Etiqueta: Música

  • “La Madrugá”: Siempre sale el sol

    “La Madrugá”: Siempre sale el sol

    Delaossa ha vuelto: “La Madrugá” es una realidad tras varios años gestándose y todo lo que engloba a este proyecto significa una victoria para la figura del rapero de El Palo. Ahora bien, ¿sigue siendo una victoria a nivel musical?

    Siempre que en la industria se da un suceso de estas dimensiones mediáticas, la gran parte queda retratada en cierta manera. Los escépticos reniegan de la figura del rapero andaluz o los más acérrimos a Dani defienden a capa y espada todo movimiento pese a la incoherencia de algunos. “La Madrugá” en sí ha servido para poner a muchas figuras mediáticas en el foco. KIDDO ha acabado siendo retratado por supuestamente robar créditos, Delaossa se ha contradicho tras asegurar en “Nueva Season” que no rapeaba para lograr un McMenú, para posteriormente colocar una cancion pop con Quevedo que le asegurará poder chartear en las principales listas de éxitos de España con “Still Luvin”. También se ha puesto en valor la figura de Bigla The Kid, con créditos en la gran mayoría de tracks del disco, convirtiéndose en el productor con más oyentes mensuales del país. Aún así, solo esta acreditado como artista principal en una canción. Nada nuevo en la oficina.

    Dejando un poco claros y sombras atrás, la figura conceptual de “La Madrugá” y su mensaje son esperanzadoras. Delaossa llevaba años transitando de un rapero con problemas con las sustancias a uno con un mensaje más positivo con un gran valor moral del que debe sentirse orgulloso. Todo rapero que luche contra el estereotipo de hombre rudo sin sentimientos aparentes hacia cosas que no sean el dinero o el poder, será siempre bien recibido, y más si se arraiga tanto a sus raíces andaluzas y sobre todo a su familia. Casi todo lo que engloba el apartado composición es otro tanto que se suma el rapero de El Palo, siempre acompañado por Bigla, por supuesto. 

    Ahora bien, el gran problema del disco es un demonio que lleva persiguiendo a Delaossa mucho tiempo, su voz. Delaossa es rapero y en “Still Luvin” se vio a la perfección. La voz cruda y áspera le viene como anillo al dedo en registros como “Bling Bling”, sin duda el track rapero más potente del disco dónde tanto la producción como las cadencias despreocupadas de Dani lo convierten en un rara avis del proyecto, que debería haber servido de referencia al resto de temas. Igualmente, es de valor atreverse a montarse en ritmos más aflamencados sabiendo que no es su registro más destacado, consiguiéndolos además de una manera bastante lograda y justa para una cultura tan importante para nuestro país como lo es la andaluza.

    Otro de los puntos más oscuros del disco es su apartado visual. Tras dos vídeos donde el equipo se gastaría todo el adelanto en cubrirlos a la perfección (vídeos increibles y de lo mejorcito que hemos visto en España últimamente), es desastroso que los visualizers del disco sean la portada con dos bandas negras. Hay raperos underground que con una handycam y dos latas de Cruzcampo han grabado mejores visualizers que los que vemos en “La Madrugá”. La portada trata de señalizar el resurgimiento de Dani y la selección de colores es impecable, pero la toma elegida da a ver más que Delaossa está literalmente pariendo el disco que cualquier cosa.

    Las colaboraciones no destacan mucho, salvo las gratas sorpresas de Tijeritas y Andrés Calamaro. También hay throwbacks con Pepe y Vizio o Nicki Nicole que quizás pecan un poco de estar rebuscando exageradamente al público de sus predecesoras, o en el caso de los primeros de quemar demasiado el estereotipo de sus orígenes callejeros. 

    Entre este año y el pasado nos hemos encontrado con un gran número de raperos que han vendido sus discos como generacionales y obras magnas de su vida y han acabado decepcionando a la opinión pública. “Ameri” de Duki o “San Jorge” de Recycled J son parte de esta lista y “La Madrugá” tiene un pie más dentro que fuera de ella, no por la calidad del disco si no por la gran expectativa que había sobre él. Eso sí, si lo comparamos con los mencionados anteriormente «La Madrugá» esta a años luz.

    Si bien es cierto que a nivel producción y composición está años luz de los mencionados anteriormente, el tracklisting del disco le juega una mala pasada. A Delaossa le convenía más construir un disco íntegramente de rap, un género que da bastante pie a hablar de lo sucedido (no hay más que escuchar “Nueva Season”), que un disco dónde los registros raperos son solo la excepción y se construye más en ese registro de temas que llevan mano al pecho a los oyentes que llegaron por “Veneno” o “El Patio”. 

    Por otra parte es bastante entendible el decidir alejarse en cierta parte del bombo y caja. Todo el mundo pedía la vuelta del perro andaluz sin tener en cuenta lo que ello conlleva. Adicción, mala vida y problemas de salud mental desarrollaron un disco así. No viene mal recordar que la música debería ser un arte orgánico y lo que el artista vive es lo que suele plasmar en su obra. Exigir la oscuridad cuando el artista vuelve a ver la luz denota la falta de madurez de cierto sector del público que solo quiere consumir, y con ello me refiero también en consumir la salud del artista con tal de tener «Mirame Así» en plataformas de streaming.

    “La Madrugá” es un álbum muy personal en su mayoría y se agradece, se esperaba un disco sin mensaje y creo que canciones como “Estrella” ha dejado clara que la intensidad sigue presente aunque se manifieste de manera más comercial en algunos tracks. En este caso el fallo ha sido venderlo como un disco donde Delaossa no ha mirado el banquete que son temas como “Demonios De Blanco”, con referencias forzadas e innecesarias.

    Es un proyecto comercial que se agarra de manera indirecta y no intencionada de la profundidad que tiene su trasfondo para apelar a las emociones del oyente, con canciones que lo maquillan como “Elíseos” con Cruz Cafuné que considero uno de los únicos temas donde realmente Delaossa ha hecho lo que se le venía en gana. Un drumless en el disco de rap más esperado de los últimos años, junto con “MMCD”, es digno de celebrar para los más arraigados al rap tradicional.

    El sol ha vuelto a salir en la vida del andaluz y su desintoxicación, a veces muy repetitiva en el disco, vuelve a traernos al más sano y renovado Delaossa que, por más que duela, no es el mismo que el de “Un Perro Andaluz”. Los raperos evolucionan, y aunque cueste creerlo por algunos, son personas. A veces esa evolución trae consigo proyectos como “Luces Fuera” de Tote King, que supo cerrar su trayectoria a la perfección, “Ameri” de Duki, el flop de la década en el rap mainstream o “La Madrugá” de Delaossa, un disco con un balance equitativo de pros y contras que acaba decantándose más por la balanza de los pros por el mensaje que tiene. Delaossa ha vuelto, con sus más y con sus menos, pero ha vuelto y lo celebramos.

  • Tristán & The Jazz Band Air: Remedio para Un Día Flojo

    Tristán & The Jazz Band Air: Remedio para Un Día Flojo

    En una de las semanas más invernales, lluviosas y anímicamente melancólicas para los habitantes de Madrid del año, Tristán se rebela ante la tormenta para entregarnos el comfort de un show cercano con el público y sus sentimientos, en el comienzo de esta gira express acompañado de la Jazz Band Air.

    Fotografía Realizada en el Concierto de Tristán & The Jazz Band Air por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    EL ACTO DE IRSE DE CONCIERTO: El Remedio Casero para la Melancolía Invernal.

    Si eres de Madrid (y si no te lo cuento yo ahora mismo), habrás notado que llevamos una semana (y cuando se publique este artículo será alguna más, viendo la previsión) conviviendo en una constante espiral de días invernales y lluviosos de los que despiertan la melancolía más atronadora a más de uno, entre los que me incluyo. Esos días, en las que la naturaleza decide liberarse de todo lo que lleva cargando tiempo y hacernos cómplice de ella, dejándonos como único pasatiempo y motivación la observación de su desahogo desde la clausura, pero siempre en compañía de una taza de chocolate caliente y tu mejor playlist de canciones para estar de bajón.

    Quizás esta introducción suene algo dramática, pero la verdad, es que cómo persona que disfruta de hacer planes en exterior casi a diario, aunque solo sea dar un paseo para despejarme, y sobre todo, de un buen día soleado, este tiempo se siente algo así. Es por esto, que cuando me asomé a través de mi ventana (como Clara Galle jeje) este pasado jueves llegue hasta a pensar en no acudir al concierto de Tristán que se daba esa misma tarde. Era una realidad: estaba de bajón. ¿Qué si no me frenaría a mi, gran disfrutón, de irme de concierto? Pero, me paré a pensar.

    Había dos opciones: abrir Spotify y ponerme esa playlist de la que hablé en el primer párrafo para afrontar la morriña, o enfrentarme a la tormenta (literalmente) y escuchar esa misma música, pero a kilómetros de mi casa y con un viaje tortuoso por delante. Vale, visto así no sonaba como lo más apetecible del mundo (como digo, no estaba yo en el mejor mood). Pero tras recapacitar unos minutos, recurrí al raciocinio de nuevo, esta vez con una visión más clara. Y es que, si el plan iba a ser el mismo, al menos que fuera en compañía y disfrutando de un buen Show. Como podréis adivinar, al estar leyendo esto, lo hice. Y menos mal que lo hice. Pero, ahora hablamos de ello. Primero…

    ¿QUIÉN ES TRISTÁN?: La Prometedora Esencia de RUSIAIDK.

    Seguro que, si sois aficionados al cine, sobre todo más reciente, os ha pasado que habéis comenzado a ver una película y al descubrir en la propia introducción el sello de A24 o NEON habéis pensado automáticamente: «Esta va a ser buena». Y es que, casas productoras como esas han logrado convertirse, en los últimos años, en un símbolo de calidad y frescura, gracias a las sorprendentes obras del cine moderno que nos han entregado. Pero, sobre todo, en un símbolo de calidad independiente.

    Listado en Letterboxd de Algunas Películas de la Productora A24.

    Y es que, nombres como estos han comenzado a desafiar a los grandes titanes que siempre han dominado por completo la industria de Hollywood, entregando productos de calidad semejante (e incluso mayor en ocasiones) partiendo de unos presupuestos mucho menores, proporcionando oportunidades, y sobre todo, llenando de esperanza a las jóvenes promesas que ambicionan con lograr ese sueño de dedicarse a lo que aman. Lo hemos visto con películas como Everything Everywhere All at Once en 2023, y un caso que nos pilla mucho más reciente, con Anora, que logró arrasar en los Oscars hace cosa de una semana.

    Vale, pues en la música pasa lo mismo. Hay varios grandes sellos con increíbles artistas bajo su firma, es indudable. Pero a este punto, seguro que mínimo, os suenan nombres que ya lo están petando, como Ralphie Choo, Rusowsky, Nusar3000 y Claudio Montana. Nombres, que siempre que llegan a nuestras cabezas, vienen acompañados de palabras como «vanguardia», «detallismo» y por supuesto «talento» ¿Pero sabéis que tienen todos estos artistas en común? Efectivamente. Qué todos operan bajo el sello independiente RUSIAIDK.

    De esta forma, poco a poco, lo independiente está llegando al Mainstream, y mucha más gente está conociendo a esos artistas, que un día fueron promesas, y que ya se han convertido en todas unas estrellas. Está claro, que RUSIAIDK es una de esas impulsoras de talento, y muchos ya afirmamos, que uno de los mayores potenciales que se están gestando en ella ahora mismo, lleva el nombre de Tristán!

    Tristán! encapsula como pocos, esa esencia minimalista en apariencia, pero a su vez, cargada de detalle en su contenido, que hemos podido ver en otros miembros previos de la firma madrileña, y que tanto nos han enganchado a su música con una sensibilidad lírica y experimentación sonora que promete sorprender hasta al más entendido de la partitura. Una música, qué si escucharla a través de tus cascos, se siente como imagino que se sentiría dormir en una nube acolchada (según lo que me transmitían los capítulos de Doraemon), espera a experimentarla en directo (y convertirte en el meme de Bob Esponja ascendiendo a los cielos).

    Meme de Bob Esponja Ascendiendo Al Cielo al Escuchar una Canción.

    EL SHOW DE TRISTÁN & THE JAZZ BAND AIR: Corto pero Intens(it)o.

    El lugar elegido para la misa fue la Sala Copérnico de Madrid, lugar polifacético donde los haya, que unas horas después de se convertía, como cada noche, en uno de los mayores puntos de reunión fiestera y desmadre universitario de Madrid, y que, en acto de previa, ya inundaba las calles de alrededor de los más irrefrenables deseosos de fiesta, a los que no pararía ni el mismísimo apocalipsis de celebrar el último aprobado o evadirse del inminente suspenso. Pero ese bando, (hoy) no era el mío (otros días puede).

    Por otro lado, nosotros. Menos desacatados y más melancólicos, pero cuyo objetivo de celebrar o evadirnos a través de la música era común. De esta forma, mientras la previa que sucedía en el Kebab próximo a nosotros llevaba como banda sonora a El Alfa El Jefe, nuestra previa se construía a través de Diego 900, Rusowsky y Frank Ocean. Ya sabéis, para ir poniéndonos a tono.

    De esta forma, llegó la hora, y la sala comenzó a inundarse de una misteriosa niebla y una cuenta atrás nos avisaba de que el Show iba a dar comienzo, a la par que una voz nos invitaba a abandonar la sala si no estábamos preparados para lo que estábamos a punto a presenciar (esto es real y creo que no fue producto de mi imaginación). Así, entre más espesor que cuando salía el Undertaker a pelear en la WWE, Tristán y su banda de Jazz aparecían en el escenario, entre los que pude reconocer a caras conocidas como Tristán y Roy Borland (si no me equivoco, porque como dice Emilia: «Detrás del humo, no se ve»).

    Fotografía Realizada en el Concierto de Tristán & The Jazz Band Air por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    El Show había comenzado. Al ritmo de canciones como Life Is A Movie, piezas del Music EP y algunos inéditos, dábamos nuestros primeros pasos en un ambiente, que aunque neblinoso y misterioso se sentía cómodo, como un abrazo. Y es que, detalles como la minimalista puesta en escena y las cartas de presentación a cada tema por parte de Tristán, aunque escuetas, dotando de aún más peso al suspense y al poder la difusión del mensaje a través de la música, hacían que se creara un fuerte vínculo de cercanía entre el y el público (si aún podía ser mayor).

    Fotografía Realizada en el Concierto de Tristán & The Jazz Band Air por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Según iba creciendo esta conexión, me sentía aún más dentro del concierto, y así me iban haciendo llegar sonidos más conocidos como PRETTY GIRL y ROC3, hasta llegar al momento álgido de intensidad con la aparición de Rusowsky para deleitar al público con la amada por muchos CELL, que entre jolgorio y mucho cantar, desató las lágrimas de más de uno de los asistentes cercanos a mí, las cuales continuaron durante un tiempo más hasta que terminó Osaka (mi favorita), que se juntaban aparentemente contradictorias a las sonrisas que florecían posteriores.

    Fotografía Realizada en el Concierto de Tristán & The Jazz Band Air por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Y es que, esas expresiones del sentir podían aparecer por emoción al tener la oportunidad de disfrutar de un artista que admiran en directo, o quizás por añoranza al recordar un tiempo o relación pasada a través de una frase emotiva. Pero si una cosa estaba clara, es que cada una apareció gracias al poder de la música de Tristán!, en forma de una liberación de emociones, más que necesaria para muchos, en un día como este.

    Fotografía Realizada en el Concierto de Tristán & The Jazz Band Air por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    CONCLUSIÓN: Reflexión sobre Salir de la Zona de Comfort.

    Así, al terminar el concierto, y haber tenido la oportunidad de presenciarlo, reflexioné acerca de salir de la zona de comfort. Y es que, al igual que le pasa con la propia naturaleza, todos podemos tener un día malo, y pensar en encerrarnos y dejar algo atrás, que en realidad no deseamos dejar, por miedo a enfrentarnos a la tempestad. Pero, como me lo demostró simbólicamente un acto tan sencillo como ir a un concierto en un día lluvioso y no muy animado en lo personal, es que, muchas veces, salir de la zona de comfort, aunque sea solo un poquito, es la mejor forma para escapar de la tormenta.

  • Azuleja y el Arte de DAR CRINGE

    Azuleja y el Arte de DAR CRINGE

    Cantante, Bailarina, Coreógrafa y Filóloga son solamente algunas de las palabras que señalan la plenitud de talento que define a una, por no decir la mayor, promesa musical del año en España. Pero si hay una que lo hace a la perfección más que cualquier otra cosa, esa es CRINGE (y REINA, por supuesto). Estoy hablando, por supuesto, de Azuleja: la artista que ha venido a revolucionar el Show Business dando la vuelta al concepto de la vergüenza.

    Fotografía de Azuleja Publicada en su Instagram (@azulejathecringequeen)

    LA LIBERACIÓN DEL CRINGE: El Primer Paso del Camino del Arte.

    El Cringe, aunque siendo una palabra relativamente nueva, es un sentimiento que se ha experimentado desde tiempos inmemoriales, aunque no hubiera forma exacta de definirlo. Lo más cercano era algo así como «vergüenza ajena». Ya sabéis, esa especie de mecanismo de defensa en forma de cosquilleo, calor y muchas ganas de esconderse, que, como seres humanos, todos hemos experimentado alguna vez cuando alguien hacía algo que fuera «demasiado». Demasiado intenso, demasiado atrevido, demasiado… Diferente.

    Y es que, al igual que otra clase de ser vivo que adopta comportamientos para salvarse de ser devoradas por sus presas (en el sentido literal), nosotros nos hemos visto obligados a hacer algo similar acorde a nuestra convivencia en sociedad. Desde pequeños nos enseñan que adaptarse, es sobrevivir. «Si no haces lo que hace todo el mundo, se reirán de ti». Y sí, puede que sea cierto. Pero, ¿hasta qué punto debería importarnos realmente? Y aún más importante, ¿hasta qué punto acaba siendo algo negativo?

    Meme (Algo Camp) de Bear Grylls sobre la Adaptación para Sobrevivir

    Te respondo rápido: NADA. Por suerte, y en parte, gracias a nuestra generación, el concepto de ser un considerado «sinvergüenza» está cobrando un nuevo sentido. Ahora, está empezando a molar salirte de la norma y ser un «friki». Y creo que, mayoritariamente, esto se ha debido a la gran subida exponencial de visibilidad y conexión que nos ha aportado Internet y las redes sociales (alguna cosa buena tenían que tener).

    A día de hoy, encontrar a gente, compañeros e incluso referentes, que compartan tus gustos de nicho, tu ambición o tu forma de ser, está a distancia de un click. Esto, por supuesto, ha hecho que una gran parte de talentos, hayan reunido ese empujoncito que necesitaban para liberarse de ciertas ataduras, desembocando en un gran impacto en la posibilidad, y sobre todo, la forma, no solo de consumir, sino de hacer arte.

    Fotograma de la película de Pedro Almodóvar ‘Volver’, referente en el Kitsch Cinematográfico.

    EL CRINGE EN EL ARTE: La Aparición de Kitsch y el Camp.

    De esta forma, el Cringe ha trascendido a un plano superior, en el que ya no es solo un obstáculo al que hay que tratar de sobrevivir para lograr un objetivo mayor de perfección. Y es que, si algo nos ha demostrado la cultura más reciente, a través de ideas y estilos como el Kitsch y su caracterización llevada al extremo a través Camp, es que el propio Cringe también puede ser parte de ese arte.

    El Kitsch representa eso que popularmente se ve como «cursi», «hortera», y que, en muchas ocasiones, ha nacido fruto del consumismo puro sin necesidad que provocar una respuesta artística. Kitsch son por ejemplo las camisetas de souvenir con un texto colorido y desordenado con frases como «Alguien que te quiere te ha traído esta camiseta de Torremolinos», las fotos de Piolín con frases esperanzadoras que te envía tu abuela, el cine de explotación con actuaciones y efectos especiales cutres, y las historias FanFic de Wattpad. Esas pequeñas y sencillas cosas, que en algún momento, fueron víctima del ansia de rectitud y seriedad de la sociedad, y algunas, de la efimeridad de las modas, y que ahora, tienen una nueva oportunidad gracias al Camp. Y, no es sorpresa si digo, que nos encanta.

    El Camp consiste en traer de vuelta esas viejas modas sin profundidad aparente y darles una, a través de un nuevo enfoque centrado en el atractivo del humor, la ironía, la nostalgia, y la exageración de la Performance. De esta forma, la línea temporal sería algo tal que así:

    Nos Gusta —> Nos damos cuenta de que da Cringe y nos deja de gustar —> Nos Gusta porque nos hace gracia que de Cringe.

    Pero, esto no queda aquí. Y es que, este auge del Camp ha logrado que muchos grandes artistas apasionados de este, se adentren en la dinámica, dando forma a proyectos, que inspirados por el absurdo más absurdo, nacido del aborrecimiento de las apariencias y estándares de perfección de las redes sociales con las que nadie se siente identificado, gozan de una inigualable calidad, trasfondo y conexión con el público, lo cual dota al Cringe de una naturaleza contradictoria que me parece preciosa y digna de admiración.

    En cuanto a lo que nos concierne hoy aquí, hemos podido ver esta ola de pasión por lo Camp en la música y la imagen a través artistas de la talla de Rosalía, Amaia y Ralphie Choo y Rusowsky, junto a su colectivo RUSIAIDK. Pero este 2025, nos ha dejado a la que para mí, es la mayor referente actual del panorama, no solo en el arte de la dominancia de la vergüenza, sino de la nueva ola de promesas musicales Estoy hablando, como no, de Azuleja.

    Fotografía de Azuleja Publicada en su Instagram (@azulejathecringequeen)

    AZULEJA, HENAR Y ROBERTA: El Nacimiento de las Cringe Queens.

    Azuleja comenzó su carrera musical en 2022, pero no fue hasta 2024 cuando entró en el radar de algunos de nosotros con canciones como SHEFTEK en el álbum de Nusar3000, y BIGFOOT y Cachonda, que posteriormente descubrimos que eran Singles de un futuro álbum debut, que al fin ha visto la luz hace un par de semanas. Y es PERFECTO. Pero antes de entrar en materia con él, vamos a hablar un poco de Azuleja, de ese imaginario artístico y peculiar presencia en redes que logró captar nuestra atención desde el Minuto 1.

    Mi puerta de entrada al imaginario conceptual de Azuleja al descubrir su música, que ya me hizo enamorarme de su propuesta, fue descubrir junto a ella, su contenido de Tiktok y Reels, y estoy seguro de que lo será el de muchísima más gente. Y es que, no cabe duda de que esa es la carta de presentación más efectiva que tiene un artista hoy en día, aunque no todo el mundo sabe sacarle provecho. Y de los pocos, desde luego, nadie como ella.

    @azulejathecringequeen

    Entrar a su cuenta se siente como un multiaventura, o como adentrarse en un catálogo de streaming cuyas posibilidades se mueven desde ver películas del amor más sobreactuado, seguir coreografías dignas de Videostar y explorar las típicas revistas de cotilleos de Disney Channel de los 2000’s, todo ello protagonizado por una única persona. La única persona con el carisma, actitud y sinvergonzonería suficiente como para cargar con el peso de semejante estrellato y pasión por el Kistch, el Camp, el Cringe o lo que sea que se le ponga delante. The One and Only: Azuleja.

    Pero, si todavía esto no te convence (aunque debería), el siguiente paso para ti es entrar a YouTube y comenzar a ver sus Videoclips para dejarte atrapar al completo por la maravillosa dirección creativa, tanto a cargo de Azuleja, como de por supuesto, sus dos Partners in Crime y artistas como la copa de un pino: Henar Olmos y Roberta Benítez, encargadas de management, dirección, estilismo, edición y todo lo que se te pueda ocurrir que te haya fascinado de esta propuesta artística. Mi más profunda admiración por las 3.

    Entre ellos, no puedo dejar sin destacar el de PIVONACCI. Videoclip al que me atrevería a llamar película, contando no solo con la música y toda la creatividad y originalidad mencionada en el párrafo anterior, sino también con un reparto estelar que no tiene nada que envidiar al de High School Musical, entre los que encontramos a grandes talentos interpretando a los personajes más rocambolescos posibles, como Amore as Sexy Boxer, Kappah as AD Sincro Retiro, Teo Planell y Tristán! as Twink Tennis Players y nuestro multitalentoso compañero Kozma as The Pivonacchiest Nerd. (Nota: Mi nueva meta vital es aparecer un Videoclip de Azuleja. Just Saying).

    C.R.I.N.G.E: El Caliente, Revoltoso, Inteligente, Novedoso, Gráfico y Espectacular Álbum Debut.

    Bueno, si seguís leyendo (que quizás no, porque hablo mucho, pero lo hago porque me entusiasma este tema y la ocasión lo merece), es porque de verdad os interesa ser parte de ese selecto club de gente que ya formamos parte del barco de Azuleja. Así que, llegados aquí, habiendo echado un vistazo a todo lo visual y conceptual, hablemos de la música. Permítanme que os presente la guinda del pastel: C.R.I.N.G.E. ESPERA. Si no has escuchado el álbum, hazlo, y luego vuelve.

    Portada del Álbum Debut de Azuleja ‘C.R.I.N.G.E’

    Ahora, sigamos. Quería dejar el apartado sonoro de su música, y en concreto, del álbum, para el final, porque para mí fue la mayor de las sorpresas. C.R.I.N.G.E cuenta con 14 pistas en la que ninguna se parecerá ni a la anterior del disco, ni, posiblemente, a nada anterior, en general.

    Este disco, como podrían serlo muchos otros, establece su temática en el amor. Pero uno de los pilares que lo diferencia del resto, es la forma visceral, incondicional e intensa de vivirlo y retratarlo. Es decir, de la forma más «boba», más Cringe, pero sobre todo, más realista de lo que verdaderamente representa el amor.

    De esta manera, establece toda su estructura y puesta en escena de una forma increíblemente teatral, exponiendo cada sentimiento a flor de piel a través de multitud de sonidos experimentales a cargo de Roy Borland, tales como el Jazz, el Rock Experimental, el Country y la electrónica más revoltosa, acompañados de un inteligente storytelling acompañado de monólogos representativos y un espléndido dote actoral por parte Azuleja, para que tú, desde tus cascos, puedas experimentar su historia en todos tus sentidos.

    Y la vas a experimentar. Porque sí, esta historia es tanto suya, como nuestra. Y es que, todos alguna vez hemos dado CRINGE por el acto de aventurarse al atrevimiento. Posiblemente por amor, también posiblemente por cualquier otra cosa. Pero, ¿acaso no es esa emoción lo bonito de la experiencia que es vivir?

    CONCLUSIÓN: Da Cringe, Da Igual.

    Para finalizar, quiero decir, a todo el que esté leyendo esto, que si estás pensando en dar un paso adelante, ya sea en el amor, en la música, en la creación de contenido y redacción, o en cualquier cosa que pueda hacer un bien mayor tanto a tu propia vida, como a la contribución de un mundo más especial y disfrutable, HAZLO. No dudes por el miedo al CRINGE, a las risas, al que dirán. Porque, es cuando te desprendes de esa carga, cuando todo con lo que has soñado, comienza a dar sus frutos. Atrévete, te irá bien. Te lo aseguro.