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  • Depresión Sonora y La Clave para Entender Internet (…O No y Solo Aceptarlo)

    Depresión Sonora y La Clave para Entender Internet (…O No y Solo Aceptarlo)

    Solo Disfrutarlo

    Depresión Sonora entregó al mundo, hace un par de semanas, su segundo proyecto de larga duración, titulado “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)”, casi coincidiendo, 3 años después, con el lanzamiento de aquel debut que marcó un antes y un después, ya no solo en su carrera, sino en lo que a la actualidad del Pop-Rock español se refiere. Así que, como no podía ser menos, nos hemos reunido con él de forma presencial, para aprender un poco más acerca del imaginario de este nuevo disco, del funcionamiento del proceso, tanto creativo, como burocrático que rodea a un lanzamiento, de las influencias que han marcado a Marcos, no solo como artista, sino también como persona y para dejar de tratar de entender Internet por un tiempo, o más bien, de vivir en él, para centrarnos en tratar de entender, o más bien, compartir nuestros sentimientos. Así que, acompáñame en una lectura, que si hablamos de lo que podemos entender en Internet, es de lo mejorcito.

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Hola Marcos, lo primero de todo: Acaba de salir tu nuevo disco, en nada también dará comienzo la gira por España… Así que, antes de nada, me interesa saber ¿Qué tal vas? ¿Cómo lo llevas? Tema expectativas, recibimientos… También, tema estrés.

    Markusiano: ¡Estrés fatal! Supone muchas cosas de repente sacar un disco. El otro fue mucho más tranquilo que este, pero también es normal. Al final, está avanzando todo. Pero bueno, por lo demás, sobre la gira y el disco, estoy contento. Yo creo que muy bien todo.

    Portada del Álbum de Depresión Sonora “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Esta primera pregunta la hago siempre, y parece un poco el meme este: «Todo el mundo me pregunta cuándo música nueva, pero nadie me pregunta qué tal». Pero siempre la considero una de las preguntas más importantes, ya no solo, como seres humanos empáticos que debemos ser, sino también de cara a ahondar un poquito en el proceso creativo del artista. Y es que, ya hace tres años que salió «El Arte de Morir muy Despacio», tu álbum debut. Un álbum que fue muy aclamado y que sentó una base en la música nacional actual. Entonces, yo te quería preguntar, y me viene muy bien hilarlo con la naturaleza de tu nombre artístico: ¿Durante este período, entre lanzar este álbum y dar forma al próximo, has experimentado algún momento interno de Presión Sonora o de Depresión Sonora? Por ejemplo: de tener miedo a innovar, por sí el nuevo sonido no funcionara tan bien, o de pensar «Buah, igual este ha sido mi PEAK y no voy a poder superarlo». O, el tener un debut tan masivo ha sido más una motivación. De decir: «Pues si este os ha molado, el próximo os va a molar más».

    Markusiano: ¡No, no, no! Lo primero. Bueno, en realidad, un día sí, un día no. Va alternándose. A lo mejor, un día por la mañana estaba agobiado y por la tarde no. Pero todo el puto tiempo, la verdad. Yo creo que es algo que no se va. Hay inseguridades siempre.

    J: Teniendo el disco ya fuera, es obvio que has logrado otro nuevo proyecto con el que te sientes pleno, cosa que me alegra. Y además, por lo que he podido ver y escuchar, está teniendo muy buen recibimiento en redes. ¿Eres muy de estar pendiente de ello? O te sueles encontrar de sorpresa más tarde en Shows, y demás. Por qué a mí, por ejemplo, aunque me gustaría poder decir que no, cuando subo algo, me corroe la dopamina. Y estoy todo el rato mirándolo, aunque no vaya a cambiar nada.

    Markusiano: Pues estoy intentando verlo más tarde. Al final, es el trabajo que llevas haciendo más de un año, y te importa cómo funciona. Osea, quien diga que no le importa… Bueno, igual hay gente que no le importa, pero para mí, en mi caso, sí me afecta. Estoy intentando estar poco pendiente, ahora, esta semana que está saliendo, pero sí, obviamente, de vez en cuando lo miro a ver como va. Y, a veces, me entran agobios, o no… También es muy difícil medir, mirando Internet, si algo funciona o no, porque llegamos hasta donde llegamos. Pero al final, yo creo que va bien. Si que, siempre llega lo bueno y lo malo, y yo creo que uno siempre se queda un poquito más con lo malo que con lo bueno, pero uno se intenta extraer y decir: “El disco está bien. Yo confío en él”.

    J: Algunos ya sabrán que no encamino la charla hacía esta vía por casualidad. Y es que, el nombre e idea principal del disco es: «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)». Un concepto que, en cierta parte, diría que se relaciona con la pérdida de la inocencia y de la ilusión por las cosas, debido, en gran medida, a la constante sobre-estimulación a las que nos exponemos en las redes. Esto es un hecho. Pero, obviamente Internet, como tiene sus cosas malas, también tiene sus beneficios. Entonces, yo te quería preguntar: Para tí, en retrospectiva, ¿dirías que Internet ha tenido un balance más positivo o negativo en tu vida? Ya no solo hablando de tu faceta como artista, donde acaba siendo una necesidad, sino aplicado a tu vida personal. 

    Markusiano: Es complicado decirlo, no sé. Lo que es seguro es que habría sido todo muy diferente en mi vida. Llevo con redes sociales desde los once años, y tengo veintiocho ahora. Me acuerdo de hacerme Tuenti, cuando te pasaban una invitación y todo eso (risas), y desde ahí he estado con redes sociales. Al final, somos de una generación que hemos ido enganchando una detrás de otra. Si con once fue esto, con trece o catorce salió Whatsapp y con 15 ya estábamos todo el mundo en Instagram y Twitter. Mi cuenta de Twitter, de hecho, es del 2011 o por ahí. Entonces, es como que, siempre he vivido ahí.

    Markusiano: Si no hubiera existido, no se si mejor o peor, pero muy distinto. El Internet me ha dado cosas buenas. Cosas muy buenas. Conocer a gente, relacionarte, estar pendiente a coger referencias, sentirte parte de algo. Pero me ha dado cosas malas también. Compararse, perder mucho el tiempo, disociar, vaciarte la cabeza demasiado, a veces. No sabría decirte si el balance es positivo o negativo. Creo que es más una realidad. No es como pensar: “Buah, si no me hubiera comido eso anoche…” ¿sabes? (risas). Internet ocupa el 50% de nuestra realidad. Si no existiera, a lo mejor hubiera aprendido a hacer carteras de cuero, o algo así (risas). Pero, no. Ahí es donde he aprendido todo lo que sé hacer, y por ello, en parte, soy quien soy.

    J: Hablando de la faceta del artista en la actualidad, también es un hecho que Internet ha proporcionado, ya no solo, una infinidad de herramientas a la hora de innovar, sino también una ventana para dar a conocer mucho talento casero que, en otra época, hubiera estado oculto. Pero aún hoy en día, sigue habiendo grandes ideas que quedan ocultas bajo la inmensidad de Internet, donde la ley de la selva actúa sin piedad y solo los que realmente entienden Internet, acaban logrando el camino al éxito. ¿O, no? Quería preguntarte, como artista que ha logrado esta posición: ¿crees que el éxito es cuestión de entender este algoritmo o actúa más el factor suerte? ¿Cuánto dirías que hay de porcentaje de cada uno?

    Markusiano: Lo principal es entenderlo. Entenderlo y tener algo. Da igual que sea música, fotos, vídeos comiendo alitas de pollo… Lo que sea.  Yo creo que lo primero es entenderlo y saber lo que tienes que contar y cómo lo tienes que contar. Y luego, está el factor suerte. Yo no creo que ninguno esté por encima de otro, porque, para mí, pesan igual, pero, no puedes solo tener suerte. Tiene que haber algo más. En plan, no te puedes poner a grabar sin pensar y subirlo y pensar que eso va a explotar. Aunque sea la cosa más tonta, orgánica o absurda del mundo, tiene que haber un entendimiento de cómo funciona Internet. Y lo que tiene la dificultad en esto es que Internet cambia todo el rato. Un día es una cosa y al siguiente otra. Y al igual que un día estás muy puesto en todo, en unos años igual no entiendes nada.

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Esto me lleva a la gran pregunta, que a medida que descubro más, y comprendo menos acerca de la naturaleza y funcionamiento de la tecnología que nos rodea, me hace cuestionar con más fuerza: ¿Realmente nosotros entendemos Internet o solamente vivimos en él? 

    Markusiano: Es muy buena pregunta, eh. Yo creo que la mayoría vivimos en esa realidad y punto ¿no? Mira no lo había visto nunca así, pero me gusta. Así, es como que pilla otro enfoque el álbum de repente. Es como que, en el mundo de Internet, nosotros somos esos perros y no entendemos eso que nos rodea. Pero realmente, ¿hay algo que entender? Vivimos en él y ya. 

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Me encanta ponerme filosófico, y me has puesto un tema magnífico sobre el tablero sobre el que divagar. Pero también hemos venido a hablar de música, más allá del concepto, de la música «In Situ». Así que: 1. Explicado para alguien que no conozca tu música aún o te este descubriendo ahora mismo. Y 2. Explicado para tú mayor fan: ¿Qué se puede esperar «sonoramente» de Depresión Sonora en «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)»?

    Markusiano: Lo primero es complicado. Porque, ¿cómo le explicas a alguien que es un género musical si nunca ha escuchado un género musical? Es música que suena oscura. Muchas canciones son rápidas, y en las que, mucha gente que no me haya escuchado nunca podría decir: “¡Pero si no canta! Solo habla” (risas). Pero sí estoy cantando. Va a encontrar muchas guitarras, sintetizadores, cajas de ritmos… ¿Qué es una caja de ritmos? Percusiones sintéticas. ¡Muchísimas! Y no sé. Yo creo que, un sonido en el que se puede ver atrapado de alguna manera si le da una oportunidad. Y en cuanto a lo segundo, va a encontrar a un Marcos más mayor, que ha vivido más cosas, que ha girado mucho, que ha escuchado mucha más música y que tiene muchas inquietudes.

    J: Siguiendo por este camino, lo que más me gusta hacer cuando hablo con una persona a la que considero talentosa, es preguntarle por sus referencias. Para mí, en la vida, las pasiones, las referencias culturales que uno tiene lo son todo, y son la base para conocer a alguien. En este caso, ¿qué dirías que ha inspirado, en mayor medida, la creación del disco?. Responde como prefieras, puede ser desde canciones o películas que hayan cambiado tu visión hasta decir: «No, si lo que más ha inspirado este disco es una montaña que está ahí al lado de mi casa, donde voy a pasear los jueves». A tí, en concreto, ¿qué te apasiona?

    Markusiano: Referencias tengo muchas. Me acuerdo que justo antes de empezar con el disco me leí un cómic que es super chulo que se llama “La alegre vida del triste perro Cornelius”. He estado leyendo muchos cómics y mangas, he estado mucho ahí.

    Fotografía del Cómic «La alegre vida del triste perro Cornelius» en CHANDAL Concept Store

    Markusiano: He visto algunas películas, pero tampoco soy un cinéfilo apasionado. Me gustan las películas, pero las consumo más que nada como usuario. No busco referencias en películas, pero obviamente se me van quedando cosas. Ideas que luego se pueden desarrollar o no. Pero sobre todo, lo que más me ha inspirado, es la música. Pantera, Crystal Castles, Underworld… No se, cualquier cosa con una caja de ritmos.

    Markusiano: Qué más… Hay bastante de The Cure también, Extremoduro siempre, algo de Ambient y Slowdive, que les he visto bastantes veces en directo este año. Ahora me dicen mucho: “¡Marcos esto suena muy Shoegaze!” y es que he escuchado mucho Slowdive estos años. Y bueno, hay muchas referencias a muchas cosas. Si fuera escuchando ahora mismo los temas uno por uno, podría seguir así todo el día. Al final, haciendo el disco me lo he querido pasar bien y te lo pasas bien cuando disfrutas de las cosas que te gustan.

    J: Ahora, saliendo un poco de la temática que estamos llevando, por qué esto me pilló totalmente por sorpresa cuando ya había escrito las preguntas, y no podía no comentarlo, no muchos días antes del lanzamiento del disco, apareció por sorpresa un mini EP de tres canciones en colaboración con, nada más y nada menos, que Bb Trickz. ¿Cómo se dio eso macho? 

    Markusiano: Pues se dio de manera muy orgánica, la verdad. Sorprendentemente, para cómo funcionan los códigos ahora mismo en la música y en las colaboraciones. Ella es muy fan de la movida y contactó conmigo. Yo fui sin ninguna clase de pretensión, pensando que no iba a suceder nada y salí de allí sorprendido de decir: “Joder, realmente quiere hacer algo conmigo de manera genuina”. Y hemos conseguido que coexistan nuestros dos mundos de manera muy divertida. Y al final es eso. Es música muy ligera, divertida… Para TikTok parece, ahora mismo, porque se está viralizando (risas), pero era un poco la idea de hacer algo más naif. El disco es mucho más sesudo, tienes que dedicarle mucho más tiempo, que no tiene mucho la gente ahora mismo (risas), y justo esto es todo lo contrario. Solo por pasarnoslo bien. Yo me lo pasé bien.

    Fotografía de Depresión Sonora y Bb Trickz para «DepresionTrickz»

    J: Es que jamás me hubiera imaginado, ya no un tema, sino un trabajo completo y me parece mágico que Belize, teniendo un proyecto tan «a su bola», tan viral en este punto, y tan distinto a lo que podría asemejarse a tu imagen y sonido, se haya subido al barco y adaptado completamente a tu movida. Y es, yo siento, que al menos en los últimos años, ha florecido como un sentimiento muy grande de unión en el panorama musical español que está dando lugar a cosas tan únicas como esto ¿no? ¿Tú cómo lo ves?. 

    Markusiano: Bueno, esta colaboración también se ha dado, porque ha funcionado como ha funcionado y las canciones son así. Me refiero: imagínate que me hubiera propuesto cantar sobre una instrumental de las suyas. Eso nunca habría sucedido, porque mi proyecto tiene un tinte sonoro más concreto. No soy de estos artistas más urbanos o raperos polivalentes que se hacen cualquier clase de género en cualquier momento, sino que ha dado porque es así, y está guay que haya sido así. Porque, realmente, creo que era la mejor forma de conexión para que los dos proyectos confluyeran. Y eso es lo importante. Pero sí, siempre mola que se den este tipo de oportunidades.

    J: Ya, para ir dando forma al final de esta charla, yo no soy de esos a los que les gusta estar preguntando cuándo sale lo siguiente, aún sin haber digerido por completo «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)» aún, pero si me interesa saber cual es el siguiente paso a vista cercana. En unos meses, cuando el disco esté bien asentado, todo el circuito de promo esté hecho, la gira acabada… ¿serás de los que vuelven al ruedo inmediante a preparar lo siguiente, o toca un momento de decir: «Un par de mesecitos, a una casita en el campo, y dejar de entender Internet, aunque sea por un tiempo»?

    Markusiano: Ni idea, preguntame en un año y medio (risas). Yo ahora mismo solo pienso en la entrevista contigo, y como mucho, en la que tendré después. Y, en general, en preparar la gira que empiezo en enero. No puedes estar pensando en eso. Aunque, siempre voy con ideas. Osea, yo ya sé como se llama el siguiente disco. Ya lo tengo en la cabeza, y voy recopilando cosas y haciendo listas con música, con cosas que me gustan, que me dan eso que quiero. Pero, ¿cuándo? ¿De qué manera? No lo sé. 

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Para acabar, ¿algún consejo o mensaje para los internautas que nos estén leyendo y que estén dando sus primeros pasos en la música, u otra disciplina, que les ayude a aprender sobre estos temas de los que hemos hablado y a mejorar como artistas?

    Markusiano: Qué hagan lo que hagan, tiene que ser genuino. La finalidad de hacer cualquier cosa artística es la propia obra, lo que estés haciendo y el proceso de hacerlo, no las consecuencias de ello. Si quieren que eso sea de verdad y que eso llegue a algún lado, tiene que haber una pasión y tiene que haber un interés. Cuando uno no tiene ninguna expectativa, y lo hace por sí mismo, por el proceso y porque tiene ganas de generar algo, aunque no vaya a ningún lado, uno está feliz. 

    J:  ¡Justo! Yo creo que esa es la mezcla perfecta de entender sobre Internet y entender sobre sentimientos. Así que, no puede haber un mejor cierre que este.

    Markusiano: Bueno, ahora voy a preguntarte yo a tí, ¿te ha gustado el disco?

    J: ¡A mí sí! Además fui a la presentación que hiciste en Madrid, y a mí me gustó un montón, antes de escucharlo en la versión de estudio, en la que ha sido concebido como tal, por así decirlo, escucharlo en directo. Siempre cuando voy a alguna presentación de algún disco, suele ser como: ponen el disco a reproducir, a veces incluso algunos temas sueltos, quizás el artista dice unas palabras, y ya. Qué no digo que esté mal, osea también mola poder vivir la escucha del resultado junto al artista así. Pero a mi me encantó que tu forma de presentarlo fuera tocar el disco en directo y en mi opinión, creo que gana muchísimo.

    Markusiano: Sí, yo también creo que gana. Tener la oportunidad de descubrir algo en directo y no en la versión de estudio, que suele ser al revés, sobre todo, cuando te gusta mucho un proyecto, como a los chavales que vinieron, que son fans de verdad y que llevaban allí horas esperando, es muy especial. En el directo, lo he querido llevar todo a una cosa más de banda, más orgánico y más de sensaciones. Sin vídeo, sin escenografía… Es más café para cafeteros, pero al final es lo que me gusta.

    J: Será café para cafeteros, pero habiendo cafeteros para disfrutar el café, es una decisión perfecta. Y es que, esa fue otra de las grandes celebraciones de la presentación: hacerla abierta al público y gratuita, para que cualquiera que disfrute del proyecto pudiera acercarse a disfrutarlo junto a tí. Así que desde aquí, invito a todos los artistas a que, si pueden, se motiven a hacer más cosas así, porque no solo los fans lo van a agradecer, sino que, a ellos también les va a llenar más y lo van a disfrutar como nunca. De esta forma, retomo mi última pregunta dando también mi propio consejo para los internautas artistas que nos estén leyendo, y pongo el broche a esta magnífica charla. Muchas gracias por todo.

  • Barry B conquista la primera Riviera de la gira Infancia Malcalibrada Tour.

    Barry B conquista la primera Riviera de la gira Infancia Malcalibrada Tour.

    El artista burgalés ofreció un concierto íntimo y contundente ante una sala repleta, acompañado por Gara Durán, Depresión Sonora y Candela Gómez en la primera de tres fechas soldout en la Riviera.

    Una sala entregada desde el primer minuto

    El pasado 7 de noviembre, La Riviera tembló. Barry B volvió a demostrar por qué es una de las voces más especiales del panorama musical español. Desde las nueve de la noche que empezó el concierto, el sitio ya estaba hasta arriba y se respiraba ese aire de nervios, como si todos supiéramos que algo bueno estaba a punto de pasar. Y vaya si pasó.

    Desde el principio, Barry se marcó un recorrido por todas las etapas de su carrera, mezclando sus canciones más conocidas con temas nuevos que reflejan lo mucho que ha crecido como artista. Con una luz tenue y una banda perfectamente sincronizada, consiguió crear un ambiente que pasaba de momentos introspectivos a otros de auténtica celebración.

    Colaboraciones que marcaron la noche

    No estuvo solo. La primera en subir al escenario fue Candela Gómez con su voz cálida, para un dueto junto a Barry en «Todo ese dolor». Luego llegó Gara Durán, con quien interpretó «El lago de mi pena», uno de los momentos más íntimos de la noche. Se notaba la conexión entre ellos, y fue imposible no emocionarse. Piel de gallina.

    Después apareció Depresión Sonora, con su toque post-punk y ese aura melancólica tan suya. Juntos tocaron «El efímero arte de perdonar», y aunque no sea una colaboración oficial, el público enloqueció. Muchos ya pedían una colaboración real entre ambos, y no sería ninguna locura.

    Entre canción y canción, Barry también nos regaló temas que ha hecho junto a otros grandes del momento, como Aitana o Ralphie Choo. La relación especial con Ralphie, por cierto, tiene historia: fueron compañeros de piso, algo que el propio Barry contó recientemente en una entrevista. Ahora todo encaja.

    Y si hablamos de energía… los pogos no faltaron. En las canciones más potentes, la gente se vino arriba sin pensárselo. Todo el mundo cantando y saltando al ritmo de Barry B.

    Primer cierre de tres, suma y sigue

    Para el cierre, Barry eligió dos de sus temas más conocidos: «Victoria», de su último trabajo Infancia mal calibrada , un himno a la superación, y «Yo creía que me había tocado Dios», la joya junto a Carolina Durante del álbum Chato. Con los móviles iluminando toda la sala, Barry se despidió entre los aplausos interminables de un público agradecido.

    La conexión con su banda fue impecable: cada tema sonaba aún mejor que en estudio. Cuando las luces se encendieron, todos compartíamos la misma sensación: la de haber vivido algo grande y especial.

    Porque lo de Barry B no fue solo un concierto. Fue una experiencia épica, honesta y emocional que nuestra generación necesitaba vivir en tiempos en los que propuestas así ya no surgen en los jóvenes. Su música no entiende de edades ni de orígenes, solo de goce y emoción.

    Fotografía: Helena Hernández

  • RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    Con God Loves Latinas, Rizha celebra la identidad latina desde una mirada muy personal, englobando lo esotérico, la sensualidad y la diversidad sonora a partes iguales. Bebiendo de influencias multiculturales entre Argentina y España, fusiona sonidos como el reggaetón, RKT y cumbia 420, con influencias que marcaron su adolescencia en Madrid: witch house, electrónica y música club. En esta conversación, hablamos de industria, procesos creativos, exploraciones sonoras, conservatismo religioso y anécdotas del disco.

    ¡Hola Rizha! Acabas de sacar disco, ¿cómo te sientes?

    Estoy muy contenta, la verdad. Es el primero que hago que hasta mis amigos me dicen tú, pero tú molas un montón, cómo que tiene ese breakthrough point de decir, lo has hecho tú y está guapo, qué locura. De cosas que hice ya a muchos de mis amigos les gusta también, pero era un estilo más ambiente, experimental, rarito, entonces, este es como el primero que hago que es consumible. Ya tocando en sitios random, aunque los temas no se los sepan, la gente ya reconoce patrones de ritmos y se mueve. Es bailable. No me ha pasado en mi vida eso.

    Y a esa gente que no conoce tu música o no te conoce a ti, ¿cómo te presentarías?

    Hola, me llamo Tamara, soy productora y cantante, me gusta mucho experimentar y mezclar géneros y jugar con el Ableton. Depende de a qué amigos le pregunten también, te dicen una cosa u otra.

    El título en sí es bastante esotérico, ¿tú te consideras una persona esotérica?

    Sí, 100%. Yo tengo mis libritos de manifestación y sé leer la carta astral súper bien. No sé tirar tarot porque nunca me dio. Yo realmente me rayo de verdad. Tengo una amiga que hay un tema que nos gusta mucho, bueno, le gusta mucho a ella. A mí me gusta, pero no lo pongo porque es una canción de Bladee y Isabella Lovestory que dice “I got bad vibes” y te juro, o sea, me entra en la ansiedad, no puedo poner eso como me estás repitiendo durante dos minutos que tengo malas vibras, no, no, no. No soy religiosa, no voy a la iglesia, no voy a misa, pero sí que creo en todas las energías y en Dios y en todas esas cosas.

    Entonces tu disco está infusionado con buenas energías y si lo escucho me va a dar 8 años de buena suerte o qué?

    100%. Mi disco está infusionado para que te sientas the baddest bitch del lugar y que te entre y te pique el bicho gay. Te vuelves gay y una bad bitch.

    Perfecto, se lo pondré a mis amigos heteros. En el disco mezclas reggaeton, RKT, cumbia y luego sonidos más electrónicos. Cuéntame un poco sobre tus influencias y qué te ha llevado a hacer este tipo de fusión.

    A mí me gustaba mucho el reggaetón, pero lo consideraba en mi cabeza fácil de hacer. Pensaba que era una pelotudez en cuanto a letra y en cuanto a producción. Pero claro, como yo produzco, siempre he escuchado música también desde el autismo de la música. Entonces, cuando a mí me da, por empezar a producir reggaeton, me doy cuenta de que es súper difícil de hacer, porque es súper minimalista y se me cierra el orto. Me vi por probarlo con Ángeles, pero como es muy electrónica, me quedé con ganas de probar más. Para este último fue súper divertido, porque me puse a escuchar toda la discografía de Daddy Yankee, la discografía de Wisin y Yandel, La Factoría luego, RKT, L Gante, La Joaquí, etcétera, como un montón de gente y analizar más producciones.

    Me di cuenta de que hay similitudes al hyperpop, sobre todo, siento que el tratamiento de vocales y los chops. Te estoy hablando del original de Estados Unidos, no el que luego fue el de SoundCloud.  Las vocales del reggaeton son súper sencillas, pero las instrumentales que te ponen, sobre todo, en el RKT, son una locura. También conecté mucho, porque de mis productores favoritos de toda la vida siempre ha sido Timbaland,  y cuando tú lo escuchas otra vez, Daddy Yankee, talento de barrio, y Wissin y Andel, sobre todo, lo de la revolución, si lo oyes, no es reggaeton, no son canciones de reggaeton, o sea, la gasolina sí es reggaeton, ok, genial, pero te pones pose y ahí no hay reggaeton, no hay patrones de reggaeton, es literalmente club. Suena a Timbaland, pero con Daddy Yankee cantando y se pone a hablar como si fuera medio en inglés.  Osea, que lo que estoy haciendo yo ahora mismo, es algo que el hijo de puta Daddy Yankee hizo en 2008, pero con las cosas nuevas de ahora. 

    En Argentina tenéis muy buena escena urbana. Entre Taichu, Six Sex, La Joaquí, HelloLola, las chicas, sobre todo, lo están haciendo muy bien. ¿No sé si las tuviste en cuenta, o ese sonido también más moderno?

    A Taichu la escucho, me gusta mucho, me gusta mucho Six Sex y las demás también, pero no fue una referencia. Mi referencia en cuanto a contemporánea fue La Joaquí. Yo quería hacer cosas basadas en más antiguos, no quería que sonase al reggaetón de ahora, ni que sonase a las cosas de ahora, porque quería hacer esa mezcla. Sí que te diría que es una cosa que me parece inevitable nombrar, porque es la persona que me inicia a mí a probar cosas con el reggaetón, es Arca. La madre de todas. 

    Bueno, aparte de ser cantautora, también eres productora. ¿Te trae más retos la interseccionalidad de ser una mujer que no solo canta y que escribe, sino que produce y mezcla también?

    Obvio, es el único lugar donde te van a tocar más la polla, porque es el lugar que es masculino. Siendo chica, vos tenés que ser la cara bonita y cantar. Es tu rol otorgado desde siempre. Y claro, cuando yo me empiezo a meterme en tema máquina o cosas así, ya es cuando sí que lo notaba. Sobre todo cuando era más chica, ahora no tanto. También porque tengo mucho carácter y ya entro con otras movidas y estoy mucho más segura. Tenés que ser un poco una hija de puta. Cuando era chica, que tenía 17 años y empezaba a dar mis primeros conciertos, yo me acuerdo de que iba con un amigo mío y claro, siempre que íbamos a tocar, me decían: “¿qué colores quieres en las luces, tal?” Y lo miraba a él y le preguntaban por la ecualización de tal. A mí me hacían las preguntas pelotudas y a él le tiraban las preguntas técnicas, y me acuerdo de que él siempre decía: “No sé, pregunté a ella”. Y así todo el rato.

    La estética visual parece ser igual de importante que la música. ¿Cómo concibes tú esa relación entre imagen y sonido?

    Te lo puedo explicar más claro con un videoclip. Si la canción es un 60% de buena y el videoclip es un 100%, la canción pasa a ser un 100%. Si la canción es un 60% o un 100% y el videoclip es un 30%, la canción a veces también te baja. Siento que al final los proyectos tienen un universo, entonces es un universo no solo estético, sino un universo en el que vos te metes. Lana del Rey es un universo. Se viste así, se mueve así, ella tiene como ese aura, no es por la música solo. Entonces sí que tiene esa importancia porque le da coherencia, le da credibilidad a la música y le da un sostén donde ponerse. En mi caso, tenía que mantener esa dualidad de lo esotérico y Dios  con los 2000, el bling bling y tal. A mí lo que me llama y me mata siempre son las milfs de los 2000. Sofía Vergara. Yo me acuerdo de ser chiquita y mirar a mi mamá a vestirse para salir y decir, no puedo esperar a ser yo. Yo veo a la mujer con 40 y tiene todo tan claro y son tan listas y le chupa todo tanto un huevo, es como que ya se la saben.

    ¿Y tú, con esa edad, te ves haciendo música aún?

    No lo sé, yo creo que sí, pero tipo muy de cada tanto,  flow así Mariah Carey. Ya hizo lo suyo, ya es ella. No sé si estaría como diciendo “chavales, link in bio”. Me gustaría más, en algún momento, pasarme al tema de producir para otra gente.

    Criándote entre Argentina y España, sientes un síndrome de impostor o de no saber a dónde perteneces?

    De hecho, tenía momentos de síndrome de impostor durante el disco haciendo cumbia o haciendo cosas así. Me sentí gringa, dije, no, no, me van a decir algo. Pero no, me siento argentina, pero no siento que el resto de la gente me perciba como argentina. Entonces, siempre siento cierto corte al tener que mostrarme más argentina. Pero también en España, te rompen tantos huevos con el tema de argentino, son todos pesados. Es como que siempre ha sido una cárcel de cristal, mía imaginaria que no existe, que no es real. En este disco, yo creo que me estafó el corcho de, ah, ok, puedo estar tranquila. Siento que lo que más estabilidad tuvo en mi vida de así cultural fue internet, 100%. Yo me siento de internet porque es lo que compartimos entre todos.

    ¿Hay alguna anécdota del disco que aún no hayas compartido?

    Uau. A ver, qué te puedo decir, que no enoje a nadie… El disco fue lo que me hizo darme cuenta de que tenía que dejar a mi novio. Porque dije, uy, y esto se me viene muy encima, me lo quiero tomar muy en serio. Y este chico que está teniendo ciertos comportamientos que están surgiendo ahora en base a que yo estoy más expuesta haciendo más cosas por el disco. Dije, not me, I’m not the one. Además, ya sacrifiqué mi carrera muchas veces y cosas así por parejas mías y este disco está demasiado guapo, no puedo. Siento que con muchas de mis parejas di pie a esas cosas de, ok, no hablo de estos los temas, ok, no saco esta canción, ok, no voy a un fitting que después digo, boludo es mucho más importante la música que esta persona, y más cuando después rompe es decir, la puta madre, las oportunidades que perdí, las cosas que no hice, por este pelotudo, por esta pelotuda.

    Asumo que igual no tiene mucho que ver, pero dado el contexto sociocultural que estamos viviendo con la religión, ¿crees que de manera inconsciente el título o los visuales de este proyecto caen en eso, o no tiene nada que ver?

    Estás hablando del resurgimiento del fascismo.

    Sí. No estoy diciendo que eres fascista tú, ni que tu música es fascista.

    No, no, no, además es un tema que a mí me encanta. Siento que la sociedad va constantemente de un lado al otro, no. La etapa de cuarentena, era un nivel del woke, que hay muchas cosas que tenían mucho sentido y nos dieron muchos frutos buenos, pero también se fue al carajo, muchas otras cosas. Entonces era inevitable que, con lo extremo que había sido ese volantazo para allá, el volantazo para otro lado fuera extremo y eso es lo que va a pasar cada vez más hasta que haya una guerra civil en nuestro país.  Pero esos volantazos sumados ahora a cómo funcionan los algoritmos, cada vez el volantazo es más extremo y los chavales caen en alt right pipelines. Creo que ahora mismo estamos en el volantazo después de todo lo libre que hemos sido de encerrarnos, porque al final la gente, y sobre todo los artistas que al final lideraron un poco la batuta de la paga donde tira la cultura, quieren ser chocantes o contraculturales.

    Yo hace 3 años conozco a una chica que es ahora mi mejor amiga y ella es española, y su familia rozaba y tocaba el cristianismo, entonces siempre que hablábamos de Dios, ahí se despierta mi germen de la estética cristiana. Porque la estética hermosa, y después fue como un tema mío personal de yo decir, entiendo cuando los reggaetoneros cantan cualquier cosa y después dicen, Dios es lo más grande que hay.

    Cuando percibes a dios como el momento en el que te das cuenta de que no solo hay un objetivo, sino que ese camino se está dando en cuanto a que tú tomas conciencia y empezás como esa inercia de manifestación, law of assumption, es simplemente placentero estar centrado en uno mismo y hacer cosas acorde y alineadas con donde quieres llegar. Cuando percibes a dios como eso, que es el estilado de todas las religiones, que rezar es lo mismo que manifestar, que todo va en el punto de centrarse y hacer lo que uno le llama y seguir su camino y alinearse con sus cosas y no putearse a uno mismo todo el rato, de repente decís, damn, jodo con Dios. Obviamente, yo me entiendo toda la estética de Dios y que al final también mi estética, como que la parte de Dios es más que nada, la cruz y ya está, no hay mucha movida ni estoy tapada ni nada. Y las letras no tienen nada que ver, porque es todo el rato de homosexualidad, de esto, etc.

    Exacto, la más cristiana.

    La más cristiana, literal. Sí que es muy interesante lo que estamos viviendo ahora mismo culturalmente y me da mucha curiosidad ver a dónde va a rebotar ahora. Y no me parece raro, porque todo el mundo dice que es raro que esta generación que son los más liberales haya terminado si no así. No es raro para nada, es gente que ha vivido under surveillance 24-7.

    Tú, ¿qué has estudiado?

    Filosofía.

    Makes sense. Para terminar con algo más así, ligerito, divertido. Si tu disco fuera un plato, ¿cuál sería y por qué?

    Sería una milanesa con puré, pero te estás tomando un monster vodka.

    Perfecto, vea la visión, sí.

  • Spinnheli | “En Clave De Gë” EP.11

    Spinnheli | “En Clave De Gë” EP.11

    «LittleBigPlanet» es un juego desarrollado por Sony en el que la creatividad lo es todo: puedes poner pegatinas allá donde quieras, crear miles de universos, compartirlos con el mundo. Es más, su lema es «crea, juega y comparte». En el mundo de la música ocurre exactamente lo mismo. Por eso nos acompaña hoy Spinnheli, una productora cuya bandera es la creatividad.

    Bueno Heli, preséntate. ¿Quién es Spinnheli y quién es Heliena?

    Está buena la pregunta. Yo antes hacía electrónica y mi alter-ego era Heliena. Spinnheli en cambio es la persona que defiende la parte de la productora sin entrometerse tanto en mi historia. Hay veces que Spinnheli es solo para el trabajo; si alguien me llama así es normalmente del curro.

    ¿Cómo empezaste a producir, tanto en la faceta de Spinnheli como en la de Heliena?

    Yo empecé porque me encantaba la electrónica, por Paul Kalkbrenner, un productor alemán que hacía una electrónica diferente, muy melódica con muchos matices. Me encantaba como producía y me di cuenta que producía con el Ableton. Entonces, me lo descargué para trastear y llegó un momento en el que, mientras mis amigos estaban de fiesta, yo me quedaba en casa haciendo mis cosas. Cuando volvían de fiesta, les enseñaba la movida. Al principio era todo muy regulero, pero mis colegas me ayudaban. Ya luego me vine a Málaga a estudiar, cogí carrerilla y empecé a currar directamente.

    Si no me equivoco, das clase en la School Training, el lugar donde estudiaste. ¿Prefieres tu etapa de formación o dar clases?

    Ahora dar clase, cien por cien. Uno en la escuela aprende las bases, pero luego el tiempo en el que uno estudia en casa y tal, me parece a veces más fructífero que lo que es propiamente producir. Estás proponiéndote el reto de estudiar algo y crear a la par, entonces pasas por etapas donde estás más preocupado en entender una técnica que en hacer música como tal. No se te plantean bloqueos creativos o demás movidas.

    Es más pautado, por así decirlo, ¿no? Me parece curioso, porque la gran mayoría de productores comienzan siendo autodidactas, pero son pocos los que terminan formándose específicamente en ello. Al tener este tipo de formación, tienes cierta ventaja con respecto a otros.

    Sí. Yo tenía claro desde el principio que me interesaba mucho el tema de la producción. Yo avisé a mis padres diciéndoles: “oye, no quiero estudiar en la universidad. No me atraen nada esas movidas”. Siempre he estado muy cerca de estudios por parte de mi padre, que hacía música. He tenido mi parte autodidacta y mi parte lectiva, y la agradezco mil; hay cosas básicas que uno no sabe y la caga. Cosas tan tontas como meterle 48 voltios a un adlib que ya está alimentado. Es algo súper intuitivo, pero si no lo sabes, la estás liando. Te da ventaja en cuanto a la base, luego ya la parte creativa es cosa de cada uno.

    Hablemos un poco sobre tu padre, un famoso trompetista de las islas conocido como Mangui. ¿Es uno de tus referentes a la hora de hacer música?

    Totalmente, tanto mi padre como mi madre. Mi padre hacía latin jazz. Era trompetista, compositor, arreglista… Por parte de mi madre, me ha educado muchísimo musicalmente. Era con ella con la que escuchaba música en el coche o con la que iba a comprar discos a El Corte Inglés. Ella escucha y me manda mucha música. Desde la perspectiva de mi padre veía la música desde los bolos, los ensayos o el estudio. Desde la de mi madre, es por el gusto musical, porque le encanta la música.

    «Mis dos padres están súper vinculados a la música»

    Spinnheli sobre la influencia de su familia en su carrera musical.

    Es un puntazo, además que tener la música en casa hace mucho. Y ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?

    Escucho mucha música que escuchaba cuando tenía 15 años. Encontré unas playlists de la época y ahora estoy arraigada a eso.

    A mi me encanta escuchar música de cuando era más chico y tal. Tengo un MP3 con música de 2012 y de vez en cuando lo miro a ver qué escuchaba en esa época.

    Pues mira, estoy con Ty Dolla Sign, The Dream, la época de Drake, Tyga, Nicki Minaj, Lil Wayne… Ahora escucho baterías de esa época que están guapísimas e intento hacerlas. Veo que la zona norteamericana vuelve a esa época con el puntito hortera. Escucho mucha música que no tiene nada que ver con lo que hago. En general escucho mucho indie y R&B americano y luego hay cosas que escucho cuando no quiero pensar en lo que estoy haciendo yo, como Henry Mancini o salsa, no sé. Aun así, lo que más escucho es afro, es donde estoy más chill.

    Y en cuanto a producción, ¿quiénes son tus referentes?

    Pues me encanta El Guincho, es mi “productor 360” favorito. Soy más friki de la gente que hace música que de los artistas como tal. Me gusta mucho TY, Cubeatz, Yaseer… No sé, gente creativa. Ahora estoy siguiendo más a creativos. El Guincho siempre ha sido mi referente; casi todo lo que saca y las producciones me flipan. Aun así, ahora escucho y observo más a la gente creativa, como los samplemakers.

    El trabajo de los samplemakers me parece algo muy complejo dentro del mundo de la producción. Creo que no es fácil darse cuenta de qué hacer para crear un buen sample.

    Realmente estos chicos crean samples para que la gente los sampleen, ¿sabes? Son músicos que hacen música para productores. El samplemaker está escondido de cara al público. Conocen bien a la figura del productor, pero detrás de ella hay millones de cosas.

    Totalmente. Hay gente tan especializada en cosas tan concretas que me parece loquísimo. La producción es mucho más compleja de lo que puede parecer. Hablemos un poco de plugins. ¿Qué es lo que más utilizas?

    Pregúntame, pregúntame (risas).

    Vamos a utilizar la pregunta que te hace Kas Rules como base. Si solo pudieras utilizar tres plugins de por vida, ¿cuáles serían?

    ¿Instrumentos o efectos? No me pongas todos, que no puedo elegir (risas).

    Vamos a dividirlos, aunque lo mismo Kas luego me dice que eso no vale (risas).

    Vale, de efectos te diría el Magic Flow, el Nudistort; un plugin súper friki de distorsión que suena espectacular, y no sé, alguno muy creativo como Fragments, o alguno que me deje flippear las cosas. O Thermal, otra distorsión. Es que la distorsión es mi fetiche (risas).

    ¿Y de instrumentos?

    S.K.Y. Keys, cien por cien. Para los bajos me encanta un preset de Serum, de Make Pop Music. Me gusta cualquiera de ese tipo. Y ahora estoy utilizando mucho uno que se llama Freq-2, de Dez Wright. Te diría esos tres de momento, aunque mañana seguramente cambie.

    Por cierto, hablando de instrumentos, tú tocas la guitarra, ¿verdad?

    Sí, empecé a tocar la guitarra con 10 años, pero ya no la toco mucho.

    De hecho, tengo una foto por aquí de ti tocando la guitarra. No sé si se ve muy bien.

    Eso es un bajo, tío. ¿De dónde has sacado esa foto? (Risas) Yo estaba en un grupo antes, con 12 o 13 años. Tocábamos en la calle. Empecé tocando la batería, aunque más tarde la cambié por un bajo. Mi padre me estaba enseñando a la par a tocar la guitarra. En el grupo nos adaptábamos todos, al final tocábamos de todo (risas). Aprendimos un montón a estar en equipo, pero a mí me gusta ser independiente. Sobre la guitarra siempre me ha acompañado, pero hay días que me encanta y otros que no la aguanto. Necesito ir y volver, ¿sabes?

    ¿Tú eres más de instrumentos analógicos o digitales?

    La implementación de cosas orgánicas me encanta, pero si es de manos de un profesional (risas). Me gustan más las “herramientas smart”. Luego el tema de sintes me puto flipa. Noto demasiada diferencia entre sintes analógicos y digitales, y me jode porque cuestan una pasta. Me encantan los sintes; de hecho, estoy buscando uno polifónico.

    A mí las cosas más físicas me parecen más complejas que las digitales.

    La música que se hace con clics no mola tanto. Realmente es más complicada de hacer, aunque probablemente sea más fácil de escuchar. La música que se hace con clics terminas automatizándola: das por sentado que vas a sacar tal plugin, vas a poner estas baterías…

    Claro, al final se convierte en algo circular. Además, ahora con la IA es aún más fácil automatizarlo todo. ¿Tú has usado alguna vez IA?

    El otro día la probé con un colega. Vimos un video de alguien haciendo unos coros de algo que habían grabado y probamos a hacerlo nosotros porque estaba guapo. La IA es una herramienta útil, pero hay que tener cuidado porque puede que termines acomodándote y modificando tu forma de hacer las cosas. Es una herramienta a la que no hay que tener miedo. Además, no vamos a perder el trabajo por ella, al final los creativos somos nosotros.

    Siempre vuelvo al mismo ejemplo, pero hay artistas como JPEGMAFIA que la han utilizado en sus temas de forma súper ingeniosa.

    Nosotros cogimos un sample de Splice y lo metimos como referencia. Probando cosas, la IA nos hico un coro curioso que decidimos utilizar como sample. También te da facilidad en cuanto a derechos de autor y toda esa vaina. Por otro lado, es cierto que pierde su magia.

    Todo es útil, a fin de cuentas. Hablando con Saox sobre este mismo tema, hablábamos también sobre el autotune como una herramienta que ha generado polémica.

    Las cosas como el autotune son herramientas que están ahí para ser utilizadas creativamente. ¿Qué más da? Por ejemplo, Bad Gyal vende un producto que, de no ser por esta herramienta, no sería posible explotarlo.

    Si miramos tu catálogo, podremos encontrar de todo: “Milk & Cookies” con Carrión, varios temas producidos en “CERTIFIED FREAK” de KYNE o “OUT OF STOK” con Stokenz entre otros. Hay uno en el que me quiero detener específicamente: “Asalka”, tu primer disco que solo está en vinilo.

    Sí, ese era más bien por la parte de la electrónica y tal. Hice ese disco y me empecé a interesar más por el hip-hop y el trap. El EP de Dani (Stokenz) la pasamos súper bien haciéndolo. La verdad es que hay gente con la que puedo hacer lo que me apetece. Con Dani en concreto pudimos hacer lo que nos dio la gana.

    ¿Cómo es el proceso creativo con cada uno de los artistas con los que has trabajado? Por lo que me cuentas supongo que será muy diferente.

    Primero veo a dónde se dirigen, pues normalmente cuando escuchamos cosas de un artista con el que vamos a trabajar, no quiere decir que estén haciendo esa música ahora mismo. Aunque tú vayas a Spotify a buscar qué es lo último que sacó, realmente eso está viejo para la persona con la que vayas a trabajar. Lo primero es preguntarle en qué mood está y en qué punto coinciden su movida con la mía. A veces llegamos a puertos super guays y otras veces a nada, pero está guay llegar a ese punto de conexión de querer experimentar. También hay otros artistas con los que previamente sé que vamos a trabajar. Si quedo con KYNE, por ejemplo, sé que vamos a hacer R&B (risas).

    Me comentó KYNE que tienes una bugambilia en la puerta del estudio. Ella encuentra bonito el caer de las hojas. A la hora de hacer música, ¿alguna vez algún elemento exterior al estudio te ha servido de inspiración?

    Mira, la bugambilia me da más problemas que otra cosa, que tengo que barrer todos los días las hojas, tengo que podarla, los vecinos se enfadan… (Risas) Yo más bien la inspiración la encuentro en, por ejemplo, este último viajecito que hice a Puerto Rico y a las islas cercanas. Ver que música se escucha en cada una de las islas es inspirador: en Barbados escuchabas la soca, en Santa Lucía podías escuchar un dancehall súper primitivo… Simplemente con la música que escuchas en un sitio y en otro, vuelves en el avión diciendo “qué vaina es esta”. Encuentro la inspiración no buscándola. Por ejemplo, voy en el coche tranquilamente escuchando algo y, hasta que no me he fijado, no me paro a pensar en hacer esto o lo otro. Quizás es una tontería, pero hasta que no te fijas quizás no encuentras esa vibra.

    Siguiendo con el tema creativo en el estudio, ¿qué es lo que más disfrutas haciendo en el estudio?

    Mi vida creativa son etapas: unas veces estoy obsesionada con las voces, otras con las baterías, luego me aburro y me voy a los one shots… Estoy todo el rato oscilando entre cosas. Si tengo que elegir un elemento, elijo las baterías, porque creo que son las que colocan a la canción en algún lugar. Otra cosa que también me encanta es la esencia de las voces en la música. No tiene necesariamente que ser la voz de un artista para un producto final, puede ser el simple hecho de coger una melodía y como va oscilando con una voz encima. La música cambia muchísimo con una voz encima, hay veces que con una buena melodía con algo que la defienda delante ves más claros los colores.

    ¿Tú como sueles empezar tus producciones? Por las baterías, los bajos, piensas primero en los efectos…

    Tío, yo empiezo realmente intentando saber qué quiero hacer. Busco más la vibe de una canción que centrarme en un elemento en concreto. Intento buscar cosas que me lleven a ese lugar, mirando más bien que todos los elementos tengan la energía del producto final. Me parece poco fructífero empezar a crear de la nada, ¿sabes? Antes lo hacía mucho y, aunque salían cosas más genuinas, eran muy alocadas. El cambio para mí fue hacia dónde dirigirme con cada persona que trabajo. Es importante buscar qué energía quiero. También el tema de ver tutoriales me encanta; es una frikada que flipas (risas). Ves a gente en YouTube que dices “cuánto tiempo has tenido para poder utilizar las herramientas así”. Yo ya lo utilizo para buscar técnicas raras, ¿sabes? El otro día conocí a gente que sampleaba en Melodyne. No me quería ir de allí sin que me lo enseñaran (risas).

    «El problema no es por dónde empezar, si no buscar hacia dónde ir»

    Spinnheli sobre la dirección que toman sus producciones.

    Cada vez los productores sois más libres a la hora de crear, sin regiros por las normas intrínsecas de cada género. ¿Crees que la producción se dirige a un marco mucho más libre?

    Cada vez veo más en gente de mi alrededor y con la que trabajo que, cuanto más libre eres, mejor les va. Joder, ¿lo de Bad Bunny qué es? Hizo literalmente lo que quiso hacer, ¿sabes? Si te das cuenta, el punto en el que alguien crece es cuando hace lo que quiere, sin buscar sonar como otro. La industria musical siempre va a estar guiada por algunas pautas. La música que sale en la radio ya está escrita hace tiempo, pero es tu decisión hacerla o no. A mi es una cosa que me revienta, me es imposible hacer la música que quiere la radio.

    Esto que dices viene genial de cara al siguiente tema que quería comentar contigo. En casi todas las entrevistas pregunto por los ritmos de consumo, pues creo que nos dirigimos a una sociedad en la que se consume música de manera vertiginosa. Personalmente, creo que este ritmo tan acelerado es la causa de muchos bloqueos creativos, la automatización de la misma o la pérdida de alma en la música. ¿Cómo lo ves tú?

    Siento que, desde que algunos artistas grandes se han permitido el lujo de parar en su vida, no sacar nada y centrarse en hacer música detenidamente, se ha sentado un precedente. Aunque lo haya hecho un solo artista, es un espacio tanto para que la gente pueda sacar cosas sin tener que competir con artistas tan grandes como para pararse uno mismo y pensar qué quieres. No puedes estar creando día sí y día también sin estar influenciado por la ansiedad que te da no sacar música o el estar activo en redes. Tú necesitas crear lo que tú quieres, no tienes que estar esperando a ver qué sacan los demás para ver qué sacas tú. La industria pretende ir a esos niveles y los va por la gran cantidad de artistas que hay, pero creo cada vez están tomándose más espacio y más tiempo para sacar su música.

    Bueno Heli, la siguiente pregunta no te la hago yo, te la hace Carrión. Si viniera el productor que más te gusta en el mundo y te dijera de trabajar juntos, pero solo si tú cantas, ¿lo harías?

    No sé, la verdad (risas). Creo que no. O sea, lo haría si pudiera tocar mi voz y hacerlo en plan sample.

    A ver, no es mala idea. En ese caso, ¿qué productor sería?

    El Guincho. Es que tiene que ser él, si no paso (risas).

    El disco de Pop Negro es una locura. Me acuerdo que lo descubrí porque un tema suyo, “Bombay”, salía en un FIFA.

    ¿Has visto el videoclip de ese tema? Es una locura, lo puedes ver miles de veces y cada vez que lo veas verás un detalle diferente.

    Vamos con las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?

    La música es, para mí, la forma vital de expresión. Es la vía que tengo para expresarme. A lo largo de mi vida, ha sido una herramienta mega productiva para expresarme. También es mi modo de vida; gracias a ella tengo la vida que quiero.

    Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Eso lo he hablado mucho con Salva. A veces dice “esto suena a ti” o “el otro dicha Fulanito hizo un beat y creía que era tuyo”. No sé, quizás va ligado a las baterías. Normalmente me dicen que lo más característico es el groove de las baterías. Es que la putada es intentar buscarlo uno de sí mismo. Es complicado.

    ¿Algo que decir a aquellos productores que estén empezando que nos leen?

    Que hagan lo que les dé la gana, literalmente. Que confíen en lo que quieran hacer, hay público para todo. Hay frikis de todo, que cada uno friquee de lo que le gusta. Realmente, no hay nada peor que estar haciendo algo que no te gusta.

  • «Canciones en Mi»: el universo íntimo de pablopablo

    «Canciones en Mi»: el universo íntimo de pablopablo

    Hay artistas que aparecen portando algo más que música: traen consigo la urgencia del ahora y la memoria de lo que fuimos. pablopablo irrumpe en esta escena. Gracias a su voz, la cual reconocemos sin saber por qué, es capaz de mostrar todo aquello a lo que nadie se atreve a través de su álbum, Canciones en Mi.

    Basta escuchar unas pocas estrofas para entender que en su universo lo importante sucede en los márgenes. La nostalgia no es coartada, es el idioma secreto con el que dialoga toda una generación que mira siempre entre dos mundos. pablopablo cultiva la sobriedad de quien prefiere sugerir antes que exhibir, y la honestidad le permite ser mensaje y mensajero al mismo tiempo. Cada vez que canta, pablopablo propone una vuelta a lo esencial. Personas antes que personajes y canciones como refugio.

    Sencillo en palabra, lleno de significado

    El nombre del disco refleja una doble intención bastante atractiva. Por un lado, nació de una idea muy simple: que todas las canciones estuvieran en Mi mayor, un guiño a la sencillez y a la música desnuda, que pudiera sostenerse solo con piano o guitarra. No se trataba de demostrar que ese estilo fuera mejor, sino de explorar creativamente ese límite y ver qué podía surgir. Pero luego apareció otro sentido más personal, un juego de palabras con el pronombre “mí”, como un reflejo de cómo estaba en ese momento. El proyecto en un principio empezó como un EP, pero con el apoyo y la visión de C. Tangana se convirtió en algo más ambicioso y sólido.

    La trayectoria detrás del nombre pablopablo

    Pero este momento de esplendor artístico no surgió de la nada. Antes de mostrarse como pablopablo y publicar Canciones en Mi, Pablo Drexler ya era un músico y compositor inquieto, con una formación sólida en Londres por la Guildhall School of Music & Drama. Sus primeros pasos los dio entre Madrid y escenarios menores, colaborando discretamente a la sombra con artistas de referencia en la escena española actual, como Guitarricadelafuente y C. Tangana.

    No solo trabajó en la producción y composición para otros, también publicó singles propios e incluso un álbum en 2022 mostrando desde temprano su versatilidad y una predisposición a romper barreras de género musical y de idioma. Desde muy joven, integró proyectos colectivos y absorbió influencias que le permitieron comprender de cerca la mezcla de tradición y modernidad que hoy define toda una escena alternativa tanto en España como en Latinoamérica.

    Canciones en Mi condensa esa búsqueda. En cada tema se siente la presencia de lo vivido, lo heredado y lo aprendido al riesgo de elegir caminos menos transitados. La sombra tutelar de Drexler está ahí, pero más como referencia afectiva que como ancla creativa. pablopablo aprende a soltar y en ese desprendimiento construye su estilo propio. Ni folk ni urbano, ni pop ni experimentación, una amalgama donde el minimalismo y la vulnerabilidad sirven de nexo frente a la ansiedad de las etiquetas. Cada canción parece pedir permiso al recuerdo, dejando que las experiencias del día a día se mezclen con la música sin perder naturalidad. Por ejemplo, la colaboración con Amaia suena suave y natural, una pausa en medio de tanta ironía actual. Y, con Ralphie Choo, hay momentos de experimentación y frescura, pero siempre con autenticidad, sin que parezca forzado o artificial.

    “Canciones en Mi” desglosado

    El comienzo del disco, Canciones en Mi, es una intro con un tema instrumental, la cual funciona como un preludio minimalista y desnudo que prepara al oyente para la atmósfera íntima del disco. Aquí se destaca la exploración en la tonalidad de mi mayor, reforzando el concepto de sencillez y honestidad. 

    Dónde estás! es una canción de desamor que cuida la voz desnuda sin apenas adornos, enfatizando la fragilidad y la ausencia. La letra sencilla contrasta con la intensidad emocional, reforzada por su voz en primer plano. La desnudez sonora refleja la soledad y convierte a la voz en un vehículo para mostrar la vulnerabilidad.

    En temas como Todavía se puede ver como el autor retoma lo acústico más puro, con guitarras suaves que acompañan a letras que mezclan melancolía y pausas reflexivas que dan lugar a la introspección. En esta quietud sonoro-emocional, se invita al oyente a un viaje íntimo de recogimiento. Así, pablopablo refuerza la idea de que la pausa no es solo ausencia, sino un momento activo de construcción interna.

    Eso que tú llamas amor es una pieza que introduce frescura y experimentación en el disco, mezclando estilos que aportan aire nuevo sin perder autenticidad. En ella, el corrido mexicano se entrelaza con la electroacústica, mostrando la versatilidad del artista y su expresión libre de etiquetas. La colaboración con Ralphie Choo, además de aportar frescura, añade el distintivo saxo midi el cual aporta una textura original a la canción, mientras que Carín León, contribuye con un verso escrito rápidamente, el cual completó la identidad emotiva y cercana del tema.

    En De Vez en Cuando, el cantante vuelve a apostar por una acústica pura, con guitarras y letras cargadas de melancolía y reflexión. La canción, al igual que Todavía, invita a detenerse y mirar hacia dentro. Así, se mantiene la línea íntima y reposada que atraviesa el disco.

    De Ti es una balada íntima con voces a dúo, un nudo sonoro que expone las dificultades del amor con ternura y crudeza, emociones que conectan con la honestidad y la vulnerabilidad del disco. La presencia de Amaia no solo aporta un contrapunto melódico, sino que abre una especie de diálogo entre dos perspectivas, haciendo que la canción parezca una conversación íntima donde se revelan miedos, anhelos y dudas. Este intercambio vocal enriquece la emoción del tema, pues pone en evidencia que el amor no es unilateral ni sencillo, sino un terreno compartido de vulnerabilidad.

     Vida Nueva representa un súbito cambio dentro del disco, aportando algo más enérgico y potente, lo cual contrasta con la mayoría de las canciones que son más introspectivas y calmadas. Este giro dinámico es necesario para romper la monotonía emocional y renovar el impulso del viaje sentimental que propone el disco.

    Las canciones Ojitos de Ajonjolí, Será X MÍ y ¿Tú te dabas cuenta? regresan de nuevo a la calma y la sencillez que caracterizan gran parte del disco. Aquí, la guitarra y el piano se convierten en el soporte delicado sobre el que se despliegan letras que oscilan entre la ternura y la inevitable ironía, reflejando la complejidad de las emociones amorosas. Las metáforas que pablopablo emplea, como la delicadeza de Ojitos de Ajonjolí, funcionan como imágenes poéticas que expresan fragilidad, cuidado y a la vez la vulnerabilidad inherente al amor.

    Siempre Te Quiero A Veces es la canción más extensa y final, que cierra un ciclo emocional con una declaración sincera que combina ternura y contradicción, sustentada por un fondo instrumental potente y envolvente. Esta pieza representa el momento de dar un impulso, un acto de aceptación de las ambivalencias del amor. Es un final que, lejos de ofrecer resoluciones definitivas, reafirma la idea de que el amor imperfecto y las contradicciones forman parte del recorrido emocional que el disco propone.

    Y, por último, Las Tuyas actúa como un cierre confesional y con humor, donde pablopablo aborda su propia identidad y herencia musical como un acto de confianza, dejando abierta la invitación a seguir explorando esa identidad en futuros proyectos.

    El impacto de pablopablo va más allá del disco. Es en directo donde su propuesta termina de cobrar sentido. Se ve cómo en sus actuaciones, a veces en espacios pequeños, desaparece la distancia entre él y el público, y se crea una conexión genuina que no todo artista logra mantener con su comunidad.

    Verdades nuevas y un respiro de calma

    pablopablo no está inventando nada, y sin embargo lo hace todo nuevo. Esa es quizás la mayor virtud de los que, como él, eligen apostar por la sinceridad y la autenticidad, incluso cuando eso implica exponerse y arriesgarse por completo. Este disco, el cual invita a la escucha paciente y la conexión profunda, es, sobre todo, un acto de confianza y una vía directa hacia la emoción verdadera.

    Escuchar Canciones en Mi es encontrar un espacio de calma en medio del ruido, donde la música se escucha tal cual es.

    Nota: Este artículo se inspira en entrevistas y declaraciones públicas de pablopablo, así como en la escucha y análisis personal del álbum.

  • Teo Lucadamo: «No hace falta pontificar para decir algo verdadero»

    Teo Lucadamo: «No hace falta pontificar para decir algo verdadero»

    Con El dilema del rapero blanco, Teo Lucadamo ha encontrado un lugar propio desde el que bromear y reflexionar a partes iguales. En esta conversación con Calle52, hablamos de industria, crítica musical, humor, herencia y un futuro que se abre entre el boom-bap, la electrónica y el oficio de componer.

    Identidad y humor

    ¿Te sientes un intruso en la escena del rap española?

    La “escena” me parece muy dispar. Muchos chavales están en ritmos de trap y flexeo; no siento pertenecer ahí, y tampoco quiero forzarlo. Lo mío es rap contemporáneo como propuesta, no como esencia.

    ¿Usas el humor para decir lo serio?

    Totalmente. La comedia e ironía alivian mensajes intensos. Vivimos una era que necesita consuelo: no hace falta pontificar para decir algo verdadero.

    Industria y crítica

    ¿Qué falta en el periodismo musical?

    Modelo de negocio aparte, echo de menos una figura tipo Anthony Fantano en España: elevaría el listón y haría la crítica más crítica.

    ¿Cómo recibió la discográfica el álbum?

    Me dijeron “disco de reseña”. Sin singles tochos, pero con lectura. Era justo lo que quería.

    Sonido y colaboraciones

    ¿Cómo llegas a ese cruce de 90s, pop y electrónica?

    Produciendo. Descubrí “WTF is in my cup” (Chico Blanco) y vi que podía moverme cómodo en esos ritmos. Luego lo uní a mi narrativa.

    Escandaloso Xpósito y Mucho Muchacho.

    Con Escandaloso fue natural (hasta me dio clases de piano). Lo de Mucho fue sorpresa del sello: escuchó “Sabes lo que es” y se montó. Paranoia linda, pero intento naturalizarlo.

    Exposición y herencia

    “La exposición es veneno para un crío”. ¿Cómo te marcó?

    Crecí con expectativas altas y foco encima. Eso te sobrepiensa. Lo incorporé a mi propuesta, pero quiero un camino local y sano, sin fama repentina.

    ¿“Nepo baby” como lastre o motor?

    Las ventajas existen; lo importante es qué haces con ellas. La prensa vive de titulares, pero mi trabajo es construir una obra propia.

    Industria y futuro

    “UMG” es sátira o dardo real.

    Parálisis del sueño (risas). Me pongo de CEO y me doy palos a mí también. Título, risas… y desahogo. No era momento de teorizar el negocio.

    ¿Y ahora qué?

    Dos vías: un trabajo más boom-bap y, en paralelo, electrónica de aromas retro. Estudio guitarra clásica: quiero componer más allá del rap. Es una transición.

    La entrevista íntegra, con todo el proceso creativo y su visión completa, está disponible en el print #001 de Calle52 junto con material fotográfico exclusivo.

    Créditos

    Dirección Creativa: Santiago Medina@santii_medina
    Fotografía: Sergio Bartivas @sergiobartivas
    Estilismo: Millán Gómez @untitledd26_
    Producción: @discernsolve , Santiago Medina
    Entrevista: Diego Sánchez @quilloreaccion

    Agradecimientos

    @yabang.bcn · @blackjambo

  • María José Llergo: «Mi religión es cantar»

    María José Llergo: «Mi religión es cantar»

    Con Ultrabelleza, María José Llergo ha consolidado una voz única que atraviesa géneros y fronteras. En esta conversación con Calle52, hablamos de raíces, prensa, flamenco, Tiny Desk y su forma de entender el arte como puente entre amor y música.

    Raíces y naturaleza

    ¿Qué serías si no hubieses cantado nunca?

    Estaría en el campo. Podría ser guarda forestal, pastora o tener un refugio de animales. La música me encanta, pero lo que siento cuando ayudo a un animal no lo siento jamás. Aprendí a cantar con mi abuelo mientras sembraba el huerto; él me decía: “ahora cántalo a tu forma, como los pájaros”.

    Industria y prensa

    ¿La música te ha acercado a algún vacío?

    La música no tiene nada malo, lo que lo tiene es la industria: la presión, los titulares que no te representan. Con el tiempo aprendí que un titular no me define. Mi relación con la música es pura, ahí no se mete ni Dios.

    ¿Cómo gestionas la relación con la prensa?

    En los comienzos fue duro. Un medio dijo que “me quedaba grande la prensa”. Luego gané un Goya y el mismo medio aplaudió. Es cuestión de perseverar: no eres un momento, eres la vida entera. La música nunca te abandona.

    Tiny Desk y el mensaje universal

    Eres la quinta persona española en tener tu propio Tiny Desk. ¿Cómo lo viviste?

    Fue una oportunidad inmensa. Yo veía todos los Tiny Desk, para mí eran una enciclopedia musical. Cuando acabé me eché a llorar de la emoción. La gente me dice “no he entendido una palabra, pero he sentido todo”. No hay barrera del idioma, la emoción lo traspasa todo.

    Córdoba y el flamenco

    ¿Cómo llevas la relación con tu tierra?

    Maravillosa. Soy lo que soy gracias a mi tierra. Es mi raíz, y todo lo demás son mis alas. La dignidad de la gente de campo me guía: quizá no tengan dinero, pero tienen libertad.

    ¿Y la situación del flamenco en Córdoba?

    El flamenco es un tesoro, un diamante que hay que pulir. Córdoba es mágica, con artistas como El Pele, Lin Cortés o Nani Cortés. Falta industria inclusiva que cuide a los artistas y permita que nuestro legado cultural no se pierda.

    Arte, poesía y legado

    ¿Qué papel tiene la escritura en tu vida?

    Escribo todos los días poesía, aunque no la canto. Respeto la esencia de cada cosa: sé lo que es un poema y lo que es una canción. También me inspira el legado de Gata Cattana; la tengo muy presente en mi obra, le pregunto muchas cosas.

    Lo sagrado y la creación

    ¿Qué es lo sagrado para ti?

    El amor. Todo lo demás son fuerzas que intentan controlarlo. Mi religión es cantar, mi forma de rezar es cantar, mi forma de vivir es amar y mi forma de amar es hacer música.

    ¿Qué necesitas para crear?

    Dormir bien, comer bien y que mi familia esté bien. Se puede hacer arte desde la felicidad, no es necesario romantizar el sufrimiento. Mi filosofía es simple: aprovechar el presente y sembrar cosas bonitas para que florezcan mañana.

    El consejo de los mayores

    “Canta, cobra, pero no te vendas”, me dijo mi abuelo. Ese consejo lo llevo siempre conmigo. Más allá de mi voz, me importa que la gente recuerde mi persona y que mi existencia haya servido para que nos queramos más y mejor.


    La entrevista íntegra, con todo el proceso creativo y su visión completa, está disponible en el print #001 de Calle52 junto con material fotográfico exclusivo.

    Créditos

    Agradecimientos

    Barro Lucas (@barrolucas) · Anel Yanos (@anelyanos) · M de Paulet (@mdepaulet) · Singularu (@singularu) · Simorra (@simorra)

  • Barry B: «Nunca he actuado por el fan service»

    Barry B: «Nunca he actuado por el fan service»

    Tras el éxito de CHATO, su LP de 12 cortes, Barry B se ha consolidado como una de las voces más auténticas de la nueva música española. En Calle52 hablamos con él sobre crisis creativas, autenticidad frente al fan service, el papel del rap y su manera de entender la industria.

    Después de “CHATO”

    El recibimiento del disco ha sido masivo, con artistas y público volcados en tu música. ¿Cómo se enfrenta la carrera de un artista después de un éxito así?

    Mucho mejor de lo que me esperaba. No sabía que iba a tener este recibimiento y contar con el aval tanto del público como de la industria te da una tranquilidad enorme para hacer lo que quieras.

    ¿Sentiste algún vacío después de culminar una obra así?

    La primera semana tuve unas buenas crisis después de estar todo el año a piñón con el disco. Acabas y te quedas sin nada, solo te quedan las opiniones de la gente. Luego me envalentoné gracias al recibimiento y salí de esas crisis. No tengo palabras para describir lo que supone que alguien me diga que el disco le ayuda en sus momentos bajos.

    Autenticidad por encima de todo

    Tu línea siempre ha sido hacer lo que quieres, sin seguir lo normativo.

    Me gusta hacer lo que sale de los mismísimos. Si le rebota a la gente, que le rebote; si le mola, que le mole. Pero al menos quiero sentir que he hecho lo que he querido. Ya estaba muy harto de pensar en lo que la gente pudiera interpretar o querer.

    «Nunca he actuado por el fan service. Por lo menos quiero sentir que he hecho lo que he querido.» — Barry B

    El valor del rap

    ¿Cómo entiendes el papel del rap hoy en España?

    Las personas de a pie se identifican más con las letras de un rapero porque realmente viven lo que cuentan. La gran parte de la población son trabajadores de negocios pequeños, que viven el día a día de manera ultra apurada, y eso quién mejor lo describe es un rapero o una rapera.

    Industria y equilibrio personal

    Tras el éxito, ¿te sientes más obligado a entrar en la dinámica de la industria?

    Hay dos o tres eventos a los que no puedes faltar, el resto mejor evitarlos porque son parte de que te coma la industria. Lo más importante es volver a casa y estar tranquilo. Veo a mogollón de artistas que no faltan a nada y luego no proliferan: está muy bien ir de barra libre en barra libre, pero tienes que centrarte en crecer como artista y en que tu material sea lo suficientemente bueno.

    El futuro

    ¿Qué viene después de “CHATO”?

    Siempre estoy trabajando en nuevas ideas. Después del disco llegaron El BB de la luz e Infancia Mal Calibrada (ya disponible), y con lo que tenemos se podrá armar un EP. Es la evolución natural de “CHATO”, un camino creado para hacer canciones gritables en directo.


    La entrevista íntegra, con todo el proceso creativo y su visión completa, está disponible en el print #001 de Calle52 junto con un material fotográfico exclusivo.

    Créditos

    Marcas

    Mans Concept Menswear, Unode50, Scrtco, DAME APRES PARIS, Düa Düa, DSas3 Studio, John Galliano, Dolce & Gabbana, Prada, New Rock, No Faith Studios, TwoJeys, Dior.

    Agradecimientos

    Polemo Madrid, Postproducción, Pelonio, Optik Archive.


  • Dano clausura su era “Nuevos Trapos” con una oda al hip-hop en La Riviera

    Dano clausura su era “Nuevos Trapos” con una oda al hip-hop en La Riviera

    La Riviera, templo de la música en la aorta de la capital, acoge por segunda vez a uno de los
    artistas más notorios del rap en español. Laureado por grandes compañeros de oficio y
    respetado por miles de “hiphop-heads”, Dano ha logrado tejer un vínculo generacional entre
    adultos y jóvenes.

    Su repertorio de referencias aborda desde Gil Scott-Heron hasta TikTok, lo que ha acercado su música a gente muy distinta, solo hacía falta pasearse por la puerta de la sala. De chavales con la equipación del Inter de Milán a padres con sus hijos llevando merchandising de RapSolo. El ambiente era variado pero se sentía como una pequeña comuna de fanáticos del MPC y la ropa de Nautica.

    El escenario se sentía sobrio, sin ornamentos ni escenografía muy notoria. En lo personal no me preocupó; ya he visto varias veces a Dano y no ha necesitado visuales impactantes o llenar el escenario con cartón piedra para remarcar su actuación. Borirock, el rapero de Boston, sorprendió sabiendo afianzarse en un escenario muy extenso con un público desconocido para él.

    El papel del telonero es complicado, pero también es un foco de exposición que puede abrirte a un público que no te habría descubierto de otra manera. Por suerte, el bueno de Bori supo poner sus cartas en la mesa y encandilar a un público que no dudaba en tenderle la mano. Me hizo buscar su perfil en Youtube para escucharle en un futuro, y considero que no hay mejor desenlace que ese para un telonero.

    Fotografía @gtripodo

    La llegada del argentino era inminente, ya se palpaba en el ambiente (escribir sobre Dano me fuerza a crear pareados, pido disculpas).

    Con la llegada del inmortal Dj Swet y el contacto de la aguja con el vinilo se dio el pistoletazo de salida al concierto.

    Sonaba Magic Vac, el tema con el que abre su último disco Nuevos Trapos. El “drumless” que ya se siente uno de los hitos de la carrera del rapero resultó ser la manera perfecta de abrir el bolo. Fue con la salida de Dano que recordé por qué la gente viene a verle una y otra vez: vestido como siempre (esa camisa de Casino atemporal y su gorra habitual) pero con ese caminar y actitud de alguien que ya ha pisado decenas de escenarios. Entiende perfectamente cuándo interactuar con el público, qué descansos tomar y cómo reconocer a todos los artistas que pasaron por el escenario.

    Fotografía @gtripodo

    Y es que aquello fue una fiesta del rap y un recordatorio para todos de que es un género que nunca desaparecerá. Desde artistas ya asentados como Johnny Doc con su Vividor  hasta cantantes emergentes que están comenzando a despegar como Lua De Santana, quien salió para deleitarnos con su verso en Notorio. A destacar entre las colaboraciones la aparición del estelar Escandaloso Expósito, quien ya se siente un cameo necesario en todos los conciertos de Dano. Con su saxofón pintó la sala de sensualidad y elegancia como solo él puede. La presencia de DJ Swet siempre acentúa el concierto y te hace sentir dentro de una fiesta de rap en Queens. Su maestría sobre los platos y el talento para transicionar entre canciones hizo que me quedase embobado mirando al fondo del escenario.

    En el concierto hubieron “nuevos trapos”, pero no faltaron sus greatest hits: desde joyas de Istmo como Lenguaje Roto de la mano de Israel B o De la Mano, quizás el momento más especial de la noche en el que Dano desempolvó la MPC de Lex Luthorz y logró que el público participase como si fuese un botón más de la máquina. De su última mixtape, El Hombre Hace Planes Dios se Ríe, cantó la que considero que es de sus canciones más célebres, Con Billetes. Fue uno de los momentos del bolo en el que más cercano sentí al público.

    Fotografía @gtripodo

    El final fue algo agridulce (así me lo describió un chico a la salida de la sala), debido a un parón algo anticlimático en los últimos minutos. Cuando volvieron a lo que parecía un último tema (el público llevaba un largo rato coreando “otra, otra”), Dano sorprendió a toda La Riviera con un acto final con instrumentos en directo (Hoss Benítez a la batería y Dj Swet a los platos), una versión más movida de Gold Chains y la presencia del inigualable Escandaloso Expósito para cerrar con Gaviotas.

    Dano sigue abriendo nuevos frentes, jugando con la música y peleando contra el paso del tiempo y la brecha generacional en el rap, cada vez más presente. Sus conciertos y su discografía son el ejemplo más vivo de que el hip-hop es una herramienta, un sello cultural que sigue latente en los corazones de jubilados y niños, la música que lleva acompañándonos a muchos desde que nacimos. Esperemos que, en un futuro no muy lejano, podamos volver a verle pasearse por tarimas como solo él sabe.

    Fotografía @gtripodo

  • BLAIR: Bar Scorpios

    BLAIR: Bar Scorpios

    Tras meses de alimentar el hype con adelantos, visuals de otro planeta y una narrativa que se mueve entre el costumbrismo pop y el thriller existencial, Blair irrumpe en la escena con Bar Scorpios: un disco que no solo confirma el giro oscuro y conceptual de su música, sino que la instala como una de las narradoras más inquietantes y lúcidas de su generación. Aquí no hay espacio para la indiferencia: cada tema es un guiño a la cultura digital, a la obsesión por la estética y a ese arte de convertir la vulnerabilidad en su mayor fortaleza.

    Blair es de esas artistas que no temen ensuciarse las manos -ni el vestuario- en busca de una identidad propia. Lo suyo es mezclar referencias de culto, sangre (literal y metafórica) y una honestidad brutal que la vuelve imposible de encasillar. Charlamos en remoto, ella desde Buenos Aires y yo desde Madrid, pero la distancia se desdibuja cuando la conversación fluye y el entusiasmo es mutuo. Sin filtros, nos sumergimos en el universo de Teresa, la protagonista de su nuevo disco, y en todo lo que convierte a Blair en una artista única.

    Bar Scorpios no es solo un disco: es una invitación a perderse en nuevas historias, abrazar la sensibilidad y descubrir la belleza en los matices más inesperados.

    Tu último disco, Bar Scorpios, marca un giro hacia una narrativa más oscura y conceptual, con un personaje principal. ¿Cómo surgió la idea de contar una historia a través de un álbum y qué te inspiro a crear a Teresa como eje central?

    Cuando uno saca un disco, surgen muchas teorías y me gusta dejar que la gente imagine. Teresa, en realidad, iba a la iglesia porque no le gustaba su casa y no tenía amigos; era su refugio. Me divierte que las fans hayan pensado que era aspirante a monja, incluso mi prensa lo puso así. La idea de hacer un álbum conceptual nació porque sentía que mis canciones de desamor se repetían mucho. Quise inventar algo distinto, y así surgió la historia de Teresa: una chica inocente cuya pureza se va corrompiendo, inspirada en personajes como Laura Palmer de Twin Peaks. Me interesaba explorar esa transformación y llevarla al extremo.

    ¿Qué rol tiene la ficción y la dramatización en tus letras y shows? ¿Te sientes más cómoda narrando historias propias o creando personajes y universos alternativos?

    Siempre busco llevar todo al extremo, aunque a veces no se puede por presupuesto o logística. Por ejemplo, una vez me bañé en sangre en un show y, sin querer, terminé rompiendo un micrófono carísimo –no fue algo planeado, simplemente pasó en medio del impacto visual-. La sangre empezó como una metáfora de arrancarse el corazón por amor y terminó siendo un recurso recurrente. La ficción y la dramatización me permiten explorar fantasías y emociones que no podría vivir en la realidad. Es mi gran excusa creativa.

    En tus trabajos, por lo que he visto, la estética visual y la puesta en escena parecen tan importantes como la música. ¿Cómo concibes la relación entre imagen y sonido en tu proyecto?

    Para mí, es impensable una canción sin su videoclip. Crecí con MTV y YouTube, y siento que el video complementa la canción, permite mostrar el universo que tengo en la cabeza. En este disco, la historia es casi cinematográfica: necesito que el público vea al personaje, no solo lo imagine. Los detalles visuales, como por ejemplo, las monjas ayudando a limpiar sangre, son parte de la narrativa que no siempre está en la letra.

    Vienes de experimentar con el trap, pero tu sonido actual mezcla pop, rock alternativo y referencias a otras décadas. ¿Qué artistas o movimientos crees que más influyeron en tu búsqueda de un estilo propio?

    Empecé en el trap porque me daba vergüenza cantar y el autotune ayudaba a disimular. Pero después me di cuenta de que disfrutaba más componer otro tipo de música, influenciada por The Cure, el pop de los 2000, y artistas como Lady Gaga. También me inspiro mucho en libros y películas, como Twin Peaks o poetas argentinas como Alejandra Pizarnik y Silvina Ocampo. En este disco, la narrativa visual y literaria fue tan importante como la musical.

    ¿Cómo viviste el salto de la escena under al mainstream, tocando en festivales como Lollapalooza o en el The Eras Tour en River?

    Fue una validación enorme, tanto externa como interna. Me demostró que se puede soñar en grande y que los sueños, a veces, se cumplen. También fue un cambio de mentalidad: pasé de pensar en pequeño a permitirme soñar con escenarios enormes. No fue fácil, hubo críticas y hasta amenazas, pero estar ahí fue como el final de una película: ganó lo bueno.

    Tus canciones suelen hablar de la tristeza, la soledad y el no encajar. ¿Por qué crees que tu público se identifica tan fuerte con estas emociones?

    Creo que la gente conecta porque mis letras reflejan mi edad y experiencias. Cuando estaba triste, escuchaba música triste, pero me gusta equilibrar melodías alegres con letras melancólicas. Así, quienes me escuchan pueden canalizar su dolor bailando o cantando, sin caer en la tristeza absoluta.

    ¿Qué lugar ocupa la vulnerabilidad en tu propuesta artística? ¿Sientes que hoy en día mucha gente no se muestra “real”?

    Para mí, no mostrarse real es cavar tu propia tumba. Es importante que la gente que me sigue me quiera por lo que soy. Comparto mucho de mi vida en redes y creo que eso genera una conexión genuina. Me gusta ser fan, compartir lo que me apasiona, y creo que eso también se refleja en mi música.

    En esta revista se pone mucho foco en la moda y la estética. ¿Cómo piensas tus looks y la dirección de arte en tus videos y shows? 

    Me fascina el cine antiguo, el old Hollywood, las divas como Audrey Hepburn y Marlene Dietrich. Todo lo guío hacia ese lado, pero sin forzar una estética. Me gusta experimentar, cambiar de personalidad y no limitarme a un solo estilo. Lo importante es tener una identidad visual coherente con el proyecto, pero también permitirse jugar.

    Si tuvieras que definir tu universo visual en tres palabras, ¿Cuáles serían y por qué?

    Atemporal, porque me gusta lo vintage pero también lo actual; cinematográfico, por todas las referencias a películas; y bipolar, porque el disco tiene dos polaridades muy marcadas.

    Ahora que tu música y tu estética están en constante cambio, ¿hacia dónde te gustaría llevar tu próximo proyecto? ¿Hay algún género o formato artístico que te interese explorar?

    Quiero seguir explorando letras más divertidas y melodías pop, pero siempre manteniendo esa esencia retro y de diva. Me gustaría que cada disco tenga su propio universo visual, que sean diferentes entre sí, como capítulos de una misma película.

    ¿Qué sueños o metas te quedan por cumplir, tanto en la música como en otras ramas del arte o la cultura pop?

    Lo más valioso para mí es conocer y hacerme amiga de artistas que admiro. Me encantaría algún día hablar con Rosalía, por ejemplo. También sueño con tocar en grandes arenas y, por qué no, ganar algún premio. Pero lo más importante es seguir viajando y creciendo gracias a la música.

    ¿Qué te emociona más: mirar para atrás y ver todo lo que lograste o pensar en lo que todavía te falta por descubrir?

    Definitivamente, mirar para atrás. El futuro me ilusiona, pero disfruto mucho ver todo lo que he conseguido hasta ahora.

    Y así, entre melodías radiantes y letras que duelen, Blair demuestra que la sensibilidad también puede ser revolución. Para quienes buscan algo auténtico y diferente, su música se convierte en un refugio y una inspiración.