Categoría: Spotlight 2025

  • Spotlight 2025 | «Demian» – Teo Planell

    Spotlight 2025 | «Demian» – Teo Planell

    Hace unos meses descubrí la película Wings of Desire de Wim Wenders. Era la típica que llevaba en mi watchlist años y que, por lo que sea, nunca había acabado viendo. Me conmovió profundamente; no he parado de pensar en ella desde ese día. Hacía mucho que no me cruzaba con una obra de tanta profundidad, y el contraste con mucho del arte que consumo en la actualidad me resultó evidente. De repente, la superficialidad moderna se hizo innegable, como si apuntaras con una linterna a aquello que no has querido ver.

    Cuando aparecieron los créditos, tenía más preguntas que respuestas. En poco tiempo estaba leyendo sobre Walter Benjamin, sus Tesis sobre la filosofía de la historia y el cuadro de Paul Klee en el cual se inspira, llamado Angelus Novus. Sobre Rainer Maria Rilke y sus ángeles de las Elegías de Duino; sobre Martin Heidegger y el «Estar-en-el-mundo”. De repente, un hilo de ideas, nombres y nuevas obras que explorar se abría ante mí. Esto es lo que llamo una obra-puerta. No recordaba la última vez que una obra moderna me había abierto tantos caminos.

    Esa sensación de descubrimiento no volvió a repetirse hasta que llegué al disco de Teo Planell, Demian. Como ocurre con muchos álbumes que ahora están en mi Hall of Fame, la primera vez que escuché Demian no conectó conmigo. Tuvo que pasar un tiempo para que volviera a mi vida en el momento perfecto. Entonces empecé a apreciar la sutileza, los detalles, las subidas emocionales, la composición y lo realmente diferente que es. Es como si no tuviera tiempo o espacio que lo condicionara. Es una obra atemporal.

    Empecé a leer sobre Hermann Hesse y su libro Demian. Quillo (colaborador en Calle 52 y amigo) me habló sobre las proyecciones que Teo hizo en el Pequeño Cine Estudio: Paris, Texas, El sabor de las cerezas, La Notte, Wild at Heart. Al buscar sus entrevistas, los nombres y las obras no paraban de salir: Teo mencionaba desde a Bon Iver, Radiohead y Sufjan Stevens hasta a Arcade Fire, Todd Rundgren o Prefab Sprout.

    Ya tenía mi Spotlight escrito y maquetado; iba a ser sobre EARWORM de Laundry Day. Pero cuando me llegó el vinilo de Demian junto al libro de Hesse con la portada del disco, me di cuenta de lo especial que era este proyecto y de que tenía que ser mi Spotlight. Me encantan los artistas que, como Wenders, beben de una fuente tan amplia de referencias e inspiraciones. Admiro que en sus obras se perciba un bagaje cultural que las eleva más allá de un simple producto de consumo. Que profundizan, que piensan y que aportan una entrada más en la historia del arte y del pensamiento que les precede. Siempre he pensado que una disciplina artística nunca puede estar aislada de las demás, y Demian es un testigo de esto.

    Me gusta acabar los Spotlights con lo que me llevo de la obra en cuestión para el año que entra. En este caso, el propósito para 2026 es profundizar más, hablar más de los artistas que amo, de las ideas. Tanto en Calle 52 como en mi vida, hay que hacer más hueco para obras que sean desafiantes: de esas que crecen contigo y en las que no puedes parar de pensar meses después de haberlas encontrado. Esas obras-puerta, que una vez las cruzas nunca vuelves a ser el mismo.

  • SPOTLIGHT 2025 | «Riviera» – The Hellp

    SPOTLIGHT 2025 | «Riviera» – The Hellp

    Riviera marca un cambio claro respecto al disco anterior de The Hellp. Lo que antes sonaba más disperso, en este proyecto se nota por su intencionalidad: capas de sintetizadores, mucha electrónica y una energía sucia que en algunos momentos recuerda a Crystal Castles, caracterizando a esta generación new wave como Fakemink, Babyxsosa o Feng.

    Se nota que Noah Dillon viene del mundo visual. Ha dirigido vídeos, ha trabajado como fotógrafo y ha sabido mantener una estética muy curada, pero que al mismo tiempo se siente verdadera. No es pose; es coherente con lo que son.

    Si tuviera que definir el álbum con una sola palabra, sería «americano». No en lo obvio, sino en lo emocional. Es un disco expansivo, libre, que avanza sin rumbo fijo pero con una intención muy clara. Esa contradicción es lo que lo sostiene.

    Escucharlo es como manejar de noche por una carretera vacía. Pero no cualquier carretera: es una en la que sientes que estás dentro del ciclo de la vida. Como si todo estuviera pasando alrededor y tú estuvieras en medio, moviéndote. Esa sensación de estar llegando —aunque no sepas bien a dónde— atraviesa todo el disco.

    Esa carretera también es una lectura de los Estados Unidos de hoy: un lugar lleno de posibilidades, pero caótico y saturado. En el disco aparecen la noche, las drogas y la falsedad. No se juzgan, solo forman parte del paisaje. Están ahí, desviando el camino, haciendo que el destino nunca termine de aparecer.

    Riviera no es un lugar real. Es una idea. Sabes lo que significa, pero nunca has estado ahí. Estás yendo y, al mismo tiempo, ya estás dentro. Esa ambigüedad es una de las mejores cosas del disco.

    En entrevistas, Noah y Chandler hablan con claridad de lo que son como grupo. Entre los dos han hecho muchas cosas fuera de la música: fotografía, dirección visual, moda o proyectos con Rosalía y Bianca Censori. No es que fueran distracciones; eran otras vías de expresión artística. Pero sí, durante un tiempo, dejaron la música en segundo plano.

    Riviera es la confirmación de que ahora están apostando fuerte por ella. Y se nota. Ya no hay conflicto en realizar varias actividades; hay convicción y hay dirección. No saben exactamente a dónde van a llegar, pero saben que lo están haciendo bien. Saben que están en el camino hacia Riviera.

  • SPOTLIGHT 2025 | «Heavy Metal» – Cameron Winter

    SPOTLIGHT 2025 | «Heavy Metal» – Cameron Winter

    La soledad encierra a las personas en su mundo interior. Este suele actuar como una pared en la que los sentimientos juegan al frontón, encogiéndose hasta que tu cabeza sea una bomba de relojería.

    Para algunos, la mejor manera de evitar que esas paredes mengüen es expresarlo a través del cine, la pintura, la música. Para Cameron Winter, aprovecharse de esos pensamientos intrusivos y transformarlos en teclas de piano o voces rasgadas es su superpoder. La angustia hacia un futuro inestable, una búsqueda del individuo como llave a la felicidad… En fin, el amor al prójimo y a uno mismo. ¿Cuántos podemos decir que hemos descifrado esto? 


    Heavy Metal no inventa la rueda, tampoco pretende hacerlo. Es el relato de un artista en el ápice del éxito sin necesidad de alardear de ello. La cabeza de un prodigioso poeta que, pese a lo reconocido que está su talento, no logra encontrarle el sentido al camino que está recorriendo. Recuerda a los puntos más ácidos de Bojack Horseman o los fantasmas que retrata Kiyoshi Kurosawa en su obra. Si bien es mucho más esperanzador, su fondo es melancólico y solitario. Sus letras reniegan de convencionalismos, recurre a lo absurdo y divertido para retratar sentimientos muy concretos. ¿De qué sirve un “siento que nadie me entiende” cuando puedes decir “i’ve been getting spanked by everybody lately”? A eso me refiero. 


    Si bien muchos conocimos al joven Cameron con su banda de Brooklyn Geese, algunos hemos decidido acurrucarnos en este rincón de su discografía en solitario. Nos sentimos más comprendidos en un álbum tan humano, que pese a su simpleza respecto al reciente Getting Killed de la banda, logra evocar más sentimientos y preguntas dentro de nosotros. Es mi disco del año porque, pese a los buenos ratos, he tenido momentos de introspección que han cambiado mi manera de ver mi futuro, pero sobretodo mi presente. Heavy Metal es una palmada en la espalda, pero también una señal de advertencia sobre nuestro propósito en el mundo. Sobre nuestra manera de relacionarnos con él y con la gente que habita en nuestra vida. 


    Cameron Winter, pese a las alabanzas de grandes críticos musicales, no se siente suficiente. Se compara, se fustiga, reniega de su reputación. Es un impostor en su propio proyecto, lo cual vuelve todo el mensaje del disco algo más oscuro. El sentir que nadie entiende tus frustraciones, que nadie termina de entender lo que estás haciendo. Su disco me ha abierto las puertas a entender problemas que previamente no lograba ni enunciar. 


    Queda mucho trabajo por hacer, pero este disco es un pequeño recordatorio de que no estás solo. Y eso ahora mismo es todo lo que necesito.

  • Spotlight 2025 | «MEGA BBL» – Theodora

    Spotlight 2025 | «MEGA BBL» – Theodora

    MEGA BBL es la versión deluxe del mixtape debut de Theodora, la “Boss Lady”, indiscutiblemente la artista revelación del año francesa. Con veintiséis canciones, es un torbellino sónico que amplía su audaz visión sobre la música moderna. Fusionando hip-hop, bouyon caribeño, hyperpop, afrobeat, funk brasileño y drum & bass, desdibuja las fronteras entre géneros, estéticas y expectativas, y se consolida como una de las superestrellas actuales de Francia y del año.

    Perdón de antemano por destacar un álbum mayoritariamente en francés, pero como para no hacerlo con este. Jugando con el término BBL, que normalmente significa Brazilian Butt Lift, le da la vuelta y lo resignifica a “BAD BOY LOVE STORY”, “BAD BOY LACKED” y, por supuesto, “BAD BOSS LADY”, hablando del amor, desamor, lujos y positividad corporal, entre otros altibajos emocionales. Su sentido de moda es igual de alternativo, lleno de diferentes texturas, colores, formas y capas, y ver su ascenso tan contundente, donde ha triunfado desafiando a un mercado que ha impuesto normas muy claras para que las mujeres negras puedan destacar, es un soplo de aire fresco.

    Temas como PAPA <3, MON CASQUE y LES OISEAUX RARES, una balada desgarradora con Juliette Aramanet, ofrecen capas más introspectivas que se yuxtaponen con temazos de BPMs más altos, como MON BEBE, MASOKO NA BABELE, FASHION DESIGNA o DO U WANNA. Estos contrastes muestran la versatilidad de Theodora al combinar sonidos más pegadizos con letras reflexivas, oscilando entre el fronteo y la melancolía.

    El proyecto audiovisual entero es el sueño de cualquier maximalista, rebosante de creatividad, confianza y autenticidad. Con videoclips que referencian a Michel Ocelot, el diseñador gráfico Saul Bass y Grace Jones. Sus colaboraciones son igualmente eclécticas, desde el rapero Jul en ZOU BISOU, Brazy, Thisizlondon, Luidji e incluso la más mala de España: BB Trickz. El alcance de Theodora es ahora innegablemente global y estas colaboraciones que aportan diversidad y enriquecen la propuesta sonora del disco son prueba de ello. Sin duda, MEGA BBL ha sido una de las propuestas más refrescantes del año, una que niega encasillarse. Quería dar una mención honorífica a BLACK STAR de Amaarae también, ya que estas fusiones de sonido me han recordado mucho a ese disco pero volviendo a Theodora, tener un disco tan completo en su haber con apenas veintidós años es impresionante y no cabe duda de que este es solo el comienzo. Larga vida a la boss lady.

  • Spotlight 2025 | «Designer» – Wraith9

    Spotlight 2025 | «Designer» – Wraith9

    Me vienen a la cabeza Getting Killed de Geese, Choke Enough de oklou, Asfiixias de Naise Kud, caroline 2 de caroline, Rooster Slipped de Rooster, Forever de Bassvictim, The Sword and The Soaring de Blue Navy, Dumb de Biberón, Essex Honey de Blood Orange, Baby de Dijon, xki music de superreservao, SABLE,fABLE de Bon Iver, EUSEXUA de FKA twigs o Cru+es, de Raül Refree —por el que siento absoluta debilidad— junto con el Niño de Elche. No vengo hablar de ninguno pero os pido que escuchéis todos. 2025 ha sido bonito. 

    Hoy os vengo a hablar de Wraith9. Resulta que la figura que carga con la producción íntegra del álbum de Hip-Hop más escuchado del año —-Rebel de EsDeeKid—, además de la de algunos singles de fakemink o Fimiguerrero, ha tenido tiempo de sacar su propio álbum debut como intérprete: Designer. Wraith9 ya había demostrado ser capaz de ser un creador de atmósferas absolutamente exquisito antes de producir al de Liverpool y compañía. 

    Y es que parece haber rastros de Wraith9, o Harley Riecansky, en la música ya desde 2017, apareciendo en un festival para artistas emergentes de Norwich con tan solo 13 años bajo el nombre de TenWxlves y haciendo un EDM con inspiración en Maxim Reality. Ocho años más tarde presenta un álbum en el que a excepción de mix, máster, y una colaboración con Jawninho, los ocho tracks corren íntegramente de su cuenta, y es difícil encontrarle un fallo. Las producciones no solo son vanguardistas, sino ridículamente envolventes. Con una evidente influencia de su paso por sonidos más electrónicos, sintetizadores y pads brillantes cortan constantemente la sensación de neblina general, haciendo de ella algo casi limpio sin tener que disiparla. Las cuerdas de Doves o Plastic son melancólicas sin rozar siquiera locursi, Function es prácticamente ambient pero empapado por una atmósfera desgarradora, Decline me transporta a los tiempos del cloud rap con un aliento renovado y el tag de “Okay” se me aparece hasta en sueños últimamente. Designer es un disco para atravesar un túnel a pie, para hacer noche en un aeropuerto desvencijado, para fumar dando vueltas por Silent Hill; un espacio liminal de 20 minutos que en ningún momento se siente vacío.

    El contenido de las letras sigue por su parte una línea desesperanzada, etérea, perdida en el espacio —tal y como augura su portada. Ambientaciones oníricas, mensajes repetidos, desganados y confusos que encajan perfectamente con el paisaje sonoro. Si bien es un profundo deseo de mi alma escuchar un disco puramente instrumental de este chico, las cadencias se adaptan a lo que el proyecto pide, se convierten en una capa más de stems que acaba por redondear el conjunto. Esto hace que Wraith9 sea sorprendentemente compacto en su caos y, desde la cámara, su hermano Noah Riecansky —encargado también del clip de LV Sandals— lo traduce perfectamente. En palabras de un amable internauta: a ’09 depressed/lean-addicted Weezy type ambiance. El que no entienda que pegue la oreja. 

    Es en todo caso la duración de tan solo 20 minutos lo que más me ha hecho dudar si considerarlo como álbum. Siempre es más fácil no fallar en un formato corto, pero supongo que me ha podido este underdog del géiser en el que se ha convertido la escena urbana de UK. Más o menos largo, conviene no quitarle el ojo de encima. El tiempo dirá cómo se desenvuelve en otro marco de proyecto, a mí me resulta difícil no ser optimista.

  • Spotlight 2025 | «Girl in a Bottle» – Anna of the North

    Spotlight 2025 | «Girl in a Bottle» – Anna of the North

    La artista noruega ha publicado a finales de este año Girl in a Bottle, un disco que recupera algo que poco a poco se está perdiendo en el pop: la naturalidad. En un panorama donde todo está tan sobreproducido, su propuesta suena sencilla, honesta y a la vez bien construida. La noruega no busca impresionar, solo hacer canciones que te hagan compañía, y eso se puede notar desde la primera escucha.

    El álbum reúne todo lo que define su estilo: sintetizadores suaves, letras emotivas pero claras y una voz que transmite cercanía. Funciona como un retrato de madurez emocional, una especie de coming-of-age tardío en el que la artista aprende a situarse entre la nostalgia y lo que viene después. En canciones como Since You o Sunday My Heart Hurts logra un equilibrio perfecto entre melancolía y claridad que resulta muy actual y necesario. No hay artificio, pero sí intención. Y detrás de cada tema se percibe una coherencia que muchas producciones pop han ido perdiendo.

    Lo interesante es cómo consigue emocionar desde la contención. Anna canta desde un lugar tranquilo, pero no superficial. Habla del paso del tiempo, de vínculos que no terminan de encajar, de la dificultad de entenderse con uno mismo. No hay giros forzados ni búsquedas de impacto, solo una artista que mira hacia adentro y comparte lo que encuentra.

    Girl in a Bottle merece más atención en España. Es un disco que demuestra que el pop puede seguir siendo sincero sin sonar anticuado. Y en un año lleno de estrenos que buscan llamar la atención, el de Anna of the North destaca precisamente por no necesitarlo.

  • Spotlight 2025 | «Pain to Power» – Maruja

    Spotlight 2025 | «Pain to Power» – Maruja

    ¿Alguna vez te has preguntado qué hubiera pasado con Rage Against The Machine si el Rock nunca hubiera existido?Seguramente, esa gente hubiera intentado sacar toda la rabia contra el sistema que tenían dentro por alguna otra vía. Acaso, ¿pensáis que Zack de la Rocha se hubiera quedado sentado en una silla esperando a que al guardia de la Bolsa de Nueva York se le olvidara abrir la puerta algún día? Quizás, Tom Morello hubiera desarrollado un extraño afán por John Coltrane, o que se yo, y se hubiera puesto a tocar el puto saxofón, desnudo, en la platea del Saturday Night Live.

    Por lo que sea, sabemos que esto no pasó. Ahora bien, por lo que sea, también sabemos que las injusticias sociales no son cosa del pasado porque «bicho malo, nunca muere». Pero, lo que más sabemos, es que ante una injusticia, siempre habrá gente que como Rage Against The Machine, no se quedarían callados por nada para combatirla a través del foco más influyente: el arte. Es por eso que ahora, ha llegado el turno de Maruja y su debut, Pain to Power.

    Pain to Power se podría comenzar a exponer de manera bastante justa mediante tal símil con el que ha comenzado este texto. Y es que, es imposible escuchar canciones como Look Down on Us o Trenches y no recordar a la mítica banda de los 90 que aterrorizó a medio mundo y despertó al otro medio. Desde el mismo comienzo de Bloodsport, Harry Wilkinson comienza a retarnos mediante frases como «Break the curse, be defiant, let no man stop ya, lion or the sheep, the victim or the villain?» que nos invitan, a través de una gran potencia vocal y acompañadas de repetitivos y caóticos riffs del saxofón de Joe Carroll y los atronadores bajos y golpes de bombo de Matt Buonaccorsi y Jacob Hayes, no solo a posicionarnos en contra de un mundo corrompido por las atrocidades de las altas esferas, sino a hacerlo de viva voz, dejando claro que apartar la mirada, es igual del cómplice que unirse a ellas. Así, el disco pone sobre la mesa temas frente a los que muchos cierran los ojos, como la intencionada desigualdad de clases que busca marginalizar al pobre, la constante manipulación de las redes sociales que censura y opaca, mediante el Internet Muerto, todo lo que pudiera hacer temblar al poder y la abundancia de genocidios que están ocurriendo en varias partes del mundo, como Palestina, Sudán y Congo en este preciso momento.

    Pero, aunque este disco, claramente, nos sitúe en una atmósfera densa, derrochando ira por todos lados, paradójicamente he escuchado pocos álbumes que emanen una sensibilidad como este. A medida que avanza, lo primero se alterna secuencialmente, e hilado a la perfección, más y más con lo segundo hasta ceder con baladas como Saoirse, Zaytoun y Reconcile que pondrían la piel de gallina a más de uno, con la suavidad de un soplido en un instrumento de viento-madera o de unos platillos rozados levemente con la baqueta, dejando claro que el Jazz y el Rock son más parecidos y versátiles de lo que muchos creerían.

    Y conformando un ciclo de tragedia y esperanza que se vuelve a repetir sin descanso al volver instantáneamente a la primera canción con el autoplay de Spotify, de igual forma que lo hacía el sueño de libertad y paz de Eren, Armin y Mikasa en esa memorable escena final de Shingeki no Kyojin, hace un par de años en la televisión, o que lo ha hecho siempre la vida misma a través de la historia y su recuerdo, pero por el que siempre merece la pena seguir luchando.

    Por todo ello, no me tiembla el pulso al decir que Pain to Power es uno de los discos con mayor cohesión, tanto narrativa como sonora que he escuchado, una recomendación segura y, diría que obligatoria, para cualquiera que aprecie tanto el arte como el sentido común, y sin duda uno de los mejores discos del año.

  • Spotlight 2025 | «ILARGIA» – Semon

    Spotlight 2025 | «ILARGIA» – Semon

    Una nostalgia que no es mía y huellas de antiguas emociones. Esto es lo que despertó en mí el álbum ILARGIA de Semon la primera vez que lo escuché, y no ha cambiado desde entonces.

    ILARGIA es el álbum debut de Semon tras haber sacado a la luz en 2024 su EP Azur, donde ya se dejó ver el potencial y el universo del artista. En este caso, con el álbum podemos disfrutar de un proyecto completo, sólido en su propuesta y ejecutado con gran sensibilidad.

    Guiados por sonidos ambientales y una atmósfera etérea, el álbum cuenta con dos colabos de los artistas: Bby Demon en “Osaka” y Constanza en “Tuyyo”. Con producciones de Henzo Falcés en “MAÑANA”, en la que se sirve de sintetizadores analógicos que crean un paisaje sonoro que me resultó muy interesante, y de Roos.exe en “Emociones”, que nos presenta una de las producciones más potentes y vibrantes del álbum.

    Semon nos plantea un viaje sincero y emocional, con letras con las que es difícil no conectar al instante. Quiero hacer mención especial a la outro “Rocas (岩)”: me llamó especialmente la atención la forma en que mezcla estos ya mencionados sonidos y letras más ambientales y emotivas con sampleos de reggaeton clásico, una voz en japonés, piano y violín.

    Este proyecto ha sido mi pick para el Spotlight 2025 porque considero este disco una joya oculta del under nacional, y pienso que Semon dará que hablar en 2026. Ya nos ha ido dejando pistas sobre su próximo EP, “Cariño”, que estoy segura vendrá cargado de nuevas emociones.