugazmente, en los atuendos que desfilan ante nuestros ojos y se graban en la retina.

    Jnorig desfilando en la MBFW 2025 – IFEMA

    El domingo está reservado para la pasarela EGO, el escaparate de las marcas emergentes españolas. Jóvenes diseñadoras que revitalizan la moda nacional con una mirada innovadora, donde el diseño y la sensibilidad trascienden los diez minutos fugaces de desfile. Studio Cumbre despliega una propuesta de sobriedad calculada: tejidos de gran presencia, una paleta cromática contenida pero exquisita, volúmenes y geometrías que convierten la pasarela en una galería de formas escultóricas. Por su parte, Alineo Studio nos arrastra a las profundidades del océano con una colección que parece fluir con la misma cadencia que el agua. Tejidos de movimiento amplio y colores vibrantes se despliegan dentro de una narrativa que nos transporta al fondo marino. Los modelos emergen en pasarela como criaturas anfibias, envueltos en una estética que sugiere un renacimiento acuático, una metamorfosis etérea entre la moda y el mito.

    Alineo Studio desfilando en MBFW 2025 – IFEMA

    La forma que habitamos

    Al despertar al día siguiente, reflexiono sobre cómo nos percibimos y cómo nos perciben después de un fin de semana saturado de estímulos. Nos preocupa, de manera consciente o inconsciente, el qué llevar y el cómo, ya sea para integrarnos, destacar o desaparecer entre la multitud. Pero, de algún modo, durante estos días de moda, todos coincidimos en un mismo espacio donde la expresión personal se impone sobre cualquier otra intención. La identidad se despliega como un lenguaje silencioso, una necesidad de afirmarse desde dentro. No solemos detenernos a pensar en todo lo que entra en juego cuando elegimos cómo presentarnos al mundo, pero, en ese instante en que las luces se apagan y el primer diseño aparece en pasarela, algo en todos nosotros converge: el deseo de ver, de ser visto y, en última instancia, de reconocernos.

  • ¿Es 93 Sierra Crosses una de las mejores propuestas de streetwear español?

    ¿Es 93 Sierra Crosses una de las mejores propuestas de streetwear español?

    Con su sede en la comunidad del norte de España, Asturias, 93 Sierra Crosses nace de un proyecto personal de un único individuo. Con el paso del tiempo, el proyecto ha pasado a estar formado por un pequeño equipo, el cual busca revisar las siluetas canónicas de la moda prêt-à-porter. Con Oliver Iglesias como diseñador principal y director creativo de la marca, Sierra Crosses se encuentra muy influenciada por las industrias y subculturas locales, buscando conectar con las raíces de las siluetas más actualizadas y como punto esencial de la marca: la durabilidad.

    Spring/Summer 24 (foto del instagram de Sierra Crosses).

    Comenzó sus lanzamientos en 2019 y hasta la actualidad han estado sacando diferentes colecciones donde han presentado todo tipo de prendas: Chaquetas, sudaderas, pantalones, jerséis y hasta incluso zapatos. Hace unos meses, sacaron a la venta un libro donde recogía todo su trabajo realizado con la marca hasta la fecha (desde 2019 a 2024), que acabó sold out.


    Ahora mismo podemos encontrar en su web un buen catálogo de prendas que la hace estar más asentada como marca. A nivel de siluetas y cortes, Sierra Crosses, no crea innovaciones. Utiliza unos cortes en sus prendas ya establecidos por la moda actual, donde ellos como marca aportan sus ideas e identidad. Por ejemplo, la mayoría de la gente ya ha visto bombers croppeds, pantalones de estilo work apparel, zip hoodies oversizes, etc. Pero sí que tienen una propuesta innovadora a la hora de implantar sus referencias gráficas que se ven muy influenciadas por el espíritu punk:
    Como logo de la marca, han tomado el logo de la UGT de manera simbólica, dejando a un lado la ideología de este sindicato. Diferentes elementos gráficos representan sus prendas, con raíces de otras épocas, como la cara de Camarón de la Isla o referencias a grupos punk de los 80. Algo que complementan la gran mayoría de veces con el nombre de la marca o con el número que la representa (93), de forma que se va creando una identidad en la que se pueda fijar la gente.

    Camiseta con estampado de Camarón
    Fall/Winter 24 (foto del instagram de Sierra Crosses).

    Destacar la presentación de su colección en la Mercedes Benz Fashion Week en Madrid en la FW23-24, donde dejaron ver su colección a través de la pasarela. Movimiento que les ayudó a adentrarse más en el mundo de la moda.

    De momento, la marca solo se puede adquirir de manera online a través de su página web o en las 2 tiendas Wow Concept que se encuentran en Madrid. Aunque ya han realizado pop ups en locales, donde en 1 o 2 días se puede acudir a ver el stock de las prendas y comprarlas.


    Por último, mencionar que están conectando bastante con el público urbano. Diferentes artistas como Bon Calso, Feid, Rojuu, Jay Dime y Gloosito (el cual ha modelado para la marca recientemente), se les han visto con prendas suyas en su día a día, conciertos e incluso videoclips. Es una manera bastante utilizada por las marcas emergentes, pero que a la vez funciona muy bien como forma de publicitarse.

    Rojuu con su abuela vistiendo 93 Sierra Crosses