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  • El Viaje de Çantamarta por «La Esquina + Violenta»

    El Viaje de Çantamarta por «La Esquina + Violenta»

    Después de un 2025 sensacionalmente universal, acercándose a cada rincón del mundo y del corazón mediante el EP colaborativo «nomeolvides», y una aparición estelar en «Coisas Naturais» de Marina Sena, uno de los discos de pop más interesantes de dicho año, Çantamarta regresa a «la esquina + violenta», un sofómoro disco de estudio que perfecciona la dualidad característica de su música, explorando la multiculturalidad a través del sonido y dejando claro que la forma más real de ser fiel a la representación de una tierra, es la observación del todo. Por ello, como no podía ser de otra manera, nos encontramos, unos días después de su lanzamiento, en un restaurante latino de Madrid, para adentrarnos en todo su imaginario mientras compartimos un buen juguito de guanábana.

    Fotografía de Çantamarta y Javi en el Restaurante Ayawaskha (@jorge_the_curious)

    Javi: ¡Hola, Luislo, Benito y Omar! Primero que nada, siempre me gusta comenzar poniendo en contexto y sobre todo conociendo, un poco, la situación en la que os encontráis actualmente. Y más aún, siendo ahora un momento en el que acabáis de lanzar un nuevo proyecto de larga duración, suceso que siempre es cambiavidas en cualquier carrera, lleves cuantos lleves. Así que, empiezo queriendo conocer: ¿Qué tal estáis? ¿Cómo está yendo todo en esta nueva etapa? Tanto en lo profesional como en el ámbito personal.

    Luislo: Estamos viviendo una etapa muy bonita porque, creativamente, nos estamos gozando mucho el poder crear con ritmos un poco más vertiginosos. Çantamarta, como naturaleza de proyecto, siempre fue más de ser más calmado. Siempre hemos sido más de pensar mucho las vainas. Hasta cierto punto hemos tenido que ir desarrollando una seguridad, en nosotros mismos, de saber cuando una canción está bien y no hay que seguir metiéndole vainas o quitándole vainas. Con este disco nos lo hemos gozado y aunque la industria tiene ese ritmo vertiginoso y fastidioso en el que todo el mundo está sacando vainas todo el tiempo, sentimos que, en el momento de la carrera en que estamos, decidir seguir este camino no podría venir mejor. Porque nos agarra a full en la dinámica de querer hacerlo. Y eso está chévere.

    Benito: Yo diría que, a nivel personal, también creo que estamos en un punto, como contaba Luis, en el que esa seguridad se ha trasladado mucho a la música. Sobre todo en esa crudeza con la que se han acercado algunas voces y luego también, por ejemplo, en la representación de sustratos más agresivos o electrónicos. Considero que ha sido la primera vez que hemos encontrado el balance perfecto entre la electrónica con los momentos de menos energía, lo cual, normalmente, es complicado. Ha sido la primera vez que estamos muy seguros de que el equilibrio, la selección de temas y la estética era el camino indicado para este momento. 

    Omar: Bueno, y también decir que después de un proceso así, cansados estamos también un poquito (risas). Estamos ahí medio recuperando, pero igualmente esto no termina aquí. Ahora estamos preparando todo lo relacionado con el live y estamos muy ilusionados también con eso.

    Javi: Me alegro mucho por este magnífico comienzo de etapa, que como hemos puntualizado, es solo el comienzo. Mucha gente tiende a pensar que cuando un proyecto está fuera ya ha terminado todo respecto a él, pero lo cierto, es que aún le queda mucha vida a raíz de otros ámbitos como el directo. En vuestro caso, esta es la tercera vez que os encontráis en una posición como esta, viniendo de un primer LP titulado “PASARELA”, que consolidaba una identidad que lograba demostrar a la perfección el beneficio cultural del mestizaje a través de su sonido vibrante y animado, a la vez que criticaba, paradójicamente, con crudeza, las dificultades de vida que se presentan a las personas migrantes, y de un posterior EP, “nomeolvides” más centrado en la vulnerabilidad emocional del desamor que expandía vuestro universo gracias a un espacio más colaborativo. Ahora,  ha llegado “la esquina + violenta”, vuestro segundo LP y mi pregunta es: ¿Cómo describiriaís vosotros este nuevo proyecto? 

    Omar: Es más directo y más confrontativo. Diría que, tanto en “PASARELA” como en “nomeolvides”, el discurso era más poético. Todas las realidades que abordamos en “la esquina + violenta” también estaban presentes en estos proyectos, pero, podríamos decir que iban adornadas con otra vestimenta. Aquí están totalmente desnudas y se presentan como son. Intentamos generar también, un poquito, que te sienten mal algunas cosas. Un poquito de inconformidad. Eso es, en resumen, “la esquina + violenta”. Ese mensaje más crudo y más directo, sin tanta poesía.

    Javi: Y, en cuánto a esta naturaleza del proyecto, ¿cuál diríais que es el pilar que más ha motivado su creación? 

    Benito: Enganchando un poco con lo que comentábamos antes, diría que “la esquina + violenta” se ha convertido en el conjunto de bandas sonoras del momento que estamos viviendo ahora mismo. Un momento en el que necesitamos un mensaje de ánimo y carga de energía. El proyecto está muy definido por el punto de reunión que queremos hacer con la gente que está siguiendo el proyecto en esta época, porque se plantean temas que están a día de hoy y, aparte, se exploran y mezclan sonoridades que creemos que van a ser la tendencia de lo que se va a empezar a mover en la música.

    Luislo: Totalmente. Eso y el hecho de que estamos encontrándonos muy seguido a nosotros mismos en el estudio, que eso es bonito también. Y, haberlo hecho a raíz de estar siempre jugando. Diría que el pilar también ha sido ese: jugar. Disfrutar de esta etapa y de explorar sonidos que nos gustan, pero sin miedo. Volvemos a lo de antes: el tema de la seguridad.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Hablando de la seguridad y confianza en uno mismo y en el proyecto propio, es importante recalcar que, como acabamos de mencionar, “la esquina + violenta” es vuestro álbum sofomoro, es decir, el segundo de vuestra carrera. Y cuando este momento llega, ciertas inseguridades nuevas, que antes no estaban, pueden hacerse presentes: ¿Alguna vez, mientras comenzaba el proceso creativo, habéis sentido ese miedo de no estar a la altura de la expectativa? Pero no hablando del público, que al final a la hora de crear es lo que menos te debe afectar, sino de vosotros. De decir: “Buah, nos encantó como quedó el primero. Ahora, ¿cómo igualamos o incluso superamos el nivel?”

    Luislo: Si, todo el tiempo. Se está así todo el tiempo.

    Benito: Igualmente, creo que se ha dado la casualidad de que, justamente, en este álbum, hay varios temas en los que, lo que suena en la versión final, es la primera toma que se grabó. Entonces, si que es verdad que existe ese momento de runrún en el que estás pensando que el proyecto vaya en la dirección correcta, cuando todavía no ha tomado forma, pero en lo que respecta a la ejecución, en muchas canciones, por ejemplo, “tictac” o “todo lo que toco se hace oro”, las tomas de percusión y de voces son las que grabamos en el primer momento que compusimos el tema. Entonces, me parece que toda esa confusión que suele haber, cuando te enfrentas a sacar un proyecto, la hemos compensado mucho y de forma muy concisa dándonos cuenta de que las tomas que finalmente funcionaban eran las que tenían más energía y más vibra, que solían ser las primeras por su naturalidad.

    Omar: Pero sí, continuamente estás pensando en eso. Ya lo decía el tío Ben en su momento: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Y cada vez que te enfrentas a un nuevo proyecto, te enfrentas desde una nueva perspectiva, porque ya tienes mucho bagaje atrás. Çantamarta no es un proyecto que empezó ayer, aunque sí que es relativamente nuevo para mucha gente. Al tener un recorrido que nos respalda, existe esa responsabilidad con tus oyentes. Y de igual manera, uno también quiere generar nuevos oyentes, llegar a más gente y que el mensaje esté presente y se hable. Y toda esa responsabilidad está ahí. Aparte somos artistas así que somos personas muy sensibles. Convivimos siempre con el impostor, ahí dentro de uno mismo. Entonces hay que ir lidiando con ello. Es parte del proceso.

    Javi: Totalmente de acuerdo. Al final, cuando tienes entre manos un proyecto, es muy fácil sobrepensar hasta el más mínimo detalle, así que es muy positivo saber donde encontrar esa chispa que te ayuda a encontrar el equilibrio deseado entre lo que es necesario y lo que es pasarse. Hablando de lograr estabilizar la balanza y adentrándonos más en este nuevo proyecto, de igual forma que ocurría en “PASARELA”, cabe destacar que este logra dar un altavoz a temas duros, que quizás no son tan habituales en la música que escuchamos en el día a día, haciéndolos accesibles al no perder la belleza y la esperanza. Una práctica que no es tarea fácil. ¿Cuál diríais que es la clave para lograr esta equilibrada dualidad sin perderse?

    Omar: El sentido común y el pensamiento crítico. Hemos tenido muchas conversaciones con respecto a este tema. Últimamente está más escaso que nunca. A mucha gente no le gusta pensar. No tienen opiniones propias y se van a TikTok para ver que opina otro respecto a un tema en concreto. Que está bien, pero uno tiene que ir desarrollando su propio pensamiento crítico también. Ahí es donde se establece un equilibrio.

    Luislo: Otra opción podría ser, para complementar un poco lo que has comentado sobre esto, es mirar de frente a la contradicción cuando se habla de comunidades como el Caribe o Andalucía. Estas son comunidades que, históricamente, han estado vinculadas a cierto tipo de periferia, pero que, a su vez, son muy influyentes. No podemos hablar de la marca personal de España si no miramos de frente a lo que ocurre en Andalucía, y, cuando se habla de América Latina, se establece un gran enfoque sobre el Caribe, al igual que se habla de los Andes, por ejemplo. Pero son tierras complejas. Son tierras con muchas desigualdades, son tierras difíciles. Y no todas las historias que suceden ahí son positivas. ¿Qué ocurre aquí en esta vuelta entonces? Que nosotros lo que queríamos era mirar de frente a esa contradicción. Somos tierras bellísimas, pero donde hay mucha gente mala también. Y donde las oportunidades muchas veces son escasas. No siempre, pero lo pueden llegar a ser. Nosotros nacemos en una lotería donde a ti te falta una vaina y al que tienes en frente le sobra, y donde a ti te sobra otra vaina y al que tienes en frente le falta.  Y hacer música a partir de eso es un trabajo de observación muy bonito. Cuando observas, ves lo feo y ves lo bonito y buscas la manera de que estén presentes a partes iguales, porque si no, estás mintiendo.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Por esa parte, esta capacidad es digna de mención, ya que poca gente sabe realizar esa observación y escenificarla dentro su música como lo hacéis vosotros. De igual forma, otro aspecto muy aclamado, que caracteriza en gran medida al disco, y que lo ha hecho en buena parte vuestra música, es la fusión sonora entre costumbrismo y tradición con la vanguardia de la música más actual. Una premisa que, de hecho, en la última década, está más candente que nunca en todo tipo de proyectos, tanto dentro del mainstream como en lo más nicho, y abarcando todo tipo de culturas que despiertan nuestro interés. Pero hace años, como puede ser a comienzos de los 2000’s esto no era lo más común, sino que el foco de creación de estéticas y conceptos para atraer a la gente joven estaba más enfocado en visiones de futuro más que en el estudio del pasado. ¿Por qué creéis que ha regresado este nuevo despertar de la pasión por la cultura tradicional en nuestra generación?

    Benito: Me ha gustado mucho lo que has comentado de que en los 2000’s había una inspiración más futurista que ya no está tan presente. Yo siento, que, ahora, lo que estamos tratando es buscar recomponer la ausencia de ciertas identidades. Esa es la palabra clave para responder esta temática. Para mí, la nostalgia es la manera más fácil de acercarte al corazoncito de alguien respecto a cualquier tema. En concreto, si se refiere a la identidad de un hogar. Y en los últimos años, han ocurrido ciertas situaciones que han promovido que haya muchos movimientos sociales de diáspora y desplazamiento, lo cual ha desembocado en una búsqueda de la identidad o de lo que te recuerda nostálgicamente a tu hogar a través de la música y ciertos tipos de sonoridades. En los años 2000, había unas necesidades en las que la innovación por lo sintético y electrónico se apremiaba. Pero ahora, lo que estamos buscando es grabar una guitarra para distorsionarla y que suene sintética. Siento que en ese proceso, hemos ido encontrando el equilibrio. Estamos en un momento en el que hay gente que puede escuchar un tema que sea muy electrónico pero que tenga, a lo mejor, unas trompetas acústicas grabadas. Y, creo que la identidad es lo que ayuda a ir equilibrando eso.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Para mí, esa posibilidad de combinación entre innovación y tradición es lo más interesante y lo que más juego da a la hora de crear en la música actual. En este disco, también podemos encontrar una especie de combinación entre vuestros anteriores proyectos en tema colaboraciones, encontrándose en un punto medio entre “PASARELA”, que como buena carta de presentación, empleaba todo su foco en lo personal y “nomeolvides” que funcionaba de modo más unitario y universal. “la esquina + violenta” cuenta con apariciones estelares, selectas y variadas de Betsayda Machado aportando un sonido más tradicional, Lil Supa y Willie DeVille dando un toque de Hip Hop moderno y Caleb Calloway apoyando en producción. ¿Cómo se seleccionaron estas colaboraciones para que formaran parte del proyecto?

    Luislo: Fueron fluyendo, en realidad. Más que seleccionarse, surgieron un poco sobre la marcha. Y esto es algo muy bonito. Cuando se idearon, las buscamos. Como en el caso de Supa y Willie, por ejemplo. Esa canción, “todo lo que toco se hace oro”, tenía una energía que pedía que contase con un rapero, pero no un rapero cualquiera para el proyecto de Çantamarta. Con esto, no digo que no haya otros raperos que tengan la calidad, sino que tenía que ser un rapero que tuviese una cercanía al proyecto de alguna forma u otra. Willie y Supa son prácticamente mentores nuestros.

    Willie concretamente ha sido el padrino musical de Çantamarta y Supa, de manera directa o indirecta, es una inspiración constante desde el día uno y, también, un apoyo que tenemos desde que trabajamos con él, por primera vez, hace ya más de unos tres años y que nos abrió unas puertas enormes. Entonces buscábamos que ellos estuviesen presentes en el disco por lo que sabíamos que iban a sumar. Te ofrece una legitimidad muy especial cuando en una canción como esta, donde no hay ni siquiera boom bap, ellos logran, no solo sumarle calidad y prestancia, sino también situarte como un proyecto donde nombres como ellos pueden entrar y jugar.

    Luislo: Lo mismo ocurre con Betsayda y lo mismo ocurre con el hermano Caleb Calloway. Él es uno de los nombres más importantes del reggaeton y del trap en Puerto Rico, pero en este tema, lo que él celebraba y lo que le hacía sentir parte del tema con orgullo, era el conectar directamente con su herencia afrocaribeña. Que siendo una persona afrocaribeña, no había tenido tantas canciones donde esa raíz se presenta tan directa. Ese tipo de actitudes son las que hacen que, cuando un nombre como ellos venga al proyecto, lo sumemos.

    Luislo: Igual con  todos los que han producido. Está José Castillo de Bomba Estéreo en “procesión”, Noize, que es un capo del reggaetón en Puerto Rico… Y ya ni hablar de todos los músicos maravillosos que tenemos de Venezuela, Cuba, Colombia, España… Eso es muy bonito.

    Javi: Hablando un poco más de colaboraciones con otros artistas, contáis con un amplio y llamativo historial a lo largo de vuestra carrera. Artistas latinos como Irepelusa y Big Soto, aquí en España, por ejemplo, Antony Z y, por supuesto, rusowsky… Pero yo hoy quería centrarme en la que más me llamó la atención, ya que es una artista que, quizás aquí no se la conoce demasiado, pero lanzó “Cosas Naturais”, uno de los discos pop más interesantes del año pasado, en el que os encontráis como una de las pocas colaboraciones. Estoy hablando de Marina Sena, artista brasileña, que posteriormente también apareció en “nomeolvides”. ¿Cómo surge esta conexión con ella? Tanto en relación a cómo descubristeis su música como a cómo salió la idea de colaborar juntos.

    Omar: Lo bonito en este caso es que fue una conexión súper natural. Nos conocimos a través de redes y nos empezamos a hacer amiguitos allá por el 2020. Ella aún tocaba con “A Outra Banda Da Lua”, que era como el proyecto anterior que tenía antes de su carrera en solitario, y nosotros estábamos arrancando. Conoció Lluvia, que, por alguna razón, pegó en el algoritmo de Brasil, llegó a ella y, a partir de ahí, comenzamos a escribirnos.

    Omar: Ahora le ha llegado el momento estrellato, porque hay que reconocer que es Top 5 artistas de Brasil actualmente, y tenemos la suerte de que siempre nos tenga presente y de poder haber entablado, con ella y su entorno, una relación de amistad que ya trasciende a lo profesional y al hacer música. Tenemos muchas “saudades” de volver de vuelta.

    Javi: Es que la música es una cosa loquísima. Igual sacas una canción que no está teniendo demasiado éxito en tu país, y de repente, por algún motivo, de algoritmo o lo que sea, se hace super viral en la otra punta del mundo y expandes todo un nuevo horizonte de público al que les fascina y que conectas un montón con lo que haces.

    Luislo: ¡Totalmente! Y puedes terminar como nos pasó: yendo a Brasil a tocar frente a 10.000 personas en Sao Paulo y la gente cantando la letra en castellano contigo. Nosotros nos hemos enamorado de Brasil. El disco de “la esquina + violenta” tiene muchas referencias a Brasil, porque Marina y su gente nos trataron como familia cuando estuvimos. Hasta el punto de que nosotros, incluso, estamos hablando portugués ahora mismo. Y eso, es por ella y es muy bonito.

    Javi: Aprovechando que estamos usando este espacio para recomendar la música de Marina, llega mi parte favorita de toda charla con cualquier persona que conozco. Y es, preguntas por influencias y recomendaciones. Primero, preguntar: ¿Qué diríais que ha influido en mayor medida la creación del disco? Tanto en lo musical como en cualquier otro aspecto que os motive a crear. 

    Luislo: Como digo, Marina Sena tiene que estar por ahí, obviamente. “Coisas Naturais” es un disco que, sin lugar a dudas, nos influyó mucho. Si te vacilas el disco, no es un disco tan largo y es un disco que desde el primer tema te va engatusando y te va embrujando. Tiene un inicio lento, en el buen sentido de la palabra y, desde ahí, va sumando elementos y sumando elementos… Y eso, nos gusta mucho.

    Luislo: Luego, a modo personal, hay discos que me han influenciado mucho en mi vida, como por ejemplo, “Buscando América” de Rubén Blades. Mucha gente habla de otras obras de él,  pero a mí en concreto esta me parece su obra maestra.

    Luislo: Pero para “la esquina + violenta”, a mí me influyó mucho el último disco que sacó Clipse. De hecho, hay ciertas cosas que ellos hicieron en ese disco que de alguna forma u otra, luego están presentes en lo que hicimos nosotros. A nivel de concepto, de cómo contar ciertas historias… Fue bonito conectar con el hip hop nuevamente, sobre todo el hip hop gringo y fue gracias a ellos. Ese disco me influyó mucho a nivel de escritura.

    Omar: Luego, a nivel de géneros, estábamos escuchando mucho “bouyon”, que es un género de la zona anglo y francesa del Caribe, de Dominica. Estábamos escuchando mucho también música del Magreb. El hermano Ino Casablanca también fue gran referencia. De hecho, nos encantaría poder llegar a colaborar en algún momento con él. Pensamos que puede surgir una conexión muy genuina y algo muy rico a nivel musical. También estábamos escuchando cositas de electrónica y se ven referenciadas dentro del disco.

    Benito: A mí, en concreto, me pasa, que supongo que también os pasará a vosotros, que hay ciertos álbumes que, aunque sean antiguos, me gusta retomarlos. En concreto el “About Time” de Sabrina Claudio. Ese disco nos dejó enamorados en su momento y nos parece como que tiene ese balance muy bonito entre lo más orgánico y el cambio, y es una escucha que te lleva por un viaje. Y para la creación de “si te hace falta alguien, soy yo” lo usamos de referencia. En ese picoteo de R&B, nos hemos intentado acercar un poquito más a referencias de muchos sustratos melosos pero combinados con la electrónica.

    Luislo: Saqué una vuelta graciosa. Y es que, la gente, cuando habla de los géneros que fusionamos, siempre dice que nosotros somos un grupo que mezcla el R&B. Y nosotros, en realidad, no teníamos ningún R&B (risas). Fue en este disco, 6 años después, que hemos hecho un mayor acercamiento al R&B con dos canciones: “si te hace falta alguien, soy yo” y “todo lo que toco se hace oro”. Entonces es muy chévere que nos hemos acercado un poquito a esa estética gringa que nos gustaba mucho y la disfrutábamos, pero que no habíamos implementado en nuestra música hasta este disco. Ese disco de Sabrina Claudio ha estado en nuestras conversaciones desde que nos conocemos y es, en él, donde tú podrías decir: “¡Ah, mira! Veo la influencia”.

    Javi: Siempre digo que esta parte es la que más disfruto de toda charla porque lo que más me gusta en el mundo es constantemente descubrir artistas nuevos que no conocía. Y para mí, no hay mejor forma que conocer los nombres de esos artistas que inspiran el arte de otros artistas. Por ello, en cuanto a esto también: ¿hay algún artista poco reconocido que os gustaría recomendar para darle una escucha?

    Luislo: Soucream. Un hermano venezolano que, hasta donde tengo entendido, vivió en Argentina una temporada antes de emigrar a Estados Unidos. Estando en Argentina se acercó al Funk Carioca y a día de hoy está fusionando este género con la electrónica venezolana. Sobre todo, con la changa, que es propia de los barrios populares de Caracas y que ahora está teniendo un revival enorme a nivel global. Tanto así que, personas que en su momento criticaban al que bailara changa, ahora tratan de adueñarse de la estética. Pero eso es para otro día. El hermano Soucream es un real y siento que tiene un talentazo enorme. Les va a encantar.

    Omar: Mi recomendación es un artista de un combito de la costa de Colombia que se va a pegar muchísimo. Bueltiao se llama el chico. Hace una música increíble. Es como una new wave de champeta, que es un género característico de la costa del caribe colombiana. Increíble.

    Omar: Y otra recomendación, un álbum llamado “BOBERA” de unos artistas uruguayos que se llaman peruchi, MERECEMOS y NIÑO PEDRO. Albumazo.

    Luislo: Bellísimo. Siento que es ese flow de música de cantautor latino que te encantaría, vinculada con vainas como la que hacen los hermanos Blanco Palamera aquí, pero con una cercanía a la música uruguaya con elementos propios de allá, como el candombe.

    Luislo: Una cosa que mucha gente ignora, pero que ahorita, con el nuevo disco de Jorge Drexler, se está entendiendo más es que Uruguay tiene muchas similitudes con Brasil. Muchos ritmos bailables que se atribuyen a Brasil están presentes en Uruguay también. Y estos hermanos lo tienen claro.

    Benito: Yo, lo que llevo escuchando todo este mes en bucle, son unos chicos de México, que están haciendo un revival del rollo punketo de los Beastie Boys en el Hip Hop, que se llaman Kevis & Maykyy. La canción “PUÑOS PULSERAS Y PALETAS” es un temón. 

    Luislo: ¡Y la de “HIJO DE P”! Cuando dice: “Soy un hijo de P, pero nunca de papi”. ¡No jodas, hermano, ¿qué es eso?! Eso sí que es un barrote y me peleo con quien sea que diga que no (risas). Mentira, mentira. ¡Mira, te hemos dado varias! Paranos que seguimos (risas).

    Javi: ¡No hombre, yo encantado! Hoy, desde luego, me llevo deberes para casa. Ahora quiero que me hagáis una newsletter mensual para mandarme recomendaciones al correo o algo (risas). Me las habéis vendido muy bien y por lo que se ve, hay cosas muy experimentales y muy interesantes que además, están sucediendo ahora. Lo cual mola mucho. Pero bueno, no os puedo retener aquí todo el día, así que hay que proseguir la charla, donde ya habiendo tratado ya todos los caminos que nos han traído hasta este momento, toca hablar un poco del futuro. No en relación inminente, porque yo nunca he sido partidario de andar metiendo presión por saber lo próximo, y menos aún, cuando acaba de salir un disco que todavía hay que digerir y explorar. 

    Benito: ¡Bueno podemos, eh!

    Omar: Danos dos semanas para que hablemos con la distribuidora y un Ableton pirata, y ya (risas).

    Javi: Estoy seguro de que sí (risas). Pero, por el momento, me gustaría conocer: ¿Cuáles son vuestras motivaciones de cara a este año? ¿Qué os molaría hacer o experimentar?

    Omar: Ahora laboratorio. Nuevo formato en vivo de Çantamarta. Obviamente, no vamos a abandonar lo que veníamos haciendo, porque nuestras presentaciones, usualmente, las hemos hecho acompañadas de nuestra banda y en un formato muy orgánico, y seguirá siendo así. Pero capaz que este álbum y estas sonoridades nos lleven a un punto más electrónico y requiera de estar los tres, únicamente, concentrados en algunos momentos y que la banda y gente que nos ha acompañado en las canciones vaya incorporándose en un formato más teatral, entrando y saliendo de escena. Explorar ese apartado ahora mismo es nuestra prioridad. Y, obviamente, sentimos que “la esquina + violenta”  es un disco de recorrido. Lo hemos hecho con esa proyección y esa visión de que puede seguir creciendo con el tiempo. Puede tener una versión deluxe, se pueden ir incorporando temas… Porque es un concepto que nos gusta mucho y sentimos que aún se puede desarrollar más.

    Javi: 100%. Antes hemos mencionado a Blanco Palamera y hablé justamente de este tema con ellos hace poco. Ellos me decían que se encontraban también en ese periodo de preparación del directo tras el lanzamiento del disco y hablamos de que, mucha gente se piensa que cuando se lanza un disco, se acaba la etapa de desarrollo y crecimiento de ese proyecto y se pasa a lo siguiente, pero lo cierto es que el release es solo el comienzo de una etapa en la que, mediante elementos como el directo, ese mismo proyecto puede seguir evolucionando. Ellos me decían que la idea era pillar esas canciones y cortarlas, alargarlas, añadirles todo tipo de elementos e incluso destrozarlas para darles una nueva vida y enfoque único que únicamente se iba a poder vivir ahí. Y para mí, eso es incluso lo que más mola.

    Luislo: ¡Es brutal! Crear un directo tiene ese punto muy de dramaturgia, donde tienes que tener un muy buen gusto, y por eso las personas que vienen del mundo del teatro suelen hacer muy buenos shows musicales. Al final, lo que tu estás buscando es que la gente que venga se emocione. Y darle la vuelta a un álbum en el directo es bonito. Siempre, obviamente, sin perjudicar el concepto. Ahora, cuando fue lo de Bad Bunny, una vuelta que me llamó la atención y en la que me fijé, porque cuando eres artista y te dedicas a esto no vuelves a ver un show como público sino que te vas fijando en la realización y vas tomando apuntes, es que, él arranca y, durante los primeros 15 minutos de show, te da salsa y hace referencia, sobre todo, a varias de las canciones que cierran su último disco. Él arranca por el final, para luego volver atrás para meterte dentro de todo el imaginario de “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, identificándotelo en canciones de hace 5/6 años. Está todo abrazado por ese imaginario. Brillante. Nosotros, cuando estábamos haciendo el disco, pensábamos: “Ah, mira, “matatán” la podemos vincular a esta otra de “nomeolvides”” o a tal canción de “PASARELA”. Eso está chévere. Es un reto, pero es divertidísimo.

    Javi: Es real que cuando te dedicas a algo, sea lo que sea, ya no puedes volver a ver los productos de ese ámbito de la misma manera, desde un punto de vista del público general. Te fijas, quizás, hasta en el más mínimo detalle técnico que se lo comentas a otra persona y te dice: “¿De qué estás hablando? Yo no he visto nada”. Y a veces, hay que cuidarse un poco de ello, porque te puede llevar incluso a perder un poco el disfrute de la sorpresa tan importante en lo que nos apasiona.

    Omar: Esa es la espiral en la que se acaba todo. Si te consumes en esa espiral terrible de crítica, te vuelves una persona absolutamente detestable (risas).

    Luislo: ¡Claro! Yo por ejemplo, en los shows, siempre intento no ser nunca crítico ante el que viene, porque sabemos lo difícil que es montar uno. Y, a veces, es muy injusto juzgar a un artista por su show, porque quizás el día que tú lo viste la cagaron, pero ya de ahí a decir que el show es una mierda no es algo realista. Yo, cuando veo un show, intento fijarme mucho en los frontman y frontwoman, los que están adelante cantando y llevando la dirección de un show. Estoy siempre observando qué hacen. Cuándo hablan y cuándo no hablan. Si se acercan al público, cómo lo hacen, si presentan a la banda, cómo lo hacen, si hablan mucho, por qué hablan mucho… Porque hay veces que hablan mucho y funciona, y otras veces no. Siempre estamos muy atentos a los arreglos también. Todo ese tipo de detalles me parecen muy interesantes y observarlos es lo que hace que nuestros shows luego sean buenos.

    Javi: Estoy totalmente de acuerdo. Observar las formas de trabajar de otros artistas es la práctica más útil para mejorar en tu propio trabajo. Y de ahí, saber qué mecánicas o inspiraciones pueden ser útiles para tu proyecto completo, cuáles no, y saber curarlas. Eso me parece un gran consejo y siento que no es el único, igual de claro y útil que hemos sacado a lo largo de una charla tan interesante y completa. Así que, por último, conociendo esto, os considero unos buenos candidatos para dar un último consejo: ¿Qué le diríais a una persona que está en el punto de partida de su carrera musical o que quizás está pensando en aventurarse a ello, que le pueda ayudar a dar ese primer paso correctamente y con firmeza?

    Luislo: Mira a los ojos a las personas que piropeen. Tú ahí sabes quién es sincero y quién no. Y también, mírale siempre a los ojos a la persona que te corrija. Si es sincero, acepta, trágate el mal rato. Y de igual forma, cuando te digan las vainas bonitas, no te ocultes, no le des la espalda. Porque a veces somos muy autocríticos y estamos más pendientes de quien nos putea y no de quien nos dice las palabras positivas. Cuando la gente te diga cosas bonitas, porque lo hiciste bien, mírale a los ojos. Así vas a saber distinguir quién no te tiene que acompañar y quién tener de tu lado.

    Javi: Los ojos nunca mienten, como bien dijo Tony Montana.

    Luislo: Ya lo dijo Tony Montana. Mirales bien a los ojos. Y, si vas a tener miedo, ten miedo, pero lánzate y cree en tu vaina. Hay mucha gente haciendo cosas lindas, pero también mucha gente haciendo cosas terribles y míralos. Ahí están, porque creen en su vaina (risas). Cree en lo tuyo y juntate con gente que crea en esa visión. Y si le suman, bacano. Hay muchos consejos… Nunca digas que un proyecto es solo tuyo. Si las cosas se logran, es porque hay un equipazo detrás. Dale la mano a cada uno de ellos y, también, mirales a los ojos y agradéceles. Esas personas, muchas veces, solamente quieren que alguien les diga: “Gracias por hacer los grafismos del vídeo de hace dos semanas”. Cada uno del equipo es oro para nosotros. Hay que cuidar esas relaciones de trabajo más allá del trabajo. Es lo más lindo, saber que tienes un equipo.

    Fotografía de Çantamarta y Javi en el Restaurante Ayawaskha (@jorge_the_curious)
  • Blanco Palamera y La Mirada Extrospectiva de «bIIIp»

    Blanco Palamera y La Mirada Extrospectiva de «bIIIp»

    Blanco Palamera, dúo musical gallego formado por Manuel Blanco y Xoán Palamera y, ha sido uno de los factores más influyentes y prolíficos en el desarrollo del sonido y estética que ha caracterizado al pop español contemporáneo a través de su factor líquido, fluyendo sin miedo entre la experimentación de diversos estilos musicales, tales como el Jazz Funk, la Bossa Nova y más recientemente, la Indietronica; y su sonido elegante, caracterizado por una atmósfera increíblemente suave, íntima y minuciosamente autoproducida. Habían pasado casi tres años desde su último lanzamiento, provocando muchas preguntas acerca del estado actual del proyecto, hasta ahora. El dúo ha regresado con su tercer álbum de estudio titulado “bIIIp”, así que, aprovechando este momento tan especial, nos encontramos con ellos en su estudio, tan solo unos pocos días después del lanzamiento, para charlar y conocer más acerca del proceso creativo, influencias y curiosidades acerca de este.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: ¡Buenas, Manu y Xoán! Antes de comenzar como tal, decir que siempre me gusta comenzar una conversación conociendo, un poco, la situación en la que alguien se encuentra ahora mismo. Y, bueno, en vuestro caso, más ahora, contando con el recientísimo lanzamiento de vuestro tercer proyecto de larga duración, me interesa saber: ¿Qué tal estáis? 

    Xoán: Bajando de la nube un poco. Al final, el release del disco fue el jueves por la noche y luego fue el cumple de Manu, el fin de semana. Nosotros que solemos venir al estudio sobre las 11:00/11:30, hoy nos hemos escrito a las 10:30 rollo: “Nos retrasamos un poco, ¿no?” (risas). Ósea, estamos ayer y hoy con la cabeza medio frita.

    Manu: Muy intenso, tío. Mucha celebración…

    Javi: ¡La ocasión lo merece! Después de todo el curro bien hecho hay que celebrar. Es lo más importante.

    Xoán: Justo, hay que celebrar. De repente, sientes que acaba una etapa, que es toda la del trabajo previo al disco, pero a su vez, empieza otra nueva que explorar.

    Javi: Justo os quería preguntar por este comienzo de etapa: ¿Cómo estáis viviendo estos primeros momentos de vida de “bIIIp”?

    Manu: Buah, pues muy bien tío. Yo, sobre todo, comparando con otras veces que hemos vivido esto de sacar un proyecto grande, siento más orgullo que nunca, la verdad. Porque siento que, en este proceso, hubo muchos escollos en el camino. Y que también, fue un proceso largo, en el que, conscientemente, nos tomamos mucho tiempo para permitirnos probar y reformular la manera en la que currábamos, de muchas maneras. En lo emocional, en lo laboral… Y en muchos ámbitos. Entonces, siento mucho orgullo de haberlo sacado,  de haber podido soltar toda esa tensión y estar muy satisfecho con el resultado.

    Javi: Claro, al final, eso es lo más importante de todo: estar satisfecho con lo que habéis conseguido. 

    Xoán: Sí, la verdad que es una emoción muy linda de sentir.

    Manu: Lo es. También, otras veces al sacar un disco, sentía que nos habíamos vaciado. Y ahora, siento justo lo contrario: que estamos llenos y que hay mil direcciones posibles. De hecho, estamos haciendo música nueva ya, desde hace tiempo. Una cosa que nos rayaba un poco o que nos podía preocupar era: “Hace tiempo que tenemos ya estas canciones, ¿nos siguen representando? Y de repente volver a reconectar con ellas, ahora que las estamos tocando, es genial.

    Javi: Al final, es normal que ocurra. Siempre estamos evolucionando y por ende nuestros gustos y ambiciones también, por lo que puede existir ese choque de haber perdido la conexión con una canción que te encantaba hace años o, justo al revés, una que no te terminaba de convencer y como dices, ahora puedes reconectar con ella mediante otro enfoque. Siguiendo por esta vía que me apasiona y aterra por igual, relacionada al paso del tiempo, mencionar que hasta hace unos días, habían pasado casi tres años desde vuestra última incursión en la música, diría que vuestro periodo más largo sin un lanzamiento musical, desde vuestro último EP “NUESTRO DÍA LLEGARÁ”. Y ahora, nunca mejor dicho, vuestro día ha llegado. Obviamente, todo este tiempo no ha sido en vano, sino que habréis estado dando todo para preparar “bIIIp”. Pero, estando en un momento en el que la inmediatez y estímulo constante está tan presente en la industria musical y en el que, seguro que os han estado metiendo presión por todos lados, yo como fiel defensor de que el arte necesita su tiempo, tanto para ser creado como para ser consumido, quiero saber: ¿Por qué diríais que ha sido necesario dedicarle un periodo extenso a este proyecto? 

    Manu: Diría que por la supervivencia del proyecto. Es la principal razón. Por la necesidad de hacer música desde un lugar libre. Desde la tranquilidad. Y tranquilidad no necesariamente pacífica, ¿sabes? (risas). Tranquilidad como un estado en el que estamos agusto creando. Ya sea desde la paz hasta la rabia. Yo creo que hemos logrado crear este disco desde muchas emociones distintas gracias a decir: “Vale, necesitamos parar. Necesitamos tiempo para probar y necesitamos hacer música sin la idea presente de que tiene que salir”. Y es que, estábamos en una rueda de producir, producir, producir y creo que no nos estaba sentando bien. Entonces, fue muy terapéutico para nosotros tomarnoslo de esta manera, en esta ocasión. Y, a ver, nunca se sabe cómo será el futuro, pero creo que esta va a ser la dinámica en nuestra forma de trabajar.

    Xoán: Justo. Para poder dar vida a este disco nos ha sido útil tomar conciencia y actuar frente a los ritmos un poco abusivos que, a veces, se imponen, por la forma de consumo de la música hoy en día. Nosotros hablamos mucho de esto. Y es que, realmente: ¿Desde dónde vienen? ¿Los impone la propia industria o se crean a partir de la demanda del oyente? Al final, todo forma parte de lo mismo. Pero, lo único que nos queda, para no caer en esa rueda, es parar un momento y pensar: ¿Qué ritmo es el que necesitamos seguir? El nuestro o el que se supone que hay que tener.

    Manu: Y muchas veces, esto se traduce a algo autoimpuesto. Porque, que exista la idea de que, al sacar una canción, esta tenga una vida útil, un término que me da hasta grima, puede hacer que te influya más esa presión o incluso formarla tú en tu cabeza. Y caer en esa dinámica y crear bajo ella, al final, es el antiarte.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: Estoy completamente de acuerdo. Siento que, si bien es un hecho que el modo de consumo actual repercute directamente en los plazos demandados por la industria, el caer completamente en la trampa, nace, un poco más, de los pensamientos intrusivos que uno se autoimpone. Y joder, al final, es normal que los haya y aunque luchemos en su contra, siempre nos van a afectar un poquito. En vuestro caso, ¿en algún momento habéis sentido ese miedo de pensar: “Y si por tardar “tanto”, entre comillas, en publicar nueva música, el público pierde el interés y nos olvida”?

    Xoán: Sí, claro que sí. Recuerdo alguna conversación de hablar esto. De decir: “Joder, tenemos que sacarlo ya”. Y, en un principio, el disco iba a salir antes. Pero también, surgió ese planteamiento de decir: «En realidad, ¿cúal es la prisa de sacarlo?” Como decis, la presión autoimpuesta, muchas veces, te hace perder el hilo, pero por suerte, llegamos al punto de decir: “Cuando estemos satisfechos, saldrá”.

    Manu: Y, también, siempre surge el planteamiento de: “¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué realmente queremos o por intentar demostrar algo?” Yo creo que, al final del día, hacemos música porque lo amamos y porque no podemos evitarlo. Obviamente, hay que hacerlo conscientemente, pero la base es esa.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Xoán: Y, un punto que también nos gustaba de tomarnos un tiempo sin sacar nada, era jugar a que se nos echara de menos. Desaparecer un poco, para generar ese enigma de: “¿Qué pasó con estos?”. La gente hasta nos lo dijo, en plan: “Ah, creía que ya habíais terminado con el proyecto” (risas). Entonces, un punto medio consciente de romper un poco con todo lo que veníamos haciendo, y para eso, creo que este tiempo fue necesario.

    Javi: Lo que está claro, es que había motivos suficientes para tener esa mira puesta sobre vosotros y estar a la espera, ya que, como hemos mencionado, acaba de salir vuestro más reciente disco, “bIIIp”, del que ya, en los últimos meses,  habíamos podido escuchar varios adelantos como: “Lego(K)”, “CorazónSalvaje”, “EsoEsArte” y “EsteAmor”. En ellos, ya se podía observar un nuevo enfoque a vuestra identidad, con un sonido que se separa un poco del Pop Indie más calmado que quizás caracterizaban a “Promesas”, con esos toques de Trip Hop y Downtempo o “INTIMIDADE” con su influencia Funk, para abrazar por completo una mezcla más acelerada con la Indietronica comandando y ese surrealismo visual que está definiendo a toda una nueva ola de artistazos actuales como Rusowsky, Ralphie Choo y Judeline, y de lo cual también sois en parte responsables, al haber trabajado también junto a ellos en sus proyectos. ¿Cómo llegó a vosotros este “estilo”, por así llamarlo, y por qué decidisteis implementarla en vuestro proyecto musical?

    Manu: Yo creo que sónicamente estábamos yendo hacia esa dirección desde el directo, que para nosotros es súper importante. A partir de música que no tenía implícitamente esa energía más alta y acelerada, estábamos, no sé si consciente o inconscientemente, yendo hacia una dirección o sonido más elevado y de pista de baile. Si que, cuando empezamos a crear música, sin pretensión de hacer un disco, empezamos a crear hacía ahí. Y fue en el momento que tuvimos Lego(K) cuando dijimos “Vale, hacia aquí hay un disco”, aunque luego, se convirtió en otra cosa.

    Manu: Porque sí que hay momentos más enérgicos, pero también somos muy cabras locas y rápido cambiamos de dirección. Y eso se ve muy reflejado en el disco. Encuentras desde piezas más ambientales hasta sonidos más orientados al club o canciones incluso más guitarreras. Y luego en lo visual, creo que al final nos apetecía mucho investigar y poder abrir nuestra imagen hacia el humor, sobre todo. Siempre nos tomamos muy en serio a nosotros mismos y este fue un ejercicio de: “Vamos a relajarnos”, porque la verdad es que, en realidad, nosotros somos unos descojonados y estamos todo el día con una sonrisa en la cara. Hay cierta intensidad en el trabajo que veníamos haciendo, debido al punto vital en el que nos encontrábamos, pero ahora creo que estamos más relajados, en general, y eso se ha reflejado gradualmente a través de lo visual.

    Xoán: Y justo hicimos equipo con Sergio Soso (@serjiososo), Diego Lillo @diegolilloci) y Carlos Cuenca (@ccuencam), que son las tres personas con las que trabajamos todo este nuevo universo visual. Y de repente, abrirse a escuchar a más personas que escuchan la música desde otro punto distinto al nuestro y ver que les inspira a ellos es también súper curioso. De ellos viene que hayamos podido plasmar esas ideas en lo que se generó finalmente. 

    Javi: Hablando más acerca de esas novedades y diferencias que propone esta nueva etapa respecto a los primeros proyectos de vuestra carrera, toca entrar al apartado conceptual. Para mí “Promesas” buscaba dar un significado a esas todas esas ilusiones y locuras que se cometen cuando uno está enamorado y que no siempre terminan como uno se espera, mientras que “INTIMIDADE” buscaba dar un significado a la figura del “yo” a través de la intimidad. Entonces, quería preguntar: ¿cuál diríais que es para vosotros el enfoque o la búsqueda narrativa de “bIIIp” y la evolución y aprendizaje respecto a todo lo anterior?

    Manu: Diría que en “bIIIp” hay una idea más expansiva. Hubo mucho mirar hacia dentro en los anteriores trabajos e iban muy de la mano a nuestros procesos personales. Y creo que este punto, de cambiar el foco de lo que está pasando dentro a lo que está pasando fuera, fue la semillita para los conceptos de los que se habla en este disco. Líricamente y sónicamente. Es algo que va un poco de la mano y una cosa que nos apetece seguir investigando.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Manu: También, creo que nos afectó bastante el estar más conectados con todo lo que está pasando en el mundo hoy en día, como a todos supongo, pero como solo podemos hablar por nosotros, diré que este proceso ha sido muy importante para nuestra visión. La motivación de encontrar en la desilusión colectiva algo que nos una o cierta comunidad a través de la música, la cual creo que es algo que nos salvó en múltiples ocasiones y nos mantuvo a flote. En momentos de mucha flaqueza, la música siempre estuvo ahí para ser un apoyo o un salvavidas incluso. Entonces, intentar generar eso para la gente que nos escuche, para mi es un objetivo vital.

    Javi: Eso es lo bonito del arte. Cuando estás creando algo a partir de una experiencia muy personal y de repente te das cuenta de que esa idea no solo está en ti, sino que puede resonar y jugar un papel muy importante en la vida de otra gente ya que, en realidad, toda experiencia vital es universal y, al contrario que hacerla menos única, hace que podamos apoyarnos entre nosotros y hacerla más disfrutable y especial. Hablando de los detalles que hacen a algo único, siempre he considerado que, a través de vuestro sonido, conseguís lograr una tarea que, a mis ojos, es bastante complicada y tiene mucho mérito, que es: hacer que una canción minimalista en producción, que emplea quizás, únicamente, un par de sonidos, pongo el ejemplo de “Lego(K)”, suene increíblemente completa y llamativa. Y es que, la gente tiende a pensar que siempre, en cualquier cosa, más es mejor, pero a veces es al contrario. Sólo que conseguirlo no es fácil. ¿Cuál diríais que es la clave para conseguir un buen resultado del minimalismo?

    Xoán: En realidad seguimos ahí buscándola (risas).

    Manu: Seguimos ahí buscando. Pero creo que, al menos, nuestro resultado vino de un proceso muy de autoexploración o de obsesión incluso, por ver lo que nos definía. Entonces dijimos: “Vamos a reducir hasta que se quede algo que nos siga representando y eso que quede ahí, va a ser nuestra esencia. Y por eso, al final, el resultado es tan minimalista. Conscientemente, durante el proceso de cada canción, íbamos quitando elementos hasta llegar a lo esencial y lo que se quedaba, no solo tenía que funcionar, sino también representar.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Manu: Estábamos muy obsesionados con esto de: ¿qué somos como proyecto? Porque, obviamente, el proyecto lo formamos Xoán y yo, pero creo que cuando nos juntamos somos uno. En plan, ahí se genera, entre fricciones y conexiones, una nueva entidad que es Blanco Palamera, con partes de lo que tenemos cada uno. Y a partir de esa idea, fue donde encontramos estos 3-4 elementos que hay en cada canción y con los que nos casamos. ¿Cómo se hace eso para que mole? No tengo ni puta idea la verdad (risas). Así que te agradezco que nos digas que te funciona.

    Javi: A mi desde luego es algo que me funciona y por lo que se ve repercutido en vuestro éxito, diría que la gente va a estar de acuerdo conmigo. Pero, no solo se queda ahí. Y es que, otro aspecto que considero un fuerte total en vuestra música es la completa gama de variedad de sonidos que podemos encontrar. Intuyo que van surgiendo de forma natural en el estudio, pero para ello, es necesario tener una buena base de cultura y referencias. Entonces, llegamos a mi parte favorita siempre que conozco a alguien, que es: preguntar por influencias. ¿Qué diríais que ha inspirado en mayor medida la creación de “bIIIp”? 

    Manu: Una inspiración enorme para todo el proceso del álbum y para el directo fue Caribou (@cariboumusic). Hubo un año que estuvimos girando por el mundo y coincidimos con ellos como tres o cuatro veces. Los veíamos en directo y recuerdo que, cada vez, nos hacían abrir los ojos aún más. En plan: “Buah, ¿cómo se puede generar esta cosa colectiva tan mágica y super catártica tocando en directo?” Y más, siendo un sonido muy electrónico y muy de club, escucharlo tocado en directo, para mi era como un escalón más. Osea, sin hacer de menos a la figura y labor de un DJ. Pero para nosotros, viniendo además de tocar, eso nos encanta.

    Xoán: Y precisamente, porque nos mola tanto el rollo del club, queríamos mezclarlo con nuestra movida a través de esa vía.

    Manu: Justo. Y ver a esta peña haciéndolo y tocándolo fue toda una voladura de cabeza y nos inspiró en gran medida. Luego, como te digo, el proceso fue tan cambiante y tan de exploración que nos fuimos por las ramas. Nosotros siempre hacemos y siempre haremos todo así, porque somos culos inquietos y con mil referencias diferentes.

    Javi: Y fuera de lo que viene siendo el ámbito musical: ¿Otras actividades o pasiones que inspiren a la hora de crear o que simplemente disfrutéis?

    Xoán: Nos encanta andar en bici, tío. Justo estamos estrenando bicis los dos, así que ahora si queréis encontrarnos, tenéis que buscarnos por ahí sobre ruedas (risas).

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Xoán: Y bueno, somos peña muy curiosa. Nos mola mucho el cine a los dos. El arte, en general: la arquitectura, la moda… Justo hicimos una piezas de ropa con TEOLARUNBE (@teo.larunbe), que nos van a acompañar para el directo y que son las que salen en la portada de “bIIIp”. Para crearlas fue un proceso súper bonito e inspirador y las influencias venían desde esculturas hasta arquitectura de peña que hace instalaciones enormes por el mundo. Por ejemplo, Chillida nos inspiró muchísimo.

    Manu: Y la naturaleza también nos inspira mucho, viniendo de donde venimos. Los dos somos de Galicia y tenemos mucha conexión con nuestros pueblos y zonas, que, al final, tienen una naturaleza muy salvaje y muy presente en la vida de las personas que viven ahí. Y, creo que, juega mucho a favor para que nos influya el tenerla lejos. Es esta mística como ideal que está alejada y que nos escapamos cuando podemos para volver a verla y vivirla. Sin duda, la naturaleza nos conecta mucho con nuestra raíz. Sea el mar, sea el monte o sea un árbol.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: Por lo que veo, como esperaba, sois unas personas cargadas de conocimiento y referencias que os inspiran, y por ello, ahí viene la pregunta imposible. Si solo os pudierais quedar con una sola influencia que haya caracterizado a toda vuestra carrera: ¿cuál sería?

    Xoán: La familia. Siempre están, tío. Galicia, un poco, quizás. Como dice Manu, la raíz siempre estuvo súper presente en todo lo que hemos hecho. Y de ahí ya nos desviamos a donde sea. En “Promesas”, por ejemplo, los visuales y la portada se hicieron allí. “INTIMIDADE” se hizo durante la pandemia, en nuestra casa y “bIIIp” quizás es más global, pero también está presente. Nos ha visto crecer.

    Javi: Hemos hablado de todo lo que nos ha traído hasta este momento, así que ahora toca hablar un poco de futuro. Pero no tanto en un sentido concreto. Y es que, como dije antes, no soy de los que busca andar metiendo prisa, rogando saber cuando saldrá otro disco, cuando literalmente acaba de salir este hace unos días. Pero, si me interesa saber: ¿Qué viene después? En el sentido de motivaciones personales, frentes nuevos que os molaría explorar…

    Manu: Una cosa que nos inquietó mucho, para bien, durante este proceso, fue seguir dándole vida al proyecto una vez salió. Tuvimos muy claro, desde un principio, que estas canciones las queríamos plantear como entes vivos que podían seguir creciendo, una vez estuvieran fuera. Y para nosotros, el terreno en el que poder hacer eso, es el directo. Así que es una de las cosas que más nos motiva: tocarlas y ver hasta donde nos pueden llevar. De aquí a un año, estas canciones van a ser otra cosa. Porque las vamos a tocar en el directo y vamos a estirarlas, a expandirlas, a cortarlas y a destrozarlas, si hace falta. Lo veo diferente a los otros proyectos. Siento que estas canciones van a tener una vida propia y una vida larga además. Y luego, también, tenemos más material de esta etapa preparado para sacar.

    Xoán: Nos apetece mucho tocar, tío.

    Javi: La verdad, que yo también tengo muchísimas ganas de poder vivir vuestro show y experimentar cómo evoluciona el disco a través de una experiencia tan única como es el directo. Nos volveremos a ver por ahí, sin duda. Pero por el momento, esta charla, como todo lo bueno, ha de llegar a un fin. Así que, por último, siendo unos artistas con una propuesta de calidad, experiencia y una posición dentro del campo musical, os considero buenos candidatos para dar un consejo: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar el primer paso con firmeza en una disciplina como esta?

    Xoán: ¡Damn! Yo, aprovechando que fue un trabajo que hicimos mucho, diría que no dejen de explorarse y que no tengan miedo a jugar sin la presión de lo que será. Únicamente, estar en el presente mientras lo haces. Dejarse fluir creando te va a llevar a los puntos más sinceros de lo que quieres decir. Y eso es lo que conectará también con la gente, imagino.

    Manu: Creer en el instinto. Ser capaz de conectar con el instinto es lo esencial y lo que nos diferencia a cada uno de nosotros.

    Fotografía de Javier Villafaina, Xoán Palamera y Manuel Blanco el Día de la Entrevista

  • JOHNNYFUU | «En Clave De Gë» EP.15

    JOHNNYFUU | «En Clave De Gë» EP.15

    «Bob Esponja» es una de esas series que figura en el catálogo de todo niño nacido de los 2000 en adelante. Ya no solo por sus aventuras por Fondo de Bikini, también por canciones tan míticas como «Gary, vuelve a casa», «La canción de la hoguera» o la legendaria intro. Y si tuviéramos que ponerle una canción al productor que entrevistamos hoy sería «La canción de la diversión» y es que «F» no solo es el inicio de la palabra «FUN», también sirve para describir «el sonido del FUU».

    ¿Quién es JOHNNYFUU y cómo empezó a producir?

    JOHNNYFUU es chaval normal y corriente de Madrid que, a través de mi padre, entró en contacto con la música cuando tenía 10 años o así. A mi padre le gustaba mucho el rock; escuchaba bastante punk y bastante música en inglés, ska y cosas así. En 2017 me descargué el FL así un día porque escuché, yo qué sé, «Rodeo» de Travis Scott y dije, «Dios hermano, tengo que escuchar más música así; pero no existe más, así que la tengo que hacer yo”. Lo que pasa es que era muy irregular al principio. Pasada la cuarentena, un colega mío montó un estudio, el Olmo, que le mando un saludo si ve esto. Me dijo: “Hermano, es que tu música es la polla, tienes que ponerte en serio con esto», y como que él creía más en mí que yo mismo dije «bueno, vale». Entonces monté un estudio, que después lo acabé compartiendo con Biberón y con los que ahora son Stereo Madness. Luego allí conocí al 8Belial también, y ahí empecé con Disobey. Y bueno, lo demás, pues es historia ya.

    Qué guapo tío. Sobre el estudio hablaremos más tarde, porque me han contado cosas muy guays del mismo. Cuéntame un poquito sobre tus referentes.

    Yo era muy rockero y lo primero que escuchaba de rap a muerte pues eran Travis Scott, Kanye West o Young Thug. Luego pues me he ido moviendo más hacia bueno, lo que realmente escucho todo el día que es Chief Keef (risas). Bladee y Drain Gang en general me molan mucho también. Xaviersobased lo cato qué flipas, es mi héroe. De España pues nada, lo mítico, Yung Beef, ANB obviamente les he escuchado un montón, muy duros. Y bueno, luego también escucho un montón de reggaetón, en verdad. También mucha música jamaicana; por ejemplo, J Hus, que es uno de Londres que hace así afro y siempre lo escucho un montón. La música en inglés siempre me ha gustado mucho también.

    Antes de pasar al cómputo de lo que es la sección, ¿qué es lo último que has escuchado?

    Pues hermano, es que voy a quedar flow “hacerme el interesante”, pero el último álbum que escuché fue «Exmilitary» de Death Grips. Que en verdad Death Grips como que siempre han estado por ahí para mí, pero nunca les he catado así. Y está muy guapo, la verdad, me ha gustado.

    Bueno, vamos a pasar a hablar de producción, porque como te he dicho antes, esta sección es única y exclusivamente de productores. Entonces, lo primero de todo, ¿qué DAW utilizas? Aunque me han comentado que eres el talibán del FL (risas)

    ¡Dios! ¿Pero quién te dice todo esto, tú? (Risas) O sea, 100%, hermano. Ableton me chupa la pinga (risas). No, en verdad es una chorrada los beef entre DAWs. Tipo, todo tiene todo. Es como la diferencia entre cocinar con una espátula y cocinar con una cuchara de madera, pues yo qué sé, se puede hacer, ¿no? Pero sí, yo uso FL a muerte y siempre lo he usado, es con el que aprendí y es el lenguaje que yo sé usar, vaya.

    Pero bueno, aun así, habrás probado, supongo, a usar otros DAWs.

    Mira, para los directos por ejemplo sí que me manejo un poco en Ableton, a través de El WiWi sobre todo. También he visto bastante currar a peña con el Logic, pero el Logic sí que no me disgusta, pero no sé, es que el Ableton no sé. Para mí es que el FL, como se diseñó originalmente para ser un videojuego, o por lo menos yo lo creo que es así, visualmente me parece más atractivo…

    Sí, que si es una cosa súper trivial e intuitiva, no sé qué (risas). Pero, por ejemplo, en la entrevista que le hicimos al Jay Cas, nos contó que usa el FL 11.

    A ver lo de intuitivo lo dice todo el mundo del DAW que usan, eh (risas). Un pavo que usa ProTools, que es la vaina menos intuitiva del mundo te dirá: «No, no, es súper intuitivo”. Sobre lo del FL, hasta hace relativamente poco usaba el 12, pero es que con todo esto de la IA, de separar tracks y no sé qué, es que me puse el 25 de una. Y es que para samplear, a mí que me gusta mazo samplear, es increíble, ¿sabes?

    Luego vamos a hablar sobre los samples en profundidad porque creo que es una de las cosas más guapas, y además ahora con el tema de la IA y tal, creo que es un tema muy guay a tratar. Te iba a preguntar sobre plugins, ¿cuáles son los que más utilizas? ¿Cuáles son los que dices: «en todos mis temas, tienen que estar estos»?

    Buah, pues, súper claramente Purity, mítico. Nexus 2, para toda la movida glo y demás, es imprescindible. El Hive y el Zenology los uso bastante. Últimamente le estoy pegando bastante al Serum también, para sonidos más electrónicos y tal. Y sí, más o menos eso. Con esos que te he dicho, yo creo que están hechos el 99% de mis beats. Me manejo con poco. Prefiero hacer más con poco que utilizar demasiados plugins.

    Claro, al final si con poco logras ser creativo, salen cosas muy chulas. Sobre el tema de los samples, tenía muchísimas ganas de hablar contigo de esto. Me he encontrado un canal de YouTube que tiene dos playlists. Y no sé si será tuyo, pero tiene una que se llama Bejo…

    ¡Hermano! ¡Qué locura! ¡Dime, dime!

    Y otra de samples, que solo te voy a decir el primero que me salía: «Italian Traditional Music Puglia Pizzica de Focu” (risas).

    Brother, ¡qué locura! Tío, justo antes, esta mañana, así de doomscrolling mañanero, he acabado en un comentario mío de YouTube y decía «hostia, ¿tendré aquí cualquier cosa todo lachosa que pueda ver todo el mundo?». Salían esas dos playlists. La de Bejo porque me molaba mazo, yo qué sé, en 2017 o por ahí. Y la otra playlist, es que me acuerdo de mazo de beats que hice con samples, que realmente tengo 4000 playlists de samples pero esa es probablemente la primera que hice, porque es de 2016 o 2017. Hay como mazo música rollo folk o así (risas).

    Hay cosas completamente aleatorias: música en italiano, luego en portugués, Luis Mariano… Me sale hasta un video de “Cuphead All Bosses Theme Songs Soundtrack” (risas).

    O sea, ¡andaba en cualquiera yo en 2017, hermano!

    Pero eso está chulo. Es que el tema de los samples, creo que es una de las partes más creativas. Yo te quería preguntar por eso, el tema de samplear y tal, cuéntame, ¿cómo lo vives tú?

    Es que a mí me parece genial samplear. Además, me parece que es como la base del hip hop. Pero hoy en día, como que… ¿Sabes esto que dicen ahora de que todos los géneros como que se están entremezclando y que ya no están tan claros si un género es tal o cual? Eso me mola mazo. Se está extrapolando esos a otros géneros y no sé, es como darle una nueva vida a la música. También como todo el arte de buscarte un tema, coger una parte, chopearla, hacerle esto, hacerle lo otro. Hay peña muy echada para atrás que lo interpreta como «ah no, es que no sabes componer». A mí me encanta. Samplear es como hacer un collage, pero con música.

    «Samplear es como hacer un collage, pero con música»

    JOHNNYFUU sobre el arte de samplear.

    Totalmente, lo del collage es que me parece super acertado. Y más ahora que, con el tema de la IA, está habiendo una expansión mucho mayor, y me pareció curioso también eso que hablabas de la IA porque, bueno, ¿cómo te llevas con la IA?

    Buah, es un buen melón que abrir, eh. Me leí la entrevista que le hicisteis a Gese, que hablaba como de esto también, y no sé, tengo un debate porque por una parte no quiero sonar como el que decía «es que Autotune que no sé qué, no sé cuántos», o como el tipo que decía «no, es que la luz eléctrica no sé qué» (risas). Pero es que es una cosa bastante maligna, sobre todo porque está en manos de peña toda maligna, de corporaciones chungas, de Elon Musk y demás.

    Del mismísimo Mossad, ¿sabes? (risas)

    El puto Mossad, cabrón (risas). Pero creo que es algo a lo que no estoy completamente cerrado, pero obviamente me come chirría en todo el sentido de quitarle la creatividad a la música, quitarle la emoción y la humanidad. Y bueno, que igual me quita el trabajo también, ¿sabes? (Risas).

    El del trabajo es buen melón, ¿eh?

    También creo que hay mucho alarmismo. Estoy en contra, pero creo que la gente es muy reaccionaria a ello y yo creo que sí se le pueden dar usos interesantes, como por ejemplo lo del FL de separarte las pistas; es una cosa muy simple, pero creo que sí que puede haber usos interesantes de la IA. Pero sí que me parece que tiene un peligro que no veas.

    Hombre, a ver, luego puede pasar como, no sé si has visto a «El Perla»…

    Ah, bueno, ¡eso es una locura!

    Es que eso me parece muy loco. Tipo, es un tema que no ha salido, de Anuel en este caso, pero claro, que tú lo puedas implementar en tu música porque, por ejemplo, utilices IA. Creo que es algo muy peligroso.

    Sí, obvio. No, y yo qué sé, Playboi Carti, que se supone que tenía mazo de cosas hechas con IA en su álbum. La IA, al fin y al cabo, siempre te va a buscar la cosa más genérica posible. En base a todos los inputs que tú le des, te va a buscar como la cosa más simple. Tú le dices que te genere una canción de The Weeknd, y te genera una canción genérica de The Weeknd.

    Con el Suno ahí, haciendo cosas horribles. Pero, por ejemplo, lo de Carti yo sí lo veo diferente porque es un modelo generado para que pueda pues, hacer su voz. Y bueno, Lawson en este caso es el que interpreta la letra de Carti. Que eso no lo veo muy bien que digamos, pero no lo veo tan mal dentro del marco. ¿Sabes lo que te digo?

    De hecho, hay un tema de AgusFortnite2008, que es que no es de AgusFortnite. Es de un tema que se llama «NINA (HOST AF2008)». Un día le pregunté: «Tú, ¿qué onda con este tema, hermano? Porque me flipa, pero suena raro». Básicamente, cogió un beat que no sé si era generado con IA también, tradujo la letra de «Love No Thotties» de Chief Keef al español, la generó con su propia voz y le hizo un collage loco de cortar esto y poner esto; como si hubiera sampleado su propia IA. Me quedé flipando con el chaval; es un genio el Agus. Y sí, por eso yo creo que se le pueden dar usos interesantes. También te digo, Agus no puso «AgusFortnite2008 – NINA»; puso «NINA – Hosted by AF2008”. Entonces me pareció que era genial, porque encima él no estaba como dándose el crédito de «yo he hecho esto», ¿sabes? Él simplemente estaba jugando y divirtiéndose; y eso me flipa de él.

    Con el tema de las voces, mí me han dicho que tu preset de las voces es clave.

    ¡Yo tengo un preset que es una puta ruina! (Risas) O sea, es una ruina por estándares técnicos. Tiene dos Soundgoodizers, es la pesadilla de cualquier ingeniero de audio. Literalmente, un día busqué «Chief Keef preset», me lo copié así y le cambié par de cosas. Ese es el preset con el que está grabado todo “Disobey Vol.1”, todo el EP que tengo con Biberón, prácticamente todos los temas de Disobey producidos por mí o, en su defecto, muchos no producidos por mí están grabados con eso, ¿sabes? “YSL”, que va a hacer 10 millones de plays, está grabado con eso. A mí me funciona (risas)

    Me dijeron eso, que era muy infame (risas). Entonces, por eso me parece muy curioso porque creo que, al grabar casi todo el mundo tiene como muy fijo lo del preset, pero que un preset sea tan bueno, que lo utilice más de un artista, me parece muy loco.

    Pero que es un preset que no tiene nada de otro mundo, te lo juro, ¿eh? O sea, para mí un lema a la hora de hacer música es «do it yourself», ¿sabes? Yo no tengo una formación en ingeniería de audio, todo el respeto a quien la tenga, y obviamente es un arte que te cagas. Pero, para la música que hago, que a mí me gusta que suene cruda, que suene DIY, me funciona. Mazo de temas se han hecho así y es un preset que no sé, que es una mierda realmente, pero que suena de puta madre.

    Bueno, pero mola. Funciona, que eso es lo más importante.

    Sí, sí. Make it happen y do it yourself.

    Con todo eso que has dicho de los lemas, hay un concepto que en el mundo de la producción creo que es muy importante recalcarlo: el sonido chungo. Para que una producción sea sonido chungo, ¿qué tiene que ser? ¿Qué tiene que tener que digas «buah, esto es sonido chungo»?

    Uf, es que no quiero ser yo un policía de la música, hermano, porque la música cada uno la disfruta lo que quiera y no hay nada peor que alguien que no te deja divertirte, ¿no? Para mí el sonido chungo es la música “urbana” de gente que dice música “urbana”, ¿sabes? No sé, para mí sonido chungo es toda esta música que no tiene ninguna ambición por tener personalidad o por ser colorida.

    «Para mí el sonido chungo es la música urbana de gente que dice música urbana«

    JOHNNYFUU sobre el sonido chungo.

    Arroz con pollo, totalmente.

    Sí, arroz con pollo, literal. Que yo qué sé, puede haber música comercial todo guapa, ¿sabes? Hay mucha música muy sobreproducida hoy en día; creo que esa es la clave. Y a mí personalmente pues me gusta eso, me gusta el punk, ¿sabes? Para mí la música más guay es la que hace un adolescente todo rallado en su cuarto con dos trastos viejos, ¿sabes?  El sonido chungo nace de una coña entre el Roomtrash y yo para hablar eso, de la música urbana que ha perdido toda la esencia original de la música urbana; que odio esa categoría.

    Veo que te da mucho coraje ese término, el de música urbana (risas).

    A mí me da un coraje, hermano. ¿Tú ves a los guiris diciendo «urban music»? No hermano, ellos dicen «rap», porque es que es rap todo. Todos estos géneros que estamos hablando, hay un pavo rapeando de un modo u otro. Es que para mí es todo rap, hermano: el dancehall es rap, el reguetón es rap, el trap es rap… Ya está, hermano (risas).

    Con todo eso que has dicho del sonido chungo, me viene una pregunta y es que, dentro de una producción, ¿qué parte de la producción te parece indispensable dentro de cuando tú haces un tema? ¿Qué es lo primero en lo que te centras? Que luego cuando tengas que revisar digas: «Vale, esto es lo último que voy a revisar porque es lo más importante».

    Me gusta mucho jugar con las estructuras de las canciones, creo que eso le puede dar mucha personalidad a una canción, ¿sabes? Yo soy muy de melodías, en verdad. Yo creo que un beat bueno tiene una melodía sí, que te cautive y, sobre todo, que mazo de productores pecan de esto, que le dé espacio al cantante. Para mí, tú tienes que poner el folio sobre el que va a pintar el cantante. También hay estilos en los que tiene que estar todo muy recargado y tal, pero, para mí, menos es más. Y luego, a mí me gusta producir el tema entero, tipo grabar el tema, ayudar con la escritura, componer y demás. Hacer canciones, más que beats, ¿sabes? Para mí la parte del cantante ya es que consiga transferir su personalidad a la canción.

    Me gusta una parte que has dicho, que es lo de ayudar a escribir. Y es que me han dicho que tú ayudas bastante en el estudio, por ejemplo, al 8Belial. Me han comentado eso, que tú ayudas a escribir. Entonces, creo que entra mucho en la figura del productor de a día de hoy. El productor cada vez se puede desglosar más en uno que solo hace el mix, uno que solo hace letras u otro que solo hace beats. Entonces, ¿tú esa faceta de 360 grados la ves ventajosa frente a este tipo de especializaciones?

    Yo creo que sí. O sea, por ejemplo, a mí no se me da muy bien mezclar y masterizar. Sé lo básico y te lo saco adelante, pero siempre prefiero que alguien especializado en eso lo haga. Y personalmente, a mí me gusta hacer el beat, grabar la canción y ayudar en todo lo que es la composición de la canción y tal. Pero bueno, son métodos y métodos, ¿sabes? También hay conocer tus virtudes y tus defectos. Porque también veo a mucha peña, sabes como el rapero este, el Russ ese que decía “no, porque yo me escribo, mezclo, masterizo, produzco, grabo los vídeos, me limpio el culo y tal”. Es como bájale, ¿sabes? Yo sé las cosas que se me dan bien y sé las que no, y las que no se me dan tan bien pues no pasa nada por ceder o delegar en otra persona, ¿sabes?

    Es que sobre todo por el tema de que, por ejemplo, ha salido ahora la figura del… Bueno ya estaba, pero ahora como que se ha asentado mucho más, el tema del sample-maker, el loop-maker, o cosas de ese estilo que creo que al final no le quitan esencia a la producción, pero creo que es una forma de accesibilizar la producción a más gente.

    Sí, o sea, está bien, pero también siento que como productor tu tarea un poco es igual no ser un maestro en todas esas movidas, pero más o menos sacar adelante todo, ¿sabes? Tampoco vas a masterizar como el ingeniero de master de Kanye West, y yo mismo me lo puedo aplicar, eh, yo soy bastante paleto en cuanto a eso. Pero no sé, algunas veces en sesiones de estudio sí que veo a peña que hace siempre una sola cosa, ¿sabes? Y como productor yo creo que tu objetivo es adaptarte a los artistas y saber aportarle una serie de herramientas variadas para que la canción esté todo guapa, básicamente.

    Vamos a pasar ahora a hablar de tu discografía. Siempre me gusta hacerlo definiéndola con un color o con algo, porque yo creo que todo al final se puede englobar en algo. Yo quiero que definas todo tu catálogo con una marca de ropa.

    Madre, qué buena pregunta, tío. Supreme, hermano. Supreme New York, 100%.

    Bacano, eh.

    Si lo piensas yo creo que Supreme es como… Yo qué sé, Disobey es una movida todo Supreme, ¿sabes? Pero a su vez Supreme, si tú te metes a ver su ropa, hay cosas todo raras, todo guapas, todo experimentales; alternativas, aunque esa palabra me pone un poco negro, pero bueno (risas). Supreme tiene todo el lado hypebeast, pero también tiene una faceta de moda muy guay y muy guapa.

    La verdad que veo lo que dices, porque “Disobey VOL.1”, “Disobey VOL.2”, me recuerda mucho a mí a los Bape, Louis Vuitton cuando estaba en su época, Gucci… Y lo demás que tienes, por ejemplo, tus últimos trabajos aparte de bueno, de “STAY FUU”, que ha salido hoy…

    Sí, sí, qué bueno, que ha coincidido justo. Porque tuvo un problema la semana pasada y no pudo salir. Así que ha sido como una señal del FUU, hermano (risas).

    Mira que hoy te iba a preguntar, “oye ¿cuándo va a salir tu EP?” y anoche cogí y dije “hostia, ya me lo escucho del tirón”. Ahora hablaremos en profundidad, porque tiene cosas muy chulas. En cuanto a lo demás, bueno, has participado en “El Príncipe”, “CLAPALOT”, “BASED NATION”, “CHETO MAL” con el Ezequiel… Tus trabajos son muy variados y me gustaría que me dijeses en cuál es en el que más bien te lo has pasado produciendo.

    Uf, qué bueno, eh. Me gusta que me hayas preguntado por pasármelo bien porque a mí en la música -y de hecho creo que esa también es el motivo por la que he elegido Supreme- me gusta ser un niño, ¿sabes? Tipo, jugar y pasármelo bien. Es que dentro de que sea un trabajo menos divertido que, yo qué sé, “CLAPALOT”, que son todo barras de chorra, “DEAF AF” es que me mola mucho, tío. Estoy muy orgulloso de ese proyecto porque además toca bastantes palos, ¿sabes? Y lo hice ahí con Biberón mano a mano. Es que Biberón y yo somos una dupla épica en cuanto a música, estamos todo el día mandándonos cosas y retroalimentándonos. Y sí tío, me divertí un montón haciéndolo. Ese proyecto lo grabamos en 4 días o algo así, ¿sabes? En cuatro sesiones.

    Con el Biberón tienes muy buena química. Me han dicho que estáis haciendo Grime si no me equivoco…

    Madre, tienes todo (risas). Sí, hermano, es que estamos haciendo “DEAF AF 2”.

    Ah, qué loco. Qué loco.

    Claro, claro. El grime es un género que a mí siempre me ha molado pila y le hemos metido algunas influencias en lo que llevamos del proyecto, vamos.

    Hablemos sobre tu último EP, “STAY FUU”. Uno de los temas que más me ha llamado la atención es “121”, un tema completamente instrumental. Háblame un poquito del EP y de cómo entra “121” en el mismo.

    Yo no tenía mucha intención de sacarlo, ¿sabes? O sea, sí que tenía intención de sacarlo, pero no lo hice pensando «voy a hacer un EP». Fue más como he estado trabajando en un sonido más o menos últimamente. Me parecía que pegaban estos temas en común y me apetecía empezar a mostrar un poco música por mi cuenta sin depender de un cantante. Y nada, eso, junté una serie de temas que me parecía que tenían una dirección parecida en su sonido. Sobre el de “121” es eso, porque sí que a veces, yo qué sé, pues eso, diversión hermano. Yo es que te lo juro, me lo paso muy bien haciendo música.

    De los 5 temas, ¿cuál es el que más te gusta?

    Pues yo creo que el de “Confusión”, con Carmen (Carmasutra). Es el tema más único que tengo en mi discografía, porque es que no es un tema ni de rap, ¿sabes? Ni de hip hop siquiera. Es como una cosa medio electrónica, medio pop; no sé, es mazo Crystal Castles. Y nada, hice ahí con la Carmen, que es una de las chicas de Stereo Madness, que es amiga mía de hace años. Me quería también abrir a más cosas, que es que apenas he grabado con chicas en general y me parece que mola que se abra también la gente a no estar escuchando a un pibardo todo el día. Y a otros géneros, que a mí me encantan los 808s y el autotune, pero hay mucha más música por ahí. Entonces sí, yo te diría ese porque dentro de mi catálogo es el tema más único que tengo.

    A mí me ha llamado la atención porque esta mañana de hecho iba escuchándolo en el coche y estaba tardando en procesarlo, ¿sabes? Es una movida completamente diferente.

    Es que eso es lo que me gusta de ese tema, que yo creo que descoloca a la peña un poco. Lo hicimos mazo pensando en Alaska y Dinarama. Tipo, que no tiene nada que ver, pero a mí me suena chulo.

    También quería que me contases un poco sobre el single, “Trip”, el único tema que cuenta con una colaboración de otro productor, damnpablo. ¿Cómo termina colándose en el tema?

    Ya llevo un tiempo haciendo cosas con él. Un día habíamos quedado ahí con el Roa, con el Roomtrash. Fuimos al estudio y nada, hicimos ese beat. Se grabó el Roa el tema, luego se subió Biberón y justo me encajaba que flipas con todo esto del EP cuando fue tomando forma y para allá que fue, ¿sabes? Y nada, con el Pablo (damnpablo) de puta madre, le mando un saludo si lee esto. Es un chaval de puta madre con el que siento que le tengo bastante gusto en común y nos entendemos bien en el estudio, ¿sabes?

    Ahora que lo dices, ¿con quién te sientes más cómodo en el estudio? El que dices «vale, cuando llego al estudio y me junto con X, estamos en sintonía completa».

    Con Biberón, 100%, Es como que nos leemos, ¿sabes? Más allá de que seamos amigos de antes de la música, es que coincidimos. Nuestra manera de ver la música es muy parecida y las cosas que nos molan son muy parecidas. Igualmente, hay cosas suyas que no tolero y viceversa, pero nos entendemos muy bien. Y él es que es buenísimo en todo lo que hace, además que es multidisciplinar; por ejemplo, tiene una estética que es la polla. Es el puto amo. Yo tengo mi movida guay con la música, pero es que él la tiene con la música, con el diseño, cantando… O sea, es increíble el cabrón, es el puto amo en la visión que tiene artística, ¿sabes?

    «Es como que nos leemos, ¿sabes? Más allá de que seamos amigos de antes de la música, es que coincidimos»

    JOHNNYFUU sobre su complicidad con Biberón.

    Es muy loco en todos los sentidos, la verdad. Coincido mucho en lo que dices, además de que creo que es un perfil de artista con los que gusta trabajar, y más tú que eres muy creativo a la hora de producir. Vamos a pasar a la parte final. Hay tres preguntas, una de ellas te la hace el productor del anterior episodio, Gese Da O. La pregunta es: ¿Qué prefieres, los sintes o el sonido electrónico? Quiero imaginar que se refiere a qué prefieres: ¿un sinte físico o un sinte electrónico?

    Buah, Gese momento (risas). Con el Gese he estado haciendo beats alguna vez y es una bestia. Pero es que claro, es que viene de otra escuela muy de hardware, ¿sabes? De MPC, de tal y cual. Yo es que apenas he tenido oportunidad de currar con esas cosas, en verdad. Es que me pones un sinte así chetado delante, por ejemplo, cuando curro con Sami Deluxe, que obviamente curra con esas cosas, y me pierdo mazo. Entonces, te tengo que decir 100% sintes electrónicos, que es lo que he manejado. Igual si de repente me da por ahí me vuelvo un friki que te cagas. De hecho, me gustaría, porque siento que como productor siempre tienes que estar renovándote y creo que es algo en lo que me falta mazo de calle, ¿sabes? Tipo en hardware físico y todo el rollo. Por ejemplo, Virtual Flavor también sabe de eso un poquito y me gustaría tener un poco más de conocimiento en ese aspecto, la verdad.

    Y las dos últimas. ¿Qué es para ti la música?

    Hermano, pues para mí la música, obviamente, es una pasión, es una cosa que día a día respiro, ¿sabes? Pero simplemente son ondas de sonido que suenan guays juntas, ¿sabes? (Risas). No sé, como que tampoco me gusta la peña que se da esos aires de grandeza y tal. O sea, obviamente la gente tiene sus talentos y sus virtudes, pero no sé, tampoco me gusta el rollo ese tan zen aquí de creerte Jesucristo por hacer música guapa, ¿sabes?

    Todo místico, ¿eh?

    En general, la peña que no se toma demasiado en serio a sí misma, me cae bien, y por eso me gusta la música que es así yo creo, ¿sabes? Con el Biberón lo hablo mucho sobre esto, porque a veces haciendo música como que uno de los dos se pasa de intenso, ¿sabes? Y le decimos el uno al otro, tipo: «Pss, bájale, que hay que mantenerlo ignorante y basado, amigo».

    Es que al final la música es lo que tú dices, es para pasártelo bien y yo qué sé.

    Sí, hermano. It’s not that deep.

    Y bueno, la otra pregunta es: ¿Qué hace que tu música sea tu música?

    Pues yo creo que enlaza bastante con esto que hablaba. O sea, mi música lo que me gustaría que la gente se lleve es, personalidad, hermano; que cada uno sea uno mismo y no se tome tan en serio todo. Mola eso de autoexpresarse, pero desde la espontaneidad. Como un niño.

    Qué guay. Pues bueno, la última cosilla. ¿Algo que quieras decirles a los productores que hay ahí fuera, que no se lo pasan bien y que están amargados en su casa? (Risas).

    Amigo, dale un feriado. Tipo, ya fue, ¿sabes? (Risas). No hombre, decirles que la música es algo súper divertido. Pásatelo bien, cabrón, y si no te lo pasas bien haciendo música, hay muchos trabajos más productivos para la sociedad, ¿sabes?

  • Sabah: Fe, Nostalgia y Salud Mental como Símbolo Cultural

    Sabah: Fe, Nostalgia y Salud Mental como Símbolo Cultural

    Sabah es una de esas artistas que, aún con no mucha trayectoria a sus espaldas, ya sabes que está destinada a ser grande cuando te embarcas a descubrir su obra por primera vez. Con raíces compartidas entre el sur de España y el norte de África, sus canciones fluyen libremente entre culturas e idiomas, abrazando la nostalgia de la tradición como sentimiento primordial de conexión, pero sobre todo dando voz y espacio mediante las palabras a ideas tan importantes de tratar como es la lucha frente al miedo a decepcionar, la necesaria elección de tu propio destino, el poder de la fe en nuestras motivaciones y la importancia de cuidar la salud mental. Hoy, nos encontramos aquí, un día más, para aportar un foco adicional, aunque sea mínimo, sobre este potente mensaje, mediante una charla profunda y sin rodeos con la que es para mí, una de las artistas más destacadas y obligatorias a seguir en estos próximos años de nuestra querida música. Así que, ¡vamos al lío! 

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Hola Sabah, primero que nada, en todas mis charlas con artistas siempre me gusta comenzar preguntando una cosa. Y es, un poco, saber qué tal estas, en general. Y es que, siendo una artista relativamente nueva, y ahora que tu carrera está tomando un ritmo más constante, y existe un mayor foco de interés sobre tú obra, me interesa saber: ¿Cómo llevas la movida de ser artista? En plan… Sacar tiempo fuera de otras responsabilidades para crear, preparar lanzamientos, hacer entrevistas y todo eso. 

    Sabah: En general, la verdad es que estoy muy contenta y muy agradecida. Estoy en un punto en el que, el año pasado no paraba de imaginar, aunque tampoco de una manera muy avariciosa, sino simplemente el tener una cierta estabilidad a la hora de poder sacar la música que quiero y poder darle el mimo que quiero, tanto a la parte visual como a la parte de producción también, y lo estoy logrando. Pero luego también, intento ser muy coherente con la situación en la que estoy ahora. No dejo de ser una Hannah Montana proletaria ¿no?, una Hannah Montana precaria (risas). Ahora bien, siento que la necesidad de compaginar el trabajo con la música también me ha ayudado a tener los pies en la tierra. Sobre todo a la hora de sentir que, al estar dedicando parte de tu tiempo, no solo a lo que tu anhelas dedicarte, tiendes a valorar mucho más lo que haces y el esfuerzo que pones. Y eso es algo que me hace sentir muy plena. Entonces, no me puedo quejar, estoy muy contenta.

    Javi: ¡Me alegro mucho por ello! Pero bueno, como dices, sigues en ese momento de tener que compaginarlo con un trabajo externo. Así, que intuyo que, de momento al menos, no ha supuesto demasiado cambio brusco en tu ritmo de vida cotidiana ¿no?

    Sabah: La inquietud, al final, siempre vive dentro y eso no me lo quita nadie. Es normal que, al final, las cuatro u ocho horas que echo en el trabajo esté más pensando en llegar a casa y ponerme a hacer música y en trabajar en mi proyecto que en estar ahí metida. Pero siempre y cuando recuerde que estoy trabajando para mantener esa estabilidad que necesito y mi foco siempre sea la música, todo bien.

    @sabahkdo #songwriter #🇲🇦🇪🇸 ♬ sonido original – sabah صباح

    Javi: Eso es lo importante. Yo, personalmente, conocí tú música hace no más de un par de semanas y últimamente la estoy escuchando bastante. Bajo mi humilde opinión de aficionado, creo que viene para aportar mucho aire fresco a nuestra música. Pero, para el que no te conozca aún, aunque no será por mucho tiempo, porque auguro un buen futuro, y bueno, para conocerte yo un poco mejor también, me gustaría que nos contaras un poco sobre ti. ¿Quién es Sabah? ¿Cómo llegó el interés por la música a ti? 

    Sabah: Pues es bastante curioso, porque yo vengo de una familia muy conservadora. Mis padres son unas personas muy cerradas y en mi casa no se escuchaba nada de música. Pero, absolutamente nada. Lo único que llegué a escuchar fueron unos discos de El Canelita con los que vino mi padre del trabajo un día, y cuando no estaban en casa me los ponía. Y yo flipaba. Y luego, pues también en las bodas, cuando iba a Marruecos y a lo mejor me iba a dar un paseo con mis primos, escuchaba ciertos hilos musicales y me hacían sentir algo muy profundo.

    Javi: Y, ¿cuándo llegó ese momento de dar el paso de solo consumirla a también crearla?

    Sabah: Yo vengo de tener una ansiedad crónica desde muy chiquitilla, sin saber lo que era. Y llegó un día en el que, a los nueve o diez añitos me dió por ponerme el karaoke y decir: “¡Pues bueno! Voy a cantar, a ver qué tal”. Sobre todo, porque escuché a Sia y a Adele, aunque no entendía nada de lo que decían. Pero dije “No sé lo que dicen pero me están haciendo sentir cosas”. Y al cantar, me sentí de una manera que no te sé explicar. Ahí, obviamente, no tenía para nada pensado dedicarme a la música. De hecho, hace cinco años me fui a Granada con la intención de estudiar Bellas Artes. Y una cosa llevó a la otra y acabé metida.

    Javi: Claro, al final eso llega, ¿no? Normalmente no es como que se busca intencionadamente. Simplemente, aparece.

    Sabah: Es curioso porqué, aun sin tú saber que va a llegar, es como que tienes la sensación de que algo va a llegar. La cosa es que yo empecé a hacer demos con el iPad. Y un día,  subí una, que fue justo la primera que subí con mi cara, y Harry (@itzyoharry), me escribió y me dijo: ¿Te importa que te haga la base a la canción? Y yo me metí en su perfil, vi la gente con la que había trabajado, me quedé flipando y pensé: “Hasta te regalo el tema si quieres” ¿sabes? (risas).

    Sabah: Lo bueno es que hicimos una videollamada, porque es una persona a la que le gusta entablar una conversación antes de comenzar a trabajar con alguien, lo cual yo también siento que es muy necesario. Y al tener esa conversación me dijo: “Oye, vamos a trabajar un proyecto, te tienes que tomar esto en serio”. Y bueno, ¡hasta el día de hoy!

    Javi: Hablando de dar el paso, hace no tanto, alrededor de 2024/2025, fue cuándo comenzaste a publicar unos primeros Singles que desembocaron en tu primer proyecto: un EP titulado «FIHA KHAIR». Un proyecto que nace del desahogo, por necesidad y habla justamente de lo difícil que siempre es tomar esa decisión de dedicarte a un ámbito artístico y sobre todo, si existe una presión por parte de tu entorno, además de la que ya hay en la sociedad mismamente, para que sigas como «el camino establecido», por así decirlo. Así, quería pedirte consejo, como persona que también ambiciona una carrera en lo creativo, en mi caso más orientado a lo audiovisual y al contenido en redes: ¿Cómo se llega a ese momento de echarle valor? De transformar el miedo a decepcionar o al rechazo y decir: «Esto es lo que quiero, y así va a ser. Y no voy a conformarme con otra cosa». 

    Sabah: Yo siento que el miedo no desaparece de la noche a la mañana, ni la culpa tampoco. Es algo que, al final, nos acompaña día tras día. Porque nuestra vida se sienta en una silla y si una pata de esa silla, que es la familia y, sobre todo, nuestros padres, cojea, nosotros mismos tambaleamos un poco. Y cuesta bastante. Principalmente, se trata de dar el paso, no a superar ese miedo, sino a tener la valentía de decir: “Oye, creo que ya me toca priorizarme un poco”. Y eso sale cuando llegas a un nivel de desgaste emocional en el que dices: “Es que, estoy pensando tanto en agradar a toda mi familia y a mis padres, en no fallar ni una y no decepcionarles, que me estoy decepcionando a mí. Me estoy dejando de lado a mí”.

    Sabah: Me pillas, además, sensiblona, porque hace un par de días, justo, les salió a mis padres un TikTok del videoclip de “3ayni” y la reacción no fue muy buena. Y, bueno, a día de hoy, siéndote sincera, he dado tres conciertos y mis padres no saben nada. Pero, bueno, yo lo que yo siempre digo, es: “Date cuenta de que, de manera muy paradójica, Dios por una parte te lo pone super complicado en el camino, por ejemplo estas diferencias con los padres, pero por otro siempre te quita las piedras, te da la libertad de hacer lo que quieras y disfrutar”. 

    @sabahkdo #sabah #marocaine🇲🇦 ♬ sonido original – sabah صباح

    Javi: Eso es lo bonito de la vida al final. Poder tomar tus propias decisiones y modelar un propósito a tu gusto, a pesar de los baches que puede haber por el camino y que vamos superando. Pero, como todos sabemos y hemos experimentado por A o por B, a veces las cosas se complican un poquillo más de lo que podemos soportar. Entonces quería conocer: En tu caso, ¿ha habido algún momento duro de más, de decir: «Buf, no puedo, abandono»? O de pensar, igual tienen razón y en esto no va a haber futuro… 

    Sabah: Desafortunadamente sí. Y no por mí. Todo el EP, como bien sabes, va, un poco, de mi vida personal, de una transición que tuve yo, entre 2023 y 2024, cuando mis padres me dejaron de hablar, mi familia también me dejo de lado y tal. Y pesa mucho. Ya más allá de que mis padres no estén de acuerdo con lo que yo haga, siempre me hacen ver el dolor que les causo, al no seguir los pasos que ellos quieren. Y, mis padres son mi debilidad. Entonces, más allá de lo que yo quiera, cuando veo que mis padres están mal, siento que de alguna manera es culpa mía. Y que a lo mejor, para calmar un poquito más las aguas, la mejor decisión que puedo tomar es dejar la música de lado y simplemente centrarme en vivir una vida normal. Pero es que, volviendo a lo de antes, cuando tienes está cosa dentro, esa inquietud, no puedes evitarlo. Por mucho que se te pase por la cabeza abandonar o incluso acomodarte en un trabajo normal, no puedes.

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Me alegro de que no haya sido así, ya que gracias a ello, podemos estar aquí ahora charlando y descubriendo tu música. Esta causalidad, ya viene implícita dentro del propio nombre del proyecto con la expresión: «Hasta en lo malo habita lo bueno». Tú, ¿sueles ser una persona con mentalidad positiva? 

    Sabah: Jo, pues, ¿sabes lo que pasa? Qué el tiempo que hace últimamente no me acompaña tanto (risas). Además, siento que 2025 ha sido un año de cierres catastróficos y hasta la semana pasada no ha terminado. Pero, sí, en general, lo trabajo muchísimo. Yo vengo de haber pasado por un cuadro ansioso-depresivo bastante complicado. He estado con mis tratamientos, y gracias a Dios, en noviembre lo dejé de lado con la ayuda y consejo de mis amigos. Entonces, el perseguir una mentalidad positiva ha sido algo que he trabajado mucho, entendiendo que al fin y al cabo, la decisión final está en la palma de mi mano. Osea, yo decido si algo me afecta el doble, si no me afecta o si dejar que algo me afecte cinco minutos, y luego coger y sonreirle a la vida.

    Sabah: Por ejemplo, con lo que me ha pasado ahora con lo de mis padres. Me pasó y dije: “Pues mira tengo dos opciones: encerrarme en mi cuarto y echarme a llorar o llorar un rato y seguir para adelante”. Y, volviendo a lo de “Hasta en lo malo habita lo bueno”, es una frase que me ha acompañado muchísimo, ya no solo a nivel personal sino también a nivel espiritual. Yo siento que la fe y la espiritualidad es algo que me ayuda muchísimo en mi día a día, sobre todo a estar tranquila y en paz conmigo misma. El llegar a ese punto donde he logrado la capacidad de decir: “Pues mira me ha pasado esto, me duele en el alma, pero se que esto tiene un porqué y el día de mañana lo voy a entender”.

    Javi: Y hablando de esta motivación espiritual, ¿qué porcentaje, de tener éxito en la ambición, crees que representa la fe o la esperanza, en cuanto a otros factores como tener talento, la disciplina o que haya suerte?

    Sabah: Frente al talento o la disciplina, que al final también son muy importantes, la fe y la espiritualidad es lo que más seguridad y confianza da. Y, no se trata sólo de confiar o creer en Dios. Esto es una conversación que tengo repetidamente con gente de mi entorno y de mi equipo, que siempre me preguntan y me dicen: “Jo, tía, a mi también me gustaría creer en Dios, porque siento que es algo que da mucha calma”.

    Sabah: Pero, la cosa es que cuando tu te dedicas al mundo creativo/artístico, de alguna manera, inevitablemente, estás creyendo en algo. Porque el mínimo ápice de esperanza que puedas llegar a sentir por tu proyecto, ya es un signo de fe. Al final, la esperanza siempre va de la mano de la fe. Entonces siento que es algo muy primordial. Además, la esperanza es muy intuitiva. El ser humano tiene intuición antes que cualquier otra cosa. Entonces, si a ti la vida te dice que tienes que ir por un camino, que lo tienes que luchar y que tienes que sentirte agradecido y feliz porque lo vas a conseguir, yo creo que de alguna manera lo estás manifestando y va a acabar pasando.

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Yo también siento que la esperanza y la fe, sobre todo en uno mismo y en nuestros sueños, tiene un gran poder sobre lo que podemos lograr. Pero, sin duda también, de lo que estoy seguro, es que tu proyecto es de calidad y sabe diferenciarse. En parte, esto se debe a qué este nace de una fusión de dos culturas distintas, aunque se podría decir que hermanas, como son la andaluza y la marroquí, y sabe acercarlas al público actual. Ahora, cada vez, comienzan a aparecer más artistas que recuperan la esencia de su tierra y la incorporan a su imaginario artístico. Pero, hasta hace no tanto, esto no era tan común, sino que la mirada estaba más puesta sobre ideas futuristas, como se vio en la década de los 2000’s. ¿A qué crees tú que se debe este renacimiento, en nuestra generación, del interés por el folklore y la tradición?

    Sabah: Yo creo que se debe a la nostalgia. Al final, la nostalgia mueve muchísimo más a una persona que cualquier otra emoción o sentimiento. Yo eso lo tengo super comprobado con el tema del EP. Hablar sobre ciertas cosillas que, a mí por lo menos, me producen mucha nostalgia y me hacen sentir muy vulnerable, hace que la gente conecte. Cuando tu estas hablando de raíz, de tradiciones… Cuando, a lo mejor, pones en imagen una escena de la plaza de tu pueblo con las típicas vecinas sentadas en las sillas, echándose un café o cotilleando con el abanico, de alguna manera u otra, estas provocando nostalgia en la persona que te está escuchando y que te está viendo. Yo siento que es algo muy bonito lo que estamos haciendo ahora. Recuperar todas las tradiciones y todo lo que nos han enseñado en casa, siento que también nos hace conectar con nuestra parte más genuina e inocente, que, a día de hoy, con tanta sobreestimulación y tanta dopamina artificial es inevitable perder. Es como volver a lo puro.

    Javi: Estoy completamente de acuerdo. A mí, además, la nostalgia me afecta muchísimo y experimentarla mediante el arte me hace conectar mucho más con lo que una pieza busca transmitirme. Y considero que tu música sabe encapsularla y sobre todo, hacerla universal, como hemos mencionado a través de la variedad cultural. Pero también, cabe destacar que esta también se hace presente a través de las letras, las cuales se expresan en dos idiomas. Para mí, esto es algo que da mucho juego. Pero también sé que, en el arte, hay mucha gente que se cierra en banda a la hora de salir de su zona de confort. Rollo, si no entiendo lo que dice, no lo escucho. ¿Crees que la barrera del idioma afecta tanto a la hora de escuchar música como por ejemplo lo hace en el cine?

    Sabah: Es verdad que la gente se cierra mucho. Pero tampoco es plan de pensar en qué es lo que la gente va a consumir o a lo que no a la hora de crear, porque el arte es muy subjetivo y muy impredecible. No hay una fórmula escrita. A ti te pueden decir que si creas tu arte en “x” idioma no se va vender, pero a lo mejor, de repente das con una comunidad de gente en otro lugar del mundo que se hincha a consumir tu contenido.

    Sabah: Igualmente, como dices, yo creo que la barrera del idioma al escuchar música no es tan directa. Puede ser que, a lo mejor haya gente a la que le salga un estribillo en otro idioma y diga: “Esperate. Yo estaba metido en la vibra de lo que estabas cantando en español y de repente me has cambiado a este otro idioma. ¿Qué estás diciendo?”. Pero, al final, la música te hace sentir cosas por sí sola. No siento que haya una barrera como tal.

    Javi: Al fin y al cabo, la música es el idioma universal. Si algo está bien hecho y de corazón, me va a conseguir transmitir lo que intenta decirme aunque yo no entienda ni una palabra. Ahora, otra cosa que me hace conectar extremadamente con una pieza artística son sus influencias. Para mí, las referencias culturales, los gustos personales y demás, son la forma más plena para conocer mejor, ya no solo, la obra de un artista, sino a la persona que hay detrás. Así que, aprovechando que tenemos tan presente la cultura en la conversación y que es mi tema favorito, este es el momento de las recomendaciones. Lo que quieras: música, cuadros, elementos del folklore que te llamen la atención… Algo que creas que haya inspirado a tu música en mayor medida.

    Sabah: Te diría, por ejemplo, Cheb Khaled, un artista franco-argelino. Luego también está Saint Levant, que es un poquito más vanguardista y, no te diría rookie, porque hace ya más de un año que está posicionado, pero prometedor. Y es que, encontrar una comunidad de artistas de la diáspora árabe o norteafricana me ha ayudado a encontrar el confort de decir: “A lo mejor, no me tiene que dar tanto miedo aferrarme a mi cultura y a lo que soy para extrapolar lo que quiero comunicar a mi música, porque si toda esta gente lo ha dejado atrás y ha apostado a muerte por lo suyo, por que yo no”.

    Sabah: Luego también están nombres como Elyanna, que recientemente ha estado de gira con Coldplay. De repente, ver a una chica, medio palestina medio chilena, de gira con un grupo tan reconocido internacionalmente, cantando todas sus canciones en árabe, me estalla la cabeza. Yo siento que ahora mismo hay una ola bastante tocha de la influencia árabe y marroquí, y la componen artistas que me hacen sentir muy inspirada.

    Sabah: Y obviamente, tenemos a artistas de España: C. Tangana, Dellafuente, ROSALÍA… Son gente que también ha apostado mucho por sus orígenes y por sus raíces. Y es muy bonito.

    Javi: Me encanta esta selección de recomendaciones porque a muchos de los artistas que has mencionado no los conozco aún. Así que ya tengo tarea que hacer esta noche. Bueno, mejor dicho, en un rato, ya que se está haciendo tarde y toca ir acercándonos al final. Durante nuestra charla, hemos hablado bastante de todo lo pasado: comienzos, carrera, costumbres. Pero ahora, toca hablar de futuro. Este comienzo de año lo has empezado pisando fuerte con dos nuevas canciones: «3ayni» y «DÓNDE ESTÁS?». Yo no soy de esos que intenta meter presión aquí para que me sueltes una fecha de un disco o lo que sea (risas). Pero me interesa conocer, ¿qué expectativas tienes de cara a este año? ¿O frentes nuevos que quieras explorar?  Musicalmente hablando, pero también en lo personal.

    Sabah: Pues sí que hay algo que ya está planificado y cerrado. No puedo decir fechas exactas, porque ahora estoy justo en Ramadán y quiero aprovechar este mes sobre todo para centrarme en mi parte más espiritual, que me tranquiliza y me ayuda muchísimo a calmar esa ansiedad que me persigue todos los días. Pero, “¿DÓNDE ESTÁS?” es la primera parte de dos canciones que van a formar un mini EP que saldrá en estos mesecillos. A ver si ya me puedo poner a tope a terminar de pulir cosillas.

    Sabah: Y sinceramente, la idea que tengo después de ese pequeño proyecto es tomarme el tiempo que me haga falta. Tampoco un año o dos, pero cierto tiempo para poder disfrutar de crear música. Yo creo que ya necesito un poco de tregua en ese sentido. Siempre he estado muy acelerada, intentando sacarme adelante y sobrevivir, aunque sigo en las mismas (risas). Pero eso, quiero darme la oportunidad de disfrutar del proceso y tengo ganas de ver que sale.

    Javi: Eso es lo mejor que puedes hacer. Yo siempre digo que saber cuándo parar un poco la rueda y tomarte el tiempo necesario para descansar si te lo pide el cuerpo, es mucho más importante que cualquier otro factor en toda tarea. 

    Sabah: Justo. Y al final, esto es una carrera a largo plazo. Si buscas algo que te llegue de la noche a la mañana te va a durar un día. Por eso, quiero tomarmelo con toda la filosofía del mundo. Para algo de desahogo que tengo en esta vida, que es la música…

    Javi: ¡Dí que sí! Siempre existe ese peligro, al convertir tu mayor pasión en trabajo, de perder la ilusión y lo más importante es saber equilibrar la balanza para no quemarse. Conocimientos como este son muy necesarios. Así que, por último, aprovechando también que, desde ese primer momento en que comenzaste en la música, todo el imaginario que has creado tanto en las propias canciones y su sonido, como alrededor de ellas, en tema videoclips, fotografía y diseño de portadas, tienen una apariencia altamente profesional, y eso no es lo más común de ver, te considero una buena candidata para dar un mensaje: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar ese primer paso?

    Sabah: En cuanto al tema de visuales, yo se que es algo que nos causa mucha impresión en general, porque nos respeta como artistas. A mí, lo que más me ha ayudado es darme cuenta de que, aunque no nos fijemos, todos estamos rodeados de muchos creativos y de mucha gente con muchísimo talento. La gente se centra en querer optar a peña que ya tenga cierta experiencia en la parte audiovisual o en la que sea. Pero lo más importante es, que cuando empiezas, te rodees de gente que también está empezando. Porque al final, la simbiosis y la confianza que se crea es increíble. A mí me ha pasado con mis amigas. Alma (@almakespiritu) y Vicky (@bb.icky), que son mis directoras creativas, con las que siempre trabajo a la par, nunca habían sido directoras. Nunca se habían puesto de cabeza en ningún tipo de proyecto.

    Sabah: De hecho, Alma me repetía setecientas veces que no quería dedicarse al mundo de los videoclips, que ella solo quería ser fotógrafa. Y de repente, preparando “NOOR”, como también iba sobre ellas, me dijo que ella cogía las riendas de todo. Que de ahí tenía que salir algo muy chulo, que teníamos que currarnoslo y que confiaba mucho. Y nada, la única condición que les puse fue que fuesen directoras. Les pilló un poco de sorpresa pero lo hicieron genial. También te digo que tengo la suerte de que son mis amigas y nos tenemos muchísimo cariño, y eso se nota mucho en los videoclips. Más allá del trabajo que ellas hacen, que por supuesto es increíble, todo es gracias al amor.

    Javi: Me parece, de verdad, uno de los mejores consejos que se han dado aquí. Como creativos, rodearos de gente que tenga los mismos sueños y ambiciones que vosotros. No hay mayor éxito qué trabajar, evolucionar y lograr tus metas en compañía de los que te rodean. Y para acabar, como recién licenciado en el ámbito audiovisual, cierro haciendo un llamamiento a toda aquella gente ya posicionada dentro de este mundillo, a la que se les ha olvidado que un día ellos también lo fueron: dad oportunidades. Hay mucha gente ahí fuera, con un talento increíble, a la cual ni siquiera se le ofrece la oportunidad de obtener la experiencia que se les demanda. A veces, ese pequeño empujoncito es el necesario para cambiar la historia.

    Fotografía de Javi (@villawithadot) y Sabah (@sabahkdo)
  • Dei V: De las Profundidades a Dueño del Océano (Under / Water)

    Dei V: De las Profundidades a Dueño del Océano (Under / Water)

    Si hablamos de la escena musical actual de Puerto Rico, que tanto ha calado en el imaginario joven español a través de las discotecas, las emisoras de radio y el boca a boca de los chavales en el barrio a través de sus coches y altavoces en el parque, es innegable no posicionar a Dei V como uno de los artistas que más ha marcado a su nueva remesa, el cual ha contado con uno de los ascensos más meteóricos que he tenido la posibilidad de ver, haciéndolo pasar de promesa a afincado en tan solo un par de años, contando ya con más de 20 millones de oyentes mensuales y una colaboración en el más reciente álbum de Bad Bunny, que le posicionan como uno de los artistas más escuchados del planeta. Y eso está guapísimo. Pero sobre todo, lo que hay que destacar, es que es un tío majo de pelotas. Por ello, me alegra poder decir que hoy, hemos tenido el placer de charlar un rato con él. Y esto es lo que nos ha contado.

    Fotografía de Dei V y Bad Bunny en concierto para el «Underwater Tour» en el Coliseo de Puerto Rico.

    Javi: Hola Dei V, lo primero de todo, siempre me gusta comenzar preguntando: Ahora que tu más reciente proyecto ha visto la luz después un tiempo de trabajo y estudio, y encontrándote de nuevo en ese alocado y estresante periodo que puede ser la gira y promoción de un artista, toca preguntar ¿Qué tal vas? ¿Cómo llevas el día a día después de «Underwater»?

    Dei V: Yo es que soy un artista que fluye, yo no fuerzo nada, ¿sabes?. No soy de esos que se estresan y “AHHHH”. No soy un artista que se meta mucha presión. Simplemente hice el disco, lo saqué y fluyo. Y yo sé que después de que saque la música, la gente va a estar ahí para escuchar. Ya hice el disco e hice el Choli, así que ahora en Navidades quería pasar tiempo con mis hijos y cogí un break. Siento que me lo merecía. Pero, ya es 2026, de vuelta a trabajar.

    Javi: Me gusta comenzar preguntándolo, ya que cuidarse es lo más importante, y más estando a tal nivel exposición de una superestrella. Eso sí, para destacar y llegar a la posición en la que estás es innegable que hay que trabajar duro, y más en unos sonidos como son el Reggaeton y el Trap actualmente, en el hay tantísima gente emprendiendo su camino artístico a través de él. ¿Cuál dirías qué ha sido ese aspecto distintivo de tu música que hace que la gente lo escuche y diga: «Wow, este tío mola»?

    Dei V: Pues yo creo que el haber vivido en Nueva York y el haber vivido en Puerto Rico, como de La Ghetto, como Arcángel… También creo que soy un artista que es bien versátil. No solamente hago Trap y no solamente hago Reggaeton. Te puedo hacer un Dancehall, te puedo hacer un Afrobeat, te puedo hacer un Corrido… Me veo a mí como un artista que puede navegar por todas las aguas. Y nunca voy a parar, ni a cansar a mis fans. Siempre va a venir algo nuevo, algo diferente… Yo creo que eso es lo que gusta. Hay muchos artistas que siempre es lo mismo, y lo mismo, y lo mismo. Y yo no quiero ser ese tipo de artista. Quiero sacar hoy un Trap, mañana un Salsa y que los fanáticos se pregunten: ¿Qué va a sacar al siguiente?”

    Javi: Lo próximo está por ver, pero, como hemos mencionado antes, «Underwater» es el nombre de tu más reciente disco de dieciséis canciones de duración, en el qué podemos visualizar una buena cantidad de PALOS que, no lo digo yo, sino que ya están sonando a todo volumen alrededor de todas las discotecas del país y en los altavoces coches de todo mi grupo de colegas. Y es que, el Reggaeton suele funcionar en cuanto a esa base: los Hits. Entonces, quería preguntarte: ¿Qué es lo que hace que tu decidas seleccionar todos estos temas y englobarlos en un solo proyecto, en vez de, quizás, sacarlos como Singles, lanzamientos únicos, donde quizás tendrían más visibilidad comercial? 

    Dei V: No me siento como un artista de sacar sencillos. Yo siento más que podría sacar 5 proyectos en un año, porque me encanta hacer música para los fans. Y me gusta darles mucho, para que se los disfruten ellos y no me importa si se pega o no. Yo sé que ellos lo van a escuchar todos los días igual, así que prefiero hacerlo así. Aunque ahora, también estoy tratando de sacar más sencillos. Por ejemplo, yo vengo para España a hacer la gira. Y antes de venir, saqué “TUMBAO”, que es un tema que hice para la gente de aquí. Por eso en el gancho digo lo de “Mami, si estamos en Madrid…”. Lo voy haciendo como sé que va a funcionar. Pero, soy más de sacar proyectos.

    Javi: Y hablando del disco, ¿qué dirías que lo hace especial respecto a tus anteriores proyectos? O, ¿en qué aspecto dirías que has mejorado?

    Dei V: Que me metí más en la producción. Me metí más en los ritmos, en la organización… Yo siempre he sido un artista que deja que cada cual, en su ámbito, haga su trabajo y dejo que mi equipo meta mano si quieren escoger. Pero siento que, ahora, con disco, al involucrarme y escoger los ritmos y eso, ha hecho que conecte más con mi música.

    Javi: Una de mis cosas favoritas es preguntar por influencias, referencias, gustos personales para conocer mejor, ya no solo, la obra del artista, sino a la persona que hay detrás. ¿Qué ha inspirado a la creación de «Underwater»? Puede ser la música que hayas escuchado, alguna idea o concepto que te llame la atención, una experiencia reveladora… Lo que quieras. 

    Dei V: El Bien y el Mal. El disco está dividido en dos partes. Esta Under que es la parte para la gente del barrio, la que me dio el cariño cuando yo empecé y Water, que es el Dei V evolucionado, el maduro, el que ha crecido y no es el mismo de antes. Y, el concepto del Bien y el Mal me identifica mucho porque estoy en el medio. Tengo un balance en mi vida como persona. Si eres malo voy a ser malo y si eres bueno voy a ser bueno. Y yo creo que en el disco me deje llevar por eso mismo. Lo bueno y lo malo de Dei V.

    Portada del Nuevo Disco de Dei V: «Underwater»

    Javi: Ahora, te encuentras en plena gira mundial, y el mes de marzo, será la fecha en la que vuelvas a España para deleitar a tus seguidores del país con shows en Madrid y Barcelona, si no me equivoco. ¿Qué pueden esperar tus seguidores del Show? ¿Qué le dirías a alguien que se está pensando en pillarse su entrada para ir a verlo? 

    Dei V: Acho, van a ver un submarino, una pecera con peces exóticos, estrellas por todo el techo (risas). Va a ser un espectáculo. Voy a traer invitados… Va a ser un show de calidad, como lo fue en Puerto Rico. Mis últimos shows en PR fueron los más grandes que he hecho y a los que más cariño les metimos, así que quiero traer eso mismo para acá para España. Si no lo han visto, pueden entrar a mis redes sociales donde están las fotos del Choli. ¿Tú lo llegaste a ver? ¿Has visto el submarino?

    Fotografía de Dei V en concierto para el «Underwater Tour» en el Coliseo de Puerto Rico.

    Javi: ¡No! Qué va no lo he visto.

    Dei V: Bro, nosotros pusimos un submarino en la tarima. Un submarino de 7 pares de cojones, que lo podemos tirar en el Océano Atlántico ahora mismo y Putin va a querer cogerlo para él (risas). Y una pantalla que era la primera vez que la traían a Puerto Rico.  Y atrás de todo eso, había una pecera. Había corales, el trono de Poseidón con el tridente… Mira, te lo enseño hermano.

    Fotografía de Dei V en concierto para el «Underwater Tour» en el Coliseo de Puerto Rico.

    Javi: Joder, un espectáculo como el del Circo del Sol, eh (risas).

    Dei V: ¡Papi, si! Yo no solo voy ahí a cantar. Yo voy a llevar una película, para que el fanático disfrute.

    Javi: ¡Cómo debe ser! Bueno, aprovechando que ahora en España, el Reggaeton y el Trap son estilos musicales muy candentes, y hay muchos chavalitos que quieren empezar su carrera en el mundo de la música por esta vía, quería preguntar dos cosas. Primero, ¿estás escuchando últimamente a alguien de España que quieras recomendar a los lectores?

    Dei V: ¡BIIG CYPHER!

    Javi: No le conozco, así que ahora me lo pongo en el viaje de vuelta a casa sin falta.

    Dei V: Ponte “Vertical”. “Porque no hay pistolas blancas, para hacer el tiro al negro” (canta).

    Javi: Ahora lo ponemos, lo ponemos. Y por último, ¿qué consejo le darías a uno de estos artistas nuevos que quieren tener una oportunidad? 

    Dei V: Bro, que metan cojones. Vayan pa’ encima, y ya. Eso es todo. Ustedes tienen una familia a la que tienen que darle de comer y si esto es lo que van a coger como carrera, vayan con todo. Hay plata, hay dinero y cambia la vida de una manera drástica. Así que si tu le quieres cambiar la vida a tu familia, no te pongas pendejo y dale pa’ encima. Eso es lo mejor que te puedo decir: como es. Sin filtro.

    Cartel Promocional del Concierto en el Movistar Arena de Madrid para el «Underwater Tour» de Dei V
  • Sneaky Wh | «En Clave De Gë» EP.13

    Sneaky Wh | «En Clave De Gë» EP.13

    En el mundo de la música, «hambre» se ha convertido en uno de esos términos que utilizamos en 9 de cada 10 frases. Cuando hablamos de «tener hambre», hacemos una metáfora que describe un estado mental y emocional visceral. No, no es que un artista lleve sin comer todo el día; se refiere a una ambición inquebrantable y una necesidad casi biológica de trascender a través del arte. Hoy nos acompaña un productor que, si buscas la palabra «hambre» en el diccionario, su nombre aparece como primera acepción: Sneaky Wh.

    ¿Quién es Sneaky Wh? Yo sé alguna cosita sobre ti, como por ejemplo que empezaste a producir cuando tu hermano se iba de casa.

    Sí (risas). Yo empecé produciendo con el ordenador de torre que había en mi casa. Mi hermano hacía música y yo me metí en el ordenador y vi el FL Studio. Yo sabía lo que era, pero nunca lo había tocado. Lo vi y dije: «Voy a probarlo». Claro, el primer día no sabía nada, no había visto ni un tutorial ni nada. Y lo vi, lo probé, dije: «Hostia, esto está guapo, voy a empezar a hacer temas, lo que sea», ¿sabes? A mí me daba como vergüenza que mi familia lo supiera. Entonces, producía cuando mi hermano y mi madre se iban de casa. La movida es que yo tenía el FL Studio, era la demo; ni crackeado, ni comprado ni nada. En la demo del FL Studio tú no puedes guardar las cosas. Es decir, yo producía y, si mi hermano se iba dos horas, pues yo tenía dos horas para producir, exportarlo y ya no podía volver a abrir ese proyecto. Empecé a producir a escondidas, ya después me compré mi portátil para la universidad; a partir de ahí ya empecé a producir yo solo.

    Qué guay. Además, me resulta curioso eso de que te daba vergüenza y ahora tienes casi tres cuartos de millón de oyentes (risas).

    Sí, sí. Una locura.

    Hablemos un poquito sobre tus referencias, aunque una de ellas la tengo aquí detrás.

    (Sneaky Wh coge un vinilo de Michael Jackson)

    Si no me equivoco, tu abuela te ponía Michael Jackson, ¿no?

    Sí. En mi casa, a mi abuela siempre le ha encantado Elvis. Siempre ponía Elvis y Michael Jackson a tope también por mi tío. Allí solo se escuchaba eso, no por nada, sino porque era la típica radio de discos; y solo tenía cinco o seis discos, todos de Michael Jackson y de Elvis.

    Qué loco. Y aparte de ellos, ¿qué más referencias tienes?

    Siempre he escuchado eso de pequeño. Después ya empecé a meterme en el mundo urbano, el rap y tal. Escuchaba mucho C. Tangana, por mi hermano; me lo enseñó y me flipó. Y después, ya pues todo lo que fue saliendo como Rels B y toda esa movida. Empecé tarde, en verdad, a interesarme por la música.

    A ver, nunca es tarde. Por ejemplo, yo a Cruzzi lo conocí relativamente tarde porque empecé con música en inglés. Que, por cierto, de música en inglés, yo sé que hay un artista que te gusta mucho que se llama Kanye.

    Sí, sí, sí, sí (risas)

    Y de sus discos, el que más te gusta es “Ye”. ¿A que sí? Con la música en inglés también jodes bastante, ¿no?

    Sí, sobre todo por a nivel de producciones y toda la historia de la industria y demás. Ahora me estoy viendo el documental de P. Diddy que ha sacado 50 Cent; es una puta locura. Me encanta todo a nivel producciones y el cómo evoluciona allí.

    «Creo que hay que estar interesado de lo que pasa allí para poder estar actualizado aquí en España»

    Sneaky Wh sobre la música de U.S.A. y su impacto en el panorama nacional.

    En cuanto a productores, ¿quiénes son en los que más te fijas?

    Hombre, Pharrell, Kanye West, Timbaland… Toda esa movida me encanta.

    Guay, esos son muy tops. Bueno, vamos a pasar un poquito a hablar de producción, porque aquí lo importante es que hablamos de productores. ¿En qué DAW trabajas?

    Yo curro con FL Studio. Empecé con él y ahí me he quedado. Y no pienso cambiarme. O sea, cuando he estado con otros productores en sesiones y tal, sí que lo he probado, pero estoy muy acostumbrado al FL Studio. Ya tengo todo ahí arreglado y apañado

    Sobre plugins y tal, ¿cómo te manejas? ¿Qué es lo que más usas?

    Pues utilizo mucho el Zenology, todo lo de Roland, de SRX… ¿Qué más te puedo decir? Al SkyKeys le estoy metiendo ahora mucho también. De todo un poco, en verdad; pero el Zenology y tal me encanta.

    Tío, todos me decís siempre los mismos: el Zenology y el Omnisphere.

    Yo el Omnisphere no lo tengo porque ocupa mucho y soy un poco cateto para descargarme las cosas, pero ahí está.

    Bueno, una vez hablé con Allan Parrish y me dijo que utilizaba el Fruity Loops, el nativo del FL. De plugins nativos no me hablan mucho. ¿Tú has toqueteado algún plugin nativo?

    Sí, el Flex. Un plugin que se llama Flex. Está guapo y hay cosas guays. Al final, da igual el plugin que uses; es tu creatividad y lo que puedas hacer. Todos los sonidos son buenos.

    Ya que hablas de creatividad, ¿qué sonidos son los que más te mola trabajar?

    Bueno, ahora estoy currando mucho con D.Valentino y estamos en eso: R&B, pop, así rollo “SWAG” de Justin Bieber. Ese sonido nos encantó y estamos buscando y trabajándolo mucho en eso. Un pop así blanco y blandito, ¿sabes?

    ¿Qué prefieres, “SWAG” o “SWAG II”?

    El uno, pero “SPEED DEMON” de “SWAG II” me encanta.

    Es que tienen unas producciones guapísimas. Está muy guapo el sonido de ambas partes de “SWAG”. Aquí en España hay bastantes artistas como D.Valentino o, aquí en Granada, un chaval que se llama Marcel, que le meten muy duro a temas con este rollito. Creo que es relativamente complicado replicar lo que hace Justin Bieber.

    Sí. O sea, a mí me encanta, pero si me pongo a pensar qué artista puede hacer eso aquí en España, me sale D.Valentino. Para mí es el tío perfecto para hacer eso. Entonces le dije: «Tío, si a ti te flipa y a mí me flipa, vamos a hacerlo», ¿sabes?

    Aparte que tiene un vozarrón y tú lo tratas muy bien, ¿eh? El tratamiento de voces me parece muy curioso porque eso es algo complicado.

    Sí, aunque bueno, el Diego (D.Valentino), sus voces las toca él.

    Ah, ¿sí?

    Sí, pero después yo le hago todo lo que son arreglos y demás; toda esa movida la hago yo. Aun así, él tiene su preset. Él se toca la voz de todos sus temas, no deja que nadie las toque (risas).

    Ya que hablamos de las voces, yo sé que hay una parte que te gusta de componer y producir que es hacer toplines. Cuéntame un poquillo, porque eso está interesante. Hay pocos productores que hagan toplines así y que lo digan abiertamente.

    Bueno, yo también vengo de cantar. O sea, yo empecé a la vez produciendo y cantando. Siempre que el artista me deje, yo compongo con él y le ayudo en lo que quiera. Lo que él me permita hacer, yo lo hago. A mí me encanta. Yo sigo cantando en mi casa tranquilamente, solo que no saco nada porque creo que me está yendo bien esta faceta de productor. Voy a centrarme en esto, voy a explotarlo y ya habrá tiempo para cantar.

    Pero, lo de cantar, eso… (risas)

    Está ahí, está ahí (risas)

    Eso me gusta, sobre todo lo de la faceta de compositor. Al final yo creo que la producción es algo más que simplemente hacer un ritmo. Dentro de la producción, ¿qué parte te resulta más curiosa?

    Cuando empecé, hacía producciones rápidas; era un beatmaker. Lo que tú tienes en la cabeza sobre lo que es un beatmaker, así era yo. Hacía un beat, se lo pasaba al artista y lo que saliese, ha salido. Ahora, yo creo que me estoy centrando más en trabajar las producciones, tener más una visión y saber llevar al artista. Yo creo que eso es un trabajo que con los años y la experiencia vas aprendiendo y te das cuenta que es más importante incluso que la propia producción. Saber llevar a un artista a un sonido que él quiere y que los dos queréis, que salga un producto bueno, y trabajarlo hasta el final es muy importante.

    Eso que acabas de decir hace que me venga a la cabeza una cosa que leí el otro día de Metro Boomin. En una entrevista decía algo así como: «Se nota que ahora los discos no son discos como tal, parecen más una mixtape de varios productores». Está guay que los productores queráis hacer como un proyecto “de un solo productor”, ¿sabes? Creo que eso es algo top.

    O sea, yo lo hice así con el Mvrk y D.Valentino, no sé por qué, la verdad; pero sí, lo trabajé yo solo. A mí me encanta como hacer trabajos que tengan mi sonido, mi visión y sea solo yo; al final, nadie interfiere y es 100% mi sonido. Pero ahora también me gusta trabajar con otros productores y con otros músicos que me ayudan un montón. Al final, según voy creciendo y tal, tengo otras inquietudes.

    ¿Con qué otros productores te gusta currar?

    Hombre, con el 17Beats un montón, es pana máximo. También con NAVN, con quien hice entero el último álbum del Ters.

    ¿Y con qué productor te gustaría currar? Así que digas: «Buah, ojalá hacer algo con este».

    ¿En España?

    Sí. Bueno, y también si quieres de fuera…

    De fuera podemos fantasear infinitamente, pero aquí en España me encantaría con Cookin Soul o con Steve Lean. Así leyendas, ¿sabes? Alizzz también me flipa.

    Buah, Alizzz. Primera persona que me habla de Alizzz. Esto es espectacular.

    Leyenda, hombre (risas).

    A mí me parece tochísimo. Todos los discos y el rollito que tiene me flipan. Y, por fantasear, ¿uno de fuera?

    Hombre, Pharrell, 100%.

    Súper top. Y, retomando lo que habías dicho sobre hacer algo muy conjunto y muy trabajado, me gustaría que le definieras el conjunto de tus producciones con un color.

    Buah. Ahora lo que estoy haciendo es rosa.

    Rosa. Claro, swag (risas).

    Sí, swag. (Risas) Rosita, rosita. Rosita palo. Clarito, clarito.

    No chicle así…

    No, no. Rosa, rosa (risas)

    Simplemente. Es que no hay más que decir (risas) Vale, vamos a seguir un poquito hablando sobre producción. Quiero que ahora me digas un tema que te hubiese gustado producir.

    La intro de “SWAG”, “ALL I CAN TAKE”. Me parece una locura, tío. También creo que Justin ha ido por un sonido mucho… Bueno, también está Mk.gee a las producciones, que también es otro productor que te podría decir que me encantaría currar con él. Y me parece una locura y me llama mucho la atención los drums. Son muy ochenteros, muy inspirados en Michael Jackson y todo eso. Me flipa y también lo estoy buscando últimamente.

    Qué guay, sobre todo lo que has dicho de los drums. Con esto me viene una pregunta: ¿qué crees que es lo que le da cuerpo a tus producciones? Algo que digas: «Esta es la columna vertebral».

    Eso depende del beat y de la canción, pero yo sobre todo soy muy friki de los bajos y los drums. Para mí, es lo que más me curro y trabajo y yo creo que tengo idea. Porque, al final yo no he estudiado teoría musical ni nada de eso; no creo que pueda hacer algo muy loco a nivel musical. Aunque mucha gente me dice: «Hostia, eso está muy guapo». Pero yo creo que los drums y los bajos me vuelven loco.

    Los bajos son la parte que más me gusta. Hay gente que se fija más en otras cosas; por ejemplo, hay gente también conectan un montón con los samples. Aun así, yo creo que los drums al final son lo más global.

    Lo que te lleva.

    Sí, total. Y, sobre lo de no haber estudiado teoría musical y no tener estudios superiores en música, ¿qué es lo más loco que has aprendido de forma autodidacta?

    Todo (risas).

    Bueno, pero algo concreto (risas)

    O sea, para mí, cuando empecé a producir, era impensable que yo supiera hacer un acorde, ¿sabes? Pero, al final te pones y dices: «No es tan difícil», ¿sabes? Y cuando te pones a hacerlo y estás un año haciéndolo, pues ya está. Entonces, yo qué sé, he hecho producciones que yo mismo me he sorprendido de: «Hostia, lo que he hecho», ¿sabes? Ahora estoy probando mucho tocar pianos y tal. Y a veces yo me extraño de lo que estoy haciendo, ¿sabes? Porque en mi vida he tocado un piano ni sé lo que estoy tocando, pero mola.

    El tema instrumentos es loco. Aparte del piano, ¿has tocado o tocas alguno más?

    No toco ninguno.

    ¿Cuál te gustaría probar?

    A mí me encantaría tocar la guitarra. Pero no sé, nunca se ha dado. A lo mejor tengo el runrún en la cabeza de querer meterme a clases, aprender y tal. Pero bueno, ahí está.

    Pero eso está chulo. Creo que le da mucha organicidad. Además, hace mucha falta en las producciones; más ahora cuando están las IAs. Sobre el tema de inteligencias artificiales, ¿tú cómo lo llevas?

    No la utilizo. Quien la quiera utilizar, ahí está, ¿sabes? O sea, tampoco hay que tachar a nada ni a nadie. Está ahí, utilízalo. Si sale bien, sale bien.

    Claro, mientras sea de forma inteligente. Mientras que no salga un Kanye, que te haga un “BULLY” todo lleno de IA.

    Claro (risas).

    Eso es un atentado. Mira que podría estar guapo, pero eso es un atentado, macho.

    Ya sabemos cómo es Kanye, un poco loco, ¿no?

    Ojalá estar tan loco como él. Eso le ayuda, en verdad, ¿no? Luego le pasa como cuando estaba en Wyoming, en el rancho, que hizo los cuatro discos del tirón. ¿Tú harías algo de eso? Tipo, un camp así.

    Sí, 100%. Ahora nos vamos a Tenerife. A mí me encanta currar en camps. Yo tengo la suerte de que ahora solo estoy currando con mis colegas. Me encuentro super a gusto con lo que estoy haciendo. Creo que estoy en uno de los mejores puntos a nivel musical, mental y personal. Me encuentro súper bien. Y no sé, me encanta como nos vamos a Tenerife, nos ponemos a currar allí, aprovechamos que el Diego (D.Valentino) tiene concierto. Estamos en otro lugar, nos vamos a inspirar más… Y me encanta. Con el Ters también hice el álbum en camp todo, en A Coruña. Y bueno, “Ciao!” se hizo todo en Valencia, en la casa de D.Valentino. “La fe que me tengas sí que es verdad que como fue el primero, lo hice en mi casa, en San Vicente allí, estudiando en la uni, y allí encerrado lo hice yo.

    «Creo que estoy en uno de los mejores puntos a nivel musical, mental y personal»

    Sneaky Wh sobre dónde se encuentra ahora mismo en su carrera.

    ¿A hora tienes estudio propio o…?

    Yo ahora tengo el publishing firmado con BMG y ellos me dejan estudio. Entonces, yo voy cuando quiera allí, pero también en casa tengo como un home studio muy pequeño. Pero no tengo un estudio como tal que me haya montado súper bien preparado, ni llevo a gente para grabar ni nada. Prefiero estar tranquilo en mi casa, cuando tengo que hacer algo, me pongo los cascos y a disfrutar. Y cuando sí que tengo que hacer sesiones pues voy al estudio de BMG.

    En cuanto a sesiones de estudio, ¿quién es el que más te ha sorprendido?

    La l0rna. Es heavy. O sea, es heavy, ¿eh? Esa tía llega al estudio y en una hora te tiene el tema, ¿sabes? Es las mejores letras que has escuchado en tu vida y las ha hecho sin pensarlas. Y es como rápida, ella va, se centra y lo hace, ¿sabes?

    Tanto Rico Rosa como Kas Rules me dijeron lo mismo. Qué locura.

    Y después también el Mvrk, yo que lo he visto evolucionar, lo veo en el estudio y digo: «Wow, es una bestia». Pero ya no a nivel de tirar letras rápido, no. Se centra, sabe lo que quiere, sabe cómo decírselo al productor, manda, ¿sabes? Es una locura.Es un ejecutivo.

    Eso me parece fundamental. Al final os ayuda mucho con la comedura de cabeza y los bloqueos creativo. ¿A ti te ha pasado alguna vez a la hora de producir?

    Sí, hombre, eso siempre pasa. Al final, los bloqueos creativos están ahí, pero hay que saber llevarlos, ¿sabes? Hay que saber salir de ellos. Para los bloqueos creativos, la verdad que me frustro bastante, pero suelo dejar de producir uno o dos días, hago otras cosas y escucho mucha música y siempre descubro como un sonido que me vuelve a inspirar. Últimamente, estuve ahí como unos días que no me salía nada y me empecé a escuchar el último álbum de Mk.gee y dije: «Wow. Vamos a hacer esto», ¿sabes?

    Al final, hay veces que la inspiración te viene de cosas aleatorias.

    Sí, tío. Hay una cosa en la que Troya me ayuda mucho. Él es un friki de la música. Yo le digo: «Tío, envíame temas. Quiero descubrir sonidos nuevos».  Yo realmente no he escuchado tanta música. Porque, no sé por qué, a mí me gusta producir, pero nunca he sido un friki de la música de: «No, este álbum de tal, de este productor…» Nunca he sido así. A mí me falta mucha música por descubrir, y Troya me ayuda mucho en eso. Cada vez que me pasa cosas nuevas digo: «Buah, esto está guapísimo». Yo soy como una esponja, voy recogiendo y voy haciendo.

    Vamos a pasar al tema estrella de la sección. ¿Crees que el trabajo del productor está tan reconocido como el del vocalista? ¿Crees que se debería poner el foco también en los productores y dejar de verlos en un plano secundario?

    Bueno, es que hay productores que quieren eso, ¿sabes? O sea, siempre ha habido productores que han querido dar la cara y han querido ser un artista más. Y siempre hay otra rama de productores que simplemente quieren estar en la sombra; quieren producir, estar tranquilos y que nadie sepa de ellos. Y están currando a gusto, ¿sabes? Al final cada uno toma las decisiones en su carrera y todo es respetable. A mí me parece que hay que darles más voz. Para mí un productor es un artista más, igual de importante que la voz que canta. Y yo lucho por eso. O sea, yo me siento un artista más. Quiero ser un artista más, quiero que mi cara se vea, por eso hago DJ sets. Quiero que sepan que ese beat lo he hecho yo, que ese ritmo lo he hecho yo. Y después pues hay otros productores que simplemente les gusta estar tranquilos, ¿sabes?  Hay muchas ramas, cada uno se tiene que buscar la suya. Tú piensa en esos chavales que no los conoce nadie. Están tranquilos en su casa, ¿sabes? Si tienen 17 años viviendo con sus padres y están ganando un pastizal desde su casa sin moverse ni un centímetro. O sea, es una locura, ¿sabes? A mí me parece igual de loco que tener un nombre.

    Ya ves si loco, sí.

    Yo creo que también los productores, si quieren tener una vida artística más larga, creo que si tú te haces un nombre es más fácil. Si tú estás desde tu casa y haces placement y envías beats a todo el mundo es más difícil extenderlo en el tiempo. Entonces yo siempre tengo ese runrún de: «Hostia, ¿yo en cinco años qué voy a hacer?” No tengo carrera, no tengo nada. Tengo que hacerme un nombre para que esto sea lo más largo posible, ¿sabes?

    Ya que has hablado antes sobre darte a conocer con los DJ sets, me gustaría que nos contaras cómo empezaste a pinchar.

    Me pasó todo lo del Mvrk, del disco. “La fe que me tengas” va bien y empieza a ser conocido. Troya, mi mánager, me dice: «Tío, ¿por qué no empiezas a dar DJ sets? Yo no he pinchado ni he visto un plato en mi vida. Eso fue hace un año y medio ya. Me dijo: «Te voy a buscar bolos, ¿sabes? Y vas a pinchar». En ese momento, para mí era un embarque. O sea, yo los primeros sets los pasaba fatal porque me ponía muy nervioso, ¿sabes? Me compré una mesa, practiqué un poco, pero iba inseguro. La primera sala que hice, con todo lo del Mvrk, estaba llena. Y yo decía: «Coño, es que… ¿qué hago aquí?» Pero bueno, empecé así. Fue yendo bien, fueron saliendo bolos, me iban llamando de más sitios y pues me fue interesando más. Al final, gracias a Dios la música que yo produzco va bien y cuando la pincho en las discotecas mola. Cuando pincho un tema mío y veo a la gente loca, es lo que más feliz me hace, la verdad.

    Qué guay. Y bueno, hemos estado hablando durante toda la entrevista de tus producciones y has mencionado que si Mvrk, que si D.Valentino… Pero yo sé que, por ejemplo, cuando acabaste “La fe que me tengas”, ¿en qué estabas currando?

    ¿Eso quién te lo ha dicho, tío? Seguro que ha sido el Troya. Sí, hicimos “La fe que me tengas y yo en ese momento, cuando conocí al Mvrk, yo iba a sacarun álbum cantando. ¿Qué pasa? Claro, sacamos “Algo nos olíamos” y fue como un tiro el TikTok. Luego sacamos “Niebla”, que también fue bien y después sacamos el álbum. Y dije: «Ahora que la peña me está conociendo como productor, ¿es buen movimiento sacar un álbum cantando ahora y mezclar a la gente?». A lo mejor hubiera ido de puta madre y otro gallo cantaría, pero me pareció que no era el momento y dije: «No lo saco». Lo dejé ahí, me puse a producir y bueno, aquí estamos (risas).

    Pero bueno, aun así, tienes mucha música tuya cantada que no ha salido.

    No, no. Ni va a salir (risas).

    ¿Ni va a salir?

    Por ahora no. Tengo que estar muy seguro de que esos temas me gustan. Además, yo al venir de ser productor quiero que te explote la cabeza al escucharlo, ¿sabes? Yo qué sé, Alizzz para mí lo hizo muy bien. Estuvo su tiempo, pasó todo y ya salió cantando con su movida, la que quería hacer y la que ha mantenido hasta ahora. Y eso es lo que quiero hacer yo, en verdad.

    Bueno, aun así, en la faceta de productor, tú estás trabajando en cosas, ¿a que sí?

    Sí, sí.

    ¿Como qué? Algo que se pueda decir (risas).

    Estoy preparando mi álbum de productor. Estoy ahí currando, haciendo sesiones y quiero currármelo bien. Y después pues nada, con el Valentino a tope. El álbum de productor lo llevo con calma.

    Bueno, vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Te traigo dos preguntas, una del productor del anterior capítulo, 17Beats, y otra de alguien con quien has trabajado, ThePauSing. La de 17Beats es: «Si tuvieras que hacer un disco colaborativo con un artista, ¿con quién sería?»

    ¿Soñando?

    Si quieres, sí (risas).

    Es que de España te podría decir muchos. Yo qué sé, con Bon Calso yo creo que me quedaría muy bien. Con Yung Beef me encantaría. Y después, pues yo qué sé, así nivel internacional, podríamos traer de vuelta a Justin Timberlake o algo así, ¿sabes?

    Justin Timberlake sería una locura. Y la pregunta de ThePauSing es: «¿Sacarías música cantando? ¿Tienes ganas?»

    Ahora no, Pero sigo haciendo música cantando todos los días. Me encanta, pero que ahora no es el momento. Simplemente la disfruto para mí. También digo mucho que el arte deja de ser arte cuando lo muestras al público. Entonces prefiero disfrutarlo yo solo. Cuando alguien opina de tu arte te lo puede hacer más grande todo, pero yo creo que la máxima expresión del arte es cuando solo tú lo estás haciendo. Solo tú tienes una visión y estás en tu mundo y tiene sentido para ti, pero, cuando tú lo muestras al público, nadie ha vivido eso. Entonces todo se tergiversa y realmente nadie va a captar la esencia. Si la captan es porque lo estás haciendo muy bien. Entonces, me quiero centrar en eso, en que mi arte esté chulo, tenga esencia y la gente lo vea.

    Bueno Sneaky, pasamos a las dos últimas preguntas. Primero, ¿qué es para ti la música?

    Todo. Ahora es mi vida y cuando más la disfruto. Siento que la estoy disfrutando como nunca y creo que me está dando una visión y una perspectiva de mi vida que en mi vida nunca me hubiera imaginado que me hubiera condicionado tanto. Y no sé, yo la disfruto.

    Y, por último, ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Mi cabeza. Al final, yo creo también que el no haber estudiado música, hace que mis producciones sean únicas también. El ser tan cateto, ¿sabes? (risas).

    No, hombre, tampoco eso (risas).

    No, pero la ignorancia a veces te hace experimentar mucho y descubres cosas guays.

    Y bueno, por último, ¿algo que quieras decirles a los productores que están ahí, que no conozca a nadie o alguien que quiera empezar en el mundo de la producción?

    Nada, seguir produciendo. Al final, cuando te gusta algo, te obsesionas y cuando te obsesionas consigues lo que quieres. Disfrutad de lo que hacéis, no esperéis nada, estudiad, buscad un trabajo y haz música porque te gusta; si te toca, te tocará. No os cerréis a nada, conoced a gente, currad con muchos artistas y que seguid explorando vuestro mundo.

  • 17Beats | «En Clave De Gë» EP.12

    17Beats | «En Clave De Gë» EP.12

    La escena de Valencia está más a fuego que nunca. Y tanto que a fuego, como que el protagonista del episodio que hoy puede ser de lo más ardiente de la comunidad: DJ residente en La3, ingeniero tras bangers como «platanomelón», «Paseo de Gràcia» o «sexy» y artífice de «PHACES». Hoy entrevistamos a 17Beats.

    ¿Quién es 17Beats y cómo empezaste a producir?

    Soy 17Beats, Xavi o como me queráis llamar. Soy un productor y DJ de Valencia que ha trabajado con Bluu, D. Valentino, Tarchi, Gatti… Llevo ligado a la música desde hace bastante tiempo; por ejemplo, toco el saxo desde los 8 años. Siempre me ha gustado la música. Las inquietudes de querer hacer música y esa pasión que tenía por ella me hicieron investigar a ver cómo podía yo crearla. Empecé a producir con 14 años, haciendo en el FL Studio EDM y temas bastante lachosos, la verdad (risas). Era de lo que más información había, pues no había muchas cosas de hip-hop. Después de un parón, volví a los 16, ya que me entró el gusanillo con todo esto de la explosión del trap en España.

    ¿Cuáles son tus referencias?

    Mi primer contacto con el hip-hop fue Chris Brown. Gracias a él descubrí a Lil Wayne, y de ahí pasé a Tyga y a Young Thug. En 2014, con toda la movida del trap en España, escuchaba a Pxxr Gvng, Dora Black o BNMP. Al principio lo escuchaba un poco como de coña, porque había muchos códigos y letras que no entendía, aunque musicalmente me gustaba y me hacía clic la figura del productor. Como sabía cómo se hacía la música, me llamaba aún más la atención su figura. A nivel de productores, los que más me inspiran son Steve Lean, Enry K o Royce Rolo.

    Me gustaría detenerme en algo que has dicho, concretamente en que sabías cómo se hacía la música. Eso viene de tus estudios en el conservatorio, ¿verdad?

    No exactamente, pero sí. Yo estudié en una escuela de música de Castellar, mi barrio aquí en Valencia. Aquí hay costumbre de que cada pueblo tenga mínimo una banda. Como extraescolar, mis padres me apuntaron a la de aquí. Con 6 o 7 años empecé a estudiar música y duré hasta los 11 o así. Yo tengo unas nociones mínimas de solfeo.

    Bueno, cierta ventaja te da frente a los que no tienen conocimientos de teoría musical.

    Ya no solo a la hora de crear, también ayuda a saber qué estás haciendo. Al saber teoría musical puedes saber qué nota no está en un acorde o qué tienes que hacer para transmitir lo que quieres transmitir. Por darte un ejemplo: a la hora de probar tunes y tal, cada escala mayor tiene una relativa menor; el saber cómo transponer de una a otra te puede llegar a sacar de un apuro en un directo. Además, el hecho de haber escuchado tanta música me ha dado esas nociones extra que pueden ayudar a la hora de componer lo que sea. Aun así, hay productores que no tienen conocimientos de teoría musical y hacen cosas que flipas. Quizás ellos pueden sacar algo más fresco fuera de la teoría.

    Ya que estamos hablando de producción, vamos a hablar de la materia en sí. ¿Qué es lo más loco que has aprendido por tu cuenta?

    Yo creo que la selección de sonidos. Siempre tengo muy claro cómo quiero que suene algo y cuál es el sonido exacto. Ahora que estoy hablando de la selección de sonidos, el hecho de poder… Los plug-ins tienen muchísimos parámetros. Hay conceptos que nadie me ha explicado pero que, haciendo y deshaciendo, he acabado sabiendo qué efecto tienen sobre el sonido.

    Hablando de sonido, ¿qué es lo que más te gusta producir?

    Lo que más disfruto haciendo es el R&B. Ahora estoy mucho con los sonidos analógicos. No tengo ni idea de tocar el piano, pero tengo un gusanillo enorme de comprarme un sintetizador. Me gustaría tener algo físico, que tenga ese color analógico y tal. Aunque el R&B sea lo que más me gusta hacer, si estoy aburrido en el aeropuerto o lo que sea, hago un reggaetón antiguo, por ejemplo.

    «No me cierro a ningún género, pero si tengo que escoger uno, me quedo con el R&B»

    17Beats sobre el género que más le gusta producir

    Esa organicidad que hay entre un sinte físico y uno digital es algo que me llama mucho la atención. Cuando Dano en su gira se ponía con la MPC a hacer ritmos en directo, era una sensación mágica.

    Yo creo que se nota en el color. Hay algo extra que un plug-in nunca podrá emular. Me pasa lo mismo con el procesamiento de voces. No es lo mismo mezclarlo todo de forma digital que mezclar lo analógico con lo físico. Tener un previo ya le da un extra de calor y calidad a la voz que no le da el conectarlo directamente a la Focusrite. Ocurre lo mismo en el proceso. A la hora de hacerlo, no es lo mismo estar aquí y elegir un plug-in a tener un pedazo de cacharro aquí, empezar a tocarlo y que, por tocar una tecla sin querer, ya te viene algo extra a la mente. Visualmente, también puede aportar algo extra. Molaría tener un Prophet; el problema es que lo mismo te cuesta tres mil “ñapos”.

    ¿Qué es lo más caro que tienes en el estudio ahora mismo?

    Te diría que el Apollo, tío. Son mil euros; no es tan caro como un Prophet, pero no está mal. Tengo también un cuadro que me hizo un colega, Nacho Devis, el que nos hace las portadas. Hizo la portada de «Sexy Con Amor», de Bluu. Inspirado en eso, hizo un pedazo de cuadro que, el día que se revalorice, verás (risas).

    Tengo un colega que tiene la portada de su disco en el estudio y eso es masonería pura, eh.

    Es un swag que te cagas. Tener exactamente tu portada es una locura, tío.

    La portada de tu último disco con Bluu es azul, que casa muy bien con el sonido del disco. Si tuvieras que dar un color a tus producciones, ¿qué color sería?

    Naranja, tío.

    ¿Por qué?

    No sé, una luz tenue y cálida; no un naranja chillón de chaleco de cuando tienes un accidente (risas). Un naranja que te acompañe, tipo iluminación cozy.

    Naranja chimenea, así acogedor. Al final, la música y el color tienen mucha relación entre sí, pues ambos están unidos por la frecuencia. Imagínate un disco que a lo largo de los temas vaya cambiando la longitud de onda y se forme el espectro en sí. Sería una locura.

    Estaría guapísimo, ya ves. Ahora le preguntaré al ChatGPT a ver si hay alguna manera de hacerlo (risas).

    Ya que hablas de IA, ¿tú la usas a la hora de producir?

    A nivel de sonidos no la utilizo para hacer un sample de tal o de cual, pero sí la uso de inspiración cuando no me sale una progresión de acordes cuando hago un beat desde cero. Hace un par, y cojo uno de aquí y otro de allá. A la hora de mezclar y masterizar también te facilita las cosas. Al fin y al cabo, es una herramienta que te puede ayudar y que creo que nunca va a sustituir el trabajo de nadie, pero que te puede facilitar hacer ciertas cosas. La uso para probar desde cero y resolver alguna duda concreta.

    Hacer el mix y el master tiene que ser la parte más difícil a la hora de producir. Si ayuda ahí la IA, mucho mejor.

    Es la parte más técnica, digamos.

    ¿A ti te da pereza esa parte?

    Más que producir, sí (risas). En plan, el mix y el master es más un servicio; producir está más relacionado con la parte creativa. Hay peña a la que le apasiona el mix y el master, pero es mucho más técnico que componer o producir. De vez en cuando, es más coñazo.

    ¿Hay algún artista al que te cueste hacerle el mix y el master?

    No trabajo con muchos artistas de seguido. A D. Valentino le hago el master y le echo un cable con los mixes. Él se mezcla, pero si tiene una duda más concreta se la resolvemos Sneaky o yo. Los masters sí que los hago yo, que no suele haber problema. Con Bluu también es superfácil. Tarchi, por ejemplo, tiene que ser complicado, fíjate tú. Solo he mezclado y masterizado el tema que tiene con Sticky, «sexy», pero quizás sus temas y tal deben ser más complicado. Pero eso, más allá de ellos, no tengo ningún recuerdo de nadie con quien me haya sido dificultoso.

    En cuanto a producción, ¿qué tema tuyo has disfrutado más produciendo?

    A mí, de los que más disfruto y me gozo, serían: “Sexy Con Amor”, de Bluu y coproducido con Sneaky; “Swing Baby”, con LKTN y BabyGoat, que tiene un beat ochentero que quedó superbacano; y “AR&Bluu”, también te diría, que es tipo Pharrell y estoy muy orgulloso de ese tema. Y luego no sé, otros beats que tengo por ahí que son muy de mi sonido. La verdad es que no caigo ahora, tendría que mirarlo (risas). Pero del último disco, de “Sexy Con Amor”, hay algunos beats de los que me siento muy orgulloso.

    Está muy guay que tengas varios temas. Hay otros artistas que son más tajantes a la hora de escoger su tema propio favorito. Además, es difícil elegir un tema propio favorito. Y ahora, ¿qué tema que no es tuyo te habría gustado producir?

    Te diría que “Jungle”, de Drake. Es sexy, ambiental y bouncy a la vez. Es mi tema favorito de Drake.

    Y antes de pasar a hablar sobre tu discografía, si tuvieras que producir un tema para algún artista, ¿a quién te gustaría producirle?

    Pues a nivel nacional te diría a Cruz Cafuné. Internacionalmente, A$AP Rocky; aunque su música y mi música no se parezcan en nada, siempre lo he consumido mucho. O Swae Lee, tío. Algo tipo “Won’t Be Late”.

    Tu discografía no es corta, precisamente: con Bluu tienes tres LPs, además de muchos singles; también muchísimas producciones a D. Valentino, Rulo901 o BabyGoat. Aun así, yo quería centrarme en “PHACES”, ese proyecto tuyo en el que tú eres el protagonista. Cuéntanos un poco.

    “PHACES” es mi espinita clavada, realmente (risas). “PHACES” empezó porque siempre he sido muy tocapelotas con la figura del productor. A mí me ha tocado las narices que infravaloraran mi trabajo, que vinieran al estudio y a lo mejor no te pagaran; eso cuando era más pequeño. Para predicar con el ejemplo, di el paso e hice algo que pusiera en valor su figura. Entonces surge “PHACES”, un proyecto en el que el objetivo es mostrar todo el proceso detrás, tanto a la hora de hacer la canción como de hacer el videoclip que acompaña a esta, que, creas o no, añade valor visual a la misma. El proceso consta de deconstruir el beat, mostrar cómo se graba el tema, cómo se hace el videoclip y algunas anécdotas que vayan surgiendo. Luego se sube el videoclip a Youtube y a Spotify subimos la canción y el beat. Es un trabajo muy completo pero difícil de gestionar.

    «Ojalá pueda meterle caña en un futuro, porque añade mucho valor en comparación a subir solamente el tema»

    17Beats sobre «PHACES»

    Me parece un trabajo muy completo y beneficioso de cara a los productores, pues es un marco de exposición que permite que se reconozca vuestro trabajo. ¿Crees que son necesarios más formatos como “PHACES” para que la figura del productor esté más presente a nivel público?

    Puede ser, no lo sé, tío. La verdad es que coincido contigo: añade ese valor para que la peña que lo vea se percate de toda la gente detrás de ese proceso. Eso es un tema; en el caso de hacer un trabajo completo, puedes llegar a dimensionarlo todo. Contenido de este estilo puede ser algo positivo, poniendo en valor la figura del productor. A lo mejor no tan directamente relacionado con la música, pero sí con un lifestyle. Contenido como el que hacen Koboss o Placement Chasers, creo que es beneficioso para realzar la figura del productor, haciendo un contraste entre mostrar nuestro curro y poner en valor al productor. Molaría que hubiera más contenido, pero ahí entra el conflicto de intereses entre ser creador de contenido o productor.

    Y hablando de carga de trabajo: aparte de producir, tienes la agenda apretadísima. Entre pinchar, las giras de uno, las del otro… es un no parar. ¿Cómo haces para llevarlo todo?

    Los timings de la vida me han venido muy bien. Obviamente, he tenido mi curro detrás, pero, gracias a Dios, los timings han querido que, por ejemplo, las giras no se me solapen. Lo que hace que me mueva tanto y que tenga esa energía para seguir currando de esto es la pasión. Es mi trabajo soñado, lo que siempre he querido. Sí que es verdad que ahora miro la agenda y, entre el fin de gira de D. Valentino, la gira completa de Tarchi o los festivales que surgen ahora, pues no voy a chafar casa. Aun así, es motivo de estar agradecido, porque tanto económicamente como a nivel de repercusión me van a venir genial.

    Te pongo en un dilema, ¿prefieres producir o pinchar?

    Ningún dilema: producir, de largo.

    Vale, guay (risas). Pinchas en muchos sitios; si no me equivoco, eres residente en La3, ¿verdad?

    La sala empezó a tener una fiesta con un rollo más urbano que era “Arde” y, luego de eso, La3 empezó a bookear todo el rato a hacer cosas under. Bueno, under, entiéndeme: urbano español, lo que se lleva ahora, que prácticamente está siendo el nuevo mainstream. Entonces, bueno, soy residente en las dos. Además, me gusta moverme. Si me sale bolo en “Casa Pepa”, en “Yelo” o en “Sudor”, en Barcelona, voy de una porque me lo paso bien. Cuando subo a Galicia, que mi chica es de allí, la veo y, de camino, pincho allí.

    «Pinchar es la forma más eufórica de mi curro y producir, la más creativa»

    17Beats sobre la elección entre pinchar o producir

    ¿Cuál es el sitio donde más te ha gustado pinchar?

    La3 es casa. Antes de “Arde” hacían una fiesta que se llamaba “Guapo”. Era de las primeras fiestas a las que iba donde hacían cosas así, urbanas. Me acuerdo que pinchaba Steve Lean. La primera vez que pinché en La3 fue con Steve Lean, entonces fue algo como: “Hostia, hace cuatro años estabas aquí gozándotela y ahora estás pinchando”. La última vez que fui a Coruña el trato fue genial y el público maravilloso. Fue en BRIT, en “Ghosting Club”. “Casa Pepa” también fue muy especial, porque fue tipo colabo. Y “Recreo”, en Málaga; también hicimos una colabo.

    ¿Puede ser que hubiera showcase de Bluu?

    Sí. Era DJ set nuestro y showcase de Bluu. Pinchaba también Kinara, a quien no conocía en aquel entonces, pero es una bestia; nos puso desde Skrillex hasta la música más turra argentina. Esa fecha, a nivel de energía con el público… Nunca he tenido como ese feeling de pensar que podría haberme tirado un pedo en el micrófono que la gente se estaría partiendo aun así (risas).

    En “Arde”, aparte de ti, pinchan contigo Cencii y Amex, ¿no?

    Correcto. En “Arde” empezamos de residentes Cencii (que también era el promotor), Amex y yo. Amex le ha producido temas a Duki, a C.Marí, a Deva y a más gente, ¿sabes? Luego, cuando La3 empezó a bookear a DJs de este rollo, pues están Skinyz, Adela BB, Claupi, Sneaky o el Tuti. Como hay muchos residentes, mola, porque no tienes cada finde al mismo pinchando. Es eso, todo muy relacionado con lo urbano. Dios, me da hasta vergüenza decir lo de urbano. Es como el trap en 2016.

    Eso de englobar toda la música en género urbano me da mucho repelús. Cada cosa tiene su etiqueta, no creo que haya que englobarlo tanto. Pero bueno, cosas raras de las playlists. Bueno Xavi, vengo a hacerte la pregunta random del día. Yo sé que te gusta mucho tanto el Valencia C.F como la Fórmula 1. En el ámbito del fútbol, si tuvieras que ponerle una canción tuya al post del matchday del Valencia, ¿cuál pondrías?

    Intentaría tirar algo con garra, que les diera potencia. Deja que mire (risas). “Tres Puñales Freestyle”, a lo mejor. O “Descendo e Rebolando”, de mmedina, una chavala de aquí de Valencia. Si no, “Bag Breaker”, de BabyGoat y LKTN, por ejemplo.

    Y la otra, ¿qué canción le pondrías al ganador del mundial de F1?

    Sería algo como más de celebración.

    Piensa en el ganador, que no es lo mismo ponérsela a Piastri que a Verstappen.

    Buah. Vamos a tirar algo básico: “no quiere bailar”, de D. Valentino. Los dos que no hayan ganado sí que no van a querer bailar (risas).

    A ver qué pasa. Ojalá gane Verstappen, sería muy top (risas). El Valencia sí que es verdad que no sé cómo va.

    Decimosextos o decimoséptimos. Te podría estar hablando una hora de la situación del Valencia. Desde hace dos años o así, empecé a escuchar a un chaval bacanísimo de aquí de mi barrio que curraba en una radio local de Valencia de deportes donde hice las prácticas. Se llama Héctor Gómez, “@generaldepie_” en Twitter. Me lo escucho todos los días como si fuera tu padre escuchando la radio. Si no me lo escucho un día, al día siguiente me lo pongo en podcast. Podría estar hablando una barbaridad, pero, en conclusión, hasta que no se vaya Peter Lim, estamos jodidos. La idea es que una vez esté hecho el estadio, quiera vender. Además, el director deportivo que ha llegado es conocido por ser el hombre de transición a la hora de hacer transacciones entre CEOs.

    Si es que te entiendo. Al Granada también lo tienen “secuestrado”; se están cargando al equipo. Pasamos a las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?

    Mi pasión, realmente. No la totalidad de mi vida, porque tengo más cosas fuera de la música, pero es lo que hace que me levante cada mañana. Gracias a ella, como a día de hoy. Es algo que me mueve de forma inconsciente. Tiene un papel fundamental de mi vida desde pequeño.

    ¿Y qué hace que tu música sea tu música?

    A mí me cuesta saber cuál es mi sonido. Rollo, tengo a mi novia, mi familia o mis colegas que escuchan un beat y sí, suelen identificarlo como mío, pero hasta hace poco no te hubiera dicho que tuviera claro cuál era mi sonido. Sí tenía claro cuál quería que fuese, pero no cuál era. Ahora digamos que sí que lo tengo más asimilado y tal, que creo que va relacionado un poco con lo que hablábamos antes sobre la música digital frente a la analógica, el que sea acogedora o el género que más disfruto produciendo. Tengo como bastante influencia negra en mi música, de R&B, blues o jazz, y de alguna manera está ese toque. También la pasión que le pueda meter yo; mi sonido, que siento que es algo más acogedor, ambiental y bouncy, ¿sabes? No sabría decirte con exactitud. Que la haya hecho yo, supongo. Eso es lo que la hace mía (risas).

  • TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    El único predecesor lógico de un verano Brat es un invierno HOTCORE. Más allá de ser su segundo álbum, es la cristalización del movimiento cultural y manifiesto que ella misma creó; uno ambicioso, lleno de sonidos industriales vanguardistas, introspección, transformación, referencias y colaboraciones icónicas, de igual parte coherente y experimental, sin pretensiones cualquiera. Con más de tres años de desarrollo, si con RAWR se dejó la vara alta, con HOTCORE lo remata. Es un disco que despliega un mundo audiovisual lleno de dualidades y deja espacio para una vulnerabilidad genuina que refleja duelos internos entre el fronteo y la fiesta. Un viaje entre luces y sombras.

    “El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo”, nos dice Taichu, y el núcleo del proyecto, más allá de una armadura externa, es saber ser fiel a uno mismo, la fuerza de renovarse sin perder la esencia. Es un proyecto que claramente bebe de sus influencias y amor por la cultura pop (aunque a veces de manera subconsciente), pero no se pierde en ellas. Vemos tanto partes de la Taichu del pasado como otras que tenía más escondidas. Con un mate en la mano y un cigarro en otro (muy HOTCORE de su parte), se conecta desde su casa en Buenos Aires y abrimos la videollamada un par de días después del lanzamiento del álbum.

    Casi una hora no da cabida para ningún silencio y la conversación oscila entre nuestro amor compartido por Lady Gaga y lo que es el HOTCORE, pasando también por reflexiones sobre la industria, colaboraciones y más. Una entrevista HOTCORE Certified.

    Hola Taichu, ¿cómo estás? ¿Dónde te pillo?

    Muy bien, gracias. Acá en mi casa hoy, descansando, más tranquila.

    Con el mate en la mano, muy bien.

    Sí (risas).

    ¿Cómo has estado viviendo el lanzamiento de tu segundo disco, HOTCORE?

    Ay, súper, estoy muy feliz. Estoy muy contenta porque ahora que lo toqué en vivo estos días, veo los vídeos y me gusta cómo suena. Estoy contenta.

    Para quien no te conozca o no haya escuchado el término “HOTCORE” antes, ¿cómo lo describirías? ¿Con qué cosas lo asocias?

    HOTCORE es lo que yo quiero que sea. Es lo que yo encontré o el nombre que yo encontré para ponerle a la fusión de cosas que me gusta hacer. Con el primer disco era un concepto de un sonido y en este segundo proyecto se volvió más, no solo una afirmación de eso, sino también una intención, ¿viste?

    De pronto, un concepto o sonido es muy pretencioso y en este disco sentí que no hacía falta toda esa pretensión. En el primero sí hizo falta y por eso estuvo ahí y por eso se armó de esa manera. Pero en este yo siento que la pretensión había que bajarla y que era más mi intención. ¿Qué música haces? Y es tipo, ¿qué te digo, electrónica? ¿Qué te puedo decir? Porque son varios géneros y por ahí la gracia del HOTCORE es que yo voy tocando las teclas que a mí me parecen para que termine siendo lo que yo quiero y básicamente es lo que encontré para hacer lo que quiero tranquila.

    El concepto de HOTCORE se lleva cocinando desde hace mucho tiempo porque en RAWR ya hablabas y portabas una estética muy parecida. Para ti, ¿qué diferencias hay entre estos dos proyectos?

    Total. Yo siento que RAWR fue la fiesta, el caos, el glamour, el poder, la empoderación, pum, pum, pum. HOTCORE es un poco el after, ¿viste? Es un poco lo que queda después de mucha intensidad. Al final, obviamente, en cualquier oscuridad puedes encontrar brillo, en cualquier brillo puedes encontrar oscuridad y es eso. Siento que HOTCORE es como un yin yang de lo que era RAWR. Cuando yo digo que voy a sacar un disco que se llama HOTCORE, ahí se esperaban todos algo recontra a los tiros, y en verdad en este disco hay un poco más de vulnerabilidad, hay otra cara del poder. El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo, arriba, al costado y al otro costado, y de ahí viene el verdadero poder que por ahí yo veo que todos ven de mí.   Me ven que me como la vida y que voy así por delante, me choco con todo y la verdad es que eso viene también de haber estado muy rota, de saber estar rota, de atravesar todo eso. Es la vida a todos nos pasa.

    Esa dualidad me recuerda un poco a Eusexua y Afterglow de Fka Twigs porque también plantea esa fiesta y luego un after.

    Sí, amo. Claro, es verdad. No, no, mira, te soy honesta, no escuché tanto Eusexua. La vi, la amo, pero no le seguí tanto el concepto.

    También ahora, pensándolo, tu definición de HOTCORE me ha recordado un poco lo que decía Gaga cuando sacó ARTPOP, que hablaba de que realmente era lo que ella quisiese que fuera.

    Obviamente, yo estoy inspiradísima por ella y también hay algo de Born This Way que a mí me inspiró mucho y siempre me hizo sentir muy abrazada. Obvio que lo de ARTPOP también, porque bueno, ARTPOP allí ella se la jugó un montón. También en MAYHEM, justamente, está integrando todo lo que es, incluso a Joanne, viste, que por allí yo no soy tan fan. Yo estoy tocadísima por ella.

    ¿Fuiste a verla este año?

    No, no tuve la suerte, me lo vi acá en mi casa y lo pasé increíble, o sea, lloré. Me parece un showazo y me pone muy feliz. A mí, de ella, me toca mucho el mensaje de “never give up”, de poder ser todo lo que uno quiera, esa libertad, ese poder, no sé, a mí ella me tiene tocadísima, la verdad.

    Con tu permiso voy a volver un poco más a HOTCORE.

    Sí, ya hemos tenido nuestro Little monsters talk (risas).

    Por mí nos pasamos dos horas hablando de eso, pero ¿qué es lo más HOTCORE que has hecho tú jamás?

    Uff… Bueno, este fin de semana fue súper HOTCORE porque tuve como cinco shows en dos días. Me bajé de cantar con María Becerra en River, que es el estadio más grande de acá, con el in-ear puesto, corriendo a tocar en un festival de Rave. Llegué de pedo. Eso fue lo más HOTCORE que hice en estos días, muy punkstar. Me cambiaron la camioneta, yo sin voz de los nervios, haciendo todos estos shows .

    El año pasado sacaste ScaryHot, Bby Katana y Cvnt junto a La Zowi, los cuales son temazos que encajan bastante visual y sonoramente con el disco. A mí me sorprendió que no las hayas metido y quería preguntarte el razonamiento detrás de esa decisión.

    No me gusta eso. No me gusta cuando sale un disco y hay canciones que ya han salido. Me gusta que, cuando sea un disco, tenga todo nuevo para escuchar o darle todo nuevo a la gente. Obviamente, son temas que inicialmente estaban en el disco y que, a medida que el disco se fue retrasando, los elegí sacar porque también sentía que iban bien solos. Por ahí el razonamiento de que no estén en el disco es porque quería que el disco fuera todo algo que no hubieran escuchado. Obvio que a mí me conviene ponerlos en el disco, me conviene por todos lados, pero no me importa. No me gusta, me parece medio vago, medio rascas en mí, no cuando lo veo en otros.

    POV  interpola Teenage Dream de Katy Perry, ¿verdad?

    ¿Sabes que no fue a propósito? De hecho, te cuento: yo tengo un audio en el que yo estoy cantando Firework arriba de POV porque yo quería hacerlo más melódico, quería hacerlo más pop. Inicialmente, no rompía como rompe POV en los versos, era todo como el estribillo y, bueno, lo terminé rompiendo, pero inicialmente yo quería usar un poco la melodía de Firework y cuando lo terminé, me di cuenta.   No fue adrede para nada, pero increíble que quedó.

    También he leído que querías samplear Diva de Beyoncé y siempre has estado muy on top con tus referencias a divas del pop. No he visto que lo hayas mencionado en ninguna parte, así que igual soy yo, pero ¿hay un sample de Summertime Sadness al principio de Vicios en Vice City?

    También fue casualidad, te juro. De hecho, no es el mismo porque ya me hubiera saltado algún copyright o algo, pero suena igual. A mí me lo dijo una amiga mía porque a mis amigas es el tema que más les gusta.

    Creo que a mí también.

    Sí, a muchos. Estoy viendo que está siendo el favorito. Sabía, lo sentía, que iba a ser también porque es una Taichu medio vieja, que no había vuelto nunca como una por ahí de CHEESE, mis primeros temas, y sabía que a la gente le iba a gustar. Me encantó que al final tenga eso de Lana, que también la amo, pero fue cero adrede y me hicieron dar cuenta a mis amigas cuando me decían, “Boluda, es igual que Summertime Sadness”, y yo decía: “No”, y después lo escuché y dije: “Sí, también es igual” (risas).

    Bueno, igual sería icónico que te demandase Lana.

    Una piensa que sus divas la van a acompañar y, al final, no amor te sacan todo.

    ¿Hay otro en Weapon?

    No, el otro sample que hay es en Freak Match; está sampleado Sissy That Walk de RuPaul.

    ¿Ya le sampleaste en RAWR en Chacha Fight, verdad?

    También, sí, sí. RuPaul is always giving me like the power, you know. Lo amo, lo amo, o sea, también alguien que me abrazó mucho, sus conceptos, todo lo que le escuché, siempre me sirvió oírlo.

    En el disco cuentas con colaboraciones muy HOTCORE por parte de Sadboi y CouCouChloe. ¿Cómo fue trabajar con ellas? ¿Tienes alguna anécdota?

    No las conocí en persona bueno, a SadBoi no la conozco en persona, pero la conozco desde la canción que hice con Ms Nina y La Zowi en 2022, que ella está en ese tema, y desde entonces nos seguimos y me mandó varios temas a mí y yo nunca me subí a ninguno porque no me daban los tiempos. Me mandó tipo la de Baddies, esos temas de los que yo después me arrepentí muchísimo.

    ¿Ibas a estar en Baddies?

    Podría haber estado, sí. Me ha mandado temas increíbles que yo nunca llegué a grabarle y estaba haciendo Weapon para el Deluxe, porque ese es el último que se sumó al disco, y la verdad que me gustó tanto que dije ay, igual tengo tiempo, lo voy a subir al disco. Lo estaba haciendo y mis productores me dijeron: «Para, para, vos basta, acá sumemos a alguien en inglés», y yo dije: «Sadboi». Hace tanto que venía hablando con ella de que ya se va a dar, tipo ya vamos a hacer algo. Le mandé ese y al toque grabó.

    Con la COUCOUCHLOE también venía hablando mucho de hacer song for song, como que con la COUCOU(Chloe) pegué mucha onda de, nos escribimos mucho y la amo, ella ha sido re-inspo para mí, así que amo esa parte de hot core, porque es del núcleo que a mí también me lleva a hacer toda esa música. Le mandé SHINE CLUB, y al toque grabó y me lo mandó y estuvimos esperando juntas. Ella me escribía preguntándome cuándo salía, no sé, es la mejor.

    Por parte de España, cuentas con Rojuu. ¿Con él cómo fue?

    A él sí lo conozco y con él sí fue en persona. Un divino. Yo a él le abrí todo el disco y le dije: «El que quieras». Le veía más en DND ESTAS o IA v5 y él eligió un instrumental que no tenía voces, que es el de COUCOUCHLOE. Dije, wow, me eligió algo re-Kim Petras, tipo qué le pasa, Rojuu Hot Core.

    ¿Con una bachata, reggaetón y dembow deconstruido, cuál ha sido el género con el que has disfrutado más?

    Siento que no hay tanto urbano, salvo CASTIGO y, bueno, urbano, sí, pero no hay tanto reggaetón en este disco. Me fui más al núcleo HOTCORE. La bachata era algo que le tenía muchas ganas y de lograr fusionarlo con mi sonido de ser una bachata no convencional y disfruté muchísimo hacer esa canción, me encantó. Me encantó cantarla, me encantó cuando entendí cómo componer un rulito de bachata en la melodía, en el fraseo, cuando entendí eso, me volé la cabeza.

    Después, CASTIGO la llevo tocando desde hace tres años desde que salió RAWR porque es una que no quedó en RAWR y la estuve tocando en todos los shows de RAWR, entonces es como que la metí un poco porque ya se la había presentado a la gente y nunca había salido. Pero te diría que LOS ANGELES la disfruté un montón y VICIOS EN VICE CITY también disfruté un montón y NÃO TEM FIN (garota fav). Esos son los que más disfruté de hacer.

    De RAWR a HOTCORE, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    No sé si cambió. Yo creo que sigue siendo lo mismo, hasta creo que es la primera vez que me quedo más quieta en lo que hago. Siempre me fui muy de acá para allá en lo que hacía y siento que esta es la primera vez que me quedé más quieta y dije: «No voy a ahondar en esto, voy a darle más profundo acá» Lo que cambió son mis ganas de ponerle más vulnerabilidad o mostrar otra voz, mostrar un poco más que también sé cantar, ¿entendés? Es algo que yo estudié, canto R&B, tipo toda mi vida, y esa es una carta que no jugué nunca, y todavía no la voy a jugar tampoco, pero sí tenía ganas de cantar más, de que haya más autotune, más melodía.

    Siempre caigo en la palabra vulnerabilidad, pero también es más romántico, un poquito más de feeling, porque te digo, intento hacer cosas más sweet y no puedo del todo siempre algo tiene que estar roto. Bueno, eso es HOTCORE también, que siempre algo tiene que estar roto porque es también lo que creo que de ahí sale la fuerza. No sé si cambio tanto mi manera, sino que creo que aprendo y me expando.

    ¿Cómo puede alguien machearte el freak a ti?

    Uhh (Risas)… Difícil. Me encanta ese tema, termina estando dedicado a toda la gente que me acompaña y que confía en mí. Recién una amiga me decía “qué bueno que estés contenta porque te la curraste tanto que está buenísimo que en algún momento puedes estar feliz de lo que haces”. A esa gente se lo dedicó. Yo creo que eso es matchearme el freak porque muchas veces me sentí que me veían muy como una bombita por explotar, o muy juzgada por mi círculo y, al mismo tiempo, yo siempre busqué familia en mi círculo por falta, y me terminé sintiendo muy expuesta.

    Hay gente que sabe cuidar eso y que también es capaz de ponerse feliz cuando uno está bien, cuando uno está mal, es capaz de acompañarte, es capaz de no juzgarte por ser de la manera que sos. Cuando alguien te entiende la mochila o la cruz que tenés y se siente cómodo y no se siente falta y ese apoyo, eso es matchearme el freak. Me di cuenta después cuando la hice, no pensé en eso, solamente estaba haciéndola y después, cuando escribí el track by track, dije: «Ay, boludo, esto es para mis amigos, esto yo lo hice para la gente que sabe matchear mi freak y a la gente que no supo también».

    ¿Estás aludiendo a la idea de la industria llegándote a romper o sobreexponerte?

    Hay intereses con intenciones muy chotas y la industria es chota y ya está, no hay mucho que hacer con eso. De todo el subidón terminé yo, que soy bastante extrovertida, me abro, soy transparente y no tengo problema y me expongo, digamos, en un montón de aspectos en la vida a nivel personal, me terminé viendo expuesta por ahí en cosas que sí me rompieron.

    Me terminaron dejando en un lugar muy al fondo pero bueno, es tocar fondo para salir y subir de nuevo, eso es lo que te hace fuerte. Te hace fuerte saber romperte y dejar ese miedo a estar expuesta. Se sufre un montón, es difícil pero también es hasta un mensaje de aliento para mí de decir tipo tranca, hay gente linda, hay cosas que están buenas. No fue tanto la industria sino más lo que viene con la industria, la industria es lo que es.

    Justo antes del álbum salió PIERDO LA CABEZA con Maria Becerra, una de esas colaboraciones pendientes desde hace tiempo. ¿Estás contenta con el resultado?

    Estoy súper feliz, la verdad me encanta ese tema, lo escucho yo cuando me maquillo o sea, pongo tipo ese y el disco de ella, la amo, la amo. Estoy muy muy agradecida con ella y muy encantada con ella y con cómo es, cómo fue conmigo y el voto de confianza que me puso. No tenía por qué y lo hizo sin pensarlo porque realmente me demuestra que le gusta lo que hago. Yo la siento muy real a ella, así que me alegra que se transmita para afuera también porque siento que por eso le está yendo bien porque fue realmente muy genuino todo.

    Teniendo muchos vínculos con artistas españoles como Juicy BAE, Ms Nina, La Zowi, Aleesha y ahora Rojuu, me pareció interesante que te aferrases más a tu propio país e incluso a lo internacional para este disco.

    Yo seguiría colaborando con la gente con la que colaboré para siempre y haría tipo Cap 1, 2, 3, season 4. Me entusiasma mucho reencontrarnos con el crecimiento de cada uno. Con la Juicy (BAE) lo tenemos, obviamente super pendiente ella es muy amiga mía. La Zowi también, pero bueno, yo creo que es más el momento de cada uno. De hecho, es un comentario que he leído de que no había ningún featuring con alguna de mis nenas. Creo que me fui más internacional esta vez, lo proyecté así y también era un disco muy mío me puse medio pesada con eso.

    En el deluxe yo tengo las ganas y la idea de, justamente, todo lo contrario, ahora, una vez que ya está lo mío puesto sobre la mesa, sí cruzarlo con todos y gente nueva también y de México, de España, de todos los lugares que se puedan, reversionar canción por canción con una persona diferente.   Tengo ganas de eso, ojalá que se pueda y que den los tiempos. A la Cristina (Juicy BAE) le quedaría increíble la bachata, lo hemos hablado algo porque cuando le mostraba el disco, ya decía que rimaba con su nombre. Yo seguiría haciendo con Cris (Juicy BAE), con el Rusowsky tipo, por mí hubiera hecho los mismos featurings de RAWR.

    Pero igualmente hubiese salido una cosa completamente diferente porque ahora que pienso, todos los artistas de RAWR están en otra movida completamente. Lo que estaba haciendo Juicy cuando salió RAWR no tiene nada que ver con lo que está haciendo, igual que el Rusowsky.

    Por eso te digo. A mí me encantan las colaboraciones que tengo, todas, y amo a esos artistas y me llevo muy bien con ellos. Entonces, yo seguiría haciendo lo mismo. Siento que por ahí es un poco repetitivo para la gente está bueno también cosas nuevas, pero yo por mí seguiría y va a suceder. No va a dejar de pasar a menos que nos peleemos a muerte y no nos hablemos nunca más, que no creo.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar HOTCORE?

    Me da igual, o sea, donde concha sea que quieran escucharlo, yo voy, lo toco (risas). Tengo muchas ganas de tocarlo me da igual dónde sea. Si me puedo poner picky, quiero que tenga buen sonido el lugar. No es tan pretencioso este disco, no viene con una pretensión enorme, un poco porque es la realidad de mi proyecto también. No está, en un momento de tole tole, tiramos la guitarra para arriba, ojalá, pero yo siento que no hace falta y que también me gusta ir a defenderlo yo sola. Yo y lo que soy y la música y las luces y a mí me gusta eso. Me divierte y me quiero divertir tocando, entonces no sé cuál es el lugar ideal, lo único que sé es que quiero que tenga buen sonido.

    A mí, escuchándolo, me vino a la mente como un sótano o una nave industrial así medio pequeña con pocas luces.

    Un lugar chiquito es lindo, iba a decir. También siento que hay un par de temas festivaleros como IA v5. Yo lo siento muy festivalero, pero la verdad, en un lugar chiquito puede ser muy power.

    Vale, para ir terminando, ya que estamos a mitad de diciembre, ¿qué propósitos tienes para Año Nuevo?

    La verdad, mi propósito este año era sacar este disco y lo logré. Así que mis propósitos para el año que viene son tocarlo, que a la gente, que con el tiempo se vuelva más pesado, que con el tiempo gane peso este disco e importancia para donde tenga que ganar peso, que lo gane, y salir a tocarlo, salir a disfrutármelo.

    Period.

  • El Grecas: El Angelito de Villalba

    El Grecas: El Angelito de Villalba

    Desde Villalba hasta llenar salas. El Grecas ha pasado de ser el chaval del taxi con su padre al tipo que mezcla fútbol, cultura pop y emociones del día a día, sin perder el acento de barrio. En esta entrevista nos habla del apodo de su abuelo, de cómo es grabar con Gerseys y de por qué un melón es más que una fruta.

    Vienes de Collado Villalba, compaginando universidad, taxi con tu padre y las primeras maquetas grabadas en ratos sueltos. ¿Cómo viviste ese salto de una vida normalísima al momento en que dijiste: “voy a por esto de verdad”? ¿Qué parte de ese origen sigues arrastrando en tu música?

    Empecé a ver resultados y que la gente me escuchaba, además me pedían alguna que otra foto en la universidad. Ahí supe que tenía que dejarlo todo y tirarme a la música.

    Tus barras están cargadas de referencias culturales: Batista, Raphael, Bellingham, El Fary, Randy Orton, Paco de Lucía… ¿De dónde viene ese vicio de meter cultura popular tan a fuego? ¿Es puro instinto o lo ves como una manera de contar tu generación?

    Cuando nombras a gente popular que el público conoce, haces que se sientan identificados.

    Tu primer EP se llamó El Angelito, luego vino 4NGELITO, y la gente te llama así con cariño. ¿Qué representa ese apodo para ti? ¿Es ironía, ternura, identidad? ¿Qué hay detrás de “el angelito” que conecta tanto con la gente?

    A mi abuelo le llamaban Angelito, angelete, gelete, gelón. Siempre he querido que me llamen como a él.

    En directo montas una peli: humo, camisetas del Atleti, jugadas de Wirtz proyectadas, frases como “visitad a vuestros abuelos”… ¿Cómo construyes esa puesta en escena? ¿Qué importancia tiene que un show tuyo huela a barrio, a domingo, a pachanga?

    En los directos siempre intento estar al 100%, aunque mi estado de ánimo esté por los suelos siempre intento estar de risas y de coña para que la gente lo disfrute.

    En tu último videoclip has colaborado con Gerseys para darle forma visual a tu música. ¿Cómo surgió esa conexión y qué buscabais transmitir con el tratamiento visual del tema? ¿Qué te mola de su visión como director?

    Yo nunca había trabajado una película o shortfilm de una manera tan profesional. El Gerseys me encanta como trabaja, con los recursos que tiene hace cosas alucinantes. Me gusta su forma de pensar y de trabajar, con lo que le dan hace maravillas. Ojalá trabajar más con él en el futuro.

    Pasaste de tocar para 20 personas en Barcelona a agotar entradas y que te coreen hasta los ad-libs. ¿Cómo vives esa conexión tan bestia con el público? ¿Te sientes más responsable ahora que tienes a chavales repitiendo tus frases por todos lados?

    Me siento responsable porque hay muchísimo público joven y menor de edad. Lo que digo se lo toman en serio, por eso tengo que elegir siempre bien mis palabras.

    Tienes temas de carcajada, pero también cosas como Luchadora, donde hablas de tu madre y el cáncer con una sensibilidad brutal. ¿Cómo gestionas ese equilibrio entre el humor y lo íntimo sin que uno anule al otro?

    Yo también tengo sentimientos, quien quiera escuchar al angelito más sensible bienvenido es.

    Dices que estás en un punto donde quieres hacer algo más artístico, menos freestyleado y más currao. ¿Qué es para ti un proyecto “artístico”? ¿Hacia dónde te gustaría llevar tu música sin perder la esencia?

    Ya lo he hecho con el disco, nunca había trabajado un proyecto con tanto tiempo. Y encima el shortfilm es el trabajo audiovisual más profesional en mi carrera. Lo siguiente estará por encima de todo esto, o quizás siga siendo tan espontáneo como siempre.

    Sueles decir que tal beat o tal tema “es melón”. ¿Qué hace que una canción sea melón para ti? ¿Qué elementos necesitas para decir: esto va pa’l disco, esto lo voy a montar sí o sí?

    Que sea melón significa que tiene un millón de visualizaciones en las plataformas.

    Muchos dicen que tú representas el barrio sin disfrazarlo, sin vender postureo. ¿Te lo planteas como una responsabilidad o simplemente haces lo que te sale? ¿Qué significa para ti representar Villalba, la Sierra, el barrio?

    Yo en las canciones cuento lo que me sale, lo que vivo, por eso yo creo que conecto tanto con el público. Ellos saben que yo no cuento historias que parecen inventadas o sacadas de la trama de una película, yo cuento lo que le puede pasar a cualquier chaval que vive en un barrio y tiene muchos colegas.

  • AUSIAS | LA IMPORTANCIA DE DISFRUTAR

    AUSIAS | LA IMPORTANCIA DE DISFRUTAR

    Contenido publicado en el print #001 de Calle52 Magazine.

    Ausias Pérez lleva más de dos décadas diseñando, creando y transformando. Empezó pintando graffiti en Alzira, se movió entre Madrid y Barcelona y terminó encontrando su centro creativo en casa, Valencia, donde dirige T.O.T, un estudio que funciona más como una crew que como una agencia. Lo suyo no es el culto al ego, sino el trabajo colectivo. Puso su nombre a un lado para que el estudio creciera con los suyos, y desde ahí se ha convertido en uno de los creativos más influyentes ,y respetados, del nuevo diseño español. En sus palabras, T.O.T es alquimia: convertir cervezas en detergentes, discos en satélites, ideas en cultura visual.

    Desde proyectos recientes con Quevedo o Hoke, hasta marcas propias que están por llegar, lo que mueve a Ausias no es la perfección, sino el impacto. Su diseño busca crear cosas que conecten de verdad con la gente siendo bold, directas y con alma.

    En esta conversación hablamos sobre el valor del craft, la ética en la inteligencia artificial, cómo liderar desde la empatía y por qué, para él, el mejor consejo profesional sigue siendo el que le dio su padre: «pásatelo bien».

    ¿Por qué de qué sirve vivir sin disfrutar de la vida?

    Ausias en T.O.T Studio por Alberto Noriega

    Me gustaría que te presentaras, dijeras tu nombre, origen y tu profesión.

    Mi nombre está claro, me llamo Ausias Pérez y es mi nombre real porque todo el mundo me dice ¿pero es tu nombre?

    Nací en Alzira, en Valencia, en un pueblo que está al sur de Valencia. He estado entre Madrid y Barcelona durante diez años y ahora que ya he visto el momento donde el estudio podía funcionar desde Valencia, tenía muchas ganas de volver a casa y he vuelto.

    Ahora mismo mi trabajo es ser director creativo en T.O.T, mi estudio. Trabajo con el equipo, ayudando a dar visión a los proyectos, dirigiendo creativamente y también abriendo negocio. Soy quien se encarga de atraer nuevos clientes.

    He sido diseñador, artista, he diseñado tipografías, entre otras muchas cosas. Empecé hace veinticinco años pintando graffiti y hace unos veinte diseñando. Siempre he podido ganarme la vida con lo que hago y con lo que he aprendido por mi cuenta. Tuve mi primer estudio con Felipe Pantone a los veintitrés. Salvo dos años en publi, he trabajado como freelance a nivel internacional durante mucho tiempo.

    Hace cinco años abrí el estudio porque los proyectos ya tenían mucha dimensión, y porque el tipo de trabajo que yo quería hacer —crear marcas— no podía hacerlo solo. Antes me llamaban agencias de Estados Unidos, de Nueva York, para hacer campañas. Me metía a currar por días, cobraba un dineral, pero el trabajo duraba poco: tres meses de curro y mucha inversión para que la campaña estuviera en el aire un mes. Era todo muy efímero, con procesos rápidos, jerarquías fuertes y poca sensación de permanencia o relevancia.

    Al empezar a crear marcas me di cuenta de que duran más, generan más atención, y entendí que eso era lo que debía hacer: algo más importante, con impacto real.

    ¿Si empezaras tu carrera en la época que vivimos ¿cómo afrontarías todo ahora?

    Probablemente utilizaría la misma filosofía que he utilizado siempre, que es intentar hacer lo que más me divierte y hacer algo que me hace feliz. Soy un privilegiado por decir esto, porque no fijarse en la pasta significa que puedes, pero eso hace que tú pongas el foco en lo importante, que es hacer algo que mola.

    Si empezara ahora, pues a lo mejor… claro, cuando yo empecé, por ejemplo, hacer una marca independiente era algo impensable, todo el mundo fracasaba. Ahora tengo gente cercana, como por ejemplo Nil Ojeda, que flipas con su marca, ¿sabes?

    O el mundo de la música. Cuando empecé, no daba dinero. Mis amigos que hacían música se comían los mocos y ahora mis amigos que hacen música ganan mucho dinero, como Martí, por ejemplo.      Al final, lo que hacemos los creativos, los artistas, los diseñadores, es contar ideas a través de un lenguaje. Y cada uno tiene un lenguaje favorito.

    En mi caso, yo creo que el lenguaje que me interesa tiene que ver con mi bagaje cultural y con lo curioso que soy y lo que me ha ido gustando de lo que yo veo en mi día a día, que es la tipografía, la música, el diseño, la gráfica que hay por ahí…

    Entonces yo creo que eso no hubiera cambiado y me hubiera hecho dedicarme a lo mismo, que es a utilizar ese lenguaje para contar mis ideas. Pero al final es lo mismo. Yo me dedico a vender ideas y las canalizo a través de un canal, que es el diseño.

    ¿Es decir, mantener tu esencia, ¿no?

    Bueno, yo creo que es intentar pasártelo bien con lo que haces. Eso es lo más importante.

    Totalmente. Después de haber estado tan poco tiempo en lo que es el mundo publi, ¿qué aprendizaje o qué viste ahí que pudiste aplicar ahora a la hora de crear tu estudio?

    Saber lo que valen las cosas, el trabajar dentro de la industria del entretenimiento, de la publicidad y tal, te hace entender cómo funcionan los ritmos de trabajo y los tiempos. Y que, en mi caso, al menos me ha hecho interiorizar un pensamiento que es la filosofía del good enough.

    Que significa que no hay que hacer algo ultra perfecto, sino hay que quedarse satisfecho y vale la pena hacer diez good enough que uno perfecto. Porque al final te hace aprender más, el impacto de lo que haces tiene más llegada al mundo.

    Y yo siempre digo que para hacer algo que sea relevante, eso tiene que llegar de alguna manera. Si haces alguna cosa que sí está hipercurrada y es súper nicho, pero lo van a escuchar o a ver o a leer cuatro, eso no tiene relevancia en el mundo, no cambia nada. Yo creo que, de alguna manera, ese entender que hay que ser prolífico es algo que también me vino de ahí.

    ¿Cuándo algo es ese good enough?

    Con los años tú vas puliendo tu olfato. La inseguridad siempre está ahí y siempre puedes pensar que falta algo. Pero trabajar en equipo ayuda mucho, una de las mejores cosas que tiene la metodología y la filosofía del estudio, es que sea transversal. Nosotros intentamos que los proyectos, que todo el mundo lo vea, que podamos ayudar entre todos, que gire el proyecto entre varias personas del equipo, que puedas romper esa barrera del ego también, que sea un proyecto que sea de todos, porque al final, si T.O.T se hace grande, nos hacemos grandes todos con T.O.T. Y es mi intención.

    Al principio yo trabajaba bajo mi nombre e incluso tenía personas trabajando conmigo y tal. Pero yo decidí que eso no podía ser. Ese punto de personalismo no me interesa.

    Y buscando, vimos que tenía muchos significados T.O.T. , ¿cómo definiste el nombre?

    Pues mira, me costó un año encontrar el nombre. Al final es como tener un hijo, desdoblar tu persona, crear otra parte de ti y ponerle nombre. Con ese pasado del graffiti tuve la idea de convertirlo en un acrónimo, como las crews de graffiti, que siempre se ponen tres letras. Lo que estaba formando era una crew, y partiendo de que tenía que significar algo para mí, analizando lo que hacemos aquí, vi que T.O.T es una máquina transformadora: nos traen una cosa y la transformamos en otra para contar una idea. Por ejemplo, una cerveza que parece un detergente, un disco que parece una placa espacial… Todo sufre una transformación. Eso es alquimia. Y el inventor de la alquimia es Thot, el dios egipcio T.O.T, también inventor de la escritura. Nosotros hacemos tipografía. Tenía sentido. Decidí quitarle las Hs para que fuera simétrico, capicúa, y además en mi idioma natal T.O.T significa “todo”. Ese múltiple significado cerraba el círculo. Y ahí se quedó.

    ¿Cómo han cambiado el uso de las herramientas de la IA en estos últimos años?

    Sí, a ver, las herramientas de inteligencia artificial generativa avanzan todos los días. Cada semana hay herramientas nuevas o nuevas features. De cara a nosotros, lo que hacen es facilitar nuestra meta: contar nuestra idea. Es una herramienta muy potente porque nos permite dos cosas: generar una imagen o vídeo hasta tener un arte final hecho por nosotros, o hacer un boceto extremadamente accurate para dar al profesional una visión clara. Nosotros a veces tenemos la habilidad técnica para materializar la idea, pero otras veces no, y necesitamos un fotógrafo o alguien que hace 3D, por ejemplo. La IA nos permite suplir eso. Por ejemplo, con la portada de Hoke: antes de hacer las fotos, ya le dimos al fotógrafo el montaje hecho con IA, con la luz y los requerimientos definidos. Así que nos sirve tanto para ver el camino de ideación como para hacer un resultado final.

    ¿En un mundo ideal, cómo sería tu uso de la IA?

    A ver, a mí, más allá de los memes o una rata haciendo skate, eso es irrelevante. Lo importante es que, igual que en la vida, en la IA debe haber ética. Es una herramienta muy potente que puede facilitarnos la vida, pero también jodérsela a otros. Siempre digo lo mismo: cada vez que se entrena un modelo, muere un ilustrador. El problema no es la herramienta, sino las personas que hay detrás y cómo la utilizan. En un mundo ideal, me gustaría que hubiera ética en el uso y se respetara el trabajo de quienes no usan IA.

    Yo, por ejemplo, no reproduzco pintura ni ilustración de nadie. Usamos la IA para acabados que podríamos hacer en foto, evitando renders o sesiones. Básicamente, buscamos acabados realistas.

    Y sí, hay una contradicción: esos modelos se entrenan con trabajos que no sabemos cuáles son. Pero antes de la IA todos usábamos referencias, todo el mundo usaba Pinterest. Nadie inventa nada. Todo el mundo es una mezcla de otras cosas, solo que ahora esa mezcla se hace más rápido y fácil. Esa es la diferencia.

    ¿Si la IA fuera una persona o tuviera criterio, cómo interpretaría tu arte?

    Es que no lo sé, porque realmente es muy ecléctico el trabajo que hacemos. O sea que al final nosotros, aunque pueda haber algún de trabajo en común, que yo creo que sí que tiene que ver mucho con el background cultural que yo tengo, creo que cada proyecto tiene su propia personalidad y no lo sé, yo creo que pensaría que es algo bold, como muy contundente, sólido. 

    ¿Qué es para ti el Craft?

    A ver, el craft, la traducción literal es artesanía. Pero en diseño, publicidad y creatividad se entiende como las cosas curradas, trabajadas, hechas con detalle. No sabría explicarlo muy bien, pero es como ese trabajo fino, algo bien hecho. Por ejemplo, poner una tipografía encima de una foto no tiene demasiado craft. El craft es como el trabajo de carpintería fina que hay detrás.

    ¿Que hay alma, no?

    Sí, yo creo que el alma… Puede haber craft en algo muy frío, pero para mí el craft es dedicarle horas, cariño y cuidado a una pieza. Es como el encaje de bolillos, como hacer algo muy currado. La IA va en la dirección opuesta, pero nosotros mezclamos las dos cosas.

    Todo el mundo tiene referencias, pero cuando tienes la idea, ¿cómo se transmite en tu cerebro la idea, no? ¿Cómo ves algo en la calle y dices, lo conecto con otra cosa que no tiene que ver? 

    A ver, creo que… Forma parte del criterio de cada uno, pero yo intento que lo que hacemos sea culturalmente relevante, que provoque algo en la gente. Puede ser algo íntimo o local, pero si nadie lo entiende, es como ese dicho: si un árbol cae en el bosque y nadie lo escucha, es como si no hubiera caído. Por eso transmito a mi equipo que no hacemos diseño para diseñadores. Aunque les guste, no buscamos lo elitista, rebuscado o súper experimental. Somos lo contrario al artista raro que hace algo que parece que mola solo porque lo dice él. Lo nuestro debe ser entendido por la mayoría, porque así tiene impacto. Cuanta más gente llegas, más relevancia tienes y más puedes cambiar las cosas. Y al final, lo bonito es hacer algo que tenga relevancia en tu vida, ¿no?

    Cuando llegan las marcas, ¿cómo cuidas que se mantenga eso sin llegar al otro extremo,  transmitir lo mismo que quiera la marca, se identifique y mole a la vez no?

    Creo que es una cosa muy difícil, pero somos afortunados porque la mayoría de marcas o artistas vienen a nosotros porque quieren que hagamos lo que hacemos. El verdadero desafío es hacer lo que necesita la marca y dejar un poco del espíritu del estudio, llevar el proyecto al límite y abrir camino. Creo que marcar trends se puede hacer desde el underground, pero también desde el mainstream. Nosotros no copiamos al underground desde el mainstream: somos el underground y vamos al mainstream para cambiar las cosas desde ahí, donde el altavoz es más grande.

    Poco a poco, con los años, vas ganando la confianza de los clientes y te dejan hacer más. No se consigue de un día para otro. Hay que cultivar trayectoria y reconocimiento para que crean en ti y te dejen llevar la marca por donde tú les dices.

    Cuando os hacéis un encargo, y presentáis al cliente, ¿presentáis varias propuestas, o es como… Esta es nuestra visión, esto…?

    No, normalmente lo que hacemos es presentar dos propuestas en la fase inicial. No diseñamos nada aún, solo mostramos referencias, mood boards, ideas, y contamos la narrativa de lo que queremos hacer. A partir de ahí, se ajusta: a veces se mezclan, otras veces se añade algo que se nos había escapado. Y sobre eso ya trabajamos.

    Con el tiempo hemos visto que otras metodologías, como las que usan algunos estudios o agencias que presentan siete logos o muchas opciones, no son viables. Al cliente le cuesta decidir, tú no puedes profundizar igual en cada vía, y cuando te tumban muchas ideas, eso genera frustración. Es mejor que te tumben una bien trabajada que seis a medio hacer.

    Ese desgaste también afecta al equipo. Por ejemplo, en EE.UU., en algunas agencias grandes, los equipos compiten internamente: diez personas divididas en rutas para ver cuál gana el proyecto. Eso yo creo que no es sano. Nosotros preferimos cerrar bien el scope de trabajo desde el principio para que el cliente lo tenga fácil. Y la verdad es que es rarísimo que, de las dos rutas que llevamos, no escojan una.

    Otra cosa es cuando trabajamos con marcas muy grandes. A veces te piden cinco rutas, pero eso ya encarece el proyecto. Porque hacer una ruta puede suponer dos personas trabajando durante una semana. Si te piden cinco, eso implica cinco personas a la vez, y solo ciertas marcas pueden permitirse ese coste.

    Y hablando un poco del panorama actual, como de diseño, de cultura, ¿cómo lo ves actual? ¿Cómo ves a España ahora mismo?

    Yo creo que en España hay un talento increíble, que se exporta muchísimo. Somos súper valorados a nivel internacional y hay gente haciendo cosas brutales en todos los ámbitos: cine, música, diseño… El panorama es muy potente.

    Por ejemplo, la música latina es uno de los mercados que más dinero mueve en el mundo, y hay muchísima gente de aquí produciendo para músicos de Latinoamérica, escribiendo letras, componiendo, colaborando… En cine también: ahora estamos trabajando con Bayona, que a nivel internacional es la hostia. Alberto Mielgo también es increíble. En música, diseño o cualquier disciplina creativa, me parece que hay un talento brutal, la verdad.

    ¿Qué gente joven consumes que digas, este es un chaval/a que acaba de salir, pero va duro?

    A ver, no sé si te puedo decir súper jóvenes, y tampoco sé si me quiero mojar del todo con nombres. Pero sí te puedo decir algunos un poco más consolidados que, a nivel de España, me parecen muy fuertes.

    Por ejemplo: Carlos Saez, Pepa Salazar, La Manso, YY++ —que son unos arquitectos increíbles—, Gonzalo Ergueta… En diseño, Bandiz Studio de Madrid. Querida, que mola mucho, de Barcelona. Colm, también de Madrid. Realmente Bravo, que llevan toda la gráfica de Tangana. Xuxes, los chavales que hacen CBD. Samu Catalán, que mola mucho lo que hace. David Muñoz, que es cliente nuestro. Y Little Spain, que también son colegas, y lo están haciendo muy bien.

    Es gente que tiene una visión clara y una línea muy potente.

    Veníamos Alberto y yo hablando un poco en el tren, y es como, hoy en día no hay tanta necesidad de una institución clásica existiendo internet… ¿Qué le recomendarías tú a un joven? 

    Yo creo que hay que estudiar, 100%. Y no solo eso: hay que ir a una buena escuela y, sobre todo, votar a partidos que garanticen la igualdad de oportunidades. Hay mucha desigualdad. En las escuelas privadas es donde están los mejores diseñadores enseñando, y eso es una puta desigualdad. En la pública, los profesores suelen entrar por oposición y no suelen ser diseñadores en activo, y eso se nota. Yo lo veo cuando tengo que fichar gente: el dinero marca la diferencia.

    Para tener más oportunidades no se trata de intentar ser Ibai, Nil Ojeda o Nude Project. Se trata de que existan las condiciones para que todos podamos acceder a la misma formación. Por eso hay que estudiar, no solo por los skills, que no son lo más importante. Lo más importante es el bagaje cultural, la historia, conocer a gente con trayectoria, hacer networking, tener compañeros de estudio.

    Muchos de mis colegas de universidad están hoy trabajando conmigo. Me siento privilegiado por haber estudiado con ellos y porque me siguen haciendo aprender cada día. No trabajamos en cosas distintas, pero es la hostia tener una red de gente como tú, con cultura parecida, con inquietudes comunes. Si no hubiéramos estudiado juntos, quizá no nos conoceríamos. Por eso creo que hay que estudiar y, sobre todo, luchar para que la escuela pública sea una buena escuela.

    ¿Cuáles son las cualidades a la hora de tener que fichar a una persona para tu estudio? ¿Qué miras como de check, check, check?

    Pues a ver, lo fundamental es que alguien tenga una destreza técnica a la altura de lo que hacemos en el estudio, o que vea que puede llegar a ello. Eso es un básico. Pero también es clave que tenga un bagaje cultural compartido. No todos escuchamos la misma música ni vamos a los mismos festivales, pero todos tenemos inquietudes. La diversidad es muy importante: aquí hay hombres, mujeres, gente LGTB, distintos perfiles… y eso enriquece el estudio. No somos todos raperos con gorra —aunque también los hay—, y eso mola.

    Pero lo guay es que sea un poco diferente pero que todo el mundo tenga un poco su mundo interior y su bagaje cultural y las ganas de pasárselo bien y disfrutar con lo que hacen. La persona que no tiene esa pasión o ese interés se ve en su trabajo. Yo creo que al final, como vosotros tenéis esa pasión y hacéis vuestra movida porque os mola y que a lo mejor en el futuro os puede llevar a otra cosa, pero que ahora lo hacéis porque os gusta, creo que también dentro de mi profesión debe haber algo de eso. Intentamos inventarnos proyectos para nosotros que no sean para clientes. Ahora vamos a hacer nuestra propia marca. Entonces intento que la vida del estudio sea algo así, donde la gente pueda expresarse un poco, no solo obedecer al cliente.

    Y hablando de los equipos, yo últimamente me estoy formando mucho en la resonancia y cómo los líderes resuenan en la gente que tienen a cargo. ¿Cómo manejas a tu equipo? ¿Cómo haces que les llegue esta filosofía que tú tienes y que la apliquen en todo el mundo?

    Tengo mucha suerte de que el estudio tiene un ambiente muy familiar. Sobre todo entre ellos. Tienen la misma edad, menos yo, son todos muy jóvenes. Y creo que hace el estudio muy especial y muy cool. Y ellos, somos muy piña, salimos juntos, hacemos muchas cosas juntos. Y también un poco en el día a día juntos, pues yo les voy intentando transmitir esa filosofía y mi manera de actuar. Yo creo que mi cultura de empresa va muy ligada a mis principios y a la integridad. Entonces intento que la gente esté bien. Por ejemplo, lo que estamos hablando antes de que las agencias te quedas hasta las mil… intento que sea justo, que la gente esté bien, que cobre lo máximo posible y que todos compartamos la misma movida. No metería gente de ultraderecha aquí a trabajar, no metería a alguien que no encaje en nuestros principios tampoco.

    ¿Y qué elementos son los que tú crees que tienes para liderar tu estudio? ¿Qué es lo que dices: esto es lo que me hace muy potente a la hora de estar aquí?

    Yo creo que mi manera es transmitir un poco esa parte divertida, que intentemos pasárnoslo bien, que la gente disfrute lo que hace. Creo que también me ayuda mucho el tipo de clientes que tenemos. Quiero decir, nosotros no trabajamos con un banco. Trabajamos con Quevedo o trabajamos con Hoke, ¿sabes? El tipo de clientes que tenemos, al final hace que sea más llevadero y más divertido el trabajo del día a día. Somos muy afortunados en ese sentido.

    ¿Y por hablar un poco más allá de tu trabajo, de ti como persona, qué haces en tu día a día? ¿Te gusta convivir con la familia, te gusta salir a correr? ¿Qué es lo que haces tú para estar sano mentalmente?

    Me gusta hacer deporte, levantar hierros —odio correr—. Me encanta el gym, cocinar, comer, jugar a videojuegos y los cómics. Tengo un grupo de WhatsApp con Dano, Rubens, Torre Pentel y Melovi, y hablamos todo el día de cómics. También me gusta estar con la familia, salir, y sobre todo, la música electrónica.

    Siempre digo que no tiene sentido quedarse hasta tarde en el estudio. Nosotros tenemos que contar una historia, y para eso hay que vivir fuera. Si estás demasiadas horas aquí, no ves nada. Por eso impulso al equipo a irse a su hora, a tener vivencias, a alargar viajes si lo necesitan. Vivir fuera del estudio es fundamental. Yo viajo mucho: cada mes salgo de España y cada semana o dos voy a otras ciudades. Mantenerme cerca de mi gente me hace crecer como persona.

    Y dentro de lo que sería tu trabajo, ¿crees que hay separación en tu parte personal y la parte de trabajo o eso está todo muy a la mezcla de una gran base?

    Yo creo que en un trabajo como el mío no puedes separarlo, porque tú tienes que tener los ojos abiertos todo el día. Y precisamente en el estilo o la manera de diseñar que tenemos nosotros, donde nuestras influencias quizá no son otros diseñadores o quizá no son otros diseñadores contemporáneos nuestros, a lo mejor lo que nos influye es una furgoneta o una cristalería que

    tenemos ahí, o una pegatina de un cerrajero, o un rótulo de una carnicería, o un disco que he visto en el rastro, o una camiseta que me he encontrado en la basura. Puede ser cualquier cosa lo que nos lleva a tener una idea. Y creo que por eso, todo el día, realmente tú lo que estás haciendo es recoger todo eso durante el día y cuando vienes al estudio lo vacías en algún sitio… es como la belleza de lo cotidiano.

    Yo creo que es una de las cosas que nos caracterizan también: encontrar esas pequeñas cosas que están a la vista de todos. Es una cosa que Dano y yo tenemos muy en común y por eso hicimos Leterism. Son cosas que están a la vista de todos y que a lo mejor cogen cierto valor. Es como decía Virgil, la vela que la pones en el garaje y lo pones en medio de una galería: es una obra de arte. Saber detectar ese tipo de objetos. Hay una frase muy famosa que es one man’s trash, another man’s treasure. Pues es eso.

    ¿Cuál es el futuro de T.O.T? ¿Hay más planes a futuro de ello o de momento es acabar esto y ya veremos?

    Bueno, ahora acabamos de abrir la oficina en Valencia. Entre los proyectos que tenemos en la mano, uno es: el estudio puede ser galería o  una co-op. Entonces van a empezar a suceder cosas en el estudio. Y entre ellas, una de las cosas que van a suceder es que vamos a empezar a sacar nuestra línea de producto. Porque durante mucho tiempo nosotros hemos hecho un servicio B2B, donde solo se podía comprar un servicio: eres un artista, quiero que me hagas el disco; o soy una marca, quiero que diseñes mi marca o lo que sea. Pero nadie, el público general, no podía tener nada de T.O.T. y  mucha gente siempre me dice… A la gente le encantaría tener cosas, y sobre todo para tener como un proyecto nuestro donde nos permita hacer lo que nos apetece, sin un briefing delante, o una cuadrícula, o una marca que dure.

    Tampoco lo hacemos con la visión de hacernos ricos con eso. Lo hacemos por pasárnoslo bien, hacer algo que creo que debemos hacer. Y porque creo que tenemos muchas cosas que contar y que no las podemos contar en ciertos sitios. Entonces creo que ese es un canal donde podemos contar las cosas que queremos hacer.

    ¿Y ya tenéis diseños para eso? 

    Vamos a empezar con libros, objetos también, algunas piezas de ropa. Va a haber lo que nos apetezca hacer. Realmente no es una marca de algo: es el producto de T.O.T. Cuando tenemos una idea en T.O.T, la traducimos a un producto, y ese producto saldrá a la venta.

    ¿Y tú a nivel personal, tienes algo que quieras seguir haciendo? 

    No lo sé, tío, la verdad. Por ejemplo, después de haber hecho esto y de haber estado trabajando con arquitectos últimamente, me apetece que en proyectos de marca que estemos haciendo esté la arquitectura involucrada. Aportar nuestra visión también en esa parte. Me gusta la idea de traspasar la barrera de lo digital y que la marca se traslade al espacio físico.

    Tener una marca como T.O.T nos permite eso. Si mañana quiero hacer cerámica, podemos vender cerámica. Como hacemos tantas cosas distintas, no tengo ese objetivo de “me falta esto por hacer”. Me encantaría hacer música, pero creo que no tengo tiempo para aprender. A nivel personal: comprarme una casa, tener el estudio consolidado en otra parte del mundo. Es que ahora mismo siento que he conseguido todo: volver a casa, abrir el estudio en mi ciudad, mantener a todo el equipo, tener gente en Barcelona y aquí, estar con mi familia.

    ¿Con qué estás más agradecido en la vida?

    Pues estoy muy agradecido porque la gente a la que quiero esté cerca de mí y esté bien. Eso es lo primero. Y también de poder dedicarme todos los días a algo que me divierte y hacerlo con gente que me gusta, que admiro y que me divierte. Estoy muy orgulloso del equipo que tengo y también de los clientes. Me siento súper afortunado de poder trabajar no solo con gente que admiro o que consumo, sino con amigos: Dano, Cooking Soul, Martí… o YY++, que son unos arquitectos increíbles. Rodearme de colegas para trabajar, como con Emilio Holguín (Velodrome), que es uno de mis mejores amigos y con quien trabajo casi a diario, para mí es la hostia.

    Siempre he pensado que mola que cada colega tenga su empresa y podamos colaborar porque cada uno hace su movida. Sí tengo colegas que se dedican a lo mismo, pero no solemos colaborar. Si hacemos lo mismo, rara vez trabajamos juntos. Con mi colega Alfie Allen, de Londres, sí que he hecho cosas porque, aunque tenemos cosas en común, nuestros estilos son diferentes y nos aportamos mutuamente. Cuando trabajamos juntos, mola mucho.

    Con los demás es algo orgánico: el que hace música necesita imagen, y ahí entro yo. Por ejemplo, Emilio se encarga de la parte audiovisual para artistas y nosotros de la parte de diseño. Con Velodrome y T.O.T hacemos un match perfecto y sacamos muchos proyectos adelante juntos.

    ¿Te has perdido alguna vez?

    Creo que perderte a lo mejor es no tener claro lo que estás haciendo, y yo siempre he seguido por el mismo camino. Lo que pasa es que he tenido la fortuna de que no he sido punky o metalero o algo así. He seguido mi camino, y justo ese camino es el que se ha vuelto mainstream, ha explotado, y ha crecido el dinero en los bordes de este qué es la música urbana o el hip hop o todo esto, el arte urbano.

    ¿Un mensaje para la juventud?

    Más que un consejo que me hayan dado a nivel profesional, es un consejo que me dio mi padre, que es: pásatelo bien. Me dijo: pásatelo bien haciendo lo que haces. Y para el que vea que no le funciona, hay que entender una cosa que es: una cosa es lo que tú haces, y otra cosa es el contexto donde tú vendes esa movida. Entonces hay veces que el contexto, como le pasó a Chiri, no estaba preparado. O a lo mejor nunca lo va a estar. A lo mejor tú haces una cosa súper nicho, pero tienes que entender que no te tienes que frustrar porque a lo mejor hay otro que está funcionando. O no, porque a lo mejor es que lo que tú haces es nicho y hay que asumirlo. Y ya está, ¿sabes? Y si quieres hacer otra cosa que te haga ganar más dinero, pues a lo mejor tienes que cambiarte y hacer una cosa más comercial.

    Pero creo que, en cierta medida, siempre tienes que seguir un poco haciendo lo que te apetezca. Aunque lo combines con otras cosas, siempre tienes que seguir alguna línea trabajando tu movida. Porque al final de tu vida, si solo haces cosas corporativas y cosas, solo has estado siguiendo lo que necesitan los demás. Y hay veces que hay que hacer lo que necesitas tú mismo también.

    Me gustaría una recomendación de lo que sea para nuestros queridos lectores.

    Yo le recomendaría a la gente que venga a Valencia. Que venga un fin de semana a Valencia y que salgan de fiesta y coman lo que coman por aquí, que se come de puta madre. Que conozcan la ciudad porque es la hostia. 

    Yo creo que eso es una buena recomendación.

    Recomendando la casa.

    Créditos
    Entrevista: Santiago Medina — @santii_medina
    Fotos: Alberto Noriega — @alber_noriega
    Producción: Santiago Medina , Discern Creative — @discern.creative