Etiqueta: Entrevista

  • L0RNA: Miss understood

    L0RNA: Miss understood

    Tras un run impresionante de singles y colaboraciones en el último año, un EP junto a Kabasaki e infinitas funadas en Twitter (X), La Reina del Punto por fin presenta su primer álbum: Miss Understood. Un proyecto que engloba a la perfección el contraste entre letras crudas y chocantes, con algunas más irreverentes e ingeniosas y un tanto cómicas en una carta de presentación de igual partes variado, personal y pegadizo.

    Lorena ha sabido plasmar perfectamente esa cultura de memes que ha permeado muchas de nuestras vidas en su música, convirtiéndola con apenas ningún esfuerzo en una referente para miles de oyentes, sobre todo aquellos que pertenecen a generaciones más jóvenes. Hablé con ella en el camerino de su bolo en Madrid, pero no estábamos solos, ya que, en el cuarto con nosotros, se encontraban dos de sus colaboradores y amigos más cercanos: Metrika y Yassir.

    Mi cuarta conversación con Lorena fue tal cual me esperaba y como siempre ha sido: una charla cortita y concisa entre dos amigos; una preparándose para salir en frente de su legión de fans y otro con su libreta intentando desvelar los secretos de su disco, preguntando por inspiraciones, procesos creativos y mucho más. ¡Sin más dilación, os dejo con la entrevista!

    Por fin sacas tu primer álbum, cuéntame un poco el proceso.
    La verdad es que he sido bastante hipócrita con la última vez que me preguntaste acerca de un álbum porque yo te dije que no quería juntar quince temas y quería sacarlo con un concepto. Es gracioso porque ninguno de los temas los he hecho intentando hacer un concepto, pero cuando los he juntado todos me he dado cuenta de que tiene más sentido del que yo pensaba.

    Tan honesta como siempre. ¿El concepto ha salido solo entonces?
    Claro, tiene contexto sin yo haberlo intentado. Yo creo que es porque yo tengo mi forma de expresarme en las canciones y tengo mis barras y mi todo. También en este álbum hay un par de temas quizás un poco más personales como tal, cosa que tampoco había hecho hasta la fecha. O sea que guay, el proceso como tal muy bien.

    El álbum se llama Miss Understood, ¿crees que se te malinterpreta a menudo?
    Miss Understood es un juego de palabras, en verdad, miss es como señorita y con el guion understood sale misunderstood de incomprendida. Lo tengo tatuado en la mano. Todo viene porque mi padre de pequeño tenía una camiseta de Calimero, que ponía “soy un incomprendido”. Esa camiseta la heredé yo y la llevé de pequeña también, y mi padre siempre me ha dicho que se sentía muy identificado conmigo en ese aspecto. Siempre hemos sido los incomprendidos de la familia.

    ¿En parte es homenaje a tu padre entonces?
    Sí. Me lo vio mi padre y me dijo: “Ah, Misunderstood, tú eres como yo”, y nos reímos. Es un concepto muy entre él y yo. Bastante personal, diría.

    Es muy nombre drag.
    Total, la verdad, si yo fuese drag queen, me llamaría Miss Understood.

    Explícame la visión de la portada.
    La portada, básicamente, soy yo con una camiseta que en vez de Chanel pone Chanelo. Me apetecía algo que al verlo dijeras “jajaja, qué gracioso”. Esa camiseta la vi en el Rastro con Yassir y la pedimos para el rodaje. Nos mandaron un montón. Estoy muy contenta.

    ¿Y la sangre en la nariz?
    Es algo muy característico mío. Me sangra la nariz desde que soy muy pequeña, no sé si por hormonas, calor o lo que sea.

    Me parece bien que esté Thais (Metrika) aquí también para este pequeño throwback… ¿Qué ha pasado con la Queens League?
    Nos llevamos bien con todas, pero ha sido muy difícil cuadrar con siete personas, equipos, managers, etc. Hemos decidido dar una pausa. Quizás en el futuro vuelva.

    Hablando de colaboraciones, ¿cómo has seleccionado los que aparecen en el disco?
    Fatal… (risas). No sabía quién meter. Trapani me hacía mucha ilusión. Vampi cumple el mismo día, año y hora que yo. Icy Vedo porque me gusta mucho lo que hace y nos llevamos genial.

    Me sorprende que no hayas metido a ninguna chavala, la verdad.
    Quería, pero se me rajaron un par. Lo haré en el futuro. Tampoco quería muchas colaboraciones porque quería que destacase yo.

    ¿Te lo estás guardando para otra cosa lo de «La Reina del Punto»?
    El primer EP se llama así. Si hago un álbum de reggaetón puro, será La Reina del Punto. Miss Understood es mi carta de presentación.

    ¿Hay cosas que aún no te atrevas a decir?
    Creo que no. En este álbum hay un tema entero sobre mi madre, algo que nunca había hecho. Muchas niñas se sienten identificadas con eso.

    ¿Y el EP con GlorySixVain?
    Probablemente salgan los temas sueltos. Le quiero mucho, pero no nos ha cuadrado.

    ¿Favorita de Miss Understood?
    “ME ENAMORO DE TODOS Y TODOS DE MÍ” con Trapani.

    ¿Cuál es tu barra favorita?
    Una que me dijo Yassir: “Soy una perra inteligente como un border collie”.

    ¿Tema que más te haya costado hacer?
    “NI UN RECUERDO CONTIGO”, el único que he escrito. Lo demás es freestyle.

    Si este disco fuese un plato, ¿cuál sería y por qué?
    Una tortilla de patatas.

    Yassir: Pff.

    ¿Por qué?
    Porque la hago increíble y tengo testigo. Con cebolla, obviamente. Crudita, con texturas. Me queda espectacular. Te lo tengo que hacer.

  • Leo Rizzi alza el vuelo con la liberación del «Pájaro Azul»

    Leo Rizzi alza el vuelo con la liberación del «Pájaro Azul»

    Leo Rizzi se encuentra en plena etapa de, no solamente recoger los merecidos frutos del éxito personal que supone el lanzamiento de un trabajado primer proyecto, titulado “PÁJARO AZUL”, sino de seguir explorando su imaginario, sacando a la luz su versión deluxe y celebrando el lanzamiento en una gira alrededor del mundo. Así que, aprovechando un momento tan especial, y siguiendo el hilo de la atractiva premisa que propone este debut, hemos mantenido una charla con Leo, en la que buscamos responder cuestiones tan interesantes como el desafío de embarcarse en desarrollo de un disco debut, la presión del artista frente a su propio juicio sobre sus obras y lo que supone la existencia de la metafórica ave que le ha servido como título e inspiración.

    Fotografía de Leo Rizzi del Imaginario de su Proyecto «Pájaro Azul»

    J: Hola Leo, lo primero de todo: ¿Qué tal estás? Acaba de salir el Deluxe de tu álbum «PÁJARO AZUL» y te encuentras ahora mismo en plena gira. Entonces, quería preguntarte ¿Cómo te encuentras ahora mismo respecto a todo esto?

    Leo Rizzi: «¡Hola! Muy bien, gracias. Me encuentro bien porque el disco y la gira me están dando un montón de alegrías. Y de alguna manera, sacar el deluxe de mi álbum también es un pequeño refresco para seguir con la promo y no estar hablando todo el rato de las mismas canciones. Así que todo bien.»

    Portada del Deluxe del Proyecto Debut de Leo Rizzi «Pájaro Azul»

    J: Antes de adentrarnos por completo en materia, me gustaría que hiciéramos una breve introducción sobre ti y tu música, tanto para el que no aún te conozca, como para esos seguidores que aún pueden conocer más de ti. Así que, lo primero, pregunta abierta: ¿Quién es Leo Rizzi?

    Leo Rizzi: «Boff, esta pregunta siempre me cuesta un montón, pero diría que Leo Rizzi es un artista inquieto que le motiva la composición y la producción de música, la creación de momentos estéticos y muchas materias del arte en torno a lo evocador y lo simbólico.»

    J: Y, ¿Cómo y por qué decidiste embarcarte en el mundo de la música?

    Leo Rizzi: «Es raro porque no sé cómo acabé decidiendo que quería ser artista. Fue una cosa que llegó cuando era pequeño, un sentimiento de querer transmitir lo que había encontrado, con una guitarra y mi voz, a los demás, como un científico que ha descubierto algo. Empecé con 12 y con 16 me aventuré a grabar mis primeras canciones en un estudio y sin darme cuenta relativamente estoy aquí.»

    @leo.rizzi

    J: Hace unos meses, tras 5 años, aproximadamente, lanzando música, te llegó ese preciado momento en la carrera de un artista de lanzar su álbum debut. ¿Cómo es ese momento de decir: ES AHORA, se que estoy listo, así que vamos a trabajar en ello?

    Leo Rizzi: «Es una buena pregunta para contestarte con alguna curiosidad. Yo hasta entonces no había sacado un álbum porque no tenía necesidad artística, porque mi forma de consumo giraba en torno a los singles y a las canciones aisladas. Pero me llegó el momento de entender verdaderamente el poder creativo de un disco. Significaba, como autor, darse el lugar a uno mismo para experimentar y expresar desde un imaginario concreto. Y fue ahí cuando me embarqué. En octubre de 2022.»

    J: «PÁJARO AZUL» es el nombre de tu disco y por lo que he podido ver, es una referencia al poema del mismo nombre escrito por Ruben Darío. Ahora entraremos más en detalle sobre él, pero primero te quería preguntar: ¿de dónde nace esta idea de homenajear esta obra, e incluso, construir el imaginario conceptual de tu debut en relación a ella?

    Leo Rizzi: «El pájaro azul es un símbolo muy presente en la literatura del siglo XX. Aparte de Rubén Darío, lo han utilizado Bukowski y otros autores y autoras.  Esta idea me la comparte una amiga poeta que creyó que me iba a resonar.»

    J: En el caso de Ruben Dario, él dibujaba a este «Pájaro Azul» como un ser metafórico que vive en la mente de todo artista y que representa la subjetividad y autoexigencia del mismo sobre su propia obra, la cual le atormenta por no llegar a satisfacerle. Entonces, hablando de esta visión subjetiva, yo quería preguntarte: ¿Qué representa para ti, personalmente, ese concepto del «Pájaro Azul»? ¿Lo consideras también como un tormento, o cómo una posible motivación?

    Leo Rizzi: «El pájaro azul funciona como un ser que representa la libertad, pero a su vez como un ser prisionero de tu propia mente, como una moneda con sus dos caras. Me pareció interesante porque siempre he sido muy curioso al respecto de este tema, de la meditación, la mente como órgano estúpido que tenemos que entender para que no nos la juegue y este tipo de cosas. Me reconozco como una persona introvertida y defectuosamente reflexiva, que, a veces, ha conectado muy profundamente con la tristeza y ha tenido que lidiar con el pájaro azul. «

    Fotografía del Pájaro Conocido Comunmente como «Arrendajo Azul»

    Leo Rizzi: «Es algo personal, algo que, como Garcín (el protagonista del cuento de Rubén Darío) necesitaba liberar, pero con una intención de reformular el cuento trágico. Dicho esto, creo que el pájaro azul es algo que puede llevarte a vivir momentos de plena intensidad de manera positiva y a llegar a utopías liberadoras, como también, si no te conoces, puede llevarte a la sombra más grande del ser.»

    J: ¿Qué peso consideras que tiene la existencia de este «Pájaro Azul», tanto en tu vida personal, cómo en tu forma de trasladar tus vivencias a tu música?

    Leo Rizzi: «A día de hoy ha resultado tener mucho impacto en mi vida personal y profesional. Aunque suene cliché y algo predecible, siento que me he quitado un peso de encima. Soy una persona un poco diferente, estoy más disfrutón y creo que en cuanto a la música se va a notar.»

    Fotografía de Leo Rizzi del Imaginario de su Proyecto «Pájaro Azul»

    J: Y, generalmente, ¿qué opinión guardas sobre tu propia música? ¿Sueles estar contento con los resultados? O, ¿sueles autoexigirte más de la cuenta?

    Leo Rizzi: «Es cierto que, en cuanto a mi música, una vez está fuera, son pocos los temas que vuelvo a escuchar. Pero es verdad que, poco a poco, vivo más en paz con las composiciones, producciones, mezclas, etc., y siento que hace que pueda escucharlas con más disfrute. Aun así, siento que soy una persona bastante autoexigente que seguirá encontrando defectos.»

    J: Quizás la diferencia, que se me hace más notoria, entre tu disco y el poema de Ruben Dario, es la forma de aceptar la existencia del «Pájaro Azul». Mientras que la obra de Ruben Dario es trágica, al no contemplar grises, siendo las dos únicas opciones: vivir en la locura por no llegar a aceptar su obra, o dejar morir su carrera como artista como liberación, tu disco es esperanzador, hablando de aprender a conversar con el «Pájaro Azul» para lograr el verdadero equilibrio como artista. Entonces, te quería preguntar ¿cómo ha sido perseguir este equilibro durante el desarrollo del disco, y, si has conseguido alcanzarlo?

    Leo Rizzi: «¡Justo! Esta reapropiación del símbolo me pareció súper necesaria. Dotar de grises al pájaro era uno de mis objetivos. Como te contaba antes, la tragedia en muchos de los autores que hablan sobre esta temática está muy presente, por lo que salir de ahí se me hacía un reto. Para ponerte un ejemplo concreto, antes de componer Algo Especial y Zeppelin, el disco terminaba con Desvanecer, cosa que no me dejaba dormir porque era como si el viaje del disco terminara en un punto muy oscuro y sin salidas. Aquí, es donde recupero la importancia del disco como motor creativo, porque había una necesidad de teñir el final de un factor esperanzador y eso fue lo que me llevó a buscar sensaciones como las que encontré en esos dos últimos tracks del disco. Entonces creo que sí, creo que he encontrado un equilibrio entre las luces y sombras en el vuelo del pájaro»

    J: Hablando sobre el contenido del disco, me gustaría entrar, obviamente, en uno de los pilares principales: el sonido. Yo no soy ningún experto en poner etiqueta a los géneros musicales y tal, pero siento que el disco sigue una cierta línea, que le suma un gran valor a la cohesión entre canciones que ya encontramos con su lírica. Al ser tu primer álbum, quería saber: ¿cómo ha funcionado la selección, dentro de todos las maquetas que habrán salido en el estudio, de qué canciones entraban en el disco y cuáles quedaban fuera? 

    Leo Rizzi: «Aquí me gusta poder responderte con cierta distancia y es que creo que hubo un factor bastante limitante que fue: la necesidad de seguir una línea fijando la etiqueta en el pop rock dosmilero anglosajón. Hay muchas canciones que se quedaron fuera por no estar dentro de este universo estético, a día de hoy no sé si para bien o para mal. Aparte de esta cosa estética también entraba un factor de temáticas y de si era “buena canción” o era mediocre. Se compusieron alrededor de 50 canciones y al final quedaron 12 + 1.»

    Tracklist del Proyecto «Pájaro Azul» de Leo Rizzi

    J: Hemos hablado bastante sobre la principal influencia literaria del disco, pero quería ahondar más y preguntarte sobre algunas otras obras literarias, o quizás canciones o películas que hayan sido de gran importancia en el proceso creativo de PÁJARO AZUL? O, que quizás, nos quieras recomendar a la gente que hemos disfrutado del disco.

    Leo Rizzi: «Un libro que sin duda marcó un antes y un después  en mi vida y en mi producción artística ha sido “Pensamiento monógamo: terror poliamoroso” de Brigitte Vasallo. Se trata de un desmantelamiento de la monogamia ligado directamente al sistema económico y político. A modo de ensayo, te da una hostia de realidad que a las personas que hemos tenido experiencias de emigración y adaptación necesitamos. Pero no solo para nosotras sino también para todo el mundo, lejos de plantear romper con el romanticismo, el amor de pareja o lo que sea que entiendas como monogamia, te cuenta cómo hay ciertas tendencias políticas que hay que cuestionar. Creo, que si se ha filtrado “poco” de la parte política en el disco ha sido por dos factores: la dificultad para articular este discurso en canciones y la presencia de una discográfica que tampoco digamos que propicia que hables con lenguaje político.»

    Portada del Libro «Pensamiento monógamo terror poliamoroso» de Brigitte Vasallo.

    Leo Rizzi: «A nivel musical, me han inspirado bandas como Coldplay, Soda Stereo, Almendra, Keane y artistas como Billie Eilish, 070 Shake entre otras.»

    J: Ahora, habiendo salido el disco, su deluxe, y encontrándote en mitad de la gira de «Pájaro Azul», con paradas por toda España y Latinoamérica, hay muchos ojos puestos en ti. Y, no te voy a preguntar ya por lo siguiente que viene, porque soy de los partidarios de que hay que reposar el arte. Pero me molaría saber, ¿si hay algún frente nuevo que te molaría explorar de cara a este año? Una temática, algún estilo musical que te esté molando ahora, o quizás, algo que no tenga que ver con la música.

    Leo Rizzi: «La verdad es que llevo algo más de un año preparando lo que sigue. Como te he dicho antes, estoy más disfrutón, tanto, que me voy a permitir unos funkies, unos souls, unos folks y lo que salga. Como diría Nebulosa: «Estoy en un buen momento». En cuanto a las temáticas, pues de lo que me apetezca hablar. Ocurrencias que me encuentro por la calle al estilo Miguel Noguera. Este es un poco el rollo.»

    J: Por último, ¿algún consejo o mensaje que te gustaría dar a los lectores que estén comenzando en cualquier disciplina artística, que les ayude a combatir estos temas, de los que hemos hablado, como la frustración o el sobrepensamiento?

    Leo Rizzi: «Para el o la lectora que esté empezando una disciplina artística les podría aconsejar que no piensen y hagan, que tengan un buen banco de referencias y que se mantengan en movimiento. El movimiento es arte, la quietud y el onanismo no es nada.»

    Portada del Trailer del Proyecto «Pájaro Azul» de Leo Rizzi
  • Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    La madre de 21 Savage abre «american dream» con una frase que parece escrita para nuestro invitado de hoy: «Mis sueños siempre han ido más allá del cruce de un estanque». Saox no solo ha cruzado ese estanque, sino que lo ha hecho a su manera, rompiendo barreras como productor. Hoy charlamos con él para descubrir quién está detrás de hits como «El CLúB» de Bad Bunny, «Sweat It Out» de Tory Lanez o «Un Corazón y Una Flecha» de Yung Beef.

    Bueno Saox, para empezar, me gustaría que te presentases a la gente. Cuéntanos un poco quién eres y cómo empezaste a producir.

    Empecé a hacer ritmos porque lo típico, de chavalito escribía, rapeaba y demás. En ese momento, la producción como tal… Yo quería sonar como los americanos, ¿sabes? Empecé a hacer ritmos para mí, y luego lo vi como una manera de “cómo le llego yo a los artistas que me gustan” y “cómo voy a colaborar con artistas de Estados Unidos”. Estamos hablando que yo tenía menos de 20 años, y eso que empecé a hacer música cosa de los 17 o por ahí. Fue componiendo y escribiendo que empecé a hacer ritmos. La primera producción que hice para otra persona fue en el 2011 o por ahí. Ya para 2016 empecé a colaborar más con gente de fuera y a moverme por ahí. Aún así, ya subía música en SoundCloud allá por 2013 o 2014.

    Del SoundCloud luego hablaremos, porque he encontrado cosas curiosas que me gustaría comentar contigo.

    ¿En serio? (Risas).

    Sí, hay cosas borradas pero que me llaman la atención.

    Espera, ¿están borradas? ¿Pero las has encontrado o cómo es?

    Bueno, las he encontrado. La forma no te la puedo decir, pero las he encontrado. Te va a llamar la atención, ya verás.

    Hace tiempo que no me meto en SoundCloud, pero luego veremos (risas).

    Hablemos sobre tu trayectoria Saox. Tory Lanez, Bad Bunny, Ludacris, C. Tangana, Rauw Alejandro, Brray y podría seguir. Tu carrera como productor es bestial. Y bueno, lo que más me llamó la atención es que has logrado cruzar el charco. ¿Cómo se dio?

    Mi visión siempre ha sido la de cruzar el charco y hacer música con la gente que me gustaba. Siempre he tenido una visión internacional, nunca quise quedarme en “el muchacho de Málaga que hace música local”. Siempre he querido ir más allá. En ese momento también era un poco locura, pues nunca se había hecho, y más siendo de España, concretamente de Málaga. En esa época de SoundCloud, conocí a Rauw Alejandro. Allá por el 2017, nos pasamos los contactos y bueno, fue él el que me dijo de ir a Puerto Rico. Por aquel entonces no era conocido, aunque tenía sus cositas. Fui a Puerto Rico a trabajar con él y la gente de allí. Allí conocí a Brray y a un montón de gente con la que he trabajado de Puerto Rico. En 2018 fui para allá y cogí un Airbnb. De hecho, el tema de “Olvidemos” se empezó a crear en el Airbnb que tenía en Carolina. Empezamos la idea allí y unos días después fuimos al estudio. En esos viajes a Puerto Rico cogí mucha amistad con Brray, con Lyanno, con Alvarito (Díaz). En ese mismo año, fui para Miami. Ya había salido la canción de “Olvidemos”, en noviembre o por ahí. Fui a una sesión y el ingeniero que había allí era Dr. Zeuz, un productor que trabajaba en el mismo estudio que Tory en ese entonces. Empecé a enseñarle mi música y me preguntó que hasta cuándo iba a estar. Me pidió el número y a los dos días me llevó para el estudio de Tory, que no estaba allí, pero estuvimos haciendo cosas nosotros. Me volví a España y estuve trabajando en música para trabajar con Tory. Entonces, me llamaron para “Chixtape 5”, donde tengo el tema con Tory y Ludacris. Luego lo conocí a él en su estudio, estuve con él en la firma de discos… No fue un placement random, fue en el estudio juntos y demás.

    Ostia, ¡qué pasada, de verdad!

    #FreeTory, by the way.

    Lo que ha sacado en la cárcel es una pasada.

    Sacamos un tema ahí, hace unos meses. A finales de año sacamos un tema, “Sweat It Out”. El ritmo es viejo, pero lo arreglamos y sacamos ese tema.

    Siempre me ha causado curiosidad cómo un productor trabaja con alguien que está en la cárcel. ¿Cómo se hace eso?

    En mi caso, yo no trabajé con él como tal. Yo contacté con Johann, que es su ingeniero. Es el que le graba y le mezcla todo. Yo no he trabajado en cámara ni nada con él, pero muchas canciones están grabadas y después las han arreglado o se han grabado directamente desde el teléfono. En verdad es un lio, es ingeniería pura. Conectan el micrófono, luego lo pasan a una bocina… Es un lío.

    Es una pasada que, de tan enorme lío, salga música de tanta calidad. Eso si que es de ser puro gánster. Pasemos a hablar sobre tus influencias. Cuéntame un poco sobre tus fuentes de inspiración.

    Yo escucho de todo. Me gusta mucho el R&B, el soul, el reagge, el dancehall y el rap, evidentemente. Aun así, de todas las vertientes del rap, las que más escucho son trap, el rap noventero, el rap del West Side… También he escuchado música de Toronto. En resumen, mucha música negra. Ahora le dicen música urbana, pero en realidad es música negra (risas). El afrobeat también me encanta: Burna Boy, Wizkid… Aunque vamos, yo escucho afrobeat desde hace más de 10 años. Me he juntado con muchos colegas nigerianos y de por allá y siempre me han enseñado un montón de música.

    Sí, he visto mucha gente puesta con el afrobeat y los artistas de allí.

    Omah Lay está ahora rompiendo. Échale un ojo.

    De una, que hace mucho que no escucho afrobeats y demás. Ahora es que estoy de nuevo en mi época de Kanye West (risas). Que, por cierto, a ti te mola bastante, si no me equivoco. También he visto que te gusta Frank Ocean, incluso has llegado a decir que “Channel Orange” es un clásico.

    ¿Yo puse eso? Tú has bicheao’ cosas mías… (Risas).

    Tú le dabas al Twitter muy duro, eh.

    A mí me gusta entrar cuando sale un disco y veo qué opina la gente o entro para ver memes. No soy de poner mi vida y tal, aunque de vez en cuando pongo alguna opinión. En fin, ¿dije que “Channel Orange” era un clásico?

    Efectivamente.

    Lo repito, es un clásico (risas).

    Me pareció curioso, porque en Twitter se reflejan mucho tus gustos y demás.

    Y en mi música también se refleja. No es que los copie, pero se nota que los consumo.

    Esto que dices viene clavado a la siguiente pregunta. Háblame un poco sobre tu proceso creativo. ¿Cómo es un día en el estudio para Saox?

    Mi proceso creativo varía mucho, tanto que no sé ni explicarte. Yo me pongo en el estudio y no es que tenga una manera fija de empezar algo. Muchas veces tengo una melodía, un loop, por ejemplo, y le monto un topline. Después, le monto las baterías. Eso es cuando estoy componiendo. Cuando estoy haciendo ritmos, hay veces que empiezo con las baterías y luego le acoplo algo, o empiezo a samplear… Es que, cuando me tiro una temporada haciendo algo de una manera, después lo cambio. Para no aburrirme, mi cerebro cambia la forma de trabajar.

    Bueno, buena táctica para evitar la monotonía. Aunque sabiendo que desde muy pequeño ves la producción como un juego, concretamente como “tocar música”, seguramente sea difícil que te aburras.

    ¿De donde has cogido tú eso? (Risas). Acabo de tener un flashback ahora, de cuando yo era pequeño. Yo quería que me regalaran una batería. Entonces, ponía los cojines en el sofá y, con dos palos, me ponía a hacer como si tocara la batería. Sí, eso pasaba, aunque nunca me regalaron la batería (risas). Seguí tocando los cojines hasta que, con el tiempo, me compré un teclado MIDI y un ordenador. Recuerdo que un profesor del colegio me regaló una copia del Cubase. Además, ese profesor era un borde, nadie se llevaba con él y nos castigaba. No recuerdo cómo fue, pero me regaló ese programa con el que empecé a grabarme. Ahora uso Abbleton, pero me llevó varios años saber dónde iba a desarrollarme. No veía tutoriales ni nada.

    Al final era mucho ensayo y error, ¿no?

    Exactamente, era todo de oído. Ahora mucha gente empieza y ya quiere hacerse famosa y publicar lo que sea. Yo me he tirado muchos años haciendo música hasta que empecé a sacar música.

    Ese proceso de ensayo y error creo que es necesario a la hora de desarrollarte como productor. No sé si compartes mi visión, pero creo que la complejidad a la hora de hacer un ritmo es mayor que a la de hacer una letra.

    Realmente, se complementa la una con la otra. Las dos cosas tienen su complejidad en realidad. Yo cuando compongo no es que lo haga porque me rija a unas normas, lo hago según me sale. Al final la música es transmitir. Hay gente que no sabe cantar y transmite. Y esos son los que la gente escucha, ¿me entiendes? Y yo incluido. A mí me da igual que Fulano haga muchos gorgoritos y sepa cantar, lo que quiero es que me transmita algo. Con la música pasa igual. Hay ritmos que son simples y se acoplan perfectamente a un artista o lo que sea, ¿sabes? Para mí no hay una norma a la hora de hacer música.

    Eso es lo bonito, que bueno, aunque tiene normas, no son tan estrictas.

    Las normas están para romperlas. Si hubiera normas, estaríamos escuchando la música que se supone que deberíamos de hacer. No existiría “Yeezus” de Kanye o tantas cosas, ¿sabes? Incluso la música… Te iba a decir, la música de Noah “40” Shebib, el productor de Drake, o el mismo Drake, ellos han mamado mucho de Kanye, pero ellos han hecho cosas en la música que, si se rigiesen por las normas, no sonarían como suenan a día de hoy.

    “Las normas están para romperlas”

    Saox sobre las reglas a la hora de hacer música.

    Quería recuperar algo que has mencionado anteriormente, lo de cambiar tu forma de trabajar y demás. ¿Ahora mismo cómo es tu proceso creativo?

    Es que todo depende. Muchas veces tengo música hecha ahí, por tiempo… Tengo una carpeta con ideas que he empezado ya. Muchas de ellas son melodías. Si estoy con alguien, muchas veces ponemos una melodía que no tiene baterías ni nada y, a raíz del loop, se empieza a componer la canción. Empezamos con un tarareo, luego hacemos la letra, le pongo las baterías… Por ejemplo, en “EL CLúB”, con Bad Bunny, es ese tema, en la parte antes de que empiece el house, le envié esa melodía. Les mandé mi idea y, a partir de eso, se hizo la canción.

    ¡Qué pasada!

    Y así en un montón de proyectos más. Sobre todo, me ocurre cuando me junto con compositores americanos. Si me junto con ellos, muchas veces tengo el ritmo completo, pero otras veces pongo el ritmo sin las baterías, porque muchos compositores se sienten más libres a la hora de escribir o cantar cuando no hay baterías. No sé, a mí me da igual, la verdad, y muchas veces prefiero hacer un ritmo completo porque, cuando tengo las melodías solo, siempre siento que le falta algo. Pero a la hora de crear con otra gente que escribe y eso, les gusta sin baterías.

    Hay una cosa interesante sobre esto que hablas de los drums que, si no recuerdo mal, comenté en el episodio con Allan Parrish.

    Me suena.

    Si no me equivoco, cuando se hace drumless hay veces que con el loop en sí se siente vacío y el productor siente que ha de aportar algo, teniendo así necesidad de transmitir a la hora de hacer un ritmo. Para ti, ¿qué es lo que hace que una base transmita algo?

    Lo que sientas. Es como cuando ves una película. ¿Qué es lo que te transmite una película? Depende de la película, ¿no? No sé, hay un feeling. Quizás es una pequeña melodía, el tono o un acorde. Pueden ser muchas cosas, pero al final es lo que te transmita. No es una cosa en concreto, es un feeling.

    A mí me pasa que ciertas melodías me transmiten mucho más que otras. Por ejemplo, ahora mismo estoy a tope con los rage beats, los ritmos de F1LTHY, Ojivolta y demás, que me llenan mucho. Aunque es lo que dices, cada ritmo es un mundo.

    Es que, por ejemplo, qué se yo, la música de Playboi Carti, los ritmos que él usa, te transmiten una cosa que quizás no te transmite un ritmo de Griselda. No es que te transmita más o menos, es que te transmiten cosas diferentes. Playboi Carti es más para liarla, ¿sabes lo que te digo? Para saltar y romper cosas, no sé (risas). Y lo otro, te mete en otro mood. Muchas veces es eso, depende de qué estés buscando en ese momento. Y da igual la música. A mí me gusta Playboi Carti igual que mucha otra gente, pero cuando quiero escuchar letras, no escucho a Carti. Si quiero escuchar una letra, me pongo J. Cole. Y me transmiten los dos, y me gustan los dos. Que, por cierto, J. Cole para mí, rapeando hay poca gente… Yo sé que ahora está el debate entre Kendrick, Drake y que J. Cole se quitó cuando pasó todo, pero ese hombre rapeando es un animal.

    Yo he visto mucha crítica en Twitter a J. Cole, tanto por letras y demás.

    Bueno, Twitter es que es un submundo (risas).

    Es una bola maligna (risas).

    Se supone que Internet es una extensión del mundo real, ¿no? Pero que va. Hay opiniones que solo están en Twitter. Para la gente de Twitter, J. Cole es horrendo, pero tu vas por ahí y llena estadios, ¿sabes lo que te digo? (Risas).

    He tenido debates extensos con mis colegas sobre que si Kendrick o Drake y bueno, al principio estaba muy en contra de Drake. Luego admití que quizás me equivoqué (risas).

    Aquí no puedes decir eso muy fuerte.

    ¿Les mola Drake allí?

    Lo digo porque estoy en el estudio con Don Mills, un productor de Toronto del corillo suyo. Pero el no sabe español, eh (risas).

    Bueno, sobre Twitter vamos a hablar ahora, pues yo creo que es una plataforma que afecta bastante a los artistas, sobre todo a los productores.

    ¿Por qué crees eso?

    Bueno, si te soy sincero yo estoy cronically online y, la verdad es que, la mayoría de opiniones musicales, o cualquier contenido relacionado con la música, se difunde por Twitter. La gran mayoría de veces no se menciona al productor, quedando en segundo plano. ¿Cómo sientes que, a la hora de hablar de música, el productor muchas veces tome un papel secundario?

    Creo que eso ya cambió. También depende del algoritmo de cada uno. Depende de la gente que tu sigas, consumirás determinado contenido. La gente que yo sigo o consumo habla mucho de la figura del productor y demás. En España quizás no se ve tan así, pero todo depende de quienes son los que están comentando. Sigo a mucha gente que le da mucha importancia al productor, pero también te digo: el algoritmo es muy engañoso. En Twitter, me he dado cuenta que, sobre todo en España, parece que se ha roto el algoritmo y aparecen un montón de opiniones fascistas. El que salgan muchos tweets hablando de eso, no quiere decir que todo el mundo sea fascista. Que Fulano y Mengano estén hablando de determinada cosa, no quiere decir que todo el mundo opine igual, ¿me entiendes? No sé, Twitter siempre ha sido así un poco, pero ahora está peor.

    Estoy muy de acuerdo con lo del algoritmo, que no refleja mucho lo que es la realidad. A la hora de descubrir artistas o nuevos ritmos, creo que ocurre lo mismo, que los algoritmos no ayudan absolutamente nada. ¿Crees que la gente está más abierta a descubrir nuevos sonidos y artistas o va a la par con el algoritmo?

    Hay tanta demanda que muchas veces es difícil enterarte de algunas cosas. A la misma vez, la ironía es que puedes descubrir más cosas. Aunque muchas veces, también es el interés. Si escucho una canción que salió, no conocía al artista o conocía al artista, pero quiero saber quién produjo ese tema, me meto en los créditos, pero eso está en uno. Yo porque tengo esa inquietud, pero hay gente que escucha música por escucharla. No puedo querer que un random que va a comprar pan a la panadería se meta en los créditos, eso está en cada uno de nosotros. Hay tanta música que quizás es difícil que te llegue tal cosa, pero, por ejemplo, yo soy una persona que siempre le ha gustado descubrir cosas nuevas. Obviamente no puedo escucharlo todo, pero descubro mucha gente gracias a vídeos random que me aparecen en reels, TikTok o qué sé yo. Y voy, lo busco y demás. Muchas veces es eso, la inquietud que tiene uno, ¿sabes?

    Sí, totalmente.

    A veces, se nombran a los cuatro o cinco de siempre y, ante la falta de interés, se pasa a otra cosa.

    Sobre todo, eso que dices. Muchas veces la gente no se para a indagar sobre la variedad de artistas o productores que hay.

    No lo digo ni por mí, lo digo por la inquietud y la necesidad de querer saber. Yo la tengo y mucha gente a la que le gusta la música también la tiene. Si no tienes interés, nunca te vas a enterar de lo que está pasando.

    Claro, y más cuando hay muchísimos productores haciendo cosas guapísimas tanto nacional como internacionalmente. Ya que hablamos de esto, dime cinco productores a los que les tengamos que echar el ojo.

    Yo he hecho algunas cositas con TyMaz, ¿sabes quién es? Él tiene cositas buenas. Es que trabajo muchísimo con americanos, pero él es uno de los pocos con los que trabajo así de allí. Pero hay un montón, que me perdonen ahora. A esto de todo, es que hay muchos loopmakers que le están dando durísimo. De clásicos, por ejemplo, siempre ha habido gente haciendo muy buena producción, como Griffi. Era un adelantado a su época. Ahora no sé que está haciendo, pero él hacía un sonido fresco para la época. Hay otros que tampoco son tan conocidos, por ejemplo, Johnny Beethoven, un productor de allí de Málaga que le mete muy duro. Después, Blackthoven también es muy bueno, de Barcelona. Con SHB me llevo muy bien, es muy bueno. Hemos estado en el estudio juntos, en Madrid, en una sesión de estudio junto a Rels B y Blackthoven. Hemos hecho alguna cosilla juntos, pero todavía no tenemos una referencia en la calle juntos. De vez en cuando nos escribimos. Si subo una historia me comenta a lo mejor alguna mierda, o yo a él. Nos llevamos bien.

    Tienes muy buen rollo con mucha gente, eso es una maravilla.

    Es que yo hago lo mío. No envidio a ninguna de esta gente que está haciendo lo suyo, bendiciones para ellos. Yo me he hecho a mí mismo, he llegado a los sitios por mí mismo. Nadie me ha puesto en ningún lado. Estoy agradecido con todas las personas con las que he podido trabajar, todo ha sumado. Pero yo me lo he buscado, de igual manera que veo a cualquiera de esta gente buscándosela ellos mismos. Yo no envidio a nadie. Que sí, que en la industria hay mucha conveniencia y falsedad, pero la cosa es saber rodearte bien. Yo es que voy a lo mío.

    Sobre la falsedad y la conveniencia, en una industria donde la figura del artista suele pesar más que la del productor, ¿crees que se es menos considerado con el productor?

    Depende de como uno se proyecte, pero te tienes que revindicar el doble que una persona que solamente es cantante. Vamos a decir cantante, no artista, porque es lo que te digo, para mí somos artistas. El cantante se tiene que revindicar menos porque, en general, la gente ve al que canta como el protagonista. Esto depende de la carrera que quieras llevar. Hay productores a los que les gusta estar detrás y ya, sin ser la cara de nada. Simplemente trabajan para otra persona. Yo no trabajo para otra persona. Yo hago mi música y, a veces, dejo que mi música la use un artista, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Es como que ha dado la vuelta. En la música, y lo que es el hip hop y demás, el DJ era el artista, ¿me entiendes? Con el tiempo, se dio la vuelta, pero creo que ahora va a voltear de nuevo.

    ¿Crees que la figura del productor va a conseguir volver a tener el foco?

    Sí, claro. Hoy mismo vi que Southside estaba pinchando en Coachella. También tienes a Pharrell Williams, una figura que todo el mundo la conoce por ser productor y artista. Él hacía estribillos cantando, pero se hizo conocido por la producción. Eso fue lo que ayudó a que la gente lo viera como un super productor. Al final, la mayoría de súper productores han acabado cantando. Mira a Kanye, si no hubiera rapeado habría sido un súper productor, pero no sería Kanye West.

    Habría seguido produciendo para Jay-Z y poco más.

    ¿Te has visto el documental?

    Sí, es una pasada.

    Está increíble.

    Te abre mucho los ojos a la hora de ver a los productores. Ves como el productor toma un segundo plano y es despreciado, como si le dijeran “dedícate a hacer ritmos y no me toques los huevos”, ¿sabes? Precisamente por eso empezó esta sección, porque sentía que el papel del productor no debe se secundario. Sin productores, no hay música.

    Exacto, tú no te compras un disco en acapella, ¿verdad? Qué prefieres, ¿un disco instrumental o un disco de acapellas?

    Bueno, depende (risas).

    Claro, si las instrumentales son dos palos pues no (risas). Pero en general tu qué prefieres escuchar, ¿un ritmo o un acapella?

    Una instrumental. De hecho, ahora te preguntaré por tus discos más escuchados en lo que llevamos de año, pero uno de los discos que más he escuchado este año es “KAYTRAMINÉ” en instrumental. Los ritmos de KAYTRANADA son una locura.

    Antes te lo iba a nombrar, cuando me preguntaste por los productores, pero estaba buscando gente poco conocida. Para mí, KAYTRANADA es súper conocido y de mis productores favoritos.

    Mira, de los primeros vinilos que me compré fue el de “KAYTRAMINÉ”. Es de los discos que más me gustan. Es una pasada, todos los ritmos te transmiten una sensación de verano.

    Para mí, su mejor disco es “BUBBA”. Es un discazo. Hace tiempo que no lo escucho, pero ese disco yo lo he quemado.

    ¿Ahora mismo que es lo que más estás escuchando?

    Bueno, el disco de Bad Bunny me lo he escuchado de principio a fin, obviamente. También el disco de Larry June con 2 Chainz y The Alchemist. El disco de Drake y PARTYNEXTDOOR también, aunque no le estoy dando mucho ahora, pero lo escuché bastante cuando salió. Últimamente no he escuchado, como que… Mira, eso es algo en lo que estuve pensando el otro día: me hace falta un disco que me cambie la vida. Como cuando leíste el tweet de lo de Frank Ocean, me hace falta un disco así. Ahora estoy escuchando canciones sueltas, más que álbumes completos. El disco de Bad Bunny sí que lo he estado escuchando. Es nuevo y suena bastante fresco para lo que hay ahora en la industria. Pero también me da coraje: como metió salsa, ahora hay mucha gente que le vuela la cabeza escuchar salsa.

    A mí me parece una perrada. La salsa se hace desde hace años.

    La salsa es más vieja que…

    Más vieja que su madre. Pero es que la forma en la que se ha llevado en el disco es bestial. En sí las producciones son bestiales.

    La producción del disco es lo mejor del disco, sin quitarle mérito a él. El disco está muy bien producido.

    Si no me equivoco, tú solo metiste mano en “EL CLúB”. No sé si indirectamente has tocado algo en otro tema o similar.

    Dentro del disco yo solo tengo “EL CLúB”. Tengo más música con Bad Bunny, lo que pasa es que nunca ha salido.

    ¿Pero de hace mucho o recientemente?

    Bueno, eso no puedo… (risas) A ver, hablando claro, llevo mandándole música a él como tres años o por ahí. No me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, ¿me entiendes? Él lleva cogiéndome cosas tiempo, pero nunca salió. El año pasado fue que me pidieron los stems de “EL CLúB”. Yo sé que ha grabado más cosas con música mía, pero nunca salió. Dios quiera que algún día salga algo más.

    Ya ves, sería una pasada. No te voy a negar que fue con ese tema con el que te descubrí. Es un tema que me vuela la cabeza, la melodía del principio es super pegadiza. Después de ese tema, empecé a buscar más cosillas tuyas y encontré dos perfiles tuyos de SoundCloud.

    Mío solo tengo uno. Si hay otro por ahí, eso es feka.

    Uno de ellos recoge tus producciones y algunos remixes, pero en el otro me encontré algunas cosillas, como “La Calle Me Llama” de Syko y Ñengo, “Grew Up” de Jeezy o “Money Over Everything” de AR AB. Tienes muchísimos remixes. ¿Cómo se desarrolla en cabeza de un productor la idea de hacer remixes?

    Hay dos maneras para mí. En ese momento, era una manera de enseñar los ritmos sin que me pudiesen coger el ritmo y usarlo así, a lo loco, ¿me entiendes? Era una forma de enseñar la pista sin que me la cogieran. Les montaba un acapella que quedara bien y nada. Era una forma de enseñar trabajos míos. También era una forma de darle una vuelta a la canción. Quizás me gusta el tema, pero le puedo dar otra visión, ¿sabes? Se juntaban esas dos cosas: por un lado, enseñar ritmos míos y, por otro lado, quería darle un cambio de visión al tema. Si me gusta mucho un tema, no me gusta hacerle un remix porque, si tengo la canción original en mi mente, no… Es como que siento que me gusta el tema, pero me puede llegar a gustar más (risas).

    ¿Te ha ayudado el tema de los remixes a contactar con artistas y demás?

    Yo creo que sí. Por ejemplo, a Rauw lo conocí por SoundCloud, que yo ahí tenía muchos remixes. No sé, mucha gente lo primero que escuchó mío eran los remixes de SoundCloud. Nunca me lo había planteado así, pero creo que sí. Todo suma.

    Y tanto que todo suma en la música, tanto que te lleva a sitios como a Puma.

    ¿A Puma? ¿La marca Puma? ¿Qué pasó con Puma? Ahora no me acuerdo (risas).

    ¿Puede ser que tú hayas hecho la música de un anuncio de Puma?

    ¡Ah! Te lo juro, hay cosas que mi mente ya… (risas) Sí, fue una colaboración, para unos tenis creo. Eso fue hace 10 años o así. Le hice la música a un anuncio, pero para redes sociales o así. No salió en televisión ni nada del estilo.

    Hombre, pero una colaboración con una marca es (risas). Me pareció super curioso.

    De hecho, también hice música para una pasarela de moda. Yo no estaba allí, pero me acuerdo que puse la música. No me acuerdo dónde fue, si en Inglaterra o en Suiza, pero eso. Fue el primer pasito en el mundo de la moda. Me gusta mucho la moda, me gustaría meterme en algún momento en ese mundo.

    ¿Te gustaría meterte entonces en el mundo de la moda?

    Sí, como Pharrell y como Kanye. Esa es mi visión. Con lo que pueda y con lo que tengo, me gustaría meterme. Fui a la Fashion Week de París este febrero. No porque me invitaran ni nada, simplemente fui por mi cuenta. Fui pa’ el joseo, a ver cómo funciona aquello… Así he conseguido yo todas mis cosas, yendo por mi cuenta y demás. En verdad, hice par de contactos allí.

    ¿Qué marcas son las que más te gustan?

    Partiendo de la base que no me importa tanto la marca, si no la combinación y cómo se… O sea, que puede ser algo de marca y de alta costura que una camiseta normal y básica. De chaquetas, últimamente me gusta mucho Avirex, que es un clásico, es antigua. En París hice contacto con una persona que trabaja para la marca. No sé, me gusta mucho la ropa deportiva. De tenis me gusta mucho Nike, no es que me ponga a inventar mucho. También me gusta Timberland. Así de más alta costura, Louis Vuitton. Pero ya esa es como… (risas)

    Hombre, ya esa es más cara. Por lo menos para mí, vamos (risas)

    Es caro. También te digo una cosa: es una mierda. Es tela. Es ropa. Estás pagando la marca.

    Ya hombre, pero, aunque pagues la marca, los materiales no son lo mismo.

    Sí, en algunos casos sí. Pero con todo y con eso, la ropa pa’ mí no debería valer lo que vale. Yo que sé, es materialismo. Mira, yo vi un story de Skepta en la que decía que él tiene muchas cosas fake, que compraba muchas réplicas. Me quedé pillado, pero dije “por qué no”, ¿sabes? Yo no tengo réplicas. Si te gusta como se ve, pues te la compras. Si no te costó 3000 dólares, no es bueno. Pues no, no me voy a gastar 2000 dólares en un gorrito o en unos tenis, ¿estamos locos? A ver, si los tienes, pues bueno, que cada uno compre lo que quiera. No me gusta hablar de eso, pero yo no me compro muchas cosas caras. Tengo mi bolsito, mis tonterías…

    Hombre, cosas funcionales. Si te entiendo, si a mí me pasa igual.

    Tengo ropa cara y ropa barata. Es normal, hace tiempo no me la podía comprar. Pero bueno, no es que me guste una marca y tenga que vestirla de arriba abajo. Las camisetas básicas me las compro en Zara. Tengo ropa de todos lados. A veces me pongo cosas de colegas que tienen tiendas. Me dan ropa o se la compro, para apoyar y eso.

    Me gustaría hacer un símil relacionado con la música con eso que has dicho de Zara, que no te hace falta que sea de marca para que sea bueno. Hay plugins super sofisticados, qué se yo, el Omnisphere de su padre y su madre…

    Pirata. Yo lo tengo pirata (risas). Tengo muchos comprados. Pero la pregunta cuál es, ¿si son piratas o si los compro? (Risas).

    ¿Tú tienes plugins piratas? (Risas).

    Me da igual, no me patrocina ninguno. Tengo algunos comprados y otros piratas (risas).

    La cosa es, ¿puede un plugin más barato ofrecer cosas de mayor calidad que un plugin caro?

    No tiene por qué, pero yo he conseguido cosas gratis que merecen la pena. Obviamente hay cosas más complejas que gratis no son, porque también cuesta un dinero hacerlos. Pero yo he conseguido plugins por Internet que son buenos. Lo que me da coraje ahora es que casi todo es por suscripción. No sé ya a cuantas cosas estoy suscrito: que si la música, que si ver una peli, que si tal… Todo de suscripción.

    Te gastas una pasta nada más en suscripciones.

    Yo tengo Waves, que lo uso mucho para mezclar y tal, y ahora es de suscripción. Antes era comprando y to’ el tema, pero ahora, si te suscribes, tienes todo. Te sale más barato que comprarlos uno a uno. Te compras tres plugins y te cuesta lo mismo que la suscripción al año. Que yo a la suscripción le saco rendimiento, pero sí, tienes que estar todo el año pagando.

    Claro, tú lo amortizas.

    Si al final es mi trabajo. Es como el portátil, lo tuve que comprar porque es mi herramienta de trabajo.

    Te iba a preguntar, ¿cuál es el plugin que más utilizas?

    Bueno, los Waves, como te digo, siempre lo uso. Luego, instrumentos como tal, utilizo Arturia, que tiene infinidad de sintetizadores y tal. Omnisphere, que lo has mencionado antes, hace mucho que no lo uso. Mira, te voy a dar un tip: El Decimort 2 es algo que uso mucho para la mezcla, ya que tiene muchas funciones.

    Ya que hablas de tips, ¿qué consejo darías a alguien que está empezando a producir?

    Primero, sobre todo que no lo haga pensando que se va a hacer rico o famoso. Le tiene que gustar la música. Si le gusta la música de verdad, tiene que amarla. Yo vivo de la música desde hace relativamente poco. Llevo varios años viviendo de la música, pero llevo el triple perdiendo dinero por la música. Y que haga contactos. Si quieres vivir de verdad de esto, muévete. La primera vez que me fui de España, cuando crucé el charco, tenía guardado un dinerito de unas sesiones de DJ. No tenía mucho, pero cogí el portátil y me fui pa’ Puerto Rico. Me fui solo, con mi portátil y mi mochila, y me fui al Airbnb que te comenté. Eso fue en el primer viaje. Llevaba tiempo hablando con esta gente por Internet, pero yo no conocía a nadie en persona. Hablaba con ellos, en esta época concretamente con Rauw, y tiré pa’ adelante. Yo soy un chaval de barrio, me sé mover por ahí. Hice contactos y eso. Sin contactos no puedes hacer nada. Puedes ser el mejor en lo tuyo, pero si no te conoce nadie, no vas a llegar a ningún sitio. Ya no solo en la música, en la vida en general. La vida son contactos, sin contactos no llegas a ningún lado.

    Y contactos naturales, ¿no? No conexiones interesadas y demás.

    Yo siempre lo he hecho muy genuinamente, pero la gente va a querer usarte. Cuando cogen de ti lo que querían, van a otra cosa. Tú tienes que saber jugar al juego, eso es así. El mundo es así de frío. Sí, son relaciones genuinas y to’ lo que tú quieras, pero tú no puedes pensar que todo el mundo que se te acerca es de forma genuina. En el camino te vas a encontrar gente que prevalezca en el tiempo, pero también otra que no. La gente va y viene, y más en una industria donde hay mucho dinero. Esto no es una película de Disney. Al principio había gente que creía que eran mis amigos, pero luego la realidad es otra. Tampoco puedes ir pensando que todo el mundo es malo y te va a usar, pero no puedes quitarte porque piensas que te han usado o que te quieren usar. La vida es así: hay gente que van a ser tus amigos y otros que no. Tú tienes que tener claro quién tú eres. Que la música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox. Yo tengo amigos de la música con los que a veces no hago ni música, y a veces se nos olvida que hacemos música.

    “La música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox”.

    Saox sobre las amistades dentro de la industria.

    Eso es bonito, la creación de vínculos más allá de lo laboral.

    Hay gente que hace música como si fueran robots. Para mí no es eso. La música es una extensión de mí. Pa’ mí es personal. Si yo comparto música con alguien en el estudio, yo estoy compartiendo un trozo de mí. No soy un robot que hace música, como si fuera una inteligencia artificial. Yo estoy compartiendo una parte de mí con la otra persona. Para mí si es personal. Hay situaciones en la industria que te chocan, pero he aprendido con el tiempo que no to’ el mundo es así. Hay que intentar mantenerse sólido y saber que hay gente que te va a usar, gente que no y que hoy estamos aquí y mañana en otra cosa.

    Me gustaría comentar una cosita que has mencionado, sobre la inteligencia artificial. El debate sobre el uso de la IA en la música está super vivo. Véase Kanye, que utiliza la IA en absolutamente todo, hasta para lo que no debe utilizarla.

    ¿Pa’ qué la ha usado? ¿Unas voces de alguien o algo?

    Sí. Por ejemplo, otro artista hacía versos de referencia y luego se pasaban por una IA de la voz de Kanye.

    Mira, para mí Kanye es el GOAT. A veces retwitteo cosas de él y todo, pero ya llega un punto en el que no sé en qué parte de la película está, ¿sabes lo que te digo? Ya no me lo tomo en serio.

    También hay otros que la utilizan inteligentemente. Por ejemplo, JPEGMAFIA utiliza una parte del estribillo de “Turn On The Lights” de Future como sample en “either on or off the drugs”, sin que suene como si fuera Future. La cosa es, ¿cómo ves el uso de la IA en la música?

    Si lo haces de una manera creativa, yo lo veo bien. Lo que pasa es que claro, hay un punto en el que no hay filtro. Yo por ejemplo lo he usado. En el tema de “Big Moves”, con Miky Woodz, yo cogí y sampleé lo de Kanye en la gala de los Grammy’s, lo de “to’ el mundo está esperando que actúe de manera loca”, ¿sabes? Lo de “qué hubiera pasado si no hubiera ganado, supongo que nunca lo sabremos”. Yo cogí ese audio y lo puse en el tema, pero como era la voz de Kanye, en RIMAS me dijeron que tenía que tomar permiso de Kanye. Lo pasé por una IA y lo puse. Yo tenía montado todo ya antes de que escuchara la pista por primera vez. Le enseñé la pista a Miky Woodz, hicimos el tema y pusieron pegas con lo de la introducción. Y bueno, hice eso. Eso se puede usar, ¿me entiendes? No es que yo samplee una canción, es un vídeo de Kanye hablando. Legalmente se puede hacer.

    Ostia, qué pasada, tío.

    Esas son las cosas que me gustan. Yo sé que a la gente que le gusta la música, les gusta saber esas cosas. En mi música hay un montón de cosas así. Estas son las cosas guapas de la música.

    Mira, si utilizas la IA de forma creativa e inteligente, me flipa. Es que aprovechas bien una herramienta muy útil.

    Ocurre como con el autotune. Es una inteligencia artificial, el ordenador te está corrigiendo algo. Cuando salió, era la polémica. La IA está a otros niveles. Te coge una foto tuya y te crea hasta videos tuyos hablando. Musicalmente hablando, se pueden hacer cosas interesantes, pero nunca va a conseguir el feeling humano.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Virtual Flavor, el productor del anterior capítulo, te pregunta: ¿qué prefieres, hacer un beat en el estudio o en casa?

    Te respondo de manera simple: en mi casa. A ver, ahora estoy en un estudio, pero porque estoy viviendo aquí, ¿me entiendes? Entonces es lo mismo (risas). Pero sí, antes de irme a un estudio como tal, prefiero en mi casa, cómodo y to’ tirao’.

    A mi para estudiar me suele ocurrir lo mismo, prefiero mi casa. Aun así, sé de mucha gente que en casa se distrae mucho, como tienes mil y pico estímulos.

    Es que claro, es una pregunta sencilla, pero la contestación puede tener muchas cosas. También me gusta salir del entorno, es lo que tú dices. En tu casa te distraes más y tienes más estímulos externos. En un estudio te distraes menos, vas a lo que vas. Pero, por comodidad, prefiero mi casa.

    Bueno Saox, últimas dos preguntas. La primera: ¿qué es para ti la música?

    Lo que me salvó la vida. Y una extensión de mí mismo, como te dije antes. No es que tenga un personaje y tal, lo que tú ves mío por ahí, soy yo.

    Y la siguiente: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Realmente, te he contestado a esa con la primera. Mi música es mi música porque es una extensión de mí mismo, sin caretas ni nada. Soy yo, no es que esté intentando ser otra persona. Si te pones a mirar mi catálogo, por ejemplo, las canciones que tengo de reggaetón, que son pocas, son una extensión de mí mismo. Las he hecho porque he ido a Puerto Rico. Toda la música que tengo depende del contexto en el que me he encontrado. Mis instrumentales reflejan mucho el sitio en el que estoy. La música que he hecho con artistas de Puerto Rico, la he hecho en Puerto Rico. Cuando escucho la música que he hecho en Toronto, me lleva allí. Es como un viaje.

    Cuando no conoces a un productor, quizás es difícil ver este tipo de detalles, pero, cuando te das cuenta de estas cosas, te vuela la cabeza. Empatizas mucho más con la música de ese artista.

    Mira, yo tengo una camarita con la que grabo un montón de cosas de donde voy y eso. Estoy documentando un montón de cosas mías para, el día de mañana, subir un documentalito. Como Kanye (risas). Esa fue la visión, yo tenía eso en mi mente. Tenía cosas grabadas y, después de ver el documental, me di cuenta que estaba en lo correcto. Tengo un montón de cosas grabadas y me gustaría hacer un documental, aunque sean 20 minutos, no hace falta que sean varios capítulos en Netflix. También tengo cosas de un disco en el que estoy trabajando.

    ¿Sí o qué? ¡Qué pasada!

    No me gusta anunciar las cosas así, pero que se joda (risas). Llevo tiempo haciendo un disco. He tenido que rehacerlo varias veces. Ya en la época de “Olvidemos” tenía la visión de hacer un disco de productor. El día de mañana, cuando ya no esté aquí, lo que queda mío es lo que yo he hecho. No quiero quedar en un “he producido para tal o cual”. Si Dios quiere, este año quiero sacar una referencia mía. No sé si un EP o un disco, depende de lo que dure, pero ya tengo muchas cosas del disco.

    Ponle un porcentaje, ¿en qué etapa está?

    80 u 85 por ciento.

    Está al caer, eh.

    Sí, pero ya sabes, es complicado. Cuando es un proyecto de productor, es más complicado. Tengo música de hace mucho tiempo que la gente no ha escuchado, pero suena como ahora. Hay música nueva, pero hay temas que tienen varios años. Debería de salir este año, creo que es el momento. El disco no es de reggaetón, es un mix de mi catálogo. Tiene cosas tanto en inglés como en español. Va a salir este año, no sé si pronto, pero va a salir este año.