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  • nusar3000 | «Para mí, la música es el sentido de la vida» «

    nusar3000 | «Para mí, la música es el sentido de la vida» «

    En Clave De Gë | PRINT EDITION

    Los inicios de nusar3000

    ¿Cuándo empezaste a producir?

    En mi caso fue a los 12 o 13 años. Escribía letras de canciones y en ese momento no había type beats. Me daba un montón de palo ponerme a cantar encima de las instrumentales de los artistas que ya habían sacado los temas, porque era muy complicado que fuese mejor. Entonces empecé a trastear y a samplear movidas de jazz, de funk, de no sé qué… A hacerme mis ritmos. A medida que fue avanzando, me empecé a sentir cada vez más cómodo hasta que ya la producción se terminó convirtiendo en el centro de mis canciones. Al principio, siempre había sido autoproduciéndome.

    La enciclopedia musical hecha persona

    Me dijeron que eras una enciclopedia de la música, que no hay tío que escuche más música que tú. Sabes de música para dar y regalar.

    A cada ritmo, su contexto.

    ¿Crees que hoy en día los productores cuidan el dar contexto a sus producciones?

    No sé hasta qué punto es un movimiento unificado eso de que los productores intenten contextualizar. Cada vez la música es más un mercado que un arte, más que nada por la forma en la que se comercializa la música y los fines que hay detrás a la hora de hacer música; ahora, cuando alguien empieza a hacer música, normalmente tiene unas expectativas económicas de poder vivir de ello. No sé hasta qué punto los productores, como movimiento global, lo están priorizando, pero sí creo que estamos en un momento en el que las personas de mi generación estamos empezando a abrazar nuestro legado cultural. En vez de intentar hacer lo que hacen en Estados Unidos, estamos intentando abrazar nuestra lengua y nuestras raíces. Para mí, ya que no soy un productor con una formación técnica, me guío de forma intuitiva. La producción tiene que ser el soporte de la voz y, para que la voz tenga contexto, tiene que ser la instrumental la que hable para que no tenga que contar una historia la voz. Con ‘3000’ intento que no haga falta hablar textualmente del mar Mediterráneo y mis raíces, sino que sea la propia música la que te transporte ahí, independientemente de lo que diga la letra.

    Un trabajo de lo más personal,

    ¿Crees que los productores cuidan que los discos en los que trabajan estén bien curados?

    Creo que la putada es que, hoy en día, los artistas grandes no trabajan con uno o dos productores, sino con un gran elenco de productores. Si no tienes realmente la inquietud como artista, más allá del productor, de intentar hacer un álbum que tenga sentido entre los temas, es difícil coordinar a 10 personas que viven en lugares diferentes para que construyan un sonido en conjunto sin que haya habido una sesión de estudio de por medio.

    Tú eres de trabajar con pocos artistas, ¿verdad?

    Desde el principio, yo he trabajado haciendo remixes en mi casa. Pero cuando hago una producción con un artista, lo que me mola es meterme en el estudio con él, fumarnos un cigarro, dar un paseo, compartir música, que me enseñe las cosas que le molan, cómo es el sonido que se imagina, qué quiere transmitir, en qué etapa de su vida está… Es un trabajo de colega. Un productor tiene que ser alguien que te conozca, no alguien que te imponga una movida o replique el trabajo de otro productor anterior. Si tengo una sesión con un artista, dedico una hora y media o dos horas… A veces me ha pasado que tenía una sesión de 6 horas y no hemos hecho un tema porque hemos estado compartiendo música y hablando de nuestra vida… Cuando yo estoy produciendo para un artista, intento comprender cuál es el imaginario y las cosas que le inspiran. Intento así unificarlo con mis referencias, mis influencias y el momento en el que estoy. También la bendición que tengo es que los que vienen a producir conmigo conocen mi sonido. Suele salir todo a la primera, a falta de un par de arreglos.

    Los objetivos subyacentes a la hora de hacer música.

    Si ves la música como una fuente de dinero, estás cometiendo un error, ¿no?

    Para mí, ganar dinero con la música tiene que ser una consecuencia, no la intención. Cuando amas lo que haces y tienes cariño por… Es lo mismo que ser zapatero o trabajar en cualquier oficio relacionado con la artesanía. Aunque haya un fin de poder no tener que trabajar en otra cosa para hacer lo que te gusta, creo que es necesario amar lo que haces. Y puede que, a la larga, eso te haga ganar dinero.

    Quieres decir que la meta no debería de ser el objetivo principal, más bien el camino que recorres hacia ella.

    Total. Además, en el camino es donde te conoces. Si yo tuviera el mismo objetivo que tenía cuando tenía 14 años, ahora mismo no estaría cumpliendo mi objetivo; estaría cumpliendo el objetivo de un niño. Entonces, como por el camino me voy descubriendo y me voy conociendo, el objetivo va cambiando. Por el camino descubro, aprendo, cambio… Al menos yo soy una persona que está en un continuo proceso de cambio.

    Y además te dota de personalidad, algo que siento que es importante en cuanto a la producción. Aquí cada vez hay productores más originales.

    Total. En España hay muy buenos productores como Nadddot, JAMBO o Nico Barán… Muy buenos productores que tienen reconocimiento internacional y que en España no han recibido el reconocimiento que merecen. Y luego también están todos los chavales que se autoproducen en España, como los de RusiaIDK, que son artistas.

    El caballero detrás de la malla de acero.

    Cuidas mucho el misterio, tanto musicalmente como físicamente, hasta el punto de hacerlo único.

    Qué guay. No sé, intento que mi música sea el centro de atención. La estética acompaña a la música. Por eso también está el tema de currar un traje carísimo o grabar un videoclip en Marruecos; la idea es que todo se centre en el arte. El anonimato es la forma en la que puedo mantener el arte más puro, sincero y leal a mí mismo. Es mejor hacer tu movida, hacer el arte de la mejor forma que puedas y sudar un poco de la fama, del ego que la rodea y del reconocimiento público.

    Muy cierto. Además, la fama corrompe mucho, siendo la música donde más.

    Sobre todo, a nivel de persona. Al final hasta el artista más artista es una persona vulnerable, sensible en cierta manera y con preocupaciones e inquietudes. Además, tienes la presión de tener que cumplir las expectativas de la gente.

    La música para nusar3000

    Y, por último, ¿qué es para ti la música?


    La entrevista en versión digital ya está disponible en nuestra web. La versión íntegra con fotos inéditas está en el print #001 de Calle52, disponible en el link en bio.

    Créditos

    Agradecimientos especiales

    @yabang.bcn · @wowconcept_ · @antoniobarroso9440

    Vestuario — Marcas presentes

    ONRUSH · JIL SANDER x PUMA · YABANG · JEAN PAUL GAULTIER · WOW CONCEPT · NIKE · ADIDAS · DOLCE & GABBANA · DSQUARED2 · KARLO MÓDENES · SENDRA · BOLTAD

  • Kendrick Lamar y SZA: una histórica cita a bordo de un Buick.

    Kendrick Lamar y SZA: una histórica cita a bordo de un Buick.

    El Buick Regal Grand National es un coche de la marca General Motors protagonista de algunos de los momentos más históricos de la historia estadounidense. El nombre de este automóvil se debe a Darrel Waltrip, bicampeón del campeonato Grand National de la NASCAR. También es el nombre de la histórica gira de Kendrick Lamar y SZA, que ha sido catalogada como la más taquillera de la historia. Cómo no, nosotros estuvimos ahí para contároslo.

    El pasado 30 de julio, Barcelona se preparaba para vivir una cita histórica, pues Kendrick Lamar y SZA tenían preparados una noche inolvidable para las más de 48.000 personas que albergaría el Estadio Olímpico Lluís Companys, ubicado en Montjuic.

    En nuestra subida al estadio, que nos tomaría unos 30 minutos desde Plaza de España, una odisea de fanes con entrada en pista corrían para poder convertirse en alguno de afortunados en ver a K.Dot y a SZA lo más cerca posible, pues las posiciones más adelantadas se cotizaban caras, y es que a falta de 3 horas para la apertura de puertas, la cola casi envolvía el estadio.

    5:00 PM. Tras unas cuantas horas de calor sofocante y un par de botellas de agua entre pecho y espalda, las puertas abrían. Una marabunta de fanes corrían a adjudicarse una plaza óptima para presenciar historia en directo. Obviamente, yo no iba a ser menos, pues logré posicionarme a dos pasitos del escenario. Unas cuantas horas más tarde comenzaría el calentamiento.

    A las 7:15 PM, Mustard se encargaría de poner el ambiente a tono. Con «Pure Water», daba comienzo a un DJ Set más que sobresaliente, que lograba hacer saltar, gritar y bailar a la muchedumbre con temas como «Get It Sexyy» de Sexyy Red, «Titi Me Preguntó» de Bad Bunny o «Don’t Like.1» de Pusha T, Ye y Chief Keef. Tampoco faltaron temas icónicos del californiano como «I Don’t Fuck With You» de Big Sean o «Show Me» de Kid Ink y Chris Brown.

    Ya puestos a puntos, llegaba la hora del verdadero show. Una cinemática que mostraba un Buick Grand National Regal GNX del 1987 con las revoluciones altísimas. Se hizo el silencio, pero este no dura mucho pues, como si de una voz se tratara, todo el estadio cantaba la introducción de «wacced out murals», interpretada por Deyra Barrera. El coche de la cinemática hacía presencia en el escenario en medio del humo, alterando el corazón de más de uno. A la que rompe la canción, Kendrick sale por la puerta del conductor, haciendo que el estadio se caiga abajo. Tras los aplausos del público y la desaparición del Buick, le seguirían temas como «squabble up», «King Kunta», «ELEMENT.» y «tv off», este último sin contar con la segunda parte del tema.

    Una vez finalizada esta introducción de infarto, se nos muestra una cinemática que daría introducción al segundo acto, donde volvería a aparecer el coche, esta vez cubierto de hojas y con SZA sentada sobre el capó. Tras cantar «30 for 30», SZA interpretó tres temazos como son «Love Galore», «Broken Clocks» y «The Weekend».

    Tras estos dos actos, SZA y Kendrick se turnarían hasta siete veces más para completar un set de 52 canciones.

    En el tercer acto, Kendrick decidió tomar la vía de la adrenalina. «Backseat Freestyle», «HUMBLE», «euphoria» o «Alright» pondrían a todo el estadio a saltar como si de un parque de trampolines se tratara, aunque el momento clave fue cuando sonó «family ties», el tema junto a Baby Keem. El estadio se convirtió en un autentico tsunami en el que olas de fanes azotaban la valla de seguridad a los gritos del verso de Baby Keem, formando imágenes que se han vuelto súper virales.

    «man at the garden» daba cierre a esta enérgica parte de Kendrick y nos sumergía de nuevo en la fauna y flora que envuelve a SZA. Con temas como «Scorsese Baby Daddy», «F2F» o «Low» conseguía cautivar al público mientras la artista vivía un proceso de metamorfosis en directo, acompañada por unas visuales de lo más inmersivas.

    De nuevo, ambos artistas coexistían en el escenario para ejecutar una de las más bonitas escenas de la noche. Dos enormes plataformas acercaban a los americanos a las estrellas para interpretar «All The Stars», consiguiendo que los flashes de los teléfonos del público se convirtieran en una constelación que nada tiene que envidiar a la Vía Lactea.

    Pasado el ecuador, Kendrick volvería a tomar el control del escenario en la que, para mí, fue una de las mejores partes del concierto; tanto que hasta me quedé sin voz. «Like That» encendió el estadio, «DNA» levantó a la gente de las gradas de sus asientos, «GOOD CREDIT» abrió las puertas del mismísimo manicomio y «Count Me Out» hizo que a más de uno se le saltara una lagrimilla; una montaña rusa de emociones. Además, «Good Kid Maad City» daba cierre al acto con «Bitch, Don’t Kill My Vibe», «Money Trees» y «Poetic Justice».

    Nos dirigimos a la parte final de esta velada histórica. Para este séptimo acto, SZA realizaría su última aparición en solitario de la noche con sus temas más conocidos. Con «Snooze», «Kill Bill», «Good Days», «Open Arms» y «Nobody Gets Me», el corazón de más de uno se ablandaba y los sentimientos salían a flor de piel, yendo en consonancia con la florida escenografía escogida por la cantante de Missouri. Con «Kiss Me More» y «Rich Baby Daddy», SZA cerraba su acto poniendo a mover el culo a todo el allí presente, siendo así un broche bestial para su actuación en solitario.

    Para el octavo acto, llegaba el momento que más de uno estaba esperando. Como si de un ejercito de espartanos se tratara, con cuchillo en boca y sed de sangre en las venas, 48.001 personas se disponían a vociferar el himno de una batalla que cierto canadiense no querría volver a vivir. «Not Like Us», el diss track que cuenta con un billón y medio de reproducciones en Spotify, hacía retumbar la capital catalana, haciendo papeletas para que el canadiense se reafirme más en no pisar España.

    Y tras la tormenta, llega la calma. «luther» y «gloria» reuniría por última vez sobre el escenario del Lluís Companys a ambos artistas, que recibirían una enorme ovación por parte de un público más que entregado. Con un «te amo» de SZA en un casi perfecto español, los artistas se montaban en el coche y desaparecían del escenario, poniendo rumbo a su próxima fecha sobre el continente europeo.

    Nada más salir del concierto tuve dos cosas claras: que lo que había vivido aquella tarde era una cita irrepetible que quedará para siempre guardada en mi retina y que, junto al concierto de Travis Scott, era de los mejores conciertos a los que he asistido; no solo por los artistas que daban el concierto, sino por la energía transmitida tanto por parte del público como por parte de elementos externos a la propia figura de los artistas. Y esa energía no solo la sentí yo, pues no fueron necesarias muchas horas para que esta se transmitiera a demás países.

    Creo que siempre volvemos al mismo dilema, pero creo que esta cita ha sido un golpe sobre la mesa a nivel internacional. La energía que entregaba el público de España era sobrenatural, muy cercana a la de cualquier show celebrado en Estados Unidos, y esta era intercambiada sin pérdida alguna por parte de ambos artistas. Este concierto es esa señal de humo que necesitan los artistas extranjeros para dar conciertos de tal magnitud sobre suelo español. Kendrick y SZA no solo han venido a España a escribir un capítulo histórico en el libro de artistas que han pasado por nuestro país, han venido a dar a conocer al mundo que los españoles estamos ansiosos por más eventos de este tipo. Es el acelerón que necesitábamos, y no hay mejor acelerón que el que está en manos de pilotos experimentados.

  • Kas Rules | «En Clave De Gë» EP.10

    Kas Rules | «En Clave De Gë» EP.10

    ¿Sabías que el ruido violeta es uno de los sonidos que más energía desprende en altas frecuencias? Te preguntarás: ¿qué tiene que ver con nuestro invitado de hoy? En este nuevo episodio nos acompaña Kas Rules, el productor malagueño que viene a hacer más ruido que nadie con su último proyecto tintado de morado: «RUIDO en la casa».

    Antes de nada: ¿cómo estás? ¿Cómo se ha dado la mañana?

    Bien, tío. Ayer fui con mi padre a hacer una excursión y todo el rollo. Me acosté pronto y me he despertado con todas las pilas.

    Bueno, cuéntanos un poquito: ¿Quién es Kas Rules?

    Lo típico que siempre digo: DJ y productor de Space Hammu, que es por lo que más me conoce todo el mundo. Aunque cada vez esté tirando más a mi carrera en solitario, nunca olvido a mi grupo.

    Tengo entendido que empezaste como DJ a los 19 años en Málaga. ¿Cómo te topaste con la producción?

    Todos mis colegas hacían música: Carri (Carrión), Saske, el Sopas (Delaossa), Easy… Yo no hacía música; sabía mucho de música, pero no cómo se hacían las cosas. La primera maqueta que me enseñó Carrión me hizo preguntarme: ¿cómo es que esto suena tan bien? ¿Cómo se hace? Me dijo que fuera al estudio, con Jota. Empecé a ir a sus sesiones para enterarme cómo se hacían las cosas. Yo no sabía ni que existía un grado de sonido y tal; yo iba a estudiar educación física. Como no sabía que hacer, Jota me dijo que me metiera en sonido, que era lo mío y tal. Me enseñó la escuela, me encantó y le caí de una. También me compré una pareja de platos y comencé a scratchear. Así fue como me metí a colaborar en discos de mis colegas, con el tema de scratches y demás. Luego con lo del grado de sonido, empecé a grabarles los temas. Además, una crucecita que tenía es que ellos hacían mucha música, pero nunca sacaban nada. Lo de tener música guardada sin más en el disco duro me mataba. Entonces era como “vamos a grabar y a sacar música”.

    Y tu primer ordenador, ¿cómo lo conseguiste?

    Ya lo sabes, ¿no? (Risas) Fue un ordenador que robaron unos colegas en un colegio y me lo vendieron por dos duros. Ese fue el ordenador que tuve hasta tener mi primer Mac.

    Bueno, tirar ha tirado, que es lo importante (risas). Vamos a hablar un poquito acerca de tus influencias y referencias. Cuéntame un poco qué es lo que más escuchas y de lo que bebes.

    Escucho de todo, tío; no me cierro a nada. Si tengo una sesión de DJ, me tiro una semana escuchando SoundCloud para escoger remixes guapos o temas poco conocidos cañeros que me gustan mucho de dub, breakbeat o grime. Lo que más escucho, aparte de rap, que lo escucho por naturaleza, escucho mucho neosoul. También escucho mucha música tranquilita, para estar tranquilito en casa y calmar los nervios.

    ¿Algún disco o canción que tengas ahora en bucle?

    Ahora estoy escuchando mucho rap de Memphis. Estoy ahora mucho con Key Glock, con “Glockaveli”. Y bueno, el de Redman… No sé cuántos años tiene, tendrá 50 y tantos ya, pero ha sacado un disco de 32 temas que está brutal. Es rap noventero que me lleva de vuelta a la infancia, y aun así sigue sonando fresco. No sé, escucho un poco de todo. Spotify te va sacando cosas ahí…

    Sí, la verdad que el algoritmo de Spotify es bastante feo.

    Así que me haya guardado, el último disco que tengo es el de Key Glock.

    A mí hace poco también me dio por un disco de Key Glock, el de “Glockhoma”. Salió creo hace dos discos antes de “Glockaveli”.

    Puede ser, yo soy muy malo para las fechas de los discos (risas).

    Yo igual, soy horrible. Pero bueno, que me dio también por Key Glock.

    Esto va por épocas.

    Pasemos a hablar sobre el estudio y el proceso creativo. ¿Cómo es el día a día en el estudio de Kas Rules?

    ¿Con gente en el estudio o solo en mi casa? (Risas).

    Cuéntame sobre las dos.

    Mira, precisamente de Rico Rosa aprendí lo siguiente. Él me dijo una vez: “tío, yo no tengo bases en el ordenador. No hago bases en mi casa. Quedo directamente con la persona y hago la instrumental”. Me agencié eso. Si me pongo a hacer instrumentales en mi casa solo, probablemente se queden ahí. En cambio, si hago la instrumental con alguien que forma parte del proceso creativo, seguro que sale algo. De hecho, por eso nació “RUIDO en la casa”. Cuando me junto con alguien en el estudio, nos sentamos y vemos cómo nos sentimos, lo que está escuchando últimamente o qué vibra tenemos. Luego, en mi casa, normalmente suelo hacer cosas de mezcla y masterización.

    Me han contado que, cuando grabas rap, la primera toma siempre es buena.

    No siempre, pero suele ser la más pura. La que te sale sin leer, que te la tiras del tirón y tal. Luego le metes algunos cambios y eso hace que pierda la esencia. A lo mejor no es la primera toma, pero si el primer día, cuando lo tienes fresco. Cuando vuelves a grabarla en el estudio, puedes perder la esencia. En rap, lo directo es lo mejor.

    Y la otra cosilla, ¿cómo llevas la postura en el estudio? Te estiras mucho, ¿no?

    Porque estoy siempre así, ¿no? ¿De dónde sacas estas cosas, hermano? (Risas)

    A mí me pasa igual, eh (risas).

    Tío, voy en el coche o estoy en el ordenador, empiezo aquí arriba y termino con el teclado aquí arriba y yo abajo tiradísimo.

    El cámara y yo, que estudiamos teleco, estamos todo el día en la silla y se nos queda una chepa horrible.

    Además, yo me lo noto. La corrijo, pero al ratillo ya estoy de nuevo con mala postura (risas).

    Otro detallito que quería comentarte es tu cuenta de SoundCloud.

    Está muy parado el SoundCloud, eh.

    Me encontré tres playlists: una sobre acapellas, una de samples y una de beats que está vacía.

    El SoundCloud lo tengo de hace un puñado de tiempo. Subía ritmos que ya no me representan nada, entonces los he quitado. También tengo muchas listas de reproducción, lo que pasa es que están privadas. No me acordaba de esas dos playlists. Las voy a dejar (risas).

    Es que es curiosísimo, en la de acapellas tienes por ejemplo la de “Mucho”, de Bejo. Supongo que es para cuando pinchas y todo el rollo.

    De hecho, tengo un remix de ese tema. Cuando hago una instrumental, muchas veces meto un acapella, para ver cómo queda. A veces, quedan remixes súper guapos. Normalmente tiro de YouTube, supongo que esa carpeta estará casi vacía.

    Sí, tiene seis o siete, no muchas.

    Por eso mismo no las tengo públicas. Las tengo ahí pero no es una lista guapa y estructurada. Tú imagínate quien se meta a mi cuenta a ver que tengo, va a ver que son una mierda (risas).

    Aun así, tienes muchísimos reposts de remixes.

    Esos son los que me descargo y uso en las sesiones. Los voy metiendo en una lista y, cuando tengo una sesión, miro dónde me he quedado y los empiezo a descargar.

    Qué pasada. Entonces, ¿haces las sesiones basándote en lo que tienes en SoundCloud?

    Claro, es cuando busco música nueva. Tengo también un programa para descargar playlists de Spotify.

    ¿Tienes un programa que descarga playlists de Spotify? Luego me lo pasas, porque llevo toda la vida buscando como un tonto una página para descargar playlists de Spotify.

    TuneFab se llama.

    Hablemos de tu catálogo. Tienes muchísimos discos: desde discos conjuntos con otros artistas a discos en solitario como “BLOCKCHAIN” o “RUIDO en la casa”, tu próxima mixtape. ¿Cuál ha sido el más complicado de hacer? ¿Cómo se han dado tanto “BLOCKCHAIN” como “RUIDO en la casa”?

    La más complicada ha sido “RUIDO en la casa”. El despliegue de todo, apostar por ello y ver cómo sale todo, coordinar a la gente para esos días y demás es complicado. Sobre “BLOCKCHAIN”, nació de que… Desde que llegué a Madrid, he hecho mucha música. Alguna ha salido por un lado, otra no ha salido directamente y otra ha salido en forma de singles, pero sentía que estaban perdiendo fuerza, sin sentido alguno. Con Sac, mi mánager, pensamos en darle un concepto a la música que queríamos sacar. Dividimos los temas que teníamos en diferentes géneros. Los temas de rap, pensamos cómo sacarlos. Se me ocurrió lo de “BLOCKCHAIN” por el rollo de que cada uno…

    Como cada uno es de un barrio, ¿no?

    Claro es como la unión de los diferentes sitios. También por el rollo de las criptomonedas y porque bueno, bloque es un término muy rapero, de calle y barrio. Hicimos la música y luego le asignamos un concepto. Con “RUIDO en la casa” ocurrió al revés, llevamos dándole muchas vueltas a ello.

    «No fue pensar el concepto y luego hacer algo. Lo hicimos al revés«

    Kas Rules sobre el proceso la concepción de «RUIDO en la casa».

    Vamos a profundizar un poco en el concepto de “RUIDO en la casa”. ¿Qué es “RUIDO en la casa”?

    Pues hacer ruido en la casa, hermano (risas). Meterse veinte días a hacer música. También nace de cómo nació el disco de “Hammu Nation”. Nos encerramos cinco días en una casa y concentramos toda nuestra energía en hacer música. Es algo que se hace mucho. Algunos raperos y todo el rollo, hacen campamentos en los que hacen música y demás. No es lo mismo que estés en casa con tu familia y luego vayas al estudio a estar encerrado en el estudio todo el día. Quería hacer eso, trayendo cada dos por tres a gente nueva. Hacía falta una casa, con sus dormitorios y demás. Al principio íbamos a alquilar una casa y montar en ella el estudio, pero tuvimos la suerte de que fuimos a un estudio con alojamiento.

    ¿Ha sido complicado coordinar todo?

    Ha sido complicado, pero gracias al equipo que he tenido detrás: a All Nighters, a Las Candelas; que han sido las community managers, a Sac y a todo el mundo que ha estado echando una mano. Sin ellos no podría haberlo hecho, ni de coña. Han coordinado a todos los cantantes, han cerrado los tratos, han buscado el sitio, la gente que venía con las comidas y demás, para que haya un poco de movimiento y que no sea aburrido… Porque bueno, tú te vas veinte días y el proceso de estar en el estudio es tedioso hasta llegar al punto de lucidez. Estoy muy contento, al final ha salido todo bastante guapo.

    ¿Qué es lo que más has disfrutado de esta convivencia?

    Que cada dos días había alguien distinto. Me despertaba y no sabía que iba a pasar hoy. Todo era un “a ver qué pasa”. El ir sin expectativas también estaba bien: a lo mejor alguien venía con la idea de hacer un reggaetón y terminaba haciendo un trap oscuro. El crear la música y el estar en el estudio me flipa. He estado muy a gusto, y creo que se ve en los videos que estoy en mi hábitat.

    ¿De dónde viene la idea de grabar lo que pasaba durante el día?

    El propósito inicial era poner a grabar tres o cuatro cámaras todo el día, pero no tengo medios para eso. Contratamos dos cámaras que estaban atentos a los momentos interesantes y cuando llegaba la gente para ponerse a grabar. El propósito era mostrar el proceso de creación de un tema de cero, mostrando tanto las cosas buenas como las malas; aunque ha habido pocas malas.

    Mejor si no hay cosas malas.

    También queríamos mostrar al público los momentos de debilidad de los artistas. Por ejemplo, Bon Calso se puso malo y hubo un momento en el que a Faenna no le salía un estribillo.

    En uno de los episodios, WE$T DUBAI estaba súper frustrado grabando cinco o seis veces la misma toma.

    Dubai es un espectáculo viéndolo grabar. Es lo más rockstar que he visto en mi vida; un trapero auténtico. Se pone a improvisar todo el rato en el micro. Su frustración venía de querer decir algo y no saber cómo decirlo. Cuando salía, alegría y a la siguiente barra. En media hora tenía hecho el tema.

    Hay que mostrar que no siempre salen las cosas, aunque sean muy buenos. Todo el mundo tiene sus más y sus menos.

    Kas Rules sobre «RUIDO en la casa» y la búsqueda de mostrar a los artistas tal y como son.

    Se ven cosas muy curiosas. Para quien no lo haya visto, “RUIDO en la casa” es una pasada. Ves bien cómo los artistas hacen las cosas y la sinergia con el productor. De hecho, en el episodio de l0rna me hizo mucha gracia cuando estaba tirada en el suelo grabando. ¿No te pareció raro?

    Sí, pero cada uno tiene sus locuras. La l0rna es otra loca en el estudio. De hecho, se ve que ese día no tenía el día y no le salía nada, pero l0rna te monta un tema en cinco minutos. No sé qué sería, pero ese día no salió.

    Por los episodios ha pasado mucha gente, incluso algunos que no están en el tracklist de la cinta. ¿Quién te habría gustado que estuviera en el tracklist?

    En un principio, la lista que hicimos hace dos años era muy distinta a los que realmente han venido. Te voy a decir cuatro nombres, pero no quiero darte muchos nombres porque espero que vengan a la próxima edición. Cocco Lexa me habría gustado que hubiera venido, aunque tenga un tema en la cinta. Peke y Ergo también me habría gustado, pero Ergo está ahora haciendo su disco. Y luego, también me gustaría que viniera gente más alejada del rap. Me gustaría que viniera gente como La Plazuela o Pepe y Vizio.

    Pepe y Vizio con su último disco han traído un sonido muy alejado del rap. Estaría muy curioso.

    Es flamenquito y tal. Me gustaría tener guitarras e instrumentos más puros. Hemos utilizados muchos instrumentos en el estudio, como guitarras, baterías y pianos, pero me gustaría tirar más de ellos.

    ¿Para cuándo tienes pensada la siguiente edición? ¿Para el año que viene justo o cuándo, más o menos?

    Justo en un año no, la verdad. Una de las cosas negativas es que nos pilló en un mes lleno de lluvia (risas). La casa estaba guapa, con piscina para hacer una barbacoíta y estar guay. A lo mejor para primavera o verano estaría más guapos. Tampoco quiero hacer planes, que tengo más proyectos que terminar. Quiero ir pasito a pasito y, cuando se vayan haciendo otras cosas, ya pensamos en las siguientes.

    Quería comentarte también sobre “Home Studio”, el formato que está haciendo La Mano De Oro. Parece que trata de emular lo que estás haciendo tú, aunque luce más como un reality, cosa que no es muy de mi rollo. ¿Cómo lo ves?

    Mi idea en un principio era hacer un “Gran Hermano”, algo parecido a lo que ha hecho él. Por medios y por cómo se han dado las circunstancias, al final ha salido de esta forma. Viéndole el lado positivo, estoy muy contento, porque está más enfocado a la música que al salseo, que es lo que realmente me interesa. La parte del cotilleo atrae a la gente, pero lo que me interesa mostrar realmente es lo que estoy haciendo profesionalmente. Me parece guapo lo que ha hecho, me parecen bien este tipo de formatos. Esto es como si uno abre una zapatería y otra persona abre otra en la misma calle, no soy el típico que piensa que es competencia ni nada del estilo. Esto va a hacer que crezca la movida y que más tarde aparezcan más, incluso más grandes. Si se pone un Ibai a hacer cosas de estas, imagínate.

    ¿Te arrepientes de no haberlo hecho con cámaras grabando todo el día?

    No es que me arrepienta, es que no he podido.

    ¿Y en el caso de haber podido?

    Me hubiera gustado tener más cámaras. Se han perdido momentos bastante guapos de creación y de risas. Para el año que viene quiero tener cámaras grabando todo el rato. Otra cosa que también quiero hacer es que la convivencia fuera más real. Allí teníamos una persona que nos hacía la comida y teníamos el desayuno incluido, pero me gustaría que nosotros tuviéramos que hacernos la comida, que si el desayuno y tal; que sea más en familia.

    Ahora vamos a coger y vamos a ir al otro lado de la tienda a hacer diggin’, a mirar vinilos.

    (Nos levantamos y vamos a la parte donde están los vinilos)

    ¿Por dónde quieres empezar? ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?

    Antes he mirado un poquito y he visto este. La portada es increíble. Wasabi Cru, no sé si es de aquí de Andalucía, pero tiene pinta de ser de Málaga, seguro (risas).

    Tú jodes mucho con el funk, ¿verdad?

    Al principio más. Bueno, tú sabes, en el rap se samplea mucho funk, sobre todo en el rap noventero. De aquí sacas alguna cosilla.

    Yo no escucho mucho funk, le doy más al rap. Si no me equivoco, los vinilos en español están por aquí. Hay cosas en español, por ejemplo, de Califato ¾. Hay vinilos muy guapos, los más chiquitillos son una pasada.

    Yo me los suelo pillar de siete pulgadas que venden en los rastros, porque son singles y de ahí sacas samplazos super guapos. Además, como están a 45 rpm, lo pones a 33 rpm y es otro tema. Está todo lento y sacas cosas guapas.

    Sí como hacen los americanos. Bueno, por aquí detrás está están los de rap.

    (Kas coge “Maxinquaye”, de Tricky)

    Mira, de este disco de Tricky, de “Aftermath”, saqué el sample de un tema de “Hammu Nation”.

    (Le traen a Kas unos cuantos vinilos de siete pulgadas de Califato ¾)

    Qué guapas están las portadas de Califato. Aquí hay más vinilos que tengo, como el de “The Score” de The Fugees; pero 45 euros por un vinilo me da dolor de barriga.

    El último que me he comprado… Bueno, que me han regalado, es “Hitler Wears Hermes 8”, la cara B. Me ha comprado mi novia una versión de Japón súper rara. Tiene una portada súper guapa.

    Esta gente tiene diseños súper guapos. Además, tienen mucha música. Tienen una discografía tan larga que me termino haciendo un lío.

    La discografía más larga que me he escuchado es la de Gucci Mane. Además, tiene portadas loquísimas. Bueno, otra cosita que te iba a preguntar: ¿qué es La Fábrica?

    La Fábrica fue el estudio del Jota, de J. Moods. Cuando me metí en sonido, él se fue a Londres a currar. Yo seguí haciendo música en mi cuarto. Como no tenía nombre ni nada, le puse La Fabrica II. Cuando vino de Londres, todo estaba mucho más consolidado. Montamos La Fábrica en un local en El Palo y ahí es donde nació Space Hammu. Era el punto de encuentro de todos los raperos de la zona este de Málaga. Para agrupar todas las subidas de los artistas, hicimos un canal en el que subíamos todos los temas. Después, creamos otro canal en los que solo subíamos temas de Space Hammu.

    Y sobre las “Studio Sessions”, ¿qué me puedes contar?

    Fue un intento de serie de videos y todo el rollo. Creo que solo llegamos a hacer dos.

    De hecho, hicisteis “So Far” y “No Diggity”, que era de Easy con otro nombre.

    ¿”So Far” de quién era?

    No tengo ni idea, pero la otra me llamó la curiosidad porque entré y dije “este chaval me suena”. Luego en un comentario salía su nombre, que enlazaba con otro canal. También tengo aquí algo sobre Skill Leaders. ¿Qué es eso?

    Es lo que tengo tatuado. Es el primer grupo que conformábamos Delaossa, Easy, Moreno, Laps y yo. Ahí estaba aprendiendo todavía de Lapy, a ver cómo hacía las cosas.

    Fue hace ya mucho, hace ya más de diez años.

    En 2012 fue el primer disco y creo que en 2014 fue el último. En Spotify está uno de esos discos y bueno, sigo escuchando música de esos proyectos. El primero está increíble, pero es un rap muy antiguo y de maqueta.

    Hombre, pero eso está guapo.

    Hombre, es gamberrillo, pero ya a mi edad no me representa.

    ¿Cuántos años tienes?

    Voy a cumplir los 34 en julio.

    Macho, tú sabes mucho de música, tienes mucho recorrido.

    Hermano, los chavales ahora saben mucho de música. Me entero más por la gente que por lo que investigo.

    Aquí detrás, tenemos más vinilos. Vamos a pasar a verlos.

    Están guapos, pero yo prefiero los vinilos de segunda mano. (Coge un disco de Neil Diamond). De Neil Diamond se samplea una locura. De un disco de Neil Diamond, saqué el sample de un tema de “Tramontana”, con Saske.

    ¿Tú has sampleado mucho?

    Antes más. Como antes tiraba tenía el vinilo siempre puesto y choppeaba y sampleaba con eso. Ahora tiro más de Splice, no para todo el sample completo, pero sí para trocearlo o coger algo que me llame la atención. Sampleo mucho a ordenador.

    ¿Cuáles son los plug-ins que más utilizas?

    Pues el Serum la verdad que lo machaco bastante. Uso algunas cosillas del Kontakt. Por ejemplo, para los bajos de rap utilizo el Rickenbacker Bass. También uso el Arturia Analog Lab y tiro mucho de preset de filtros que hacen muchas cosas guapas. Utilizo un piano eléctrico de Spitfire Labs y el Sky Keys, que ha salido hace poco y lo utilizo también bastante.

    Ostia, utilizas muchos.

    Lo justo. Utilizo muchos filtros y demás para modificar sonidos.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Te voy a hacer tres preguntas. Iban a ser cuatro, pero Saske está liadísimo. No pasa nada, es normal. La primera viene de Rico: ¿cuántos temas de Disney te has escuchado en los afters?

    No tiene sentido (risas). No sé, no me he escuchado ninguno. A lo mejor un Peter Pan o algo de eso.

    Luego le tiras de las orejas (risas). Pasamos a las dos últimas: ¿qué es para ti la música?

    Mi vida, prácticamente. Es lo que me calma, mi droga. De hecho, una cosa que siempre digo es que mi droga es la música. Si la música es buena, si está fuerte porque tiene que estar fuerte o lo que sea… Es lo que me altera el estado de ánimo, ya sea para calmarme o para alterarme. Es lo que regula mis emociones. Si hay música que no me gusta nada o que es estridente, estoy de mala ostia. Les digo “baja eso, tío”. Me pone malo.

    Y, por último, ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Esta es bonita, eh (risas). No te voy a algo técnico sobre mi música, yo creo que va más allá de eso. Creo que la energía que hay en el estudio creando los temas es lo que caracteriza a mi música; incluso cuando no hago música. Sé que, cuando estoy en el estudio con alguien, doy una energía o un algo que hace que gire y tenga algo. Creo que va más de la energía y de lo que se transmite. Por eso he querido hacer RUIDO, porque cuando voy al estudio salen las cosas y demás. He querido que vengan productores porque, cuando estoy trabajando con otros productores y artistas, aprendemos los unos de los otros. Esa energía me gusta.

    Una más: ¿vamos a ver gira de Kas Rules con “RUIDO en la casa”?

    Gira de RUIDO como tal, no. Aun así, van a haber más Hologram y DJ sets, enfocados al estilo de lo que hacemos en Hologram.

  • Rico Rosa | «En Clave De Gë» EP.9

    Rico Rosa | «En Clave De Gë» EP.9

    «Baby Driver» es una película del 2017 que cuenta con Baby como protagonista, un chico experto en huidas que utiliza la música para concentrarse mientras conduce. El productor que nos acompaña hoy y Baby no tienen nada que envidiarle el uno al otro, pues ambos llevan muy bien eso de llevar música puesta cuando se dan a la fuga. En este nuevo episodio, al volante, Rico Rosa.

    Antes de nada, ¿cómo estás? Eso lo primero. ¿Os ha dado tiempo a ver algo de Granada?

    Es la cuarta vez que vengo y nunca me da tiempo a ver nada. He llegado hace nada, me he dado una ducha y ahora a pinchar y a dormir (risas).

    Bueno, para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Rico Rosa?

    Soy Paul, Rico Rosa, productor y DJ un poco loco y poco más. Prefiero que hable mi música antes que yo casi, en verdad (risas).

    Y tanto que habla: entre las sesiones de Fugitivo y producciones para artistas como Albany, l0rna o Metrika, entre otros, tu catálogo habla por sí solo. Antes de entrar en materia, cuéntanos un poco cómo empezaste en el mundo de la música y demás.

    Desde pequeñito ya empecé con la música, por mis padres, mi abuelo y demás; siempre he tenido esa inquietud. Con 10 años ya estaba aprendiendo y a los 15 ya estaba pinchando en salas.

    Si no me equivoco, tu primera sesión fue en Brasil.

    La primera sesión que tuve fue en Brasil, ya que mi madre es de allí. Estuve viviendo allí una temporada y ya luego volví a Bilbao, de donde soy.

    Por mera curiosidad: ¿qué diferencia hay entre las discotecas de Brasil y las que aquí?

    Ahora mismo no te sabría decir. Era muy joven y no tenía bagaje ni la experiencia suficiente. Disfrutaba de los temas que me molaban y ya. Le tengo mucho cariño.

    Luego más tarde recuperaremos el tema de las sesiones, tienes cosas interesantes. Hablemos un poco sobre tus influencias. ¿Qué te inspira a la hora de hacer música?

    Lo que escucho y lo que hago no tiene mucho que ver. Escucho mucha música de los 90 para abajo, mucha salsa, rock, flamenco… Últimamente también escucho música en euskera. También escucho música brasileña, obviamente. Y bueno, mucha música del este: de Alemania, de Holanda, de Italia… Estoy escuchando mucho la movida urbana de allí. Es bastante afro en general, aunque pueda parecer que hacen ritmos súper oscuros y demás.

    Si tuvieras que decir un par de artistas que ahora mismo estés quemando, ¿cuáles serían?

    Yassin me mola mucho, es un artista alemán durísimo. Es de los que más he quemado esta temporada. Y luego muchos artistas brasileños, pero ahora no me acuerdo de sus nombres porque todos son MC no sé qué (risas).

    Si te soy sincero, cuando vi que venías de Brasil y demás, supuse que escuchabas música brasileña. A mí me parece una pasada. Además, los productores la integráis muy bien.

    Los primeros temas que saqué eran funk brasileño, aunque luego me perdí un poco y me metí a movidas más oscuras. Ahora estoy intentando reconectar con mis raíces.

    ¿Las subías a SoundCloud?

    Están es Spotify.

    Es que miré en SoundCloud por si tenías algún tema y no encontré nada, está vacío. ¿Cómo así?

    El SoundCloud lo quiero usar para subir sesiones o remixes que hago que no puedo subir a Spotify porque bueno, al final es bastante ilegal que digamos (risas). Ahora estoy preparando remixes para ir tirándolos poco a poco, para dar algo de contenido para los DJs.

    Sobre los remixes, estuve hablando con Ergo Pro y me comentó una cosa muy curiosa. Cuando estabais haciendo su sesión, al parecer hiciste no sé cuántos remixes de la música de Ergo.

    Mira, hay un remix del tema de ‘Ebay’ que solo está en los casetes que se pusieron como merchandising. Solo lo puede escuchar esa peña (risas). Y luego, sobre la sesión de Fugitivo… ¿Sabes cuál es la movida? Cada cierto tiempo me canso de los Fugitivos, pero como quiero seguir pinchándolas, les hago un remix. Los produzco de nuevo desde cero para poder pincharlas (risas).

    Pasemos a hablar sobre las sesiones de Fugitivo. Brocki me comentó que la estética de Fugitivo es muy oscura en comparación a los demás temas que produces. Cuéntame un poco sobre todo lo que rodea Fugitivo.

    Estábamos un día en el estudio, mi mánager y yo, un poco de pedo, y la idea de Fugitivo era para poder subir aquellos temas de los que no quisiéramos hacer un videoclip, pero tampoco queríamos subirlos con una cover. Poco a poco fue creándose su universo y ha terminado siendo lo que es. Al principio iba a ser algo terciario, sin darle mucha importancia.

    Y ahora tiene tres temporadas (risas).

    Ya ves (risas).

    Sobre la estética, es muy curioso el ambiente en el que te envuelven las bases, que son muy oscuras y demás. No sé si es algo intencionado o similar.

    Todo lo que hago es bastante oscurillo. Sí que es verdad que en mis dos primeras temporadas todavía no había reconectado tanto con mis raíces, entonces tiraba mucho por todos lados. No sé si fue desde el de Metrika o el de Lua, pero, aunque hay más sesiones en las que lo consigo, consigo ese empaque y se nota que es mi sonido puro.

    En cuanto al sonido y el proceso creativo, me han comentado que eres mucho de hacer sin decir, que se te ocurre una idea la haces y luego, si es necesario, lo deshaces.

    Las instrumentales las hago en el estudio directamente con el artista. Intento probar todo lo que pueda y muchas veces juego a lo callado. Grabo las voces y demás, les paso una demo y, después de descansar el oído, les entrego el tema completo con los arreglos y todas las movidas sin decirles nada. Así son menos reacios a decirme que no les mola algo, por miedo a probar algo que se salga de su movida. Generalmente, voy mucho a mi bola.

    Lo de hacer las cosas a tu bola me parece interesante. El no dar tiempo de reacción, el correr ese riesgo me parece curioso. ¿Crees que lo productores toman más o menos riesgos?

    Depende, sobre todo con la movida actual entre ser productor o beatmaker. Hay más beatmakers que productores, que saben dirigir mejor el rollo de los arreglos o llevar una canción a su punto máximo. También depende de si quieres llevar la canción o el proyecto a otro nivel, o simplemente trabajar bajo el paraguas de alguien y ser un mecenas.

    Ahora han aparecido un montón de ramas: que si el beatmaker, el loopmaker o demás ámbitos especializados. Hay mucha diversidad de categorías dentro de la producción.

    Tampoco tanto. Quizás los productores somos los que más las diferenciamos, que igual estamos en proyectos un pelín más grandes. Creo que también hay mucho ego por debajo. Pero lo dicho, tampoco noto mucho la diferencia entre unos y otros.

    Te lo decía porque hace poquito estuve hablando con Saox y el me diferenciaba entre loopmakers, beatmakers y demás.

    Es que hay mucha gente que, al final, está en su casa, crea melodías y se las manda a beatmakers o a otros productores. No todos los productores tienen que saber componer. Lo importante es saber dirigir un proyecto, sobre todo. Pero sí, hay mucha gente que está encerrada en su casa, se pone a hacer melodías y las manda a otros productores.

    ¿Tú dónde te desenvuelves mejor? ¿Con loops, haciendo beats directamente o cómo?

    Todo de cero, tío. En el estudio con el artista, que si no, soy muy vago. Soy muy vago, aunque en casa hago alguna idea de vez en cuando.

    «Prefiero juntarme con el artista y tener ese momento de creación»

    Rico Rosa sobre su proceso creativo.

    Sobre juntarte con los artistas: ¿Cómo buscas los juntes y demás?

    A ver, obviamente consumo su movida y demás. Y nada, les escribo, les digo un día de quedar, nos vemos y hablamos un rato, nos ponemos a escuchar referencias y poco más. Si sale algo genial, y si no sale nada, no pasa nada.

    Si no sale nada, al menos te llevas el ratillo.

    Nunca me ha pasado que no salga nada, es bastante raro. Pero bueno, todo es súper orgánico.

    ¿Has podido juntarte con Dano todavía o no? (Risas).

    No, todavía no (risas). Me molaría juntarme con él en el estudio, creo que es un tío con el que aprendería mucho.

    ¿Cómo encaminarías una sesión con él? Hazme un boceto del beat que le harías.

    Es que no lo sé, tío. Dano igual te viene con una paranoia y luego con otra. Me parece un tío con un mundo interior grande (risas). No sé por dónde tiraría.

    Y la otra, ¿la sesión de LaBlackie? ¿Cuándo sale?

    Rico se dirige a su mánager, Sac Barrios.

    R: Sac, ¿hablamos del próximo?

    S: ¿Cuándo sale esto?

    No sé, creo que a finales de mes o así.

    S: Entonces hablad lo que queráis, porque va a salir antes (risas).

    R: El 15 de mayo sale. Bueno, ha salido. Es una bomba, eh. El primer topline que se grabó es el estribillo. Y tardó unos cinco minutos.

    ¿Quién es para ti el que más te ha sorprendido dentro del estudio?

    ¿En cuánto a melodías o en cuanto a letras?

    Ambas.

    En cuanto a melodías hay un ruso, Dyce, que es durísimo haciendo toplines. Igual se graba 20 toplines y son todos buenos. De letra, depende de que quieras mostrar y el tema que hagas. Por ejemplo, l0rna tiene letras muy bastas.

    Si no me equivoco, hace todo en freestyle. No sé si fue igual en la sesión de Fugitivo.

    Lorena (l0rna) hace todo en freestyle. Alba (Albany) también, no escribe casi nada; tira frase por frase y lo que salga. Bueno, y Dubai (WE$T DUBAI) también.

    Eso es de malitos, eh. Si yo estuviera grabando esto en mi habitación, habría dado tres volteretas. Me parece una pasada, es de tener la cabeza en otro mundo.

    Los raperos en general tienen algo a la hora de escribir que no sé que es, pero se les activa y van a toda ostia. Yo no tengo esa rapidez para escribir.

    Pero os viene bien juntaros con gente tan dinámica como ellos, ¿no? Yo creo que incluso ellos lo agradecen, más contigo, que trabajas tan rápido como ellos.

    Sí. Yo por ejemplo con l0rna igual me grabo los temas en 2 horas. Hacemos la idea y tenemos una demo en 3 horas como mucho. Son sesiones super cortas y dinámicas, es una gozada.

    Volvamos al estudio y hablemos un poco sobre tecnicismos. Coméntame un poco qué plugins usas.

    Depende. Serum lo utilizo muchísimo, y Omnisphere también. Pero últimamente estoy sampleando mucho, directamente de movidas que me molan, no de melodías como tal. Me pongo a samplear movidas como el sonido de una guitarra o cosas así que me molan. También intento romper mucho los sonidos. Utilizo también el Nexus 3, sobre todo cuando hago funk o sonidos más crudos, pero bailongos. Pero tampoco me lío mucho con los plugins; voy destrozando los sonidos y poco más. Sobre todo, intento hacer una buena selección de sonidos para no complicarme mucho la vida.

    Qué guay. Además, ya que hablas de la guitarra y tal, con instrumentos físicos te llevas bien, ¿verdad?

    Sí, con el piano y eso me llevo guay. Con la guitarra he probado un poco, pero soy malísimo. Intento siempre ponerme y no lo consigo; soy bastante vago para esas cosas, la verdad (risas). Pero sí, con piano y demás me manejo guay. Creo que tengo oído musical y me quedo bien con el tema notas, sabiendo transmitir bien las notas al programa.

    Es que lo vi por tu Instagram y me pareció guay, más cuando hay algunos productores que no tocan instrumentos físicos. ¿Tú crees que es necesario saber tocar algún instrumento como productor?

    Está bien tener algo de… Bueno, hay que saber de música, obviamente, pero también hay que tener muchas referencias musicales, sobre todo cuando vas a trabajar haciendo música in situ. Está bien tener referencias de todo.

    ¿Y qué consejo darías a aquellos productores que están empezando y no saben bien como encaminar las cosas?

    Referencias, tío. Tienes que escuchar música de todo tipo. Si vas a producir trap, lo último que tienes que escuchar es trap (risas). Si no, siempre vas a ser uno más o vas a recrear lo que hacen los demás beatmakers y productores

    «Intenta tener un chorro de música en tu cabeza para poder jugar y hacer cosas nuevas»

    Un consejo de Rico Rosa a aquellos que están empezando en el mundo de la producción.

    Después de una pequeña pausa para beber agua, nos movemos a otro lugar del local.

    Ahora vamos a pasar a la parte chula de la entrevista y el motivo por el que te he traído aquí: vamos a hacer diggin’.

    Yo tengo una buena colección. Está guapo, pero es un vicio carísimo.

    ¿Cuál es el más caro que te has pillado?

    La última vez conseguí una edición de Wisin y Yandel y Don Omar que me costó 60 pavos cada una, porque encima tuvieron que traerlas desde Estados Unidos. Con la tontería, al final me gasté 120 pavos (risas).

    Qué burrada. Pero vamos, es lo más normal del mundo. Yo me he pillado el de DONDA…

    Ostias, sí eh (risas).

    Sí, vaya burrada (risas). Bueno, aquí tenemos alguna cosilla como C. Tangana, Carolina Durante, Depresión Sonora… Si no me equivoco, los de hip-hop están aquí detrás.

    De hip-hop no tengo tantos vinilos. La verdad es que yo he escuchado mucho reggaetón, dancehall y esa movida, y lo que menos he escuchado es rap, te lo juro (risas).

    Revisando la sección de vinilos, Rico encuentra uno de Cypress Hill.

    ¿Sabes que hay un festival aquí en el que Kase.O comparte cartel con Cypress Hill?

    ¿Cuándo? ¿Cómo?

    En julio o agosto, creo. Está Cypress Hill de cabeza de cartel y al lado Kase.O.

    Pasa a otro expositor donde encuentra vinilos de su tierra: el País Vasco.

    Colaboras mucho con vascos, ¿no?

    Cuando empecé con los Fugitivos, fue en la época en que se pegó el drill y toda esa movida, que pegó muchísimo en Bilbao por alguna razón. Justo conocí a ThePoin, a Nickzzy y a un montón de artistas de allí. Al final, el primer estudio grande que tuve fue allí.

    ¿Algún artista top que nos recomiendes de allí que quizás no conozcamos?

    Ahora mismo estoy muy poco puesto, la verdad. Hay un chaval con el que he trabajado mucho, que me parece muy buen compositor, que se llama Fortuna. Es muy buen compositor. ¡Ponte a trabajar más! (Risas).

    Seguimos mirando entre los vinilos y encuentra unos cuantos discos de punk.

    Al punk no le he dado demasiado, la verdad.

    En el País Vasco, te vas a cualquier fiesta y es todo punk, rock vasco, reggae y canciones típicas del País Vasco.

    Ya que hablas de las fiestas, ¿tú en tus sesiones qué sueles pinchar?

    No tengo un género definido, pero sí es verdad que mezclo mucho funk, dancehall, UK garage o, quizás, en algún momento te meto una salsa o una rumba portuguesa. También depende de cómo vea la situación. Me gusta que sea como bailongo

    Yo me he escuchado tu sesión con WhAT Magazine y me parece una pasada, la verdad. Hay mucha mezcla con temas que no me espero. Pocos DJs hacen mezclas de ese tipo.

    Sí, siempre he hecho mucha mezcla. Cuando era residente, igual me la pasaba pinchando yo solo seis horas, tanto viernes como sábados; una salvajada (risas). Necesitaba pinchar rápido los temas, sobre todo para no aburrirme.

    Dime rápidamente 5 temas que vas a poner esta noche.

    Es que eso no sé decirte. Voy muy en automático cuando estoy pinchando. Es como cuando voy en bici. Te voy a decir un tema de Vybz Kartel, luego “Soldado y Profeta” de Anuel, después un remix que tengo de “Choque”, de ahí me iría al Fugitivo con Bon Calso y después “Qué Tu Quieres” de Ñengo Flow.

    Acabas de montar la sesión más guarra posible, vaya tío (risas). Ojalá pinchasen eso en las discotecas. El cámara y yo hemos salido muchísimo de fiesta y nos ponen cada cosa más mala.

    También ha cambiado mucho el consumo de música. Antes del COVID, todo era mucho más crudo, más bailable y con mucho menos postureo. Cuando nos dejaron salir de casa, ese año fue un año de destrozo para todo el mundo, creo (risas). Las generaciones que empezaban a salir de fiesta y demás consumían la fiesta y la música de otra manera. Ya no había ese baile entre personas, ese guarreo o como lo quieras llamar. La manera de poner música también es diferente.

    Sobre los ritmos de consumo quería hablarte. Yo estoy mucho en redes sociales, quizás demasiado. Debería bajarle un poco. Parece que para todo necesitamos un gameplay de Subway Surfers. ¿Tú como ves los ritmos de consumo? ¿Crees que han aumentado, perjudicando a los artistas?

    Sí, perjudica a todo, no solo a la gente que trabaja en la música. También afecta al consumidor y a los artistas emergentes. Estos chicos que están empezando quizás sienten de repente la presión de no poder madurar su música o la preocupación a la hora de hacer un proyecto largo. Es una auténtica ruina, no solo para la música, sino para todo en general.

    Lo estuve hablando con alguien, no recuerdo con quién fue, pero hablaba sobre la vuelta del formato físico para contrarrestar este consumo tan acelerado. No sé eso cómo lo ves tú.

    Es que hay mucha gente que compra vinilos para tener algo tangible, no porque vayan a escucharlos. No sabría decirte. Quizás haría falta un apagón como el del otro día (risas). Pero no un apagón de electricidad, sino un apagón de Internet para que la gente fuera un poco más lenta.

    «Hay mucha gente que compra vinilos solo para tener algo tangible, no para escucharlos»

    Rico Rosa sobre la música en formato físico.

    ¿Te fastidió el apagón del otro día?

    Mira, estaba empezando a currar y dije: “Bueno, me echo una siesta” (risas). Me fastidió más por el tema de cocinar y demás. Si no tengo Internet, puedo hacer música, estar tranquilo y hacer cualquier otra cosa; pero sin electricidad no puedes hacer nada.

    Total. Bueno, yo comí frío.

    Claro, comí frío y no cené hasta la noche, cuando volvió la luz. Pero bueno, hay gente en otros sitios que lo está pasando mucho peor, como la gente de Gaza o de Latinoamérica. Un apagón energético es más jodido que uno de Internet. Si se va el Internet, me la bufa (risas). El otro día, cuando pasó eso, vi a mucha gente debajo de casa paseando, hablando todo el mundo con todo el mundo…

    Se sentía utópico, eh. Veía el parque lleno de gente y decía “mañana te vas a quedar en tu casa jugando a la Play”. Se sentía totalmente sintético.

    Total. Pero moló mucho. La rayada de comer caliente es una putada, pero bueno, sin más. Hay gente que lo pasa mucho peor.

    Me he venido para acá porque bueno, ves un lado y otro y son una completa antítesis: en un lado C. Tangana y Gloosito y por otro lado Joaquín Sabina. Me recuerda un poco a las opiniones super polarizadas de Twitter. ¿Cómo ves tú a la gente con las opiniones?

    Detrás de una pantalla es muy fácil criticar. No sé, no hay que darle muchas vueltas. Conforme vas creciendo y madurando te la va pelando más.

    ¿Cuántos años tienes?

    Yo tengo 25, pero llevo ya casi 10 años en el mundo de la noche (risas).

    Coño, eres to’ joven, macho.

    Es lo que te digo: no hay que darles muchas vueltas a las cosas. Yo vivo de la música, estoy tranquilo y tengo una suerte que flipas. Si 4 notas no vienen a verme a un bolo, tampoco me voy a rayar (risas).

    Tengo colegas que les dicen muchas burradas por Twitter y bueno, les ponen cada babayada que te echas las manos a la cabeza. Ya que hablamos de la crítica, vamos a hablar un poco de la imagen del productor de cara al mundo en general. Yo sé que en una entrevista para GRINDIN’ dijiste que sí estaba reconocida, pero no sé si lo mantienes o ahora tienes dudas cualquier cosa.

    La mantengo y, a la vez, no. Sí que está más reconocida en comparación con hace 10 o 15 años, digamos. Creo que no es que esté más reconocida, sino que la figura del productor urbano, que antes solía estar detrás del artista, está ganando el reconocimiento que tenía el DJ productor de electrónica, como cuando David Guetta sacaba un tema con Akon, que era un hit mundial y el artista principal era David Guetta. Ahora lo que está pasando es que esa dinámica se está trasladando a otros géneros en los que antes los productores estaban un poco en la sombra. En cuanto a medios y demás, todavía falta. No creo que sea culpa de los medios, porque, al final, es un negocio y muchas veces son reacios a entrevistar productores, ya que normalmente tenemos menos seguidores que un cantante. Quizás son más reacios a ese tipo de entrevistas porque los lectores no consumen tanto ese contenido. Al final, todo es atreverse y dar el paso.

    Con los productores también ocurre que, dependiendo del tipo de productor, tipo DJ Khaled, DJ DRAMA o Bizarrap, se les da más bombo o no. Aun así, no creo que ellos sean productores como tal.

    Por ejemplo, DJ Khaled es más un productor ejecutivo. No sé si hace beats y tal, pero dirige la sesión y hace los juntes, que es un papel bastante importante. Otra gente, bueno, quizás tiene ghostproducers o les mandan loops. Yo, por ejemplo, he tenido situaciones en las que se me ha propuesto una entrevista, pero solo si llevaba a alguno de los artistas de los Fugitivos. El proyecto es mío y, en este caso, el artista soy yo; no creo que haga falta que lleve a un artista. Para eso, prefiero no hacerla. También es cuestión de entender el proyecto y toda la movida.

    Claro, al final es una falta de respeto.

    Sí, totalmente. Las veces que me ha pasado eso, me ha molestado; pero bueno, cada uno con su movida. Luego a mucha gente se le llena la boca de un discurso que no es.

    Sí, luego ves a la gente decir que “hay que darles bombo a los productores” pero es un discurso vacío sin conocimiento alguno.

    Mucha gente hablar de dar bombo y demás pero luego no aprovechan esa ocasión. Pero bueno, sin más.

    Hablad de los productores, hombre, que se pegan todo el curro. Bueno, vamos a pasar a la parte final, donde te planteo dos preguntas. Para una de ellas, todos aquellos que trabajais con este señor de aquí, respondedme (risas) No hombre, es broma. La otra te la plantea Saox, que nos acompañó en el anterior episodio. ¿Te pondrías unas zapatillas Adidas con calcetines Nike?

    No, ni de coña.

    ¿Por qué?

    Tío, no sé. Es como “¿le pondrías los cuernos a tu pareja?” (Risas). Es como raro, no sé.

    En cambio, ¿te pondrías unas zapatillas Nike con calcetines Adidas?

    No, tampoco. De hecho, no guardaría unas Nike junto a unas Adidas en un zapatero; y eso es un facto (risas).

    A ver, las cajas de Adidas suelen ser más feas que las de Nike, las cosas como son.

    No suelo comprar Adidas, he de decirlo. Últimamente soy más de comprar mocasines (risas).

    A ver, es que tiene mucha clase el cabrón (risas).

    No compro bambas, casi. Es que nunca compraría Adidas, creo (risas).

    Te acabas de joder el sponsor solo (risas). Si ibas a tener…

    Tampoco suelo vestir mucho así, bro. A mí me gusta mi chaqueta de cuero, mi camiseta básica negra… Todo mi armario es negro; ya joder con las marcas es más complicado. Es mi flow: mis gafitas y mis mocasines negros.

    Yo se lo dije a mi pareja cuando me escogió la ropa: sabía que ibas a ir entero de negro.

    Solo tengo una camisa blanca.

    Por lo que sea.

    Y porque estaba guapa, si no ni eso.

    Y bueno, vamos a las dos últimas preguntas. La primera no es fácil: ¿qué es para ti la música?

    Mi vida, tío. Mi vida y mi pasión. Siempre he tenido muy claro que me quería dedicar a la música. Quizás soy un poco drástico, pero prefiero no hacer nada a no poder hacer música.

    ¿Nunca hubo un plan B?

    Nunca. Volví de Brasil y me hicieron repetir por toda la movida del euskera y demás. Me metí en un grado medio de sonido, luego en uno superior, lo dejé, monté el estudio y hasta ahora. De hecho, mi padre, a día de hoy, me dice: “¿No te apetece estudiar algo de lo tuyo, por si acaso?” (risas).

    Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Mis referencias y el mimo con el que intento tratarla. Podría decirte algo súper técnico y demás, pero es mentira. Sobre todo, es eso: el cariño que le pongo a cada tema y mis referencias. También asocio mucho la música a momentos, como una banda sonora. Cada vez que me pasa algo, estoy de cierta manera o lo que sea, escucho una cosa u otra que me lleva a ese momento.

    ¡Qué profundo, por Dios! Me encanta que los productores améis tanto la música. Una persona que haga música, pero no le guste es jodido.

    Es muy complicado que hagas música y que no te guste. Si que es verdad que puedes ser muy reacio al tema industria y todo lo que hay a su alrededor, pero que no te guste la música es raro. Es, con todo el respeto, como el que va escuchando música en la radio de camino al trabajo. Todo bien y lo respeto, pero no le das a la música un valor añadido.

    Y ahora sí, la última te la hago yo. ¿Te vamos a ver en algún festival en verano? ¿Vienes con más cosas?

    Tengo un EP de 4 temillas y salgo en algún disco más que sale dentro de poco, en el que hay una colaboración que no se espera nadie. Y luego, en cuanto a bolos, seguimos con la gira y estaremos en algún festival. Ahora mismo no me acuerdo de todas las fechas, pero vamos a estar dando guerra, como mínimo, hasta octubre. Luego, quizás, nos demos un descansito.

  • Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    La madre de 21 Savage abre «american dream» con una frase que parece escrita para nuestro invitado de hoy: «Mis sueños siempre han ido más allá del cruce de un estanque». Saox no solo ha cruzado ese estanque, sino que lo ha hecho a su manera, rompiendo barreras como productor. Hoy charlamos con él para descubrir quién está detrás de hits como «El CLúB» de Bad Bunny, «Sweat It Out» de Tory Lanez o «Un Corazón y Una Flecha» de Yung Beef.

    Bueno Saox, para empezar, me gustaría que te presentases a la gente. Cuéntanos un poco quién eres y cómo empezaste a producir.

    Empecé a hacer ritmos porque lo típico, de chavalito escribía, rapeaba y demás. En ese momento, la producción como tal… Yo quería sonar como los americanos, ¿sabes? Empecé a hacer ritmos para mí, y luego lo vi como una manera de “cómo le llego yo a los artistas que me gustan” y “cómo voy a colaborar con artistas de Estados Unidos”. Estamos hablando que yo tenía menos de 20 años, y eso que empecé a hacer música cosa de los 17 o por ahí. Fue componiendo y escribiendo que empecé a hacer ritmos. La primera producción que hice para otra persona fue en el 2011 o por ahí. Ya para 2016 empecé a colaborar más con gente de fuera y a moverme por ahí. Aún así, ya subía música en SoundCloud allá por 2013 o 2014.

    Del SoundCloud luego hablaremos, porque he encontrado cosas curiosas que me gustaría comentar contigo.

    ¿En serio? (Risas).

    Sí, hay cosas borradas pero que me llaman la atención.

    Espera, ¿están borradas? ¿Pero las has encontrado o cómo es?

    Bueno, las he encontrado. La forma no te la puedo decir, pero las he encontrado. Te va a llamar la atención, ya verás.

    Hace tiempo que no me meto en SoundCloud, pero luego veremos (risas).

    Hablemos sobre tu trayectoria Saox. Tory Lanez, Bad Bunny, Ludacris, C. Tangana, Rauw Alejandro, Brray y podría seguir. Tu carrera como productor es bestial. Y bueno, lo que más me llamó la atención es que has logrado cruzar el charco. ¿Cómo se dio?

    Mi visión siempre ha sido la de cruzar el charco y hacer música con la gente que me gustaba. Siempre he tenido una visión internacional, nunca quise quedarme en “el muchacho de Málaga que hace música local”. Siempre he querido ir más allá. En ese momento también era un poco locura, pues nunca se había hecho, y más siendo de España, concretamente de Málaga. En esa época de SoundCloud, conocí a Rauw Alejandro. Allá por el 2017, nos pasamos los contactos y bueno, fue él el que me dijo de ir a Puerto Rico. Por aquel entonces no era conocido, aunque tenía sus cositas. Fui a Puerto Rico a trabajar con él y la gente de allí. Allí conocí a Brray y a un montón de gente con la que he trabajado de Puerto Rico. En 2018 fui para allá y cogí un Airbnb. De hecho, el tema de “Olvidemos” se empezó a crear en el Airbnb que tenía en Carolina. Empezamos la idea allí y unos días después fuimos al estudio. En esos viajes a Puerto Rico cogí mucha amistad con Brray, con Lyanno, con Alvarito (Díaz). En ese mismo año, fui para Miami. Ya había salido la canción de “Olvidemos”, en noviembre o por ahí. Fui a una sesión y el ingeniero que había allí era Dr. Zeuz, un productor que trabajaba en el mismo estudio que Tory en ese entonces. Empecé a enseñarle mi música y me preguntó que hasta cuándo iba a estar. Me pidió el número y a los dos días me llevó para el estudio de Tory, que no estaba allí, pero estuvimos haciendo cosas nosotros. Me volví a España y estuve trabajando en música para trabajar con Tory. Entonces, me llamaron para “Chixtape 5”, donde tengo el tema con Tory y Ludacris. Luego lo conocí a él en su estudio, estuve con él en la firma de discos… No fue un placement random, fue en el estudio juntos y demás.

    Ostia, ¡qué pasada, de verdad!

    #FreeTory, by the way.

    Lo que ha sacado en la cárcel es una pasada.

    Sacamos un tema ahí, hace unos meses. A finales de año sacamos un tema, “Sweat It Out”. El ritmo es viejo, pero lo arreglamos y sacamos ese tema.

    Siempre me ha causado curiosidad cómo un productor trabaja con alguien que está en la cárcel. ¿Cómo se hace eso?

    En mi caso, yo no trabajé con él como tal. Yo contacté con Johann, que es su ingeniero. Es el que le graba y le mezcla todo. Yo no he trabajado en cámara ni nada con él, pero muchas canciones están grabadas y después las han arreglado o se han grabado directamente desde el teléfono. En verdad es un lio, es ingeniería pura. Conectan el micrófono, luego lo pasan a una bocina… Es un lío.

    Es una pasada que, de tan enorme lío, salga música de tanta calidad. Eso si que es de ser puro gánster. Pasemos a hablar sobre tus influencias. Cuéntame un poco sobre tus fuentes de inspiración.

    Yo escucho de todo. Me gusta mucho el R&B, el soul, el reagge, el dancehall y el rap, evidentemente. Aun así, de todas las vertientes del rap, las que más escucho son trap, el rap noventero, el rap del West Side… También he escuchado música de Toronto. En resumen, mucha música negra. Ahora le dicen música urbana, pero en realidad es música negra (risas). El afrobeat también me encanta: Burna Boy, Wizkid… Aunque vamos, yo escucho afrobeat desde hace más de 10 años. Me he juntado con muchos colegas nigerianos y de por allá y siempre me han enseñado un montón de música.

    Sí, he visto mucha gente puesta con el afrobeat y los artistas de allí.

    Omah Lay está ahora rompiendo. Échale un ojo.

    De una, que hace mucho que no escucho afrobeats y demás. Ahora es que estoy de nuevo en mi época de Kanye West (risas). Que, por cierto, a ti te mola bastante, si no me equivoco. También he visto que te gusta Frank Ocean, incluso has llegado a decir que “Channel Orange” es un clásico.

    ¿Yo puse eso? Tú has bicheao’ cosas mías… (Risas).

    Tú le dabas al Twitter muy duro, eh.

    A mí me gusta entrar cuando sale un disco y veo qué opina la gente o entro para ver memes. No soy de poner mi vida y tal, aunque de vez en cuando pongo alguna opinión. En fin, ¿dije que “Channel Orange” era un clásico?

    Efectivamente.

    Lo repito, es un clásico (risas).

    Me pareció curioso, porque en Twitter se reflejan mucho tus gustos y demás.

    Y en mi música también se refleja. No es que los copie, pero se nota que los consumo.

    Esto que dices viene clavado a la siguiente pregunta. Háblame un poco sobre tu proceso creativo. ¿Cómo es un día en el estudio para Saox?

    Mi proceso creativo varía mucho, tanto que no sé ni explicarte. Yo me pongo en el estudio y no es que tenga una manera fija de empezar algo. Muchas veces tengo una melodía, un loop, por ejemplo, y le monto un topline. Después, le monto las baterías. Eso es cuando estoy componiendo. Cuando estoy haciendo ritmos, hay veces que empiezo con las baterías y luego le acoplo algo, o empiezo a samplear… Es que, cuando me tiro una temporada haciendo algo de una manera, después lo cambio. Para no aburrirme, mi cerebro cambia la forma de trabajar.

    Bueno, buena táctica para evitar la monotonía. Aunque sabiendo que desde muy pequeño ves la producción como un juego, concretamente como “tocar música”, seguramente sea difícil que te aburras.

    ¿De donde has cogido tú eso? (Risas). Acabo de tener un flashback ahora, de cuando yo era pequeño. Yo quería que me regalaran una batería. Entonces, ponía los cojines en el sofá y, con dos palos, me ponía a hacer como si tocara la batería. Sí, eso pasaba, aunque nunca me regalaron la batería (risas). Seguí tocando los cojines hasta que, con el tiempo, me compré un teclado MIDI y un ordenador. Recuerdo que un profesor del colegio me regaló una copia del Cubase. Además, ese profesor era un borde, nadie se llevaba con él y nos castigaba. No recuerdo cómo fue, pero me regaló ese programa con el que empecé a grabarme. Ahora uso Abbleton, pero me llevó varios años saber dónde iba a desarrollarme. No veía tutoriales ni nada.

    Al final era mucho ensayo y error, ¿no?

    Exactamente, era todo de oído. Ahora mucha gente empieza y ya quiere hacerse famosa y publicar lo que sea. Yo me he tirado muchos años haciendo música hasta que empecé a sacar música.

    Ese proceso de ensayo y error creo que es necesario a la hora de desarrollarte como productor. No sé si compartes mi visión, pero creo que la complejidad a la hora de hacer un ritmo es mayor que a la de hacer una letra.

    Realmente, se complementa la una con la otra. Las dos cosas tienen su complejidad en realidad. Yo cuando compongo no es que lo haga porque me rija a unas normas, lo hago según me sale. Al final la música es transmitir. Hay gente que no sabe cantar y transmite. Y esos son los que la gente escucha, ¿me entiendes? Y yo incluido. A mí me da igual que Fulano haga muchos gorgoritos y sepa cantar, lo que quiero es que me transmita algo. Con la música pasa igual. Hay ritmos que son simples y se acoplan perfectamente a un artista o lo que sea, ¿sabes? Para mí no hay una norma a la hora de hacer música.

    Eso es lo bonito, que bueno, aunque tiene normas, no son tan estrictas.

    Las normas están para romperlas. Si hubiera normas, estaríamos escuchando la música que se supone que deberíamos de hacer. No existiría “Yeezus” de Kanye o tantas cosas, ¿sabes? Incluso la música… Te iba a decir, la música de Noah “40” Shebib, el productor de Drake, o el mismo Drake, ellos han mamado mucho de Kanye, pero ellos han hecho cosas en la música que, si se rigiesen por las normas, no sonarían como suenan a día de hoy.

    “Las normas están para romperlas”

    Saox sobre las reglas a la hora de hacer música.

    Quería recuperar algo que has mencionado anteriormente, lo de cambiar tu forma de trabajar y demás. ¿Ahora mismo cómo es tu proceso creativo?

    Es que todo depende. Muchas veces tengo música hecha ahí, por tiempo… Tengo una carpeta con ideas que he empezado ya. Muchas de ellas son melodías. Si estoy con alguien, muchas veces ponemos una melodía que no tiene baterías ni nada y, a raíz del loop, se empieza a componer la canción. Empezamos con un tarareo, luego hacemos la letra, le pongo las baterías… Por ejemplo, en “EL CLúB”, con Bad Bunny, es ese tema, en la parte antes de que empiece el house, le envié esa melodía. Les mandé mi idea y, a partir de eso, se hizo la canción.

    ¡Qué pasada!

    Y así en un montón de proyectos más. Sobre todo, me ocurre cuando me junto con compositores americanos. Si me junto con ellos, muchas veces tengo el ritmo completo, pero otras veces pongo el ritmo sin las baterías, porque muchos compositores se sienten más libres a la hora de escribir o cantar cuando no hay baterías. No sé, a mí me da igual, la verdad, y muchas veces prefiero hacer un ritmo completo porque, cuando tengo las melodías solo, siempre siento que le falta algo. Pero a la hora de crear con otra gente que escribe y eso, les gusta sin baterías.

    Hay una cosa interesante sobre esto que hablas de los drums que, si no recuerdo mal, comenté en el episodio con Allan Parrish.

    Me suena.

    Si no me equivoco, cuando se hace drumless hay veces que con el loop en sí se siente vacío y el productor siente que ha de aportar algo, teniendo así necesidad de transmitir a la hora de hacer un ritmo. Para ti, ¿qué es lo que hace que una base transmita algo?

    Lo que sientas. Es como cuando ves una película. ¿Qué es lo que te transmite una película? Depende de la película, ¿no? No sé, hay un feeling. Quizás es una pequeña melodía, el tono o un acorde. Pueden ser muchas cosas, pero al final es lo que te transmita. No es una cosa en concreto, es un feeling.

    A mí me pasa que ciertas melodías me transmiten mucho más que otras. Por ejemplo, ahora mismo estoy a tope con los rage beats, los ritmos de F1LTHY, Ojivolta y demás, que me llenan mucho. Aunque es lo que dices, cada ritmo es un mundo.

    Es que, por ejemplo, qué se yo, la música de Playboi Carti, los ritmos que él usa, te transmiten una cosa que quizás no te transmite un ritmo de Griselda. No es que te transmita más o menos, es que te transmiten cosas diferentes. Playboi Carti es más para liarla, ¿sabes lo que te digo? Para saltar y romper cosas, no sé (risas). Y lo otro, te mete en otro mood. Muchas veces es eso, depende de qué estés buscando en ese momento. Y da igual la música. A mí me gusta Playboi Carti igual que mucha otra gente, pero cuando quiero escuchar letras, no escucho a Carti. Si quiero escuchar una letra, me pongo J. Cole. Y me transmiten los dos, y me gustan los dos. Que, por cierto, J. Cole para mí, rapeando hay poca gente… Yo sé que ahora está el debate entre Kendrick, Drake y que J. Cole se quitó cuando pasó todo, pero ese hombre rapeando es un animal.

    Yo he visto mucha crítica en Twitter a J. Cole, tanto por letras y demás.

    Bueno, Twitter es que es un submundo (risas).

    Es una bola maligna (risas).

    Se supone que Internet es una extensión del mundo real, ¿no? Pero que va. Hay opiniones que solo están en Twitter. Para la gente de Twitter, J. Cole es horrendo, pero tu vas por ahí y llena estadios, ¿sabes lo que te digo? (Risas).

    He tenido debates extensos con mis colegas sobre que si Kendrick o Drake y bueno, al principio estaba muy en contra de Drake. Luego admití que quizás me equivoqué (risas).

    Aquí no puedes decir eso muy fuerte.

    ¿Les mola Drake allí?

    Lo digo porque estoy en el estudio con Don Mills, un productor de Toronto del corillo suyo. Pero el no sabe español, eh (risas).

    Bueno, sobre Twitter vamos a hablar ahora, pues yo creo que es una plataforma que afecta bastante a los artistas, sobre todo a los productores.

    ¿Por qué crees eso?

    Bueno, si te soy sincero yo estoy cronically online y, la verdad es que, la mayoría de opiniones musicales, o cualquier contenido relacionado con la música, se difunde por Twitter. La gran mayoría de veces no se menciona al productor, quedando en segundo plano. ¿Cómo sientes que, a la hora de hablar de música, el productor muchas veces tome un papel secundario?

    Creo que eso ya cambió. También depende del algoritmo de cada uno. Depende de la gente que tu sigas, consumirás determinado contenido. La gente que yo sigo o consumo habla mucho de la figura del productor y demás. En España quizás no se ve tan así, pero todo depende de quienes son los que están comentando. Sigo a mucha gente que le da mucha importancia al productor, pero también te digo: el algoritmo es muy engañoso. En Twitter, me he dado cuenta que, sobre todo en España, parece que se ha roto el algoritmo y aparecen un montón de opiniones fascistas. El que salgan muchos tweets hablando de eso, no quiere decir que todo el mundo sea fascista. Que Fulano y Mengano estén hablando de determinada cosa, no quiere decir que todo el mundo opine igual, ¿me entiendes? No sé, Twitter siempre ha sido así un poco, pero ahora está peor.

    Estoy muy de acuerdo con lo del algoritmo, que no refleja mucho lo que es la realidad. A la hora de descubrir artistas o nuevos ritmos, creo que ocurre lo mismo, que los algoritmos no ayudan absolutamente nada. ¿Crees que la gente está más abierta a descubrir nuevos sonidos y artistas o va a la par con el algoritmo?

    Hay tanta demanda que muchas veces es difícil enterarte de algunas cosas. A la misma vez, la ironía es que puedes descubrir más cosas. Aunque muchas veces, también es el interés. Si escucho una canción que salió, no conocía al artista o conocía al artista, pero quiero saber quién produjo ese tema, me meto en los créditos, pero eso está en uno. Yo porque tengo esa inquietud, pero hay gente que escucha música por escucharla. No puedo querer que un random que va a comprar pan a la panadería se meta en los créditos, eso está en cada uno de nosotros. Hay tanta música que quizás es difícil que te llegue tal cosa, pero, por ejemplo, yo soy una persona que siempre le ha gustado descubrir cosas nuevas. Obviamente no puedo escucharlo todo, pero descubro mucha gente gracias a vídeos random que me aparecen en reels, TikTok o qué sé yo. Y voy, lo busco y demás. Muchas veces es eso, la inquietud que tiene uno, ¿sabes?

    Sí, totalmente.

    A veces, se nombran a los cuatro o cinco de siempre y, ante la falta de interés, se pasa a otra cosa.

    Sobre todo, eso que dices. Muchas veces la gente no se para a indagar sobre la variedad de artistas o productores que hay.

    No lo digo ni por mí, lo digo por la inquietud y la necesidad de querer saber. Yo la tengo y mucha gente a la que le gusta la música también la tiene. Si no tienes interés, nunca te vas a enterar de lo que está pasando.

    Claro, y más cuando hay muchísimos productores haciendo cosas guapísimas tanto nacional como internacionalmente. Ya que hablamos de esto, dime cinco productores a los que les tengamos que echar el ojo.

    Yo he hecho algunas cositas con TyMaz, ¿sabes quién es? Él tiene cositas buenas. Es que trabajo muchísimo con americanos, pero él es uno de los pocos con los que trabajo así de allí. Pero hay un montón, que me perdonen ahora. A esto de todo, es que hay muchos loopmakers que le están dando durísimo. De clásicos, por ejemplo, siempre ha habido gente haciendo muy buena producción, como Griffi. Era un adelantado a su época. Ahora no sé que está haciendo, pero él hacía un sonido fresco para la época. Hay otros que tampoco son tan conocidos, por ejemplo, Johnny Beethoven, un productor de allí de Málaga que le mete muy duro. Después, Blackthoven también es muy bueno, de Barcelona. Con SHB me llevo muy bien, es muy bueno. Hemos estado en el estudio juntos, en Madrid, en una sesión de estudio junto a Rels B y Blackthoven. Hemos hecho alguna cosilla juntos, pero todavía no tenemos una referencia en la calle juntos. De vez en cuando nos escribimos. Si subo una historia me comenta a lo mejor alguna mierda, o yo a él. Nos llevamos bien.

    Tienes muy buen rollo con mucha gente, eso es una maravilla.

    Es que yo hago lo mío. No envidio a ninguna de esta gente que está haciendo lo suyo, bendiciones para ellos. Yo me he hecho a mí mismo, he llegado a los sitios por mí mismo. Nadie me ha puesto en ningún lado. Estoy agradecido con todas las personas con las que he podido trabajar, todo ha sumado. Pero yo me lo he buscado, de igual manera que veo a cualquiera de esta gente buscándosela ellos mismos. Yo no envidio a nadie. Que sí, que en la industria hay mucha conveniencia y falsedad, pero la cosa es saber rodearte bien. Yo es que voy a lo mío.

    Sobre la falsedad y la conveniencia, en una industria donde la figura del artista suele pesar más que la del productor, ¿crees que se es menos considerado con el productor?

    Depende de como uno se proyecte, pero te tienes que revindicar el doble que una persona que solamente es cantante. Vamos a decir cantante, no artista, porque es lo que te digo, para mí somos artistas. El cantante se tiene que revindicar menos porque, en general, la gente ve al que canta como el protagonista. Esto depende de la carrera que quieras llevar. Hay productores a los que les gusta estar detrás y ya, sin ser la cara de nada. Simplemente trabajan para otra persona. Yo no trabajo para otra persona. Yo hago mi música y, a veces, dejo que mi música la use un artista, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Es como que ha dado la vuelta. En la música, y lo que es el hip hop y demás, el DJ era el artista, ¿me entiendes? Con el tiempo, se dio la vuelta, pero creo que ahora va a voltear de nuevo.

    ¿Crees que la figura del productor va a conseguir volver a tener el foco?

    Sí, claro. Hoy mismo vi que Southside estaba pinchando en Coachella. También tienes a Pharrell Williams, una figura que todo el mundo la conoce por ser productor y artista. Él hacía estribillos cantando, pero se hizo conocido por la producción. Eso fue lo que ayudó a que la gente lo viera como un super productor. Al final, la mayoría de súper productores han acabado cantando. Mira a Kanye, si no hubiera rapeado habría sido un súper productor, pero no sería Kanye West.

    Habría seguido produciendo para Jay-Z y poco más.

    ¿Te has visto el documental?

    Sí, es una pasada.

    Está increíble.

    Te abre mucho los ojos a la hora de ver a los productores. Ves como el productor toma un segundo plano y es despreciado, como si le dijeran “dedícate a hacer ritmos y no me toques los huevos”, ¿sabes? Precisamente por eso empezó esta sección, porque sentía que el papel del productor no debe se secundario. Sin productores, no hay música.

    Exacto, tú no te compras un disco en acapella, ¿verdad? Qué prefieres, ¿un disco instrumental o un disco de acapellas?

    Bueno, depende (risas).

    Claro, si las instrumentales son dos palos pues no (risas). Pero en general tu qué prefieres escuchar, ¿un ritmo o un acapella?

    Una instrumental. De hecho, ahora te preguntaré por tus discos más escuchados en lo que llevamos de año, pero uno de los discos que más he escuchado este año es “KAYTRAMINÉ” en instrumental. Los ritmos de KAYTRANADA son una locura.

    Antes te lo iba a nombrar, cuando me preguntaste por los productores, pero estaba buscando gente poco conocida. Para mí, KAYTRANADA es súper conocido y de mis productores favoritos.

    Mira, de los primeros vinilos que me compré fue el de “KAYTRAMINÉ”. Es de los discos que más me gustan. Es una pasada, todos los ritmos te transmiten una sensación de verano.

    Para mí, su mejor disco es “BUBBA”. Es un discazo. Hace tiempo que no lo escucho, pero ese disco yo lo he quemado.

    ¿Ahora mismo que es lo que más estás escuchando?

    Bueno, el disco de Bad Bunny me lo he escuchado de principio a fin, obviamente. También el disco de Larry June con 2 Chainz y The Alchemist. El disco de Drake y PARTYNEXTDOOR también, aunque no le estoy dando mucho ahora, pero lo escuché bastante cuando salió. Últimamente no he escuchado, como que… Mira, eso es algo en lo que estuve pensando el otro día: me hace falta un disco que me cambie la vida. Como cuando leíste el tweet de lo de Frank Ocean, me hace falta un disco así. Ahora estoy escuchando canciones sueltas, más que álbumes completos. El disco de Bad Bunny sí que lo he estado escuchando. Es nuevo y suena bastante fresco para lo que hay ahora en la industria. Pero también me da coraje: como metió salsa, ahora hay mucha gente que le vuela la cabeza escuchar salsa.

    A mí me parece una perrada. La salsa se hace desde hace años.

    La salsa es más vieja que…

    Más vieja que su madre. Pero es que la forma en la que se ha llevado en el disco es bestial. En sí las producciones son bestiales.

    La producción del disco es lo mejor del disco, sin quitarle mérito a él. El disco está muy bien producido.

    Si no me equivoco, tú solo metiste mano en “EL CLúB”. No sé si indirectamente has tocado algo en otro tema o similar.

    Dentro del disco yo solo tengo “EL CLúB”. Tengo más música con Bad Bunny, lo que pasa es que nunca ha salido.

    ¿Pero de hace mucho o recientemente?

    Bueno, eso no puedo… (risas) A ver, hablando claro, llevo mandándole música a él como tres años o por ahí. No me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, ¿me entiendes? Él lleva cogiéndome cosas tiempo, pero nunca salió. El año pasado fue que me pidieron los stems de “EL CLúB”. Yo sé que ha grabado más cosas con música mía, pero nunca salió. Dios quiera que algún día salga algo más.

    Ya ves, sería una pasada. No te voy a negar que fue con ese tema con el que te descubrí. Es un tema que me vuela la cabeza, la melodía del principio es super pegadiza. Después de ese tema, empecé a buscar más cosillas tuyas y encontré dos perfiles tuyos de SoundCloud.

    Mío solo tengo uno. Si hay otro por ahí, eso es feka.

    Uno de ellos recoge tus producciones y algunos remixes, pero en el otro me encontré algunas cosillas, como “La Calle Me Llama” de Syko y Ñengo, “Grew Up” de Jeezy o “Money Over Everything” de AR AB. Tienes muchísimos remixes. ¿Cómo se desarrolla en cabeza de un productor la idea de hacer remixes?

    Hay dos maneras para mí. En ese momento, era una manera de enseñar los ritmos sin que me pudiesen coger el ritmo y usarlo así, a lo loco, ¿me entiendes? Era una forma de enseñar la pista sin que me la cogieran. Les montaba un acapella que quedara bien y nada. Era una forma de enseñar trabajos míos. También era una forma de darle una vuelta a la canción. Quizás me gusta el tema, pero le puedo dar otra visión, ¿sabes? Se juntaban esas dos cosas: por un lado, enseñar ritmos míos y, por otro lado, quería darle un cambio de visión al tema. Si me gusta mucho un tema, no me gusta hacerle un remix porque, si tengo la canción original en mi mente, no… Es como que siento que me gusta el tema, pero me puede llegar a gustar más (risas).

    ¿Te ha ayudado el tema de los remixes a contactar con artistas y demás?

    Yo creo que sí. Por ejemplo, a Rauw lo conocí por SoundCloud, que yo ahí tenía muchos remixes. No sé, mucha gente lo primero que escuchó mío eran los remixes de SoundCloud. Nunca me lo había planteado así, pero creo que sí. Todo suma.

    Y tanto que todo suma en la música, tanto que te lleva a sitios como a Puma.

    ¿A Puma? ¿La marca Puma? ¿Qué pasó con Puma? Ahora no me acuerdo (risas).

    ¿Puede ser que tú hayas hecho la música de un anuncio de Puma?

    ¡Ah! Te lo juro, hay cosas que mi mente ya… (risas) Sí, fue una colaboración, para unos tenis creo. Eso fue hace 10 años o así. Le hice la música a un anuncio, pero para redes sociales o así. No salió en televisión ni nada del estilo.

    Hombre, pero una colaboración con una marca es (risas). Me pareció super curioso.

    De hecho, también hice música para una pasarela de moda. Yo no estaba allí, pero me acuerdo que puse la música. No me acuerdo dónde fue, si en Inglaterra o en Suiza, pero eso. Fue el primer pasito en el mundo de la moda. Me gusta mucho la moda, me gustaría meterme en algún momento en ese mundo.

    ¿Te gustaría meterte entonces en el mundo de la moda?

    Sí, como Pharrell y como Kanye. Esa es mi visión. Con lo que pueda y con lo que tengo, me gustaría meterme. Fui a la Fashion Week de París este febrero. No porque me invitaran ni nada, simplemente fui por mi cuenta. Fui pa’ el joseo, a ver cómo funciona aquello… Así he conseguido yo todas mis cosas, yendo por mi cuenta y demás. En verdad, hice par de contactos allí.

    ¿Qué marcas son las que más te gustan?

    Partiendo de la base que no me importa tanto la marca, si no la combinación y cómo se… O sea, que puede ser algo de marca y de alta costura que una camiseta normal y básica. De chaquetas, últimamente me gusta mucho Avirex, que es un clásico, es antigua. En París hice contacto con una persona que trabaja para la marca. No sé, me gusta mucho la ropa deportiva. De tenis me gusta mucho Nike, no es que me ponga a inventar mucho. También me gusta Timberland. Así de más alta costura, Louis Vuitton. Pero ya esa es como… (risas)

    Hombre, ya esa es más cara. Por lo menos para mí, vamos (risas)

    Es caro. También te digo una cosa: es una mierda. Es tela. Es ropa. Estás pagando la marca.

    Ya hombre, pero, aunque pagues la marca, los materiales no son lo mismo.

    Sí, en algunos casos sí. Pero con todo y con eso, la ropa pa’ mí no debería valer lo que vale. Yo que sé, es materialismo. Mira, yo vi un story de Skepta en la que decía que él tiene muchas cosas fake, que compraba muchas réplicas. Me quedé pillado, pero dije “por qué no”, ¿sabes? Yo no tengo réplicas. Si te gusta como se ve, pues te la compras. Si no te costó 3000 dólares, no es bueno. Pues no, no me voy a gastar 2000 dólares en un gorrito o en unos tenis, ¿estamos locos? A ver, si los tienes, pues bueno, que cada uno compre lo que quiera. No me gusta hablar de eso, pero yo no me compro muchas cosas caras. Tengo mi bolsito, mis tonterías…

    Hombre, cosas funcionales. Si te entiendo, si a mí me pasa igual.

    Tengo ropa cara y ropa barata. Es normal, hace tiempo no me la podía comprar. Pero bueno, no es que me guste una marca y tenga que vestirla de arriba abajo. Las camisetas básicas me las compro en Zara. Tengo ropa de todos lados. A veces me pongo cosas de colegas que tienen tiendas. Me dan ropa o se la compro, para apoyar y eso.

    Me gustaría hacer un símil relacionado con la música con eso que has dicho de Zara, que no te hace falta que sea de marca para que sea bueno. Hay plugins super sofisticados, qué se yo, el Omnisphere de su padre y su madre…

    Pirata. Yo lo tengo pirata (risas). Tengo muchos comprados. Pero la pregunta cuál es, ¿si son piratas o si los compro? (Risas).

    ¿Tú tienes plugins piratas? (Risas).

    Me da igual, no me patrocina ninguno. Tengo algunos comprados y otros piratas (risas).

    La cosa es, ¿puede un plugin más barato ofrecer cosas de mayor calidad que un plugin caro?

    No tiene por qué, pero yo he conseguido cosas gratis que merecen la pena. Obviamente hay cosas más complejas que gratis no son, porque también cuesta un dinero hacerlos. Pero yo he conseguido plugins por Internet que son buenos. Lo que me da coraje ahora es que casi todo es por suscripción. No sé ya a cuantas cosas estoy suscrito: que si la música, que si ver una peli, que si tal… Todo de suscripción.

    Te gastas una pasta nada más en suscripciones.

    Yo tengo Waves, que lo uso mucho para mezclar y tal, y ahora es de suscripción. Antes era comprando y to’ el tema, pero ahora, si te suscribes, tienes todo. Te sale más barato que comprarlos uno a uno. Te compras tres plugins y te cuesta lo mismo que la suscripción al año. Que yo a la suscripción le saco rendimiento, pero sí, tienes que estar todo el año pagando.

    Claro, tú lo amortizas.

    Si al final es mi trabajo. Es como el portátil, lo tuve que comprar porque es mi herramienta de trabajo.

    Te iba a preguntar, ¿cuál es el plugin que más utilizas?

    Bueno, los Waves, como te digo, siempre lo uso. Luego, instrumentos como tal, utilizo Arturia, que tiene infinidad de sintetizadores y tal. Omnisphere, que lo has mencionado antes, hace mucho que no lo uso. Mira, te voy a dar un tip: El Decimort 2 es algo que uso mucho para la mezcla, ya que tiene muchas funciones.

    Ya que hablas de tips, ¿qué consejo darías a alguien que está empezando a producir?

    Primero, sobre todo que no lo haga pensando que se va a hacer rico o famoso. Le tiene que gustar la música. Si le gusta la música de verdad, tiene que amarla. Yo vivo de la música desde hace relativamente poco. Llevo varios años viviendo de la música, pero llevo el triple perdiendo dinero por la música. Y que haga contactos. Si quieres vivir de verdad de esto, muévete. La primera vez que me fui de España, cuando crucé el charco, tenía guardado un dinerito de unas sesiones de DJ. No tenía mucho, pero cogí el portátil y me fui pa’ Puerto Rico. Me fui solo, con mi portátil y mi mochila, y me fui al Airbnb que te comenté. Eso fue en el primer viaje. Llevaba tiempo hablando con esta gente por Internet, pero yo no conocía a nadie en persona. Hablaba con ellos, en esta época concretamente con Rauw, y tiré pa’ adelante. Yo soy un chaval de barrio, me sé mover por ahí. Hice contactos y eso. Sin contactos no puedes hacer nada. Puedes ser el mejor en lo tuyo, pero si no te conoce nadie, no vas a llegar a ningún sitio. Ya no solo en la música, en la vida en general. La vida son contactos, sin contactos no llegas a ningún lado.

    Y contactos naturales, ¿no? No conexiones interesadas y demás.

    Yo siempre lo he hecho muy genuinamente, pero la gente va a querer usarte. Cuando cogen de ti lo que querían, van a otra cosa. Tú tienes que saber jugar al juego, eso es así. El mundo es así de frío. Sí, son relaciones genuinas y to’ lo que tú quieras, pero tú no puedes pensar que todo el mundo que se te acerca es de forma genuina. En el camino te vas a encontrar gente que prevalezca en el tiempo, pero también otra que no. La gente va y viene, y más en una industria donde hay mucho dinero. Esto no es una película de Disney. Al principio había gente que creía que eran mis amigos, pero luego la realidad es otra. Tampoco puedes ir pensando que todo el mundo es malo y te va a usar, pero no puedes quitarte porque piensas que te han usado o que te quieren usar. La vida es así: hay gente que van a ser tus amigos y otros que no. Tú tienes que tener claro quién tú eres. Que la música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox. Yo tengo amigos de la música con los que a veces no hago ni música, y a veces se nos olvida que hacemos música.

    “La música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox”.

    Saox sobre las amistades dentro de la industria.

    Eso es bonito, la creación de vínculos más allá de lo laboral.

    Hay gente que hace música como si fueran robots. Para mí no es eso. La música es una extensión de mí. Pa’ mí es personal. Si yo comparto música con alguien en el estudio, yo estoy compartiendo un trozo de mí. No soy un robot que hace música, como si fuera una inteligencia artificial. Yo estoy compartiendo una parte de mí con la otra persona. Para mí si es personal. Hay situaciones en la industria que te chocan, pero he aprendido con el tiempo que no to’ el mundo es así. Hay que intentar mantenerse sólido y saber que hay gente que te va a usar, gente que no y que hoy estamos aquí y mañana en otra cosa.

    Me gustaría comentar una cosita que has mencionado, sobre la inteligencia artificial. El debate sobre el uso de la IA en la música está super vivo. Véase Kanye, que utiliza la IA en absolutamente todo, hasta para lo que no debe utilizarla.

    ¿Pa’ qué la ha usado? ¿Unas voces de alguien o algo?

    Sí. Por ejemplo, otro artista hacía versos de referencia y luego se pasaban por una IA de la voz de Kanye.

    Mira, para mí Kanye es el GOAT. A veces retwitteo cosas de él y todo, pero ya llega un punto en el que no sé en qué parte de la película está, ¿sabes lo que te digo? Ya no me lo tomo en serio.

    También hay otros que la utilizan inteligentemente. Por ejemplo, JPEGMAFIA utiliza una parte del estribillo de “Turn On The Lights” de Future como sample en “either on or off the drugs”, sin que suene como si fuera Future. La cosa es, ¿cómo ves el uso de la IA en la música?

    Si lo haces de una manera creativa, yo lo veo bien. Lo que pasa es que claro, hay un punto en el que no hay filtro. Yo por ejemplo lo he usado. En el tema de “Big Moves”, con Miky Woodz, yo cogí y sampleé lo de Kanye en la gala de los Grammy’s, lo de “to’ el mundo está esperando que actúe de manera loca”, ¿sabes? Lo de “qué hubiera pasado si no hubiera ganado, supongo que nunca lo sabremos”. Yo cogí ese audio y lo puse en el tema, pero como era la voz de Kanye, en RIMAS me dijeron que tenía que tomar permiso de Kanye. Lo pasé por una IA y lo puse. Yo tenía montado todo ya antes de que escuchara la pista por primera vez. Le enseñé la pista a Miky Woodz, hicimos el tema y pusieron pegas con lo de la introducción. Y bueno, hice eso. Eso se puede usar, ¿me entiendes? No es que yo samplee una canción, es un vídeo de Kanye hablando. Legalmente se puede hacer.

    Ostia, qué pasada, tío.

    Esas son las cosas que me gustan. Yo sé que a la gente que le gusta la música, les gusta saber esas cosas. En mi música hay un montón de cosas así. Estas son las cosas guapas de la música.

    Mira, si utilizas la IA de forma creativa e inteligente, me flipa. Es que aprovechas bien una herramienta muy útil.

    Ocurre como con el autotune. Es una inteligencia artificial, el ordenador te está corrigiendo algo. Cuando salió, era la polémica. La IA está a otros niveles. Te coge una foto tuya y te crea hasta videos tuyos hablando. Musicalmente hablando, se pueden hacer cosas interesantes, pero nunca va a conseguir el feeling humano.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Virtual Flavor, el productor del anterior capítulo, te pregunta: ¿qué prefieres, hacer un beat en el estudio o en casa?

    Te respondo de manera simple: en mi casa. A ver, ahora estoy en un estudio, pero porque estoy viviendo aquí, ¿me entiendes? Entonces es lo mismo (risas). Pero sí, antes de irme a un estudio como tal, prefiero en mi casa, cómodo y to’ tirao’.

    A mi para estudiar me suele ocurrir lo mismo, prefiero mi casa. Aun así, sé de mucha gente que en casa se distrae mucho, como tienes mil y pico estímulos.

    Es que claro, es una pregunta sencilla, pero la contestación puede tener muchas cosas. También me gusta salir del entorno, es lo que tú dices. En tu casa te distraes más y tienes más estímulos externos. En un estudio te distraes menos, vas a lo que vas. Pero, por comodidad, prefiero mi casa.

    Bueno Saox, últimas dos preguntas. La primera: ¿qué es para ti la música?

    Lo que me salvó la vida. Y una extensión de mí mismo, como te dije antes. No es que tenga un personaje y tal, lo que tú ves mío por ahí, soy yo.

    Y la siguiente: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Realmente, te he contestado a esa con la primera. Mi música es mi música porque es una extensión de mí mismo, sin caretas ni nada. Soy yo, no es que esté intentando ser otra persona. Si te pones a mirar mi catálogo, por ejemplo, las canciones que tengo de reggaetón, que son pocas, son una extensión de mí mismo. Las he hecho porque he ido a Puerto Rico. Toda la música que tengo depende del contexto en el que me he encontrado. Mis instrumentales reflejan mucho el sitio en el que estoy. La música que he hecho con artistas de Puerto Rico, la he hecho en Puerto Rico. Cuando escucho la música que he hecho en Toronto, me lleva allí. Es como un viaje.

    Cuando no conoces a un productor, quizás es difícil ver este tipo de detalles, pero, cuando te das cuenta de estas cosas, te vuela la cabeza. Empatizas mucho más con la música de ese artista.

    Mira, yo tengo una camarita con la que grabo un montón de cosas de donde voy y eso. Estoy documentando un montón de cosas mías para, el día de mañana, subir un documentalito. Como Kanye (risas). Esa fue la visión, yo tenía eso en mi mente. Tenía cosas grabadas y, después de ver el documental, me di cuenta que estaba en lo correcto. Tengo un montón de cosas grabadas y me gustaría hacer un documental, aunque sean 20 minutos, no hace falta que sean varios capítulos en Netflix. También tengo cosas de un disco en el que estoy trabajando.

    ¿Sí o qué? ¡Qué pasada!

    No me gusta anunciar las cosas así, pero que se joda (risas). Llevo tiempo haciendo un disco. He tenido que rehacerlo varias veces. Ya en la época de “Olvidemos” tenía la visión de hacer un disco de productor. El día de mañana, cuando ya no esté aquí, lo que queda mío es lo que yo he hecho. No quiero quedar en un “he producido para tal o cual”. Si Dios quiere, este año quiero sacar una referencia mía. No sé si un EP o un disco, depende de lo que dure, pero ya tengo muchas cosas del disco.

    Ponle un porcentaje, ¿en qué etapa está?

    80 u 85 por ciento.

    Está al caer, eh.

    Sí, pero ya sabes, es complicado. Cuando es un proyecto de productor, es más complicado. Tengo música de hace mucho tiempo que la gente no ha escuchado, pero suena como ahora. Hay música nueva, pero hay temas que tienen varios años. Debería de salir este año, creo que es el momento. El disco no es de reggaetón, es un mix de mi catálogo. Tiene cosas tanto en inglés como en español. Va a salir este año, no sé si pronto, pero va a salir este año.

  • Playboi Carti, el sinónimo de “MUSIC”.

    Playboi Carti, el sinónimo de “MUSIC”.

    4 años, 2 meses y 17 días desde “Whole Lotta Red”. 2 años, 11 meses y 2 días si nos remontamos al “anuncio” que decidió hacer Playboi Carti en su perfil de Instagram, con lo que parecía ser una portada a la que le acompañaba el pie de foto “MUSIC”. Si aún sigues en shock, déjame decirte que no estás loco, amigo. Tras innumerables fit-pics, unos cuantos leaks, shows en directo y mentiras varias, por fin tenemos “MUSIC”, el nuevo disco de Playboi Carti.

    El 17 de febrero, Spotify dejaba por Los Ángeles diversos cartelones con la temática de “I AM MUSIC”, dando indicios más que evidentes de que el disco estaba al caer. Cuando el pasado 12 de marzo Blackhaine aparecía una vez más por el perfil de Carti para anunciar la salida de tan ansiado proyecto, creo que más de uno de nosotros derramó una lágrima. Después de tanto tiempo íbamos a tener nueva música de Playboi Carti, esta vez sin ser un featuring o una filtración.

    La noche del lanzamiento, el 14 de marzo, fue una completa locura. Después de un par de tweets de Akademiks (desinformando, como de costumbre), el artista confirmaría a través de su cuenta secundaria la longitud real de la cinta y los featurings. Tras unas horas de retraso, cerca de las 12:00 PM, se hacía oficial el lanzamiento de “MUSIC” en plataformas de streaming, dando pie a la histeria colectiva. Ahora bien, ¿habrá merecido la pena la espera?

    Playboi Carti llorando mientras canta «Long Time-Intro» en el Rolling Loud de California, 2025.

    Repasemos primero el tracklist. 30 temas en los que encontramos presencia de Future, Travis Scott, Ty Dolla $ing, Young Thug, Lil Uzi Vert y una colaboración oculta, dando así lugar a 1 hora y 16 minutos de escucha total. Si has seguido el rollout activamente, seguramente hayas echado de menos algunos de los singles lanzados a lo largo del pasado año, como “ALL RED”, “BACKR00MS”, “DIFFERENT DAY” o “2024”, aunque de este último es más que evidente el por qué de su ausencia. Te hago un spoiler: no los eché de menos, ya sea porque a mi gusto se habría quedado un tracklist excesivamente largo o porque quizás el vacío de dichos temas lo estaba obviando por los más nuevos. Una vez visto a qué nos enfrentamos, llega la hora de ponerse los cascos.

    La primera escucha fue una mezcla de sentimientos. Por un lado, el fanatismo que recorría mi sistema nervioso decía que el disco era un no skips, una obra maestra insuperable. Mientras tanto, la parte racional de mi persona debatía entre si era mi percepción o la mezcla y el master de los temas estaba hecho por un niño de preescolar; y mi percepción no suele fallar. Aun así, quiero hacerle caso a mi parte más fanática, y es que el disco fue todo lo que yo esperaba: un sonido totalmente nuevo y variado. Si hay algo a lo que tenía ganas de echarle el tímpano era al nuevo estilo de Playboi Carti, que luce como la conversación más normal entre las voces que rondan la cabeza de un esquizofrénico con personalidad múltiple. Voces graves como si de una cueva en Francia se tratara como en “MOJO JOJO”, “TOXIC” o “HBA”; un nuevo delivery agudo y divertido como ocurre en “OPM BABI”, “OLYMPIAN” o “MUNYUN” o el susurro amenazante de “POP OUT” o “COCAINE NOSE”. Si os soy sincero, me parecía arriesgada la excesiva modulación de la voz, llegándola a hacer pesada y más a lo largo de una hora y pico; no ha sido el caso, por si había dudas.

    A la voz le acompaña una producción exquisita, quitando los problemas de mix y master y la presencia de drumrolls y sonidos de escopeta sacados del mismísimo Instant Buttons, que a veces resulta prescindible y desconcertante. No hay beat en el disco que no me haya volado la cabeza, pues todos logran llamar mi atención de una forma u otra. Además, los productores no son moco de pavo: Cash Cobain, Ojivolta, MIKE DEAN, Metro Boomin o Wheezy entre los más de 50 productores que participan en el disco. Aun así, mis flores se las llevan F1LTHY y Cardo Got Wings. Todos los temas que llevan su nombre en los créditos son absolutos bangers.

    Y bueno, no produce ni nada del estilo, pero creo que la presencia de Swamp Izzo es más que necesaria en la cinta. Temía que fuera un tanto pesado y cansino, como ocurre a veces con DJ Drama o siempre con DJ Khaled, pero creo que Swamp Izzo aporta más que quita a la cinta. Incluso en temas donde quizás pueda sentirse agobiante, como puede ocurrir con “OPM BABI”, termina siendo todo lo contrario. Pasa algo similar en “CRANK”, uno de mis temas favoritos del disco. El tema en sí es muy rockstar y transmite una energía bestial, pero sin las intervenciones de Swamp Izzo como si fuera un perro con la rabia, el tema perdería todo el poder que subcomunica el alma misma de su esencia.

    Imagen extraída del videoclip de «EVILJORDAN», en el canal de Youtube de Playboi Carti.

    Sobre los featurings, todos cumplen de manera más que sobresaliente, pero si que es verdad que se me ha hecho pesado escuchar tantas veces a Travis Scott a lo largo de la cinta. En “PHILLY” y “WAKE UP F1LTHY”, conecto mucho con el de Houston, pues la vibra western de “PHILLY” encaja mucho con la idea que tengo del artista y “WAKE UP F1LTHY” era uno de los temas que más tenía ganas de escuchar tras escuchar la versión filtrada del mismo. En los otros dos temas, siento que sobra. En “CRUSH”, parece que te está poniendo un caramelo delante y no lo puedes coger, ya que parece que en cualquier momento se va a arrancar a tirarse un verso legendario, pero nunca ocurre. En la que comparte tema con Future, para mí es completamente prescindible. También me gustaría hablar de el featuring secreto, y es que he leído por ahí que Kendrick Lamar no aporta nada al disco. A todos ellos, les invito a dejar a un lado su fanatismo por Drake y disfrutar de una introducción extraterrestre en “MOJO JOJO”, el increíble estribillo junto a Jhené Aiko en “BACKD00R” y “GOOD CREDIT”, la primera colaboración oficial de ambos artistas.

    Y bueno, no podemos olvidar a Lawson, el ghostwriter de confianza de Ojivolta. Por si no lo sabías, supuestamente Carti utiliza inteligencia artificial en los temas “RATHER LIE” junto a The Weeknd y “FINE SHIT”. Os seré muy sincero: no estoy a favor del uso de IA, pero si realmente la ha utilizado, solo puedo aplaudir. Si alguien me recrimina que el tema tiene IA, haré oídos sordos y seguiré disfrutándolos como un leprechaun en un caldero de oro.

    Tras escuchar “MUSIC”, lo único que eché en falta fueron algunos de los temas que creía que estaban incluidos en el mismo, como el angelical ritmo de lo que iba a ser “DRUGS GOT ME NUMB”, el rage de “FOMDJ” o “MÉNAGE”; porque sí, tengo mono de más colaboraciones entre Carti y Uzi. Aun así, creo que Carti ha cumplido las expectativas de sus oyentes por mucho, entregando una obra destinada a hacer historia. Si crees que exagero, déjame decirte que no, amigo mío. Playboi Carti ha conseguido batir en menos de una semana récords que solo demuestran que las ganas que había por “MUSIC” eran inmensurables.

    “MUSIC” para mí es una obra de arte, de principio a fin. No ha habido segundo del disco en el que no haya estado moviendo la cabeza, haciendo muecas a lo Conway o diciendo para mis adentros que “es el disco de la década”. Lo que transmite este disco no se acerca ni un mínimo a lo que sentí la primera vez que escuché “Whole Lotta Red” o cualquier otro disco por el que haya esperado tanto. “MUSIC” ha sido hecho para marcar territorio, para poner una “doble O” en el mapa y para crear conversaciones incómodas acerca de si Playboi Carti es uno de los mejores artistas de la época. “MUSIC” es el grabado en piedra que demuestra que Playboi Carti es uno de los artistas por el que el mundo puede pararse. Playboi Carti no es un artista cualquiera: Playboi Carti es música, pura y dura.

  • Virtual Flavor | ««En Clave De Gë» EP.7

    Virtual Flavor | ««En Clave De Gë» EP.7

    Ahora mismo en España, no hay productor más #viradito (como diría el bueno de Ezewkiel) que Virtual Flavor. Está en todas macho: que si haciendo hits con DISOBEY, tanto en conjunto como individualmente, que si una tape con 8Belial, DJ sets… El tío es un máquina. Y, por supuesto, también está aquí con nosotros para el séptimo episodio de esta sección.

    Antes de empezar, ¿cómo estás?

    Estoy bien, hermano. Nervioso por “Mr. Fino”, pero bien. Es que sale ya, sale el jueves. Ya está aquí, bro. Llevamos muchas semanas de curro yendo a Barcelona.

    ¿Cuánto lleváis trabajándolo más o menos?

    Desde “Sube Arriba”, más o menos. Quizás un poco antes.

    Ya que hablas de “Mr Fino”, cuéntame un poco sobre la tape. ¿Cómo se dio el mixtape?

    Pues empezamos a hacer temas de dancehall 8Belial y yo y dijimos “vamos a hacer un mixtape”. Al principio íbamos a dejarlo un poco aparcado lo del dancehall. Con “Sube Arriba” nos cayó un montón de hate. Las dos primeras semanas, el Belial estaba super desmotivado porque le decían que si se copiaba de Bad Gyal o SouzReptil. Cuando empezó la cosa a subir, nos motivamos un poco y seguimos para adelante.

    Lo de SouzReptil y ANB lo he visto bastante por redes. La gente ha sido muy crítica.

    A ver, nosotros escuchamos ANB. De hecho, Roomtrash y 8Belial son los que más los escuchan. Son de Madrid, los llevan mamando mucho tiempo. Yo no los conocía antes, fue por ellos por quienes los conocí. Son la ostia, y es normal que se note la influencia.

    Bueno, cuéntanos un poco sobre ti. ¿Quién es Virtual Flavor?

    En verdad, yo soy un chaval normal de Jaén, concretamente de Arrayanes, en Linares. Es un barrio complicado de allí. Empecé a producir porque… Bueno, mi madre es gitana; soy mestizo. La música siempre ha estado cerca de mí y, en mi etapa en el colegio, yo la verdad que no me veía trabajando, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Digo “por otro lado tendré que tirar”, y como me gusta crear cosas, pero cantar era muy caro. Tiré por aquí y me acabó gustando. No me quería dedicar a algo normal, quería hacer algo artístico.

    Bueno, aun así, hiciste un grado de sonido, ¿no?

    Cierto, aunque me sirvió más que nada para hacer colegas. A Manibura por ejemplo, que lo quiero mucho, o a Benice, que estaba un curso por encima de mío. Me ha servido más que nada para los conciertos, porque sé conectar las cosas, que nadie te lo enseña.

    Una de esas cosas que te dio el grado es una de tus primeras tapes, concretamente el que es tu trabajo de final de grado.

    Sí, sí (risas). Buah, no me acordaba de eso. Sí, lo hice con el Chonfli, muy colega mío. Eso no lo sabe nadie (risas).

    También te sirvió tu paso por la radio, ¿cierto?

    Eso es top secret, hermano (risas). Me enseñaron un par de cosas, a cómo usar la IA, por ejemplo.

    Para los tags, ¿verdad?

    Cierto.

    Qué curioso que hayas sacado tanta utilidad a una herramienta de la radio.

    Tío, pero es que es cosa de vivir en sitios donde no hay dinero. La radio no tenía dinero para locutores, buscaron una manera rápida y bueno, de ahí se aprende. Eso en Madrid no pasa, eh (risas).

    Cuéntame un poco sobre tus influencias. ¿Qué te ha llevado a hacer este tipo de sonido?

    Al principio, yo empecé haciendo dancehall. Yo me he criado con reggaetón y todo eso, ¿sabes? Me crie escuchando De La Ghetto, que tenía un tema con Mavado, un artista mítico de Jamaica. Empecé a escuchar muchísimo a Mavado y ya empecé a hacer dancehall. También me influenció mucho el GTA, concretamente un guiri que tenía puesto a SouljaBoy en el micrófono. Gracias a eso descubrí a Chief Keef también. Y ya lo que me motivó del todo fue Pxxr Gvng. Ahí si que empecé a meterle fuerte.

    Tengo entendido que te gusta bastante Yung Beef.

    En general con toda la gente de aquella época. AC3 puede ser de mis productores favoritos, aunque también cantaba. Todo lo que hacía lo hacía bien.

    Y bueno, la Rx Mafia también tiene un peso importante en tu carrera de productor, ¿verdad?

    Me flipan, aunque llevo tiempo sin escucharlos. Es que Rx Papi le está tirando mucho a lo oscuro, ahí heavy y me raya un montón; pero hace unos años lo escuchaba un montón.

    La Drain Gang también, ¿puede ser?

    Sí, también. Yung Lean hubo una época que también… Bueno, en 2016 o por ahí yo lo conocí, estaba bastante pegado. De hecho, eso ha sido lo que ha hecho que tire más a lo melódico y triste.

    Tu gama melódica es enorme, y eso se nota en tus producciones. Ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?

    Ahora con “Mr Fino” estoy con dancehall a muerte, bro. Con Vybz Cartel y del rollo Jamaica antiguo. También estoy escuchando mucha música de Panamá, como a Baby Wally o a Akim. Y yo que sé, por decirte a alguien más americano, Kid Ink por ejemplo. También le estoy dando mucho a Rick Ross y a Drake.

    ¿Lo último de Drake te lo has catao’?

    Sí, pero no me mola mucho. Yo escucho lo antiguo. Para mi Drake fue el mejor rapero de principios de la década pasada. Y bueno, Lil Wayne también. Yo es que soy muy clásico (risas).

    Ya ves si clásico: Chris Brown y Lil Wayne están bastante fuera de foco ahora mismo. Aunque bueno, Lil Wayne va a sacar “Tha Carter VI”.

    Sí bueno, pero a partir del tercero, la cosa fue para abajo (risas).

    Hablemos un poco sobre tu catálogo: desde Hugo Chonfli, pasando por Ly$ Aaron, DISOBEY, tanto grupalmente como individualmente, hasta colaboraciones con El Virtual. Es innegable que tu catálogo es extenso. Si pudieras destacar un momento de tu carrera, ¿cuál sería?

    Pues fíjate que la que más me hizo sentir bien fue la de “UNDENIABLE STATUS”, con Ly$ Aaron. Le tengo mucho cariño a esa mixtape, ¿sabes? Fue el motivo por el que empecé a hacer gloo. Bueno, ahora se le llama gloo pero realmente es chicago drill, aunque más melódico. Le tengo bastante cariño a esa época. También le tengo mucho cariño a la época de “DISOBEY Vol. 1”: salió “Gigoló Europeo”, “Galopando En Un Caballo” … Fue una época de experimentar, sobre todo.

    Ya que mencionas lo de experimentar con la música, tú eres muy hábil en ello: trabajas muy bien con samples y rehaciendo beats. Cuéntame un poco sobre el sampling, un tema del que se ha hablado bastante en redes porque “no trabajas realmente”.

    Eso lo han dicho siempre (risas). Mientras estés haciendo música, tú la estas haciendo y ya. Eso al final solo lo miramos nosotros. Sí que es verdad que no me gusta la tendencia que hay ahora, sobre todo en el panorama americano, de juntarse entre 10 productores a hacer un beat. Al ser tantos, la idea final no tiene fuerza. Pero hombre, yo creo que loopear y samplear es lo mismo que hacer melodías.

    «Disfruto mucho más haciendo melodías, pero cuando sampleo, sampleo»

    Virtual Flavor sobre el sampling.

    De hecho, en una entrevista para Tag Mag, Gloosito hablaba sobre lo poco orgánico que le parece cuando un tema pasa por varios filtros distintos. Supongo que a ti te gusta hacer todo el proceso con los artistas, ¿no?

    Un poco de todo. Cuando yo hago los beats no me gustan que estén los artistas. Son muy egocéntricos (risas). Si que me mola que tengamos la misma idea, que queramos llegar los dos al mismo sitio. Cuando hay un equipo detrás de gente que no conoces es distinto: la idea que tú tienes se acaba transformando en otra cosa.

    Hablando de beats y demás, cuéntame sobre tu proceso creativo.

    Normalmente empiezo haciendo las melodías. Si estoy en el estudio intento hacer unos acordes y a partir de ahí trabajo. Voy tocando un poco de todo, tengo un proceso creativo complicado (risas).  Cuando estoy con los artistas es diferente. Ellos me cuentan la idea que tienen e intento coger lo que me gusta de su idea y a partir de ahí hago una melodía o cualquier cosa. Cuando estoy solo es muy caótico. Lo mismo hago una melodía y al rato me voy a tomarme un café, luego vuelvo y sigo. Siempre acabo con proyectos sin terminar por el caos (risas).

    Hombre, siempre lo puedes retomar (risas).

    Sí, pero al final se me apaga la vibra y digo “nada, voy a hacer otra cosa”.

    Claro, si te viene inspiración de otra cosa y demás, es entendible.

    A mí lo que más me gusta es escuchar música. Hay mucha gente que empieza una idea y no tiene ningún tipo de inspiración detrás. Para mí lo más importante es tener buena inspiración: si voy a hacer dancehall, a mí me gusta haberme escuchado 300 temas de Vybz Kartel; y con el gloo igual. Nosotros antes de hacer cualquier tema de gloo nos habíamos escuchado toda la discografía de O’Block (Chief Keef). Yo creo que es lo suyo, no solo en la música, en cualquier rama del arte. Imagino que Picasso haría lo mismo.

    Totalmente de acuerdo, creo que mucha gente trabaja de forma automática, ya sea por la falta de inspiración o por la sensación de obligación a la hora de trabajar. Creo que se pierde un poco la magia.

    Yo es que necesito tener una idea detrás. A mí no me pueden decir de hacer un beat así, tal cual. Yo tengo que tener una idea detrás, haberla pensado, de estar durmiendo y decir “me gustaría hacer un tema así”. Hay gente a la que le va bien, pero no es mi caso. Además, no hace falta que sea una canción, puede ser un sentimiento o cualquier cosa que tengas detrás. Yo funciono así. Puede ser un problema, pero yo funciono por inspiración.

    No hombre, un problema no. Se nota que es algo tuyo cuando las trabajas desde lo más alejado de lo superficial.

    A mí me lo dicen mucho mis colegas, que soy el productor más artista.

    Pasemos a hablar sobre cosas más técnicas en el estudio. Me han contado que trabajas con los 808s en estéreo. ¿A qué se debe?

    Antes lo hacía mucho, ya no tanto (risas). Lo empecé a hacer porque un par de colegas que se fueron a Londres, hacían drill allí, cuando el UK drill estaba fuerte. Esa gente ponía los bajos en estéreo y le daba un toque bueno, la verdad. Lo hacía bastante antes. Me dijeron que probara a hacerlo y la verdad que está guapo, le da un toque robótico. A ver, es que el bajo es un instrumento, a fin de cuentas, tú lo puedes poner en estéreo. Los 808s, si usas uno que está grabado, te los encuentras en mono. Pero los bajos o los 808s de un plug-in tú puedes ponerlos en estéreo y sí que da ese efecto. Esto lo hace mucha gente, pero se lo callan (risas). En el drill se hacía mucho, por eso los bajos parece que te hablan. Son muy abiertos.

    Ya que mencionas los plug-ins, ¿cuáles son los que más te gustan usar?

    Ahora estoy usando mucho el rack de Rhizome, que es como un daw pero tiene como una parte de plug-in… Es una fumada, la verdad. Siendo honesto, el que mas uso es el Nexus, ¿sabes? Es el que más he quemado. Lo he usado tanto que me lo sé de memoria (risas). Pero si que es verdad que ahora voy cambiando un poco. El Omnisphere ahora lo estoy usando bastante. Hay algunos presets que recrean sintes analógicos y me parece guapísimo. La verdad es que, ahora que tengo acceso a estudios, estoy usando más sintes analógicos; el Roland antiguo, el Roland Fantom… No estoy usando ni plug-ins, en verdad.

    Masonería total (risas).

    Ojalá tuviera dinero, bro (risas). Te lo pone el estudio. El día que tenga 3000 pavos me compro uno y no voy más. De hecho, Zaytoven trabajaba con todo analógico, con la MPC y tal. Estoy intentando tirar por ahí. Ojalá haya más dinero y pueda seguir, que la verdad que son geniales. Ahora mismo estoy utilizando un poco las marcas clásicas.

    Sobre el uso de las MPCs, no sé si has visto a un chaval en redes, Max The Drummer, que se maneja con la MPC de escándalo; tiene una habilidad tremenda. No sé si tú te manejas bien con la MPC y tal.

    Siempre que he tenido una MPC, que ha sido pocas veces, la he utilizado para robar los sonidos. Los he grabado y me los he quedado (risas). Habría que estar un ratillo sentado para aprender a usarla. Es complicado, sobre todo para los hi hats y demás. Lo hago todo mejor a ratón. Tienes que tener mucho ritmo e intentar que no vaya a destiempo.

    Supongo que con el tiempo habrás cultivado mucho el sentido del ritmo, detalles que se han convertido en una marca personal tuya y demás. ¿Qué dirías que es lo más característico de tus beats?

    Yo creo que las melodías muy electrónicas. En “Sube Arriba”, los sintes electrónicos creo que son muy míos. El uso de arpegios también. Últimamente estoy usando muchos arpegios, como en “Vertical Split”. Y ya, por último, creo que son los bpms bajos, que los estoy utilizando últimamente. El WiWi y yo nos picamos a ver quien las hace más lentas. Al Belial le mandé una a 108 bpm (risas).

    En “RIRI” también puede ser, ¿no?

    Sí, además se nota mucho. “Vertical Split” va a unos 120 me parece, y “Big Boy”, la última que he sacado con Ynestrosa, lo mismo. De esto último, pues eso: un montón de arpegios, instrumentales lentas y una buena caja fuerte marcando el ritmo.

    Para “Mr Fino” has trabajado con beats muy lentos, supongo.

    Claro, es dancehall. Aunque el dancehall actual se hace bastante más rápido, a 110 bpm o así, algunos temas de “Mr Fino” están hechos a 88 bpm. Están bastante lentas. Y bueno, casi todos los beats tienen sintes electrónicos. Como “Sube Arriba”, básicamente.

    Me esperaba algo del rollo, y más cuando estáis haciendo muy buen uso de este tipo de ritmos. Un poco lo que dice el Belial: “para los que dicen que no hacéis música seria”.

    Nos sentimos más maduros. Esto último es una mezcla de nuestro estilo y nuestras influencias. Al principio, quizás se notaban más las influencias, pero ya estamos creando un sonido propio. Puede gustar o no, pero ahora pocas nos van a pillar (risas).

    Me fusta mucho tu forma de producir, se nota que tienes todo trilladísimo y bien estudiado.

    Es que llevo bastante tiempo. En la pandemia si que es verdad que tuve un parón y pensé en dejarlo, pero llevo desde pequeño.

    ¿Alguna vez has tenido dudas acerca de tu carrera? De decir “no quiero seguir produciendo”.

    Pues sí. Hoy en día las tengo (risas). Lo mismo después de un concierto me tumbo en la cama y digo “hasta aquí hemos llegado”. Creo que soy el más rayado de DISOBEY. Sigo teniendo dudas, eh. Hasta que no vea muchos billetes… (risas). Yo soy muy inseguro, ¿sabes?

    No lo parece.

    Porque también tengo mucho orgullo. Soy muy inseguro. Me he llevado muchos palos, ¿sabes? Produciendo me he llevado pila de palos.

    Tanto por parte de los artistas como del público, ¿no?

    También.

    ¿Te afectan los comentarios?

    No, la verdad. Hay uno por ahí, en “Mr Fino” creo, que bueno, me estaban leyendo los comentarios y uno decía “este beat es copiado”. Me molestan más los que se hacen los listillos. Me joden mucho, y más los que van del rollo “buah, cómo se nota que esto es de tal época”, ¿sabes? De Chief Keef me he llevado miles de listillos diciendo “cómo se nota que esto es de un snippet de “Finally Rich” o cosas del estilo. Es cómo: “¿Qué me estás contando? Bájale ya”.

    Y más en Twitter, que cada vez es más “charca” en cuanto a música.

    Yo es que en Twitter ya no me meto apenas. Pero, si me pongo a leer… Sobre todo, por DISOBEY. Por DISOBEY nos ha caído…

    Cae excesivo odio, la verdad. No sé cómo lo aceptáis vosotros los artistas.

    Todo el mundo tiene una opinión, ¿sabes? Pues ya está, hermano. A lo negativo no le doy mucha bola.

    «Yo también tengo opiniones negativas, lo que pasa que se las digo a mis colegas»

    Virtual Flavor sobre opinar negativamente en redes.

    Claro, es que luego afectan. Siguiendo con las opiniones, quería preguntarte acerca del poco peso que se suele dar al productor por parte de los medios y el público. ¿Por qué crees que sucede?

    Yo creo que es normal, ¿sabes? La escena en España está creciendo y bueno, es normal. Cuando empecé es que no se hablaba nada de los productores, pero ahora se habla más de ellos. Yo lo entiendo, al menos creo que los productores lo entendemos. Yo creo que poco a poco tendremos reconocimiento. Cada vez se quiere más al productor.

    ¿Crees que cada vez hay más fijación en quién ha producido un tema?

    Sí. ¿Sabes también que pasa? Que hay artistas con demasiado ego y productores con demasiado poco ego. Se necesitan artistas con menos ego y productores con más ego. Es todo un poca culpa de todo el mundo. A mí me gusta la autocrítica.

    ¿Qué os falta para que se os de un poco más de voz?

    ¿Por parte de los medios o de los productores?

    Ambas.

    Por parte de los productores creo que nos hace falta utilizar las redes sociales como lo hacen los artistas, y eso me pasa a mí y a todos. Por parte de los medios, creo que hace falta informarse más, ¿sabes? Gracias a Dios, aquí en España los artistas se portan y nos ponen en los créditos. En mi perfil de Spotify están casi todos los temas que he producido. Yo lo agradezco. Pero eso, por los medios yo creo que hace falta informarse e interesarse en la parte técnica. Aun así, también lo entiendo.

    Me alegra escuchar que cada vez se reconoce más vuestro papel como productores.

    Mira, no sé en qué bolo fue, pero le estaban gritando a El WiWi. Eso antes no pasaba, o al menos eso veía yo como público. Yo creo que poco a poco va mejorando.

    Me deja bastante tranquilo que veáis un reparto equitativo del reconocimiento en la industria, tanto los que producen, como los vocalistas o los que hacen portadas. Que bueno, tú has hecho portadas, ¿verdad?

    Bueno, hacía portadas, pero porque no había dinero. Gracias a Dios mis colegas ya tienen dinero para pagar a diseñadores (risas).

    Eres multitarea, tío (risas).

    Aun así, uno debería centrarse en una cosa. Por ejemplo, a mí me da hasta pereza grabar a los artistas. Les digo “joder, deberíamos traer a un tío que solo se dedique a grabar”.

    A ti te gusta producir.

    Producir y pinchar, aunque producir es lo principal para mí.

    Sobre eso te quería hablar, sobre tu faceta de DJ. En SoundCloud tienes subidas dos sesiones llamadas “En Vivo Desde Guarromania”. Cuéntame un poco sobre tus DJ sets.

    Mira, esas dos sesiones las subí porque me pidieron una sesión para contratarme para dar un DJ set porque no se fiaban. Las hice y bueno, ya que estaban las subí al SoundCloud. Las hice porque me las pidieron, incluso un promotor me las pidió. A la gente les han gustado, incluso un chaval de Madrid me dijo que se las ponía para tatuar a la gente (risas).

    Registrando un poco tu Twitter, aparte de las sesiones, encontré una frase que me gustaría comentar contigo. Esta dice: “la estética es lo primero, la música es secundaria”. Desarróllalo un poco, creo que es bastante interesante.

    Tú puedes hacer la mejor música del mundo, pero sin la estética no vas a ningún lado. Estética no es ni siquiera que se vea bien, es tener presencia y actitud. Me refiero a que estés demostrando algo.

    Claro, al final la gente no te compra el discurso, por así decirlo.

    Yo siempre lo he pensado. De hecho, los tags vienen un poco de eso. El fin y al cabo es crear una estética.

    Totalmente. Te transporta un poco a esa época de 2014: la época de SouljaBoy, Chief Keef….

    Los tags vienen sobre todo de eso, de las mixtapes antiguas de Gucci Mane y de Waka Flocka.

    Bueno, tuvisteis a media España intentando comprar polos de Ralph Lauren.

    Sí, aunque ahora los usamos menos. Y con los tags igual, aunque ahora tengo una movida con ellos que no quiero usarlos.

    ¿Cómo así? (Risas).

    No sé, hermano, Me he aburrido, creo yo. Me he cansado, quiero otra estética. Quiero demostrar otra cosa (risas). Para “Mr Fino” he hecho nuevo. Cuando me quite los favores que debo, se acabaron los tags. Lo próximo tiene que ser que nos hostee alguien la tape. Mira Yung Beef, lo hizo con Alex Fatt o Hakim.

    Eso estaría guapo en verdad. Un poco a lo DJ Drama. Bueno, me acaba de venir a la cabeza que te gustaría hacer un disco de productor, ¿verdad?

    Sí, lo estoy luchando. No sé cuando saldrá, pero pasará. Lo estoy hablando mucho con El WiWi y bueno, ojalá este año lo pueda hacer. Pero lo quiero hacer bien, hermano. Me refiero, quiero disponer de dinero para grabar videoclips, que si llevarme un cámara y demás. Me estoy esperando a que se alineen los astros y poder hacer videoclips, darle promoción y demás. No quiero subirlo a Spotify y ya está.

    Básicamente que no se pierda.

    Sí, que no esté en Spotify y ya está.

    Te voy a lanzar una pregunta que suelo hacerles a todos los productores. ¿Crees que la gente consume música de una forma más impulsiva, llegando a perderse el valor de la música?

    Yo escucho poca música, la verdad. Me gusta estar atento a la misma. También lo entiendo, no todo el mundo tiene que estar tan pendiente. Es como cuando te pones una serie para dormir. No lo haría, pero lo respeto. Y obvio que se pierde el valor de la música, aunque hay música que está hecha para estar de fondo.

    Hombre, no es lo mismo un disco instrumental de Fred Again.. y Brian Eno a un disco sesudo de Kendrick Lamar. También quería hablarte sobre otro de los grandes problemas de la música y las redes: el hype. ¿Crees que el hype es uno de los mayores problemas en el mundo de la música?

    Depende. Cómo oyente sí, porque te escuchas un snippet que es letal y luego la canción no es para tanto. Y bueno, conozco a más de uno que sube un snippet y, según lo que le dice el público, termina el tema o no. Así se pierde la espontaneidad.

    Totalmente cierto. Luego te vas a Tik Tok y demás y la gente solo se sabe ese cacho del tema y del resto, ni una palabra. Sobre Tik Tok, ¿cuál es tu posición respecto a la aplicación?

    Como oyente te destroza un poco. Te cuesta retener la atención, ¿sabes? Como artista me parece genial; me ayuda a descubrir música de todo el mundo. Además, es muy accesible: escuchas la parte más catchy del tema e intuyes si te gusta o no. Sería hipócrita criticar Tik Tok. Para los artistas también es genial, es promoción gratis. Tik Tok podrá estar friendo el cerebro de todo el mundo, pero es que, si subes videos y eres constante, el algoritmo te premia y eso es un beneficio para los artistas. Si te curras las cosas y eres constante, te puede ir muy bien.

    «Criticar a un artista por usar Tik Tok es mortal»

    Virtual Flavor sobre aquellos que critican el uso de Tik Tok.

    Bueno, nos adentramos en la parte final de la entrevista. Me han dicho que te llame “Magallanes” (risas). ¿Por qué Magallanes, tío?

    Yo empecé la cosa esta de magallanes (risas). Estábamos en un reservado y no sé, empecé a llamar a alguien “Magallanes” porque era como un nombre to’ antiguo (risas). Yo ni sé que significa, solo me hacía gracia la palabra (risas).

    Me encanta el buen rollo que tenéis.

    Somos familia. Mira, todos tenemos las mismas ideas, nos reímos de las mismas tonterías y tal. He conocido a gente que quizás no entendían estas coñas, pero con ellos no me pasa.

    Puede haber gente a la que les guste más o menos vuestra música, pero es innegable el buen rollo que tenéis.

    Incluso el Guxo entendería estas coñas. Con Superreservao y con él me llevo muy bien. De hecho, el Guxo me dijo hace unos días que me tenía que llamar “La Balanza”, porque ahora tenemos la coña de ponernos nombres de reggaetoneros antiguos. Por eso estamos Ynestrosa La Influencia, Guxo La Humildad y yo Virtual Flavor La Balanza.

    Nosotros tenemos a QuilloReacción La Esencia.

    Es buena, eh. Es rollo Farruko. Mi favorito es Nelly El Arma Secreta, un productor de allí de Puerto Rico. O Galante El Emperador, ese está guapo. Si no lo conocías, cátatelo.

    Pasamos a la parte de las preguntas. La primera viene de GIO, nuestro anterior invitado. GIO quiere saber quién es el artista que te ha cambiado la vida.

    Yo tengo dos que me han cambiado la vida: Lil Wayne por la parte del trap y Vybz Kartel por el dancehall. Aun así, los dos tienen en común que han sido constantes. Vivimos en una época en la que los artistas sacan proyectos puntuales, pero ellos sacaban discos casi al mes. SouljaBoy iba a mixtape por semana. Gracias a ellos me di cuenta que la constancia servía de algo. Siempre he hecho música porque he querido, pero ellos dos han hecho que yo me esfuerce en hacer instrumentales, enviarlas, hablar con artistas… A hacerlo metódico y tener disciplina.

    Creo que es muy bonito, más en una época donde quizás la constancia no esté tan presente. Para las otras dos preguntas tengo a dos servidores: a El Virtual y a Ly$ Aaron. El Virtual pregunta por qué trabajas con los plug-ins nativos del FL.

    Son la grasa, hermano. Pero he currado con absolutamente todo del FL, hasta los drums internos del FL. Son buenísimos. Es como que copian a los sintes antiguos y tal, pero lo hacen tan mal que le dan una estética propia. De hecho, el sinte de la melodía de “Sube Arriba” es de un plug-in nativo. La gente los odia, pero son la grasa.

    Ya que lo mencionas, ¿qué versión del FL usas?

    La última, hermano. Me adapto a los nuevos tiempos. Yo no uso el FL Studio 11. Eso es una fumada del Southside, el jefe de 808 Mafia. Dice que suena mejor pero ese tío no ha mezclado en su vida. Si lo que exporta se lo pasa a los ingenieros, ni siquiera a los artistas. Así cualquiera (risas). El último FL Studio es la grasa. Tiene hasta inteligencia artificial.

    Jay Cas me dijo que él produce con el 11.

    Steve Lean produce así. Una vez en Casa Pepa nos dijo: “Southside me dijo que el FL Studio 11 sonaba mejor, por eso lo uso”.

    Absolutos genios (risas). Y bueno, la última de todas es de Ly$ Aaron y pregunta por qué te cortaste el pelo.

    No sé, de escuchar tanto reggaetón, que todos tienen tapper fade y tal. Dije “¿Qué hago aquí como si fuera Camarón?”. Ahora mismo porque estoy esperando para un bolo que tenemos, pero me gasto una pasta en pelarme.

    Por último, ¿qué es para ti la música?

    Lo primero de todo, un entretenimiento. Pero, no sé, para mí es una manera de expresarme. Es una manera de poder crear lo que quiero. Lo mismo estoy escuchando un tema y digo “esto estaría guapo con otros bpm, con otra guitarra, con otra melodía”. No sé, me amoldo a temas que voy escuchando y eso mola mucho. Lo que tengo en la cabeza, puedo crearlo. También porque me mola, el FL Studio es como un videojuego. Luego te vas a Abbleton y parece una tabla de Excel. Si llego a utilizar el Abbleton no habría producido en mi vida.

    ¿Algo que quieras decir a la gente que nos lee?

    Pues que disfruten la música. Si están aquí es porque están disfrutando de la música y les interesa. Que sigan así. Que sigan informándose (risas). Sigan viendo.

  • Spotlight 2024 | «Professional Existing» – Gideo

    Spotlight 2024 | «Professional Existing» – Gideo

    Hay gente que dice que estudiar con música es imposible, que lleva a la desconcentración porque, aunque quieras tener la atención en decir si un compuesto es base o ácido o en cómo resolver una identidad notable, siempre acabas tarareando aquello que suena en tus cascos. ¿Cansado de no poder estudiar escuchando música? Hoy te voy a enseñar uno de los proyectos que más me ha ayudado en mis días de biblioteca; y los que no son de libros y apuntes.

    Los discos instrumentales son de las cosas más bonitas que te puedes echar a los oídos. Es maravilloso que algo sin letra te diga tanto, hasta tal punto que te aísla de aquello que está en el exterior. Literalmente sois tú y esa melodía que te lleva a un estado de trance entre tus apuntes y uno mismo. A lo largo de mi periodo de exámenes y de esos días que necesitaba paz y concentración máxima, me han acompañado muchos discos instrumentales, pero ha habido uno que ha estado conmigo día sí y día también.

    Seguro que te suena Gideo, uno de los productores más talentosos del país. Ha producido para artistas como Pedro LaDroga, Cecilio G. o Gloosito. Además, junto a Baby Pantera ha trabajado back to back en proyectos como “BCN” o “Nonchalant”, además de colaboraciones existentes entre ambos. Pues bien, tras 2 EPs entre 2022 y 2023, “Ninot” y “Offender”, Gideo se lanza a la aventura de los álbumes.

    El 24 de abril de este año, Gideo nos presenta “Proffessional Existing”, un disco instrumental que consigue tenerte completamente disociado durante la media hora que dura el mismo. Mediante beats hipnóticos, Gideo nos plantea una paleta de sonidos muy detallada y sintética repartida a lo largo de 10 temas. En esta ocasión, el artista madrileño ha contado con Baby Pantera y Loyalty XIX para acompañarlo en “Gatekept” y “Value”, tercer y quinto corte de la cinta.

    Una de las cosas que más me gustó de “Professional Existing” es el trato tan cuidado que da Gideo a cada capa que conforma cada pista. Imagínate que vas a una gran ciudad. Todos los sonidos se fusionan entre sí para dar lugar a esa “banda sonora” con la que identificas que estás en una metrópoli. Si te paras a analizar los sonidos uno a uno, te darás cuenta de que hay coches pitando, que un señor está vendiendo lotería o que un conspiranoico pregona que “el fin se acerca”, pero el ruido de fondo te hará difícil poner fija tu atención en esos sonidos. Gideo consigue que, cuando pones tu atención en aquellos detalles de la pista, todo lo que está detrás quede en silencio. Consigue que el sonido exista de una forma única y diferenciada de los demás puntos a analizar.

    Para mí, Gideo ha conseguido con “Professional Existing” llevar a otro nivel la experiencia auditiva que supone un disco instrumental. Ha logrado de forma más que exitosa que el sonido tome protagonismo, tanto individualmente como globalmente. Y bueno, también ha conseguido librarme de la convocatoria extraordinaria, qué más quiero.

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    GIO sobre «DURO», el lead single de «Buenas Noches»

    “Seguramente haya algún disco de quien sea que estuvo hace años y ahora nadie lo escucha”

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