«LittleBigPlanet» es un juego desarrollado por Sony en el que la creatividad lo es todo: puedes poner pegatinas allá donde quieras, crear miles de universos, compartirlos con el mundo. Es más, su lema es «crea, juega y comparte». En el mundo de la música ocurre exactamente lo mismo. Por eso nos acompaña hoy Spinnheli, una productora cuya bandera es la creatividad.
Bueno Heli, preséntate. ¿Quién es Spinnheli y quién es Heliena?
Está buena la pregunta. Yo antes hacía electrónica y mi alter-ego era Heliena. Spinnheli en cambio es la persona que defiende la parte de la productora sin entrometerse tanto en mi historia. Hay veces que Spinnheli es solo para el trabajo; si alguien me llama así es normalmente del curro.
¿Cómo empezaste a producir, tanto en la faceta de Spinnheli como en la de Heliena?
Yo empecé porque me encantaba la electrónica, por Paul Kalkbrenner, un productor alemán que hacía una electrónica diferente, muy melódica con muchos matices. Me encantaba como producía y me di cuenta que producía con el Ableton. Entonces, me lo descargué para trastear y llegó un momento en el que, mientras mis amigos estaban de fiesta, yo me quedaba en casa haciendo mis cosas. Cuando volvían de fiesta, les enseñaba la movida. Al principio era todo muy regulero, pero mis colegas me ayudaban. Ya luego me vine a Málaga a estudiar, cogí carrerilla y empecé a currar directamente.
Si no me equivoco, das clase en la School Training, el lugar donde estudiaste. ¿Prefieres tu etapa de formación o dar clases?
Ahora dar clase, cien por cien. Uno en la escuela aprende las bases, pero luego el tiempo en el que uno estudia en casa y tal, me parece a veces más fructífero que lo que es propiamente producir. Estás proponiéndote el reto de estudiar algo y crear a la par, entonces pasas por etapas donde estás más preocupado en entender una técnica que en hacer música como tal. No se te plantean bloqueos creativos o demás movidas.
Es más pautado, por así decirlo, ¿no? Me parece curioso, porque la gran mayoría de productores comienzan siendo autodidactas, pero son pocos los que terminan formándose específicamente en ello. Al tener este tipo de formación, tienes cierta ventaja con respecto a otros.
Sí. Yo tenía claro desde el principio que me interesaba mucho el tema de la producción. Yo avisé a mis padres diciéndoles: “oye, no quiero estudiar en la universidad. No me atraen nada esas movidas”. Siempre he estado muy cerca de estudios por parte de mi padre, que hacía música. He tenido mi parte autodidacta y mi parte lectiva, y la agradezco mil; hay cosas básicas que uno no sabe y la caga. Cosas tan tontas como meterle 48 voltios a un adlib que ya está alimentado. Es algo súper intuitivo, pero si no lo sabes, la estás liando. Te da ventaja en cuanto a la base, luego ya la parte creativa es cosa de cada uno.
Hablemos un poco sobre tu padre, un famoso trompetista de las islas conocido como Mangui. ¿Es uno de tus referentes a la hora de hacer música?
Totalmente, tanto mi padre como mi madre. Mi padre hacía latin jazz. Era trompetista, compositor, arreglista… Por parte de mi madre, me ha educado muchísimo musicalmente. Era con ella con la que escuchaba música en el coche o con la que iba a comprar discos a El Corte Inglés. Ella escucha y me manda mucha música. Desde la perspectiva de mi padre veía la música desde los bolos, los ensayos o el estudio. Desde la de mi madre, es por el gusto musical, porque le encanta la música.
«Mis dos padres están súper vinculados a la música»
Spinnheli sobre la influencia de su familia en su carrera musical.
Es un puntazo, además que tener la música en casa hace mucho. Y ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?
Escucho mucha música que escuchaba cuando tenía 15 años. Encontré unas playlists de la época y ahora estoy arraigada a eso.
A mi me encanta escuchar música de cuando era más chico y tal. Tengo un MP3 con música de 2012 y de vez en cuando lo miro a ver qué escuchaba en esa época.
Pues mira, estoy con Ty Dolla Sign, The Dream, la época de Drake, Tyga, Nicki Minaj, Lil Wayne… Ahora escucho baterías de esa época que están guapísimas e intento hacerlas. Veo que la zona norteamericana vuelve a esa época con el puntito hortera. Escucho mucha música que no tiene nada que ver con lo que hago. En general escucho mucho indie y R&B americano y luego hay cosas que escucho cuando no quiero pensar en lo que estoy haciendo yo, como Henry Mancini o salsa, no sé. Aun así, lo que más escucho es afro, es donde estoy más chill.
Y en cuanto a producción, ¿quiénes son tus referentes?
Pues me encanta El Guincho, es mi “productor 360” favorito. Soy más friki de la gente que hace música que de los artistas como tal. Me gusta mucho TY, Cubeatz, Yaseer… No sé, gente creativa. Ahora estoy siguiendo más a creativos. El Guincho siempre ha sido mi referente; casi todo lo que saca y las producciones me flipan. Aun así, ahora escucho y observo más a la gente creativa, como los samplemakers.
El trabajo de los samplemakers me parece algo muy complejo dentro del mundo de la producción. Creo que no es fácil darse cuenta de qué hacer para crear un buen sample.
Realmente estos chicos crean samples para que la gente los sampleen, ¿sabes? Son músicos que hacen música para productores. El samplemaker está escondido de cara al público. Conocen bien a la figura del productor, pero detrás de ella hay millones de cosas.
Totalmente. Hay gente tan especializada en cosas tan concretas que me parece loquísimo. La producción es mucho más compleja de lo que puede parecer. Hablemos un poco de plugins. ¿Qué es lo que más utilizas?
Pregúntame, pregúntame (risas).
Vamos a utilizar la pregunta que te hace Kas Rules como base. Si solo pudieras utilizar tres plugins de por vida, ¿cuáles serían?
¿Instrumentos o efectos? No me pongas todos, que no puedo elegir (risas).
Vamos a dividirlos, aunque lo mismo Kas luego me dice que eso no vale (risas).
Vale, de efectos te diría el Magic Flow, el Nudistort; un plugin súper friki de distorsión que suena espectacular, y no sé, alguno muy creativo como Fragments, o alguno que me deje flippear las cosas. O Thermal, otra distorsión. Es que la distorsión es mi fetiche (risas).
¿Y de instrumentos?
S.K.Y. Keys, cien por cien. Para los bajos me encanta un preset de Serum, de Make Pop Music. Me gusta cualquiera de ese tipo. Y ahora estoy utilizando mucho uno que se llama Freq-2, de Dez Wright. Te diría esos tres de momento, aunque mañana seguramente cambie.
Por cierto, hablando de instrumentos, tú tocas la guitarra, ¿verdad?
Sí, empecé a tocar la guitarra con 10 años, pero ya no la toco mucho.
De hecho, tengo una foto por aquí de ti tocando la guitarra. No sé si se ve muy bien.
Eso es un bajo, tío. ¿De dónde has sacado esa foto? (Risas) Yo estaba en un grupo antes, con 12 o 13 años. Tocábamos en la calle. Empecé tocando la batería, aunque más tarde la cambié por un bajo. Mi padre me estaba enseñando a la par a tocar la guitarra. En el grupo nos adaptábamos todos, al final tocábamos de todo (risas). Aprendimos un montón a estar en equipo, pero a mí me gusta ser independiente. Sobre la guitarra siempre me ha acompañado, pero hay días que me encanta y otros que no la aguanto. Necesito ir y volver, ¿sabes?
¿Tú eres más de instrumentos analógicos o digitales?
La implementación de cosas orgánicas me encanta, pero si es de manos de un profesional (risas). Me gustan más las “herramientas smart”. Luego el tema de sintes me puto flipa. Noto demasiada diferencia entre sintes analógicos y digitales, y me jode porque cuestan una pasta. Me encantan los sintes; de hecho, estoy buscando uno polifónico.
A mí las cosas más físicas me parecen más complejas que las digitales.
La música que se hace con clics no mola tanto. Realmente es más complicada de hacer, aunque probablemente sea más fácil de escuchar. La música que se hace con clics terminas automatizándola: das por sentado que vas a sacar tal plugin, vas a poner estas baterías…
Claro, al final se convierte en algo circular. Además, ahora con la IA es aún más fácil automatizarlo todo. ¿Tú has usado alguna vez IA?
El otro día la probé con un colega. Vimos un video de alguien haciendo unos coros de algo que habían grabado y probamos a hacerlo nosotros porque estaba guapo. La IA es una herramienta útil, pero hay que tener cuidado porque puede que termines acomodándote y modificando tu forma de hacer las cosas. Es una herramienta a la que no hay que tener miedo. Además, no vamos a perder el trabajo por ella, al final los creativos somos nosotros.
Siempre vuelvo al mismo ejemplo, pero hay artistas como JPEGMAFIA que la han utilizado en sus temas de forma súper ingeniosa.
Nosotros cogimos un sample de Splice y lo metimos como referencia. Probando cosas, la IA nos hico un coro curioso que decidimos utilizar como sample. También te da facilidad en cuanto a derechos de autor y toda esa vaina. Por otro lado, es cierto que pierde su magia.
Todo es útil, a fin de cuentas. Hablando con Saox sobre este mismo tema, hablábamos también sobre el autotune como una herramienta que ha generado polémica.
Las cosas como el autotune son herramientas que están ahí para ser utilizadas creativamente. ¿Qué más da? Por ejemplo, Bad Gyal vende un producto que, de no ser por esta herramienta, no sería posible explotarlo.
Si miramos tu catálogo, podremos encontrar de todo: “Milk & Cookies” con Carrión, varios temas producidos en “CERTIFIED FREAK” de KYNE o “OUT OF STOK” con Stokenz entre otros. Hay uno en el que me quiero detener específicamente: “Asalka”, tu primer disco que solo está en vinilo.
Sí, ese era más bien por la parte de la electrónica y tal. Hice ese disco y me empecé a interesar más por el hip-hop y el trap. El EP de Dani (Stokenz) la pasamos súper bien haciéndolo. La verdad es que hay gente con la que puedo hacer lo que me apetece. Con Dani en concreto pudimos hacer lo que nos dio la gana.
¿Cómo es el proceso creativo con cada uno de los artistas con los que has trabajado? Por lo que me cuentas supongo que será muy diferente.
Primero veo a dónde se dirigen, pues normalmente cuando escuchamos cosas de un artista con el que vamos a trabajar, no quiere decir que estén haciendo esa música ahora mismo. Aunque tú vayas a Spotify a buscar qué es lo último que sacó, realmente eso está viejo para la persona con la que vayas a trabajar. Lo primero es preguntarle en qué mood está y en qué punto coinciden su movida con la mía. A veces llegamos a puertos super guays y otras veces a nada, pero está guay llegar a ese punto de conexión de querer experimentar. También hay otros artistas con los que previamente sé que vamos a trabajar. Si quedo con KYNE, por ejemplo, sé que vamos a hacer R&B (risas).
Me comentó KYNE que tienes una bugambilia en la puerta del estudio. Ella encuentra bonito el caer de las hojas. A la hora de hacer música, ¿alguna vez algún elemento exterior al estudio te ha servido de inspiración?
Mira, la bugambilia me da más problemas que otra cosa, que tengo que barrer todos los días las hojas, tengo que podarla, los vecinos se enfadan… (Risas) Yo más bien la inspiración la encuentro en, por ejemplo, este último viajecito que hice a Puerto Rico y a las islas cercanas. Ver que música se escucha en cada una de las islas es inspirador: en Barbados escuchabas la soca, en Santa Lucía podías escuchar un dancehall súper primitivo… Simplemente con la música que escuchas en un sitio y en otro, vuelves en el avión diciendo “qué vaina es esta”. Encuentro la inspiración no buscándola. Por ejemplo, voy en el coche tranquilamente escuchando algo y, hasta que no me he fijado, no me paro a pensar en hacer esto o lo otro. Quizás es una tontería, pero hasta que no te fijas quizás no encuentras esa vibra.
Siguiendo con el tema creativo en el estudio, ¿qué es lo que más disfrutas haciendo en el estudio?
Mi vida creativa son etapas: unas veces estoy obsesionada con las voces, otras con las baterías, luego me aburro y me voy a los one shots… Estoy todo el rato oscilando entre cosas. Si tengo que elegir un elemento, elijo las baterías, porque creo que son las que colocan a la canción en algún lugar. Otra cosa que también me encanta es la esencia de las voces en la música. No tiene necesariamente que ser la voz de un artista para un producto final, puede ser el simple hecho de coger una melodía y como va oscilando con una voz encima. La música cambia muchísimo con una voz encima, hay veces que con una buena melodía con algo que la defienda delante ves más claros los colores.
¿Tú como sueles empezar tus producciones? Por las baterías, los bajos, piensas primero en los efectos…
Tío, yo empiezo realmente intentando saber qué quiero hacer. Busco más la vibe de una canción que centrarme en un elemento en concreto. Intento buscar cosas que me lleven a ese lugar, mirando más bien que todos los elementos tengan la energía del producto final. Me parece poco fructífero empezar a crear de la nada, ¿sabes? Antes lo hacía mucho y, aunque salían cosas más genuinas, eran muy alocadas. El cambio para mí fue hacia dónde dirigirme con cada persona que trabajo. Es importante buscar qué energía quiero. También el tema de ver tutoriales me encanta; es una frikada que flipas (risas). Ves a gente en YouTube que dices “cuánto tiempo has tenido para poder utilizar las herramientas así”. Yo ya lo utilizo para buscar técnicas raras, ¿sabes? El otro día conocí a gente que sampleaba en Melodyne. No me quería ir de allí sin que me lo enseñaran (risas).
«El problema no es por dónde empezar, si no buscar hacia dónde ir»
Spinnheli sobre la dirección que toman sus producciones.
Cada vez los productores sois más libres a la hora de crear, sin regiros por las normas intrínsecas de cada género. ¿Crees que la producción se dirige a un marco mucho más libre?
Cada vez veo más en gente de mi alrededor y con la que trabajo que, cuanto más libre eres, mejor les va. Joder, ¿lo de Bad Bunny qué es? Hizo literalmente lo que quiso hacer, ¿sabes? Si te das cuenta, el punto en el que alguien crece es cuando hace lo que quiere, sin buscar sonar como otro. La industria musical siempre va a estar guiada por algunas pautas. La música que sale en la radio ya está escrita hace tiempo, pero es tu decisión hacerla o no. A mi es una cosa que me revienta, me es imposible hacer la música que quiere la radio.
Esto que dices viene genial de cara al siguiente tema que quería comentar contigo. En casi todas las entrevistas pregunto por los ritmos de consumo, pues creo que nos dirigimos a una sociedad en la que se consume música de manera vertiginosa. Personalmente, creo que este ritmo tan acelerado es la causa de muchos bloqueos creativos, la automatización de la misma o la pérdida de alma en la música. ¿Cómo lo ves tú?
Siento que, desde que algunos artistas grandes se han permitido el lujo de parar en su vida, no sacar nada y centrarse en hacer música detenidamente, se ha sentado un precedente. Aunque lo haya hecho un solo artista, es un espacio tanto para que la gente pueda sacar cosas sin tener que competir con artistas tan grandes como para pararse uno mismo y pensar qué quieres. No puedes estar creando día sí y día también sin estar influenciado por la ansiedad que te da no sacar música o el estar activo en redes. Tú necesitas crear lo que tú quieres, no tienes que estar esperando a ver qué sacan los demás para ver qué sacas tú. La industria pretende ir a esos niveles y los va por la gran cantidad de artistas que hay, pero creo cada vez están tomándose más espacio y más tiempo para sacar su música.
Bueno Heli, la siguiente pregunta no te la hago yo, te la hace Carrión. Si viniera el productor que más te gusta en el mundo y te dijera de trabajar juntos, pero solo si tú cantas, ¿lo harías?
No sé, la verdad (risas). Creo que no. O sea, lo haría si pudiera tocar mi voz y hacerlo en plan sample.
A ver, no es mala idea. En ese caso, ¿qué productor sería?
El Guincho. Es que tiene que ser él, si no paso (risas).
El disco de Pop Negro es una locura. Me acuerdo que lo descubrí porque un tema suyo, “Bombay”, salía en un FIFA.
¿Has visto el videoclip de ese tema? Es una locura, lo puedes ver miles de veces y cada vez que lo veas verás un detalle diferente.
Vamos con las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?
La música es, para mí, la forma vital de expresión. Es la vía que tengo para expresarme. A lo largo de mi vida, ha sido una herramienta mega productiva para expresarme. También es mi modo de vida; gracias a ella tengo la vida que quiero.
Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?
Eso lo he hablado mucho con Salva. A veces dice “esto suena a ti” o “el otro dicha Fulanito hizo un beat y creía que era tuyo”. No sé, quizás va ligado a las baterías. Normalmente me dicen que lo más característico es el groove de las baterías. Es que la putada es intentar buscarlo uno de sí mismo. Es complicado.
¿Algo que decir a aquellos productores que estén empezando que nos leen?
Que hagan lo que les dé la gana, literalmente. Que confíen en lo que quieran hacer, hay público para todo. Hay frikis de todo, que cada uno friquee de lo que le gusta. Realmente, no hay nada peor que estar haciendo algo que no te gusta.
La madre de 21 Savage abre «american dream» con una frase que parece escrita para nuestro invitado de hoy: «Mis sueños siempre han ido más allá del cruce de un estanque». Saox no solo ha cruzado ese estanque, sino que lo ha hecho a su manera, rompiendo barreras como productor. Hoy charlamos con él para descubrir quién está detrás de hits como «El CLúB» de Bad Bunny, «Sweat It Out» de Tory Lanez o «Un Corazón y Una Flecha» de Yung Beef.
Bueno Saox, para empezar, me gustaría que te presentases a la gente. Cuéntanos un poco quién eres y cómo empezaste a producir.
Empecé a hacer ritmos porque lo típico, de chavalito escribía, rapeaba y demás. En ese momento, la producción como tal… Yo quería sonar como los americanos, ¿sabes? Empecé a hacer ritmos para mí, y luego lo vi como una manera de “cómo le llego yo a los artistas que me gustan” y “cómo voy a colaborar con artistas de Estados Unidos”. Estamos hablando que yo tenía menos de 20 años, y eso que empecé a hacer música cosa de los 17 o por ahí. Fue componiendo y escribiendo que empecé a hacer ritmos. La primera producción que hice para otra persona fue en el 2011 o por ahí. Ya para 2016 empecé a colaborar más con gente de fuera y a moverme por ahí. Aún así, ya subía música en SoundCloud allá por 2013 o 2014.
Del SoundCloud luego hablaremos, porque he encontrado cosas curiosas que me gustaría comentar contigo.
¿En serio? (Risas).
Sí, hay cosas borradas pero que me llaman la atención.
Espera, ¿están borradas? ¿Pero las has encontrado o cómo es?
Bueno, las he encontrado. La forma no te la puedo decir, pero las he encontrado. Te va a llamar la atención, ya verás.
Hace tiempo que no me meto en SoundCloud, pero luego veremos (risas).
Hablemos sobre tu trayectoria Saox. Tory Lanez, Bad Bunny, Ludacris, C. Tangana, Rauw Alejandro, Brray y podría seguir. Tu carrera como productor es bestial. Y bueno, lo que más me llamó la atención es que has logrado cruzar el charco. ¿Cómo se dio?
Mi visión siempre ha sido la de cruzar el charco y hacer música con la gente que me gustaba. Siempre he tenido una visión internacional, nunca quise quedarme en “el muchacho de Málaga que hace música local”. Siempre he querido ir más allá. En ese momento también era un poco locura, pues nunca se había hecho, y más siendo de España, concretamente de Málaga. En esa época de SoundCloud, conocí a Rauw Alejandro. Allá por el 2017, nos pasamos los contactos y bueno, fue él el que me dijo de ir a Puerto Rico. Por aquel entonces no era conocido, aunque tenía sus cositas. Fui a Puerto Rico a trabajar con él y la gente de allí. Allí conocí a Brray y a un montón de gente con la que he trabajado de Puerto Rico. En 2018 fui para allá y cogí un Airbnb. De hecho, el tema de “Olvidemos” se empezó a crear en el Airbnb que tenía en Carolina. Empezamos la idea allí y unos días después fuimos al estudio. En esos viajes a Puerto Rico cogí mucha amistad con Brray, con Lyanno, con Alvarito (Díaz). En ese mismo año, fui para Miami. Ya había salido la canción de “Olvidemos”, en noviembre o por ahí. Fui a una sesión y el ingeniero que había allí era Dr. Zeuz, un productor que trabajaba en el mismo estudio que Tory en ese entonces. Empecé a enseñarle mi música y me preguntó que hasta cuándo iba a estar. Me pidió el número y a los dos días me llevó para el estudio de Tory, que no estaba allí, pero estuvimos haciendo cosas nosotros. Me volví a España y estuve trabajando en música para trabajar con Tory. Entonces, me llamaron para “Chixtape 5”, donde tengo el tema con Tory y Ludacris. Luego lo conocí a él en su estudio, estuve con él en la firma de discos… No fue un placement random, fue en el estudio juntos y demás.
Ostia, ¡qué pasada, de verdad!
#FreeTory, by the way.
Lo que ha sacado en la cárcel es una pasada.
Sacamos un tema ahí, hace unos meses. A finales de año sacamos un tema, “Sweat It Out”. El ritmo es viejo, pero lo arreglamos y sacamos ese tema.
Siempre me ha causado curiosidad cómo un productor trabaja con alguien que está en la cárcel. ¿Cómo se hace eso?
En mi caso, yo no trabajé con él como tal. Yo contacté con Johann, que es su ingeniero. Es el que le graba y le mezcla todo. Yo no he trabajado en cámara ni nada con él, pero muchas canciones están grabadas y después las han arreglado o se han grabado directamente desde el teléfono. En verdad es un lio, es ingeniería pura. Conectan el micrófono, luego lo pasan a una bocina… Es un lío.
Es una pasada que, de tan enorme lío, salga música de tanta calidad. Eso si que es de ser puro gánster. Pasemos a hablar sobre tus influencias. Cuéntame un poco sobre tus fuentes de inspiración.
Yo escucho de todo. Me gusta mucho el R&B, el soul, el reagge, el dancehall y el rap, evidentemente. Aun así, de todas las vertientes del rap, las que más escucho son trap, el rap noventero, el rap del West Side… También he escuchado música de Toronto. En resumen, mucha música negra. Ahora le dicen música urbana, pero en realidad es música negra (risas). El afrobeat también me encanta: Burna Boy, Wizkid… Aunque vamos, yo escucho afrobeat desde hace más de 10 años. Me he juntado con muchos colegas nigerianos y de por allá y siempre me han enseñado un montón de música.
Sí, he visto mucha gente puesta con el afrobeat y los artistas de allí.
Omah Lay está ahora rompiendo. Échale un ojo.
De una, que hace mucho que no escucho afrobeats y demás. Ahora es que estoy de nuevo en mi época de Kanye West (risas). Que, por cierto, a ti te mola bastante, si no me equivoco. También he visto que te gusta Frank Ocean, incluso has llegado a decir que “Channel Orange” es un clásico.
¿Yo puse eso? Tú has bicheao’ cosas mías… (Risas).
Tú le dabas al Twitter muy duro, eh.
A mí me gusta entrar cuando sale un disco y veo qué opina la gente o entro para ver memes. No soy de poner mi vida y tal, aunque de vez en cuando pongo alguna opinión. En fin, ¿dije que “Channel Orange” era un clásico?
Efectivamente.
Lo repito, es un clásico (risas).
Me pareció curioso, porque en Twitter se reflejan mucho tus gustos y demás.
Y en mi música también se refleja. No es que los copie, pero se nota que los consumo.
Esto que dices viene clavado a la siguiente pregunta. Háblame un poco sobre tu proceso creativo. ¿Cómo es un día en el estudio para Saox?
Mi proceso creativo varía mucho, tanto que no sé ni explicarte. Yo me pongo en el estudio y no es que tenga una manera fija de empezar algo. Muchas veces tengo una melodía, un loop, por ejemplo, y le monto un topline. Después, le monto las baterías. Eso es cuando estoy componiendo. Cuando estoy haciendo ritmos, hay veces que empiezo con las baterías y luego le acoplo algo, o empiezo a samplear… Es que, cuando me tiro una temporada haciendo algo de una manera, después lo cambio. Para no aburrirme, mi cerebro cambia la forma de trabajar.
Bueno, buena táctica para evitar la monotonía. Aunque sabiendo que desde muy pequeño ves la producción como un juego, concretamente como “tocar música”, seguramente sea difícil que te aburras.
¿De donde has cogido tú eso? (Risas). Acabo de tener un flashback ahora, de cuando yo era pequeño. Yo quería que me regalaran una batería. Entonces, ponía los cojines en el sofá y, con dos palos, me ponía a hacer como si tocara la batería. Sí, eso pasaba, aunque nunca me regalaron la batería (risas). Seguí tocando los cojines hasta que, con el tiempo, me compré un teclado MIDI y un ordenador. Recuerdo que un profesor del colegio me regaló una copia del Cubase. Además, ese profesor era un borde, nadie se llevaba con él y nos castigaba. No recuerdo cómo fue, pero me regaló ese programa con el que empecé a grabarme. Ahora uso Abbleton, pero me llevó varios años saber dónde iba a desarrollarme. No veía tutoriales ni nada.
Al final era mucho ensayo y error, ¿no?
Exactamente, era todo de oído. Ahora mucha gente empieza y ya quiere hacerse famosa y publicar lo que sea. Yo me he tirado muchos años haciendo música hasta que empecé a sacar música.
Ese proceso de ensayo y error creo que es necesario a la hora de desarrollarte como productor. No sé si compartes mi visión, pero creo que la complejidad a la hora de hacer un ritmo es mayor que a la de hacer una letra.
Realmente, se complementa la una con la otra. Las dos cosas tienen su complejidad en realidad. Yo cuando compongo no es que lo haga porque me rija a unas normas, lo hago según me sale. Al final la música es transmitir. Hay gente que no sabe cantar y transmite. Y esos son los que la gente escucha, ¿me entiendes? Y yo incluido. A mí me da igual que Fulano haga muchos gorgoritos y sepa cantar, lo que quiero es que me transmita algo. Con la música pasa igual. Hay ritmos que son simples y se acoplan perfectamente a un artista o lo que sea, ¿sabes? Para mí no hay una norma a la hora de hacer música.
Eso es lo bonito, que bueno, aunque tiene normas, no son tan estrictas.
Las normas están para romperlas. Si hubiera normas, estaríamos escuchando la música que se supone que deberíamos de hacer. No existiría “Yeezus” de Kanye o tantas cosas, ¿sabes? Incluso la música… Te iba a decir, la música de Noah “40” Shebib, el productor de Drake, o el mismo Drake, ellos han mamado mucho de Kanye, pero ellos han hecho cosas en la música que, si se rigiesen por las normas, no sonarían como suenan a día de hoy.
“Las normas están para romperlas”
Saox sobre las reglas a la hora de hacer música.
Quería recuperar algo que has mencionado anteriormente, lo de cambiar tu forma de trabajar y demás. ¿Ahora mismo cómo es tu proceso creativo?
Es que todo depende. Muchas veces tengo música hecha ahí, por tiempo… Tengo una carpeta con ideas que he empezado ya. Muchas de ellas son melodías. Si estoy con alguien, muchas veces ponemos una melodía que no tiene baterías ni nada y, a raíz del loop, se empieza a componer la canción. Empezamos con un tarareo, luego hacemos la letra, le pongo las baterías… Por ejemplo, en “EL CLúB”, con Bad Bunny, es ese tema, en la parte antes de que empiece el house, le envié esa melodía. Les mandé mi idea y, a partir de eso, se hizo la canción.
¡Qué pasada!
Y así en un montón de proyectos más. Sobre todo, me ocurre cuando me junto con compositores americanos. Si me junto con ellos, muchas veces tengo el ritmo completo, pero otras veces pongo el ritmo sin las baterías, porque muchos compositores se sienten más libres a la hora de escribir o cantar cuando no hay baterías. No sé, a mí me da igual, la verdad, y muchas veces prefiero hacer un ritmo completo porque, cuando tengo las melodías solo, siempre siento que le falta algo. Pero a la hora de crear con otra gente que escribe y eso, les gusta sin baterías.
Hay una cosa interesante sobre esto que hablas de los drums que, si no recuerdo mal, comenté en el episodio con Allan Parrish.
Me suena.
Si no me equivoco, cuando se hace drumless hay veces que con el loop en sí se siente vacío y el productor siente que ha de aportar algo, teniendo así necesidad de transmitir a la hora de hacer un ritmo. Para ti, ¿qué es lo que hace que una base transmita algo?
Lo que sientas. Es como cuando ves una película. ¿Qué es lo que te transmite una película? Depende de la película, ¿no? No sé, hay un feeling. Quizás es una pequeña melodía, el tono o un acorde. Pueden ser muchas cosas, pero al final es lo que te transmita. No es una cosa en concreto, es un feeling.
A mí me pasa que ciertas melodías me transmiten mucho más que otras. Por ejemplo, ahora mismo estoy a tope con los rage beats, los ritmos de F1LTHY, Ojivolta y demás, que me llenan mucho. Aunque es lo que dices, cada ritmo es un mundo.
Es que, por ejemplo, qué se yo, la música de Playboi Carti, los ritmos que él usa, te transmiten una cosa que quizás no te transmite un ritmo de Griselda. No es que te transmita más o menos, es que te transmiten cosas diferentes. Playboi Carti es más para liarla, ¿sabes lo que te digo? Para saltar y romper cosas, no sé (risas). Y lo otro, te mete en otro mood. Muchas veces es eso, depende de qué estés buscando en ese momento. Y da igual la música. A mí me gusta Playboi Carti igual que mucha otra gente, pero cuando quiero escuchar letras, no escucho a Carti. Si quiero escuchar una letra, me pongo J. Cole. Y me transmiten los dos, y me gustan los dos. Que, por cierto, J. Cole para mí, rapeando hay poca gente… Yo sé que ahora está el debate entre Kendrick, Drake y que J. Cole se quitó cuando pasó todo, pero ese hombre rapeando es un animal.
Yo he visto mucha crítica en Twitter a J. Cole, tanto por letras y demás.
Bueno, Twitter es que es un submundo (risas).
Es una bola maligna (risas).
Se supone que Internet es una extensión del mundo real, ¿no? Pero que va. Hay opiniones que solo están en Twitter. Para la gente de Twitter, J. Cole es horrendo, pero tu vas por ahí y llena estadios, ¿sabes lo que te digo? (Risas).
He tenido debates extensos con mis colegas sobre que si Kendrick o Drake y bueno, al principio estaba muy en contra de Drake. Luego admití que quizás me equivoqué (risas).
Aquí no puedes decir eso muy fuerte.
¿Les mola Drake allí?
Lo digo porque estoy en el estudio con Don Mills, un productor de Toronto del corillo suyo. Pero el no sabe español, eh (risas).
Bueno, sobre Twitter vamos a hablar ahora, pues yo creo que es una plataforma que afecta bastante a los artistas, sobre todo a los productores.
¿Por qué crees eso?
Bueno, si te soy sincero yo estoy cronically online y, la verdad es que, la mayoría de opiniones musicales, o cualquier contenido relacionado con la música, se difunde por Twitter. La gran mayoría de veces no se menciona al productor, quedando en segundo plano. ¿Cómo sientes que, a la hora de hablar de música, el productor muchas veces tome un papel secundario?
Creo que eso ya cambió. También depende del algoritmo de cada uno. Depende de la gente que tu sigas, consumirás determinado contenido. La gente que yo sigo o consumo habla mucho de la figura del productor y demás. En España quizás no se ve tan así, pero todo depende de quienes son los que están comentando. Sigo a mucha gente que le da mucha importancia al productor, pero también te digo: el algoritmo es muy engañoso. En Twitter, me he dado cuenta que, sobre todo en España, parece que se ha roto el algoritmo y aparecen un montón de opiniones fascistas. El que salgan muchos tweets hablando de eso, no quiere decir que todo el mundo sea fascista. Que Fulano y Mengano estén hablando de determinada cosa, no quiere decir que todo el mundo opine igual, ¿me entiendes? No sé, Twitter siempre ha sido así un poco, pero ahora está peor.
Estoy muy de acuerdo con lo del algoritmo, que no refleja mucho lo que es la realidad. A la hora de descubrir artistas o nuevos ritmos, creo que ocurre lo mismo, que los algoritmos no ayudan absolutamente nada. ¿Crees que la gente está más abierta a descubrir nuevos sonidos y artistas o va a la par con el algoritmo?
Hay tanta demanda que muchas veces es difícil enterarte de algunas cosas. A la misma vez, la ironía es que puedes descubrir más cosas. Aunque muchas veces, también es el interés. Si escucho una canción que salió, no conocía al artista o conocía al artista, pero quiero saber quién produjo ese tema, me meto en los créditos, pero eso está en uno. Yo porque tengo esa inquietud, pero hay gente que escucha música por escucharla. No puedo querer que un random que va a comprar pan a la panadería se meta en los créditos, eso está en cada uno de nosotros. Hay tanta música que quizás es difícil que te llegue tal cosa, pero, por ejemplo, yo soy una persona que siempre le ha gustado descubrir cosas nuevas. Obviamente no puedo escucharlo todo, pero descubro mucha gente gracias a vídeos random que me aparecen en reels, TikTok o qué sé yo. Y voy, lo busco y demás. Muchas veces es eso, la inquietud que tiene uno, ¿sabes?
Sí, totalmente.
A veces, se nombran a los cuatro o cinco de siempre y, ante la falta de interés, se pasa a otra cosa.
Sobre todo, eso que dices. Muchas veces la gente no se para a indagar sobre la variedad de artistas o productores que hay.
No lo digo ni por mí, lo digo por la inquietud y la necesidad de querer saber. Yo la tengo y mucha gente a la que le gusta la música también la tiene. Si no tienes interés, nunca te vas a enterar de lo que está pasando.
Claro, y más cuando hay muchísimos productores haciendo cosas guapísimas tanto nacional como internacionalmente. Ya que hablamos de esto, dime cinco productores a los que les tengamos que echar el ojo.
Yo he hecho algunas cositas con TyMaz, ¿sabes quién es? Él tiene cositas buenas. Es que trabajo muchísimo con americanos, pero él es uno de los pocos con los que trabajo así de allí. Pero hay un montón, que me perdonen ahora. A esto de todo, es que hay muchos loopmakers que le están dando durísimo. De clásicos, por ejemplo, siempre ha habido gente haciendo muy buena producción, como Griffi. Era un adelantado a su época. Ahora no sé que está haciendo, pero él hacía un sonido fresco para la época. Hay otros que tampoco son tan conocidos, por ejemplo, Johnny Beethoven, un productor de allí de Málaga que le mete muy duro. Después, Blackthoven también es muy bueno, de Barcelona. Con SHB me llevo muy bien, es muy bueno. Hemos estado en el estudio juntos, en Madrid, en una sesión de estudio junto a Rels B y Blackthoven. Hemos hecho alguna cosilla juntos, pero todavía no tenemos una referencia en la calle juntos. De vez en cuando nos escribimos. Si subo una historia me comenta a lo mejor alguna mierda, o yo a él. Nos llevamos bien.
Tienes muy buen rollo con mucha gente, eso es una maravilla.
Es que yo hago lo mío. No envidio a ninguna de esta gente que está haciendo lo suyo, bendiciones para ellos. Yo me he hecho a mí mismo, he llegado a los sitios por mí mismo. Nadie me ha puesto en ningún lado. Estoy agradecido con todas las personas con las que he podido trabajar, todo ha sumado. Pero yo me lo he buscado, de igual manera que veo a cualquiera de esta gente buscándosela ellos mismos. Yo no envidio a nadie. Que sí, que en la industria hay mucha conveniencia y falsedad, pero la cosa es saber rodearte bien. Yo es que voy a lo mío.
Sobre la falsedad y la conveniencia, en una industria donde la figura del artista suele pesar más que la del productor, ¿crees que se es menos considerado con el productor?
Depende de como uno se proyecte, pero te tienes que revindicar el doble que una persona que solamente es cantante. Vamos a decir cantante, no artista, porque es lo que te digo, para mí somos artistas. El cantante se tiene que revindicar menos porque, en general, la gente ve al que canta como el protagonista. Esto depende de la carrera que quieras llevar. Hay productores a los que les gusta estar detrás y ya, sin ser la cara de nada. Simplemente trabajan para otra persona. Yo no trabajo para otra persona. Yo hago mi música y, a veces, dejo que mi música la use un artista, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Es como que ha dado la vuelta. En la música, y lo que es el hip hop y demás, el DJ era el artista, ¿me entiendes? Con el tiempo, se dio la vuelta, pero creo que ahora va a voltear de nuevo.
¿Crees que la figura del productor va a conseguir volver a tener el foco?
Sí, claro. Hoy mismo vi que Southside estaba pinchando en Coachella. También tienes a Pharrell Williams, una figura que todo el mundo la conoce por ser productor y artista. Él hacía estribillos cantando, pero se hizo conocido por la producción. Eso fue lo que ayudó a que la gente lo viera como un super productor. Al final, la mayoría de súper productores han acabado cantando. Mira a Kanye, si no hubiera rapeado habría sido un súper productor, pero no sería Kanye West.
Habría seguido produciendo para Jay-Z y poco más.
¿Te has visto el documental?
Sí, es una pasada.
Está increíble.
Te abre mucho los ojos a la hora de ver a los productores. Ves como el productor toma un segundo plano y es despreciado, como si le dijeran “dedícate a hacer ritmos y no me toques los huevos”, ¿sabes? Precisamente por eso empezó esta sección, porque sentía que el papel del productor no debe se secundario. Sin productores, no hay música.
Exacto, tú no te compras un disco en acapella, ¿verdad? Qué prefieres, ¿un disco instrumental o un disco de acapellas?
Bueno, depende (risas).
Claro, si las instrumentales son dos palos pues no (risas). Pero en general tu qué prefieres escuchar, ¿un ritmo o un acapella?
Una instrumental. De hecho, ahora te preguntaré por tus discos más escuchados en lo que llevamos de año, pero uno de los discos que más he escuchado este año es “KAYTRAMINÉ” en instrumental. Los ritmos de KAYTRANADA son una locura.
Antes te lo iba a nombrar, cuando me preguntaste por los productores, pero estaba buscando gente poco conocida. Para mí, KAYTRANADA es súper conocido y de mis productores favoritos.
Mira, de los primeros vinilos que me compré fue el de “KAYTRAMINÉ”. Es de los discos que más me gustan. Es una pasada, todos los ritmos te transmiten una sensación de verano.
Para mí, su mejor disco es “BUBBA”. Es un discazo. Hace tiempo que no lo escucho, pero ese disco yo lo he quemado.
¿Ahora mismo que es lo que más estás escuchando?
Bueno, el disco de Bad Bunny me lo he escuchado de principio a fin, obviamente. También el disco de Larry June con 2 Chainz y The Alchemist. El disco de Drake y PARTYNEXTDOOR también, aunque no le estoy dando mucho ahora, pero lo escuché bastante cuando salió. Últimamente no he escuchado, como que… Mira, eso es algo en lo que estuve pensando el otro día: me hace falta un disco que me cambie la vida. Como cuando leíste el tweet de lo de Frank Ocean, me hace falta un disco así. Ahora estoy escuchando canciones sueltas, más que álbumes completos. El disco de Bad Bunny sí que lo he estado escuchando. Es nuevo y suena bastante fresco para lo que hay ahora en la industria. Pero también me da coraje: como metió salsa, ahora hay mucha gente que le vuela la cabeza escuchar salsa.
A mí me parece una perrada. La salsa se hace desde hace años.
La salsa es más vieja que…
Más vieja que su madre. Pero es que la forma en la que se ha llevado en el disco es bestial. En sí las producciones son bestiales.
La producción del disco es lo mejor del disco, sin quitarle mérito a él. El disco está muy bien producido.
Si no me equivoco, tú solo metiste mano en “EL CLúB”. No sé si indirectamente has tocado algo en otro tema o similar.
Dentro del disco yo solo tengo “EL CLúB”. Tengo más música con Bad Bunny, lo que pasa es que nunca ha salido.
¿Pero de hace mucho o recientemente?
Bueno, eso no puedo… (risas) A ver, hablando claro, llevo mandándole música a él como tres años o por ahí. No me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, ¿me entiendes? Él lleva cogiéndome cosas tiempo, pero nunca salió. El año pasado fue que me pidieron los stems de “EL CLúB”. Yo sé que ha grabado más cosas con música mía, pero nunca salió. Dios quiera que algún día salga algo más.
Ya ves, sería una pasada. No te voy a negar que fue con ese tema con el que te descubrí. Es un tema que me vuela la cabeza, la melodía del principio es super pegadiza. Después de ese tema, empecé a buscar más cosillas tuyas y encontré dos perfiles tuyos de SoundCloud.
Mío solo tengo uno. Si hay otro por ahí, eso es feka.
Uno de ellos recoge tus producciones y algunos remixes, pero en el otro me encontré algunas cosillas, como “La Calle Me Llama” de Syko y Ñengo, “Grew Up” de Jeezy o “Money Over Everything” de AR AB. Tienes muchísimos remixes. ¿Cómo se desarrolla en cabeza de un productor la idea de hacer remixes?
Hay dos maneras para mí. En ese momento, era una manera de enseñar los ritmos sin que me pudiesen coger el ritmo y usarlo así, a lo loco, ¿me entiendes? Era una forma de enseñar la pista sin que me la cogieran. Les montaba un acapella que quedara bien y nada. Era una forma de enseñar trabajos míos. También era una forma de darle una vuelta a la canción. Quizás me gusta el tema, pero le puedo dar otra visión, ¿sabes? Se juntaban esas dos cosas: por un lado, enseñar ritmos míos y, por otro lado, quería darle un cambio de visión al tema. Si me gusta mucho un tema, no me gusta hacerle un remix porque, si tengo la canción original en mi mente, no… Es como que siento que me gusta el tema, pero me puede llegar a gustar más (risas).
¿Te ha ayudado el tema de los remixes a contactar con artistas y demás?
Yo creo que sí. Por ejemplo, a Rauw lo conocí por SoundCloud, que yo ahí tenía muchos remixes. No sé, mucha gente lo primero que escuchó mío eran los remixes de SoundCloud. Nunca me lo había planteado así, pero creo que sí. Todo suma.
Y tanto que todo suma en la música, tanto que te lleva a sitios como a Puma.
¿A Puma? ¿La marca Puma? ¿Qué pasó con Puma? Ahora no me acuerdo (risas).
¿Puede ser que tú hayas hecho la música de un anuncio de Puma?
¡Ah! Te lo juro, hay cosas que mi mente ya… (risas) Sí, fue una colaboración, para unos tenis creo. Eso fue hace 10 años o así. Le hice la música a un anuncio, pero para redes sociales o así. No salió en televisión ni nada del estilo.
Hombre, pero una colaboración con una marca es (risas). Me pareció super curioso.
De hecho, también hice música para una pasarela de moda. Yo no estaba allí, pero me acuerdo que puse la música. No me acuerdo dónde fue, si en Inglaterra o en Suiza, pero eso. Fue el primer pasito en el mundo de la moda. Me gusta mucho la moda, me gustaría meterme en algún momento en ese mundo.
¿Te gustaría meterte entonces en el mundo de la moda?
Sí, como Pharrell y como Kanye. Esa es mi visión. Con lo que pueda y con lo que tengo, me gustaría meterme. Fui a la Fashion Week de París este febrero. No porque me invitaran ni nada, simplemente fui por mi cuenta. Fui pa’ el joseo, a ver cómo funciona aquello… Así he conseguido yo todas mis cosas, yendo por mi cuenta y demás. En verdad, hice par de contactos allí.
¿Qué marcas son las que más te gustan?
Partiendo de la base que no me importa tanto la marca, si no la combinación y cómo se… O sea, que puede ser algo de marca y de alta costura que una camiseta normal y básica. De chaquetas, últimamente me gusta mucho Avirex, que es un clásico, es antigua. En París hice contacto con una persona que trabaja para la marca. No sé, me gusta mucho la ropa deportiva. De tenis me gusta mucho Nike, no es que me ponga a inventar mucho. También me gusta Timberland. Así de más alta costura, Louis Vuitton. Pero ya esa es como… (risas)
Hombre, ya esa es más cara. Por lo menos para mí, vamos (risas)
Es caro. También te digo una cosa: es una mierda. Es tela. Es ropa. Estás pagando la marca.
Ya hombre, pero, aunque pagues la marca, los materiales no son lo mismo.
Sí, en algunos casos sí. Pero con todo y con eso, la ropa pa’ mí no debería valer lo que vale. Yo que sé, es materialismo. Mira, yo vi un story de Skepta en la que decía que él tiene muchas cosas fake, que compraba muchas réplicas. Me quedé pillado, pero dije “por qué no”, ¿sabes? Yo no tengo réplicas. Si te gusta como se ve, pues te la compras. Si no te costó 3000 dólares, no es bueno. Pues no, no me voy a gastar 2000 dólares en un gorrito o en unos tenis, ¿estamos locos? A ver, si los tienes, pues bueno, que cada uno compre lo que quiera. No me gusta hablar de eso, pero yo no me compro muchas cosas caras. Tengo mi bolsito, mis tonterías…
Hombre, cosas funcionales. Si te entiendo, si a mí me pasa igual.
Tengo ropa cara y ropa barata. Es normal, hace tiempo no me la podía comprar. Pero bueno, no es que me guste una marca y tenga que vestirla de arriba abajo. Las camisetas básicas me las compro en Zara. Tengo ropa de todos lados. A veces me pongo cosas de colegas que tienen tiendas. Me dan ropa o se la compro, para apoyar y eso.
Me gustaría hacer un símil relacionado con la música con eso que has dicho de Zara, que no te hace falta que sea de marca para que sea bueno. Hay plugins super sofisticados, qué se yo, el Omnisphere de su padre y su madre…
Pirata. Yo lo tengo pirata (risas). Tengo muchos comprados. Pero la pregunta cuál es, ¿si son piratas o si los compro? (Risas).
¿Tú tienes plugins piratas? (Risas).
Me da igual, no me patrocina ninguno. Tengo algunos comprados y otros piratas (risas).
La cosa es, ¿puede un plugin más barato ofrecer cosas de mayor calidad que un plugin caro?
No tiene por qué, pero yo he conseguido cosas gratis que merecen la pena. Obviamente hay cosas más complejas que gratis no son, porque también cuesta un dinero hacerlos. Pero yo he conseguido plugins por Internet que son buenos. Lo que me da coraje ahora es que casi todo es por suscripción. No sé ya a cuantas cosas estoy suscrito: que si la música, que si ver una peli, que si tal… Todo de suscripción.
Te gastas una pasta nada más en suscripciones.
Yo tengo Waves, que lo uso mucho para mezclar y tal, y ahora es de suscripción. Antes era comprando y to’ el tema, pero ahora, si te suscribes, tienes todo. Te sale más barato que comprarlos uno a uno. Te compras tres plugins y te cuesta lo mismo que la suscripción al año. Que yo a la suscripción le saco rendimiento, pero sí, tienes que estar todo el año pagando.
Claro, tú lo amortizas.
Si al final es mi trabajo. Es como el portátil, lo tuve que comprar porque es mi herramienta de trabajo.
Te iba a preguntar, ¿cuál es el plugin que más utilizas?
Bueno, los Waves, como te digo, siempre lo uso. Luego, instrumentos como tal, utilizo Arturia, que tiene infinidad de sintetizadores y tal. Omnisphere, que lo has mencionado antes, hace mucho que no lo uso. Mira, te voy a dar un tip: El Decimort 2 es algo que uso mucho para la mezcla, ya que tiene muchas funciones.
Ya que hablas de tips, ¿qué consejo darías a alguien que está empezando a producir?
Primero, sobre todo que no lo haga pensando que se va a hacer rico o famoso. Le tiene que gustar la música. Si le gusta la música de verdad, tiene que amarla. Yo vivo de la música desde hace relativamente poco. Llevo varios años viviendo de la música, pero llevo el triple perdiendo dinero por la música. Y que haga contactos. Si quieres vivir de verdad de esto, muévete. La primera vez que me fui de España, cuando crucé el charco, tenía guardado un dinerito de unas sesiones de DJ. No tenía mucho, pero cogí el portátil y me fui pa’ Puerto Rico. Me fui solo, con mi portátil y mi mochila, y me fui al Airbnb que te comenté. Eso fue en el primer viaje. Llevaba tiempo hablando con esta gente por Internet, pero yo no conocía a nadie en persona. Hablaba con ellos, en esta época concretamente con Rauw, y tiré pa’ adelante. Yo soy un chaval de barrio, me sé mover por ahí. Hice contactos y eso. Sin contactos no puedes hacer nada. Puedes ser el mejor en lo tuyo, pero si no te conoce nadie, no vas a llegar a ningún sitio. Ya no solo en la música, en la vida en general. La vida son contactos, sin contactos no llegas a ningún lado.
Y contactos naturales, ¿no? No conexiones interesadas y demás.
Yo siempre lo he hecho muy genuinamente, pero la gente va a querer usarte. Cuando cogen de ti lo que querían, van a otra cosa. Tú tienes que saber jugar al juego, eso es así. El mundo es así de frío. Sí, son relaciones genuinas y to’ lo que tú quieras, pero tú no puedes pensar que todo el mundo que se te acerca es de forma genuina. En el camino te vas a encontrar gente que prevalezca en el tiempo, pero también otra que no. La gente va y viene, y más en una industria donde hay mucho dinero. Esto no es una película de Disney. Al principio había gente que creía que eran mis amigos, pero luego la realidad es otra. Tampoco puedes ir pensando que todo el mundo es malo y te va a usar, pero no puedes quitarte porque piensas que te han usado o que te quieren usar. La vida es así: hay gente que van a ser tus amigos y otros que no. Tú tienes que tener claro quién tú eres. Que la música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox. Yo tengo amigos de la música con los que a veces no hago ni música, y a veces se nos olvida que hacemos música.
“La música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox”.
Saox sobre las amistades dentro de la industria.
Eso es bonito, la creación de vínculos más allá de lo laboral.
Hay gente que hace música como si fueran robots. Para mí no es eso. La música es una extensión de mí. Pa’ mí es personal. Si yo comparto música con alguien en el estudio, yo estoy compartiendo un trozo de mí. No soy un robot que hace música, como si fuera una inteligencia artificial. Yo estoy compartiendo una parte de mí con la otra persona. Para mí si es personal. Hay situaciones en la industria que te chocan, pero he aprendido con el tiempo que no to’ el mundo es así. Hay que intentar mantenerse sólido y saber que hay gente que te va a usar, gente que no y que hoy estamos aquí y mañana en otra cosa.
Me gustaría comentar una cosita que has mencionado, sobre la inteligencia artificial. El debate sobre el uso de la IA en la música está super vivo. Véase Kanye, que utiliza la IA en absolutamente todo, hasta para lo que no debe utilizarla.
¿Pa’ qué la ha usado? ¿Unas voces de alguien o algo?
Sí. Por ejemplo, otro artista hacía versos de referencia y luego se pasaban por una IA de la voz de Kanye.
Mira, para mí Kanye es el GOAT. A veces retwitteo cosas de él y todo, pero ya llega un punto en el que no sé en qué parte de la película está, ¿sabes lo que te digo? Ya no me lo tomo en serio.
También hay otros que la utilizan inteligentemente. Por ejemplo, JPEGMAFIA utiliza una parte del estribillo de “Turn On The Lights” de Future como sample en “either on or off the drugs”, sin que suene como si fuera Future. La cosa es, ¿cómo ves el uso de la IA en la música?
Si lo haces de una manera creativa, yo lo veo bien. Lo que pasa es que claro, hay un punto en el que no hay filtro. Yo por ejemplo lo he usado. En el tema de “Big Moves”, con Miky Woodz, yo cogí y sampleé lo de Kanye en la gala de los Grammy’s, lo de “to’ el mundo está esperando que actúe de manera loca”, ¿sabes? Lo de “qué hubiera pasado si no hubiera ganado, supongo que nunca lo sabremos”. Yo cogí ese audio y lo puse en el tema, pero como era la voz de Kanye, en RIMAS me dijeron que tenía que tomar permiso de Kanye. Lo pasé por una IA y lo puse. Yo tenía montado todo ya antes de que escuchara la pista por primera vez. Le enseñé la pista a Miky Woodz, hicimos el tema y pusieron pegas con lo de la introducción. Y bueno, hice eso. Eso se puede usar, ¿me entiendes? No es que yo samplee una canción, es un vídeo de Kanye hablando. Legalmente se puede hacer.
Ostia, qué pasada, tío.
Esas son las cosas que me gustan. Yo sé que a la gente que le gusta la música, les gusta saber esas cosas. En mi música hay un montón de cosas así. Estas son las cosas guapas de la música.
Mira, si utilizas la IA de forma creativa e inteligente, me flipa. Es que aprovechas bien una herramienta muy útil.
Ocurre como con el autotune. Es una inteligencia artificial, el ordenador te está corrigiendo algo. Cuando salió, era la polémica. La IA está a otros niveles. Te coge una foto tuya y te crea hasta videos tuyos hablando. Musicalmente hablando, se pueden hacer cosas interesantes, pero nunca va a conseguir el feeling humano.
Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Virtual Flavor, el productor del anterior capítulo, te pregunta: ¿qué prefieres, hacer un beat en el estudio o en casa?
Te respondo de manera simple: en mi casa. A ver, ahora estoy en un estudio, pero porque estoy viviendo aquí, ¿me entiendes? Entonces es lo mismo (risas). Pero sí, antes de irme a un estudio como tal, prefiero en mi casa, cómodo y to’ tirao’.
A mi para estudiar me suele ocurrir lo mismo, prefiero mi casa. Aun así, sé de mucha gente que en casa se distrae mucho, como tienes mil y pico estímulos.
Es que claro, es una pregunta sencilla, pero la contestación puede tener muchas cosas. También me gusta salir del entorno, es lo que tú dices. En tu casa te distraes más y tienes más estímulos externos. En un estudio te distraes menos, vas a lo que vas. Pero, por comodidad, prefiero mi casa.
Bueno Saox, últimas dos preguntas. La primera: ¿qué es para ti la música?
Lo que me salvó la vida. Y una extensión de mí mismo, como te dije antes. No es que tenga un personaje y tal, lo que tú ves mío por ahí, soy yo.
Y la siguiente: ¿qué hace que tu música sea tu música?
Realmente, te he contestado a esa con la primera. Mi música es mi música porque es una extensión de mí mismo, sin caretas ni nada. Soy yo, no es que esté intentando ser otra persona. Si te pones a mirar mi catálogo, por ejemplo, las canciones que tengo de reggaetón, que son pocas, son una extensión de mí mismo. Las he hecho porque he ido a Puerto Rico. Toda la música que tengo depende del contexto en el que me he encontrado. Mis instrumentales reflejan mucho el sitio en el que estoy. La música que he hecho con artistas de Puerto Rico, la he hecho en Puerto Rico. Cuando escucho la música que he hecho en Toronto, me lleva allí. Es como un viaje.
Cuando no conoces a un productor, quizás es difícil ver este tipo de detalles, pero, cuando te das cuenta de estas cosas, te vuela la cabeza. Empatizas mucho más con la música de ese artista.
Mira, yo tengo una camarita con la que grabo un montón de cosas de donde voy y eso. Estoy documentando un montón de cosas mías para, el día de mañana, subir un documentalito. Como Kanye (risas). Esa fue la visión, yo tenía eso en mi mente. Tenía cosas grabadas y, después de ver el documental, me di cuenta que estaba en lo correcto. Tengo un montón de cosas grabadas y me gustaría hacer un documental, aunque sean 20 minutos, no hace falta que sean varios capítulos en Netflix. También tengo cosas de un disco en el que estoy trabajando.
¿Sí o qué? ¡Qué pasada!
No me gusta anunciar las cosas así, pero que se joda (risas). Llevo tiempo haciendo un disco. He tenido que rehacerlo varias veces. Ya en la época de “Olvidemos” tenía la visión de hacer un disco de productor. El día de mañana, cuando ya no esté aquí, lo que queda mío es lo que yo he hecho. No quiero quedar en un “he producido para tal o cual”. Si Dios quiere, este año quiero sacar una referencia mía. No sé si un EP o un disco, depende de lo que dure, pero ya tengo muchas cosas del disco.
Ponle un porcentaje, ¿en qué etapa está?
80 u 85 por ciento.
Está al caer, eh.
Sí, pero ya sabes, es complicado. Cuando es un proyecto de productor, es más complicado. Tengo música de hace mucho tiempo que la gente no ha escuchado, pero suena como ahora. Hay música nueva, pero hay temas que tienen varios años. Debería de salir este año, creo que es el momento. El disco no es de reggaetón, es un mix de mi catálogo. Tiene cosas tanto en inglés como en español. Va a salir este año, no sé si pronto, pero va a salir este año.