«PUCHERO», el nuevo disco de Pepe y Vizio saldrá el próximo 4 de abril. Este álbum es más maduro, crudo y auténtico que nunca, con colaboraciones inesperadas y letras que reflejan la profundidad de su música.

Un álbum cocinado a fuego lento
Este 4 de abril sale «PUCHERO», el nuevo disco de Pepe y Vizio. Los artistas han logrado una obra más madura, cruda y auténtica, que refleja su evolución musical. El primer adelanto, «Vivir Pa’ Morir», ya ha abierto apetito de lo que está por venir.
En nuestra pequeña charla con Pepe y Vizio hemos descubierto todos los detalles de «PUCHERO», las colaboraciones más inesperadas y el significado detrás de la prosa. Quédate para saborear mejor este disco cocinado a fuego lento.
«PUCHERO», el nuevo disco de Pepe y Vizio
«Vivir Pa‘ Morir» suena a lema de vida. ¿Es más un grito de guerra o una reflexión profunda?
(PEPE) Un poco de las dos cosas. Lo cantas con rabia y con ganas, pero también es una reflexión sobre ese enganche a lo que nos hace daño. Cosas que sabemos que nos destrozan pero repetimos una y otra vez. Eso es vivir pa’ morir.
En este single jugáis con lo efímero y lo eterno, lo doloroso y lo bello. ¿Os gusta vivir en esa dualidad?
(VIZIO) Nos gusta explorar esas contradicciones. Hay algo adictivo en lo que nos hace daño y a la vez nos atrae. Es un equilibrio entre la pasión y la autodestrucción.
(PEPE) Vivimos el momento porque nunca sabemos qué pasará después. Esa urgencia de disfrutar ahora es algo que está muy presente en nuestra música.

En «Vivir Pa‘ Morir» hacéis muchas referencias a la noche, la luna, la madrugada… ¿Qué simbolismo tienen dentro del tema?
(P) La noche es ese momento perfecto para hacer todo tipo de cosas. Puede ser algo romántico, algo oscuro, algo inesperado. Es la puerta a todo ello porque nadie nos ve.
(V) Es un espacio de libertad. En la noche te permites sacar tu lado más salvaje de una forma natural.
(P) Nadie te juzga… Y si alguien lo hace, es porque también está ahí.
¿Os sentís reflejados en esa imagen?
(V) Sí, aunque ahora estemos en un momento menos salvaje, esa esencia sigue ahí.
(P) Son experiencias que hemos vivido o que hemos visto en nuestro entorno. Al final, esas historias se quedan con uno. Aunque, con el tiempo, aprendes a darles un significado más poético. A veces no es solo lo que vives, sino cómo lo interpretas.
La frase «me cuentan que en el daño está la inspiración» es potente. ¿Creéis que la inspiración viene más del dolor?
(V) Fifty-fifty. Es verdad que el dolor tiene un peso fuerte. Es una emoción muy intensa. Pero no hay que romantizarlo. Se puede escribir desde la felicidad también.
(P) Sí, cualquier emoción fuerte puede ser una fuente de inspiración. La felicidad también inspira, pero como la buscamos constantemente, parece que cuesta mantenerla. En cambio, el dolor es insistente, se queda más tiempo con nosotros y cuesta huir de él. Pero no es sano quedarse ahí. La depresión no mola nada.
(V) Hay que invitar a la gente a que se cuide.
Si «Vivir Pa‘ Morir» fuera la banda sonora de una película, ¿cuál sería?
[A la vez] (V): «Django». (P) «Pulp Fiction».
(P) ¡Ya ves! En realidad, «Django» pega mucho.
(V) Entre «Pulp Fiction» y «Django» podría ser perfectamente. A ver si Tarantino se enrolla y nos mete en una peli.
Hablando de símbolos, «PUCHERO» es un nombre muy visual. ¿Qué ingredientes tiene este disco?
(P) Paciencia, honestidad, conocimiento y mucho cariño. Al final, es como la comida de una madre.
(V) Si no le pones amor, no sale rico. Y nosotros hemos puesto mucho amor en este disco.
¿Qué diferencia a «PUCHERO» de vuestros trabajos anteriores?
(V) Más madurez 100% ¡porque somos más maduros!
(P) Nos conocemos mejor y hemos encontrado nuestro camino.
(V) Los otros proyectos también nos representan, pero este es el sonido más Pepe y Vizio de todos los que hemos hecho.
(P) Uno puede evolucionar para varios sitios y nosotros hemos evolucionado hacia donde nos toca. Para seguir siendo nosotros.
¿Dónde os sentís más cómodos, componiendo en casa o en el estudio?
(V) En el estudio estamos como en casa.
(P) Nos gusta partir siempre de nosotros dos y Kiddo, que es otro productor con el que siempre contamos, alquilar una casa, encerrarnos unos cuantos días… y ahí va saliendo todo mejor que en el sofá de tu casa. Estamos en familia.

En el disco hay colaboraciones muy potentes como Delaossa, Dellafuente, Ana Mena, West Dubai. ¿Cuál os sorprendió más en el estudio?
(V) Ana Mena. A los demás ya los conocíamos pero era la primera vez que nos juntábamos con ella en un estudio y fue increíble. Tiene un talento y una energía brutal.
(P) Y como persona, aún más. Es de esas personas que echas de menos en el estudio. Humilde, natural… Ojalá toda la industria fuera así. Merece la pena conocerla.
¿Ha habido algún tema que os haya dado más quebraderos de cabeza?
(V) La verdad es que todo ha fluido bastante bien.
(P) Nos negamos a sacar algo que no sintiéramos al 100%. Todos los temas del disco nos emocionaban desde el principio, lo que no significa que hayan sido fáciles. Sin embargo, nunca sentimos que fueran un esfuerzo.
(V) Nos hemos dado cuenta de que cuanto más naturales somos, mejor nos salen las cosas. Todos tenemos algo en lo que somos buenos y si eres capaz de enseñar ese brillo a la gente, va a funcionar.
¿Cómo ha sido el proceso de creación del disco?
(V) Una aventura muy divertida. Algunas canciones llevaban tiempo guardadas, pero la mayoría las hicimos entre abril de 2024 y febrero de este año.
(P) No es que no supiéramos qué hacer con ellas, es que queríamos que formaran parte de algo más grande. Estamos en un momento creativo fuerte y queríamos hacer un disco que lo representara.
(V) Ha sido un proceso natural. Teníamos claro el concepto desde hace tiempo, pero quisimos hacerlo sin prisa. Comparado con «Buenos y Prósperos Días» que nos pilló haciéndolo en la cuarentena, este ha sido una pasada.
Empezáis la gira en mayo, primero en festivales y luego por salas. ¿Cómo os sentís?
(P) ¡Con muchas ganas! Un tema puede funcionar o no en digital, pero cuando lo tocas en directo y ves la reacción de la gente, ahí es cuando sabes de verdad lo que tienes entre manos.
(V) Además este año vamos con todo. Hemos subido mucho el nivel del directo. Va a ser especial.
Lleváis años juntos. ¿Qué os hace un dúo tan sólido?
(V) Nos complementamos bien. Donde no llega uno, llega el otro.
(P) Sí, entre los dos sentimos que está todo cubierto. En lo personal somos parecidos, pero como artistas tenemos diferencias que nos suman.
(V) Al final somos un equipazo.
(P) Nos ponemos las pilas el uno al otro en el buen sentido. No querer brillar cada uno por separado, a mí me da coraje que los dos no lo logremos. Eso hace que se vaya alargando y fortaleciendo la relación.

Si pudierais hablar con los Pepe y Vizio de 2016, ¿qué les diríais?
(V) Que tengan mucha paciencia.
(P) Y que confíen. Siempre digo lo mismo: porque ahora no se dé el pelotazo, no significa que haya que cambiar el camino. Si lo que haces es bueno, llegará.
Si tuvierais que definiros en tres palabras, ¿cuáles serían?
(V) Vivimos siempre nerviosos…
(P) Con todo lo que conlleva esa palabra. Un poco locos…
(V) Y profundos.
(P) Hemos venido a esta vida a vivirlo todo. Queremos hartarnos de reír en las alegrías y hartarnos de llorar en las penas.
Si os dieran un cheque en blanco para una colaboración internacional, ¿con quién os meteríais en el estudio sin pensarlo?
(P) ¿Nos metemos los dos y nos lo repartimos?
(V) ¿Te puedes creer que estaba pensando lo mismo? Pagar por una colaboración está bien, pero lo bonito es cuando alguien colabora porque le apetece, no por la pasta.
(P) Exacto. Que se haga con ganas y con amor. Va a salir un tema más bonito.
¿Cómo os gustaría que la gente recordara este disco?
(P) Como un disco atemporal.
(V) Que en 15 años alguien lo escuche y piense que podría haber salido hoy. Eso sería increíble.
Después de esta charla, tenemos claro que con PUCHERO, el nuevo disco de Pepe y Vizio, no solo han preparado un disco con sabor a calle y alma, sino que han conseguido servirlo en su punto exacto. Sin prisas, sin artificios y con ese toque inconfundible de quienes hacen música porque la sienten. Ahora, con la gira a la vuelta de la esquina, solo queda una cosa: que la gente lo escuche, lo cante y lo sienta como suyo.


