Boy, cual apodo genérico que le da nombre, podría ser la historia del Coming-Of-Age del adolescente promedio. Ya sabéis: Ese momento en el que todo llega de golpe, y debes lidiar con temas tan vitales como la propia búsqueda de la identidad, o hablar a tu Crush. Y sí, al final, lo que nos cuenta 2hollis es esto.
Pero, si algo nos deja claro desde el Minuto 1, es que su forma de visualizar sus emociones dista a años luz de lo genérico, y que, de hecho, es excepcional. Y es que, pocos álbumes dibujan y se hacen sentir, tan minuciosamente a través del sonido, la Senda Arcoíris de estímulos y sensaciones que supone ser un chaval de la Generación Z, cómo lo hace este.
El álbum funciona como un DJ SET totalmente cohesionado, que, como la misma rueda emocional y social de la pubertad, no da chance ni a tomar un último respiro una vez adentrado en él, creando un ambiente super veloz y cargado en el que, en cuestión de segundos, el R&B es Metal, el Metal es Dubstep, el Dubstep es House, y nada es lo que parece, dando comienzo a una aventura, que cuanto menos, será desafiante y sorprendente, pero sobre todo, reveladora.
De esta manera, como vengo destacando, el motivo de seleccionar ‘boy’ como mi Pick de Álbum Internacional para el Spotlight nace de esa completa carga dramática que transporta su sonido, haciendo que este sea un álbum, que aunque no conectes con las vivencias del autor o incluso no comprendas el idioma, te provoque toda una amalgama de emociones a flor de piel con cada efecto, o como mínimo te haga sentir algún que otro escalofrío, como lo ha hecho conmigo.

