Autor: Kaan Korukcu

  • Bea Pelea – El mito romántico desde los códigos urbanos

    Bea Pelea – El mito romántico desde los códigos urbanos

    Consagrada como una de las referentes OG del reggaetón en España, la artista, compositora y productora malagueña vuelve a la rama más romántica del reggaetón, una que ella misma bautizó extraoficialmente, y se convierte en el propio mito romántico en su último proyecto, ‘Reggaetón Romántico Vol.3’.


    Tras una década como cantante, desde ese ‘Oye Papi’ que la propulsó junto a La Zowi y Ms Nina, Bea Pelea ha tenido mucha cabida en la escena nacional y ha cosechado éxitos y clásicos de culto del reggaeton como ‘Si no te vuelvo a ver’, ‘Loka’ o ‘Hazmelo Otra Vez’. Es probable que también te suene, o tengas guardadas, sus colaboraciones con artistas y productores como La Goony Chonga, Kabasaki, Came Beats, Fakeguido, Ms Nina o su inseparable Zowi. Además, Bea siempre ha tenido muy buen ojo para lo emergente y ha sido la primera en fichar por nombres como La GG, Kristina, G la Sosita o incluso Juicy Bae a través de su fiesta La Cangri con sede en Barcelona.


    En honor a los compilados que se vendían en quioscos o en viajes de carretera y popularizaron el reggaetón, en 2018 Bea debutó con ‘Reggaetón Romántico Vol. 1’, un viaje por el amor, desamor y la melancolía, y trajo su segunda entrega en 2021. Tres años después, sacó ‘Kdenas’, un álbum en el que ella misma admite haber estado perdida y experimentando con distintos sonidos, pero esa misma experimentación fue lo que allanó el camino para el regreso triunfal con una tercera entrega el mes pasado que parte del mismo concepto, pero elevando la fórmula. Desde su primera mixtape y esta han pasado más de ocho años, y eso se nota porque aunque el amor sigue siendo el eje, está tratado desde distintas perspectivas y con más distancia emocional.

    A pesar de algún tambaleo con el uso de la inteligencia artificial en los visuales de su colaboración con Metrika, ‘Agua de Tanga’, Bea ha elevado su proyecto de tal manera que refleja estos diez años de carrera musical. En esta entrega, se ha sumergido en la fantasía y ha creado un mundo onírico que se nutre tanto del reggaeton clásico como del romanticismo del siglo XIX y se ve plasmado tanto estéticamente como musicalmente. Es el equilibrio perfecto entre la nostalgia, la identidad artística, la evolución artística y la madurez adquirida a lo largo de los años.

    Hola amor, ¿qué tal?

    Muy bien, ¿y tú? Perdona por el cambio de hora

    Nada, no te preocupes, me venía mejor de hecho. ¿Dónde te pillo?

    Estoy en una azotea aquí en el centro de Madrid, ¿y tú?

    Yo estoy en Londres, que vivo aquí, pero ya vuelvo pronto. Tenía muchas ganas de hablar contigo, la verdad. Enhorabuena por el disco, ¿cómo ha sido el recibimiento? ¿Qué expectativas tenías?

    Pues, muy guay. Acaba de salir y estoy muy contenta tanto por la listening party, que, por cierto, ¿estuviste?

    Que va tía me pillo en Londres me dio mucho fomo.

    Fue súper guay la verdad, fue muy bonito y estoy muy contenta. La gente lo está cogiendo muy bien el álbum.

    De hecho, atrasaste la salida del disco y nadie te preguntó por qué, entonces quería ser yo el primero.

    Tuvimos que cambiar la listening porque tenía que ser otro día y no quedaban fechas hasta el 15 de abril y nuestra idea era hacer la listening, con prensa para anunciarla antes de la salida del álbum y entonces era eso. No la queríamos hacer la fiesta después y entonces cambiamos también el álbum, nos dan esta fecha, lo hacemos así y ya está.

    Debutaste hace una década y fuiste y eres una de las mujeres más fundamentales y pioneras del under en España. Cuando miras atrás, ¿qué es lo que más te enorgullece de tu legado?

    Que haya más chicas que haya más niñas haciendo música y que haya lo mejor un camino ya un poco más sencillo más establecido.

    ¿Hay algo que hubieses hecho de otra manera?
    Realmente no. Sé que a lo mejor a nivel de mi carrera podría haberme tirado más a la piscina, pero no me arrepiento de nada. Incluso con los videoclips me acuerdo que no hacia muchos videoclips porque yo queria hacerlo perfecto chulísimo y al final artista independiente tal, era complicado y pensaba que para hacer una mierda no hago nada y lo típico que te da cosa porque vas a salir mal y ahora con perspectiva miras tus fotos antiguos de prensa o videos y los ves con cariño. Por lo menos no es como que vergüenza, lo veo como parte de mi proceso, pero en ese momento quería hacerlo todo perfecto.

    De hecho, no estoy acostumbrado a verte hacer tantas entrevistas.

    No, no, yo era bastante reacia porque exponerme me cuesta. No soy ese tipo de artista que le encanta ser el centro de atención que suele ser lo lógico en los cantantes. Yo soy un poquito más rollo de que me impone la cámara y estar en el foco. Tampoco daba muchas entrevistas, iba pero a las justas y ahora estoy a tope de repente (risas).

    ¿Se te ha quitado esa cosa de exponerte a medios o es un poco por obligación?

    Un poquito sí (risas), por lo que te digo ahora, por ejemplo. Van saliendo e igual no me las miro, sabes, pero porque no sabré lo que habré dicho. Pero bueno, me da igual, es parte de esto y ya te digo, cada vez voy haciendo más como lo de salir a cantar y tal que al principio te da más cosa y luego ya no.

    ¿Qué es lo más romántico que alguien ha hecho por ti?

    Una vez que yo estaba en Galicia y el chico, mi novio de entonces, estaba en Barcelona o en Granada y no tenía dinero y no podía coger un vuelo y se cogió un autobús de veinte horas en plan voy a verte, eso fue bonito (risas). Luego yo que se actos románticos de rosas y cosas así pero suele ser cuando la han cagado. Siempre luego detalles pequeños también son muy románticos. Tenía a uno que siempre me traía el desayuno a la cama. Luego hay gente que nunca se lo han traído.

    ¿Eres de destino o de casualidad?

    Ay, qué pregunta… de destino. Me pega.

    ¿Qué es lo que te llevó a ti a conectar con el romanticismo del siglo 19 para este disco en concreto?

    Fue todo un proceso en el que me alejé un poco del reggaetón. Quise probar otras cosas y pasé ahí por una etapa un poco rara y luego me reencontré con el reggaetón y conmigo misma y decidí sacar este disco. Quería verme un poco de fuera y vi que lo que me diferenciaba de otros artistas eran las letras que eran más románticas y quise indagar más en lo que es el romanticismo como concepto y llegué al movimiento artístico de esa época y todo me coincidía con las características y la estética también me molaba. La idea era como que ya que ha pasado tanto tiempo y que yo estoy en otro punto de carrera, se me viese elevada de alguna manera en cuanto a estética y también en lo musical.

    Esta es la tercera edición de reggaetón romántico, pero es tu cuarto disco. ¿Qué lugar ocupa ‘Kdenas’ para ti en tu discografía?

    A ver, realmente ‘Reggaeton Romántico Vol 1.’ es una mixtape y ‘Kdenas’ lo considero igual, no son tan conceptuales como un álbum. Sí, es verdad que este último tiene más concepto y es muy largo; de hecho, saqué un montón de temas porque tenía demasiados. Entonces, es un álbum, pero todo lo que he ido sacando, más bien, era mixtapes.


    ‘Kdenas’ es una mixtape de esa etapa que estuve pasando por distintas etapas. Siento que mi carrera empezó en 2018 con ‘Reggaeton Romántico Vol.1’. Luego hubo una etapa en que yo lo dejé con mi manager y empecé a gestionar todo y entonces dejé un poco de lado la parte de hacer música y me colapsé. Sentí que la música me había dado mucho más a mí que yo a ella en el sentido de que estaba visitando países y no pasando por el estudio y no haciendo música, que es realmente lo más importante. No quería hacer conciertos, quería ir al estudio. Quería aprender más a hacer melodías y estaba un poco rechazando el reggaeton porque era algo súper mío y le tenía mucho cariño y de repente se había vuelto pop. Me dio pereza y quería experimentar con otros sonidos y de ahí salió ‘Kdenas’.

    ¿Hay algo que eches de menos de tus inicios?

    (Risas) La novedad, supongo. Ese sentimiento de que todo es nuevo para ti es súper orgánico y natural de repente. Te vas superando igualmente a día de hoy pero es como wow no había subido aquí, he hecho esto que guay, que acogida tan chula, que bonito poder ir viajar a otro país con tu música o eso que vives en los comienzos .

    Ahora es más un trabajo, ¿no?

    Claro, pero me sigue haciendo ilusión obviamente. Por ejemplo, llevo sin ir a México un montón y tengo muchísimas ganas porque la gente ahí me quiere un montón, me encanta el país y tengo muchísimas ganas de hacerlo, pero igual ya no lo vives como cuando fuiste la primera vez.

    Esto es una cosa mía que te quería preguntar también (risas). En ‘Hazmelo Otra Vez’ hay un sample en turco que utilizas. ¿Eso de dónde lo has sacado?

    Pues ese tema fue Karen, una amiga que su novio era productor y ella había aprendido a producir y cuando empezamos nosotras a cantar me lo mandó y es que es brutal. Luego pues se centró en otras cosas, tuvo un niño y tal y a día de hoy no produce pero no sé de dónde lo sacó pero a mí me reventó la cabeza. Esa instrumental es increíble y, claro, con ese sample es muy especial.  

    ¿Crees que el romanticismo ha muerto o está en peligro de morir?

    Todo se va reinventando. Yo tengo el mío propio y cada uno tendrá el suyo, pero yo creo que el amor es lo que nos mantiene aquí, así que no puede morir. Cambiará de forma o pasará por distintos momentos como.

    Estoy de acuerdo, pero las apps y redes sociales sí que han tenido un efecto devastador a mi vista de cómo nos relacionamos.

    Ya no tanto el romántico sino la forma en la que nos relacionamos sí. Creo que ha cambiado y que ha influido obviamente, pues el hecho de que estemos tan en comunicación con tanta gente desde tu casa con un mundo tan amplio. Estamos pasando un momento bastante raro, sinceramente, a la hora de relacionarnos y de comprometernos. Tenemos todos muchos miedos y muchas movidas porque nos han pasado cositas, pero sí me parece que es un momento raro para el amor. Pero bueno, el amor está también en la amistad y yo siempre lo pienso cada vez que tengo para caso amoroso digo, ya pero si tú me das a elegir con la suerte que yo tengo de tener las amigas que tengo, es que vamos no lo cambiaría ni de puta coña.

    Bueno, veo en Insta que también haces consultorios amorosos de vez en cuando que suelen ser bastante graciosos. ¿Tienes algún consejo romántico para los lectores?

    Que se quieran mucho. El amor que tienes que tener por encima de los demás es el tuyo cien por cien, y luego lo demás (risas).

    ¿Cuál es el tema del disco que más te costó hacer y por qué?

    La verdad es que todos han sido fáciles, me han surgido muy naturales. De costarme por ejemplo ‘Sin Ti’ es el más reciente y es bastante personal , pero ese me costó a nivel emocional. Me salió rapidísimo, sólo que estaba muy emocionada al grabarlo.

    Has tenido muy buen ojo para apoyar a las niñas de ahora desde La GG a Metrika. ¿Tú cómo descubres artistas nuevos y música nueva?

    Normalmente te van saliendo y yo también tengo una fiesta, La Cangri en Barcelona, así que suelo estar activa en buscar artistas emergentes. De hecho, a la Kristina la traje a la G la Sosita también la he traído.

    ¿Qué lugar ocupa La Cangri dentro de tu proyecto artístico? Entiendo que al ser un artista que lleva una fiesta y que puede entender a otros artistas que invitas, no desde una cabeza de promotora, es otra cosa.

    Es una parte bastante importante de los años que llevo. Es un proyecto que hice con mucho cariño junto a Aïda Camprubí, que es una amiga periodista y ha sido bastante importante. Sí que es verdad que al igual que la parte de management en cierto momento de mi carrera me ha quitado tiempo y he descuidado otras partes porque son tantas cosas. Por esa parte quizá no ha sido tan positivo para mi carrera como artista, pero es un proyecto al que le tengo muchísimo cariño y del que aprendí un montón. Es lo que tú dices que cuando traigo artistas está guapo estar en las dos partes a veces porque tú sabes lo que siente él o las necesidades que tiene o cómo hacerlo sentir cómodo porque has estado en el otro lado.

    ¿Al haber sacado tres volúmenes de ‘Reggaeton Romántico’, te ves encasillada a hacer un cuarto?

    Ahora tampoco estoy ya planteándome hacer un nuevo álbum. De hecho, 3 días después del álbum ya estaba grabando otra vez. Me apetece mucho colaborar y hacer cosas nuevas incluso estilos diferentes que no haya tocado pero creo que el próximo álbum ya a ver cómo como me voy sintiendo artísticamente y tal pero me gustaría hacer algo totalmente nuevo. Pero siempre creo que va a haber que sacar un ‘Reggaetón Romántico’ aunque sea de seis o siete temas (risas).

    ¿Qué signo eres, tía?

    Sagitario, ¿tú?

    Yo cáncer. Me gusta llorar.

    Ay sí, muy sensible (risas).

    ¿Tú de pequeña en casa qué escuchabas?

    Mis padres están separados, así que yo viví prácticamente con mi madre, y ella es escritora. Ella era de estar leyendo todo el día y tampoco ponía mucha música realmente. Flamenco y tal, pero la música es algo que he descubierto yo. Sí que es verdad que la tengo en relación con mi padre y cuando lo veía a él por ejemplo, le gusta mucho el flamenco y la salsa también, pero yo lo he descubierto por mi lado un poco.

    Para terminar, ¿qué planes tienes este año después de sacar el disco?

    Seguir grabando porque la verdad me apetece y me siento inspirada y quiero retomar todas las colaboraciones que tengo pendientes que no he podido grabar porque estaba con lo del álbum y tal. Prepararme el show y ir a cantar y me apetece sobre todo México y Medellín porque nunca he ido.

    Pues que tengas un resto del año muy romántico.

    Muchas gracias cariño, un besito.

  • Chini Tacchini – Confiando en el vacío para ver la luz

    Chini Tacchini – Confiando en el vacío para ver la luz

    El encanto de Chini Tacchini no se puede reducir a un sonido ni a una nacionalidad concreta, algo que me llamó la atención desde el principio y se hizo aún más evidente durante nuestra llamada de más de una hora.

    Esos cruces y multiculturalidad se traducen en un variado mosaico que sirve de base para esa fluidez que le permite moverse entre sonidos, referencias y estéticas desde diferentes perspectivas, algo que ha dado lugar a una discografía que, de momento, es breve, pero la eclecticidad no le falta. Comenzar entrando vía un sonido y proyecto más urbano y terminar en el pop indie experimental tiene su mérito.

    ‘El santo que del cielo quiere bajar’ es una mixtape que explora la anemoia: la nostalgia por lo inexistente. Marca una etapa de transición y madurez a través de un universo audiovisual bastante etéreo y a través de esos 8 tracks, Chini logra fusionar esa melancolía contemporánea con la experimentación para dar resultado a lo que ella llama «música abrazable».

    Buenos días. ¿Cómo estás? Estás por Madrid, ¿no?

    Estoy en casa en Madrid, sí, en las afueras y estaba currando.

    Sí, he visto que has ido al estudio ayer, ¿no?

    Sí, sí.

    ¿Y qué tal fue la sesión?

    Tío, súper guay. Me dijeron que era  el mejor tema que había hecho hasta ahora, así que súper contenta, pero a lo mejor no sale a la luz hasta el verano o antes de verano. 

    Bueno, las cosas del palacio van despacio.

    Justo. 

    Para quien no te ubique aún, ¿cómo te introducirías tú?

    Pues, no me gustaría  centrar mi imagen solamente en la faceta musical, sino más bien un artista multidisciplinar, porque al final estoy de creativa en una marca de ropa; me encanta todo lo que es imagen. También antes de la música, yo venía de hacer videoclips a muchísima gente y ahora sí que estoy más centrada en la música, pero hago un poco de todo.

    ¿Cómo compaginas todo eso a la vez? ¿Sientes que si tal vez no tocas tantas facetas igual puedes hacer más música?

    Al final también siento que todo se complementa bastante entre ellos, al menos para mí, porque tampoco me quiero focalizar solo en una cosa como, bueno, ahora tengo que hacer no sé cuántos vídeos para poder vivir también, o tengo que hacer no sé cuántas canciones para tal, sino que siento que me viene bien tener  distintas puertas abiertas para disfrutar de todas ellas al final.

    Como imagen y sonido siempre han ido de la mano, siento que a lo mejor si estoy haciendo un videoclip, pues con la música que me pasen me ayuda a crear ese imaginario también a través del sonido, o cuando estoy haciendo música, a la hora de componer, también, pues hago mis pajas mentales imaginándome cosas. Entonces, creo que he encontrado ese equilibrio entre todo un poco.

    Este año sacaste tu EP, ‘El santo que del cielo quiere bajar’. ¿Qué tal ha sido el recibimiento?¿Tenías expectativas que se han dado o viceversa?

    Yo tenía cero expectativas de cara afuera porque sí que me importa más  la reacción de la gente de mi círculo y  ellos se lo han disfrutado mucho durante el proceso, cosa que ya me hacía muy feliz. Lo que no me esperaba era cómo fue después de lanzarlo, o sea, es como que me escribiera gente en plan, wow, esto súper guay, o gente de distintos países de repente. Es que yo me desperté y me llamó mi manager y como que había entrado en playlists de novedades viernes de países que ni sabía que existían y me pareció súper bonito. 

    ¿Qué países, por ejemplo?

    De repente descubrí que había un país que se llama Sri Lanka, ¿sabes? (Risas). Novedades viernes india etc.

    Perfecta. El nombre es bastante simbólico, entre lo esotérico y lo religioso. ¿Te identificas con eso? 

    Me identifico con la estética y los valores, pero yo no soy religiosa.  Sí que hay valores y principios y tal que comparto; miro todo ese mundo un poco desde el respeto, digamos.

    ¿Creciste en una familia religiosa?

    A ver, pues mi madre es china, mi padre coreano, así que en mi casa era  más confucianismo y budismo. Al final, el confucianismo tampoco es como una religión, es más como una corriente filosófica en la que te dicen cómo actuar desde el bien propio y el colectivo. Eso también me ha hecho ver la vida desde el punto de vista de la introspección de tus actos, tus pensamientos, cómo influyen en la gente y cómo hacer lo que a ti mismo te genere más paz.

    Y tú, cuando estés perdida, ¿qué es lo que te guía a ti?

    Muchas veces también no intento  buscar respuestas y meterme en ese bucle, sino que intento verlo todo más desde el vacío un poco para darme cuenta de qué son las cosas que me llaman. Al final, la intuición es algo que tenemos que escuchar. Siento que cuando intento quitarme un poco de todo, sin estímulos y tal, me aclaro más.

    A mí el EP me recordó a ‘Bodhiria’ de Judeline por ese mismo vacío del que me hablas y también porque has sabido plasmar de manera concisa una cierta estética sonora y visual de un mundo en un EP. ¿Qué referencias han informado tu trabajo?

    Ha sido  una mezcla de todo, pero últimamente estaba muy con música como más ambiental, sin letra, referencias, pues Bby Eco, Loukeman, a lo mejor más a lo que es hispanohablante, Latin Mafia y, sobre todo, yo lo llamo como música abrazable, como Oklou, que creo que es lo que más me he quemado el año pasado.

    Y  en tu casa qué escuchabas? Me imagino que era algo diferente, ¿no?

    Sí, es que justamente lo estaba hablando el otro día con unos amigos porque hicieron como  un cumple en un karaoke y estaban cantando  los clásicos de la música española y yo con una cara de no sé nada, ¿sabes? En mi casa ha sido como bastante random porque por parte de mi padre lo que a lo mejor he escuchado ha sido  música más tradicional de Asia en general, digamos, pero luego mi madre, el recuerdo que tengo siendo más pequeña, era que me enseñó una especie de Spotify chino, y las tres primeras canciones que me enseñó mi madre en esa época fueron Mariah Carey ‘Without You’, Daddy Yankee por la cara, y luego también me enseñó Black Eyed Peas.

    Yo, como hijo de inmigrantes también, te entiendo perfectamente. ¿Tú, a día de hoy, sigues notando algunos choques culturales en ese sentido?

    A cosas que la gente da por hecho, como cuando hablamos de música en plan de cultura general, pues ahí sí que noto un montón que estoy súper desubicada, porque yo era una niña en MTV, ¿sabes? Me ponías Lady Gaga ‘Poker Face’ en la tele y yo estaba flipando en colores y digo, ¿y esta chica de dónde ha salido? Pero todo lo que viene siendo de aquí, pues, estoy perdidísima.

    ¿Sientes ese síndrome del impostor que tenemos un poco los inmigrantes de no  pertenecer a ningún lado?

    Sí, me pasa un montón y eso es uno de los factores que también me han hecho hacer este proyecto, porque quieras o no, en España lo que es la cultura asiática se conoce más por el meme que por otra cosa. Ahora sí que hay más creadores de contenido y tal que digo, guay, menos mal que ya no me siento tan perdida con eso, pero al final creo que nos ha pasado a todos los inmigrantes, que para nuestros padres era chungo venir a otro país y de pequeños lo que te implantan en la cabeza es estudias, trabajas, formas tu familia, que no te falten nada de cosas materiales, por así decir, cosas que también agradezco. 

    Sí que siento que, al menos desde mi postura de la cultura asiática, dedicarme al arte de hacer vídeos o hacer música: la reacción era «tú estás flipando». Entonces mi proyecto nace también de ahí: que la gente tenga a alguien con quien ubicarse, a lo mejor en España, gente como yo, para hacer un poco lo que te apetezca. Al final, hemos pasado todos por esa crisis de identidad de no saber lo que soy, lo que debería hacer y cómo conectarte contigo y abrirte al mundo para ser quien realmente eres y lo que quieres hacer.

    ¿Y el recibimiento de tus padres sobre tu proyecto ha cambiado?

    Saben lo justo. Mi madre lo único que sabe es que a lo mejor hago música, pero tampoco se ha parado ahí a escucharlo e indagar. Yo tampoco es que le dé mucha información, porque al final es la única figura que creo que me da un poco más de la cosa de ser juzgada y entonces no quiero que eso influya en cómo me estoy desarrollando como persona y como artista tampoco. 

    Has sentido la interseccionalidad de ser una artista femenina y asiático-española también?

    No sé, a lo mejor dentro del proceso administrativo a la hora de priorizar los temas como prioridades, etc., y tal, hayan influido, pero yo, durante mi proceso creativo, gracias a Dios, en mi círculo, en ningún momento me he sentido como que hubiese mansplaining. Incluso yo les hablo como si fuéramos todas chicas ahí y creo que incluso se puede ver como en contra mía por ser asiática porque hay muchos desconocimientos, pero creo que lo he sabido usar un poco a mi favor. 

    Volviendo al EP, estéticamente es bastante cinematográfico. ¿Tú piensas visualmente cuando compones?

    Sí, pero el proyecto en sí  más o menos tenía como mi imaginario, siendo coherente con el título del proyecto y tal.  El vídeo lo ha dirigido Sara Mango y tiene también un imaginario que compartimos bastante. Nos entendimos súper bien y eso también ha sido lo que me ha ayudado a aterrizar. 

    Eres de escribir mucho en el estudio?

    Soy más de escribir en casa, siendo autista con mis cosas, y luego voy al estudio y lo hago con los productores. Estas últimas veces sí que he coincidido con más gente, estoy  saliendo un poco de mi autismo y estoy empezando a disfrutar y a animarme más a componer en el estudio también.

    Debutaste bastante fuerte con John Pollõn, ¿Has tenido dudas de quién eres alguna vez desde que has entrado en la industria?

    Cuando salió el primer tema con él, realmente tampoco tenía esa presión de qué es lo que tengo que hacer ahora. Al final, esa canción en toda esa época era mucho del disfrute de hacerte temas con el móvil, te pegas un verano, hacéis unos temas con tus colegas en casa. Luego, más adelante, sentí que la música de alguna manera me ayudaba a sacar un alter ego mío que a lo mejor en mi vida diaria no. Conecta conmigo de otra manera y estoy viendo que también puedo transmitir y conectar con gente de otra forma. Voy a tomármelo más en serio y, de ahí, fue como el verano pasado que empecé a cuidar más todo, incluyendo el sonido que quiero transmitir, lo que quiero ser y mi concepto. 

    Desde ‘Cielo/Infierno: donde vaya mejor’ hasta ahora, ¿qué cosas han cambiado y qué cosas has aprendido?

    Ese EP fue más un terreno para experimentar con distintos y casarlo con el género urbano, que en ese momento era lo que llevaba haciendo, y siento que ese campo de experimentación me ayudó a darme cuenta de en qué ámbito me siento más cómoda. Dio paso a este proyecto donde ya me sentí mucho más identificada con que esto soy yo y ahora mismo hay algún tema que otro que sí que siento que ya había pinceladas de un sonido un poco más experimental o un poco más roto. Le tengo muchísimo cariño; me lo disfruté muchísimo haciéndolo, pero sí que es cierto que no llega a ser como del todo yo actual. 

    Dentro de la industria notas más hermandad o competición? 

    Ahí tengo mis dudas y tengo mis reflexiones. Gracias a Dios he encontrado a gente de mi círculo con la que siento que al final voy al estudio y me la disfruto un montón pero sí que tuve una especie de crisis hace poco de reflexión porque dije claro yo hasta el momento sentía que todo lo que había hecho antes de este proyecto, que es más urbano, me veía en una escena de música más urbana y todos mis amigos y tal que encima veo que se está potenciando mucho y está saliendo gente súper guay, yo pensaba que encajaba ahí pero de repente después de conocerme, hacer todo este proyecto y tal, dije a ver yo de urbano alomejor tengo nada ahora mismo.

    Estoy yendo más hacia lo indie, la alternativa y lo experimental, y lo que yo pensaba que era mi lugar ahora no es mi lugar; entonces todas esas cosas de compararte, de si estás haciendo el sonido de tal o no sé qué, han desaparecido totalmente, porque ya no es lo que me rodea y que estoy viendo no por competición o comparación ni nada, sino que lo veo algo como evolutivo. Por ejemplo, GlorysixVain, que sacó  ‘mal tiempo’ y ‘Porsche’ de Bon Calso, ahí también dije: vale, dentro del urbano estoy viendo que hay figuras que están llevando ese sonido  más evolucionado también y no lo veo tan lejos de lo que es la escena indie alternativa experimental. Ya no lo ves tan cada uno compitiendo, sino que la cosa se está abriendo más que cerrándose. 

    Qué música recomendarías tú? 

    He estado muy en bucle con Joji, que le amó. Después, Diego Vega, que siento que también trae un sonido muy fresco. Y después también no tiene nada que ver, pero Galindo a mí me gusta mucho. Me motiva de una forma distinta, digamos. Bueno, luego tengo música con letras chinas que también está guay.

    Ya para terminar, ¿para el siguiente trabajo que tienes planteado? 

    Lo próximo que voy a sacar, cuando haya firmado distribución porque ahora soy un alma libre, es una colaboración que creo que la gente no se lo espera. Tampoco es alguien súper top, sino que es alguien a quien a mí me gusta lo que hace. Muchos singles también, colaboraciones, y hay un proyecto que tampoco sé si estoy hablando pronto, que espero que, como tarde, salga en junio, que es como en colaboración con un sello.

    Si la gente ha vivido mucho los 2017, 18 y 19, es un sello que solamente se especializa en artistas asiáticos que es muy muy guay. Me hace mucha ilusión porque es de EE.UU. y de Asia, pero en España he sido la primera persona con la que han contactado y me hace mucha ilusión poder hacer eso.

  • Spotlight 2025 | «MEGA BBL» – Theodora

    Spotlight 2025 | «MEGA BBL» – Theodora

    MEGA BBL es la versión deluxe del mixtape debut de Theodora, la “Boss Lady”, indiscutiblemente la artista revelación del año francesa. Con veintiséis canciones, es un torbellino sónico que amplía su audaz visión sobre la música moderna. Fusionando hip-hop, bouyon caribeño, hyperpop, afrobeat, funk brasileño y drum & bass, desdibuja las fronteras entre géneros, estéticas y expectativas, y se consolida como una de las superestrellas actuales de Francia y del año.

    Perdón de antemano por destacar un álbum mayoritariamente en francés, pero como para no hacerlo con este. Jugando con el término BBL, que normalmente significa Brazilian Butt Lift, le da la vuelta y lo resignifica a “BAD BOY LOVE STORY”, “BAD BOY LACKED” y, por supuesto, “BAD BOSS LADY”, hablando del amor, desamor, lujos y positividad corporal, entre otros altibajos emocionales. Su sentido de moda es igual de alternativo, lleno de diferentes texturas, colores, formas y capas, y ver su ascenso tan contundente, donde ha triunfado desafiando a un mercado que ha impuesto normas muy claras para que las mujeres negras puedan destacar, es un soplo de aire fresco.

    Temas como PAPA <3, MON CASQUE y LES OISEAUX RARES, una balada desgarradora con Juliette Aramanet, ofrecen capas más introspectivas que se yuxtaponen con temazos de BPMs más altos, como MON BEBE, MASOKO NA BABELE, FASHION DESIGNA o DO U WANNA. Estos contrastes muestran la versatilidad de Theodora al combinar sonidos más pegadizos con letras reflexivas, oscilando entre el fronteo y la melancolía.

    El proyecto audiovisual entero es el sueño de cualquier maximalista, rebosante de creatividad, confianza y autenticidad. Con videoclips que referencian a Michel Ocelot, el diseñador gráfico Saul Bass y Grace Jones. Sus colaboraciones son igualmente eclécticas, desde el rapero Jul en ZOU BISOU, Brazy, Thisizlondon, Luidji e incluso la más mala de España: BB Trickz. El alcance de Theodora es ahora innegablemente global y estas colaboraciones que aportan diversidad y enriquecen la propuesta sonora del disco son prueba de ello. Sin duda, MEGA BBL ha sido una de las propuestas más refrescantes del año, una que niega encasillarse. Quería dar una mención honorífica a BLACK STAR de Amaarae también, ya que estas fusiones de sonido me han recordado mucho a ese disco pero volviendo a Theodora, tener un disco tan completo en su haber con apenas veintidós años es impresionante y no cabe duda de que este es solo el comienzo. Larga vida a la boss lady.

  • TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    El único predecesor lógico de un verano Brat es un invierno HOTCORE. Más allá de ser su segundo álbum, es la cristalización del movimiento cultural y manifiesto que ella misma creó; uno ambicioso, lleno de sonidos industriales vanguardistas, introspección, transformación, referencias y colaboraciones icónicas, de igual parte coherente y experimental, sin pretensiones cualquiera. Con más de tres años de desarrollo, si con RAWR se dejó la vara alta, con HOTCORE lo remata. Es un disco que despliega un mundo audiovisual lleno de dualidades y deja espacio para una vulnerabilidad genuina que refleja duelos internos entre el fronteo y la fiesta. Un viaje entre luces y sombras.

    “El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo”, nos dice Taichu, y el núcleo del proyecto, más allá de una armadura externa, es saber ser fiel a uno mismo, la fuerza de renovarse sin perder la esencia. Es un proyecto que claramente bebe de sus influencias y amor por la cultura pop (aunque a veces de manera subconsciente), pero no se pierde en ellas. Vemos tanto partes de la Taichu del pasado como otras que tenía más escondidas. Con un mate en la mano y un cigarro en otro (muy HOTCORE de su parte), se conecta desde su casa en Buenos Aires y abrimos la videollamada un par de días después del lanzamiento del álbum.

    Casi una hora no da cabida para ningún silencio y la conversación oscila entre nuestro amor compartido por Lady Gaga y lo que es el HOTCORE, pasando también por reflexiones sobre la industria, colaboraciones y más. Una entrevista HOTCORE Certified.

    Hola Taichu, ¿cómo estás? ¿Dónde te pillo?

    Muy bien, gracias. Acá en mi casa hoy, descansando, más tranquila.

    Con el mate en la mano, muy bien.

    Sí (risas).

    ¿Cómo has estado viviendo el lanzamiento de tu segundo disco, HOTCORE?

    Ay, súper, estoy muy feliz. Estoy muy contenta porque ahora que lo toqué en vivo estos días, veo los vídeos y me gusta cómo suena. Estoy contenta.

    Para quien no te conozca o no haya escuchado el término “HOTCORE” antes, ¿cómo lo describirías? ¿Con qué cosas lo asocias?

    HOTCORE es lo que yo quiero que sea. Es lo que yo encontré o el nombre que yo encontré para ponerle a la fusión de cosas que me gusta hacer. Con el primer disco era un concepto de un sonido y en este segundo proyecto se volvió más, no solo una afirmación de eso, sino también una intención, ¿viste?

    De pronto, un concepto o sonido es muy pretencioso y en este disco sentí que no hacía falta toda esa pretensión. En el primero sí hizo falta y por eso estuvo ahí y por eso se armó de esa manera. Pero en este yo siento que la pretensión había que bajarla y que era más mi intención. ¿Qué música haces? Y es tipo, ¿qué te digo, electrónica? ¿Qué te puedo decir? Porque son varios géneros y por ahí la gracia del HOTCORE es que yo voy tocando las teclas que a mí me parecen para que termine siendo lo que yo quiero y básicamente es lo que encontré para hacer lo que quiero tranquila.

    El concepto de HOTCORE se lleva cocinando desde hace mucho tiempo porque en RAWR ya hablabas y portabas una estética muy parecida. Para ti, ¿qué diferencias hay entre estos dos proyectos?

    Total. Yo siento que RAWR fue la fiesta, el caos, el glamour, el poder, la empoderación, pum, pum, pum. HOTCORE es un poco el after, ¿viste? Es un poco lo que queda después de mucha intensidad. Al final, obviamente, en cualquier oscuridad puedes encontrar brillo, en cualquier brillo puedes encontrar oscuridad y es eso. Siento que HOTCORE es como un yin yang de lo que era RAWR. Cuando yo digo que voy a sacar un disco que se llama HOTCORE, ahí se esperaban todos algo recontra a los tiros, y en verdad en este disco hay un poco más de vulnerabilidad, hay otra cara del poder. El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo, arriba, al costado y al otro costado, y de ahí viene el verdadero poder que por ahí yo veo que todos ven de mí.   Me ven que me como la vida y que voy así por delante, me choco con todo y la verdad es que eso viene también de haber estado muy rota, de saber estar rota, de atravesar todo eso. Es la vida a todos nos pasa.

    Esa dualidad me recuerda un poco a Eusexua y Afterglow de Fka Twigs porque también plantea esa fiesta y luego un after.

    Sí, amo. Claro, es verdad. No, no, mira, te soy honesta, no escuché tanto Eusexua. La vi, la amo, pero no le seguí tanto el concepto.

    También ahora, pensándolo, tu definición de HOTCORE me ha recordado un poco lo que decía Gaga cuando sacó ARTPOP, que hablaba de que realmente era lo que ella quisiese que fuera.

    Obviamente, yo estoy inspiradísima por ella y también hay algo de Born This Way que a mí me inspiró mucho y siempre me hizo sentir muy abrazada. Obvio que lo de ARTPOP también, porque bueno, ARTPOP allí ella se la jugó un montón. También en MAYHEM, justamente, está integrando todo lo que es, incluso a Joanne, viste, que por allí yo no soy tan fan. Yo estoy tocadísima por ella.

    ¿Fuiste a verla este año?

    No, no tuve la suerte, me lo vi acá en mi casa y lo pasé increíble, o sea, lloré. Me parece un showazo y me pone muy feliz. A mí, de ella, me toca mucho el mensaje de “never give up”, de poder ser todo lo que uno quiera, esa libertad, ese poder, no sé, a mí ella me tiene tocadísima, la verdad.

    Con tu permiso voy a volver un poco más a HOTCORE.

    Sí, ya hemos tenido nuestro Little monsters talk (risas).

    Por mí nos pasamos dos horas hablando de eso, pero ¿qué es lo más HOTCORE que has hecho tú jamás?

    Uff… Bueno, este fin de semana fue súper HOTCORE porque tuve como cinco shows en dos días. Me bajé de cantar con María Becerra en River, que es el estadio más grande de acá, con el in-ear puesto, corriendo a tocar en un festival de Rave. Llegué de pedo. Eso fue lo más HOTCORE que hice en estos días, muy punkstar. Me cambiaron la camioneta, yo sin voz de los nervios, haciendo todos estos shows .

    El año pasado sacaste ScaryHot, Bby Katana y Cvnt junto a La Zowi, los cuales son temazos que encajan bastante visual y sonoramente con el disco. A mí me sorprendió que no las hayas metido y quería preguntarte el razonamiento detrás de esa decisión.

    No me gusta eso. No me gusta cuando sale un disco y hay canciones que ya han salido. Me gusta que, cuando sea un disco, tenga todo nuevo para escuchar o darle todo nuevo a la gente. Obviamente, son temas que inicialmente estaban en el disco y que, a medida que el disco se fue retrasando, los elegí sacar porque también sentía que iban bien solos. Por ahí el razonamiento de que no estén en el disco es porque quería que el disco fuera todo algo que no hubieran escuchado. Obvio que a mí me conviene ponerlos en el disco, me conviene por todos lados, pero no me importa. No me gusta, me parece medio vago, medio rascas en mí, no cuando lo veo en otros.

    POV  interpola Teenage Dream de Katy Perry, ¿verdad?

    ¿Sabes que no fue a propósito? De hecho, te cuento: yo tengo un audio en el que yo estoy cantando Firework arriba de POV porque yo quería hacerlo más melódico, quería hacerlo más pop. Inicialmente, no rompía como rompe POV en los versos, era todo como el estribillo y, bueno, lo terminé rompiendo, pero inicialmente yo quería usar un poco la melodía de Firework y cuando lo terminé, me di cuenta.   No fue adrede para nada, pero increíble que quedó.

    También he leído que querías samplear Diva de Beyoncé y siempre has estado muy on top con tus referencias a divas del pop. No he visto que lo hayas mencionado en ninguna parte, así que igual soy yo, pero ¿hay un sample de Summertime Sadness al principio de Vicios en Vice City?

    También fue casualidad, te juro. De hecho, no es el mismo porque ya me hubiera saltado algún copyright o algo, pero suena igual. A mí me lo dijo una amiga mía porque a mis amigas es el tema que más les gusta.

    Creo que a mí también.

    Sí, a muchos. Estoy viendo que está siendo el favorito. Sabía, lo sentía, que iba a ser también porque es una Taichu medio vieja, que no había vuelto nunca como una por ahí de CHEESE, mis primeros temas, y sabía que a la gente le iba a gustar. Me encantó que al final tenga eso de Lana, que también la amo, pero fue cero adrede y me hicieron dar cuenta a mis amigas cuando me decían, “Boluda, es igual que Summertime Sadness”, y yo decía: “No”, y después lo escuché y dije: “Sí, también es igual” (risas).

    Bueno, igual sería icónico que te demandase Lana.

    Una piensa que sus divas la van a acompañar y, al final, no amor te sacan todo.

    ¿Hay otro en Weapon?

    No, el otro sample que hay es en Freak Match; está sampleado Sissy That Walk de RuPaul.

    ¿Ya le sampleaste en RAWR en Chacha Fight, verdad?

    También, sí, sí. RuPaul is always giving me like the power, you know. Lo amo, lo amo, o sea, también alguien que me abrazó mucho, sus conceptos, todo lo que le escuché, siempre me sirvió oírlo.

    En el disco cuentas con colaboraciones muy HOTCORE por parte de Sadboi y CouCouChloe. ¿Cómo fue trabajar con ellas? ¿Tienes alguna anécdota?

    No las conocí en persona bueno, a SadBoi no la conozco en persona, pero la conozco desde la canción que hice con Ms Nina y La Zowi en 2022, que ella está en ese tema, y desde entonces nos seguimos y me mandó varios temas a mí y yo nunca me subí a ninguno porque no me daban los tiempos. Me mandó tipo la de Baddies, esos temas de los que yo después me arrepentí muchísimo.

    ¿Ibas a estar en Baddies?

    Podría haber estado, sí. Me ha mandado temas increíbles que yo nunca llegué a grabarle y estaba haciendo Weapon para el Deluxe, porque ese es el último que se sumó al disco, y la verdad que me gustó tanto que dije ay, igual tengo tiempo, lo voy a subir al disco. Lo estaba haciendo y mis productores me dijeron: «Para, para, vos basta, acá sumemos a alguien en inglés», y yo dije: «Sadboi». Hace tanto que venía hablando con ella de que ya se va a dar, tipo ya vamos a hacer algo. Le mandé ese y al toque grabó.

    Con la COUCOUCHLOE también venía hablando mucho de hacer song for song, como que con la COUCOU(Chloe) pegué mucha onda de, nos escribimos mucho y la amo, ella ha sido re-inspo para mí, así que amo esa parte de hot core, porque es del núcleo que a mí también me lleva a hacer toda esa música. Le mandé SHINE CLUB, y al toque grabó y me lo mandó y estuvimos esperando juntas. Ella me escribía preguntándome cuándo salía, no sé, es la mejor.

    Por parte de España, cuentas con Rojuu. ¿Con él cómo fue?

    A él sí lo conozco y con él sí fue en persona. Un divino. Yo a él le abrí todo el disco y le dije: «El que quieras». Le veía más en DND ESTAS o IA v5 y él eligió un instrumental que no tenía voces, que es el de COUCOUCHLOE. Dije, wow, me eligió algo re-Kim Petras, tipo qué le pasa, Rojuu Hot Core.

    ¿Con una bachata, reggaetón y dembow deconstruido, cuál ha sido el género con el que has disfrutado más?

    Siento que no hay tanto urbano, salvo CASTIGO y, bueno, urbano, sí, pero no hay tanto reggaetón en este disco. Me fui más al núcleo HOTCORE. La bachata era algo que le tenía muchas ganas y de lograr fusionarlo con mi sonido de ser una bachata no convencional y disfruté muchísimo hacer esa canción, me encantó. Me encantó cantarla, me encantó cuando entendí cómo componer un rulito de bachata en la melodía, en el fraseo, cuando entendí eso, me volé la cabeza.

    Después, CASTIGO la llevo tocando desde hace tres años desde que salió RAWR porque es una que no quedó en RAWR y la estuve tocando en todos los shows de RAWR, entonces es como que la metí un poco porque ya se la había presentado a la gente y nunca había salido. Pero te diría que LOS ANGELES la disfruté un montón y VICIOS EN VICE CITY también disfruté un montón y NÃO TEM FIN (garota fav). Esos son los que más disfruté de hacer.

    De RAWR a HOTCORE, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    No sé si cambió. Yo creo que sigue siendo lo mismo, hasta creo que es la primera vez que me quedo más quieta en lo que hago. Siempre me fui muy de acá para allá en lo que hacía y siento que esta es la primera vez que me quedé más quieta y dije: «No voy a ahondar en esto, voy a darle más profundo acá» Lo que cambió son mis ganas de ponerle más vulnerabilidad o mostrar otra voz, mostrar un poco más que también sé cantar, ¿entendés? Es algo que yo estudié, canto R&B, tipo toda mi vida, y esa es una carta que no jugué nunca, y todavía no la voy a jugar tampoco, pero sí tenía ganas de cantar más, de que haya más autotune, más melodía.

    Siempre caigo en la palabra vulnerabilidad, pero también es más romántico, un poquito más de feeling, porque te digo, intento hacer cosas más sweet y no puedo del todo siempre algo tiene que estar roto. Bueno, eso es HOTCORE también, que siempre algo tiene que estar roto porque es también lo que creo que de ahí sale la fuerza. No sé si cambio tanto mi manera, sino que creo que aprendo y me expando.

    ¿Cómo puede alguien machearte el freak a ti?

    Uhh (Risas)… Difícil. Me encanta ese tema, termina estando dedicado a toda la gente que me acompaña y que confía en mí. Recién una amiga me decía “qué bueno que estés contenta porque te la curraste tanto que está buenísimo que en algún momento puedes estar feliz de lo que haces”. A esa gente se lo dedicó. Yo creo que eso es matchearme el freak porque muchas veces me sentí que me veían muy como una bombita por explotar, o muy juzgada por mi círculo y, al mismo tiempo, yo siempre busqué familia en mi círculo por falta, y me terminé sintiendo muy expuesta.

    Hay gente que sabe cuidar eso y que también es capaz de ponerse feliz cuando uno está bien, cuando uno está mal, es capaz de acompañarte, es capaz de no juzgarte por ser de la manera que sos. Cuando alguien te entiende la mochila o la cruz que tenés y se siente cómodo y no se siente falta y ese apoyo, eso es matchearme el freak. Me di cuenta después cuando la hice, no pensé en eso, solamente estaba haciéndola y después, cuando escribí el track by track, dije: «Ay, boludo, esto es para mis amigos, esto yo lo hice para la gente que sabe matchear mi freak y a la gente que no supo también».

    ¿Estás aludiendo a la idea de la industria llegándote a romper o sobreexponerte?

    Hay intereses con intenciones muy chotas y la industria es chota y ya está, no hay mucho que hacer con eso. De todo el subidón terminé yo, que soy bastante extrovertida, me abro, soy transparente y no tengo problema y me expongo, digamos, en un montón de aspectos en la vida a nivel personal, me terminé viendo expuesta por ahí en cosas que sí me rompieron.

    Me terminaron dejando en un lugar muy al fondo pero bueno, es tocar fondo para salir y subir de nuevo, eso es lo que te hace fuerte. Te hace fuerte saber romperte y dejar ese miedo a estar expuesta. Se sufre un montón, es difícil pero también es hasta un mensaje de aliento para mí de decir tipo tranca, hay gente linda, hay cosas que están buenas. No fue tanto la industria sino más lo que viene con la industria, la industria es lo que es.

    Justo antes del álbum salió PIERDO LA CABEZA con Maria Becerra, una de esas colaboraciones pendientes desde hace tiempo. ¿Estás contenta con el resultado?

    Estoy súper feliz, la verdad me encanta ese tema, lo escucho yo cuando me maquillo o sea, pongo tipo ese y el disco de ella, la amo, la amo. Estoy muy muy agradecida con ella y muy encantada con ella y con cómo es, cómo fue conmigo y el voto de confianza que me puso. No tenía por qué y lo hizo sin pensarlo porque realmente me demuestra que le gusta lo que hago. Yo la siento muy real a ella, así que me alegra que se transmita para afuera también porque siento que por eso le está yendo bien porque fue realmente muy genuino todo.

    Teniendo muchos vínculos con artistas españoles como Juicy BAE, Ms Nina, La Zowi, Aleesha y ahora Rojuu, me pareció interesante que te aferrases más a tu propio país e incluso a lo internacional para este disco.

    Yo seguiría colaborando con la gente con la que colaboré para siempre y haría tipo Cap 1, 2, 3, season 4. Me entusiasma mucho reencontrarnos con el crecimiento de cada uno. Con la Juicy (BAE) lo tenemos, obviamente super pendiente ella es muy amiga mía. La Zowi también, pero bueno, yo creo que es más el momento de cada uno. De hecho, es un comentario que he leído de que no había ningún featuring con alguna de mis nenas. Creo que me fui más internacional esta vez, lo proyecté así y también era un disco muy mío me puse medio pesada con eso.

    En el deluxe yo tengo las ganas y la idea de, justamente, todo lo contrario, ahora, una vez que ya está lo mío puesto sobre la mesa, sí cruzarlo con todos y gente nueva también y de México, de España, de todos los lugares que se puedan, reversionar canción por canción con una persona diferente.   Tengo ganas de eso, ojalá que se pueda y que den los tiempos. A la Cristina (Juicy BAE) le quedaría increíble la bachata, lo hemos hablado algo porque cuando le mostraba el disco, ya decía que rimaba con su nombre. Yo seguiría haciendo con Cris (Juicy BAE), con el Rusowsky tipo, por mí hubiera hecho los mismos featurings de RAWR.

    Pero igualmente hubiese salido una cosa completamente diferente porque ahora que pienso, todos los artistas de RAWR están en otra movida completamente. Lo que estaba haciendo Juicy cuando salió RAWR no tiene nada que ver con lo que está haciendo, igual que el Rusowsky.

    Por eso te digo. A mí me encantan las colaboraciones que tengo, todas, y amo a esos artistas y me llevo muy bien con ellos. Entonces, yo seguiría haciendo lo mismo. Siento que por ahí es un poco repetitivo para la gente está bueno también cosas nuevas, pero yo por mí seguiría y va a suceder. No va a dejar de pasar a menos que nos peleemos a muerte y no nos hablemos nunca más, que no creo.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar HOTCORE?

    Me da igual, o sea, donde concha sea que quieran escucharlo, yo voy, lo toco (risas). Tengo muchas ganas de tocarlo me da igual dónde sea. Si me puedo poner picky, quiero que tenga buen sonido el lugar. No es tan pretencioso este disco, no viene con una pretensión enorme, un poco porque es la realidad de mi proyecto también. No está, en un momento de tole tole, tiramos la guitarra para arriba, ojalá, pero yo siento que no hace falta y que también me gusta ir a defenderlo yo sola. Yo y lo que soy y la música y las luces y a mí me gusta eso. Me divierte y me quiero divertir tocando, entonces no sé cuál es el lugar ideal, lo único que sé es que quiero que tenga buen sonido.

    A mí, escuchándolo, me vino a la mente como un sótano o una nave industrial así medio pequeña con pocas luces.

    Un lugar chiquito es lindo, iba a decir. También siento que hay un par de temas festivaleros como IA v5. Yo lo siento muy festivalero, pero la verdad, en un lugar chiquito puede ser muy power.

    Vale, para ir terminando, ya que estamos a mitad de diciembre, ¿qué propósitos tienes para Año Nuevo?

    La verdad, mi propósito este año era sacar este disco y lo logré. Así que mis propósitos para el año que viene son tocarlo, que a la gente, que con el tiempo se vuelva más pesado, que con el tiempo gane peso este disco e importancia para donde tenga que ganar peso, que lo gane, y salir a tocarlo, salir a disfrutármelo.

    Period.

  • RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    Con God Loves Latinas, Rizha celebra la identidad latina desde una mirada muy personal, englobando lo esotérico, la sensualidad y la diversidad sonora a partes iguales. Bebiendo de influencias multiculturales entre Argentina y España, fusiona sonidos como el reggaetón, RKT y cumbia 420, con influencias que marcaron su adolescencia en Madrid: witch house, electrónica y música club. En esta conversación, hablamos de industria, procesos creativos, exploraciones sonoras, conservatismo religioso y anécdotas del disco.

    ¡Hola Rizha! Acabas de sacar disco, ¿cómo te sientes?

    Estoy muy contenta, la verdad. Es el primero que hago que hasta mis amigos me dicen tú, pero tú molas un montón, cómo que tiene ese breakthrough point de decir, lo has hecho tú y está guapo, qué locura. De cosas que hice ya a muchos de mis amigos les gusta también, pero era un estilo más ambiente, experimental, rarito, entonces, este es como el primero que hago que es consumible. Ya tocando en sitios random, aunque los temas no se los sepan, la gente ya reconoce patrones de ritmos y se mueve. Es bailable. No me ha pasado en mi vida eso.

    Y a esa gente que no conoce tu música o no te conoce a ti, ¿cómo te presentarías?

    Hola, me llamo Tamara, soy productora y cantante, me gusta mucho experimentar y mezclar géneros y jugar con el Ableton. Depende de a qué amigos le pregunten también, te dicen una cosa u otra.

    El título en sí es bastante esotérico, ¿tú te consideras una persona esotérica?

    Sí, 100%. Yo tengo mis libritos de manifestación y sé leer la carta astral súper bien. No sé tirar tarot porque nunca me dio. Yo realmente me rayo de verdad. Tengo una amiga que hay un tema que nos gusta mucho, bueno, le gusta mucho a ella. A mí me gusta, pero no lo pongo porque es una canción de Bladee y Isabella Lovestory que dice “I got bad vibes” y te juro, o sea, me entra en la ansiedad, no puedo poner eso como me estás repitiendo durante dos minutos que tengo malas vibras, no, no, no. No soy religiosa, no voy a la iglesia, no voy a misa, pero sí que creo en todas las energías y en Dios y en todas esas cosas.

    Entonces tu disco está infusionado con buenas energías y si lo escucho me va a dar 8 años de buena suerte o qué?

    100%. Mi disco está infusionado para que te sientas the baddest bitch del lugar y que te entre y te pique el bicho gay. Te vuelves gay y una bad bitch.

    Perfecto, se lo pondré a mis amigos heteros. En el disco mezclas reggaeton, RKT, cumbia y luego sonidos más electrónicos. Cuéntame un poco sobre tus influencias y qué te ha llevado a hacer este tipo de fusión.

    A mí me gustaba mucho el reggaetón, pero lo consideraba en mi cabeza fácil de hacer. Pensaba que era una pelotudez en cuanto a letra y en cuanto a producción. Pero claro, como yo produzco, siempre he escuchado música también desde el autismo de la música. Entonces, cuando a mí me da, por empezar a producir reggaeton, me doy cuenta de que es súper difícil de hacer, porque es súper minimalista y se me cierra el orto. Me vi por probarlo con Ángeles, pero como es muy electrónica, me quedé con ganas de probar más. Para este último fue súper divertido, porque me puse a escuchar toda la discografía de Daddy Yankee, la discografía de Wisin y Yandel, La Factoría luego, RKT, L Gante, La Joaquí, etcétera, como un montón de gente y analizar más producciones.

    Me di cuenta de que hay similitudes al hyperpop, sobre todo, siento que el tratamiento de vocales y los chops. Te estoy hablando del original de Estados Unidos, no el que luego fue el de SoundCloud.  Las vocales del reggaeton son súper sencillas, pero las instrumentales que te ponen, sobre todo, en el RKT, son una locura. También conecté mucho, porque de mis productores favoritos de toda la vida siempre ha sido Timbaland,  y cuando tú lo escuchas otra vez, Daddy Yankee, talento de barrio, y Wissin y Andel, sobre todo, lo de la revolución, si lo oyes, no es reggaeton, no son canciones de reggaeton, o sea, la gasolina sí es reggaeton, ok, genial, pero te pones pose y ahí no hay reggaeton, no hay patrones de reggaeton, es literalmente club. Suena a Timbaland, pero con Daddy Yankee cantando y se pone a hablar como si fuera medio en inglés.  Osea, que lo que estoy haciendo yo ahora mismo, es algo que el hijo de puta Daddy Yankee hizo en 2008, pero con las cosas nuevas de ahora. 

    En Argentina tenéis muy buena escena urbana. Entre Taichu, Six Sex, La Joaquí, HelloLola, las chicas, sobre todo, lo están haciendo muy bien. ¿No sé si las tuviste en cuenta, o ese sonido también más moderno?

    A Taichu la escucho, me gusta mucho, me gusta mucho Six Sex y las demás también, pero no fue una referencia. Mi referencia en cuanto a contemporánea fue La Joaquí. Yo quería hacer cosas basadas en más antiguos, no quería que sonase al reggaetón de ahora, ni que sonase a las cosas de ahora, porque quería hacer esa mezcla. Sí que te diría que es una cosa que me parece inevitable nombrar, porque es la persona que me inicia a mí a probar cosas con el reggaetón, es Arca. La madre de todas. 

    Bueno, aparte de ser cantautora, también eres productora. ¿Te trae más retos la interseccionalidad de ser una mujer que no solo canta y que escribe, sino que produce y mezcla también?

    Obvio, es el único lugar donde te van a tocar más la polla, porque es el lugar que es masculino. Siendo chica, vos tenés que ser la cara bonita y cantar. Es tu rol otorgado desde siempre. Y claro, cuando yo me empiezo a meterme en tema máquina o cosas así, ya es cuando sí que lo notaba. Sobre todo cuando era más chica, ahora no tanto. También porque tengo mucho carácter y ya entro con otras movidas y estoy mucho más segura. Tenés que ser un poco una hija de puta. Cuando era chica, que tenía 17 años y empezaba a dar mis primeros conciertos, yo me acuerdo de que iba con un amigo mío y claro, siempre que íbamos a tocar, me decían: “¿qué colores quieres en las luces, tal?” Y lo miraba a él y le preguntaban por la ecualización de tal. A mí me hacían las preguntas pelotudas y a él le tiraban las preguntas técnicas, y me acuerdo de que él siempre decía: “No sé, pregunté a ella”. Y así todo el rato.

    La estética visual parece ser igual de importante que la música. ¿Cómo concibes tú esa relación entre imagen y sonido?

    Te lo puedo explicar más claro con un videoclip. Si la canción es un 60% de buena y el videoclip es un 100%, la canción pasa a ser un 100%. Si la canción es un 60% o un 100% y el videoclip es un 30%, la canción a veces también te baja. Siento que al final los proyectos tienen un universo, entonces es un universo no solo estético, sino un universo en el que vos te metes. Lana del Rey es un universo. Se viste así, se mueve así, ella tiene como ese aura, no es por la música solo. Entonces sí que tiene esa importancia porque le da coherencia, le da credibilidad a la música y le da un sostén donde ponerse. En mi caso, tenía que mantener esa dualidad de lo esotérico y Dios  con los 2000, el bling bling y tal. A mí lo que me llama y me mata siempre son las milfs de los 2000. Sofía Vergara. Yo me acuerdo de ser chiquita y mirar a mi mamá a vestirse para salir y decir, no puedo esperar a ser yo. Yo veo a la mujer con 40 y tiene todo tan claro y son tan listas y le chupa todo tanto un huevo, es como que ya se la saben.

    ¿Y tú, con esa edad, te ves haciendo música aún?

    No lo sé, yo creo que sí, pero tipo muy de cada tanto,  flow así Mariah Carey. Ya hizo lo suyo, ya es ella. No sé si estaría como diciendo “chavales, link in bio”. Me gustaría más, en algún momento, pasarme al tema de producir para otra gente.

    Criándote entre Argentina y España, sientes un síndrome de impostor o de no saber a dónde perteneces?

    De hecho, tenía momentos de síndrome de impostor durante el disco haciendo cumbia o haciendo cosas así. Me sentí gringa, dije, no, no, me van a decir algo. Pero no, me siento argentina, pero no siento que el resto de la gente me perciba como argentina. Entonces, siempre siento cierto corte al tener que mostrarme más argentina. Pero también en España, te rompen tantos huevos con el tema de argentino, son todos pesados. Es como que siempre ha sido una cárcel de cristal, mía imaginaria que no existe, que no es real. En este disco, yo creo que me estafó el corcho de, ah, ok, puedo estar tranquila. Siento que lo que más estabilidad tuvo en mi vida de así cultural fue internet, 100%. Yo me siento de internet porque es lo que compartimos entre todos.

    ¿Hay alguna anécdota del disco que aún no hayas compartido?

    Uau. A ver, qué te puedo decir, que no enoje a nadie… El disco fue lo que me hizo darme cuenta de que tenía que dejar a mi novio. Porque dije, uy, y esto se me viene muy encima, me lo quiero tomar muy en serio. Y este chico que está teniendo ciertos comportamientos que están surgiendo ahora en base a que yo estoy más expuesta haciendo más cosas por el disco. Dije, not me, I’m not the one. Además, ya sacrifiqué mi carrera muchas veces y cosas así por parejas mías y este disco está demasiado guapo, no puedo. Siento que con muchas de mis parejas di pie a esas cosas de, ok, no hablo de estos los temas, ok, no saco esta canción, ok, no voy a un fitting que después digo, boludo es mucho más importante la música que esta persona, y más cuando después rompe es decir, la puta madre, las oportunidades que perdí, las cosas que no hice, por este pelotudo, por esta pelotuda.

    Asumo que igual no tiene mucho que ver, pero dado el contexto sociocultural que estamos viviendo con la religión, ¿crees que de manera inconsciente el título o los visuales de este proyecto caen en eso, o no tiene nada que ver?

    Estás hablando del resurgimiento del fascismo.

    Sí. No estoy diciendo que eres fascista tú, ni que tu música es fascista.

    No, no, no, además es un tema que a mí me encanta. Siento que la sociedad va constantemente de un lado al otro, no. La etapa de cuarentena, era un nivel del woke, que hay muchas cosas que tenían mucho sentido y nos dieron muchos frutos buenos, pero también se fue al carajo, muchas otras cosas. Entonces era inevitable que, con lo extremo que había sido ese volantazo para allá, el volantazo para otro lado fuera extremo y eso es lo que va a pasar cada vez más hasta que haya una guerra civil en nuestro país.  Pero esos volantazos sumados ahora a cómo funcionan los algoritmos, cada vez el volantazo es más extremo y los chavales caen en alt right pipelines. Creo que ahora mismo estamos en el volantazo después de todo lo libre que hemos sido de encerrarnos, porque al final la gente, y sobre todo los artistas que al final lideraron un poco la batuta de la paga donde tira la cultura, quieren ser chocantes o contraculturales.

    Yo hace 3 años conozco a una chica que es ahora mi mejor amiga y ella es española, y su familia rozaba y tocaba el cristianismo, entonces siempre que hablábamos de Dios, ahí se despierta mi germen de la estética cristiana. Porque la estética hermosa, y después fue como un tema mío personal de yo decir, entiendo cuando los reggaetoneros cantan cualquier cosa y después dicen, Dios es lo más grande que hay.

    Cuando percibes a dios como el momento en el que te das cuenta de que no solo hay un objetivo, sino que ese camino se está dando en cuanto a que tú tomas conciencia y empezás como esa inercia de manifestación, law of assumption, es simplemente placentero estar centrado en uno mismo y hacer cosas acorde y alineadas con donde quieres llegar. Cuando percibes a dios como eso, que es el estilado de todas las religiones, que rezar es lo mismo que manifestar, que todo va en el punto de centrarse y hacer lo que uno le llama y seguir su camino y alinearse con sus cosas y no putearse a uno mismo todo el rato, de repente decís, damn, jodo con Dios. Obviamente, yo me entiendo toda la estética de Dios y que al final también mi estética, como que la parte de Dios es más que nada, la cruz y ya está, no hay mucha movida ni estoy tapada ni nada. Y las letras no tienen nada que ver, porque es todo el rato de homosexualidad, de esto, etc.

    Exacto, la más cristiana.

    La más cristiana, literal. Sí que es muy interesante lo que estamos viviendo ahora mismo culturalmente y me da mucha curiosidad ver a dónde va a rebotar ahora. Y no me parece raro, porque todo el mundo dice que es raro que esta generación que son los más liberales haya terminado si no así. No es raro para nada, es gente que ha vivido under surveillance 24-7.

    Tú, ¿qué has estudiado?

    Filosofía.

    Makes sense. Para terminar con algo más así, ligerito, divertido. Si tu disco fuera un plato, ¿cuál sería y por qué?

    Sería una milanesa con puré, pero te estás tomando un monster vodka.

    Perfecto, vea la visión, sí.

  • Rusowksy – El rey del bedroom pop español se corona en el Movistar Arena.

    Rusowksy – El rey del bedroom pop español se corona en el Movistar Arena.

    Por fin ha ocurrido. El chico de Fuenlabrada que producía canciones en su habitación con un portátil viejo y un micrófono barato durante la cuarentena ha llenado una arena, siendo el primero de su colectivo RUSIAIDK en hacerlo. Y no cualquiera, sino un Movistar Arena abarrotado con más de 15.000 personas vestidas de amarillo con el gorila de su último disco, el cual presentaba, Daisy.

    El triunfo de lo experimental

    Llevando lo experimental a un público más mainstream sin perder su esencia, fue una noche que se convirtió rápidamente en un manifiesto artístico, oda a la generación Z, homenaje a sus compañeros, punto de inflexión en la industria española y la indudable subida de liga de Rusowsky.

    Aparte de un espectáculo inolvidable (a pesar de fallos técnicos) ha sido prueba de que en España cada vez se apoyan más sonidos y movimientos que se salen del mainstream (por mucho que malibU se haya viralizado en TikTok), reuniendo a una generación Z de partes iguales cayetana, modernito y alternativo al igual que bastantes centennials también. Ha sido este apoyo y años de estar marinándose en el underground lo que le ha llevado a refinar su arte y del dormitorio al estrellato.

    Empezar el show con un primer plano selfie donde el humo del vaper se integra a la perfección con las máquinas de humo del escenario para dar la bienvenida a Ruso y su banda, marcó el tono de la noche: absurdo, hiperconsciente, digital y muy real. El escenario en sí creaba el contraste necesario con el maximalismo digital y performativo que planteaba, con un decorado minimalista que consistía de lámparas nacaradas y escalares blancas en las que Ruso y sus coristas y orquesta compuesto de 12 músicos, darían uno de los conciertos más inolvidables de ese mismo recinto. Percusiones, batería, guitarras, coristas, teclados (entre ellos su productor y amigo Drummie en los sintetizadores), salieron uniformados con un chándal blanco, un bob negro a lo Edna Mode y gafas de sol.

    Rusowsky entró pisando fuerte y no podría ser ni más ni menos que con su propio traje blanco cargado de pedrería que deletreaba “Daisy” por la parte de atrás, una peluca bob naranja y unas gafas de sol. La verdad es que no sabía muy bien si estaba viendo a Anna Wintour, soyunapringada, Willy Wonka, Raffaella Carrà o una mezcla de todos.

    El arranque fue bastante potente al dar el pistoletazo de salida al concierto con Johnny Glamour antes de pasar a versionar altagama a guitarra y voz, acompañado con las miles de linternas de los móviles, iluminando el recinto con un Rusowsky bastante coqueto hacia el final. Después de versionar su colaboración con saramalacara (que por desgracia no fue uno de los invitados), siguió ese romanticismo que puebla su discografía con 4 Daisy y SOPHIA, el cual  transformó en una bachata a ritmo tropical yendo un paso más allá de la versión que mostró en su Tiny Desk.

    En poco más de 20 minutos, Rusowsky había dejado claro que su música no entiende de géneros ni etiquetas y durante el concierto dejaría entender que lo suyo es más un collage sonoro donde caben tanto el techno, la cumbia y el drum’n’bass como el pop, el jungle o incluso el ska. Pasar del acústico al breakbeat sin aviso, como hizo con Pikito o de repente 99% rompiendo en ska fueron algunos ejemplos de esta diversidad sonora.

    Aunque Ruso protagonizó la noche, el espíritu de su colectivo RUSIAIDK estaba más vivo y presente que nunca. Tristán! subió a cantar Cell, el nombre de mori apareció proyectado en varias pantallas y Drummie lo acompaña con flauta travesera y teclados en la gira. Tampoco podía faltar su amigo y colaborador Ralphie Choo, quien salió varias veces para cantar GataBby Romeo y Valentino Rossi, con la que cerró la noche.

    Poco antes del desenlace, un video proyectaba escenas fragmentadas de todo el colectivo. Imágenes de viajes con los colegas, sesiones de estudio, abrazos y cumpliendo sueños juntos, fueron recordatorios constantes de que este proyecto siempre fue algo más grande que él y fue un bonito homenaje a la comunidad que ha impulsado su carrera. Tan bonito que ni el propio Rusowsky pudo contener las lágrimas.

    Brainrot y colaboraciones iconicas

    Tras precalentar al público en un microondas en la gran pantalla, nos dio una buena dosis de brainrot. Clips de gatitos, Britney Spears con cuchillos, gorilas generados con IA editados al puro estilo Windows Movie Maker con la base sinfónica de KINKI Fígaro. Estas referencias que solo quien esté chronically online entendería del todo, convirtieron el espectáculo en una conversación directa con su público: una generación que consume el mundo en formato meme. En el microondas también estaba precalentando un cambio de look a un chándal de lentejuelas doradas con el que volvió al escenario para traer una buena tralla de colaboraciones.

    Aunque Çantamarta no pudo estar para cantar Liit, sí que lo hizo Latin Mafia, viniendo desde México para deleitarnos con un buen neoroneo. El Movistar arena (sobre todo las cayetanas del publico) lo perdieron todo cuando salió La Zowi para cantar sukkKK!!  Pero, sin duda, las invitadas estrellas fueron las Ketchup cantando su Johnny Glamour esta vez juntos para luego poner a todos a hacer el Asereje. Iconico.

    El tramo final fue muy apoteósico: pink + pink su colaboración con Ravyn Lenae, malibU, Dolores y Valentino junto a Ralphie que convirtió el recinto en una rave intergeneracional con varios pogos formándose en la pista mientras que Ruso lanzaba camisetas con un lanzador.

    Así se despedía tras 2 horas y 40 minutos de concierto que por momentos fue íntimo, por momentos una fiesta, y siempre, siempre, honesto. Rusowsky y RUSIAIDK siguen abriendo nuevos frentes, jugando con la música y los géneros. Este mismo  concierto y su discografía son el ejemplo más vivo de que se puede llenar arenas con un pop sin prejuicios, digital y a la vez emocional, irónico pero muy profundo y experimental.

    Entretejer capas de bachata y merengue con bajos electrónicos, jungle, ska, cumbia y otros géneros como si cada uno fuese una herramienta más, reflejaba también el disco que presentaba: Daisy. Al fin y al cabo, es una obra sincera, hecha desde la curiosidad y el riesgo, y es esa misma fusión de géneros que caracteriza su sello de identidad artística. Era el cierre perfecto para una noche que, más allá de su ejecución y de hacerse en el corazón de su ciudad, fue símbolo de la consolidación de una nueva forma de entender el pop y la música en general en nuestro país.

    En términos de su propio público: big slay, la cabra y aura infinita.

  • RIVERLAND 2025

    RIVERLAND 2025

    Postureo, Peleas y muchos Pogos en Arriondas

    Llega finales de agosto y otro año más, el valle de la música de Asturias ha llevado a cabo una de las mayores convenciones de mullets, aritos, jeans baggy y de música urbana del país.  Recibiendo a más de 50.000 hombres performativos, raxetas, chonis, canis y pijos “del rollo” de todas partes de España, con un line up que precisamente refleja esa audiencia ecléctica en su curación, el Riverland ha vuelto a apostar tanto por el talento emergente como cabezas de cartel ya consolidados, despidiendo el verano con otra edición inolvidable. Con un finde repleto de más de 70 artistas, DJ sets hasta el amanecer, alguna que otra pelea, caídas, mucho cachopo, sidra y baños en el río bajo el sol asturiano, os traemos un repaso de lo ocurrido. 

    Empezar el primer día ya con media hora de retraso no desanimó en absoluto a los asistentes, quienes corrieron para pillar buen sitio tan pronto como se levantaron esas vallas, entrando en tromba para ver a G la Sosita, acompañada por Gloosito, quien dio el pistoletazo de salida al festival en el escenario principal. Desde entonces no nos sacamos “this is a certified hood classic puta” de la cabeza. El primer día prometió actuaciones inolvidables y cumplió, con los shows de Judeline y Ralphie Choo, barras de la mano de La Blackie y L0rna, y una plétora de apuestas diferentes por parte de Mushka, Xiyo y Fernandezz, Rojuu, Guxo, R8venge y otros.

    Xiyo y Fernandezz fueron una de las sorpresas más gratas de todo el festival y es que en tan poco tiempo han conseguido atraer la atención de absolutamente toda la industria, hasta tal punto que apenas se podía dar un paso alrededor del escenario. Allí presenciamos uno de los mejores conciertos de reggaeton del Riverland y uno que podrían haber perfectamente llevado al escenario principal. “Do you remember” sin duda fue una de las canciones que caracterizó esta edición. 

    A pesar del increíble coro y equipo que llevaba, quizás el setlist de Mushka no fue el más acertado para esta ocasión en comparación con su actuación del año pasado, el cual fue bastante más dinámico. Sin embargo, siguió siendo un show digno de ver, y simplemente se puso el listón demasiado alto. 

    Entre alguna lágrima que otra, el show de Judeline nos dejó en igual partes boquiabiertos, con ganas de perrear y aterrados por las expresiones faciales viscerales de sus bailarines. El de Ralphie Choo bajo un poco más el tono y teatralidad y se enfocó en su dominio con los instrumentos y la nueva línea estética que pretende seguir como artista, repasando hits como “BBY ROMEO”, “GATA” Y su último single “D’amor traficante”, bajándose del escenario para acercarse a su público bajo una ligera lluvia. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Ya de madrugada volvimos al fronteo de la mano de la Blackie, la cual antes estuvo por el camping regalando camisetas promocionando su último single “PU$$Y HOE” y también fue una de las actuaciones sorpresas del escenario de Gallery. Ella dio la talla como era de esperar, con una producción minimalista, mucha actitud y habilidad de soltar barra tras barra sin trabarse. Por desgracia, su show solapaba con el comienzo del de L0rna, uno de los peores solapes del festival, y esto de poner a dos iconos a la vez, esperemos que no vuelva a pasar.

    A diferencia del bolo improvisado de días antes que dio Lorena en la edición anterior, este año ha logrado hacer una prueba de sus capacidades como artista con un repaso de hits como “IMAGINA COMO SOY” y “FP DE PELUQUERÍA”, desbordando humor y carisma. También contando con invitados, entre ellos Metrika, GlorysixVain, Vampi y Yeidos, se coronó como una de las mejores del día. 

    Poco antes de descender a la selección exquisita de DJs para bailar toda la noche, entre ellos Lucía Reina, Selecta, Virtual Flavor y el Wiwi, Rojuu tuvo uno de los shows con más energía del Riverland como es de esperar. Pogos, botes y la caída de su amigo Akira mantuvo a su público de otakus a sus pies, bailando, gritando, saltando y disfrutando del show.

    El segundo día no iba a ser para menos y todo apuntaba a que sería otro día de espectáculos inolvidables y buena música, con algo muy peculiar para Riverland… buen tiempo. Fue un día igual de ecléctico y diverso que el primero, reuniendo a promesas como ladiferencia2006 y Brocki con Juicy BAE, BB Trickz, MVRK, un showcase secreto de los Swaggerboyz, Teo Lucadamo, Metrika, Rusowsky, Albany, Raly y muchos más. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Al igual que Xiyo y Fernandezz, Ladiferencia2006 en poco tiempo se ha convertido en una de las mayores promesas del urbano, cosa que fue respaldado por la multitud de gente también presente en su show cantando cada canción desde “tussicólogo” a “dime”. 

    Luego llegó la hora de una de las veteranas más respetadas y shows más esperados del Riverland, el de Juicy BAE. La sevillana dio un repaso (casi) completo de su último disco “El Secreto”, pero nos dejó con ganas de algún tema de sus proyectos anteriores como el de “PTSD”. En un set bastante más acústico e instrumental y con menos autotune en comparación con lo que ha traído al escenario anteriormente, mostró su evolución artística.

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Después tocó intentar dividirnos en dos para llegar a (volver a) ver a los Swaggerboyz en el escenario principal y a Teo Lucadamo en el bosque, otra de las promesas y nombres que más han destacado este año, el quién con unos visuales del Mario Kart y un público entregado firmó una actuación más que entretenida. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Poco después, pasamos brevemente por los pogos de El Virtual, justo a tiempo de ver a Metrika cantar “Special K” junto a él y ya nos acercamos a ojear que hacía la más mala de España, BB Trickz. Que se hable más de los dramas que montó en un concierto ajeno en sí habla bastante de la calidad de espectáculo que trajo al escenario principal y es que tener a un público que hace pogos hasta por las canciones más tristes del mundo completamente estático es algo difícil de conseguir. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Partiendo la carpa por la mitad, como Moisés el mar rojo con 30 guardaespaldas, emergió la Madre Fundadora y sus bailarinas mientras de fondo había voces de niño en turco mezclado con hardstyle y “O Fortuna” de Carl Orff. Puro cine y la mejor entrada del Riverland de este año. Solo con eso habría bastado para convertirse en uno de los shows más comentados, pero luego pasó nuestra versión del altercado de los VMAs de Kanye West y Taylor Swift.  

    El concierto tardó un minuto en convertirse en la velada, con BB Trickz y su equipo intentando increpar a Metrika, subiéndose al escenario y quitándole el micrófono lanzando una frase (en respuesta a algo que dijo la de Castellón hace más de un año en el Infierno festival): “¿Tú no me dijiste que me ibas a robar los racks?”. Entre empujones, gritos y una copa tirada a Metrika por parte del manager de BB Trickz, el cual recibió un puñetazo en la boca bastante merecido, ambos equipos se bajaron del escenario. Tras el transcurso de una media hora, volvieron para continuar con el show con el ánimo del público por el cielo, dejando claro que el beef no era nada pactado. Con su fiel escudero D.Basto de fondo y sacando a Main Costa, Euskoprincess, L0rna y Glorysixvain, Metrika firmó un show profesional, trabajado e inolvidable. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Algo raro había en el aire de la Carpa de Jagermeister, ya que la alteración entre Metrika y Trickz ocurrió poco después de que MDA tuviese que parar su actuación en el mismo escenario debido a prácticamente abrirse la cabeza, retomando los 20 minutos de show que le quedaban el día siguiente. 

    Volviendo al escenario principal, vimos a Rusowsky, otro artista que ha estado en boca de todos con su último disco, “Daisy”. Nos deleitó con líricas sentidas y un mood melancólico, también dejando espacio para momentos más energéticos como “SukkKK!!” con la Zowi y la aparición de Ralphie Choo. Un show bastante dinámico y bonito, con besito con Ralphie incluido.

    Adentrándonos aún más a la madrugada, el Riverland se convirtió en una macrofiesta, con actuaciones de Albany (acompañada de un Eevee gigante), El Bugg, Raly, Sita y un cierre de día de la mano de DJ sets de Casa Pepa, Sneaky WH y Naddot b2b Bexnil. Por desgracia, éramos pocos y parió Kabasaki y el artista tuvo que cancelar su aparición debido a que literalmente se había convertido en padre, algo que figurativamente ya lo era para muchos. Sintiendo su ausencia, lo dimos todo, cerrando otro día más acompañados de hits clásicos de ayer y hoy. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    En un abrir y cerrar de ojos, el tercer y último día de desenfreno llegó. Yung Beef, Sticky M.A., Disobey, Barry B, L’Haine, Lua de Santana, Bon Calso, Euskoprincess y Çantamarta entre otros, dieron el toque final para cerrar otro año de experiencias inolvidables. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    La tarde del final del Riverland comenzó con todo el swag dosmilero de TK MAMI, una de las artistas que también han dado un boom en poco tiempo. La Barcelonesa tomó el escenario del Bosque donde, acompañada de visuales bastante camp, consiguió animar bastante a un público que llevaba varias noches sin dormir bien y días de festival con sus hits virales como “KXONDA”, “Rata de internet” y una inédita con Main Costa donde tuvieron a todo el público saltando y moviendo las cabezas de principio a fin.

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Çantamarta aterrizó en el festival con una propuesta bastante diferente al resto del cartel, algo con lo que el vocalista medio venezolano y colombiano Luislo bromeó durante el set. Acompañado de sus compañeros andaluces Omar y Beni y una banda impresionante, presentaron su versión de música urbana, cantando temas de su último disco “PASARELA”. Super entregados, humildes, graciosos y talentosos. Nada de autotune por aquí. 

    L’Haine, a pesar de no haber sacado mucha música durante el año, dio un show bastante puntual y bien hecho, revisitando hits como “7 vidas”,  “Connie Nikas”, “DE LA FORMA EN QUE YO QUIERO” y también temas de su último EP “CONCRETO” como “HOT!”. Pablo Chill E llegó desde Chile a Asturias para tener al público cantando sus éxitos “Resentia” o su colaboración “Exótica” con La Zowi, bajo la Carpa de Jagermeister. 

    Uno de los más esperados por el público fue Disobey quienes ya actuaron el año pasado pero bastante más temprano. Con la mejor entrada del día y uno de los mejores del festival, con montañas de racks, chalecos antibalas, y caretas como si viniesen directos de un atraco del GTA, tuvieron  el escenario principal abarrotado de miles de fans que estuvieron saltando y pegándose pogo tras pogo. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    En El Bosque, dando su primera actuación en el festival, fue Lua De Santana acompañada de dos bailarines. Simplemente inmaculado. Coreografía, vocales, actitud, outfit y un repaso de temazos tanto ya sacados como “MENINA” y “PiRi PiRi” o algunos inéditos, entre ellos “PUXA – SACO” producido por el mismísimo Safety Trance. Un show digno del escenario principal. La brasileña de Vigo demostró lo que ya sabíamos: se va a comer el mundo, está en su mejor momento y hay mucho por venir.

    Finalmente, llegó la hora de dos de los pesos más pesados de la industria, Sticky M.A y Yung Beef. Con una puesta en escena llamativa, Sticky M.A. se encargó de formar una cantidad de pogos incontables y mantener la energía por el cielo, cantando clásicos del urbano como “Piensa en Mí”. También hubo otros de pura buena vibra con el público bailando y disfrutando, entre ellos “Tus Ojos” para luego finalizar de manera emotiva con “Ending (mágico)”.

    El rey del trap en España, Yung Beef salió al escenario acompañado de bailarinas enmascaradas y su más fiel Hakim para traer su “Día de la bestia” a Asturias, demonio que escupía sangre y burla de la situación vivida por Metrika el día anterior para introducir “Nike Tiburón” incluido. Sacando a los nuevos fichajes de La Vendición como 8belial, Xiyo y Fernandezz y Glorysixvain, demostró por qué se le considera el padre de esta industria. Temas como “Diablo – Remix”, “METALLICA” y “Ready pa Morir” no podían faltar tampoco. El concierto fue sin duda uno de los más energéticos y agresivos, y seguro que dejó a la gente con ganas de escuchar el siguiente trabajo de Yung Beef.

    Dos de las grandes actuaciones finales fueron Bon Calso y Euskoprincess que dieron dos conciertos un tanto distintos, pero igual de increíbles, llenos de fuerza y de los que más disfrutaron los asistentes del Riverland. Bon Calso en el escenario principal con una pistola hinchable enorme, bailarinas y de las mejores puestas en escena del festival y Euskoprincess (la primera artista abiertamente trans del festival) con un cuerpo de bailarines, discurso reivindicativo e invitados para cantar bendecir el “TOTOSAKI”. 

    Para cerrar la edición 2025 del Riverland tuvimos los DJ sets de Parkineos, Amygdala y Skinyz quienes entre todos nos pincharon las mejores producciones electrónicas y mezclas de géneros como el rap, hardstyle, jerk y más, dejando la pista caliente para el cierre definitivo de Cencii, donde el gaditano lo dejó por todo lo alto con sus producciones y clásicos de la escena española.

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Estos tres días, además de los dos escenarios de siempre “El valle” “El bosque”, pudimos disfrutar de dos espacios nuevos como el escenario de la Carpa de Jagermeister y el Gallery en colaboración con Footlocker con artistas emergentes como Eflexx o CMarí sorpresas de invitados, mostrando un aumento de nivel para el festival. Esto no fue lo único aumentado sin embargo ya que el abono general del festival subió de precio casi un 40%. Desde aquí también aprovechamos para decir que esperamos que la gestión de servicios de autobuses de ida y vuelta a se lleve a cabo con mejor organización y no con 4 horas de atraso como pasó con los autobuses de vuelta a la capital. 

    Eso dicho, este Riverland 2025 ha sido otra edición inolvidable con un buen tiempo en un lugar maravilloso donde disfrutamos de nuestra música favorita, desvirtualizamos a gente con la que discutimos por Twitter (X) e hicimos amigos con gustos parecidos. Estaremos esperando con ansias para que llegue finales de agosto de nuevo. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam
  • L0RNA: Miss understood

    L0RNA: Miss understood

    Tras un run impresionante de singles y colaboraciones en el último año, un EP junto a Kabasaki e infinitas funadas en Twitter (X), La Reina del Punto por fin presenta su primer álbum: Miss Understood. Un proyecto que engloba a la perfección el contraste entre letras crudas y chocantes, con algunas más irreverentes e ingeniosas y un tanto cómicas en una carta de presentación de igual partes variado, personal y pegadizo.

    Lorena ha sabido plasmar perfectamente esa cultura de memes que ha permeado muchas de nuestras vidas en su música, convirtiéndola con apenas ningún esfuerzo en una referente para miles de oyentes, sobre todo aquellos que pertenecen a generaciones más jóvenes. Hablé con ella en el camerino de su bolo en Madrid, pero no estábamos solos, ya que, en el cuarto con nosotros, se encontraban dos de sus colaboradores y amigos más cercanos: Metrika y Yassir.

    Mi cuarta conversación con Lorena fue tal cual me esperaba y como siempre ha sido: una charla cortita y concisa entre dos amigos; una preparándose para salir en frente de su legión de fans y otro con su libreta intentando desvelar los secretos de su disco, preguntando por inspiraciones, procesos creativos y mucho más. ¡Sin más dilación, os dejo con la entrevista!

    Por fin sacas tu primer álbum, cuéntame un poco el proceso.
    La verdad es que he sido bastante hipócrita con la última vez que me preguntaste acerca de un álbum porque yo te dije que no quería juntar quince temas y quería sacarlo con un concepto. Es gracioso porque ninguno de los temas los he hecho intentando hacer un concepto, pero cuando los he juntado todos me he dado cuenta de que tiene más sentido del que yo pensaba.

    Tan honesta como siempre. ¿El concepto ha salido solo entonces?
    Claro, tiene contexto sin yo haberlo intentado. Yo creo que es porque yo tengo mi forma de expresarme en las canciones y tengo mis barras y mi todo. También en este álbum hay un par de temas quizás un poco más personales como tal, cosa que tampoco había hecho hasta la fecha. O sea que guay, el proceso como tal muy bien.

    El álbum se llama Miss Understood, ¿crees que se te malinterpreta a menudo?
    Miss Understood es un juego de palabras, en verdad, miss es como señorita y con el guion understood sale misunderstood de incomprendida. Lo tengo tatuado en la mano. Todo viene porque mi padre de pequeño tenía una camiseta de Calimero, que ponía “soy un incomprendido”. Esa camiseta la heredé yo y la llevé de pequeña también, y mi padre siempre me ha dicho que se sentía muy identificado conmigo en ese aspecto. Siempre hemos sido los incomprendidos de la familia.

    ¿En parte es homenaje a tu padre entonces?
    Sí. Me lo vio mi padre y me dijo: “Ah, Misunderstood, tú eres como yo”, y nos reímos. Es un concepto muy entre él y yo. Bastante personal, diría.

    Es muy nombre drag.
    Total, la verdad, si yo fuese drag queen, me llamaría Miss Understood.

    Explícame la visión de la portada.
    La portada, básicamente, soy yo con una camiseta que en vez de Chanel pone Chanelo. Me apetecía algo que al verlo dijeras “jajaja, qué gracioso”. Esa camiseta la vi en el Rastro con Yassir y la pedimos para el rodaje. Nos mandaron un montón. Estoy muy contenta.

    ¿Y la sangre en la nariz?
    Es algo muy característico mío. Me sangra la nariz desde que soy muy pequeña, no sé si por hormonas, calor o lo que sea.

    Me parece bien que esté Thais (Metrika) aquí también para este pequeño throwback… ¿Qué ha pasado con la Queens League?
    Nos llevamos bien con todas, pero ha sido muy difícil cuadrar con siete personas, equipos, managers, etc. Hemos decidido dar una pausa. Quizás en el futuro vuelva.

    Hablando de colaboraciones, ¿cómo has seleccionado los que aparecen en el disco?
    Fatal… (risas). No sabía quién meter. Trapani me hacía mucha ilusión. Vampi cumple el mismo día, año y hora que yo. Icy Vedo porque me gusta mucho lo que hace y nos llevamos genial.

    Me sorprende que no hayas metido a ninguna chavala, la verdad.
    Quería, pero se me rajaron un par. Lo haré en el futuro. Tampoco quería muchas colaboraciones porque quería que destacase yo.

    ¿Te lo estás guardando para otra cosa lo de «La Reina del Punto»?
    El primer EP se llama así. Si hago un álbum de reggaetón puro, será La Reina del Punto. Miss Understood es mi carta de presentación.

    ¿Hay cosas que aún no te atrevas a decir?
    Creo que no. En este álbum hay un tema entero sobre mi madre, algo que nunca había hecho. Muchas niñas se sienten identificadas con eso.

    ¿Y el EP con GlorySixVain?
    Probablemente salgan los temas sueltos. Le quiero mucho, pero no nos ha cuadrado.

    ¿Favorita de Miss Understood?
    “ME ENAMORO DE TODOS Y TODOS DE MÍ” con Trapani.

    ¿Cuál es tu barra favorita?
    Una que me dijo Yassir: “Soy una perra inteligente como un border collie”.

    ¿Tema que más te haya costado hacer?
    “NI UN RECUERDO CONTIGO”, el único que he escrito. Lo demás es freestyle.

    Si este disco fuese un plato, ¿cuál sería y por qué?
    Una tortilla de patatas.

    Yassir: Pff.

    ¿Por qué?
    Porque la hago increíble y tengo testigo. Con cebolla, obviamente. Crudita, con texturas. Me queda espectacular. Te lo tengo que hacer.

  • BON CALSO: NÚMERO 7

    BON CALSO: NÚMERO 7

    Llevo varios años siguiéndole el rastro a la música de Bon Calso, y sin duda Número 7 es su magnum opus. Es un tío que se sale de los cánones tan redundantes y sonidos repetitivos presentes en el panorama español y, al optar por la experimentación, consigue sacar adelante un proyecto igual de fuerte que de coherente, diverso y bien hecho. Al hablar con él, la imagen de un artista que trasciende las expectativas se hace evidente. Jorge, además de ser cantante, (ex) tatuador y productor, es un chaval muy humilde y amigable de Alcorcón, de esos que rara vez se encuentran en un panorama musical tan saturado de lo mismo. En media hora de conversación hablamos de sus inspiraciones, los alter egos y sus procesos con su último trabajo, Número 7, un álbum que, sin duda, es uno de los mejores que ha salido este año. Ahí va la entrevista!

    Hola Jorge, ¿qué tal? ¿Estás por Madrid? 

    ¡Muy bien tío! Sí, estoy en Alcorcón. Volvimos este finde de Galicia y bueno, esta semana me había propuesto descansar un poco, que llevo un trote que estoy flipando.

    Número 7 es el primer proyecto que sacas desde OUTTA CONTROL. ¿Cómo lo presentas al mundo y qué es lo que lo diferencia de tu trabajo previo?

    Es la primera vez que me he puesto a hacer toda la producción yo. Luego, para arreglos y tal, me ha ayudado Manuel, pero al final las producciones ya estaban hechas, entonces era bastante especial por eso. También era un momento bastante turbio y a la vez bastante guapo, porque yo estaba yendo al psicólogo y tal; fue un momento guay para ponerme todas las ideas en orden. También empecé a trabajar con sintes analógicos que he ido pillando ahí poco a poco y era otro plus que me motivaba más.  

    Justo te iba a preguntar por tu involucración en producir todos los temas del disco, ¿Cómo enfocas el autoproducirte? 

    A ver siempre me he autoproducido, pero al final terminaba currando con gente, porque no terminaba de confiar en el producto. Decía, bueno, curro con gente, conozco productores, y eso. Pero, sí que me parece que tiene el mayor sentido del mundo porque al final voy sacando una melodía, voy cantando encima, luego voy viendo en qué evoluciona y me hace no encasillarme en un género, un estilo o en un tipo de tema, sino jugar un poco más con eso, según el estribillo que ha salido o las barras que están saliendo y me incita a darle un registro u otro.

    No veo mejor forma de seguir esto que hablando de la portada del disco, una máscara de tu cara. Entiendo que presentas la idea de que tu cara es tu imagen y lo que ofreces al mundo. Dejándola tirada, ¿buscas desapego de eso? ¿Lo ves como algo que se puede quitar y renunciar?  

    Últimamente, me he empezado a replantear cada vez más el hecho de que igual habría estado guapo llevar la cara tapada. En todo momento me dio por pensar esas movidas porque a mí me flipa para la música, lo veo como algo necesario, pero sí que es cierto que no estoy en un momento ahora mismo para estar a lo mejor en fiestas y que la gente te hable o estar en sitios y que te reconozcan o cosas así, que ya ves tú, que tampoco hay mucha gente, pero sí que hay ciertos ambientes en los que un poco más. De ahí también surgió la movida de la máscara. No es que no me guste que sea mi cara la que reflejo, pero sí que hay veces que molaría poder despegarse del personaje. Si lo llevas contigo, a veces no es como una marca, a veces eres una persona y luego, aparte, tienes que crear una marca, es como que la marca eres tú.

    ¿Cómo defines tú esa separación entre Bon Calso y Jorge? 

    Sí que he hecho esfuerzos por separarlo, muchas veces, pero al final es muy complicado. Al menos a mí no me sale hacer música sin hablar de mí, al final es como que siempre se termina uniendo. No soy una persona que se haya creado tampoco un personaje, entonces es bastante fácil de defender esa movida porque simplemente lo que me nazca es lo que está bien. Luego hay peña por ahí que sí que creo que se crea como personajes, que son de mentira y luego es una putada porque imagino que ahí te dará una ansiedad de la hostia. Eso lo llevo bastante unido porque al final me sale así. Para mí es una herramienta que tiene que ver con mi vida.

    Sé que ha habido momentos en los que te has planteado dejar esta movida completamente, o al menos dejar de publicarla. También sé que hacías tatuajes entonces, ¿Qué es realmente lo que te ha impedido hacer eso? 

    Yo realmente ahora mismo podría vivir de ambas cosas, pero sí que decidí volver a sacar cosas, porque era una movida que necesitaba sacar fuera. Al final, ya tienes el proyecto a medio hacer y es muy fácil continuar. A lo mejor te puedes tirar un año sin sacar cosas y dices no, ya paso, y al año tienes de repente siete temas y quieres sacar uno, es más natural. Luego, cuando ya empezamos con la última gira y empecé con el disco, ya se me estaba juntando muchísimo curro, y tuve que tomar una decisión de decir vale, es imposible lidiar ahora mismo con las dos cosas. No sé si es a lo que me voy a dedicar para siempre, pero voy a estar un tiempo así, y luego si quiero volver a tatuar, volveré, o si quiero empezar a hacer otra cosa, que yo soy bastante inquieto para eso (risas). 

    Has mencionado que una de las razones por el título es porque era el séptimo año del proyecto. Cuéntame un poco sobre el proceso y todo el desarrollo. 

    De proyecto me refiero a Bon Calso porque han sido siete años en total. Este disco lleva un año haciéndose. El disco empezó a hacerse con seis nueve, y fue, literalmente, un mes o dos meses después de pensar que voy a decir, y que ya no voy a sacar más música y acaso sacó temas sueltos. Estuve sacando temas, pero yo los hacía aquí en casa, lo mezclaba yo, lo masterizaba, lo subía. Ni siquiera me bajaba a escucharlo ni nada, estaba haciendo temas y sacándolos rápido. Empecé como a tener la necesidad esa de decir, tío, voy a hacer un álbum más extenso porque al final en tres minutos no puedo explicar tantas cosas. Quería indagar más en mi cabeza y probarme, ponerme como a prueba un poco con los sintes. Me puse a hacerlo y al final ha sido un curro, o sea, el disco que más trabajo me ha dado con diferencia, con mucha diferencia, pero sí, que ha sido súper intenso.

    De ese proceso me imagino que te habrás llevado un montón de aprendizajes, ¿Hay alguno que se te venga a la cabeza? 

    Sí, mazo, mazo. Sobre todo, el mayor aprendizaje para mí, que al final es algo que he aprendido demasiadas veces, es esa movida de hacerle caso a tu idea más genuina.  Me ha demostrado como ciertos cánones dentro de la música actual que a lo mejor no era tan necesario seguir, ¿sabes? Y sobre todo he aprendido eso, a decir, bueno, a mí me apetece hacer algo así, jugar un poco, y ya está. También he aprendido a ver el momento en el que tienes que abandonar algo. En plan, termino el tema, porque si no, hay muchas veces que le das tantas vueltas a los temas, que les acabas dando la vuelta demasiado y acabas perdiendo la parte más real que tienen. 

    Me imagino que habrá varios descartes también de lo que me cuentas. No sé si vas a hacer una revisión, una deluxe o algo, o si ya están ahí en el drive y no ven la luz.

    Ya, lo he pensado bastante. Sí que me parece un disco que recogía todo lo que quería mostrar. Entonces, me da miedo un poco el tener que meterme otra vez en el mismo mundo para que todo encaje, y es que al final yo, como no estoy en el momento en el que yo cree esos temas, no sé si va a fluir tanto. A lo mejor dentro de unos meses de repente vuelve a escucharlo y me atrapa a mí como si fuera yo otra cabeza que no ha hecho el disco y me quiera volver a meter dentro de ese mundo, pero de momento ahora estoy probando sonidos nuevos y eso.

    Quiero volver al primer adelanto del disco, seis nueve, que salió en diciembre de 2023. Teniendo también otros singles después, ¿por qué decidiste meter ese tema en el disco y no alguno de los otros? 

    Estuve pensando también en meter Florencia, pero no lo hice. Seis nueve fue el primer tema que hice pensando en el disco. No sabía que se iba a alargar tanto, no sabía que iba a ser un disco de 15 temas, pensaba que a lo mejor haría como un EP, y seis nueve era el primero que hice pensando en esa movida. Florencia sí que lo hice más externo, porque era cuando estaba haciendo música más rápida. No estaba tan procesado en mi cabeza, entonces, no lo metí. Luego sí que me moló mucho el tema, pero para mí no era la vibra del álbum, era otra cosa. Es un tema que me flipa, Florencia es de mis temas favoritos probablemente, pero al final tú te haces esquemas mentales de las cosas que tú haces, luego la gente lo interpretaba como quiera, y yo en mi esquema mental solo encajaba ese tema, entonces era lo único que decía, vale, este va adentro desde el principio. Siempre que hacía la lista, estaba seis nueve y luego fui sumando temas. El siguiente fue DAWG!, Baccarat Rouge 540, y entonces, era lo único que estaba ahí. 

    ¿Cuál es el tema que más te ha costado hacer del álbum? ¿Por qué? 

    No te sabría decir, N¥ por ejemplo, tarde mucho. Yo tenía las voces de Mvrk y tenía unas voces de la intro bastante tiempo atrás, y lo dejé en barbecho porque cuando lo cogía no terminaba de sacar lo que yo quería. Luego cuando al tiempo me volvió la movida y lo escuché otra vez y dije, vale, lo hago así y ya vino. No fue tanto que fuera difícil de hacer, sino que no encontraba el momento. Luego con Dormimos en la Calle, por ejemplo, es un tema que yo hice en 2021 o 2022 y ese tema iba a entrar en Love Me Not, y al final no entró. Luego lo intenté meter en OUTTA CONTROL, no entró tampoco, y luego entró en este. Ya es el cuarto remix que tiene ese tema. El tema que más me goce en cuanto a producción, el de DAWG! fue increíble la verdad.  

    Es un disco bastante sensorial y envolvedor, entonces quería preguntarte, ¿Cuáles dirías que han sido tus fuentes de inspiración para este proyecto?

    Aunque ahora esté híper canceladísimo, Kanye (risas). Kanye fue inspiración, la verdad, canceladísimo pero musicalmente justo, había sacado VULTURES, y a mí ese disco me tocó. El de VULTURES 2 no lo escuché tanto. También es que ha sacado demasiadas cosas muy rápido, era como que no te daba tiempo a asimilar una cosa. Rosalía fue una gran inspiración también, me mola mucho la manera de la música que tiene ella.

    Hay mucha oposición en el disco, ya sea por las letras o ya por las instrumentales, entre lo orgánico y lo electrónico. Yo entiendo que tiene que ver también con esa misma dualidad de la que hemos hablado entre persona y personaje. ¿Consideras que te contradices mucho?

    Sí, siempre. Al final, yo siento que me contradigo mucho en los temas, pero realmente siento que me contradigo mucho en la vida real. Entonces, al final creo que es algo natural, y creo que o yo estoy loco, o que todos al final tenemos ese punto en el que de repente tienes una emoción donde estás más hypeado, estás arriba, vibrando altísimo, guapísimo, todo bien, pero luego a los tres días de repente estás de bajón total y ves todo mucho más negro, mucho más oscuro. Al final es la movida que yo pienso, que hay altibajos en mi música, pero porque al final también me pasa en la vida real.

    Buscando tu nombre en YouTube lo primero que me aparecía en sugerencias era “bon calso type beat” que supongo que es bueno porque tienes un estilo muy marcado y reconocible a nivel de producción. ¿Cómo definirías tú las cosas que te caracterizan? 

    ¿Ah sí? (Risas) Ni puta idea, tío, ni puta idea, es que no lo sé. Es que es buena pregunta realmente, pero yo no sé ni decir qué género hago porque literalmente los cinco proyectos que tengo pensados para cuando vuelva a sacar música ahora mismo son totalmente distintos y parezco personas distintas, pero me gusta mucho jugar con eso, si no me aburro. No sé decir cuál es el punto de conexión, creo que es básicamente la vida que yo vivo y la manera de pensar, porque me gusta picar de todos lados. Con lo de “type beat” me fliparía ver a peña intentando hacer lo que he intentado hacer yo. Me fliparía ver a alguien diciendo “tío, voy a intentar hacer el sonido que ha sacado este pibe”, tengo verdaderas ganas.

    El álbum es muy personal y está repleto de introspecciones tuyas, pero en él también compartes temas con 8 colaboradores. Más allá de conocerlos, ¿Como has elegido a tus colaboradores?

    Yo siempre he escuchado música de fuera, Estados Unidos y todo eso, y tampoco me había abierto tanto a escuchar a gente de España para no “infectarme” un poco de otras cosas o para sentirme más especial o yo que sé pero que me salía de automático. Y a raíz de esta movida empecé como a indagar y a ver qué está haciendo la peña, sin presiones, ni hostias, ni nada. Sobre todo, sin esa movida que a veces te lleva a decir, “tío, este está consiguiendo esto”, sin esa competición. Empecé a escuchar la música de la peña que está aquí, y ya era consciente de que había peña muy buena, pero me empecé a fijar ya más de cerca, y vi que realmente hay peña buenísima. Entonces, yo me fui haciendo una lista mental de toda la peña que digo, tío, este tiene algo muy especial. Al final cuando me surgía una conversación con cierta persona pues yo lo hablaba con ellos de, “Oye, mira, estoy haciendo esto, me molaría que nos juntáramos, escucharos un poco lo que estoy haciendo, y si sale algo, pues vamos para adelante”. Y de ahí salieron todas, o sea, hubo mucha gente que me habría gustado meter en el disco, pero claro que tampoco se hacía un disco de 15 colaboraciones, no era mi intención. Simplemente era peña a la que admiraba y decía, tío, mola lo que hacen. 

    A pesar de estos colaboradores tu sinceridad y vulnerabilidad que informan el mensaje central del disco no se diluye. ¿Por qué crees que teniendo tantos colaboradores eso queda intacto y sigue siendo un disco muy personal? 

    Porque creo que los temas salieron de una forma súper orgánica. Super orgánica, en el sentido de que al final también al estar produciendo todo el disco, tenía bastante mano a la hora de guiar el tema. Podía decir, mira, aquí molaría que aparecieras tú, aquí molaría no sé qué. No quería que quedaran como temas míos y de repente cachos pegados de otra peña, quería que todo casara. Y a lo mejor tenía un tema ya compuesto y alguien hacía algo encima sin que lo hubiéramos hecho juntos y luego le volví a dar una vuelta al tema para que todo encajara como una pieza.  También creo que cuando haces algo con verdadera ilusión eso luego se nota. Y al final hay como una vibra ahí en el ambiente, que se va reflejando y yo lo notaba muchísimo. Lo notaba muchísimo porque cuando hacía las sesiones con Mvrk, con Diego, con Juicy, con Aleesha, se iba notando que iba saliendo muy natural.

    Jorge tu eres de Alcorcón, y hace no mucho pudiste cumplir tu sueño de cantar en el escenario de las fiestas de dicho barrio compartiendo escenario con La Zowi. ¿Cómo fue para ti cumplir ese sueño? 

    Fue la hostia. Claro, yo estaba acostumbrado desde pequeño ver ahí los conciertos y era como algo que me parecía imposible. Nunca pensé, imagínate cantar ahí, era como no, esto es solo para peña que sé que está ahí viviendo de la música, como si fuera de otra liga. Y ya de repente que me escriban, y ya cuando te ves allí dices, que guapo, es impactante. Encima se llenó, era un momento muy muy guay. 

    Si que es verdad que tanto como en ese concierto e igual en algunos festivales hay público que no ha venido a verte concretamente a ti. ¿Cómo influye eso en el show que das? ¿Te Importa? 

    No, a ver, al final un concierto muchas veces es un intercambio de energía, literalmente. Estás tú y está el público. No eres tú haciendo todo el trabajo y ya el público, que también lo puedes hacer así. Pero sí que es cierto que yo me dejo mucho guiar por la energía que da el público. Entonces hay veces que sé que están gozando con la movida y se nota, y eso va haciendo una movida que al final termina el show siendo guay. Si no te conocen y no les interesa, pues yo te puedo montar aquí toda la peli, pero si están ahí a otra bola, pues es incómodo. Luego también está siempre el típico imbécil que hace como que te quiere demostrar que no estás por encima de él o yo que sé qué y es como, a ver. ¿Cómo te explico esto sin que me lleven preso aquí? (risas) Es esa movida de, yo estoy aquí haciendo mi curro, siempre lo intento hacer lo mejor posible, pero es cierto que depende también de cómo reacciona el público suele ser de una manera o de otra, el show.

    Ya has dado tres shows de la nueva gira, ¿Qué tal está yendo? 

    Muy bien, muy bien. O sea, Vigo que fue para mí como el mejor show de los tres, siempre al final te quedas un poco más con un show. No sé si fue por el día, por cómo yo estaba o por la vibra que se respiraba o por la sala, no sé, pero fue increíble, fue increíble.

    ¿Cómo te lo has planteado? ¿Hay cambios desde la ultima gira? 

    De momento hemos añadido algún tema simplemente. Es que al final como está tan pegado a la salida del disco, porque se nos hecho encima, no he podido meter todos los temas para darle también como un chance a la gente que se lo vaya aprendiendo. Entonces he cambiado el tracklist de momento sobre todo me estoy enfocando sobre todo en los conciertos de Madrid porque el foco está puesto más ahí. Al final no podemos llevar a todo el equipo que vamos a llevar en Madrid a todas las ciudades, porque no son salas tan grandes y es más difícil adaptarlo. Sí que de duración también están siendo más largos los conciertos, estoy intentando meter el mayor número de temas, pero al final Madrid va a ser realmente el show que estamos preparando.

    Yo en Madrid te pido desde aquí que cantes ANTES DE QUE TU ME QUIERAS, o sea que esa no la dejes fuera.

    En Madrid irá todo el álbum entero no te preocupes rey (risas).  

    Guay. Por último, si tuvieses que hacer un remix de un tema del álbum, ¿con quién sería y por qué? 
    Que chungo, tío. Voy a mirar un momento los temas. Pues mira, tengo varias. PANAMÁ me habría encantado con Rusowsky y me habría encantado calma con L’haine y con Cruz Cafuné. Habría sido muy guay pero al final es eso, que no se puede todo en esta vida y al final también la gente tiene sus proyectos.

    Escuchad Número 7 de Bon Calso.