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  • RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    Con God Loves Latinas, Rizha celebra la identidad latina desde una mirada muy personal, englobando lo esotérico, la sensualidad y la diversidad sonora a partes iguales. Bebiendo de influencias multiculturales entre Argentina y España, fusiona sonidos como el reggaetón, RKT y cumbia 420, con influencias que marcaron su adolescencia en Madrid: witch house, electrónica y música club. En esta conversación, hablamos de industria, procesos creativos, exploraciones sonoras, conservatismo religioso y anécdotas del disco.

    ¡Hola Rizha! Acabas de sacar disco, ¿cómo te sientes?

    Estoy muy contenta, la verdad. Es el primero que hago que hasta mis amigos me dicen tú, pero tú molas un montón, cómo que tiene ese breakthrough point de decir, lo has hecho tú y está guapo, qué locura. De cosas que hice ya a muchos de mis amigos les gusta también, pero era un estilo más ambiente, experimental, rarito, entonces, este es como el primero que hago que es consumible. Ya tocando en sitios random, aunque los temas no se los sepan, la gente ya reconoce patrones de ritmos y se mueve. Es bailable. No me ha pasado en mi vida eso.

    Y a esa gente que no conoce tu música o no te conoce a ti, ¿cómo te presentarías?

    Hola, me llamo Tamara, soy productora y cantante, me gusta mucho experimentar y mezclar géneros y jugar con el Ableton. Depende de a qué amigos le pregunten también, te dicen una cosa u otra.

    El título en sí es bastante esotérico, ¿tú te consideras una persona esotérica?

    Sí, 100%. Yo tengo mis libritos de manifestación y sé leer la carta astral súper bien. No sé tirar tarot porque nunca me dio. Yo realmente me rayo de verdad. Tengo una amiga que hay un tema que nos gusta mucho, bueno, le gusta mucho a ella. A mí me gusta, pero no lo pongo porque es una canción de Bladee y Isabella Lovestory que dice “I got bad vibes” y te juro, o sea, me entra en la ansiedad, no puedo poner eso como me estás repitiendo durante dos minutos que tengo malas vibras, no, no, no. No soy religiosa, no voy a la iglesia, no voy a misa, pero sí que creo en todas las energías y en Dios y en todas esas cosas.

    Entonces tu disco está infusionado con buenas energías y si lo escucho me va a dar 8 años de buena suerte o qué?

    100%. Mi disco está infusionado para que te sientas the baddest bitch del lugar y que te entre y te pique el bicho gay. Te vuelves gay y una bad bitch.

    Perfecto, se lo pondré a mis amigos heteros. En el disco mezclas reggaeton, RKT, cumbia y luego sonidos más electrónicos. Cuéntame un poco sobre tus influencias y qué te ha llevado a hacer este tipo de fusión.

    A mí me gustaba mucho el reggaetón, pero lo consideraba en mi cabeza fácil de hacer. Pensaba que era una pelotudez en cuanto a letra y en cuanto a producción. Pero claro, como yo produzco, siempre he escuchado música también desde el autismo de la música. Entonces, cuando a mí me da, por empezar a producir reggaeton, me doy cuenta de que es súper difícil de hacer, porque es súper minimalista y se me cierra el orto. Me vi por probarlo con Ángeles, pero como es muy electrónica, me quedé con ganas de probar más. Para este último fue súper divertido, porque me puse a escuchar toda la discografía de Daddy Yankee, la discografía de Wisin y Yandel, La Factoría luego, RKT, L Gante, La Joaquí, etcétera, como un montón de gente y analizar más producciones.

    Me di cuenta de que hay similitudes al hyperpop, sobre todo, siento que el tratamiento de vocales y los chops. Te estoy hablando del original de Estados Unidos, no el que luego fue el de SoundCloud.  Las vocales del reggaeton son súper sencillas, pero las instrumentales que te ponen, sobre todo, en el RKT, son una locura. También conecté mucho, porque de mis productores favoritos de toda la vida siempre ha sido Timbaland,  y cuando tú lo escuchas otra vez, Daddy Yankee, talento de barrio, y Wissin y Andel, sobre todo, lo de la revolución, si lo oyes, no es reggaeton, no son canciones de reggaeton, o sea, la gasolina sí es reggaeton, ok, genial, pero te pones pose y ahí no hay reggaeton, no hay patrones de reggaeton, es literalmente club. Suena a Timbaland, pero con Daddy Yankee cantando y se pone a hablar como si fuera medio en inglés.  Osea, que lo que estoy haciendo yo ahora mismo, es algo que el hijo de puta Daddy Yankee hizo en 2008, pero con las cosas nuevas de ahora. 

    En Argentina tenéis muy buena escena urbana. Entre Taichu, Six Sex, La Joaquí, HelloLola, las chicas, sobre todo, lo están haciendo muy bien. ¿No sé si las tuviste en cuenta, o ese sonido también más moderno?

    A Taichu la escucho, me gusta mucho, me gusta mucho Six Sex y las demás también, pero no fue una referencia. Mi referencia en cuanto a contemporánea fue La Joaquí. Yo quería hacer cosas basadas en más antiguos, no quería que sonase al reggaetón de ahora, ni que sonase a las cosas de ahora, porque quería hacer esa mezcla. Sí que te diría que es una cosa que me parece inevitable nombrar, porque es la persona que me inicia a mí a probar cosas con el reggaetón, es Arca. La madre de todas. 

    Bueno, aparte de ser cantautora, también eres productora. ¿Te trae más retos la interseccionalidad de ser una mujer que no solo canta y que escribe, sino que produce y mezcla también?

    Obvio, es el único lugar donde te van a tocar más la polla, porque es el lugar que es masculino. Siendo chica, vos tenés que ser la cara bonita y cantar. Es tu rol otorgado desde siempre. Y claro, cuando yo me empiezo a meterme en tema máquina o cosas así, ya es cuando sí que lo notaba. Sobre todo cuando era más chica, ahora no tanto. También porque tengo mucho carácter y ya entro con otras movidas y estoy mucho más segura. Tenés que ser un poco una hija de puta. Cuando era chica, que tenía 17 años y empezaba a dar mis primeros conciertos, yo me acuerdo de que iba con un amigo mío y claro, siempre que íbamos a tocar, me decían: “¿qué colores quieres en las luces, tal?” Y lo miraba a él y le preguntaban por la ecualización de tal. A mí me hacían las preguntas pelotudas y a él le tiraban las preguntas técnicas, y me acuerdo de que él siempre decía: “No sé, pregunté a ella”. Y así todo el rato.

    La estética visual parece ser igual de importante que la música. ¿Cómo concibes tú esa relación entre imagen y sonido?

    Te lo puedo explicar más claro con un videoclip. Si la canción es un 60% de buena y el videoclip es un 100%, la canción pasa a ser un 100%. Si la canción es un 60% o un 100% y el videoclip es un 30%, la canción a veces también te baja. Siento que al final los proyectos tienen un universo, entonces es un universo no solo estético, sino un universo en el que vos te metes. Lana del Rey es un universo. Se viste así, se mueve así, ella tiene como ese aura, no es por la música solo. Entonces sí que tiene esa importancia porque le da coherencia, le da credibilidad a la música y le da un sostén donde ponerse. En mi caso, tenía que mantener esa dualidad de lo esotérico y Dios  con los 2000, el bling bling y tal. A mí lo que me llama y me mata siempre son las milfs de los 2000. Sofía Vergara. Yo me acuerdo de ser chiquita y mirar a mi mamá a vestirse para salir y decir, no puedo esperar a ser yo. Yo veo a la mujer con 40 y tiene todo tan claro y son tan listas y le chupa todo tanto un huevo, es como que ya se la saben.

    ¿Y tú, con esa edad, te ves haciendo música aún?

    No lo sé, yo creo que sí, pero tipo muy de cada tanto,  flow así Mariah Carey. Ya hizo lo suyo, ya es ella. No sé si estaría como diciendo “chavales, link in bio”. Me gustaría más, en algún momento, pasarme al tema de producir para otra gente.

    Criándote entre Argentina y España, sientes un síndrome de impostor o de no saber a dónde perteneces?

    De hecho, tenía momentos de síndrome de impostor durante el disco haciendo cumbia o haciendo cosas así. Me sentí gringa, dije, no, no, me van a decir algo. Pero no, me siento argentina, pero no siento que el resto de la gente me perciba como argentina. Entonces, siempre siento cierto corte al tener que mostrarme más argentina. Pero también en España, te rompen tantos huevos con el tema de argentino, son todos pesados. Es como que siempre ha sido una cárcel de cristal, mía imaginaria que no existe, que no es real. En este disco, yo creo que me estafó el corcho de, ah, ok, puedo estar tranquila. Siento que lo que más estabilidad tuvo en mi vida de así cultural fue internet, 100%. Yo me siento de internet porque es lo que compartimos entre todos.

    ¿Hay alguna anécdota del disco que aún no hayas compartido?

    Uau. A ver, qué te puedo decir, que no enoje a nadie… El disco fue lo que me hizo darme cuenta de que tenía que dejar a mi novio. Porque dije, uy, y esto se me viene muy encima, me lo quiero tomar muy en serio. Y este chico que está teniendo ciertos comportamientos que están surgiendo ahora en base a que yo estoy más expuesta haciendo más cosas por el disco. Dije, not me, I’m not the one. Además, ya sacrifiqué mi carrera muchas veces y cosas así por parejas mías y este disco está demasiado guapo, no puedo. Siento que con muchas de mis parejas di pie a esas cosas de, ok, no hablo de estos los temas, ok, no saco esta canción, ok, no voy a un fitting que después digo, boludo es mucho más importante la música que esta persona, y más cuando después rompe es decir, la puta madre, las oportunidades que perdí, las cosas que no hice, por este pelotudo, por esta pelotuda.

    Asumo que igual no tiene mucho que ver, pero dado el contexto sociocultural que estamos viviendo con la religión, ¿crees que de manera inconsciente el título o los visuales de este proyecto caen en eso, o no tiene nada que ver?

    Estás hablando del resurgimiento del fascismo.

    Sí. No estoy diciendo que eres fascista tú, ni que tu música es fascista.

    No, no, no, además es un tema que a mí me encanta. Siento que la sociedad va constantemente de un lado al otro, no. La etapa de cuarentena, era un nivel del woke, que hay muchas cosas que tenían mucho sentido y nos dieron muchos frutos buenos, pero también se fue al carajo, muchas otras cosas. Entonces era inevitable que, con lo extremo que había sido ese volantazo para allá, el volantazo para otro lado fuera extremo y eso es lo que va a pasar cada vez más hasta que haya una guerra civil en nuestro país.  Pero esos volantazos sumados ahora a cómo funcionan los algoritmos, cada vez el volantazo es más extremo y los chavales caen en alt right pipelines. Creo que ahora mismo estamos en el volantazo después de todo lo libre que hemos sido de encerrarnos, porque al final la gente, y sobre todo los artistas que al final lideraron un poco la batuta de la paga donde tira la cultura, quieren ser chocantes o contraculturales.

    Yo hace 3 años conozco a una chica que es ahora mi mejor amiga y ella es española, y su familia rozaba y tocaba el cristianismo, entonces siempre que hablábamos de Dios, ahí se despierta mi germen de la estética cristiana. Porque la estética hermosa, y después fue como un tema mío personal de yo decir, entiendo cuando los reggaetoneros cantan cualquier cosa y después dicen, Dios es lo más grande que hay.

    Cuando percibes a dios como el momento en el que te das cuenta de que no solo hay un objetivo, sino que ese camino se está dando en cuanto a que tú tomas conciencia y empezás como esa inercia de manifestación, law of assumption, es simplemente placentero estar centrado en uno mismo y hacer cosas acorde y alineadas con donde quieres llegar. Cuando percibes a dios como eso, que es el estilado de todas las religiones, que rezar es lo mismo que manifestar, que todo va en el punto de centrarse y hacer lo que uno le llama y seguir su camino y alinearse con sus cosas y no putearse a uno mismo todo el rato, de repente decís, damn, jodo con Dios. Obviamente, yo me entiendo toda la estética de Dios y que al final también mi estética, como que la parte de Dios es más que nada, la cruz y ya está, no hay mucha movida ni estoy tapada ni nada. Y las letras no tienen nada que ver, porque es todo el rato de homosexualidad, de esto, etc.

    Exacto, la más cristiana.

    La más cristiana, literal. Sí que es muy interesante lo que estamos viviendo ahora mismo culturalmente y me da mucha curiosidad ver a dónde va a rebotar ahora. Y no me parece raro, porque todo el mundo dice que es raro que esta generación que son los más liberales haya terminado si no así. No es raro para nada, es gente que ha vivido under surveillance 24-7.

    Tú, ¿qué has estudiado?

    Filosofía.

    Makes sense. Para terminar con algo más así, ligerito, divertido. Si tu disco fuera un plato, ¿cuál sería y por qué?

    Sería una milanesa con puré, pero te estás tomando un monster vodka.

    Perfecto, vea la visión, sí.