BLACK BRITISH MUSIC: MADE IN BRITAIN, PAID IN BRITAIN

Londres: ciudad de ruido, estímulos y dopamina, básicamente una jungla de asfalto como la definimos los foráneos. Si nos vamos un poquito más al sur llegamos al mitificado South London. Ahí hace muchos años que pasan cosas, quizás más de las que deberían. De ahí viene Jim Legxacy, un distinto que lejos de mantenerse en la ola normativa de rap británico con deliveries crudos y pesados usa la sensibilidad como arma principal. Un Big Picture Thinker de manual.

Nos encontramos en 2022. Lewisham es uno de los distritos más pobres del sur de Londres y dicha ola de pobreza acaba con James Olaloye viviendo en la calle. Es una experiencia que te cambia. Esa ausencia de un sitio cómodo dónde dormir le obligó a rotar de salón en salón de sus amigos dónde a duras penas conseguía ir creando su nuevo proyecto. Homeless N*** Pop Music supuso un antes y un después en la vida de una persona que pasó de no tener techo a ver como poco a poco todo estaba cogiendo forma. 

Black British Music no solo es una mixtape. Es un antes y un después del nuevo underground británico donde Jim Legxacy sigue la estela de Dave (que colabora en 3x) como cabecilla de una generación de raperos, con nombres como EsDeeKid, Fimiguerrero (presente en el track Sun) o YT entre muchos otros. Dichos paralelismos con Dave tienen sentido teniendo en cuenta dos cosas: cómo se ha volcado la escena al completo con su nuevo proyecto y lo diferente que es de sus contemporáneos. Ambos son artistas que siempre se han caracterizado por la calidad de sus composiciones, que contaban la vida en las calles como sus contemporáneos pero de una manera mucho más profunda y desde una perspectiva de debilidad y no de fortaleza. 

Alrededor de esta estela de hip hop experimental -si se puede calificar de esa manera- las guitarras vuelven a aparecer como elemento que justifica la esencia de Jim una mixtape más. En tracks como issues of trust, que funciona casi como interludio, son el elemento principal apoyando un storytelling donde Jim se abre en canal sobre un suceso traumático (el fallecimiento de su hermana) y como ese dolor ha derivado en un miedo interno hacia sí mismo y cómo afronta las situaciones de dolor. La composición una vez más como punto fuerte de sus proyectos. 

También es importante destacar la presencia del afro y la importancia que le da a dicha cultura en Black British Music, que hace referencia a la música desarrollada en Gran Bretaña fruto de la diáspora africana y caribeña que llegó al país en una de las grandes crisis que atravesó tras la segunda guerra mundial. “We’ve been makin’ asses shake since the Windrush” reza uno de los tags del disco. El Windrush fue uno de los barcos provenientes de Jamaica y otras naciones caribeñas con alrededor de 500 migrantes que contribuyeron a la diversificación de la cultura del país.

Solo son 3 los acompañantes de Jim en el trayecto que supone BBM que consiguen estar completamente cohesionados en el proyecto. Dave y Fimiguerrero (que sorprende en el registro afro de sun) son colaboraciones potentes pero el descubrimiento de Dexter in the newsagent nos presenta una de las voces más armónicas y bonitas del under británico, una digna heredera de Jorja Smith que brilla por encima de todos en dexters phone call

Hilando el track anterior, es de recalcar lo curioso de los títulos. Suenan a archivo de obra maestra que guardas así en el FL porque no sabes que nombre ponerle. i just banged a snus in canada water como estilo de vida, que por cierto prueba a Jim en un registro más atrevido y agresivo lejos de su característica meloidicidad. Uno de los más potentes de la mixtape sin duda.

El verdadero valor de Black British Music y la propuesta de Jim en general reside en la facilidad para hacernos sentir cosas aunque no entendamos su complejo acento británico. Su voz como melodía principal, las guitarras presentes en más de la mitad del disco, los coros y samples que elevan la vibra a otro nivel desarrollan una mixtape cuidada hasta el último stem más innecesario e irrelevante.

Estamos ante el nacimiento de una estrella a la que cada vez se le da más reconocimiento y que devuelve en cierta parte la fe de que puede haber artistas dignos en el mainstream. El perfil público de Jim se basa solo en su música y no en polémicas, apariciones innecesarias o disputas con otros raperos. Sólo un chico que escuchaba Mitski en el barrio mientras intentaba salir de él. Finalmente puede decir con orgullo que lo ha conseguido por mérito propio. Sin el apoyo de artistas enormes ni grandes sellos detrás. «Made in Britain, Paid in Britain».

Fotografía vía XL Recordings.