En esta conversación con Calle52, Gio Peiro —diseñador español afincado en París— reflexiona sobre la moda como lenguaje, la emoción como materia prima y el lujo como un concepto maleable. Una marca que no se impone etiquetas, sino que las disuelve para crear desde la intuición.
Orígenes y visión de marca
Antes de fundar Gio Peiro, el diseñador exploró diversas técnicas creativas dentro y fuera de la moda, movido por un impulso genuino de crear. “Todo empezó como un hobby con el nombre de msk, donde hacíamos de todo: cartas de mesa, paste-ups, lo que nos llamaba la atención. Luego con irr.00 decidimos hacerlo más profesional, curando más cada pieza y llevándolo al público”.
El proyecto no nació con la ambición de ser una marca tradicional, sino como un espacio de experimentación y disfrute. “Seguíamos en la misma línea de hacerlo por diversión, creando casi todo a partir de conversaciones que teníamos”.
De la moda al arte
Con el tiempo, Gio Peiro amplió horizontes hacia otras facetas del arte y la cultura, aunque sin planificación previa. “Nunca fue el objetivo ampliarlo, se dio de manera natural. La ropa puede ser súper amplia, pero ponerse límites o etiquetas solo te cierra a descubrir nuevos caminos. Hacer objetos, muebles y accesorios fue un efecto natural de ver algo interesante y querer traerlo a lo físico”.
Sobre el futuro, sueña con colaborar con arquitectos o diseñar un coche con Mercedes. “Son cosas que se me escapan, pero soy muy fan. Me encantaría construir un espacio, una casa o cafetería. Cosas que trasciendan la prenda”.
Raíces, industria y expansión
Instalado en París, Gio mantiene un vínculo estrecho con España, aunque con una mirada crítica hacia la industria local. “Siempre he tenido claro que Barcelona no era el lugar para tener una firma de moda. Me encanta la cultura, me ha dado las herramientas para crecer, pero no me gusta cómo se mueve la moda en España. Falta profesionalidad, y yo no quiero cambiar las cosas: quiero profesionalizarme. España no es el sitio para eso”.
Más que una dualidad entre países, lo suyo es expansión natural. “Solo estoy intentando expandirme”.
Códigos estéticos y concepto de lujo
Gio Peiro no se ata a una estética fija. “Todos evolucionamos, y aunque tenga gustos claros, sigo creciendo. Eso se refleja en la marca. No lo hago de manera consciente, pero estoy intentando encontrar exactamente lo que me define”.
Define su proceso creativo como emocional y honesto. “Empezó como una forma de expresar mensajes que veía necesarios, y con el tiempo se ha convertido en una manera de explicar lo que siento. Es el mismo proceso que sigue un músico: hablar de lo bueno, lo malo y lo que me hace gracia”.
Sobre el concepto LUURY, explica: “El lujo en sí es una autointerpretación de la industria. En sí no existe. Es lo que tú quieras dentro de unas normas de presentación y comunicación. Desde donde yo creo, me gusta todo lo que está dentro de ese marco”.
Música, colaboraciones y experiencias sensoriales
Ha vestido a artistas como Rusowsky, Nathy Peluso o Coucou Chloe. “Es muy divertido, sobre todo cuando se crean piezas 1 a 1 con el artista y se elimina esa barrera. Entiendo que venimos de la misma generación y referencias. Representa intentar que se sientan fresh y que nos lo pasemos bien”.
En Madrid, organizó una meditación audiovisual que mezclaba música, recuerdos y belleza. “Son partes de mis recuerdos, nostalgia y agradecimientos a personas que he querido mucho”.
Diseño, objetos y tiempo
En su colección inspirada en la crisis del 2008, exploró una generación marcada por el desencanto. “Formo parte de esa generación y lo viví de cerca: el crash, los divorcios, el exceso de lujo y luego la pobreza. Simplemente lo viví y quise mostrarlo”.
Además de moda, diseña muebles y objetos. “La moda y el diseño de muebles son dos caras de la misma moneda: ambas expresan una forma de entender el espacio y la experiencia humana. La moda conecta con la identidad, el mobiliario con el entorno. Son disciplinas que se retroalimentan”.
Sobre su exploración de conceptos como el tiempo o el azar, explica: “Intento entender el concepto desde mi experiencia, luego busco formas o estructuras que puedan representarlo. El tiempo puede manifestarse en capas, texturas, o en cómo una pieza cambia con el uso. La clave está en traducir lo intangible en algo tangible y cotidiano”.
El mensaje final
¿Qué busca que sienta quien viste una prenda de Gio Peiro? “No busco una reacción concreta, pero sí que se sientan acompañados. Que sientan que hay una intención, una emoción o una idea detrás. Me interesa más que despierte una pregunta que imponer una respuesta. Si alguien se siente más libre o más él mismo, ya tiene sentido”.
La entrevista íntegra, junto con el material fotográfico y el editorial completo, está disponible en el print #001 de Calle52 y en nuestra web.
Créditos
• Fotografía y dirección: Pablo Rubio (@pavlone_) • Entrevista: Tomás Casado (@tomascg_)
Conversación para Calle52 en su edición print. En un panorama saturado de fast fashion y colecciones que caducan antes de llegar al armario, DÜA DÜA no grita, pero se escucha. Eduardo González Vega, diseñador madrileño nacido en 1999, encarna una resistencia cada vez más relevante: la del trabajo bien hecho, el diseño con alma y la ropa que está hecha para durar. Desde un taller en Madrid —más cocina abierta que fábrica—, DÜA y su equipo fabrican vaqueros como quien esculpe: con precisión, carácter y una fe inquebrantable en el valor de lo artesanal.
DÜA DÜA no es solo denim. Es memoria, visión y una forma de entender el lujo que no necesita etiquetas. 100% algodón japonés tejido en telares centenarios, prendas pensadas para acompañarte décadas y, si hace falta, ser reparadas a los 30 años. En un sistema que pide más y más rápido, él opta por lo contrario: formar personas, coser despacio, encontrar identidad sin un logo. Su proyecto es uno de esos que no se explican en una campaña, sino que se entienden cuando te pruebas un jean y sientes que llevas una armadura.
Hablamos con Eduardo sobre qué significa hacer las cosas bien en 2025, cómo se construye una marca con cultura y qué se necesita para formar parte de una tripulación unida por un sueño.
Un poco como introducción, me gustaría que nos contaras cómo surgió la idea de DÜA DÜA. ¿Cuáles son los valores que más definen a la marca?
Lo primero de todo, yo estudié moda en la ESD Madrid, y realicé unas prácticas de un año en la sastrería Prats (Joaquín Prats), donde pude entender la manera de hacer las cosas y el respeto que hay que tener tanto por la profesión como por la prenda en sí. El nombre de DÜA DÜA surge a raíz de un amigo que me llamaba siempre “Dua” (mi nombre real es Eduardo) y cuando empecé con la marca, buscando un nombre me acordé.
Los valores de la marca fundamentalmente son la simbiosis entre la artesanía, el buen hacer y el diseño innovador y funcional. El denim japonés tradicionalmente tiene una manera de hacer, unos códigos, que en DÜA DÜA nos encanta mantener, pero también hay muchos otros que prefiero saltarme, ya que creo que hay que actualizarlos y crear así nuestros propios códigos. Otro valor de la marca es una identidad muy fuerte, siempre nos gusta crear sin la necesidad de un logo grande que identifique el diseño o la marca, nosotros preferimos que el diseño hable por sí mismo y sea este por el cual identifiques la marca. Por ejemplo, solemos hacer muchos bolsillos redondos, muchas costuras llevan un degradado de hilos, la línea del diseño…
Hacemos ropa que dura toda la vida, eso no significa que dentro de 30 años siga perfecta, obviamente se va deteriorando; lo que buscamos es hacer prendas que te acompañen a lo largo de la vida. Si algo se rompe, ofrecemos garantía de 50 años: todo lo que le pase al pantalón, ya sea un roto, que se le caiga un botón o cualquier cosa, nosotros la volvemos a arreglar.
¿Qué vacíos veías en la industria del denim que te impulsaron a crear la marca?
Si es cierto que la industria del denim es gigante, es de las más grandes de todas. ¿Quién no tiene más de una pieza de denim en su armario? Nosotros vemos muchos fallos de marcas grandes y marcas de lujo que no mejoran el denim demasiado en comparación con otros mucho más baratos. Para hacer un vaquero de calidad empiezas desde el hilo, las propias máquinas de coser, por supuesto la tela, pero aparte de eso, un diseño innovador.
Muchas marcas de lujo venden la misma chaqueta pero con distinta etiqueta (chaqueta type 3), un diseño muy general y conocido. Yo quería salirme de ese diseño y hacer otros que mantengan la esencia.
Nuestra tela viene importada de Japón, donde se conservan telares antiguos de más de 100 años creados para hacer el mejor denim, no grandes producciones. Es por eso que nosotros lo elegimos.
Definís vuestros jeans como “el denim que heredarán tus nietos”. ¿Qué significa esto para ti a nivel diseño, materiales y producción?
Esto es futuro. Nosotros queremos hacer de DÜA DÜA una marca que la gente de España se sienta orgullosa, como un Levi’s para los americanos. Obviamente no quiero ser el nuevo Levi’s, porque ya existe, pero quiero crear una marca enfocada en la ropa de lujo y artesanal, hecha de una manera especial y con alma. El verdadero ecologismo está en marcas así, que apuestan por un producto con los mejores materiales y que dure toda la vida.
¿Qué importancia tiene la producción local en vuestro modelo de negocio?
Yo de negocios la verdad que no sé mucho, todo lo he ido aprendiendo poco a poco a base de tropezar con problemas. Es un modelo de negocio muy difícil, no es escalable. Por lo menos manteniendo la calidad que quiero. Por ejemplo, el bolso Birkin de Hermès: el mismo que corta el cuero es el que pone el remate final, solo interviene una persona en todo el proceso, un artesano profesional. En DÜA DÜA buscamos algo así.
Prefiero gastar mi tiempo en formar a gente para que sea capaz de coser con la calidad que quiero, que enviarlo a un taller en Portugal o Turquía y bajar la calidad. Es un modelo que funciona a fuego lento, pero miramos al futuro y no tenemos prisa en llegar a ningún sitio. Con trabajo y esfuerzo todo llega.
Trabajas con algodón japonés. ¿Por qué elegiste este material? ¿Es por calidad únicamente o significa algo más para ti?
El algodón japonés tiene unas características que yo buscaba. Aparte de ser 100% natural, sin fibras sintéticas, tiene una cadena de producción muy lenta. Los telares miden de ancho 75 centímetros y yo necesito casi 3 metros para realizar un pantalón. Sin embargo, un telar tradicional mide 3 metros de ancho y necesitas 1,10 metros para hacer dos pantalones.
Es también la misma maquinaria que utilizaba Levi’s cuando empezó, sin obsolescencia programada, sin ese consumismo brutal y sin la necesidad de que la gente se comprase cinco pantalones. Aparte de la calidad, los japoneses trabajan con el corazón y el alma: maniáticos y perfeccionistas. Un método y manera de trabajar única. No solo sirve con buena materia prima, también hay detrás artesanos que aman su trabajo. Y alguien que ama su trabajo consigue el mejor producto.
En un mundo dominado por el fast fashion, ¿cómo conseguís poner en valor lo artesanal? ¿Cómo educáis al cliente sobre el valor de lo que hacéis?
Siendo sincero, me da mucha pereza el tener que educar a la gente. En países como España, la gente gasta más en entretenimiento que en moda, y no pasa nada, es algo cultural y social. Eso sí, yo siempre defenderé mi posición porque creo en ella, y creo que es el futuro sostenible ideal. No desaparecerá el fast fashion, siempre habrá gente dispuesta a comprarla, ya sea por problemas económicos o cualquier tipo de situación, pero la gente poco a poco se está dando cuenta de que a la larga es mucho mejor invertir en ropa. Países como Suecia, Dinamarca, Francia o Italia lo han hecho desde siempre.
No hay una fórmula para lo idílico, pero poco a poco todo se estabiliza. Hay hueco para todos en el mercado. Solo hay que buscar tu público.
¿Qué referencias visuales o culturales inspiran DÜA DÜA? ¿Tienes algún icono del denim que te guste especialmente?
Referencias visuales sobre todo. Mi hermano es actor y amante del cine, por lo que yo he mamado de todo eso, aprendiendo y empapándome de la cultura visual. Todas mis colecciones tienen como inspiración alguna película, corto o pieza audiovisual. Es algo que hago y haré siempre. Me parece la mejor manera de expresar una marca de ropa: lo visual.
Todos mis referentes tienen 200 seguidores y son frikis de máquinas y denim, muchos de ellos japoneses pero también europeos.
¿Qué te gustaría cambiar del sistema moda actual desde tu posición?
No considero que pueda cambiar nada yo solo. Desde siempre la gente se ha juntado, gente con un mismo objetivo con la intención de luchar por lo que les importa. En España no considero que las marcas se lleven mal entre sí, por lo menos desde mi lado. Hay muchas marcas en España que tienen mucho que decir, y yo las apoyaré siempre. Marcas como “UGO BOULARD” son un ejemplo.
Lo que tendríamos que hacer es algo como la generación del 27 (García Lorca, Pedro Salinas, Rafael Alberti…), un grupo de escritores que se juntaron con la idea de hacer ruido.
¿Qué significa para ti el lujo hoy en día?
El lujo es la combinación de materiales, artesanía y diseño. Cuando tienes las tres, para mí es lujo. No necesitas un logo o una gran marca. No digo que no existan grandes marcas de lujo, pero siempre manteniendo esa combinación.
¿Cómo veis la evolución de DÜA DÜA a medio plazo? ¿Qué os gustaría lograr?
A medio plazo, hablando de dos años, sería tener una marca con 3-4 empleados y una producción máxima de 4 piezas al día. Y tener más de tres puntos de venta nacionales (Madrid, Barcelona) y dos internacionales (Londres, Nueva York).
¿Veis posible abrir un espacio físico o estáis cómodos operando desde Instagram?
Realmente yo sí tengo un espacio físico donde puedes venir a probarte y coger medidas. Pero si te refieres a un espacio abierto al público, sí, estoy buscando un sitio céntrico donde la gente que pase también pueda ver la marca. Pero siempre con el taller. Me gusta la idea de los restaurantes con cocina abierta, donde ves al chef preparar tu plato. Pues quiero un poco eso: que el taller forme parte de la esencia de la marca.
¿Cuál ha sido la lección más dura desde que empezaste? ¿Hay alguna decisión que hoy no tomarías igual? ¿Qué te enseñó?
Es un trabajo que requiere muchísimo tiempo. Estoy entre 12 y 15 horas al día en el taller, fines de semana incluidos. No es algo que vea malo a corto o medio plazo; es algo que creo que hay que pasar. Es duro al principio, una decisión que tus amigos, pareja y familiares también van a “sufrir”, pero en mi caso, todos lo han entendido y me apoyan. ¡Más suerte no he podido tener!
¿Qué parte del proceso creativo te conecta más contigo mismo?
Me encanta diseñar. Mis moodboards son físicos, los voy imprimiendo y pegando en la pared, haciendo un mural visual amplio y atractivo. Tal vez es mi parte favorita, pero cada proceso tiene su encanto. Coser, por ejemplo, para quien sepa, es una terapia, algo tranquilo. Por lo menos en mi caso.
¿Qué os gustaría que la gente sintiera al ponerse un jean de DÜA DÜA?
Algo que dice muchísima gente: “es como llevar una armadura”. La tela es muy rígida al principio y a la gente eso le gusta. Para mí lo ideal es que sea su pantalón favorito, un pantalón para el día a día. Y con cada cliente intento que así sea. Lo más importante es que sea cómodo, si no, mal vamos…
¿Y qué os sigue impulsando, después de todo?
Pues tanto yo como el resto del equipo compartimos un sueño. No sé si habéis visto One Piece, pero la tripulación está unida por un sueño. Nosotros igual: tanto Matías, que es el videógrafo, como Clemen y Bryan, que son los chicos de taller; Juanmi, nuestro fotógrafo; o Ana, la diseñadora de producto digital y web. Todos queremos que la marca triunfe. Lo más importante de un equipo es la confianza y estar juntos. Darle a cada uno la importancia que se merece siempre, y hacerles partícipes del proyecto. Aquí somos compañeros 🙂
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Fotografía: Juan Miguel Herrero (@juanmiguel_herrero)
Lil Mess, un artista que ha sabido abrirse camino en la música desde sus inicios en León hasta su consolidación en la escena nacional, nos comparte en esta entrevista un viaje personal y artístico repleto de sinceridad y reflexiones profundas. Exploramos el crecimiento orgánico de su carrera, la importancia de mantenerse fiel a sus raíces y cómo la transición hacia una profesionalización no ha hecho más que afianzar su compromiso con el arte. Aborda temas como la evolución de su enfoque musical, el proceso creativo detrás de su último EP ‘Casi Cuerdo’, y la relevancia de construir un proyecto que trascienda lo puramente musical para convertirse en una experiencia artística total.
¿Cómo es empezar en una ciudad como León, donde a lo mejor no hay una escena muy marcada y desde luego no es una ciudad tan gentrificada como Madrid?
León es una ciudad donde ha habido relativamente poca cultura de esto, bueno sí que ha habido bastante rap realmente en años anteriores a los míos, pero realmente empezamos a hacer este tipo de nueva música por 2018 que empezó a salir gente y yo me puse a hacer música también allá en 2019 algo así. Ya hacía antes mis cositas y eso pero plantearlo no y bueno pues realmente el crecimiento allí fue más orgánico, de estar con mis colegas aprendiendo realmente el concepto de la música, a trabajarla, entonces tampoco fue tan significativo el que no hubiera escena porque no era tan relevante.
Sí que había peña activa por lo menos apoyándolo y que lo entendía que eso para mí era importante. Luego yo realmente con 18 años me mudé a Oviedo y allí fue realmente donde empecé en serio y pues llegado ya el momento es cuando tuve que venir a Madrid pues a seguir dándole ya otro nivel de profesionalidad, pero bueno, yo creo que están bien estos enfoques porque hacerlo apartado de la movida, empezar con tus colegas, aprender con tus referencias y llegado el momento poder aplicarlo aplicarlo todo y de alguna manera también recompensar después a esa peña de tu ciudad que estaba activa desde el principio y poder llevar allí oportunidades como eventos, shows… eso está siempre cool.
«Empezar con tus colegas, aprender con tus referencias y llegado el momento poder aplicarlo todo y de alguna manera también recompensar después a esa peña de tu ciudad que estaba activa desde el principio.»
¿Cómo has llevado la transición a una carrera más profesional?
Pues eso también realmente ha sido muy natural porque yo desde el primer momento en que empecé a hacer música y grabarla no lo hice con pretensión de convertirme en el número uno, porque no era así, pero sí que desde el primer momento quise meterle un enfoque profesional, no sé realmente por qué, sí por quedarme conforme conmigo mismo, porque la peña por poca que fuera que viese un producto bien hecho, por lo menos acorde a los recursos que yo tenía. Siempre intentando llegar al máximo en eso entonces como siempre tuve esa mentalidad poco a poco pues todo fue subiendo, a la gente le fue gustando lo que yo hacía, entonces ha sido un crecimiento muy orgánico hasta yo llegar al punto en el que pueda decir ok, es el momento ahora en el que me siento confiante para hacer algo grande, creo que puedo hacerlo, me lo he demostrado a mí mismo y además tienes un huevo de gente que te la está dando.
Entonces es el momento en el que digo OK, voy a dejar todo lo que he estado haciendo hasta ahora y voy a ponerme exclusivamente a esto con los sacrificios que conlleva, venir aquí a Madrid, vivir una vida de mierda, bueno, mierda no porque es la vida que quiero vivir y estoy contento con ello, pero aguantar cosas que en tu ciudad natal no aguantas, como tanta gente, el metro, las distancias, los curros de mierda, la vida adulta en general, que también ha coincidido un poco con mi madurez personal. Entonces ese fue el momento de profundizar y profesionalizarlo. Yo me vi con las energías y con el poner todo en mi parte y todos los sacrificios que había que hacer y en ello estamos haciendo los mejores proyectos hasta el momento y súper contento con ello.
¿Crees que ha cambiado un poco tu enfoque hacia la música, en plan como que la ves diferente comparando tu yo antiguo hasta ahora?
Es una buena pregunta, hay algo que mantengo desde el principio y es lo que te he comentado antes que es esa ambición de hacerlo siempre más grande, en plan nunca estoy conforme realmente con lo actual, o sea con lo que está saliendo ya, aunque lo haya hecho hace un mes no estoy conforme con eso porque ya estoy con nuevos planos mentales de otras cosas nuevas que he descubierto, con nuevos objetivos, nuevas cosas que hacer, simplemente eso y yo las carreras que admiro son las largas, constructivas, de puro aprendizaje hasta poder ir aplicando en cada nivel lo que procede.
Entonces, eso lo mantengo desde el principio porque es siempre tener esas ganas de hacerlo un poquito más grande, pero obviamente cambia la visión de la música cuando se te van abriendo perspectivas y ves que no es solo tú haciendo música en tu habitación, sino que se trata de relaciones con el resto de artistas, formar parte de una industria, generar algo en esta industria… Tienes que valorar muchas cosas, entonces, cuando desbloqueas todas esas perspectivas, obviamente tu concepto de la música cambia. La idea está en mantener eso natural que tenías desde el primer momento, que es la sencillez del primer momento en el que te diste cuenta de que puedes construir una canción, en plan qué es lo que escuchabas en la radio, en tu móvil, que puedes coger un ritmo, grabarse algo y hacer una canción. Eso es precioso, ¿sabes? Realmente. Y poder expresarte y cada vez hacerlo mejor. Y eso es lo que hay que mantener para poder seguir haciendo buena música, independientemente del producto y de cómo lo presentes, ¿sabes?
Casi Cuerdo, el primer EP de este año, ¿cómo definirías un poco esta etapa musical? ¿Has cambiado mucho respecto al anterior?
Desde luego, yo creo que estamos ante una nueva etapa, sin duda. Creo que llegué a una especie de techo el año pasado, 2023, tanto del público como de lo que yo estaba haciendo. A eso se debe también este parón de más de medio año, sin hacer música, bueno, no, sin hacer música, no, sin sacarla. Hemos estado preparando todo lo que va a salir este año de 2024, pero con un nuevo enfoque. Es una nueva etapa en la que a mí, de repente, se me han abierto muchas más perspectivas, oportunidades de trabajo, he conocido mucha gente con la que puedo trabajar ahora y puedo desarrollar mi proyecto de otra manera, ya no solo musicalmente, sino también visualmente, en cuanto a presentación de personaje, lo que yo quiero transmitir a la gente y el cómo hacerlo. Entonces, que se haya desbloqueado todo eso y yo poder empezar a joder con ello y bregar con ello, pues obviamente hace que estemos en una nueva etapa.
«Para tener un disco se necesita mucho más, necesitas un storytelling mucho más profundo, un concepto que dé más de sí.»
Y eso está guay, porque este 2024 tenemos el calendario ya planificado para todo el año y está cool, o sea, porque no solo en esto que comento de todo lo que hemos avanzado a nivel visual y demás y de cómo plantear los proyectos individuales y con su calendario y eso, sino también a nivel de música, yo estoy en una etapa totalmente diferente. Estoy tocando nuevos sonidos, he vuelto a producir, hacía muchos años que no producía, a autoproducirme temas y tengo como nuevas inquietudes de cosas de las que quiero hablar. Como componer la música, eso siempre viene también mola ir aumentando. Entonces sí, desde luego es una nueva etapa y mola. Y el principio de todo esto es Casi Cuerdo, que estoy jodidamente conforme con ello, tío. Me gustan mucho las canciones, cómo están escritas, cómo suenan, la identidad que tiene el proyecto en sí, cómo han quedado los vídeos, o sea, me parece todo un trabajo bien hecho, que es lo que quería en realidad.
Sí, de eso también quería hablar, porque es un EP de tres temas con un vídeo para cada uno. Cómo ves tú la imagen respecto al artista, cómo es importante tener ese nivel de imagen, cuidar ese tipo de cosas, etc.
Yo eso lo veo muy importante, aunque día de hoy se diga todo lo contrario. Hay diferentes tipos de carrera, también hay diferentes tipos de artistas y vivimos en una novedad constante en la que salen nuevas maneras de hacer las cosas, y eso lo respeto, y la carrera de cada artista, pero el artista que yo me considero, y una vez más referenciándome a los artistas que yo admiro a lo largo de la historia y todo eso, para mí lo correcto es presentar un producto que realmente no te deje indiferente, que lo sientas dentro, que te genere sensaciones, igual que una película te hace llorar, etc.
Y eso es lo que me parece muy importante, que mi proyecto vaya ligado al arte, no a la música solamente. Y por eso me parece muy importante que se siga dando importancia a los vídeos, al desarrollo del personaje, a… no sé, en plan… de alguna manera que no se despersonalice tampoco al artista. Hay muchos artistas que son uno con su público y eso también está muy bien, pero a mí me gusta como crear también una especie de misterio, algo desconocido, para que eso repercuta en cómo luego las canciones y los mensajes que yo dé a través de la música, que son muy importantes a través de shows o lo que sea, que puedan calarte de una manera mucho más personal, ¿sabes? Y que realmente lo veas como una performance que no te deje indiferente. Y para todo ello necesitas un personaje a desarrollar, necesitas vídeos y ayuda de un huevo de gente, que sepa de ello, claro.
La Ciudad es tu primer álbum y salió en 2022, ¿podemos esperar pronto un nuevo trabajo grande?
Creo que lo que estoy planteando ahora está un nivel por encima de eso. Es un disco, pero mucho más elaborado. Se podría dejar ver a finales de 2024 o 2025, quizás. Depende de cómo se vaya dando todo, porque quiero que quede bien hecho. Es algo con lo que no me quiero rayar, porque además estoy haciendo otros trabajos independientemente de eso, quiero seleccionar bien las canciones que van a ir dentro, los mensajes que quiero transmitir, etc. Entonces sí, estoy trabajando en ello, realmente. No sé para cuándo. No sé cuándo saldrá, pero espero que pronto.
«Estar lejos de toda la movida con tu gente, con lo que a ti te hace feliz, tu rutina, y no que te marque los tiempos una industria, sino realmente como tú sabes, que nadie te conoce mejor a ti que tú mismo.»
¿Te toma mucho tiempo desde que tienes la idea hasta llegar a desarrollarla o tienes un método de trabajo más rápido?
Para mí esa es la parte más compleja del trabajo, el desarrollo de una idea elaborada, porque es bastante más sencillo desarrollar de qué quieres hablar en una canción o incluso en un proyecto corto como es Casi Cuerdo que es como un viaje de emociones, ¿no? Es como un amor vanguardista que vivimos la juventud hoy en día, visto desde tres perspectivas diferentes, en tres actos, y que se resume con lo que significa el EP, que es Casi Cuerdo, ese proceso de haber llegado como a la semiestabilidad mental en ese sentido, pero sin haber llegado a ello todavía.
Y es más fácil de plantear ese tipo de proyectos así más pequeños, de tres canciones, incluso en tema individual, porque para tener un disco se necesita mucho más, necesitas un storytelling mucho más profundo, un concepto que dé más de sí, entonces esa es la parte más difícil. También va surgiendo un poco a veces sobre la marcha, con los temas que tú vas haciendo, las movidas de tal, de repente, es que llega un día, hace poco me pasó, con el disco del que te estoy hablando, en el que de un día para otro, de repente me vino como un concepto que además había mencionado también en canciones anteriores, y de repente de un día para otro cogió todo como bastante sentido, ¿sabes? Y el día anterior no tenía sentido y el día siguiente sí lo tenía, ¿sabes? Entonces es un poco también de cómo te vaya viniendo. Y esa es la parte más complicada del trabajo, pero también la más bonita.
Claro, es muy importante, ¿no? A nivel personal, como las vivencias que tienes al final cambian tu producto de alguna manera, ¿sabes?
Sí. Y eso tiene que ser así y respetado por el público porque al final tienes que confiar en tu artista, ¿no? Si todo lo que has escuchado hasta el momento te ha llegado a emocionar y te has considerado fan de ese artista, tienes que confiar en su método de trabajo y en los cambios necesarios para ello. Y al final, pues, cada uno tiene su vida. También depende de cuanto quieras relacionar tu trabajo a ti como persona, pero es que en cualquiera de los casos influye y es que estamos justo como en una etapa de bastante transición personal, en general, en el que hemos pasado diferentes vivencias ya en los últimos años y tienes como un poco más de perspectiva de lo que es la vida, y no como cuando éramos unos chavalines hace 5 años, ¿sabes? Yo noto cómo eso me influye en mi proyecto, y es que es normal, y de hecho tiene que ser así, es el camino indicado.
Para terminar, cómo te molaría verte en un futuro, pero muy lejano, ¿como te gustaría retirarte?
A largo plazo e incluso a no tan largo, a mí obviamente me gustaría un señor retiro. O sea, un señor retiro, incluso me parece sano, una vez jugadas ya tus cartas y haber hecho todo lo que tenías que hacer en un lugar, o tu sitio en la industria, cuando te has echado ahí tu hueco, me parece hasta sano estar lejos de toda la movida con tu gente, con lo que a ti te hace feliz, tu rutina, y no que te marque los tiempos una industria, ni el nivel de una ciudad, sino realmente como tú sabes, que nadie te conoce mejor a ti que tú mismo, y los niveles en los que tú tienes que trabajar, en qué horas del día te van mejor, si te tienes que levantar, hacerte un zumo de naranja, un paseo de media hora… yo soy de ese tipo de personas, y luego me pongo y es cuando me sale la verdadera concentración.
Pero incluso para un futuro, a mí desde luego me gustaría durante los próximos largos años pelear esto al máximo posible, es mi vocación, mi sueño, y quiero conseguirlo, y en un futuro, pues si todo va bien, pues me encantaría formar una familia lejos de toda la movida, la tranquilidad, y seguir amando la música pero desde otra perspectiva, ¿sabes? Ese sería mi futuro ideal, la verdad, y estar con los míos, mi familia, mi gente, mi gatito…
“Me daba igual lo que la gente pensase sobre mí, o lo que yo pensase de mí mismo, así que iba hasta el fondo de mi lado más oscuro, sacaba del interior de mi alma esas cosas horribles y las ponía sobre la pasarela.”
Desde sus inicios la carrera de McQueen ya era muy diferente a lo que pudieras esperar de cualquier estudiante de la prestigiosa escuela de arte, Central Saint Martens. Mcqueen no venía de una familia acomodada ni era muy bueno en sus estudios, a sus propias palabras se pasaba las clases dibujando ropa. Cuando acabó la escuela no sabía qué hacer y se fue a trabajar a un taller de trajes como costurero, donde destacó por sus ganas de aprender. Después de unos años de aprendizaje en diferentes talleres, se plantó en la puerta de la tutora del curso de moda de la Central St Martins para trabajar para ella, pero le acabó convenciendo de estudiar allí. Así empieza el legado de Lee Alexander McQueen.
Jack the Ripper Stalks His Victims
Esta es la primera colección de McQueen producida como trabajo de fin de máster en la Central St Martins en 1992. Pasó por la escuela como un increíble alumno y muy aplicado, corrigiendo incluso a los propios docentes y donde conoció a sus mejores amigos que más tarde serían parte de su proyecto de marca. Para final de curso había que presentar una colección en la semana de la moda en Londres, así nació Jack the Ripper Stalks His Victims. Una colección basada en la oscuridad, en la historia del East End y como no Jack el Destripador.
La historia del asesino en serie del East End (zona donde vivía McQueen) es conocida por todo el mundo, un asesino en serie que acechaba sus víctimas, todas mujeres, en la oscuridad, para luego arrebatarles la vida de la manera más grotesca posible.
En esta colección vemos referencias directas al asesino destripador con vestidos con imágenes de mujeres, que se relacionan con una obsesión por las víctimas femeninas o incluso una chaqueta con trozos de pelo humano forrado, con seda roja en su interior representando la carne abierta de las víctimas y la sangre.
La colección se destaca por sus figuras ceñidas al cuerpo de las modelos y la combinación de tonos negros y rojos, haciendo una increíble relación entre la belleza y violencia., temas muy recurrentes en la década de los 90s.
En este desfile estaba una de las figuras más icónicas en la vida de McQueen, Isabella Blow. Ella era la periodista de moda británica por excelencia, con una red de contactos que llegaban a Anna Wintour en Estados Unidos. Isabella se quedó alucinada con la capacidad de McQueen de combinar tanta belleza con un trasfondo tan oscuro y le compró la colección completa por 350 libras. Así empezó una gran amistad, aunque con altibajos, entre el diseñador y la periodista.
“Le dije a su madre que había tenido a un genio, es el Saint Laurent del año 2000”
Tras este genial comienzo McQueen siguió trabajando en colecciones con el poco dinero que ganaba del paro y ganando cada vez más renombre en la industria pero con muy poco dinero, hasta que se le ofreció en 1997 entrar a Givenchy, diseñar la colección de verano de Haute Couture y ser el nuevo director creativo de la marca francesa.
The Golden Fleece
“¿Por qué fuiste a Givenchy? Pagaban muy bien. El dinero que gano en Givenchy lo invierto en McQueen”
La entrada de McQueen a la casa francesa fue caótica. En menos de 3 meses tenía que crear 55 looks para el desfile de verano de Haute Couture con el listón tan alto que había dejado John Galliano.
Además para el joven McQueen todo era muy diferente a su taller en Londres, allí todo era clásico, limpio y cuidado y su metodología era mucho más “bruta” con las tijeras en las manos recortando por todos los lados y con el hándicap de que en el taller se hablaba exclusivamente francés y McQueen solo sabía hablar inglés.
Llegó con la idea para el desfile muy tarde pero encontró la inspiración en la etiqueta de Givenchy, blanca y dorada. La idea central del diseñador era crear guerreras mezcladas con diosas y tomó como referencia el mito del carnero (o la cabra) de la antigua mitología, añadiendo cuernos en los peinados de las modelos.
Así el 19 de enero de 1997 se desfiló en París la primera colección de Alexander Mcqueen como director creativo de Givenchy, The Golden Fleece.
La colección fue un cambio total para el estilo de Mcqueen, en el que veíamos telas cuidadas al detalle, con figuras más clásicas y alejándose totalmente de la oscuridad que veíamos antes, trayendo un mundo y un imaginario limpio y radiante, aunque conservando ese lado “dark” con los cuernos en las modelos, cosa que a la crítica no le gustó nada.
La crítica se ensañó con McQueen. Dijeron que era una falta de respeto hacia la marca francesa e incluso criticaron su look al salir a la pasarela a saludar.
Una semana después McQueen tenía el desfile de su colección propia en Londres y fue uno cargado de rabia, miedo y sentimiento, donde incluso ardió el atrezzo sin querer pero el desfile no cesó.
Tras varias colecciones y trabajando conjuntamente en su marca y para Givenchy en el año 2000 recibe una oferta de parte de Gucci para comprarle un 50% de McQueen, cosa que acepta consiguiendo así desvincularse de la firma francesa y pudiendo centrar en su marca propia con la que tuvo sus años de oro creando colecciones como The Voss o No.13.
Plato’s Atlantis
En 2007 empieza lo que se podría decir la época más dura de McQueen. En este año muere la persona que le dió todo en su carrera, Isabella Blow, que aunque tras el contrato de Gucci su relación estaba muy fría por problemas personales, resultó ser un palo muy duro para el diseñador inglés. El 6 de Octubre de 2007 presenta junto a Philip Treacy, diseñador de sombreros y también descubierto por Isabella, “La Dame Bleue”, una colección inspirada en su amiga y mentora fallecida.
“No estoy enfadado conmigo si no con el mundo”
Para estos años McQueen se sentía defraudado y enfadado con el mundo de la moda del que piensa que es un mundo lleno de basura y dobles caras. Presenta así una de sus colecciones más personales “The Horn of Plenty” en un desfile con un montón de basura en medio. Esta colección refleja muy bien la locura que estaba sufriendo McQueen en su cabeza y hace que sus antiguos amigos se preocupen por él y vuelvan a tener contacto.
En 2009 McQueen empieza a trabajar en lo que en sus propias palabras será su última colección, Plato`s Atlantis.
La depresión del diseñador estaba en su punto más alto y tonteaba con el suicidio. La presión que tenía por el contrato con Gucci no ayudaba ya que tenía que hacer las colecciones de hombre, de mujer y la línea McQ, llegando al mismo nivel de trabajo que tenía cuando estaba en Givenchy.
Él quería que la invitación al desfile fuera su propia cara en una calavera y admitió que al terminar el desfile quería que saliera una caja transparente del suelo con el dentro y se pegaría un tiro delante de todos.
La idea de Plato`s Atlantis es el regreso desde la tierra al mar, siendo McQueen un gran amante del mundo marino, donde encontraba la calma en todo su caos. Trataba temas de evolución de cómo un ser humano se adaptaría a la vida en el mar. Era como ver un set en su cabeza con todas las cosas que más admiraba: los estampados que eran como escamas de peces pero cortados y vueltos a coser, el patronaje experimental con figuras voluminosas pero ceñidas al cuerpo, los robots a los lados con cámaras que retransmiten el desfile… Fue como coger todo el recorrido de McQueen y plasmarlo en un desfile.
Un año después la vida de McQueen tuvo un desastroso giro con la muerte de su madre con la que tenía un vínculo especial y un día antes de su entierro acabó desgraciadamente acabando con su propia vida.
Lee Alexander McQueen fué uno de los grandes diseñadores de esta época. Captaba y reflejaba con una técnica increíble las historias en sus colecciones, como si de un creador de historias se tratase. Con una vida muy corta pero gran admirado por el mundo de la moda e incluso por el público general gracias a su personalidad única e irremplazable, puso la moda en el ojo aún más público y se convirtió en uno de los diseñadores con más renombre de la historia.
“Cuando esté muerto y me haya ido, la gente sabrá que el siglo XXI fue iniciado por Alexander McQueen”.
Muy pocos son los que son capaces de trabajar con la gente que admira, pero entre los afortunados está Dirty Suc. De ser un niño que admiraba toda la escena que se estaba creando en Vigo hace más de 10 años, a ser parte de ella. Él ha sido uno de los integrantes del mayor movimiento cultural de Galicia, Banana Bahía. Con el tiempo se disolvió y poco a poco fui conociendo más a algunos que a otros, pero nunca tuve la oportunidad de hablar mucho con él. Ahora nos juntamos a hablar los dos mudados a Madrid y con algunos años más.
«El imaginario gallego va a estar en mi siempre presente, en mi música o en cualquier proyecto artístico como moda o videos.»
Dirty Suc, Foto: Tomás Casado
P: ¿Cómo ha sido el camino de salir de Vigo, una ciudad no capital, a poder sonar por el resto de España?
R: Todo empezó realmente sin querer expandir mi música, no tenía el objetivo de hacer pasta con esto ni dedicarme a ello, al final tenía 13 años cuando empecé… Después si que es verdad que estuve unos años sin hacer música y decido tomármelo en serio a partir de 2019 y dedicarme a ello 100% usando todas las herramientas que están en mi mano para expandir mi proyecto y llevarlo a donde no estaba llegando antes. Ahí es cuando más se nota estar en una ciudad que no es como Madrid o Barcelona, donde quizá haya más oportunidades a nivel industria y gente para trabajar, pero bueno yo tuve la suerte que justo en Vigo, aunque seamos pocos, la gente que trabaja en la industria lo hace con mucha pasión como yo y nos hemos juntado para tirar para alante todo eso y expandirlo poco a poco… Todavía nos queda mucho, pero al final estamos en Madrid un poco por eso.
P: Si, ¿es como un movimiento estratégico un poco no?
R: Si totalmente, mirando un poco por el negocio. Al final venir aquí, que la gente te ponga cara y aprovechar más oportunidades, todo es por profesionalizar más la movida.
P: Siguiendo un poco hablando de Vigo, aunque sea tu éxito, yo creo que todos los que somos de aquí lo notamos como propio, ya que en tus letras, videos e imaginario en general, encontramos elementos que nos llegan mucho a la gente del norte; la Ría, el marisco, las bateas… para mi es muy sorprendente cómo has llegado a tanta gente con estos elementos tan «propios».
R: La verdad es que esto es una cosa que está bien que me lo comentes por dos cosas; la primera porque mucha gente dice lo de «Uno en su tierra no es profeta», aún estaba viendo una entrevista a un artista que decía eso, como que en su ciudad no lo escuchaba tanta gente, yo siento que conmigo es todo lo contrario, yo siento que en Vigo si tengo un poder y una voz. Luego otra cosa muy curiosa que acabas de decir, que es muy acertada, es que el imaginario gallego va a estar en mi siempre presente, en mi música o en cualquier proyecto artístico como moda o videos. Es muy curioso porque mucha gente que no es gallega se siente identificado con eso y va a Galicia y comen marisco y me etiquetan (risas) y es como esta guay poder llegar a eso y me enorgullece bastante la verdad.
P: Al final yo creo que a todos les encanta Galicia y el norte, sobre todo a los «fodechinchos»
R: (risas) Si, si, les gusta mucho tenemos ahí como que la gente quiere ir para retirarse y estar genial.
P: Bueno, al final a mi me parece que en Vigo concretamente es un sitio base donde hay mucho movimiento cultural y muchos artistas de fuera con los que he hablado siempre me hablan muy bien de cuando han pasado por Vigo…
R: 100%… justo la entrevista que dije antes que estaba viendo, el artista dijo que la ciudad en la que más se lo gozó fue Vigo tío… Yo creo que tenemos algo especial ahí a nivel artístico pero de todo, de moda, de música, del cine, está genial tío y es raro ¿no? estamos ahí como en una esquina… no se, mola.
«Con mis 16, yo era muy fan de Banana Bahía y fue literalmente un sueño poder estar ahí y a día de hoy tengo mucha gente en mi equipo de trabajo que formó parte del colectivo.»
Dirty Suc, Foto: Tomás Casado
P: Además me pasa que es solo con Vigo, obviamente en Coruña, Santiago, etc. hay cosas pero lo de Vigo…
R: Exacto, si, si y ahora que estoy de gira en otras ciudades ligadas a la música urbana me doy más cuenta que en nuestra ciudad hay un movimiento fuerte de esto, de todo lo que es arte en general… Desde luego es un sitio al que echarle un ojo (risas).
P: Yo tengo Banana Bahía como uno de los primeros colectivos, con los que además cada uno tiene su carrera en solitario e incluso grupos dentro de el colectivo, entonces me molaría saber cómo ha sido estar en ese colectivo y luego tener tu carrera solitaria.
R: Pues de primeras como yo empiezo en solitario, a componer y rapear y pasan como un año o dos, con mis 16, yo era muy fan de Banana Bahía y fue literalmente un sueño poder estar ahí y a día de hoy tengo mucha gente en mi equipo de trabajo que formó parte del colectivo y estoy muy orgulloso de poder estar con ellos remando en mi proyecto y eso, al principio para mí fue una ilusión gigante y lo fue durante todo el proceso y aprendí mucho, sobre todo de lo que había detrás de la música. Yo venía de hacer letras y grabar en un estudio y empiezo a introducirme en un colectivo donde hay gente que está produciendo sus primeros ritmos, que ya canta sobre música hecha por ellos mismos, donde incluso hay grupos dentro del mismo colectivo, cada uno hacía cosas diferentes; me sentí muy empapado de toda la diversidad cultural, y no soy nada cerrado, estaba descubriendo un montón de cosas y me considero un mix de todo lo que aprendí allí. En el momento en el que decidimos que era un proyecto que tenía que acabar y que cada uno hiciese su carrera, yo me vi con ganas y salí de allí con hambre de darle a mi proyecto personal.
P: Si, yo además lo recuerdo como un colectivo muy amplio en el que no solo había música.
R: Exacto había de todo, fotógrafos, estilistas, gente de vídeo, de la moda, gente que hacía portadas, directores de arte y creativos… Yo creo que se ha perdido un poco eso ¿no? Ahora hay un par que embarcan de todo, pero yo veo que son más como grupos de productores y raperos.
P: Yo personalmente recuerdo con mucho cariño toda esa época, al final fue cuando empecé a descubrir un poco que había en mi ciudad.
R: Yo también… Que bueno… te lo agradezco eh, hacía tiempo que no hablaba con alguien así de eso y para mí fueron unos años muy importantes en mi vida. Imagínate para un niño de 15 años que lleva escuchando a esa gente toda la vida, incluso los veía por la calle y decía ¡búa!, yo era un niño enamorado de la cultura y de repente pasaron a ser mis amigos y mis mentores y por eso te agradezco las palabras, porque está guay que la gente a día de hoy si se puede hablar de Banana Bahía que se hable así con cariño y con respeto.
«Yo me enamoro de la cultura Hip Hop, pero años antes me enamoro de la rumba, del flamenco, digamos que no me cierro a ningún género que me guste, a mi una canción me hace vibrar o sentir algo y eso me pasa desde pequeño.»
Dirty Suc, Foto: Tomás Casado
P: Siguiendo un poco con este tema de diversidad, me parece muy guay como te podemos escuchar en diferentes registros, desde cosas más electrónicas, colaborando con MDA, Eflexx… hasta rap más puro, reguetón e incluso pop en galego.
R: Yo creo que eso me viene de ahí tío, yo me enamoro de la cultura Hip Hop, pero años antes me enamoro de la rumba, del flamenco, digamos que no me cierro a ningún género que me guste, a mi una canción me hace vibrar o sentir algo y eso me pasa desde pequeño, que sonaba una canción y a lo mejor a la tercera ya me la sabía porque tenía algo ahí con la música… no se yo intento probar y pasármelo bien sobre todo, no me cierro a nada y creo que lo que puedo hacer bien lo hago bien.
P: Y también en la moda ¿no? con tu proyecto Morriña03, ¿Cómo lo tienes un poco planteado?
R: Así es, ahora mismo está como la semilla todavía, estamos probando, aprendiendo y en ese proceso de movernos, pero me gustaría llevarla a poder expresar algo con la marca. Para mí el objetivo de la marca no es tanto a nivel empresarial o económico, me cunde que diga algo, que tenga mensaje. Poco a poco intentaremos meterla más en el mercado actual, no sabemos cómo va a ir a nivel «técnico» pero sí a nivel conceptual.
P: Trabajas mucho eh (risas) ¿Cómo llevas llevar tantos proyectos a la vez?
R: Es complicado sí, pero como la marca la tengo con mi otro socio, que es mi primo, mi mánager que está en el otro proyecto también, pero bien, está también el chulo (chulomovinfast) de Banana Bahía que nos ayuda un montón, pero bueno, a veces sí que es cierto que me toca apuntar las cosas porque a veces descuido la marca si estoy mucho con la música o al revés, entonces tengo que organizarme muy bien; me encanta trabajar, si estoy dos días sin hacer nada ya me entra la atrapada (risas).
P: Bueno, también, llevas mucho haciendo música, pero podríamos decir que en 2021 se profesionaliza todo con «Morriña» y desde ahí van 4 mixtapes, un deluxe, un montón de singles,… ¿Qué es lo que más has aprendido en este camino?
R: Si tío, en 2019 es cuando me planteo que me quiero dedicar a la música 100%, entonces aprovecho ese año para calendarizar el siguiente y para trabajar mucho y hacer un volumen de temas que considerasen que estaban bien hechos y luego pues darle a cada tema un lanzamiento como debía ser, pues un vídeo, la portada, el spoti, la promo… Entonces estoy como en un proceso de muchos meses calendarizando y con las ganas de sacar música, pero siendo paciente para sacar todo guay y ya entonces empiezo a sacarla, cada mes un tema con un video, hago mi canal, el perfil de spotify y a hacerlo todo bien con las herramientas que había en ese momento y veo resultados rápidos, que para mi resultado rápido es tener hoy 0 y mañana 1, y pues todo es aprovechar ese «momentum».
«Ahora estoy preparando mi primer álbum, que quiero que sea mi proyecto más importante de mi carrera hasta ahora. Tendrá de todo, colaboraciones potentes incluidas. Es un proyecto que estoy cuidando mucho.»
Dirty Suc, Foto: Tomás Casado
P: ¿Consideras que te pones muchas metas de plays o de a cuanto llega un tema?
R: No, no, para nada, en plan me pongo objetivos pero no a nivel números, si no a trabajo, de este año quiero hacer tantos proyectos, pero si veo que no doy tampoco fuerzo la máquina. Aunque va siempre porque me encanta trabajar tío (risas), es lo más sano, no obligarme en ciertas cosas porque al final el arte se ve cojo por algún lado.
P: ¿Cómo llevas la gira, te mola girar?
R: Es increíble hermano, llevo dos años casi, cada mes o dos descanso el resto he estado girando, pero no como con un concepto de gira, si no dando conciertos y ya, pero esta vez sí que es como la primera gira «oficial». Está todo muy guapo, es diferente a estar por ahí y un bolo y decir a bueno en mucho tiempo tengo otro, y ahora con el concepto que le hemos dado, ir a diferentes ciudades, conocer a la peña allí, es especial… Como no soy de hablar en redes, no doy muchas entrevistas tampoco, se puede conectar conmigo a través de mi música pero en los shows conecto yo con los fans, paso la noche con ellos después, estoy super cerca de ellos y es increíble tío. Cada vez estoy más enamorado de lo que hago también gracias a ver las caras de la peña en un montón de ciudades y luego vienen a hablar conmigo y el proceso de toda esta gira la estoy viviendo que flipas y nunca más voy a tener una primera gira, así que gozándola.
P: También este año te pudimos ver en festivales como el Riverland, ¿notas mucha diferencia de una sala a un festi?
R: El Riverland fue mi primer festi fuera de Galicia y si que hay mucha diferencia, al final vas a un festival que es de los más punteros de España donde hay artistazos, la hora igual te coincide con otros artistas y vas ahí con ese miedo pero yo me llevé una sorpresa increíble, fue una locura la de gente que hubo en mi concierto a pesar de todo y lo pasamos genial y del mal tiempo que aun así estaban los fans viviéndose el show, la verdad que fue de esos días que no olvidas ¿sabes? No se si volveré al Riverland, espero que sí, pero esa primera vez no la voy a olvidar nunca. Y si lo de la diferencia pues hay, la sala es algo más familiar, más de tú a tú y en el festi conectas con la masa, es como que vamos a hacer que todos los que estamos aquí lo demos todo y estemos todos a una.
P: Para terminar me gusta hablar de futuro, si quieres empezar por algo próximo…
R: Pues ahora estoy preparando mi primer álbum, que quiero que sea mi proyecto más importante de mi carrera hasta ahora y pues tendrá de todo, colaboraciones potentes y es un proyecto que estoy cuidando mucho, cocinandolo a fuego lento, y antes de que salga pues sí que estoy currando en otros singles que tenía ahí ya empezados que no quiero desechar pero no quiero sacar después del álbum, y ahora estoy trabajando en la parte más visual de estos singles y cuando considere que es el momento del álbum pues lo sacaré e intentaré que sea para este año 2024 que entra.
P: Y en cuanto a tu futuro lejano, ¿cómo te molaría retirarte?
R: Lo primero me gustaría haber sido una persona feliz y que mis amigos y mi familia sigan conmigo y echar la vista atrás y no arrepentirme de nada, haber hecho lo que me gusta… Sí que me molaría haber abarcado más cosas rollo la música, la moda, otro tipo de negocios, pero me veo en una casita en el monte por ahí con mi finquita, mi familia y bien tranquilo, leyendo por la mañana con mi cafecito, ese rollo (risas)
P: Es lo que todos buscamos yo creo.
R: Si, si, además en Galicia nosotros tío que lo tenemos allí del gusto.
Tras sacar su nuevo ep, “Resaca Emocional”, hablamos con Yung Voidy, productor y DJ residente en Vigo y artificiero detrás de una escena cada vez más creciente en Vigo. Lleva en sus espaldas otros dos eps uno con deluxe incluido y muchos dj set en diferentes fiestas por España. Ahondamos en su inspiración, métodos de trabajo y nuevos proyectos que irán saliendo a lo largo de este año.
Yung Voidy, Juan Rodríguez Gómez, 2023
Pregunta: El hecho de crear una prodtape es algo diferente a lo que estamos acostumbrados ya que no es un solo cantante que saca temas en una mixtape, si no que eres productor y cuentas con gente diferente en tus temas, ¿como dirias que es el proceso creativo para hacer una prodtape?
Yung Voidy: Trato de llevar al completo la dirección creativa del proyecto. Todo surge de una idea base. Un concepto. A partir de ahí, busco lo que quiero expresar en forma de instrumentales, género un beat pack y me pongo a pensar con quién podría encajar mejor.
Por ejemplo en el EP que he sacado ahora con Adan, «Resaca Emocional”, he intentado expresar como te puedes llegar a sentir mentalmente en una mañana cualquiera después de una noche de fiesta. “Resaca emocional” ha sido un proyecto que hemos tardado muy poco tiempo en terminar ya que nos sale todo muy natural, nada es forzado.
Por otra parte, también se pueden hacer beat tapes como podría ser “5Stars”, escogiendo instrumentales que tengo sin usar en el PC, pero que encajan entre sí y que nos han gustado, las hemos grabado, se ha juntado todo y el resultado está ahí.
P: Después de haber sacado “Plaza Portugal, the mixtape” y ahora “5Stars” y su respectivo deluxe, ¿cuál ha sido tu aprendizaje para estos nuevos trabajos?
Yung Voidy: Plaza Portu es mi primer EP, tiene apenas un año y me parece increíble el salto de calidad que hay entre ese álbum y la música que estamos haciendo ahora. No hay color. Realmente es un álbum que no me gusta, que antes o después acabaré eliminando, pero son mis inicios en la música, con mis amigos, y le guardo muchísimo cariño.
Después de ese álbum estuve un año sin sacar música, no me veía a la altura y la mejoría ha sido notoria. Estuve todo ese tiempo encerrado haciendo música día sí y día también. Apenas me tomo días libres, no me pillo vacaciones, y gracias a las horas que le he echado a día de hoy puedo decir que me siento orgulloso y muy realizado de lo que hacemos.
Yung Voidy, Juan Rodríguez Gómez, 2023
P: Después de haber grabado con tanta gente, ¿cómo es para un productor trabajar así, entiendo que cada cantante con diferentes métodos de grabación?
Yung Voidy: hay de todo, algunos vienen con la letra escrita de casa, hay otros que vienen escogen el beat y se lo tiran a freestyle, a otros les pongo el beat en bucle y se lo van escribiendo… No hay un método que funcione mejor que otro, cada uno tiene el suyo y al final a mi todo esto me nutre. Puede venir cualquier artista y trabaje como trabaje sé que vamos a hacerlo bien por mi forma de trabajar y porque estoy adaptado a muchas formas de trabajo.
P: Estamos en un momento donde cada vez salen más productores y artistas ¿que crees que hay que tener para distinguirse de la escena que se está creando?
Yung Voidy: Tener un sonido propio. Aunque a día de hoy, la música le entra al público más por el ojo que por el oído… Una buena imagen es fundamental. Respecto al sonido, todos tenemos nuestros referentes y nuestras influencias, pero cada artista desprende un brillo diferente.
Si te quieres desmarcar no puedes copiar, no hagas un type beat, o no busques sonar como. Personalmente, cuando abro el daw me dejo fluir, si sale algo que me gusta perfecto, si no se borra y vuelves a empezar , al final busco estar cómodo con lo que hago.
P: Estamos viendo también una tendencia, la del productor asociado a un cantante. ¿Cuáles son para ti los pros y contras de esta tendencia?
Yung Voidy: Los pros básicamente es que si al artista le va bien a ti también, si al artista le salen bolos a ti indirectamente también, tienes más oportunidades de trabajo…Las contras, que te conozcan como ser el productor de X y no realmente por tu trabajo. Personalmente creo que cualquier productor no debería ser conocido por ser el productor de. Todos tenemos muchísimo más que ofrecer, pero en España la figura del productor está muy infravalorada.
Yung Voidy, Juan Rodríguez Gómez, 2023
P: Toda la moda del hyperpop ha acabado para muchos ¿que crees que va ser lo nuevo?
Yung Voidy: Hay mucha confusión. A todo se le llama hyperpop. Al eurobeat, al scenecore, a algún tema de edm o prácticamente cualquier beat con 4 bombos y 3 synthes. Personalmente no creo que el hyperpop haya muerto, pero sí que es cierto que hay sobrecarga. Como en cualquier ámbito de la vida, hay gente que trata de imitar o copiar lo que funciona y si ven que algo funciona… Es normal, ves que hay chavales con muy buenos números grabando en su casa y tu también quieres intentarlo.
¿Por dónde pueden ir los tiros en un futuro cercano? El virtual rage parece que cada vez está sonando más en España, así como el jersey, o la regalia, el plugg parece que está sonando bastante últimamente… Pero personalmente a mí todas estas etiquetas no me gustan, ni busco que se me etiquete, no me considero productor de un solo género. Pero respecto a la pregunta, creo que el hyperpop va a seguir evolucionando, como cualquier estilo, y van a seguir surgiendo nuevos artistas y nuevos estilos derivados de, ya que es una corriente muy explotada en España, pero que a su vez funciona.
P: Para terminar, ¿Qué podemos esperar de Yung Voidy este año?
Yung Voidy: Mucha música. En el ámbito profesional estoy muy contento. No tengo una hoja de ruta marcada, pero me paso todos los días en el estudio y este año me apetece inundar internet. También estoy preparando un pequeño tour, mi primer tour como DJ, The Vision, que ya ha empezado. En las primeras fechas me voy a ciudades como Madrid, Santiago, Pontevedra… Tengo muchas ganas de seguir.
El primer año de Avast Boys en la red nos ha encantado, y aunque Bruno (BR1) y Simón (Danisan47) ya llevan mucha carrera por solitario detrás, nos juntamos con ellos para hablar de este nuevo proyecto, “Avast Boys”, un pequeño colectivo donde el antiguo y profundo internet es protagonista.
P: ¿Cómo y porqué habéis decidido, después de tanto tiempo haciendo música y siendo hermanos, crear Avast Boys ahora?
Bruno: Pues nosotros siempre quisimos pertenecer a algo más que solo nosotros en solitario, porque cuando empiezas en esto te juntas con otra gente que siempre acabáis sonando un poco parecido entre todos pero cuando avanzas te vas diferenciando en cuanto a estilo pero mi hermano y yo íbamos avanzando en paralelo y evolucionando juntos.
Yo siempre tuve en la cabeza hacer algo con “Avast”, porque teníamos también el tag de “se ha detectado una amenaza” y se lo comenté así, y me dijo de hacer un grupo los dos juntos y fuera, porque yo estaba pensando en hacer algo mayoritario con mucha más gente y multidisciplinar, un colectivo básicamente y al final llegamos a la conclusión de que cuanta más gente habría menos control y al final somos hermanos y nos entendemos muy bien.
Simon: Claro menos identidad también, al final eso somos hermanos nos entendemos y ya está, al final nivel referencias e ideas siempre tenemos las mismas y yo creo que Avast Boys es un poco una visión retrospectiva de nuestra infancia y adolescencia y si hubiéramos abierto más el círculo sería más difícil ir de la mano.
Bruno: Si además a mi me pasa que yo no suelo encajar guay en grupos grandes y se que mi hermano tampoco así que fue eso, nosotros dos y ya. Pero bueno yo envidio bastante a gente que se consigue llevar y entender en colectivos grandes pero es que yo no soy así.
Avast Boys, Tomás Casado, 2023
P: En vuestras canciones nunca habláis de los tópicos de la música urbana, ¿cual es para vosotros el sentido de “ser real” en la música?
Simon: Yo creo que esos tópicos viene al final de hacer algo calcado de los yankees entonces ni Bruno y yo somos así para nada.
Bruno: A ver yo creo que sí hay gente así también pero a mi me chirría mucho hacer una canción y que diga eso, es otra manera de entender la música que al final es como la vida, es como la entiendas básicamente.
Simón: También supongo que por la madurez. No es porque no podamos transmitir la música de esa forma, si no porque yo creo que con los años también maduras y cargarte tanto de ego no sirve de nada.
Bruno: Es como si dibujas un cuadro y dibujas una polla (risas). Para mí aunque parezca muy tópico la mítica frase de “Se tu mismo” pero es que es verdad para todo no solo para la música también.
Simon: Exacto al final Bruno y yo somos unos frikones entonces no vamos a mentir sobre nosotros mismos y buscarte el papelón de “gangster” o otra cosa
Bruno: A parte nuestra madre escucha nuestras canciones (risas)
P: Stiffy tiene una tag de “Murió la música nació la música 2.0” cómo veis todas las modas de estilos que duran tan poco y siempre se está renovando y también con el hyperpop que tanta controversia trae definirlo siempre.
Simón: Me encanta como Agus (Agusfortnite2008) y Stiffy tienen esa visión tan divertida de la música y tan propia, está muy guay como ensucian las canciones llenas de tags y distorsión. Con el tema del hyperpop estamos viendo un montón de nuevos horizontes y al final yo últimamente estoy produciendo cosas que nunca habíamos tocado antes, como un rap mezclado con hyperpop o hasta música tradicional china (risas)
Bruno: Desde mi opinión como oyente también es un poco lo que le pasó al trap en su momento, una amalgama de clichés muy bastos, es como su estado más puro y luego cojes eso y lo vas refinando y se va sacando cada vez más. Cada uno como que parte de lo mismo y se ramifica. A nosotros sí que nos moló el rollo, antes de crear Avast Boys, y mis canciones antes si que eran más clichés, pero ahora cada vez vamos refinando más.
Simón: Claro si literalmente es eso, yo creo que tampoco nada es definitivo y todo evoluciona, por ejemplo ahora creo que Bruno y yo volvimos bastante a escuchar rap y a intentar hacer una especie de rap alternativo…
Bruno: Sí como un rap 2.0 (risas). No se, hay que sacar música de todo y se descubre un montón de música muy fácilmente. De hecho el otro día estaba descargando un programa, de manera un poco… piratilla, y me saltó en el crack un tema que me pareció muy guapo y dije bua voy a probar a rapear por encima con la voz super aguda que puede quedar guay.
P: Bruno tú a parte también eres diseñador y habéis hecho merch, vosotros lleváis una estética muy marcada, ¿creeis que es importante distinguirlos de esa manera?
Bruno: Sí totalmente, lo hablamos hace poco, es muy importante tener esa imagen para que no solo te quedes en la cabeza de la gente por lo que escuchan si no por lo que ven también y creo que mi evolución este año ha ido derivando a este estilo y creo que mi música y mi diseño va de la mano también. Cuando diseño, yo escucho música en mis diseños y lo mismo veo imágenes cuando hago música, es raro, pero intento plasmar mi música en mi arte digital.
Simón: Yo creo que, así en moda en general, ahora hay mucha “titulitis” pero con las marcas, todos teniendo el Ed Hardy, el Dolce Gabbana… que hay cosas muy guapas pero al tener a Bruno que es muy creativo a la hora de dibujar y crear el diseño de algo siempre va a estar guapo.
P: Es muy clara vuestra inspiración en el internet antiguo, ¿cómo definiríaiscuales han sido vuestros referentes de la infancia?
Bruno: Fua es lo mítico que a lo mejor te podemos decir algo ahora pero igual mañana estoy hablando con Simón y nos acordamos de otras cosas (risas) Pero si, nosotros de chavales éramos mucho de fuchicar en el ordenador y nos dejaron indagar mucho en el tema de internet y queríamos ser como ese referente que escuchas una canción y dices “fuaa que cabron esto tambien lo vivi yo”
Simon: Claro pero para un chaval no tan standart, porque nosotros profundizamos mucho en cosas más “nicho” como la época boom de Youtube, el mítico Black Ops 2, Minecraft,… Yo creo que nuestro estilo es como deconstruir internet a su forma más primitiva, hasta el punto que empezó, y preguntarnos ¿qué era para nosotros? y sobre videojuegos y referencias a la transición analógica-digital que eso fue lo que vivimos.
Bruno: También creamos así una relación muy bonita con nuestros oyentes que han tenido una infancia muy parecida a la nuestra y unos gustos muy en paralelo.
P: Estamos en una escena muy creciente donde cada vez sale gente de ciudades más pequeñas, pero al final Madrid y Barcelona son las ciudades referentes, ¿Que creeis que falta para que ciudades pequeñas, pero con mucha escena underground, ganen más notoriedad?
Bruno: Yo creo que lo que falta es tiempo, yo la verdad soy de los que piensa que si que tengo una dicotomía en el sentido de si me gustaría irme a Madrid en algún momento para publicitar, pero por otro lado veo gente de a lo mejor Málaga y sólo desde allí ya hace lo suyo, como los chicos de Cold Malaga, que dentro de poco creemos que lo van a petar, y gracias a la hiperconectividad que tenemos ahora podemos hacer cualquier cosa y también noto que estamos avanzando un montón. Por ejemplo aquí en Vigo ya ha venido un montón de artistas y hay una gran escena.
Simón: Yo creo simplemente que es por un tema de población y la diferencia cultural entre ciudades por ejemplo en Vigo; yo ahora mismo estoy estudiando en Santiago y el ratio que hay allí comparado a aquí en Vigo es muy diferente, aquí te mueves un poco y ya hay gente que hace cosas artísticas y allí no hay nada. Yo estoy muy contento de que se nota que aquí en Vigo hay cierta sensibilidad cultural y no solo en nuestra generación, también en anteriores siempre hubo movida.
Bruno: Si, tal cual aquí en Vigo hay mucha cosa para apoyar la cultura, pero al final ahora puedes pegar un tema desde donde sea y me encanta. Yo creo eso, tú dale un poco de tiempo y creo que la música local va a estar mucho más establecida. También veo que aquí hay mucha gente que apoya y se pone a investigar gente nueva y tal y joe eso se agradece un montón.
Simón: Justo estas tres semanas pasadas fue muy loco, tres conciertos en sitios diferentes y ver a toda la gente junta y que vinieron de sitios más lejanos es súper reconfortante.
P. En Mujer Anestesia decís: “Avast Boys primer año en el internet” ¿Que podemos esperar del segundo año?
Bruno: Yo creo que un poco si antes nos estábamos moviendo en tres dimensiones yo creo que ahora vamos a movernos en cuatro, estamos intentando analizar hasta nuestras propias canciones y hacer cosas con otro estilo
Simon: Yo creo que el primer año fué probar los controles ahora ya sabemos cómo se juega y aprendimos las mecánicas y vamos a ir a romper el videojuego (risas)
Bruno: Sí, a sacarnos una no hit (risas) Pero si queremos hacer muchas cosas en el sentido de hacer varios videoclips y enseñar todo lo que hemos mejorado en diseño y sonido, mi hermano que es el que se encarga más del sonido y los beats pues ha mejorado un montón.
Simón: Yo creo que va a ser como explorar un montón nuestra identidad, probar cosas que se hayan hecho nunca, si que igual seguimos un poco con el glitchcore como ahora pero también probando cosas, por ejemplo ahora estoy haciendo cosas sin drums, mazo temas orchestral como soundtracks de videojuegos o algo así
Bruno: Avast Boys al ser proyecto personal también nos involucra a nosotros y nuestro estado anímico y trabajar en nuestra salud mental, que es como la parte que no se vé y que ayuda bastante a que estos proyectos salgan adelante, si estuviéramos muy mal estas cosas no saldrían
Simón: Influye un montón el tema de cuidarse mucho y tu salud mental es muy importante
Bruno: Eso es este año vamos a cuidarnos mucho y lógicamente también seguir con la música y los diseños y merch, pero el hecho de que hagamos música nueva y seamos mejores no quiere decir que a la gente le vaya a gustar. Eso tampoco lo esperamos porque estamos haciendo cosas que nos gustan, si la gente mira y le gusta pues de puta madre pero nosotros vamos a seguir fuchicando y haciendo nuestras cosas.
Simón: Hay que agradecer pasarlo bien haciendo estas cosas, el otro día estuvimos grabando un tema y yo me lo estaba pasando genial y por eso creo que va a estar guapo porque se nota que lo estábamos pasando guay y podemos contagiar ese sentimiento. Yo creo que es lo que más tenemos que valorar antes de que nos escuche mucha gente o no.
Bruno: Sí, para nosotros disfrutar del proceso es lo más importante y es lo que vamos a seguir haciendo este año.
Desde hace unos años, la ironía se ha convertido en una nueva forma de vestir y comunicar. En este artículo, hablaremos de una de las mayores ironías en el mundo de la moda. Como la gente sin recursos de los barrios bajos de Nueva York, delincuentes y ladrones, crearon una de las modas más grandes del Hip-Hop. Hablemos de los Lo-Lifes.
Todos conocemos a las grandes marcas: Polo Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Lacoste, Nautica, Helly Hansen… y como estas forman parte de la estética Hip-Hop, pero ¿porqué estas marcas y de dónde las conseguían si tenían tan pocos recursos?
En 1939 nació Ralph Lifshitz en el Bronx, Nueva York. Eventualmente se cambió el nombre a Ralph Lauren y en 1967 fundó Polo. Lo que empezó como una marca de corbatas, se convirtió en una de las marcas más grandes de ropa deportiva americana.
Ralph Lifshitz
Para la gente de barrio como él, significaba que alguien como ellos, nacido en los suburbios, podría lograr un alto status en la sociedad, era el sueño americano. Ralph Lauren ni siquiera sabía jugar al polo cuando fundó su marca, tan sólo la llamó así porque era el deporte al que jugaban toda la gente rica.
En los años más duros del crack en Nueva York, los años 80, es cuando empieza el movimiento Lo-Life. Thirstin Howl the 3rd y Rack-Lo fueron dos “boosters” ya conocidos que empezaron el movimiento. El sufijo “Lo”, simplemente venía de la palabra “Polo” y por su similitud a la palabra Low, de la cual existía el término Low Life para referirse a la gente sin recursos.
Lo que distinguía a este colectivo de la gente adinerada, es que ellos llevaban Polo de pies a cabeza por sus propios barrios. Había hasta casas enteras en el Bronx decoradas enteramente con artículos de Ralph Lauren. Además, se juntaban en la calle 42 para conocer a más gente, hablar de moda, música, cine y sacarse fotografías. Podías ver a grupos enteros de pandilleros vestidos de Polo. Se creó hasta una suerte de mercado interno por trueque donde podías cambiar tus piezas por otras o incluso hasta por comida o coches si tu pieza era muy exclusiva. También hubo muchas problemáticas de robos, palizas y asesinatos, motivados por conseguir las prendas más deseados.
El método era sencillo, planeaban una ruta de tiendas por Manhattan donde se vendiera Polo, entraban muchos de ellos y se llevaban la máxima cantidad de ropa posible. La policía podría parar a 2 o 3 pero nunca a los más de 20 que a lo mejor iban. También existía una manera más “segura” donde los atracadores estudiaban las rutas de los camiones que llevaban Polo y los atracaban antes de llegar a las tiendas.
A principio de los 90 el movimiento creció aún más, debido a que la mayoría de raperos empezaban a vestir las piezas de Polo. Llevar estas prendas era claramente una declaración de intenciones, ya que era ropa destinada a la clase alta. Los raperos la llevaban para sentirse dentro del movimiento y mostrar sus expectativas de ser ricos y éxitosos. El mayor ejemplo es Raekwon (miembro de WuTang) llevando una Snow Beach, una de las piezas más exclusivas de la marca.
De principios a mediados de los 90, Polo era la marca significativa del Hip-Hop, aunque el propio Ralph Lauren no lo quisiera así. A partir de ahí marcas como Tommy Hilfiger empezaron a darse cuenta de que la cultura afroamericana era muy importante para su sostenibilidad como marca y Tommy empezó a poner raperos en sus campañas; pero Ralph Lauren nunca quiso eso. A partir de ahí se crearon nuevas marcas de éxito, como Fubu, que sabían muy bien que se tenían que enfocar en esa cultura. Y aunque Ralph Lauren se desentendió de eso, para los Lo-Lifes seguía teniendo ese sentimiento de que esto no está hecho para mí, pero lo convierto en mío.
Con el paso de los años el hype por Ralph Lauren ha bajado mucho, aunque ha vuelto a tener despuntes, como la aparición de Kanye en sus primeros años siempre vestido de polo o Chance The Rapper con su traje de Polo Stadium en la MET Gala de 2021, pero el legado que ha creado siempre será recordado. Al final las piezas que más hype llevaban en los 90 eran las de los logos más grandes, los colores más difíciles y las piezas más sofisticadas, cosas que podemos ver en estos últimos años en la moda en las marcas más recientes de streetwear.