Categoría: Entrevista

  • El Grecas: El Angelito de Villalba

    El Grecas: El Angelito de Villalba

    Desde Villalba hasta llenar salas. El Grecas ha pasado de ser el chaval del taxi con su padre al tipo que mezcla fútbol, cultura pop y emociones del día a día, sin perder el acento de barrio. En esta entrevista nos habla del apodo de su abuelo, de cómo es grabar con Gerseys y de por qué un melón es más que una fruta.

    Vienes de Collado Villalba, compaginando universidad, taxi con tu padre y las primeras maquetas grabadas en ratos sueltos. ¿Cómo viviste ese salto de una vida normalísima al momento en que dijiste: “voy a por esto de verdad”? ¿Qué parte de ese origen sigues arrastrando en tu música?

    Empecé a ver resultados y que la gente me escuchaba, además me pedían alguna que otra foto en la universidad. Ahí supe que tenía que dejarlo todo y tirarme a la música.

    Tus barras están cargadas de referencias culturales: Batista, Raphael, Bellingham, El Fary, Randy Orton, Paco de Lucía… ¿De dónde viene ese vicio de meter cultura popular tan a fuego? ¿Es puro instinto o lo ves como una manera de contar tu generación?

    Cuando nombras a gente popular que el público conoce, haces que se sientan identificados.

    Tu primer EP se llamó El Angelito, luego vino 4NGELITO, y la gente te llama así con cariño. ¿Qué representa ese apodo para ti? ¿Es ironía, ternura, identidad? ¿Qué hay detrás de “el angelito” que conecta tanto con la gente?

    A mi abuelo le llamaban Angelito, angelete, gelete, gelón. Siempre he querido que me llamen como a él.

    En directo montas una peli: humo, camisetas del Atleti, jugadas de Wirtz proyectadas, frases como “visitad a vuestros abuelos”… ¿Cómo construyes esa puesta en escena? ¿Qué importancia tiene que un show tuyo huela a barrio, a domingo, a pachanga?

    En los directos siempre intento estar al 100%, aunque mi estado de ánimo esté por los suelos siempre intento estar de risas y de coña para que la gente lo disfrute.

    En tu último videoclip has colaborado con Gerseys para darle forma visual a tu música. ¿Cómo surgió esa conexión y qué buscabais transmitir con el tratamiento visual del tema? ¿Qué te mola de su visión como director?

    Yo nunca había trabajado una película o shortfilm de una manera tan profesional. El Gerseys me encanta como trabaja, con los recursos que tiene hace cosas alucinantes. Me gusta su forma de pensar y de trabajar, con lo que le dan hace maravillas. Ojalá trabajar más con él en el futuro.

    Pasaste de tocar para 20 personas en Barcelona a agotar entradas y que te coreen hasta los ad-libs. ¿Cómo vives esa conexión tan bestia con el público? ¿Te sientes más responsable ahora que tienes a chavales repitiendo tus frases por todos lados?

    Me siento responsable porque hay muchísimo público joven y menor de edad. Lo que digo se lo toman en serio, por eso tengo que elegir siempre bien mis palabras.

    Tienes temas de carcajada, pero también cosas como Luchadora, donde hablas de tu madre y el cáncer con una sensibilidad brutal. ¿Cómo gestionas ese equilibrio entre el humor y lo íntimo sin que uno anule al otro?

    Yo también tengo sentimientos, quien quiera escuchar al angelito más sensible bienvenido es.

    Dices que estás en un punto donde quieres hacer algo más artístico, menos freestyleado y más currao. ¿Qué es para ti un proyecto “artístico”? ¿Hacia dónde te gustaría llevar tu música sin perder la esencia?

    Ya lo he hecho con el disco, nunca había trabajado un proyecto con tanto tiempo. Y encima el shortfilm es el trabajo audiovisual más profesional en mi carrera. Lo siguiente estará por encima de todo esto, o quizás siga siendo tan espontáneo como siempre.

    Sueles decir que tal beat o tal tema “es melón”. ¿Qué hace que una canción sea melón para ti? ¿Qué elementos necesitas para decir: esto va pa’l disco, esto lo voy a montar sí o sí?

    Que sea melón significa que tiene un millón de visualizaciones en las plataformas.

    Muchos dicen que tú representas el barrio sin disfrazarlo, sin vender postureo. ¿Te lo planteas como una responsabilidad o simplemente haces lo que te sale? ¿Qué significa para ti representar Villalba, la Sierra, el barrio?

    Yo en las canciones cuento lo que me sale, lo que vivo, por eso yo creo que conecto tanto con el público. Ellos saben que yo no cuento historias que parecen inventadas o sacadas de la trama de una película, yo cuento lo que le puede pasar a cualquier chaval que vive en un barrio y tiene muchos colegas.

  • AUSIAS | LA IMPORTANCIA DE DISFRUTAR

    AUSIAS | LA IMPORTANCIA DE DISFRUTAR

    Contenido publicado en el print #001 de Calle52 Magazine.

    Ausias Pérez lleva más de dos décadas diseñando, creando y transformando. Empezó pintando graffiti en Alzira, se movió entre Madrid y Barcelona y terminó encontrando su centro creativo en casa, Valencia, donde dirige T.O.T, un estudio que funciona más como una crew que como una agencia. Lo suyo no es el culto al ego, sino el trabajo colectivo. Puso su nombre a un lado para que el estudio creciera con los suyos, y desde ahí se ha convertido en uno de los creativos más influyentes ,y respetados, del nuevo diseño español. En sus palabras, T.O.T es alquimia: convertir cervezas en detergentes, discos en satélites, ideas en cultura visual.

    Desde proyectos recientes con Quevedo o Hoke, hasta marcas propias que están por llegar, lo que mueve a Ausias no es la perfección, sino el impacto. Su diseño busca crear cosas que conecten de verdad con la gente siendo bold, directas y con alma.

    En esta conversación hablamos sobre el valor del craft, la ética en la inteligencia artificial, cómo liderar desde la empatía y por qué, para él, el mejor consejo profesional sigue siendo el que le dio su padre: «pásatelo bien».

    ¿Por qué de qué sirve vivir sin disfrutar de la vida?

    Ausias en T.O.T Studio por Alberto Noriega

    Me gustaría que te presentaras, dijeras tu nombre, origen y tu profesión.

    Mi nombre está claro, me llamo Ausias Pérez y es mi nombre real porque todo el mundo me dice ¿pero es tu nombre?

    Nací en Alzira, en Valencia, en un pueblo que está al sur de Valencia. He estado entre Madrid y Barcelona durante diez años y ahora que ya he visto el momento donde el estudio podía funcionar desde Valencia, tenía muchas ganas de volver a casa y he vuelto.

    Ahora mismo mi trabajo es ser director creativo en T.O.T, mi estudio. Trabajo con el equipo, ayudando a dar visión a los proyectos, dirigiendo creativamente y también abriendo negocio. Soy quien se encarga de atraer nuevos clientes.

    He sido diseñador, artista, he diseñado tipografías, entre otras muchas cosas. Empecé hace veinticinco años pintando graffiti y hace unos veinte diseñando. Siempre he podido ganarme la vida con lo que hago y con lo que he aprendido por mi cuenta. Tuve mi primer estudio con Felipe Pantone a los veintitrés. Salvo dos años en publi, he trabajado como freelance a nivel internacional durante mucho tiempo.

    Hace cinco años abrí el estudio porque los proyectos ya tenían mucha dimensión, y porque el tipo de trabajo que yo quería hacer —crear marcas— no podía hacerlo solo. Antes me llamaban agencias de Estados Unidos, de Nueva York, para hacer campañas. Me metía a currar por días, cobraba un dineral, pero el trabajo duraba poco: tres meses de curro y mucha inversión para que la campaña estuviera en el aire un mes. Era todo muy efímero, con procesos rápidos, jerarquías fuertes y poca sensación de permanencia o relevancia.

    Al empezar a crear marcas me di cuenta de que duran más, generan más atención, y entendí que eso era lo que debía hacer: algo más importante, con impacto real.

    ¿Si empezaras tu carrera en la época que vivimos ¿cómo afrontarías todo ahora?

    Probablemente utilizaría la misma filosofía que he utilizado siempre, que es intentar hacer lo que más me divierte y hacer algo que me hace feliz. Soy un privilegiado por decir esto, porque no fijarse en la pasta significa que puedes, pero eso hace que tú pongas el foco en lo importante, que es hacer algo que mola.

    Si empezara ahora, pues a lo mejor… claro, cuando yo empecé, por ejemplo, hacer una marca independiente era algo impensable, todo el mundo fracasaba. Ahora tengo gente cercana, como por ejemplo Nil Ojeda, que flipas con su marca, ¿sabes?

    O el mundo de la música. Cuando empecé, no daba dinero. Mis amigos que hacían música se comían los mocos y ahora mis amigos que hacen música ganan mucho dinero, como Martí, por ejemplo.      Al final, lo que hacemos los creativos, los artistas, los diseñadores, es contar ideas a través de un lenguaje. Y cada uno tiene un lenguaje favorito.

    En mi caso, yo creo que el lenguaje que me interesa tiene que ver con mi bagaje cultural y con lo curioso que soy y lo que me ha ido gustando de lo que yo veo en mi día a día, que es la tipografía, la música, el diseño, la gráfica que hay por ahí…

    Entonces yo creo que eso no hubiera cambiado y me hubiera hecho dedicarme a lo mismo, que es a utilizar ese lenguaje para contar mis ideas. Pero al final es lo mismo. Yo me dedico a vender ideas y las canalizo a través de un canal, que es el diseño.

    ¿Es decir, mantener tu esencia, ¿no?

    Bueno, yo creo que es intentar pasártelo bien con lo que haces. Eso es lo más importante.

    Totalmente. Después de haber estado tan poco tiempo en lo que es el mundo publi, ¿qué aprendizaje o qué viste ahí que pudiste aplicar ahora a la hora de crear tu estudio?

    Saber lo que valen las cosas, el trabajar dentro de la industria del entretenimiento, de la publicidad y tal, te hace entender cómo funcionan los ritmos de trabajo y los tiempos. Y que, en mi caso, al menos me ha hecho interiorizar un pensamiento que es la filosofía del good enough.

    Que significa que no hay que hacer algo ultra perfecto, sino hay que quedarse satisfecho y vale la pena hacer diez good enough que uno perfecto. Porque al final te hace aprender más, el impacto de lo que haces tiene más llegada al mundo.

    Y yo siempre digo que para hacer algo que sea relevante, eso tiene que llegar de alguna manera. Si haces alguna cosa que sí está hipercurrada y es súper nicho, pero lo van a escuchar o a ver o a leer cuatro, eso no tiene relevancia en el mundo, no cambia nada. Yo creo que, de alguna manera, ese entender que hay que ser prolífico es algo que también me vino de ahí.

    ¿Cuándo algo es ese good enough?

    Con los años tú vas puliendo tu olfato. La inseguridad siempre está ahí y siempre puedes pensar que falta algo. Pero trabajar en equipo ayuda mucho, una de las mejores cosas que tiene la metodología y la filosofía del estudio, es que sea transversal. Nosotros intentamos que los proyectos, que todo el mundo lo vea, que podamos ayudar entre todos, que gire el proyecto entre varias personas del equipo, que puedas romper esa barrera del ego también, que sea un proyecto que sea de todos, porque al final, si T.O.T se hace grande, nos hacemos grandes todos con T.O.T. Y es mi intención.

    Al principio yo trabajaba bajo mi nombre e incluso tenía personas trabajando conmigo y tal. Pero yo decidí que eso no podía ser. Ese punto de personalismo no me interesa.

    Y buscando, vimos que tenía muchos significados T.O.T. , ¿cómo definiste el nombre?

    Pues mira, me costó un año encontrar el nombre. Al final es como tener un hijo, desdoblar tu persona, crear otra parte de ti y ponerle nombre. Con ese pasado del graffiti tuve la idea de convertirlo en un acrónimo, como las crews de graffiti, que siempre se ponen tres letras. Lo que estaba formando era una crew, y partiendo de que tenía que significar algo para mí, analizando lo que hacemos aquí, vi que T.O.T es una máquina transformadora: nos traen una cosa y la transformamos en otra para contar una idea. Por ejemplo, una cerveza que parece un detergente, un disco que parece una placa espacial… Todo sufre una transformación. Eso es alquimia. Y el inventor de la alquimia es Thot, el dios egipcio T.O.T, también inventor de la escritura. Nosotros hacemos tipografía. Tenía sentido. Decidí quitarle las Hs para que fuera simétrico, capicúa, y además en mi idioma natal T.O.T significa “todo”. Ese múltiple significado cerraba el círculo. Y ahí se quedó.

    ¿Cómo han cambiado el uso de las herramientas de la IA en estos últimos años?

    Sí, a ver, las herramientas de inteligencia artificial generativa avanzan todos los días. Cada semana hay herramientas nuevas o nuevas features. De cara a nosotros, lo que hacen es facilitar nuestra meta: contar nuestra idea. Es una herramienta muy potente porque nos permite dos cosas: generar una imagen o vídeo hasta tener un arte final hecho por nosotros, o hacer un boceto extremadamente accurate para dar al profesional una visión clara. Nosotros a veces tenemos la habilidad técnica para materializar la idea, pero otras veces no, y necesitamos un fotógrafo o alguien que hace 3D, por ejemplo. La IA nos permite suplir eso. Por ejemplo, con la portada de Hoke: antes de hacer las fotos, ya le dimos al fotógrafo el montaje hecho con IA, con la luz y los requerimientos definidos. Así que nos sirve tanto para ver el camino de ideación como para hacer un resultado final.

    ¿En un mundo ideal, cómo sería tu uso de la IA?

    A ver, a mí, más allá de los memes o una rata haciendo skate, eso es irrelevante. Lo importante es que, igual que en la vida, en la IA debe haber ética. Es una herramienta muy potente que puede facilitarnos la vida, pero también jodérsela a otros. Siempre digo lo mismo: cada vez que se entrena un modelo, muere un ilustrador. El problema no es la herramienta, sino las personas que hay detrás y cómo la utilizan. En un mundo ideal, me gustaría que hubiera ética en el uso y se respetara el trabajo de quienes no usan IA.

    Yo, por ejemplo, no reproduzco pintura ni ilustración de nadie. Usamos la IA para acabados que podríamos hacer en foto, evitando renders o sesiones. Básicamente, buscamos acabados realistas.

    Y sí, hay una contradicción: esos modelos se entrenan con trabajos que no sabemos cuáles son. Pero antes de la IA todos usábamos referencias, todo el mundo usaba Pinterest. Nadie inventa nada. Todo el mundo es una mezcla de otras cosas, solo que ahora esa mezcla se hace más rápido y fácil. Esa es la diferencia.

    ¿Si la IA fuera una persona o tuviera criterio, cómo interpretaría tu arte?

    Es que no lo sé, porque realmente es muy ecléctico el trabajo que hacemos. O sea que al final nosotros, aunque pueda haber algún de trabajo en común, que yo creo que sí que tiene que ver mucho con el background cultural que yo tengo, creo que cada proyecto tiene su propia personalidad y no lo sé, yo creo que pensaría que es algo bold, como muy contundente, sólido. 

    ¿Qué es para ti el Craft?

    A ver, el craft, la traducción literal es artesanía. Pero en diseño, publicidad y creatividad se entiende como las cosas curradas, trabajadas, hechas con detalle. No sabría explicarlo muy bien, pero es como ese trabajo fino, algo bien hecho. Por ejemplo, poner una tipografía encima de una foto no tiene demasiado craft. El craft es como el trabajo de carpintería fina que hay detrás.

    ¿Que hay alma, no?

    Sí, yo creo que el alma… Puede haber craft en algo muy frío, pero para mí el craft es dedicarle horas, cariño y cuidado a una pieza. Es como el encaje de bolillos, como hacer algo muy currado. La IA va en la dirección opuesta, pero nosotros mezclamos las dos cosas.

    Todo el mundo tiene referencias, pero cuando tienes la idea, ¿cómo se transmite en tu cerebro la idea, no? ¿Cómo ves algo en la calle y dices, lo conecto con otra cosa que no tiene que ver? 

    A ver, creo que… Forma parte del criterio de cada uno, pero yo intento que lo que hacemos sea culturalmente relevante, que provoque algo en la gente. Puede ser algo íntimo o local, pero si nadie lo entiende, es como ese dicho: si un árbol cae en el bosque y nadie lo escucha, es como si no hubiera caído. Por eso transmito a mi equipo que no hacemos diseño para diseñadores. Aunque les guste, no buscamos lo elitista, rebuscado o súper experimental. Somos lo contrario al artista raro que hace algo que parece que mola solo porque lo dice él. Lo nuestro debe ser entendido por la mayoría, porque así tiene impacto. Cuanta más gente llegas, más relevancia tienes y más puedes cambiar las cosas. Y al final, lo bonito es hacer algo que tenga relevancia en tu vida, ¿no?

    Cuando llegan las marcas, ¿cómo cuidas que se mantenga eso sin llegar al otro extremo,  transmitir lo mismo que quiera la marca, se identifique y mole a la vez no?

    Creo que es una cosa muy difícil, pero somos afortunados porque la mayoría de marcas o artistas vienen a nosotros porque quieren que hagamos lo que hacemos. El verdadero desafío es hacer lo que necesita la marca y dejar un poco del espíritu del estudio, llevar el proyecto al límite y abrir camino. Creo que marcar trends se puede hacer desde el underground, pero también desde el mainstream. Nosotros no copiamos al underground desde el mainstream: somos el underground y vamos al mainstream para cambiar las cosas desde ahí, donde el altavoz es más grande.

    Poco a poco, con los años, vas ganando la confianza de los clientes y te dejan hacer más. No se consigue de un día para otro. Hay que cultivar trayectoria y reconocimiento para que crean en ti y te dejen llevar la marca por donde tú les dices.

    Cuando os hacéis un encargo, y presentáis al cliente, ¿presentáis varias propuestas, o es como… Esta es nuestra visión, esto…?

    No, normalmente lo que hacemos es presentar dos propuestas en la fase inicial. No diseñamos nada aún, solo mostramos referencias, mood boards, ideas, y contamos la narrativa de lo que queremos hacer. A partir de ahí, se ajusta: a veces se mezclan, otras veces se añade algo que se nos había escapado. Y sobre eso ya trabajamos.

    Con el tiempo hemos visto que otras metodologías, como las que usan algunos estudios o agencias que presentan siete logos o muchas opciones, no son viables. Al cliente le cuesta decidir, tú no puedes profundizar igual en cada vía, y cuando te tumban muchas ideas, eso genera frustración. Es mejor que te tumben una bien trabajada que seis a medio hacer.

    Ese desgaste también afecta al equipo. Por ejemplo, en EE.UU., en algunas agencias grandes, los equipos compiten internamente: diez personas divididas en rutas para ver cuál gana el proyecto. Eso yo creo que no es sano. Nosotros preferimos cerrar bien el scope de trabajo desde el principio para que el cliente lo tenga fácil. Y la verdad es que es rarísimo que, de las dos rutas que llevamos, no escojan una.

    Otra cosa es cuando trabajamos con marcas muy grandes. A veces te piden cinco rutas, pero eso ya encarece el proyecto. Porque hacer una ruta puede suponer dos personas trabajando durante una semana. Si te piden cinco, eso implica cinco personas a la vez, y solo ciertas marcas pueden permitirse ese coste.

    Y hablando un poco del panorama actual, como de diseño, de cultura, ¿cómo lo ves actual? ¿Cómo ves a España ahora mismo?

    Yo creo que en España hay un talento increíble, que se exporta muchísimo. Somos súper valorados a nivel internacional y hay gente haciendo cosas brutales en todos los ámbitos: cine, música, diseño… El panorama es muy potente.

    Por ejemplo, la música latina es uno de los mercados que más dinero mueve en el mundo, y hay muchísima gente de aquí produciendo para músicos de Latinoamérica, escribiendo letras, componiendo, colaborando… En cine también: ahora estamos trabajando con Bayona, que a nivel internacional es la hostia. Alberto Mielgo también es increíble. En música, diseño o cualquier disciplina creativa, me parece que hay un talento brutal, la verdad.

    ¿Qué gente joven consumes que digas, este es un chaval/a que acaba de salir, pero va duro?

    A ver, no sé si te puedo decir súper jóvenes, y tampoco sé si me quiero mojar del todo con nombres. Pero sí te puedo decir algunos un poco más consolidados que, a nivel de España, me parecen muy fuertes.

    Por ejemplo: Carlos Saez, Pepa Salazar, La Manso, YY++ —que son unos arquitectos increíbles—, Gonzalo Ergueta… En diseño, Bandiz Studio de Madrid. Querida, que mola mucho, de Barcelona. Colm, también de Madrid. Realmente Bravo, que llevan toda la gráfica de Tangana. Xuxes, los chavales que hacen CBD. Samu Catalán, que mola mucho lo que hace. David Muñoz, que es cliente nuestro. Y Little Spain, que también son colegas, y lo están haciendo muy bien.

    Es gente que tiene una visión clara y una línea muy potente.

    Veníamos Alberto y yo hablando un poco en el tren, y es como, hoy en día no hay tanta necesidad de una institución clásica existiendo internet… ¿Qué le recomendarías tú a un joven? 

    Yo creo que hay que estudiar, 100%. Y no solo eso: hay que ir a una buena escuela y, sobre todo, votar a partidos que garanticen la igualdad de oportunidades. Hay mucha desigualdad. En las escuelas privadas es donde están los mejores diseñadores enseñando, y eso es una puta desigualdad. En la pública, los profesores suelen entrar por oposición y no suelen ser diseñadores en activo, y eso se nota. Yo lo veo cuando tengo que fichar gente: el dinero marca la diferencia.

    Para tener más oportunidades no se trata de intentar ser Ibai, Nil Ojeda o Nude Project. Se trata de que existan las condiciones para que todos podamos acceder a la misma formación. Por eso hay que estudiar, no solo por los skills, que no son lo más importante. Lo más importante es el bagaje cultural, la historia, conocer a gente con trayectoria, hacer networking, tener compañeros de estudio.

    Muchos de mis colegas de universidad están hoy trabajando conmigo. Me siento privilegiado por haber estudiado con ellos y porque me siguen haciendo aprender cada día. No trabajamos en cosas distintas, pero es la hostia tener una red de gente como tú, con cultura parecida, con inquietudes comunes. Si no hubiéramos estudiado juntos, quizá no nos conoceríamos. Por eso creo que hay que estudiar y, sobre todo, luchar para que la escuela pública sea una buena escuela.

    ¿Cuáles son las cualidades a la hora de tener que fichar a una persona para tu estudio? ¿Qué miras como de check, check, check?

    Pues a ver, lo fundamental es que alguien tenga una destreza técnica a la altura de lo que hacemos en el estudio, o que vea que puede llegar a ello. Eso es un básico. Pero también es clave que tenga un bagaje cultural compartido. No todos escuchamos la misma música ni vamos a los mismos festivales, pero todos tenemos inquietudes. La diversidad es muy importante: aquí hay hombres, mujeres, gente LGTB, distintos perfiles… y eso enriquece el estudio. No somos todos raperos con gorra —aunque también los hay—, y eso mola.

    Pero lo guay es que sea un poco diferente pero que todo el mundo tenga un poco su mundo interior y su bagaje cultural y las ganas de pasárselo bien y disfrutar con lo que hacen. La persona que no tiene esa pasión o ese interés se ve en su trabajo. Yo creo que al final, como vosotros tenéis esa pasión y hacéis vuestra movida porque os mola y que a lo mejor en el futuro os puede llevar a otra cosa, pero que ahora lo hacéis porque os gusta, creo que también dentro de mi profesión debe haber algo de eso. Intentamos inventarnos proyectos para nosotros que no sean para clientes. Ahora vamos a hacer nuestra propia marca. Entonces intento que la vida del estudio sea algo así, donde la gente pueda expresarse un poco, no solo obedecer al cliente.

    Y hablando de los equipos, yo últimamente me estoy formando mucho en la resonancia y cómo los líderes resuenan en la gente que tienen a cargo. ¿Cómo manejas a tu equipo? ¿Cómo haces que les llegue esta filosofía que tú tienes y que la apliquen en todo el mundo?

    Tengo mucha suerte de que el estudio tiene un ambiente muy familiar. Sobre todo entre ellos. Tienen la misma edad, menos yo, son todos muy jóvenes. Y creo que hace el estudio muy especial y muy cool. Y ellos, somos muy piña, salimos juntos, hacemos muchas cosas juntos. Y también un poco en el día a día juntos, pues yo les voy intentando transmitir esa filosofía y mi manera de actuar. Yo creo que mi cultura de empresa va muy ligada a mis principios y a la integridad. Entonces intento que la gente esté bien. Por ejemplo, lo que estamos hablando antes de que las agencias te quedas hasta las mil… intento que sea justo, que la gente esté bien, que cobre lo máximo posible y que todos compartamos la misma movida. No metería gente de ultraderecha aquí a trabajar, no metería a alguien que no encaje en nuestros principios tampoco.

    ¿Y qué elementos son los que tú crees que tienes para liderar tu estudio? ¿Qué es lo que dices: esto es lo que me hace muy potente a la hora de estar aquí?

    Yo creo que mi manera es transmitir un poco esa parte divertida, que intentemos pasárnoslo bien, que la gente disfrute lo que hace. Creo que también me ayuda mucho el tipo de clientes que tenemos. Quiero decir, nosotros no trabajamos con un banco. Trabajamos con Quevedo o trabajamos con Hoke, ¿sabes? El tipo de clientes que tenemos, al final hace que sea más llevadero y más divertido el trabajo del día a día. Somos muy afortunados en ese sentido.

    ¿Y por hablar un poco más allá de tu trabajo, de ti como persona, qué haces en tu día a día? ¿Te gusta convivir con la familia, te gusta salir a correr? ¿Qué es lo que haces tú para estar sano mentalmente?

    Me gusta hacer deporte, levantar hierros —odio correr—. Me encanta el gym, cocinar, comer, jugar a videojuegos y los cómics. Tengo un grupo de WhatsApp con Dano, Rubens, Torre Pentel y Melovi, y hablamos todo el día de cómics. También me gusta estar con la familia, salir, y sobre todo, la música electrónica.

    Siempre digo que no tiene sentido quedarse hasta tarde en el estudio. Nosotros tenemos que contar una historia, y para eso hay que vivir fuera. Si estás demasiadas horas aquí, no ves nada. Por eso impulso al equipo a irse a su hora, a tener vivencias, a alargar viajes si lo necesitan. Vivir fuera del estudio es fundamental. Yo viajo mucho: cada mes salgo de España y cada semana o dos voy a otras ciudades. Mantenerme cerca de mi gente me hace crecer como persona.

    Y dentro de lo que sería tu trabajo, ¿crees que hay separación en tu parte personal y la parte de trabajo o eso está todo muy a la mezcla de una gran base?

    Yo creo que en un trabajo como el mío no puedes separarlo, porque tú tienes que tener los ojos abiertos todo el día. Y precisamente en el estilo o la manera de diseñar que tenemos nosotros, donde nuestras influencias quizá no son otros diseñadores o quizá no son otros diseñadores contemporáneos nuestros, a lo mejor lo que nos influye es una furgoneta o una cristalería que

    tenemos ahí, o una pegatina de un cerrajero, o un rótulo de una carnicería, o un disco que he visto en el rastro, o una camiseta que me he encontrado en la basura. Puede ser cualquier cosa lo que nos lleva a tener una idea. Y creo que por eso, todo el día, realmente tú lo que estás haciendo es recoger todo eso durante el día y cuando vienes al estudio lo vacías en algún sitio… es como la belleza de lo cotidiano.

    Yo creo que es una de las cosas que nos caracterizan también: encontrar esas pequeñas cosas que están a la vista de todos. Es una cosa que Dano y yo tenemos muy en común y por eso hicimos Leterism. Son cosas que están a la vista de todos y que a lo mejor cogen cierto valor. Es como decía Virgil, la vela que la pones en el garaje y lo pones en medio de una galería: es una obra de arte. Saber detectar ese tipo de objetos. Hay una frase muy famosa que es one man’s trash, another man’s treasure. Pues es eso.

    ¿Cuál es el futuro de T.O.T? ¿Hay más planes a futuro de ello o de momento es acabar esto y ya veremos?

    Bueno, ahora acabamos de abrir la oficina en Valencia. Entre los proyectos que tenemos en la mano, uno es: el estudio puede ser galería o  una co-op. Entonces van a empezar a suceder cosas en el estudio. Y entre ellas, una de las cosas que van a suceder es que vamos a empezar a sacar nuestra línea de producto. Porque durante mucho tiempo nosotros hemos hecho un servicio B2B, donde solo se podía comprar un servicio: eres un artista, quiero que me hagas el disco; o soy una marca, quiero que diseñes mi marca o lo que sea. Pero nadie, el público general, no podía tener nada de T.O.T. y  mucha gente siempre me dice… A la gente le encantaría tener cosas, y sobre todo para tener como un proyecto nuestro donde nos permita hacer lo que nos apetece, sin un briefing delante, o una cuadrícula, o una marca que dure.

    Tampoco lo hacemos con la visión de hacernos ricos con eso. Lo hacemos por pasárnoslo bien, hacer algo que creo que debemos hacer. Y porque creo que tenemos muchas cosas que contar y que no las podemos contar en ciertos sitios. Entonces creo que ese es un canal donde podemos contar las cosas que queremos hacer.

    ¿Y ya tenéis diseños para eso? 

    Vamos a empezar con libros, objetos también, algunas piezas de ropa. Va a haber lo que nos apetezca hacer. Realmente no es una marca de algo: es el producto de T.O.T. Cuando tenemos una idea en T.O.T, la traducimos a un producto, y ese producto saldrá a la venta.

    ¿Y tú a nivel personal, tienes algo que quieras seguir haciendo? 

    No lo sé, tío, la verdad. Por ejemplo, después de haber hecho esto y de haber estado trabajando con arquitectos últimamente, me apetece que en proyectos de marca que estemos haciendo esté la arquitectura involucrada. Aportar nuestra visión también en esa parte. Me gusta la idea de traspasar la barrera de lo digital y que la marca se traslade al espacio físico.

    Tener una marca como T.O.T nos permite eso. Si mañana quiero hacer cerámica, podemos vender cerámica. Como hacemos tantas cosas distintas, no tengo ese objetivo de “me falta esto por hacer”. Me encantaría hacer música, pero creo que no tengo tiempo para aprender. A nivel personal: comprarme una casa, tener el estudio consolidado en otra parte del mundo. Es que ahora mismo siento que he conseguido todo: volver a casa, abrir el estudio en mi ciudad, mantener a todo el equipo, tener gente en Barcelona y aquí, estar con mi familia.

    ¿Con qué estás más agradecido en la vida?

    Pues estoy muy agradecido porque la gente a la que quiero esté cerca de mí y esté bien. Eso es lo primero. Y también de poder dedicarme todos los días a algo que me divierte y hacerlo con gente que me gusta, que admiro y que me divierte. Estoy muy orgulloso del equipo que tengo y también de los clientes. Me siento súper afortunado de poder trabajar no solo con gente que admiro o que consumo, sino con amigos: Dano, Cooking Soul, Martí… o YY++, que son unos arquitectos increíbles. Rodearme de colegas para trabajar, como con Emilio Holguín (Velodrome), que es uno de mis mejores amigos y con quien trabajo casi a diario, para mí es la hostia.

    Siempre he pensado que mola que cada colega tenga su empresa y podamos colaborar porque cada uno hace su movida. Sí tengo colegas que se dedican a lo mismo, pero no solemos colaborar. Si hacemos lo mismo, rara vez trabajamos juntos. Con mi colega Alfie Allen, de Londres, sí que he hecho cosas porque, aunque tenemos cosas en común, nuestros estilos son diferentes y nos aportamos mutuamente. Cuando trabajamos juntos, mola mucho.

    Con los demás es algo orgánico: el que hace música necesita imagen, y ahí entro yo. Por ejemplo, Emilio se encarga de la parte audiovisual para artistas y nosotros de la parte de diseño. Con Velodrome y T.O.T hacemos un match perfecto y sacamos muchos proyectos adelante juntos.

    ¿Te has perdido alguna vez?

    Creo que perderte a lo mejor es no tener claro lo que estás haciendo, y yo siempre he seguido por el mismo camino. Lo que pasa es que he tenido la fortuna de que no he sido punky o metalero o algo así. He seguido mi camino, y justo ese camino es el que se ha vuelto mainstream, ha explotado, y ha crecido el dinero en los bordes de este qué es la música urbana o el hip hop o todo esto, el arte urbano.

    ¿Un mensaje para la juventud?

    Más que un consejo que me hayan dado a nivel profesional, es un consejo que me dio mi padre, que es: pásatelo bien. Me dijo: pásatelo bien haciendo lo que haces. Y para el que vea que no le funciona, hay que entender una cosa que es: una cosa es lo que tú haces, y otra cosa es el contexto donde tú vendes esa movida. Entonces hay veces que el contexto, como le pasó a Chiri, no estaba preparado. O a lo mejor nunca lo va a estar. A lo mejor tú haces una cosa súper nicho, pero tienes que entender que no te tienes que frustrar porque a lo mejor hay otro que está funcionando. O no, porque a lo mejor es que lo que tú haces es nicho y hay que asumirlo. Y ya está, ¿sabes? Y si quieres hacer otra cosa que te haga ganar más dinero, pues a lo mejor tienes que cambiarte y hacer una cosa más comercial.

    Pero creo que, en cierta medida, siempre tienes que seguir un poco haciendo lo que te apetezca. Aunque lo combines con otras cosas, siempre tienes que seguir alguna línea trabajando tu movida. Porque al final de tu vida, si solo haces cosas corporativas y cosas, solo has estado siguiendo lo que necesitan los demás. Y hay veces que hay que hacer lo que necesitas tú mismo también.

    Me gustaría una recomendación de lo que sea para nuestros queridos lectores.

    Yo le recomendaría a la gente que venga a Valencia. Que venga un fin de semana a Valencia y que salgan de fiesta y coman lo que coman por aquí, que se come de puta madre. Que conozcan la ciudad porque es la hostia. 

    Yo creo que eso es una buena recomendación.

    Recomendando la casa.

    Créditos
    Entrevista: Santiago Medina — @santii_medina
    Fotos: Alberto Noriega — @alber_noriega
    Producción: Santiago Medina , Discern Creative — @discern.creative

  • Tristán: «Intento no pensar demasiado en el tiempo»

    Tristán: «Intento no pensar demasiado en el tiempo»

    Tristán! piensa en borrar palabras del diccionario, se ríe del artista que conceptualiza en exceso, y sueña con hacer una película. Es el artista detrás de Tristán, ahora con reloj. Pertenece al dúo creativo bajo el nombre Fomotrauma, los chavales detrás de la mayoría de videoclips y visuales de artistas como Rusowsky y Ralphie Choo. Me recibe por videollamada desde el salón de su casa. Transmite tranquilidad, es atento y me habla sobre sus sueños y preocupaciones. Últimamente piensa en qué pasaría si no existiesen palabras que usamos en nuestro día a día. Yo pienso en qué pasaría si no existiese gente como él.

    Créditos: Clo-Tem

    ¿Qué te ha obsesionado estas últimas semanas?

    Últimamente pienso mucho en borrar palabras del vocabulario. Siento que construimos nuestra vida alrededor de las palabras que usamos, y que si eliminas palabras del diccionario también desaparecen sus conceptos. Me ha hecho bastante gracia pensar que borras palabras y por ello se eliminan de tu vida. Por ejemplo, borras “depresión” y por lo tanto ya no existe.

    Me esperaba una peli o un álbum de música.

    Podría decirlo también pero esto es de lo último que he estado pensando.

    Me gustaría empezar la entrevista con Music EP. Ya ha pasado tiempo desde entonces, ¿qué recuerdos tienes de la época en la que lo hiciste?

    Buenos recuerdos en general. Todo lo que haces previamente te sirve para luego crear en el futuro. Aunque ahora mismo no haría un EP así, sí que siento que fue un momento importante para mí. Estar sacando singles y tomar por primera vez la decisión activa de hacer un proyecto como tal. El englobar las canciones en un concepto, aunque en el caso de Music EP era algo más global. Siento que fue un primer paso y un aprendizaje de cara a preparar el álbum que acabo de sacar.

    ¿Cómo interpretaste ese cambio? ¿Fue natural o sentías que debías hacerlo?

    Sí. Siento que pasa con todos los artistas, ¿no? Empiezas con los singles porque es lo más fácil de hacer y no requiere tanto concepto, cuando tienes pillado el tranquillo dices “venga voy a hacer un EP”, un proyecto más pequeño y que no tiene tanto peso. Ya de ahí vas al álbum.

    Del EP al álbum, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    Es inevitable, te cambia el chip. Todas las canciones deben de convivir de una forma u otra. En Music EP algunas canciones las hice por mi cuenta, pero empezaron a dispersarse las responsabilidades. Trabajé con Roy (Borland) y con Daniela Lalita, y para cuando empecé con el álbum sentí que debía trabajar con más gente a parte de mí para darle cohesión. Estuvimos Roy, Teo (Planell) y yo desde cero y eso le aportaba coherencia al proyecto, más allá de pensar en un concepto. Aunque tampoco considero que sea un disco conceptual, no lo es. Más que nada son canciones que me representaban a mí y ese era el marco narrativo. 

    ¿Cómo es el momento en el que dejas de hacer música solo en tu cuarto y pasas a delegar en otra gente aspectos de tu proyecto?

    Pues tiene dos caras: cuando delegas en que otra persona produzca o componga, tienes que dejar ir, ya que estás interrumpiendo el proceso. Delegas en el sentido que esa persona lleva la batuta en ese aspecto del proyecto. Al empezar fue difícil, ¿sabes? De estar acostumbrado a tomar las decisiones yo solo a tener que dialogar y no siempre elegir lo que más te gusta. Yo creo que es muy parecido al proceso de hacer una película. Hay más gente en el equipo y hace falta un consenso. Cuando acabé el álbum pensé justo en eso, que lo siento muy mío pero inevitablemente es un álbum de Roy y Teo también, ya que han estado prácticamente igual de involucrados que yo, más allá de que firmaba las canciones yo y los conceptos salían de mí. También creo que va por proyectos, que esta vez decido hacerlo así y en otro con otras características y enfoques me apetece hacerlo yo todo. 

    Ahora echo mucho de menos producir, y aunque me haya gustado delegar en Tristán, ahora con reloj, si que me planteo volver a producir yo o coproducir con otra persona.

    Es como saltar de un cortometraje a una película. Tiene sus pros y sus contras.

    Justo, es muy bonito y gratificante, pero por otro lado echo de menos el proceso de estar en mi cuarto solo y producir a mi bola.

    Sobre tu disco, primera duda que tengo: ¿qué te ha dado con los relojes?

    En verdad fue una coña que me vino un día. Rondaba la idea de hacer un álbum en verano, subirme a casa de Roy y Teo. Una mañana recuerdo que llevaba un reloj y me hizo gracia el nombre del álbum, pero más como algo sonoro. Me gustaba como sonaba la palabra “reloj”. Empezó como una coña y a lo largo del proceso de hacer el álbum la broma cobró vida y obtuvo un trasfondo. Fue clave ponerme a hacer el álbum con el título ya en la cabeza, creo que generó un marco de por sí en las canciones. Como dije, no considero que sea un álbum conceptual, por lo que las canciones que entraban se decidían por si entraban o no en este lore.

    Lore “reloj” (risas).

    Sí, tenían que tener el punto justo de humor y de ser canciones serias para entrar dentro del álbum. Creo que tiene bastante coña, el nombre determinó mucho el tono del álbum

    Pensaba que sería un concepto rebuscado, el paso del tiempo o algo así

    Inevitablemente acabó cogiendo ese peso, son canciones que representan a la persona que era yo haciendo el álbum, hace año y poco. De primeras era más una coña entre nosotros.

    De cara a este disco, ¿volvías a tu música de antes como punto de partida?

    Fue borrón y cuenta nueva. Tenía claro que quería que fuese algo distinto a lo que había hecho antes. Si hubiese cogido referencias de canciones anteriores, esa ruptura no tendría sentido. En verdad no había referencias más allá de una playlist de inspiración, de cómo quieres que se escuche el álbum. A la hora de grabar la mantuve en secreto, no se la enseñó a Roy, más que nada para no condicionar. No quería ir a tiro hecho, mi plan era coger los instrumentos y confiar en el proceso, ver cómo surgían los temas.

    También es verdad que tenéis un bagaje previo y compartís inspiraciones muy similares.

    Total, era estúpido poner las referencias de manera tan clara en las canciones. Entre nosotros, al ser colegas, sabemos lo que le gusta al otro. 

    Créditos: Clo-Tem

    Sobre Life is a Movie, en la canción dices: “si pudiera nacer otra vez, sería otro hombre”. A estas alturas de tu carrera, ¿cambiarías algo sobre tu trayectoria musical?

    Yo creo que tampoco cambiaría nada, no se me ocurre algo que le diría a mi yo del pasado. No correr, quizás eso. Siento que cuando empiezas en una cosa y te va bien, tiendes mucho a la carrera, a pensar que se te puede ir la oportunidad. El mejor consejo es bajar las revoluciones, el correr hace que no tengas claras las cosas. Cuando pierdes el ansia de todo, mejor van las cosas. 

    Mapamundi es uno de los temas que más me han cautivado del disco. Es una introducción épica para un disco que luego es muy minimalista. ¿Cómo nace esa idea?

    Surge de manera bastante natural, quería hacer una intro que se diese la bienvenida en diferentes idiomas, me hacía bastante gracia. Cuando se lo comenté a Roy, me dio la idea de samplear el Voyager-1, que es el mensaje que Carl Sagan envió al espacio con el fin de encontrar vida extraterrestre. Probamos varias cosas y cuando dimos con ello nos pareció perfecto. Es bastante épica pero fue de manera azarosa, podría haber tomado otro camino pero acabamos metiendo sintes y sintes. Choca bastante con el disco. ¿Cuál venía después de Mapamundi?

    Capitán Cocodrilo.

    Justo, de repente bajada total (risas).

    Mapamundi se siente como si estuvieses lanzando un cohete.

    Era un poco la idea de dar la bienvenida al mundo el disco que íbamos a sacar. Tampoco sabíamos muy bien qué iba a ser ese mundo, pero teníamos ese objetivo de que se sintiese como una nave espacial aterrizando.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar un álbum? Algo como un cohete en el espacio con tu música.

    Bua, ni idea. La verdad es que se me ocurren muchas, pero me quedo con esa.

    En Tristán, ahora con reloj mezclas instrumentos acústicos con sonidos propios de ordenadores. ¿Cómo ha cambiado tu manera de hacer música a la hora de introducir instrumentos reales?

    Pues yo no sé tocar la guitarra, estoy aprendiendo ahora. La verdad es que no era bueno con los instrumentos, el piano lo tocaba a duras penas, no tengo batería en casa ni nada. Cuando tomé la decisión de hacer el disco con Roy en su casa, pensé en incluir todos los instrumentos que teníamos a nuestro alcance. Fue muy estimulante porque venía de hacer música en mi cuarto simplemente con el ordenador, así que de repente se abrió un mundo. El poder hacer todas las canciones del mundo, posibilidades infinitas. El sonido orgánico no es una búsqueda demasiado consciente. Siempre me ha gustado la música de bandas y vengo de escuchar indie

    Sobre la canción Tutta La Notte, que haces con Calcutta y es entera en italiano. ¿Cómo fue dar el salto a cambiar de idioma para este tema?

    Yo estudié en el Liceo Italiano. Mis padres no son italianos ni nada pero he viajado y escuchado mucha música de allí, aprendí de muy pequeño. Cuando empecé a hacer el álbum tenía en una libreta apuntado cosas que quería tener en él, y una de ellas era tener una canción en italiano. Más que nada como homenaje a las canciones que me gustaban de artistas como Calcutta. Quería “performear” ser otra persona, que siento que está en otras canciones del álbum también. Como muchas otras cosas del proyecto, fue algo que estaba entre la coña y hacerlo en serio.

    Me gusta mucho el peso que le das a la broma, a disfrutar sin un concepto detrás.

    Sí, en Tristán, ahora con reloj me parecía clave el pasarlo bien haciéndolo. Durante todo el proyecto intenté evitar cualquier cosa que me rayase mínimamente. Al principio, al tener que delegar la producción, inevitablemente te preocupas. Piensas: ¿está el álbum yendo bien? Al estar todo el rato jugando en la broma, tampoco quería que fuese excesivamente de coña y que la gente se pensase que era música meme, porque no era la idea. Me tomo en serio pero quería que hubiesen bromas. La idea era evitar a toda costa la solemnidad, que quedase muy épico. Por eso tampoco hay un concepto detrás del álbum, el propio nombre es una coña.

    En Tutta La Notte, dices: “Athletic de Bilbao, Atlético”. ¿A qué te refieres?

    Pues esa es la parte de Calcutta. Cuando le envié la canción, me pidió las pistas y reestructuró la canción. Y cuando me manda la demo, me pongo a escucharla y veo que el pibe ha puesto una referencia al Athletic de Bilbao. Que en verdad venía de cajón al álbum, pero parece que estuviese muy pensado, pero fue algo random.

    Además que no le antecede nada sobre fútbol, viene al dedo con la idea del disco.

    Total. Lo que intuyo es que la letra habla de una especie de romance después de un partido del Athletic de Bilbao. Es un concepto muy estrafalario que me encanta.

    Me sorprende porque no recurre al cliché, no es un equipo español famoso. Algo le ha tenido que pasar para pensar en el Athletic de Bilbao.

    Yo pienso que él estaba contando su película, algo que le habrá pasado alguna vez. Se debió de enamorar de una española en un viaje, no tengo ni idea, pero me encanta especular con a qué se refiere con eso.

    ¿Cuál es el instrumento que más disfrutas en tu música? En su momento, cuando sacaste Green Love como single, me sorprendió el saxofón.

    Tampoco te se decir, la verdad. En la libreta con lo que quería que estuviese en álbum, tenía apuntado lo del saxofón. Es un instrumento que me encanta, que en la música que se hace ahora falta. Me gustan lo que se salga de sintetizadores y percusiones más traperas. Era muy gracioso meter instrumentos que rompiesen con el sonido del disco por la cara. Me encantaría que alguien del mundo urbano empezase a usar instrumentos raros, de repente sacar un clarinete (risas). El saxofón me flipa, pero también las baterías, la guitarra, el piano…

    En medio del disco hay dos temas instrumentales seguidos. ¿Funcionan como interludio o fue pura aleatoriedad?

    Para mí Kung Fu Beat tenía sentido que interrumpiese en mitad del álbum, que hiciese de conector entre la parte A y B del disco. La parte A me parecen canciones más sólidas, con más peso. Transhumancia (el segundo tema instrumental) seguía esa vorágine de la segunda parte. No fue premeditado, pero tenía sentido tomarse una pausa en medio del proyecto. Que después de la tralla de la intro y las primeras 5 canciones hubiese un momento de tranquilidad.

    Me encanta el concepto de descansar en tu propio álbum.

    Justo. Escuchando LUX de Rosalía, tenía la sensación de que no me dejaba descansar. Era demasiado que procesar, en el último disco acabas sudando. Me gustaba que hubiese un momento de break en Tristán, ahora con reloj, que pudieses ir al baño o ponerte a cocinar.

    En la segunda parte del disco está Ártico, uno de los temas más sentimentales del disco. Hablas mucho sobre el paso de tiempo, ver más allá del presente. ¿Qué es el paso del tiempo para ti y tu proyecto?

    Algo inevitable, lo quieras o no el tiempo acaba pasando.

    ¿Le tienes miedo?

    Intento no pensarlo excesivamente para no rayarme. Pero es algo que está ahí por huevos, más te vale convivir con él o te mata.

    Dentro de la canción, ¿qué es el “ártico” del que hablas?

    No es algo en especial. Las canciones del álbum surgen de estar Teo, Roy y yo charlando y de repente tener el venazo de ponernos a escribir la canción. De una temática que surge vamos tirando del hilo. No hay una gran metáfora, no me gusta tampoco escribir así. El “ártico” es como lo quieras entender tú, y ese será el verdadero significado.

    Preparando la entrevista me surgía todo el rato esa duda. Los artistas suelen ser bastante presentes en redes sociales y entrevistas, y escuchando tu música no sabía por dónde me tirarías. Que a lo mejor todo tenía un proceso y concepto muy elaborado o simplemente te las gozabas y ya.

    Yo creo que siempre son ambas cosas, no es blanco y negro. Se tiende a pensar que si yo te dijese que el ártico es algo súper rebuscado, la gente pensaría que hay más bagaje detrás, que fuese más interesante. Siento que a veces, que a mí también me pasa, ves películas y piensas: si esto no es una representación de la metafísica del protagonista… Cuando las cosas están sobre el papel porque sí es cuando más las disfruto. Tendemos a llenar de significado a cosas que no lo tienen y así están bien. Me gusta darle una idea propia a las cosas sin necesidad de que ese sea el del autor, es muy válido.

    Me pasa con David Lynch, que siento que hay cosas que simplemente le apetecían poner sin darle demasiadas vueltas.

    Claro, es que yo te podría decir algo súper rebuscado sobre qué significa el reloj en este proyecto pero muchas veces las cosas vienen de ideas que aparecen en tu cabeza sin significado claro. Si a David Lynch le apetece meter un enano en una escena, lo hace porque esa es la idea íntegramente. No tiene un significado o una metáfora detrás más allá de tener esa idea. Eso ya es suficiente, no hay necesidad de rellenar con un contenido extra ese propio concepto.

    Que el sentido literal puede tener el mismo peso que el conceptual

    Sí, y que sobre todo que el sentido tangencial tiene mucho más significado que algo que va de denso y rebuscado. Es como: venga tío no me la cuentes. Muchas veces el propio sentido se lo damos nosotros, no tienes la necesidad de agarrarte a lo que piensa el autor. Estoy en contra del artista que trata de meter mucho significado en los álbumes, que a veces es mejor dejarlo estar y que sea el oyente quien se haga su película.

    Créditos: Clo-Tem

    También tengo que preguntarte sobre tu otro lado artístico, tu dúo con Mori en FOMOTRAUMA. Es algo muy rompedor para la gente que no está en internet o que no se haya criado con él. Recuerdo ir con mi madre a un concierto de Ralphie Choo y que no diese crédito con los visuales que hicisteis. ¿Cómo dais ese paso a trabajar en otros áreas más allá de la música?

    Pues yo antes de hacer música siempre quise dedicarme al cine. No concibo hacer música como algo separado de hacer la portada o el videoclip. Para mí todo eso va muy ligado, debe tener una intención más allá de las canciones. A la hora de hacer el álbum pienso en cómo haré la portada, los vídeos, la promoción. Fomotrauma viene de que Mori y yo somos amigos y compartimos referencias.

    ¿Es una respuesta a no encontrar artistas que tuviesen la misma visión de vuestro arte?

    En parte sí, siento que tanto él como yo venimos de la experiencia de hacer videoclips con gente que no éramos nosotros y no haber acabado contentos. Tomamos la decisión inevitable de hacerlo nosotros. A veces piensas que no eres suficiente o que, al no tener una productora, no saldrá un buen trabajo. Al final tenemos las herramientas, ya sean un móvil o una luz. Todos los vídeos del álbum los hemos grabado con un móvil y éramos Martín (Mori) y yo con una idea. No lo digo porque sean mis vídeos, pero siento que están más guapos que otros con muchísimo presupuesto o una idea muy grande. Me aburre cuando los presupuestos y los recursos técnicos pesan más que la idea. Siento que si tienes un concepto en la cabeza tienes que hacerlo, independientemente de si no tienes una grúa o unos focos. Tienes un móvil o un colega tendrá una cámara, y si le pones cariño va a estar más guapo que la idea inicial. El videoclip que querías hacer ya lo habrá hecho Dua Lipa, siento que hay que volver al formato pequeño y casero.

    Videoclip de uwu^^, de Rusowsky y Bb Trickz. Dirigido por fomotrauma

    Una duda que siempre he tenido: ¿quién de los dos tiene las ideas más descabelladas? Que el otro haya tenido que pararle los pies alguna vez.

    Depende, a veces soy yo, otras Martín. Los dos tenemos ideas descabelladas que luego vamos reduciendo. Cuando trabajamos para Rusowsky o Ralphie Choo, que sabemos que hay más medios, queremos tirar la casa por la ventana. Luego la productora nos para los pies.

    Veo Fomotrauma como un proyecto que inevitablemente saltará a un formato más allá de videoclips. ¿Tenéis algo pensado en un futuro?

    Estamos con ganas de hacer una película, lo único que nos importa verdaderamente ahora mismo. Ya sabemos hacer vídeos, pero una peli es un reto que no es solamente algo estético sino que tiene un peso aparte. Creo que vamos a tener la oportunidad, hecho con nuestros recursos y a escala muy mínimo, pero a ver lo que sale.

    ¿Tratas Fomotrauma con el mismo peso que tu proyecto musical?

    Absolutamente, ambas me quitan el mismo tiempo de mi vida y en mi cabeza. Va por etapas, cuando estaba con Roy haciendo el disco pues dejé un poco a parte Fomotrauma pero ahora que estamos pensando en la película, la música desaparecerá durante un tiempo. Para mí lo visual siempre ha tenido el mismo peso que lo musical.

    Dices que te quitan el mismo tiempo. ¿Te tomas descansos o te permites darte un tiempo a la hora de hacer arte?

    Creo que la pausa viene entre medias de proyectos. En verano me apetece irme con mi familia y no pensar en ello, pero la música o el cine es algo muy diferente a un trabajo normal. Al final estoy pensando todo el rato en eso. Inevitablemente veo películas y escucho música que me estimula. Si no pienso en ellas acaban viniendo a mi vida. 

    ¿Qué sientes que te falta por explorar en la música? 

    Muchas cosas. Me apetece hacer álbumes muy distintos, a lo mejor me da por hacer algo totalmente electrónico. Hay mucho tiempo todavía para hacer cosas. Pensaba mientras que hacía el álbum que la gente tiene mucha presión por hacer su primer álbum, que parece que solo vas a poder hacer uno en tu vida. La verdad es que puedes hacer lo que quieras, es una carrera de fondo.

    ¿Te molaría jugar con seudónimos o mantenerlo todo bajo el nombre de Tristán?

    Pues no lo sé, a lo mejor probaría. Quizás tiene más sentido hacer cosas bajo otro nombre. Sí que pienso: claro, si ahora hago un álbum de electrónica, a lo mejor la gente no termina de pillarlo. La gente tiene a encasillar y verlo todo por cuadrículas. Ojalá existiese más gente que fuese fan del proyecto independientemente de las canciones, que confíe vayas a donde vayas. Los artistas que más me gustan soy fan de todo lo que hacen. Si David Lynch hubiese diseñado un videojuego habría sido el primero en querer probarlo. Eso es lo importante para mí, para mí lo que me gusta de un artista es su cabeza, lo que hay detrás de su arte. La pena es que la gente lo acabe encasillando en un perfil de Spotify o una serie de canciones. 

    Para terminar, quiero volver a tu idea de borrar palabras. ¿Si borrases la palabra reloj, qué quedaría?

    Si borrases el reloj, seguiría habiendo tiempo, horas y minutos. Simplemente sería Tristán, ahora con. Ese sería el álbum.

    Créditos: Clo-Tem
  • Pedro Hoz: «Mi pasión por el arte es tan grande que quiero que ocupe todo mi tiempo»

    Pedro Hoz: «Mi pasión por el arte es tan grande que quiero que ocupe todo mi tiempo»

    Con apenas 25 años, el artista malagueño ha conseguido construir un universo propio que él mismo describe como «Naturalismo artificial».

    • Comienzos, empezaste a los 18 años, ¿por qué empezaste?, ¿ya tenías el arte como hobby desde antes?

    Yo creo que desde pequeño uno lleva el arte dentro. Hasta los 18 no me planteé nada serio en la vida ni entendía que el arte es una forma de vivir. Porque mis padres no me educaron en eso. Pero aunque empezara a pintar como tal a los 18, yo desde muy pequeñito siempre he tenido como un mundo propio. Al final el pintar para mí es un acto que no refleja lo que es ser artista. Yo desde pequeño era muy imaginativo y vivía en una especie de cuentos que yo creaba y pintar ha sido mi manera de sacarlo fuera. 


    • ¿Has aprendido de forma autodidacta? 

    Sí, nunca fui a clases, en general he ido aprendiendo de mis colegas. Además, el óleo es una técnica de pintura que una vez entiendes el fundamento, simplemente mirando y probando, puedes llegar a comprenderlo y yo así funciono mejor. Se me da muy mal recibir órdenes. 

    • ¿Cuál fue el momento decisivo de dedicarte al arte como trabajo?

    Hay dos momentos. Uno de ellos fue en un viaje de vuelta a España desde Seattle en el que tuve una mega revelación en mi cabeza. Mientras todo el mundo estaba dormido en el avión, yo me levanté con una especie de visión, una sensación interna súper fuerte que no sabría ni describir. Como de haber vivido cosas en tu subconsciente que de repente estamos hablando súper firmemente. 
Yo antes de ser artista, soñé con una realidad que era la realidad del artista, por así decirlo. Ese fue un momento muy importante para mí, el que me hizo crear la visión.

    Después, el segundo momento es más bajado a lo terrenal. Fue cuando hice mi primera exposición en Málaga, donde expuse 30 cuadros. Ahí dije, vale, con esto puedo tirar un tiempo hasta que por lo menos siga vendiendo.

    • ¿Te esperabas poder llegar a vivir de esto? ¿Con qué objetivo empezaste? 

    Sinceramente, llegó un momento en mi vida en el que pintar era lo único que sabía hacer. 
Como se me daba tan mal todo, por así decirlo, y había intentado tantas cosas que no me habían salido que pintar parecía como lo más real a mí mismo y lo que más se adapta a mi naturaleza. Y encima me funcionó, entonces fue pues como motivación en muchos sentidos.

    • ¿Qué momento/evento destacarías de toda tu trayectoria? 

    Mi trayectoria se ha llenado de mini victorias muy poquito a poco. Aunque es cierto que ha sucedido todo muy rápido, en ningún momento ha sido de pelotazo ni nada por el estilo. 
Todos los días cada cuadro que me pinto es un esfuerzo y cada pequeña exposición que he hecho alrededor del mundo: en París, en Miami, en Corea, En México o Madrid es un esfuerzo. Cada pequeña cosita que he hecho para mí ha sido igual de importante la verdad. Lo que más me gusta de mi carrera es mi día a día. Amo pintar y realmente ya no quiero hacer otra cosa. Toda mi carrera mola, yo me lo paso genial, pero no tengo ningún momento especial…

    Bueno, te voy a contar uno por las risas. Pol Arregi (manager) y yo nos fuimos a Miami sin un duro a exponer cuadros en una galería que nos hacía pagar por exponer y fue increíble. Fuimos un día a una exposición de gente súper rica y me acuerdo que teníamos como 60 € en la cuenta, que eso no da para nada en Miami. Llegamos a un evento de la galería, nosotros dos vestidos de calle, Pol con su mochila puesta, porque siempre llevaba su mochila para llevar mi libreta y mi estuche, él es mi fiel compañero. Cuando entramos ahí nos sentimos ridículos y nos hicimos como super pequeñitos.

    Al final dijimos venga, no hay nada que perder. Entonces, me puse a dibujar en una mesa en mitad del terreno que había al lado de la galería. Un rato después, toda la atención de las personas que estaban allí se centró en mí. De repente, nos vimos rodeados de gente ultra rica con trajes y Ferraris y nosotros vestidos como dos niños pequeños regalándole dibujos a toda esa gente que se preguntaba quiénes éramos.

    •  ¿En qué o quién te inspiras? 

    Pues me inspiro mucho en la vida misma, creo que como artista te conviertes en una especie de catalizador de vida. 
Pues sí, desde un paisaje te puede inspirar hasta una imagen que ves un día. También, otros artistas me inspiran mucho, porque soy muy fan del arte en general y lo consumo mucho. Yo simplemente expulso todo lo que vivo.

    Tengo muchos referentes, la verdad. Para empezar, un artista referente que tengo siempre presente es Zoilo Blanca, un chaval que trabaja conmigo en mi estudio y quien más me ha enseñado a pintar dentro de lo poco que he aprendido. Te diría que él es el que más técnica me enseñó. 
Después, artistas como Dalí, El Bosco, George Condo me inspiran. Hay muchos artistas que me inspiran y que no tengo nada que ver con lo que ellos hacen. 
 


    • ¿Cómo definirías tu estilo de arte? ¿Cómo es el proceso de encontrar tu propio estilo? ¿Ha cambiado a lo largo del tiempo? 

    Al final es normal que me consideren pintor surrealista, pero no estoy muy de acuerdo. Hace poco escribí un manifiesto sobre esto y le he dado un nombre a lo que hago y lo titulo “Naturalismo Artificial”. De alguna manera en mi pintura importan mucho estas dos cosas y el contraste que generan entre ellas. No sé si se me podría encasillar porque tengo un imaginario y mundo propio que voy desarrollando que parte mucho de la figura humana y formas orgánicas. 

    Por lo general la gente sufre mucho con el proceso de encontrar su propio estilo y sobre todo por la manera en la que funciona el arte hoy en día, te obliga a definirte. Al principio me rayaba, pero después me puse a pintar y directamente me salían mis formas. En mi caso, la clave ha sido no usar referentes a la hora de pintar, yo dejo que mi mano pinte y eso hace que me salgan siempre las mismas formas. Es cierto que con el tiempo se va mejorando y va pillando más seriedad, el imaginario se va extendiendo. Pero creo que mi estilo nace de mí, hay símbolos en mis obras que repito desde que soy pequeño.     

    • ¿De dónde viene el mundo onírico/mágico que hay en tus cuadros?

    Estas ideas estaban destinadas a existir y que nunca vamos a poder entender y yo soy simplemente un transmisor. Estas experiencias me han influenciado mucho y me han dado una libertad, soy bastante bohemio, lo que me lleva a pintar como lo hago. 

    • También haces esculturas, ¿qué materiales utilizas?, ¿cuándo te adentraste en el mundo de la escultura?

    Al final la pintura es un medio simple para desarrollar las ideas de un artista, pero en mi caso yo pinto mundos 3D dentro de lo que cabe. Pero creo que las esculturas que he hecho hasta ahora son bocetos, estoy empezando a meterme en ese mundo y todavía estoy lejos de donde quiero llegar, por ahora estoy explorando. 

    En este ámbito trabajo mucho con mi colega Jon Benet que es diseñador 3D que entiende mi manera de ver y cuando nos juntamos diseñamos en su ordenador. 

    • Quería abrir el tema de la creatividad, ¿cómo es que tu pasión sea tu profesión? Supongo que estarás continuamente trabajando con galerías, exposiciones y al final trabajando para los demás. ¿Cómo buscas el equilibrio entre tu trabajo y seguir haciendo arte para tí, por disfrute y para seguir mejorando o creando tu estilo propio?

    Yo ya no sé diferenciar nada, vivo haciendo esto y no hago otra cosa con mi vida. Creo que mi pasión por esto es tan grande que quiero que ocupe todo mi tiempo. Es tan fuerte que se ha convertido en mi trabajo y sigue siendo mi manera de vivir. He vivido muchos años trabajando en otras cosas pero ahora mismo no me veo de otra forma. 

    •  ¿Cómo es el proceso creativo que sigues para hacer un cuadro o una escultura? 

    Siempre estoy pensando en el siguiente cuadro, entonces siempre llevo mi libreta en la que hago los bocetos, dibujo la idea y luego hago que exista. Mi cabeza es como una especie de almacenamiento de ideas y de vez en cuando acudo a ellas y las saco de ahí   

    • ¿Dirías que en tus obras cuentan historias propias en las que te ves reflejado o creas desde una tercera persona?

    Esto es algo que yo mismo me pregunto también. Creo que es un mix de todo, hay días que mis cuadros no hablan nada de mí, hay días que sí. Pienso que mi obra y mis pensamientos son muy universales, osea que cuando hablo de mí hablo del resto. Obviamente siempre existe una marca propia y cuando tengo un mal día eso se refleja en mis cuadros. Pero no por eso pinto un cuadro oscuro, de hecho al revés, me considero una persona positiva y bastante hedonista que aspira a la luz, intento que mis cuadros saquen lo mejor de mí. 

    • En febrero de este año has tenido una expo en París, ¿qué se siente al haber vivido eso con tan solo 24 años?

    Estuvo bien pero no estoy satisfecho, sé que puedo hacer más y mucho mejor. Me esforcé mucho y fue muy guay, vinieron mis amigos, mi familia, incluso mi padre que nunca viene a ver mis expos… Sin embargo, todavía no he llegado a donde quiero. 

    Además, nos pasó que a 10 días de tener la exposición nos la cancelaron porque pensaban que no íbamos a vender nada y Pol en 24 horas vendió todos los cuadros. Nosotros nos esforzamos mucho, Pol y yo vivimos por y para esto. El arte no es nada fácil, un mundo muy complicado con mucha competencia. 

    • ¿Cómo es ser un artista joven en un ambiente tan exigente como es el del arte? 

    Yo sé mejor que nadie que soy un artista, me ha costado creerlo, pero ahora no hay nadie que me quite esa idea de mí mismo y no lo digo desde un punto de vista ególatra. No te toman en serio hasta que ven tus cuadros, por eso, creo que es muy importante que mi obra hable por sí misma. Mi truco es que yo prefiero no hablar y que mis cuadros hablen por sí mismos. 

    • ¿Crees que hay que separar al artista de su obra? 

    Pues como quieras, si crees que el artista esté ahí para entender su obra utilízalo, pero si no empatizas con él disfruta de su obra y ya está. 

    • En tu caso, ¿cómo quieres que te perciban los demás?

    Es importante que mi obra hable por sí misma, lo que pasa que yo como ser humano también tengo cosas que decir. Me considero un buen ser humano ayudo mucho a mis colegas y a mi familia y me gustaría que se me recordase como tal. 

    • ¿Es difícil para ti decidir qué oportunidades o propuestas de trabajo aceptar y cuáles no?

    Me considero super selectivo. Es verdad que he tomado malas decisiones, pero yo soy muy purista y al final como artista lo que te diferencia es más a lo que le dices que no que a lo que dices que sí. 

    También, soy muy selectivo con la gente que me rodeo y no lo digo de una manera elitista, porque en mi estudio te puedes encontrar de todo, desde inmigrantes y vagabundos hasta gente rica y me gusta aprender de todos. Pero es cierto que me baso mucho en la energía y cómo cada uno se esfuerza en vivir. 

    • ¿Cómo crees que está actualmente el mercado del arte?

    Este año hay un montón de galerías que están cerrando. El mundo se está dando cuenta que hay artistas jóvenes muy buenos que no tienen porqué estar muertos y arte que no tiene que valer dos millones de euros. Ese segmento del mercado creo que está decayendo. 

    En España hay muy mala cultura del arte, la gente ve comprar arte como un gasto mientras que en el resto de Europa es muy importante criar a tus hijos rodeados de arte.  

    • ¿ Podrías explicar qué estás haciendo en Bilbao en Villa Tola, la residencia de Tas Careaga? ¿sobre qué han tratado tus últimos días allí? 

    Tas Careaga es un colega que se dedica a reformar casas y ahora está haciendo un programa en el que invita a un artista a pasar el tiempo aquí y a pintar a cambio de dejar un cuadro aquí. Venir aquí me está ayudando a cambiar un poco de aires y salir de mi burbuja del estudio en Málaga. Estoy centrándome en pintar, estar tranquilo con mi perrita en el campo y de vez en cuando salgo a ver a viejos amigos.  

    • ¿Qué es una residencia de artistas?

    Las galerías suelen organizar sitios donde van los artistas a producir. Las galerías lo hacen así: te preparan todo, la comida y demás para que tu solo tengas que centrarte en producir. En la que estoy ahora han pasado ya dos artistas.  

    • ¿Cuál va a ser el siguiente capítulo en tu carrera? ¿En qué estás trabajando? 

    El año que viene quiero hacer una mega exposición, quiero dedicarle un año entero a hacer una expo. También estoy produciendo una rotonda para mi pueblo y empezando una escultura de dos metros. Entre muchas cosas, busco cambiar el formato del lienzo y explorar otras formas para producir.

    Fotografías por Nerea Moreno.

  • GRLS y La Dualidad de la Electrónica

    GRLS y La Dualidad de la Electrónica

    GRLS es el nombre del dúo mexicano de moda, el cual ha comenzado a hacerse un nombre alrededor del globo por su papel dentro de la electrónica y su visión respecto a esta, ya no solo en la música, sino en nuestras vidas. Así que hoy, nos hemos reunido para comentar con ellos su exponencial ascenso y su relación con este a través de las redes sociales. Hablamos de adicciones, de sentimiento de pertenencia y del impacto personal, social y musical que supone (o impone) la tecnología en nuestras vidas. Échenle un vistazo, aunque, sin remedio, tenga que ser a través de sus pantallas.

    Fotografía de GRLS para el Imaginario de su Álbum «T.V. ADDICT»

    Javi: Hola Diego y Lucca, lo primero de todo: Hace un par de meses se estrenó vuestro más reciente disco, el cual ha generado un considerable aumento de miradas sobre vuestro proyecto GRLS, entre ellos los míos, y si no me equivoco, ahora mismo os encontráis en plena gira nacional por las principales urbes de México. No soy consciente de si, previamente, os habiais encontrado frente a tal nivel de exposición en vuestras carreras. Así que, antes de nada, me interesa saber: ¿Cómo lleváis el recibimiento, las expectativas, los nervios…? Y en relación a esto, ¿sois de estar muy pendientes a la respuesta del público en Internet a lo que hacéis? Y, en vuestro caso, ¿os influye o afecta mucho en vuestras decisiones?

    GRLS: Pues las expectativas y los nervios los llevamos con calma. Intentamos no compararnos constantemente con otros artistas, porque sabemos que cada proyecto tiene su propio ritmo y su propio camino. Sí estamos pendientes a la respuesta del público y, claro, influye en nuestras decisiones. De hecho, este álbum sí fue moldeado con una intención más comercial: queríamos probar estructuras más pop, jugar con coros y versos más definidos y ver cómo resonaba eso allá afuera.

    Javi: No es casualidad que comience con esta pregunta. Y es que, el nombre de este nuevo proyecto de larga duración es nada más y nada menos que T.V. ADDICT. Un proyecto, que por lo que se puede intuir por su título, y también posteriormente escuchar e incluso ver en sus visuales, está intrínsecamente relacionado con la imposición de la tecnología como el pilar fundamental de la sociedad actual, que nos impide escapar de ella aunque así lo deseáramos. ¿Vosotros consideráis que, en general como individuos, somos adictos a esta tecnología porque nos apasiona lo que nos aporta, o porque no tenemos otra opción que aceptarla para ser miembros integrados de esta sociedad? Es decir, ¿la tecnología nos pertenece o le pertenecemos nosotros a ella?

    GRLS: Creemos que es una mezcla de ambas. Por un lado, la tecnología tiene un atractivo enorme: es una herramienta increíblemente útil y, como creativos, nos apasiona explorar nuevas posibilidades, desde sintetizadores hasta IA, samplers, interfaces, etc. Pero también estamos completamente sometidos a las grandes corporaciones. No es nuevo que plataformas como Instagram, Meta o TikTok están diseñadas para atraparnos y generar adicción mediante estímulos de dopamina. Hoy todavía sentimos que la tecnología nos pertenece, pero a la velocidad que avanza, sí vemos un futuro donde quizá terminemos perteneciendo nosotros a ella. Es algo muy loco y también muy preocupante, porque realmente no sabemos con qué nos estamos enfrentando, especialmente con el tema de la IA.

    Javi: Hace poco, tuve una conversación de índole similar con otro artista llamado Depresión Sonora, en cuyo proyecto exploraba, entre otras cosas, una sensación de pérdida de ilusión debido a la constante sobre-estimulación a las que nos exponemos en las redes. Y me viene muy bien transformar una pregunta que le hice aplicada a vuestro concepto. Y es: ¿diríais que la existencia de la tecnología ha tenido un balance más positivo o negativo en vuestras vidas? Ya no solo hablando de vuestra faceta como artista, donde acaba siendo una necesidad, sino más bien aplicado a vuestra vida personal.

    GRLS: Es complicado porque tiene lados extremadamente positivos y extremadamente negativos. Por el lado positivo están cosas tan simples y útiles como los celulares, el Google Maps o los avances en medicina. Y por el lado negativo están las adicciones, la desinformación, la sustitución de trabajos y la sobreexposición. Sentimos que la tecnología tiene un lado muy oscuro y ha permeado tanto en la sociedad que estamos viviendo tiempos sin precedentes. Al ser estas mega corporaciones quienes dictan el rumbo, estamos muy a la deriva en cuanto a si realmente tendrá un balance sano.

    Fotografía de GRLS para el Imaginario de su Álbum «T.V. ADDICT»

    Javi: Bueno, sea por A por B, la tecnología es, en cierta forma, nuestra realidad, y esta realidad se ha visto de forma directa, ya no solo en el concepto del disco, sino también en la evolución de vuestro sonido. Desde vuestro primer álbum, «GRLS I» (2022), hasta ahora, la electrónica cada vez toma un papel más protagonista y distópico en la música de GRLS, imponiéndose sobre una corriente más acústica que, bajo mi parecer, protagonizaba el debut. ¿Qué os ha llevado a aventuraros por este camino en la producción? ¿Cómo describiriais, a alguien que no haya escuchado nunca vuestra música, qué es lo que se puede encontrar sonoramente en T.V. ADDICT?. Y en vuestro caso, ¿qué diríais que disfrutáis más a la hora de crear música? ¿La naturalidad de los instrumentos orgánicos o la infinitud de los recursos del Ableton?

    GRLS: En este álbum experimentamos mucho con la mezcla entre electrónica y acústica; lo describimos como un experimento psicodélico. Hay composiciones de guitarra y voz que conviven con sintetizadores, samplers y secuenciadores. Naturalmente Diego y Lucca tienen gustos distintos: Diego explora más el rock, punk y folk, mientras que Lucca tiende más hacia la electrónica, hip hop y trap. Lo que más disfrutamos es componer sin un rumbo fijo, dejarnos llevar y ver a dónde nos conduce. Ese sentimiento de escuchar una canción por primera vez, de haber materializado una emoción, es de lo mejor. Y disfrutamos tanto tocar instrumentos como crear beats en Ableton; ambos procesos son igual de hermosos.

    Javi: Siguiendo por este camino de evolución respecto a «GRLS I», cabe también destacar una diferencia clave. Y este es el recurso del idioma. Vosotros, comenzasteis haciendo música completamente en inglés, y no fue hasta un tiempo más tarde, con vuestro EP «0792», que el español comenzó a reclamar la voz principal de vuestra música, hasta llegar a una consolidación como miembros del panorama mexicano con este nuevo disco. ¿Por qué decidisteis dar este giro de 360 grados a GRLS? ¿Creéis que ha sido un plus enriquecedor para vuestra carrera? Y, también me interesa saber que pensais sobre esto: ¿Diríais que, en la música, el idioma puede ser una barrera a la hora de ser escuchados fuera de un sector demográfico, como por desgracia para muchos, puede ser en el cine?

    GRLS: El proyecto empezó en inglés porque vivíamos en Boston, y en ese entonces cantaban también amigos que hablaban en inglés. Cuando regresamos a México, escribir en español se sintió completamente natural. La decisión fue intuitiva, algo que simplemente se sintió correcto, una forma más directa de conectar con nuestro público. Y sí, creemos que ha enriquecido muchísimo el proyecto. Incluso hemos empezado a experimentar con voces en ruso y portugués. El idioma puede ser una barrera, claro, pero también abre otros caminos.

    Javi: ¡Claro! Justo iba a comentar esto. Y es que, cabe destacar que T.V. ADDICT no es un proyecto limitado por el lenguaje ni mucho menos. Y es que, el español no es el único idioma que podemos escuchar. Ya no solo destacando que el inglés no ha dejado de tomar un papel importante en vuestra música, sino destacando la proposición de abrir fronteras, explorando otras raíces musicales mediante su idioma de origen y aportando una potencial versatilidad al proyecto. Encontramos influencia del Funk Brasileño en «sustancia» empleando el portugués, e incluso, un ejemplo de Acid House ruso en «sistemu». ¿Cómo ha sido trabajar la introducción y cohesión de varios idiomas en un único proyecto?

    GRLS: Igual que mezclar varios géneros e ideas en una canción, siempre nos ha llamado la atención mezclar varios idiomas. Las cosas se han dado más por situación que por nuestra propia disposición, tenemos varios amigos que hablan otros idiomas y acabamos en el estudio con ellos. Como siempre queremos experimentar con las más cosas posibles, es muy intuitivo el sentimiento de curiosidad que te lleva a querer saber cómo sonaría otro idioma que no comprendes por completo sobre tu composición.

    Javi: Ahora llega la parte que más disfruto siempre en toda charla, y la que más me enriquece, ya no solo como entrevistador sino también como consumidor del propio arte: preguntar por influencias y recomendaciones. Y es que, para mí, no hay mejor forma de conocer a alguien que conocer lo que le apasiona. Así que os quería preguntar: ¿qué diríais que ha inspirado, en mayor medida, la creación del disco? Tanto en lo musical como en lo visual.

    GRLS: En lo musical, artistas como Gorillaz, Radiohead, Thom Yorke, Eartheater, Skrillex, Travis Scott, Nicolas Jaar, Darkside, Mura Masa, Yung Lean, James Blake, Die Antwoord, Brockhampton, El Michels Affair, The Chemical Brothers, A$AP Rocky, J Lloyd, Dominic Fike, Kevin Abstract, 2hollis, The Beatles, Led Zeppelin y muchos más nos han llenado de ideas durante nuestra vida. 

    GRLS: A nivel visual nos ha inspirado mucho consumir el trabajo de fotógrafos y directores como: Nan Goldin, Peter Lindbergh, Davide y Mario Sorrenti, Daido Moriyama, Juergen Teller, Nobuyoshi Araki, Ren Hang, Gaspar Noé, Stanley Kubrick, Guillermo del Toro. 

    Javi: Y aprovechando también el hilo que está guiando esta conversación y la naturaleza del título del disco, os toca una serie de preguntas rápidas para conocer: 1. Vuestro programa favorito de la televisión. 2. Vuestros dibujos animados favoritos de la infancia. 3. La red social que más utilizáis.

    GRLS: Programa favorito: Game of Thrones. Dibujos de la infancia: Los Simpson. Redes que más usamos: Instagram y Pinterest.

    Javi: Bueno, ya hemos hablado de todo lo que habéis explorado y logrado con T.V. ADDICT. Hasta habéis hecho música en ruso… Así que solo queda preguntar: ¿Qué nos espera en un futuro de GRLS? Pero ya no en el sentido de que me desveléis cuándo viene nueva música o no, sino más en la vía de conocer: ¿Cuáles son vuestras próximas ambiciones? Desde nuevos frentes musicales que queráis abordar, hasta lugares donde os gustaría tocar en directo… O yo que sé, a lo mejor ahora os apetece hacer una canción en japonés. ¿Qué toca ahora?

    GRLS: Queremos hacer lo que ya estamos haciendo pero a una escala muchísimo más grande: los festivales más grandes y llegar a un público aún mayor. Desde hace mucho tiempo estamos muy metidos en la música balcánica y árabe. Hemos estado produciendo muchas cosas así pero queremos consolidar un material que refleje esto. También queremos hacer música con mucha más gente de España, América Latina y de todo el mundo. Lo siguiente que viene es una versión alternativa de T.V ADDICT donde todos los tracks están remixeados, y algunos con nuevos featurings.

    Javi: Bueno, para acabar, una cuestión, que siempre me gusta hacer a los nuevos talentos que lo están empezando a petar, es: ¿algún consejo o mensaje para esos artistas que nos estén leyendo y que estén comenzando a dar sus primeros pasos en una disciplina artística, que les ayude a aprender sobre algunos de esos temas de los que hemos hablado?

    Diego: Un consejo sería escuchar muchísima música, de todos los géneros. Embrace stepping out of your taste so you can expand your taste. También es importante no ser tan duro con uno mismo y crear desde el deseo de mejorar. Entre más creas y más compongas, mejores serán tus canciones.

    Lucca: Haz música para ti mismo y no pares. No olvides divertirte 🙂

  • BBY DEMON | EN LA NOSTALGIA SE CLAVA EL NOMBRE

    BBY DEMON | EN LA NOSTALGIA SE CLAVA EL NOMBRE

    Contenido publicado en el print #001 de Calle52 Magazine.

    BBY Demon y yo quedamos en la parroquia de Puerta del Ángel. Íbamos a entregar unos panfletos para la misa, pero el sacerdote no apareció. Aprovechamos ese rato para tener la charla pendiente. Empezamos hablando de Dios, y la conversación fue derivando hacia su música, su vida y su manera de ver el mundo. Al terminar, regresamos a la parroquia y entregamos los panfletos al sacerdote, que ya había llegado.

    BBY Demon es un artista único. Su propuesta es honesta, ecléctica y valiente. Sus letras atraviesan, sus sonidos experimentan con alma y sus referencias musicales revelan un conocimiento profundo y auténtico. No sigue modas: busca permanecer.

    ¿Qué es Dios para ti?

    Para mí es absolutamente todo. La simbología que utilizo viene de donde me he criado, que es la cristiana, pero realmente no es algo de religión concreta. Es el Uno. Es infinito, está en todas partes y no necesita ser encontrado. Puedes intentar buscarlo, pero es un zoom infinito: nunca llegas. Pero sabes que está ahí.

    Esa carga espiritual que se siente tan presente en tu obra, ¿cómo influye en tu proceso creativo? ¿Y cómo la vives a nivel personal?

    Influye en todo. Yo no puedo escribir sin tener una carga dentro. Cuando peor estaba a nivel personal y laboral, más fuerte me sentía como artista. Esa carga me permite soltar lo que llevo. He pasado momentos complicados emocionalmente: bullying en el colegio, pérdidas familiares… Todo eso sigue conmigo. A veces es peso, a veces es gasolina.

    Quien te escucha y te conoce suele decir que eres uno de los mejores letristas de España. ¿Cómo gestionas ese tipo de halagos? ¿Te presionan o te motivan? ¿Es aposta o es impuesto?

    Siempre hay guerra de ego. Hay días que me levanto pensando que soy el mejor. Pero intento equilibrarlo y mantener los pies en la tierra. No puedes creerte ni lo bueno ni lo malo del todo. Las guerras de ego destrozan carreras. Hay que disfrutar, agradecer los comentarios positivos, escuchar críticas constructivas y seguir trabajando.

    Dices: “Trátame igual, no soy especial”. ¿Cómo crees que el público recibe tu propuesta en España? ¿Y crees que podría tener cabida a nivel internacional?

    La gente lo vive de forma muy personal. Muchos me dicen que parece que escribo para ellos. No es así, escribo desde lo que siento, sin premeditar. Lo que hago es orgánico. A nivel internacional, Dios dirá. No creo que sea el más original ni el que mejor escribe, pero sí soy honesto y trabajo lo mío. Eso conecta.

    La llave. ¿Qué es la KeyMob? ¿Cómo nació y qué representa para ti hoy? ¿Estáis trabajando más a nivel grupal o individual? ¿Qué estáis construyendo ahora?

    La KeyMob es familia. Nació de un grupo de chavales que nos conocimos por contactos comunes y nos unimos para hacer música. Al principio no éramos tan colegas, ahora somos hermanos. Es un colectivo orgánico, sin un plan de marketing: simplemente trabajo conjunto y ayuda mutua. Ya hasta lo hemos registrado como marca.

    ¿Qué espacio queréis ocupar dentro de la escena? ¿Qué tipo de cultura, mensaje o sonido queréis representar?

    No buscamos un hueco concreto. Queremos vivir de la música, como todos, pero sin forzar. El espacio que ocupemos será el que surja de forma natural. No tenemos un plan de carrera calculado, hacemos lo que nos gusta y seguimos nuestro camino. Los caminos se abren solos para quien anda.

    Supiste ver lo bueno en lo malo. ¿Qué es lo que más valoras en tu vida hoy? ¿El tiempo, la familia, la fe, un conjunto de todo eso?

    Valoro mucho el tiempo porque siento que lo estoy desaprovechando adaptándome aún a Madrid. Echo de menos a mi familia, a Segovia, a la tranquilidad de mi ciudad. Pero también valoro mucho a mi gente, con quienes vivo y comparto este proceso. Los vínculos, el estar rodeado de los míos: eso es lo más importante.

    Sabes cuándo comer y aún no es el momento. ¿Qué podemos esperar de BBY Demon próximamente?

    Estoy trabajando en varios proyectos. No tengo fechas cerradas ni me gusta presionarme. No quiero sacar música por cumplir plazos industriales. Estoy haciendo dos proyectos muy diferentes, pero hasta que no estén como yo quiero, no los sacaré. Cuando salga, será lo mejor que pueda hacer.

    ¿Con qué artistas te gustaría colaborar, ya sean de aquí, de fuera o incluso de otra época?

    Internacional: Frank Sinatra (producirle), Bon Iver.
    Nacional vivo: Claudio, Erik Urano (con quien seguro haremos algo).
    Nacional fallecidos: El Fary, Gata Cattana. Me hubiera encantado producirles. La Gata tenía mucho que decir; una pena que su trayectoria fuera tan corta.

    ¿Cuándo vuelven a ti el amor, el miedo y el dinero?

    Todos los días vuelven, menos el dinero. El miedo y el dolor están ahí siempre. La felicidad no es constante, son momentos. Pero eso es lo que le da sentido a todo. El proceso es convivir con esos demonios y seguir caminando.

    Fuego en los pies, el mar me llama. ¿Qué significa esto?

    Habla de esa sensación de estar atrapado en Segovia. Una ciudad pequeña, rutinas repetitivas, sentir que necesitas salir para crecer. Era el fuego interno que me decía “sal de aquí”. El mar simbolizaba el proyecto, el horizonte que me daba paz mientras buscaba avanzar.

    ¿Qué te ha enseñado este camino con la luz a tu lado?

    He aprendido a trabajar siempre, a disfrutar el proceso aunque sea duro, a morir intentándolo. El que deja de hacer, pierde. También he aprendido a valorar lo pequeño: echar un FIFA con los colegas, tomar un café tranquilo… Y a entender que siempre habrá demonios y ángeles, pero hay que seguir.

    ¿Quién o qué te ha mostrado la dirección correcta? ¿Y qué sientes que te depara el futuro a nivel espiritual y artístico?

    La fuerza de voluntad, la familia, mis colegas y rodearme de la gente adecuada. La familia al principio a veces lo ve difícil, pero cuando ven que es serio, apoyan. El círculo que vibra contigo es clave. Y también la autocrítica: saber cuándo haces las cosas mal y no parar de trabajar.

    ¿Qué quieres que quede cuando ya no estés? ¿Cuál es el legado que te gustaría dejar como artista y como persona?

    Como artista, lo bonito de esta profesión es que es eterna. Que mis canciones sigan ahí cuando yo ya no esté, como los cantares tradicionales. Como persona, que la gente que me conoce sepa que fui buena persona, que cuidé de los míos, que intenté siempre ser lo mejor posible y que dejé un legado emocional en quien tuviera que tocar.

    ¿Un mensaje para el mundo?

    Quered a vuestra madre, mirad al sol, sonreíd, Dios existe, trabajad y descansad. Tened presente a la gente que queréis y a la que no queréis siempre. Y para adelante con eso. Esto es la KeyMob.

    La entrevista íntegra, junto con las imágenes y el editorial completo, está disponible en el print #001 de Calle52.


    Créditos
    Entrevista: Santiago Medina — @santii_medina
    Fotos: Alberto Noriega — @alber_noriega
    Producción: Discern Creative — @discern.creative

  • Depresión Sonora y La Clave para Entender Internet (…O No y Solo Aceptarlo)

    Depresión Sonora y La Clave para Entender Internet (…O No y Solo Aceptarlo)

    Solo Disfrutarlo

    Depresión Sonora entregó al mundo, hace un par de semanas, su segundo proyecto de larga duración, titulado “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)”, casi coincidiendo, 3 años después, con el lanzamiento de aquel debut que marcó un antes y un después, ya no solo en su carrera, sino en lo que a la actualidad del Pop-Rock español se refiere. Así que, como no podía ser menos, nos hemos reunido con él de forma presencial, para aprender un poco más acerca del imaginario de este nuevo disco, del funcionamiento del proceso, tanto creativo, como burocrático que rodea a un lanzamiento, de las influencias que han marcado a Marcos, no solo como artista, sino también como persona y para dejar de tratar de entender Internet por un tiempo, o más bien, de vivir en él, para centrarnos en tratar de entender, o más bien, compartir nuestros sentimientos. Así que, acompáñame en una lectura, que si hablamos de lo que podemos entender en Internet, es de lo mejorcito.

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Hola Marcos, lo primero de todo: Acaba de salir tu nuevo disco, en nada también dará comienzo la gira por España… Así que, antes de nada, me interesa saber ¿Qué tal vas? ¿Cómo lo llevas? Tema expectativas, recibimientos… También, tema estrés.

    Markusiano: ¡Estrés fatal! Supone muchas cosas de repente sacar un disco. El otro fue mucho más tranquilo que este, pero también es normal. Al final, está avanzando todo. Pero bueno, por lo demás, sobre la gira y el disco, estoy contento. Yo creo que muy bien todo.

    Portada del Álbum de Depresión Sonora “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Esta primera pregunta la hago siempre, y parece un poco el meme este: «Todo el mundo me pregunta cuándo música nueva, pero nadie me pregunta qué tal». Pero siempre la considero una de las preguntas más importantes, ya no solo, como seres humanos empáticos que debemos ser, sino también de cara a ahondar un poquito en el proceso creativo del artista. Y es que, ya hace tres años que salió «El Arte de Morir muy Despacio», tu álbum debut. Un álbum que fue muy aclamado y que sentó una base en la música nacional actual. Entonces, yo te quería preguntar, y me viene muy bien hilarlo con la naturaleza de tu nombre artístico: ¿Durante este período, entre lanzar este álbum y dar forma al próximo, has experimentado algún momento interno de Presión Sonora o de Depresión Sonora? Por ejemplo: de tener miedo a innovar, por sí el nuevo sonido no funcionara tan bien, o de pensar «Buah, igual este ha sido mi PEAK y no voy a poder superarlo». O, el tener un debut tan masivo ha sido más una motivación. De decir: «Pues si este os ha molado, el próximo os va a molar más».

    Markusiano: ¡No, no, no! Lo primero. Bueno, en realidad, un día sí, un día no. Va alternándose. A lo mejor, un día por la mañana estaba agobiado y por la tarde no. Pero todo el puto tiempo, la verdad. Yo creo que es algo que no se va. Hay inseguridades siempre.

    J: Teniendo el disco ya fuera, es obvio que has logrado otro nuevo proyecto con el que te sientes pleno, cosa que me alegra. Y además, por lo que he podido ver y escuchar, está teniendo muy buen recibimiento en redes. ¿Eres muy de estar pendiente de ello? O te sueles encontrar de sorpresa más tarde en Shows, y demás. Por qué a mí, por ejemplo, aunque me gustaría poder decir que no, cuando subo algo, me corroe la dopamina. Y estoy todo el rato mirándolo, aunque no vaya a cambiar nada.

    Markusiano: Pues estoy intentando verlo más tarde. Al final, es el trabajo que llevas haciendo más de un año, y te importa cómo funciona. Osea, quien diga que no le importa… Bueno, igual hay gente que no le importa, pero para mí, en mi caso, sí me afecta. Estoy intentando estar poco pendiente, ahora, esta semana que está saliendo, pero sí, obviamente, de vez en cuando lo miro a ver como va. Y, a veces, me entran agobios, o no… También es muy difícil medir, mirando Internet, si algo funciona o no, porque llegamos hasta donde llegamos. Pero al final, yo creo que va bien. Si que, siempre llega lo bueno y lo malo, y yo creo que uno siempre se queda un poquito más con lo malo que con lo bueno, pero uno se intenta extraer y decir: “El disco está bien. Yo confío en él”.

    J: Algunos ya sabrán que no encamino la charla hacía esta vía por casualidad. Y es que, el nombre e idea principal del disco es: «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)». Un concepto que, en cierta parte, diría que se relaciona con la pérdida de la inocencia y de la ilusión por las cosas, debido, en gran medida, a la constante sobre-estimulación a las que nos exponemos en las redes. Esto es un hecho. Pero, obviamente Internet, como tiene sus cosas malas, también tiene sus beneficios. Entonces, yo te quería preguntar: Para tí, en retrospectiva, ¿dirías que Internet ha tenido un balance más positivo o negativo en tu vida? Ya no solo hablando de tu faceta como artista, donde acaba siendo una necesidad, sino aplicado a tu vida personal. 

    Markusiano: Es complicado decirlo, no sé. Lo que es seguro es que habría sido todo muy diferente en mi vida. Llevo con redes sociales desde los once años, y tengo veintiocho ahora. Me acuerdo de hacerme Tuenti, cuando te pasaban una invitación y todo eso (risas), y desde ahí he estado con redes sociales. Al final, somos de una generación que hemos ido enganchando una detrás de otra. Si con once fue esto, con trece o catorce salió Whatsapp y con 15 ya estábamos todo el mundo en Instagram y Twitter. Mi cuenta de Twitter, de hecho, es del 2011 o por ahí. Entonces, es como que, siempre he vivido ahí.

    Markusiano: Si no hubiera existido, no se si mejor o peor, pero muy distinto. El Internet me ha dado cosas buenas. Cosas muy buenas. Conocer a gente, relacionarte, estar pendiente a coger referencias, sentirte parte de algo. Pero me ha dado cosas malas también. Compararse, perder mucho el tiempo, disociar, vaciarte la cabeza demasiado, a veces. No sabría decirte si el balance es positivo o negativo. Creo que es más una realidad. No es como pensar: “Buah, si no me hubiera comido eso anoche…” ¿sabes? (risas). Internet ocupa el 50% de nuestra realidad. Si no existiera, a lo mejor hubiera aprendido a hacer carteras de cuero, o algo así (risas). Pero, no. Ahí es donde he aprendido todo lo que sé hacer, y por ello, en parte, soy quien soy.

    J: Hablando de la faceta del artista en la actualidad, también es un hecho que Internet ha proporcionado, ya no solo, una infinidad de herramientas a la hora de innovar, sino también una ventana para dar a conocer mucho talento casero que, en otra época, hubiera estado oculto. Pero aún hoy en día, sigue habiendo grandes ideas que quedan ocultas bajo la inmensidad de Internet, donde la ley de la selva actúa sin piedad y solo los que realmente entienden Internet, acaban logrando el camino al éxito. ¿O, no? Quería preguntarte, como artista que ha logrado esta posición: ¿crees que el éxito es cuestión de entender este algoritmo o actúa más el factor suerte? ¿Cuánto dirías que hay de porcentaje de cada uno?

    Markusiano: Lo principal es entenderlo. Entenderlo y tener algo. Da igual que sea música, fotos, vídeos comiendo alitas de pollo… Lo que sea.  Yo creo que lo primero es entenderlo y saber lo que tienes que contar y cómo lo tienes que contar. Y luego, está el factor suerte. Yo no creo que ninguno esté por encima de otro, porque, para mí, pesan igual, pero, no puedes solo tener suerte. Tiene que haber algo más. En plan, no te puedes poner a grabar sin pensar y subirlo y pensar que eso va a explotar. Aunque sea la cosa más tonta, orgánica o absurda del mundo, tiene que haber un entendimiento de cómo funciona Internet. Y lo que tiene la dificultad en esto es que Internet cambia todo el rato. Un día es una cosa y al siguiente otra. Y al igual que un día estás muy puesto en todo, en unos años igual no entiendes nada.

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Esto me lleva a la gran pregunta, que a medida que descubro más, y comprendo menos acerca de la naturaleza y funcionamiento de la tecnología que nos rodea, me hace cuestionar con más fuerza: ¿Realmente nosotros entendemos Internet o solamente vivimos en él? 

    Markusiano: Es muy buena pregunta, eh. Yo creo que la mayoría vivimos en esa realidad y punto ¿no? Mira no lo había visto nunca así, pero me gusta. Así, es como que pilla otro enfoque el álbum de repente. Es como que, en el mundo de Internet, nosotros somos esos perros y no entendemos eso que nos rodea. Pero realmente, ¿hay algo que entender? Vivimos en él y ya. 

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Me encanta ponerme filosófico, y me has puesto un tema magnífico sobre el tablero sobre el que divagar. Pero también hemos venido a hablar de música, más allá del concepto, de la música «In Situ». Así que: 1. Explicado para alguien que no conozca tu música aún o te este descubriendo ahora mismo. Y 2. Explicado para tú mayor fan: ¿Qué se puede esperar «sonoramente» de Depresión Sonora en «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)»?

    Markusiano: Lo primero es complicado. Porque, ¿cómo le explicas a alguien que es un género musical si nunca ha escuchado un género musical? Es música que suena oscura. Muchas canciones son rápidas, y en las que, mucha gente que no me haya escuchado nunca podría decir: “¡Pero si no canta! Solo habla” (risas). Pero sí estoy cantando. Va a encontrar muchas guitarras, sintetizadores, cajas de ritmos… ¿Qué es una caja de ritmos? Percusiones sintéticas. ¡Muchísimas! Y no sé. Yo creo que, un sonido en el que se puede ver atrapado de alguna manera si le da una oportunidad. Y en cuanto a lo segundo, va a encontrar a un Marcos más mayor, que ha vivido más cosas, que ha girado mucho, que ha escuchado mucha más música y que tiene muchas inquietudes.

    J: Siguiendo por este camino, lo que más me gusta hacer cuando hablo con una persona a la que considero talentosa, es preguntarle por sus referencias. Para mí, en la vida, las pasiones, las referencias culturales que uno tiene lo son todo, y son la base para conocer a alguien. En este caso, ¿qué dirías que ha inspirado, en mayor medida, la creación del disco?. Responde como prefieras, puede ser desde canciones o películas que hayan cambiado tu visión hasta decir: «No, si lo que más ha inspirado este disco es una montaña que está ahí al lado de mi casa, donde voy a pasear los jueves». A tí, en concreto, ¿qué te apasiona?

    Markusiano: Referencias tengo muchas. Me acuerdo que justo antes de empezar con el disco me leí un cómic que es super chulo que se llama “La alegre vida del triste perro Cornelius”. He estado leyendo muchos cómics y mangas, he estado mucho ahí.

    Fotografía del Cómic «La alegre vida del triste perro Cornelius» en CHANDAL Concept Store

    Markusiano: He visto algunas películas, pero tampoco soy un cinéfilo apasionado. Me gustan las películas, pero las consumo más que nada como usuario. No busco referencias en películas, pero obviamente se me van quedando cosas. Ideas que luego se pueden desarrollar o no. Pero sobre todo, lo que más me ha inspirado, es la música. Pantera, Crystal Castles, Underworld… No se, cualquier cosa con una caja de ritmos.

    Markusiano: Qué más… Hay bastante de The Cure también, Extremoduro siempre, algo de Ambient y Slowdive, que les he visto bastantes veces en directo este año. Ahora me dicen mucho: “¡Marcos esto suena muy Shoegaze!” y es que he escuchado mucho Slowdive estos años. Y bueno, hay muchas referencias a muchas cosas. Si fuera escuchando ahora mismo los temas uno por uno, podría seguir así todo el día. Al final, haciendo el disco me lo he querido pasar bien y te lo pasas bien cuando disfrutas de las cosas que te gustan.

    J: Ahora, saliendo un poco de la temática que estamos llevando, por qué esto me pilló totalmente por sorpresa cuando ya había escrito las preguntas, y no podía no comentarlo, no muchos días antes del lanzamiento del disco, apareció por sorpresa un mini EP de tres canciones en colaboración con, nada más y nada menos, que Bb Trickz. ¿Cómo se dio eso macho? 

    Markusiano: Pues se dio de manera muy orgánica, la verdad. Sorprendentemente, para cómo funcionan los códigos ahora mismo en la música y en las colaboraciones. Ella es muy fan de la movida y contactó conmigo. Yo fui sin ninguna clase de pretensión, pensando que no iba a suceder nada y salí de allí sorprendido de decir: “Joder, realmente quiere hacer algo conmigo de manera genuina”. Y hemos conseguido que coexistan nuestros dos mundos de manera muy divertida. Y al final es eso. Es música muy ligera, divertida… Para TikTok parece, ahora mismo, porque se está viralizando (risas), pero era un poco la idea de hacer algo más naif. El disco es mucho más sesudo, tienes que dedicarle mucho más tiempo, que no tiene mucho la gente ahora mismo (risas), y justo esto es todo lo contrario. Solo por pasarnoslo bien. Yo me lo pasé bien.

    Fotografía de Depresión Sonora y Bb Trickz para «DepresionTrickz»

    J: Es que jamás me hubiera imaginado, ya no un tema, sino un trabajo completo y me parece mágico que Belize, teniendo un proyecto tan «a su bola», tan viral en este punto, y tan distinto a lo que podría asemejarse a tu imagen y sonido, se haya subido al barco y adaptado completamente a tu movida. Y es, yo siento, que al menos en los últimos años, ha florecido como un sentimiento muy grande de unión en el panorama musical español que está dando lugar a cosas tan únicas como esto ¿no? ¿Tú cómo lo ves?. 

    Markusiano: Bueno, esta colaboración también se ha dado, porque ha funcionado como ha funcionado y las canciones son así. Me refiero: imagínate que me hubiera propuesto cantar sobre una instrumental de las suyas. Eso nunca habría sucedido, porque mi proyecto tiene un tinte sonoro más concreto. No soy de estos artistas más urbanos o raperos polivalentes que se hacen cualquier clase de género en cualquier momento, sino que ha dado porque es así, y está guay que haya sido así. Porque, realmente, creo que era la mejor forma de conexión para que los dos proyectos confluyeran. Y eso es lo importante. Pero sí, siempre mola que se den este tipo de oportunidades.

    J: Ya, para ir dando forma al final de esta charla, yo no soy de esos a los que les gusta estar preguntando cuándo sale lo siguiente, aún sin haber digerido por completo «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)» aún, pero si me interesa saber cual es el siguiente paso a vista cercana. En unos meses, cuando el disco esté bien asentado, todo el circuito de promo esté hecho, la gira acabada… ¿serás de los que vuelven al ruedo inmediante a preparar lo siguiente, o toca un momento de decir: «Un par de mesecitos, a una casita en el campo, y dejar de entender Internet, aunque sea por un tiempo»?

    Markusiano: Ni idea, preguntame en un año y medio (risas). Yo ahora mismo solo pienso en la entrevista contigo, y como mucho, en la que tendré después. Y, en general, en preparar la gira que empiezo en enero. No puedes estar pensando en eso. Aunque, siempre voy con ideas. Osea, yo ya sé como se llama el siguiente disco. Ya lo tengo en la cabeza, y voy recopilando cosas y haciendo listas con música, con cosas que me gustan, que me dan eso que quiero. Pero, ¿cuándo? ¿De qué manera? No lo sé. 

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Para acabar, ¿algún consejo o mensaje para los internautas que nos estén leyendo y que estén dando sus primeros pasos en la música, u otra disciplina, que les ayude a aprender sobre estos temas de los que hemos hablado y a mejorar como artistas?

    Markusiano: Qué hagan lo que hagan, tiene que ser genuino. La finalidad de hacer cualquier cosa artística es la propia obra, lo que estés haciendo y el proceso de hacerlo, no las consecuencias de ello. Si quieren que eso sea de verdad y que eso llegue a algún lado, tiene que haber una pasión y tiene que haber un interés. Cuando uno no tiene ninguna expectativa, y lo hace por sí mismo, por el proceso y porque tiene ganas de generar algo, aunque no vaya a ningún lado, uno está feliz. 

    J:  ¡Justo! Yo creo que esa es la mezcla perfecta de entender sobre Internet y entender sobre sentimientos. Así que, no puede haber un mejor cierre que este.

    Markusiano: Bueno, ahora voy a preguntarte yo a tí, ¿te ha gustado el disco?

    J: ¡A mí sí! Además fui a la presentación que hiciste en Madrid, y a mí me gustó un montón, antes de escucharlo en la versión de estudio, en la que ha sido concebido como tal, por así decirlo, escucharlo en directo. Siempre cuando voy a alguna presentación de algún disco, suele ser como: ponen el disco a reproducir, a veces incluso algunos temas sueltos, quizás el artista dice unas palabras, y ya. Qué no digo que esté mal, osea también mola poder vivir la escucha del resultado junto al artista así. Pero a mi me encantó que tu forma de presentarlo fuera tocar el disco en directo y en mi opinión, creo que gana muchísimo.

    Markusiano: Sí, yo también creo que gana. Tener la oportunidad de descubrir algo en directo y no en la versión de estudio, que suele ser al revés, sobre todo, cuando te gusta mucho un proyecto, como a los chavales que vinieron, que son fans de verdad y que llevaban allí horas esperando, es muy especial. En el directo, lo he querido llevar todo a una cosa más de banda, más orgánico y más de sensaciones. Sin vídeo, sin escenografía… Es más café para cafeteros, pero al final es lo que me gusta.

    J: Será café para cafeteros, pero habiendo cafeteros para disfrutar el café, es una decisión perfecta. Y es que, esa fue otra de las grandes celebraciones de la presentación: hacerla abierta al público y gratuita, para que cualquiera que disfrute del proyecto pudiera acercarse a disfrutarlo junto a tí. Así que desde aquí, invito a todos los artistas a que, si pueden, se motiven a hacer más cosas así, porque no solo los fans lo van a agradecer, sino que, a ellos también les va a llenar más y lo van a disfrutar como nunca. De esta forma, retomo mi última pregunta dando también mi propio consejo para los internautas artistas que nos estén leyendo, y pongo el broche a esta magnífica charla. Muchas gracias por todo.

  • RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    Con God Loves Latinas, Rizha celebra la identidad latina desde una mirada muy personal, englobando lo esotérico, la sensualidad y la diversidad sonora a partes iguales. Bebiendo de influencias multiculturales entre Argentina y España, fusiona sonidos como el reggaetón, RKT y cumbia 420, con influencias que marcaron su adolescencia en Madrid: witch house, electrónica y música club. En esta conversación, hablamos de industria, procesos creativos, exploraciones sonoras, conservatismo religioso y anécdotas del disco.

    ¡Hola Rizha! Acabas de sacar disco, ¿cómo te sientes?

    Estoy muy contenta, la verdad. Es el primero que hago que hasta mis amigos me dicen tú, pero tú molas un montón, cómo que tiene ese breakthrough point de decir, lo has hecho tú y está guapo, qué locura. De cosas que hice ya a muchos de mis amigos les gusta también, pero era un estilo más ambiente, experimental, rarito, entonces, este es como el primero que hago que es consumible. Ya tocando en sitios random, aunque los temas no se los sepan, la gente ya reconoce patrones de ritmos y se mueve. Es bailable. No me ha pasado en mi vida eso.

    Y a esa gente que no conoce tu música o no te conoce a ti, ¿cómo te presentarías?

    Hola, me llamo Tamara, soy productora y cantante, me gusta mucho experimentar y mezclar géneros y jugar con el Ableton. Depende de a qué amigos le pregunten también, te dicen una cosa u otra.

    El título en sí es bastante esotérico, ¿tú te consideras una persona esotérica?

    Sí, 100%. Yo tengo mis libritos de manifestación y sé leer la carta astral súper bien. No sé tirar tarot porque nunca me dio. Yo realmente me rayo de verdad. Tengo una amiga que hay un tema que nos gusta mucho, bueno, le gusta mucho a ella. A mí me gusta, pero no lo pongo porque es una canción de Bladee y Isabella Lovestory que dice “I got bad vibes” y te juro, o sea, me entra en la ansiedad, no puedo poner eso como me estás repitiendo durante dos minutos que tengo malas vibras, no, no, no. No soy religiosa, no voy a la iglesia, no voy a misa, pero sí que creo en todas las energías y en Dios y en todas esas cosas.

    Entonces tu disco está infusionado con buenas energías y si lo escucho me va a dar 8 años de buena suerte o qué?

    100%. Mi disco está infusionado para que te sientas the baddest bitch del lugar y que te entre y te pique el bicho gay. Te vuelves gay y una bad bitch.

    Perfecto, se lo pondré a mis amigos heteros. En el disco mezclas reggaeton, RKT, cumbia y luego sonidos más electrónicos. Cuéntame un poco sobre tus influencias y qué te ha llevado a hacer este tipo de fusión.

    A mí me gustaba mucho el reggaetón, pero lo consideraba en mi cabeza fácil de hacer. Pensaba que era una pelotudez en cuanto a letra y en cuanto a producción. Pero claro, como yo produzco, siempre he escuchado música también desde el autismo de la música. Entonces, cuando a mí me da, por empezar a producir reggaeton, me doy cuenta de que es súper difícil de hacer, porque es súper minimalista y se me cierra el orto. Me vi por probarlo con Ángeles, pero como es muy electrónica, me quedé con ganas de probar más. Para este último fue súper divertido, porque me puse a escuchar toda la discografía de Daddy Yankee, la discografía de Wisin y Yandel, La Factoría luego, RKT, L Gante, La Joaquí, etcétera, como un montón de gente y analizar más producciones.

    Me di cuenta de que hay similitudes al hyperpop, sobre todo, siento que el tratamiento de vocales y los chops. Te estoy hablando del original de Estados Unidos, no el que luego fue el de SoundCloud.  Las vocales del reggaeton son súper sencillas, pero las instrumentales que te ponen, sobre todo, en el RKT, son una locura. También conecté mucho, porque de mis productores favoritos de toda la vida siempre ha sido Timbaland,  y cuando tú lo escuchas otra vez, Daddy Yankee, talento de barrio, y Wissin y Andel, sobre todo, lo de la revolución, si lo oyes, no es reggaeton, no son canciones de reggaeton, o sea, la gasolina sí es reggaeton, ok, genial, pero te pones pose y ahí no hay reggaeton, no hay patrones de reggaeton, es literalmente club. Suena a Timbaland, pero con Daddy Yankee cantando y se pone a hablar como si fuera medio en inglés.  Osea, que lo que estoy haciendo yo ahora mismo, es algo que el hijo de puta Daddy Yankee hizo en 2008, pero con las cosas nuevas de ahora. 

    En Argentina tenéis muy buena escena urbana. Entre Taichu, Six Sex, La Joaquí, HelloLola, las chicas, sobre todo, lo están haciendo muy bien. ¿No sé si las tuviste en cuenta, o ese sonido también más moderno?

    A Taichu la escucho, me gusta mucho, me gusta mucho Six Sex y las demás también, pero no fue una referencia. Mi referencia en cuanto a contemporánea fue La Joaquí. Yo quería hacer cosas basadas en más antiguos, no quería que sonase al reggaetón de ahora, ni que sonase a las cosas de ahora, porque quería hacer esa mezcla. Sí que te diría que es una cosa que me parece inevitable nombrar, porque es la persona que me inicia a mí a probar cosas con el reggaetón, es Arca. La madre de todas. 

    Bueno, aparte de ser cantautora, también eres productora. ¿Te trae más retos la interseccionalidad de ser una mujer que no solo canta y que escribe, sino que produce y mezcla también?

    Obvio, es el único lugar donde te van a tocar más la polla, porque es el lugar que es masculino. Siendo chica, vos tenés que ser la cara bonita y cantar. Es tu rol otorgado desde siempre. Y claro, cuando yo me empiezo a meterme en tema máquina o cosas así, ya es cuando sí que lo notaba. Sobre todo cuando era más chica, ahora no tanto. También porque tengo mucho carácter y ya entro con otras movidas y estoy mucho más segura. Tenés que ser un poco una hija de puta. Cuando era chica, que tenía 17 años y empezaba a dar mis primeros conciertos, yo me acuerdo de que iba con un amigo mío y claro, siempre que íbamos a tocar, me decían: “¿qué colores quieres en las luces, tal?” Y lo miraba a él y le preguntaban por la ecualización de tal. A mí me hacían las preguntas pelotudas y a él le tiraban las preguntas técnicas, y me acuerdo de que él siempre decía: “No sé, pregunté a ella”. Y así todo el rato.

    La estética visual parece ser igual de importante que la música. ¿Cómo concibes tú esa relación entre imagen y sonido?

    Te lo puedo explicar más claro con un videoclip. Si la canción es un 60% de buena y el videoclip es un 100%, la canción pasa a ser un 100%. Si la canción es un 60% o un 100% y el videoclip es un 30%, la canción a veces también te baja. Siento que al final los proyectos tienen un universo, entonces es un universo no solo estético, sino un universo en el que vos te metes. Lana del Rey es un universo. Se viste así, se mueve así, ella tiene como ese aura, no es por la música solo. Entonces sí que tiene esa importancia porque le da coherencia, le da credibilidad a la música y le da un sostén donde ponerse. En mi caso, tenía que mantener esa dualidad de lo esotérico y Dios  con los 2000, el bling bling y tal. A mí lo que me llama y me mata siempre son las milfs de los 2000. Sofía Vergara. Yo me acuerdo de ser chiquita y mirar a mi mamá a vestirse para salir y decir, no puedo esperar a ser yo. Yo veo a la mujer con 40 y tiene todo tan claro y son tan listas y le chupa todo tanto un huevo, es como que ya se la saben.

    ¿Y tú, con esa edad, te ves haciendo música aún?

    No lo sé, yo creo que sí, pero tipo muy de cada tanto,  flow así Mariah Carey. Ya hizo lo suyo, ya es ella. No sé si estaría como diciendo “chavales, link in bio”. Me gustaría más, en algún momento, pasarme al tema de producir para otra gente.

    Criándote entre Argentina y España, sientes un síndrome de impostor o de no saber a dónde perteneces?

    De hecho, tenía momentos de síndrome de impostor durante el disco haciendo cumbia o haciendo cosas así. Me sentí gringa, dije, no, no, me van a decir algo. Pero no, me siento argentina, pero no siento que el resto de la gente me perciba como argentina. Entonces, siempre siento cierto corte al tener que mostrarme más argentina. Pero también en España, te rompen tantos huevos con el tema de argentino, son todos pesados. Es como que siempre ha sido una cárcel de cristal, mía imaginaria que no existe, que no es real. En este disco, yo creo que me estafó el corcho de, ah, ok, puedo estar tranquila. Siento que lo que más estabilidad tuvo en mi vida de así cultural fue internet, 100%. Yo me siento de internet porque es lo que compartimos entre todos.

    ¿Hay alguna anécdota del disco que aún no hayas compartido?

    Uau. A ver, qué te puedo decir, que no enoje a nadie… El disco fue lo que me hizo darme cuenta de que tenía que dejar a mi novio. Porque dije, uy, y esto se me viene muy encima, me lo quiero tomar muy en serio. Y este chico que está teniendo ciertos comportamientos que están surgiendo ahora en base a que yo estoy más expuesta haciendo más cosas por el disco. Dije, not me, I’m not the one. Además, ya sacrifiqué mi carrera muchas veces y cosas así por parejas mías y este disco está demasiado guapo, no puedo. Siento que con muchas de mis parejas di pie a esas cosas de, ok, no hablo de estos los temas, ok, no saco esta canción, ok, no voy a un fitting que después digo, boludo es mucho más importante la música que esta persona, y más cuando después rompe es decir, la puta madre, las oportunidades que perdí, las cosas que no hice, por este pelotudo, por esta pelotuda.

    Asumo que igual no tiene mucho que ver, pero dado el contexto sociocultural que estamos viviendo con la religión, ¿crees que de manera inconsciente el título o los visuales de este proyecto caen en eso, o no tiene nada que ver?

    Estás hablando del resurgimiento del fascismo.

    Sí. No estoy diciendo que eres fascista tú, ni que tu música es fascista.

    No, no, no, además es un tema que a mí me encanta. Siento que la sociedad va constantemente de un lado al otro, no. La etapa de cuarentena, era un nivel del woke, que hay muchas cosas que tenían mucho sentido y nos dieron muchos frutos buenos, pero también se fue al carajo, muchas otras cosas. Entonces era inevitable que, con lo extremo que había sido ese volantazo para allá, el volantazo para otro lado fuera extremo y eso es lo que va a pasar cada vez más hasta que haya una guerra civil en nuestro país.  Pero esos volantazos sumados ahora a cómo funcionan los algoritmos, cada vez el volantazo es más extremo y los chavales caen en alt right pipelines. Creo que ahora mismo estamos en el volantazo después de todo lo libre que hemos sido de encerrarnos, porque al final la gente, y sobre todo los artistas que al final lideraron un poco la batuta de la paga donde tira la cultura, quieren ser chocantes o contraculturales.

    Yo hace 3 años conozco a una chica que es ahora mi mejor amiga y ella es española, y su familia rozaba y tocaba el cristianismo, entonces siempre que hablábamos de Dios, ahí se despierta mi germen de la estética cristiana. Porque la estética hermosa, y después fue como un tema mío personal de yo decir, entiendo cuando los reggaetoneros cantan cualquier cosa y después dicen, Dios es lo más grande que hay.

    Cuando percibes a dios como el momento en el que te das cuenta de que no solo hay un objetivo, sino que ese camino se está dando en cuanto a que tú tomas conciencia y empezás como esa inercia de manifestación, law of assumption, es simplemente placentero estar centrado en uno mismo y hacer cosas acorde y alineadas con donde quieres llegar. Cuando percibes a dios como eso, que es el estilado de todas las religiones, que rezar es lo mismo que manifestar, que todo va en el punto de centrarse y hacer lo que uno le llama y seguir su camino y alinearse con sus cosas y no putearse a uno mismo todo el rato, de repente decís, damn, jodo con Dios. Obviamente, yo me entiendo toda la estética de Dios y que al final también mi estética, como que la parte de Dios es más que nada, la cruz y ya está, no hay mucha movida ni estoy tapada ni nada. Y las letras no tienen nada que ver, porque es todo el rato de homosexualidad, de esto, etc.

    Exacto, la más cristiana.

    La más cristiana, literal. Sí que es muy interesante lo que estamos viviendo ahora mismo culturalmente y me da mucha curiosidad ver a dónde va a rebotar ahora. Y no me parece raro, porque todo el mundo dice que es raro que esta generación que son los más liberales haya terminado si no así. No es raro para nada, es gente que ha vivido under surveillance 24-7.

    Tú, ¿qué has estudiado?

    Filosofía.

    Makes sense. Para terminar con algo más así, ligerito, divertido. Si tu disco fuera un plato, ¿cuál sería y por qué?

    Sería una milanesa con puré, pero te estás tomando un monster vodka.

    Perfecto, vea la visión, sí.

  • Spinnheli | “En Clave De Gë” EP.11

    Spinnheli | “En Clave De Gë” EP.11

    «LittleBigPlanet» es un juego desarrollado por Sony en el que la creatividad lo es todo: puedes poner pegatinas allá donde quieras, crear miles de universos, compartirlos con el mundo. Es más, su lema es «crea, juega y comparte». En el mundo de la música ocurre exactamente lo mismo. Por eso nos acompaña hoy Spinnheli, una productora cuya bandera es la creatividad.

    Bueno Heli, preséntate. ¿Quién es Spinnheli y quién es Heliena?

    Está buena la pregunta. Yo antes hacía electrónica y mi alter-ego era Heliena. Spinnheli en cambio es la persona que defiende la parte de la productora sin entrometerse tanto en mi historia. Hay veces que Spinnheli es solo para el trabajo; si alguien me llama así es normalmente del curro.

    ¿Cómo empezaste a producir, tanto en la faceta de Spinnheli como en la de Heliena?

    Yo empecé porque me encantaba la electrónica, por Paul Kalkbrenner, un productor alemán que hacía una electrónica diferente, muy melódica con muchos matices. Me encantaba como producía y me di cuenta que producía con el Ableton. Entonces, me lo descargué para trastear y llegó un momento en el que, mientras mis amigos estaban de fiesta, yo me quedaba en casa haciendo mis cosas. Cuando volvían de fiesta, les enseñaba la movida. Al principio era todo muy regulero, pero mis colegas me ayudaban. Ya luego me vine a Málaga a estudiar, cogí carrerilla y empecé a currar directamente.

    Si no me equivoco, das clase en la School Training, el lugar donde estudiaste. ¿Prefieres tu etapa de formación o dar clases?

    Ahora dar clase, cien por cien. Uno en la escuela aprende las bases, pero luego el tiempo en el que uno estudia en casa y tal, me parece a veces más fructífero que lo que es propiamente producir. Estás proponiéndote el reto de estudiar algo y crear a la par, entonces pasas por etapas donde estás más preocupado en entender una técnica que en hacer música como tal. No se te plantean bloqueos creativos o demás movidas.

    Es más pautado, por así decirlo, ¿no? Me parece curioso, porque la gran mayoría de productores comienzan siendo autodidactas, pero son pocos los que terminan formándose específicamente en ello. Al tener este tipo de formación, tienes cierta ventaja con respecto a otros.

    Sí. Yo tenía claro desde el principio que me interesaba mucho el tema de la producción. Yo avisé a mis padres diciéndoles: “oye, no quiero estudiar en la universidad. No me atraen nada esas movidas”. Siempre he estado muy cerca de estudios por parte de mi padre, que hacía música. He tenido mi parte autodidacta y mi parte lectiva, y la agradezco mil; hay cosas básicas que uno no sabe y la caga. Cosas tan tontas como meterle 48 voltios a un adlib que ya está alimentado. Es algo súper intuitivo, pero si no lo sabes, la estás liando. Te da ventaja en cuanto a la base, luego ya la parte creativa es cosa de cada uno.

    Hablemos un poco sobre tu padre, un famoso trompetista de las islas conocido como Mangui. ¿Es uno de tus referentes a la hora de hacer música?

    Totalmente, tanto mi padre como mi madre. Mi padre hacía latin jazz. Era trompetista, compositor, arreglista… Por parte de mi madre, me ha educado muchísimo musicalmente. Era con ella con la que escuchaba música en el coche o con la que iba a comprar discos a El Corte Inglés. Ella escucha y me manda mucha música. Desde la perspectiva de mi padre veía la música desde los bolos, los ensayos o el estudio. Desde la de mi madre, es por el gusto musical, porque le encanta la música.

    «Mis dos padres están súper vinculados a la música»

    Spinnheli sobre la influencia de su familia en su carrera musical.

    Es un puntazo, además que tener la música en casa hace mucho. Y ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?

    Escucho mucha música que escuchaba cuando tenía 15 años. Encontré unas playlists de la época y ahora estoy arraigada a eso.

    A mi me encanta escuchar música de cuando era más chico y tal. Tengo un MP3 con música de 2012 y de vez en cuando lo miro a ver qué escuchaba en esa época.

    Pues mira, estoy con Ty Dolla Sign, The Dream, la época de Drake, Tyga, Nicki Minaj, Lil Wayne… Ahora escucho baterías de esa época que están guapísimas e intento hacerlas. Veo que la zona norteamericana vuelve a esa época con el puntito hortera. Escucho mucha música que no tiene nada que ver con lo que hago. En general escucho mucho indie y R&B americano y luego hay cosas que escucho cuando no quiero pensar en lo que estoy haciendo yo, como Henry Mancini o salsa, no sé. Aun así, lo que más escucho es afro, es donde estoy más chill.

    Y en cuanto a producción, ¿quiénes son tus referentes?

    Pues me encanta El Guincho, es mi “productor 360” favorito. Soy más friki de la gente que hace música que de los artistas como tal. Me gusta mucho TY, Cubeatz, Yaseer… No sé, gente creativa. Ahora estoy siguiendo más a creativos. El Guincho siempre ha sido mi referente; casi todo lo que saca y las producciones me flipan. Aun así, ahora escucho y observo más a la gente creativa, como los samplemakers.

    El trabajo de los samplemakers me parece algo muy complejo dentro del mundo de la producción. Creo que no es fácil darse cuenta de qué hacer para crear un buen sample.

    Realmente estos chicos crean samples para que la gente los sampleen, ¿sabes? Son músicos que hacen música para productores. El samplemaker está escondido de cara al público. Conocen bien a la figura del productor, pero detrás de ella hay millones de cosas.

    Totalmente. Hay gente tan especializada en cosas tan concretas que me parece loquísimo. La producción es mucho más compleja de lo que puede parecer. Hablemos un poco de plugins. ¿Qué es lo que más utilizas?

    Pregúntame, pregúntame (risas).

    Vamos a utilizar la pregunta que te hace Kas Rules como base. Si solo pudieras utilizar tres plugins de por vida, ¿cuáles serían?

    ¿Instrumentos o efectos? No me pongas todos, que no puedo elegir (risas).

    Vamos a dividirlos, aunque lo mismo Kas luego me dice que eso no vale (risas).

    Vale, de efectos te diría el Magic Flow, el Nudistort; un plugin súper friki de distorsión que suena espectacular, y no sé, alguno muy creativo como Fragments, o alguno que me deje flippear las cosas. O Thermal, otra distorsión. Es que la distorsión es mi fetiche (risas).

    ¿Y de instrumentos?

    S.K.Y. Keys, cien por cien. Para los bajos me encanta un preset de Serum, de Make Pop Music. Me gusta cualquiera de ese tipo. Y ahora estoy utilizando mucho uno que se llama Freq-2, de Dez Wright. Te diría esos tres de momento, aunque mañana seguramente cambie.

    Por cierto, hablando de instrumentos, tú tocas la guitarra, ¿verdad?

    Sí, empecé a tocar la guitarra con 10 años, pero ya no la toco mucho.

    De hecho, tengo una foto por aquí de ti tocando la guitarra. No sé si se ve muy bien.

    Eso es un bajo, tío. ¿De dónde has sacado esa foto? (Risas) Yo estaba en un grupo antes, con 12 o 13 años. Tocábamos en la calle. Empecé tocando la batería, aunque más tarde la cambié por un bajo. Mi padre me estaba enseñando a la par a tocar la guitarra. En el grupo nos adaptábamos todos, al final tocábamos de todo (risas). Aprendimos un montón a estar en equipo, pero a mí me gusta ser independiente. Sobre la guitarra siempre me ha acompañado, pero hay días que me encanta y otros que no la aguanto. Necesito ir y volver, ¿sabes?

    ¿Tú eres más de instrumentos analógicos o digitales?

    La implementación de cosas orgánicas me encanta, pero si es de manos de un profesional (risas). Me gustan más las “herramientas smart”. Luego el tema de sintes me puto flipa. Noto demasiada diferencia entre sintes analógicos y digitales, y me jode porque cuestan una pasta. Me encantan los sintes; de hecho, estoy buscando uno polifónico.

    A mí las cosas más físicas me parecen más complejas que las digitales.

    La música que se hace con clics no mola tanto. Realmente es más complicada de hacer, aunque probablemente sea más fácil de escuchar. La música que se hace con clics terminas automatizándola: das por sentado que vas a sacar tal plugin, vas a poner estas baterías…

    Claro, al final se convierte en algo circular. Además, ahora con la IA es aún más fácil automatizarlo todo. ¿Tú has usado alguna vez IA?

    El otro día la probé con un colega. Vimos un video de alguien haciendo unos coros de algo que habían grabado y probamos a hacerlo nosotros porque estaba guapo. La IA es una herramienta útil, pero hay que tener cuidado porque puede que termines acomodándote y modificando tu forma de hacer las cosas. Es una herramienta a la que no hay que tener miedo. Además, no vamos a perder el trabajo por ella, al final los creativos somos nosotros.

    Siempre vuelvo al mismo ejemplo, pero hay artistas como JPEGMAFIA que la han utilizado en sus temas de forma súper ingeniosa.

    Nosotros cogimos un sample de Splice y lo metimos como referencia. Probando cosas, la IA nos hico un coro curioso que decidimos utilizar como sample. También te da facilidad en cuanto a derechos de autor y toda esa vaina. Por otro lado, es cierto que pierde su magia.

    Todo es útil, a fin de cuentas. Hablando con Saox sobre este mismo tema, hablábamos también sobre el autotune como una herramienta que ha generado polémica.

    Las cosas como el autotune son herramientas que están ahí para ser utilizadas creativamente. ¿Qué más da? Por ejemplo, Bad Gyal vende un producto que, de no ser por esta herramienta, no sería posible explotarlo.

    Si miramos tu catálogo, podremos encontrar de todo: “Milk & Cookies” con Carrión, varios temas producidos en “CERTIFIED FREAK” de KYNE o “OUT OF STOK” con Stokenz entre otros. Hay uno en el que me quiero detener específicamente: “Asalka”, tu primer disco que solo está en vinilo.

    Sí, ese era más bien por la parte de la electrónica y tal. Hice ese disco y me empecé a interesar más por el hip-hop y el trap. El EP de Dani (Stokenz) la pasamos súper bien haciéndolo. La verdad es que hay gente con la que puedo hacer lo que me apetece. Con Dani en concreto pudimos hacer lo que nos dio la gana.

    ¿Cómo es el proceso creativo con cada uno de los artistas con los que has trabajado? Por lo que me cuentas supongo que será muy diferente.

    Primero veo a dónde se dirigen, pues normalmente cuando escuchamos cosas de un artista con el que vamos a trabajar, no quiere decir que estén haciendo esa música ahora mismo. Aunque tú vayas a Spotify a buscar qué es lo último que sacó, realmente eso está viejo para la persona con la que vayas a trabajar. Lo primero es preguntarle en qué mood está y en qué punto coinciden su movida con la mía. A veces llegamos a puertos super guays y otras veces a nada, pero está guay llegar a ese punto de conexión de querer experimentar. También hay otros artistas con los que previamente sé que vamos a trabajar. Si quedo con KYNE, por ejemplo, sé que vamos a hacer R&B (risas).

    Me comentó KYNE que tienes una bugambilia en la puerta del estudio. Ella encuentra bonito el caer de las hojas. A la hora de hacer música, ¿alguna vez algún elemento exterior al estudio te ha servido de inspiración?

    Mira, la bugambilia me da más problemas que otra cosa, que tengo que barrer todos los días las hojas, tengo que podarla, los vecinos se enfadan… (Risas) Yo más bien la inspiración la encuentro en, por ejemplo, este último viajecito que hice a Puerto Rico y a las islas cercanas. Ver que música se escucha en cada una de las islas es inspirador: en Barbados escuchabas la soca, en Santa Lucía podías escuchar un dancehall súper primitivo… Simplemente con la música que escuchas en un sitio y en otro, vuelves en el avión diciendo “qué vaina es esta”. Encuentro la inspiración no buscándola. Por ejemplo, voy en el coche tranquilamente escuchando algo y, hasta que no me he fijado, no me paro a pensar en hacer esto o lo otro. Quizás es una tontería, pero hasta que no te fijas quizás no encuentras esa vibra.

    Siguiendo con el tema creativo en el estudio, ¿qué es lo que más disfrutas haciendo en el estudio?

    Mi vida creativa son etapas: unas veces estoy obsesionada con las voces, otras con las baterías, luego me aburro y me voy a los one shots… Estoy todo el rato oscilando entre cosas. Si tengo que elegir un elemento, elijo las baterías, porque creo que son las que colocan a la canción en algún lugar. Otra cosa que también me encanta es la esencia de las voces en la música. No tiene necesariamente que ser la voz de un artista para un producto final, puede ser el simple hecho de coger una melodía y como va oscilando con una voz encima. La música cambia muchísimo con una voz encima, hay veces que con una buena melodía con algo que la defienda delante ves más claros los colores.

    ¿Tú como sueles empezar tus producciones? Por las baterías, los bajos, piensas primero en los efectos…

    Tío, yo empiezo realmente intentando saber qué quiero hacer. Busco más la vibe de una canción que centrarme en un elemento en concreto. Intento buscar cosas que me lleven a ese lugar, mirando más bien que todos los elementos tengan la energía del producto final. Me parece poco fructífero empezar a crear de la nada, ¿sabes? Antes lo hacía mucho y, aunque salían cosas más genuinas, eran muy alocadas. El cambio para mí fue hacia dónde dirigirme con cada persona que trabajo. Es importante buscar qué energía quiero. También el tema de ver tutoriales me encanta; es una frikada que flipas (risas). Ves a gente en YouTube que dices “cuánto tiempo has tenido para poder utilizar las herramientas así”. Yo ya lo utilizo para buscar técnicas raras, ¿sabes? El otro día conocí a gente que sampleaba en Melodyne. No me quería ir de allí sin que me lo enseñaran (risas).

    «El problema no es por dónde empezar, si no buscar hacia dónde ir»

    Spinnheli sobre la dirección que toman sus producciones.

    Cada vez los productores sois más libres a la hora de crear, sin regiros por las normas intrínsecas de cada género. ¿Crees que la producción se dirige a un marco mucho más libre?

    Cada vez veo más en gente de mi alrededor y con la que trabajo que, cuanto más libre eres, mejor les va. Joder, ¿lo de Bad Bunny qué es? Hizo literalmente lo que quiso hacer, ¿sabes? Si te das cuenta, el punto en el que alguien crece es cuando hace lo que quiere, sin buscar sonar como otro. La industria musical siempre va a estar guiada por algunas pautas. La música que sale en la radio ya está escrita hace tiempo, pero es tu decisión hacerla o no. A mi es una cosa que me revienta, me es imposible hacer la música que quiere la radio.

    Esto que dices viene genial de cara al siguiente tema que quería comentar contigo. En casi todas las entrevistas pregunto por los ritmos de consumo, pues creo que nos dirigimos a una sociedad en la que se consume música de manera vertiginosa. Personalmente, creo que este ritmo tan acelerado es la causa de muchos bloqueos creativos, la automatización de la misma o la pérdida de alma en la música. ¿Cómo lo ves tú?

    Siento que, desde que algunos artistas grandes se han permitido el lujo de parar en su vida, no sacar nada y centrarse en hacer música detenidamente, se ha sentado un precedente. Aunque lo haya hecho un solo artista, es un espacio tanto para que la gente pueda sacar cosas sin tener que competir con artistas tan grandes como para pararse uno mismo y pensar qué quieres. No puedes estar creando día sí y día también sin estar influenciado por la ansiedad que te da no sacar música o el estar activo en redes. Tú necesitas crear lo que tú quieres, no tienes que estar esperando a ver qué sacan los demás para ver qué sacas tú. La industria pretende ir a esos niveles y los va por la gran cantidad de artistas que hay, pero creo cada vez están tomándose más espacio y más tiempo para sacar su música.

    Bueno Heli, la siguiente pregunta no te la hago yo, te la hace Carrión. Si viniera el productor que más te gusta en el mundo y te dijera de trabajar juntos, pero solo si tú cantas, ¿lo harías?

    No sé, la verdad (risas). Creo que no. O sea, lo haría si pudiera tocar mi voz y hacerlo en plan sample.

    A ver, no es mala idea. En ese caso, ¿qué productor sería?

    El Guincho. Es que tiene que ser él, si no paso (risas).

    El disco de Pop Negro es una locura. Me acuerdo que lo descubrí porque un tema suyo, “Bombay”, salía en un FIFA.

    ¿Has visto el videoclip de ese tema? Es una locura, lo puedes ver miles de veces y cada vez que lo veas verás un detalle diferente.

    Vamos con las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?

    La música es, para mí, la forma vital de expresión. Es la vía que tengo para expresarme. A lo largo de mi vida, ha sido una herramienta mega productiva para expresarme. También es mi modo de vida; gracias a ella tengo la vida que quiero.

    Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Eso lo he hablado mucho con Salva. A veces dice “esto suena a ti” o “el otro dicha Fulanito hizo un beat y creía que era tuyo”. No sé, quizás va ligado a las baterías. Normalmente me dicen que lo más característico es el groove de las baterías. Es que la putada es intentar buscarlo uno de sí mismo. Es complicado.

    ¿Algo que decir a aquellos productores que estén empezando que nos leen?

    Que hagan lo que les dé la gana, literalmente. Que confíen en lo que quieran hacer, hay público para todo. Hay frikis de todo, que cada uno friquee de lo que le gusta. Realmente, no hay nada peor que estar haciendo algo que no te gusta.

  • Hypnotic Brass Ensemble: El Jazz de la calle

    Hypnotic Brass Ensemble: El Jazz de la calle

    La esencia musical de Calle52 siempre se ha resumido en dos géneros: Jazz y HipHop. Con créditos de producción en grabaciones de Mos Def o Snoop Dogg, Hypnotic Brass Ensemble reúne a un grupo de hermanos que comenzó girando en la calle por todo Estados Unidos y ahora cruza el charco para tocar en Madrid.

    En una época en la que las redes sociales no impulsaban la promoción musical, ustedes comenzaron a hacerse un nombre en las calles de Chicago. Para músicos instrumentales como ustedes, ¿cuál creen que es la diferencia entre surgir de esa manera y hacerlo a través de plataformas en línea hoy en día?
    La diferencia entre hacerse en las calles y obtener exposición a través de las redes sociales probablemente sea el poder tener una interacción cara a cara con las personas que disfrutan lo que haces. Es tan simple como no comunicarse a través de una lente de ningún tipo. Diría que era algo mucho más personal.

    Rompen con el cliché típico del grupo de jazz refinado y snob al traer la esencia de las calles, fusionando dos mundos que antes parecían incompatibles. ¿Alguna vez se han sentido fuera de lugar dentro de la escena del jazz por eso?
    En primer lugar, nuestra música es global y no encaja en ninguna categoría en particular. Así que siempre nos hemos sentido como forasteros dentro de la industria musical. También es la razón principal por la que no hay duplicados de nosotros, porque somos ajenos a todos los géneros. Somos simplemente música pura.

    Es interesante que sean todos hermanos. ¿Han tenido choques o desafíos al vivir y trabajar juntos a lo largo de los años? ¿Cómo ha afectado eso su lado artístico?
    Definitivamente es difícil trabajar y vivir con hermanos, especialmente después de haber crecido en la misma casa y luego decidir crear un estilo de vida en familia. Pero eso nunca ha obstaculizado nuestra creatividad. La música es la única cosa constante en la que estamos de acuerdo.

    Nuestro lector promedio sabe mucho sobre hip-hop pero no está muy familiarizado con el jazz. ¿Qué le recomendarían a alguien que quiere adentrarse en el género? ¿Y qué artistas creen que trabajan en esa frontera entre ambos mundos, como ustedes?
    Desde la creación del hip-hop a gran escala, siempre ha habido artistas que forjan ese puente entre ambos mundos. Artistas como A Tribe Called Quest, De La Soul, Pete Rock & CL Smooth, Rakim y muchos otros raperos. En el mundo del jazz actual, dado que vivimos en una era dominada por el hip-hop, creo que todos los nuevos artistas poseen algún tipo de influencia o cultura del hip-hop. Y por supuesto, eso se refleja en su arte.

    ¿Alguna vez soñaron con cruzar el océano para compartir su música aquí?
    No diría que soñamos con viajar por el mundo interpretando música que escribimos. Cuando comenzamos a crear música, nuestro deseo era ser globales. Por eso muchas de nuestras primeras grabaciones eran solo instrumentales, porque queríamos que la gente disfrutara del lenguaje universal que es la música: sonido puro, ritmo puro y forma pura. De esa manera, no importaba qué dialecto hablaras; nuestra música hablaría directamente a tu alma.

    Si tuvieran que volver a las calles y recorrer el país para ganarse la vida otra vez, ¿harían algo diferente?
    Definitivamente no volveríamos a tocar en las calles en ningún sentido, especialmente si fuera para ganar dinero. El juego es totalmente diferente ahora. La principal razón por la que tuvimos tanto éxito tocando en las calles fue porque ganábamos mucho dinero. Teníamos nuestros primeros CD a la venta y la gente se lanzaba a comprarlos. Hoy en día, los consumidores obtienen la música por streaming, y los artistas reciben una fracción de centavo por cada reproducción. Así que, para responder a la pregunta, solo funcionaría si los CD siguieran siendo relevantes. De esa manera, no habría nada diferente que hacer más que vender CD. En ese tiempo se hacían muy buenas monedas.

    ¿Con qué artista les gustaría colaborar en el estudio próximamente?
    Sé que los álbumes de hoy se impulsan por las colaboraciones y los grandes nombres que participan. Nosotros nunca hemos sido ese tipo de artistas. Cuando creamos, pensamos en lo increíble que sería la música al presentarla a nuestro público. Aunque esa sea nuestra postura, estamos abiertos a colaborar con cualquiera que quiera hacer música de calidad. Y eso incluye a todos.

    Tener su propio documental habla de un estatus legendario. ¿Cómo ponen en perspectiva esos logros cuando los comparan con sus inicios?
    Yo (Hudah) personalmente mido el éxito por el lugar en el que estoy hoy. ¿Por qué? Porque no sé exactamente qué depara el futuro. Pero sí sé de dónde vengo y hasta dónde he llegado desde el principio. Hemos podido explorar y ser expuestos en más de 50 países. Ese logro por sí solo va mucho más allá de lo que podía imaginar en los inicios. Esperábamos que nuestra música cruzara los océanos, pero nunca supimos hasta qué punto llegaría. Definitivamente estamos complacidos con el resultado. Gracias, mundo.

    Por último, si tuvieran que describir la banda a un niño que no sabe nada sobre jazz, ¿qué le dirían?
    Supongo que este niño ha preguntado qué música nueva debería experimentar. Simplemente le recordaría que, de manera universal, la música solo puede ser buena o mala. Al explorarla, debe acercarse a lo que más hable a su búsqueda interior y descartar el resto. Y eso también se aplica a nuestra música. El arte solo es relevante para quien se siente inspirado por él. Debemos aprender qué enciende el fuego dentro de nosotros y actuar siguiendo ese espíritu.

    Fotografías por Julián Lona.