Categoría: Música

  • Ye en Madrid: El cometa Halley de la música actual

    Ye en Madrid: El cometa Halley de la música actual

    El pasado jueves 30 de julio se hizo historia en el Estadio Riyadh Air Metropolitano. Tras 20 años de su único concierto en España, concretamente en la sala Razzmatazz, Kanye West tomaba la capital para hacer la única fecha de su gira de estadios en suelo nacional. Más de 60 mil fanes estuvieron presentes en lo que los más adeptos de Ye catalogamos como «tocar el cielo y conocer a Dios».

    Si os soy sincero, tras la noche del jueves mi vida no era la misma, pues para mí Kanye West es algo más que un simple artista: es la figura que más me ha inspirado en bastantes ámbitos de mi vida. Grité cada una de las palabras que conformaron un setlist con una duración de casi 2 horas, salté hasta romper a sudar con temas como «Father Stretch My Hand Pt.1» o «Everybody» y lloré ríos con temas que han significado tanto para mí como los que conformaron la run de «Ghost Town», «Runaway» y «True Love», que además figuró como la primera presencia de «DONDA 2» en la gira de estadios. Fue una noche mágica dominada por un espectáculo de luces hipnotizante y una semiesfera dominada por el que para mí es el artista más grande de todos los tiempos.

    Tras la velada, las crónicas del concierto inundaron Internet. Para mí, opinar de un concierto no es algo que se deba de hacer de inmediato, y más con artistas de este calibre. Al menos en mi caso, necesitaba tiempo para asimilar lo que había vivido. Al llegar el fin de semana (y antes de hacer este artículo) leí algunas de las crónicas del concierto.

    Hay un punto que creo que compartimos todos los asistentes y es que el sonido era mejorable, pues a veces se sentían un poco sucias las ondas que salían por los altavoces del Riyadh Air Metropolitano, pero tampoco es gran inconveniente cuando las más de 60 mil personas que estábamos allí sonábamos como una sola voz. Y repito: las que estábamos allí, porque leyendo algunas de la crónicas parece que hemos asistido a conciertos distintos.

    Aparte de leer por activa y por pasiva la palabra «nazi» para describir al artista de Chicago, la mayoría de crónicas tachan el concierto de «un espectáculo orientado a las redes sociales». Es cierto que la ausencia de pista hace mucha mella, pero creo que estuvo más que acertado prescindiendo de ella. El apartado visual no enmascara las flaquezas de Kanye, como algunos medios predican, si no que la refuerzan. ¿Qué te va a dar más presencia y poder que pararte sobre la cima del mundo después de haber tocado el más profundo abismo? Las luces, las proyecciones y el humo agrandaban aún más la figura de un Kanye West que cantaba y rapeaba todo, pese a que muchos pensaban que no podía articular dos palabras seguidas. Es que temas como «Jesus Walks», «Gold Digger» o «Through The Wire» entre muchos otros los cantó enteros, con una energía inmatcheable.

    Que hablando de energía, en ningún momento se sintió plano. Obviando un desplazamiento nulo en el escenario porque está anclado a una corta cuerda, Kanye se revolcaba por el suelo, saltaba, cantaba en todas las direcciones, gritaba, animaba… No te digo que se hubiera tomado unas cuantas energéticas, pero la presencia era innegable. Además, hacía sus cosas típicas de Kanye como saltarse algunos temas como «Say You Will», que me dejó con la miel en los labios, o tocar canciones por duplicado como «All Of The Lights».

    ¿Plano? ¿Soso? ¿Distante? No sé si esperaban que Kanye West se sentara al lado suya para charlar sobre geopolítica, pero el trato del artista con su público fue más que impecable. Cabe destacar el momento en el que nos animó a abrazarnos con los que teníamos al lado mientras sonaba de fondo «Runaway», una experiencia muy bonita en la que daba igual que conocieras o no al de al lado; tanto la barrera del idioma como la social se rompe cuando estás viviendo algo tan bonito.

    Y, la parte que más me chirría, las comparaciones. «Ay, es que el concierto de tal fue mejor», «mira, es que el concierto de este tenía mejor sonido», «es que es muy poco para Kanye»… Cada artista es un mundo. No puedes comparar a artistas que giran cada dos o tres años con un artista que acaba de salir de una cancelación a nivel mundial. Es cierto que tenemos que ser exigentes en cuanto a los directos de nuestros artistas favoritos, pero con este concierto se ha generado una doble vara de medir que no es justificable en ninguno de los sentidos. Que no hay banda en directo, que no hay artistas invitados o que no hay nada especial son argumentos débiles y absurdos. A Kanye no le hace falta banda, que si has escuchado algo de su música, me dirás cómo quieres que haga «On Sight» con instrumentos reales; Kanye es por sí solo una banda. Y si no, tienes a Andre Troutman y su talkbox, que daban a algunas de las canciones un boost en directo brutal. En cuanto al tema de los invitados y algo especial, ¿tan frito tenemos el cerebro? Parece como cuando escuchamos un disco y lo primero en lo que nos fijamos es en las colaboraciones. Con las sorpresas, tres cuartas de lo mismo. ¿Acaso sabe a poco tener por primera vez en toda la gira «Run This Town», «American Boy» y «True Love»? Ver a prensa que se abandera de «ser profesional» quejándose de cosas tan absurdas como esta me hacen reafirmarme en la idea de que estuvieron todo el concierto en otra cosa distinta a la actuación.

    Me da mucha pena, pues pienso que sus fans están más que conforme con el concierto, hasta el punto de repetir el próximo día 7 en el Estadio Do Algarve, en Portugal. Es muy triste ver cómo a ciertos artistas internacionales se les exige el cielo y la tierra y luego, para otros artistas, un palo y una piedra parecen más que suficiente. El concierto de Kanye West en el Metropolitano es histórico, un hecho que quizás no se repita en mucho tiempo. Si todavía no has ido y te quedaste con las ganas, te animo a que hagas un periplo este viernes 7 de agosto a Portugal. Es una experiencia única e irrepetible. Es el cometa Halley de la música actual. Si Dios me diera la oportunidad, repetiría el pasado jueves 30 de julio mil veces, porque Kanye volvió a España por la puerta grande, demostrando por qué es el artista más influyente e importante de este siglo.

    Fotos: Alber Noriega

  • El Viaje de Çantamarta por «La Esquina + Violenta»

    El Viaje de Çantamarta por «La Esquina + Violenta»

    Después de un 2025 sensacionalmente universal, acercándose a cada rincón del mundo y del corazón mediante el EP colaborativo «nomeolvides», y una aparición estelar en «Coisas Naturais» de Marina Sena, uno de los discos de pop más interesantes de dicho año, Çantamarta regresa a «la esquina + violenta», un sofómoro disco de estudio que perfecciona la dualidad característica de su música, explorando la multiculturalidad a través del sonido y dejando claro que la forma más real de ser fiel a la representación de una tierra, es la observación del todo. Por ello, como no podía ser de otra manera, nos encontramos, unos días después de su lanzamiento, en un restaurante latino de Madrid, para adentrarnos en todo su imaginario mientras compartimos un buen juguito de guanábana.

    Fotografía de Çantamarta y Javi en el Restaurante Ayawaskha (@jorge_the_curious)

    Javi: ¡Hola, Luislo, Benito y Omar! Primero que nada, siempre me gusta comenzar poniendo en contexto y sobre todo conociendo, un poco, la situación en la que os encontráis actualmente. Y más aún, siendo ahora un momento en el que acabáis de lanzar un nuevo proyecto de larga duración, suceso que siempre es cambiavidas en cualquier carrera, lleves cuantos lleves. Así que, empiezo queriendo conocer: ¿Qué tal estáis? ¿Cómo está yendo todo en esta nueva etapa? Tanto en lo profesional como en el ámbito personal.

    Luislo: Estamos viviendo una etapa muy bonita porque, creativamente, nos estamos gozando mucho el poder crear con ritmos un poco más vertiginosos. Çantamarta, como naturaleza de proyecto, siempre fue más de ser más calmado. Siempre hemos sido más de pensar mucho las vainas. Hasta cierto punto hemos tenido que ir desarrollando una seguridad, en nosotros mismos, de saber cuando una canción está bien y no hay que seguir metiéndole vainas o quitándole vainas. Con este disco nos lo hemos gozado y aunque la industria tiene ese ritmo vertiginoso y fastidioso en el que todo el mundo está sacando vainas todo el tiempo, sentimos que, en el momento de la carrera en que estamos, decidir seguir este camino no podría venir mejor. Porque nos agarra a full en la dinámica de querer hacerlo. Y eso está chévere.

    Benito: Yo diría que, a nivel personal, también creo que estamos en un punto, como contaba Luis, en el que esa seguridad se ha trasladado mucho a la música. Sobre todo en esa crudeza con la que se han acercado algunas voces y luego también, por ejemplo, en la representación de sustratos más agresivos o electrónicos. Considero que ha sido la primera vez que hemos encontrado el balance perfecto entre la electrónica con los momentos de menos energía, lo cual, normalmente, es complicado. Ha sido la primera vez que estamos muy seguros de que el equilibrio, la selección de temas y la estética era el camino indicado para este momento. 

    Omar: Bueno, y también decir que después de un proceso así, cansados estamos también un poquito (risas). Estamos ahí medio recuperando, pero igualmente esto no termina aquí. Ahora estamos preparando todo lo relacionado con el live y estamos muy ilusionados también con eso.

    Javi: Me alegro mucho por este magnífico comienzo de etapa, que como hemos puntualizado, es solo el comienzo. Mucha gente tiende a pensar que cuando un proyecto está fuera ya ha terminado todo respecto a él, pero lo cierto, es que aún le queda mucha vida a raíz de otros ámbitos como el directo. En vuestro caso, esta es la tercera vez que os encontráis en una posición como esta, viniendo de un primer LP titulado “PASARELA”, que consolidaba una identidad que lograba demostrar a la perfección el beneficio cultural del mestizaje a través de su sonido vibrante y animado, a la vez que criticaba, paradójicamente, con crudeza, las dificultades de vida que se presentan a las personas migrantes, y de un posterior EP, “nomeolvides” más centrado en la vulnerabilidad emocional del desamor que expandía vuestro universo gracias a un espacio más colaborativo. Ahora,  ha llegado “la esquina + violenta”, vuestro segundo LP y mi pregunta es: ¿Cómo describiriaís vosotros este nuevo proyecto? 

    Omar: Es más directo y más confrontativo. Diría que, tanto en “PASARELA” como en “nomeolvides”, el discurso era más poético. Todas las realidades que abordamos en “la esquina + violenta” también estaban presentes en estos proyectos, pero, podríamos decir que iban adornadas con otra vestimenta. Aquí están totalmente desnudas y se presentan como son. Intentamos generar también, un poquito, que te sienten mal algunas cosas. Un poquito de inconformidad. Eso es, en resumen, “la esquina + violenta”. Ese mensaje más crudo y más directo, sin tanta poesía.

    Javi: Y, en cuánto a esta naturaleza del proyecto, ¿cuál diríais que es el pilar que más ha motivado su creación? 

    Benito: Enganchando un poco con lo que comentábamos antes, diría que “la esquina + violenta” se ha convertido en el conjunto de bandas sonoras del momento que estamos viviendo ahora mismo. Un momento en el que necesitamos un mensaje de ánimo y carga de energía. El proyecto está muy definido por el punto de reunión que queremos hacer con la gente que está siguiendo el proyecto en esta época, porque se plantean temas que están a día de hoy y, aparte, se exploran y mezclan sonoridades que creemos que van a ser la tendencia de lo que se va a empezar a mover en la música.

    Luislo: Totalmente. Eso y el hecho de que estamos encontrándonos muy seguido a nosotros mismos en el estudio, que eso es bonito también. Y, haberlo hecho a raíz de estar siempre jugando. Diría que el pilar también ha sido ese: jugar. Disfrutar de esta etapa y de explorar sonidos que nos gustan, pero sin miedo. Volvemos a lo de antes: el tema de la seguridad.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Hablando de la seguridad y confianza en uno mismo y en el proyecto propio, es importante recalcar que, como acabamos de mencionar, “la esquina + violenta” es vuestro álbum sofomoro, es decir, el segundo de vuestra carrera. Y cuando este momento llega, ciertas inseguridades nuevas, que antes no estaban, pueden hacerse presentes: ¿Alguna vez, mientras comenzaba el proceso creativo, habéis sentido ese miedo de no estar a la altura de la expectativa? Pero no hablando del público, que al final a la hora de crear es lo que menos te debe afectar, sino de vosotros. De decir: “Buah, nos encantó como quedó el primero. Ahora, ¿cómo igualamos o incluso superamos el nivel?”

    Luislo: Si, todo el tiempo. Se está así todo el tiempo.

    Benito: Igualmente, creo que se ha dado la casualidad de que, justamente, en este álbum, hay varios temas en los que, lo que suena en la versión final, es la primera toma que se grabó. Entonces, si que es verdad que existe ese momento de runrún en el que estás pensando que el proyecto vaya en la dirección correcta, cuando todavía no ha tomado forma, pero en lo que respecta a la ejecución, en muchas canciones, por ejemplo, “tictac” o “todo lo que toco se hace oro”, las tomas de percusión y de voces son las que grabamos en el primer momento que compusimos el tema. Entonces, me parece que toda esa confusión que suele haber, cuando te enfrentas a sacar un proyecto, la hemos compensado mucho y de forma muy concisa dándonos cuenta de que las tomas que finalmente funcionaban eran las que tenían más energía y más vibra, que solían ser las primeras por su naturalidad.

    Omar: Pero sí, continuamente estás pensando en eso. Ya lo decía el tío Ben en su momento: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Y cada vez que te enfrentas a un nuevo proyecto, te enfrentas desde una nueva perspectiva, porque ya tienes mucho bagaje atrás. Çantamarta no es un proyecto que empezó ayer, aunque sí que es relativamente nuevo para mucha gente. Al tener un recorrido que nos respalda, existe esa responsabilidad con tus oyentes. Y de igual manera, uno también quiere generar nuevos oyentes, llegar a más gente y que el mensaje esté presente y se hable. Y toda esa responsabilidad está ahí. Aparte somos artistas así que somos personas muy sensibles. Convivimos siempre con el impostor, ahí dentro de uno mismo. Entonces hay que ir lidiando con ello. Es parte del proceso.

    Javi: Totalmente de acuerdo. Al final, cuando tienes entre manos un proyecto, es muy fácil sobrepensar hasta el más mínimo detalle, así que es muy positivo saber donde encontrar esa chispa que te ayuda a encontrar el equilibrio deseado entre lo que es necesario y lo que es pasarse. Hablando de lograr estabilizar la balanza y adentrándonos más en este nuevo proyecto, de igual forma que ocurría en “PASARELA”, cabe destacar que este logra dar un altavoz a temas duros, que quizás no son tan habituales en la música que escuchamos en el día a día, haciéndolos accesibles al no perder la belleza y la esperanza. Una práctica que no es tarea fácil. ¿Cuál diríais que es la clave para lograr esta equilibrada dualidad sin perderse?

    Omar: El sentido común y el pensamiento crítico. Hemos tenido muchas conversaciones con respecto a este tema. Últimamente está más escaso que nunca. A mucha gente no le gusta pensar. No tienen opiniones propias y se van a TikTok para ver que opina otro respecto a un tema en concreto. Que está bien, pero uno tiene que ir desarrollando su propio pensamiento crítico también. Ahí es donde se establece un equilibrio.

    Luislo: Otra opción podría ser, para complementar un poco lo que has comentado sobre esto, es mirar de frente a la contradicción cuando se habla de comunidades como el Caribe o Andalucía. Estas son comunidades que, históricamente, han estado vinculadas a cierto tipo de periferia, pero que, a su vez, son muy influyentes. No podemos hablar de la marca personal de España si no miramos de frente a lo que ocurre en Andalucía, y, cuando se habla de América Latina, se establece un gran enfoque sobre el Caribe, al igual que se habla de los Andes, por ejemplo. Pero son tierras complejas. Son tierras con muchas desigualdades, son tierras difíciles. Y no todas las historias que suceden ahí son positivas. ¿Qué ocurre aquí en esta vuelta entonces? Que nosotros lo que queríamos era mirar de frente a esa contradicción. Somos tierras bellísimas, pero donde hay mucha gente mala también. Y donde las oportunidades muchas veces son escasas. No siempre, pero lo pueden llegar a ser. Nosotros nacemos en una lotería donde a ti te falta una vaina y al que tienes en frente le sobra, y donde a ti te sobra otra vaina y al que tienes en frente le falta.  Y hacer música a partir de eso es un trabajo de observación muy bonito. Cuando observas, ves lo feo y ves lo bonito y buscas la manera de que estén presentes a partes iguales, porque si no, estás mintiendo.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Por esa parte, esta capacidad es digna de mención, ya que poca gente sabe realizar esa observación y escenificarla dentro su música como lo hacéis vosotros. De igual forma, otro aspecto muy aclamado, que caracteriza en gran medida al disco, y que lo ha hecho en buena parte vuestra música, es la fusión sonora entre costumbrismo y tradición con la vanguardia de la música más actual. Una premisa que, de hecho, en la última década, está más candente que nunca en todo tipo de proyectos, tanto dentro del mainstream como en lo más nicho, y abarcando todo tipo de culturas que despiertan nuestro interés. Pero hace años, como puede ser a comienzos de los 2000’s esto no era lo más común, sino que el foco de creación de estéticas y conceptos para atraer a la gente joven estaba más enfocado en visiones de futuro más que en el estudio del pasado. ¿Por qué creéis que ha regresado este nuevo despertar de la pasión por la cultura tradicional en nuestra generación?

    Benito: Me ha gustado mucho lo que has comentado de que en los 2000’s había una inspiración más futurista que ya no está tan presente. Yo siento, que, ahora, lo que estamos tratando es buscar recomponer la ausencia de ciertas identidades. Esa es la palabra clave para responder esta temática. Para mí, la nostalgia es la manera más fácil de acercarte al corazoncito de alguien respecto a cualquier tema. En concreto, si se refiere a la identidad de un hogar. Y en los últimos años, han ocurrido ciertas situaciones que han promovido que haya muchos movimientos sociales de diáspora y desplazamiento, lo cual ha desembocado en una búsqueda de la identidad o de lo que te recuerda nostálgicamente a tu hogar a través de la música y ciertos tipos de sonoridades. En los años 2000, había unas necesidades en las que la innovación por lo sintético y electrónico se apremiaba. Pero ahora, lo que estamos buscando es grabar una guitarra para distorsionarla y que suene sintética. Siento que en ese proceso, hemos ido encontrando el equilibrio. Estamos en un momento en el que hay gente que puede escuchar un tema que sea muy electrónico pero que tenga, a lo mejor, unas trompetas acústicas grabadas. Y, creo que la identidad es lo que ayuda a ir equilibrando eso.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Para mí, esa posibilidad de combinación entre innovación y tradición es lo más interesante y lo que más juego da a la hora de crear en la música actual. En este disco, también podemos encontrar una especie de combinación entre vuestros anteriores proyectos en tema colaboraciones, encontrándose en un punto medio entre “PASARELA”, que como buena carta de presentación, empleaba todo su foco en lo personal y “nomeolvides” que funcionaba de modo más unitario y universal. “la esquina + violenta” cuenta con apariciones estelares, selectas y variadas de Betsayda Machado aportando un sonido más tradicional, Lil Supa y Willie DeVille dando un toque de Hip Hop moderno y Caleb Calloway apoyando en producción. ¿Cómo se seleccionaron estas colaboraciones para que formaran parte del proyecto?

    Luislo: Fueron fluyendo, en realidad. Más que seleccionarse, surgieron un poco sobre la marcha. Y esto es algo muy bonito. Cuando se idearon, las buscamos. Como en el caso de Supa y Willie, por ejemplo. Esa canción, “todo lo que toco se hace oro”, tenía una energía que pedía que contase con un rapero, pero no un rapero cualquiera para el proyecto de Çantamarta. Con esto, no digo que no haya otros raperos que tengan la calidad, sino que tenía que ser un rapero que tuviese una cercanía al proyecto de alguna forma u otra. Willie y Supa son prácticamente mentores nuestros.

    Willie concretamente ha sido el padrino musical de Çantamarta y Supa, de manera directa o indirecta, es una inspiración constante desde el día uno y, también, un apoyo que tenemos desde que trabajamos con él, por primera vez, hace ya más de unos tres años y que nos abrió unas puertas enormes. Entonces buscábamos que ellos estuviesen presentes en el disco por lo que sabíamos que iban a sumar. Te ofrece una legitimidad muy especial cuando en una canción como esta, donde no hay ni siquiera boom bap, ellos logran, no solo sumarle calidad y prestancia, sino también situarte como un proyecto donde nombres como ellos pueden entrar y jugar.

    Luislo: Lo mismo ocurre con Betsayda y lo mismo ocurre con el hermano Caleb Calloway. Él es uno de los nombres más importantes del reggaeton y del trap en Puerto Rico, pero en este tema, lo que él celebraba y lo que le hacía sentir parte del tema con orgullo, era el conectar directamente con su herencia afrocaribeña. Que siendo una persona afrocaribeña, no había tenido tantas canciones donde esa raíz se presenta tan directa. Ese tipo de actitudes son las que hacen que, cuando un nombre como ellos venga al proyecto, lo sumemos.

    Luislo: Igual con  todos los que han producido. Está José Castillo de Bomba Estéreo en “procesión”, Noize, que es un capo del reggaetón en Puerto Rico… Y ya ni hablar de todos los músicos maravillosos que tenemos de Venezuela, Cuba, Colombia, España… Eso es muy bonito.

    Javi: Hablando un poco más de colaboraciones con otros artistas, contáis con un amplio y llamativo historial a lo largo de vuestra carrera. Artistas latinos como Irepelusa y Big Soto, aquí en España, por ejemplo, Antony Z y, por supuesto, rusowsky… Pero yo hoy quería centrarme en la que más me llamó la atención, ya que es una artista que, quizás aquí no se la conoce demasiado, pero lanzó “Cosas Naturais”, uno de los discos pop más interesantes del año pasado, en el que os encontráis como una de las pocas colaboraciones. Estoy hablando de Marina Sena, artista brasileña, que posteriormente también apareció en “nomeolvides”. ¿Cómo surge esta conexión con ella? Tanto en relación a cómo descubristeis su música como a cómo salió la idea de colaborar juntos.

    Omar: Lo bonito en este caso es que fue una conexión súper natural. Nos conocimos a través de redes y nos empezamos a hacer amiguitos allá por el 2020. Ella aún tocaba con “A Outra Banda Da Lua”, que era como el proyecto anterior que tenía antes de su carrera en solitario, y nosotros estábamos arrancando. Conoció Lluvia, que, por alguna razón, pegó en el algoritmo de Brasil, llegó a ella y, a partir de ahí, comenzamos a escribirnos.

    Omar: Ahora le ha llegado el momento estrellato, porque hay que reconocer que es Top 5 artistas de Brasil actualmente, y tenemos la suerte de que siempre nos tenga presente y de poder haber entablado, con ella y su entorno, una relación de amistad que ya trasciende a lo profesional y al hacer música. Tenemos muchas “saudades” de volver de vuelta.

    Javi: Es que la música es una cosa loquísima. Igual sacas una canción que no está teniendo demasiado éxito en tu país, y de repente, por algún motivo, de algoritmo o lo que sea, se hace super viral en la otra punta del mundo y expandes todo un nuevo horizonte de público al que les fascina y que conectas un montón con lo que haces.

    Luislo: ¡Totalmente! Y puedes terminar como nos pasó: yendo a Brasil a tocar frente a 10.000 personas en Sao Paulo y la gente cantando la letra en castellano contigo. Nosotros nos hemos enamorado de Brasil. El disco de “la esquina + violenta” tiene muchas referencias a Brasil, porque Marina y su gente nos trataron como familia cuando estuvimos. Hasta el punto de que nosotros, incluso, estamos hablando portugués ahora mismo. Y eso, es por ella y es muy bonito.

    Javi: Aprovechando que estamos usando este espacio para recomendar la música de Marina, llega mi parte favorita de toda charla con cualquier persona que conozco. Y es, preguntas por influencias y recomendaciones. Primero, preguntar: ¿Qué diríais que ha influido en mayor medida la creación del disco? Tanto en lo musical como en cualquier otro aspecto que os motive a crear. 

    Luislo: Como digo, Marina Sena tiene que estar por ahí, obviamente. “Coisas Naturais” es un disco que, sin lugar a dudas, nos influyó mucho. Si te vacilas el disco, no es un disco tan largo y es un disco que desde el primer tema te va engatusando y te va embrujando. Tiene un inicio lento, en el buen sentido de la palabra y, desde ahí, va sumando elementos y sumando elementos… Y eso, nos gusta mucho.

    Luislo: Luego, a modo personal, hay discos que me han influenciado mucho en mi vida, como por ejemplo, “Buscando América” de Rubén Blades. Mucha gente habla de otras obras de él,  pero a mí en concreto esta me parece su obra maestra.

    Luislo: Pero para “la esquina + violenta”, a mí me influyó mucho el último disco que sacó Clipse. De hecho, hay ciertas cosas que ellos hicieron en ese disco que de alguna forma u otra, luego están presentes en lo que hicimos nosotros. A nivel de concepto, de cómo contar ciertas historias… Fue bonito conectar con el hip hop nuevamente, sobre todo el hip hop gringo y fue gracias a ellos. Ese disco me influyó mucho a nivel de escritura.

    Omar: Luego, a nivel de géneros, estábamos escuchando mucho “bouyon”, que es un género de la zona anglo y francesa del Caribe, de Dominica. Estábamos escuchando mucho también música del Magreb. El hermano Ino Casablanca también fue gran referencia. De hecho, nos encantaría poder llegar a colaborar en algún momento con él. Pensamos que puede surgir una conexión muy genuina y algo muy rico a nivel musical. También estábamos escuchando cositas de electrónica y se ven referenciadas dentro del disco.

    Benito: A mí, en concreto, me pasa, que supongo que también os pasará a vosotros, que hay ciertos álbumes que, aunque sean antiguos, me gusta retomarlos. En concreto el “About Time” de Sabrina Claudio. Ese disco nos dejó enamorados en su momento y nos parece como que tiene ese balance muy bonito entre lo más orgánico y el cambio, y es una escucha que te lleva por un viaje. Y para la creación de “si te hace falta alguien, soy yo” lo usamos de referencia. En ese picoteo de R&B, nos hemos intentado acercar un poquito más a referencias de muchos sustratos melosos pero combinados con la electrónica.

    Luislo: Saqué una vuelta graciosa. Y es que, la gente, cuando habla de los géneros que fusionamos, siempre dice que nosotros somos un grupo que mezcla el R&B. Y nosotros, en realidad, no teníamos ningún R&B (risas). Fue en este disco, 6 años después, que hemos hecho un mayor acercamiento al R&B con dos canciones: “si te hace falta alguien, soy yo” y “todo lo que toco se hace oro”. Entonces es muy chévere que nos hemos acercado un poquito a esa estética gringa que nos gustaba mucho y la disfrutábamos, pero que no habíamos implementado en nuestra música hasta este disco. Ese disco de Sabrina Claudio ha estado en nuestras conversaciones desde que nos conocemos y es, en él, donde tú podrías decir: “¡Ah, mira! Veo la influencia”.

    Javi: Siempre digo que esta parte es la que más disfruto de toda charla porque lo que más me gusta en el mundo es constantemente descubrir artistas nuevos que no conocía. Y para mí, no hay mejor forma que conocer los nombres de esos artistas que inspiran el arte de otros artistas. Por ello, en cuanto a esto también: ¿hay algún artista poco reconocido que os gustaría recomendar para darle una escucha?

    Luislo: Soucream. Un hermano venezolano que, hasta donde tengo entendido, vivió en Argentina una temporada antes de emigrar a Estados Unidos. Estando en Argentina se acercó al Funk Carioca y a día de hoy está fusionando este género con la electrónica venezolana. Sobre todo, con la changa, que es propia de los barrios populares de Caracas y que ahora está teniendo un revival enorme a nivel global. Tanto así que, personas que en su momento criticaban al que bailara changa, ahora tratan de adueñarse de la estética. Pero eso es para otro día. El hermano Soucream es un real y siento que tiene un talentazo enorme. Les va a encantar.

    Omar: Mi recomendación es un artista de un combito de la costa de Colombia que se va a pegar muchísimo. Bueltiao se llama el chico. Hace una música increíble. Es como una new wave de champeta, que es un género característico de la costa del caribe colombiana. Increíble.

    Omar: Y otra recomendación, un álbum llamado “BOBERA” de unos artistas uruguayos que se llaman peruchi, MERECEMOS y NIÑO PEDRO. Albumazo.

    Luislo: Bellísimo. Siento que es ese flow de música de cantautor latino que te encantaría, vinculada con vainas como la que hacen los hermanos Blanco Palamera aquí, pero con una cercanía a la música uruguaya con elementos propios de allá, como el candombe.

    Luislo: Una cosa que mucha gente ignora, pero que ahorita, con el nuevo disco de Jorge Drexler, se está entendiendo más es que Uruguay tiene muchas similitudes con Brasil. Muchos ritmos bailables que se atribuyen a Brasil están presentes en Uruguay también. Y estos hermanos lo tienen claro.

    Benito: Yo, lo que llevo escuchando todo este mes en bucle, son unos chicos de México, que están haciendo un revival del rollo punketo de los Beastie Boys en el Hip Hop, que se llaman Kevis & Maykyy. La canción “PUÑOS PULSERAS Y PALETAS” es un temón. 

    Luislo: ¡Y la de “HIJO DE P”! Cuando dice: “Soy un hijo de P, pero nunca de papi”. ¡No jodas, hermano, ¿qué es eso?! Eso sí que es un barrote y me peleo con quien sea que diga que no (risas). Mentira, mentira. ¡Mira, te hemos dado varias! Paranos que seguimos (risas).

    Javi: ¡No hombre, yo encantado! Hoy, desde luego, me llevo deberes para casa. Ahora quiero que me hagáis una newsletter mensual para mandarme recomendaciones al correo o algo (risas). Me las habéis vendido muy bien y por lo que se ve, hay cosas muy experimentales y muy interesantes que además, están sucediendo ahora. Lo cual mola mucho. Pero bueno, no os puedo retener aquí todo el día, así que hay que proseguir la charla, donde ya habiendo tratado ya todos los caminos que nos han traído hasta este momento, toca hablar un poco del futuro. No en relación inminente, porque yo nunca he sido partidario de andar metiendo presión por saber lo próximo, y menos aún, cuando acaba de salir un disco que todavía hay que digerir y explorar. 

    Benito: ¡Bueno podemos, eh!

    Omar: Danos dos semanas para que hablemos con la distribuidora y un Ableton pirata, y ya (risas).

    Javi: Estoy seguro de que sí (risas). Pero, por el momento, me gustaría conocer: ¿Cuáles son vuestras motivaciones de cara a este año? ¿Qué os molaría hacer o experimentar?

    Omar: Ahora laboratorio. Nuevo formato en vivo de Çantamarta. Obviamente, no vamos a abandonar lo que veníamos haciendo, porque nuestras presentaciones, usualmente, las hemos hecho acompañadas de nuestra banda y en un formato muy orgánico, y seguirá siendo así. Pero capaz que este álbum y estas sonoridades nos lleven a un punto más electrónico y requiera de estar los tres, únicamente, concentrados en algunos momentos y que la banda y gente que nos ha acompañado en las canciones vaya incorporándose en un formato más teatral, entrando y saliendo de escena. Explorar ese apartado ahora mismo es nuestra prioridad. Y, obviamente, sentimos que “la esquina + violenta”  es un disco de recorrido. Lo hemos hecho con esa proyección y esa visión de que puede seguir creciendo con el tiempo. Puede tener una versión deluxe, se pueden ir incorporando temas… Porque es un concepto que nos gusta mucho y sentimos que aún se puede desarrollar más.

    Javi: 100%. Antes hemos mencionado a Blanco Palamera y hablé justamente de este tema con ellos hace poco. Ellos me decían que se encontraban también en ese periodo de preparación del directo tras el lanzamiento del disco y hablamos de que, mucha gente se piensa que cuando se lanza un disco, se acaba la etapa de desarrollo y crecimiento de ese proyecto y se pasa a lo siguiente, pero lo cierto es que el release es solo el comienzo de una etapa en la que, mediante elementos como el directo, ese mismo proyecto puede seguir evolucionando. Ellos me decían que la idea era pillar esas canciones y cortarlas, alargarlas, añadirles todo tipo de elementos e incluso destrozarlas para darles una nueva vida y enfoque único que únicamente se iba a poder vivir ahí. Y para mí, eso es incluso lo que más mola.

    Luislo: ¡Es brutal! Crear un directo tiene ese punto muy de dramaturgia, donde tienes que tener un muy buen gusto, y por eso las personas que vienen del mundo del teatro suelen hacer muy buenos shows musicales. Al final, lo que tu estás buscando es que la gente que venga se emocione. Y darle la vuelta a un álbum en el directo es bonito. Siempre, obviamente, sin perjudicar el concepto. Ahora, cuando fue lo de Bad Bunny, una vuelta que me llamó la atención y en la que me fijé, porque cuando eres artista y te dedicas a esto no vuelves a ver un show como público sino que te vas fijando en la realización y vas tomando apuntes, es que, él arranca y, durante los primeros 15 minutos de show, te da salsa y hace referencia, sobre todo, a varias de las canciones que cierran su último disco. Él arranca por el final, para luego volver atrás para meterte dentro de todo el imaginario de “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, identificándotelo en canciones de hace 5/6 años. Está todo abrazado por ese imaginario. Brillante. Nosotros, cuando estábamos haciendo el disco, pensábamos: “Ah, mira, “matatán” la podemos vincular a esta otra de “nomeolvides”” o a tal canción de “PASARELA”. Eso está chévere. Es un reto, pero es divertidísimo.

    Javi: Es real que cuando te dedicas a algo, sea lo que sea, ya no puedes volver a ver los productos de ese ámbito de la misma manera, desde un punto de vista del público general. Te fijas, quizás, hasta en el más mínimo detalle técnico que se lo comentas a otra persona y te dice: “¿De qué estás hablando? Yo no he visto nada”. Y a veces, hay que cuidarse un poco de ello, porque te puede llevar incluso a perder un poco el disfrute de la sorpresa tan importante en lo que nos apasiona.

    Omar: Esa es la espiral en la que se acaba todo. Si te consumes en esa espiral terrible de crítica, te vuelves una persona absolutamente detestable (risas).

    Luislo: ¡Claro! Yo por ejemplo, en los shows, siempre intento no ser nunca crítico ante el que viene, porque sabemos lo difícil que es montar uno. Y, a veces, es muy injusto juzgar a un artista por su show, porque quizás el día que tú lo viste la cagaron, pero ya de ahí a decir que el show es una mierda no es algo realista. Yo, cuando veo un show, intento fijarme mucho en los frontman y frontwoman, los que están adelante cantando y llevando la dirección de un show. Estoy siempre observando qué hacen. Cuándo hablan y cuándo no hablan. Si se acercan al público, cómo lo hacen, si presentan a la banda, cómo lo hacen, si hablan mucho, por qué hablan mucho… Porque hay veces que hablan mucho y funciona, y otras veces no. Siempre estamos muy atentos a los arreglos también. Todo ese tipo de detalles me parecen muy interesantes y observarlos es lo que hace que nuestros shows luego sean buenos.

    Javi: Estoy totalmente de acuerdo. Observar las formas de trabajar de otros artistas es la práctica más útil para mejorar en tu propio trabajo. Y de ahí, saber qué mecánicas o inspiraciones pueden ser útiles para tu proyecto completo, cuáles no, y saber curarlas. Eso me parece un gran consejo y siento que no es el único, igual de claro y útil que hemos sacado a lo largo de una charla tan interesante y completa. Así que, por último, conociendo esto, os considero unos buenos candidatos para dar un último consejo: ¿Qué le diríais a una persona que está en el punto de partida de su carrera musical o que quizás está pensando en aventurarse a ello, que le pueda ayudar a dar ese primer paso correctamente y con firmeza?

    Luislo: Mira a los ojos a las personas que piropeen. Tú ahí sabes quién es sincero y quién no. Y también, mírale siempre a los ojos a la persona que te corrija. Si es sincero, acepta, trágate el mal rato. Y de igual forma, cuando te digan las vainas bonitas, no te ocultes, no le des la espalda. Porque a veces somos muy autocríticos y estamos más pendientes de quien nos putea y no de quien nos dice las palabras positivas. Cuando la gente te diga cosas bonitas, porque lo hiciste bien, mírale a los ojos. Así vas a saber distinguir quién no te tiene que acompañar y quién tener de tu lado.

    Javi: Los ojos nunca mienten, como bien dijo Tony Montana.

    Luislo: Ya lo dijo Tony Montana. Mirales bien a los ojos. Y, si vas a tener miedo, ten miedo, pero lánzate y cree en tu vaina. Hay mucha gente haciendo cosas lindas, pero también mucha gente haciendo cosas terribles y míralos. Ahí están, porque creen en su vaina (risas). Cree en lo tuyo y juntate con gente que crea en esa visión. Y si le suman, bacano. Hay muchos consejos… Nunca digas que un proyecto es solo tuyo. Si las cosas se logran, es porque hay un equipazo detrás. Dale la mano a cada uno de ellos y, también, mirales a los ojos y agradéceles. Esas personas, muchas veces, solamente quieren que alguien les diga: “Gracias por hacer los grafismos del vídeo de hace dos semanas”. Cada uno del equipo es oro para nosotros. Hay que cuidar esas relaciones de trabajo más allá del trabajo. Es lo más lindo, saber que tienes un equipo.

    Fotografía de Çantamarta y Javi en el Restaurante Ayawaskha (@jorge_the_curious)
  • Más allá del ‘lineup’: los rookies que van a reventar el Riverland.

    Más allá del ‘lineup’: los rookies que van a reventar el Riverland.

    Todos hemos sido alguna vez rookies en algo: en algún deporte, en algún juego, en la propia escuela, en el trabajo… Y es innegable que es algo complicado. Cuando eres rookie, tienes que currar más que nadie para llegar a ascender o a progresar. En el panorama nacional, tenemos un festival que recompensa ese trabajo duro, apostando por el talento más trabajador dentro de la escena.

    El Riverland es uno de esos festivales a los que, al menos una vez en la vida, tienes que pisar sí o sí. Estamos hablando de uno de los eventos más esperados del año, un fin de semana en el que la rivera del Sella acoge a más de 50.000 amantes de la música del panorama nacional para ver a los más de 50 artistas que recoge su cartel. Y ojo, que no traen a cualquiera; desde 2018, Riverland ha traído a artistas de la talla de Yung Beef, C. Tangana, Duki, Bad Gyal, Dellafuente o Cruz Cafuné, iconos de la última década musical del país.

    Pero, si por algo destaca este festival, es por apostar por aquellos que quizás no tengan un nombre rompedor, pero tienen un talento que asustaría a más de uno. Como Xavi con Lamine Yamal, como Briatore con Fernando Alonso o como los Cavaliers con LeBron, Arriondas se convierte en un draft para conocer a las próximas caras visibles de la música nacional. Y no tienen mala puntería, y es que el Riverland ha sido el lugar donde han terminado de explotar figuras como Mvrk, Disobey, ladiferencia2006 o Raly, artistas que literalmente han pasado de pasar el festival en camping a reventarlo en el escenario principal

    Como estamos a escasos meses de aterrizar en tierras asturianas, desde Calle52 queremos recomendaros algunos rookies a los que ponerle el ojo durante el fin de semana del 21 al 23 de agosto. Así que abre tu Spotify y apunta a estos tres rookies, que seguro que luego nos lo agradeces.

    Semon

    Con un estilo único y una sensibilidad cautivadora, el artista jienense afincado en Madrid ha logrado alzar la voz hasta el punto de captar la atención de la gente del Riverland. Y no solo del festival, también de otros artistas del mismo cartel como Vreno Yg, al que acompaña en temas como “Pasadas Las 12” o “FaceCard”, también junto a Callahan Ugn. El año pasado ya sorprendió a más de uno con su primer disco. “Ilargia”, una obra preciosa digna de un paseo bajo la luz de la Luna. Si no estabas al tanto, el pasado mes de junio sacó “Cariño”, un trabajo de lo más íntimo que nos confirma que el viernes viviremos una tarde mágica e íntima a la orilla del Sella.

    Yung Brandy

    Apúntate su nombre, aunque me jugaría la cabeza a que te suena de algo. El gallego, aunque lleva haciendo música desde 2022, está en su mejor momento. Acumula ya más de 150 mil oyentes mensuales por temas como “HIT” junto a nostos, “TATU”, “NBA” junto a YYY891 o “Ring Ring” junto a C. Marí. En 2025 sacó su disco “DEDICATION 1000: Todavía Crees En Mí?”, y os aseguramos que es indudable el potencial de este chico; y parece ser que en Asturias tampoco dudan de él. Su set va a ser una sesión sísmica cuanto menos, de los que crean maremotos y que hará volcar alguna canoa que otra. Yo que tú no me la perdería.

    iza tkm

    Música. Es que no hay más, esta chica es la música en su máxima expresión. La mexicana cruza el charco para presentar su primer disco «i Music Listen» en su única fecha en nuestro país. Una oportunidad única de vivir un set montañarusesco: lágrimas que dejarán en anécdota el caudal del Sella con «cuando sea solo polvo», algún que otro pogo juguetón en «nos keremos tanto», o sufrir Stendhal en riguroso directo con «dormiré sin ti» o «soñando despierta». Una oportunidad única para descubrir a una artistaza del otro lado del charco.

    Nico

    Qué bonito todo lo que hace este chico, parece tocado por una varita. “PERDEDOR”, su último EP es de esas piezas que gusta escucharlas de camino a la playa, de las que transmiten paz y amansan a las bestias. Estás a tiempo de ponerte al día con su discografía, hace poquito sacó “ÚLTIMAMENTE” con d.dramático, otro tema con guitarras de las que hacen que te vibre absolutamente todo y letra que se clava como un puñal. Luego no digas que no te avisamos…

    Todavía no sabemos ni la hora ni el escenario, pero si hay algo de lo que no tenemos dudas es del potencial de estos chicos. Si todavía no has dado el salto para escucharlos, corre ahora mismo a Spotify. Nos lo agradecerás en agosto.

  • Primavera Sound 2026: El millor festival y.

    Primavera Sound 2026: El millor festival y.

    Por Kaan, Quillo y Santi 🙂

    Otro año más, el Primavera Sound se nos ha pasado en un abrir y cerrar de ojos, pero con bastantes horas de sueño perdidas y anécdotas que recordar. Sería bastante injusto que el pedazo de cartel de la edición de este año del festival quedase teñido por la situación meteorológica vivida el jueves. Ojo, que yo también quería ver tanto a Bad Gyal como a Doja Cat (me dio mucha pena su directo en Instagram mientras caía la de Dios) y a Massive Attack y acabé igual de mojado y tiritando con el viento, pero de esta edición prefiero llevarme las desvirtualizaciones de amigos de internet, artistas descubiertos y ver a algunos de mis favoritos en vivo por primera vez.

    Es un festival que ya evidentemente juega en otra liga, que se consolidó como el Coachella de nuestro país con el cartel bastante pop y mainstream que se marcó el año pasado (Charli XCX, Sabrina Carpenter, Chappell Roan), atrayendo aún más atención extranjera, lo cual se vio reflejado en esta edición. El concepto de encontrarte a más gente que conoces de Londres que de Madrid era sin duda curioso y también dio para reflexionar sobre la masificación turística que está viviendo la ciudad. También es verdad que hacer fila para un escenario en un festival al que has pagado para igual no llegar a ver a los artistas que quieras no me encaja del todo. Pero durante un finde, el Parc del Forum se convirtió en el punto de encuentro de algunas de las figuras culturales y artísticas más destacadas del mundo y se sintió como un Disneyland para cualquier apasionado de la música o también cualquier persona que haya acompañado a sus amigos a echar un baile y descubrir nuevos artistas. Jamás olvidaré los pogos de Knocked Loose, salir en las pantallas de Disobey o de los atardeceres tan preciosos sacados de una postal. No me enrollo más y os dejo con mis conciertos favoritos del Primavera Sound Barcelona 2026. (Kaan)

    Como decía Kaan, fue un abrir y cerrar de ojos, nuestro primer primavera y una experiencia que desde luego querremos repetir. Poder reunir tantos aves, vuelos, trenes, etc. que tendría que coger para ver a todos los artistas que pude disfrutar este finde, en uno, es surrealista. Cameron Winter, una experiencia religiosa, como mi mayor highlight de shows, lo realmente mejor fue la compañía de mis amigos o gente nueva que conocías por el festival. Creo que ha sido un año para enmarcar y no hay mejor arranque de verano que disfrutar de Sofia al lado del mar, ver a Fakemink en pleno apogeo, poder comer butifarra catalana, descubrir música increíble y sentir que toda esta muy organizado. Y eso solo pasa en el Primavera Sound. (Santi)

    Y bueno Quillo… Se lo pasó como nunca, tiene par de lagunas, muchas anécdotas, horas de sueño negativas, kilómetros de más (llegó a Valencia en vez de a Madrid después de 4 días de desenfreno) y un recuerdo pa toda su vida. (Not Quillo, but Quillo)

    Día 1: Lluvía, más lluvia y algo de lluvía

    Cameron Winter (Quillo)

    Entended que este concierto no empieza con buen sabor de boca. Llevaba más de 24 horas mano a mano con Pablo, cargando las maletas de un lado a otro sin comer y, para lo que comíamos, mejor hacer ayuno. Para entrar al auditorio (ojo, que este concierto era sentados) tocó hacer un salto de fe en el comercio local, depositando nuestras maletas en un pakistaní que se encontraba en los aledaños del Parc del Fórum. Por tener no teníamos ni sitio en el que dormir aquella noche. Si bien este preludio aterra a cualquiera, había una fuerza imparable que nos arrastraba a las puertas de aquel edificio. Como una voz que nos decía que todo iba a estar bien.

    Entramos al auditorio, pero todavía no teníamos la sensación de que aquello fuese algo real. Llevábamos desde que se anunció el festival fantaseando con ver ese piano, ese juego de luces minimalista y, sobre todo, las greñas de Cameron Winter. Ahora, después de todo el trote, parecía que iba a pasar. Plantamos campamento en una fila cercana al escenario y respiramos profundamente. Ya está. Se apagaron las luces y salió aquella figura. Un chavalín de nuestra edad sale de entre bambalinas con un chándal de Adidas y un papel (no sabemos ni si era la partitura, no la miró en todo el concierto). No miró al público, es más, no le vimos la cara en toda la hora que pasamos enganchados al asiento. Try as I may fue el pistoletazo de salida de lo que puede ser el concierto de mi vida.

    Los dedos le van solos, toca muchas notas mal y muchas otras bien. Su voz tiembla y su pose se encorva. La música de Cameron Winter me acompaña allá a donde voy, y como muchos otros grandes artistas, ha forjado lazos de amistad entre yo y mis compañeros de vida. No llevaría ni 5 minutos al piano cuando empecé a sobrecogerme, sentir que muchos de los malos momentos que había pasado este año llegaban a buen puerto. Pocas veces he planteado de una manera tan visceral lo importante que es para mí la música, lo que eso conlleva y a dónde me ha llevado esa pasión. Nadie de los amigos que fuimos se movió un ápice en todo el concierto. Love Takes Miles hizo que rompiera a llorar. No tengo casi recuerdo del concierto, no me atreví a sacar el móvil ni a pensar en qué estaba viviendo. Tengo en la memoria que viví con tanta intensidad ese presente que no tuve tiempo a centrarme en qué recordaría en el futuro. Ale, ya me estoy poniendo dramático, lo siento.

    Blood Orange (Kaan)

    Antes de las procesiones bajo las lluvias torrenciales del primer día, todo pintaba más que bien cuando Blood Orange abrió la jornada para mí en uno de los escenarios principales junto a su imponente banda de músicos y coristas. El público, con toda razón, se agitó y prorrumpió en vítores para darles la bienvenida a los artistas, quienes abrieron el concierto con una versión inesperada de How Soon Is Now, de The Smiths. Durante esa hora, Hynes se lució como un auténtico multiinstrumentista, pasando del violonchelo al teclado y a varias guitarras y a la vez cantando en directo, en momentos llegando a dejar que sus coristas se encargaran de las voces para poder centrarse en tocar. Yo personalmente estaba boquiabierto y más que conmovido por su presencia escénica y sensibilidad sonora. Fue uno de esos conciertos durante todo el finde en los que recordé lo mucho que disfruto de la música en vivo y más cuando se hace con tanta precisión y amor al arte. Además, su selección de temas extraídos de su extensa discografía fue absolutamente perfecta pasando por Cupid Deluxe, Negro Swan, Four Songs, Freetown Sound, Coastal Grooves y Essex Honey.

    Ravyn Lenae (Kaan)

    Justo al acabar Blood Orange mientras a la mayoría de la gente le dio algo por ir a ver a Geese en una de sus tres actuaciones este año, yo preferí no seguir al rebaño de hombres performativos, quedándome en los escenarios principales para ver a la mamá del R&B alternativo, neo-soul y pop estadounidense Ravyn Lenae Tengo que decir que tenía mis dudas porque, aunque su música es indiscutiblemente brutal, la última vez que la vi en directo me decepcionó un poco; por eso, cuando salió con una falda metalizada de corte holgado, el pelo suelto, una escenografía nueva y mejorada, una banda en directo, y una actitud y energía magnetica, me llevé una sorpresa bastante agradable y reafirmé mi decisión de quedarme en este escenario a pesar de la enorme presión y turra que me dieron varios. Sonaba aún mejor de lo que recordaba, y mucho más segura de sí misma, moviéndose por el escenario con un aire imponente pero a la vez fluido. Además, tenía un repertorio impecable y, aunque me fui un poco antes para llegar al final de la actuación de La Blackie, disfruté muchísimo de su sagacidad sonora y repaso de temas como Skin Tight, Sticky, Genius y Venom, entre otros hits.

    Geese (Santi)

    Aquí los vimos el primer día, prácticamente seguido de ver a Cameron Winter, su cantante, en solitario en el Auditori del Fórum, en lo que fue una experiencia casi religiosa. Era increíble ver cómo, apenas un par de horas después de aquel show tan íntimo, personal y humano, salía con toda la banda al escenario Occident desbordando una energía de rockstar absoluta, pero sin perder esa esencia de calma y serenidad que lo caracteriza. Nos encontramos con muchísima más gente de la que esperábamos, aunque tiene sentido porque era de los conciertos que con más ganas teníamos. No en vano, eran el tema de conversación de todo el Primavera. Arrancaron y fueron desfilando temas como Cobra, que sonaron increíbles, con el público completamente entregado. Tocaron versiones en directo de todo con leves modificaciones que, lejos de restar, me subían la nota a cada tema. El momento pico llegó cuando coreamos Au Pays du Cocaine al unísono, todo el Primavera cantando a la vez en una de esas comuniones que solo se dan en directo, antes de rematar con Taxes (DOCTOOOR CUREEESEEEE). Pero entonces empezó la lluvia. Y no una lluvia cualquiera: a mitad del concierto el cielo tronaba y nos caía una cascada de agua encima mientras sonaba Trinidad, sin ir nosotros precisamente bien equipados, Pablito algo malo y el resto con pitis mojados. Aun así, nada nos impidió quedarnos a disfrutar de un show único, con una energía tan arrolladora que daban ganas de volverse inmune a la lluvia con tal de aguantar y poder ir a primera fila de cabeza como El Primo de brawlstars. De hecho, fueron de los últimos en poder terminar su actuación antes de que el temporal obligara al festival a cancelar los escenarios principales, llevándose por delante a Doja Cat, Bad Gyal, Mac DeMarco o Massive Attack. Mojados hasta los huesos, Geese demostraron por qué su Getting Killed tiene a medio mundo rendido, firmaron su mejor show hasta la fecha, dicho también por ellos mismos, y dejaron algo que el Primavera no olvidará.

    Oklou (Kaan)

    Aquí ya las cosas se empezaron a torcer el primer día y ya íbamos un poco mojaditos a ver a la presidenta de Francia. Con las olas encrespadas del mar Mediterráneo a sus espaldas firmó su mayor concierto (dicho por ella misma y confirmado por los asistentes). Su paisaje sonoro, etéreo pero emocionalmente vulnerable, resonaba a través del mar de chubasqueros y ropa impermeable multicolor en frente suyo. La potente luz de su linterna atravesaba la lluvia y se proyectaba sobre un Cupra Stage más que abarrotado. Los sintetizadores penetrantes y el electro pop de su álbum Choke Enough alcanzaron su punto álgido cuando consiguió que todo el anfiteatro se pusiera de pie a dar saltos desenfrenados con Harvest Sky. Aunque debido a la meteorología no pudimos ver ni a Bad Gyal (que tampoco parecía muy molestada por haber cancelado) ni a Doja Cat (que sí que veía bastante molestada), Oklou se coronó como la headliner de honor de ese día y una de mis favoritas del festival entero. Si no estabais allí, lo siento por vosotros porque fue simplemente mágico.

    Día 2: Here we go, ahora sí

    Ethel Cain (Kaan)

    Tras haber tenido que abandonar el Parc del Forum antes de lo previsto la noche anterior, ver a Ethel Cain el segundo día fue una resurrección espiritual y religiosa. Aunque a momentos no se le escuchaba del todo, consiguió despertar esa devoción en su público, uno que tiene una adoración estridente hacia ella. Su puesta en escena fue una de mis favoritas y bastante memorable y su setlist, el cual cambia cada vez que actúa, me sorprendió a bien ya que pasó más o menos por todos sus proyectos desde Golden Age a Preacher’s Daughter a su último disco Willoughby Tucker, I’ll Always Love You. Supo transformar el escenario en un patio trasero en ruinas desde el que proyectó su visión del gótico americano decorado por maleza crecida, neumáticos y metal oxidado por todo el escenario. Los escenarios principales ese día estaban abarrotados por gente ansiosa de ver a The Cure, pillando sitio desde bastante temprano, cosa que resultó en gran parte del público no conociendo a Ethel, y también supongo que el motivo con el que se despidió diciendo que disfrutasen de ver a The Cure. Yo espero que Ptolemaea les haya perturbado y alterado la composición química de sus cerebros un poco.

    Amaarae (Kaan)

    Esta fue su tercera actuación en el festival a lo largo de los años, y quizás su mejor. Su álbum debut, The Angel You Don’t Know, la dio a conocer al mundo y sus proyectos posteriores, Fountain Baby y, más recientemente, BLACKSTAR, consolidaron su estatus de estrella internacional a largo plazo y con este directo, el público no tuvo que preguntarse por qué. El diseño del escenario y puesta en escena eran el peak del minimalismo salvo varias luces con colores de la bandera de Ghana, ya que carecía de bailarines, banda, DJ y gráficos. Solo estaban Amaarae y el público, y eso es exactamente lo que se percibía: un espectáculo íntimo y privado para un amfiteatro con miles de personas. El impulso y la participación del público recaían exclusivamente sobre los hombros de Amaarae y, como una auténtica estrella, ofreció una actuación trepidante con total naturalidad. Repasó los temas más destacados de sus tres álbumes, incorporando mezclas de Pump Up the Jam, Fein y Scream and Shout. Y aunque nos quedamos con ganas de que ella y Pinkpantheress cantasen su colaboración Kiss Me Thru The Phone pt.2 ya que Pink la seguía en el mismo escenario, su presencia y capacidad para conectar plenamente con el público fueron suficientes para dejar algo más que memorable.

    Fakemink (Santi)

    La madrugada del segundo día nos llevó al escenario Schwarzkopf, para uno de esos conciertos que no se olvidan. Veníamos de ver The Cure lo cual fue histórico a pesar de no ser su mayor fan. Fakemink salió a desatar pura energía y aquello se convirtió en algo más parecido a un ritual colectivo que a una actuación al uso, ya que él canta y baila a ratos o posa como alguien que le está dando un cólico. Sonaron LV Sandals, Under Skin y una Night Bloom Jasmine que fue sencillamente brutal, con todo el público bajando al suelo y, cuando por fin rompió la canción, el escenario entero estalló. Blow the Speaker remató la faena y, fiel a su nombre, casi reventó los altavoces y los tímpanos (gracias primavera por dar tapones). Yo personalmente me sentí libre, feliz y con una vitalidad que no me cabía en el cuerpo, agarrando a mis compas Gonz y Quillo para saltar y bailar juntos durante Easter Pink. Fue uno de esos momentos en los que el concierto deja de ser solo música y se convierte en recuerdo compartido con tus mexican primazos. Según su propia publicación en Instagram, fue su mejor show hasta la fecha y un instante especialmente significativo después de muchas críticas a sus directos anteriores. Quienes le habían cuestionado que sigan haciéndolo, que él te baila el robot y se las goza.

    Día 3: El inicio del fin

    Sofia (Quillo)

    Son las 5 de la tarde y me aproximo a la barra que encara al Port, el escenario que alberga los bolos más emergentes del festival. Pido, con la cara desencajada por los dos días de trote, una Estrella Damm. Siento que estoy viviendo otro festival, uno diurno, con familias y señores mayores zarandeándose entre conciertos que no conocen pero agradecen escuchar. Me gusta estar aquí. No había mucha gente de primeras así que me sitúo en la barrera y espero a que Sofía presione las primeras teclas de su sintetizador. El sol hace que pida crema a un guiri que estaba de paso. Ahora sí, estoy preparado para el concierto que más ganas tenía de vivir aquel sábado.

    Bajo el bochorno de una Barcelona pasada por agua y la brisa de la costa, Sofía encara un setlist variado pero frenético. Tiene una manera de moverse en el escenario que me emociona, una mirada perdida entre el público que conmueve, aunque a menudo torne la cabeza hacia su manager y demás amigas, que se encuentran al lado de mí coreando cada tema. Lleva puesto un vestido de Hoodbyair. Como siempre, rompiendo con contrastes su línea estética con el tono de su música. A la que me quiero dar cuenta, estoy bailando solo, vociferando clásicos como Ganar el amor eterno o El cielo blanco. Me doy cuenta de que Sofía es la artista de mi momento, que ha llegado a mi vida en un punto muy específico y ha adornado mi cabeza con melodías oscuras y vocales místicas. Su imagen me arrolla y su puesta en escena hace que quiera conocer más de ella. ¿Qué hago enamorándome de una cantante? Es broma, pero sin duda necesito tomar un café con Sofía, tengo que entender por qué hace lo que hace. O no, quizás es mejor mantener el misterio. Que su teclado siga el curso del tiempo y su música perdure.

    Gorillaz (Santi)

    El concierto de Gorillaz fue en el escenario Estrella Damm, esa explanada que muchos conocen como Mordor, y tuve la suerte de verlo desde el balcón de Adidas (gracias @adidas_es, Pau y Pau) con unas vistas privilegiadas. Antes de arrancar, invitaron al escenario a Aarab, hijo del preso palestino Marwan Barghouti, para leer un manifiesto reclamando la libertad de su padre, un momento de reflexión que precedió a la salida de Damon Albarn y los suyos con The Mountain, el tema que da título a su nuevo disco. Fue un show espectacular: poder contemplar en directo todos esos visuales de Jamie Hewlett que llevaba viendo desde pequeño en MTV Push cada finde y escuchar clásicos como Clint Eastwood o Feel Good Inc., temas que son de mi infancia y que me han acompañado durante años, fue una experiencia preciosa que no olvidaré nunca. La escenografía fue sencillamente increíble, con un desfile constante de invitados que iban apareciendo, entre ellos Little Simz para cantar Garage Palace, Moonchild Sanelly, Yasiin Bey y Kara Jackson. Fue un broche final perfecto, un show que tenía muchísimas ganas de ver, y al que mi niño interior también tenía mucho que agradecer.

    Rusowsky (Santi)

    Lo de Rusowsky en el escenario Cupra fue una auténtica montaña rusa de emociones, la verdad. Venía de habérselo visto la noche anterior saliendo de invitado en el show de Ralphie Choo, donde ya había dejado claro el nivel, así que llegaba con muchas ganas, sobre todo porque poder escuchar Daisy por fin en directo era una espinita que tenía clavada y que gracias al Primavera pude quitarme. La puesta en escena fue todo un espectáculo: el escenario lleno de pelucas, con una docena de músicos ataviados con esos ya clásicos monos blancos, gafas de sol y peluca, en una especie de extensión clónica del propio Rusowsky, que brillaba como una estrella por doquier. El show fue precioso y repasó la gran mayoría de su disco con momentos muy especiales, como Sophia o (ecco). Todo el mundo se movía con Gata, que junto a Ralphie Choo fue de lo más bonito de la noche, y el set fue claramente de menos a más hasta desembocar en un póker final demoledor de malibU, BBY Romeo y su mítico Valentino, con el que es casi imposible irse con mal sabor de boca y sin sudor jaja. Mención especial para su banda, que estuvo increíble, porque da gusto poder tener esta calidad y originalidad en España. Pero si me quedo con un instante, es con Pink + Pink: las castañuelas retumbando y la sensación, por un momento, de estar en unas fiestas de pueblo con todo el mundo bailando, bebiendo y abrazándose. Eso y el tema con La Zowi, que tuvo de los mayores punches de todo el festival para mí. Una de esas actuaciones que te recuerdan por qué merece la pena verlo todo en directo y cómo RusiaIDK domina la escena.

    Dijon (Santi)

    Fue en el escenario Cupra el sábado y llegaba con ganas de verlo, en parte por el hype de varios amigos y artistas que tenían su show como prioridad absoluta del Primavera. A mí me había gustado mucho su primer EP, que descubrí gracias a Fantano allá por 2020, pero desde entonces le perdí la pista hasta que salió todo su chanchullo con Justin Bieber, que mola. Comenzó y su presencia no me cautivó de primeras, y el escenario me pareció más bien minimalista, pero tras dos canciones me había cambiado por completo la opinión. Poder escuchar Rock N Roll (mi tema favorito suyo) y entender que todo era en riguroso directo, hasta la mezcla sobre la marcha, y sentir cómo retumbaban esas guitarras eléctricas con su voz privilegiada al frente, me hizo volver a conectar con Dijon y disfrutar de lleno de lo que estaba viendo. El despliegue de medios y la perfección en la preparación eran de otro nivel, con la banda chequeando el sonido hasta dos minutos antes de empezar, centradita en el Cupra como si aquello fuera el propio estudio de grabación en el que habían quedado una tarde cualquiera. Da que pensar lo difícil que es que ese lofi tan despreocupado suene en directo tan inalcanzable como suena. Repasó gran parte de su discografía de Baby o Absolutely, y a mi parecer firmó el mejor show a nivel musical de todo el Primavera Sound 2026.

    Peggy Gou (Quillo)

    Sinceramente tengo pocos recuerdos de aquello. Eran como las 4 de la mañana del último día. Voy a intentar relatar las lagunas de la noche en la que pinchó Peggy Gou, pero no prometo ser fiel al relato que tendrá otra gente. Nos echaron del Cupra Pulse, el escenario «privado» de techno, porque nos colamos. Venga vale, lo entiendo, sigamos buscando un sitio en el que bailar. Vamos a otro escenario, uno cubierto, no me acuerdo ni cómo se llamaba. Al llegar nos dicen que nanai, que hay overbooking. Me da por mirar desesperado el horario mientras que el grupo pedía otra copa. De repente, un «chunda-chunda» empieza a llegar del escenario Cupra, lona en la que habían cantado esos días grandes como Dijon, 2hollis o Pinkpantheress. Ahí pensé: es la nuestra, hay que meterse ahí como sea y a bailar hasta que cierren.

    ¿Cómo pincha Peggy Gou? Pues supongo que bien. Iba saltando entre track y track de house y EDM, con muy buen gusto. La gente bailaba sin control, alguno pasándose de frenada y chocándose con otro. Son altas horas de la noche, hay altercados garantizados. Pero eso no nos quitó de disfrutar bajo el juego de luces de un set movidito y ajeno a lo que habíamos estado presenciando los días de festival, que está muy bien.

    Tampoco tengo recuerdo de que acabase, simplemente se fue difuminando la música y ahí estábamos, en medio del Parc del Fórum. Hectáreas de granito que nos acogieron aquel fin de semana. La habíamos pasado canutas, pero también habíamos creado recuerdos que me llevaré para toda la vida. Me di cuenta que, desde que cogí el Ouigo de Madrid a Sants, no había borrado la sonrisa de mi cara. Eso es impagable, eso solo lo logra un festival como el Primavera Sound.

    Merçi de corazón Primavera Sound por un festival de 10.

    Y gracias Adidas por cuidarnos tanto <3.

    Nos vemos pronto 😉

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  • Bea Pelea – El mito romántico desde los códigos urbanos

    Bea Pelea – El mito romántico desde los códigos urbanos

    Consagrada como una de las referentes OG del reggaetón en España, la artista, compositora y productora malagueña vuelve a la rama más romántica del reggaetón, una que ella misma bautizó extraoficialmente, y se convierte en el propio mito romántico en su último proyecto, ‘Reggaetón Romántico Vol.3’.


    Tras una década como cantante, desde ese ‘Oye Papi’ que la propulsó junto a La Zowi y Ms Nina, Bea Pelea ha tenido mucha cabida en la escena nacional y ha cosechado éxitos y clásicos de culto del reggaeton como ‘Si no te vuelvo a ver’, ‘Loka’ o ‘Hazmelo Otra Vez’. Es probable que también te suene, o tengas guardadas, sus colaboraciones con artistas y productores como La Goony Chonga, Kabasaki, Came Beats, Fakeguido, Ms Nina o su inseparable Zowi. Además, Bea siempre ha tenido muy buen ojo para lo emergente y ha sido la primera en fichar por nombres como La GG, Kristina, G la Sosita o incluso Juicy Bae a través de su fiesta La Cangri con sede en Barcelona.


    En honor a los compilados que se vendían en quioscos o en viajes de carretera y popularizaron el reggaetón, en 2018 Bea debutó con ‘Reggaetón Romántico Vol. 1’, un viaje por el amor, desamor y la melancolía, y trajo su segunda entrega en 2021. Tres años después, sacó ‘Kdenas’, un álbum en el que ella misma admite haber estado perdida y experimentando con distintos sonidos, pero esa misma experimentación fue lo que allanó el camino para el regreso triunfal con una tercera entrega el mes pasado que parte del mismo concepto, pero elevando la fórmula. Desde su primera mixtape y esta han pasado más de ocho años, y eso se nota porque aunque el amor sigue siendo el eje, está tratado desde distintas perspectivas y con más distancia emocional.

    A pesar de algún tambaleo con el uso de la inteligencia artificial en los visuales de su colaboración con Metrika, ‘Agua de Tanga’, Bea ha elevado su proyecto de tal manera que refleja estos diez años de carrera musical. En esta entrega, se ha sumergido en la fantasía y ha creado un mundo onírico que se nutre tanto del reggaeton clásico como del romanticismo del siglo XIX y se ve plasmado tanto estéticamente como musicalmente. Es el equilibrio perfecto entre la nostalgia, la identidad artística, la evolución artística y la madurez adquirida a lo largo de los años.

    Hola amor, ¿qué tal?

    Muy bien, ¿y tú? Perdona por el cambio de hora

    Nada, no te preocupes, me venía mejor de hecho. ¿Dónde te pillo?

    Estoy en una azotea aquí en el centro de Madrid, ¿y tú?

    Yo estoy en Londres, que vivo aquí, pero ya vuelvo pronto. Tenía muchas ganas de hablar contigo, la verdad. Enhorabuena por el disco, ¿cómo ha sido el recibimiento? ¿Qué expectativas tenías?

    Pues, muy guay. Acaba de salir y estoy muy contenta tanto por la listening party, que, por cierto, ¿estuviste?

    Que va tía me pillo en Londres me dio mucho fomo.

    Fue súper guay la verdad, fue muy bonito y estoy muy contenta. La gente lo está cogiendo muy bien el álbum.

    De hecho, atrasaste la salida del disco y nadie te preguntó por qué, entonces quería ser yo el primero.

    Tuvimos que cambiar la listening porque tenía que ser otro día y no quedaban fechas hasta el 15 de abril y nuestra idea era hacer la listening, con prensa para anunciarla antes de la salida del álbum y entonces era eso. No la queríamos hacer la fiesta después y entonces cambiamos también el álbum, nos dan esta fecha, lo hacemos así y ya está.

    Debutaste hace una década y fuiste y eres una de las mujeres más fundamentales y pioneras del under en España. Cuando miras atrás, ¿qué es lo que más te enorgullece de tu legado?

    Que haya más chicas que haya más niñas haciendo música y que haya lo mejor un camino ya un poco más sencillo más establecido.

    ¿Hay algo que hubieses hecho de otra manera?
    Realmente no. Sé que a lo mejor a nivel de mi carrera podría haberme tirado más a la piscina, pero no me arrepiento de nada. Incluso con los videoclips me acuerdo que no hacia muchos videoclips porque yo queria hacerlo perfecto chulísimo y al final artista independiente tal, era complicado y pensaba que para hacer una mierda no hago nada y lo típico que te da cosa porque vas a salir mal y ahora con perspectiva miras tus fotos antiguos de prensa o videos y los ves con cariño. Por lo menos no es como que vergüenza, lo veo como parte de mi proceso, pero en ese momento quería hacerlo todo perfecto.

    De hecho, no estoy acostumbrado a verte hacer tantas entrevistas.

    No, no, yo era bastante reacia porque exponerme me cuesta. No soy ese tipo de artista que le encanta ser el centro de atención que suele ser lo lógico en los cantantes. Yo soy un poquito más rollo de que me impone la cámara y estar en el foco. Tampoco daba muchas entrevistas, iba pero a las justas y ahora estoy a tope de repente (risas).

    ¿Se te ha quitado esa cosa de exponerte a medios o es un poco por obligación?

    Un poquito sí (risas), por lo que te digo ahora, por ejemplo. Van saliendo e igual no me las miro, sabes, pero porque no sabré lo que habré dicho. Pero bueno, me da igual, es parte de esto y ya te digo, cada vez voy haciendo más como lo de salir a cantar y tal que al principio te da más cosa y luego ya no.

    ¿Qué es lo más romántico que alguien ha hecho por ti?

    Una vez que yo estaba en Galicia y el chico, mi novio de entonces, estaba en Barcelona o en Granada y no tenía dinero y no podía coger un vuelo y se cogió un autobús de veinte horas en plan voy a verte, eso fue bonito (risas). Luego yo que se actos románticos de rosas y cosas así pero suele ser cuando la han cagado. Siempre luego detalles pequeños también son muy románticos. Tenía a uno que siempre me traía el desayuno a la cama. Luego hay gente que nunca se lo han traído.

    ¿Eres de destino o de casualidad?

    Ay, qué pregunta… de destino. Me pega.

    ¿Qué es lo que te llevó a ti a conectar con el romanticismo del siglo 19 para este disco en concreto?

    Fue todo un proceso en el que me alejé un poco del reggaetón. Quise probar otras cosas y pasé ahí por una etapa un poco rara y luego me reencontré con el reggaetón y conmigo misma y decidí sacar este disco. Quería verme un poco de fuera y vi que lo que me diferenciaba de otros artistas eran las letras que eran más románticas y quise indagar más en lo que es el romanticismo como concepto y llegué al movimiento artístico de esa época y todo me coincidía con las características y la estética también me molaba. La idea era como que ya que ha pasado tanto tiempo y que yo estoy en otro punto de carrera, se me viese elevada de alguna manera en cuanto a estética y también en lo musical.

    Esta es la tercera edición de reggaetón romántico, pero es tu cuarto disco. ¿Qué lugar ocupa ‘Kdenas’ para ti en tu discografía?

    A ver, realmente ‘Reggaeton Romántico Vol 1.’ es una mixtape y ‘Kdenas’ lo considero igual, no son tan conceptuales como un álbum. Sí, es verdad que este último tiene más concepto y es muy largo; de hecho, saqué un montón de temas porque tenía demasiados. Entonces, es un álbum, pero todo lo que he ido sacando, más bien, era mixtapes.


    ‘Kdenas’ es una mixtape de esa etapa que estuve pasando por distintas etapas. Siento que mi carrera empezó en 2018 con ‘Reggaeton Romántico Vol.1’. Luego hubo una etapa en que yo lo dejé con mi manager y empecé a gestionar todo y entonces dejé un poco de lado la parte de hacer música y me colapsé. Sentí que la música me había dado mucho más a mí que yo a ella en el sentido de que estaba visitando países y no pasando por el estudio y no haciendo música, que es realmente lo más importante. No quería hacer conciertos, quería ir al estudio. Quería aprender más a hacer melodías y estaba un poco rechazando el reggaeton porque era algo súper mío y le tenía mucho cariño y de repente se había vuelto pop. Me dio pereza y quería experimentar con otros sonidos y de ahí salió ‘Kdenas’.

    ¿Hay algo que eches de menos de tus inicios?

    (Risas) La novedad, supongo. Ese sentimiento de que todo es nuevo para ti es súper orgánico y natural de repente. Te vas superando igualmente a día de hoy pero es como wow no había subido aquí, he hecho esto que guay, que acogida tan chula, que bonito poder ir viajar a otro país con tu música o eso que vives en los comienzos .

    Ahora es más un trabajo, ¿no?

    Claro, pero me sigue haciendo ilusión obviamente. Por ejemplo, llevo sin ir a México un montón y tengo muchísimas ganas porque la gente ahí me quiere un montón, me encanta el país y tengo muchísimas ganas de hacerlo, pero igual ya no lo vives como cuando fuiste la primera vez.

    Esto es una cosa mía que te quería preguntar también (risas). En ‘Hazmelo Otra Vez’ hay un sample en turco que utilizas. ¿Eso de dónde lo has sacado?

    Pues ese tema fue Karen, una amiga que su novio era productor y ella había aprendido a producir y cuando empezamos nosotras a cantar me lo mandó y es que es brutal. Luego pues se centró en otras cosas, tuvo un niño y tal y a día de hoy no produce pero no sé de dónde lo sacó pero a mí me reventó la cabeza. Esa instrumental es increíble y, claro, con ese sample es muy especial.  

    ¿Crees que el romanticismo ha muerto o está en peligro de morir?

    Todo se va reinventando. Yo tengo el mío propio y cada uno tendrá el suyo, pero yo creo que el amor es lo que nos mantiene aquí, así que no puede morir. Cambiará de forma o pasará por distintos momentos como.

    Estoy de acuerdo, pero las apps y redes sociales sí que han tenido un efecto devastador a mi vista de cómo nos relacionamos.

    Ya no tanto el romántico sino la forma en la que nos relacionamos sí. Creo que ha cambiado y que ha influido obviamente, pues el hecho de que estemos tan en comunicación con tanta gente desde tu casa con un mundo tan amplio. Estamos pasando un momento bastante raro, sinceramente, a la hora de relacionarnos y de comprometernos. Tenemos todos muchos miedos y muchas movidas porque nos han pasado cositas, pero sí me parece que es un momento raro para el amor. Pero bueno, el amor está también en la amistad y yo siempre lo pienso cada vez que tengo para caso amoroso digo, ya pero si tú me das a elegir con la suerte que yo tengo de tener las amigas que tengo, es que vamos no lo cambiaría ni de puta coña.

    Bueno, veo en Insta que también haces consultorios amorosos de vez en cuando que suelen ser bastante graciosos. ¿Tienes algún consejo romántico para los lectores?

    Que se quieran mucho. El amor que tienes que tener por encima de los demás es el tuyo cien por cien, y luego lo demás (risas).

    ¿Cuál es el tema del disco que más te costó hacer y por qué?

    La verdad es que todos han sido fáciles, me han surgido muy naturales. De costarme por ejemplo ‘Sin Ti’ es el más reciente y es bastante personal , pero ese me costó a nivel emocional. Me salió rapidísimo, sólo que estaba muy emocionada al grabarlo.

    Has tenido muy buen ojo para apoyar a las niñas de ahora desde La GG a Metrika. ¿Tú cómo descubres artistas nuevos y música nueva?

    Normalmente te van saliendo y yo también tengo una fiesta, La Cangri en Barcelona, así que suelo estar activa en buscar artistas emergentes. De hecho, a la Kristina la traje a la G la Sosita también la he traído.

    ¿Qué lugar ocupa La Cangri dentro de tu proyecto artístico? Entiendo que al ser un artista que lleva una fiesta y que puede entender a otros artistas que invitas, no desde una cabeza de promotora, es otra cosa.

    Es una parte bastante importante de los años que llevo. Es un proyecto que hice con mucho cariño junto a Aïda Camprubí, que es una amiga periodista y ha sido bastante importante. Sí que es verdad que al igual que la parte de management en cierto momento de mi carrera me ha quitado tiempo y he descuidado otras partes porque son tantas cosas. Por esa parte quizá no ha sido tan positivo para mi carrera como artista, pero es un proyecto al que le tengo muchísimo cariño y del que aprendí un montón. Es lo que tú dices que cuando traigo artistas está guapo estar en las dos partes a veces porque tú sabes lo que siente él o las necesidades que tiene o cómo hacerlo sentir cómodo porque has estado en el otro lado.

    ¿Al haber sacado tres volúmenes de ‘Reggaeton Romántico’, te ves encasillada a hacer un cuarto?

    Ahora tampoco estoy ya planteándome hacer un nuevo álbum. De hecho, 3 días después del álbum ya estaba grabando otra vez. Me apetece mucho colaborar y hacer cosas nuevas incluso estilos diferentes que no haya tocado pero creo que el próximo álbum ya a ver cómo como me voy sintiendo artísticamente y tal pero me gustaría hacer algo totalmente nuevo. Pero siempre creo que va a haber que sacar un ‘Reggaetón Romántico’ aunque sea de seis o siete temas (risas).

    ¿Qué signo eres, tía?

    Sagitario, ¿tú?

    Yo cáncer. Me gusta llorar.

    Ay sí, muy sensible (risas).

    ¿Tú de pequeña en casa qué escuchabas?

    Mis padres están separados, así que yo viví prácticamente con mi madre, y ella es escritora. Ella era de estar leyendo todo el día y tampoco ponía mucha música realmente. Flamenco y tal, pero la música es algo que he descubierto yo. Sí que es verdad que la tengo en relación con mi padre y cuando lo veía a él por ejemplo, le gusta mucho el flamenco y la salsa también, pero yo lo he descubierto por mi lado un poco.

    Para terminar, ¿qué planes tienes este año después de sacar el disco?

    Seguir grabando porque la verdad me apetece y me siento inspirada y quiero retomar todas las colaboraciones que tengo pendientes que no he podido grabar porque estaba con lo del álbum y tal. Prepararme el show y ir a cantar y me apetece sobre todo México y Medellín porque nunca he ido.

    Pues que tengas un resto del año muy romántico.

    Muchas gracias cariño, un besito.

  • Blanco Palamera y La Mirada Extrospectiva de «bIIIp»

    Blanco Palamera y La Mirada Extrospectiva de «bIIIp»

    Blanco Palamera, dúo musical gallego formado por Manuel Blanco y Xoán Palamera y, ha sido uno de los factores más influyentes y prolíficos en el desarrollo del sonido y estética que ha caracterizado al pop español contemporáneo a través de su factor líquido, fluyendo sin miedo entre la experimentación de diversos estilos musicales, tales como el Jazz Funk, la Bossa Nova y más recientemente, la Indietronica; y su sonido elegante, caracterizado por una atmósfera increíblemente suave, íntima y minuciosamente autoproducida. Habían pasado casi tres años desde su último lanzamiento, provocando muchas preguntas acerca del estado actual del proyecto, hasta ahora. El dúo ha regresado con su tercer álbum de estudio titulado “bIIIp”, así que, aprovechando este momento tan especial, nos encontramos con ellos en su estudio, tan solo unos pocos días después del lanzamiento, para charlar y conocer más acerca del proceso creativo, influencias y curiosidades acerca de este.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: ¡Buenas, Manu y Xoán! Antes de comenzar como tal, decir que siempre me gusta comenzar una conversación conociendo, un poco, la situación en la que alguien se encuentra ahora mismo. Y, bueno, en vuestro caso, más ahora, contando con el recientísimo lanzamiento de vuestro tercer proyecto de larga duración, me interesa saber: ¿Qué tal estáis? 

    Xoán: Bajando de la nube un poco. Al final, el release del disco fue el jueves por la noche y luego fue el cumple de Manu, el fin de semana. Nosotros que solemos venir al estudio sobre las 11:00/11:30, hoy nos hemos escrito a las 10:30 rollo: “Nos retrasamos un poco, ¿no?” (risas). Ósea, estamos ayer y hoy con la cabeza medio frita.

    Manu: Muy intenso, tío. Mucha celebración…

    Javi: ¡La ocasión lo merece! Después de todo el curro bien hecho hay que celebrar. Es lo más importante.

    Xoán: Justo, hay que celebrar. De repente, sientes que acaba una etapa, que es toda la del trabajo previo al disco, pero a su vez, empieza otra nueva que explorar.

    Javi: Justo os quería preguntar por este comienzo de etapa: ¿Cómo estáis viviendo estos primeros momentos de vida de “bIIIp”?

    Manu: Buah, pues muy bien tío. Yo, sobre todo, comparando con otras veces que hemos vivido esto de sacar un proyecto grande, siento más orgullo que nunca, la verdad. Porque siento que, en este proceso, hubo muchos escollos en el camino. Y que también, fue un proceso largo, en el que, conscientemente, nos tomamos mucho tiempo para permitirnos probar y reformular la manera en la que currábamos, de muchas maneras. En lo emocional, en lo laboral… Y en muchos ámbitos. Entonces, siento mucho orgullo de haberlo sacado,  de haber podido soltar toda esa tensión y estar muy satisfecho con el resultado.

    Javi: Claro, al final, eso es lo más importante de todo: estar satisfecho con lo que habéis conseguido. 

    Xoán: Sí, la verdad que es una emoción muy linda de sentir.

    Manu: Lo es. También, otras veces al sacar un disco, sentía que nos habíamos vaciado. Y ahora, siento justo lo contrario: que estamos llenos y que hay mil direcciones posibles. De hecho, estamos haciendo música nueva ya, desde hace tiempo. Una cosa que nos rayaba un poco o que nos podía preocupar era: “Hace tiempo que tenemos ya estas canciones, ¿nos siguen representando? Y de repente volver a reconectar con ellas, ahora que las estamos tocando, es genial.

    Javi: Al final, es normal que ocurra. Siempre estamos evolucionando y por ende nuestros gustos y ambiciones también, por lo que puede existir ese choque de haber perdido la conexión con una canción que te encantaba hace años o, justo al revés, una que no te terminaba de convencer y como dices, ahora puedes reconectar con ella mediante otro enfoque. Siguiendo por esta vía que me apasiona y aterra por igual, relacionada al paso del tiempo, mencionar que hasta hace unos días, habían pasado casi tres años desde vuestra última incursión en la música, diría que vuestro periodo más largo sin un lanzamiento musical, desde vuestro último EP “NUESTRO DÍA LLEGARÁ”. Y ahora, nunca mejor dicho, vuestro día ha llegado. Obviamente, todo este tiempo no ha sido en vano, sino que habréis estado dando todo para preparar “bIIIp”. Pero, estando en un momento en el que la inmediatez y estímulo constante está tan presente en la industria musical y en el que, seguro que os han estado metiendo presión por todos lados, yo como fiel defensor de que el arte necesita su tiempo, tanto para ser creado como para ser consumido, quiero saber: ¿Por qué diríais que ha sido necesario dedicarle un periodo extenso a este proyecto? 

    Manu: Diría que por la supervivencia del proyecto. Es la principal razón. Por la necesidad de hacer música desde un lugar libre. Desde la tranquilidad. Y tranquilidad no necesariamente pacífica, ¿sabes? (risas). Tranquilidad como un estado en el que estamos agusto creando. Ya sea desde la paz hasta la rabia. Yo creo que hemos logrado crear este disco desde muchas emociones distintas gracias a decir: “Vale, necesitamos parar. Necesitamos tiempo para probar y necesitamos hacer música sin la idea presente de que tiene que salir”. Y es que, estábamos en una rueda de producir, producir, producir y creo que no nos estaba sentando bien. Entonces, fue muy terapéutico para nosotros tomarnoslo de esta manera, en esta ocasión. Y, a ver, nunca se sabe cómo será el futuro, pero creo que esta va a ser la dinámica en nuestra forma de trabajar.

    Xoán: Justo. Para poder dar vida a este disco nos ha sido útil tomar conciencia y actuar frente a los ritmos un poco abusivos que, a veces, se imponen, por la forma de consumo de la música hoy en día. Nosotros hablamos mucho de esto. Y es que, realmente: ¿Desde dónde vienen? ¿Los impone la propia industria o se crean a partir de la demanda del oyente? Al final, todo forma parte de lo mismo. Pero, lo único que nos queda, para no caer en esa rueda, es parar un momento y pensar: ¿Qué ritmo es el que necesitamos seguir? El nuestro o el que se supone que hay que tener.

    Manu: Y muchas veces, esto se traduce a algo autoimpuesto. Porque, que exista la idea de que, al sacar una canción, esta tenga una vida útil, un término que me da hasta grima, puede hacer que te influya más esa presión o incluso formarla tú en tu cabeza. Y caer en esa dinámica y crear bajo ella, al final, es el antiarte.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: Estoy completamente de acuerdo. Siento que, si bien es un hecho que el modo de consumo actual repercute directamente en los plazos demandados por la industria, el caer completamente en la trampa, nace, un poco más, de los pensamientos intrusivos que uno se autoimpone. Y joder, al final, es normal que los haya y aunque luchemos en su contra, siempre nos van a afectar un poquito. En vuestro caso, ¿en algún momento habéis sentido ese miedo de pensar: “Y si por tardar “tanto”, entre comillas, en publicar nueva música, el público pierde el interés y nos olvida”?

    Xoán: Sí, claro que sí. Recuerdo alguna conversación de hablar esto. De decir: “Joder, tenemos que sacarlo ya”. Y, en un principio, el disco iba a salir antes. Pero también, surgió ese planteamiento de decir: «En realidad, ¿cúal es la prisa de sacarlo?” Como decis, la presión autoimpuesta, muchas veces, te hace perder el hilo, pero por suerte, llegamos al punto de decir: “Cuando estemos satisfechos, saldrá”.

    Manu: Y, también, siempre surge el planteamiento de: “¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué realmente queremos o por intentar demostrar algo?” Yo creo que, al final del día, hacemos música porque lo amamos y porque no podemos evitarlo. Obviamente, hay que hacerlo conscientemente, pero la base es esa.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Xoán: Y, un punto que también nos gustaba de tomarnos un tiempo sin sacar nada, era jugar a que se nos echara de menos. Desaparecer un poco, para generar ese enigma de: “¿Qué pasó con estos?”. La gente hasta nos lo dijo, en plan: “Ah, creía que ya habíais terminado con el proyecto” (risas). Entonces, un punto medio consciente de romper un poco con todo lo que veníamos haciendo, y para eso, creo que este tiempo fue necesario.

    Javi: Lo que está claro, es que había motivos suficientes para tener esa mira puesta sobre vosotros y estar a la espera, ya que, como hemos mencionado, acaba de salir vuestro más reciente disco, “bIIIp”, del que ya, en los últimos meses,  habíamos podido escuchar varios adelantos como: “Lego(K)”, “CorazónSalvaje”, “EsoEsArte” y “EsteAmor”. En ellos, ya se podía observar un nuevo enfoque a vuestra identidad, con un sonido que se separa un poco del Pop Indie más calmado que quizás caracterizaban a “Promesas”, con esos toques de Trip Hop y Downtempo o “INTIMIDADE” con su influencia Funk, para abrazar por completo una mezcla más acelerada con la Indietronica comandando y ese surrealismo visual que está definiendo a toda una nueva ola de artistazos actuales como Rusowsky, Ralphie Choo y Judeline, y de lo cual también sois en parte responsables, al haber trabajado también junto a ellos en sus proyectos. ¿Cómo llegó a vosotros este “estilo”, por así llamarlo, y por qué decidisteis implementarla en vuestro proyecto musical?

    Manu: Yo creo que sónicamente estábamos yendo hacia esa dirección desde el directo, que para nosotros es súper importante. A partir de música que no tenía implícitamente esa energía más alta y acelerada, estábamos, no sé si consciente o inconscientemente, yendo hacia una dirección o sonido más elevado y de pista de baile. Si que, cuando empezamos a crear música, sin pretensión de hacer un disco, empezamos a crear hacía ahí. Y fue en el momento que tuvimos Lego(K) cuando dijimos “Vale, hacia aquí hay un disco”, aunque luego, se convirtió en otra cosa.

    Manu: Porque sí que hay momentos más enérgicos, pero también somos muy cabras locas y rápido cambiamos de dirección. Y eso se ve muy reflejado en el disco. Encuentras desde piezas más ambientales hasta sonidos más orientados al club o canciones incluso más guitarreras. Y luego en lo visual, creo que al final nos apetecía mucho investigar y poder abrir nuestra imagen hacia el humor, sobre todo. Siempre nos tomamos muy en serio a nosotros mismos y este fue un ejercicio de: “Vamos a relajarnos”, porque la verdad es que, en realidad, nosotros somos unos descojonados y estamos todo el día con una sonrisa en la cara. Hay cierta intensidad en el trabajo que veníamos haciendo, debido al punto vital en el que nos encontrábamos, pero ahora creo que estamos más relajados, en general, y eso se ha reflejado gradualmente a través de lo visual.

    Xoán: Y justo hicimos equipo con Sergio Soso (@serjiososo), Diego Lillo @diegolilloci) y Carlos Cuenca (@ccuencam), que son las tres personas con las que trabajamos todo este nuevo universo visual. Y de repente, abrirse a escuchar a más personas que escuchan la música desde otro punto distinto al nuestro y ver que les inspira a ellos es también súper curioso. De ellos viene que hayamos podido plasmar esas ideas en lo que se generó finalmente. 

    Javi: Hablando más acerca de esas novedades y diferencias que propone esta nueva etapa respecto a los primeros proyectos de vuestra carrera, toca entrar al apartado conceptual. Para mí “Promesas” buscaba dar un significado a esas todas esas ilusiones y locuras que se cometen cuando uno está enamorado y que no siempre terminan como uno se espera, mientras que “INTIMIDADE” buscaba dar un significado a la figura del “yo” a través de la intimidad. Entonces, quería preguntar: ¿cuál diríais que es para vosotros el enfoque o la búsqueda narrativa de “bIIIp” y la evolución y aprendizaje respecto a todo lo anterior?

    Manu: Diría que en “bIIIp” hay una idea más expansiva. Hubo mucho mirar hacia dentro en los anteriores trabajos e iban muy de la mano a nuestros procesos personales. Y creo que este punto, de cambiar el foco de lo que está pasando dentro a lo que está pasando fuera, fue la semillita para los conceptos de los que se habla en este disco. Líricamente y sónicamente. Es algo que va un poco de la mano y una cosa que nos apetece seguir investigando.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Manu: También, creo que nos afectó bastante el estar más conectados con todo lo que está pasando en el mundo hoy en día, como a todos supongo, pero como solo podemos hablar por nosotros, diré que este proceso ha sido muy importante para nuestra visión. La motivación de encontrar en la desilusión colectiva algo que nos una o cierta comunidad a través de la música, la cual creo que es algo que nos salvó en múltiples ocasiones y nos mantuvo a flote. En momentos de mucha flaqueza, la música siempre estuvo ahí para ser un apoyo o un salvavidas incluso. Entonces, intentar generar eso para la gente que nos escuche, para mi es un objetivo vital.

    Javi: Eso es lo bonito del arte. Cuando estás creando algo a partir de una experiencia muy personal y de repente te das cuenta de que esa idea no solo está en ti, sino que puede resonar y jugar un papel muy importante en la vida de otra gente ya que, en realidad, toda experiencia vital es universal y, al contrario que hacerla menos única, hace que podamos apoyarnos entre nosotros y hacerla más disfrutable y especial. Hablando de los detalles que hacen a algo único, siempre he considerado que, a través de vuestro sonido, conseguís lograr una tarea que, a mis ojos, es bastante complicada y tiene mucho mérito, que es: hacer que una canción minimalista en producción, que emplea quizás, únicamente, un par de sonidos, pongo el ejemplo de “Lego(K)”, suene increíblemente completa y llamativa. Y es que, la gente tiende a pensar que siempre, en cualquier cosa, más es mejor, pero a veces es al contrario. Sólo que conseguirlo no es fácil. ¿Cuál diríais que es la clave para conseguir un buen resultado del minimalismo?

    Xoán: En realidad seguimos ahí buscándola (risas).

    Manu: Seguimos ahí buscando. Pero creo que, al menos, nuestro resultado vino de un proceso muy de autoexploración o de obsesión incluso, por ver lo que nos definía. Entonces dijimos: “Vamos a reducir hasta que se quede algo que nos siga representando y eso que quede ahí, va a ser nuestra esencia. Y por eso, al final, el resultado es tan minimalista. Conscientemente, durante el proceso de cada canción, íbamos quitando elementos hasta llegar a lo esencial y lo que se quedaba, no solo tenía que funcionar, sino también representar.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Manu: Estábamos muy obsesionados con esto de: ¿qué somos como proyecto? Porque, obviamente, el proyecto lo formamos Xoán y yo, pero creo que cuando nos juntamos somos uno. En plan, ahí se genera, entre fricciones y conexiones, una nueva entidad que es Blanco Palamera, con partes de lo que tenemos cada uno. Y a partir de esa idea, fue donde encontramos estos 3-4 elementos que hay en cada canción y con los que nos casamos. ¿Cómo se hace eso para que mole? No tengo ni puta idea la verdad (risas). Así que te agradezco que nos digas que te funciona.

    Javi: A mi desde luego es algo que me funciona y por lo que se ve repercutido en vuestro éxito, diría que la gente va a estar de acuerdo conmigo. Pero, no solo se queda ahí. Y es que, otro aspecto que considero un fuerte total en vuestra música es la completa gama de variedad de sonidos que podemos encontrar. Intuyo que van surgiendo de forma natural en el estudio, pero para ello, es necesario tener una buena base de cultura y referencias. Entonces, llegamos a mi parte favorita siempre que conozco a alguien, que es: preguntar por influencias. ¿Qué diríais que ha inspirado en mayor medida la creación de “bIIIp”? 

    Manu: Una inspiración enorme para todo el proceso del álbum y para el directo fue Caribou (@cariboumusic). Hubo un año que estuvimos girando por el mundo y coincidimos con ellos como tres o cuatro veces. Los veíamos en directo y recuerdo que, cada vez, nos hacían abrir los ojos aún más. En plan: “Buah, ¿cómo se puede generar esta cosa colectiva tan mágica y super catártica tocando en directo?” Y más, siendo un sonido muy electrónico y muy de club, escucharlo tocado en directo, para mi era como un escalón más. Osea, sin hacer de menos a la figura y labor de un DJ. Pero para nosotros, viniendo además de tocar, eso nos encanta.

    Xoán: Y precisamente, porque nos mola tanto el rollo del club, queríamos mezclarlo con nuestra movida a través de esa vía.

    Manu: Justo. Y ver a esta peña haciéndolo y tocándolo fue toda una voladura de cabeza y nos inspiró en gran medida. Luego, como te digo, el proceso fue tan cambiante y tan de exploración que nos fuimos por las ramas. Nosotros siempre hacemos y siempre haremos todo así, porque somos culos inquietos y con mil referencias diferentes.

    Javi: Y fuera de lo que viene siendo el ámbito musical: ¿Otras actividades o pasiones que inspiren a la hora de crear o que simplemente disfrutéis?

    Xoán: Nos encanta andar en bici, tío. Justo estamos estrenando bicis los dos, así que ahora si queréis encontrarnos, tenéis que buscarnos por ahí sobre ruedas (risas).

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Xoán: Y bueno, somos peña muy curiosa. Nos mola mucho el cine a los dos. El arte, en general: la arquitectura, la moda… Justo hicimos una piezas de ropa con TEOLARUNBE (@teo.larunbe), que nos van a acompañar para el directo y que son las que salen en la portada de “bIIIp”. Para crearlas fue un proceso súper bonito e inspirador y las influencias venían desde esculturas hasta arquitectura de peña que hace instalaciones enormes por el mundo. Por ejemplo, Chillida nos inspiró muchísimo.

    Manu: Y la naturaleza también nos inspira mucho, viniendo de donde venimos. Los dos somos de Galicia y tenemos mucha conexión con nuestros pueblos y zonas, que, al final, tienen una naturaleza muy salvaje y muy presente en la vida de las personas que viven ahí. Y, creo que, juega mucho a favor para que nos influya el tenerla lejos. Es esta mística como ideal que está alejada y que nos escapamos cuando podemos para volver a verla y vivirla. Sin duda, la naturaleza nos conecta mucho con nuestra raíz. Sea el mar, sea el monte o sea un árbol.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: Por lo que veo, como esperaba, sois unas personas cargadas de conocimiento y referencias que os inspiran, y por ello, ahí viene la pregunta imposible. Si solo os pudierais quedar con una sola influencia que haya caracterizado a toda vuestra carrera: ¿cuál sería?

    Xoán: La familia. Siempre están, tío. Galicia, un poco, quizás. Como dice Manu, la raíz siempre estuvo súper presente en todo lo que hemos hecho. Y de ahí ya nos desviamos a donde sea. En “Promesas”, por ejemplo, los visuales y la portada se hicieron allí. “INTIMIDADE” se hizo durante la pandemia, en nuestra casa y “bIIIp” quizás es más global, pero también está presente. Nos ha visto crecer.

    Javi: Hemos hablado de todo lo que nos ha traído hasta este momento, así que ahora toca hablar un poco de futuro. Pero no tanto en un sentido concreto. Y es que, como dije antes, no soy de los que busca andar metiendo prisa, rogando saber cuando saldrá otro disco, cuando literalmente acaba de salir este hace unos días. Pero, si me interesa saber: ¿Qué viene después? En el sentido de motivaciones personales, frentes nuevos que os molaría explorar…

    Manu: Una cosa que nos inquietó mucho, para bien, durante este proceso, fue seguir dándole vida al proyecto una vez salió. Tuvimos muy claro, desde un principio, que estas canciones las queríamos plantear como entes vivos que podían seguir creciendo, una vez estuvieran fuera. Y para nosotros, el terreno en el que poder hacer eso, es el directo. Así que es una de las cosas que más nos motiva: tocarlas y ver hasta donde nos pueden llevar. De aquí a un año, estas canciones van a ser otra cosa. Porque las vamos a tocar en el directo y vamos a estirarlas, a expandirlas, a cortarlas y a destrozarlas, si hace falta. Lo veo diferente a los otros proyectos. Siento que estas canciones van a tener una vida propia y una vida larga además. Y luego, también, tenemos más material de esta etapa preparado para sacar.

    Xoán: Nos apetece mucho tocar, tío.

    Javi: La verdad, que yo también tengo muchísimas ganas de poder vivir vuestro show y experimentar cómo evoluciona el disco a través de una experiencia tan única como es el directo. Nos volveremos a ver por ahí, sin duda. Pero por el momento, esta charla, como todo lo bueno, ha de llegar a un fin. Así que, por último, siendo unos artistas con una propuesta de calidad, experiencia y una posición dentro del campo musical, os considero buenos candidatos para dar un consejo: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar el primer paso con firmeza en una disciplina como esta?

    Xoán: ¡Damn! Yo, aprovechando que fue un trabajo que hicimos mucho, diría que no dejen de explorarse y que no tengan miedo a jugar sin la presión de lo que será. Únicamente, estar en el presente mientras lo haces. Dejarse fluir creando te va a llevar a los puntos más sinceros de lo que quieres decir. Y eso es lo que conectará también con la gente, imagino.

    Manu: Creer en el instinto. Ser capaz de conectar con el instinto es lo esencial y lo que nos diferencia a cada uno de nosotros.

    Fotografía de Javier Villafaina, Xoán Palamera y Manuel Blanco el Día de la Entrevista

  • JOHNNYFUU | «En Clave De Gë» EP.15

    JOHNNYFUU | «En Clave De Gë» EP.15

    «Bob Esponja» es una de esas series que figura en el catálogo de todo niño nacido de los 2000 en adelante. Ya no solo por sus aventuras por Fondo de Bikini, también por canciones tan míticas como «Gary, vuelve a casa», «La canción de la hoguera» o la legendaria intro. Y si tuviéramos que ponerle una canción al productor que entrevistamos hoy sería «La canción de la diversión» y es que «F» no solo es el inicio de la palabra «FUN», también sirve para describir «el sonido del FUU».

    ¿Quién es JOHNNYFUU y cómo empezó a producir?

    JOHNNYFUU es chaval normal y corriente de Madrid que, a través de mi padre, entró en contacto con la música cuando tenía 10 años o así. A mi padre le gustaba mucho el rock; escuchaba bastante punk y bastante música en inglés, ska y cosas así. En 2017 me descargué el FL así un día porque escuché, yo qué sé, «Rodeo» de Travis Scott y dije, «Dios hermano, tengo que escuchar más música así; pero no existe más, así que la tengo que hacer yo”. Lo que pasa es que era muy irregular al principio. Pasada la cuarentena, un colega mío montó un estudio, el Olmo, que le mando un saludo si ve esto. Me dijo: “Hermano, es que tu música es la polla, tienes que ponerte en serio con esto», y como que él creía más en mí que yo mismo dije «bueno, vale». Entonces monté un estudio, que después lo acabé compartiendo con Biberón y con los que ahora son Stereo Madness. Luego allí conocí al 8Belial también, y ahí empecé con Disobey. Y bueno, lo demás, pues es historia ya.

    Qué guapo tío. Sobre el estudio hablaremos más tarde, porque me han contado cosas muy guays del mismo. Cuéntame un poquito sobre tus referentes.

    Yo era muy rockero y lo primero que escuchaba de rap a muerte pues eran Travis Scott, Kanye West o Young Thug. Luego pues me he ido moviendo más hacia bueno, lo que realmente escucho todo el día que es Chief Keef (risas). Bladee y Drain Gang en general me molan mucho también. Xaviersobased lo cato qué flipas, es mi héroe. De España pues nada, lo mítico, Yung Beef, ANB obviamente les he escuchado un montón, muy duros. Y bueno, luego también escucho un montón de reggaetón, en verdad. También mucha música jamaicana; por ejemplo, J Hus, que es uno de Londres que hace así afro y siempre lo escucho un montón. La música en inglés siempre me ha gustado mucho también.

    Antes de pasar al cómputo de lo que es la sección, ¿qué es lo último que has escuchado?

    Pues hermano, es que voy a quedar flow “hacerme el interesante”, pero el último álbum que escuché fue «Exmilitary» de Death Grips. Que en verdad Death Grips como que siempre han estado por ahí para mí, pero nunca les he catado así. Y está muy guapo, la verdad, me ha gustado.

    Bueno, vamos a pasar a hablar de producción, porque como te he dicho antes, esta sección es única y exclusivamente de productores. Entonces, lo primero de todo, ¿qué DAW utilizas? Aunque me han comentado que eres el talibán del FL (risas)

    ¡Dios! ¿Pero quién te dice todo esto, tú? (Risas) O sea, 100%, hermano. Ableton me chupa la pinga (risas). No, en verdad es una chorrada los beef entre DAWs. Tipo, todo tiene todo. Es como la diferencia entre cocinar con una espátula y cocinar con una cuchara de madera, pues yo qué sé, se puede hacer, ¿no? Pero sí, yo uso FL a muerte y siempre lo he usado, es con el que aprendí y es el lenguaje que yo sé usar, vaya.

    Pero bueno, aun así, habrás probado, supongo, a usar otros DAWs.

    Mira, para los directos por ejemplo sí que me manejo un poco en Ableton, a través de El WiWi sobre todo. También he visto bastante currar a peña con el Logic, pero el Logic sí que no me disgusta, pero no sé, es que el Ableton no sé. Para mí es que el FL, como se diseñó originalmente para ser un videojuego, o por lo menos yo lo creo que es así, visualmente me parece más atractivo…

    Sí, que si es una cosa súper trivial e intuitiva, no sé qué (risas). Pero, por ejemplo, en la entrevista que le hicimos al Jay Cas, nos contó que usa el FL 11.

    A ver lo de intuitivo lo dice todo el mundo del DAW que usan, eh (risas). Un pavo que usa ProTools, que es la vaina menos intuitiva del mundo te dirá: «No, no, es súper intuitivo”. Sobre lo del FL, hasta hace relativamente poco usaba el 12, pero es que con todo esto de la IA, de separar tracks y no sé qué, es que me puse el 25 de una. Y es que para samplear, a mí que me gusta mazo samplear, es increíble, ¿sabes?

    Luego vamos a hablar sobre los samples en profundidad porque creo que es una de las cosas más guapas, y además ahora con el tema de la IA y tal, creo que es un tema muy guay a tratar. Te iba a preguntar sobre plugins, ¿cuáles son los que más utilizas? ¿Cuáles son los que dices: «en todos mis temas, tienen que estar estos»?

    Buah, pues, súper claramente Purity, mítico. Nexus 2, para toda la movida glo y demás, es imprescindible. El Hive y el Zenology los uso bastante. Últimamente le estoy pegando bastante al Serum también, para sonidos más electrónicos y tal. Y sí, más o menos eso. Con esos que te he dicho, yo creo que están hechos el 99% de mis beats. Me manejo con poco. Prefiero hacer más con poco que utilizar demasiados plugins.

    Claro, al final si con poco logras ser creativo, salen cosas muy chulas. Sobre el tema de los samples, tenía muchísimas ganas de hablar contigo de esto. Me he encontrado un canal de YouTube que tiene dos playlists. Y no sé si será tuyo, pero tiene una que se llama Bejo…

    ¡Hermano! ¡Qué locura! ¡Dime, dime!

    Y otra de samples, que solo te voy a decir el primero que me salía: «Italian Traditional Music Puglia Pizzica de Focu” (risas).

    Brother, ¡qué locura! Tío, justo antes, esta mañana, así de doomscrolling mañanero, he acabado en un comentario mío de YouTube y decía «hostia, ¿tendré aquí cualquier cosa todo lachosa que pueda ver todo el mundo?». Salían esas dos playlists. La de Bejo porque me molaba mazo, yo qué sé, en 2017 o por ahí. Y la otra playlist, es que me acuerdo de mazo de beats que hice con samples, que realmente tengo 4000 playlists de samples pero esa es probablemente la primera que hice, porque es de 2016 o 2017. Hay como mazo música rollo folk o así (risas).

    Hay cosas completamente aleatorias: música en italiano, luego en portugués, Luis Mariano… Me sale hasta un video de “Cuphead All Bosses Theme Songs Soundtrack” (risas).

    O sea, ¡andaba en cualquiera yo en 2017, hermano!

    Pero eso está chulo. Es que el tema de los samples, creo que es una de las partes más creativas. Yo te quería preguntar por eso, el tema de samplear y tal, cuéntame, ¿cómo lo vives tú?

    Es que a mí me parece genial samplear. Además, me parece que es como la base del hip hop. Pero hoy en día, como que… ¿Sabes esto que dicen ahora de que todos los géneros como que se están entremezclando y que ya no están tan claros si un género es tal o cual? Eso me mola mazo. Se está extrapolando esos a otros géneros y no sé, es como darle una nueva vida a la música. También como todo el arte de buscarte un tema, coger una parte, chopearla, hacerle esto, hacerle lo otro. Hay peña muy echada para atrás que lo interpreta como «ah no, es que no sabes componer». A mí me encanta. Samplear es como hacer un collage, pero con música.

    «Samplear es como hacer un collage, pero con música»

    JOHNNYFUU sobre el arte de samplear.

    Totalmente, lo del collage es que me parece super acertado. Y más ahora que, con el tema de la IA, está habiendo una expansión mucho mayor, y me pareció curioso también eso que hablabas de la IA porque, bueno, ¿cómo te llevas con la IA?

    Buah, es un buen melón que abrir, eh. Me leí la entrevista que le hicisteis a Gese, que hablaba como de esto también, y no sé, tengo un debate porque por una parte no quiero sonar como el que decía «es que Autotune que no sé qué, no sé cuántos», o como el tipo que decía «no, es que la luz eléctrica no sé qué» (risas). Pero es que es una cosa bastante maligna, sobre todo porque está en manos de peña toda maligna, de corporaciones chungas, de Elon Musk y demás.

    Del mismísimo Mossad, ¿sabes? (risas)

    El puto Mossad, cabrón (risas). Pero creo que es algo a lo que no estoy completamente cerrado, pero obviamente me come chirría en todo el sentido de quitarle la creatividad a la música, quitarle la emoción y la humanidad. Y bueno, que igual me quita el trabajo también, ¿sabes? (Risas).

    El del trabajo es buen melón, ¿eh?

    También creo que hay mucho alarmismo. Estoy en contra, pero creo que la gente es muy reaccionaria a ello y yo creo que sí se le pueden dar usos interesantes, como por ejemplo lo del FL de separarte las pistas; es una cosa muy simple, pero creo que sí que puede haber usos interesantes de la IA. Pero sí que me parece que tiene un peligro que no veas.

    Hombre, a ver, luego puede pasar como, no sé si has visto a «El Perla»…

    Ah, bueno, ¡eso es una locura!

    Es que eso me parece muy loco. Tipo, es un tema que no ha salido, de Anuel en este caso, pero claro, que tú lo puedas implementar en tu música porque, por ejemplo, utilices IA. Creo que es algo muy peligroso.

    Sí, obvio. No, y yo qué sé, Playboi Carti, que se supone que tenía mazo de cosas hechas con IA en su álbum. La IA, al fin y al cabo, siempre te va a buscar la cosa más genérica posible. En base a todos los inputs que tú le des, te va a buscar como la cosa más simple. Tú le dices que te genere una canción de The Weeknd, y te genera una canción genérica de The Weeknd.

    Con el Suno ahí, haciendo cosas horribles. Pero, por ejemplo, lo de Carti yo sí lo veo diferente porque es un modelo generado para que pueda pues, hacer su voz. Y bueno, Lawson en este caso es el que interpreta la letra de Carti. Que eso no lo veo muy bien que digamos, pero no lo veo tan mal dentro del marco. ¿Sabes lo que te digo?

    De hecho, hay un tema de AgusFortnite2008, que es que no es de AgusFortnite. Es de un tema que se llama «NINA (HOST AF2008)». Un día le pregunté: «Tú, ¿qué onda con este tema, hermano? Porque me flipa, pero suena raro». Básicamente, cogió un beat que no sé si era generado con IA también, tradujo la letra de «Love No Thotties» de Chief Keef al español, la generó con su propia voz y le hizo un collage loco de cortar esto y poner esto; como si hubiera sampleado su propia IA. Me quedé flipando con el chaval; es un genio el Agus. Y sí, por eso yo creo que se le pueden dar usos interesantes. También te digo, Agus no puso «AgusFortnite2008 – NINA»; puso «NINA – Hosted by AF2008”. Entonces me pareció que era genial, porque encima él no estaba como dándose el crédito de «yo he hecho esto», ¿sabes? Él simplemente estaba jugando y divirtiéndose; y eso me flipa de él.

    Con el tema de las voces, mí me han dicho que tu preset de las voces es clave.

    ¡Yo tengo un preset que es una puta ruina! (Risas) O sea, es una ruina por estándares técnicos. Tiene dos Soundgoodizers, es la pesadilla de cualquier ingeniero de audio. Literalmente, un día busqué «Chief Keef preset», me lo copié así y le cambié par de cosas. Ese es el preset con el que está grabado todo “Disobey Vol.1”, todo el EP que tengo con Biberón, prácticamente todos los temas de Disobey producidos por mí o, en su defecto, muchos no producidos por mí están grabados con eso, ¿sabes? “YSL”, que va a hacer 10 millones de plays, está grabado con eso. A mí me funciona (risas)

    Me dijeron eso, que era muy infame (risas). Entonces, por eso me parece muy curioso porque creo que, al grabar casi todo el mundo tiene como muy fijo lo del preset, pero que un preset sea tan bueno, que lo utilice más de un artista, me parece muy loco.

    Pero que es un preset que no tiene nada de otro mundo, te lo juro, ¿eh? O sea, para mí un lema a la hora de hacer música es «do it yourself», ¿sabes? Yo no tengo una formación en ingeniería de audio, todo el respeto a quien la tenga, y obviamente es un arte que te cagas. Pero, para la música que hago, que a mí me gusta que suene cruda, que suene DIY, me funciona. Mazo de temas se han hecho así y es un preset que no sé, que es una mierda realmente, pero que suena de puta madre.

    Bueno, pero mola. Funciona, que eso es lo más importante.

    Sí, sí. Make it happen y do it yourself.

    Con todo eso que has dicho de los lemas, hay un concepto que en el mundo de la producción creo que es muy importante recalcarlo: el sonido chungo. Para que una producción sea sonido chungo, ¿qué tiene que ser? ¿Qué tiene que tener que digas «buah, esto es sonido chungo»?

    Uf, es que no quiero ser yo un policía de la música, hermano, porque la música cada uno la disfruta lo que quiera y no hay nada peor que alguien que no te deja divertirte, ¿no? Para mí el sonido chungo es la música “urbana” de gente que dice música “urbana”, ¿sabes? No sé, para mí sonido chungo es toda esta música que no tiene ninguna ambición por tener personalidad o por ser colorida.

    «Para mí el sonido chungo es la música urbana de gente que dice música urbana«

    JOHNNYFUU sobre el sonido chungo.

    Arroz con pollo, totalmente.

    Sí, arroz con pollo, literal. Que yo qué sé, puede haber música comercial todo guapa, ¿sabes? Hay mucha música muy sobreproducida hoy en día; creo que esa es la clave. Y a mí personalmente pues me gusta eso, me gusta el punk, ¿sabes? Para mí la música más guay es la que hace un adolescente todo rallado en su cuarto con dos trastos viejos, ¿sabes?  El sonido chungo nace de una coña entre el Roomtrash y yo para hablar eso, de la música urbana que ha perdido toda la esencia original de la música urbana; que odio esa categoría.

    Veo que te da mucho coraje ese término, el de música urbana (risas).

    A mí me da un coraje, hermano. ¿Tú ves a los guiris diciendo «urban music»? No hermano, ellos dicen «rap», porque es que es rap todo. Todos estos géneros que estamos hablando, hay un pavo rapeando de un modo u otro. Es que para mí es todo rap, hermano: el dancehall es rap, el reguetón es rap, el trap es rap… Ya está, hermano (risas).

    Con todo eso que has dicho del sonido chungo, me viene una pregunta y es que, dentro de una producción, ¿qué parte de la producción te parece indispensable dentro de cuando tú haces un tema? ¿Qué es lo primero en lo que te centras? Que luego cuando tengas que revisar digas: «Vale, esto es lo último que voy a revisar porque es lo más importante».

    Me gusta mucho jugar con las estructuras de las canciones, creo que eso le puede dar mucha personalidad a una canción, ¿sabes? Yo soy muy de melodías, en verdad. Yo creo que un beat bueno tiene una melodía sí, que te cautive y, sobre todo, que mazo de productores pecan de esto, que le dé espacio al cantante. Para mí, tú tienes que poner el folio sobre el que va a pintar el cantante. También hay estilos en los que tiene que estar todo muy recargado y tal, pero, para mí, menos es más. Y luego, a mí me gusta producir el tema entero, tipo grabar el tema, ayudar con la escritura, componer y demás. Hacer canciones, más que beats, ¿sabes? Para mí la parte del cantante ya es que consiga transferir su personalidad a la canción.

    Me gusta una parte que has dicho, que es lo de ayudar a escribir. Y es que me han dicho que tú ayudas bastante en el estudio, por ejemplo, al 8Belial. Me han comentado eso, que tú ayudas a escribir. Entonces, creo que entra mucho en la figura del productor de a día de hoy. El productor cada vez se puede desglosar más en uno que solo hace el mix, uno que solo hace letras u otro que solo hace beats. Entonces, ¿tú esa faceta de 360 grados la ves ventajosa frente a este tipo de especializaciones?

    Yo creo que sí. O sea, por ejemplo, a mí no se me da muy bien mezclar y masterizar. Sé lo básico y te lo saco adelante, pero siempre prefiero que alguien especializado en eso lo haga. Y personalmente, a mí me gusta hacer el beat, grabar la canción y ayudar en todo lo que es la composición de la canción y tal. Pero bueno, son métodos y métodos, ¿sabes? También hay conocer tus virtudes y tus defectos. Porque también veo a mucha peña, sabes como el rapero este, el Russ ese que decía “no, porque yo me escribo, mezclo, masterizo, produzco, grabo los vídeos, me limpio el culo y tal”. Es como bájale, ¿sabes? Yo sé las cosas que se me dan bien y sé las que no, y las que no se me dan tan bien pues no pasa nada por ceder o delegar en otra persona, ¿sabes?

    Es que sobre todo por el tema de que, por ejemplo, ha salido ahora la figura del… Bueno ya estaba, pero ahora como que se ha asentado mucho más, el tema del sample-maker, el loop-maker, o cosas de ese estilo que creo que al final no le quitan esencia a la producción, pero creo que es una forma de accesibilizar la producción a más gente.

    Sí, o sea, está bien, pero también siento que como productor tu tarea un poco es igual no ser un maestro en todas esas movidas, pero más o menos sacar adelante todo, ¿sabes? Tampoco vas a masterizar como el ingeniero de master de Kanye West, y yo mismo me lo puedo aplicar, eh, yo soy bastante paleto en cuanto a eso. Pero no sé, algunas veces en sesiones de estudio sí que veo a peña que hace siempre una sola cosa, ¿sabes? Y como productor yo creo que tu objetivo es adaptarte a los artistas y saber aportarle una serie de herramientas variadas para que la canción esté todo guapa, básicamente.

    Vamos a pasar ahora a hablar de tu discografía. Siempre me gusta hacerlo definiéndola con un color o con algo, porque yo creo que todo al final se puede englobar en algo. Yo quiero que definas todo tu catálogo con una marca de ropa.

    Madre, qué buena pregunta, tío. Supreme, hermano. Supreme New York, 100%.

    Bacano, eh.

    Si lo piensas yo creo que Supreme es como… Yo qué sé, Disobey es una movida todo Supreme, ¿sabes? Pero a su vez Supreme, si tú te metes a ver su ropa, hay cosas todo raras, todo guapas, todo experimentales; alternativas, aunque esa palabra me pone un poco negro, pero bueno (risas). Supreme tiene todo el lado hypebeast, pero también tiene una faceta de moda muy guay y muy guapa.

    La verdad que veo lo que dices, porque “Disobey VOL.1”, “Disobey VOL.2”, me recuerda mucho a mí a los Bape, Louis Vuitton cuando estaba en su época, Gucci… Y lo demás que tienes, por ejemplo, tus últimos trabajos aparte de bueno, de “STAY FUU”, que ha salido hoy…

    Sí, sí, qué bueno, que ha coincidido justo. Porque tuvo un problema la semana pasada y no pudo salir. Así que ha sido como una señal del FUU, hermano (risas).

    Mira que hoy te iba a preguntar, “oye ¿cuándo va a salir tu EP?” y anoche cogí y dije “hostia, ya me lo escucho del tirón”. Ahora hablaremos en profundidad, porque tiene cosas muy chulas. En cuanto a lo demás, bueno, has participado en “El Príncipe”, “CLAPALOT”, “BASED NATION”, “CHETO MAL” con el Ezequiel… Tus trabajos son muy variados y me gustaría que me dijeses en cuál es en el que más bien te lo has pasado produciendo.

    Uf, qué bueno, eh. Me gusta que me hayas preguntado por pasármelo bien porque a mí en la música -y de hecho creo que esa también es el motivo por la que he elegido Supreme- me gusta ser un niño, ¿sabes? Tipo, jugar y pasármelo bien. Es que dentro de que sea un trabajo menos divertido que, yo qué sé, “CLAPALOT”, que son todo barras de chorra, “DEAF AF” es que me mola mucho, tío. Estoy muy orgulloso de ese proyecto porque además toca bastantes palos, ¿sabes? Y lo hice ahí con Biberón mano a mano. Es que Biberón y yo somos una dupla épica en cuanto a música, estamos todo el día mandándonos cosas y retroalimentándonos. Y sí tío, me divertí un montón haciéndolo. Ese proyecto lo grabamos en 4 días o algo así, ¿sabes? En cuatro sesiones.

    Con el Biberón tienes muy buena química. Me han dicho que estáis haciendo Grime si no me equivoco…

    Madre, tienes todo (risas). Sí, hermano, es que estamos haciendo “DEAF AF 2”.

    Ah, qué loco. Qué loco.

    Claro, claro. El grime es un género que a mí siempre me ha molado pila y le hemos metido algunas influencias en lo que llevamos del proyecto, vamos.

    Hablemos sobre tu último EP, “STAY FUU”. Uno de los temas que más me ha llamado la atención es “121”, un tema completamente instrumental. Háblame un poquito del EP y de cómo entra “121” en el mismo.

    Yo no tenía mucha intención de sacarlo, ¿sabes? O sea, sí que tenía intención de sacarlo, pero no lo hice pensando «voy a hacer un EP». Fue más como he estado trabajando en un sonido más o menos últimamente. Me parecía que pegaban estos temas en común y me apetecía empezar a mostrar un poco música por mi cuenta sin depender de un cantante. Y nada, eso, junté una serie de temas que me parecía que tenían una dirección parecida en su sonido. Sobre el de “121” es eso, porque sí que a veces, yo qué sé, pues eso, diversión hermano. Yo es que te lo juro, me lo paso muy bien haciendo música.

    De los 5 temas, ¿cuál es el que más te gusta?

    Pues yo creo que el de “Confusión”, con Carmen (Carmasutra). Es el tema más único que tengo en mi discografía, porque es que no es un tema ni de rap, ¿sabes? Ni de hip hop siquiera. Es como una cosa medio electrónica, medio pop; no sé, es mazo Crystal Castles. Y nada, hice ahí con la Carmen, que es una de las chicas de Stereo Madness, que es amiga mía de hace años. Me quería también abrir a más cosas, que es que apenas he grabado con chicas en general y me parece que mola que se abra también la gente a no estar escuchando a un pibardo todo el día. Y a otros géneros, que a mí me encantan los 808s y el autotune, pero hay mucha más música por ahí. Entonces sí, yo te diría ese porque dentro de mi catálogo es el tema más único que tengo.

    A mí me ha llamado la atención porque esta mañana de hecho iba escuchándolo en el coche y estaba tardando en procesarlo, ¿sabes? Es una movida completamente diferente.

    Es que eso es lo que me gusta de ese tema, que yo creo que descoloca a la peña un poco. Lo hicimos mazo pensando en Alaska y Dinarama. Tipo, que no tiene nada que ver, pero a mí me suena chulo.

    También quería que me contases un poco sobre el single, “Trip”, el único tema que cuenta con una colaboración de otro productor, damnpablo. ¿Cómo termina colándose en el tema?

    Ya llevo un tiempo haciendo cosas con él. Un día habíamos quedado ahí con el Roa, con el Roomtrash. Fuimos al estudio y nada, hicimos ese beat. Se grabó el Roa el tema, luego se subió Biberón y justo me encajaba que flipas con todo esto del EP cuando fue tomando forma y para allá que fue, ¿sabes? Y nada, con el Pablo (damnpablo) de puta madre, le mando un saludo si lee esto. Es un chaval de puta madre con el que siento que le tengo bastante gusto en común y nos entendemos bien en el estudio, ¿sabes?

    Ahora que lo dices, ¿con quién te sientes más cómodo en el estudio? El que dices «vale, cuando llego al estudio y me junto con X, estamos en sintonía completa».

    Con Biberón, 100%, Es como que nos leemos, ¿sabes? Más allá de que seamos amigos de antes de la música, es que coincidimos. Nuestra manera de ver la música es muy parecida y las cosas que nos molan son muy parecidas. Igualmente, hay cosas suyas que no tolero y viceversa, pero nos entendemos muy bien. Y él es que es buenísimo en todo lo que hace, además que es multidisciplinar; por ejemplo, tiene una estética que es la polla. Es el puto amo. Yo tengo mi movida guay con la música, pero es que él la tiene con la música, con el diseño, cantando… O sea, es increíble el cabrón, es el puto amo en la visión que tiene artística, ¿sabes?

    «Es como que nos leemos, ¿sabes? Más allá de que seamos amigos de antes de la música, es que coincidimos»

    JOHNNYFUU sobre su complicidad con Biberón.

    Es muy loco en todos los sentidos, la verdad. Coincido mucho en lo que dices, además de que creo que es un perfil de artista con los que gusta trabajar, y más tú que eres muy creativo a la hora de producir. Vamos a pasar a la parte final. Hay tres preguntas, una de ellas te la hace el productor del anterior episodio, Gese Da O. La pregunta es: ¿Qué prefieres, los sintes o el sonido electrónico? Quiero imaginar que se refiere a qué prefieres: ¿un sinte físico o un sinte electrónico?

    Buah, Gese momento (risas). Con el Gese he estado haciendo beats alguna vez y es una bestia. Pero es que claro, es que viene de otra escuela muy de hardware, ¿sabes? De MPC, de tal y cual. Yo es que apenas he tenido oportunidad de currar con esas cosas, en verdad. Es que me pones un sinte así chetado delante, por ejemplo, cuando curro con Sami Deluxe, que obviamente curra con esas cosas, y me pierdo mazo. Entonces, te tengo que decir 100% sintes electrónicos, que es lo que he manejado. Igual si de repente me da por ahí me vuelvo un friki que te cagas. De hecho, me gustaría, porque siento que como productor siempre tienes que estar renovándote y creo que es algo en lo que me falta mazo de calle, ¿sabes? Tipo en hardware físico y todo el rollo. Por ejemplo, Virtual Flavor también sabe de eso un poquito y me gustaría tener un poco más de conocimiento en ese aspecto, la verdad.

    Y las dos últimas. ¿Qué es para ti la música?

    Hermano, pues para mí la música, obviamente, es una pasión, es una cosa que día a día respiro, ¿sabes? Pero simplemente son ondas de sonido que suenan guays juntas, ¿sabes? (Risas). No sé, como que tampoco me gusta la peña que se da esos aires de grandeza y tal. O sea, obviamente la gente tiene sus talentos y sus virtudes, pero no sé, tampoco me gusta el rollo ese tan zen aquí de creerte Jesucristo por hacer música guapa, ¿sabes?

    Todo místico, ¿eh?

    En general, la peña que no se toma demasiado en serio a sí misma, me cae bien, y por eso me gusta la música que es así yo creo, ¿sabes? Con el Biberón lo hablo mucho sobre esto, porque a veces haciendo música como que uno de los dos se pasa de intenso, ¿sabes? Y le decimos el uno al otro, tipo: «Pss, bájale, que hay que mantenerlo ignorante y basado, amigo».

    Es que al final la música es lo que tú dices, es para pasártelo bien y yo qué sé.

    Sí, hermano. It’s not that deep.

    Y bueno, la otra pregunta es: ¿Qué hace que tu música sea tu música?

    Pues yo creo que enlaza bastante con esto que hablaba. O sea, mi música lo que me gustaría que la gente se lleve es, personalidad, hermano; que cada uno sea uno mismo y no se tome tan en serio todo. Mola eso de autoexpresarse, pero desde la espontaneidad. Como un niño.

    Qué guay. Pues bueno, la última cosilla. ¿Algo que quieras decirles a los productores que hay ahí fuera, que no se lo pasan bien y que están amargados en su casa? (Risas).

    Amigo, dale un feriado. Tipo, ya fue, ¿sabes? (Risas). No hombre, decirles que la música es algo súper divertido. Pásatelo bien, cabrón, y si no te lo pasas bien haciendo música, hay muchos trabajos más productivos para la sociedad, ¿sabes?

  • Chini Tacchini – Confiando en el vacío para ver la luz

    Chini Tacchini – Confiando en el vacío para ver la luz

    El encanto de Chini Tacchini no se puede reducir a un sonido ni a una nacionalidad concreta, algo que me llamó la atención desde el principio y se hizo aún más evidente durante nuestra llamada de más de una hora.

    Esos cruces y multiculturalidad se traducen en un variado mosaico que sirve de base para esa fluidez que le permite moverse entre sonidos, referencias y estéticas desde diferentes perspectivas, algo que ha dado lugar a una discografía que, de momento, es breve, pero la eclecticidad no le falta. Comenzar entrando vía un sonido y proyecto más urbano y terminar en el pop indie experimental tiene su mérito.

    ‘El santo que del cielo quiere bajar’ es una mixtape que explora la anemoia: la nostalgia por lo inexistente. Marca una etapa de transición y madurez a través de un universo audiovisual bastante etéreo y a través de esos 8 tracks, Chini logra fusionar esa melancolía contemporánea con la experimentación para dar resultado a lo que ella llama «música abrazable».

    Buenos días. ¿Cómo estás? Estás por Madrid, ¿no?

    Estoy en casa en Madrid, sí, en las afueras y estaba currando.

    Sí, he visto que has ido al estudio ayer, ¿no?

    Sí, sí.

    ¿Y qué tal fue la sesión?

    Tío, súper guay. Me dijeron que era  el mejor tema que había hecho hasta ahora, así que súper contenta, pero a lo mejor no sale a la luz hasta el verano o antes de verano. 

    Bueno, las cosas del palacio van despacio.

    Justo. 

    Para quien no te ubique aún, ¿cómo te introducirías tú?

    Pues, no me gustaría  centrar mi imagen solamente en la faceta musical, sino más bien un artista multidisciplinar, porque al final estoy de creativa en una marca de ropa; me encanta todo lo que es imagen. También antes de la música, yo venía de hacer videoclips a muchísima gente y ahora sí que estoy más centrada en la música, pero hago un poco de todo.

    ¿Cómo compaginas todo eso a la vez? ¿Sientes que si tal vez no tocas tantas facetas igual puedes hacer más música?

    Al final también siento que todo se complementa bastante entre ellos, al menos para mí, porque tampoco me quiero focalizar solo en una cosa como, bueno, ahora tengo que hacer no sé cuántos vídeos para poder vivir también, o tengo que hacer no sé cuántas canciones para tal, sino que siento que me viene bien tener  distintas puertas abiertas para disfrutar de todas ellas al final.

    Como imagen y sonido siempre han ido de la mano, siento que a lo mejor si estoy haciendo un videoclip, pues con la música que me pasen me ayuda a crear ese imaginario también a través del sonido, o cuando estoy haciendo música, a la hora de componer, también, pues hago mis pajas mentales imaginándome cosas. Entonces, creo que he encontrado ese equilibrio entre todo un poco.

    Este año sacaste tu EP, ‘El santo que del cielo quiere bajar’. ¿Qué tal ha sido el recibimiento?¿Tenías expectativas que se han dado o viceversa?

    Yo tenía cero expectativas de cara afuera porque sí que me importa más  la reacción de la gente de mi círculo y  ellos se lo han disfrutado mucho durante el proceso, cosa que ya me hacía muy feliz. Lo que no me esperaba era cómo fue después de lanzarlo, o sea, es como que me escribiera gente en plan, wow, esto súper guay, o gente de distintos países de repente. Es que yo me desperté y me llamó mi manager y como que había entrado en playlists de novedades viernes de países que ni sabía que existían y me pareció súper bonito. 

    ¿Qué países, por ejemplo?

    De repente descubrí que había un país que se llama Sri Lanka, ¿sabes? (Risas). Novedades viernes india etc.

    Perfecta. El nombre es bastante simbólico, entre lo esotérico y lo religioso. ¿Te identificas con eso? 

    Me identifico con la estética y los valores, pero yo no soy religiosa.  Sí que hay valores y principios y tal que comparto; miro todo ese mundo un poco desde el respeto, digamos.

    ¿Creciste en una familia religiosa?

    A ver, pues mi madre es china, mi padre coreano, así que en mi casa era  más confucianismo y budismo. Al final, el confucianismo tampoco es como una religión, es más como una corriente filosófica en la que te dicen cómo actuar desde el bien propio y el colectivo. Eso también me ha hecho ver la vida desde el punto de vista de la introspección de tus actos, tus pensamientos, cómo influyen en la gente y cómo hacer lo que a ti mismo te genere más paz.

    Y tú, cuando estés perdida, ¿qué es lo que te guía a ti?

    Muchas veces también no intento  buscar respuestas y meterme en ese bucle, sino que intento verlo todo más desde el vacío un poco para darme cuenta de qué son las cosas que me llaman. Al final, la intuición es algo que tenemos que escuchar. Siento que cuando intento quitarme un poco de todo, sin estímulos y tal, me aclaro más.

    A mí el EP me recordó a ‘Bodhiria’ de Judeline por ese mismo vacío del que me hablas y también porque has sabido plasmar de manera concisa una cierta estética sonora y visual de un mundo en un EP. ¿Qué referencias han informado tu trabajo?

    Ha sido  una mezcla de todo, pero últimamente estaba muy con música como más ambiental, sin letra, referencias, pues Bby Eco, Loukeman, a lo mejor más a lo que es hispanohablante, Latin Mafia y, sobre todo, yo lo llamo como música abrazable, como Oklou, que creo que es lo que más me he quemado el año pasado.

    Y  en tu casa qué escuchabas? Me imagino que era algo diferente, ¿no?

    Sí, es que justamente lo estaba hablando el otro día con unos amigos porque hicieron como  un cumple en un karaoke y estaban cantando  los clásicos de la música española y yo con una cara de no sé nada, ¿sabes? En mi casa ha sido como bastante random porque por parte de mi padre lo que a lo mejor he escuchado ha sido  música más tradicional de Asia en general, digamos, pero luego mi madre, el recuerdo que tengo siendo más pequeña, era que me enseñó una especie de Spotify chino, y las tres primeras canciones que me enseñó mi madre en esa época fueron Mariah Carey ‘Without You’, Daddy Yankee por la cara, y luego también me enseñó Black Eyed Peas.

    Yo, como hijo de inmigrantes también, te entiendo perfectamente. ¿Tú, a día de hoy, sigues notando algunos choques culturales en ese sentido?

    A cosas que la gente da por hecho, como cuando hablamos de música en plan de cultura general, pues ahí sí que noto un montón que estoy súper desubicada, porque yo era una niña en MTV, ¿sabes? Me ponías Lady Gaga ‘Poker Face’ en la tele y yo estaba flipando en colores y digo, ¿y esta chica de dónde ha salido? Pero todo lo que viene siendo de aquí, pues, estoy perdidísima.

    ¿Sientes ese síndrome del impostor que tenemos un poco los inmigrantes de no  pertenecer a ningún lado?

    Sí, me pasa un montón y eso es uno de los factores que también me han hecho hacer este proyecto, porque quieras o no, en España lo que es la cultura asiática se conoce más por el meme que por otra cosa. Ahora sí que hay más creadores de contenido y tal que digo, guay, menos mal que ya no me siento tan perdida con eso, pero al final creo que nos ha pasado a todos los inmigrantes, que para nuestros padres era chungo venir a otro país y de pequeños lo que te implantan en la cabeza es estudias, trabajas, formas tu familia, que no te falten nada de cosas materiales, por así decir, cosas que también agradezco. 

    Sí que siento que, al menos desde mi postura de la cultura asiática, dedicarme al arte de hacer vídeos o hacer música: la reacción era «tú estás flipando». Entonces mi proyecto nace también de ahí: que la gente tenga a alguien con quien ubicarse, a lo mejor en España, gente como yo, para hacer un poco lo que te apetezca. Al final, hemos pasado todos por esa crisis de identidad de no saber lo que soy, lo que debería hacer y cómo conectarte contigo y abrirte al mundo para ser quien realmente eres y lo que quieres hacer.

    ¿Y el recibimiento de tus padres sobre tu proyecto ha cambiado?

    Saben lo justo. Mi madre lo único que sabe es que a lo mejor hago música, pero tampoco se ha parado ahí a escucharlo e indagar. Yo tampoco es que le dé mucha información, porque al final es la única figura que creo que me da un poco más de la cosa de ser juzgada y entonces no quiero que eso influya en cómo me estoy desarrollando como persona y como artista tampoco. 

    Has sentido la interseccionalidad de ser una artista femenina y asiático-española también?

    No sé, a lo mejor dentro del proceso administrativo a la hora de priorizar los temas como prioridades, etc., y tal, hayan influido, pero yo, durante mi proceso creativo, gracias a Dios, en mi círculo, en ningún momento me he sentido como que hubiese mansplaining. Incluso yo les hablo como si fuéramos todas chicas ahí y creo que incluso se puede ver como en contra mía por ser asiática porque hay muchos desconocimientos, pero creo que lo he sabido usar un poco a mi favor. 

    Volviendo al EP, estéticamente es bastante cinematográfico. ¿Tú piensas visualmente cuando compones?

    Sí, pero el proyecto en sí  más o menos tenía como mi imaginario, siendo coherente con el título del proyecto y tal.  El vídeo lo ha dirigido Sara Mango y tiene también un imaginario que compartimos bastante. Nos entendimos súper bien y eso también ha sido lo que me ha ayudado a aterrizar. 

    Eres de escribir mucho en el estudio?

    Soy más de escribir en casa, siendo autista con mis cosas, y luego voy al estudio y lo hago con los productores. Estas últimas veces sí que he coincidido con más gente, estoy  saliendo un poco de mi autismo y estoy empezando a disfrutar y a animarme más a componer en el estudio también.

    Debutaste bastante fuerte con John Pollõn, ¿Has tenido dudas de quién eres alguna vez desde que has entrado en la industria?

    Cuando salió el primer tema con él, realmente tampoco tenía esa presión de qué es lo que tengo que hacer ahora. Al final, esa canción en toda esa época era mucho del disfrute de hacerte temas con el móvil, te pegas un verano, hacéis unos temas con tus colegas en casa. Luego, más adelante, sentí que la música de alguna manera me ayudaba a sacar un alter ego mío que a lo mejor en mi vida diaria no. Conecta conmigo de otra manera y estoy viendo que también puedo transmitir y conectar con gente de otra forma. Voy a tomármelo más en serio y, de ahí, fue como el verano pasado que empecé a cuidar más todo, incluyendo el sonido que quiero transmitir, lo que quiero ser y mi concepto. 

    Desde ‘Cielo/Infierno: donde vaya mejor’ hasta ahora, ¿qué cosas han cambiado y qué cosas has aprendido?

    Ese EP fue más un terreno para experimentar con distintos y casarlo con el género urbano, que en ese momento era lo que llevaba haciendo, y siento que ese campo de experimentación me ayudó a darme cuenta de en qué ámbito me siento más cómoda. Dio paso a este proyecto donde ya me sentí mucho más identificada con que esto soy yo y ahora mismo hay algún tema que otro que sí que siento que ya había pinceladas de un sonido un poco más experimental o un poco más roto. Le tengo muchísimo cariño; me lo disfruté muchísimo haciéndolo, pero sí que es cierto que no llega a ser como del todo yo actual. 

    Dentro de la industria notas más hermandad o competición? 

    Ahí tengo mis dudas y tengo mis reflexiones. Gracias a Dios he encontrado a gente de mi círculo con la que siento que al final voy al estudio y me la disfruto un montón pero sí que tuve una especie de crisis hace poco de reflexión porque dije claro yo hasta el momento sentía que todo lo que había hecho antes de este proyecto, que es más urbano, me veía en una escena de música más urbana y todos mis amigos y tal que encima veo que se está potenciando mucho y está saliendo gente súper guay, yo pensaba que encajaba ahí pero de repente después de conocerme, hacer todo este proyecto y tal, dije a ver yo de urbano alomejor tengo nada ahora mismo.

    Estoy yendo más hacia lo indie, la alternativa y lo experimental, y lo que yo pensaba que era mi lugar ahora no es mi lugar; entonces todas esas cosas de compararte, de si estás haciendo el sonido de tal o no sé qué, han desaparecido totalmente, porque ya no es lo que me rodea y que estoy viendo no por competición o comparación ni nada, sino que lo veo algo como evolutivo. Por ejemplo, GlorysixVain, que sacó  ‘mal tiempo’ y ‘Porsche’ de Bon Calso, ahí también dije: vale, dentro del urbano estoy viendo que hay figuras que están llevando ese sonido  más evolucionado también y no lo veo tan lejos de lo que es la escena indie alternativa experimental. Ya no lo ves tan cada uno compitiendo, sino que la cosa se está abriendo más que cerrándose. 

    Qué música recomendarías tú? 

    He estado muy en bucle con Joji, que le amó. Después, Diego Vega, que siento que también trae un sonido muy fresco. Y después también no tiene nada que ver, pero Galindo a mí me gusta mucho. Me motiva de una forma distinta, digamos. Bueno, luego tengo música con letras chinas que también está guay.

    Ya para terminar, ¿para el siguiente trabajo que tienes planteado? 

    Lo próximo que voy a sacar, cuando haya firmado distribución porque ahora soy un alma libre, es una colaboración que creo que la gente no se lo espera. Tampoco es alguien súper top, sino que es alguien a quien a mí me gusta lo que hace. Muchos singles también, colaboraciones, y hay un proyecto que tampoco sé si estoy hablando pronto, que espero que, como tarde, salga en junio, que es como en colaboración con un sello.

    Si la gente ha vivido mucho los 2017, 18 y 19, es un sello que solamente se especializa en artistas asiáticos que es muy muy guay. Me hace mucha ilusión porque es de EE.UU. y de Asia, pero en España he sido la primera persona con la que han contactado y me hace mucha ilusión poder hacer eso.

  • Sabah: Fe, Nostalgia y Salud Mental como Símbolo Cultural

    Sabah: Fe, Nostalgia y Salud Mental como Símbolo Cultural

    Sabah es una de esas artistas que, aún con no mucha trayectoria a sus espaldas, ya sabes que está destinada a ser grande cuando te embarcas a descubrir su obra por primera vez. Con raíces compartidas entre el sur de España y el norte de África, sus canciones fluyen libremente entre culturas e idiomas, abrazando la nostalgia de la tradición como sentimiento primordial de conexión, pero sobre todo dando voz y espacio mediante las palabras a ideas tan importantes de tratar como es la lucha frente al miedo a decepcionar, la necesaria elección de tu propio destino, el poder de la fe en nuestras motivaciones y la importancia de cuidar la salud mental. Hoy, nos encontramos aquí, un día más, para aportar un foco adicional, aunque sea mínimo, sobre este potente mensaje, mediante una charla profunda y sin rodeos con la que es para mí, una de las artistas más destacadas y obligatorias a seguir en estos próximos años de nuestra querida música. Así que, ¡vamos al lío! 

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Hola Sabah, primero que nada, en todas mis charlas con artistas siempre me gusta comenzar preguntando una cosa. Y es, un poco, saber qué tal estas, en general. Y es que, siendo una artista relativamente nueva, y ahora que tu carrera está tomando un ritmo más constante, y existe un mayor foco de interés sobre tú obra, me interesa saber: ¿Cómo llevas la movida de ser artista? En plan… Sacar tiempo fuera de otras responsabilidades para crear, preparar lanzamientos, hacer entrevistas y todo eso. 

    Sabah: En general, la verdad es que estoy muy contenta y muy agradecida. Estoy en un punto en el que, el año pasado no paraba de imaginar, aunque tampoco de una manera muy avariciosa, sino simplemente el tener una cierta estabilidad a la hora de poder sacar la música que quiero y poder darle el mimo que quiero, tanto a la parte visual como a la parte de producción también, y lo estoy logrando. Pero luego también, intento ser muy coherente con la situación en la que estoy ahora. No dejo de ser una Hannah Montana proletaria ¿no?, una Hannah Montana precaria (risas). Ahora bien, siento que la necesidad de compaginar el trabajo con la música también me ha ayudado a tener los pies en la tierra. Sobre todo a la hora de sentir que, al estar dedicando parte de tu tiempo, no solo a lo que tu anhelas dedicarte, tiendes a valorar mucho más lo que haces y el esfuerzo que pones. Y eso es algo que me hace sentir muy plena. Entonces, no me puedo quejar, estoy muy contenta.

    Javi: ¡Me alegro mucho por ello! Pero bueno, como dices, sigues en ese momento de tener que compaginarlo con un trabajo externo. Así, que intuyo que, de momento al menos, no ha supuesto demasiado cambio brusco en tu ritmo de vida cotidiana ¿no?

    Sabah: La inquietud, al final, siempre vive dentro y eso no me lo quita nadie. Es normal que, al final, las cuatro u ocho horas que echo en el trabajo esté más pensando en llegar a casa y ponerme a hacer música y en trabajar en mi proyecto que en estar ahí metida. Pero siempre y cuando recuerde que estoy trabajando para mantener esa estabilidad que necesito y mi foco siempre sea la música, todo bien.

    @sabahkdo #songwriter #🇲🇦🇪🇸 ♬ sonido original – sabah صباح

    Javi: Eso es lo importante. Yo, personalmente, conocí tú música hace no más de un par de semanas y últimamente la estoy escuchando bastante. Bajo mi humilde opinión de aficionado, creo que viene para aportar mucho aire fresco a nuestra música. Pero, para el que no te conozca aún, aunque no será por mucho tiempo, porque auguro un buen futuro, y bueno, para conocerte yo un poco mejor también, me gustaría que nos contaras un poco sobre ti. ¿Quién es Sabah? ¿Cómo llegó el interés por la música a ti? 

    Sabah: Pues es bastante curioso, porque yo vengo de una familia muy conservadora. Mis padres son unas personas muy cerradas y en mi casa no se escuchaba nada de música. Pero, absolutamente nada. Lo único que llegué a escuchar fueron unos discos de El Canelita con los que vino mi padre del trabajo un día, y cuando no estaban en casa me los ponía. Y yo flipaba. Y luego, pues también en las bodas, cuando iba a Marruecos y a lo mejor me iba a dar un paseo con mis primos, escuchaba ciertos hilos musicales y me hacían sentir algo muy profundo.

    Javi: Y, ¿cuándo llegó ese momento de dar el paso de solo consumirla a también crearla?

    Sabah: Yo vengo de tener una ansiedad crónica desde muy chiquitilla, sin saber lo que era. Y llegó un día en el que, a los nueve o diez añitos me dió por ponerme el karaoke y decir: “¡Pues bueno! Voy a cantar, a ver qué tal”. Sobre todo, porque escuché a Sia y a Adele, aunque no entendía nada de lo que decían. Pero dije “No sé lo que dicen pero me están haciendo sentir cosas”. Y al cantar, me sentí de una manera que no te sé explicar. Ahí, obviamente, no tenía para nada pensado dedicarme a la música. De hecho, hace cinco años me fui a Granada con la intención de estudiar Bellas Artes. Y una cosa llevó a la otra y acabé metida.

    Javi: Claro, al final eso llega, ¿no? Normalmente no es como que se busca intencionadamente. Simplemente, aparece.

    Sabah: Es curioso porqué, aun sin tú saber que va a llegar, es como que tienes la sensación de que algo va a llegar. La cosa es que yo empecé a hacer demos con el iPad. Y un día,  subí una, que fue justo la primera que subí con mi cara, y Harry (@itzyoharry), me escribió y me dijo: ¿Te importa que te haga la base a la canción? Y yo me metí en su perfil, vi la gente con la que había trabajado, me quedé flipando y pensé: “Hasta te regalo el tema si quieres” ¿sabes? (risas).

    Sabah: Lo bueno es que hicimos una videollamada, porque es una persona a la que le gusta entablar una conversación antes de comenzar a trabajar con alguien, lo cual yo también siento que es muy necesario. Y al tener esa conversación me dijo: “Oye, vamos a trabajar un proyecto, te tienes que tomar esto en serio”. Y bueno, ¡hasta el día de hoy!

    Javi: Hablando de dar el paso, hace no tanto, alrededor de 2024/2025, fue cuándo comenzaste a publicar unos primeros Singles que desembocaron en tu primer proyecto: un EP titulado «FIHA KHAIR». Un proyecto que nace del desahogo, por necesidad y habla justamente de lo difícil que siempre es tomar esa decisión de dedicarte a un ámbito artístico y sobre todo, si existe una presión por parte de tu entorno, además de la que ya hay en la sociedad mismamente, para que sigas como «el camino establecido», por así decirlo. Así, quería pedirte consejo, como persona que también ambiciona una carrera en lo creativo, en mi caso más orientado a lo audiovisual y al contenido en redes: ¿Cómo se llega a ese momento de echarle valor? De transformar el miedo a decepcionar o al rechazo y decir: «Esto es lo que quiero, y así va a ser. Y no voy a conformarme con otra cosa». 

    Sabah: Yo siento que el miedo no desaparece de la noche a la mañana, ni la culpa tampoco. Es algo que, al final, nos acompaña día tras día. Porque nuestra vida se sienta en una silla y si una pata de esa silla, que es la familia y, sobre todo, nuestros padres, cojea, nosotros mismos tambaleamos un poco. Y cuesta bastante. Principalmente, se trata de dar el paso, no a superar ese miedo, sino a tener la valentía de decir: “Oye, creo que ya me toca priorizarme un poco”. Y eso sale cuando llegas a un nivel de desgaste emocional en el que dices: “Es que, estoy pensando tanto en agradar a toda mi familia y a mis padres, en no fallar ni una y no decepcionarles, que me estoy decepcionando a mí. Me estoy dejando de lado a mí”.

    Sabah: Me pillas, además, sensiblona, porque hace un par de días, justo, les salió a mis padres un TikTok del videoclip de “3ayni” y la reacción no fue muy buena. Y, bueno, a día de hoy, siéndote sincera, he dado tres conciertos y mis padres no saben nada. Pero, bueno, yo lo que yo siempre digo, es: “Date cuenta de que, de manera muy paradójica, Dios por una parte te lo pone super complicado en el camino, por ejemplo estas diferencias con los padres, pero por otro siempre te quita las piedras, te da la libertad de hacer lo que quieras y disfrutar”. 

    @sabahkdo #sabah #marocaine🇲🇦 ♬ sonido original – sabah صباح

    Javi: Eso es lo bonito de la vida al final. Poder tomar tus propias decisiones y modelar un propósito a tu gusto, a pesar de los baches que puede haber por el camino y que vamos superando. Pero, como todos sabemos y hemos experimentado por A o por B, a veces las cosas se complican un poquillo más de lo que podemos soportar. Entonces quería conocer: En tu caso, ¿ha habido algún momento duro de más, de decir: «Buf, no puedo, abandono»? O de pensar, igual tienen razón y en esto no va a haber futuro… 

    Sabah: Desafortunadamente sí. Y no por mí. Todo el EP, como bien sabes, va, un poco, de mi vida personal, de una transición que tuve yo, entre 2023 y 2024, cuando mis padres me dejaron de hablar, mi familia también me dejo de lado y tal. Y pesa mucho. Ya más allá de que mis padres no estén de acuerdo con lo que yo haga, siempre me hacen ver el dolor que les causo, al no seguir los pasos que ellos quieren. Y, mis padres son mi debilidad. Entonces, más allá de lo que yo quiera, cuando veo que mis padres están mal, siento que de alguna manera es culpa mía. Y que a lo mejor, para calmar un poquito más las aguas, la mejor decisión que puedo tomar es dejar la música de lado y simplemente centrarme en vivir una vida normal. Pero es que, volviendo a lo de antes, cuando tienes está cosa dentro, esa inquietud, no puedes evitarlo. Por mucho que se te pase por la cabeza abandonar o incluso acomodarte en un trabajo normal, no puedes.

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Me alegro de que no haya sido así, ya que gracias a ello, podemos estar aquí ahora charlando y descubriendo tu música. Esta causalidad, ya viene implícita dentro del propio nombre del proyecto con la expresión: «Hasta en lo malo habita lo bueno». Tú, ¿sueles ser una persona con mentalidad positiva? 

    Sabah: Jo, pues, ¿sabes lo que pasa? Qué el tiempo que hace últimamente no me acompaña tanto (risas). Además, siento que 2025 ha sido un año de cierres catastróficos y hasta la semana pasada no ha terminado. Pero, sí, en general, lo trabajo muchísimo. Yo vengo de haber pasado por un cuadro ansioso-depresivo bastante complicado. He estado con mis tratamientos, y gracias a Dios, en noviembre lo dejé de lado con la ayuda y consejo de mis amigos. Entonces, el perseguir una mentalidad positiva ha sido algo que he trabajado mucho, entendiendo que al fin y al cabo, la decisión final está en la palma de mi mano. Osea, yo decido si algo me afecta el doble, si no me afecta o si dejar que algo me afecte cinco minutos, y luego coger y sonreirle a la vida.

    Sabah: Por ejemplo, con lo que me ha pasado ahora con lo de mis padres. Me pasó y dije: “Pues mira tengo dos opciones: encerrarme en mi cuarto y echarme a llorar o llorar un rato y seguir para adelante”. Y, volviendo a lo de “Hasta en lo malo habita lo bueno”, es una frase que me ha acompañado muchísimo, ya no solo a nivel personal sino también a nivel espiritual. Yo siento que la fe y la espiritualidad es algo que me ayuda muchísimo en mi día a día, sobre todo a estar tranquila y en paz conmigo misma. El llegar a ese punto donde he logrado la capacidad de decir: “Pues mira me ha pasado esto, me duele en el alma, pero se que esto tiene un porqué y el día de mañana lo voy a entender”.

    Javi: Y hablando de esta motivación espiritual, ¿qué porcentaje, de tener éxito en la ambición, crees que representa la fe o la esperanza, en cuanto a otros factores como tener talento, la disciplina o que haya suerte?

    Sabah: Frente al talento o la disciplina, que al final también son muy importantes, la fe y la espiritualidad es lo que más seguridad y confianza da. Y, no se trata sólo de confiar o creer en Dios. Esto es una conversación que tengo repetidamente con gente de mi entorno y de mi equipo, que siempre me preguntan y me dicen: “Jo, tía, a mi también me gustaría creer en Dios, porque siento que es algo que da mucha calma”.

    Sabah: Pero, la cosa es que cuando tu te dedicas al mundo creativo/artístico, de alguna manera, inevitablemente, estás creyendo en algo. Porque el mínimo ápice de esperanza que puedas llegar a sentir por tu proyecto, ya es un signo de fe. Al final, la esperanza siempre va de la mano de la fe. Entonces siento que es algo muy primordial. Además, la esperanza es muy intuitiva. El ser humano tiene intuición antes que cualquier otra cosa. Entonces, si a ti la vida te dice que tienes que ir por un camino, que lo tienes que luchar y que tienes que sentirte agradecido y feliz porque lo vas a conseguir, yo creo que de alguna manera lo estás manifestando y va a acabar pasando.

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Yo también siento que la esperanza y la fe, sobre todo en uno mismo y en nuestros sueños, tiene un gran poder sobre lo que podemos lograr. Pero, sin duda también, de lo que estoy seguro, es que tu proyecto es de calidad y sabe diferenciarse. En parte, esto se debe a qué este nace de una fusión de dos culturas distintas, aunque se podría decir que hermanas, como son la andaluza y la marroquí, y sabe acercarlas al público actual. Ahora, cada vez, comienzan a aparecer más artistas que recuperan la esencia de su tierra y la incorporan a su imaginario artístico. Pero, hasta hace no tanto, esto no era tan común, sino que la mirada estaba más puesta sobre ideas futuristas, como se vio en la década de los 2000’s. ¿A qué crees tú que se debe este renacimiento, en nuestra generación, del interés por el folklore y la tradición?

    Sabah: Yo creo que se debe a la nostalgia. Al final, la nostalgia mueve muchísimo más a una persona que cualquier otra emoción o sentimiento. Yo eso lo tengo super comprobado con el tema del EP. Hablar sobre ciertas cosillas que, a mí por lo menos, me producen mucha nostalgia y me hacen sentir muy vulnerable, hace que la gente conecte. Cuando tu estas hablando de raíz, de tradiciones… Cuando, a lo mejor, pones en imagen una escena de la plaza de tu pueblo con las típicas vecinas sentadas en las sillas, echándose un café o cotilleando con el abanico, de alguna manera u otra, estas provocando nostalgia en la persona que te está escuchando y que te está viendo. Yo siento que es algo muy bonito lo que estamos haciendo ahora. Recuperar todas las tradiciones y todo lo que nos han enseñado en casa, siento que también nos hace conectar con nuestra parte más genuina e inocente, que, a día de hoy, con tanta sobreestimulación y tanta dopamina artificial es inevitable perder. Es como volver a lo puro.

    Javi: Estoy completamente de acuerdo. A mí, además, la nostalgia me afecta muchísimo y experimentarla mediante el arte me hace conectar mucho más con lo que una pieza busca transmitirme. Y considero que tu música sabe encapsularla y sobre todo, hacerla universal, como hemos mencionado a través de la variedad cultural. Pero también, cabe destacar que esta también se hace presente a través de las letras, las cuales se expresan en dos idiomas. Para mí, esto es algo que da mucho juego. Pero también sé que, en el arte, hay mucha gente que se cierra en banda a la hora de salir de su zona de confort. Rollo, si no entiendo lo que dice, no lo escucho. ¿Crees que la barrera del idioma afecta tanto a la hora de escuchar música como por ejemplo lo hace en el cine?

    Sabah: Es verdad que la gente se cierra mucho. Pero tampoco es plan de pensar en qué es lo que la gente va a consumir o a lo que no a la hora de crear, porque el arte es muy subjetivo y muy impredecible. No hay una fórmula escrita. A ti te pueden decir que si creas tu arte en “x” idioma no se va vender, pero a lo mejor, de repente das con una comunidad de gente en otro lugar del mundo que se hincha a consumir tu contenido.

    Sabah: Igualmente, como dices, yo creo que la barrera del idioma al escuchar música no es tan directa. Puede ser que, a lo mejor haya gente a la que le salga un estribillo en otro idioma y diga: “Esperate. Yo estaba metido en la vibra de lo que estabas cantando en español y de repente me has cambiado a este otro idioma. ¿Qué estás diciendo?”. Pero, al final, la música te hace sentir cosas por sí sola. No siento que haya una barrera como tal.

    Javi: Al fin y al cabo, la música es el idioma universal. Si algo está bien hecho y de corazón, me va a conseguir transmitir lo que intenta decirme aunque yo no entienda ni una palabra. Ahora, otra cosa que me hace conectar extremadamente con una pieza artística son sus influencias. Para mí, las referencias culturales, los gustos personales y demás, son la forma más plena para conocer mejor, ya no solo, la obra de un artista, sino a la persona que hay detrás. Así que, aprovechando que tenemos tan presente la cultura en la conversación y que es mi tema favorito, este es el momento de las recomendaciones. Lo que quieras: música, cuadros, elementos del folklore que te llamen la atención… Algo que creas que haya inspirado a tu música en mayor medida.

    Sabah: Te diría, por ejemplo, Cheb Khaled, un artista franco-argelino. Luego también está Saint Levant, que es un poquito más vanguardista y, no te diría rookie, porque hace ya más de un año que está posicionado, pero prometedor. Y es que, encontrar una comunidad de artistas de la diáspora árabe o norteafricana me ha ayudado a encontrar el confort de decir: “A lo mejor, no me tiene que dar tanto miedo aferrarme a mi cultura y a lo que soy para extrapolar lo que quiero comunicar a mi música, porque si toda esta gente lo ha dejado atrás y ha apostado a muerte por lo suyo, por que yo no”.

    Sabah: Luego también están nombres como Elyanna, que recientemente ha estado de gira con Coldplay. De repente, ver a una chica, medio palestina medio chilena, de gira con un grupo tan reconocido internacionalmente, cantando todas sus canciones en árabe, me estalla la cabeza. Yo siento que ahora mismo hay una ola bastante tocha de la influencia árabe y marroquí, y la componen artistas que me hacen sentir muy inspirada.

    Sabah: Y obviamente, tenemos a artistas de España: C. Tangana, Dellafuente, ROSALÍA… Son gente que también ha apostado mucho por sus orígenes y por sus raíces. Y es muy bonito.

    Javi: Me encanta esta selección de recomendaciones porque a muchos de los artistas que has mencionado no los conozco aún. Así que ya tengo tarea que hacer esta noche. Bueno, mejor dicho, en un rato, ya que se está haciendo tarde y toca ir acercándonos al final. Durante nuestra charla, hemos hablado bastante de todo lo pasado: comienzos, carrera, costumbres. Pero ahora, toca hablar de futuro. Este comienzo de año lo has empezado pisando fuerte con dos nuevas canciones: «3ayni» y «DÓNDE ESTÁS?». Yo no soy de esos que intenta meter presión aquí para que me sueltes una fecha de un disco o lo que sea (risas). Pero me interesa conocer, ¿qué expectativas tienes de cara a este año? ¿O frentes nuevos que quieras explorar?  Musicalmente hablando, pero también en lo personal.

    Sabah: Pues sí que hay algo que ya está planificado y cerrado. No puedo decir fechas exactas, porque ahora estoy justo en Ramadán y quiero aprovechar este mes sobre todo para centrarme en mi parte más espiritual, que me tranquiliza y me ayuda muchísimo a calmar esa ansiedad que me persigue todos los días. Pero, “¿DÓNDE ESTÁS?” es la primera parte de dos canciones que van a formar un mini EP que saldrá en estos mesecillos. A ver si ya me puedo poner a tope a terminar de pulir cosillas.

    Sabah: Y sinceramente, la idea que tengo después de ese pequeño proyecto es tomarme el tiempo que me haga falta. Tampoco un año o dos, pero cierto tiempo para poder disfrutar de crear música. Yo creo que ya necesito un poco de tregua en ese sentido. Siempre he estado muy acelerada, intentando sacarme adelante y sobrevivir, aunque sigo en las mismas (risas). Pero eso, quiero darme la oportunidad de disfrutar del proceso y tengo ganas de ver que sale.

    Javi: Eso es lo mejor que puedes hacer. Yo siempre digo que saber cuándo parar un poco la rueda y tomarte el tiempo necesario para descansar si te lo pide el cuerpo, es mucho más importante que cualquier otro factor en toda tarea. 

    Sabah: Justo. Y al final, esto es una carrera a largo plazo. Si buscas algo que te llegue de la noche a la mañana te va a durar un día. Por eso, quiero tomarmelo con toda la filosofía del mundo. Para algo de desahogo que tengo en esta vida, que es la música…

    Javi: ¡Dí que sí! Siempre existe ese peligro, al convertir tu mayor pasión en trabajo, de perder la ilusión y lo más importante es saber equilibrar la balanza para no quemarse. Conocimientos como este son muy necesarios. Así que, por último, aprovechando también que, desde ese primer momento en que comenzaste en la música, todo el imaginario que has creado tanto en las propias canciones y su sonido, como alrededor de ellas, en tema videoclips, fotografía y diseño de portadas, tienen una apariencia altamente profesional, y eso no es lo más común de ver, te considero una buena candidata para dar un mensaje: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar ese primer paso?

    Sabah: En cuanto al tema de visuales, yo se que es algo que nos causa mucha impresión en general, porque nos respeta como artistas. A mí, lo que más me ha ayudado es darme cuenta de que, aunque no nos fijemos, todos estamos rodeados de muchos creativos y de mucha gente con muchísimo talento. La gente se centra en querer optar a peña que ya tenga cierta experiencia en la parte audiovisual o en la que sea. Pero lo más importante es, que cuando empiezas, te rodees de gente que también está empezando. Porque al final, la simbiosis y la confianza que se crea es increíble. A mí me ha pasado con mis amigas. Alma (@almakespiritu) y Vicky (@bb.icky), que son mis directoras creativas, con las que siempre trabajo a la par, nunca habían sido directoras. Nunca se habían puesto de cabeza en ningún tipo de proyecto.

    Sabah: De hecho, Alma me repetía setecientas veces que no quería dedicarse al mundo de los videoclips, que ella solo quería ser fotógrafa. Y de repente, preparando “NOOR”, como también iba sobre ellas, me dijo que ella cogía las riendas de todo. Que de ahí tenía que salir algo muy chulo, que teníamos que currarnoslo y que confiaba mucho. Y nada, la única condición que les puse fue que fuesen directoras. Les pilló un poco de sorpresa pero lo hicieron genial. También te digo que tengo la suerte de que son mis amigas y nos tenemos muchísimo cariño, y eso se nota mucho en los videoclips. Más allá del trabajo que ellas hacen, que por supuesto es increíble, todo es gracias al amor.

    Javi: Me parece, de verdad, uno de los mejores consejos que se han dado aquí. Como creativos, rodearos de gente que tenga los mismos sueños y ambiciones que vosotros. No hay mayor éxito qué trabajar, evolucionar y lograr tus metas en compañía de los que te rodean. Y para acabar, como recién licenciado en el ámbito audiovisual, cierro haciendo un llamamiento a toda aquella gente ya posicionada dentro de este mundillo, a la que se les ha olvidado que un día ellos también lo fueron: dad oportunidades. Hay mucha gente ahí fuera, con un talento increíble, a la cual ni siquiera se le ofrece la oportunidad de obtener la experiencia que se les demanda. A veces, ese pequeño empujoncito es el necesario para cambiar la historia.

    Fotografía de Javi (@villawithadot) y Sabah (@sabahkdo)
  • Dillom en La Riviera: sudor, pogos y la consagración de un icono argentino

    Dillom en La Riviera: sudor, pogos y la consagración de un icono argentino

    El pasado 18 de febrero Dillom comenzó el último tramo de su gira Por Cesárea: Irreversible en Madrid.

    El artista argentino de 25 años, se ha proclamado como uno de los artistas más importantes de la música latina contemporánea. Desde su debut, Post Mortem, se ha transformado, ha cruzado audiencias y ha experimentado con géneros hasta conseguir su punto clave. Por Cesárea es muestra de esto, y la gira de ya casi dos años que acompaña a este disco lo consolida.

    Hay algo poético en ver cómo un escenario se le queda pequeño a un artista para, dos años después, devorar uno con más del doble de capacidad. Si en 2024 Dillom congregaba en Madrid a alrededor de mil personas en la Sala But, en 2026 demostró que su fenómeno no conoce techo tocando en La Riviera, abarrotada hasta su límite de 2.500 personas.

    Fotografía por Alejandro Mora

    Desde horas antes de la apertura de puertas, los expatriados argentinos convirtieron la zona en una sucursal de Buenos Aires. El concierto no era solo una presentación musical, sino que era un punto de encuentro, una olla a presión esperando estallar.

    Cuando las luces se apagaron e «(Irreversible)» comenzó a sonar, la locura fue instantánea. Dillom saltó al escenario con «Coyote», seguida de «Piso 13». No hizo falta más para que el centro de La Riviera se partiera en dos, inaugurando el primero de incontables pogos (o moshpits) que no pararían en toda la noche. El concierto siguió con momentos de más introspección y teatralidad, pero igual de energéticos, con “Mi peor enemigo”, «Ola de suicidios» y «Rojo profundo».

    Dillom sabe cómo manejar a su público dirigiendo el caos con una de las audiencias más dedicadas que he vivido. Este espíritu rock es lo que lo aleja de los estereotipos clásicos del artista urbano, estallando esta energía con canciones como su colaboración con Pussy Riot y un cover de “Chinese Rocks» de The Heartbreakers, dejando claro sus raíces musicales.

    Fotografía por Alejandro Mora

    El tramo final del concierto fue una gran exhibición de su versatilidad y evolución. Desde el clásico «220» hasta «Ciudad de la paz», «Amigos nuevos» y “Reiki y yoga”, el público acompañó al argentino en un descenso emocional que preparaba el terreno para el gran cierre a manos de «Buenos tiempos”, un clímax de intensidad emocional y más pogos. Tras salir del escenario, “My Way” de Frank Sinatra despidió al público lleno de adrenalina, con calma y un momento casi cinemático.

    En una conversación que tuve con Dillom en 2024, cuando entonces empezaba la gira en España, confesaba que venía con «cero expectativas» para no decepcionarse. Lo que se vivió este 18 de febrero y semana posterior, fue la respuesta definitiva en fin de gira de un público que ya no solo lo conoce, sino que lo venera como el icono en el que se ha convertido.