Categoría: Entrevista

  • El Viaje de Çantamarta por «La Esquina + Violenta»

    El Viaje de Çantamarta por «La Esquina + Violenta»

    Después de un 2025 sensacionalmente universal, acercándose a cada rincón del mundo y del corazón mediante el EP colaborativo «nomeolvides», y una aparición estelar en «Coisas Naturais» de Marina Sena, uno de los discos de pop más interesantes de dicho año, Çantamarta regresa a «la esquina + violenta», un sofómoro disco de estudio que perfecciona la dualidad característica de su música, explorando la multiculturalidad a través del sonido y dejando claro que la forma más real de ser fiel a la representación de una tierra, es la observación del todo. Por ello, como no podía ser de otra manera, nos encontramos, unos días después de su lanzamiento, en un restaurante latino de Madrid, para adentrarnos en todo su imaginario mientras compartimos un buen juguito de guanábana.

    Fotografía de Çantamarta y Javi en el Restaurante Ayawaskha (@jorge_the_curious)

    Javi: ¡Hola, Luislo, Benito y Omar! Primero que nada, siempre me gusta comenzar poniendo en contexto y sobre todo conociendo, un poco, la situación en la que os encontráis actualmente. Y más aún, siendo ahora un momento en el que acabáis de lanzar un nuevo proyecto de larga duración, suceso que siempre es cambiavidas en cualquier carrera, lleves cuantos lleves. Así que, empiezo queriendo conocer: ¿Qué tal estáis? ¿Cómo está yendo todo en esta nueva etapa? Tanto en lo profesional como en el ámbito personal.

    Luislo: Estamos viviendo una etapa muy bonita porque, creativamente, nos estamos gozando mucho el poder crear con ritmos un poco más vertiginosos. Çantamarta, como naturaleza de proyecto, siempre fue más de ser más calmado. Siempre hemos sido más de pensar mucho las vainas. Hasta cierto punto hemos tenido que ir desarrollando una seguridad, en nosotros mismos, de saber cuando una canción está bien y no hay que seguir metiéndole vainas o quitándole vainas. Con este disco nos lo hemos gozado y aunque la industria tiene ese ritmo vertiginoso y fastidioso en el que todo el mundo está sacando vainas todo el tiempo, sentimos que, en el momento de la carrera en que estamos, decidir seguir este camino no podría venir mejor. Porque nos agarra a full en la dinámica de querer hacerlo. Y eso está chévere.

    Benito: Yo diría que, a nivel personal, también creo que estamos en un punto, como contaba Luis, en el que esa seguridad se ha trasladado mucho a la música. Sobre todo en esa crudeza con la que se han acercado algunas voces y luego también, por ejemplo, en la representación de sustratos más agresivos o electrónicos. Considero que ha sido la primera vez que hemos encontrado el balance perfecto entre la electrónica con los momentos de menos energía, lo cual, normalmente, es complicado. Ha sido la primera vez que estamos muy seguros de que el equilibrio, la selección de temas y la estética era el camino indicado para este momento. 

    Omar: Bueno, y también decir que después de un proceso así, cansados estamos también un poquito (risas). Estamos ahí medio recuperando, pero igualmente esto no termina aquí. Ahora estamos preparando todo lo relacionado con el live y estamos muy ilusionados también con eso.

    Javi: Me alegro mucho por este magnífico comienzo de etapa, que como hemos puntualizado, es solo el comienzo. Mucha gente tiende a pensar que cuando un proyecto está fuera ya ha terminado todo respecto a él, pero lo cierto, es que aún le queda mucha vida a raíz de otros ámbitos como el directo. En vuestro caso, esta es la tercera vez que os encontráis en una posición como esta, viniendo de un primer LP titulado “PASARELA”, que consolidaba una identidad que lograba demostrar a la perfección el beneficio cultural del mestizaje a través de su sonido vibrante y animado, a la vez que criticaba, paradójicamente, con crudeza, las dificultades de vida que se presentan a las personas migrantes, y de un posterior EP, “nomeolvides” más centrado en la vulnerabilidad emocional del desamor que expandía vuestro universo gracias a un espacio más colaborativo. Ahora,  ha llegado “la esquina + violenta”, vuestro segundo LP y mi pregunta es: ¿Cómo describiriaís vosotros este nuevo proyecto? 

    Omar: Es más directo y más confrontativo. Diría que, tanto en “PASARELA” como en “nomeolvides”, el discurso era más poético. Todas las realidades que abordamos en “la esquina + violenta” también estaban presentes en estos proyectos, pero, podríamos decir que iban adornadas con otra vestimenta. Aquí están totalmente desnudas y se presentan como son. Intentamos generar también, un poquito, que te sienten mal algunas cosas. Un poquito de inconformidad. Eso es, en resumen, “la esquina + violenta”. Ese mensaje más crudo y más directo, sin tanta poesía.

    Javi: Y, en cuánto a esta naturaleza del proyecto, ¿cuál diríais que es el pilar que más ha motivado su creación? 

    Benito: Enganchando un poco con lo que comentábamos antes, diría que “la esquina + violenta” se ha convertido en el conjunto de bandas sonoras del momento que estamos viviendo ahora mismo. Un momento en el que necesitamos un mensaje de ánimo y carga de energía. El proyecto está muy definido por el punto de reunión que queremos hacer con la gente que está siguiendo el proyecto en esta época, porque se plantean temas que están a día de hoy y, aparte, se exploran y mezclan sonoridades que creemos que van a ser la tendencia de lo que se va a empezar a mover en la música.

    Luislo: Totalmente. Eso y el hecho de que estamos encontrándonos muy seguido a nosotros mismos en el estudio, que eso es bonito también. Y, haberlo hecho a raíz de estar siempre jugando. Diría que el pilar también ha sido ese: jugar. Disfrutar de esta etapa y de explorar sonidos que nos gustan, pero sin miedo. Volvemos a lo de antes: el tema de la seguridad.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Hablando de la seguridad y confianza en uno mismo y en el proyecto propio, es importante recalcar que, como acabamos de mencionar, “la esquina + violenta” es vuestro álbum sofomoro, es decir, el segundo de vuestra carrera. Y cuando este momento llega, ciertas inseguridades nuevas, que antes no estaban, pueden hacerse presentes: ¿Alguna vez, mientras comenzaba el proceso creativo, habéis sentido ese miedo de no estar a la altura de la expectativa? Pero no hablando del público, que al final a la hora de crear es lo que menos te debe afectar, sino de vosotros. De decir: “Buah, nos encantó como quedó el primero. Ahora, ¿cómo igualamos o incluso superamos el nivel?”

    Luislo: Si, todo el tiempo. Se está así todo el tiempo.

    Benito: Igualmente, creo que se ha dado la casualidad de que, justamente, en este álbum, hay varios temas en los que, lo que suena en la versión final, es la primera toma que se grabó. Entonces, si que es verdad que existe ese momento de runrún en el que estás pensando que el proyecto vaya en la dirección correcta, cuando todavía no ha tomado forma, pero en lo que respecta a la ejecución, en muchas canciones, por ejemplo, “tictac” o “todo lo que toco se hace oro”, las tomas de percusión y de voces son las que grabamos en el primer momento que compusimos el tema. Entonces, me parece que toda esa confusión que suele haber, cuando te enfrentas a sacar un proyecto, la hemos compensado mucho y de forma muy concisa dándonos cuenta de que las tomas que finalmente funcionaban eran las que tenían más energía y más vibra, que solían ser las primeras por su naturalidad.

    Omar: Pero sí, continuamente estás pensando en eso. Ya lo decía el tío Ben en su momento: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Y cada vez que te enfrentas a un nuevo proyecto, te enfrentas desde una nueva perspectiva, porque ya tienes mucho bagaje atrás. Çantamarta no es un proyecto que empezó ayer, aunque sí que es relativamente nuevo para mucha gente. Al tener un recorrido que nos respalda, existe esa responsabilidad con tus oyentes. Y de igual manera, uno también quiere generar nuevos oyentes, llegar a más gente y que el mensaje esté presente y se hable. Y toda esa responsabilidad está ahí. Aparte somos artistas así que somos personas muy sensibles. Convivimos siempre con el impostor, ahí dentro de uno mismo. Entonces hay que ir lidiando con ello. Es parte del proceso.

    Javi: Totalmente de acuerdo. Al final, cuando tienes entre manos un proyecto, es muy fácil sobrepensar hasta el más mínimo detalle, así que es muy positivo saber donde encontrar esa chispa que te ayuda a encontrar el equilibrio deseado entre lo que es necesario y lo que es pasarse. Hablando de lograr estabilizar la balanza y adentrándonos más en este nuevo proyecto, de igual forma que ocurría en “PASARELA”, cabe destacar que este logra dar un altavoz a temas duros, que quizás no son tan habituales en la música que escuchamos en el día a día, haciéndolos accesibles al no perder la belleza y la esperanza. Una práctica que no es tarea fácil. ¿Cuál diríais que es la clave para lograr esta equilibrada dualidad sin perderse?

    Omar: El sentido común y el pensamiento crítico. Hemos tenido muchas conversaciones con respecto a este tema. Últimamente está más escaso que nunca. A mucha gente no le gusta pensar. No tienen opiniones propias y se van a TikTok para ver que opina otro respecto a un tema en concreto. Que está bien, pero uno tiene que ir desarrollando su propio pensamiento crítico también. Ahí es donde se establece un equilibrio.

    Luislo: Otra opción podría ser, para complementar un poco lo que has comentado sobre esto, es mirar de frente a la contradicción cuando se habla de comunidades como el Caribe o Andalucía. Estas son comunidades que, históricamente, han estado vinculadas a cierto tipo de periferia, pero que, a su vez, son muy influyentes. No podemos hablar de la marca personal de España si no miramos de frente a lo que ocurre en Andalucía, y, cuando se habla de América Latina, se establece un gran enfoque sobre el Caribe, al igual que se habla de los Andes, por ejemplo. Pero son tierras complejas. Son tierras con muchas desigualdades, son tierras difíciles. Y no todas las historias que suceden ahí son positivas. ¿Qué ocurre aquí en esta vuelta entonces? Que nosotros lo que queríamos era mirar de frente a esa contradicción. Somos tierras bellísimas, pero donde hay mucha gente mala también. Y donde las oportunidades muchas veces son escasas. No siempre, pero lo pueden llegar a ser. Nosotros nacemos en una lotería donde a ti te falta una vaina y al que tienes en frente le sobra, y donde a ti te sobra otra vaina y al que tienes en frente le falta.  Y hacer música a partir de eso es un trabajo de observación muy bonito. Cuando observas, ves lo feo y ves lo bonito y buscas la manera de que estén presentes a partes iguales, porque si no, estás mintiendo.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Por esa parte, esta capacidad es digna de mención, ya que poca gente sabe realizar esa observación y escenificarla dentro su música como lo hacéis vosotros. De igual forma, otro aspecto muy aclamado, que caracteriza en gran medida al disco, y que lo ha hecho en buena parte vuestra música, es la fusión sonora entre costumbrismo y tradición con la vanguardia de la música más actual. Una premisa que, de hecho, en la última década, está más candente que nunca en todo tipo de proyectos, tanto dentro del mainstream como en lo más nicho, y abarcando todo tipo de culturas que despiertan nuestro interés. Pero hace años, como puede ser a comienzos de los 2000’s esto no era lo más común, sino que el foco de creación de estéticas y conceptos para atraer a la gente joven estaba más enfocado en visiones de futuro más que en el estudio del pasado. ¿Por qué creéis que ha regresado este nuevo despertar de la pasión por la cultura tradicional en nuestra generación?

    Benito: Me ha gustado mucho lo que has comentado de que en los 2000’s había una inspiración más futurista que ya no está tan presente. Yo siento, que, ahora, lo que estamos tratando es buscar recomponer la ausencia de ciertas identidades. Esa es la palabra clave para responder esta temática. Para mí, la nostalgia es la manera más fácil de acercarte al corazoncito de alguien respecto a cualquier tema. En concreto, si se refiere a la identidad de un hogar. Y en los últimos años, han ocurrido ciertas situaciones que han promovido que haya muchos movimientos sociales de diáspora y desplazamiento, lo cual ha desembocado en una búsqueda de la identidad o de lo que te recuerda nostálgicamente a tu hogar a través de la música y ciertos tipos de sonoridades. En los años 2000, había unas necesidades en las que la innovación por lo sintético y electrónico se apremiaba. Pero ahora, lo que estamos buscando es grabar una guitarra para distorsionarla y que suene sintética. Siento que en ese proceso, hemos ido encontrando el equilibrio. Estamos en un momento en el que hay gente que puede escuchar un tema que sea muy electrónico pero que tenga, a lo mejor, unas trompetas acústicas grabadas. Y, creo que la identidad es lo que ayuda a ir equilibrando eso.

    Fotografía de Çantamarta en el Rodaje del Live Performance de «la esquina + violenta»

    Javi: Para mí, esa posibilidad de combinación entre innovación y tradición es lo más interesante y lo que más juego da a la hora de crear en la música actual. En este disco, también podemos encontrar una especie de combinación entre vuestros anteriores proyectos en tema colaboraciones, encontrándose en un punto medio entre “PASARELA”, que como buena carta de presentación, empleaba todo su foco en lo personal y “nomeolvides” que funcionaba de modo más unitario y universal. “la esquina + violenta” cuenta con apariciones estelares, selectas y variadas de Betsayda Machado aportando un sonido más tradicional, Lil Supa y Willie DeVille dando un toque de Hip Hop moderno y Caleb Calloway apoyando en producción. ¿Cómo se seleccionaron estas colaboraciones para que formaran parte del proyecto?

    Luislo: Fueron fluyendo, en realidad. Más que seleccionarse, surgieron un poco sobre la marcha. Y esto es algo muy bonito. Cuando se idearon, las buscamos. Como en el caso de Supa y Willie, por ejemplo. Esa canción, “todo lo que toco se hace oro”, tenía una energía que pedía que contase con un rapero, pero no un rapero cualquiera para el proyecto de Çantamarta. Con esto, no digo que no haya otros raperos que tengan la calidad, sino que tenía que ser un rapero que tuviese una cercanía al proyecto de alguna forma u otra. Willie y Supa son prácticamente mentores nuestros.

    Willie concretamente ha sido el padrino musical de Çantamarta y Supa, de manera directa o indirecta, es una inspiración constante desde el día uno y, también, un apoyo que tenemos desde que trabajamos con él, por primera vez, hace ya más de unos tres años y que nos abrió unas puertas enormes. Entonces buscábamos que ellos estuviesen presentes en el disco por lo que sabíamos que iban a sumar. Te ofrece una legitimidad muy especial cuando en una canción como esta, donde no hay ni siquiera boom bap, ellos logran, no solo sumarle calidad y prestancia, sino también situarte como un proyecto donde nombres como ellos pueden entrar y jugar.

    Luislo: Lo mismo ocurre con Betsayda y lo mismo ocurre con el hermano Caleb Calloway. Él es uno de los nombres más importantes del reggaeton y del trap en Puerto Rico, pero en este tema, lo que él celebraba y lo que le hacía sentir parte del tema con orgullo, era el conectar directamente con su herencia afrocaribeña. Que siendo una persona afrocaribeña, no había tenido tantas canciones donde esa raíz se presenta tan directa. Ese tipo de actitudes son las que hacen que, cuando un nombre como ellos venga al proyecto, lo sumemos.

    Luislo: Igual con  todos los que han producido. Está José Castillo de Bomba Estéreo en “procesión”, Noize, que es un capo del reggaetón en Puerto Rico… Y ya ni hablar de todos los músicos maravillosos que tenemos de Venezuela, Cuba, Colombia, España… Eso es muy bonito.

    Javi: Hablando un poco más de colaboraciones con otros artistas, contáis con un amplio y llamativo historial a lo largo de vuestra carrera. Artistas latinos como Irepelusa y Big Soto, aquí en España, por ejemplo, Antony Z y, por supuesto, rusowsky… Pero yo hoy quería centrarme en la que más me llamó la atención, ya que es una artista que, quizás aquí no se la conoce demasiado, pero lanzó “Cosas Naturais”, uno de los discos pop más interesantes del año pasado, en el que os encontráis como una de las pocas colaboraciones. Estoy hablando de Marina Sena, artista brasileña, que posteriormente también apareció en “nomeolvides”. ¿Cómo surge esta conexión con ella? Tanto en relación a cómo descubristeis su música como a cómo salió la idea de colaborar juntos.

    Omar: Lo bonito en este caso es que fue una conexión súper natural. Nos conocimos a través de redes y nos empezamos a hacer amiguitos allá por el 2020. Ella aún tocaba con “A Outra Banda Da Lua”, que era como el proyecto anterior que tenía antes de su carrera en solitario, y nosotros estábamos arrancando. Conoció Lluvia, que, por alguna razón, pegó en el algoritmo de Brasil, llegó a ella y, a partir de ahí, comenzamos a escribirnos.

    Omar: Ahora le ha llegado el momento estrellato, porque hay que reconocer que es Top 5 artistas de Brasil actualmente, y tenemos la suerte de que siempre nos tenga presente y de poder haber entablado, con ella y su entorno, una relación de amistad que ya trasciende a lo profesional y al hacer música. Tenemos muchas “saudades” de volver de vuelta.

    Javi: Es que la música es una cosa loquísima. Igual sacas una canción que no está teniendo demasiado éxito en tu país, y de repente, por algún motivo, de algoritmo o lo que sea, se hace super viral en la otra punta del mundo y expandes todo un nuevo horizonte de público al que les fascina y que conectas un montón con lo que haces.

    Luislo: ¡Totalmente! Y puedes terminar como nos pasó: yendo a Brasil a tocar frente a 10.000 personas en Sao Paulo y la gente cantando la letra en castellano contigo. Nosotros nos hemos enamorado de Brasil. El disco de “la esquina + violenta” tiene muchas referencias a Brasil, porque Marina y su gente nos trataron como familia cuando estuvimos. Hasta el punto de que nosotros, incluso, estamos hablando portugués ahora mismo. Y eso, es por ella y es muy bonito.

    Javi: Aprovechando que estamos usando este espacio para recomendar la música de Marina, llega mi parte favorita de toda charla con cualquier persona que conozco. Y es, preguntas por influencias y recomendaciones. Primero, preguntar: ¿Qué diríais que ha influido en mayor medida la creación del disco? Tanto en lo musical como en cualquier otro aspecto que os motive a crear. 

    Luislo: Como digo, Marina Sena tiene que estar por ahí, obviamente. “Coisas Naturais” es un disco que, sin lugar a dudas, nos influyó mucho. Si te vacilas el disco, no es un disco tan largo y es un disco que desde el primer tema te va engatusando y te va embrujando. Tiene un inicio lento, en el buen sentido de la palabra y, desde ahí, va sumando elementos y sumando elementos… Y eso, nos gusta mucho.

    Luislo: Luego, a modo personal, hay discos que me han influenciado mucho en mi vida, como por ejemplo, “Buscando América” de Rubén Blades. Mucha gente habla de otras obras de él,  pero a mí en concreto esta me parece su obra maestra.

    Luislo: Pero para “la esquina + violenta”, a mí me influyó mucho el último disco que sacó Clipse. De hecho, hay ciertas cosas que ellos hicieron en ese disco que de alguna forma u otra, luego están presentes en lo que hicimos nosotros. A nivel de concepto, de cómo contar ciertas historias… Fue bonito conectar con el hip hop nuevamente, sobre todo el hip hop gringo y fue gracias a ellos. Ese disco me influyó mucho a nivel de escritura.

    Omar: Luego, a nivel de géneros, estábamos escuchando mucho “bouyon”, que es un género de la zona anglo y francesa del Caribe, de Dominica. Estábamos escuchando mucho también música del Magreb. El hermano Ino Casablanca también fue gran referencia. De hecho, nos encantaría poder llegar a colaborar en algún momento con él. Pensamos que puede surgir una conexión muy genuina y algo muy rico a nivel musical. También estábamos escuchando cositas de electrónica y se ven referenciadas dentro del disco.

    Benito: A mí, en concreto, me pasa, que supongo que también os pasará a vosotros, que hay ciertos álbumes que, aunque sean antiguos, me gusta retomarlos. En concreto el “About Time” de Sabrina Claudio. Ese disco nos dejó enamorados en su momento y nos parece como que tiene ese balance muy bonito entre lo más orgánico y el cambio, y es una escucha que te lleva por un viaje. Y para la creación de “si te hace falta alguien, soy yo” lo usamos de referencia. En ese picoteo de R&B, nos hemos intentado acercar un poquito más a referencias de muchos sustratos melosos pero combinados con la electrónica.

    Luislo: Saqué una vuelta graciosa. Y es que, la gente, cuando habla de los géneros que fusionamos, siempre dice que nosotros somos un grupo que mezcla el R&B. Y nosotros, en realidad, no teníamos ningún R&B (risas). Fue en este disco, 6 años después, que hemos hecho un mayor acercamiento al R&B con dos canciones: “si te hace falta alguien, soy yo” y “todo lo que toco se hace oro”. Entonces es muy chévere que nos hemos acercado un poquito a esa estética gringa que nos gustaba mucho y la disfrutábamos, pero que no habíamos implementado en nuestra música hasta este disco. Ese disco de Sabrina Claudio ha estado en nuestras conversaciones desde que nos conocemos y es, en él, donde tú podrías decir: “¡Ah, mira! Veo la influencia”.

    Javi: Siempre digo que esta parte es la que más disfruto de toda charla porque lo que más me gusta en el mundo es constantemente descubrir artistas nuevos que no conocía. Y para mí, no hay mejor forma que conocer los nombres de esos artistas que inspiran el arte de otros artistas. Por ello, en cuanto a esto también: ¿hay algún artista poco reconocido que os gustaría recomendar para darle una escucha?

    Luislo: Soucream. Un hermano venezolano que, hasta donde tengo entendido, vivió en Argentina una temporada antes de emigrar a Estados Unidos. Estando en Argentina se acercó al Funk Carioca y a día de hoy está fusionando este género con la electrónica venezolana. Sobre todo, con la changa, que es propia de los barrios populares de Caracas y que ahora está teniendo un revival enorme a nivel global. Tanto así que, personas que en su momento criticaban al que bailara changa, ahora tratan de adueñarse de la estética. Pero eso es para otro día. El hermano Soucream es un real y siento que tiene un talentazo enorme. Les va a encantar.

    Omar: Mi recomendación es un artista de un combito de la costa de Colombia que se va a pegar muchísimo. Bueltiao se llama el chico. Hace una música increíble. Es como una new wave de champeta, que es un género característico de la costa del caribe colombiana. Increíble.

    Omar: Y otra recomendación, un álbum llamado “BOBERA” de unos artistas uruguayos que se llaman peruchi, MERECEMOS y NIÑO PEDRO. Albumazo.

    Luislo: Bellísimo. Siento que es ese flow de música de cantautor latino que te encantaría, vinculada con vainas como la que hacen los hermanos Blanco Palamera aquí, pero con una cercanía a la música uruguaya con elementos propios de allá, como el candombe.

    Luislo: Una cosa que mucha gente ignora, pero que ahorita, con el nuevo disco de Jorge Drexler, se está entendiendo más es que Uruguay tiene muchas similitudes con Brasil. Muchos ritmos bailables que se atribuyen a Brasil están presentes en Uruguay también. Y estos hermanos lo tienen claro.

    Benito: Yo, lo que llevo escuchando todo este mes en bucle, son unos chicos de México, que están haciendo un revival del rollo punketo de los Beastie Boys en el Hip Hop, que se llaman Kevis & Maykyy. La canción “PUÑOS PULSERAS Y PALETAS” es un temón. 

    Luislo: ¡Y la de “HIJO DE P”! Cuando dice: “Soy un hijo de P, pero nunca de papi”. ¡No jodas, hermano, ¿qué es eso?! Eso sí que es un barrote y me peleo con quien sea que diga que no (risas). Mentira, mentira. ¡Mira, te hemos dado varias! Paranos que seguimos (risas).

    Javi: ¡No hombre, yo encantado! Hoy, desde luego, me llevo deberes para casa. Ahora quiero que me hagáis una newsletter mensual para mandarme recomendaciones al correo o algo (risas). Me las habéis vendido muy bien y por lo que se ve, hay cosas muy experimentales y muy interesantes que además, están sucediendo ahora. Lo cual mola mucho. Pero bueno, no os puedo retener aquí todo el día, así que hay que proseguir la charla, donde ya habiendo tratado ya todos los caminos que nos han traído hasta este momento, toca hablar un poco del futuro. No en relación inminente, porque yo nunca he sido partidario de andar metiendo presión por saber lo próximo, y menos aún, cuando acaba de salir un disco que todavía hay que digerir y explorar. 

    Benito: ¡Bueno podemos, eh!

    Omar: Danos dos semanas para que hablemos con la distribuidora y un Ableton pirata, y ya (risas).

    Javi: Estoy seguro de que sí (risas). Pero, por el momento, me gustaría conocer: ¿Cuáles son vuestras motivaciones de cara a este año? ¿Qué os molaría hacer o experimentar?

    Omar: Ahora laboratorio. Nuevo formato en vivo de Çantamarta. Obviamente, no vamos a abandonar lo que veníamos haciendo, porque nuestras presentaciones, usualmente, las hemos hecho acompañadas de nuestra banda y en un formato muy orgánico, y seguirá siendo así. Pero capaz que este álbum y estas sonoridades nos lleven a un punto más electrónico y requiera de estar los tres, únicamente, concentrados en algunos momentos y que la banda y gente que nos ha acompañado en las canciones vaya incorporándose en un formato más teatral, entrando y saliendo de escena. Explorar ese apartado ahora mismo es nuestra prioridad. Y, obviamente, sentimos que “la esquina + violenta”  es un disco de recorrido. Lo hemos hecho con esa proyección y esa visión de que puede seguir creciendo con el tiempo. Puede tener una versión deluxe, se pueden ir incorporando temas… Porque es un concepto que nos gusta mucho y sentimos que aún se puede desarrollar más.

    Javi: 100%. Antes hemos mencionado a Blanco Palamera y hablé justamente de este tema con ellos hace poco. Ellos me decían que se encontraban también en ese periodo de preparación del directo tras el lanzamiento del disco y hablamos de que, mucha gente se piensa que cuando se lanza un disco, se acaba la etapa de desarrollo y crecimiento de ese proyecto y se pasa a lo siguiente, pero lo cierto es que el release es solo el comienzo de una etapa en la que, mediante elementos como el directo, ese mismo proyecto puede seguir evolucionando. Ellos me decían que la idea era pillar esas canciones y cortarlas, alargarlas, añadirles todo tipo de elementos e incluso destrozarlas para darles una nueva vida y enfoque único que únicamente se iba a poder vivir ahí. Y para mí, eso es incluso lo que más mola.

    Luislo: ¡Es brutal! Crear un directo tiene ese punto muy de dramaturgia, donde tienes que tener un muy buen gusto, y por eso las personas que vienen del mundo del teatro suelen hacer muy buenos shows musicales. Al final, lo que tu estás buscando es que la gente que venga se emocione. Y darle la vuelta a un álbum en el directo es bonito. Siempre, obviamente, sin perjudicar el concepto. Ahora, cuando fue lo de Bad Bunny, una vuelta que me llamó la atención y en la que me fijé, porque cuando eres artista y te dedicas a esto no vuelves a ver un show como público sino que te vas fijando en la realización y vas tomando apuntes, es que, él arranca y, durante los primeros 15 minutos de show, te da salsa y hace referencia, sobre todo, a varias de las canciones que cierran su último disco. Él arranca por el final, para luego volver atrás para meterte dentro de todo el imaginario de “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, identificándotelo en canciones de hace 5/6 años. Está todo abrazado por ese imaginario. Brillante. Nosotros, cuando estábamos haciendo el disco, pensábamos: “Ah, mira, “matatán” la podemos vincular a esta otra de “nomeolvides”” o a tal canción de “PASARELA”. Eso está chévere. Es un reto, pero es divertidísimo.

    Javi: Es real que cuando te dedicas a algo, sea lo que sea, ya no puedes volver a ver los productos de ese ámbito de la misma manera, desde un punto de vista del público general. Te fijas, quizás, hasta en el más mínimo detalle técnico que se lo comentas a otra persona y te dice: “¿De qué estás hablando? Yo no he visto nada”. Y a veces, hay que cuidarse un poco de ello, porque te puede llevar incluso a perder un poco el disfrute de la sorpresa tan importante en lo que nos apasiona.

    Omar: Esa es la espiral en la que se acaba todo. Si te consumes en esa espiral terrible de crítica, te vuelves una persona absolutamente detestable (risas).

    Luislo: ¡Claro! Yo por ejemplo, en los shows, siempre intento no ser nunca crítico ante el que viene, porque sabemos lo difícil que es montar uno. Y, a veces, es muy injusto juzgar a un artista por su show, porque quizás el día que tú lo viste la cagaron, pero ya de ahí a decir que el show es una mierda no es algo realista. Yo, cuando veo un show, intento fijarme mucho en los frontman y frontwoman, los que están adelante cantando y llevando la dirección de un show. Estoy siempre observando qué hacen. Cuándo hablan y cuándo no hablan. Si se acercan al público, cómo lo hacen, si presentan a la banda, cómo lo hacen, si hablan mucho, por qué hablan mucho… Porque hay veces que hablan mucho y funciona, y otras veces no. Siempre estamos muy atentos a los arreglos también. Todo ese tipo de detalles me parecen muy interesantes y observarlos es lo que hace que nuestros shows luego sean buenos.

    Javi: Estoy totalmente de acuerdo. Observar las formas de trabajar de otros artistas es la práctica más útil para mejorar en tu propio trabajo. Y de ahí, saber qué mecánicas o inspiraciones pueden ser útiles para tu proyecto completo, cuáles no, y saber curarlas. Eso me parece un gran consejo y siento que no es el único, igual de claro y útil que hemos sacado a lo largo de una charla tan interesante y completa. Así que, por último, conociendo esto, os considero unos buenos candidatos para dar un último consejo: ¿Qué le diríais a una persona que está en el punto de partida de su carrera musical o que quizás está pensando en aventurarse a ello, que le pueda ayudar a dar ese primer paso correctamente y con firmeza?

    Luislo: Mira a los ojos a las personas que piropeen. Tú ahí sabes quién es sincero y quién no. Y también, mírale siempre a los ojos a la persona que te corrija. Si es sincero, acepta, trágate el mal rato. Y de igual forma, cuando te digan las vainas bonitas, no te ocultes, no le des la espalda. Porque a veces somos muy autocríticos y estamos más pendientes de quien nos putea y no de quien nos dice las palabras positivas. Cuando la gente te diga cosas bonitas, porque lo hiciste bien, mírale a los ojos. Así vas a saber distinguir quién no te tiene que acompañar y quién tener de tu lado.

    Javi: Los ojos nunca mienten, como bien dijo Tony Montana.

    Luislo: Ya lo dijo Tony Montana. Mirales bien a los ojos. Y, si vas a tener miedo, ten miedo, pero lánzate y cree en tu vaina. Hay mucha gente haciendo cosas lindas, pero también mucha gente haciendo cosas terribles y míralos. Ahí están, porque creen en su vaina (risas). Cree en lo tuyo y juntate con gente que crea en esa visión. Y si le suman, bacano. Hay muchos consejos… Nunca digas que un proyecto es solo tuyo. Si las cosas se logran, es porque hay un equipazo detrás. Dale la mano a cada uno de ellos y, también, mirales a los ojos y agradéceles. Esas personas, muchas veces, solamente quieren que alguien les diga: “Gracias por hacer los grafismos del vídeo de hace dos semanas”. Cada uno del equipo es oro para nosotros. Hay que cuidar esas relaciones de trabajo más allá del trabajo. Es lo más lindo, saber que tienes un equipo.

    Fotografía de Çantamarta y Javi en el Restaurante Ayawaskha (@jorge_the_curious)
  • Bea Pelea – El mito romántico desde los códigos urbanos

    Bea Pelea – El mito romántico desde los códigos urbanos

    Consagrada como una de las referentes OG del reggaetón en España, la artista, compositora y productora malagueña vuelve a la rama más romántica del reggaetón, una que ella misma bautizó extraoficialmente, y se convierte en el propio mito romántico en su último proyecto, ‘Reggaetón Romántico Vol.3’.


    Tras una década como cantante, desde ese ‘Oye Papi’ que la propulsó junto a La Zowi y Ms Nina, Bea Pelea ha tenido mucha cabida en la escena nacional y ha cosechado éxitos y clásicos de culto del reggaeton como ‘Si no te vuelvo a ver’, ‘Loka’ o ‘Hazmelo Otra Vez’. Es probable que también te suene, o tengas guardadas, sus colaboraciones con artistas y productores como La Goony Chonga, Kabasaki, Came Beats, Fakeguido, Ms Nina o su inseparable Zowi. Además, Bea siempre ha tenido muy buen ojo para lo emergente y ha sido la primera en fichar por nombres como La GG, Kristina, G la Sosita o incluso Juicy Bae a través de su fiesta La Cangri con sede en Barcelona.


    En honor a los compilados que se vendían en quioscos o en viajes de carretera y popularizaron el reggaetón, en 2018 Bea debutó con ‘Reggaetón Romántico Vol. 1’, un viaje por el amor, desamor y la melancolía, y trajo su segunda entrega en 2021. Tres años después, sacó ‘Kdenas’, un álbum en el que ella misma admite haber estado perdida y experimentando con distintos sonidos, pero esa misma experimentación fue lo que allanó el camino para el regreso triunfal con una tercera entrega el mes pasado que parte del mismo concepto, pero elevando la fórmula. Desde su primera mixtape y esta han pasado más de ocho años, y eso se nota porque aunque el amor sigue siendo el eje, está tratado desde distintas perspectivas y con más distancia emocional.

    A pesar de algún tambaleo con el uso de la inteligencia artificial en los visuales de su colaboración con Metrika, ‘Agua de Tanga’, Bea ha elevado su proyecto de tal manera que refleja estos diez años de carrera musical. En esta entrega, se ha sumergido en la fantasía y ha creado un mundo onírico que se nutre tanto del reggaeton clásico como del romanticismo del siglo XIX y se ve plasmado tanto estéticamente como musicalmente. Es el equilibrio perfecto entre la nostalgia, la identidad artística, la evolución artística y la madurez adquirida a lo largo de los años.

    Hola amor, ¿qué tal?

    Muy bien, ¿y tú? Perdona por el cambio de hora

    Nada, no te preocupes, me venía mejor de hecho. ¿Dónde te pillo?

    Estoy en una azotea aquí en el centro de Madrid, ¿y tú?

    Yo estoy en Londres, que vivo aquí, pero ya vuelvo pronto. Tenía muchas ganas de hablar contigo, la verdad. Enhorabuena por el disco, ¿cómo ha sido el recibimiento? ¿Qué expectativas tenías?

    Pues, muy guay. Acaba de salir y estoy muy contenta tanto por la listening party, que, por cierto, ¿estuviste?

    Que va tía me pillo en Londres me dio mucho fomo.

    Fue súper guay la verdad, fue muy bonito y estoy muy contenta. La gente lo está cogiendo muy bien el álbum.

    De hecho, atrasaste la salida del disco y nadie te preguntó por qué, entonces quería ser yo el primero.

    Tuvimos que cambiar la listening porque tenía que ser otro día y no quedaban fechas hasta el 15 de abril y nuestra idea era hacer la listening, con prensa para anunciarla antes de la salida del álbum y entonces era eso. No la queríamos hacer la fiesta después y entonces cambiamos también el álbum, nos dan esta fecha, lo hacemos así y ya está.

    Debutaste hace una década y fuiste y eres una de las mujeres más fundamentales y pioneras del under en España. Cuando miras atrás, ¿qué es lo que más te enorgullece de tu legado?

    Que haya más chicas que haya más niñas haciendo música y que haya lo mejor un camino ya un poco más sencillo más establecido.

    ¿Hay algo que hubieses hecho de otra manera?
    Realmente no. Sé que a lo mejor a nivel de mi carrera podría haberme tirado más a la piscina, pero no me arrepiento de nada. Incluso con los videoclips me acuerdo que no hacia muchos videoclips porque yo queria hacerlo perfecto chulísimo y al final artista independiente tal, era complicado y pensaba que para hacer una mierda no hago nada y lo típico que te da cosa porque vas a salir mal y ahora con perspectiva miras tus fotos antiguos de prensa o videos y los ves con cariño. Por lo menos no es como que vergüenza, lo veo como parte de mi proceso, pero en ese momento quería hacerlo todo perfecto.

    De hecho, no estoy acostumbrado a verte hacer tantas entrevistas.

    No, no, yo era bastante reacia porque exponerme me cuesta. No soy ese tipo de artista que le encanta ser el centro de atención que suele ser lo lógico en los cantantes. Yo soy un poquito más rollo de que me impone la cámara y estar en el foco. Tampoco daba muchas entrevistas, iba pero a las justas y ahora estoy a tope de repente (risas).

    ¿Se te ha quitado esa cosa de exponerte a medios o es un poco por obligación?

    Un poquito sí (risas), por lo que te digo ahora, por ejemplo. Van saliendo e igual no me las miro, sabes, pero porque no sabré lo que habré dicho. Pero bueno, me da igual, es parte de esto y ya te digo, cada vez voy haciendo más como lo de salir a cantar y tal que al principio te da más cosa y luego ya no.

    ¿Qué es lo más romántico que alguien ha hecho por ti?

    Una vez que yo estaba en Galicia y el chico, mi novio de entonces, estaba en Barcelona o en Granada y no tenía dinero y no podía coger un vuelo y se cogió un autobús de veinte horas en plan voy a verte, eso fue bonito (risas). Luego yo que se actos románticos de rosas y cosas así pero suele ser cuando la han cagado. Siempre luego detalles pequeños también son muy románticos. Tenía a uno que siempre me traía el desayuno a la cama. Luego hay gente que nunca se lo han traído.

    ¿Eres de destino o de casualidad?

    Ay, qué pregunta… de destino. Me pega.

    ¿Qué es lo que te llevó a ti a conectar con el romanticismo del siglo 19 para este disco en concreto?

    Fue todo un proceso en el que me alejé un poco del reggaetón. Quise probar otras cosas y pasé ahí por una etapa un poco rara y luego me reencontré con el reggaetón y conmigo misma y decidí sacar este disco. Quería verme un poco de fuera y vi que lo que me diferenciaba de otros artistas eran las letras que eran más románticas y quise indagar más en lo que es el romanticismo como concepto y llegué al movimiento artístico de esa época y todo me coincidía con las características y la estética también me molaba. La idea era como que ya que ha pasado tanto tiempo y que yo estoy en otro punto de carrera, se me viese elevada de alguna manera en cuanto a estética y también en lo musical.

    Esta es la tercera edición de reggaetón romántico, pero es tu cuarto disco. ¿Qué lugar ocupa ‘Kdenas’ para ti en tu discografía?

    A ver, realmente ‘Reggaeton Romántico Vol 1.’ es una mixtape y ‘Kdenas’ lo considero igual, no son tan conceptuales como un álbum. Sí, es verdad que este último tiene más concepto y es muy largo; de hecho, saqué un montón de temas porque tenía demasiados. Entonces, es un álbum, pero todo lo que he ido sacando, más bien, era mixtapes.


    ‘Kdenas’ es una mixtape de esa etapa que estuve pasando por distintas etapas. Siento que mi carrera empezó en 2018 con ‘Reggaeton Romántico Vol.1’. Luego hubo una etapa en que yo lo dejé con mi manager y empecé a gestionar todo y entonces dejé un poco de lado la parte de hacer música y me colapsé. Sentí que la música me había dado mucho más a mí que yo a ella en el sentido de que estaba visitando países y no pasando por el estudio y no haciendo música, que es realmente lo más importante. No quería hacer conciertos, quería ir al estudio. Quería aprender más a hacer melodías y estaba un poco rechazando el reggaeton porque era algo súper mío y le tenía mucho cariño y de repente se había vuelto pop. Me dio pereza y quería experimentar con otros sonidos y de ahí salió ‘Kdenas’.

    ¿Hay algo que eches de menos de tus inicios?

    (Risas) La novedad, supongo. Ese sentimiento de que todo es nuevo para ti es súper orgánico y natural de repente. Te vas superando igualmente a día de hoy pero es como wow no había subido aquí, he hecho esto que guay, que acogida tan chula, que bonito poder ir viajar a otro país con tu música o eso que vives en los comienzos .

    Ahora es más un trabajo, ¿no?

    Claro, pero me sigue haciendo ilusión obviamente. Por ejemplo, llevo sin ir a México un montón y tengo muchísimas ganas porque la gente ahí me quiere un montón, me encanta el país y tengo muchísimas ganas de hacerlo, pero igual ya no lo vives como cuando fuiste la primera vez.

    Esto es una cosa mía que te quería preguntar también (risas). En ‘Hazmelo Otra Vez’ hay un sample en turco que utilizas. ¿Eso de dónde lo has sacado?

    Pues ese tema fue Karen, una amiga que su novio era productor y ella había aprendido a producir y cuando empezamos nosotras a cantar me lo mandó y es que es brutal. Luego pues se centró en otras cosas, tuvo un niño y tal y a día de hoy no produce pero no sé de dónde lo sacó pero a mí me reventó la cabeza. Esa instrumental es increíble y, claro, con ese sample es muy especial.  

    ¿Crees que el romanticismo ha muerto o está en peligro de morir?

    Todo se va reinventando. Yo tengo el mío propio y cada uno tendrá el suyo, pero yo creo que el amor es lo que nos mantiene aquí, así que no puede morir. Cambiará de forma o pasará por distintos momentos como.

    Estoy de acuerdo, pero las apps y redes sociales sí que han tenido un efecto devastador a mi vista de cómo nos relacionamos.

    Ya no tanto el romántico sino la forma en la que nos relacionamos sí. Creo que ha cambiado y que ha influido obviamente, pues el hecho de que estemos tan en comunicación con tanta gente desde tu casa con un mundo tan amplio. Estamos pasando un momento bastante raro, sinceramente, a la hora de relacionarnos y de comprometernos. Tenemos todos muchos miedos y muchas movidas porque nos han pasado cositas, pero sí me parece que es un momento raro para el amor. Pero bueno, el amor está también en la amistad y yo siempre lo pienso cada vez que tengo para caso amoroso digo, ya pero si tú me das a elegir con la suerte que yo tengo de tener las amigas que tengo, es que vamos no lo cambiaría ni de puta coña.

    Bueno, veo en Insta que también haces consultorios amorosos de vez en cuando que suelen ser bastante graciosos. ¿Tienes algún consejo romántico para los lectores?

    Que se quieran mucho. El amor que tienes que tener por encima de los demás es el tuyo cien por cien, y luego lo demás (risas).

    ¿Cuál es el tema del disco que más te costó hacer y por qué?

    La verdad es que todos han sido fáciles, me han surgido muy naturales. De costarme por ejemplo ‘Sin Ti’ es el más reciente y es bastante personal , pero ese me costó a nivel emocional. Me salió rapidísimo, sólo que estaba muy emocionada al grabarlo.

    Has tenido muy buen ojo para apoyar a las niñas de ahora desde La GG a Metrika. ¿Tú cómo descubres artistas nuevos y música nueva?

    Normalmente te van saliendo y yo también tengo una fiesta, La Cangri en Barcelona, así que suelo estar activa en buscar artistas emergentes. De hecho, a la Kristina la traje a la G la Sosita también la he traído.

    ¿Qué lugar ocupa La Cangri dentro de tu proyecto artístico? Entiendo que al ser un artista que lleva una fiesta y que puede entender a otros artistas que invitas, no desde una cabeza de promotora, es otra cosa.

    Es una parte bastante importante de los años que llevo. Es un proyecto que hice con mucho cariño junto a Aïda Camprubí, que es una amiga periodista y ha sido bastante importante. Sí que es verdad que al igual que la parte de management en cierto momento de mi carrera me ha quitado tiempo y he descuidado otras partes porque son tantas cosas. Por esa parte quizá no ha sido tan positivo para mi carrera como artista, pero es un proyecto al que le tengo muchísimo cariño y del que aprendí un montón. Es lo que tú dices que cuando traigo artistas está guapo estar en las dos partes a veces porque tú sabes lo que siente él o las necesidades que tiene o cómo hacerlo sentir cómodo porque has estado en el otro lado.

    ¿Al haber sacado tres volúmenes de ‘Reggaeton Romántico’, te ves encasillada a hacer un cuarto?

    Ahora tampoco estoy ya planteándome hacer un nuevo álbum. De hecho, 3 días después del álbum ya estaba grabando otra vez. Me apetece mucho colaborar y hacer cosas nuevas incluso estilos diferentes que no haya tocado pero creo que el próximo álbum ya a ver cómo como me voy sintiendo artísticamente y tal pero me gustaría hacer algo totalmente nuevo. Pero siempre creo que va a haber que sacar un ‘Reggaetón Romántico’ aunque sea de seis o siete temas (risas).

    ¿Qué signo eres, tía?

    Sagitario, ¿tú?

    Yo cáncer. Me gusta llorar.

    Ay sí, muy sensible (risas).

    ¿Tú de pequeña en casa qué escuchabas?

    Mis padres están separados, así que yo viví prácticamente con mi madre, y ella es escritora. Ella era de estar leyendo todo el día y tampoco ponía mucha música realmente. Flamenco y tal, pero la música es algo que he descubierto yo. Sí que es verdad que la tengo en relación con mi padre y cuando lo veía a él por ejemplo, le gusta mucho el flamenco y la salsa también, pero yo lo he descubierto por mi lado un poco.

    Para terminar, ¿qué planes tienes este año después de sacar el disco?

    Seguir grabando porque la verdad me apetece y me siento inspirada y quiero retomar todas las colaboraciones que tengo pendientes que no he podido grabar porque estaba con lo del álbum y tal. Prepararme el show y ir a cantar y me apetece sobre todo México y Medellín porque nunca he ido.

    Pues que tengas un resto del año muy romántico.

    Muchas gracias cariño, un besito.

  • «Lo que no se ve es lo que hace que parezca fácil»: Cinco mujeres que redefinen la industria creativa.

    «Lo que no se ve es lo que hace que parezca fácil»: Cinco mujeres que redefinen la industria creativa.

    Detrás de cada canción que se convierte en bucle, de cada directo impecable o de cada pieza visual que se queda grabada en la retina, hay un motor invisible que rara vez recibe los focos. En este artículo abrimos las puertas de la industria creativa a través de la mirada de cinco mujeres que, muchas veces detrás de las cámaras y los escenarios, sostienen el peso del sector. A continuación, conversamos con la productora musical @soytanterca, la ingeniera de sonido @elenaiser, la directora de arte @belenpons, la PR @cevazquez y la estilista @albapalacin sobre la cara B de sus oficios: el trabajo invisible, los peajes emocionales y los cambios urgentes que necesita la profesión.

    Productora musical: @soytanterca

    ¿Qué parte de tu trabajo la gente no suele ver?

    Cuando pensamos en un proyecto musical, nos vienen automáticamente como referentes grandes artistas.

    Yo a veces me pregunto… ¿me gusta el cantante o me gusta la producción de esta canción? Estamos atravesando por una época en la que la técnica vocal o interpretación tiene un segundo plano (no en todos los casos). Lo interesante de las canciones suele ser la producción musical y es totalmente normal. La música ha pasado por distintas modas y etapas, en su momento la guitarra eléctrica estaba de moda, etc.

    Pero a veces me parece un poco triste que todo el mérito se lo suela llevar el artista, y las productoras detrás son muchas veces esas hechiceras que hacen miles de trucos para que la canción brille.

    ¿Qué es lo más difícil de tu trabajo?

    Es la estabilidad emocional, la materia prima de nuestro trabajo son las emociones y un equipo que no está motivado en el estudio, no va a reflejar eso que queremos en la canción. Para mi lo más difícil de ser productora es que aunque yo haya tenido una pésima semana, no haya dormido, lleve 10 horas en el estudio, soy la persona que tiene que tener la sonrisa más grande, el ánimo a tope y toda la energía para que mi equipo esté igual.

    ¿Qué cambiarías de la industria en la que trabajas?

    La envidia y la deslealtad.

    Parece que la envidia es una bebida que viene en el starter pack cuando quieres empezar a dedicarte a la música. Se han escrito miles de canciones a lo largo de la historia y aun faltan miles por escribirse, ademas de que hay música de todo tipo, lo que significa que hay espacio para todas. Creo que juntas somos más y es el momento de crear la formula para erradicar la envidia

    Ingeniera de Sonido: @elenaiser

    ¿Qué parte de tu trabajo la gente no suele ver?

    Creo que una de las partes de mi trabajo que la gente menos ve es todo el proceso que hay desde que llegas a un recinto o a un estudio hasta que finalmente sucede el show. Quien no pertenece a la industria, o simplemente asiste a conciertos como público, muchas veces no es consciente de todo el trabajo técnico y de coordinación que hay detrás para que todo funcione. Por ejemplo, mucha gente ni siquiera sabe que hay un control de FOH en mitad de la pista con muchas mesas que gestionan sonido, luces y vídeo durante el directo. Y, sin embargo, ahí se sostiene una parte fundamental del espectáculo. Aún así está genial que no se den cuenta, ¡vienen a disfrutar! Dentro de la propia industria hay músicos que se involucran mucho en la parte técnica y quieren entenderla, pero también hay personas de producción o management o incluso músicos que a veces no son del todo conscientes de que no todo es inmediato. Para que las cosas salgan bien debe de haber un proceso, unos tiempos y un trabajo que son imprescindibles, ahora se lleva mucho lo de la inmediatez para todo y no todo puede ser así, las mejores cosas requieren su tiempo. Muchas veces, precisamente, lo que no se ve es todo lo que hace posible que luego parezca fácil.

    ¿Qué es lo más difícil de tu trabajo?

    Lo más difícil de mi trabajo, sinceramente, no ha sido tanto la parte técnica como todo lo que rodea al trato humano. En el sector musical todavía hay muchos egos, prejuicios y dinámicas que hacen que, en ocasiones, cueste que te tomen en serio, especialmente siendo mujer. Después de muchos años de experiencia, sigo viendo situaciones en las que personas que acaban de llegar, pero tienen más labia o una imagen que encaja mejor con lo que algunos esperan, reciben más credibilidad que alguien que lleva años levantando y sosteniendo un proyecto. A veces tu criterio profesional ni siquiera se valora como debería, o directamente se minimiza. Y eso me da mucha pena, porque al final lo más duro no es seguir aprendiendo, mejorar técnicamente o crecer como especialista en sonido; eso forma parte del trabajo y me apasiona. Lo realmente difícil es lidiar con ciertos comportamientos y con una falta de reconocimiento que, a estas alturas, no debería seguir pasando.

    ¿Qué cambiarías de la industria musical?

    Cambiaría, sobre todo, la inestabilidad con la que seguimos trabajando dentro de la industria musical en España. A día de hoy es muy difícil sostenerse dedicándote a un solo artista, porque las giras son cada vez más cortas y entre discos o proyectos puede haber parones largos en los que te quedas sin ingresos. Eso hace que muchos profesionales tengamos que trabajar con varios artistas a la vez, con todo lo que implica cuando los conciertos se concentran en los mismos días y resulta imposible ofrecer exclusividad real. Además se suman más cosas, por ejemplo, los días de viaje, aunque no puedas trabajar en otra cosa ya que estás viajando, aquí en España no se pagan o compensan como en otros países en los que he trabajado.

    Se suma a que es un trabajo con muy poco margen para la vulnerabilidad, parece que no puedes ponerte enferma, y en el caso de las mujeres, cuestiones como el embarazo siguen siendo especialmente complicadas de sostener si no cuentas con muchísimos recursos. En muchos casos, eso se traduce directamente en tener que dejar de trabajar durante un tiempo. Creo que esa precariedad estructural es una de las cosas que más urge cambiar.

    Directora de Arte/Directora Creativa/Carpintera: @belenpons

    ¿Qué parte de tu trabajo la gente no suele ver?

    La gente siempre va a ver la porción mas pequeña del pastel, lo que hay antes y después en un rodaje es en la mayoría de los casos lo más pesado, también durante el rodaje que hay que trabajar muchas veces bajo exigencias y presiones muy heavys. Ver un video de 3 minutos o una publi de 20 segundos no hacen justicia a las semanas de trabajo.

    ¿Qué es lo más difícil de tu trabajo?

    Hacerse valer desde un departamento que no se ve todo el trabajo que hay detrás, como he explicado antes. Siempre es más complicado la comprensión desde fuera porque desde dentro del equipo nos apoyamos mucho entre nosotras, (siento que con otros equipos de arte pasa igual) intento crear buen clima y acordarme de donde vengo, aunque me quede mucho por recorrer.

    ¿Qué cambiarías de la industria en la que trabajas?

    Las directoras/es de arte rara vez nos sindicalizamos y a veces incluso siento que se percibe mal. Me gustaría abrir canales de comunicación entre otros dires para fijar precios justos. Quiero competir por la experiencia o el estilo, no por quién acepta que le paguen menos.

    PR: @cevazquez

    ¿Qué parte de tu trabajo la gente no suele ver?

    Por un lado, el altísimo porcentaje de propuestas que nunca llegan a publicarse. Aunque hay una parte creativa y divertida cuando algo se materializa, lo habitual es que solo un 1 o 2 % de las ideas se vean o salgan a la luz. Y por otro, todo el trabajo que hay detrás de cada campaña, plan de prensa, acción de marca, todas estas acciones tienen una parte operativa: múltiples horas de logística, llamadas, gestión y retrabajo, que muchas veces queda un poco en la sombra.

    ¿Que es lo más difícil?

    Sin duda, el hecho de que tu trabajo sea el ocio de otros (festivales, eventos o conciertos) hace que nunca tengas un ocio totalmente libre. Implica una alta exposición social, y tienes que estar presente para que no te olviden. Encontrar un equilibrio entre lo personal y el trabajo es complejo, porque todo se mezcla. Por otro lado los horarios, aunque hay privilegios increíbles, no existen horarios fijos, es algo 24/7 y desconectar es difícil si no sabes poner límites. En general la carga emocional y social en un entorno competitivo pesa mucho y hay que saber llevarlo.

    ¿Qué cambiarías de la industria en la que trabajas?

    Sin duda me gustaría que fuera una industria más paritaria. Hay mujeres (pocas, y muy buenas) y aun así siento que tenemos menos visibilidad de la que deberíamos y que sigue costando llegar a puestos de dirección. Aunque, en realidad, esto no es solo de esta industria, sino algo bastante general.

    Por otro lado, más que cambiar cosas concretas, estaría bien que hubiera más conciencia a la hora de tratarnos con respeto. A veces hay demasiada competitividad y zancadillas, y siendo un sector relativamente pequeño, creo que hay espacio para todos sin necesidad de hacernos el camino más difícil.

    Estilista: @albapalacin

    ¿Qué parte de tu trabajo la gente no suele ver?

    Todo el trabajo que hay detrás. Desde la parte de plantear la idea, propuestas, ir a por toda la ropa (incluido el contacto con marcas, estar al día con todo lo que va saliendo). Aún sin estar trabajando en un proyecto concreto, estamos siempre al día de todo lo que está pasando y descubriendo marcas, showrooms y tiendas constantemente.

    ¿Qué es lo más difícil de tu trabajo?

    La parte más difícil para mí es la inestabilidad. Tener días de trabajo fuertes y otros de parón total.

    ¿Qué cambiarías de la industria en la que trabajas?

    Lo normalizadas que están las colaboraciones y los presupuestos ajustados.

  • Blanco Palamera y La Mirada Extrospectiva de «bIIIp»

    Blanco Palamera y La Mirada Extrospectiva de «bIIIp»

    Blanco Palamera, dúo musical gallego formado por Manuel Blanco y Xoán Palamera y, ha sido uno de los factores más influyentes y prolíficos en el desarrollo del sonido y estética que ha caracterizado al pop español contemporáneo a través de su factor líquido, fluyendo sin miedo entre la experimentación de diversos estilos musicales, tales como el Jazz Funk, la Bossa Nova y más recientemente, la Indietronica; y su sonido elegante, caracterizado por una atmósfera increíblemente suave, íntima y minuciosamente autoproducida. Habían pasado casi tres años desde su último lanzamiento, provocando muchas preguntas acerca del estado actual del proyecto, hasta ahora. El dúo ha regresado con su tercer álbum de estudio titulado “bIIIp”, así que, aprovechando este momento tan especial, nos encontramos con ellos en su estudio, tan solo unos pocos días después del lanzamiento, para charlar y conocer más acerca del proceso creativo, influencias y curiosidades acerca de este.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: ¡Buenas, Manu y Xoán! Antes de comenzar como tal, decir que siempre me gusta comenzar una conversación conociendo, un poco, la situación en la que alguien se encuentra ahora mismo. Y, bueno, en vuestro caso, más ahora, contando con el recientísimo lanzamiento de vuestro tercer proyecto de larga duración, me interesa saber: ¿Qué tal estáis? 

    Xoán: Bajando de la nube un poco. Al final, el release del disco fue el jueves por la noche y luego fue el cumple de Manu, el fin de semana. Nosotros que solemos venir al estudio sobre las 11:00/11:30, hoy nos hemos escrito a las 10:30 rollo: “Nos retrasamos un poco, ¿no?” (risas). Ósea, estamos ayer y hoy con la cabeza medio frita.

    Manu: Muy intenso, tío. Mucha celebración…

    Javi: ¡La ocasión lo merece! Después de todo el curro bien hecho hay que celebrar. Es lo más importante.

    Xoán: Justo, hay que celebrar. De repente, sientes que acaba una etapa, que es toda la del trabajo previo al disco, pero a su vez, empieza otra nueva que explorar.

    Javi: Justo os quería preguntar por este comienzo de etapa: ¿Cómo estáis viviendo estos primeros momentos de vida de “bIIIp”?

    Manu: Buah, pues muy bien tío. Yo, sobre todo, comparando con otras veces que hemos vivido esto de sacar un proyecto grande, siento más orgullo que nunca, la verdad. Porque siento que, en este proceso, hubo muchos escollos en el camino. Y que también, fue un proceso largo, en el que, conscientemente, nos tomamos mucho tiempo para permitirnos probar y reformular la manera en la que currábamos, de muchas maneras. En lo emocional, en lo laboral… Y en muchos ámbitos. Entonces, siento mucho orgullo de haberlo sacado,  de haber podido soltar toda esa tensión y estar muy satisfecho con el resultado.

    Javi: Claro, al final, eso es lo más importante de todo: estar satisfecho con lo que habéis conseguido. 

    Xoán: Sí, la verdad que es una emoción muy linda de sentir.

    Manu: Lo es. También, otras veces al sacar un disco, sentía que nos habíamos vaciado. Y ahora, siento justo lo contrario: que estamos llenos y que hay mil direcciones posibles. De hecho, estamos haciendo música nueva ya, desde hace tiempo. Una cosa que nos rayaba un poco o que nos podía preocupar era: “Hace tiempo que tenemos ya estas canciones, ¿nos siguen representando? Y de repente volver a reconectar con ellas, ahora que las estamos tocando, es genial.

    Javi: Al final, es normal que ocurra. Siempre estamos evolucionando y por ende nuestros gustos y ambiciones también, por lo que puede existir ese choque de haber perdido la conexión con una canción que te encantaba hace años o, justo al revés, una que no te terminaba de convencer y como dices, ahora puedes reconectar con ella mediante otro enfoque. Siguiendo por esta vía que me apasiona y aterra por igual, relacionada al paso del tiempo, mencionar que hasta hace unos días, habían pasado casi tres años desde vuestra última incursión en la música, diría que vuestro periodo más largo sin un lanzamiento musical, desde vuestro último EP “NUESTRO DÍA LLEGARÁ”. Y ahora, nunca mejor dicho, vuestro día ha llegado. Obviamente, todo este tiempo no ha sido en vano, sino que habréis estado dando todo para preparar “bIIIp”. Pero, estando en un momento en el que la inmediatez y estímulo constante está tan presente en la industria musical y en el que, seguro que os han estado metiendo presión por todos lados, yo como fiel defensor de que el arte necesita su tiempo, tanto para ser creado como para ser consumido, quiero saber: ¿Por qué diríais que ha sido necesario dedicarle un periodo extenso a este proyecto? 

    Manu: Diría que por la supervivencia del proyecto. Es la principal razón. Por la necesidad de hacer música desde un lugar libre. Desde la tranquilidad. Y tranquilidad no necesariamente pacífica, ¿sabes? (risas). Tranquilidad como un estado en el que estamos agusto creando. Ya sea desde la paz hasta la rabia. Yo creo que hemos logrado crear este disco desde muchas emociones distintas gracias a decir: “Vale, necesitamos parar. Necesitamos tiempo para probar y necesitamos hacer música sin la idea presente de que tiene que salir”. Y es que, estábamos en una rueda de producir, producir, producir y creo que no nos estaba sentando bien. Entonces, fue muy terapéutico para nosotros tomarnoslo de esta manera, en esta ocasión. Y, a ver, nunca se sabe cómo será el futuro, pero creo que esta va a ser la dinámica en nuestra forma de trabajar.

    Xoán: Justo. Para poder dar vida a este disco nos ha sido útil tomar conciencia y actuar frente a los ritmos un poco abusivos que, a veces, se imponen, por la forma de consumo de la música hoy en día. Nosotros hablamos mucho de esto. Y es que, realmente: ¿Desde dónde vienen? ¿Los impone la propia industria o se crean a partir de la demanda del oyente? Al final, todo forma parte de lo mismo. Pero, lo único que nos queda, para no caer en esa rueda, es parar un momento y pensar: ¿Qué ritmo es el que necesitamos seguir? El nuestro o el que se supone que hay que tener.

    Manu: Y muchas veces, esto se traduce a algo autoimpuesto. Porque, que exista la idea de que, al sacar una canción, esta tenga una vida útil, un término que me da hasta grima, puede hacer que te influya más esa presión o incluso formarla tú en tu cabeza. Y caer en esa dinámica y crear bajo ella, al final, es el antiarte.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: Estoy completamente de acuerdo. Siento que, si bien es un hecho que el modo de consumo actual repercute directamente en los plazos demandados por la industria, el caer completamente en la trampa, nace, un poco más, de los pensamientos intrusivos que uno se autoimpone. Y joder, al final, es normal que los haya y aunque luchemos en su contra, siempre nos van a afectar un poquito. En vuestro caso, ¿en algún momento habéis sentido ese miedo de pensar: “Y si por tardar “tanto”, entre comillas, en publicar nueva música, el público pierde el interés y nos olvida”?

    Xoán: Sí, claro que sí. Recuerdo alguna conversación de hablar esto. De decir: “Joder, tenemos que sacarlo ya”. Y, en un principio, el disco iba a salir antes. Pero también, surgió ese planteamiento de decir: «En realidad, ¿cúal es la prisa de sacarlo?” Como decis, la presión autoimpuesta, muchas veces, te hace perder el hilo, pero por suerte, llegamos al punto de decir: “Cuando estemos satisfechos, saldrá”.

    Manu: Y, también, siempre surge el planteamiento de: “¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué realmente queremos o por intentar demostrar algo?” Yo creo que, al final del día, hacemos música porque lo amamos y porque no podemos evitarlo. Obviamente, hay que hacerlo conscientemente, pero la base es esa.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Xoán: Y, un punto que también nos gustaba de tomarnos un tiempo sin sacar nada, era jugar a que se nos echara de menos. Desaparecer un poco, para generar ese enigma de: “¿Qué pasó con estos?”. La gente hasta nos lo dijo, en plan: “Ah, creía que ya habíais terminado con el proyecto” (risas). Entonces, un punto medio consciente de romper un poco con todo lo que veníamos haciendo, y para eso, creo que este tiempo fue necesario.

    Javi: Lo que está claro, es que había motivos suficientes para tener esa mira puesta sobre vosotros y estar a la espera, ya que, como hemos mencionado, acaba de salir vuestro más reciente disco, “bIIIp”, del que ya, en los últimos meses,  habíamos podido escuchar varios adelantos como: “Lego(K)”, “CorazónSalvaje”, “EsoEsArte” y “EsteAmor”. En ellos, ya se podía observar un nuevo enfoque a vuestra identidad, con un sonido que se separa un poco del Pop Indie más calmado que quizás caracterizaban a “Promesas”, con esos toques de Trip Hop y Downtempo o “INTIMIDADE” con su influencia Funk, para abrazar por completo una mezcla más acelerada con la Indietronica comandando y ese surrealismo visual que está definiendo a toda una nueva ola de artistazos actuales como Rusowsky, Ralphie Choo y Judeline, y de lo cual también sois en parte responsables, al haber trabajado también junto a ellos en sus proyectos. ¿Cómo llegó a vosotros este “estilo”, por así llamarlo, y por qué decidisteis implementarla en vuestro proyecto musical?

    Manu: Yo creo que sónicamente estábamos yendo hacia esa dirección desde el directo, que para nosotros es súper importante. A partir de música que no tenía implícitamente esa energía más alta y acelerada, estábamos, no sé si consciente o inconscientemente, yendo hacia una dirección o sonido más elevado y de pista de baile. Si que, cuando empezamos a crear música, sin pretensión de hacer un disco, empezamos a crear hacía ahí. Y fue en el momento que tuvimos Lego(K) cuando dijimos “Vale, hacia aquí hay un disco”, aunque luego, se convirtió en otra cosa.

    Manu: Porque sí que hay momentos más enérgicos, pero también somos muy cabras locas y rápido cambiamos de dirección. Y eso se ve muy reflejado en el disco. Encuentras desde piezas más ambientales hasta sonidos más orientados al club o canciones incluso más guitarreras. Y luego en lo visual, creo que al final nos apetecía mucho investigar y poder abrir nuestra imagen hacia el humor, sobre todo. Siempre nos tomamos muy en serio a nosotros mismos y este fue un ejercicio de: “Vamos a relajarnos”, porque la verdad es que, en realidad, nosotros somos unos descojonados y estamos todo el día con una sonrisa en la cara. Hay cierta intensidad en el trabajo que veníamos haciendo, debido al punto vital en el que nos encontrábamos, pero ahora creo que estamos más relajados, en general, y eso se ha reflejado gradualmente a través de lo visual.

    Xoán: Y justo hicimos equipo con Sergio Soso (@serjiososo), Diego Lillo @diegolilloci) y Carlos Cuenca (@ccuencam), que son las tres personas con las que trabajamos todo este nuevo universo visual. Y de repente, abrirse a escuchar a más personas que escuchan la música desde otro punto distinto al nuestro y ver que les inspira a ellos es también súper curioso. De ellos viene que hayamos podido plasmar esas ideas en lo que se generó finalmente. 

    Javi: Hablando más acerca de esas novedades y diferencias que propone esta nueva etapa respecto a los primeros proyectos de vuestra carrera, toca entrar al apartado conceptual. Para mí “Promesas” buscaba dar un significado a esas todas esas ilusiones y locuras que se cometen cuando uno está enamorado y que no siempre terminan como uno se espera, mientras que “INTIMIDADE” buscaba dar un significado a la figura del “yo” a través de la intimidad. Entonces, quería preguntar: ¿cuál diríais que es para vosotros el enfoque o la búsqueda narrativa de “bIIIp” y la evolución y aprendizaje respecto a todo lo anterior?

    Manu: Diría que en “bIIIp” hay una idea más expansiva. Hubo mucho mirar hacia dentro en los anteriores trabajos e iban muy de la mano a nuestros procesos personales. Y creo que este punto, de cambiar el foco de lo que está pasando dentro a lo que está pasando fuera, fue la semillita para los conceptos de los que se habla en este disco. Líricamente y sónicamente. Es algo que va un poco de la mano y una cosa que nos apetece seguir investigando.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Manu: También, creo que nos afectó bastante el estar más conectados con todo lo que está pasando en el mundo hoy en día, como a todos supongo, pero como solo podemos hablar por nosotros, diré que este proceso ha sido muy importante para nuestra visión. La motivación de encontrar en la desilusión colectiva algo que nos una o cierta comunidad a través de la música, la cual creo que es algo que nos salvó en múltiples ocasiones y nos mantuvo a flote. En momentos de mucha flaqueza, la música siempre estuvo ahí para ser un apoyo o un salvavidas incluso. Entonces, intentar generar eso para la gente que nos escuche, para mi es un objetivo vital.

    Javi: Eso es lo bonito del arte. Cuando estás creando algo a partir de una experiencia muy personal y de repente te das cuenta de que esa idea no solo está en ti, sino que puede resonar y jugar un papel muy importante en la vida de otra gente ya que, en realidad, toda experiencia vital es universal y, al contrario que hacerla menos única, hace que podamos apoyarnos entre nosotros y hacerla más disfrutable y especial. Hablando de los detalles que hacen a algo único, siempre he considerado que, a través de vuestro sonido, conseguís lograr una tarea que, a mis ojos, es bastante complicada y tiene mucho mérito, que es: hacer que una canción minimalista en producción, que emplea quizás, únicamente, un par de sonidos, pongo el ejemplo de “Lego(K)”, suene increíblemente completa y llamativa. Y es que, la gente tiende a pensar que siempre, en cualquier cosa, más es mejor, pero a veces es al contrario. Sólo que conseguirlo no es fácil. ¿Cuál diríais que es la clave para conseguir un buen resultado del minimalismo?

    Xoán: En realidad seguimos ahí buscándola (risas).

    Manu: Seguimos ahí buscando. Pero creo que, al menos, nuestro resultado vino de un proceso muy de autoexploración o de obsesión incluso, por ver lo que nos definía. Entonces dijimos: “Vamos a reducir hasta que se quede algo que nos siga representando y eso que quede ahí, va a ser nuestra esencia. Y por eso, al final, el resultado es tan minimalista. Conscientemente, durante el proceso de cada canción, íbamos quitando elementos hasta llegar a lo esencial y lo que se quedaba, no solo tenía que funcionar, sino también representar.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Manu: Estábamos muy obsesionados con esto de: ¿qué somos como proyecto? Porque, obviamente, el proyecto lo formamos Xoán y yo, pero creo que cuando nos juntamos somos uno. En plan, ahí se genera, entre fricciones y conexiones, una nueva entidad que es Blanco Palamera, con partes de lo que tenemos cada uno. Y a partir de esa idea, fue donde encontramos estos 3-4 elementos que hay en cada canción y con los que nos casamos. ¿Cómo se hace eso para que mole? No tengo ni puta idea la verdad (risas). Así que te agradezco que nos digas que te funciona.

    Javi: A mi desde luego es algo que me funciona y por lo que se ve repercutido en vuestro éxito, diría que la gente va a estar de acuerdo conmigo. Pero, no solo se queda ahí. Y es que, otro aspecto que considero un fuerte total en vuestra música es la completa gama de variedad de sonidos que podemos encontrar. Intuyo que van surgiendo de forma natural en el estudio, pero para ello, es necesario tener una buena base de cultura y referencias. Entonces, llegamos a mi parte favorita siempre que conozco a alguien, que es: preguntar por influencias. ¿Qué diríais que ha inspirado en mayor medida la creación de “bIIIp”? 

    Manu: Una inspiración enorme para todo el proceso del álbum y para el directo fue Caribou (@cariboumusic). Hubo un año que estuvimos girando por el mundo y coincidimos con ellos como tres o cuatro veces. Los veíamos en directo y recuerdo que, cada vez, nos hacían abrir los ojos aún más. En plan: “Buah, ¿cómo se puede generar esta cosa colectiva tan mágica y super catártica tocando en directo?” Y más, siendo un sonido muy electrónico y muy de club, escucharlo tocado en directo, para mi era como un escalón más. Osea, sin hacer de menos a la figura y labor de un DJ. Pero para nosotros, viniendo además de tocar, eso nos encanta.

    Xoán: Y precisamente, porque nos mola tanto el rollo del club, queríamos mezclarlo con nuestra movida a través de esa vía.

    Manu: Justo. Y ver a esta peña haciéndolo y tocándolo fue toda una voladura de cabeza y nos inspiró en gran medida. Luego, como te digo, el proceso fue tan cambiante y tan de exploración que nos fuimos por las ramas. Nosotros siempre hacemos y siempre haremos todo así, porque somos culos inquietos y con mil referencias diferentes.

    Javi: Y fuera de lo que viene siendo el ámbito musical: ¿Otras actividades o pasiones que inspiren a la hora de crear o que simplemente disfrutéis?

    Xoán: Nos encanta andar en bici, tío. Justo estamos estrenando bicis los dos, así que ahora si queréis encontrarnos, tenéis que buscarnos por ahí sobre ruedas (risas).

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Xoán: Y bueno, somos peña muy curiosa. Nos mola mucho el cine a los dos. El arte, en general: la arquitectura, la moda… Justo hicimos una piezas de ropa con TEOLARUNBE (@teo.larunbe), que nos van a acompañar para el directo y que son las que salen en la portada de “bIIIp”. Para crearlas fue un proceso súper bonito e inspirador y las influencias venían desde esculturas hasta arquitectura de peña que hace instalaciones enormes por el mundo. Por ejemplo, Chillida nos inspiró muchísimo.

    Manu: Y la naturaleza también nos inspira mucho, viniendo de donde venimos. Los dos somos de Galicia y tenemos mucha conexión con nuestros pueblos y zonas, que, al final, tienen una naturaleza muy salvaje y muy presente en la vida de las personas que viven ahí. Y, creo que, juega mucho a favor para que nos influya el tenerla lejos. Es esta mística como ideal que está alejada y que nos escapamos cuando podemos para volver a verla y vivirla. Sin duda, la naturaleza nos conecta mucho con nuestra raíz. Sea el mar, sea el monte o sea un árbol.

    Fotografía de Blanco Palamera para el lanzamiento de su Disco «bIIIp»

    Javi: Por lo que veo, como esperaba, sois unas personas cargadas de conocimiento y referencias que os inspiran, y por ello, ahí viene la pregunta imposible. Si solo os pudierais quedar con una sola influencia que haya caracterizado a toda vuestra carrera: ¿cuál sería?

    Xoán: La familia. Siempre están, tío. Galicia, un poco, quizás. Como dice Manu, la raíz siempre estuvo súper presente en todo lo que hemos hecho. Y de ahí ya nos desviamos a donde sea. En “Promesas”, por ejemplo, los visuales y la portada se hicieron allí. “INTIMIDADE” se hizo durante la pandemia, en nuestra casa y “bIIIp” quizás es más global, pero también está presente. Nos ha visto crecer.

    Javi: Hemos hablado de todo lo que nos ha traído hasta este momento, así que ahora toca hablar un poco de futuro. Pero no tanto en un sentido concreto. Y es que, como dije antes, no soy de los que busca andar metiendo prisa, rogando saber cuando saldrá otro disco, cuando literalmente acaba de salir este hace unos días. Pero, si me interesa saber: ¿Qué viene después? En el sentido de motivaciones personales, frentes nuevos que os molaría explorar…

    Manu: Una cosa que nos inquietó mucho, para bien, durante este proceso, fue seguir dándole vida al proyecto una vez salió. Tuvimos muy claro, desde un principio, que estas canciones las queríamos plantear como entes vivos que podían seguir creciendo, una vez estuvieran fuera. Y para nosotros, el terreno en el que poder hacer eso, es el directo. Así que es una de las cosas que más nos motiva: tocarlas y ver hasta donde nos pueden llevar. De aquí a un año, estas canciones van a ser otra cosa. Porque las vamos a tocar en el directo y vamos a estirarlas, a expandirlas, a cortarlas y a destrozarlas, si hace falta. Lo veo diferente a los otros proyectos. Siento que estas canciones van a tener una vida propia y una vida larga además. Y luego, también, tenemos más material de esta etapa preparado para sacar.

    Xoán: Nos apetece mucho tocar, tío.

    Javi: La verdad, que yo también tengo muchísimas ganas de poder vivir vuestro show y experimentar cómo evoluciona el disco a través de una experiencia tan única como es el directo. Nos volveremos a ver por ahí, sin duda. Pero por el momento, esta charla, como todo lo bueno, ha de llegar a un fin. Así que, por último, siendo unos artistas con una propuesta de calidad, experiencia y una posición dentro del campo musical, os considero buenos candidatos para dar un consejo: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar el primer paso con firmeza en una disciplina como esta?

    Xoán: ¡Damn! Yo, aprovechando que fue un trabajo que hicimos mucho, diría que no dejen de explorarse y que no tengan miedo a jugar sin la presión de lo que será. Únicamente, estar en el presente mientras lo haces. Dejarse fluir creando te va a llevar a los puntos más sinceros de lo que quieres decir. Y eso es lo que conectará también con la gente, imagino.

    Manu: Creer en el instinto. Ser capaz de conectar con el instinto es lo esencial y lo que nos diferencia a cada uno de nosotros.

    Fotografía de Javier Villafaina, Xoán Palamera y Manuel Blanco el Día de la Entrevista

  • Eaftimos: introspección, ritual y el Premio Pelonio New Talent en la MBFW Madrid

    Eaftimos: introspección, ritual y el Premio Pelonio New Talent en la MBFW Madrid

    En el marco de la pasarela EGO de la Mercedes-Benz Fashion Week, dedicada al talento emergente, EAFTIMOS irrumpe con una propuesta que nace desde dentro. La firma, liderada por Erik Bruccia, se ha llevado el Premio Pelonio New Talent y ha presentado colección NIERIKA, que bebe de la cosmovisión huichol y del arquitecto César Manrique.

    El universo de  EAFTIMOS

    Detrás de la marca está Erik Bruccia, leonés criado en Benavente, rodeado de una familia dedicada a la costura y la venta de ropa.

    Antes de EAFTIMOS, Erik ya había iniciado su camino en la moda con un proyecto más cercano al streetwear que desarrollaba de manera autodidacta con varios amigos. Sin embargo, tras esta primera etapa, decide tomar otra dirección. Es durante la pandemia cuando ese cambio se hace definitivo. Erik cuenta que “todo el mundo estaba encerrado y yo me encerré más de la cuenta”. En medio de un proceso introspectivo, toma la decisión de montar algo más personal, nuevo y alejado del streetwear. En 2023 crea EAFTIMOS. “El nombre proviene del griego y significa estar encerrado en uno mismo”, explica. Bajo ese concepto  «Locked in Oneself» gira el universo de la marca, donde la artesanía es el eje central.

    Nierika al detalle

    La colección que pudimos ver en la Fashion Week, NIERIKA, parte de dos puntos clave: la cosmovisión huichol y César Manrique, referencias que pueden parecer un tanto alejadas entre sí, pero que comparten un mismo lema: la defensa de la naturaleza como un espacio sagrado. A partir de estas ideas, la colección construye una tribu contemporánea.

    Sobre la pasarela, la propuesta se articula en 16 looks que reinterpretan el imaginario del workwear campesino. Conviven volúmenes oversize con siluetas más estilizadas; en cuanto a tejidos, toman protagonismo el denim y el cuero, generando un equilibrio entre lo funcional y la estética.

    La paleta cromática bebe directamente del paisaje de Lanzarote: negros volcánicos, rojos oxidados que recuerdan a la piedra al contacto con el sol y verdes inspirados en el lago de la playa de El Golfo. Esta elección de colores refuerza esta reivindicación de la naturaleza y el paisaje.

    Los looks de la colección se estructuran formando un relato a través de sus personajes. El show abre con un fashion film, en coherencia estética con la colección, rodado en Lanzarote, dirigido por José Miguel Maby y protagonizado por el artista Vatocholo. A continuación, los primeros looks presentan a los campesinos, conectados con la tierra y ligados al trabajo manual. Les siguen los exploradores, encargados de observar y proteger la tribu. El desfile finaliza con el chamán, que representa la dimensión espiritual y ritualística del imaginario de la colección, interpretado en pasarela por el actor Peter McGiver, que nos sorprende con una performance final para cerrar el desfile.

    La artesanía actúa como eje central en toda la colección. EAFTIMOS apuesta por el trabajo manual desarrollando piezas desde cero, incluyendo calzado y joyería creados en un taller local de la mano del maestro artesano Diego Aristi que realiza todo el proceso artesanal con orma a medida.


    La importancia de la introspección


    El proceso creativo de Erik Bruccia se construye desde un lugar profundamente introspectivo. El diseñador trabaja desde el aislamiento como punto de partida: “Yo para hacer las colecciones me encierro, me encierro en la cueva, me pongo a crear, a diseñar”, explica. Una metodología que no solo define su forma de trabajar, sino también el universo conceptual de EAFTIMOS y refuerza su lema “Locked in Oneself”.

    Más que una evolución hacia algo distinto, Bruccia entiende su trayectoria como una continuidad: “sigo siendo la misma persona a la hora de crear ropa y colecciones”. Esa fidelidad a sí mismo dota a la marca de coherencia con el principio introspectivo que la caracteriza.

    Ese camino también se refleja en cómo ha crecido la marca. Antes de entrar en el calendario oficial de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, Eaftimos ya había desfilado por su cuenta, desarrollando su universo paso a paso. Ahora, ese trabajo se ve reconocido con el Premio Pelonio New Talent. “Es una locura y una oportunidad muy grande para proyectar y consolidar la marca”, afirma Bruccia, señalando también el papel clave de su equipo en el proceso.

    Proyección a futuro

    Después de NIERIKA, el foco de de la firma es seguir creciendo. Bruccia habla de consolidación y expansión, con la idea de mover la marca, generar comunidad y seguir construyendo algo sólido a largo plazo. La próxima colección, de momento, sigue en proceso.

    La victoria de EAFTIMOS en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid se plantea como una oportunidad para seguir avanzando, afianzar la marca y construir una comunidad que entienda y comparta su universo.

    Fotografías cedidas por la Mercedes-Benz Fashion Week

  • Chini Tacchini – Confiando en el vacío para ver la luz

    Chini Tacchini – Confiando en el vacío para ver la luz

    El encanto de Chini Tacchini no se puede reducir a un sonido ni a una nacionalidad concreta, algo que me llamó la atención desde el principio y se hizo aún más evidente durante nuestra llamada de más de una hora.

    Esos cruces y multiculturalidad se traducen en un variado mosaico que sirve de base para esa fluidez que le permite moverse entre sonidos, referencias y estéticas desde diferentes perspectivas, algo que ha dado lugar a una discografía que, de momento, es breve, pero la eclecticidad no le falta. Comenzar entrando vía un sonido y proyecto más urbano y terminar en el pop indie experimental tiene su mérito.

    ‘El santo que del cielo quiere bajar’ es una mixtape que explora la anemoia: la nostalgia por lo inexistente. Marca una etapa de transición y madurez a través de un universo audiovisual bastante etéreo y a través de esos 8 tracks, Chini logra fusionar esa melancolía contemporánea con la experimentación para dar resultado a lo que ella llama «música abrazable».

    Buenos días. ¿Cómo estás? Estás por Madrid, ¿no?

    Estoy en casa en Madrid, sí, en las afueras y estaba currando.

    Sí, he visto que has ido al estudio ayer, ¿no?

    Sí, sí.

    ¿Y qué tal fue la sesión?

    Tío, súper guay. Me dijeron que era  el mejor tema que había hecho hasta ahora, así que súper contenta, pero a lo mejor no sale a la luz hasta el verano o antes de verano. 

    Bueno, las cosas del palacio van despacio.

    Justo. 

    Para quien no te ubique aún, ¿cómo te introducirías tú?

    Pues, no me gustaría  centrar mi imagen solamente en la faceta musical, sino más bien un artista multidisciplinar, porque al final estoy de creativa en una marca de ropa; me encanta todo lo que es imagen. También antes de la música, yo venía de hacer videoclips a muchísima gente y ahora sí que estoy más centrada en la música, pero hago un poco de todo.

    ¿Cómo compaginas todo eso a la vez? ¿Sientes que si tal vez no tocas tantas facetas igual puedes hacer más música?

    Al final también siento que todo se complementa bastante entre ellos, al menos para mí, porque tampoco me quiero focalizar solo en una cosa como, bueno, ahora tengo que hacer no sé cuántos vídeos para poder vivir también, o tengo que hacer no sé cuántas canciones para tal, sino que siento que me viene bien tener  distintas puertas abiertas para disfrutar de todas ellas al final.

    Como imagen y sonido siempre han ido de la mano, siento que a lo mejor si estoy haciendo un videoclip, pues con la música que me pasen me ayuda a crear ese imaginario también a través del sonido, o cuando estoy haciendo música, a la hora de componer, también, pues hago mis pajas mentales imaginándome cosas. Entonces, creo que he encontrado ese equilibrio entre todo un poco.

    Este año sacaste tu EP, ‘El santo que del cielo quiere bajar’. ¿Qué tal ha sido el recibimiento?¿Tenías expectativas que se han dado o viceversa?

    Yo tenía cero expectativas de cara afuera porque sí que me importa más  la reacción de la gente de mi círculo y  ellos se lo han disfrutado mucho durante el proceso, cosa que ya me hacía muy feliz. Lo que no me esperaba era cómo fue después de lanzarlo, o sea, es como que me escribiera gente en plan, wow, esto súper guay, o gente de distintos países de repente. Es que yo me desperté y me llamó mi manager y como que había entrado en playlists de novedades viernes de países que ni sabía que existían y me pareció súper bonito. 

    ¿Qué países, por ejemplo?

    De repente descubrí que había un país que se llama Sri Lanka, ¿sabes? (Risas). Novedades viernes india etc.

    Perfecta. El nombre es bastante simbólico, entre lo esotérico y lo religioso. ¿Te identificas con eso? 

    Me identifico con la estética y los valores, pero yo no soy religiosa.  Sí que hay valores y principios y tal que comparto; miro todo ese mundo un poco desde el respeto, digamos.

    ¿Creciste en una familia religiosa?

    A ver, pues mi madre es china, mi padre coreano, así que en mi casa era  más confucianismo y budismo. Al final, el confucianismo tampoco es como una religión, es más como una corriente filosófica en la que te dicen cómo actuar desde el bien propio y el colectivo. Eso también me ha hecho ver la vida desde el punto de vista de la introspección de tus actos, tus pensamientos, cómo influyen en la gente y cómo hacer lo que a ti mismo te genere más paz.

    Y tú, cuando estés perdida, ¿qué es lo que te guía a ti?

    Muchas veces también no intento  buscar respuestas y meterme en ese bucle, sino que intento verlo todo más desde el vacío un poco para darme cuenta de qué son las cosas que me llaman. Al final, la intuición es algo que tenemos que escuchar. Siento que cuando intento quitarme un poco de todo, sin estímulos y tal, me aclaro más.

    A mí el EP me recordó a ‘Bodhiria’ de Judeline por ese mismo vacío del que me hablas y también porque has sabido plasmar de manera concisa una cierta estética sonora y visual de un mundo en un EP. ¿Qué referencias han informado tu trabajo?

    Ha sido  una mezcla de todo, pero últimamente estaba muy con música como más ambiental, sin letra, referencias, pues Bby Eco, Loukeman, a lo mejor más a lo que es hispanohablante, Latin Mafia y, sobre todo, yo lo llamo como música abrazable, como Oklou, que creo que es lo que más me he quemado el año pasado.

    Y  en tu casa qué escuchabas? Me imagino que era algo diferente, ¿no?

    Sí, es que justamente lo estaba hablando el otro día con unos amigos porque hicieron como  un cumple en un karaoke y estaban cantando  los clásicos de la música española y yo con una cara de no sé nada, ¿sabes? En mi casa ha sido como bastante random porque por parte de mi padre lo que a lo mejor he escuchado ha sido  música más tradicional de Asia en general, digamos, pero luego mi madre, el recuerdo que tengo siendo más pequeña, era que me enseñó una especie de Spotify chino, y las tres primeras canciones que me enseñó mi madre en esa época fueron Mariah Carey ‘Without You’, Daddy Yankee por la cara, y luego también me enseñó Black Eyed Peas.

    Yo, como hijo de inmigrantes también, te entiendo perfectamente. ¿Tú, a día de hoy, sigues notando algunos choques culturales en ese sentido?

    A cosas que la gente da por hecho, como cuando hablamos de música en plan de cultura general, pues ahí sí que noto un montón que estoy súper desubicada, porque yo era una niña en MTV, ¿sabes? Me ponías Lady Gaga ‘Poker Face’ en la tele y yo estaba flipando en colores y digo, ¿y esta chica de dónde ha salido? Pero todo lo que viene siendo de aquí, pues, estoy perdidísima.

    ¿Sientes ese síndrome del impostor que tenemos un poco los inmigrantes de no  pertenecer a ningún lado?

    Sí, me pasa un montón y eso es uno de los factores que también me han hecho hacer este proyecto, porque quieras o no, en España lo que es la cultura asiática se conoce más por el meme que por otra cosa. Ahora sí que hay más creadores de contenido y tal que digo, guay, menos mal que ya no me siento tan perdida con eso, pero al final creo que nos ha pasado a todos los inmigrantes, que para nuestros padres era chungo venir a otro país y de pequeños lo que te implantan en la cabeza es estudias, trabajas, formas tu familia, que no te falten nada de cosas materiales, por así decir, cosas que también agradezco. 

    Sí que siento que, al menos desde mi postura de la cultura asiática, dedicarme al arte de hacer vídeos o hacer música: la reacción era «tú estás flipando». Entonces mi proyecto nace también de ahí: que la gente tenga a alguien con quien ubicarse, a lo mejor en España, gente como yo, para hacer un poco lo que te apetezca. Al final, hemos pasado todos por esa crisis de identidad de no saber lo que soy, lo que debería hacer y cómo conectarte contigo y abrirte al mundo para ser quien realmente eres y lo que quieres hacer.

    ¿Y el recibimiento de tus padres sobre tu proyecto ha cambiado?

    Saben lo justo. Mi madre lo único que sabe es que a lo mejor hago música, pero tampoco se ha parado ahí a escucharlo e indagar. Yo tampoco es que le dé mucha información, porque al final es la única figura que creo que me da un poco más de la cosa de ser juzgada y entonces no quiero que eso influya en cómo me estoy desarrollando como persona y como artista tampoco. 

    Has sentido la interseccionalidad de ser una artista femenina y asiático-española también?

    No sé, a lo mejor dentro del proceso administrativo a la hora de priorizar los temas como prioridades, etc., y tal, hayan influido, pero yo, durante mi proceso creativo, gracias a Dios, en mi círculo, en ningún momento me he sentido como que hubiese mansplaining. Incluso yo les hablo como si fuéramos todas chicas ahí y creo que incluso se puede ver como en contra mía por ser asiática porque hay muchos desconocimientos, pero creo que lo he sabido usar un poco a mi favor. 

    Volviendo al EP, estéticamente es bastante cinematográfico. ¿Tú piensas visualmente cuando compones?

    Sí, pero el proyecto en sí  más o menos tenía como mi imaginario, siendo coherente con el título del proyecto y tal.  El vídeo lo ha dirigido Sara Mango y tiene también un imaginario que compartimos bastante. Nos entendimos súper bien y eso también ha sido lo que me ha ayudado a aterrizar. 

    Eres de escribir mucho en el estudio?

    Soy más de escribir en casa, siendo autista con mis cosas, y luego voy al estudio y lo hago con los productores. Estas últimas veces sí que he coincidido con más gente, estoy  saliendo un poco de mi autismo y estoy empezando a disfrutar y a animarme más a componer en el estudio también.

    Debutaste bastante fuerte con John Pollõn, ¿Has tenido dudas de quién eres alguna vez desde que has entrado en la industria?

    Cuando salió el primer tema con él, realmente tampoco tenía esa presión de qué es lo que tengo que hacer ahora. Al final, esa canción en toda esa época era mucho del disfrute de hacerte temas con el móvil, te pegas un verano, hacéis unos temas con tus colegas en casa. Luego, más adelante, sentí que la música de alguna manera me ayudaba a sacar un alter ego mío que a lo mejor en mi vida diaria no. Conecta conmigo de otra manera y estoy viendo que también puedo transmitir y conectar con gente de otra forma. Voy a tomármelo más en serio y, de ahí, fue como el verano pasado que empecé a cuidar más todo, incluyendo el sonido que quiero transmitir, lo que quiero ser y mi concepto. 

    Desde ‘Cielo/Infierno: donde vaya mejor’ hasta ahora, ¿qué cosas han cambiado y qué cosas has aprendido?

    Ese EP fue más un terreno para experimentar con distintos y casarlo con el género urbano, que en ese momento era lo que llevaba haciendo, y siento que ese campo de experimentación me ayudó a darme cuenta de en qué ámbito me siento más cómoda. Dio paso a este proyecto donde ya me sentí mucho más identificada con que esto soy yo y ahora mismo hay algún tema que otro que sí que siento que ya había pinceladas de un sonido un poco más experimental o un poco más roto. Le tengo muchísimo cariño; me lo disfruté muchísimo haciéndolo, pero sí que es cierto que no llega a ser como del todo yo actual. 

    Dentro de la industria notas más hermandad o competición? 

    Ahí tengo mis dudas y tengo mis reflexiones. Gracias a Dios he encontrado a gente de mi círculo con la que siento que al final voy al estudio y me la disfruto un montón pero sí que tuve una especie de crisis hace poco de reflexión porque dije claro yo hasta el momento sentía que todo lo que había hecho antes de este proyecto, que es más urbano, me veía en una escena de música más urbana y todos mis amigos y tal que encima veo que se está potenciando mucho y está saliendo gente súper guay, yo pensaba que encajaba ahí pero de repente después de conocerme, hacer todo este proyecto y tal, dije a ver yo de urbano alomejor tengo nada ahora mismo.

    Estoy yendo más hacia lo indie, la alternativa y lo experimental, y lo que yo pensaba que era mi lugar ahora no es mi lugar; entonces todas esas cosas de compararte, de si estás haciendo el sonido de tal o no sé qué, han desaparecido totalmente, porque ya no es lo que me rodea y que estoy viendo no por competición o comparación ni nada, sino que lo veo algo como evolutivo. Por ejemplo, GlorysixVain, que sacó  ‘mal tiempo’ y ‘Porsche’ de Bon Calso, ahí también dije: vale, dentro del urbano estoy viendo que hay figuras que están llevando ese sonido  más evolucionado también y no lo veo tan lejos de lo que es la escena indie alternativa experimental. Ya no lo ves tan cada uno compitiendo, sino que la cosa se está abriendo más que cerrándose. 

    Qué música recomendarías tú? 

    He estado muy en bucle con Joji, que le amó. Después, Diego Vega, que siento que también trae un sonido muy fresco. Y después también no tiene nada que ver, pero Galindo a mí me gusta mucho. Me motiva de una forma distinta, digamos. Bueno, luego tengo música con letras chinas que también está guay.

    Ya para terminar, ¿para el siguiente trabajo que tienes planteado? 

    Lo próximo que voy a sacar, cuando haya firmado distribución porque ahora soy un alma libre, es una colaboración que creo que la gente no se lo espera. Tampoco es alguien súper top, sino que es alguien a quien a mí me gusta lo que hace. Muchos singles también, colaboraciones, y hay un proyecto que tampoco sé si estoy hablando pronto, que espero que, como tarde, salga en junio, que es como en colaboración con un sello.

    Si la gente ha vivido mucho los 2017, 18 y 19, es un sello que solamente se especializa en artistas asiáticos que es muy muy guay. Me hace mucha ilusión porque es de EE.UU. y de Asia, pero en España he sido la primera persona con la que han contactado y me hace mucha ilusión poder hacer eso.

  • Sabah: Fe, Nostalgia y Salud Mental como Símbolo Cultural

    Sabah: Fe, Nostalgia y Salud Mental como Símbolo Cultural

    Sabah es una de esas artistas que, aún con no mucha trayectoria a sus espaldas, ya sabes que está destinada a ser grande cuando te embarcas a descubrir su obra por primera vez. Con raíces compartidas entre el sur de España y el norte de África, sus canciones fluyen libremente entre culturas e idiomas, abrazando la nostalgia de la tradición como sentimiento primordial de conexión, pero sobre todo dando voz y espacio mediante las palabras a ideas tan importantes de tratar como es la lucha frente al miedo a decepcionar, la necesaria elección de tu propio destino, el poder de la fe en nuestras motivaciones y la importancia de cuidar la salud mental. Hoy, nos encontramos aquí, un día más, para aportar un foco adicional, aunque sea mínimo, sobre este potente mensaje, mediante una charla profunda y sin rodeos con la que es para mí, una de las artistas más destacadas y obligatorias a seguir en estos próximos años de nuestra querida música. Así que, ¡vamos al lío! 

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Hola Sabah, primero que nada, en todas mis charlas con artistas siempre me gusta comenzar preguntando una cosa. Y es, un poco, saber qué tal estas, en general. Y es que, siendo una artista relativamente nueva, y ahora que tu carrera está tomando un ritmo más constante, y existe un mayor foco de interés sobre tú obra, me interesa saber: ¿Cómo llevas la movida de ser artista? En plan… Sacar tiempo fuera de otras responsabilidades para crear, preparar lanzamientos, hacer entrevistas y todo eso. 

    Sabah: En general, la verdad es que estoy muy contenta y muy agradecida. Estoy en un punto en el que, el año pasado no paraba de imaginar, aunque tampoco de una manera muy avariciosa, sino simplemente el tener una cierta estabilidad a la hora de poder sacar la música que quiero y poder darle el mimo que quiero, tanto a la parte visual como a la parte de producción también, y lo estoy logrando. Pero luego también, intento ser muy coherente con la situación en la que estoy ahora. No dejo de ser una Hannah Montana proletaria ¿no?, una Hannah Montana precaria (risas). Ahora bien, siento que la necesidad de compaginar el trabajo con la música también me ha ayudado a tener los pies en la tierra. Sobre todo a la hora de sentir que, al estar dedicando parte de tu tiempo, no solo a lo que tu anhelas dedicarte, tiendes a valorar mucho más lo que haces y el esfuerzo que pones. Y eso es algo que me hace sentir muy plena. Entonces, no me puedo quejar, estoy muy contenta.

    Javi: ¡Me alegro mucho por ello! Pero bueno, como dices, sigues en ese momento de tener que compaginarlo con un trabajo externo. Así, que intuyo que, de momento al menos, no ha supuesto demasiado cambio brusco en tu ritmo de vida cotidiana ¿no?

    Sabah: La inquietud, al final, siempre vive dentro y eso no me lo quita nadie. Es normal que, al final, las cuatro u ocho horas que echo en el trabajo esté más pensando en llegar a casa y ponerme a hacer música y en trabajar en mi proyecto que en estar ahí metida. Pero siempre y cuando recuerde que estoy trabajando para mantener esa estabilidad que necesito y mi foco siempre sea la música, todo bien.

    @sabahkdo #songwriter #🇲🇦🇪🇸 ♬ sonido original – sabah صباح

    Javi: Eso es lo importante. Yo, personalmente, conocí tú música hace no más de un par de semanas y últimamente la estoy escuchando bastante. Bajo mi humilde opinión de aficionado, creo que viene para aportar mucho aire fresco a nuestra música. Pero, para el que no te conozca aún, aunque no será por mucho tiempo, porque auguro un buen futuro, y bueno, para conocerte yo un poco mejor también, me gustaría que nos contaras un poco sobre ti. ¿Quién es Sabah? ¿Cómo llegó el interés por la música a ti? 

    Sabah: Pues es bastante curioso, porque yo vengo de una familia muy conservadora. Mis padres son unas personas muy cerradas y en mi casa no se escuchaba nada de música. Pero, absolutamente nada. Lo único que llegué a escuchar fueron unos discos de El Canelita con los que vino mi padre del trabajo un día, y cuando no estaban en casa me los ponía. Y yo flipaba. Y luego, pues también en las bodas, cuando iba a Marruecos y a lo mejor me iba a dar un paseo con mis primos, escuchaba ciertos hilos musicales y me hacían sentir algo muy profundo.

    Javi: Y, ¿cuándo llegó ese momento de dar el paso de solo consumirla a también crearla?

    Sabah: Yo vengo de tener una ansiedad crónica desde muy chiquitilla, sin saber lo que era. Y llegó un día en el que, a los nueve o diez añitos me dió por ponerme el karaoke y decir: “¡Pues bueno! Voy a cantar, a ver qué tal”. Sobre todo, porque escuché a Sia y a Adele, aunque no entendía nada de lo que decían. Pero dije “No sé lo que dicen pero me están haciendo sentir cosas”. Y al cantar, me sentí de una manera que no te sé explicar. Ahí, obviamente, no tenía para nada pensado dedicarme a la música. De hecho, hace cinco años me fui a Granada con la intención de estudiar Bellas Artes. Y una cosa llevó a la otra y acabé metida.

    Javi: Claro, al final eso llega, ¿no? Normalmente no es como que se busca intencionadamente. Simplemente, aparece.

    Sabah: Es curioso porqué, aun sin tú saber que va a llegar, es como que tienes la sensación de que algo va a llegar. La cosa es que yo empecé a hacer demos con el iPad. Y un día,  subí una, que fue justo la primera que subí con mi cara, y Harry (@itzyoharry), me escribió y me dijo: ¿Te importa que te haga la base a la canción? Y yo me metí en su perfil, vi la gente con la que había trabajado, me quedé flipando y pensé: “Hasta te regalo el tema si quieres” ¿sabes? (risas).

    Sabah: Lo bueno es que hicimos una videollamada, porque es una persona a la que le gusta entablar una conversación antes de comenzar a trabajar con alguien, lo cual yo también siento que es muy necesario. Y al tener esa conversación me dijo: “Oye, vamos a trabajar un proyecto, te tienes que tomar esto en serio”. Y bueno, ¡hasta el día de hoy!

    Javi: Hablando de dar el paso, hace no tanto, alrededor de 2024/2025, fue cuándo comenzaste a publicar unos primeros Singles que desembocaron en tu primer proyecto: un EP titulado «FIHA KHAIR». Un proyecto que nace del desahogo, por necesidad y habla justamente de lo difícil que siempre es tomar esa decisión de dedicarte a un ámbito artístico y sobre todo, si existe una presión por parte de tu entorno, además de la que ya hay en la sociedad mismamente, para que sigas como «el camino establecido», por así decirlo. Así, quería pedirte consejo, como persona que también ambiciona una carrera en lo creativo, en mi caso más orientado a lo audiovisual y al contenido en redes: ¿Cómo se llega a ese momento de echarle valor? De transformar el miedo a decepcionar o al rechazo y decir: «Esto es lo que quiero, y así va a ser. Y no voy a conformarme con otra cosa». 

    Sabah: Yo siento que el miedo no desaparece de la noche a la mañana, ni la culpa tampoco. Es algo que, al final, nos acompaña día tras día. Porque nuestra vida se sienta en una silla y si una pata de esa silla, que es la familia y, sobre todo, nuestros padres, cojea, nosotros mismos tambaleamos un poco. Y cuesta bastante. Principalmente, se trata de dar el paso, no a superar ese miedo, sino a tener la valentía de decir: “Oye, creo que ya me toca priorizarme un poco”. Y eso sale cuando llegas a un nivel de desgaste emocional en el que dices: “Es que, estoy pensando tanto en agradar a toda mi familia y a mis padres, en no fallar ni una y no decepcionarles, que me estoy decepcionando a mí. Me estoy dejando de lado a mí”.

    Sabah: Me pillas, además, sensiblona, porque hace un par de días, justo, les salió a mis padres un TikTok del videoclip de “3ayni” y la reacción no fue muy buena. Y, bueno, a día de hoy, siéndote sincera, he dado tres conciertos y mis padres no saben nada. Pero, bueno, yo lo que yo siempre digo, es: “Date cuenta de que, de manera muy paradójica, Dios por una parte te lo pone super complicado en el camino, por ejemplo estas diferencias con los padres, pero por otro siempre te quita las piedras, te da la libertad de hacer lo que quieras y disfrutar”. 

    @sabahkdo #sabah #marocaine🇲🇦 ♬ sonido original – sabah صباح

    Javi: Eso es lo bonito de la vida al final. Poder tomar tus propias decisiones y modelar un propósito a tu gusto, a pesar de los baches que puede haber por el camino y que vamos superando. Pero, como todos sabemos y hemos experimentado por A o por B, a veces las cosas se complican un poquillo más de lo que podemos soportar. Entonces quería conocer: En tu caso, ¿ha habido algún momento duro de más, de decir: «Buf, no puedo, abandono»? O de pensar, igual tienen razón y en esto no va a haber futuro… 

    Sabah: Desafortunadamente sí. Y no por mí. Todo el EP, como bien sabes, va, un poco, de mi vida personal, de una transición que tuve yo, entre 2023 y 2024, cuando mis padres me dejaron de hablar, mi familia también me dejo de lado y tal. Y pesa mucho. Ya más allá de que mis padres no estén de acuerdo con lo que yo haga, siempre me hacen ver el dolor que les causo, al no seguir los pasos que ellos quieren. Y, mis padres son mi debilidad. Entonces, más allá de lo que yo quiera, cuando veo que mis padres están mal, siento que de alguna manera es culpa mía. Y que a lo mejor, para calmar un poquito más las aguas, la mejor decisión que puedo tomar es dejar la música de lado y simplemente centrarme en vivir una vida normal. Pero es que, volviendo a lo de antes, cuando tienes está cosa dentro, esa inquietud, no puedes evitarlo. Por mucho que se te pase por la cabeza abandonar o incluso acomodarte en un trabajo normal, no puedes.

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Me alegro de que no haya sido así, ya que gracias a ello, podemos estar aquí ahora charlando y descubriendo tu música. Esta causalidad, ya viene implícita dentro del propio nombre del proyecto con la expresión: «Hasta en lo malo habita lo bueno». Tú, ¿sueles ser una persona con mentalidad positiva? 

    Sabah: Jo, pues, ¿sabes lo que pasa? Qué el tiempo que hace últimamente no me acompaña tanto (risas). Además, siento que 2025 ha sido un año de cierres catastróficos y hasta la semana pasada no ha terminado. Pero, sí, en general, lo trabajo muchísimo. Yo vengo de haber pasado por un cuadro ansioso-depresivo bastante complicado. He estado con mis tratamientos, y gracias a Dios, en noviembre lo dejé de lado con la ayuda y consejo de mis amigos. Entonces, el perseguir una mentalidad positiva ha sido algo que he trabajado mucho, entendiendo que al fin y al cabo, la decisión final está en la palma de mi mano. Osea, yo decido si algo me afecta el doble, si no me afecta o si dejar que algo me afecte cinco minutos, y luego coger y sonreirle a la vida.

    Sabah: Por ejemplo, con lo que me ha pasado ahora con lo de mis padres. Me pasó y dije: “Pues mira tengo dos opciones: encerrarme en mi cuarto y echarme a llorar o llorar un rato y seguir para adelante”. Y, volviendo a lo de “Hasta en lo malo habita lo bueno”, es una frase que me ha acompañado muchísimo, ya no solo a nivel personal sino también a nivel espiritual. Yo siento que la fe y la espiritualidad es algo que me ayuda muchísimo en mi día a día, sobre todo a estar tranquila y en paz conmigo misma. El llegar a ese punto donde he logrado la capacidad de decir: “Pues mira me ha pasado esto, me duele en el alma, pero se que esto tiene un porqué y el día de mañana lo voy a entender”.

    Javi: Y hablando de esta motivación espiritual, ¿qué porcentaje, de tener éxito en la ambición, crees que representa la fe o la esperanza, en cuanto a otros factores como tener talento, la disciplina o que haya suerte?

    Sabah: Frente al talento o la disciplina, que al final también son muy importantes, la fe y la espiritualidad es lo que más seguridad y confianza da. Y, no se trata sólo de confiar o creer en Dios. Esto es una conversación que tengo repetidamente con gente de mi entorno y de mi equipo, que siempre me preguntan y me dicen: “Jo, tía, a mi también me gustaría creer en Dios, porque siento que es algo que da mucha calma”.

    Sabah: Pero, la cosa es que cuando tu te dedicas al mundo creativo/artístico, de alguna manera, inevitablemente, estás creyendo en algo. Porque el mínimo ápice de esperanza que puedas llegar a sentir por tu proyecto, ya es un signo de fe. Al final, la esperanza siempre va de la mano de la fe. Entonces siento que es algo muy primordial. Además, la esperanza es muy intuitiva. El ser humano tiene intuición antes que cualquier otra cosa. Entonces, si a ti la vida te dice que tienes que ir por un camino, que lo tienes que luchar y que tienes que sentirte agradecido y feliz porque lo vas a conseguir, yo creo que de alguna manera lo estás manifestando y va a acabar pasando.

    Fotografía del Rodaje de «3ayni» de Sabah

    Javi: Yo también siento que la esperanza y la fe, sobre todo en uno mismo y en nuestros sueños, tiene un gran poder sobre lo que podemos lograr. Pero, sin duda también, de lo que estoy seguro, es que tu proyecto es de calidad y sabe diferenciarse. En parte, esto se debe a qué este nace de una fusión de dos culturas distintas, aunque se podría decir que hermanas, como son la andaluza y la marroquí, y sabe acercarlas al público actual. Ahora, cada vez, comienzan a aparecer más artistas que recuperan la esencia de su tierra y la incorporan a su imaginario artístico. Pero, hasta hace no tanto, esto no era tan común, sino que la mirada estaba más puesta sobre ideas futuristas, como se vio en la década de los 2000’s. ¿A qué crees tú que se debe este renacimiento, en nuestra generación, del interés por el folklore y la tradición?

    Sabah: Yo creo que se debe a la nostalgia. Al final, la nostalgia mueve muchísimo más a una persona que cualquier otra emoción o sentimiento. Yo eso lo tengo super comprobado con el tema del EP. Hablar sobre ciertas cosillas que, a mí por lo menos, me producen mucha nostalgia y me hacen sentir muy vulnerable, hace que la gente conecte. Cuando tu estas hablando de raíz, de tradiciones… Cuando, a lo mejor, pones en imagen una escena de la plaza de tu pueblo con las típicas vecinas sentadas en las sillas, echándose un café o cotilleando con el abanico, de alguna manera u otra, estas provocando nostalgia en la persona que te está escuchando y que te está viendo. Yo siento que es algo muy bonito lo que estamos haciendo ahora. Recuperar todas las tradiciones y todo lo que nos han enseñado en casa, siento que también nos hace conectar con nuestra parte más genuina e inocente, que, a día de hoy, con tanta sobreestimulación y tanta dopamina artificial es inevitable perder. Es como volver a lo puro.

    Javi: Estoy completamente de acuerdo. A mí, además, la nostalgia me afecta muchísimo y experimentarla mediante el arte me hace conectar mucho más con lo que una pieza busca transmitirme. Y considero que tu música sabe encapsularla y sobre todo, hacerla universal, como hemos mencionado a través de la variedad cultural. Pero también, cabe destacar que esta también se hace presente a través de las letras, las cuales se expresan en dos idiomas. Para mí, esto es algo que da mucho juego. Pero también sé que, en el arte, hay mucha gente que se cierra en banda a la hora de salir de su zona de confort. Rollo, si no entiendo lo que dice, no lo escucho. ¿Crees que la barrera del idioma afecta tanto a la hora de escuchar música como por ejemplo lo hace en el cine?

    Sabah: Es verdad que la gente se cierra mucho. Pero tampoco es plan de pensar en qué es lo que la gente va a consumir o a lo que no a la hora de crear, porque el arte es muy subjetivo y muy impredecible. No hay una fórmula escrita. A ti te pueden decir que si creas tu arte en “x” idioma no se va vender, pero a lo mejor, de repente das con una comunidad de gente en otro lugar del mundo que se hincha a consumir tu contenido.

    Sabah: Igualmente, como dices, yo creo que la barrera del idioma al escuchar música no es tan directa. Puede ser que, a lo mejor haya gente a la que le salga un estribillo en otro idioma y diga: “Esperate. Yo estaba metido en la vibra de lo que estabas cantando en español y de repente me has cambiado a este otro idioma. ¿Qué estás diciendo?”. Pero, al final, la música te hace sentir cosas por sí sola. No siento que haya una barrera como tal.

    Javi: Al fin y al cabo, la música es el idioma universal. Si algo está bien hecho y de corazón, me va a conseguir transmitir lo que intenta decirme aunque yo no entienda ni una palabra. Ahora, otra cosa que me hace conectar extremadamente con una pieza artística son sus influencias. Para mí, las referencias culturales, los gustos personales y demás, son la forma más plena para conocer mejor, ya no solo, la obra de un artista, sino a la persona que hay detrás. Así que, aprovechando que tenemos tan presente la cultura en la conversación y que es mi tema favorito, este es el momento de las recomendaciones. Lo que quieras: música, cuadros, elementos del folklore que te llamen la atención… Algo que creas que haya inspirado a tu música en mayor medida.

    Sabah: Te diría, por ejemplo, Cheb Khaled, un artista franco-argelino. Luego también está Saint Levant, que es un poquito más vanguardista y, no te diría rookie, porque hace ya más de un año que está posicionado, pero prometedor. Y es que, encontrar una comunidad de artistas de la diáspora árabe o norteafricana me ha ayudado a encontrar el confort de decir: “A lo mejor, no me tiene que dar tanto miedo aferrarme a mi cultura y a lo que soy para extrapolar lo que quiero comunicar a mi música, porque si toda esta gente lo ha dejado atrás y ha apostado a muerte por lo suyo, por que yo no”.

    Sabah: Luego también están nombres como Elyanna, que recientemente ha estado de gira con Coldplay. De repente, ver a una chica, medio palestina medio chilena, de gira con un grupo tan reconocido internacionalmente, cantando todas sus canciones en árabe, me estalla la cabeza. Yo siento que ahora mismo hay una ola bastante tocha de la influencia árabe y marroquí, y la componen artistas que me hacen sentir muy inspirada.

    Sabah: Y obviamente, tenemos a artistas de España: C. Tangana, Dellafuente, ROSALÍA… Son gente que también ha apostado mucho por sus orígenes y por sus raíces. Y es muy bonito.

    Javi: Me encanta esta selección de recomendaciones porque a muchos de los artistas que has mencionado no los conozco aún. Así que ya tengo tarea que hacer esta noche. Bueno, mejor dicho, en un rato, ya que se está haciendo tarde y toca ir acercándonos al final. Durante nuestra charla, hemos hablado bastante de todo lo pasado: comienzos, carrera, costumbres. Pero ahora, toca hablar de futuro. Este comienzo de año lo has empezado pisando fuerte con dos nuevas canciones: «3ayni» y «DÓNDE ESTÁS?». Yo no soy de esos que intenta meter presión aquí para que me sueltes una fecha de un disco o lo que sea (risas). Pero me interesa conocer, ¿qué expectativas tienes de cara a este año? ¿O frentes nuevos que quieras explorar?  Musicalmente hablando, pero también en lo personal.

    Sabah: Pues sí que hay algo que ya está planificado y cerrado. No puedo decir fechas exactas, porque ahora estoy justo en Ramadán y quiero aprovechar este mes sobre todo para centrarme en mi parte más espiritual, que me tranquiliza y me ayuda muchísimo a calmar esa ansiedad que me persigue todos los días. Pero, “¿DÓNDE ESTÁS?” es la primera parte de dos canciones que van a formar un mini EP que saldrá en estos mesecillos. A ver si ya me puedo poner a tope a terminar de pulir cosillas.

    Sabah: Y sinceramente, la idea que tengo después de ese pequeño proyecto es tomarme el tiempo que me haga falta. Tampoco un año o dos, pero cierto tiempo para poder disfrutar de crear música. Yo creo que ya necesito un poco de tregua en ese sentido. Siempre he estado muy acelerada, intentando sacarme adelante y sobrevivir, aunque sigo en las mismas (risas). Pero eso, quiero darme la oportunidad de disfrutar del proceso y tengo ganas de ver que sale.

    Javi: Eso es lo mejor que puedes hacer. Yo siempre digo que saber cuándo parar un poco la rueda y tomarte el tiempo necesario para descansar si te lo pide el cuerpo, es mucho más importante que cualquier otro factor en toda tarea. 

    Sabah: Justo. Y al final, esto es una carrera a largo plazo. Si buscas algo que te llegue de la noche a la mañana te va a durar un día. Por eso, quiero tomarmelo con toda la filosofía del mundo. Para algo de desahogo que tengo en esta vida, que es la música…

    Javi: ¡Dí que sí! Siempre existe ese peligro, al convertir tu mayor pasión en trabajo, de perder la ilusión y lo más importante es saber equilibrar la balanza para no quemarse. Conocimientos como este son muy necesarios. Así que, por último, aprovechando también que, desde ese primer momento en que comenzaste en la música, todo el imaginario que has creado tanto en las propias canciones y su sonido, como alrededor de ellas, en tema videoclips, fotografía y diseño de portadas, tienen una apariencia altamente profesional, y eso no es lo más común de ver, te considero una buena candidata para dar un mensaje: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar ese primer paso?

    Sabah: En cuanto al tema de visuales, yo se que es algo que nos causa mucha impresión en general, porque nos respeta como artistas. A mí, lo que más me ha ayudado es darme cuenta de que, aunque no nos fijemos, todos estamos rodeados de muchos creativos y de mucha gente con muchísimo talento. La gente se centra en querer optar a peña que ya tenga cierta experiencia en la parte audiovisual o en la que sea. Pero lo más importante es, que cuando empiezas, te rodees de gente que también está empezando. Porque al final, la simbiosis y la confianza que se crea es increíble. A mí me ha pasado con mis amigas. Alma (@almakespiritu) y Vicky (@bb.icky), que son mis directoras creativas, con las que siempre trabajo a la par, nunca habían sido directoras. Nunca se habían puesto de cabeza en ningún tipo de proyecto.

    Sabah: De hecho, Alma me repetía setecientas veces que no quería dedicarse al mundo de los videoclips, que ella solo quería ser fotógrafa. Y de repente, preparando “NOOR”, como también iba sobre ellas, me dijo que ella cogía las riendas de todo. Que de ahí tenía que salir algo muy chulo, que teníamos que currarnoslo y que confiaba mucho. Y nada, la única condición que les puse fue que fuesen directoras. Les pilló un poco de sorpresa pero lo hicieron genial. También te digo que tengo la suerte de que son mis amigas y nos tenemos muchísimo cariño, y eso se nota mucho en los videoclips. Más allá del trabajo que ellas hacen, que por supuesto es increíble, todo es gracias al amor.

    Javi: Me parece, de verdad, uno de los mejores consejos que se han dado aquí. Como creativos, rodearos de gente que tenga los mismos sueños y ambiciones que vosotros. No hay mayor éxito qué trabajar, evolucionar y lograr tus metas en compañía de los que te rodean. Y para acabar, como recién licenciado en el ámbito audiovisual, cierro haciendo un llamamiento a toda aquella gente ya posicionada dentro de este mundillo, a la que se les ha olvidado que un día ellos también lo fueron: dad oportunidades. Hay mucha gente ahí fuera, con un talento increíble, a la cual ni siquiera se le ofrece la oportunidad de obtener la experiencia que se les demanda. A veces, ese pequeño empujoncito es el necesario para cambiar la historia.

    Fotografía de Javi (@villawithadot) y Sabah (@sabahkdo)
  • Nico: «tenía que quererme y enseñar que me quería»

    Nico: «tenía que quererme y enseñar que me quería»

    Me siento en el sofá de Nico y preparo la grabadora. Acaba de nevar en Madrid pero los rayos de sol atizan el salón. Teníamos que empezar la entrevista hace una hora pero no paramos de hablar sobre un abanico de bobadas. Desde que me abre la puerta de su humilde morada hasta que me tengo que ir escopetado al turno de tarde de la uni no se nos ha borrado la sonrisa de la cara a ninguno de los dos. Creo que, preso de la comodidad, se me va el santo al cielo y da hasta palo darle al botón de la grabadora. Dice: “yo lo que quiero con esto de la música es conocer a gente y hacer amigos”. Acaba de ganarse uno, es recíproco.

    Su música, y en especial su reciente trabajo PERDEDOR es un abrazo al alma. Un recordatorio de que nada es tan serio como para devanarse los sesos. En la línea temporal tan turbulenta en la que vivimos, nunca está de más darse cuenta de que este tipo de momentos son sobre los que construimos nuestra vida. Bueno, me dejo de cursiladas, está claro que este chico tiene mucho que contar.

    Portada de PERDEDOR , el último proyecto de Nico

    ¿Tienes algo que te tenga obsesionado últimamente?

    Demasiadas cosas, como “microobsesiones”. Siempre han sido videojuegos en cierta parte, pero desde que vivo en Madrid tengo que ordenar bien mis obsesiones. El Binding Of Isaac, por ejemplo, que es el juego de mi vida. Siento que ahora estoy un poco gris, cuando dejas espacio y tienes que estar currando pierdes un poco los hobbies. Necesito volver a Murcia para reconectar con esas obsesiones.

    Que bueno que digas el Isaac, uno de los juegos de mi vida también. La historia del juego me recuerda mucho al mensaje de PERDEDOR, al fin y al cabo es sobre un niño que llora y es una trama súper trágica. El protagonista es un pringado. 

    Es “pásalo mal”, bro (risas). Es un juego que no tiene recompensas: llora y ya. De eso se trata. Me lo compré en la PsVita junto a un colega y fuimos aprendiendo poco a poco. Desde entonces que no paro de jugar. 

    Te descubrí porque me escribió tu manager, David, allá por 2024 con tu primer single Moongazing. Ahora que lo escucho, ha cambiado muchísimo tu manera de hacer música y afrontarla. Ya solo tu último EP es mayoritariamente acústico. ¿A qué se debe ese volantazo?

    Pues conocí a David en la uni, yo ya había sacado el tema por Distrokid y él me habló. Nos sentíamos outsiders, y eso es lo principal que ha cambiado. Me sentía raro y no quería ser pesado con la gente para promocionarlo. Cuando me empecé a enseñar un poco, que antes me costaba muchísimo, pude hacer ese trato humano que tanto quería. A veces hay que ser un poco pesado. En el aspecto musical, en su momento conectaba con referencias colectivas que yo creo que todos tenemos. Había una inquietud gigante porque sabía que una parte mía que estaba en el EP de Nuevo, luchar contra estímulos de novato musical como ir por primera vez a un estudio. Estaba en una batalla interna y tenía que hacer ese EP para no hacerlo más, ¿se entiende? No porque no me gustase, pero estaba luchando con mi identidad. 

    Siempre digo que lo mejor que me podía pasar es que no me funcionase “bien” ese primer EP. Era lo justo y lo necesario para decir: me he enseñado con gente que son referencias para mí, cojo y cambio por completo. No sé qué me hubiera pasado si Nuevo hubiese funcionado muy muy bien. 

    ¿Qué crees que podría haber pasado?

    Te mentiría si te dijese que hubiese seguido con lo orgánico. Si pienso de manera objetiva, habría seguido haciendo trap. Fue en ese momento que me di cuenta que no me sentía cómodo con ello y aproveché el no ser nadie para hacer un cambio total. Ahí abracé un poco el hacer lo que me apetecía y saqué Píldora (su segundo EP). Dentro de mí, había algo que inconscientemente quería gustar. Ese golpe en la mesa y ese cambio es una de las decisiones más bonitas de mi vida. Hacer un stepup y sentir que tenía algo que decir. Cuando volví a grabar con LEÏTI se sintió algo totalmente distinto, me sentía más artista. Que esto cuando lo digo me raya (risas), da la impresión de que me siento superior. A lo que me refiero es que vivo a través del arte, y mis canciones son una necesidad y una forma de ver el mundo. Para mí, ser artista es querer salir a la calle para ver historias y luego plasmarlas.

    Que el mundo gire alrededor de tu arte.

    Efectivamente, y que canalizas tu vida a través de ello. Un artista puede ser un cerrajero. Entonces, cuando grabamos Nuevo en 2023, salí del estudio con mucha inquietud porque no lo sentía tan propio, por mucho que fuese la música que me salía hacer en ese momento. Salí de allí muy rayado y por eso mismo tardé un año en sacar el proyecto.

    A la hora de dar el salto a la industria y afrontar los miedos del artista primerizo, ¿cómo de importante es para ti el hacer amistades y no quedarse en el formalismo?

    Súper importante.

    Quiero decir, ya solo que tu manager sea colega dice mucho del proyecto.

    Para mí es lo que va primero y es lo que más intentamos preservar. Y las oportunidades profesionales que desde fuera se ven como “mentalidad de tiburón” son en realidad que hemos sido humanos y ya. Todo lo bonito ha salido de ser humano. 

    ¿Te preocupa que el proyecto se vuelva algo masivo y que las relaciones se comiencen a tornar a profesionales mucho antes que personales? ¿Crees que serás capaz de preservarlo?

    Un montón, y es que tengo que preservarlo. Es incondicional. Mi objetivo desde el año pasado es ver otros humanos, con inquietudes y vulnerabilidad, y trabajar con ellos. Tanto en la música como profesionalmente soy como cualquier otra persona. No me siento en la mesa con un A&R y siento que no puedo tirarme la de ser un chulo, debo de ser yo y mostrarme vulnerable. Muchas veces tienes que saber con quién hacerlo, pero saca la parte más humana de la gente. Es un check, y no me imagino un universo en el que no lo haga de esa forma. No contemplo un momento en el que seamos puramente profesionales, y si llega ese momento tendremos que preservarlo. David (mi manager) y yo quedamos para escuchar música y jugar al FIFA, y así es como tiene que ser.

    Fotografía: @ianpizq – Estilismo: @clarisinha.mp3

    Llevas ya varios proyectos cortos sacados, cada vez refinando más la estética y el mensaje. ¿Tienes ese miedo irracional a hacer tu primer álbum? Ese mantra que tanto oyen los artistas de “nunca harás algo como tu primer álbum”.

    Es un miedo que me he planteado ahora, pero como no lo he hecho nunca dejo que fluya. Tengo claro que no voy a hacer un álbum cuando no sienta que lo debo hacer. Tampoco se cómo llegar a ese punto (risas). Estoy tranquilo en ese aspecto, creo que la única forma de llegar a hacer tu “College Dropout” es estar en conexión con tu vida y con una necesidad de hacer un LP. 

    Sí que existía ese miedo a no tener un concepto gigante sobre el que construir un álbum. Que parece que si quieres hacerlo debes tener un Astroworld (disco de Travis Scott) en la cabeza. Siento que tampoco sale de esa manera. Gracias a Kendrick Lamar y su Mr Morale & The Big Steppers me ayudó mucho a ver que para llegar a un producto final hay que pasar por mil versiones de canciones y conceptos. Hago música por necesidad, por eso hay días en los que me hago 5 temas y semanas en las que no me sale nada. Dejé hace mucho tiempo el hacer arte por profesión, el ir al estudio y tener que hacer algo sí o sí. A veces llego al estudio y me quedo callado, dejo que otra gente trabaje. Le tengo mucho respeto a ese tipo de cosas.

    Me gusta mucho ver que no tienes una prisa pese a estar funcionando tu proyecto. No te noto presionado por hacer música con miedo a que se te pase el arroz.

    A lo mejor me tiro 2 años sin hacer un álbum, quién sabe. Saco PERDEDOR y la gente me pide un álbum, y creo que mucha peña no es consciente de lo que es hacer eso. Para mí, un álbum tiene que decir y hacer mucho, y hasta que no me sienta cómodo no lo haré. No paro de hacer música, pero no tengo ni idea de cuándo llegará el input para ponerme a montar un LP.

    Respecto a 0tres, uno de tus temas más célebres: hablas en la primera estrofa de joderte la mañana con 0,3. ¿Qué relación tiene el cannabis con tu proceso artístico y tu evolución? ¿Te aporta un “tercer ojo” y te ayuda a entender mejor la música que haces?

    Creo recordar que C.Tangana dijo que los porros le habían abierto una ventana que no se le ha vuelto a cerrar. Yo no lo necesito a nivel creativo, es más, empecé a hacer música sin haber fumado una sola vez. Llegó un punto en el que sentía que estaba dando un 80% de mi potencial por fumar. Siento que el cannabis me daban una forma distinta de llegar a situaciones, como puede ser cualquier otra droga. Pasa que cuando se convierte en adicción vives más ahí que en otro sitio. Ahora justo he dejado de fumar y creo que uno de los conceptos para el álbum es cuidarme. He hecho música fumando pero se acabó, me estoy poniendo en otras situaciones. 

    Ahora me pongo en habitaciones. Hace falta que me meta en una habitación blanca para que me salga un tipo de música, y estar en un habitación roja para que me salga otra. En 0tres lo estaba pasando mal, esa música la hacía para mí por muy egoísta que suene. Siento que hay una mente colmena y que la gente conecta con esa debilidad, y ese es el poder de la música. Me despertaba, me fumaba un 0,3 y sentía que estaba perdiendo mi identidad. Los porros a largo plazo han sido dolor y he tenido que saber dar el salto a no hacerlo. También le agradezco mucho a ello, porque me ha hecho falta vivirlo, pero ya fue. 

    Cuando hablo con gente sobre esto, algunos me dicen que les abría una puerta a entender mejor lo que hacían y otros que confiesan que era solo una excusa.

    No había caído, pero muchas veces los utilizaba para callarme. Hacen que te silencies, que no digas lo que quieres decir. Cuando me di cuenta de que los usaba para no sacar lo que tenía que sacar, me di cuenta de que ese espacio que ocupaban en mi vida los porros ahora tiene que ocuparlo la propia música. Y para ello había que pasar por dolor, pero no siempre es malo. Tengo que canalizar todo en la música, llorar si hace falta para terminar una canción pero siento que es mi deber. Ser claro conmigo mismo es importante, y los porros hacen todo lo contrario. Si tienes el control son la polla, pero yo no lo tenía. 

    Noto en Píldora, tu anterior EP, ese enfrentamiento directo a esa frustración. Pero de repente das un volantazo en tu carrera con EL ADIVINO, una canción con tonos más alegres. Se sentía como un día soleado después de nevar. ¿Crees que puedes hacer música que se oponga completamente a cómo te sientes en ese momento?

    Por supuesto, es más, así funciona. Soy fiel creyente de que, cuando estás feliz, puedes encontrar algo en tu cabeza que te ponga triste. Y cuando escuches ese tema y estés realmente triste te va a matar, ¿sabes? Y lo mismo al revés. Desde Píldora sentía que la música la tenía que hacer por mí. EL ADIVINO tiene tres años, pero CONFIANZA la hice cuando estaba realmente triste.

    Se crea un contraste muy bonito entre el mensaje y las instrumentales

    Porque estoy triste pero esa música me está haciendo feliz. No existe mi música si no existen los contrastes. Todo es equilibrio, y ahora vibro mucho con esa imagen. Encontrar eso en mí hace que pueda hacer PERDEDOR. La gente me dice que el EP suena a “buena energía”, pero era todo lo contrario a como me encontraba en el momento de hacerlo, y por eso necesitaba hacer música más alegre.

    Me sorprende, pensaba que era todo lo contrario, que como artista no te puede salir un tema melancólico cuando estás muy contento.

    Justo en Engañarle (del EP Píldora) quería jugar con ese contraste. Mi idea era hacer un videoclip pillando códigos súper lejanos a mí y a mi proyecto. Llevar pipas y vestir Supreme (risas). Era un egotrip de querer ser algo que no era y me encanta. Una balada que jugase mucho con ese contraste. 

    El concepto sobre el que orbita tu último proyecto es el de ser un perdedor. ¿En qué aspectos te sientes uno?

    Siempre me he sentido así. Nunca he sabido jugar al fútbol ni he sido de un grupo “cool”. Es un poco reivindicar que los que lo ven desde fuera mi proyecto parece muy chulo pero estoy abrazando quien soy. No es intentar forzarte a llevar Supreme, es dejar claro que nunca ha ido conmigo. Es ser un perdedor pero estar a gusto con ello. Me gustaba una chica y me daba por ir detrás de ella como un pagafantas. No estaba mirando en mí, y eso fue lo que hizo que mirase a mis adentros. Lo que quería transmitir es que, al abrazar que soy un perdedor, empieza a gustarle a la gente la idea. Tus debilidades son los que te hacen grande. Esa madurez ha llegado de juntarme con gente normal, ser humano con ellos y coger cositas de cada uno. Soy muy analista en ese sentido, en construirme a mí mismo y a mi círculo. 

    Por eso el proyecto se llama Nico, porque no me quería poner un AKA. Si me puedo enseñar y cada vez que lo haga soy yo, eso va a funcionar. Creo que la gracia es esa vulnerabilidad de enseñarse, que te ayuda a conectar con la gente y les lleva a darse cuenta que dentro de ellos también viven lo que vivo yo. 

    Esa idea de enseñarle a la gente que lo que ellos piensan que es “cool” no lo es en absoluto. ¿Te preocupa a futuro esa relación parasocial con tu público en la que la gente te tenga como una figura idolatrada?

    No me preocupa porque cuando esa persona interactúe conmigo verá que no lo soy. La clave es ser la misma persona todo el rato y dejar que la gente se de cuenta de ello. Yo me estoy haciendo caso a mí mismo y construyo la vida a mi alrededor porque me quiero, por muy egocéntrico que suene. Y que eso te haga hablar conmigo y pensar: tío, me quiero querer. Cuando lo sentí así quería que le llegase a la gente, pero no se logra algo así escribiéndoles o haciendo autoayuda. 

    Tenía que quererme y enseñar que me quería.

    Es un mensaje general de que la realidad funciona así: estar presente y en tu eje.

    Hago cambio a una pregunta súper seria: ¿nivel de inglés?

    Medio-bajo (risas), perdedor.

    Lo digo por el tema de SO BAD!, en el que cantas íntegramente en inglés. ¿Cómo te da por ahí?

    Escucho un montón de música en inglés, y siempre tuve ese complejo de que no podría hacer una. En PERDEDOR me quité de todos esos estigmas y cosas que tenía en la cabeza que no me dejaban. La hice y ya.

    ¿Crees que podrías alcanzar un público más internacional?

    Me encantaría en el sentido de hacer más música en otros idiomas, no llegar a un público mundial. Me pasa mucho con Frank Ocean y el uso del inglés, creo que hay cosas que suenan demasiado bien en ese idioma. Hay una parte de Blonde que me da un abrazo al alma y me encantaría llegar al punto de saber usar un idioma a ese nivel, utilizarlo como un nativo. 

    Me parece que el propio tema juega con que no eres nativo. Si fuese un inglés perfecto perdería parte de su magia. Funciona mejor cuando sabes que no eres de allí, se siente perdedor.

    Total, estoy abrazando eso.

    ¿Sientes que tu música puede encontrar un hueco en el océano del “urbano” de este país?

    No estoy pensando en ello ni siento que tenga que buscarlo activamente. Se hará un hueco donde tenga que hacerse, por eso agradezco no haber pegado el primer EP. La gente vibra con el mensaje y con escuchar a Nico, no con un género. Cuando la gente piense que tengo un hueco es cuando no querré estarlo, ¿sabes? Quiero ir a contracorriente en ese aspecto.

    Creo que, sobre todo en el urbano, está viviéndose un auge de lo acústico.

    Sí, y también quería dejar claro que no fue una decisión ejecutiva el decantarse por lo orgánico. Es que lo fue realmente, el coger la guitarra y cambiar mi música completamente. Que Chechu tocase la guitarra y el instrumento empezó a decirme cosas. Hay un movimiento general del acústico que, si no se hubiese movido toda la gente en conjunto, siento que no habría sido tan fácil dar ese salto. Creo que estábamos trillados de siempre los mismos sonidos y se está retrocediendo en el tiempo a los instrumentos y lo orgánico.

    De cara al concierto que tienes mañana [ya pasó, fue historia], ¿tienes síndrome del impostor a la hora de este tipo de eventos?

    Creo que es la primera vez que no, porque ya he abrazado eso. Ya le he mostrado a la gente que soy un perdedor para estas cosas, así que no me da miedo eso. Simplemente tengo que salir y disfrutar, canalizar todo lo que quiero transmitir al público. Sí que me da miedo la puesta en escena y poder sentir en condiciones todos los temas. De hecho, el EP se iba a llamar “Impostor”, porque en parte me sentía así. Pero le di un poco la vuelta, quise apelar a lo que era.

    ¿Cómo fue la primera vez que te subiste a una tarima?

    Pues fue en un evento en Murcia. Todavía no había sacado música en Spotify pero algunos ya sabían que cantaba. La verdad es que disocié mucho en el escenario, estaba muy nervioso. Esos conciertos del año pasado los sufrí porque estaba muy concentrado en no fallar notas y en la puesta en escena. Mañana, si tengo que fallar 70 notas pues que pase, no estoy pensando en eso, estoy concentrado en la energía. 

    Después del concierto, ¿tienes algún objetivo más o checkpoint a futuro?

    Quiero irme todo febrero a Murcia, estar tranquilo, ver a mi madre y a mi hermana. No siento que me haya quemado pero necesito estar a mi bola, Madrid absorbe y mucho. Necesito rellenarme de experiencias; quedar con mi colega y que me cuente que le ha dejado la novia, ¿sabes? 

    Tengo muy claro que la música vive conmigo y no la fuerzo, ya no existe esa presión al ritmo. Siento que, al vivir en Madrid, te condiciona un poco esa velocidad. Por eso volver a mi casa en Murcia hace que me de cuenta de que no va de eso.

    Te noto muy ajeno al ritmo de la industria musical y esas prisas de “perder el arroz” que sufren muchos artistas emergentes.

    Porque ya me he demostrado que si hago música que siento la gente la siente igual. Por eso solo tengo que sentir, y para ello me hace falta vivir. Es la única forma. No me voy a dejar pisar por esos ritmos.

    Y para terminar, ¿campeón favorito del League of Legends?

    Que pregunta más loca hermano. Veía mucho a ElMillor, por lo que jugaba a Fiddlesticks. La idea de un personaje que fuese un espantapájaros flaco, fua. Es un personaje raro, la forma de jugarlo es tétrica. El objetivo principal es que no te vean, es muy loco. Vibra mucho conmigo eso (risas).

    Fotografía: @ianpizq – Estilismo: @clarisinha.mp3

  • Dei V: De las Profundidades a Dueño del Océano (Under / Water)

    Dei V: De las Profundidades a Dueño del Océano (Under / Water)

    Si hablamos de la escena musical actual de Puerto Rico, que tanto ha calado en el imaginario joven español a través de las discotecas, las emisoras de radio y el boca a boca de los chavales en el barrio a través de sus coches y altavoces en el parque, es innegable no posicionar a Dei V como uno de los artistas que más ha marcado a su nueva remesa, el cual ha contado con uno de los ascensos más meteóricos que he tenido la posibilidad de ver, haciéndolo pasar de promesa a afincado en tan solo un par de años, contando ya con más de 20 millones de oyentes mensuales y una colaboración en el más reciente álbum de Bad Bunny, que le posicionan como uno de los artistas más escuchados del planeta. Y eso está guapísimo. Pero sobre todo, lo que hay que destacar, es que es un tío majo de pelotas. Por ello, me alegra poder decir que hoy, hemos tenido el placer de charlar un rato con él. Y esto es lo que nos ha contado.

    Fotografía de Dei V y Bad Bunny en concierto para el «Underwater Tour» en el Coliseo de Puerto Rico.

    Javi: Hola Dei V, lo primero de todo, siempre me gusta comenzar preguntando: Ahora que tu más reciente proyecto ha visto la luz después un tiempo de trabajo y estudio, y encontrándote de nuevo en ese alocado y estresante periodo que puede ser la gira y promoción de un artista, toca preguntar ¿Qué tal vas? ¿Cómo llevas el día a día después de «Underwater»?

    Dei V: Yo es que soy un artista que fluye, yo no fuerzo nada, ¿sabes?. No soy de esos que se estresan y “AHHHH”. No soy un artista que se meta mucha presión. Simplemente hice el disco, lo saqué y fluyo. Y yo sé que después de que saque la música, la gente va a estar ahí para escuchar. Ya hice el disco e hice el Choli, así que ahora en Navidades quería pasar tiempo con mis hijos y cogí un break. Siento que me lo merecía. Pero, ya es 2026, de vuelta a trabajar.

    Javi: Me gusta comenzar preguntándolo, ya que cuidarse es lo más importante, y más estando a tal nivel exposición de una superestrella. Eso sí, para destacar y llegar a la posición en la que estás es innegable que hay que trabajar duro, y más en unos sonidos como son el Reggaeton y el Trap actualmente, en el hay tantísima gente emprendiendo su camino artístico a través de él. ¿Cuál dirías qué ha sido ese aspecto distintivo de tu música que hace que la gente lo escuche y diga: «Wow, este tío mola»?

    Dei V: Pues yo creo que el haber vivido en Nueva York y el haber vivido en Puerto Rico, como de La Ghetto, como Arcángel… También creo que soy un artista que es bien versátil. No solamente hago Trap y no solamente hago Reggaeton. Te puedo hacer un Dancehall, te puedo hacer un Afrobeat, te puedo hacer un Corrido… Me veo a mí como un artista que puede navegar por todas las aguas. Y nunca voy a parar, ni a cansar a mis fans. Siempre va a venir algo nuevo, algo diferente… Yo creo que eso es lo que gusta. Hay muchos artistas que siempre es lo mismo, y lo mismo, y lo mismo. Y yo no quiero ser ese tipo de artista. Quiero sacar hoy un Trap, mañana un Salsa y que los fanáticos se pregunten: ¿Qué va a sacar al siguiente?”

    Javi: Lo próximo está por ver, pero, como hemos mencionado antes, «Underwater» es el nombre de tu más reciente disco de dieciséis canciones de duración, en el qué podemos visualizar una buena cantidad de PALOS que, no lo digo yo, sino que ya están sonando a todo volumen alrededor de todas las discotecas del país y en los altavoces coches de todo mi grupo de colegas. Y es que, el Reggaeton suele funcionar en cuanto a esa base: los Hits. Entonces, quería preguntarte: ¿Qué es lo que hace que tu decidas seleccionar todos estos temas y englobarlos en un solo proyecto, en vez de, quizás, sacarlos como Singles, lanzamientos únicos, donde quizás tendrían más visibilidad comercial? 

    Dei V: No me siento como un artista de sacar sencillos. Yo siento más que podría sacar 5 proyectos en un año, porque me encanta hacer música para los fans. Y me gusta darles mucho, para que se los disfruten ellos y no me importa si se pega o no. Yo sé que ellos lo van a escuchar todos los días igual, así que prefiero hacerlo así. Aunque ahora, también estoy tratando de sacar más sencillos. Por ejemplo, yo vengo para España a hacer la gira. Y antes de venir, saqué “TUMBAO”, que es un tema que hice para la gente de aquí. Por eso en el gancho digo lo de “Mami, si estamos en Madrid…”. Lo voy haciendo como sé que va a funcionar. Pero, soy más de sacar proyectos.

    Javi: Y hablando del disco, ¿qué dirías que lo hace especial respecto a tus anteriores proyectos? O, ¿en qué aspecto dirías que has mejorado?

    Dei V: Que me metí más en la producción. Me metí más en los ritmos, en la organización… Yo siempre he sido un artista que deja que cada cual, en su ámbito, haga su trabajo y dejo que mi equipo meta mano si quieren escoger. Pero siento que, ahora, con disco, al involucrarme y escoger los ritmos y eso, ha hecho que conecte más con mi música.

    Javi: Una de mis cosas favoritas es preguntar por influencias, referencias, gustos personales para conocer mejor, ya no solo, la obra del artista, sino a la persona que hay detrás. ¿Qué ha inspirado a la creación de «Underwater»? Puede ser la música que hayas escuchado, alguna idea o concepto que te llame la atención, una experiencia reveladora… Lo que quieras. 

    Dei V: El Bien y el Mal. El disco está dividido en dos partes. Esta Under que es la parte para la gente del barrio, la que me dio el cariño cuando yo empecé y Water, que es el Dei V evolucionado, el maduro, el que ha crecido y no es el mismo de antes. Y, el concepto del Bien y el Mal me identifica mucho porque estoy en el medio. Tengo un balance en mi vida como persona. Si eres malo voy a ser malo y si eres bueno voy a ser bueno. Y yo creo que en el disco me deje llevar por eso mismo. Lo bueno y lo malo de Dei V.

    Portada del Nuevo Disco de Dei V: «Underwater»

    Javi: Ahora, te encuentras en plena gira mundial, y el mes de marzo, será la fecha en la que vuelvas a España para deleitar a tus seguidores del país con shows en Madrid y Barcelona, si no me equivoco. ¿Qué pueden esperar tus seguidores del Show? ¿Qué le dirías a alguien que se está pensando en pillarse su entrada para ir a verlo? 

    Dei V: Acho, van a ver un submarino, una pecera con peces exóticos, estrellas por todo el techo (risas). Va a ser un espectáculo. Voy a traer invitados… Va a ser un show de calidad, como lo fue en Puerto Rico. Mis últimos shows en PR fueron los más grandes que he hecho y a los que más cariño les metimos, así que quiero traer eso mismo para acá para España. Si no lo han visto, pueden entrar a mis redes sociales donde están las fotos del Choli. ¿Tú lo llegaste a ver? ¿Has visto el submarino?

    Fotografía de Dei V en concierto para el «Underwater Tour» en el Coliseo de Puerto Rico.

    Javi: ¡No! Qué va no lo he visto.

    Dei V: Bro, nosotros pusimos un submarino en la tarima. Un submarino de 7 pares de cojones, que lo podemos tirar en el Océano Atlántico ahora mismo y Putin va a querer cogerlo para él (risas). Y una pantalla que era la primera vez que la traían a Puerto Rico.  Y atrás de todo eso, había una pecera. Había corales, el trono de Poseidón con el tridente… Mira, te lo enseño hermano.

    Fotografía de Dei V en concierto para el «Underwater Tour» en el Coliseo de Puerto Rico.

    Javi: Joder, un espectáculo como el del Circo del Sol, eh (risas).

    Dei V: ¡Papi, si! Yo no solo voy ahí a cantar. Yo voy a llevar una película, para que el fanático disfrute.

    Javi: ¡Cómo debe ser! Bueno, aprovechando que ahora en España, el Reggaeton y el Trap son estilos musicales muy candentes, y hay muchos chavalitos que quieren empezar su carrera en el mundo de la música por esta vía, quería preguntar dos cosas. Primero, ¿estás escuchando últimamente a alguien de España que quieras recomendar a los lectores?

    Dei V: ¡BIIG CYPHER!

    Javi: No le conozco, así que ahora me lo pongo en el viaje de vuelta a casa sin falta.

    Dei V: Ponte “Vertical”. “Porque no hay pistolas blancas, para hacer el tiro al negro” (canta).

    Javi: Ahora lo ponemos, lo ponemos. Y por último, ¿qué consejo le darías a uno de estos artistas nuevos que quieren tener una oportunidad? 

    Dei V: Bro, que metan cojones. Vayan pa’ encima, y ya. Eso es todo. Ustedes tienen una familia a la que tienen que darle de comer y si esto es lo que van a coger como carrera, vayan con todo. Hay plata, hay dinero y cambia la vida de una manera drástica. Así que si tu le quieres cambiar la vida a tu familia, no te pongas pendejo y dale pa’ encima. Eso es lo mejor que te puedo decir: como es. Sin filtro.

    Cartel Promocional del Concierto en el Movistar Arena de Madrid para el «Underwater Tour» de Dei V
  • TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    El único predecesor lógico de un verano Brat es un invierno HOTCORE. Más allá de ser su segundo álbum, es la cristalización del movimiento cultural y manifiesto que ella misma creó; uno ambicioso, lleno de sonidos industriales vanguardistas, introspección, transformación, referencias y colaboraciones icónicas, de igual parte coherente y experimental, sin pretensiones cualquiera. Con más de tres años de desarrollo, si con RAWR se dejó la vara alta, con HOTCORE lo remata. Es un disco que despliega un mundo audiovisual lleno de dualidades y deja espacio para una vulnerabilidad genuina que refleja duelos internos entre el fronteo y la fiesta. Un viaje entre luces y sombras.

    “El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo”, nos dice Taichu, y el núcleo del proyecto, más allá de una armadura externa, es saber ser fiel a uno mismo, la fuerza de renovarse sin perder la esencia. Es un proyecto que claramente bebe de sus influencias y amor por la cultura pop (aunque a veces de manera subconsciente), pero no se pierde en ellas. Vemos tanto partes de la Taichu del pasado como otras que tenía más escondidas. Con un mate en la mano y un cigarro en otro (muy HOTCORE de su parte), se conecta desde su casa en Buenos Aires y abrimos la videollamada un par de días después del lanzamiento del álbum.

    Casi una hora no da cabida para ningún silencio y la conversación oscila entre nuestro amor compartido por Lady Gaga y lo que es el HOTCORE, pasando también por reflexiones sobre la industria, colaboraciones y más. Una entrevista HOTCORE Certified.

    Hola Taichu, ¿cómo estás? ¿Dónde te pillo?

    Muy bien, gracias. Acá en mi casa hoy, descansando, más tranquila.

    Con el mate en la mano, muy bien.

    Sí (risas).

    ¿Cómo has estado viviendo el lanzamiento de tu segundo disco, HOTCORE?

    Ay, súper, estoy muy feliz. Estoy muy contenta porque ahora que lo toqué en vivo estos días, veo los vídeos y me gusta cómo suena. Estoy contenta.

    Para quien no te conozca o no haya escuchado el término “HOTCORE” antes, ¿cómo lo describirías? ¿Con qué cosas lo asocias?

    HOTCORE es lo que yo quiero que sea. Es lo que yo encontré o el nombre que yo encontré para ponerle a la fusión de cosas que me gusta hacer. Con el primer disco era un concepto de un sonido y en este segundo proyecto se volvió más, no solo una afirmación de eso, sino también una intención, ¿viste?

    De pronto, un concepto o sonido es muy pretencioso y en este disco sentí que no hacía falta toda esa pretensión. En el primero sí hizo falta y por eso estuvo ahí y por eso se armó de esa manera. Pero en este yo siento que la pretensión había que bajarla y que era más mi intención. ¿Qué música haces? Y es tipo, ¿qué te digo, electrónica? ¿Qué te puedo decir? Porque son varios géneros y por ahí la gracia del HOTCORE es que yo voy tocando las teclas que a mí me parecen para que termine siendo lo que yo quiero y básicamente es lo que encontré para hacer lo que quiero tranquila.

    El concepto de HOTCORE se lleva cocinando desde hace mucho tiempo porque en RAWR ya hablabas y portabas una estética muy parecida. Para ti, ¿qué diferencias hay entre estos dos proyectos?

    Total. Yo siento que RAWR fue la fiesta, el caos, el glamour, el poder, la empoderación, pum, pum, pum. HOTCORE es un poco el after, ¿viste? Es un poco lo que queda después de mucha intensidad. Al final, obviamente, en cualquier oscuridad puedes encontrar brillo, en cualquier brillo puedes encontrar oscuridad y es eso. Siento que HOTCORE es como un yin yang de lo que era RAWR. Cuando yo digo que voy a sacar un disco que se llama HOTCORE, ahí se esperaban todos algo recontra a los tiros, y en verdad en este disco hay un poco más de vulnerabilidad, hay otra cara del poder. El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo, arriba, al costado y al otro costado, y de ahí viene el verdadero poder que por ahí yo veo que todos ven de mí.   Me ven que me como la vida y que voy así por delante, me choco con todo y la verdad es que eso viene también de haber estado muy rota, de saber estar rota, de atravesar todo eso. Es la vida a todos nos pasa.

    Esa dualidad me recuerda un poco a Eusexua y Afterglow de Fka Twigs porque también plantea esa fiesta y luego un after.

    Sí, amo. Claro, es verdad. No, no, mira, te soy honesta, no escuché tanto Eusexua. La vi, la amo, pero no le seguí tanto el concepto.

    También ahora, pensándolo, tu definición de HOTCORE me ha recordado un poco lo que decía Gaga cuando sacó ARTPOP, que hablaba de que realmente era lo que ella quisiese que fuera.

    Obviamente, yo estoy inspiradísima por ella y también hay algo de Born This Way que a mí me inspiró mucho y siempre me hizo sentir muy abrazada. Obvio que lo de ARTPOP también, porque bueno, ARTPOP allí ella se la jugó un montón. También en MAYHEM, justamente, está integrando todo lo que es, incluso a Joanne, viste, que por allí yo no soy tan fan. Yo estoy tocadísima por ella.

    ¿Fuiste a verla este año?

    No, no tuve la suerte, me lo vi acá en mi casa y lo pasé increíble, o sea, lloré. Me parece un showazo y me pone muy feliz. A mí, de ella, me toca mucho el mensaje de “never give up”, de poder ser todo lo que uno quiera, esa libertad, ese poder, no sé, a mí ella me tiene tocadísima, la verdad.

    Con tu permiso voy a volver un poco más a HOTCORE.

    Sí, ya hemos tenido nuestro Little monsters talk (risas).

    Por mí nos pasamos dos horas hablando de eso, pero ¿qué es lo más HOTCORE que has hecho tú jamás?

    Uff… Bueno, este fin de semana fue súper HOTCORE porque tuve como cinco shows en dos días. Me bajé de cantar con María Becerra en River, que es el estadio más grande de acá, con el in-ear puesto, corriendo a tocar en un festival de Rave. Llegué de pedo. Eso fue lo más HOTCORE que hice en estos días, muy punkstar. Me cambiaron la camioneta, yo sin voz de los nervios, haciendo todos estos shows .

    El año pasado sacaste ScaryHot, Bby Katana y Cvnt junto a La Zowi, los cuales son temazos que encajan bastante visual y sonoramente con el disco. A mí me sorprendió que no las hayas metido y quería preguntarte el razonamiento detrás de esa decisión.

    No me gusta eso. No me gusta cuando sale un disco y hay canciones que ya han salido. Me gusta que, cuando sea un disco, tenga todo nuevo para escuchar o darle todo nuevo a la gente. Obviamente, son temas que inicialmente estaban en el disco y que, a medida que el disco se fue retrasando, los elegí sacar porque también sentía que iban bien solos. Por ahí el razonamiento de que no estén en el disco es porque quería que el disco fuera todo algo que no hubieran escuchado. Obvio que a mí me conviene ponerlos en el disco, me conviene por todos lados, pero no me importa. No me gusta, me parece medio vago, medio rascas en mí, no cuando lo veo en otros.

    POV  interpola Teenage Dream de Katy Perry, ¿verdad?

    ¿Sabes que no fue a propósito? De hecho, te cuento: yo tengo un audio en el que yo estoy cantando Firework arriba de POV porque yo quería hacerlo más melódico, quería hacerlo más pop. Inicialmente, no rompía como rompe POV en los versos, era todo como el estribillo y, bueno, lo terminé rompiendo, pero inicialmente yo quería usar un poco la melodía de Firework y cuando lo terminé, me di cuenta.   No fue adrede para nada, pero increíble que quedó.

    También he leído que querías samplear Diva de Beyoncé y siempre has estado muy on top con tus referencias a divas del pop. No he visto que lo hayas mencionado en ninguna parte, así que igual soy yo, pero ¿hay un sample de Summertime Sadness al principio de Vicios en Vice City?

    También fue casualidad, te juro. De hecho, no es el mismo porque ya me hubiera saltado algún copyright o algo, pero suena igual. A mí me lo dijo una amiga mía porque a mis amigas es el tema que más les gusta.

    Creo que a mí también.

    Sí, a muchos. Estoy viendo que está siendo el favorito. Sabía, lo sentía, que iba a ser también porque es una Taichu medio vieja, que no había vuelto nunca como una por ahí de CHEESE, mis primeros temas, y sabía que a la gente le iba a gustar. Me encantó que al final tenga eso de Lana, que también la amo, pero fue cero adrede y me hicieron dar cuenta a mis amigas cuando me decían, “Boluda, es igual que Summertime Sadness”, y yo decía: “No”, y después lo escuché y dije: “Sí, también es igual” (risas).

    Bueno, igual sería icónico que te demandase Lana.

    Una piensa que sus divas la van a acompañar y, al final, no amor te sacan todo.

    ¿Hay otro en Weapon?

    No, el otro sample que hay es en Freak Match; está sampleado Sissy That Walk de RuPaul.

    ¿Ya le sampleaste en RAWR en Chacha Fight, verdad?

    También, sí, sí. RuPaul is always giving me like the power, you know. Lo amo, lo amo, o sea, también alguien que me abrazó mucho, sus conceptos, todo lo que le escuché, siempre me sirvió oírlo.

    En el disco cuentas con colaboraciones muy HOTCORE por parte de Sadboi y CouCouChloe. ¿Cómo fue trabajar con ellas? ¿Tienes alguna anécdota?

    No las conocí en persona bueno, a SadBoi no la conozco en persona, pero la conozco desde la canción que hice con Ms Nina y La Zowi en 2022, que ella está en ese tema, y desde entonces nos seguimos y me mandó varios temas a mí y yo nunca me subí a ninguno porque no me daban los tiempos. Me mandó tipo la de Baddies, esos temas de los que yo después me arrepentí muchísimo.

    ¿Ibas a estar en Baddies?

    Podría haber estado, sí. Me ha mandado temas increíbles que yo nunca llegué a grabarle y estaba haciendo Weapon para el Deluxe, porque ese es el último que se sumó al disco, y la verdad que me gustó tanto que dije ay, igual tengo tiempo, lo voy a subir al disco. Lo estaba haciendo y mis productores me dijeron: «Para, para, vos basta, acá sumemos a alguien en inglés», y yo dije: «Sadboi». Hace tanto que venía hablando con ella de que ya se va a dar, tipo ya vamos a hacer algo. Le mandé ese y al toque grabó.

    Con la COUCOUCHLOE también venía hablando mucho de hacer song for song, como que con la COUCOU(Chloe) pegué mucha onda de, nos escribimos mucho y la amo, ella ha sido re-inspo para mí, así que amo esa parte de hot core, porque es del núcleo que a mí también me lleva a hacer toda esa música. Le mandé SHINE CLUB, y al toque grabó y me lo mandó y estuvimos esperando juntas. Ella me escribía preguntándome cuándo salía, no sé, es la mejor.

    Por parte de España, cuentas con Rojuu. ¿Con él cómo fue?

    A él sí lo conozco y con él sí fue en persona. Un divino. Yo a él le abrí todo el disco y le dije: «El que quieras». Le veía más en DND ESTAS o IA v5 y él eligió un instrumental que no tenía voces, que es el de COUCOUCHLOE. Dije, wow, me eligió algo re-Kim Petras, tipo qué le pasa, Rojuu Hot Core.

    ¿Con una bachata, reggaetón y dembow deconstruido, cuál ha sido el género con el que has disfrutado más?

    Siento que no hay tanto urbano, salvo CASTIGO y, bueno, urbano, sí, pero no hay tanto reggaetón en este disco. Me fui más al núcleo HOTCORE. La bachata era algo que le tenía muchas ganas y de lograr fusionarlo con mi sonido de ser una bachata no convencional y disfruté muchísimo hacer esa canción, me encantó. Me encantó cantarla, me encantó cuando entendí cómo componer un rulito de bachata en la melodía, en el fraseo, cuando entendí eso, me volé la cabeza.

    Después, CASTIGO la llevo tocando desde hace tres años desde que salió RAWR porque es una que no quedó en RAWR y la estuve tocando en todos los shows de RAWR, entonces es como que la metí un poco porque ya se la había presentado a la gente y nunca había salido. Pero te diría que LOS ANGELES la disfruté un montón y VICIOS EN VICE CITY también disfruté un montón y NÃO TEM FIN (garota fav). Esos son los que más disfruté de hacer.

    De RAWR a HOTCORE, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    No sé si cambió. Yo creo que sigue siendo lo mismo, hasta creo que es la primera vez que me quedo más quieta en lo que hago. Siempre me fui muy de acá para allá en lo que hacía y siento que esta es la primera vez que me quedé más quieta y dije: «No voy a ahondar en esto, voy a darle más profundo acá» Lo que cambió son mis ganas de ponerle más vulnerabilidad o mostrar otra voz, mostrar un poco más que también sé cantar, ¿entendés? Es algo que yo estudié, canto R&B, tipo toda mi vida, y esa es una carta que no jugué nunca, y todavía no la voy a jugar tampoco, pero sí tenía ganas de cantar más, de que haya más autotune, más melodía.

    Siempre caigo en la palabra vulnerabilidad, pero también es más romántico, un poquito más de feeling, porque te digo, intento hacer cosas más sweet y no puedo del todo siempre algo tiene que estar roto. Bueno, eso es HOTCORE también, que siempre algo tiene que estar roto porque es también lo que creo que de ahí sale la fuerza. No sé si cambio tanto mi manera, sino que creo que aprendo y me expando.

    ¿Cómo puede alguien machearte el freak a ti?

    Uhh (Risas)… Difícil. Me encanta ese tema, termina estando dedicado a toda la gente que me acompaña y que confía en mí. Recién una amiga me decía “qué bueno que estés contenta porque te la curraste tanto que está buenísimo que en algún momento puedes estar feliz de lo que haces”. A esa gente se lo dedicó. Yo creo que eso es matchearme el freak porque muchas veces me sentí que me veían muy como una bombita por explotar, o muy juzgada por mi círculo y, al mismo tiempo, yo siempre busqué familia en mi círculo por falta, y me terminé sintiendo muy expuesta.

    Hay gente que sabe cuidar eso y que también es capaz de ponerse feliz cuando uno está bien, cuando uno está mal, es capaz de acompañarte, es capaz de no juzgarte por ser de la manera que sos. Cuando alguien te entiende la mochila o la cruz que tenés y se siente cómodo y no se siente falta y ese apoyo, eso es matchearme el freak. Me di cuenta después cuando la hice, no pensé en eso, solamente estaba haciéndola y después, cuando escribí el track by track, dije: «Ay, boludo, esto es para mis amigos, esto yo lo hice para la gente que sabe matchear mi freak y a la gente que no supo también».

    ¿Estás aludiendo a la idea de la industria llegándote a romper o sobreexponerte?

    Hay intereses con intenciones muy chotas y la industria es chota y ya está, no hay mucho que hacer con eso. De todo el subidón terminé yo, que soy bastante extrovertida, me abro, soy transparente y no tengo problema y me expongo, digamos, en un montón de aspectos en la vida a nivel personal, me terminé viendo expuesta por ahí en cosas que sí me rompieron.

    Me terminaron dejando en un lugar muy al fondo pero bueno, es tocar fondo para salir y subir de nuevo, eso es lo que te hace fuerte. Te hace fuerte saber romperte y dejar ese miedo a estar expuesta. Se sufre un montón, es difícil pero también es hasta un mensaje de aliento para mí de decir tipo tranca, hay gente linda, hay cosas que están buenas. No fue tanto la industria sino más lo que viene con la industria, la industria es lo que es.

    Justo antes del álbum salió PIERDO LA CABEZA con Maria Becerra, una de esas colaboraciones pendientes desde hace tiempo. ¿Estás contenta con el resultado?

    Estoy súper feliz, la verdad me encanta ese tema, lo escucho yo cuando me maquillo o sea, pongo tipo ese y el disco de ella, la amo, la amo. Estoy muy muy agradecida con ella y muy encantada con ella y con cómo es, cómo fue conmigo y el voto de confianza que me puso. No tenía por qué y lo hizo sin pensarlo porque realmente me demuestra que le gusta lo que hago. Yo la siento muy real a ella, así que me alegra que se transmita para afuera también porque siento que por eso le está yendo bien porque fue realmente muy genuino todo.

    Teniendo muchos vínculos con artistas españoles como Juicy BAE, Ms Nina, La Zowi, Aleesha y ahora Rojuu, me pareció interesante que te aferrases más a tu propio país e incluso a lo internacional para este disco.

    Yo seguiría colaborando con la gente con la que colaboré para siempre y haría tipo Cap 1, 2, 3, season 4. Me entusiasma mucho reencontrarnos con el crecimiento de cada uno. Con la Juicy (BAE) lo tenemos, obviamente super pendiente ella es muy amiga mía. La Zowi también, pero bueno, yo creo que es más el momento de cada uno. De hecho, es un comentario que he leído de que no había ningún featuring con alguna de mis nenas. Creo que me fui más internacional esta vez, lo proyecté así y también era un disco muy mío me puse medio pesada con eso.

    En el deluxe yo tengo las ganas y la idea de, justamente, todo lo contrario, ahora, una vez que ya está lo mío puesto sobre la mesa, sí cruzarlo con todos y gente nueva también y de México, de España, de todos los lugares que se puedan, reversionar canción por canción con una persona diferente.   Tengo ganas de eso, ojalá que se pueda y que den los tiempos. A la Cristina (Juicy BAE) le quedaría increíble la bachata, lo hemos hablado algo porque cuando le mostraba el disco, ya decía que rimaba con su nombre. Yo seguiría haciendo con Cris (Juicy BAE), con el Rusowsky tipo, por mí hubiera hecho los mismos featurings de RAWR.

    Pero igualmente hubiese salido una cosa completamente diferente porque ahora que pienso, todos los artistas de RAWR están en otra movida completamente. Lo que estaba haciendo Juicy cuando salió RAWR no tiene nada que ver con lo que está haciendo, igual que el Rusowsky.

    Por eso te digo. A mí me encantan las colaboraciones que tengo, todas, y amo a esos artistas y me llevo muy bien con ellos. Entonces, yo seguiría haciendo lo mismo. Siento que por ahí es un poco repetitivo para la gente está bueno también cosas nuevas, pero yo por mí seguiría y va a suceder. No va a dejar de pasar a menos que nos peleemos a muerte y no nos hablemos nunca más, que no creo.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar HOTCORE?

    Me da igual, o sea, donde concha sea que quieran escucharlo, yo voy, lo toco (risas). Tengo muchas ganas de tocarlo me da igual dónde sea. Si me puedo poner picky, quiero que tenga buen sonido el lugar. No es tan pretencioso este disco, no viene con una pretensión enorme, un poco porque es la realidad de mi proyecto también. No está, en un momento de tole tole, tiramos la guitarra para arriba, ojalá, pero yo siento que no hace falta y que también me gusta ir a defenderlo yo sola. Yo y lo que soy y la música y las luces y a mí me gusta eso. Me divierte y me quiero divertir tocando, entonces no sé cuál es el lugar ideal, lo único que sé es que quiero que tenga buen sonido.

    A mí, escuchándolo, me vino a la mente como un sótano o una nave industrial así medio pequeña con pocas luces.

    Un lugar chiquito es lindo, iba a decir. También siento que hay un par de temas festivaleros como IA v5. Yo lo siento muy festivalero, pero la verdad, en un lugar chiquito puede ser muy power.

    Vale, para ir terminando, ya que estamos a mitad de diciembre, ¿qué propósitos tienes para Año Nuevo?

    La verdad, mi propósito este año era sacar este disco y lo logré. Así que mis propósitos para el año que viene son tocarlo, que a la gente, que con el tiempo se vuelva más pesado, que con el tiempo gane peso este disco e importancia para donde tenga que ganar peso, que lo gane, y salir a tocarlo, salir a disfrutármelo.

    Period.