Averzzo ya no es promesa

No me cansaré de decirlo: Averzzo suena a artista consagrado. Todo en su propuesta tiene ese aire. Desde los visuales hasta los beats. Desde cómo suenan las grabaciones hasta cómo se mueve en el escenario. Tiene gusto. Tiene dirección. Tiene equipo. Y sobre todo, tiene algo que no se compra: criterio.

Su concierto en Hangar 48 fue otra prueba de que está un paso más cerca del lugar que le pertenece. A pesar de que técnicamente “está empezando”, su música, su directo y su visión artística ya no suenan como alguien en fase inicial.

De Cuando menos te lo esperas a Joseo Certified

Su EP anterior, Cuando menos te lo esperas, fue de mis favoritos del año pasado. Perdió por poco ante Niko B., pero ya dejaba claro por dónde iban los tiros.

Ahora ha vuelto junto a Mario Kun con Joseo Certified, un trabajo a dúo que dominó la segunda mitad del concierto. En directo, Mario aporta el contraste perfecto: energía, carisma, presencia. Fue él quien encendió a la sala. Quien hizo botar al público. Quien transformó el conci en una fiesta.

Averzzo es versátil. Puede pasar del reggaetón más duro a una atmósfera indie que recuerda a Radiohead. Mario, en cambio, trae el R&B clásico, el swag, la soltura. Y juntos, funcionan. Mucho.

El R&B en España

Apareció también Patricia Lint, y qué decir. Lo suyo fue breve, pero dejó huella. Ambos cantaron su tema «TENSIÓN» de Delgarro, el último EP de Patricia, también producido por Manu Oliva (el mismo detrás de Averzzo y Mario Kun). Tiene voz, tiene estilo, y es una apuesta segura para lo que viene.

Lo que vimos en Hangar 48 no es casualidad. Es el reflejo de un movimiento. El R&B en España está creciendo rápido. Y lo mejor: lo está haciendo con identidad propia.

Mientras en España el R&B está floreciendo, en Estados Unidos parece estar en pausa. No desaparecido, pero sí menos presente. La ola que lo redefinió hace casi una década —con artistas como Bryson Tiller, 6LACK o el siempre querido Brent Faiyaz— ya no tiene la misma fuerza cultural que en su momento.

Entre 2015 y 2017, esos nombres eran el presente y el futuro. Una generación que trajo algo nuevo: un R&B más crudo, más oscuro, más urbano. Letras vulnerables, bases minimalistas, estética callejera mezclada con sensibilidad emocional. Lo tenían todo: el sonido, la imagen, la energía de lo que estaba a punto de explotar. Y tengo la sensación que algo así está pasando en nuestro país.

No se puede hablar de este momento sin mencionar a Choclock. Parte clave en la producción de Joseo Certified, pero también figura central del movimiento. No siempre está delante, pero su influencia se nota. Sabe cómo acompañar a los nuevos sin eclipsarlos. Y eso vale oro.

Detalles que marcan la diferencia

Todo en el concierto tenía intención y se notaba el trabajo detrás. El merch estaba increíble —yo me pillé la ya icónica camiseta de Girls Love My Swag—, y los visuales simples pero efectivos, reflejaban la estética de cada proyecto. En uno de los momentos más top de la noche, lanzaron billetes customizados de Mario y Averzzo con una máquina de hacer llover dinero. Y entre luces, humo y barras, apareció un guitarrista que elevó el show a otro nivel. Todo esto no fue un bolo más. Si hubiera que resumir el show en una palabra sería: serio.

Averzzo no es un nombre más. Es alguien que está construyendo algo sólido. Tiene visión, tiene sonido, y tiene la ambición de quien sabe lo que quiere. Y si este concierto sirve para algo, es para confirmar que esto va en serio. Y lo mejor de todo: esto acaba de empezar y ya hay un nuevo álbum en camino.

Fotos by Pepe Megía