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  • JOHNNYFUU | «En Clave De Gë» EP.15

    JOHNNYFUU | «En Clave De Gë» EP.15

    «Bob Esponja» es una de esas series que figura en el catálogo de todo niño nacido de los 2000 en adelante. Ya no solo por sus aventuras por Fondo de Bikini, también por canciones tan míticas como «Gary, vuelve a casa», «La canción de la hoguera» o la legendaria intro. Y si tuviéramos que ponerle una canción al productor que entrevistamos hoy sería «La canción de la diversión» y es que «F» no solo es el inicio de la palabra «FUN», también sirve para describir «el sonido del FUU».

    ¿Quién es JOHNNYFUU y cómo empezó a producir?

    JOHNNYFUU es chaval normal y corriente de Madrid que, a través de mi padre, entró en contacto con la música cuando tenía 10 años o así. A mi padre le gustaba mucho el rock; escuchaba bastante punk y bastante música en inglés, ska y cosas así. En 2017 me descargué el FL así un día porque escuché, yo qué sé, «Rodeo» de Travis Scott y dije, «Dios hermano, tengo que escuchar más música así; pero no existe más, así que la tengo que hacer yo”. Lo que pasa es que era muy irregular al principio. Pasada la cuarentena, un colega mío montó un estudio, el Olmo, que le mando un saludo si ve esto. Me dijo: “Hermano, es que tu música es la polla, tienes que ponerte en serio con esto», y como que él creía más en mí que yo mismo dije «bueno, vale». Entonces monté un estudio, que después lo acabé compartiendo con Biberón y con los que ahora son Stereo Madness. Luego allí conocí al 8Belial también, y ahí empecé con Disobey. Y bueno, lo demás, pues es historia ya.

    Qué guapo tío. Sobre el estudio hablaremos más tarde, porque me han contado cosas muy guays del mismo. Cuéntame un poquito sobre tus referentes.

    Yo era muy rockero y lo primero que escuchaba de rap a muerte pues eran Travis Scott, Kanye West o Young Thug. Luego pues me he ido moviendo más hacia bueno, lo que realmente escucho todo el día que es Chief Keef (risas). Bladee y Drain Gang en general me molan mucho también. Xaviersobased lo cato qué flipas, es mi héroe. De España pues nada, lo mítico, Yung Beef, ANB obviamente les he escuchado un montón, muy duros. Y bueno, luego también escucho un montón de reggaetón, en verdad. También mucha música jamaicana; por ejemplo, J Hus, que es uno de Londres que hace así afro y siempre lo escucho un montón. La música en inglés siempre me ha gustado mucho también.

    Antes de pasar al cómputo de lo que es la sección, ¿qué es lo último que has escuchado?

    Pues hermano, es que voy a quedar flow “hacerme el interesante”, pero el último álbum que escuché fue «Exmilitary» de Death Grips. Que en verdad Death Grips como que siempre han estado por ahí para mí, pero nunca les he catado así. Y está muy guapo, la verdad, me ha gustado.

    Bueno, vamos a pasar a hablar de producción, porque como te he dicho antes, esta sección es única y exclusivamente de productores. Entonces, lo primero de todo, ¿qué DAW utilizas? Aunque me han comentado que eres el talibán del FL (risas)

    ¡Dios! ¿Pero quién te dice todo esto, tú? (Risas) O sea, 100%, hermano. Ableton me chupa la pinga (risas). No, en verdad es una chorrada los beef entre DAWs. Tipo, todo tiene todo. Es como la diferencia entre cocinar con una espátula y cocinar con una cuchara de madera, pues yo qué sé, se puede hacer, ¿no? Pero sí, yo uso FL a muerte y siempre lo he usado, es con el que aprendí y es el lenguaje que yo sé usar, vaya.

    Pero bueno, aun así, habrás probado, supongo, a usar otros DAWs.

    Mira, para los directos por ejemplo sí que me manejo un poco en Ableton, a través de El WiWi sobre todo. También he visto bastante currar a peña con el Logic, pero el Logic sí que no me disgusta, pero no sé, es que el Ableton no sé. Para mí es que el FL, como se diseñó originalmente para ser un videojuego, o por lo menos yo lo creo que es así, visualmente me parece más atractivo…

    Sí, que si es una cosa súper trivial e intuitiva, no sé qué (risas). Pero, por ejemplo, en la entrevista que le hicimos al Jay Cas, nos contó que usa el FL 11.

    A ver lo de intuitivo lo dice todo el mundo del DAW que usan, eh (risas). Un pavo que usa ProTools, que es la vaina menos intuitiva del mundo te dirá: «No, no, es súper intuitivo”. Sobre lo del FL, hasta hace relativamente poco usaba el 12, pero es que con todo esto de la IA, de separar tracks y no sé qué, es que me puse el 25 de una. Y es que para samplear, a mí que me gusta mazo samplear, es increíble, ¿sabes?

    Luego vamos a hablar sobre los samples en profundidad porque creo que es una de las cosas más guapas, y además ahora con el tema de la IA y tal, creo que es un tema muy guay a tratar. Te iba a preguntar sobre plugins, ¿cuáles son los que más utilizas? ¿Cuáles son los que dices: «en todos mis temas, tienen que estar estos»?

    Buah, pues, súper claramente Purity, mítico. Nexus 2, para toda la movida glo y demás, es imprescindible. El Hive y el Zenology los uso bastante. Últimamente le estoy pegando bastante al Serum también, para sonidos más electrónicos y tal. Y sí, más o menos eso. Con esos que te he dicho, yo creo que están hechos el 99% de mis beats. Me manejo con poco. Prefiero hacer más con poco que utilizar demasiados plugins.

    Claro, al final si con poco logras ser creativo, salen cosas muy chulas. Sobre el tema de los samples, tenía muchísimas ganas de hablar contigo de esto. Me he encontrado un canal de YouTube que tiene dos playlists. Y no sé si será tuyo, pero tiene una que se llama Bejo…

    ¡Hermano! ¡Qué locura! ¡Dime, dime!

    Y otra de samples, que solo te voy a decir el primero que me salía: «Italian Traditional Music Puglia Pizzica de Focu” (risas).

    Brother, ¡qué locura! Tío, justo antes, esta mañana, así de doomscrolling mañanero, he acabado en un comentario mío de YouTube y decía «hostia, ¿tendré aquí cualquier cosa todo lachosa que pueda ver todo el mundo?». Salían esas dos playlists. La de Bejo porque me molaba mazo, yo qué sé, en 2017 o por ahí. Y la otra playlist, es que me acuerdo de mazo de beats que hice con samples, que realmente tengo 4000 playlists de samples pero esa es probablemente la primera que hice, porque es de 2016 o 2017. Hay como mazo música rollo folk o así (risas).

    Hay cosas completamente aleatorias: música en italiano, luego en portugués, Luis Mariano… Me sale hasta un video de “Cuphead All Bosses Theme Songs Soundtrack” (risas).

    O sea, ¡andaba en cualquiera yo en 2017, hermano!

    Pero eso está chulo. Es que el tema de los samples, creo que es una de las partes más creativas. Yo te quería preguntar por eso, el tema de samplear y tal, cuéntame, ¿cómo lo vives tú?

    Es que a mí me parece genial samplear. Además, me parece que es como la base del hip hop. Pero hoy en día, como que… ¿Sabes esto que dicen ahora de que todos los géneros como que se están entremezclando y que ya no están tan claros si un género es tal o cual? Eso me mola mazo. Se está extrapolando esos a otros géneros y no sé, es como darle una nueva vida a la música. También como todo el arte de buscarte un tema, coger una parte, chopearla, hacerle esto, hacerle lo otro. Hay peña muy echada para atrás que lo interpreta como «ah no, es que no sabes componer». A mí me encanta. Samplear es como hacer un collage, pero con música.

    «Samplear es como hacer un collage, pero con música»

    JOHNNYFUU sobre el arte de samplear.

    Totalmente, lo del collage es que me parece super acertado. Y más ahora que, con el tema de la IA, está habiendo una expansión mucho mayor, y me pareció curioso también eso que hablabas de la IA porque, bueno, ¿cómo te llevas con la IA?

    Buah, es un buen melón que abrir, eh. Me leí la entrevista que le hicisteis a Gese, que hablaba como de esto también, y no sé, tengo un debate porque por una parte no quiero sonar como el que decía «es que Autotune que no sé qué, no sé cuántos», o como el tipo que decía «no, es que la luz eléctrica no sé qué» (risas). Pero es que es una cosa bastante maligna, sobre todo porque está en manos de peña toda maligna, de corporaciones chungas, de Elon Musk y demás.

    Del mismísimo Mossad, ¿sabes? (risas)

    El puto Mossad, cabrón (risas). Pero creo que es algo a lo que no estoy completamente cerrado, pero obviamente me come chirría en todo el sentido de quitarle la creatividad a la música, quitarle la emoción y la humanidad. Y bueno, que igual me quita el trabajo también, ¿sabes? (Risas).

    El del trabajo es buen melón, ¿eh?

    También creo que hay mucho alarmismo. Estoy en contra, pero creo que la gente es muy reaccionaria a ello y yo creo que sí se le pueden dar usos interesantes, como por ejemplo lo del FL de separarte las pistas; es una cosa muy simple, pero creo que sí que puede haber usos interesantes de la IA. Pero sí que me parece que tiene un peligro que no veas.

    Hombre, a ver, luego puede pasar como, no sé si has visto a «El Perla»…

    Ah, bueno, ¡eso es una locura!

    Es que eso me parece muy loco. Tipo, es un tema que no ha salido, de Anuel en este caso, pero claro, que tú lo puedas implementar en tu música porque, por ejemplo, utilices IA. Creo que es algo muy peligroso.

    Sí, obvio. No, y yo qué sé, Playboi Carti, que se supone que tenía mazo de cosas hechas con IA en su álbum. La IA, al fin y al cabo, siempre te va a buscar la cosa más genérica posible. En base a todos los inputs que tú le des, te va a buscar como la cosa más simple. Tú le dices que te genere una canción de The Weeknd, y te genera una canción genérica de The Weeknd.

    Con el Suno ahí, haciendo cosas horribles. Pero, por ejemplo, lo de Carti yo sí lo veo diferente porque es un modelo generado para que pueda pues, hacer su voz. Y bueno, Lawson en este caso es el que interpreta la letra de Carti. Que eso no lo veo muy bien que digamos, pero no lo veo tan mal dentro del marco. ¿Sabes lo que te digo?

    De hecho, hay un tema de AgusFortnite2008, que es que no es de AgusFortnite. Es de un tema que se llama «NINA (HOST AF2008)». Un día le pregunté: «Tú, ¿qué onda con este tema, hermano? Porque me flipa, pero suena raro». Básicamente, cogió un beat que no sé si era generado con IA también, tradujo la letra de «Love No Thotties» de Chief Keef al español, la generó con su propia voz y le hizo un collage loco de cortar esto y poner esto; como si hubiera sampleado su propia IA. Me quedé flipando con el chaval; es un genio el Agus. Y sí, por eso yo creo que se le pueden dar usos interesantes. También te digo, Agus no puso «AgusFortnite2008 – NINA»; puso «NINA – Hosted by AF2008”. Entonces me pareció que era genial, porque encima él no estaba como dándose el crédito de «yo he hecho esto», ¿sabes? Él simplemente estaba jugando y divirtiéndose; y eso me flipa de él.

    Con el tema de las voces, mí me han dicho que tu preset de las voces es clave.

    ¡Yo tengo un preset que es una puta ruina! (Risas) O sea, es una ruina por estándares técnicos. Tiene dos Soundgoodizers, es la pesadilla de cualquier ingeniero de audio. Literalmente, un día busqué «Chief Keef preset», me lo copié así y le cambié par de cosas. Ese es el preset con el que está grabado todo “Disobey Vol.1”, todo el EP que tengo con Biberón, prácticamente todos los temas de Disobey producidos por mí o, en su defecto, muchos no producidos por mí están grabados con eso, ¿sabes? “YSL”, que va a hacer 10 millones de plays, está grabado con eso. A mí me funciona (risas)

    Me dijeron eso, que era muy infame (risas). Entonces, por eso me parece muy curioso porque creo que, al grabar casi todo el mundo tiene como muy fijo lo del preset, pero que un preset sea tan bueno, que lo utilice más de un artista, me parece muy loco.

    Pero que es un preset que no tiene nada de otro mundo, te lo juro, ¿eh? O sea, para mí un lema a la hora de hacer música es «do it yourself», ¿sabes? Yo no tengo una formación en ingeniería de audio, todo el respeto a quien la tenga, y obviamente es un arte que te cagas. Pero, para la música que hago, que a mí me gusta que suene cruda, que suene DIY, me funciona. Mazo de temas se han hecho así y es un preset que no sé, que es una mierda realmente, pero que suena de puta madre.

    Bueno, pero mola. Funciona, que eso es lo más importante.

    Sí, sí. Make it happen y do it yourself.

    Con todo eso que has dicho de los lemas, hay un concepto que en el mundo de la producción creo que es muy importante recalcarlo: el sonido chungo. Para que una producción sea sonido chungo, ¿qué tiene que ser? ¿Qué tiene que tener que digas «buah, esto es sonido chungo»?

    Uf, es que no quiero ser yo un policía de la música, hermano, porque la música cada uno la disfruta lo que quiera y no hay nada peor que alguien que no te deja divertirte, ¿no? Para mí el sonido chungo es la música “urbana” de gente que dice música “urbana”, ¿sabes? No sé, para mí sonido chungo es toda esta música que no tiene ninguna ambición por tener personalidad o por ser colorida.

    «Para mí el sonido chungo es la música urbana de gente que dice música urbana«

    JOHNNYFUU sobre el sonido chungo.

    Arroz con pollo, totalmente.

    Sí, arroz con pollo, literal. Que yo qué sé, puede haber música comercial todo guapa, ¿sabes? Hay mucha música muy sobreproducida hoy en día; creo que esa es la clave. Y a mí personalmente pues me gusta eso, me gusta el punk, ¿sabes? Para mí la música más guay es la que hace un adolescente todo rallado en su cuarto con dos trastos viejos, ¿sabes?  El sonido chungo nace de una coña entre el Roomtrash y yo para hablar eso, de la música urbana que ha perdido toda la esencia original de la música urbana; que odio esa categoría.

    Veo que te da mucho coraje ese término, el de música urbana (risas).

    A mí me da un coraje, hermano. ¿Tú ves a los guiris diciendo «urban music»? No hermano, ellos dicen «rap», porque es que es rap todo. Todos estos géneros que estamos hablando, hay un pavo rapeando de un modo u otro. Es que para mí es todo rap, hermano: el dancehall es rap, el reguetón es rap, el trap es rap… Ya está, hermano (risas).

    Con todo eso que has dicho del sonido chungo, me viene una pregunta y es que, dentro de una producción, ¿qué parte de la producción te parece indispensable dentro de cuando tú haces un tema? ¿Qué es lo primero en lo que te centras? Que luego cuando tengas que revisar digas: «Vale, esto es lo último que voy a revisar porque es lo más importante».

    Me gusta mucho jugar con las estructuras de las canciones, creo que eso le puede dar mucha personalidad a una canción, ¿sabes? Yo soy muy de melodías, en verdad. Yo creo que un beat bueno tiene una melodía sí, que te cautive y, sobre todo, que mazo de productores pecan de esto, que le dé espacio al cantante. Para mí, tú tienes que poner el folio sobre el que va a pintar el cantante. También hay estilos en los que tiene que estar todo muy recargado y tal, pero, para mí, menos es más. Y luego, a mí me gusta producir el tema entero, tipo grabar el tema, ayudar con la escritura, componer y demás. Hacer canciones, más que beats, ¿sabes? Para mí la parte del cantante ya es que consiga transferir su personalidad a la canción.

    Me gusta una parte que has dicho, que es lo de ayudar a escribir. Y es que me han dicho que tú ayudas bastante en el estudio, por ejemplo, al 8Belial. Me han comentado eso, que tú ayudas a escribir. Entonces, creo que entra mucho en la figura del productor de a día de hoy. El productor cada vez se puede desglosar más en uno que solo hace el mix, uno que solo hace letras u otro que solo hace beats. Entonces, ¿tú esa faceta de 360 grados la ves ventajosa frente a este tipo de especializaciones?

    Yo creo que sí. O sea, por ejemplo, a mí no se me da muy bien mezclar y masterizar. Sé lo básico y te lo saco adelante, pero siempre prefiero que alguien especializado en eso lo haga. Y personalmente, a mí me gusta hacer el beat, grabar la canción y ayudar en todo lo que es la composición de la canción y tal. Pero bueno, son métodos y métodos, ¿sabes? También hay conocer tus virtudes y tus defectos. Porque también veo a mucha peña, sabes como el rapero este, el Russ ese que decía “no, porque yo me escribo, mezclo, masterizo, produzco, grabo los vídeos, me limpio el culo y tal”. Es como bájale, ¿sabes? Yo sé las cosas que se me dan bien y sé las que no, y las que no se me dan tan bien pues no pasa nada por ceder o delegar en otra persona, ¿sabes?

    Es que sobre todo por el tema de que, por ejemplo, ha salido ahora la figura del… Bueno ya estaba, pero ahora como que se ha asentado mucho más, el tema del sample-maker, el loop-maker, o cosas de ese estilo que creo que al final no le quitan esencia a la producción, pero creo que es una forma de accesibilizar la producción a más gente.

    Sí, o sea, está bien, pero también siento que como productor tu tarea un poco es igual no ser un maestro en todas esas movidas, pero más o menos sacar adelante todo, ¿sabes? Tampoco vas a masterizar como el ingeniero de master de Kanye West, y yo mismo me lo puedo aplicar, eh, yo soy bastante paleto en cuanto a eso. Pero no sé, algunas veces en sesiones de estudio sí que veo a peña que hace siempre una sola cosa, ¿sabes? Y como productor yo creo que tu objetivo es adaptarte a los artistas y saber aportarle una serie de herramientas variadas para que la canción esté todo guapa, básicamente.

    Vamos a pasar ahora a hablar de tu discografía. Siempre me gusta hacerlo definiéndola con un color o con algo, porque yo creo que todo al final se puede englobar en algo. Yo quiero que definas todo tu catálogo con una marca de ropa.

    Madre, qué buena pregunta, tío. Supreme, hermano. Supreme New York, 100%.

    Bacano, eh.

    Si lo piensas yo creo que Supreme es como… Yo qué sé, Disobey es una movida todo Supreme, ¿sabes? Pero a su vez Supreme, si tú te metes a ver su ropa, hay cosas todo raras, todo guapas, todo experimentales; alternativas, aunque esa palabra me pone un poco negro, pero bueno (risas). Supreme tiene todo el lado hypebeast, pero también tiene una faceta de moda muy guay y muy guapa.

    La verdad que veo lo que dices, porque “Disobey VOL.1”, “Disobey VOL.2”, me recuerda mucho a mí a los Bape, Louis Vuitton cuando estaba en su época, Gucci… Y lo demás que tienes, por ejemplo, tus últimos trabajos aparte de bueno, de “STAY FUU”, que ha salido hoy…

    Sí, sí, qué bueno, que ha coincidido justo. Porque tuvo un problema la semana pasada y no pudo salir. Así que ha sido como una señal del FUU, hermano (risas).

    Mira que hoy te iba a preguntar, “oye ¿cuándo va a salir tu EP?” y anoche cogí y dije “hostia, ya me lo escucho del tirón”. Ahora hablaremos en profundidad, porque tiene cosas muy chulas. En cuanto a lo demás, bueno, has participado en “El Príncipe”, “CLAPALOT”, “BASED NATION”, “CHETO MAL” con el Ezequiel… Tus trabajos son muy variados y me gustaría que me dijeses en cuál es en el que más bien te lo has pasado produciendo.

    Uf, qué bueno, eh. Me gusta que me hayas preguntado por pasármelo bien porque a mí en la música -y de hecho creo que esa también es el motivo por la que he elegido Supreme- me gusta ser un niño, ¿sabes? Tipo, jugar y pasármelo bien. Es que dentro de que sea un trabajo menos divertido que, yo qué sé, “CLAPALOT”, que son todo barras de chorra, “DEAF AF” es que me mola mucho, tío. Estoy muy orgulloso de ese proyecto porque además toca bastantes palos, ¿sabes? Y lo hice ahí con Biberón mano a mano. Es que Biberón y yo somos una dupla épica en cuanto a música, estamos todo el día mandándonos cosas y retroalimentándonos. Y sí tío, me divertí un montón haciéndolo. Ese proyecto lo grabamos en 4 días o algo así, ¿sabes? En cuatro sesiones.

    Con el Biberón tienes muy buena química. Me han dicho que estáis haciendo Grime si no me equivoco…

    Madre, tienes todo (risas). Sí, hermano, es que estamos haciendo “DEAF AF 2”.

    Ah, qué loco. Qué loco.

    Claro, claro. El grime es un género que a mí siempre me ha molado pila y le hemos metido algunas influencias en lo que llevamos del proyecto, vamos.

    Hablemos sobre tu último EP, “STAY FUU”. Uno de los temas que más me ha llamado la atención es “121”, un tema completamente instrumental. Háblame un poquito del EP y de cómo entra “121” en el mismo.

    Yo no tenía mucha intención de sacarlo, ¿sabes? O sea, sí que tenía intención de sacarlo, pero no lo hice pensando «voy a hacer un EP». Fue más como he estado trabajando en un sonido más o menos últimamente. Me parecía que pegaban estos temas en común y me apetecía empezar a mostrar un poco música por mi cuenta sin depender de un cantante. Y nada, eso, junté una serie de temas que me parecía que tenían una dirección parecida en su sonido. Sobre el de “121” es eso, porque sí que a veces, yo qué sé, pues eso, diversión hermano. Yo es que te lo juro, me lo paso muy bien haciendo música.

    De los 5 temas, ¿cuál es el que más te gusta?

    Pues yo creo que el de “Confusión”, con Carmen (Carmasutra). Es el tema más único que tengo en mi discografía, porque es que no es un tema ni de rap, ¿sabes? Ni de hip hop siquiera. Es como una cosa medio electrónica, medio pop; no sé, es mazo Crystal Castles. Y nada, hice ahí con la Carmen, que es una de las chicas de Stereo Madness, que es amiga mía de hace años. Me quería también abrir a más cosas, que es que apenas he grabado con chicas en general y me parece que mola que se abra también la gente a no estar escuchando a un pibardo todo el día. Y a otros géneros, que a mí me encantan los 808s y el autotune, pero hay mucha más música por ahí. Entonces sí, yo te diría ese porque dentro de mi catálogo es el tema más único que tengo.

    A mí me ha llamado la atención porque esta mañana de hecho iba escuchándolo en el coche y estaba tardando en procesarlo, ¿sabes? Es una movida completamente diferente.

    Es que eso es lo que me gusta de ese tema, que yo creo que descoloca a la peña un poco. Lo hicimos mazo pensando en Alaska y Dinarama. Tipo, que no tiene nada que ver, pero a mí me suena chulo.

    También quería que me contases un poco sobre el single, “Trip”, el único tema que cuenta con una colaboración de otro productor, damnpablo. ¿Cómo termina colándose en el tema?

    Ya llevo un tiempo haciendo cosas con él. Un día habíamos quedado ahí con el Roa, con el Roomtrash. Fuimos al estudio y nada, hicimos ese beat. Se grabó el Roa el tema, luego se subió Biberón y justo me encajaba que flipas con todo esto del EP cuando fue tomando forma y para allá que fue, ¿sabes? Y nada, con el Pablo (damnpablo) de puta madre, le mando un saludo si lee esto. Es un chaval de puta madre con el que siento que le tengo bastante gusto en común y nos entendemos bien en el estudio, ¿sabes?

    Ahora que lo dices, ¿con quién te sientes más cómodo en el estudio? El que dices «vale, cuando llego al estudio y me junto con X, estamos en sintonía completa».

    Con Biberón, 100%, Es como que nos leemos, ¿sabes? Más allá de que seamos amigos de antes de la música, es que coincidimos. Nuestra manera de ver la música es muy parecida y las cosas que nos molan son muy parecidas. Igualmente, hay cosas suyas que no tolero y viceversa, pero nos entendemos muy bien. Y él es que es buenísimo en todo lo que hace, además que es multidisciplinar; por ejemplo, tiene una estética que es la polla. Es el puto amo. Yo tengo mi movida guay con la música, pero es que él la tiene con la música, con el diseño, cantando… O sea, es increíble el cabrón, es el puto amo en la visión que tiene artística, ¿sabes?

    «Es como que nos leemos, ¿sabes? Más allá de que seamos amigos de antes de la música, es que coincidimos»

    JOHNNYFUU sobre su complicidad con Biberón.

    Es muy loco en todos los sentidos, la verdad. Coincido mucho en lo que dices, además de que creo que es un perfil de artista con los que gusta trabajar, y más tú que eres muy creativo a la hora de producir. Vamos a pasar a la parte final. Hay tres preguntas, una de ellas te la hace el productor del anterior episodio, Gese Da O. La pregunta es: ¿Qué prefieres, los sintes o el sonido electrónico? Quiero imaginar que se refiere a qué prefieres: ¿un sinte físico o un sinte electrónico?

    Buah, Gese momento (risas). Con el Gese he estado haciendo beats alguna vez y es una bestia. Pero es que claro, es que viene de otra escuela muy de hardware, ¿sabes? De MPC, de tal y cual. Yo es que apenas he tenido oportunidad de currar con esas cosas, en verdad. Es que me pones un sinte así chetado delante, por ejemplo, cuando curro con Sami Deluxe, que obviamente curra con esas cosas, y me pierdo mazo. Entonces, te tengo que decir 100% sintes electrónicos, que es lo que he manejado. Igual si de repente me da por ahí me vuelvo un friki que te cagas. De hecho, me gustaría, porque siento que como productor siempre tienes que estar renovándote y creo que es algo en lo que me falta mazo de calle, ¿sabes? Tipo en hardware físico y todo el rollo. Por ejemplo, Virtual Flavor también sabe de eso un poquito y me gustaría tener un poco más de conocimiento en ese aspecto, la verdad.

    Y las dos últimas. ¿Qué es para ti la música?

    Hermano, pues para mí la música, obviamente, es una pasión, es una cosa que día a día respiro, ¿sabes? Pero simplemente son ondas de sonido que suenan guays juntas, ¿sabes? (Risas). No sé, como que tampoco me gusta la peña que se da esos aires de grandeza y tal. O sea, obviamente la gente tiene sus talentos y sus virtudes, pero no sé, tampoco me gusta el rollo ese tan zen aquí de creerte Jesucristo por hacer música guapa, ¿sabes?

    Todo místico, ¿eh?

    En general, la peña que no se toma demasiado en serio a sí misma, me cae bien, y por eso me gusta la música que es así yo creo, ¿sabes? Con el Biberón lo hablo mucho sobre esto, porque a veces haciendo música como que uno de los dos se pasa de intenso, ¿sabes? Y le decimos el uno al otro, tipo: «Pss, bájale, que hay que mantenerlo ignorante y basado, amigo».

    Es que al final la música es lo que tú dices, es para pasártelo bien y yo qué sé.

    Sí, hermano. It’s not that deep.

    Y bueno, la otra pregunta es: ¿Qué hace que tu música sea tu música?

    Pues yo creo que enlaza bastante con esto que hablaba. O sea, mi música lo que me gustaría que la gente se lleve es, personalidad, hermano; que cada uno sea uno mismo y no se tome tan en serio todo. Mola eso de autoexpresarse, pero desde la espontaneidad. Como un niño.

    Qué guay. Pues bueno, la última cosilla. ¿Algo que quieras decirles a los productores que hay ahí fuera, que no se lo pasan bien y que están amargados en su casa? (Risas).

    Amigo, dale un feriado. Tipo, ya fue, ¿sabes? (Risas). No hombre, decirles que la música es algo súper divertido. Pásatelo bien, cabrón, y si no te lo pasas bien haciendo música, hay muchos trabajos más productivos para la sociedad, ¿sabes?

  • Gese Da O | «En Clave De Gë» EP.14

    Gese Da O | «En Clave De Gë» EP.14

    En «El Poder», el primer episodio de «Historias Corrientes», Mordecai y Rigby usan un teclado robado a un mago para componer un tema que convenza a su jefe, Benson, de darles un aumento. En la vida real no hay magos, pero sí hay productores que consiguen el mismo efecto. Si hay algo que tienen en común el protagonista del episodio de hoy y los de «Historias Corrientes» es que hacer beats les da poder. Hoy entrevistamos al poderoso Gese Da O.

    Cuéntame, quién es Gese Da O y cómo empezó a producir.

    A ver, Gese es un chaval normal y corriente de Cádiz que le gusta mucho la música. Con 15 o 16 años así descubrí el FL Studio, me puse a trastearlo y hasta aquí. No tiene más. Siempre me ha gustado mucho la música: el rap, el flamenquito… Y aquí estamos. Lo que pasa es que tiré por el rap, obviamente (risas)

    Cuéntame un poquito sobre tus referencias a la hora de hacer música. Me has dicho bueno, el flamenco, el rap… Pero cuéntame un poquito: ¿De qué bebe Gese Da O?

    Del rap, hermano, a muerte. Del rap yankee, sobre todo cuando empecé, que estábamos frikis. Me gustaba mucho el rap de Nueva York. Bueno, me gustaba y me gusta el rap de Nueva York de los de los 90, ¿sabes? Que claro, yo soy del 95.

    Hostia, yo pensaba que eras más joven, ¿eh? (Risas)

    Qué va, qué va. ¿Sabes qué pasa? Yo estoy viendo ese fenómeno ahora un poco con los pibes que son… Por ejemplo, ayer me salió un TikTok de un chaval que decía: «Yo soy del 2008 y diseño como en el 2008», ¿sabes? Parece que hay un patrón porque a mí me gustaba la música de ese año, ¿sabes? Y como que me puse muy friki con eso, tío. De ahí conocí al Ergo, al Peke o a Dano. Al final, era todo un círculo, una pompa de ese género. Cuando yo empecé a producir fue allá por el 2011 o el 2012, cuando me instalé el FL y empecé a trastear. Esto estaba en auge, tío. Yo estaba flipando porque claro, salían raperos durísimos. Ya con los años me fui abriendo a otras cosas porque al final, tío, esto es como un videojuego, ¿sabes? Para mí producir es como jugar a la Play.

    Desarrolla un poco eso, lo del videojuego me parece un símil interesante.

    Hoy en día es diferente porque hoy en día los chavales se graban hasta con el móvil, ¿sabes? Ha cambiado un poco ese concepto. Pero, hace 10 años, no existía el BandLab, hermano. Tú no te podías grabar in situ y escucharte del tirón con el tune y todo el rollo. ¿Qué pasa? Que tú te ponías a rapear y era como una idea, ¿no? Era un concepto abstracto. Sin embargo, al producir tú pones un sonido y suena. Es como más interactivo, más arcade. Entonces para mí era como más un videojuego. Decía: «Hostia, ¡qué guapo!». Y menos mal que tenía amigos muy honestos, que eso hace falta. Que te digan: «Oye, esto es una mierda». Yo tenía muchos. Vamos, los conservo, son mis amigos, y me decían: «Hermano, esto es una mierda». Me decían: «Estos beats no valen para nada». Y yo: «Vale, vale, cabrón». Al día siguiente, le traía uno mejor; y así me picaba con ellos y hasta aquí.

    Eso lo he leído que lo dices en varias entrevistas y bueno, a Twitter también subiste de ese estilo.

    Honestidad, simplemente. Si está guapo, pues para adelante. Pero que sean honestos, que hay mucha peña que no puede ser condescendiente con sus amigos, tío. Para mí, eso es una ley. Si veo que tú haces algo que está mal y eres mi amigo, yo te lo voy a decir, ya sea lo que sea en la vida. Igual que quiero que me lo digan a mí, tío.

    «Si la estoy liando, cabrón, cógeme y me lo explicas. Al final ayudan, tío»

    Gese Da O sobre importancia de la honestidad de tu círculo a la hora de hacer música.

    Bueno, Gese, hablemos sobre el tema central de la sección: la producción. Para empezar, ¿en qué DAW trabajas ahora mismo? Porque tengo entendido que cambiaste de entorno, si no me equivoco. Empezaste usando FL y ahora usas Ableton, ¿no?

    Sí, desde el año pasado. Yo empecé en FL en un ordenador bastante malo. Yo cargaba un VST de estos de que generan sonido y petaba. No podía generar ningún tipo de sonido al ordenador; tenía que samplear todo el rato. Eso me dio mucha habilidad sampleando. Yo sampleando, está feo que lo diga, pero me encanta porque soy un enfermo del sampling, ¿sabes? De mil maneras. Y ahora con la IA, que te saca las pistas y las cosas, el triple. El FL es genial, o sea, me ha traído hasta aquí. No voy a hablar mal del FL porque no puedo. Pero sí que es verdad que ahora tengo otro setup, tengo hardware y, en resumen, tengo otras necesidades. El Ableton me es más útil ahora que antes. Aun así, lo importante no es el DAW, lo importante es quién lo usa.

    Buah, frasón, ¿eh? Pues sí, totalmente. En cuanto a plugins, ¿cuáles son los que más usas? ¿Cuál es el que más frecuenta tus producciones?

    Depende de cómo me levante ese día, tío. Hago tantos sonidos diferentes… Por ejemplo, si hago rap, una cosa que siempre está en los beats así más raperos siempre está el Decimort, que es un bitcrusher, como para emular máquinas antiguas. Si hago trap y esa movida, Serum, Zenology… No sé, depende mucho de lo que haga.

    Al final que fluctúa mucho, ¿no?

    Claro, voy cambiando. También es una cosa que va como por por etapas y por épocas. Cuando empecé, para el trap lo que más molaba era Nexus, que era increíble; o el Massive, que era como de electrónica así, aunque eso ya ha muerto. Está Serum ahora, que es como la evolución. ¿Sabes? Va cambiando, tío, según las necesidades. Yo sigo usando el Decimort porque sí que es verdad que ese no se va, tío (risas). Además, que que tengo el 1, ¿eh? El 1, el 2 no me mola. La página ni va, ¿sabes? El 1 ya no existe. Lo tengo ahí guardado en un disco duro.

    Hostia, qué loco, qué guay. Otra cosita que me habías dicho, sobre samplear. Tío, de eso te quería hablar porque bueno, la cultura del sample creo que es algo que está muy en auge, con el tema de la IA y demás.

    Está fuerte. Yo lo he hablado mucho con Lex, con Dano y con amigos que producen y samplean. Ya está más normalizado, pero cuando apareció la movida esta de que te parte las cosas por stems, que tú puedes sacar de una canción el bajo, los teclados, la guitarra, la voz o la batería, para mí eso fue como el Nuevo Testamento. De repente, todo lo que ya había sampleado la gente, puedes volver a visitarlo y hacerlo de otra forma totalmente diferente; o típicas movidas que siempre he querido como meterle mano, pero no he podido porque tenía elementos por encima que no te dejaban coger lo que tú querías. Ahora puedes, y eso es una locura. Es una herramienta muy creativa.

    ¿Tú frecuentas mucho la IA?

    Yo la IA en ese en ese aspecto… Mira, yo cuando sampleo  tengo una movida mía que yo creo que es de pureta, tío (risas). Es de pureta siendo yo todavía no tan pureta, pero siempre la he tenido desde que empecé. A mí me gustan los samples, pero los samples que diggeo. Yo no uso loops de peña. Respeto máximo a todos los que los usan, no digo que esté mal, para nada, pero como que es una cosa… No sé por qué, será también por todo lo que yo he bebido, de influencia y todo el rollo, pero a mí me gusta el digging. Me gusta buscar, investigar y tal. Cuando sampleo, tengo herramientas como los mismos DAWs, que tienen herramienta que separan las pistas o el Serato Sample, que te aísla lo que tú quieres; esa es la IA que yo uso.

    En mi facultad hicieron una charla del uso de la IA en la música. En una de las demostraciones, hicieron una canción con Suno y me recordó muchísimo a un tweet que subiste que ponía «#PromptMusic».

    Es que es PromptMusic, ese es el concepto de eso. Es que mira, yo vi una entrevista del CEO de Suno. La leí por ahí hace tiempo y el CEO decía como que es muy difícil aprender música y que la gente no quiere aprender a hacer música, que para eso ya estaban ellos. Claro, yo lo interpreté en plan: «No aprendáis que nos vamos a quedar nosotros con esta movida». Y sí que es verdad que hay una lectura en la que esto es una cosa que no se puede evitar. O sea, lo mismo ahora estoy sonando como la peña con el Auto-Tune en su día, pero en parte no. Lo que pasa aquí es que entran las grandes corporaciones como Spotify que en el momento en el que ellos puedan tener su propia música sin darte un duro a ti que eres compositor y se puedan quedar ellos el 100% de los beneficios, da igual que tú seas quien tú quieras, como si quieres ser Michael Jackson resucitado. Da igual, hermano, porque te van a sacar de la ecuación y se van a quedar ellos los beneficios. O sea, estamos hablando ya de dinero. Y ahí cambia la conversación. Yo ha usado alguna vez Suno para hacer algún sample, pero después de leer eso dije: «Venga, yo no te voy a usar”. Voy a seguir haciendo las cosas a mi rollo, como las he hecho toda la vida y para adelante. Sin más.

    Además, lo que has dicho de que muchas grandes empresas van a poder quedarse con la música, me parece una idea muy bizarra.

    Es que no vas a tener música, vas a tener ingenieros de prompt. Ya no va a haber personas transmitiendo nada, hermano. Al final todo va a ser un algoritmo gigante y que funciona solo. De aquí a nada vamos a empezar a ver discos que pongan “música humana”.

    En vez de Parental Advisory… (Risas)

    Claro, «hecho por personas».

    Se están perdiendo muchas cosas, por ejemplo, el digging. A mí me gustan los vinilos, vamos, yo tengo ahí una caja llena de vinilos y voy a las tiendas a comprar y no veo gente: a ver, a los que más veo son a señores de 60 años.

    A los OG (risas)

    Claro, a los verdaderos OGs (risas). Yo voy y miro a ver qué hay, pero no hay mucha gente haciendo digging, es muy loco.

    También es que el digging es una cosa muy nicho, porque al final se mueve pasta. Mi primer curro fue en una tienda de discos y yo pensaba que no, pero ahí se mueve pasta que te cagas. Lo que pasa es que hoy en día la gente compra discos muy puntualmente, a menos que sea un coleccionista. Pero es normal que no se vea tanta afluencia en las tiendas de discos, aunque la haya, eh; pasa que no está todo el mundo así, pero realmente sí pasa mucha gente. El digging es genial, a mí me encanta. Y sobre los discos, el otro día me volví a ver uno de los episodios de Crate Diggers, un documental que es uno así que hicieron en los 90, bro, de la peña, y salen hablando los tíos diciendo: «Hermano, hay tantos discos en el mundo que nunca vas a tenerlos o a escucharlos todos, hermano», ¿sabes? Y es verdad. Yo tengo discos que no están en ninguna plataforma, ni en YouTube ni nada.

    «Aún hay cosas que no están en ningún lado y que no te hace falta generarlas por ordenador»

    Gese Da O sobre el uso de la IA en la música.

    En cuanto a samples, ¿podrías decirme algún sample que hayas usado y del que nadie se haya percatado todavía?

    No sabría decirte. Es que a mí me gusta mucho el choppeo, entonces hay muchos samples que seguramente tienes que tener el oído muy fino. Corto mucho, no me gusta tanto loopear; aunque a veces lo hago porque está guapo. Por ejemplo, el de “Riquelme y Ockocha” es un loop; esto funciona y ya está. Pero hay otros muchos que son como: esto de aquí, esto de aquí… Hago un puzzle. Entonces, no sabría decirte. He hecho tantos beats en estos años… (Risas).

    Ya ves, si es que tienes ahí una biblioteca para dar y regalar, es que es una locura. Pero está guay, me parece muy creativo el choppear.

    Es donde está un poquito la gracia, el margen que tú puedes aportar. Por ejemplo, hace mucho, trabajaba mucho con Dheformer, que es de Cádiz, como yo. Y yo me acuerdo que hay un tema, creo que es “Galinier Messi”, de la época de “La Jagüarosis”, que utilizamos un loop y yo: «Hermano, no voy a poner que lo he producido yo, voy a poner que lo he loopeado de este tío». Porque digo: «Hermano, es que no he hecho nada”. Realmente yo no hice nada, simplemente dije “quillo, ¡qué guapo!”, se lo pasé al José y lo grabamos. Pero como que me gusta el chopeo porque ahí puedes decir «vale, he hecho algo, hermano», ¿sabes?

    Claro, hombre. Además, ahora con el tema de la IA y la democratización de la música, todo el mundo puede producir, cantar o hacer lo que sea. Ahora en la producción se han abierto muchas especializaciones: que si samplemakers, loopmakers, gente que solo hace mix y master… ¿Tú en cuál te encasillarías?

    Yo soy productor. Yo empecé siendo beatmaker y soy productor, bro. Voy al estudio, te digo frases o también te hago el ritmo, ¿sabes? si estoy con alguien, lo hacemos los dos. Nunca he soportado el apropiarme de cosas que no son, de medallas que no son mías. Yo te lo voy a decir claro: esto lo ha hecho este, esto lo he hecho yo y esto lo ha hecho el otro. Yo me imagino esa situación en la que estamos en el estudio con ocho tíos más y cada uno ha dicho una cosa o a aportado algo. Está bien que lo acredite porque al final te han ayudado a componer.

    Hay algo que me llama mucho la atención y es que cada vez están saliendo más lo que llamo un “artista 360”, ese perfil que junta la parte vocalista y la parte de productor dentro de uno. Tú eres el ejemplo claro, véase con, bueno, “CORRIENDO ESTA MIERDA”, “lowkey”, “no gandhi” o “JOSE”, entre muchos otros. ¿Tú crees que ahora mismo está un poquito en auge esa esa figura del “artista 360”?

    Siempre ha existido, pero menos. Ahora está a tope. De hecho, el otro día vi un post de una cuenta de Instagram que sigo de underground de Estados que hablaba de eso, de que este año cree que va a haber un auge durísimo de los artistas que se producen y se cocinan su movida ellos solos. Está bien, aunque tampoco te hace falta; si tú conoces o tu colega o fulanito te ayudan, ya sea porque rapea que flipas o porque produce que flipas y podéis trabajar juntos, bombísima. Pero si tú puedes hacerlo solo, te mola y se te da bien, eso es el doble de bomba. Al final, tú sabes lo que tú quieres.

    Al final, por ejemplo, a la hora de hacer “JOSE” o bueno, uno de tu últimos singles en solitario, “no gandhi”, supongo que es más sencillo, ¿no?

    A ver, sí y no. ¿Sabes qué pasa? Tú no puedes ser igual de bueno en todo, pienso yo. Yo por lo menos tengo limitaciones, como todo el mundo, pero creo que las conozco un poco. Por ejemplo, escribir me cuesta una pila. A mí me tiene que pasar que yo esté produciendo así por placer y que salga algo que me parezca buenísimo y me active por dentro esa parte de la que te salen las ideas. En toda la música que he hecho en la que yo rapeo, es porque ha pasado eso, porque haciendo el beat he dicho: «Uf, se me ocurren cosas». Cuando se me ocurren cosas digo: «Vale, a esto le meto mano yo». Y muchas veces, aunque me parezca genial, me cuesta mucho ¿sabes? Porque sí, puedo rapear, pero que mole, que yo diga «esto mola», es otra historia.

    Vamos a pasar a hablar de tu discografía, pero quiero que lo hagamos de una forma un poco más curiosa. Normalmente me gusta que los artistas defináis vuestro catálogo con un color, pero hoy quiero que lo hagamos de otra forma. Quiero que me definas toda tu discografía con una nota musical.

    ¡Dios!, qué cabrón. Damn… Si menor. Me flipa Si menor, no sé por qué, pero es una escala que me gusta mucho. Tiene muchos sostenidos.

    Qué guay (risas). Bueno Gese, tu discografía, como hemos dicho antes, es súper extensa. Si bien produciendo tienes trabajos a punta pala, también tienes trabajos tanto como intérprete como tú saliendo como artista principal. Pero yo me quiero centrar en tres de ellos que no los he encontrado en Spotify, que son “Tiempo muerto”, “Frío” y “For You”.

    ¡Buah! Eso es época SoundCloud. Eso es 2017 o por ahí, diría yo.

    Cuéntame un poquillo porque, si no me equivoco los que sí tienes subidos a Spotify son “Huayra” e “Imágenes”, pero de los otros tres no sabía de ellos.

    Me voy a remontar al principio. Yo empecé haciendo mucho boombap y mucho rap, con mis limitaciones, mi ordenador, como que se centraba en eso. Y, la verdad, yo era ignorante con la música electrónica. Era ignorante, hermano, tenía como un prejuicio respecto a que no conocía, ¿sabes? No tenía conocimiento. Para mí era como hardtech todo el rato, una cosa que a mí pues bueno, no era mi movida, sin más. ¿Qué pasa? Descubrí a la peña de Soulection y me explotó la cabeza, porque era como algo más complejo. Los 808s o la progresión de acordes, mezclaban todo en una cosa que a mí me voló la cabeza. Me puse aprender a hacer esa movida, que ya justo ahí me pillé un ordenador que era un poco mejor y me permitía usar MIDI. Para mí fue una época de aprendizaje increíble, tío, pero increíble. Ahí aprendí a tocar y a hacer esas movidas. Y de ahí nacieron esos temas.

    A mí me parecieron curiosos porque no me esperaba ese tipo de géneros. Está muy guay. Y, además, ya que hablabas de SoundCloud, encontré uno que se llama “Gese Da O B-Sides”. Entonces quiero que me hables también de ese perfil.

    Eso se llevaba en ese momento, tío, que te hacías un perfil para las cosas que no molaban tanto (risas). Yo tuve una época SoundCloud bastante dura, la verdad. Yo abría mi ordenador, abría SoundCloud, escuchaba a la peña, linkeaba con los con los productores de por ahí fuera y trabajaba con ellos.

    La época SoundCloud es muy memorable. Además, está la coña esta de “2026 es igual a 2016”. 2016 fue muy SoundCloud, ¿eh? Estaría guay que reviviese.

    Yo creo que está vivo, lo que pasa es que es una comunidad diferente, hermano. Si tu no estás activo muy en SoundCloud, te la pierdes. SoundCloud es genial para lo que es la música más independiente, porque es verdad que tiene una cosa muy guapa que yo la echo de menos: la inmediatez con la que puedes publicar cosas. Eso ya hoy no puedo hacerlo, como quien dice, porque claro, para que esté en las plataformas, hay que hacerlo de una manera un poco más tediosa: dentro de un mes está esto, cuando tenga la portada, si quiero hacerle un vídeo… Como que se alargan las cosas, ¿sabes? Pero esa espontaneidad de tú hacerle un remix a un tema y subirlo directamente, la echo de menos, tío. Y el que pueda hacerlo, que lo haga porque es un es bombísima. De hecho te ayuda mucho a crecer en ciertos mundos, ¿sabes?

    Volvamos a tu música. Yo he leído por ahí algo sobre si que vuelvan las hosted tapes.

    Claro, tío (risas) Hace falta eso. A ver, bueno, a mí me molaría volver a escucharlo. Lo mismo mañana sale una cosa nueva todo loca y explota el mundo con eso, ¿sabes? Pero a mí es verdad que yo me he criado también escuchando esas cosas y yo lo flipaba. Que los álbumes y las mixtapes tengan un hilo conductor, tío.

    De hecho, Metro Boomin hablaba en una entrevista para Streetz 94.5 de que ahora hay muchos discos que tienen como siete u ocho productores y que le falta como un productor principal que hile todo.

    Eso pasa mucho, tío. Parece que tienen muchos ingredientes que no pegan, ¿sabes? Es como si coges tu carpeta de música y arrastras cinco temas al disco.

    Claro. Al final, haces una playlist.

    Claro, pero no tienen mucho sentido. Los mejores discos que yo he escuchado en mi vida son de peña que se han encerrado juntos y han generado una sinergia, tío, una relación más allá del trabajo, que es cuando tú haces arte de verdad. Tú necesitas algo que pese de verdad, no simplemente rapear o producir.

    «Los mejores discos que yo he escuchado en mi vida es con ese de peña rollo que se han encerrado juntos y han generado una sinergia»

    Gese Da O sobre los vínculos a la hora de hacer música.

    En una entrevista con JK11300 me contaba que, por ejemplo, le abriste las puertas de tu casa. El decía que la conexión que tenéis es muy real.

    El Juanca es un máquina, picha (risas). Shout-out Juanca.

    Supongo que con los demás igual: con Icy Vedo tienes una sinergia bestial, con el Ergo, con Dano… Me gustan mucho esos vínculos fuertes, porque a la hora de ver tu discografía, ves algo muy sólido.

    Es que hace falta, bro. Yo puedo trabajar contigo sin tener ese vínculo, porque al final hay cosas que hago simplemente porque digo: «Hostia, he escuchado dos o tres temas tuyos, me gustan. Vamos a currar en algo, si te cuadra guay y, si no, pues nada». Pero cuando de verdad yo noto que son las cosas potentes es cuando nos conocemos, sabemos a lo que vamos y estamos cómodos los dos como en esa burbuja. De hecho, yo te diría que la vez que más me enfriqué fue en con “La Jagüarosis”, con el José (Dheformer). Ese chaval es un genio para los conceptos y las movidas. Ahí estuvimos un año, hermano. Claro, vivíamos los dos muy cerca. No teníamos nada que hacer, nada más que música; estábamos todo el día friqueando. Yo flipé con eso porque, claro, yo tenía ahí 16-17 años. Y estábamos ahí todo frikis, como un niño con el Fortnite, ¿sabes?

    Con todo esto que hemos dicho de las hosted tapes, los vínculos y demás, vamos a plantear una idea. Si hicieras una hosted tape y tuvieras que escoger a tras artistas para la misma, ¿a qué tres escogerías?

    ¡Dios! Espérate, dame un momentito. Tres artistas cualesquiera, ¿no?

    Sí, cualquiera.

    Tío, es que es más difícil así, hermano. Esto es como cuando estás en Netflix y no sabes lo que ver. Mira, si la hiciera de rap, metería a Big L, con Max B y con Jay-Z. Así de una. O a 50 Cent. Es que te puedes poner a hacer las gemas del infinito.

    ¿Y si tuviese que ser de artistas hispanohablantes?

    Metería a Cruzzi, porque es un duro. Lo pondría… Claro, es que yo lo veo a un nivel como muy yankee, ¿sabes? Entonces se me ocurre nada más que peña de Estados Unidos.

    Mete un yankee, mete un yankee (risas).

    Roc Marciano y alguno así diferente. En plan, que sea loco, que tenga tres colores. Vale soñar, ¿no?

    Sí, vale soñar.

    No sé si a Nate Dogg, habría que estudiarlo, ¿eh? Tendría que hacerme una pizarra y decir: «Vale, a ver, matemáticas». ¡Dios! Lil Wayne. No, mira, Te cambio, te cambio a Lil Wayne de la ecuación y pongo a André 3000, tío. Sin tocar la flauta, ¿eh?

    El de flauta está guapo, eh, yo me lo he escuchado un par de veces.

    Yo lo samplee. No lo he usado para nada, pero lo sampleé.

    ¿Sí? Pues eso tiene que salir un día, eh (risas). Bueno, pasamos a la última parte de la entrevista. Un artista de tu entorno, JK11300, te lanza la siguiente pregunta: ¿Cuándo vas a empezar a tirar música otra vez?

    Pues si Dios quiere y va todo bien, este año me gustaría hacer otro trabajito, otro EP así. Porque un álbum me parece mucho trabajo, me tomaría mucho tiempo. Pero un EP a lo mejor cae, puede ser.

    Qué guay. Y ya un poco en general, trabajos en los que estés metiendo mano y que podamos esperar pronto.

    Están pasando cosas (risas).

    Están pasando cosas, dejémoslo ahí (risas). Pues Gese, pasamos a las dos últimas preguntas. La primera: ¿Qué es para ti la música?

    La música para mí es la vida, tío. Es literal, o sea, para mí es mi vida, hermano. Yo no puedo separarme de eso. Si me separo de eso, bro, al basuco automático.

    Pues sí. Hombre, ya a estas alturas… (Risas). Y la última de todas: ¿Qué hace que tu música sea tu música?

    ¡Uf!, difícil también, eh. Mi música como rapero, como cantante, como quieras llamarlo, yo creo que la hace mis valores y mi corazón, ¿no? Mi manera de ver las cosas. Como productor, la bacanería (risas). Cosas que molen y ya está, ¿sabes?

    Total (risas). Antes de irnos, ¿algo que quieras decirles a los productores que estén ahí fuera que quieran empezar a producir o que estén en el proceso?

    Si te mola, brother, gózatelo y hazlo. No esperes que las cosas lleguen mañana o pasado, porque no. Esto se tiene que hacer porque te gusta y porque te llena, ya está. Si Dios quiere, se te da; si no, no pasa nada porque estás gozando. Disfruta, sobre todo disfruta

  • Sneaky Wh | «En Clave De Gë» EP.13

    Sneaky Wh | «En Clave De Gë» EP.13

    En el mundo de la música, «hambre» se ha convertido en uno de esos términos que utilizamos en 9 de cada 10 frases. Cuando hablamos de «tener hambre», hacemos una metáfora que describe un estado mental y emocional visceral. No, no es que un artista lleve sin comer todo el día; se refiere a una ambición inquebrantable y una necesidad casi biológica de trascender a través del arte. Hoy nos acompaña un productor que, si buscas la palabra «hambre» en el diccionario, su nombre aparece como primera acepción: Sneaky Wh.

    ¿Quién es Sneaky Wh? Yo sé alguna cosita sobre ti, como por ejemplo que empezaste a producir cuando tu hermano se iba de casa.

    Sí (risas). Yo empecé produciendo con el ordenador de torre que había en mi casa. Mi hermano hacía música y yo me metí en el ordenador y vi el FL Studio. Yo sabía lo que era, pero nunca lo había tocado. Lo vi y dije: «Voy a probarlo». Claro, el primer día no sabía nada, no había visto ni un tutorial ni nada. Y lo vi, lo probé, dije: «Hostia, esto está guapo, voy a empezar a hacer temas, lo que sea», ¿sabes? A mí me daba como vergüenza que mi familia lo supiera. Entonces, producía cuando mi hermano y mi madre se iban de casa. La movida es que yo tenía el FL Studio, era la demo; ni crackeado, ni comprado ni nada. En la demo del FL Studio tú no puedes guardar las cosas. Es decir, yo producía y, si mi hermano se iba dos horas, pues yo tenía dos horas para producir, exportarlo y ya no podía volver a abrir ese proyecto. Empecé a producir a escondidas, ya después me compré mi portátil para la universidad; a partir de ahí ya empecé a producir yo solo.

    Qué guay. Además, me resulta curioso eso de que te daba vergüenza y ahora tienes casi tres cuartos de millón de oyentes (risas).

    Sí, sí. Una locura.

    Hablemos un poquito sobre tus referencias, aunque una de ellas la tengo aquí detrás.

    (Sneaky Wh coge un vinilo de Michael Jackson)

    Si no me equivoco, tu abuela te ponía Michael Jackson, ¿no?

    Sí. En mi casa, a mi abuela siempre le ha encantado Elvis. Siempre ponía Elvis y Michael Jackson a tope también por mi tío. Allí solo se escuchaba eso, no por nada, sino porque era la típica radio de discos; y solo tenía cinco o seis discos, todos de Michael Jackson y de Elvis.

    Qué loco. Y aparte de ellos, ¿qué más referencias tienes?

    Siempre he escuchado eso de pequeño. Después ya empecé a meterme en el mundo urbano, el rap y tal. Escuchaba mucho C. Tangana, por mi hermano; me lo enseñó y me flipó. Y después, ya pues todo lo que fue saliendo como Rels B y toda esa movida. Empecé tarde, en verdad, a interesarme por la música.

    A ver, nunca es tarde. Por ejemplo, yo a Cruzzi lo conocí relativamente tarde porque empecé con música en inglés. Que, por cierto, de música en inglés, yo sé que hay un artista que te gusta mucho que se llama Kanye.

    Sí, sí, sí, sí (risas)

    Y de sus discos, el que más te gusta es “Ye”. ¿A que sí? Con la música en inglés también jodes bastante, ¿no?

    Sí, sobre todo por a nivel de producciones y toda la historia de la industria y demás. Ahora me estoy viendo el documental de P. Diddy que ha sacado 50 Cent; es una puta locura. Me encanta todo a nivel producciones y el cómo evoluciona allí.

    «Creo que hay que estar interesado de lo que pasa allí para poder estar actualizado aquí en España»

    Sneaky Wh sobre la música de U.S.A. y su impacto en el panorama nacional.

    En cuanto a productores, ¿quiénes son en los que más te fijas?

    Hombre, Pharrell, Kanye West, Timbaland… Toda esa movida me encanta.

    Guay, esos son muy tops. Bueno, vamos a pasar un poquito a hablar de producción, porque aquí lo importante es que hablamos de productores. ¿En qué DAW trabajas?

    Yo curro con FL Studio. Empecé con él y ahí me he quedado. Y no pienso cambiarme. O sea, cuando he estado con otros productores en sesiones y tal, sí que lo he probado, pero estoy muy acostumbrado al FL Studio. Ya tengo todo ahí arreglado y apañado

    Sobre plugins y tal, ¿cómo te manejas? ¿Qué es lo que más usas?

    Pues utilizo mucho el Zenology, todo lo de Roland, de SRX… ¿Qué más te puedo decir? Al SkyKeys le estoy metiendo ahora mucho también. De todo un poco, en verdad; pero el Zenology y tal me encanta.

    Tío, todos me decís siempre los mismos: el Zenology y el Omnisphere.

    Yo el Omnisphere no lo tengo porque ocupa mucho y soy un poco cateto para descargarme las cosas, pero ahí está.

    Bueno, una vez hablé con Allan Parrish y me dijo que utilizaba el Fruity Loops, el nativo del FL. De plugins nativos no me hablan mucho. ¿Tú has toqueteado algún plugin nativo?

    Sí, el Flex. Un plugin que se llama Flex. Está guapo y hay cosas guays. Al final, da igual el plugin que uses; es tu creatividad y lo que puedas hacer. Todos los sonidos son buenos.

    Ya que hablas de creatividad, ¿qué sonidos son los que más te mola trabajar?

    Bueno, ahora estoy currando mucho con D.Valentino y estamos en eso: R&B, pop, así rollo “SWAG” de Justin Bieber. Ese sonido nos encantó y estamos buscando y trabajándolo mucho en eso. Un pop así blanco y blandito, ¿sabes?

    ¿Qué prefieres, “SWAG” o “SWAG II”?

    El uno, pero “SPEED DEMON” de “SWAG II” me encanta.

    Es que tienen unas producciones guapísimas. Está muy guapo el sonido de ambas partes de “SWAG”. Aquí en España hay bastantes artistas como D.Valentino o, aquí en Granada, un chaval que se llama Marcel, que le meten muy duro a temas con este rollito. Creo que es relativamente complicado replicar lo que hace Justin Bieber.

    Sí. O sea, a mí me encanta, pero si me pongo a pensar qué artista puede hacer eso aquí en España, me sale D.Valentino. Para mí es el tío perfecto para hacer eso. Entonces le dije: «Tío, si a ti te flipa y a mí me flipa, vamos a hacerlo», ¿sabes?

    Aparte que tiene un vozarrón y tú lo tratas muy bien, ¿eh? El tratamiento de voces me parece muy curioso porque eso es algo complicado.

    Sí, aunque bueno, el Diego (D.Valentino), sus voces las toca él.

    Ah, ¿sí?

    Sí, pero después yo le hago todo lo que son arreglos y demás; toda esa movida la hago yo. Aun así, él tiene su preset. Él se toca la voz de todos sus temas, no deja que nadie las toque (risas).

    Ya que hablamos de las voces, yo sé que hay una parte que te gusta de componer y producir que es hacer toplines. Cuéntame un poquillo, porque eso está interesante. Hay pocos productores que hagan toplines así y que lo digan abiertamente.

    Bueno, yo también vengo de cantar. O sea, yo empecé a la vez produciendo y cantando. Siempre que el artista me deje, yo compongo con él y le ayudo en lo que quiera. Lo que él me permita hacer, yo lo hago. A mí me encanta. Yo sigo cantando en mi casa tranquilamente, solo que no saco nada porque creo que me está yendo bien esta faceta de productor. Voy a centrarme en esto, voy a explotarlo y ya habrá tiempo para cantar.

    Pero, lo de cantar, eso… (risas)

    Está ahí, está ahí (risas)

    Eso me gusta, sobre todo lo de la faceta de compositor. Al final yo creo que la producción es algo más que simplemente hacer un ritmo. Dentro de la producción, ¿qué parte te resulta más curiosa?

    Cuando empecé, hacía producciones rápidas; era un beatmaker. Lo que tú tienes en la cabeza sobre lo que es un beatmaker, así era yo. Hacía un beat, se lo pasaba al artista y lo que saliese, ha salido. Ahora, yo creo que me estoy centrando más en trabajar las producciones, tener más una visión y saber llevar al artista. Yo creo que eso es un trabajo que con los años y la experiencia vas aprendiendo y te das cuenta que es más importante incluso que la propia producción. Saber llevar a un artista a un sonido que él quiere y que los dos queréis, que salga un producto bueno, y trabajarlo hasta el final es muy importante.

    Eso que acabas de decir hace que me venga a la cabeza una cosa que leí el otro día de Metro Boomin. En una entrevista decía algo así como: «Se nota que ahora los discos no son discos como tal, parecen más una mixtape de varios productores». Está guay que los productores queráis hacer como un proyecto “de un solo productor”, ¿sabes? Creo que eso es algo top.

    O sea, yo lo hice así con el Mvrk y D.Valentino, no sé por qué, la verdad; pero sí, lo trabajé yo solo. A mí me encanta como hacer trabajos que tengan mi sonido, mi visión y sea solo yo; al final, nadie interfiere y es 100% mi sonido. Pero ahora también me gusta trabajar con otros productores y con otros músicos que me ayudan un montón. Al final, según voy creciendo y tal, tengo otras inquietudes.

    ¿Con qué otros productores te gusta currar?

    Hombre, con el 17Beats un montón, es pana máximo. También con NAVN, con quien hice entero el último álbum del Ters.

    ¿Y con qué productor te gustaría currar? Así que digas: «Buah, ojalá hacer algo con este».

    ¿En España?

    Sí. Bueno, y también si quieres de fuera…

    De fuera podemos fantasear infinitamente, pero aquí en España me encantaría con Cookin Soul o con Steve Lean. Así leyendas, ¿sabes? Alizzz también me flipa.

    Buah, Alizzz. Primera persona que me habla de Alizzz. Esto es espectacular.

    Leyenda, hombre (risas).

    A mí me parece tochísimo. Todos los discos y el rollito que tiene me flipan. Y, por fantasear, ¿uno de fuera?

    Hombre, Pharrell, 100%.

    Súper top. Y, retomando lo que habías dicho sobre hacer algo muy conjunto y muy trabajado, me gustaría que le definieras el conjunto de tus producciones con un color.

    Buah. Ahora lo que estoy haciendo es rosa.

    Rosa. Claro, swag (risas).

    Sí, swag. (Risas) Rosita, rosita. Rosita palo. Clarito, clarito.

    No chicle así…

    No, no. Rosa, rosa (risas)

    Simplemente. Es que no hay más que decir (risas) Vale, vamos a seguir un poquito hablando sobre producción. Quiero que ahora me digas un tema que te hubiese gustado producir.

    La intro de “SWAG”, “ALL I CAN TAKE”. Me parece una locura, tío. También creo que Justin ha ido por un sonido mucho… Bueno, también está Mk.gee a las producciones, que también es otro productor que te podría decir que me encantaría currar con él. Y me parece una locura y me llama mucho la atención los drums. Son muy ochenteros, muy inspirados en Michael Jackson y todo eso. Me flipa y también lo estoy buscando últimamente.

    Qué guay, sobre todo lo que has dicho de los drums. Con esto me viene una pregunta: ¿qué crees que es lo que le da cuerpo a tus producciones? Algo que digas: «Esta es la columna vertebral».

    Eso depende del beat y de la canción, pero yo sobre todo soy muy friki de los bajos y los drums. Para mí, es lo que más me curro y trabajo y yo creo que tengo idea. Porque, al final yo no he estudiado teoría musical ni nada de eso; no creo que pueda hacer algo muy loco a nivel musical. Aunque mucha gente me dice: «Hostia, eso está muy guapo». Pero yo creo que los drums y los bajos me vuelven loco.

    Los bajos son la parte que más me gusta. Hay gente que se fija más en otras cosas; por ejemplo, hay gente también conectan un montón con los samples. Aun así, yo creo que los drums al final son lo más global.

    Lo que te lleva.

    Sí, total. Y, sobre lo de no haber estudiado teoría musical y no tener estudios superiores en música, ¿qué es lo más loco que has aprendido de forma autodidacta?

    Todo (risas).

    Bueno, pero algo concreto (risas)

    O sea, para mí, cuando empecé a producir, era impensable que yo supiera hacer un acorde, ¿sabes? Pero, al final te pones y dices: «No es tan difícil», ¿sabes? Y cuando te pones a hacerlo y estás un año haciéndolo, pues ya está. Entonces, yo qué sé, he hecho producciones que yo mismo me he sorprendido de: «Hostia, lo que he hecho», ¿sabes? Ahora estoy probando mucho tocar pianos y tal. Y a veces yo me extraño de lo que estoy haciendo, ¿sabes? Porque en mi vida he tocado un piano ni sé lo que estoy tocando, pero mola.

    El tema instrumentos es loco. Aparte del piano, ¿has tocado o tocas alguno más?

    No toco ninguno.

    ¿Cuál te gustaría probar?

    A mí me encantaría tocar la guitarra. Pero no sé, nunca se ha dado. A lo mejor tengo el runrún en la cabeza de querer meterme a clases, aprender y tal. Pero bueno, ahí está.

    Pero eso está chulo. Creo que le da mucha organicidad. Además, hace mucha falta en las producciones; más ahora cuando están las IAs. Sobre el tema de inteligencias artificiales, ¿tú cómo lo llevas?

    No la utilizo. Quien la quiera utilizar, ahí está, ¿sabes? O sea, tampoco hay que tachar a nada ni a nadie. Está ahí, utilízalo. Si sale bien, sale bien.

    Claro, mientras sea de forma inteligente. Mientras que no salga un Kanye, que te haga un “BULLY” todo lleno de IA.

    Claro (risas).

    Eso es un atentado. Mira que podría estar guapo, pero eso es un atentado, macho.

    Ya sabemos cómo es Kanye, un poco loco, ¿no?

    Ojalá estar tan loco como él. Eso le ayuda, en verdad, ¿no? Luego le pasa como cuando estaba en Wyoming, en el rancho, que hizo los cuatro discos del tirón. ¿Tú harías algo de eso? Tipo, un camp así.

    Sí, 100%. Ahora nos vamos a Tenerife. A mí me encanta currar en camps. Yo tengo la suerte de que ahora solo estoy currando con mis colegas. Me encuentro super a gusto con lo que estoy haciendo. Creo que estoy en uno de los mejores puntos a nivel musical, mental y personal. Me encuentro súper bien. Y no sé, me encanta como nos vamos a Tenerife, nos ponemos a currar allí, aprovechamos que el Diego (D.Valentino) tiene concierto. Estamos en otro lugar, nos vamos a inspirar más… Y me encanta. Con el Ters también hice el álbum en camp todo, en A Coruña. Y bueno, “Ciao!” se hizo todo en Valencia, en la casa de D.Valentino. “La fe que me tengas sí que es verdad que como fue el primero, lo hice en mi casa, en San Vicente allí, estudiando en la uni, y allí encerrado lo hice yo.

    «Creo que estoy en uno de los mejores puntos a nivel musical, mental y personal»

    Sneaky Wh sobre dónde se encuentra ahora mismo en su carrera.

    ¿A hora tienes estudio propio o…?

    Yo ahora tengo el publishing firmado con BMG y ellos me dejan estudio. Entonces, yo voy cuando quiera allí, pero también en casa tengo como un home studio muy pequeño. Pero no tengo un estudio como tal que me haya montado súper bien preparado, ni llevo a gente para grabar ni nada. Prefiero estar tranquilo en mi casa, cuando tengo que hacer algo, me pongo los cascos y a disfrutar. Y cuando sí que tengo que hacer sesiones pues voy al estudio de BMG.

    En cuanto a sesiones de estudio, ¿quién es el que más te ha sorprendido?

    La l0rna. Es heavy. O sea, es heavy, ¿eh? Esa tía llega al estudio y en una hora te tiene el tema, ¿sabes? Es las mejores letras que has escuchado en tu vida y las ha hecho sin pensarlas. Y es como rápida, ella va, se centra y lo hace, ¿sabes?

    Tanto Rico Rosa como Kas Rules me dijeron lo mismo. Qué locura.

    Y después también el Mvrk, yo que lo he visto evolucionar, lo veo en el estudio y digo: «Wow, es una bestia». Pero ya no a nivel de tirar letras rápido, no. Se centra, sabe lo que quiere, sabe cómo decírselo al productor, manda, ¿sabes? Es una locura.Es un ejecutivo.

    Eso me parece fundamental. Al final os ayuda mucho con la comedura de cabeza y los bloqueos creativo. ¿A ti te ha pasado alguna vez a la hora de producir?

    Sí, hombre, eso siempre pasa. Al final, los bloqueos creativos están ahí, pero hay que saber llevarlos, ¿sabes? Hay que saber salir de ellos. Para los bloqueos creativos, la verdad que me frustro bastante, pero suelo dejar de producir uno o dos días, hago otras cosas y escucho mucha música y siempre descubro como un sonido que me vuelve a inspirar. Últimamente, estuve ahí como unos días que no me salía nada y me empecé a escuchar el último álbum de Mk.gee y dije: «Wow. Vamos a hacer esto», ¿sabes?

    Al final, hay veces que la inspiración te viene de cosas aleatorias.

    Sí, tío. Hay una cosa en la que Troya me ayuda mucho. Él es un friki de la música. Yo le digo: «Tío, envíame temas. Quiero descubrir sonidos nuevos».  Yo realmente no he escuchado tanta música. Porque, no sé por qué, a mí me gusta producir, pero nunca he sido un friki de la música de: «No, este álbum de tal, de este productor…» Nunca he sido así. A mí me falta mucha música por descubrir, y Troya me ayuda mucho en eso. Cada vez que me pasa cosas nuevas digo: «Buah, esto está guapísimo». Yo soy como una esponja, voy recogiendo y voy haciendo.

    Vamos a pasar al tema estrella de la sección. ¿Crees que el trabajo del productor está tan reconocido como el del vocalista? ¿Crees que se debería poner el foco también en los productores y dejar de verlos en un plano secundario?

    Bueno, es que hay productores que quieren eso, ¿sabes? O sea, siempre ha habido productores que han querido dar la cara y han querido ser un artista más. Y siempre hay otra rama de productores que simplemente quieren estar en la sombra; quieren producir, estar tranquilos y que nadie sepa de ellos. Y están currando a gusto, ¿sabes? Al final cada uno toma las decisiones en su carrera y todo es respetable. A mí me parece que hay que darles más voz. Para mí un productor es un artista más, igual de importante que la voz que canta. Y yo lucho por eso. O sea, yo me siento un artista más. Quiero ser un artista más, quiero que mi cara se vea, por eso hago DJ sets. Quiero que sepan que ese beat lo he hecho yo, que ese ritmo lo he hecho yo. Y después pues hay otros productores que simplemente les gusta estar tranquilos, ¿sabes?  Hay muchas ramas, cada uno se tiene que buscar la suya. Tú piensa en esos chavales que no los conoce nadie. Están tranquilos en su casa, ¿sabes? Si tienen 17 años viviendo con sus padres y están ganando un pastizal desde su casa sin moverse ni un centímetro. O sea, es una locura, ¿sabes? A mí me parece igual de loco que tener un nombre.

    Ya ves si loco, sí.

    Yo creo que también los productores, si quieren tener una vida artística más larga, creo que si tú te haces un nombre es más fácil. Si tú estás desde tu casa y haces placement y envías beats a todo el mundo es más difícil extenderlo en el tiempo. Entonces yo siempre tengo ese runrún de: «Hostia, ¿yo en cinco años qué voy a hacer?” No tengo carrera, no tengo nada. Tengo que hacerme un nombre para que esto sea lo más largo posible, ¿sabes?

    Ya que has hablado antes sobre darte a conocer con los DJ sets, me gustaría que nos contaras cómo empezaste a pinchar.

    Me pasó todo lo del Mvrk, del disco. “La fe que me tengas” va bien y empieza a ser conocido. Troya, mi mánager, me dice: «Tío, ¿por qué no empiezas a dar DJ sets? Yo no he pinchado ni he visto un plato en mi vida. Eso fue hace un año y medio ya. Me dijo: «Te voy a buscar bolos, ¿sabes? Y vas a pinchar». En ese momento, para mí era un embarque. O sea, yo los primeros sets los pasaba fatal porque me ponía muy nervioso, ¿sabes? Me compré una mesa, practiqué un poco, pero iba inseguro. La primera sala que hice, con todo lo del Mvrk, estaba llena. Y yo decía: «Coño, es que… ¿qué hago aquí?» Pero bueno, empecé así. Fue yendo bien, fueron saliendo bolos, me iban llamando de más sitios y pues me fue interesando más. Al final, gracias a Dios la música que yo produzco va bien y cuando la pincho en las discotecas mola. Cuando pincho un tema mío y veo a la gente loca, es lo que más feliz me hace, la verdad.

    Qué guay. Y bueno, hemos estado hablando durante toda la entrevista de tus producciones y has mencionado que si Mvrk, que si D.Valentino… Pero yo sé que, por ejemplo, cuando acabaste “La fe que me tengas”, ¿en qué estabas currando?

    ¿Eso quién te lo ha dicho, tío? Seguro que ha sido el Troya. Sí, hicimos “La fe que me tengas y yo en ese momento, cuando conocí al Mvrk, yo iba a sacarun álbum cantando. ¿Qué pasa? Claro, sacamos “Algo nos olíamos” y fue como un tiro el TikTok. Luego sacamos “Niebla”, que también fue bien y después sacamos el álbum. Y dije: «Ahora que la peña me está conociendo como productor, ¿es buen movimiento sacar un álbum cantando ahora y mezclar a la gente?». A lo mejor hubiera ido de puta madre y otro gallo cantaría, pero me pareció que no era el momento y dije: «No lo saco». Lo dejé ahí, me puse a producir y bueno, aquí estamos (risas).

    Pero bueno, aun así, tienes mucha música tuya cantada que no ha salido.

    No, no. Ni va a salir (risas).

    ¿Ni va a salir?

    Por ahora no. Tengo que estar muy seguro de que esos temas me gustan. Además, yo al venir de ser productor quiero que te explote la cabeza al escucharlo, ¿sabes? Yo qué sé, Alizzz para mí lo hizo muy bien. Estuvo su tiempo, pasó todo y ya salió cantando con su movida, la que quería hacer y la que ha mantenido hasta ahora. Y eso es lo que quiero hacer yo, en verdad.

    Bueno, aun así, en la faceta de productor, tú estás trabajando en cosas, ¿a que sí?

    Sí, sí.

    ¿Como qué? Algo que se pueda decir (risas).

    Estoy preparando mi álbum de productor. Estoy ahí currando, haciendo sesiones y quiero currármelo bien. Y después pues nada, con el Valentino a tope. El álbum de productor lo llevo con calma.

    Bueno, vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Te traigo dos preguntas, una del productor del anterior capítulo, 17Beats, y otra de alguien con quien has trabajado, ThePauSing. La de 17Beats es: «Si tuvieras que hacer un disco colaborativo con un artista, ¿con quién sería?»

    ¿Soñando?

    Si quieres, sí (risas).

    Es que de España te podría decir muchos. Yo qué sé, con Bon Calso yo creo que me quedaría muy bien. Con Yung Beef me encantaría. Y después, pues yo qué sé, así nivel internacional, podríamos traer de vuelta a Justin Timberlake o algo así, ¿sabes?

    Justin Timberlake sería una locura. Y la pregunta de ThePauSing es: «¿Sacarías música cantando? ¿Tienes ganas?»

    Ahora no, Pero sigo haciendo música cantando todos los días. Me encanta, pero que ahora no es el momento. Simplemente la disfruto para mí. También digo mucho que el arte deja de ser arte cuando lo muestras al público. Entonces prefiero disfrutarlo yo solo. Cuando alguien opina de tu arte te lo puede hacer más grande todo, pero yo creo que la máxima expresión del arte es cuando solo tú lo estás haciendo. Solo tú tienes una visión y estás en tu mundo y tiene sentido para ti, pero, cuando tú lo muestras al público, nadie ha vivido eso. Entonces todo se tergiversa y realmente nadie va a captar la esencia. Si la captan es porque lo estás haciendo muy bien. Entonces, me quiero centrar en eso, en que mi arte esté chulo, tenga esencia y la gente lo vea.

    Bueno Sneaky, pasamos a las dos últimas preguntas. Primero, ¿qué es para ti la música?

    Todo. Ahora es mi vida y cuando más la disfruto. Siento que la estoy disfrutando como nunca y creo que me está dando una visión y una perspectiva de mi vida que en mi vida nunca me hubiera imaginado que me hubiera condicionado tanto. Y no sé, yo la disfruto.

    Y, por último, ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Mi cabeza. Al final, yo creo también que el no haber estudiado música, hace que mis producciones sean únicas también. El ser tan cateto, ¿sabes? (risas).

    No, hombre, tampoco eso (risas).

    No, pero la ignorancia a veces te hace experimentar mucho y descubres cosas guays.

    Y bueno, por último, ¿algo que quieras decirles a los productores que están ahí, que no conozca a nadie o alguien que quiera empezar en el mundo de la producción?

    Nada, seguir produciendo. Al final, cuando te gusta algo, te obsesionas y cuando te obsesionas consigues lo que quieres. Disfrutad de lo que hacéis, no esperéis nada, estudiad, buscad un trabajo y haz música porque te gusta; si te toca, te tocará. No os cerréis a nada, conoced a gente, currad con muchos artistas y que seguid explorando vuestro mundo.

  • 17Beats | «En Clave De Gë» EP.12

    17Beats | «En Clave De Gë» EP.12

    La escena de Valencia está más a fuego que nunca. Y tanto que a fuego, como que el protagonista del episodio que hoy puede ser de lo más ardiente de la comunidad: DJ residente en La3, ingeniero tras bangers como «platanomelón», «Paseo de Gràcia» o «sexy» y artífice de «PHACES». Hoy entrevistamos a 17Beats.

    ¿Quién es 17Beats y cómo empezaste a producir?

    Soy 17Beats, Xavi o como me queráis llamar. Soy un productor y DJ de Valencia que ha trabajado con Bluu, D. Valentino, Tarchi, Gatti… Llevo ligado a la música desde hace bastante tiempo; por ejemplo, toco el saxo desde los 8 años. Siempre me ha gustado la música. Las inquietudes de querer hacer música y esa pasión que tenía por ella me hicieron investigar a ver cómo podía yo crearla. Empecé a producir con 14 años, haciendo en el FL Studio EDM y temas bastante lachosos, la verdad (risas). Era de lo que más información había, pues no había muchas cosas de hip-hop. Después de un parón, volví a los 16, ya que me entró el gusanillo con todo esto de la explosión del trap en España.

    ¿Cuáles son tus referencias?

    Mi primer contacto con el hip-hop fue Chris Brown. Gracias a él descubrí a Lil Wayne, y de ahí pasé a Tyga y a Young Thug. En 2014, con toda la movida del trap en España, escuchaba a Pxxr Gvng, Dora Black o BNMP. Al principio lo escuchaba un poco como de coña, porque había muchos códigos y letras que no entendía, aunque musicalmente me gustaba y me hacía clic la figura del productor. Como sabía cómo se hacía la música, me llamaba aún más la atención su figura. A nivel de productores, los que más me inspiran son Steve Lean, Enry K o Royce Rolo.

    Me gustaría detenerme en algo que has dicho, concretamente en que sabías cómo se hacía la música. Eso viene de tus estudios en el conservatorio, ¿verdad?

    No exactamente, pero sí. Yo estudié en una escuela de música de Castellar, mi barrio aquí en Valencia. Aquí hay costumbre de que cada pueblo tenga mínimo una banda. Como extraescolar, mis padres me apuntaron a la de aquí. Con 6 o 7 años empecé a estudiar música y duré hasta los 11 o así. Yo tengo unas nociones mínimas de solfeo.

    Bueno, cierta ventaja te da frente a los que no tienen conocimientos de teoría musical.

    Ya no solo a la hora de crear, también ayuda a saber qué estás haciendo. Al saber teoría musical puedes saber qué nota no está en un acorde o qué tienes que hacer para transmitir lo que quieres transmitir. Por darte un ejemplo: a la hora de probar tunes y tal, cada escala mayor tiene una relativa menor; el saber cómo transponer de una a otra te puede llegar a sacar de un apuro en un directo. Además, el hecho de haber escuchado tanta música me ha dado esas nociones extra que pueden ayudar a la hora de componer lo que sea. Aun así, hay productores que no tienen conocimientos de teoría musical y hacen cosas que flipas. Quizás ellos pueden sacar algo más fresco fuera de la teoría.

    Ya que estamos hablando de producción, vamos a hablar de la materia en sí. ¿Qué es lo más loco que has aprendido por tu cuenta?

    Yo creo que la selección de sonidos. Siempre tengo muy claro cómo quiero que suene algo y cuál es el sonido exacto. Ahora que estoy hablando de la selección de sonidos, el hecho de poder… Los plug-ins tienen muchísimos parámetros. Hay conceptos que nadie me ha explicado pero que, haciendo y deshaciendo, he acabado sabiendo qué efecto tienen sobre el sonido.

    Hablando de sonido, ¿qué es lo que más te gusta producir?

    Lo que más disfruto haciendo es el R&B. Ahora estoy mucho con los sonidos analógicos. No tengo ni idea de tocar el piano, pero tengo un gusanillo enorme de comprarme un sintetizador. Me gustaría tener algo físico, que tenga ese color analógico y tal. Aunque el R&B sea lo que más me gusta hacer, si estoy aburrido en el aeropuerto o lo que sea, hago un reggaetón antiguo, por ejemplo.

    «No me cierro a ningún género, pero si tengo que escoger uno, me quedo con el R&B»

    17Beats sobre el género que más le gusta producir

    Esa organicidad que hay entre un sinte físico y uno digital es algo que me llama mucho la atención. Cuando Dano en su gira se ponía con la MPC a hacer ritmos en directo, era una sensación mágica.

    Yo creo que se nota en el color. Hay algo extra que un plug-in nunca podrá emular. Me pasa lo mismo con el procesamiento de voces. No es lo mismo mezclarlo todo de forma digital que mezclar lo analógico con lo físico. Tener un previo ya le da un extra de calor y calidad a la voz que no le da el conectarlo directamente a la Focusrite. Ocurre lo mismo en el proceso. A la hora de hacerlo, no es lo mismo estar aquí y elegir un plug-in a tener un pedazo de cacharro aquí, empezar a tocarlo y que, por tocar una tecla sin querer, ya te viene algo extra a la mente. Visualmente, también puede aportar algo extra. Molaría tener un Prophet; el problema es que lo mismo te cuesta tres mil “ñapos”.

    ¿Qué es lo más caro que tienes en el estudio ahora mismo?

    Te diría que el Apollo, tío. Son mil euros; no es tan caro como un Prophet, pero no está mal. Tengo también un cuadro que me hizo un colega, Nacho Devis, el que nos hace las portadas. Hizo la portada de «Sexy Con Amor», de Bluu. Inspirado en eso, hizo un pedazo de cuadro que, el día que se revalorice, verás (risas).

    Tengo un colega que tiene la portada de su disco en el estudio y eso es masonería pura, eh.

    Es un swag que te cagas. Tener exactamente tu portada es una locura, tío.

    La portada de tu último disco con Bluu es azul, que casa muy bien con el sonido del disco. Si tuvieras que dar un color a tus producciones, ¿qué color sería?

    Naranja, tío.

    ¿Por qué?

    No sé, una luz tenue y cálida; no un naranja chillón de chaleco de cuando tienes un accidente (risas). Un naranja que te acompañe, tipo iluminación cozy.

    Naranja chimenea, así acogedor. Al final, la música y el color tienen mucha relación entre sí, pues ambos están unidos por la frecuencia. Imagínate un disco que a lo largo de los temas vaya cambiando la longitud de onda y se forme el espectro en sí. Sería una locura.

    Estaría guapísimo, ya ves. Ahora le preguntaré al ChatGPT a ver si hay alguna manera de hacerlo (risas).

    Ya que hablas de IA, ¿tú la usas a la hora de producir?

    A nivel de sonidos no la utilizo para hacer un sample de tal o de cual, pero sí la uso de inspiración cuando no me sale una progresión de acordes cuando hago un beat desde cero. Hace un par, y cojo uno de aquí y otro de allá. A la hora de mezclar y masterizar también te facilita las cosas. Al fin y al cabo, es una herramienta que te puede ayudar y que creo que nunca va a sustituir el trabajo de nadie, pero que te puede facilitar hacer ciertas cosas. La uso para probar desde cero y resolver alguna duda concreta.

    Hacer el mix y el master tiene que ser la parte más difícil a la hora de producir. Si ayuda ahí la IA, mucho mejor.

    Es la parte más técnica, digamos.

    ¿A ti te da pereza esa parte?

    Más que producir, sí (risas). En plan, el mix y el master es más un servicio; producir está más relacionado con la parte creativa. Hay peña a la que le apasiona el mix y el master, pero es mucho más técnico que componer o producir. De vez en cuando, es más coñazo.

    ¿Hay algún artista al que te cueste hacerle el mix y el master?

    No trabajo con muchos artistas de seguido. A D. Valentino le hago el master y le echo un cable con los mixes. Él se mezcla, pero si tiene una duda más concreta se la resolvemos Sneaky o yo. Los masters sí que los hago yo, que no suele haber problema. Con Bluu también es superfácil. Tarchi, por ejemplo, tiene que ser complicado, fíjate tú. Solo he mezclado y masterizado el tema que tiene con Sticky, «sexy», pero quizás sus temas y tal deben ser más complicado. Pero eso, más allá de ellos, no tengo ningún recuerdo de nadie con quien me haya sido dificultoso.

    En cuanto a producción, ¿qué tema tuyo has disfrutado más produciendo?

    A mí, de los que más disfruto y me gozo, serían: “Sexy Con Amor”, de Bluu y coproducido con Sneaky; “Swing Baby”, con LKTN y BabyGoat, que tiene un beat ochentero que quedó superbacano; y “AR&Bluu”, también te diría, que es tipo Pharrell y estoy muy orgulloso de ese tema. Y luego no sé, otros beats que tengo por ahí que son muy de mi sonido. La verdad es que no caigo ahora, tendría que mirarlo (risas). Pero del último disco, de “Sexy Con Amor”, hay algunos beats de los que me siento muy orgulloso.

    Está muy guay que tengas varios temas. Hay otros artistas que son más tajantes a la hora de escoger su tema propio favorito. Además, es difícil elegir un tema propio favorito. Y ahora, ¿qué tema que no es tuyo te habría gustado producir?

    Te diría que “Jungle”, de Drake. Es sexy, ambiental y bouncy a la vez. Es mi tema favorito de Drake.

    Y antes de pasar a hablar sobre tu discografía, si tuvieras que producir un tema para algún artista, ¿a quién te gustaría producirle?

    Pues a nivel nacional te diría a Cruz Cafuné. Internacionalmente, A$AP Rocky; aunque su música y mi música no se parezcan en nada, siempre lo he consumido mucho. O Swae Lee, tío. Algo tipo “Won’t Be Late”.

    Tu discografía no es corta, precisamente: con Bluu tienes tres LPs, además de muchos singles; también muchísimas producciones a D. Valentino, Rulo901 o BabyGoat. Aun así, yo quería centrarme en “PHACES”, ese proyecto tuyo en el que tú eres el protagonista. Cuéntanos un poco.

    “PHACES” es mi espinita clavada, realmente (risas). “PHACES” empezó porque siempre he sido muy tocapelotas con la figura del productor. A mí me ha tocado las narices que infravaloraran mi trabajo, que vinieran al estudio y a lo mejor no te pagaran; eso cuando era más pequeño. Para predicar con el ejemplo, di el paso e hice algo que pusiera en valor su figura. Entonces surge “PHACES”, un proyecto en el que el objetivo es mostrar todo el proceso detrás, tanto a la hora de hacer la canción como de hacer el videoclip que acompaña a esta, que, creas o no, añade valor visual a la misma. El proceso consta de deconstruir el beat, mostrar cómo se graba el tema, cómo se hace el videoclip y algunas anécdotas que vayan surgiendo. Luego se sube el videoclip a Youtube y a Spotify subimos la canción y el beat. Es un trabajo muy completo pero difícil de gestionar.

    «Ojalá pueda meterle caña en un futuro, porque añade mucho valor en comparación a subir solamente el tema»

    17Beats sobre «PHACES»

    Me parece un trabajo muy completo y beneficioso de cara a los productores, pues es un marco de exposición que permite que se reconozca vuestro trabajo. ¿Crees que son necesarios más formatos como “PHACES” para que la figura del productor esté más presente a nivel público?

    Puede ser, no lo sé, tío. La verdad es que coincido contigo: añade ese valor para que la peña que lo vea se percate de toda la gente detrás de ese proceso. Eso es un tema; en el caso de hacer un trabajo completo, puedes llegar a dimensionarlo todo. Contenido de este estilo puede ser algo positivo, poniendo en valor la figura del productor. A lo mejor no tan directamente relacionado con la música, pero sí con un lifestyle. Contenido como el que hacen Koboss o Placement Chasers, creo que es beneficioso para realzar la figura del productor, haciendo un contraste entre mostrar nuestro curro y poner en valor al productor. Molaría que hubiera más contenido, pero ahí entra el conflicto de intereses entre ser creador de contenido o productor.

    Y hablando de carga de trabajo: aparte de producir, tienes la agenda apretadísima. Entre pinchar, las giras de uno, las del otro… es un no parar. ¿Cómo haces para llevarlo todo?

    Los timings de la vida me han venido muy bien. Obviamente, he tenido mi curro detrás, pero, gracias a Dios, los timings han querido que, por ejemplo, las giras no se me solapen. Lo que hace que me mueva tanto y que tenga esa energía para seguir currando de esto es la pasión. Es mi trabajo soñado, lo que siempre he querido. Sí que es verdad que ahora miro la agenda y, entre el fin de gira de D. Valentino, la gira completa de Tarchi o los festivales que surgen ahora, pues no voy a chafar casa. Aun así, es motivo de estar agradecido, porque tanto económicamente como a nivel de repercusión me van a venir genial.

    Te pongo en un dilema, ¿prefieres producir o pinchar?

    Ningún dilema: producir, de largo.

    Vale, guay (risas). Pinchas en muchos sitios; si no me equivoco, eres residente en La3, ¿verdad?

    La sala empezó a tener una fiesta con un rollo más urbano que era “Arde” y, luego de eso, La3 empezó a bookear todo el rato a hacer cosas under. Bueno, under, entiéndeme: urbano español, lo que se lleva ahora, que prácticamente está siendo el nuevo mainstream. Entonces, bueno, soy residente en las dos. Además, me gusta moverme. Si me sale bolo en “Casa Pepa”, en “Yelo” o en “Sudor”, en Barcelona, voy de una porque me lo paso bien. Cuando subo a Galicia, que mi chica es de allí, la veo y, de camino, pincho allí.

    «Pinchar es la forma más eufórica de mi curro y producir, la más creativa»

    17Beats sobre la elección entre pinchar o producir

    ¿Cuál es el sitio donde más te ha gustado pinchar?

    La3 es casa. Antes de “Arde” hacían una fiesta que se llamaba “Guapo”. Era de las primeras fiestas a las que iba donde hacían cosas así, urbanas. Me acuerdo que pinchaba Steve Lean. La primera vez que pinché en La3 fue con Steve Lean, entonces fue algo como: “Hostia, hace cuatro años estabas aquí gozándotela y ahora estás pinchando”. La última vez que fui a Coruña el trato fue genial y el público maravilloso. Fue en BRIT, en “Ghosting Club”. “Casa Pepa” también fue muy especial, porque fue tipo colabo. Y “Recreo”, en Málaga; también hicimos una colabo.

    ¿Puede ser que hubiera showcase de Bluu?

    Sí. Era DJ set nuestro y showcase de Bluu. Pinchaba también Kinara, a quien no conocía en aquel entonces, pero es una bestia; nos puso desde Skrillex hasta la música más turra argentina. Esa fecha, a nivel de energía con el público… Nunca he tenido como ese feeling de pensar que podría haberme tirado un pedo en el micrófono que la gente se estaría partiendo aun así (risas).

    En “Arde”, aparte de ti, pinchan contigo Cencii y Amex, ¿no?

    Correcto. En “Arde” empezamos de residentes Cencii (que también era el promotor), Amex y yo. Amex le ha producido temas a Duki, a C.Marí, a Deva y a más gente, ¿sabes? Luego, cuando La3 empezó a bookear a DJs de este rollo, pues están Skinyz, Adela BB, Claupi, Sneaky o el Tuti. Como hay muchos residentes, mola, porque no tienes cada finde al mismo pinchando. Es eso, todo muy relacionado con lo urbano. Dios, me da hasta vergüenza decir lo de urbano. Es como el trap en 2016.

    Eso de englobar toda la música en género urbano me da mucho repelús. Cada cosa tiene su etiqueta, no creo que haya que englobarlo tanto. Pero bueno, cosas raras de las playlists. Bueno Xavi, vengo a hacerte la pregunta random del día. Yo sé que te gusta mucho tanto el Valencia C.F como la Fórmula 1. En el ámbito del fútbol, si tuvieras que ponerle una canción tuya al post del matchday del Valencia, ¿cuál pondrías?

    Intentaría tirar algo con garra, que les diera potencia. Deja que mire (risas). “Tres Puñales Freestyle”, a lo mejor. O “Descendo e Rebolando”, de mmedina, una chavala de aquí de Valencia. Si no, “Bag Breaker”, de BabyGoat y LKTN, por ejemplo.

    Y la otra, ¿qué canción le pondrías al ganador del mundial de F1?

    Sería algo como más de celebración.

    Piensa en el ganador, que no es lo mismo ponérsela a Piastri que a Verstappen.

    Buah. Vamos a tirar algo básico: “no quiere bailar”, de D. Valentino. Los dos que no hayan ganado sí que no van a querer bailar (risas).

    A ver qué pasa. Ojalá gane Verstappen, sería muy top (risas). El Valencia sí que es verdad que no sé cómo va.

    Decimosextos o decimoséptimos. Te podría estar hablando una hora de la situación del Valencia. Desde hace dos años o así, empecé a escuchar a un chaval bacanísimo de aquí de mi barrio que curraba en una radio local de Valencia de deportes donde hice las prácticas. Se llama Héctor Gómez, “@generaldepie_” en Twitter. Me lo escucho todos los días como si fuera tu padre escuchando la radio. Si no me lo escucho un día, al día siguiente me lo pongo en podcast. Podría estar hablando una barbaridad, pero, en conclusión, hasta que no se vaya Peter Lim, estamos jodidos. La idea es que una vez esté hecho el estadio, quiera vender. Además, el director deportivo que ha llegado es conocido por ser el hombre de transición a la hora de hacer transacciones entre CEOs.

    Si es que te entiendo. Al Granada también lo tienen “secuestrado”; se están cargando al equipo. Pasamos a las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?

    Mi pasión, realmente. No la totalidad de mi vida, porque tengo más cosas fuera de la música, pero es lo que hace que me levante cada mañana. Gracias a ella, como a día de hoy. Es algo que me mueve de forma inconsciente. Tiene un papel fundamental de mi vida desde pequeño.

    ¿Y qué hace que tu música sea tu música?

    A mí me cuesta saber cuál es mi sonido. Rollo, tengo a mi novia, mi familia o mis colegas que escuchan un beat y sí, suelen identificarlo como mío, pero hasta hace poco no te hubiera dicho que tuviera claro cuál era mi sonido. Sí tenía claro cuál quería que fuese, pero no cuál era. Ahora digamos que sí que lo tengo más asimilado y tal, que creo que va relacionado un poco con lo que hablábamos antes sobre la música digital frente a la analógica, el que sea acogedora o el género que más disfruto produciendo. Tengo como bastante influencia negra en mi música, de R&B, blues o jazz, y de alguna manera está ese toque. También la pasión que le pueda meter yo; mi sonido, que siento que es algo más acogedor, ambiental y bouncy, ¿sabes? No sabría decirte con exactitud. Que la haya hecho yo, supongo. Eso es lo que la hace mía (risas).

  • Spinnheli | “En Clave De Gë” EP.11

    Spinnheli | “En Clave De Gë” EP.11

    «LittleBigPlanet» es un juego desarrollado por Sony en el que la creatividad lo es todo: puedes poner pegatinas allá donde quieras, crear miles de universos, compartirlos con el mundo. Es más, su lema es «crea, juega y comparte». En el mundo de la música ocurre exactamente lo mismo. Por eso nos acompaña hoy Spinnheli, una productora cuya bandera es la creatividad.

    Bueno Heli, preséntate. ¿Quién es Spinnheli y quién es Heliena?

    Está buena la pregunta. Yo antes hacía electrónica y mi alter-ego era Heliena. Spinnheli en cambio es la persona que defiende la parte de la productora sin entrometerse tanto en mi historia. Hay veces que Spinnheli es solo para el trabajo; si alguien me llama así es normalmente del curro.

    ¿Cómo empezaste a producir, tanto en la faceta de Spinnheli como en la de Heliena?

    Yo empecé porque me encantaba la electrónica, por Paul Kalkbrenner, un productor alemán que hacía una electrónica diferente, muy melódica con muchos matices. Me encantaba como producía y me di cuenta que producía con el Ableton. Entonces, me lo descargué para trastear y llegó un momento en el que, mientras mis amigos estaban de fiesta, yo me quedaba en casa haciendo mis cosas. Cuando volvían de fiesta, les enseñaba la movida. Al principio era todo muy regulero, pero mis colegas me ayudaban. Ya luego me vine a Málaga a estudiar, cogí carrerilla y empecé a currar directamente.

    Si no me equivoco, das clase en la School Training, el lugar donde estudiaste. ¿Prefieres tu etapa de formación o dar clases?

    Ahora dar clase, cien por cien. Uno en la escuela aprende las bases, pero luego el tiempo en el que uno estudia en casa y tal, me parece a veces más fructífero que lo que es propiamente producir. Estás proponiéndote el reto de estudiar algo y crear a la par, entonces pasas por etapas donde estás más preocupado en entender una técnica que en hacer música como tal. No se te plantean bloqueos creativos o demás movidas.

    Es más pautado, por así decirlo, ¿no? Me parece curioso, porque la gran mayoría de productores comienzan siendo autodidactas, pero son pocos los que terminan formándose específicamente en ello. Al tener este tipo de formación, tienes cierta ventaja con respecto a otros.

    Sí. Yo tenía claro desde el principio que me interesaba mucho el tema de la producción. Yo avisé a mis padres diciéndoles: “oye, no quiero estudiar en la universidad. No me atraen nada esas movidas”. Siempre he estado muy cerca de estudios por parte de mi padre, que hacía música. He tenido mi parte autodidacta y mi parte lectiva, y la agradezco mil; hay cosas básicas que uno no sabe y la caga. Cosas tan tontas como meterle 48 voltios a un adlib que ya está alimentado. Es algo súper intuitivo, pero si no lo sabes, la estás liando. Te da ventaja en cuanto a la base, luego ya la parte creativa es cosa de cada uno.

    Hablemos un poco sobre tu padre, un famoso trompetista de las islas conocido como Mangui. ¿Es uno de tus referentes a la hora de hacer música?

    Totalmente, tanto mi padre como mi madre. Mi padre hacía latin jazz. Era trompetista, compositor, arreglista… Por parte de mi madre, me ha educado muchísimo musicalmente. Era con ella con la que escuchaba música en el coche o con la que iba a comprar discos a El Corte Inglés. Ella escucha y me manda mucha música. Desde la perspectiva de mi padre veía la música desde los bolos, los ensayos o el estudio. Desde la de mi madre, es por el gusto musical, porque le encanta la música.

    «Mis dos padres están súper vinculados a la música»

    Spinnheli sobre la influencia de su familia en su carrera musical.

    Es un puntazo, además que tener la música en casa hace mucho. Y ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?

    Escucho mucha música que escuchaba cuando tenía 15 años. Encontré unas playlists de la época y ahora estoy arraigada a eso.

    A mi me encanta escuchar música de cuando era más chico y tal. Tengo un MP3 con música de 2012 y de vez en cuando lo miro a ver qué escuchaba en esa época.

    Pues mira, estoy con Ty Dolla Sign, The Dream, la época de Drake, Tyga, Nicki Minaj, Lil Wayne… Ahora escucho baterías de esa época que están guapísimas e intento hacerlas. Veo que la zona norteamericana vuelve a esa época con el puntito hortera. Escucho mucha música que no tiene nada que ver con lo que hago. En general escucho mucho indie y R&B americano y luego hay cosas que escucho cuando no quiero pensar en lo que estoy haciendo yo, como Henry Mancini o salsa, no sé. Aun así, lo que más escucho es afro, es donde estoy más chill.

    Y en cuanto a producción, ¿quiénes son tus referentes?

    Pues me encanta El Guincho, es mi “productor 360” favorito. Soy más friki de la gente que hace música que de los artistas como tal. Me gusta mucho TY, Cubeatz, Yaseer… No sé, gente creativa. Ahora estoy siguiendo más a creativos. El Guincho siempre ha sido mi referente; casi todo lo que saca y las producciones me flipan. Aun así, ahora escucho y observo más a la gente creativa, como los samplemakers.

    El trabajo de los samplemakers me parece algo muy complejo dentro del mundo de la producción. Creo que no es fácil darse cuenta de qué hacer para crear un buen sample.

    Realmente estos chicos crean samples para que la gente los sampleen, ¿sabes? Son músicos que hacen música para productores. El samplemaker está escondido de cara al público. Conocen bien a la figura del productor, pero detrás de ella hay millones de cosas.

    Totalmente. Hay gente tan especializada en cosas tan concretas que me parece loquísimo. La producción es mucho más compleja de lo que puede parecer. Hablemos un poco de plugins. ¿Qué es lo que más utilizas?

    Pregúntame, pregúntame (risas).

    Vamos a utilizar la pregunta que te hace Kas Rules como base. Si solo pudieras utilizar tres plugins de por vida, ¿cuáles serían?

    ¿Instrumentos o efectos? No me pongas todos, que no puedo elegir (risas).

    Vamos a dividirlos, aunque lo mismo Kas luego me dice que eso no vale (risas).

    Vale, de efectos te diría el Magic Flow, el Nudistort; un plugin súper friki de distorsión que suena espectacular, y no sé, alguno muy creativo como Fragments, o alguno que me deje flippear las cosas. O Thermal, otra distorsión. Es que la distorsión es mi fetiche (risas).

    ¿Y de instrumentos?

    S.K.Y. Keys, cien por cien. Para los bajos me encanta un preset de Serum, de Make Pop Music. Me gusta cualquiera de ese tipo. Y ahora estoy utilizando mucho uno que se llama Freq-2, de Dez Wright. Te diría esos tres de momento, aunque mañana seguramente cambie.

    Por cierto, hablando de instrumentos, tú tocas la guitarra, ¿verdad?

    Sí, empecé a tocar la guitarra con 10 años, pero ya no la toco mucho.

    De hecho, tengo una foto por aquí de ti tocando la guitarra. No sé si se ve muy bien.

    Eso es un bajo, tío. ¿De dónde has sacado esa foto? (Risas) Yo estaba en un grupo antes, con 12 o 13 años. Tocábamos en la calle. Empecé tocando la batería, aunque más tarde la cambié por un bajo. Mi padre me estaba enseñando a la par a tocar la guitarra. En el grupo nos adaptábamos todos, al final tocábamos de todo (risas). Aprendimos un montón a estar en equipo, pero a mí me gusta ser independiente. Sobre la guitarra siempre me ha acompañado, pero hay días que me encanta y otros que no la aguanto. Necesito ir y volver, ¿sabes?

    ¿Tú eres más de instrumentos analógicos o digitales?

    La implementación de cosas orgánicas me encanta, pero si es de manos de un profesional (risas). Me gustan más las “herramientas smart”. Luego el tema de sintes me puto flipa. Noto demasiada diferencia entre sintes analógicos y digitales, y me jode porque cuestan una pasta. Me encantan los sintes; de hecho, estoy buscando uno polifónico.

    A mí las cosas más físicas me parecen más complejas que las digitales.

    La música que se hace con clics no mola tanto. Realmente es más complicada de hacer, aunque probablemente sea más fácil de escuchar. La música que se hace con clics terminas automatizándola: das por sentado que vas a sacar tal plugin, vas a poner estas baterías…

    Claro, al final se convierte en algo circular. Además, ahora con la IA es aún más fácil automatizarlo todo. ¿Tú has usado alguna vez IA?

    El otro día la probé con un colega. Vimos un video de alguien haciendo unos coros de algo que habían grabado y probamos a hacerlo nosotros porque estaba guapo. La IA es una herramienta útil, pero hay que tener cuidado porque puede que termines acomodándote y modificando tu forma de hacer las cosas. Es una herramienta a la que no hay que tener miedo. Además, no vamos a perder el trabajo por ella, al final los creativos somos nosotros.

    Siempre vuelvo al mismo ejemplo, pero hay artistas como JPEGMAFIA que la han utilizado en sus temas de forma súper ingeniosa.

    Nosotros cogimos un sample de Splice y lo metimos como referencia. Probando cosas, la IA nos hico un coro curioso que decidimos utilizar como sample. También te da facilidad en cuanto a derechos de autor y toda esa vaina. Por otro lado, es cierto que pierde su magia.

    Todo es útil, a fin de cuentas. Hablando con Saox sobre este mismo tema, hablábamos también sobre el autotune como una herramienta que ha generado polémica.

    Las cosas como el autotune son herramientas que están ahí para ser utilizadas creativamente. ¿Qué más da? Por ejemplo, Bad Gyal vende un producto que, de no ser por esta herramienta, no sería posible explotarlo.

    Si miramos tu catálogo, podremos encontrar de todo: “Milk & Cookies” con Carrión, varios temas producidos en “CERTIFIED FREAK” de KYNE o “OUT OF STOK” con Stokenz entre otros. Hay uno en el que me quiero detener específicamente: “Asalka”, tu primer disco que solo está en vinilo.

    Sí, ese era más bien por la parte de la electrónica y tal. Hice ese disco y me empecé a interesar más por el hip-hop y el trap. El EP de Dani (Stokenz) la pasamos súper bien haciéndolo. La verdad es que hay gente con la que puedo hacer lo que me apetece. Con Dani en concreto pudimos hacer lo que nos dio la gana.

    ¿Cómo es el proceso creativo con cada uno de los artistas con los que has trabajado? Por lo que me cuentas supongo que será muy diferente.

    Primero veo a dónde se dirigen, pues normalmente cuando escuchamos cosas de un artista con el que vamos a trabajar, no quiere decir que estén haciendo esa música ahora mismo. Aunque tú vayas a Spotify a buscar qué es lo último que sacó, realmente eso está viejo para la persona con la que vayas a trabajar. Lo primero es preguntarle en qué mood está y en qué punto coinciden su movida con la mía. A veces llegamos a puertos super guays y otras veces a nada, pero está guay llegar a ese punto de conexión de querer experimentar. También hay otros artistas con los que previamente sé que vamos a trabajar. Si quedo con KYNE, por ejemplo, sé que vamos a hacer R&B (risas).

    Me comentó KYNE que tienes una bugambilia en la puerta del estudio. Ella encuentra bonito el caer de las hojas. A la hora de hacer música, ¿alguna vez algún elemento exterior al estudio te ha servido de inspiración?

    Mira, la bugambilia me da más problemas que otra cosa, que tengo que barrer todos los días las hojas, tengo que podarla, los vecinos se enfadan… (Risas) Yo más bien la inspiración la encuentro en, por ejemplo, este último viajecito que hice a Puerto Rico y a las islas cercanas. Ver que música se escucha en cada una de las islas es inspirador: en Barbados escuchabas la soca, en Santa Lucía podías escuchar un dancehall súper primitivo… Simplemente con la música que escuchas en un sitio y en otro, vuelves en el avión diciendo “qué vaina es esta”. Encuentro la inspiración no buscándola. Por ejemplo, voy en el coche tranquilamente escuchando algo y, hasta que no me he fijado, no me paro a pensar en hacer esto o lo otro. Quizás es una tontería, pero hasta que no te fijas quizás no encuentras esa vibra.

    Siguiendo con el tema creativo en el estudio, ¿qué es lo que más disfrutas haciendo en el estudio?

    Mi vida creativa son etapas: unas veces estoy obsesionada con las voces, otras con las baterías, luego me aburro y me voy a los one shots… Estoy todo el rato oscilando entre cosas. Si tengo que elegir un elemento, elijo las baterías, porque creo que son las que colocan a la canción en algún lugar. Otra cosa que también me encanta es la esencia de las voces en la música. No tiene necesariamente que ser la voz de un artista para un producto final, puede ser el simple hecho de coger una melodía y como va oscilando con una voz encima. La música cambia muchísimo con una voz encima, hay veces que con una buena melodía con algo que la defienda delante ves más claros los colores.

    ¿Tú como sueles empezar tus producciones? Por las baterías, los bajos, piensas primero en los efectos…

    Tío, yo empiezo realmente intentando saber qué quiero hacer. Busco más la vibe de una canción que centrarme en un elemento en concreto. Intento buscar cosas que me lleven a ese lugar, mirando más bien que todos los elementos tengan la energía del producto final. Me parece poco fructífero empezar a crear de la nada, ¿sabes? Antes lo hacía mucho y, aunque salían cosas más genuinas, eran muy alocadas. El cambio para mí fue hacia dónde dirigirme con cada persona que trabajo. Es importante buscar qué energía quiero. También el tema de ver tutoriales me encanta; es una frikada que flipas (risas). Ves a gente en YouTube que dices “cuánto tiempo has tenido para poder utilizar las herramientas así”. Yo ya lo utilizo para buscar técnicas raras, ¿sabes? El otro día conocí a gente que sampleaba en Melodyne. No me quería ir de allí sin que me lo enseñaran (risas).

    «El problema no es por dónde empezar, si no buscar hacia dónde ir»

    Spinnheli sobre la dirección que toman sus producciones.

    Cada vez los productores sois más libres a la hora de crear, sin regiros por las normas intrínsecas de cada género. ¿Crees que la producción se dirige a un marco mucho más libre?

    Cada vez veo más en gente de mi alrededor y con la que trabajo que, cuanto más libre eres, mejor les va. Joder, ¿lo de Bad Bunny qué es? Hizo literalmente lo que quiso hacer, ¿sabes? Si te das cuenta, el punto en el que alguien crece es cuando hace lo que quiere, sin buscar sonar como otro. La industria musical siempre va a estar guiada por algunas pautas. La música que sale en la radio ya está escrita hace tiempo, pero es tu decisión hacerla o no. A mi es una cosa que me revienta, me es imposible hacer la música que quiere la radio.

    Esto que dices viene genial de cara al siguiente tema que quería comentar contigo. En casi todas las entrevistas pregunto por los ritmos de consumo, pues creo que nos dirigimos a una sociedad en la que se consume música de manera vertiginosa. Personalmente, creo que este ritmo tan acelerado es la causa de muchos bloqueos creativos, la automatización de la misma o la pérdida de alma en la música. ¿Cómo lo ves tú?

    Siento que, desde que algunos artistas grandes se han permitido el lujo de parar en su vida, no sacar nada y centrarse en hacer música detenidamente, se ha sentado un precedente. Aunque lo haya hecho un solo artista, es un espacio tanto para que la gente pueda sacar cosas sin tener que competir con artistas tan grandes como para pararse uno mismo y pensar qué quieres. No puedes estar creando día sí y día también sin estar influenciado por la ansiedad que te da no sacar música o el estar activo en redes. Tú necesitas crear lo que tú quieres, no tienes que estar esperando a ver qué sacan los demás para ver qué sacas tú. La industria pretende ir a esos niveles y los va por la gran cantidad de artistas que hay, pero creo cada vez están tomándose más espacio y más tiempo para sacar su música.

    Bueno Heli, la siguiente pregunta no te la hago yo, te la hace Carrión. Si viniera el productor que más te gusta en el mundo y te dijera de trabajar juntos, pero solo si tú cantas, ¿lo harías?

    No sé, la verdad (risas). Creo que no. O sea, lo haría si pudiera tocar mi voz y hacerlo en plan sample.

    A ver, no es mala idea. En ese caso, ¿qué productor sería?

    El Guincho. Es que tiene que ser él, si no paso (risas).

    El disco de Pop Negro es una locura. Me acuerdo que lo descubrí porque un tema suyo, “Bombay”, salía en un FIFA.

    ¿Has visto el videoclip de ese tema? Es una locura, lo puedes ver miles de veces y cada vez que lo veas verás un detalle diferente.

    Vamos con las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?

    La música es, para mí, la forma vital de expresión. Es la vía que tengo para expresarme. A lo largo de mi vida, ha sido una herramienta mega productiva para expresarme. También es mi modo de vida; gracias a ella tengo la vida que quiero.

    Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Eso lo he hablado mucho con Salva. A veces dice “esto suena a ti” o “el otro dicha Fulanito hizo un beat y creía que era tuyo”. No sé, quizás va ligado a las baterías. Normalmente me dicen que lo más característico es el groove de las baterías. Es que la putada es intentar buscarlo uno de sí mismo. Es complicado.

    ¿Algo que decir a aquellos productores que estén empezando que nos leen?

    Que hagan lo que les dé la gana, literalmente. Que confíen en lo que quieran hacer, hay público para todo. Hay frikis de todo, que cada uno friquee de lo que le gusta. Realmente, no hay nada peor que estar haciendo algo que no te gusta.

  • nusar3000 | «Para mí, la música es el sentido de la vida» «

    nusar3000 | «Para mí, la música es el sentido de la vida» «

    En Clave De Gë | PRINT EDITION

    Los inicios de nusar3000

    ¿Cuándo empezaste a producir?

    En mi caso fue a los 12 o 13 años. Escribía letras de canciones y en ese momento no había type beats. Me daba un montón de palo ponerme a cantar encima de las instrumentales de los artistas que ya habían sacado los temas, porque era muy complicado que fuese mejor. Entonces empecé a trastear y a samplear movidas de jazz, de funk, de no sé qué… A hacerme mis ritmos. A medida que fue avanzando, me empecé a sentir cada vez más cómodo hasta que ya la producción se terminó convirtiendo en el centro de mis canciones. Al principio, siempre había sido autoproduciéndome.

    La enciclopedia musical hecha persona

    Me dijeron que eras una enciclopedia de la música, que no hay tío que escuche más música que tú. Sabes de música para dar y regalar.

    A cada ritmo, su contexto.

    ¿Crees que hoy en día los productores cuidan el dar contexto a sus producciones?

    No sé hasta qué punto es un movimiento unificado eso de que los productores intenten contextualizar. Cada vez la música es más un mercado que un arte, más que nada por la forma en la que se comercializa la música y los fines que hay detrás a la hora de hacer música; ahora, cuando alguien empieza a hacer música, normalmente tiene unas expectativas económicas de poder vivir de ello. No sé hasta qué punto los productores, como movimiento global, lo están priorizando, pero sí creo que estamos en un momento en el que las personas de mi generación estamos empezando a abrazar nuestro legado cultural. En vez de intentar hacer lo que hacen en Estados Unidos, estamos intentando abrazar nuestra lengua y nuestras raíces. Para mí, ya que no soy un productor con una formación técnica, me guío de forma intuitiva. La producción tiene que ser el soporte de la voz y, para que la voz tenga contexto, tiene que ser la instrumental la que hable para que no tenga que contar una historia la voz. Con ‘3000’ intento que no haga falta hablar textualmente del mar Mediterráneo y mis raíces, sino que sea la propia música la que te transporte ahí, independientemente de lo que diga la letra.

    Un trabajo de lo más personal,

    ¿Crees que los productores cuidan que los discos en los que trabajan estén bien curados?

    Creo que la putada es que, hoy en día, los artistas grandes no trabajan con uno o dos productores, sino con un gran elenco de productores. Si no tienes realmente la inquietud como artista, más allá del productor, de intentar hacer un álbum que tenga sentido entre los temas, es difícil coordinar a 10 personas que viven en lugares diferentes para que construyan un sonido en conjunto sin que haya habido una sesión de estudio de por medio.

    Tú eres de trabajar con pocos artistas, ¿verdad?

    Desde el principio, yo he trabajado haciendo remixes en mi casa. Pero cuando hago una producción con un artista, lo que me mola es meterme en el estudio con él, fumarnos un cigarro, dar un paseo, compartir música, que me enseñe las cosas que le molan, cómo es el sonido que se imagina, qué quiere transmitir, en qué etapa de su vida está… Es un trabajo de colega. Un productor tiene que ser alguien que te conozca, no alguien que te imponga una movida o replique el trabajo de otro productor anterior. Si tengo una sesión con un artista, dedico una hora y media o dos horas… A veces me ha pasado que tenía una sesión de 6 horas y no hemos hecho un tema porque hemos estado compartiendo música y hablando de nuestra vida… Cuando yo estoy produciendo para un artista, intento comprender cuál es el imaginario y las cosas que le inspiran. Intento así unificarlo con mis referencias, mis influencias y el momento en el que estoy. También la bendición que tengo es que los que vienen a producir conmigo conocen mi sonido. Suele salir todo a la primera, a falta de un par de arreglos.

    Los objetivos subyacentes a la hora de hacer música.

    Si ves la música como una fuente de dinero, estás cometiendo un error, ¿no?

    Para mí, ganar dinero con la música tiene que ser una consecuencia, no la intención. Cuando amas lo que haces y tienes cariño por… Es lo mismo que ser zapatero o trabajar en cualquier oficio relacionado con la artesanía. Aunque haya un fin de poder no tener que trabajar en otra cosa para hacer lo que te gusta, creo que es necesario amar lo que haces. Y puede que, a la larga, eso te haga ganar dinero.

    Quieres decir que la meta no debería de ser el objetivo principal, más bien el camino que recorres hacia ella.

    Total. Además, en el camino es donde te conoces. Si yo tuviera el mismo objetivo que tenía cuando tenía 14 años, ahora mismo no estaría cumpliendo mi objetivo; estaría cumpliendo el objetivo de un niño. Entonces, como por el camino me voy descubriendo y me voy conociendo, el objetivo va cambiando. Por el camino descubro, aprendo, cambio… Al menos yo soy una persona que está en un continuo proceso de cambio.

    Y además te dota de personalidad, algo que siento que es importante en cuanto a la producción. Aquí cada vez hay productores más originales.

    Total. En España hay muy buenos productores como Nadddot, JAMBO o Nico Barán… Muy buenos productores que tienen reconocimiento internacional y que en España no han recibido el reconocimiento que merecen. Y luego también están todos los chavales que se autoproducen en España, como los de RusiaIDK, que son artistas.

    El caballero detrás de la malla de acero.

    Cuidas mucho el misterio, tanto musicalmente como físicamente, hasta el punto de hacerlo único.

    Qué guay. No sé, intento que mi música sea el centro de atención. La estética acompaña a la música. Por eso también está el tema de currar un traje carísimo o grabar un videoclip en Marruecos; la idea es que todo se centre en el arte. El anonimato es la forma en la que puedo mantener el arte más puro, sincero y leal a mí mismo. Es mejor hacer tu movida, hacer el arte de la mejor forma que puedas y sudar un poco de la fama, del ego que la rodea y del reconocimiento público.

    Muy cierto. Además, la fama corrompe mucho, siendo la música donde más.

    Sobre todo, a nivel de persona. Al final hasta el artista más artista es una persona vulnerable, sensible en cierta manera y con preocupaciones e inquietudes. Además, tienes la presión de tener que cumplir las expectativas de la gente.

    La música para nusar3000

    Y, por último, ¿qué es para ti la música?


    La entrevista en versión digital ya está disponible en nuestra web. La versión íntegra con fotos inéditas está en el print #001 de Calle52, disponible en el link en bio.

    Créditos

    Agradecimientos especiales

    @yabang.bcn · @wowconcept_ · @antoniobarroso9440

    Vestuario — Marcas presentes

    ONRUSH · JIL SANDER x PUMA · YABANG · JEAN PAUL GAULTIER · WOW CONCEPT · NIKE · ADIDAS · DOLCE & GABBANA · DSQUARED2 · KARLO MÓDENES · SENDRA · BOLTAD

  • Kas Rules | «En Clave De Gë» EP.10

    Kas Rules | «En Clave De Gë» EP.10

    ¿Sabías que el ruido violeta es uno de los sonidos que más energía desprende en altas frecuencias? Te preguntarás: ¿qué tiene que ver con nuestro invitado de hoy? En este nuevo episodio nos acompaña Kas Rules, el productor malagueño que viene a hacer más ruido que nadie con su último proyecto tintado de morado: «RUIDO en la casa».

    Antes de nada: ¿cómo estás? ¿Cómo se ha dado la mañana?

    Bien, tío. Ayer fui con mi padre a hacer una excursión y todo el rollo. Me acosté pronto y me he despertado con todas las pilas.

    Bueno, cuéntanos un poquito: ¿Quién es Kas Rules?

    Lo típico que siempre digo: DJ y productor de Space Hammu, que es por lo que más me conoce todo el mundo. Aunque cada vez esté tirando más a mi carrera en solitario, nunca olvido a mi grupo.

    Tengo entendido que empezaste como DJ a los 19 años en Málaga. ¿Cómo te topaste con la producción?

    Todos mis colegas hacían música: Carri (Carrión), Saske, el Sopas (Delaossa), Easy… Yo no hacía música; sabía mucho de música, pero no cómo se hacían las cosas. La primera maqueta que me enseñó Carrión me hizo preguntarme: ¿cómo es que esto suena tan bien? ¿Cómo se hace? Me dijo que fuera al estudio, con Jota. Empecé a ir a sus sesiones para enterarme cómo se hacían las cosas. Yo no sabía ni que existía un grado de sonido y tal; yo iba a estudiar educación física. Como no sabía que hacer, Jota me dijo que me metiera en sonido, que era lo mío y tal. Me enseñó la escuela, me encantó y le caí de una. También me compré una pareja de platos y comencé a scratchear. Así fue como me metí a colaborar en discos de mis colegas, con el tema de scratches y demás. Luego con lo del grado de sonido, empecé a grabarles los temas. Además, una crucecita que tenía es que ellos hacían mucha música, pero nunca sacaban nada. Lo de tener música guardada sin más en el disco duro me mataba. Entonces era como “vamos a grabar y a sacar música”.

    Y tu primer ordenador, ¿cómo lo conseguiste?

    Ya lo sabes, ¿no? (Risas) Fue un ordenador que robaron unos colegas en un colegio y me lo vendieron por dos duros. Ese fue el ordenador que tuve hasta tener mi primer Mac.

    Bueno, tirar ha tirado, que es lo importante (risas). Vamos a hablar un poquito acerca de tus influencias y referencias. Cuéntame un poco qué es lo que más escuchas y de lo que bebes.

    Escucho de todo, tío; no me cierro a nada. Si tengo una sesión de DJ, me tiro una semana escuchando SoundCloud para escoger remixes guapos o temas poco conocidos cañeros que me gustan mucho de dub, breakbeat o grime. Lo que más escucho, aparte de rap, que lo escucho por naturaleza, escucho mucho neosoul. También escucho mucha música tranquilita, para estar tranquilito en casa y calmar los nervios.

    ¿Algún disco o canción que tengas ahora en bucle?

    Ahora estoy escuchando mucho rap de Memphis. Estoy ahora mucho con Key Glock, con “Glockaveli”. Y bueno, el de Redman… No sé cuántos años tiene, tendrá 50 y tantos ya, pero ha sacado un disco de 32 temas que está brutal. Es rap noventero que me lleva de vuelta a la infancia, y aun así sigue sonando fresco. No sé, escucho un poco de todo. Spotify te va sacando cosas ahí…

    Sí, la verdad que el algoritmo de Spotify es bastante feo.

    Así que me haya guardado, el último disco que tengo es el de Key Glock.

    A mí hace poco también me dio por un disco de Key Glock, el de “Glockhoma”. Salió creo hace dos discos antes de “Glockaveli”.

    Puede ser, yo soy muy malo para las fechas de los discos (risas).

    Yo igual, soy horrible. Pero bueno, que me dio también por Key Glock.

    Esto va por épocas.

    Pasemos a hablar sobre el estudio y el proceso creativo. ¿Cómo es el día a día en el estudio de Kas Rules?

    ¿Con gente en el estudio o solo en mi casa? (Risas).

    Cuéntame sobre las dos.

    Mira, precisamente de Rico Rosa aprendí lo siguiente. Él me dijo una vez: “tío, yo no tengo bases en el ordenador. No hago bases en mi casa. Quedo directamente con la persona y hago la instrumental”. Me agencié eso. Si me pongo a hacer instrumentales en mi casa solo, probablemente se queden ahí. En cambio, si hago la instrumental con alguien que forma parte del proceso creativo, seguro que sale algo. De hecho, por eso nació “RUIDO en la casa”. Cuando me junto con alguien en el estudio, nos sentamos y vemos cómo nos sentimos, lo que está escuchando últimamente o qué vibra tenemos. Luego, en mi casa, normalmente suelo hacer cosas de mezcla y masterización.

    Me han contado que, cuando grabas rap, la primera toma siempre es buena.

    No siempre, pero suele ser la más pura. La que te sale sin leer, que te la tiras del tirón y tal. Luego le metes algunos cambios y eso hace que pierda la esencia. A lo mejor no es la primera toma, pero si el primer día, cuando lo tienes fresco. Cuando vuelves a grabarla en el estudio, puedes perder la esencia. En rap, lo directo es lo mejor.

    Y la otra cosilla, ¿cómo llevas la postura en el estudio? Te estiras mucho, ¿no?

    Porque estoy siempre así, ¿no? ¿De dónde sacas estas cosas, hermano? (Risas)

    A mí me pasa igual, eh (risas).

    Tío, voy en el coche o estoy en el ordenador, empiezo aquí arriba y termino con el teclado aquí arriba y yo abajo tiradísimo.

    El cámara y yo, que estudiamos teleco, estamos todo el día en la silla y se nos queda una chepa horrible.

    Además, yo me lo noto. La corrijo, pero al ratillo ya estoy de nuevo con mala postura (risas).

    Otro detallito que quería comentarte es tu cuenta de SoundCloud.

    Está muy parado el SoundCloud, eh.

    Me encontré tres playlists: una sobre acapellas, una de samples y una de beats que está vacía.

    El SoundCloud lo tengo de hace un puñado de tiempo. Subía ritmos que ya no me representan nada, entonces los he quitado. También tengo muchas listas de reproducción, lo que pasa es que están privadas. No me acordaba de esas dos playlists. Las voy a dejar (risas).

    Es que es curiosísimo, en la de acapellas tienes por ejemplo la de “Mucho”, de Bejo. Supongo que es para cuando pinchas y todo el rollo.

    De hecho, tengo un remix de ese tema. Cuando hago una instrumental, muchas veces meto un acapella, para ver cómo queda. A veces, quedan remixes súper guapos. Normalmente tiro de YouTube, supongo que esa carpeta estará casi vacía.

    Sí, tiene seis o siete, no muchas.

    Por eso mismo no las tengo públicas. Las tengo ahí pero no es una lista guapa y estructurada. Tú imagínate quien se meta a mi cuenta a ver que tengo, va a ver que son una mierda (risas).

    Aun así, tienes muchísimos reposts de remixes.

    Esos son los que me descargo y uso en las sesiones. Los voy metiendo en una lista y, cuando tengo una sesión, miro dónde me he quedado y los empiezo a descargar.

    Qué pasada. Entonces, ¿haces las sesiones basándote en lo que tienes en SoundCloud?

    Claro, es cuando busco música nueva. Tengo también un programa para descargar playlists de Spotify.

    ¿Tienes un programa que descarga playlists de Spotify? Luego me lo pasas, porque llevo toda la vida buscando como un tonto una página para descargar playlists de Spotify.

    TuneFab se llama.

    Hablemos de tu catálogo. Tienes muchísimos discos: desde discos conjuntos con otros artistas a discos en solitario como “BLOCKCHAIN” o “RUIDO en la casa”, tu próxima mixtape. ¿Cuál ha sido el más complicado de hacer? ¿Cómo se han dado tanto “BLOCKCHAIN” como “RUIDO en la casa”?

    La más complicada ha sido “RUIDO en la casa”. El despliegue de todo, apostar por ello y ver cómo sale todo, coordinar a la gente para esos días y demás es complicado. Sobre “BLOCKCHAIN”, nació de que… Desde que llegué a Madrid, he hecho mucha música. Alguna ha salido por un lado, otra no ha salido directamente y otra ha salido en forma de singles, pero sentía que estaban perdiendo fuerza, sin sentido alguno. Con Sac, mi mánager, pensamos en darle un concepto a la música que queríamos sacar. Dividimos los temas que teníamos en diferentes géneros. Los temas de rap, pensamos cómo sacarlos. Se me ocurrió lo de “BLOCKCHAIN” por el rollo de que cada uno…

    Como cada uno es de un barrio, ¿no?

    Claro es como la unión de los diferentes sitios. También por el rollo de las criptomonedas y porque bueno, bloque es un término muy rapero, de calle y barrio. Hicimos la música y luego le asignamos un concepto. Con “RUIDO en la casa” ocurrió al revés, llevamos dándole muchas vueltas a ello.

    «No fue pensar el concepto y luego hacer algo. Lo hicimos al revés«

    Kas Rules sobre el proceso la concepción de «RUIDO en la casa».

    Vamos a profundizar un poco en el concepto de “RUIDO en la casa”. ¿Qué es “RUIDO en la casa”?

    Pues hacer ruido en la casa, hermano (risas). Meterse veinte días a hacer música. También nace de cómo nació el disco de “Hammu Nation”. Nos encerramos cinco días en una casa y concentramos toda nuestra energía en hacer música. Es algo que se hace mucho. Algunos raperos y todo el rollo, hacen campamentos en los que hacen música y demás. No es lo mismo que estés en casa con tu familia y luego vayas al estudio a estar encerrado en el estudio todo el día. Quería hacer eso, trayendo cada dos por tres a gente nueva. Hacía falta una casa, con sus dormitorios y demás. Al principio íbamos a alquilar una casa y montar en ella el estudio, pero tuvimos la suerte de que fuimos a un estudio con alojamiento.

    ¿Ha sido complicado coordinar todo?

    Ha sido complicado, pero gracias al equipo que he tenido detrás: a All Nighters, a Las Candelas; que han sido las community managers, a Sac y a todo el mundo que ha estado echando una mano. Sin ellos no podría haberlo hecho, ni de coña. Han coordinado a todos los cantantes, han cerrado los tratos, han buscado el sitio, la gente que venía con las comidas y demás, para que haya un poco de movimiento y que no sea aburrido… Porque bueno, tú te vas veinte días y el proceso de estar en el estudio es tedioso hasta llegar al punto de lucidez. Estoy muy contento, al final ha salido todo bastante guapo.

    ¿Qué es lo que más has disfrutado de esta convivencia?

    Que cada dos días había alguien distinto. Me despertaba y no sabía que iba a pasar hoy. Todo era un “a ver qué pasa”. El ir sin expectativas también estaba bien: a lo mejor alguien venía con la idea de hacer un reggaetón y terminaba haciendo un trap oscuro. El crear la música y el estar en el estudio me flipa. He estado muy a gusto, y creo que se ve en los videos que estoy en mi hábitat.

    ¿De dónde viene la idea de grabar lo que pasaba durante el día?

    El propósito inicial era poner a grabar tres o cuatro cámaras todo el día, pero no tengo medios para eso. Contratamos dos cámaras que estaban atentos a los momentos interesantes y cuando llegaba la gente para ponerse a grabar. El propósito era mostrar el proceso de creación de un tema de cero, mostrando tanto las cosas buenas como las malas; aunque ha habido pocas malas.

    Mejor si no hay cosas malas.

    También queríamos mostrar al público los momentos de debilidad de los artistas. Por ejemplo, Bon Calso se puso malo y hubo un momento en el que a Faenna no le salía un estribillo.

    En uno de los episodios, WE$T DUBAI estaba súper frustrado grabando cinco o seis veces la misma toma.

    Dubai es un espectáculo viéndolo grabar. Es lo más rockstar que he visto en mi vida; un trapero auténtico. Se pone a improvisar todo el rato en el micro. Su frustración venía de querer decir algo y no saber cómo decirlo. Cuando salía, alegría y a la siguiente barra. En media hora tenía hecho el tema.

    Hay que mostrar que no siempre salen las cosas, aunque sean muy buenos. Todo el mundo tiene sus más y sus menos.

    Kas Rules sobre «RUIDO en la casa» y la búsqueda de mostrar a los artistas tal y como son.

    Se ven cosas muy curiosas. Para quien no lo haya visto, “RUIDO en la casa” es una pasada. Ves bien cómo los artistas hacen las cosas y la sinergia con el productor. De hecho, en el episodio de l0rna me hizo mucha gracia cuando estaba tirada en el suelo grabando. ¿No te pareció raro?

    Sí, pero cada uno tiene sus locuras. La l0rna es otra loca en el estudio. De hecho, se ve que ese día no tenía el día y no le salía nada, pero l0rna te monta un tema en cinco minutos. No sé qué sería, pero ese día no salió.

    Por los episodios ha pasado mucha gente, incluso algunos que no están en el tracklist de la cinta. ¿Quién te habría gustado que estuviera en el tracklist?

    En un principio, la lista que hicimos hace dos años era muy distinta a los que realmente han venido. Te voy a decir cuatro nombres, pero no quiero darte muchos nombres porque espero que vengan a la próxima edición. Cocco Lexa me habría gustado que hubiera venido, aunque tenga un tema en la cinta. Peke y Ergo también me habría gustado, pero Ergo está ahora haciendo su disco. Y luego, también me gustaría que viniera gente más alejada del rap. Me gustaría que viniera gente como La Plazuela o Pepe y Vizio.

    Pepe y Vizio con su último disco han traído un sonido muy alejado del rap. Estaría muy curioso.

    Es flamenquito y tal. Me gustaría tener guitarras e instrumentos más puros. Hemos utilizados muchos instrumentos en el estudio, como guitarras, baterías y pianos, pero me gustaría tirar más de ellos.

    ¿Para cuándo tienes pensada la siguiente edición? ¿Para el año que viene justo o cuándo, más o menos?

    Justo en un año no, la verdad. Una de las cosas negativas es que nos pilló en un mes lleno de lluvia (risas). La casa estaba guapa, con piscina para hacer una barbacoíta y estar guay. A lo mejor para primavera o verano estaría más guapos. Tampoco quiero hacer planes, que tengo más proyectos que terminar. Quiero ir pasito a pasito y, cuando se vayan haciendo otras cosas, ya pensamos en las siguientes.

    Quería comentarte también sobre “Home Studio”, el formato que está haciendo La Mano De Oro. Parece que trata de emular lo que estás haciendo tú, aunque luce más como un reality, cosa que no es muy de mi rollo. ¿Cómo lo ves?

    Mi idea en un principio era hacer un “Gran Hermano”, algo parecido a lo que ha hecho él. Por medios y por cómo se han dado las circunstancias, al final ha salido de esta forma. Viéndole el lado positivo, estoy muy contento, porque está más enfocado a la música que al salseo, que es lo que realmente me interesa. La parte del cotilleo atrae a la gente, pero lo que me interesa mostrar realmente es lo que estoy haciendo profesionalmente. Me parece guapo lo que ha hecho, me parecen bien este tipo de formatos. Esto es como si uno abre una zapatería y otra persona abre otra en la misma calle, no soy el típico que piensa que es competencia ni nada del estilo. Esto va a hacer que crezca la movida y que más tarde aparezcan más, incluso más grandes. Si se pone un Ibai a hacer cosas de estas, imagínate.

    ¿Te arrepientes de no haberlo hecho con cámaras grabando todo el día?

    No es que me arrepienta, es que no he podido.

    ¿Y en el caso de haber podido?

    Me hubiera gustado tener más cámaras. Se han perdido momentos bastante guapos de creación y de risas. Para el año que viene quiero tener cámaras grabando todo el rato. Otra cosa que también quiero hacer es que la convivencia fuera más real. Allí teníamos una persona que nos hacía la comida y teníamos el desayuno incluido, pero me gustaría que nosotros tuviéramos que hacernos la comida, que si el desayuno y tal; que sea más en familia.

    Ahora vamos a coger y vamos a ir al otro lado de la tienda a hacer diggin’, a mirar vinilos.

    (Nos levantamos y vamos a la parte donde están los vinilos)

    ¿Por dónde quieres empezar? ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?

    Antes he mirado un poquito y he visto este. La portada es increíble. Wasabi Cru, no sé si es de aquí de Andalucía, pero tiene pinta de ser de Málaga, seguro (risas).

    Tú jodes mucho con el funk, ¿verdad?

    Al principio más. Bueno, tú sabes, en el rap se samplea mucho funk, sobre todo en el rap noventero. De aquí sacas alguna cosilla.

    Yo no escucho mucho funk, le doy más al rap. Si no me equivoco, los vinilos en español están por aquí. Hay cosas en español, por ejemplo, de Califato ¾. Hay vinilos muy guapos, los más chiquitillos son una pasada.

    Yo me los suelo pillar de siete pulgadas que venden en los rastros, porque son singles y de ahí sacas samplazos super guapos. Además, como están a 45 rpm, lo pones a 33 rpm y es otro tema. Está todo lento y sacas cosas guapas.

    Sí como hacen los americanos. Bueno, por aquí detrás está están los de rap.

    (Kas coge “Maxinquaye”, de Tricky)

    Mira, de este disco de Tricky, de “Aftermath”, saqué el sample de un tema de “Hammu Nation”.

    (Le traen a Kas unos cuantos vinilos de siete pulgadas de Califato ¾)

    Qué guapas están las portadas de Califato. Aquí hay más vinilos que tengo, como el de “The Score” de The Fugees; pero 45 euros por un vinilo me da dolor de barriga.

    El último que me he comprado… Bueno, que me han regalado, es “Hitler Wears Hermes 8”, la cara B. Me ha comprado mi novia una versión de Japón súper rara. Tiene una portada súper guapa.

    Esta gente tiene diseños súper guapos. Además, tienen mucha música. Tienen una discografía tan larga que me termino haciendo un lío.

    La discografía más larga que me he escuchado es la de Gucci Mane. Además, tiene portadas loquísimas. Bueno, otra cosita que te iba a preguntar: ¿qué es La Fábrica?

    La Fábrica fue el estudio del Jota, de J. Moods. Cuando me metí en sonido, él se fue a Londres a currar. Yo seguí haciendo música en mi cuarto. Como no tenía nombre ni nada, le puse La Fabrica II. Cuando vino de Londres, todo estaba mucho más consolidado. Montamos La Fábrica en un local en El Palo y ahí es donde nació Space Hammu. Era el punto de encuentro de todos los raperos de la zona este de Málaga. Para agrupar todas las subidas de los artistas, hicimos un canal en el que subíamos todos los temas. Después, creamos otro canal en los que solo subíamos temas de Space Hammu.

    Y sobre las “Studio Sessions”, ¿qué me puedes contar?

    Fue un intento de serie de videos y todo el rollo. Creo que solo llegamos a hacer dos.

    De hecho, hicisteis “So Far” y “No Diggity”, que era de Easy con otro nombre.

    ¿”So Far” de quién era?

    No tengo ni idea, pero la otra me llamó la curiosidad porque entré y dije “este chaval me suena”. Luego en un comentario salía su nombre, que enlazaba con otro canal. También tengo aquí algo sobre Skill Leaders. ¿Qué es eso?

    Es lo que tengo tatuado. Es el primer grupo que conformábamos Delaossa, Easy, Moreno, Laps y yo. Ahí estaba aprendiendo todavía de Lapy, a ver cómo hacía las cosas.

    Fue hace ya mucho, hace ya más de diez años.

    En 2012 fue el primer disco y creo que en 2014 fue el último. En Spotify está uno de esos discos y bueno, sigo escuchando música de esos proyectos. El primero está increíble, pero es un rap muy antiguo y de maqueta.

    Hombre, pero eso está guapo.

    Hombre, es gamberrillo, pero ya a mi edad no me representa.

    ¿Cuántos años tienes?

    Voy a cumplir los 34 en julio.

    Macho, tú sabes mucho de música, tienes mucho recorrido.

    Hermano, los chavales ahora saben mucho de música. Me entero más por la gente que por lo que investigo.

    Aquí detrás, tenemos más vinilos. Vamos a pasar a verlos.

    Están guapos, pero yo prefiero los vinilos de segunda mano. (Coge un disco de Neil Diamond). De Neil Diamond se samplea una locura. De un disco de Neil Diamond, saqué el sample de un tema de “Tramontana”, con Saske.

    ¿Tú has sampleado mucho?

    Antes más. Como antes tiraba tenía el vinilo siempre puesto y choppeaba y sampleaba con eso. Ahora tiro más de Splice, no para todo el sample completo, pero sí para trocearlo o coger algo que me llame la atención. Sampleo mucho a ordenador.

    ¿Cuáles son los plug-ins que más utilizas?

    Pues el Serum la verdad que lo machaco bastante. Uso algunas cosillas del Kontakt. Por ejemplo, para los bajos de rap utilizo el Rickenbacker Bass. También uso el Arturia Analog Lab y tiro mucho de preset de filtros que hacen muchas cosas guapas. Utilizo un piano eléctrico de Spitfire Labs y el Sky Keys, que ha salido hace poco y lo utilizo también bastante.

    Ostia, utilizas muchos.

    Lo justo. Utilizo muchos filtros y demás para modificar sonidos.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Te voy a hacer tres preguntas. Iban a ser cuatro, pero Saske está liadísimo. No pasa nada, es normal. La primera viene de Rico: ¿cuántos temas de Disney te has escuchado en los afters?

    No tiene sentido (risas). No sé, no me he escuchado ninguno. A lo mejor un Peter Pan o algo de eso.

    Luego le tiras de las orejas (risas). Pasamos a las dos últimas: ¿qué es para ti la música?

    Mi vida, prácticamente. Es lo que me calma, mi droga. De hecho, una cosa que siempre digo es que mi droga es la música. Si la música es buena, si está fuerte porque tiene que estar fuerte o lo que sea… Es lo que me altera el estado de ánimo, ya sea para calmarme o para alterarme. Es lo que regula mis emociones. Si hay música que no me gusta nada o que es estridente, estoy de mala ostia. Les digo “baja eso, tío”. Me pone malo.

    Y, por último, ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Esta es bonita, eh (risas). No te voy a algo técnico sobre mi música, yo creo que va más allá de eso. Creo que la energía que hay en el estudio creando los temas es lo que caracteriza a mi música; incluso cuando no hago música. Sé que, cuando estoy en el estudio con alguien, doy una energía o un algo que hace que gire y tenga algo. Creo que va más de la energía y de lo que se transmite. Por eso he querido hacer RUIDO, porque cuando voy al estudio salen las cosas y demás. He querido que vengan productores porque, cuando estoy trabajando con otros productores y artistas, aprendemos los unos de los otros. Esa energía me gusta.

    Una más: ¿vamos a ver gira de Kas Rules con “RUIDO en la casa”?

    Gira de RUIDO como tal, no. Aun así, van a haber más Hologram y DJ sets, enfocados al estilo de lo que hacemos en Hologram.

  • Rico Rosa | «En Clave De Gë» EP.9

    Rico Rosa | «En Clave De Gë» EP.9

    «Baby Driver» es una película del 2017 que cuenta con Baby como protagonista, un chico experto en huidas que utiliza la música para concentrarse mientras conduce. El productor que nos acompaña hoy y Baby no tienen nada que envidiarle el uno al otro, pues ambos llevan muy bien eso de llevar música puesta cuando se dan a la fuga. En este nuevo episodio, al volante, Rico Rosa.

    Antes de nada, ¿cómo estás? Eso lo primero. ¿Os ha dado tiempo a ver algo de Granada?

    Es la cuarta vez que vengo y nunca me da tiempo a ver nada. He llegado hace nada, me he dado una ducha y ahora a pinchar y a dormir (risas).

    Bueno, para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Rico Rosa?

    Soy Paul, Rico Rosa, productor y DJ un poco loco y poco más. Prefiero que hable mi música antes que yo casi, en verdad (risas).

    Y tanto que habla: entre las sesiones de Fugitivo y producciones para artistas como Albany, l0rna o Metrika, entre otros, tu catálogo habla por sí solo. Antes de entrar en materia, cuéntanos un poco cómo empezaste en el mundo de la música y demás.

    Desde pequeñito ya empecé con la música, por mis padres, mi abuelo y demás; siempre he tenido esa inquietud. Con 10 años ya estaba aprendiendo y a los 15 ya estaba pinchando en salas.

    Si no me equivoco, tu primera sesión fue en Brasil.

    La primera sesión que tuve fue en Brasil, ya que mi madre es de allí. Estuve viviendo allí una temporada y ya luego volví a Bilbao, de donde soy.

    Por mera curiosidad: ¿qué diferencia hay entre las discotecas de Brasil y las que aquí?

    Ahora mismo no te sabría decir. Era muy joven y no tenía bagaje ni la experiencia suficiente. Disfrutaba de los temas que me molaban y ya. Le tengo mucho cariño.

    Luego más tarde recuperaremos el tema de las sesiones, tienes cosas interesantes. Hablemos un poco sobre tus influencias. ¿Qué te inspira a la hora de hacer música?

    Lo que escucho y lo que hago no tiene mucho que ver. Escucho mucha música de los 90 para abajo, mucha salsa, rock, flamenco… Últimamente también escucho música en euskera. También escucho música brasileña, obviamente. Y bueno, mucha música del este: de Alemania, de Holanda, de Italia… Estoy escuchando mucho la movida urbana de allí. Es bastante afro en general, aunque pueda parecer que hacen ritmos súper oscuros y demás.

    Si tuvieras que decir un par de artistas que ahora mismo estés quemando, ¿cuáles serían?

    Yassin me mola mucho, es un artista alemán durísimo. Es de los que más he quemado esta temporada. Y luego muchos artistas brasileños, pero ahora no me acuerdo de sus nombres porque todos son MC no sé qué (risas).

    Si te soy sincero, cuando vi que venías de Brasil y demás, supuse que escuchabas música brasileña. A mí me parece una pasada. Además, los productores la integráis muy bien.

    Los primeros temas que saqué eran funk brasileño, aunque luego me perdí un poco y me metí a movidas más oscuras. Ahora estoy intentando reconectar con mis raíces.

    ¿Las subías a SoundCloud?

    Están es Spotify.

    Es que miré en SoundCloud por si tenías algún tema y no encontré nada, está vacío. ¿Cómo así?

    El SoundCloud lo quiero usar para subir sesiones o remixes que hago que no puedo subir a Spotify porque bueno, al final es bastante ilegal que digamos (risas). Ahora estoy preparando remixes para ir tirándolos poco a poco, para dar algo de contenido para los DJs.

    Sobre los remixes, estuve hablando con Ergo Pro y me comentó una cosa muy curiosa. Cuando estabais haciendo su sesión, al parecer hiciste no sé cuántos remixes de la música de Ergo.

    Mira, hay un remix del tema de ‘Ebay’ que solo está en los casetes que se pusieron como merchandising. Solo lo puede escuchar esa peña (risas). Y luego, sobre la sesión de Fugitivo… ¿Sabes cuál es la movida? Cada cierto tiempo me canso de los Fugitivos, pero como quiero seguir pinchándolas, les hago un remix. Los produzco de nuevo desde cero para poder pincharlas (risas).

    Pasemos a hablar sobre las sesiones de Fugitivo. Brocki me comentó que la estética de Fugitivo es muy oscura en comparación a los demás temas que produces. Cuéntame un poco sobre todo lo que rodea Fugitivo.

    Estábamos un día en el estudio, mi mánager y yo, un poco de pedo, y la idea de Fugitivo era para poder subir aquellos temas de los que no quisiéramos hacer un videoclip, pero tampoco queríamos subirlos con una cover. Poco a poco fue creándose su universo y ha terminado siendo lo que es. Al principio iba a ser algo terciario, sin darle mucha importancia.

    Y ahora tiene tres temporadas (risas).

    Ya ves (risas).

    Sobre la estética, es muy curioso el ambiente en el que te envuelven las bases, que son muy oscuras y demás. No sé si es algo intencionado o similar.

    Todo lo que hago es bastante oscurillo. Sí que es verdad que en mis dos primeras temporadas todavía no había reconectado tanto con mis raíces, entonces tiraba mucho por todos lados. No sé si fue desde el de Metrika o el de Lua, pero, aunque hay más sesiones en las que lo consigo, consigo ese empaque y se nota que es mi sonido puro.

    En cuanto al sonido y el proceso creativo, me han comentado que eres mucho de hacer sin decir, que se te ocurre una idea la haces y luego, si es necesario, lo deshaces.

    Las instrumentales las hago en el estudio directamente con el artista. Intento probar todo lo que pueda y muchas veces juego a lo callado. Grabo las voces y demás, les paso una demo y, después de descansar el oído, les entrego el tema completo con los arreglos y todas las movidas sin decirles nada. Así son menos reacios a decirme que no les mola algo, por miedo a probar algo que se salga de su movida. Generalmente, voy mucho a mi bola.

    Lo de hacer las cosas a tu bola me parece interesante. El no dar tiempo de reacción, el correr ese riesgo me parece curioso. ¿Crees que lo productores toman más o menos riesgos?

    Depende, sobre todo con la movida actual entre ser productor o beatmaker. Hay más beatmakers que productores, que saben dirigir mejor el rollo de los arreglos o llevar una canción a su punto máximo. También depende de si quieres llevar la canción o el proyecto a otro nivel, o simplemente trabajar bajo el paraguas de alguien y ser un mecenas.

    Ahora han aparecido un montón de ramas: que si el beatmaker, el loopmaker o demás ámbitos especializados. Hay mucha diversidad de categorías dentro de la producción.

    Tampoco tanto. Quizás los productores somos los que más las diferenciamos, que igual estamos en proyectos un pelín más grandes. Creo que también hay mucho ego por debajo. Pero lo dicho, tampoco noto mucho la diferencia entre unos y otros.

    Te lo decía porque hace poquito estuve hablando con Saox y el me diferenciaba entre loopmakers, beatmakers y demás.

    Es que hay mucha gente que, al final, está en su casa, crea melodías y se las manda a beatmakers o a otros productores. No todos los productores tienen que saber componer. Lo importante es saber dirigir un proyecto, sobre todo. Pero sí, hay mucha gente que está encerrada en su casa, se pone a hacer melodías y las manda a otros productores.

    ¿Tú dónde te desenvuelves mejor? ¿Con loops, haciendo beats directamente o cómo?

    Todo de cero, tío. En el estudio con el artista, que si no, soy muy vago. Soy muy vago, aunque en casa hago alguna idea de vez en cuando.

    «Prefiero juntarme con el artista y tener ese momento de creación»

    Rico Rosa sobre su proceso creativo.

    Sobre juntarte con los artistas: ¿Cómo buscas los juntes y demás?

    A ver, obviamente consumo su movida y demás. Y nada, les escribo, les digo un día de quedar, nos vemos y hablamos un rato, nos ponemos a escuchar referencias y poco más. Si sale algo genial, y si no sale nada, no pasa nada.

    Si no sale nada, al menos te llevas el ratillo.

    Nunca me ha pasado que no salga nada, es bastante raro. Pero bueno, todo es súper orgánico.

    ¿Has podido juntarte con Dano todavía o no? (Risas).

    No, todavía no (risas). Me molaría juntarme con él en el estudio, creo que es un tío con el que aprendería mucho.

    ¿Cómo encaminarías una sesión con él? Hazme un boceto del beat que le harías.

    Es que no lo sé, tío. Dano igual te viene con una paranoia y luego con otra. Me parece un tío con un mundo interior grande (risas). No sé por dónde tiraría.

    Y la otra, ¿la sesión de LaBlackie? ¿Cuándo sale?

    Rico se dirige a su mánager, Sac Barrios.

    R: Sac, ¿hablamos del próximo?

    S: ¿Cuándo sale esto?

    No sé, creo que a finales de mes o así.

    S: Entonces hablad lo que queráis, porque va a salir antes (risas).

    R: El 15 de mayo sale. Bueno, ha salido. Es una bomba, eh. El primer topline que se grabó es el estribillo. Y tardó unos cinco minutos.

    ¿Quién es para ti el que más te ha sorprendido dentro del estudio?

    ¿En cuánto a melodías o en cuanto a letras?

    Ambas.

    En cuanto a melodías hay un ruso, Dyce, que es durísimo haciendo toplines. Igual se graba 20 toplines y son todos buenos. De letra, depende de que quieras mostrar y el tema que hagas. Por ejemplo, l0rna tiene letras muy bastas.

    Si no me equivoco, hace todo en freestyle. No sé si fue igual en la sesión de Fugitivo.

    Lorena (l0rna) hace todo en freestyle. Alba (Albany) también, no escribe casi nada; tira frase por frase y lo que salga. Bueno, y Dubai (WE$T DUBAI) también.

    Eso es de malitos, eh. Si yo estuviera grabando esto en mi habitación, habría dado tres volteretas. Me parece una pasada, es de tener la cabeza en otro mundo.

    Los raperos en general tienen algo a la hora de escribir que no sé que es, pero se les activa y van a toda ostia. Yo no tengo esa rapidez para escribir.

    Pero os viene bien juntaros con gente tan dinámica como ellos, ¿no? Yo creo que incluso ellos lo agradecen, más contigo, que trabajas tan rápido como ellos.

    Sí. Yo por ejemplo con l0rna igual me grabo los temas en 2 horas. Hacemos la idea y tenemos una demo en 3 horas como mucho. Son sesiones super cortas y dinámicas, es una gozada.

    Volvamos al estudio y hablemos un poco sobre tecnicismos. Coméntame un poco qué plugins usas.

    Depende. Serum lo utilizo muchísimo, y Omnisphere también. Pero últimamente estoy sampleando mucho, directamente de movidas que me molan, no de melodías como tal. Me pongo a samplear movidas como el sonido de una guitarra o cosas así que me molan. También intento romper mucho los sonidos. Utilizo también el Nexus 3, sobre todo cuando hago funk o sonidos más crudos, pero bailongos. Pero tampoco me lío mucho con los plugins; voy destrozando los sonidos y poco más. Sobre todo, intento hacer una buena selección de sonidos para no complicarme mucho la vida.

    Qué guay. Además, ya que hablas de la guitarra y tal, con instrumentos físicos te llevas bien, ¿verdad?

    Sí, con el piano y eso me llevo guay. Con la guitarra he probado un poco, pero soy malísimo. Intento siempre ponerme y no lo consigo; soy bastante vago para esas cosas, la verdad (risas). Pero sí, con piano y demás me manejo guay. Creo que tengo oído musical y me quedo bien con el tema notas, sabiendo transmitir bien las notas al programa.

    Es que lo vi por tu Instagram y me pareció guay, más cuando hay algunos productores que no tocan instrumentos físicos. ¿Tú crees que es necesario saber tocar algún instrumento como productor?

    Está bien tener algo de… Bueno, hay que saber de música, obviamente, pero también hay que tener muchas referencias musicales, sobre todo cuando vas a trabajar haciendo música in situ. Está bien tener referencias de todo.

    ¿Y qué consejo darías a aquellos productores que están empezando y no saben bien como encaminar las cosas?

    Referencias, tío. Tienes que escuchar música de todo tipo. Si vas a producir trap, lo último que tienes que escuchar es trap (risas). Si no, siempre vas a ser uno más o vas a recrear lo que hacen los demás beatmakers y productores

    «Intenta tener un chorro de música en tu cabeza para poder jugar y hacer cosas nuevas»

    Un consejo de Rico Rosa a aquellos que están empezando en el mundo de la producción.

    Después de una pequeña pausa para beber agua, nos movemos a otro lugar del local.

    Ahora vamos a pasar a la parte chula de la entrevista y el motivo por el que te he traído aquí: vamos a hacer diggin’.

    Yo tengo una buena colección. Está guapo, pero es un vicio carísimo.

    ¿Cuál es el más caro que te has pillado?

    La última vez conseguí una edición de Wisin y Yandel y Don Omar que me costó 60 pavos cada una, porque encima tuvieron que traerlas desde Estados Unidos. Con la tontería, al final me gasté 120 pavos (risas).

    Qué burrada. Pero vamos, es lo más normal del mundo. Yo me he pillado el de DONDA…

    Ostias, sí eh (risas).

    Sí, vaya burrada (risas). Bueno, aquí tenemos alguna cosilla como C. Tangana, Carolina Durante, Depresión Sonora… Si no me equivoco, los de hip-hop están aquí detrás.

    De hip-hop no tengo tantos vinilos. La verdad es que yo he escuchado mucho reggaetón, dancehall y esa movida, y lo que menos he escuchado es rap, te lo juro (risas).

    Revisando la sección de vinilos, Rico encuentra uno de Cypress Hill.

    ¿Sabes que hay un festival aquí en el que Kase.O comparte cartel con Cypress Hill?

    ¿Cuándo? ¿Cómo?

    En julio o agosto, creo. Está Cypress Hill de cabeza de cartel y al lado Kase.O.

    Pasa a otro expositor donde encuentra vinilos de su tierra: el País Vasco.

    Colaboras mucho con vascos, ¿no?

    Cuando empecé con los Fugitivos, fue en la época en que se pegó el drill y toda esa movida, que pegó muchísimo en Bilbao por alguna razón. Justo conocí a ThePoin, a Nickzzy y a un montón de artistas de allí. Al final, el primer estudio grande que tuve fue allí.

    ¿Algún artista top que nos recomiendes de allí que quizás no conozcamos?

    Ahora mismo estoy muy poco puesto, la verdad. Hay un chaval con el que he trabajado mucho, que me parece muy buen compositor, que se llama Fortuna. Es muy buen compositor. ¡Ponte a trabajar más! (Risas).

    Seguimos mirando entre los vinilos y encuentra unos cuantos discos de punk.

    Al punk no le he dado demasiado, la verdad.

    En el País Vasco, te vas a cualquier fiesta y es todo punk, rock vasco, reggae y canciones típicas del País Vasco.

    Ya que hablas de las fiestas, ¿tú en tus sesiones qué sueles pinchar?

    No tengo un género definido, pero sí es verdad que mezclo mucho funk, dancehall, UK garage o, quizás, en algún momento te meto una salsa o una rumba portuguesa. También depende de cómo vea la situación. Me gusta que sea como bailongo

    Yo me he escuchado tu sesión con WhAT Magazine y me parece una pasada, la verdad. Hay mucha mezcla con temas que no me espero. Pocos DJs hacen mezclas de ese tipo.

    Sí, siempre he hecho mucha mezcla. Cuando era residente, igual me la pasaba pinchando yo solo seis horas, tanto viernes como sábados; una salvajada (risas). Necesitaba pinchar rápido los temas, sobre todo para no aburrirme.

    Dime rápidamente 5 temas que vas a poner esta noche.

    Es que eso no sé decirte. Voy muy en automático cuando estoy pinchando. Es como cuando voy en bici. Te voy a decir un tema de Vybz Kartel, luego “Soldado y Profeta” de Anuel, después un remix que tengo de “Choque”, de ahí me iría al Fugitivo con Bon Calso y después “Qué Tu Quieres” de Ñengo Flow.

    Acabas de montar la sesión más guarra posible, vaya tío (risas). Ojalá pinchasen eso en las discotecas. El cámara y yo hemos salido muchísimo de fiesta y nos ponen cada cosa más mala.

    También ha cambiado mucho el consumo de música. Antes del COVID, todo era mucho más crudo, más bailable y con mucho menos postureo. Cuando nos dejaron salir de casa, ese año fue un año de destrozo para todo el mundo, creo (risas). Las generaciones que empezaban a salir de fiesta y demás consumían la fiesta y la música de otra manera. Ya no había ese baile entre personas, ese guarreo o como lo quieras llamar. La manera de poner música también es diferente.

    Sobre los ritmos de consumo quería hablarte. Yo estoy mucho en redes sociales, quizás demasiado. Debería bajarle un poco. Parece que para todo necesitamos un gameplay de Subway Surfers. ¿Tú como ves los ritmos de consumo? ¿Crees que han aumentado, perjudicando a los artistas?

    Sí, perjudica a todo, no solo a la gente que trabaja en la música. También afecta al consumidor y a los artistas emergentes. Estos chicos que están empezando quizás sienten de repente la presión de no poder madurar su música o la preocupación a la hora de hacer un proyecto largo. Es una auténtica ruina, no solo para la música, sino para todo en general.

    Lo estuve hablando con alguien, no recuerdo con quién fue, pero hablaba sobre la vuelta del formato físico para contrarrestar este consumo tan acelerado. No sé eso cómo lo ves tú.

    Es que hay mucha gente que compra vinilos para tener algo tangible, no porque vayan a escucharlos. No sabría decirte. Quizás haría falta un apagón como el del otro día (risas). Pero no un apagón de electricidad, sino un apagón de Internet para que la gente fuera un poco más lenta.

    «Hay mucha gente que compra vinilos solo para tener algo tangible, no para escucharlos»

    Rico Rosa sobre la música en formato físico.

    ¿Te fastidió el apagón del otro día?

    Mira, estaba empezando a currar y dije: “Bueno, me echo una siesta” (risas). Me fastidió más por el tema de cocinar y demás. Si no tengo Internet, puedo hacer música, estar tranquilo y hacer cualquier otra cosa; pero sin electricidad no puedes hacer nada.

    Total. Bueno, yo comí frío.

    Claro, comí frío y no cené hasta la noche, cuando volvió la luz. Pero bueno, hay gente en otros sitios que lo está pasando mucho peor, como la gente de Gaza o de Latinoamérica. Un apagón energético es más jodido que uno de Internet. Si se va el Internet, me la bufa (risas). El otro día, cuando pasó eso, vi a mucha gente debajo de casa paseando, hablando todo el mundo con todo el mundo…

    Se sentía utópico, eh. Veía el parque lleno de gente y decía “mañana te vas a quedar en tu casa jugando a la Play”. Se sentía totalmente sintético.

    Total. Pero moló mucho. La rayada de comer caliente es una putada, pero bueno, sin más. Hay gente que lo pasa mucho peor.

    Me he venido para acá porque bueno, ves un lado y otro y son una completa antítesis: en un lado C. Tangana y Gloosito y por otro lado Joaquín Sabina. Me recuerda un poco a las opiniones super polarizadas de Twitter. ¿Cómo ves tú a la gente con las opiniones?

    Detrás de una pantalla es muy fácil criticar. No sé, no hay que darle muchas vueltas. Conforme vas creciendo y madurando te la va pelando más.

    ¿Cuántos años tienes?

    Yo tengo 25, pero llevo ya casi 10 años en el mundo de la noche (risas).

    Coño, eres to’ joven, macho.

    Es lo que te digo: no hay que darles muchas vueltas a las cosas. Yo vivo de la música, estoy tranquilo y tengo una suerte que flipas. Si 4 notas no vienen a verme a un bolo, tampoco me voy a rayar (risas).

    Tengo colegas que les dicen muchas burradas por Twitter y bueno, les ponen cada babayada que te echas las manos a la cabeza. Ya que hablamos de la crítica, vamos a hablar un poco de la imagen del productor de cara al mundo en general. Yo sé que en una entrevista para GRINDIN’ dijiste que sí estaba reconocida, pero no sé si lo mantienes o ahora tienes dudas cualquier cosa.

    La mantengo y, a la vez, no. Sí que está más reconocida en comparación con hace 10 o 15 años, digamos. Creo que no es que esté más reconocida, sino que la figura del productor urbano, que antes solía estar detrás del artista, está ganando el reconocimiento que tenía el DJ productor de electrónica, como cuando David Guetta sacaba un tema con Akon, que era un hit mundial y el artista principal era David Guetta. Ahora lo que está pasando es que esa dinámica se está trasladando a otros géneros en los que antes los productores estaban un poco en la sombra. En cuanto a medios y demás, todavía falta. No creo que sea culpa de los medios, porque, al final, es un negocio y muchas veces son reacios a entrevistar productores, ya que normalmente tenemos menos seguidores que un cantante. Quizás son más reacios a ese tipo de entrevistas porque los lectores no consumen tanto ese contenido. Al final, todo es atreverse y dar el paso.

    Con los productores también ocurre que, dependiendo del tipo de productor, tipo DJ Khaled, DJ DRAMA o Bizarrap, se les da más bombo o no. Aun así, no creo que ellos sean productores como tal.

    Por ejemplo, DJ Khaled es más un productor ejecutivo. No sé si hace beats y tal, pero dirige la sesión y hace los juntes, que es un papel bastante importante. Otra gente, bueno, quizás tiene ghostproducers o les mandan loops. Yo, por ejemplo, he tenido situaciones en las que se me ha propuesto una entrevista, pero solo si llevaba a alguno de los artistas de los Fugitivos. El proyecto es mío y, en este caso, el artista soy yo; no creo que haga falta que lleve a un artista. Para eso, prefiero no hacerla. También es cuestión de entender el proyecto y toda la movida.

    Claro, al final es una falta de respeto.

    Sí, totalmente. Las veces que me ha pasado eso, me ha molestado; pero bueno, cada uno con su movida. Luego a mucha gente se le llena la boca de un discurso que no es.

    Sí, luego ves a la gente decir que “hay que darles bombo a los productores” pero es un discurso vacío sin conocimiento alguno.

    Mucha gente hablar de dar bombo y demás pero luego no aprovechan esa ocasión. Pero bueno, sin más.

    Hablad de los productores, hombre, que se pegan todo el curro. Bueno, vamos a pasar a la parte final, donde te planteo dos preguntas. Para una de ellas, todos aquellos que trabajais con este señor de aquí, respondedme (risas) No hombre, es broma. La otra te la plantea Saox, que nos acompañó en el anterior episodio. ¿Te pondrías unas zapatillas Adidas con calcetines Nike?

    No, ni de coña.

    ¿Por qué?

    Tío, no sé. Es como “¿le pondrías los cuernos a tu pareja?” (Risas). Es como raro, no sé.

    En cambio, ¿te pondrías unas zapatillas Nike con calcetines Adidas?

    No, tampoco. De hecho, no guardaría unas Nike junto a unas Adidas en un zapatero; y eso es un facto (risas).

    A ver, las cajas de Adidas suelen ser más feas que las de Nike, las cosas como son.

    No suelo comprar Adidas, he de decirlo. Últimamente soy más de comprar mocasines (risas).

    A ver, es que tiene mucha clase el cabrón (risas).

    No compro bambas, casi. Es que nunca compraría Adidas, creo (risas).

    Te acabas de joder el sponsor solo (risas). Si ibas a tener…

    Tampoco suelo vestir mucho así, bro. A mí me gusta mi chaqueta de cuero, mi camiseta básica negra… Todo mi armario es negro; ya joder con las marcas es más complicado. Es mi flow: mis gafitas y mis mocasines negros.

    Yo se lo dije a mi pareja cuando me escogió la ropa: sabía que ibas a ir entero de negro.

    Solo tengo una camisa blanca.

    Por lo que sea.

    Y porque estaba guapa, si no ni eso.

    Y bueno, vamos a las dos últimas preguntas. La primera no es fácil: ¿qué es para ti la música?

    Mi vida, tío. Mi vida y mi pasión. Siempre he tenido muy claro que me quería dedicar a la música. Quizás soy un poco drástico, pero prefiero no hacer nada a no poder hacer música.

    ¿Nunca hubo un plan B?

    Nunca. Volví de Brasil y me hicieron repetir por toda la movida del euskera y demás. Me metí en un grado medio de sonido, luego en uno superior, lo dejé, monté el estudio y hasta ahora. De hecho, mi padre, a día de hoy, me dice: “¿No te apetece estudiar algo de lo tuyo, por si acaso?” (risas).

    Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Mis referencias y el mimo con el que intento tratarla. Podría decirte algo súper técnico y demás, pero es mentira. Sobre todo, es eso: el cariño que le pongo a cada tema y mis referencias. También asocio mucho la música a momentos, como una banda sonora. Cada vez que me pasa algo, estoy de cierta manera o lo que sea, escucho una cosa u otra que me lleva a ese momento.

    ¡Qué profundo, por Dios! Me encanta que los productores améis tanto la música. Una persona que haga música, pero no le guste es jodido.

    Es muy complicado que hagas música y que no te guste. Si que es verdad que puedes ser muy reacio al tema industria y todo lo que hay a su alrededor, pero que no te guste la música es raro. Es, con todo el respeto, como el que va escuchando música en la radio de camino al trabajo. Todo bien y lo respeto, pero no le das a la música un valor añadido.

    Y ahora sí, la última te la hago yo. ¿Te vamos a ver en algún festival en verano? ¿Vienes con más cosas?

    Tengo un EP de 4 temillas y salgo en algún disco más que sale dentro de poco, en el que hay una colaboración que no se espera nadie. Y luego, en cuanto a bolos, seguimos con la gira y estaremos en algún festival. Ahora mismo no me acuerdo de todas las fechas, pero vamos a estar dando guerra, como mínimo, hasta octubre. Luego, quizás, nos demos un descansito.

  • Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    La madre de 21 Savage abre «american dream» con una frase que parece escrita para nuestro invitado de hoy: «Mis sueños siempre han ido más allá del cruce de un estanque». Saox no solo ha cruzado ese estanque, sino que lo ha hecho a su manera, rompiendo barreras como productor. Hoy charlamos con él para descubrir quién está detrás de hits como «El CLúB» de Bad Bunny, «Sweat It Out» de Tory Lanez o «Un Corazón y Una Flecha» de Yung Beef.

    Bueno Saox, para empezar, me gustaría que te presentases a la gente. Cuéntanos un poco quién eres y cómo empezaste a producir.

    Empecé a hacer ritmos porque lo típico, de chavalito escribía, rapeaba y demás. En ese momento, la producción como tal… Yo quería sonar como los americanos, ¿sabes? Empecé a hacer ritmos para mí, y luego lo vi como una manera de “cómo le llego yo a los artistas que me gustan” y “cómo voy a colaborar con artistas de Estados Unidos”. Estamos hablando que yo tenía menos de 20 años, y eso que empecé a hacer música cosa de los 17 o por ahí. Fue componiendo y escribiendo que empecé a hacer ritmos. La primera producción que hice para otra persona fue en el 2011 o por ahí. Ya para 2016 empecé a colaborar más con gente de fuera y a moverme por ahí. Aún así, ya subía música en SoundCloud allá por 2013 o 2014.

    Del SoundCloud luego hablaremos, porque he encontrado cosas curiosas que me gustaría comentar contigo.

    ¿En serio? (Risas).

    Sí, hay cosas borradas pero que me llaman la atención.

    Espera, ¿están borradas? ¿Pero las has encontrado o cómo es?

    Bueno, las he encontrado. La forma no te la puedo decir, pero las he encontrado. Te va a llamar la atención, ya verás.

    Hace tiempo que no me meto en SoundCloud, pero luego veremos (risas).

    Hablemos sobre tu trayectoria Saox. Tory Lanez, Bad Bunny, Ludacris, C. Tangana, Rauw Alejandro, Brray y podría seguir. Tu carrera como productor es bestial. Y bueno, lo que más me llamó la atención es que has logrado cruzar el charco. ¿Cómo se dio?

    Mi visión siempre ha sido la de cruzar el charco y hacer música con la gente que me gustaba. Siempre he tenido una visión internacional, nunca quise quedarme en “el muchacho de Málaga que hace música local”. Siempre he querido ir más allá. En ese momento también era un poco locura, pues nunca se había hecho, y más siendo de España, concretamente de Málaga. En esa época de SoundCloud, conocí a Rauw Alejandro. Allá por el 2017, nos pasamos los contactos y bueno, fue él el que me dijo de ir a Puerto Rico. Por aquel entonces no era conocido, aunque tenía sus cositas. Fui a Puerto Rico a trabajar con él y la gente de allí. Allí conocí a Brray y a un montón de gente con la que he trabajado de Puerto Rico. En 2018 fui para allá y cogí un Airbnb. De hecho, el tema de “Olvidemos” se empezó a crear en el Airbnb que tenía en Carolina. Empezamos la idea allí y unos días después fuimos al estudio. En esos viajes a Puerto Rico cogí mucha amistad con Brray, con Lyanno, con Alvarito (Díaz). En ese mismo año, fui para Miami. Ya había salido la canción de “Olvidemos”, en noviembre o por ahí. Fui a una sesión y el ingeniero que había allí era Dr. Zeuz, un productor que trabajaba en el mismo estudio que Tory en ese entonces. Empecé a enseñarle mi música y me preguntó que hasta cuándo iba a estar. Me pidió el número y a los dos días me llevó para el estudio de Tory, que no estaba allí, pero estuvimos haciendo cosas nosotros. Me volví a España y estuve trabajando en música para trabajar con Tory. Entonces, me llamaron para “Chixtape 5”, donde tengo el tema con Tory y Ludacris. Luego lo conocí a él en su estudio, estuve con él en la firma de discos… No fue un placement random, fue en el estudio juntos y demás.

    Ostia, ¡qué pasada, de verdad!

    #FreeTory, by the way.

    Lo que ha sacado en la cárcel es una pasada.

    Sacamos un tema ahí, hace unos meses. A finales de año sacamos un tema, “Sweat It Out”. El ritmo es viejo, pero lo arreglamos y sacamos ese tema.

    Siempre me ha causado curiosidad cómo un productor trabaja con alguien que está en la cárcel. ¿Cómo se hace eso?

    En mi caso, yo no trabajé con él como tal. Yo contacté con Johann, que es su ingeniero. Es el que le graba y le mezcla todo. Yo no he trabajado en cámara ni nada con él, pero muchas canciones están grabadas y después las han arreglado o se han grabado directamente desde el teléfono. En verdad es un lio, es ingeniería pura. Conectan el micrófono, luego lo pasan a una bocina… Es un lío.

    Es una pasada que, de tan enorme lío, salga música de tanta calidad. Eso si que es de ser puro gánster. Pasemos a hablar sobre tus influencias. Cuéntame un poco sobre tus fuentes de inspiración.

    Yo escucho de todo. Me gusta mucho el R&B, el soul, el reagge, el dancehall y el rap, evidentemente. Aun así, de todas las vertientes del rap, las que más escucho son trap, el rap noventero, el rap del West Side… También he escuchado música de Toronto. En resumen, mucha música negra. Ahora le dicen música urbana, pero en realidad es música negra (risas). El afrobeat también me encanta: Burna Boy, Wizkid… Aunque vamos, yo escucho afrobeat desde hace más de 10 años. Me he juntado con muchos colegas nigerianos y de por allá y siempre me han enseñado un montón de música.

    Sí, he visto mucha gente puesta con el afrobeat y los artistas de allí.

    Omah Lay está ahora rompiendo. Échale un ojo.

    De una, que hace mucho que no escucho afrobeats y demás. Ahora es que estoy de nuevo en mi época de Kanye West (risas). Que, por cierto, a ti te mola bastante, si no me equivoco. También he visto que te gusta Frank Ocean, incluso has llegado a decir que “Channel Orange” es un clásico.

    ¿Yo puse eso? Tú has bicheao’ cosas mías… (Risas).

    Tú le dabas al Twitter muy duro, eh.

    A mí me gusta entrar cuando sale un disco y veo qué opina la gente o entro para ver memes. No soy de poner mi vida y tal, aunque de vez en cuando pongo alguna opinión. En fin, ¿dije que “Channel Orange” era un clásico?

    Efectivamente.

    Lo repito, es un clásico (risas).

    Me pareció curioso, porque en Twitter se reflejan mucho tus gustos y demás.

    Y en mi música también se refleja. No es que los copie, pero se nota que los consumo.

    Esto que dices viene clavado a la siguiente pregunta. Háblame un poco sobre tu proceso creativo. ¿Cómo es un día en el estudio para Saox?

    Mi proceso creativo varía mucho, tanto que no sé ni explicarte. Yo me pongo en el estudio y no es que tenga una manera fija de empezar algo. Muchas veces tengo una melodía, un loop, por ejemplo, y le monto un topline. Después, le monto las baterías. Eso es cuando estoy componiendo. Cuando estoy haciendo ritmos, hay veces que empiezo con las baterías y luego le acoplo algo, o empiezo a samplear… Es que, cuando me tiro una temporada haciendo algo de una manera, después lo cambio. Para no aburrirme, mi cerebro cambia la forma de trabajar.

    Bueno, buena táctica para evitar la monotonía. Aunque sabiendo que desde muy pequeño ves la producción como un juego, concretamente como “tocar música”, seguramente sea difícil que te aburras.

    ¿De donde has cogido tú eso? (Risas). Acabo de tener un flashback ahora, de cuando yo era pequeño. Yo quería que me regalaran una batería. Entonces, ponía los cojines en el sofá y, con dos palos, me ponía a hacer como si tocara la batería. Sí, eso pasaba, aunque nunca me regalaron la batería (risas). Seguí tocando los cojines hasta que, con el tiempo, me compré un teclado MIDI y un ordenador. Recuerdo que un profesor del colegio me regaló una copia del Cubase. Además, ese profesor era un borde, nadie se llevaba con él y nos castigaba. No recuerdo cómo fue, pero me regaló ese programa con el que empecé a grabarme. Ahora uso Abbleton, pero me llevó varios años saber dónde iba a desarrollarme. No veía tutoriales ni nada.

    Al final era mucho ensayo y error, ¿no?

    Exactamente, era todo de oído. Ahora mucha gente empieza y ya quiere hacerse famosa y publicar lo que sea. Yo me he tirado muchos años haciendo música hasta que empecé a sacar música.

    Ese proceso de ensayo y error creo que es necesario a la hora de desarrollarte como productor. No sé si compartes mi visión, pero creo que la complejidad a la hora de hacer un ritmo es mayor que a la de hacer una letra.

    Realmente, se complementa la una con la otra. Las dos cosas tienen su complejidad en realidad. Yo cuando compongo no es que lo haga porque me rija a unas normas, lo hago según me sale. Al final la música es transmitir. Hay gente que no sabe cantar y transmite. Y esos son los que la gente escucha, ¿me entiendes? Y yo incluido. A mí me da igual que Fulano haga muchos gorgoritos y sepa cantar, lo que quiero es que me transmita algo. Con la música pasa igual. Hay ritmos que son simples y se acoplan perfectamente a un artista o lo que sea, ¿sabes? Para mí no hay una norma a la hora de hacer música.

    Eso es lo bonito, que bueno, aunque tiene normas, no son tan estrictas.

    Las normas están para romperlas. Si hubiera normas, estaríamos escuchando la música que se supone que deberíamos de hacer. No existiría “Yeezus” de Kanye o tantas cosas, ¿sabes? Incluso la música… Te iba a decir, la música de Noah “40” Shebib, el productor de Drake, o el mismo Drake, ellos han mamado mucho de Kanye, pero ellos han hecho cosas en la música que, si se rigiesen por las normas, no sonarían como suenan a día de hoy.

    “Las normas están para romperlas”

    Saox sobre las reglas a la hora de hacer música.

    Quería recuperar algo que has mencionado anteriormente, lo de cambiar tu forma de trabajar y demás. ¿Ahora mismo cómo es tu proceso creativo?

    Es que todo depende. Muchas veces tengo música hecha ahí, por tiempo… Tengo una carpeta con ideas que he empezado ya. Muchas de ellas son melodías. Si estoy con alguien, muchas veces ponemos una melodía que no tiene baterías ni nada y, a raíz del loop, se empieza a componer la canción. Empezamos con un tarareo, luego hacemos la letra, le pongo las baterías… Por ejemplo, en “EL CLúB”, con Bad Bunny, es ese tema, en la parte antes de que empiece el house, le envié esa melodía. Les mandé mi idea y, a partir de eso, se hizo la canción.

    ¡Qué pasada!

    Y así en un montón de proyectos más. Sobre todo, me ocurre cuando me junto con compositores americanos. Si me junto con ellos, muchas veces tengo el ritmo completo, pero otras veces pongo el ritmo sin las baterías, porque muchos compositores se sienten más libres a la hora de escribir o cantar cuando no hay baterías. No sé, a mí me da igual, la verdad, y muchas veces prefiero hacer un ritmo completo porque, cuando tengo las melodías solo, siempre siento que le falta algo. Pero a la hora de crear con otra gente que escribe y eso, les gusta sin baterías.

    Hay una cosa interesante sobre esto que hablas de los drums que, si no recuerdo mal, comenté en el episodio con Allan Parrish.

    Me suena.

    Si no me equivoco, cuando se hace drumless hay veces que con el loop en sí se siente vacío y el productor siente que ha de aportar algo, teniendo así necesidad de transmitir a la hora de hacer un ritmo. Para ti, ¿qué es lo que hace que una base transmita algo?

    Lo que sientas. Es como cuando ves una película. ¿Qué es lo que te transmite una película? Depende de la película, ¿no? No sé, hay un feeling. Quizás es una pequeña melodía, el tono o un acorde. Pueden ser muchas cosas, pero al final es lo que te transmita. No es una cosa en concreto, es un feeling.

    A mí me pasa que ciertas melodías me transmiten mucho más que otras. Por ejemplo, ahora mismo estoy a tope con los rage beats, los ritmos de F1LTHY, Ojivolta y demás, que me llenan mucho. Aunque es lo que dices, cada ritmo es un mundo.

    Es que, por ejemplo, qué se yo, la música de Playboi Carti, los ritmos que él usa, te transmiten una cosa que quizás no te transmite un ritmo de Griselda. No es que te transmita más o menos, es que te transmiten cosas diferentes. Playboi Carti es más para liarla, ¿sabes lo que te digo? Para saltar y romper cosas, no sé (risas). Y lo otro, te mete en otro mood. Muchas veces es eso, depende de qué estés buscando en ese momento. Y da igual la música. A mí me gusta Playboi Carti igual que mucha otra gente, pero cuando quiero escuchar letras, no escucho a Carti. Si quiero escuchar una letra, me pongo J. Cole. Y me transmiten los dos, y me gustan los dos. Que, por cierto, J. Cole para mí, rapeando hay poca gente… Yo sé que ahora está el debate entre Kendrick, Drake y que J. Cole se quitó cuando pasó todo, pero ese hombre rapeando es un animal.

    Yo he visto mucha crítica en Twitter a J. Cole, tanto por letras y demás.

    Bueno, Twitter es que es un submundo (risas).

    Es una bola maligna (risas).

    Se supone que Internet es una extensión del mundo real, ¿no? Pero que va. Hay opiniones que solo están en Twitter. Para la gente de Twitter, J. Cole es horrendo, pero tu vas por ahí y llena estadios, ¿sabes lo que te digo? (Risas).

    He tenido debates extensos con mis colegas sobre que si Kendrick o Drake y bueno, al principio estaba muy en contra de Drake. Luego admití que quizás me equivoqué (risas).

    Aquí no puedes decir eso muy fuerte.

    ¿Les mola Drake allí?

    Lo digo porque estoy en el estudio con Don Mills, un productor de Toronto del corillo suyo. Pero el no sabe español, eh (risas).

    Bueno, sobre Twitter vamos a hablar ahora, pues yo creo que es una plataforma que afecta bastante a los artistas, sobre todo a los productores.

    ¿Por qué crees eso?

    Bueno, si te soy sincero yo estoy cronically online y, la verdad es que, la mayoría de opiniones musicales, o cualquier contenido relacionado con la música, se difunde por Twitter. La gran mayoría de veces no se menciona al productor, quedando en segundo plano. ¿Cómo sientes que, a la hora de hablar de música, el productor muchas veces tome un papel secundario?

    Creo que eso ya cambió. También depende del algoritmo de cada uno. Depende de la gente que tu sigas, consumirás determinado contenido. La gente que yo sigo o consumo habla mucho de la figura del productor y demás. En España quizás no se ve tan así, pero todo depende de quienes son los que están comentando. Sigo a mucha gente que le da mucha importancia al productor, pero también te digo: el algoritmo es muy engañoso. En Twitter, me he dado cuenta que, sobre todo en España, parece que se ha roto el algoritmo y aparecen un montón de opiniones fascistas. El que salgan muchos tweets hablando de eso, no quiere decir que todo el mundo sea fascista. Que Fulano y Mengano estén hablando de determinada cosa, no quiere decir que todo el mundo opine igual, ¿me entiendes? No sé, Twitter siempre ha sido así un poco, pero ahora está peor.

    Estoy muy de acuerdo con lo del algoritmo, que no refleja mucho lo que es la realidad. A la hora de descubrir artistas o nuevos ritmos, creo que ocurre lo mismo, que los algoritmos no ayudan absolutamente nada. ¿Crees que la gente está más abierta a descubrir nuevos sonidos y artistas o va a la par con el algoritmo?

    Hay tanta demanda que muchas veces es difícil enterarte de algunas cosas. A la misma vez, la ironía es que puedes descubrir más cosas. Aunque muchas veces, también es el interés. Si escucho una canción que salió, no conocía al artista o conocía al artista, pero quiero saber quién produjo ese tema, me meto en los créditos, pero eso está en uno. Yo porque tengo esa inquietud, pero hay gente que escucha música por escucharla. No puedo querer que un random que va a comprar pan a la panadería se meta en los créditos, eso está en cada uno de nosotros. Hay tanta música que quizás es difícil que te llegue tal cosa, pero, por ejemplo, yo soy una persona que siempre le ha gustado descubrir cosas nuevas. Obviamente no puedo escucharlo todo, pero descubro mucha gente gracias a vídeos random que me aparecen en reels, TikTok o qué sé yo. Y voy, lo busco y demás. Muchas veces es eso, la inquietud que tiene uno, ¿sabes?

    Sí, totalmente.

    A veces, se nombran a los cuatro o cinco de siempre y, ante la falta de interés, se pasa a otra cosa.

    Sobre todo, eso que dices. Muchas veces la gente no se para a indagar sobre la variedad de artistas o productores que hay.

    No lo digo ni por mí, lo digo por la inquietud y la necesidad de querer saber. Yo la tengo y mucha gente a la que le gusta la música también la tiene. Si no tienes interés, nunca te vas a enterar de lo que está pasando.

    Claro, y más cuando hay muchísimos productores haciendo cosas guapísimas tanto nacional como internacionalmente. Ya que hablamos de esto, dime cinco productores a los que les tengamos que echar el ojo.

    Yo he hecho algunas cositas con TyMaz, ¿sabes quién es? Él tiene cositas buenas. Es que trabajo muchísimo con americanos, pero él es uno de los pocos con los que trabajo así de allí. Pero hay un montón, que me perdonen ahora. A esto de todo, es que hay muchos loopmakers que le están dando durísimo. De clásicos, por ejemplo, siempre ha habido gente haciendo muy buena producción, como Griffi. Era un adelantado a su época. Ahora no sé que está haciendo, pero él hacía un sonido fresco para la época. Hay otros que tampoco son tan conocidos, por ejemplo, Johnny Beethoven, un productor de allí de Málaga que le mete muy duro. Después, Blackthoven también es muy bueno, de Barcelona. Con SHB me llevo muy bien, es muy bueno. Hemos estado en el estudio juntos, en Madrid, en una sesión de estudio junto a Rels B y Blackthoven. Hemos hecho alguna cosilla juntos, pero todavía no tenemos una referencia en la calle juntos. De vez en cuando nos escribimos. Si subo una historia me comenta a lo mejor alguna mierda, o yo a él. Nos llevamos bien.

    Tienes muy buen rollo con mucha gente, eso es una maravilla.

    Es que yo hago lo mío. No envidio a ninguna de esta gente que está haciendo lo suyo, bendiciones para ellos. Yo me he hecho a mí mismo, he llegado a los sitios por mí mismo. Nadie me ha puesto en ningún lado. Estoy agradecido con todas las personas con las que he podido trabajar, todo ha sumado. Pero yo me lo he buscado, de igual manera que veo a cualquiera de esta gente buscándosela ellos mismos. Yo no envidio a nadie. Que sí, que en la industria hay mucha conveniencia y falsedad, pero la cosa es saber rodearte bien. Yo es que voy a lo mío.

    Sobre la falsedad y la conveniencia, en una industria donde la figura del artista suele pesar más que la del productor, ¿crees que se es menos considerado con el productor?

    Depende de como uno se proyecte, pero te tienes que revindicar el doble que una persona que solamente es cantante. Vamos a decir cantante, no artista, porque es lo que te digo, para mí somos artistas. El cantante se tiene que revindicar menos porque, en general, la gente ve al que canta como el protagonista. Esto depende de la carrera que quieras llevar. Hay productores a los que les gusta estar detrás y ya, sin ser la cara de nada. Simplemente trabajan para otra persona. Yo no trabajo para otra persona. Yo hago mi música y, a veces, dejo que mi música la use un artista, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Es como que ha dado la vuelta. En la música, y lo que es el hip hop y demás, el DJ era el artista, ¿me entiendes? Con el tiempo, se dio la vuelta, pero creo que ahora va a voltear de nuevo.

    ¿Crees que la figura del productor va a conseguir volver a tener el foco?

    Sí, claro. Hoy mismo vi que Southside estaba pinchando en Coachella. También tienes a Pharrell Williams, una figura que todo el mundo la conoce por ser productor y artista. Él hacía estribillos cantando, pero se hizo conocido por la producción. Eso fue lo que ayudó a que la gente lo viera como un super productor. Al final, la mayoría de súper productores han acabado cantando. Mira a Kanye, si no hubiera rapeado habría sido un súper productor, pero no sería Kanye West.

    Habría seguido produciendo para Jay-Z y poco más.

    ¿Te has visto el documental?

    Sí, es una pasada.

    Está increíble.

    Te abre mucho los ojos a la hora de ver a los productores. Ves como el productor toma un segundo plano y es despreciado, como si le dijeran “dedícate a hacer ritmos y no me toques los huevos”, ¿sabes? Precisamente por eso empezó esta sección, porque sentía que el papel del productor no debe se secundario. Sin productores, no hay música.

    Exacto, tú no te compras un disco en acapella, ¿verdad? Qué prefieres, ¿un disco instrumental o un disco de acapellas?

    Bueno, depende (risas).

    Claro, si las instrumentales son dos palos pues no (risas). Pero en general tu qué prefieres escuchar, ¿un ritmo o un acapella?

    Una instrumental. De hecho, ahora te preguntaré por tus discos más escuchados en lo que llevamos de año, pero uno de los discos que más he escuchado este año es “KAYTRAMINÉ” en instrumental. Los ritmos de KAYTRANADA son una locura.

    Antes te lo iba a nombrar, cuando me preguntaste por los productores, pero estaba buscando gente poco conocida. Para mí, KAYTRANADA es súper conocido y de mis productores favoritos.

    Mira, de los primeros vinilos que me compré fue el de “KAYTRAMINÉ”. Es de los discos que más me gustan. Es una pasada, todos los ritmos te transmiten una sensación de verano.

    Para mí, su mejor disco es “BUBBA”. Es un discazo. Hace tiempo que no lo escucho, pero ese disco yo lo he quemado.

    ¿Ahora mismo que es lo que más estás escuchando?

    Bueno, el disco de Bad Bunny me lo he escuchado de principio a fin, obviamente. También el disco de Larry June con 2 Chainz y The Alchemist. El disco de Drake y PARTYNEXTDOOR también, aunque no le estoy dando mucho ahora, pero lo escuché bastante cuando salió. Últimamente no he escuchado, como que… Mira, eso es algo en lo que estuve pensando el otro día: me hace falta un disco que me cambie la vida. Como cuando leíste el tweet de lo de Frank Ocean, me hace falta un disco así. Ahora estoy escuchando canciones sueltas, más que álbumes completos. El disco de Bad Bunny sí que lo he estado escuchando. Es nuevo y suena bastante fresco para lo que hay ahora en la industria. Pero también me da coraje: como metió salsa, ahora hay mucha gente que le vuela la cabeza escuchar salsa.

    A mí me parece una perrada. La salsa se hace desde hace años.

    La salsa es más vieja que…

    Más vieja que su madre. Pero es que la forma en la que se ha llevado en el disco es bestial. En sí las producciones son bestiales.

    La producción del disco es lo mejor del disco, sin quitarle mérito a él. El disco está muy bien producido.

    Si no me equivoco, tú solo metiste mano en “EL CLúB”. No sé si indirectamente has tocado algo en otro tema o similar.

    Dentro del disco yo solo tengo “EL CLúB”. Tengo más música con Bad Bunny, lo que pasa es que nunca ha salido.

    ¿Pero de hace mucho o recientemente?

    Bueno, eso no puedo… (risas) A ver, hablando claro, llevo mandándole música a él como tres años o por ahí. No me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, ¿me entiendes? Él lleva cogiéndome cosas tiempo, pero nunca salió. El año pasado fue que me pidieron los stems de “EL CLúB”. Yo sé que ha grabado más cosas con música mía, pero nunca salió. Dios quiera que algún día salga algo más.

    Ya ves, sería una pasada. No te voy a negar que fue con ese tema con el que te descubrí. Es un tema que me vuela la cabeza, la melodía del principio es super pegadiza. Después de ese tema, empecé a buscar más cosillas tuyas y encontré dos perfiles tuyos de SoundCloud.

    Mío solo tengo uno. Si hay otro por ahí, eso es feka.

    Uno de ellos recoge tus producciones y algunos remixes, pero en el otro me encontré algunas cosillas, como “La Calle Me Llama” de Syko y Ñengo, “Grew Up” de Jeezy o “Money Over Everything” de AR AB. Tienes muchísimos remixes. ¿Cómo se desarrolla en cabeza de un productor la idea de hacer remixes?

    Hay dos maneras para mí. En ese momento, era una manera de enseñar los ritmos sin que me pudiesen coger el ritmo y usarlo así, a lo loco, ¿me entiendes? Era una forma de enseñar la pista sin que me la cogieran. Les montaba un acapella que quedara bien y nada. Era una forma de enseñar trabajos míos. También era una forma de darle una vuelta a la canción. Quizás me gusta el tema, pero le puedo dar otra visión, ¿sabes? Se juntaban esas dos cosas: por un lado, enseñar ritmos míos y, por otro lado, quería darle un cambio de visión al tema. Si me gusta mucho un tema, no me gusta hacerle un remix porque, si tengo la canción original en mi mente, no… Es como que siento que me gusta el tema, pero me puede llegar a gustar más (risas).

    ¿Te ha ayudado el tema de los remixes a contactar con artistas y demás?

    Yo creo que sí. Por ejemplo, a Rauw lo conocí por SoundCloud, que yo ahí tenía muchos remixes. No sé, mucha gente lo primero que escuchó mío eran los remixes de SoundCloud. Nunca me lo había planteado así, pero creo que sí. Todo suma.

    Y tanto que todo suma en la música, tanto que te lleva a sitios como a Puma.

    ¿A Puma? ¿La marca Puma? ¿Qué pasó con Puma? Ahora no me acuerdo (risas).

    ¿Puede ser que tú hayas hecho la música de un anuncio de Puma?

    ¡Ah! Te lo juro, hay cosas que mi mente ya… (risas) Sí, fue una colaboración, para unos tenis creo. Eso fue hace 10 años o así. Le hice la música a un anuncio, pero para redes sociales o así. No salió en televisión ni nada del estilo.

    Hombre, pero una colaboración con una marca es (risas). Me pareció super curioso.

    De hecho, también hice música para una pasarela de moda. Yo no estaba allí, pero me acuerdo que puse la música. No me acuerdo dónde fue, si en Inglaterra o en Suiza, pero eso. Fue el primer pasito en el mundo de la moda. Me gusta mucho la moda, me gustaría meterme en algún momento en ese mundo.

    ¿Te gustaría meterte entonces en el mundo de la moda?

    Sí, como Pharrell y como Kanye. Esa es mi visión. Con lo que pueda y con lo que tengo, me gustaría meterme. Fui a la Fashion Week de París este febrero. No porque me invitaran ni nada, simplemente fui por mi cuenta. Fui pa’ el joseo, a ver cómo funciona aquello… Así he conseguido yo todas mis cosas, yendo por mi cuenta y demás. En verdad, hice par de contactos allí.

    ¿Qué marcas son las que más te gustan?

    Partiendo de la base que no me importa tanto la marca, si no la combinación y cómo se… O sea, que puede ser algo de marca y de alta costura que una camiseta normal y básica. De chaquetas, últimamente me gusta mucho Avirex, que es un clásico, es antigua. En París hice contacto con una persona que trabaja para la marca. No sé, me gusta mucho la ropa deportiva. De tenis me gusta mucho Nike, no es que me ponga a inventar mucho. También me gusta Timberland. Así de más alta costura, Louis Vuitton. Pero ya esa es como… (risas)

    Hombre, ya esa es más cara. Por lo menos para mí, vamos (risas)

    Es caro. También te digo una cosa: es una mierda. Es tela. Es ropa. Estás pagando la marca.

    Ya hombre, pero, aunque pagues la marca, los materiales no son lo mismo.

    Sí, en algunos casos sí. Pero con todo y con eso, la ropa pa’ mí no debería valer lo que vale. Yo que sé, es materialismo. Mira, yo vi un story de Skepta en la que decía que él tiene muchas cosas fake, que compraba muchas réplicas. Me quedé pillado, pero dije “por qué no”, ¿sabes? Yo no tengo réplicas. Si te gusta como se ve, pues te la compras. Si no te costó 3000 dólares, no es bueno. Pues no, no me voy a gastar 2000 dólares en un gorrito o en unos tenis, ¿estamos locos? A ver, si los tienes, pues bueno, que cada uno compre lo que quiera. No me gusta hablar de eso, pero yo no me compro muchas cosas caras. Tengo mi bolsito, mis tonterías…

    Hombre, cosas funcionales. Si te entiendo, si a mí me pasa igual.

    Tengo ropa cara y ropa barata. Es normal, hace tiempo no me la podía comprar. Pero bueno, no es que me guste una marca y tenga que vestirla de arriba abajo. Las camisetas básicas me las compro en Zara. Tengo ropa de todos lados. A veces me pongo cosas de colegas que tienen tiendas. Me dan ropa o se la compro, para apoyar y eso.

    Me gustaría hacer un símil relacionado con la música con eso que has dicho de Zara, que no te hace falta que sea de marca para que sea bueno. Hay plugins super sofisticados, qué se yo, el Omnisphere de su padre y su madre…

    Pirata. Yo lo tengo pirata (risas). Tengo muchos comprados. Pero la pregunta cuál es, ¿si son piratas o si los compro? (Risas).

    ¿Tú tienes plugins piratas? (Risas).

    Me da igual, no me patrocina ninguno. Tengo algunos comprados y otros piratas (risas).

    La cosa es, ¿puede un plugin más barato ofrecer cosas de mayor calidad que un plugin caro?

    No tiene por qué, pero yo he conseguido cosas gratis que merecen la pena. Obviamente hay cosas más complejas que gratis no son, porque también cuesta un dinero hacerlos. Pero yo he conseguido plugins por Internet que son buenos. Lo que me da coraje ahora es que casi todo es por suscripción. No sé ya a cuantas cosas estoy suscrito: que si la música, que si ver una peli, que si tal… Todo de suscripción.

    Te gastas una pasta nada más en suscripciones.

    Yo tengo Waves, que lo uso mucho para mezclar y tal, y ahora es de suscripción. Antes era comprando y to’ el tema, pero ahora, si te suscribes, tienes todo. Te sale más barato que comprarlos uno a uno. Te compras tres plugins y te cuesta lo mismo que la suscripción al año. Que yo a la suscripción le saco rendimiento, pero sí, tienes que estar todo el año pagando.

    Claro, tú lo amortizas.

    Si al final es mi trabajo. Es como el portátil, lo tuve que comprar porque es mi herramienta de trabajo.

    Te iba a preguntar, ¿cuál es el plugin que más utilizas?

    Bueno, los Waves, como te digo, siempre lo uso. Luego, instrumentos como tal, utilizo Arturia, que tiene infinidad de sintetizadores y tal. Omnisphere, que lo has mencionado antes, hace mucho que no lo uso. Mira, te voy a dar un tip: El Decimort 2 es algo que uso mucho para la mezcla, ya que tiene muchas funciones.

    Ya que hablas de tips, ¿qué consejo darías a alguien que está empezando a producir?

    Primero, sobre todo que no lo haga pensando que se va a hacer rico o famoso. Le tiene que gustar la música. Si le gusta la música de verdad, tiene que amarla. Yo vivo de la música desde hace relativamente poco. Llevo varios años viviendo de la música, pero llevo el triple perdiendo dinero por la música. Y que haga contactos. Si quieres vivir de verdad de esto, muévete. La primera vez que me fui de España, cuando crucé el charco, tenía guardado un dinerito de unas sesiones de DJ. No tenía mucho, pero cogí el portátil y me fui pa’ Puerto Rico. Me fui solo, con mi portátil y mi mochila, y me fui al Airbnb que te comenté. Eso fue en el primer viaje. Llevaba tiempo hablando con esta gente por Internet, pero yo no conocía a nadie en persona. Hablaba con ellos, en esta época concretamente con Rauw, y tiré pa’ adelante. Yo soy un chaval de barrio, me sé mover por ahí. Hice contactos y eso. Sin contactos no puedes hacer nada. Puedes ser el mejor en lo tuyo, pero si no te conoce nadie, no vas a llegar a ningún sitio. Ya no solo en la música, en la vida en general. La vida son contactos, sin contactos no llegas a ningún lado.

    Y contactos naturales, ¿no? No conexiones interesadas y demás.

    Yo siempre lo he hecho muy genuinamente, pero la gente va a querer usarte. Cuando cogen de ti lo que querían, van a otra cosa. Tú tienes que saber jugar al juego, eso es así. El mundo es así de frío. Sí, son relaciones genuinas y to’ lo que tú quieras, pero tú no puedes pensar que todo el mundo que se te acerca es de forma genuina. En el camino te vas a encontrar gente que prevalezca en el tiempo, pero también otra que no. La gente va y viene, y más en una industria donde hay mucho dinero. Esto no es una película de Disney. Al principio había gente que creía que eran mis amigos, pero luego la realidad es otra. Tampoco puedes ir pensando que todo el mundo es malo y te va a usar, pero no puedes quitarte porque piensas que te han usado o que te quieren usar. La vida es así: hay gente que van a ser tus amigos y otros que no. Tú tienes que tener claro quién tú eres. Que la música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox. Yo tengo amigos de la música con los que a veces no hago ni música, y a veces se nos olvida que hacemos música.

    “La música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox”.

    Saox sobre las amistades dentro de la industria.

    Eso es bonito, la creación de vínculos más allá de lo laboral.

    Hay gente que hace música como si fueran robots. Para mí no es eso. La música es una extensión de mí. Pa’ mí es personal. Si yo comparto música con alguien en el estudio, yo estoy compartiendo un trozo de mí. No soy un robot que hace música, como si fuera una inteligencia artificial. Yo estoy compartiendo una parte de mí con la otra persona. Para mí si es personal. Hay situaciones en la industria que te chocan, pero he aprendido con el tiempo que no to’ el mundo es así. Hay que intentar mantenerse sólido y saber que hay gente que te va a usar, gente que no y que hoy estamos aquí y mañana en otra cosa.

    Me gustaría comentar una cosita que has mencionado, sobre la inteligencia artificial. El debate sobre el uso de la IA en la música está super vivo. Véase Kanye, que utiliza la IA en absolutamente todo, hasta para lo que no debe utilizarla.

    ¿Pa’ qué la ha usado? ¿Unas voces de alguien o algo?

    Sí. Por ejemplo, otro artista hacía versos de referencia y luego se pasaban por una IA de la voz de Kanye.

    Mira, para mí Kanye es el GOAT. A veces retwitteo cosas de él y todo, pero ya llega un punto en el que no sé en qué parte de la película está, ¿sabes lo que te digo? Ya no me lo tomo en serio.

    También hay otros que la utilizan inteligentemente. Por ejemplo, JPEGMAFIA utiliza una parte del estribillo de “Turn On The Lights” de Future como sample en “either on or off the drugs”, sin que suene como si fuera Future. La cosa es, ¿cómo ves el uso de la IA en la música?

    Si lo haces de una manera creativa, yo lo veo bien. Lo que pasa es que claro, hay un punto en el que no hay filtro. Yo por ejemplo lo he usado. En el tema de “Big Moves”, con Miky Woodz, yo cogí y sampleé lo de Kanye en la gala de los Grammy’s, lo de “to’ el mundo está esperando que actúe de manera loca”, ¿sabes? Lo de “qué hubiera pasado si no hubiera ganado, supongo que nunca lo sabremos”. Yo cogí ese audio y lo puse en el tema, pero como era la voz de Kanye, en RIMAS me dijeron que tenía que tomar permiso de Kanye. Lo pasé por una IA y lo puse. Yo tenía montado todo ya antes de que escuchara la pista por primera vez. Le enseñé la pista a Miky Woodz, hicimos el tema y pusieron pegas con lo de la introducción. Y bueno, hice eso. Eso se puede usar, ¿me entiendes? No es que yo samplee una canción, es un vídeo de Kanye hablando. Legalmente se puede hacer.

    Ostia, qué pasada, tío.

    Esas son las cosas que me gustan. Yo sé que a la gente que le gusta la música, les gusta saber esas cosas. En mi música hay un montón de cosas así. Estas son las cosas guapas de la música.

    Mira, si utilizas la IA de forma creativa e inteligente, me flipa. Es que aprovechas bien una herramienta muy útil.

    Ocurre como con el autotune. Es una inteligencia artificial, el ordenador te está corrigiendo algo. Cuando salió, era la polémica. La IA está a otros niveles. Te coge una foto tuya y te crea hasta videos tuyos hablando. Musicalmente hablando, se pueden hacer cosas interesantes, pero nunca va a conseguir el feeling humano.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Virtual Flavor, el productor del anterior capítulo, te pregunta: ¿qué prefieres, hacer un beat en el estudio o en casa?

    Te respondo de manera simple: en mi casa. A ver, ahora estoy en un estudio, pero porque estoy viviendo aquí, ¿me entiendes? Entonces es lo mismo (risas). Pero sí, antes de irme a un estudio como tal, prefiero en mi casa, cómodo y to’ tirao’.

    A mi para estudiar me suele ocurrir lo mismo, prefiero mi casa. Aun así, sé de mucha gente que en casa se distrae mucho, como tienes mil y pico estímulos.

    Es que claro, es una pregunta sencilla, pero la contestación puede tener muchas cosas. También me gusta salir del entorno, es lo que tú dices. En tu casa te distraes más y tienes más estímulos externos. En un estudio te distraes menos, vas a lo que vas. Pero, por comodidad, prefiero mi casa.

    Bueno Saox, últimas dos preguntas. La primera: ¿qué es para ti la música?

    Lo que me salvó la vida. Y una extensión de mí mismo, como te dije antes. No es que tenga un personaje y tal, lo que tú ves mío por ahí, soy yo.

    Y la siguiente: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Realmente, te he contestado a esa con la primera. Mi música es mi música porque es una extensión de mí mismo, sin caretas ni nada. Soy yo, no es que esté intentando ser otra persona. Si te pones a mirar mi catálogo, por ejemplo, las canciones que tengo de reggaetón, que son pocas, son una extensión de mí mismo. Las he hecho porque he ido a Puerto Rico. Toda la música que tengo depende del contexto en el que me he encontrado. Mis instrumentales reflejan mucho el sitio en el que estoy. La música que he hecho con artistas de Puerto Rico, la he hecho en Puerto Rico. Cuando escucho la música que he hecho en Toronto, me lleva allí. Es como un viaje.

    Cuando no conoces a un productor, quizás es difícil ver este tipo de detalles, pero, cuando te das cuenta de estas cosas, te vuela la cabeza. Empatizas mucho más con la música de ese artista.

    Mira, yo tengo una camarita con la que grabo un montón de cosas de donde voy y eso. Estoy documentando un montón de cosas mías para, el día de mañana, subir un documentalito. Como Kanye (risas). Esa fue la visión, yo tenía eso en mi mente. Tenía cosas grabadas y, después de ver el documental, me di cuenta que estaba en lo correcto. Tengo un montón de cosas grabadas y me gustaría hacer un documental, aunque sean 20 minutos, no hace falta que sean varios capítulos en Netflix. También tengo cosas de un disco en el que estoy trabajando.

    ¿Sí o qué? ¡Qué pasada!

    No me gusta anunciar las cosas así, pero que se joda (risas). Llevo tiempo haciendo un disco. He tenido que rehacerlo varias veces. Ya en la época de “Olvidemos” tenía la visión de hacer un disco de productor. El día de mañana, cuando ya no esté aquí, lo que queda mío es lo que yo he hecho. No quiero quedar en un “he producido para tal o cual”. Si Dios quiere, este año quiero sacar una referencia mía. No sé si un EP o un disco, depende de lo que dure, pero ya tengo muchas cosas del disco.

    Ponle un porcentaje, ¿en qué etapa está?

    80 u 85 por ciento.

    Está al caer, eh.

    Sí, pero ya sabes, es complicado. Cuando es un proyecto de productor, es más complicado. Tengo música de hace mucho tiempo que la gente no ha escuchado, pero suena como ahora. Hay música nueva, pero hay temas que tienen varios años. Debería de salir este año, creo que es el momento. El disco no es de reggaetón, es un mix de mi catálogo. Tiene cosas tanto en inglés como en español. Va a salir este año, no sé si pronto, pero va a salir este año.

  • Virtual Flavor | ««En Clave De Gë» EP.7

    Virtual Flavor | ««En Clave De Gë» EP.7

    Ahora mismo en España, no hay productor más #viradito (como diría el bueno de Ezewkiel) que Virtual Flavor. Está en todas macho: que si haciendo hits con DISOBEY, tanto en conjunto como individualmente, que si una tape con 8Belial, DJ sets… El tío es un máquina. Y, por supuesto, también está aquí con nosotros para el séptimo episodio de esta sección.

    Antes de empezar, ¿cómo estás?

    Estoy bien, hermano. Nervioso por “Mr. Fino”, pero bien. Es que sale ya, sale el jueves. Ya está aquí, bro. Llevamos muchas semanas de curro yendo a Barcelona.

    ¿Cuánto lleváis trabajándolo más o menos?

    Desde “Sube Arriba”, más o menos. Quizás un poco antes.

    Ya que hablas de “Mr Fino”, cuéntame un poco sobre la tape. ¿Cómo se dio el mixtape?

    Pues empezamos a hacer temas de dancehall 8Belial y yo y dijimos “vamos a hacer un mixtape”. Al principio íbamos a dejarlo un poco aparcado lo del dancehall. Con “Sube Arriba” nos cayó un montón de hate. Las dos primeras semanas, el Belial estaba super desmotivado porque le decían que si se copiaba de Bad Gyal o SouzReptil. Cuando empezó la cosa a subir, nos motivamos un poco y seguimos para adelante.

    Lo de SouzReptil y ANB lo he visto bastante por redes. La gente ha sido muy crítica.

    A ver, nosotros escuchamos ANB. De hecho, Roomtrash y 8Belial son los que más los escuchan. Son de Madrid, los llevan mamando mucho tiempo. Yo no los conocía antes, fue por ellos por quienes los conocí. Son la ostia, y es normal que se note la influencia.

    Bueno, cuéntanos un poco sobre ti. ¿Quién es Virtual Flavor?

    En verdad, yo soy un chaval normal de Jaén, concretamente de Arrayanes, en Linares. Es un barrio complicado de allí. Empecé a producir porque… Bueno, mi madre es gitana; soy mestizo. La música siempre ha estado cerca de mí y, en mi etapa en el colegio, yo la verdad que no me veía trabajando, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Digo “por otro lado tendré que tirar”, y como me gusta crear cosas, pero cantar era muy caro. Tiré por aquí y me acabó gustando. No me quería dedicar a algo normal, quería hacer algo artístico.

    Bueno, aun así, hiciste un grado de sonido, ¿no?

    Cierto, aunque me sirvió más que nada para hacer colegas. A Manibura por ejemplo, que lo quiero mucho, o a Benice, que estaba un curso por encima de mío. Me ha servido más que nada para los conciertos, porque sé conectar las cosas, que nadie te lo enseña.

    Una de esas cosas que te dio el grado es una de tus primeras tapes, concretamente el que es tu trabajo de final de grado.

    Sí, sí (risas). Buah, no me acordaba de eso. Sí, lo hice con el Chonfli, muy colega mío. Eso no lo sabe nadie (risas).

    También te sirvió tu paso por la radio, ¿cierto?

    Eso es top secret, hermano (risas). Me enseñaron un par de cosas, a cómo usar la IA, por ejemplo.

    Para los tags, ¿verdad?

    Cierto.

    Qué curioso que hayas sacado tanta utilidad a una herramienta de la radio.

    Tío, pero es que es cosa de vivir en sitios donde no hay dinero. La radio no tenía dinero para locutores, buscaron una manera rápida y bueno, de ahí se aprende. Eso en Madrid no pasa, eh (risas).

    Cuéntame un poco sobre tus influencias. ¿Qué te ha llevado a hacer este tipo de sonido?

    Al principio, yo empecé haciendo dancehall. Yo me he criado con reggaetón y todo eso, ¿sabes? Me crie escuchando De La Ghetto, que tenía un tema con Mavado, un artista mítico de Jamaica. Empecé a escuchar muchísimo a Mavado y ya empecé a hacer dancehall. También me influenció mucho el GTA, concretamente un guiri que tenía puesto a SouljaBoy en el micrófono. Gracias a eso descubrí a Chief Keef también. Y ya lo que me motivó del todo fue Pxxr Gvng. Ahí si que empecé a meterle fuerte.

    Tengo entendido que te gusta bastante Yung Beef.

    En general con toda la gente de aquella época. AC3 puede ser de mis productores favoritos, aunque también cantaba. Todo lo que hacía lo hacía bien.

    Y bueno, la Rx Mafia también tiene un peso importante en tu carrera de productor, ¿verdad?

    Me flipan, aunque llevo tiempo sin escucharlos. Es que Rx Papi le está tirando mucho a lo oscuro, ahí heavy y me raya un montón; pero hace unos años lo escuchaba un montón.

    La Drain Gang también, ¿puede ser?

    Sí, también. Yung Lean hubo una época que también… Bueno, en 2016 o por ahí yo lo conocí, estaba bastante pegado. De hecho, eso ha sido lo que ha hecho que tire más a lo melódico y triste.

    Tu gama melódica es enorme, y eso se nota en tus producciones. Ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?

    Ahora con “Mr Fino” estoy con dancehall a muerte, bro. Con Vybz Cartel y del rollo Jamaica antiguo. También estoy escuchando mucha música de Panamá, como a Baby Wally o a Akim. Y yo que sé, por decirte a alguien más americano, Kid Ink por ejemplo. También le estoy dando mucho a Rick Ross y a Drake.

    ¿Lo último de Drake te lo has catao’?

    Sí, pero no me mola mucho. Yo escucho lo antiguo. Para mi Drake fue el mejor rapero de principios de la década pasada. Y bueno, Lil Wayne también. Yo es que soy muy clásico (risas).

    Ya ves si clásico: Chris Brown y Lil Wayne están bastante fuera de foco ahora mismo. Aunque bueno, Lil Wayne va a sacar “Tha Carter VI”.

    Sí bueno, pero a partir del tercero, la cosa fue para abajo (risas).

    Hablemos un poco sobre tu catálogo: desde Hugo Chonfli, pasando por Ly$ Aaron, DISOBEY, tanto grupalmente como individualmente, hasta colaboraciones con El Virtual. Es innegable que tu catálogo es extenso. Si pudieras destacar un momento de tu carrera, ¿cuál sería?

    Pues fíjate que la que más me hizo sentir bien fue la de “UNDENIABLE STATUS”, con Ly$ Aaron. Le tengo mucho cariño a esa mixtape, ¿sabes? Fue el motivo por el que empecé a hacer gloo. Bueno, ahora se le llama gloo pero realmente es chicago drill, aunque más melódico. Le tengo bastante cariño a esa época. También le tengo mucho cariño a la época de “DISOBEY Vol. 1”: salió “Gigoló Europeo”, “Galopando En Un Caballo” … Fue una época de experimentar, sobre todo.

    Ya que mencionas lo de experimentar con la música, tú eres muy hábil en ello: trabajas muy bien con samples y rehaciendo beats. Cuéntame un poco sobre el sampling, un tema del que se ha hablado bastante en redes porque “no trabajas realmente”.

    Eso lo han dicho siempre (risas). Mientras estés haciendo música, tú la estas haciendo y ya. Eso al final solo lo miramos nosotros. Sí que es verdad que no me gusta la tendencia que hay ahora, sobre todo en el panorama americano, de juntarse entre 10 productores a hacer un beat. Al ser tantos, la idea final no tiene fuerza. Pero hombre, yo creo que loopear y samplear es lo mismo que hacer melodías.

    «Disfruto mucho más haciendo melodías, pero cuando sampleo, sampleo»

    Virtual Flavor sobre el sampling.

    De hecho, en una entrevista para Tag Mag, Gloosito hablaba sobre lo poco orgánico que le parece cuando un tema pasa por varios filtros distintos. Supongo que a ti te gusta hacer todo el proceso con los artistas, ¿no?

    Un poco de todo. Cuando yo hago los beats no me gustan que estén los artistas. Son muy egocéntricos (risas). Si que me mola que tengamos la misma idea, que queramos llegar los dos al mismo sitio. Cuando hay un equipo detrás de gente que no conoces es distinto: la idea que tú tienes se acaba transformando en otra cosa.

    Hablando de beats y demás, cuéntame sobre tu proceso creativo.

    Normalmente empiezo haciendo las melodías. Si estoy en el estudio intento hacer unos acordes y a partir de ahí trabajo. Voy tocando un poco de todo, tengo un proceso creativo complicado (risas).  Cuando estoy con los artistas es diferente. Ellos me cuentan la idea que tienen e intento coger lo que me gusta de su idea y a partir de ahí hago una melodía o cualquier cosa. Cuando estoy solo es muy caótico. Lo mismo hago una melodía y al rato me voy a tomarme un café, luego vuelvo y sigo. Siempre acabo con proyectos sin terminar por el caos (risas).

    Hombre, siempre lo puedes retomar (risas).

    Sí, pero al final se me apaga la vibra y digo “nada, voy a hacer otra cosa”.

    Claro, si te viene inspiración de otra cosa y demás, es entendible.

    A mí lo que más me gusta es escuchar música. Hay mucha gente que empieza una idea y no tiene ningún tipo de inspiración detrás. Para mí lo más importante es tener buena inspiración: si voy a hacer dancehall, a mí me gusta haberme escuchado 300 temas de Vybz Kartel; y con el gloo igual. Nosotros antes de hacer cualquier tema de gloo nos habíamos escuchado toda la discografía de O’Block (Chief Keef). Yo creo que es lo suyo, no solo en la música, en cualquier rama del arte. Imagino que Picasso haría lo mismo.

    Totalmente de acuerdo, creo que mucha gente trabaja de forma automática, ya sea por la falta de inspiración o por la sensación de obligación a la hora de trabajar. Creo que se pierde un poco la magia.

    Yo es que necesito tener una idea detrás. A mí no me pueden decir de hacer un beat así, tal cual. Yo tengo que tener una idea detrás, haberla pensado, de estar durmiendo y decir “me gustaría hacer un tema así”. Hay gente a la que le va bien, pero no es mi caso. Además, no hace falta que sea una canción, puede ser un sentimiento o cualquier cosa que tengas detrás. Yo funciono así. Puede ser un problema, pero yo funciono por inspiración.

    No hombre, un problema no. Se nota que es algo tuyo cuando las trabajas desde lo más alejado de lo superficial.

    A mí me lo dicen mucho mis colegas, que soy el productor más artista.

    Pasemos a hablar sobre cosas más técnicas en el estudio. Me han contado que trabajas con los 808s en estéreo. ¿A qué se debe?

    Antes lo hacía mucho, ya no tanto (risas). Lo empecé a hacer porque un par de colegas que se fueron a Londres, hacían drill allí, cuando el UK drill estaba fuerte. Esa gente ponía los bajos en estéreo y le daba un toque bueno, la verdad. Lo hacía bastante antes. Me dijeron que probara a hacerlo y la verdad que está guapo, le da un toque robótico. A ver, es que el bajo es un instrumento, a fin de cuentas, tú lo puedes poner en estéreo. Los 808s, si usas uno que está grabado, te los encuentras en mono. Pero los bajos o los 808s de un plug-in tú puedes ponerlos en estéreo y sí que da ese efecto. Esto lo hace mucha gente, pero se lo callan (risas). En el drill se hacía mucho, por eso los bajos parece que te hablan. Son muy abiertos.

    Ya que mencionas los plug-ins, ¿cuáles son los que más te gustan usar?

    Ahora estoy usando mucho el rack de Rhizome, que es como un daw pero tiene como una parte de plug-in… Es una fumada, la verdad. Siendo honesto, el que mas uso es el Nexus, ¿sabes? Es el que más he quemado. Lo he usado tanto que me lo sé de memoria (risas). Pero si que es verdad que ahora voy cambiando un poco. El Omnisphere ahora lo estoy usando bastante. Hay algunos presets que recrean sintes analógicos y me parece guapísimo. La verdad es que, ahora que tengo acceso a estudios, estoy usando más sintes analógicos; el Roland antiguo, el Roland Fantom… No estoy usando ni plug-ins, en verdad.

    Masonería total (risas).

    Ojalá tuviera dinero, bro (risas). Te lo pone el estudio. El día que tenga 3000 pavos me compro uno y no voy más. De hecho, Zaytoven trabajaba con todo analógico, con la MPC y tal. Estoy intentando tirar por ahí. Ojalá haya más dinero y pueda seguir, que la verdad que son geniales. Ahora mismo estoy utilizando un poco las marcas clásicas.

    Sobre el uso de las MPCs, no sé si has visto a un chaval en redes, Max The Drummer, que se maneja con la MPC de escándalo; tiene una habilidad tremenda. No sé si tú te manejas bien con la MPC y tal.

    Siempre que he tenido una MPC, que ha sido pocas veces, la he utilizado para robar los sonidos. Los he grabado y me los he quedado (risas). Habría que estar un ratillo sentado para aprender a usarla. Es complicado, sobre todo para los hi hats y demás. Lo hago todo mejor a ratón. Tienes que tener mucho ritmo e intentar que no vaya a destiempo.

    Supongo que con el tiempo habrás cultivado mucho el sentido del ritmo, detalles que se han convertido en una marca personal tuya y demás. ¿Qué dirías que es lo más característico de tus beats?

    Yo creo que las melodías muy electrónicas. En “Sube Arriba”, los sintes electrónicos creo que son muy míos. El uso de arpegios también. Últimamente estoy usando muchos arpegios, como en “Vertical Split”. Y ya, por último, creo que son los bpms bajos, que los estoy utilizando últimamente. El WiWi y yo nos picamos a ver quien las hace más lentas. Al Belial le mandé una a 108 bpm (risas).

    En “RIRI” también puede ser, ¿no?

    Sí, además se nota mucho. “Vertical Split” va a unos 120 me parece, y “Big Boy”, la última que he sacado con Ynestrosa, lo mismo. De esto último, pues eso: un montón de arpegios, instrumentales lentas y una buena caja fuerte marcando el ritmo.

    Para “Mr Fino” has trabajado con beats muy lentos, supongo.

    Claro, es dancehall. Aunque el dancehall actual se hace bastante más rápido, a 110 bpm o así, algunos temas de “Mr Fino” están hechos a 88 bpm. Están bastante lentas. Y bueno, casi todos los beats tienen sintes electrónicos. Como “Sube Arriba”, básicamente.

    Me esperaba algo del rollo, y más cuando estáis haciendo muy buen uso de este tipo de ritmos. Un poco lo que dice el Belial: “para los que dicen que no hacéis música seria”.

    Nos sentimos más maduros. Esto último es una mezcla de nuestro estilo y nuestras influencias. Al principio, quizás se notaban más las influencias, pero ya estamos creando un sonido propio. Puede gustar o no, pero ahora pocas nos van a pillar (risas).

    Me fusta mucho tu forma de producir, se nota que tienes todo trilladísimo y bien estudiado.

    Es que llevo bastante tiempo. En la pandemia si que es verdad que tuve un parón y pensé en dejarlo, pero llevo desde pequeño.

    ¿Alguna vez has tenido dudas acerca de tu carrera? De decir “no quiero seguir produciendo”.

    Pues sí. Hoy en día las tengo (risas). Lo mismo después de un concierto me tumbo en la cama y digo “hasta aquí hemos llegado”. Creo que soy el más rayado de DISOBEY. Sigo teniendo dudas, eh. Hasta que no vea muchos billetes… (risas). Yo soy muy inseguro, ¿sabes?

    No lo parece.

    Porque también tengo mucho orgullo. Soy muy inseguro. Me he llevado muchos palos, ¿sabes? Produciendo me he llevado pila de palos.

    Tanto por parte de los artistas como del público, ¿no?

    También.

    ¿Te afectan los comentarios?

    No, la verdad. Hay uno por ahí, en “Mr Fino” creo, que bueno, me estaban leyendo los comentarios y uno decía “este beat es copiado”. Me molestan más los que se hacen los listillos. Me joden mucho, y más los que van del rollo “buah, cómo se nota que esto es de tal época”, ¿sabes? De Chief Keef me he llevado miles de listillos diciendo “cómo se nota que esto es de un snippet de “Finally Rich” o cosas del estilo. Es cómo: “¿Qué me estás contando? Bájale ya”.

    Y más en Twitter, que cada vez es más “charca” en cuanto a música.

    Yo es que en Twitter ya no me meto apenas. Pero, si me pongo a leer… Sobre todo, por DISOBEY. Por DISOBEY nos ha caído…

    Cae excesivo odio, la verdad. No sé cómo lo aceptáis vosotros los artistas.

    Todo el mundo tiene una opinión, ¿sabes? Pues ya está, hermano. A lo negativo no le doy mucha bola.

    «Yo también tengo opiniones negativas, lo que pasa que se las digo a mis colegas»

    Virtual Flavor sobre opinar negativamente en redes.

    Claro, es que luego afectan. Siguiendo con las opiniones, quería preguntarte acerca del poco peso que se suele dar al productor por parte de los medios y el público. ¿Por qué crees que sucede?

    Yo creo que es normal, ¿sabes? La escena en España está creciendo y bueno, es normal. Cuando empecé es que no se hablaba nada de los productores, pero ahora se habla más de ellos. Yo lo entiendo, al menos creo que los productores lo entendemos. Yo creo que poco a poco tendremos reconocimiento. Cada vez se quiere más al productor.

    ¿Crees que cada vez hay más fijación en quién ha producido un tema?

    Sí. ¿Sabes también que pasa? Que hay artistas con demasiado ego y productores con demasiado poco ego. Se necesitan artistas con menos ego y productores con más ego. Es todo un poca culpa de todo el mundo. A mí me gusta la autocrítica.

    ¿Qué os falta para que se os de un poco más de voz?

    ¿Por parte de los medios o de los productores?

    Ambas.

    Por parte de los productores creo que nos hace falta utilizar las redes sociales como lo hacen los artistas, y eso me pasa a mí y a todos. Por parte de los medios, creo que hace falta informarse más, ¿sabes? Gracias a Dios, aquí en España los artistas se portan y nos ponen en los créditos. En mi perfil de Spotify están casi todos los temas que he producido. Yo lo agradezco. Pero eso, por los medios yo creo que hace falta informarse e interesarse en la parte técnica. Aun así, también lo entiendo.

    Me alegra escuchar que cada vez se reconoce más vuestro papel como productores.

    Mira, no sé en qué bolo fue, pero le estaban gritando a El WiWi. Eso antes no pasaba, o al menos eso veía yo como público. Yo creo que poco a poco va mejorando.

    Me deja bastante tranquilo que veáis un reparto equitativo del reconocimiento en la industria, tanto los que producen, como los vocalistas o los que hacen portadas. Que bueno, tú has hecho portadas, ¿verdad?

    Bueno, hacía portadas, pero porque no había dinero. Gracias a Dios mis colegas ya tienen dinero para pagar a diseñadores (risas).

    Eres multitarea, tío (risas).

    Aun así, uno debería centrarse en una cosa. Por ejemplo, a mí me da hasta pereza grabar a los artistas. Les digo “joder, deberíamos traer a un tío que solo se dedique a grabar”.

    A ti te gusta producir.

    Producir y pinchar, aunque producir es lo principal para mí.

    Sobre eso te quería hablar, sobre tu faceta de DJ. En SoundCloud tienes subidas dos sesiones llamadas “En Vivo Desde Guarromania”. Cuéntame un poco sobre tus DJ sets.

    Mira, esas dos sesiones las subí porque me pidieron una sesión para contratarme para dar un DJ set porque no se fiaban. Las hice y bueno, ya que estaban las subí al SoundCloud. Las hice porque me las pidieron, incluso un promotor me las pidió. A la gente les han gustado, incluso un chaval de Madrid me dijo que se las ponía para tatuar a la gente (risas).

    Registrando un poco tu Twitter, aparte de las sesiones, encontré una frase que me gustaría comentar contigo. Esta dice: “la estética es lo primero, la música es secundaria”. Desarróllalo un poco, creo que es bastante interesante.

    Tú puedes hacer la mejor música del mundo, pero sin la estética no vas a ningún lado. Estética no es ni siquiera que se vea bien, es tener presencia y actitud. Me refiero a que estés demostrando algo.

    Claro, al final la gente no te compra el discurso, por así decirlo.

    Yo siempre lo he pensado. De hecho, los tags vienen un poco de eso. El fin y al cabo es crear una estética.

    Totalmente. Te transporta un poco a esa época de 2014: la época de SouljaBoy, Chief Keef….

    Los tags vienen sobre todo de eso, de las mixtapes antiguas de Gucci Mane y de Waka Flocka.

    Bueno, tuvisteis a media España intentando comprar polos de Ralph Lauren.

    Sí, aunque ahora los usamos menos. Y con los tags igual, aunque ahora tengo una movida con ellos que no quiero usarlos.

    ¿Cómo así? (Risas).

    No sé, hermano, Me he aburrido, creo yo. Me he cansado, quiero otra estética. Quiero demostrar otra cosa (risas). Para “Mr Fino” he hecho nuevo. Cuando me quite los favores que debo, se acabaron los tags. Lo próximo tiene que ser que nos hostee alguien la tape. Mira Yung Beef, lo hizo con Alex Fatt o Hakim.

    Eso estaría guapo en verdad. Un poco a lo DJ Drama. Bueno, me acaba de venir a la cabeza que te gustaría hacer un disco de productor, ¿verdad?

    Sí, lo estoy luchando. No sé cuando saldrá, pero pasará. Lo estoy hablando mucho con El WiWi y bueno, ojalá este año lo pueda hacer. Pero lo quiero hacer bien, hermano. Me refiero, quiero disponer de dinero para grabar videoclips, que si llevarme un cámara y demás. Me estoy esperando a que se alineen los astros y poder hacer videoclips, darle promoción y demás. No quiero subirlo a Spotify y ya está.

    Básicamente que no se pierda.

    Sí, que no esté en Spotify y ya está.

    Te voy a lanzar una pregunta que suelo hacerles a todos los productores. ¿Crees que la gente consume música de una forma más impulsiva, llegando a perderse el valor de la música?

    Yo escucho poca música, la verdad. Me gusta estar atento a la misma. También lo entiendo, no todo el mundo tiene que estar tan pendiente. Es como cuando te pones una serie para dormir. No lo haría, pero lo respeto. Y obvio que se pierde el valor de la música, aunque hay música que está hecha para estar de fondo.

    Hombre, no es lo mismo un disco instrumental de Fred Again.. y Brian Eno a un disco sesudo de Kendrick Lamar. También quería hablarte sobre otro de los grandes problemas de la música y las redes: el hype. ¿Crees que el hype es uno de los mayores problemas en el mundo de la música?

    Depende. Cómo oyente sí, porque te escuchas un snippet que es letal y luego la canción no es para tanto. Y bueno, conozco a más de uno que sube un snippet y, según lo que le dice el público, termina el tema o no. Así se pierde la espontaneidad.

    Totalmente cierto. Luego te vas a Tik Tok y demás y la gente solo se sabe ese cacho del tema y del resto, ni una palabra. Sobre Tik Tok, ¿cuál es tu posición respecto a la aplicación?

    Como oyente te destroza un poco. Te cuesta retener la atención, ¿sabes? Como artista me parece genial; me ayuda a descubrir música de todo el mundo. Además, es muy accesible: escuchas la parte más catchy del tema e intuyes si te gusta o no. Sería hipócrita criticar Tik Tok. Para los artistas también es genial, es promoción gratis. Tik Tok podrá estar friendo el cerebro de todo el mundo, pero es que, si subes videos y eres constante, el algoritmo te premia y eso es un beneficio para los artistas. Si te curras las cosas y eres constante, te puede ir muy bien.

    «Criticar a un artista por usar Tik Tok es mortal»

    Virtual Flavor sobre aquellos que critican el uso de Tik Tok.

    Bueno, nos adentramos en la parte final de la entrevista. Me han dicho que te llame “Magallanes” (risas). ¿Por qué Magallanes, tío?

    Yo empecé la cosa esta de magallanes (risas). Estábamos en un reservado y no sé, empecé a llamar a alguien “Magallanes” porque era como un nombre to’ antiguo (risas). Yo ni sé que significa, solo me hacía gracia la palabra (risas).

    Me encanta el buen rollo que tenéis.

    Somos familia. Mira, todos tenemos las mismas ideas, nos reímos de las mismas tonterías y tal. He conocido a gente que quizás no entendían estas coñas, pero con ellos no me pasa.

    Puede haber gente a la que les guste más o menos vuestra música, pero es innegable el buen rollo que tenéis.

    Incluso el Guxo entendería estas coñas. Con Superreservao y con él me llevo muy bien. De hecho, el Guxo me dijo hace unos días que me tenía que llamar “La Balanza”, porque ahora tenemos la coña de ponernos nombres de reggaetoneros antiguos. Por eso estamos Ynestrosa La Influencia, Guxo La Humildad y yo Virtual Flavor La Balanza.

    Nosotros tenemos a QuilloReacción La Esencia.

    Es buena, eh. Es rollo Farruko. Mi favorito es Nelly El Arma Secreta, un productor de allí de Puerto Rico. O Galante El Emperador, ese está guapo. Si no lo conocías, cátatelo.

    Pasamos a la parte de las preguntas. La primera viene de GIO, nuestro anterior invitado. GIO quiere saber quién es el artista que te ha cambiado la vida.

    Yo tengo dos que me han cambiado la vida: Lil Wayne por la parte del trap y Vybz Kartel por el dancehall. Aun así, los dos tienen en común que han sido constantes. Vivimos en una época en la que los artistas sacan proyectos puntuales, pero ellos sacaban discos casi al mes. SouljaBoy iba a mixtape por semana. Gracias a ellos me di cuenta que la constancia servía de algo. Siempre he hecho música porque he querido, pero ellos dos han hecho que yo me esfuerce en hacer instrumentales, enviarlas, hablar con artistas… A hacerlo metódico y tener disciplina.

    Creo que es muy bonito, más en una época donde quizás la constancia no esté tan presente. Para las otras dos preguntas tengo a dos servidores: a El Virtual y a Ly$ Aaron. El Virtual pregunta por qué trabajas con los plug-ins nativos del FL.

    Son la grasa, hermano. Pero he currado con absolutamente todo del FL, hasta los drums internos del FL. Son buenísimos. Es como que copian a los sintes antiguos y tal, pero lo hacen tan mal que le dan una estética propia. De hecho, el sinte de la melodía de “Sube Arriba” es de un plug-in nativo. La gente los odia, pero son la grasa.

    Ya que lo mencionas, ¿qué versión del FL usas?

    La última, hermano. Me adapto a los nuevos tiempos. Yo no uso el FL Studio 11. Eso es una fumada del Southside, el jefe de 808 Mafia. Dice que suena mejor pero ese tío no ha mezclado en su vida. Si lo que exporta se lo pasa a los ingenieros, ni siquiera a los artistas. Así cualquiera (risas). El último FL Studio es la grasa. Tiene hasta inteligencia artificial.

    Jay Cas me dijo que él produce con el 11.

    Steve Lean produce así. Una vez en Casa Pepa nos dijo: “Southside me dijo que el FL Studio 11 sonaba mejor, por eso lo uso”.

    Absolutos genios (risas). Y bueno, la última de todas es de Ly$ Aaron y pregunta por qué te cortaste el pelo.

    No sé, de escuchar tanto reggaetón, que todos tienen tapper fade y tal. Dije “¿Qué hago aquí como si fuera Camarón?”. Ahora mismo porque estoy esperando para un bolo que tenemos, pero me gasto una pasta en pelarme.

    Por último, ¿qué es para ti la música?

    Lo primero de todo, un entretenimiento. Pero, no sé, para mí es una manera de expresarme. Es una manera de poder crear lo que quiero. Lo mismo estoy escuchando un tema y digo “esto estaría guapo con otros bpm, con otra guitarra, con otra melodía”. No sé, me amoldo a temas que voy escuchando y eso mola mucho. Lo que tengo en la cabeza, puedo crearlo. También porque me mola, el FL Studio es como un videojuego. Luego te vas a Abbleton y parece una tabla de Excel. Si llego a utilizar el Abbleton no habría producido en mi vida.

    ¿Algo que quieras decir a la gente que nos lee?

    Pues que disfruten la música. Si están aquí es porque están disfrutando de la música y les interesa. Que sigan así. Que sigan informándose (risas). Sigan viendo.