Categoría: Entrevista

  • BLAIR: Bar Scorpios

    BLAIR: Bar Scorpios

    Tras meses de alimentar el hype con adelantos, visuals de otro planeta y una narrativa que se mueve entre el costumbrismo pop y el thriller existencial, Blair irrumpe en la escena con Bar Scorpios: un disco que no solo confirma el giro oscuro y conceptual de su música, sino que la instala como una de las narradoras más inquietantes y lúcidas de su generación. Aquí no hay espacio para la indiferencia: cada tema es un guiño a la cultura digital, a la obsesión por la estética y a ese arte de convertir la vulnerabilidad en su mayor fortaleza.

    Blair es de esas artistas que no temen ensuciarse las manos -ni el vestuario- en busca de una identidad propia. Lo suyo es mezclar referencias de culto, sangre (literal y metafórica) y una honestidad brutal que la vuelve imposible de encasillar. Charlamos en remoto, ella desde Buenos Aires y yo desde Madrid, pero la distancia se desdibuja cuando la conversación fluye y el entusiasmo es mutuo. Sin filtros, nos sumergimos en el universo de Teresa, la protagonista de su nuevo disco, y en todo lo que convierte a Blair en una artista única.

    Bar Scorpios no es solo un disco: es una invitación a perderse en nuevas historias, abrazar la sensibilidad y descubrir la belleza en los matices más inesperados.

    Tu último disco, Bar Scorpios, marca un giro hacia una narrativa más oscura y conceptual, con un personaje principal. ¿Cómo surgió la idea de contar una historia a través de un álbum y qué te inspiro a crear a Teresa como eje central?

    Cuando uno saca un disco, surgen muchas teorías y me gusta dejar que la gente imagine. Teresa, en realidad, iba a la iglesia porque no le gustaba su casa y no tenía amigos; era su refugio. Me divierte que las fans hayan pensado que era aspirante a monja, incluso mi prensa lo puso así. La idea de hacer un álbum conceptual nació porque sentía que mis canciones de desamor se repetían mucho. Quise inventar algo distinto, y así surgió la historia de Teresa: una chica inocente cuya pureza se va corrompiendo, inspirada en personajes como Laura Palmer de Twin Peaks. Me interesaba explorar esa transformación y llevarla al extremo.

    ¿Qué rol tiene la ficción y la dramatización en tus letras y shows? ¿Te sientes más cómoda narrando historias propias o creando personajes y universos alternativos?

    Siempre busco llevar todo al extremo, aunque a veces no se puede por presupuesto o logística. Por ejemplo, una vez me bañé en sangre en un show y, sin querer, terminé rompiendo un micrófono carísimo –no fue algo planeado, simplemente pasó en medio del impacto visual-. La sangre empezó como una metáfora de arrancarse el corazón por amor y terminó siendo un recurso recurrente. La ficción y la dramatización me permiten explorar fantasías y emociones que no podría vivir en la realidad. Es mi gran excusa creativa.

    En tus trabajos, por lo que he visto, la estética visual y la puesta en escena parecen tan importantes como la música. ¿Cómo concibes la relación entre imagen y sonido en tu proyecto?

    Para mí, es impensable una canción sin su videoclip. Crecí con MTV y YouTube, y siento que el video complementa la canción, permite mostrar el universo que tengo en la cabeza. En este disco, la historia es casi cinematográfica: necesito que el público vea al personaje, no solo lo imagine. Los detalles visuales, como por ejemplo, las monjas ayudando a limpiar sangre, son parte de la narrativa que no siempre está en la letra.

    Vienes de experimentar con el trap, pero tu sonido actual mezcla pop, rock alternativo y referencias a otras décadas. ¿Qué artistas o movimientos crees que más influyeron en tu búsqueda de un estilo propio?

    Empecé en el trap porque me daba vergüenza cantar y el autotune ayudaba a disimular. Pero después me di cuenta de que disfrutaba más componer otro tipo de música, influenciada por The Cure, el pop de los 2000, y artistas como Lady Gaga. También me inspiro mucho en libros y películas, como Twin Peaks o poetas argentinas como Alejandra Pizarnik y Silvina Ocampo. En este disco, la narrativa visual y literaria fue tan importante como la musical.

    ¿Cómo viviste el salto de la escena under al mainstream, tocando en festivales como Lollapalooza o en el The Eras Tour en River?

    Fue una validación enorme, tanto externa como interna. Me demostró que se puede soñar en grande y que los sueños, a veces, se cumplen. También fue un cambio de mentalidad: pasé de pensar en pequeño a permitirme soñar con escenarios enormes. No fue fácil, hubo críticas y hasta amenazas, pero estar ahí fue como el final de una película: ganó lo bueno.

    Tus canciones suelen hablar de la tristeza, la soledad y el no encajar. ¿Por qué crees que tu público se identifica tan fuerte con estas emociones?

    Creo que la gente conecta porque mis letras reflejan mi edad y experiencias. Cuando estaba triste, escuchaba música triste, pero me gusta equilibrar melodías alegres con letras melancólicas. Así, quienes me escuchan pueden canalizar su dolor bailando o cantando, sin caer en la tristeza absoluta.

    ¿Qué lugar ocupa la vulnerabilidad en tu propuesta artística? ¿Sientes que hoy en día mucha gente no se muestra “real”?

    Para mí, no mostrarse real es cavar tu propia tumba. Es importante que la gente que me sigue me quiera por lo que soy. Comparto mucho de mi vida en redes y creo que eso genera una conexión genuina. Me gusta ser fan, compartir lo que me apasiona, y creo que eso también se refleja en mi música.

    En esta revista se pone mucho foco en la moda y la estética. ¿Cómo piensas tus looks y la dirección de arte en tus videos y shows? 

    Me fascina el cine antiguo, el old Hollywood, las divas como Audrey Hepburn y Marlene Dietrich. Todo lo guío hacia ese lado, pero sin forzar una estética. Me gusta experimentar, cambiar de personalidad y no limitarme a un solo estilo. Lo importante es tener una identidad visual coherente con el proyecto, pero también permitirse jugar.

    Si tuvieras que definir tu universo visual en tres palabras, ¿Cuáles serían y por qué?

    Atemporal, porque me gusta lo vintage pero también lo actual; cinematográfico, por todas las referencias a películas; y bipolar, porque el disco tiene dos polaridades muy marcadas.

    Ahora que tu música y tu estética están en constante cambio, ¿hacia dónde te gustaría llevar tu próximo proyecto? ¿Hay algún género o formato artístico que te interese explorar?

    Quiero seguir explorando letras más divertidas y melodías pop, pero siempre manteniendo esa esencia retro y de diva. Me gustaría que cada disco tenga su propio universo visual, que sean diferentes entre sí, como capítulos de una misma película.

    ¿Qué sueños o metas te quedan por cumplir, tanto en la música como en otras ramas del arte o la cultura pop?

    Lo más valioso para mí es conocer y hacerme amiga de artistas que admiro. Me encantaría algún día hablar con Rosalía, por ejemplo. También sueño con tocar en grandes arenas y, por qué no, ganar algún premio. Pero lo más importante es seguir viajando y creciendo gracias a la música.

    ¿Qué te emociona más: mirar para atrás y ver todo lo que lograste o pensar en lo que todavía te falta por descubrir?

    Definitivamente, mirar para atrás. El futuro me ilusiona, pero disfruto mucho ver todo lo que he conseguido hasta ahora.

    Y así, entre melodías radiantes y letras que duelen, Blair demuestra que la sensibilidad también puede ser revolución. Para quienes buscan algo auténtico y diferente, su música se convierte en un refugio y una inspiración.

  • Kas Rules | «En Clave De Gë» EP.10

    Kas Rules | «En Clave De Gë» EP.10

    ¿Sabías que el ruido violeta es uno de los sonidos que más energía desprende en altas frecuencias? Te preguntarás: ¿qué tiene que ver con nuestro invitado de hoy? En este nuevo episodio nos acompaña Kas Rules, el productor malagueño que viene a hacer más ruido que nadie con su último proyecto tintado de morado: «RUIDO en la casa».

    Antes de nada: ¿cómo estás? ¿Cómo se ha dado la mañana?

    Bien, tío. Ayer fui con mi padre a hacer una excursión y todo el rollo. Me acosté pronto y me he despertado con todas las pilas.

    Bueno, cuéntanos un poquito: ¿Quién es Kas Rules?

    Lo típico que siempre digo: DJ y productor de Space Hammu, que es por lo que más me conoce todo el mundo. Aunque cada vez esté tirando más a mi carrera en solitario, nunca olvido a mi grupo.

    Tengo entendido que empezaste como DJ a los 19 años en Málaga. ¿Cómo te topaste con la producción?

    Todos mis colegas hacían música: Carri (Carrión), Saske, el Sopas (Delaossa), Easy… Yo no hacía música; sabía mucho de música, pero no cómo se hacían las cosas. La primera maqueta que me enseñó Carrión me hizo preguntarme: ¿cómo es que esto suena tan bien? ¿Cómo se hace? Me dijo que fuera al estudio, con Jota. Empecé a ir a sus sesiones para enterarme cómo se hacían las cosas. Yo no sabía ni que existía un grado de sonido y tal; yo iba a estudiar educación física. Como no sabía que hacer, Jota me dijo que me metiera en sonido, que era lo mío y tal. Me enseñó la escuela, me encantó y le caí de una. También me compré una pareja de platos y comencé a scratchear. Así fue como me metí a colaborar en discos de mis colegas, con el tema de scratches y demás. Luego con lo del grado de sonido, empecé a grabarles los temas. Además, una crucecita que tenía es que ellos hacían mucha música, pero nunca sacaban nada. Lo de tener música guardada sin más en el disco duro me mataba. Entonces era como “vamos a grabar y a sacar música”.

    Y tu primer ordenador, ¿cómo lo conseguiste?

    Ya lo sabes, ¿no? (Risas) Fue un ordenador que robaron unos colegas en un colegio y me lo vendieron por dos duros. Ese fue el ordenador que tuve hasta tener mi primer Mac.

    Bueno, tirar ha tirado, que es lo importante (risas). Vamos a hablar un poquito acerca de tus influencias y referencias. Cuéntame un poco qué es lo que más escuchas y de lo que bebes.

    Escucho de todo, tío; no me cierro a nada. Si tengo una sesión de DJ, me tiro una semana escuchando SoundCloud para escoger remixes guapos o temas poco conocidos cañeros que me gustan mucho de dub, breakbeat o grime. Lo que más escucho, aparte de rap, que lo escucho por naturaleza, escucho mucho neosoul. También escucho mucha música tranquilita, para estar tranquilito en casa y calmar los nervios.

    ¿Algún disco o canción que tengas ahora en bucle?

    Ahora estoy escuchando mucho rap de Memphis. Estoy ahora mucho con Key Glock, con “Glockaveli”. Y bueno, el de Redman… No sé cuántos años tiene, tendrá 50 y tantos ya, pero ha sacado un disco de 32 temas que está brutal. Es rap noventero que me lleva de vuelta a la infancia, y aun así sigue sonando fresco. No sé, escucho un poco de todo. Spotify te va sacando cosas ahí…

    Sí, la verdad que el algoritmo de Spotify es bastante feo.

    Así que me haya guardado, el último disco que tengo es el de Key Glock.

    A mí hace poco también me dio por un disco de Key Glock, el de “Glockhoma”. Salió creo hace dos discos antes de “Glockaveli”.

    Puede ser, yo soy muy malo para las fechas de los discos (risas).

    Yo igual, soy horrible. Pero bueno, que me dio también por Key Glock.

    Esto va por épocas.

    Pasemos a hablar sobre el estudio y el proceso creativo. ¿Cómo es el día a día en el estudio de Kas Rules?

    ¿Con gente en el estudio o solo en mi casa? (Risas).

    Cuéntame sobre las dos.

    Mira, precisamente de Rico Rosa aprendí lo siguiente. Él me dijo una vez: “tío, yo no tengo bases en el ordenador. No hago bases en mi casa. Quedo directamente con la persona y hago la instrumental”. Me agencié eso. Si me pongo a hacer instrumentales en mi casa solo, probablemente se queden ahí. En cambio, si hago la instrumental con alguien que forma parte del proceso creativo, seguro que sale algo. De hecho, por eso nació “RUIDO en la casa”. Cuando me junto con alguien en el estudio, nos sentamos y vemos cómo nos sentimos, lo que está escuchando últimamente o qué vibra tenemos. Luego, en mi casa, normalmente suelo hacer cosas de mezcla y masterización.

    Me han contado que, cuando grabas rap, la primera toma siempre es buena.

    No siempre, pero suele ser la más pura. La que te sale sin leer, que te la tiras del tirón y tal. Luego le metes algunos cambios y eso hace que pierda la esencia. A lo mejor no es la primera toma, pero si el primer día, cuando lo tienes fresco. Cuando vuelves a grabarla en el estudio, puedes perder la esencia. En rap, lo directo es lo mejor.

    Y la otra cosilla, ¿cómo llevas la postura en el estudio? Te estiras mucho, ¿no?

    Porque estoy siempre así, ¿no? ¿De dónde sacas estas cosas, hermano? (Risas)

    A mí me pasa igual, eh (risas).

    Tío, voy en el coche o estoy en el ordenador, empiezo aquí arriba y termino con el teclado aquí arriba y yo abajo tiradísimo.

    El cámara y yo, que estudiamos teleco, estamos todo el día en la silla y se nos queda una chepa horrible.

    Además, yo me lo noto. La corrijo, pero al ratillo ya estoy de nuevo con mala postura (risas).

    Otro detallito que quería comentarte es tu cuenta de SoundCloud.

    Está muy parado el SoundCloud, eh.

    Me encontré tres playlists: una sobre acapellas, una de samples y una de beats que está vacía.

    El SoundCloud lo tengo de hace un puñado de tiempo. Subía ritmos que ya no me representan nada, entonces los he quitado. También tengo muchas listas de reproducción, lo que pasa es que están privadas. No me acordaba de esas dos playlists. Las voy a dejar (risas).

    Es que es curiosísimo, en la de acapellas tienes por ejemplo la de “Mucho”, de Bejo. Supongo que es para cuando pinchas y todo el rollo.

    De hecho, tengo un remix de ese tema. Cuando hago una instrumental, muchas veces meto un acapella, para ver cómo queda. A veces, quedan remixes súper guapos. Normalmente tiro de YouTube, supongo que esa carpeta estará casi vacía.

    Sí, tiene seis o siete, no muchas.

    Por eso mismo no las tengo públicas. Las tengo ahí pero no es una lista guapa y estructurada. Tú imagínate quien se meta a mi cuenta a ver que tengo, va a ver que son una mierda (risas).

    Aun así, tienes muchísimos reposts de remixes.

    Esos son los que me descargo y uso en las sesiones. Los voy metiendo en una lista y, cuando tengo una sesión, miro dónde me he quedado y los empiezo a descargar.

    Qué pasada. Entonces, ¿haces las sesiones basándote en lo que tienes en SoundCloud?

    Claro, es cuando busco música nueva. Tengo también un programa para descargar playlists de Spotify.

    ¿Tienes un programa que descarga playlists de Spotify? Luego me lo pasas, porque llevo toda la vida buscando como un tonto una página para descargar playlists de Spotify.

    TuneFab se llama.

    Hablemos de tu catálogo. Tienes muchísimos discos: desde discos conjuntos con otros artistas a discos en solitario como “BLOCKCHAIN” o “RUIDO en la casa”, tu próxima mixtape. ¿Cuál ha sido el más complicado de hacer? ¿Cómo se han dado tanto “BLOCKCHAIN” como “RUIDO en la casa”?

    La más complicada ha sido “RUIDO en la casa”. El despliegue de todo, apostar por ello y ver cómo sale todo, coordinar a la gente para esos días y demás es complicado. Sobre “BLOCKCHAIN”, nació de que… Desde que llegué a Madrid, he hecho mucha música. Alguna ha salido por un lado, otra no ha salido directamente y otra ha salido en forma de singles, pero sentía que estaban perdiendo fuerza, sin sentido alguno. Con Sac, mi mánager, pensamos en darle un concepto a la música que queríamos sacar. Dividimos los temas que teníamos en diferentes géneros. Los temas de rap, pensamos cómo sacarlos. Se me ocurrió lo de “BLOCKCHAIN” por el rollo de que cada uno…

    Como cada uno es de un barrio, ¿no?

    Claro es como la unión de los diferentes sitios. También por el rollo de las criptomonedas y porque bueno, bloque es un término muy rapero, de calle y barrio. Hicimos la música y luego le asignamos un concepto. Con “RUIDO en la casa” ocurrió al revés, llevamos dándole muchas vueltas a ello.

    «No fue pensar el concepto y luego hacer algo. Lo hicimos al revés«

    Kas Rules sobre el proceso la concepción de «RUIDO en la casa».

    Vamos a profundizar un poco en el concepto de “RUIDO en la casa”. ¿Qué es “RUIDO en la casa”?

    Pues hacer ruido en la casa, hermano (risas). Meterse veinte días a hacer música. También nace de cómo nació el disco de “Hammu Nation”. Nos encerramos cinco días en una casa y concentramos toda nuestra energía en hacer música. Es algo que se hace mucho. Algunos raperos y todo el rollo, hacen campamentos en los que hacen música y demás. No es lo mismo que estés en casa con tu familia y luego vayas al estudio a estar encerrado en el estudio todo el día. Quería hacer eso, trayendo cada dos por tres a gente nueva. Hacía falta una casa, con sus dormitorios y demás. Al principio íbamos a alquilar una casa y montar en ella el estudio, pero tuvimos la suerte de que fuimos a un estudio con alojamiento.

    ¿Ha sido complicado coordinar todo?

    Ha sido complicado, pero gracias al equipo que he tenido detrás: a All Nighters, a Las Candelas; que han sido las community managers, a Sac y a todo el mundo que ha estado echando una mano. Sin ellos no podría haberlo hecho, ni de coña. Han coordinado a todos los cantantes, han cerrado los tratos, han buscado el sitio, la gente que venía con las comidas y demás, para que haya un poco de movimiento y que no sea aburrido… Porque bueno, tú te vas veinte días y el proceso de estar en el estudio es tedioso hasta llegar al punto de lucidez. Estoy muy contento, al final ha salido todo bastante guapo.

    ¿Qué es lo que más has disfrutado de esta convivencia?

    Que cada dos días había alguien distinto. Me despertaba y no sabía que iba a pasar hoy. Todo era un “a ver qué pasa”. El ir sin expectativas también estaba bien: a lo mejor alguien venía con la idea de hacer un reggaetón y terminaba haciendo un trap oscuro. El crear la música y el estar en el estudio me flipa. He estado muy a gusto, y creo que se ve en los videos que estoy en mi hábitat.

    ¿De dónde viene la idea de grabar lo que pasaba durante el día?

    El propósito inicial era poner a grabar tres o cuatro cámaras todo el día, pero no tengo medios para eso. Contratamos dos cámaras que estaban atentos a los momentos interesantes y cuando llegaba la gente para ponerse a grabar. El propósito era mostrar el proceso de creación de un tema de cero, mostrando tanto las cosas buenas como las malas; aunque ha habido pocas malas.

    Mejor si no hay cosas malas.

    También queríamos mostrar al público los momentos de debilidad de los artistas. Por ejemplo, Bon Calso se puso malo y hubo un momento en el que a Faenna no le salía un estribillo.

    En uno de los episodios, WE$T DUBAI estaba súper frustrado grabando cinco o seis veces la misma toma.

    Dubai es un espectáculo viéndolo grabar. Es lo más rockstar que he visto en mi vida; un trapero auténtico. Se pone a improvisar todo el rato en el micro. Su frustración venía de querer decir algo y no saber cómo decirlo. Cuando salía, alegría y a la siguiente barra. En media hora tenía hecho el tema.

    Hay que mostrar que no siempre salen las cosas, aunque sean muy buenos. Todo el mundo tiene sus más y sus menos.

    Kas Rules sobre «RUIDO en la casa» y la búsqueda de mostrar a los artistas tal y como son.

    Se ven cosas muy curiosas. Para quien no lo haya visto, “RUIDO en la casa” es una pasada. Ves bien cómo los artistas hacen las cosas y la sinergia con el productor. De hecho, en el episodio de l0rna me hizo mucha gracia cuando estaba tirada en el suelo grabando. ¿No te pareció raro?

    Sí, pero cada uno tiene sus locuras. La l0rna es otra loca en el estudio. De hecho, se ve que ese día no tenía el día y no le salía nada, pero l0rna te monta un tema en cinco minutos. No sé qué sería, pero ese día no salió.

    Por los episodios ha pasado mucha gente, incluso algunos que no están en el tracklist de la cinta. ¿Quién te habría gustado que estuviera en el tracklist?

    En un principio, la lista que hicimos hace dos años era muy distinta a los que realmente han venido. Te voy a decir cuatro nombres, pero no quiero darte muchos nombres porque espero que vengan a la próxima edición. Cocco Lexa me habría gustado que hubiera venido, aunque tenga un tema en la cinta. Peke y Ergo también me habría gustado, pero Ergo está ahora haciendo su disco. Y luego, también me gustaría que viniera gente más alejada del rap. Me gustaría que viniera gente como La Plazuela o Pepe y Vizio.

    Pepe y Vizio con su último disco han traído un sonido muy alejado del rap. Estaría muy curioso.

    Es flamenquito y tal. Me gustaría tener guitarras e instrumentos más puros. Hemos utilizados muchos instrumentos en el estudio, como guitarras, baterías y pianos, pero me gustaría tirar más de ellos.

    ¿Para cuándo tienes pensada la siguiente edición? ¿Para el año que viene justo o cuándo, más o menos?

    Justo en un año no, la verdad. Una de las cosas negativas es que nos pilló en un mes lleno de lluvia (risas). La casa estaba guapa, con piscina para hacer una barbacoíta y estar guay. A lo mejor para primavera o verano estaría más guapos. Tampoco quiero hacer planes, que tengo más proyectos que terminar. Quiero ir pasito a pasito y, cuando se vayan haciendo otras cosas, ya pensamos en las siguientes.

    Quería comentarte también sobre “Home Studio”, el formato que está haciendo La Mano De Oro. Parece que trata de emular lo que estás haciendo tú, aunque luce más como un reality, cosa que no es muy de mi rollo. ¿Cómo lo ves?

    Mi idea en un principio era hacer un “Gran Hermano”, algo parecido a lo que ha hecho él. Por medios y por cómo se han dado las circunstancias, al final ha salido de esta forma. Viéndole el lado positivo, estoy muy contento, porque está más enfocado a la música que al salseo, que es lo que realmente me interesa. La parte del cotilleo atrae a la gente, pero lo que me interesa mostrar realmente es lo que estoy haciendo profesionalmente. Me parece guapo lo que ha hecho, me parecen bien este tipo de formatos. Esto es como si uno abre una zapatería y otra persona abre otra en la misma calle, no soy el típico que piensa que es competencia ni nada del estilo. Esto va a hacer que crezca la movida y que más tarde aparezcan más, incluso más grandes. Si se pone un Ibai a hacer cosas de estas, imagínate.

    ¿Te arrepientes de no haberlo hecho con cámaras grabando todo el día?

    No es que me arrepienta, es que no he podido.

    ¿Y en el caso de haber podido?

    Me hubiera gustado tener más cámaras. Se han perdido momentos bastante guapos de creación y de risas. Para el año que viene quiero tener cámaras grabando todo el rato. Otra cosa que también quiero hacer es que la convivencia fuera más real. Allí teníamos una persona que nos hacía la comida y teníamos el desayuno incluido, pero me gustaría que nosotros tuviéramos que hacernos la comida, que si el desayuno y tal; que sea más en familia.

    Ahora vamos a coger y vamos a ir al otro lado de la tienda a hacer diggin’, a mirar vinilos.

    (Nos levantamos y vamos a la parte donde están los vinilos)

    ¿Por dónde quieres empezar? ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?

    Antes he mirado un poquito y he visto este. La portada es increíble. Wasabi Cru, no sé si es de aquí de Andalucía, pero tiene pinta de ser de Málaga, seguro (risas).

    Tú jodes mucho con el funk, ¿verdad?

    Al principio más. Bueno, tú sabes, en el rap se samplea mucho funk, sobre todo en el rap noventero. De aquí sacas alguna cosilla.

    Yo no escucho mucho funk, le doy más al rap. Si no me equivoco, los vinilos en español están por aquí. Hay cosas en español, por ejemplo, de Califato ¾. Hay vinilos muy guapos, los más chiquitillos son una pasada.

    Yo me los suelo pillar de siete pulgadas que venden en los rastros, porque son singles y de ahí sacas samplazos super guapos. Además, como están a 45 rpm, lo pones a 33 rpm y es otro tema. Está todo lento y sacas cosas guapas.

    Sí como hacen los americanos. Bueno, por aquí detrás está están los de rap.

    (Kas coge “Maxinquaye”, de Tricky)

    Mira, de este disco de Tricky, de “Aftermath”, saqué el sample de un tema de “Hammu Nation”.

    (Le traen a Kas unos cuantos vinilos de siete pulgadas de Califato ¾)

    Qué guapas están las portadas de Califato. Aquí hay más vinilos que tengo, como el de “The Score” de The Fugees; pero 45 euros por un vinilo me da dolor de barriga.

    El último que me he comprado… Bueno, que me han regalado, es “Hitler Wears Hermes 8”, la cara B. Me ha comprado mi novia una versión de Japón súper rara. Tiene una portada súper guapa.

    Esta gente tiene diseños súper guapos. Además, tienen mucha música. Tienen una discografía tan larga que me termino haciendo un lío.

    La discografía más larga que me he escuchado es la de Gucci Mane. Además, tiene portadas loquísimas. Bueno, otra cosita que te iba a preguntar: ¿qué es La Fábrica?

    La Fábrica fue el estudio del Jota, de J. Moods. Cuando me metí en sonido, él se fue a Londres a currar. Yo seguí haciendo música en mi cuarto. Como no tenía nombre ni nada, le puse La Fabrica II. Cuando vino de Londres, todo estaba mucho más consolidado. Montamos La Fábrica en un local en El Palo y ahí es donde nació Space Hammu. Era el punto de encuentro de todos los raperos de la zona este de Málaga. Para agrupar todas las subidas de los artistas, hicimos un canal en el que subíamos todos los temas. Después, creamos otro canal en los que solo subíamos temas de Space Hammu.

    Y sobre las “Studio Sessions”, ¿qué me puedes contar?

    Fue un intento de serie de videos y todo el rollo. Creo que solo llegamos a hacer dos.

    De hecho, hicisteis “So Far” y “No Diggity”, que era de Easy con otro nombre.

    ¿”So Far” de quién era?

    No tengo ni idea, pero la otra me llamó la curiosidad porque entré y dije “este chaval me suena”. Luego en un comentario salía su nombre, que enlazaba con otro canal. También tengo aquí algo sobre Skill Leaders. ¿Qué es eso?

    Es lo que tengo tatuado. Es el primer grupo que conformábamos Delaossa, Easy, Moreno, Laps y yo. Ahí estaba aprendiendo todavía de Lapy, a ver cómo hacía las cosas.

    Fue hace ya mucho, hace ya más de diez años.

    En 2012 fue el primer disco y creo que en 2014 fue el último. En Spotify está uno de esos discos y bueno, sigo escuchando música de esos proyectos. El primero está increíble, pero es un rap muy antiguo y de maqueta.

    Hombre, pero eso está guapo.

    Hombre, es gamberrillo, pero ya a mi edad no me representa.

    ¿Cuántos años tienes?

    Voy a cumplir los 34 en julio.

    Macho, tú sabes mucho de música, tienes mucho recorrido.

    Hermano, los chavales ahora saben mucho de música. Me entero más por la gente que por lo que investigo.

    Aquí detrás, tenemos más vinilos. Vamos a pasar a verlos.

    Están guapos, pero yo prefiero los vinilos de segunda mano. (Coge un disco de Neil Diamond). De Neil Diamond se samplea una locura. De un disco de Neil Diamond, saqué el sample de un tema de “Tramontana”, con Saske.

    ¿Tú has sampleado mucho?

    Antes más. Como antes tiraba tenía el vinilo siempre puesto y choppeaba y sampleaba con eso. Ahora tiro más de Splice, no para todo el sample completo, pero sí para trocearlo o coger algo que me llame la atención. Sampleo mucho a ordenador.

    ¿Cuáles son los plug-ins que más utilizas?

    Pues el Serum la verdad que lo machaco bastante. Uso algunas cosillas del Kontakt. Por ejemplo, para los bajos de rap utilizo el Rickenbacker Bass. También uso el Arturia Analog Lab y tiro mucho de preset de filtros que hacen muchas cosas guapas. Utilizo un piano eléctrico de Spitfire Labs y el Sky Keys, que ha salido hace poco y lo utilizo también bastante.

    Ostia, utilizas muchos.

    Lo justo. Utilizo muchos filtros y demás para modificar sonidos.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Te voy a hacer tres preguntas. Iban a ser cuatro, pero Saske está liadísimo. No pasa nada, es normal. La primera viene de Rico: ¿cuántos temas de Disney te has escuchado en los afters?

    No tiene sentido (risas). No sé, no me he escuchado ninguno. A lo mejor un Peter Pan o algo de eso.

    Luego le tiras de las orejas (risas). Pasamos a las dos últimas: ¿qué es para ti la música?

    Mi vida, prácticamente. Es lo que me calma, mi droga. De hecho, una cosa que siempre digo es que mi droga es la música. Si la música es buena, si está fuerte porque tiene que estar fuerte o lo que sea… Es lo que me altera el estado de ánimo, ya sea para calmarme o para alterarme. Es lo que regula mis emociones. Si hay música que no me gusta nada o que es estridente, estoy de mala ostia. Les digo “baja eso, tío”. Me pone malo.

    Y, por último, ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Esta es bonita, eh (risas). No te voy a algo técnico sobre mi música, yo creo que va más allá de eso. Creo que la energía que hay en el estudio creando los temas es lo que caracteriza a mi música; incluso cuando no hago música. Sé que, cuando estoy en el estudio con alguien, doy una energía o un algo que hace que gire y tenga algo. Creo que va más de la energía y de lo que se transmite. Por eso he querido hacer RUIDO, porque cuando voy al estudio salen las cosas y demás. He querido que vengan productores porque, cuando estoy trabajando con otros productores y artistas, aprendemos los unos de los otros. Esa energía me gusta.

    Una más: ¿vamos a ver gira de Kas Rules con “RUIDO en la casa”?

    Gira de RUIDO como tal, no. Aun así, van a haber más Hologram y DJ sets, enfocados al estilo de lo que hacemos en Hologram.

  • Rico Rosa | «En Clave De Gë» EP.9

    Rico Rosa | «En Clave De Gë» EP.9

    «Baby Driver» es una película del 2017 que cuenta con Baby como protagonista, un chico experto en huidas que utiliza la música para concentrarse mientras conduce. El productor que nos acompaña hoy y Baby no tienen nada que envidiarle el uno al otro, pues ambos llevan muy bien eso de llevar música puesta cuando se dan a la fuga. En este nuevo episodio, al volante, Rico Rosa.

    Antes de nada, ¿cómo estás? Eso lo primero. ¿Os ha dado tiempo a ver algo de Granada?

    Es la cuarta vez que vengo y nunca me da tiempo a ver nada. He llegado hace nada, me he dado una ducha y ahora a pinchar y a dormir (risas).

    Bueno, para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Rico Rosa?

    Soy Paul, Rico Rosa, productor y DJ un poco loco y poco más. Prefiero que hable mi música antes que yo casi, en verdad (risas).

    Y tanto que habla: entre las sesiones de Fugitivo y producciones para artistas como Albany, l0rna o Metrika, entre otros, tu catálogo habla por sí solo. Antes de entrar en materia, cuéntanos un poco cómo empezaste en el mundo de la música y demás.

    Desde pequeñito ya empecé con la música, por mis padres, mi abuelo y demás; siempre he tenido esa inquietud. Con 10 años ya estaba aprendiendo y a los 15 ya estaba pinchando en salas.

    Si no me equivoco, tu primera sesión fue en Brasil.

    La primera sesión que tuve fue en Brasil, ya que mi madre es de allí. Estuve viviendo allí una temporada y ya luego volví a Bilbao, de donde soy.

    Por mera curiosidad: ¿qué diferencia hay entre las discotecas de Brasil y las que aquí?

    Ahora mismo no te sabría decir. Era muy joven y no tenía bagaje ni la experiencia suficiente. Disfrutaba de los temas que me molaban y ya. Le tengo mucho cariño.

    Luego más tarde recuperaremos el tema de las sesiones, tienes cosas interesantes. Hablemos un poco sobre tus influencias. ¿Qué te inspira a la hora de hacer música?

    Lo que escucho y lo que hago no tiene mucho que ver. Escucho mucha música de los 90 para abajo, mucha salsa, rock, flamenco… Últimamente también escucho música en euskera. También escucho música brasileña, obviamente. Y bueno, mucha música del este: de Alemania, de Holanda, de Italia… Estoy escuchando mucho la movida urbana de allí. Es bastante afro en general, aunque pueda parecer que hacen ritmos súper oscuros y demás.

    Si tuvieras que decir un par de artistas que ahora mismo estés quemando, ¿cuáles serían?

    Yassin me mola mucho, es un artista alemán durísimo. Es de los que más he quemado esta temporada. Y luego muchos artistas brasileños, pero ahora no me acuerdo de sus nombres porque todos son MC no sé qué (risas).

    Si te soy sincero, cuando vi que venías de Brasil y demás, supuse que escuchabas música brasileña. A mí me parece una pasada. Además, los productores la integráis muy bien.

    Los primeros temas que saqué eran funk brasileño, aunque luego me perdí un poco y me metí a movidas más oscuras. Ahora estoy intentando reconectar con mis raíces.

    ¿Las subías a SoundCloud?

    Están es Spotify.

    Es que miré en SoundCloud por si tenías algún tema y no encontré nada, está vacío. ¿Cómo así?

    El SoundCloud lo quiero usar para subir sesiones o remixes que hago que no puedo subir a Spotify porque bueno, al final es bastante ilegal que digamos (risas). Ahora estoy preparando remixes para ir tirándolos poco a poco, para dar algo de contenido para los DJs.

    Sobre los remixes, estuve hablando con Ergo Pro y me comentó una cosa muy curiosa. Cuando estabais haciendo su sesión, al parecer hiciste no sé cuántos remixes de la música de Ergo.

    Mira, hay un remix del tema de ‘Ebay’ que solo está en los casetes que se pusieron como merchandising. Solo lo puede escuchar esa peña (risas). Y luego, sobre la sesión de Fugitivo… ¿Sabes cuál es la movida? Cada cierto tiempo me canso de los Fugitivos, pero como quiero seguir pinchándolas, les hago un remix. Los produzco de nuevo desde cero para poder pincharlas (risas).

    Pasemos a hablar sobre las sesiones de Fugitivo. Brocki me comentó que la estética de Fugitivo es muy oscura en comparación a los demás temas que produces. Cuéntame un poco sobre todo lo que rodea Fugitivo.

    Estábamos un día en el estudio, mi mánager y yo, un poco de pedo, y la idea de Fugitivo era para poder subir aquellos temas de los que no quisiéramos hacer un videoclip, pero tampoco queríamos subirlos con una cover. Poco a poco fue creándose su universo y ha terminado siendo lo que es. Al principio iba a ser algo terciario, sin darle mucha importancia.

    Y ahora tiene tres temporadas (risas).

    Ya ves (risas).

    Sobre la estética, es muy curioso el ambiente en el que te envuelven las bases, que son muy oscuras y demás. No sé si es algo intencionado o similar.

    Todo lo que hago es bastante oscurillo. Sí que es verdad que en mis dos primeras temporadas todavía no había reconectado tanto con mis raíces, entonces tiraba mucho por todos lados. No sé si fue desde el de Metrika o el de Lua, pero, aunque hay más sesiones en las que lo consigo, consigo ese empaque y se nota que es mi sonido puro.

    En cuanto al sonido y el proceso creativo, me han comentado que eres mucho de hacer sin decir, que se te ocurre una idea la haces y luego, si es necesario, lo deshaces.

    Las instrumentales las hago en el estudio directamente con el artista. Intento probar todo lo que pueda y muchas veces juego a lo callado. Grabo las voces y demás, les paso una demo y, después de descansar el oído, les entrego el tema completo con los arreglos y todas las movidas sin decirles nada. Así son menos reacios a decirme que no les mola algo, por miedo a probar algo que se salga de su movida. Generalmente, voy mucho a mi bola.

    Lo de hacer las cosas a tu bola me parece interesante. El no dar tiempo de reacción, el correr ese riesgo me parece curioso. ¿Crees que lo productores toman más o menos riesgos?

    Depende, sobre todo con la movida actual entre ser productor o beatmaker. Hay más beatmakers que productores, que saben dirigir mejor el rollo de los arreglos o llevar una canción a su punto máximo. También depende de si quieres llevar la canción o el proyecto a otro nivel, o simplemente trabajar bajo el paraguas de alguien y ser un mecenas.

    Ahora han aparecido un montón de ramas: que si el beatmaker, el loopmaker o demás ámbitos especializados. Hay mucha diversidad de categorías dentro de la producción.

    Tampoco tanto. Quizás los productores somos los que más las diferenciamos, que igual estamos en proyectos un pelín más grandes. Creo que también hay mucho ego por debajo. Pero lo dicho, tampoco noto mucho la diferencia entre unos y otros.

    Te lo decía porque hace poquito estuve hablando con Saox y el me diferenciaba entre loopmakers, beatmakers y demás.

    Es que hay mucha gente que, al final, está en su casa, crea melodías y se las manda a beatmakers o a otros productores. No todos los productores tienen que saber componer. Lo importante es saber dirigir un proyecto, sobre todo. Pero sí, hay mucha gente que está encerrada en su casa, se pone a hacer melodías y las manda a otros productores.

    ¿Tú dónde te desenvuelves mejor? ¿Con loops, haciendo beats directamente o cómo?

    Todo de cero, tío. En el estudio con el artista, que si no, soy muy vago. Soy muy vago, aunque en casa hago alguna idea de vez en cuando.

    «Prefiero juntarme con el artista y tener ese momento de creación»

    Rico Rosa sobre su proceso creativo.

    Sobre juntarte con los artistas: ¿Cómo buscas los juntes y demás?

    A ver, obviamente consumo su movida y demás. Y nada, les escribo, les digo un día de quedar, nos vemos y hablamos un rato, nos ponemos a escuchar referencias y poco más. Si sale algo genial, y si no sale nada, no pasa nada.

    Si no sale nada, al menos te llevas el ratillo.

    Nunca me ha pasado que no salga nada, es bastante raro. Pero bueno, todo es súper orgánico.

    ¿Has podido juntarte con Dano todavía o no? (Risas).

    No, todavía no (risas). Me molaría juntarme con él en el estudio, creo que es un tío con el que aprendería mucho.

    ¿Cómo encaminarías una sesión con él? Hazme un boceto del beat que le harías.

    Es que no lo sé, tío. Dano igual te viene con una paranoia y luego con otra. Me parece un tío con un mundo interior grande (risas). No sé por dónde tiraría.

    Y la otra, ¿la sesión de LaBlackie? ¿Cuándo sale?

    Rico se dirige a su mánager, Sac Barrios.

    R: Sac, ¿hablamos del próximo?

    S: ¿Cuándo sale esto?

    No sé, creo que a finales de mes o así.

    S: Entonces hablad lo que queráis, porque va a salir antes (risas).

    R: El 15 de mayo sale. Bueno, ha salido. Es una bomba, eh. El primer topline que se grabó es el estribillo. Y tardó unos cinco minutos.

    ¿Quién es para ti el que más te ha sorprendido dentro del estudio?

    ¿En cuánto a melodías o en cuanto a letras?

    Ambas.

    En cuanto a melodías hay un ruso, Dyce, que es durísimo haciendo toplines. Igual se graba 20 toplines y son todos buenos. De letra, depende de que quieras mostrar y el tema que hagas. Por ejemplo, l0rna tiene letras muy bastas.

    Si no me equivoco, hace todo en freestyle. No sé si fue igual en la sesión de Fugitivo.

    Lorena (l0rna) hace todo en freestyle. Alba (Albany) también, no escribe casi nada; tira frase por frase y lo que salga. Bueno, y Dubai (WE$T DUBAI) también.

    Eso es de malitos, eh. Si yo estuviera grabando esto en mi habitación, habría dado tres volteretas. Me parece una pasada, es de tener la cabeza en otro mundo.

    Los raperos en general tienen algo a la hora de escribir que no sé que es, pero se les activa y van a toda ostia. Yo no tengo esa rapidez para escribir.

    Pero os viene bien juntaros con gente tan dinámica como ellos, ¿no? Yo creo que incluso ellos lo agradecen, más contigo, que trabajas tan rápido como ellos.

    Sí. Yo por ejemplo con l0rna igual me grabo los temas en 2 horas. Hacemos la idea y tenemos una demo en 3 horas como mucho. Son sesiones super cortas y dinámicas, es una gozada.

    Volvamos al estudio y hablemos un poco sobre tecnicismos. Coméntame un poco qué plugins usas.

    Depende. Serum lo utilizo muchísimo, y Omnisphere también. Pero últimamente estoy sampleando mucho, directamente de movidas que me molan, no de melodías como tal. Me pongo a samplear movidas como el sonido de una guitarra o cosas así que me molan. También intento romper mucho los sonidos. Utilizo también el Nexus 3, sobre todo cuando hago funk o sonidos más crudos, pero bailongos. Pero tampoco me lío mucho con los plugins; voy destrozando los sonidos y poco más. Sobre todo, intento hacer una buena selección de sonidos para no complicarme mucho la vida.

    Qué guay. Además, ya que hablas de la guitarra y tal, con instrumentos físicos te llevas bien, ¿verdad?

    Sí, con el piano y eso me llevo guay. Con la guitarra he probado un poco, pero soy malísimo. Intento siempre ponerme y no lo consigo; soy bastante vago para esas cosas, la verdad (risas). Pero sí, con piano y demás me manejo guay. Creo que tengo oído musical y me quedo bien con el tema notas, sabiendo transmitir bien las notas al programa.

    Es que lo vi por tu Instagram y me pareció guay, más cuando hay algunos productores que no tocan instrumentos físicos. ¿Tú crees que es necesario saber tocar algún instrumento como productor?

    Está bien tener algo de… Bueno, hay que saber de música, obviamente, pero también hay que tener muchas referencias musicales, sobre todo cuando vas a trabajar haciendo música in situ. Está bien tener referencias de todo.

    ¿Y qué consejo darías a aquellos productores que están empezando y no saben bien como encaminar las cosas?

    Referencias, tío. Tienes que escuchar música de todo tipo. Si vas a producir trap, lo último que tienes que escuchar es trap (risas). Si no, siempre vas a ser uno más o vas a recrear lo que hacen los demás beatmakers y productores

    «Intenta tener un chorro de música en tu cabeza para poder jugar y hacer cosas nuevas»

    Un consejo de Rico Rosa a aquellos que están empezando en el mundo de la producción.

    Después de una pequeña pausa para beber agua, nos movemos a otro lugar del local.

    Ahora vamos a pasar a la parte chula de la entrevista y el motivo por el que te he traído aquí: vamos a hacer diggin’.

    Yo tengo una buena colección. Está guapo, pero es un vicio carísimo.

    ¿Cuál es el más caro que te has pillado?

    La última vez conseguí una edición de Wisin y Yandel y Don Omar que me costó 60 pavos cada una, porque encima tuvieron que traerlas desde Estados Unidos. Con la tontería, al final me gasté 120 pavos (risas).

    Qué burrada. Pero vamos, es lo más normal del mundo. Yo me he pillado el de DONDA…

    Ostias, sí eh (risas).

    Sí, vaya burrada (risas). Bueno, aquí tenemos alguna cosilla como C. Tangana, Carolina Durante, Depresión Sonora… Si no me equivoco, los de hip-hop están aquí detrás.

    De hip-hop no tengo tantos vinilos. La verdad es que yo he escuchado mucho reggaetón, dancehall y esa movida, y lo que menos he escuchado es rap, te lo juro (risas).

    Revisando la sección de vinilos, Rico encuentra uno de Cypress Hill.

    ¿Sabes que hay un festival aquí en el que Kase.O comparte cartel con Cypress Hill?

    ¿Cuándo? ¿Cómo?

    En julio o agosto, creo. Está Cypress Hill de cabeza de cartel y al lado Kase.O.

    Pasa a otro expositor donde encuentra vinilos de su tierra: el País Vasco.

    Colaboras mucho con vascos, ¿no?

    Cuando empecé con los Fugitivos, fue en la época en que se pegó el drill y toda esa movida, que pegó muchísimo en Bilbao por alguna razón. Justo conocí a ThePoin, a Nickzzy y a un montón de artistas de allí. Al final, el primer estudio grande que tuve fue allí.

    ¿Algún artista top que nos recomiendes de allí que quizás no conozcamos?

    Ahora mismo estoy muy poco puesto, la verdad. Hay un chaval con el que he trabajado mucho, que me parece muy buen compositor, que se llama Fortuna. Es muy buen compositor. ¡Ponte a trabajar más! (Risas).

    Seguimos mirando entre los vinilos y encuentra unos cuantos discos de punk.

    Al punk no le he dado demasiado, la verdad.

    En el País Vasco, te vas a cualquier fiesta y es todo punk, rock vasco, reggae y canciones típicas del País Vasco.

    Ya que hablas de las fiestas, ¿tú en tus sesiones qué sueles pinchar?

    No tengo un género definido, pero sí es verdad que mezclo mucho funk, dancehall, UK garage o, quizás, en algún momento te meto una salsa o una rumba portuguesa. También depende de cómo vea la situación. Me gusta que sea como bailongo

    Yo me he escuchado tu sesión con WhAT Magazine y me parece una pasada, la verdad. Hay mucha mezcla con temas que no me espero. Pocos DJs hacen mezclas de ese tipo.

    Sí, siempre he hecho mucha mezcla. Cuando era residente, igual me la pasaba pinchando yo solo seis horas, tanto viernes como sábados; una salvajada (risas). Necesitaba pinchar rápido los temas, sobre todo para no aburrirme.

    Dime rápidamente 5 temas que vas a poner esta noche.

    Es que eso no sé decirte. Voy muy en automático cuando estoy pinchando. Es como cuando voy en bici. Te voy a decir un tema de Vybz Kartel, luego “Soldado y Profeta” de Anuel, después un remix que tengo de “Choque”, de ahí me iría al Fugitivo con Bon Calso y después “Qué Tu Quieres” de Ñengo Flow.

    Acabas de montar la sesión más guarra posible, vaya tío (risas). Ojalá pinchasen eso en las discotecas. El cámara y yo hemos salido muchísimo de fiesta y nos ponen cada cosa más mala.

    También ha cambiado mucho el consumo de música. Antes del COVID, todo era mucho más crudo, más bailable y con mucho menos postureo. Cuando nos dejaron salir de casa, ese año fue un año de destrozo para todo el mundo, creo (risas). Las generaciones que empezaban a salir de fiesta y demás consumían la fiesta y la música de otra manera. Ya no había ese baile entre personas, ese guarreo o como lo quieras llamar. La manera de poner música también es diferente.

    Sobre los ritmos de consumo quería hablarte. Yo estoy mucho en redes sociales, quizás demasiado. Debería bajarle un poco. Parece que para todo necesitamos un gameplay de Subway Surfers. ¿Tú como ves los ritmos de consumo? ¿Crees que han aumentado, perjudicando a los artistas?

    Sí, perjudica a todo, no solo a la gente que trabaja en la música. También afecta al consumidor y a los artistas emergentes. Estos chicos que están empezando quizás sienten de repente la presión de no poder madurar su música o la preocupación a la hora de hacer un proyecto largo. Es una auténtica ruina, no solo para la música, sino para todo en general.

    Lo estuve hablando con alguien, no recuerdo con quién fue, pero hablaba sobre la vuelta del formato físico para contrarrestar este consumo tan acelerado. No sé eso cómo lo ves tú.

    Es que hay mucha gente que compra vinilos para tener algo tangible, no porque vayan a escucharlos. No sabría decirte. Quizás haría falta un apagón como el del otro día (risas). Pero no un apagón de electricidad, sino un apagón de Internet para que la gente fuera un poco más lenta.

    «Hay mucha gente que compra vinilos solo para tener algo tangible, no para escucharlos»

    Rico Rosa sobre la música en formato físico.

    ¿Te fastidió el apagón del otro día?

    Mira, estaba empezando a currar y dije: “Bueno, me echo una siesta” (risas). Me fastidió más por el tema de cocinar y demás. Si no tengo Internet, puedo hacer música, estar tranquilo y hacer cualquier otra cosa; pero sin electricidad no puedes hacer nada.

    Total. Bueno, yo comí frío.

    Claro, comí frío y no cené hasta la noche, cuando volvió la luz. Pero bueno, hay gente en otros sitios que lo está pasando mucho peor, como la gente de Gaza o de Latinoamérica. Un apagón energético es más jodido que uno de Internet. Si se va el Internet, me la bufa (risas). El otro día, cuando pasó eso, vi a mucha gente debajo de casa paseando, hablando todo el mundo con todo el mundo…

    Se sentía utópico, eh. Veía el parque lleno de gente y decía “mañana te vas a quedar en tu casa jugando a la Play”. Se sentía totalmente sintético.

    Total. Pero moló mucho. La rayada de comer caliente es una putada, pero bueno, sin más. Hay gente que lo pasa mucho peor.

    Me he venido para acá porque bueno, ves un lado y otro y son una completa antítesis: en un lado C. Tangana y Gloosito y por otro lado Joaquín Sabina. Me recuerda un poco a las opiniones super polarizadas de Twitter. ¿Cómo ves tú a la gente con las opiniones?

    Detrás de una pantalla es muy fácil criticar. No sé, no hay que darle muchas vueltas. Conforme vas creciendo y madurando te la va pelando más.

    ¿Cuántos años tienes?

    Yo tengo 25, pero llevo ya casi 10 años en el mundo de la noche (risas).

    Coño, eres to’ joven, macho.

    Es lo que te digo: no hay que darles muchas vueltas a las cosas. Yo vivo de la música, estoy tranquilo y tengo una suerte que flipas. Si 4 notas no vienen a verme a un bolo, tampoco me voy a rayar (risas).

    Tengo colegas que les dicen muchas burradas por Twitter y bueno, les ponen cada babayada que te echas las manos a la cabeza. Ya que hablamos de la crítica, vamos a hablar un poco de la imagen del productor de cara al mundo en general. Yo sé que en una entrevista para GRINDIN’ dijiste que sí estaba reconocida, pero no sé si lo mantienes o ahora tienes dudas cualquier cosa.

    La mantengo y, a la vez, no. Sí que está más reconocida en comparación con hace 10 o 15 años, digamos. Creo que no es que esté más reconocida, sino que la figura del productor urbano, que antes solía estar detrás del artista, está ganando el reconocimiento que tenía el DJ productor de electrónica, como cuando David Guetta sacaba un tema con Akon, que era un hit mundial y el artista principal era David Guetta. Ahora lo que está pasando es que esa dinámica se está trasladando a otros géneros en los que antes los productores estaban un poco en la sombra. En cuanto a medios y demás, todavía falta. No creo que sea culpa de los medios, porque, al final, es un negocio y muchas veces son reacios a entrevistar productores, ya que normalmente tenemos menos seguidores que un cantante. Quizás son más reacios a ese tipo de entrevistas porque los lectores no consumen tanto ese contenido. Al final, todo es atreverse y dar el paso.

    Con los productores también ocurre que, dependiendo del tipo de productor, tipo DJ Khaled, DJ DRAMA o Bizarrap, se les da más bombo o no. Aun así, no creo que ellos sean productores como tal.

    Por ejemplo, DJ Khaled es más un productor ejecutivo. No sé si hace beats y tal, pero dirige la sesión y hace los juntes, que es un papel bastante importante. Otra gente, bueno, quizás tiene ghostproducers o les mandan loops. Yo, por ejemplo, he tenido situaciones en las que se me ha propuesto una entrevista, pero solo si llevaba a alguno de los artistas de los Fugitivos. El proyecto es mío y, en este caso, el artista soy yo; no creo que haga falta que lleve a un artista. Para eso, prefiero no hacerla. También es cuestión de entender el proyecto y toda la movida.

    Claro, al final es una falta de respeto.

    Sí, totalmente. Las veces que me ha pasado eso, me ha molestado; pero bueno, cada uno con su movida. Luego a mucha gente se le llena la boca de un discurso que no es.

    Sí, luego ves a la gente decir que “hay que darles bombo a los productores” pero es un discurso vacío sin conocimiento alguno.

    Mucha gente hablar de dar bombo y demás pero luego no aprovechan esa ocasión. Pero bueno, sin más.

    Hablad de los productores, hombre, que se pegan todo el curro. Bueno, vamos a pasar a la parte final, donde te planteo dos preguntas. Para una de ellas, todos aquellos que trabajais con este señor de aquí, respondedme (risas) No hombre, es broma. La otra te la plantea Saox, que nos acompañó en el anterior episodio. ¿Te pondrías unas zapatillas Adidas con calcetines Nike?

    No, ni de coña.

    ¿Por qué?

    Tío, no sé. Es como “¿le pondrías los cuernos a tu pareja?” (Risas). Es como raro, no sé.

    En cambio, ¿te pondrías unas zapatillas Nike con calcetines Adidas?

    No, tampoco. De hecho, no guardaría unas Nike junto a unas Adidas en un zapatero; y eso es un facto (risas).

    A ver, las cajas de Adidas suelen ser más feas que las de Nike, las cosas como son.

    No suelo comprar Adidas, he de decirlo. Últimamente soy más de comprar mocasines (risas).

    A ver, es que tiene mucha clase el cabrón (risas).

    No compro bambas, casi. Es que nunca compraría Adidas, creo (risas).

    Te acabas de joder el sponsor solo (risas). Si ibas a tener…

    Tampoco suelo vestir mucho así, bro. A mí me gusta mi chaqueta de cuero, mi camiseta básica negra… Todo mi armario es negro; ya joder con las marcas es más complicado. Es mi flow: mis gafitas y mis mocasines negros.

    Yo se lo dije a mi pareja cuando me escogió la ropa: sabía que ibas a ir entero de negro.

    Solo tengo una camisa blanca.

    Por lo que sea.

    Y porque estaba guapa, si no ni eso.

    Y bueno, vamos a las dos últimas preguntas. La primera no es fácil: ¿qué es para ti la música?

    Mi vida, tío. Mi vida y mi pasión. Siempre he tenido muy claro que me quería dedicar a la música. Quizás soy un poco drástico, pero prefiero no hacer nada a no poder hacer música.

    ¿Nunca hubo un plan B?

    Nunca. Volví de Brasil y me hicieron repetir por toda la movida del euskera y demás. Me metí en un grado medio de sonido, luego en uno superior, lo dejé, monté el estudio y hasta ahora. De hecho, mi padre, a día de hoy, me dice: “¿No te apetece estudiar algo de lo tuyo, por si acaso?” (risas).

    Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Mis referencias y el mimo con el que intento tratarla. Podría decirte algo súper técnico y demás, pero es mentira. Sobre todo, es eso: el cariño que le pongo a cada tema y mis referencias. También asocio mucho la música a momentos, como una banda sonora. Cada vez que me pasa algo, estoy de cierta manera o lo que sea, escucho una cosa u otra que me lleva a ese momento.

    ¡Qué profundo, por Dios! Me encanta que los productores améis tanto la música. Una persona que haga música, pero no le guste es jodido.

    Es muy complicado que hagas música y que no te guste. Si que es verdad que puedes ser muy reacio al tema industria y todo lo que hay a su alrededor, pero que no te guste la música es raro. Es, con todo el respeto, como el que va escuchando música en la radio de camino al trabajo. Todo bien y lo respeto, pero no le das a la música un valor añadido.

    Y ahora sí, la última te la hago yo. ¿Te vamos a ver en algún festival en verano? ¿Vienes con más cosas?

    Tengo un EP de 4 temillas y salgo en algún disco más que sale dentro de poco, en el que hay una colaboración que no se espera nadie. Y luego, en cuanto a bolos, seguimos con la gira y estaremos en algún festival. Ahora mismo no me acuerdo de todas las fechas, pero vamos a estar dando guerra, como mínimo, hasta octubre. Luego, quizás, nos demos un descansito.

  • L0RNA: Miss understood

    L0RNA: Miss understood

    Tras un run impresionante de singles y colaboraciones en el último año, un EP junto a Kabasaki e infinitas funadas en Twitter (X), La Reina del Punto por fin presenta su primer álbum: Miss Understood. Un proyecto que engloba a la perfección el contraste entre letras crudas y chocantes, con algunas más irreverentes e ingeniosas y un tanto cómicas en una carta de presentación de igual partes variado, personal y pegadizo.

    Lorena ha sabido plasmar perfectamente esa cultura de memes que ha permeado muchas de nuestras vidas en su música, convirtiéndola con apenas ningún esfuerzo en una referente para miles de oyentes, sobre todo aquellos que pertenecen a generaciones más jóvenes. Hablé con ella en el camerino de su bolo en Madrid, pero no estábamos solos, ya que, en el cuarto con nosotros, se encontraban dos de sus colaboradores y amigos más cercanos: Metrika y Yassir.

    Mi cuarta conversación con Lorena fue tal cual me esperaba y como siempre ha sido: una charla cortita y concisa entre dos amigos; una preparándose para salir en frente de su legión de fans y otro con su libreta intentando desvelar los secretos de su disco, preguntando por inspiraciones, procesos creativos y mucho más. ¡Sin más dilación, os dejo con la entrevista!

    Por fin sacas tu primer álbum, cuéntame un poco el proceso.
    La verdad es que he sido bastante hipócrita con la última vez que me preguntaste acerca de un álbum porque yo te dije que no quería juntar quince temas y quería sacarlo con un concepto. Es gracioso porque ninguno de los temas los he hecho intentando hacer un concepto, pero cuando los he juntado todos me he dado cuenta de que tiene más sentido del que yo pensaba.

    Tan honesta como siempre. ¿El concepto ha salido solo entonces?
    Claro, tiene contexto sin yo haberlo intentado. Yo creo que es porque yo tengo mi forma de expresarme en las canciones y tengo mis barras y mi todo. También en este álbum hay un par de temas quizás un poco más personales como tal, cosa que tampoco había hecho hasta la fecha. O sea que guay, el proceso como tal muy bien.

    El álbum se llama Miss Understood, ¿crees que se te malinterpreta a menudo?
    Miss Understood es un juego de palabras, en verdad, miss es como señorita y con el guion understood sale misunderstood de incomprendida. Lo tengo tatuado en la mano. Todo viene porque mi padre de pequeño tenía una camiseta de Calimero, que ponía “soy un incomprendido”. Esa camiseta la heredé yo y la llevé de pequeña también, y mi padre siempre me ha dicho que se sentía muy identificado conmigo en ese aspecto. Siempre hemos sido los incomprendidos de la familia.

    ¿En parte es homenaje a tu padre entonces?
    Sí. Me lo vio mi padre y me dijo: “Ah, Misunderstood, tú eres como yo”, y nos reímos. Es un concepto muy entre él y yo. Bastante personal, diría.

    Es muy nombre drag.
    Total, la verdad, si yo fuese drag queen, me llamaría Miss Understood.

    Explícame la visión de la portada.
    La portada, básicamente, soy yo con una camiseta que en vez de Chanel pone Chanelo. Me apetecía algo que al verlo dijeras “jajaja, qué gracioso”. Esa camiseta la vi en el Rastro con Yassir y la pedimos para el rodaje. Nos mandaron un montón. Estoy muy contenta.

    ¿Y la sangre en la nariz?
    Es algo muy característico mío. Me sangra la nariz desde que soy muy pequeña, no sé si por hormonas, calor o lo que sea.

    Me parece bien que esté Thais (Metrika) aquí también para este pequeño throwback… ¿Qué ha pasado con la Queens League?
    Nos llevamos bien con todas, pero ha sido muy difícil cuadrar con siete personas, equipos, managers, etc. Hemos decidido dar una pausa. Quizás en el futuro vuelva.

    Hablando de colaboraciones, ¿cómo has seleccionado los que aparecen en el disco?
    Fatal… (risas). No sabía quién meter. Trapani me hacía mucha ilusión. Vampi cumple el mismo día, año y hora que yo. Icy Vedo porque me gusta mucho lo que hace y nos llevamos genial.

    Me sorprende que no hayas metido a ninguna chavala, la verdad.
    Quería, pero se me rajaron un par. Lo haré en el futuro. Tampoco quería muchas colaboraciones porque quería que destacase yo.

    ¿Te lo estás guardando para otra cosa lo de «La Reina del Punto»?
    El primer EP se llama así. Si hago un álbum de reggaetón puro, será La Reina del Punto. Miss Understood es mi carta de presentación.

    ¿Hay cosas que aún no te atrevas a decir?
    Creo que no. En este álbum hay un tema entero sobre mi madre, algo que nunca había hecho. Muchas niñas se sienten identificadas con eso.

    ¿Y el EP con GlorySixVain?
    Probablemente salgan los temas sueltos. Le quiero mucho, pero no nos ha cuadrado.

    ¿Favorita de Miss Understood?
    “ME ENAMORO DE TODOS Y TODOS DE MÍ” con Trapani.

    ¿Cuál es tu barra favorita?
    Una que me dijo Yassir: “Soy una perra inteligente como un border collie”.

    ¿Tema que más te haya costado hacer?
    “NI UN RECUERDO CONTIGO”, el único que he escrito. Lo demás es freestyle.

    Si este disco fuese un plato, ¿cuál sería y por qué?
    Una tortilla de patatas.

    Yassir: Pff.

    ¿Por qué?
    Porque la hago increíble y tengo testigo. Con cebolla, obviamente. Crudita, con texturas. Me queda espectacular. Te lo tengo que hacer.

  • El primer disco de Vera GRV: revelador, nostálgico y auténtico

    El primer disco de Vera GRV: revelador, nostálgico y auténtico

    El primer disco de Vera GRV está en la calle desde el pasado 21 de mayo y no ha dejado indiferente a nadie. Con apenas 24 años, la artista nacida en Almería se ha consolidado como una de las voces más prometedoras del panorama urbano nacional. Tras el éxito de temas como Pobre niña y el EP Amoríos del Albayzín —donde colaboró con Antony Z— y la selección como artista RADAR 2025 por Spotify, Vera aterriza con un álbum debut que condensa todo lo que ha vivido, sentido y aprendido estos últimos años.


    El primer disco de Vera GRV: una historia que conecta

    Vera GRV ha conseguido lo que pocas artistas logran en su primer álbum: hacer sentir que cada canción es una conversación directa con quien la escucha. Con letras cargadas de intimidad, el primer disco de Vera GRV funciona como diario emocional, como refugio sonoro, como espejo de una generación que también se está buscando a sí misma.

    En esta entrevista, Vera nos abre las puertas de ese universo delicado pero poderoso que ha creado desde una casa de campo y con la única guía de su instinto artístico. Hablamos sobre los miedos, los descubrimientos y los detalles ocultos de un proyecto que ya ha marcando el camino de algo grande.

    ¿Cuál fue el momento exacto en el que sentiste: “este va a ser mi primer álbum”?

    En el momento que vi que tenía la carpeta a reventar de demos increíbles, supe que tenían que ser escuchadas y sentidas.

    Vienes del éxito de singles como “Pobre niña” y del EP “Amoríos del Albayzín”. ¿Cómo influyó ese recorrido en la construcción del disco?

    Gracias a esos proyectos creció mi comunidad y lo bonito es que son los temas que más verdad contienen. Eso me ha dado más energía, porque si antes no tenía miedo a expresarme tal y como soy, ahora menos. Sé que mi público entiende lo que vivo y lo que soy cuando me escuchan. .

    ¿Hay un hilo conductor que une las canciones o son piezas independientes?

    Mientras creaba el álbum no sabía qué acabaría siendo. Son 12 canciones que resumen mi vida en los últimos años.

    Si tuvieras que describir tu primer disco con tres palabras, ¿cuáles serían?

    Revelador, nostálgico y un lugar a donde volver.

    ¿Cuál fue la canción más difícil de escribir y por qué?

    “4 de febrero”. No por el tiempo que tardé, sino porque mientras la escribía no podía parar de emocionarme.

    Dinos 3 canciones del disco que representan 3 estados emocionales  

    «Hacesdelmundomejor» para cuando echas de menos a tu sitio y a tu gente. «Gitano mío» es perfecta pa´ ronear o dedicarsela al crush. Y «K poka luz» es mantra, pero para el tóxico.

    ¿Hay alguna frase del disco que te represente especialmente?

    “Aprendiste bien a andar con lo justo, a tirar del dolor de los tuyos”. Esta frase siempre me representará porque es lo que me enseñó mi madre.

    ¿Alguna anécdota del disco que aún no hayas contado?

    Todo el disco lo hicimos en la casa de campo de mi mejor amigo. No quería pisar estudios ni contaminar mi energía de la gran ciudad. Tuvimos que limpiar las voces de las mezclas porque en casi todos los temas se colaban los pájaros y la chimenea.

    ¿Qué parte del proceso creativo disfrutas más?

    El estudio sin duda. Siento demasiadas cosas cuando algo suena tal como quiero y como me imagino. Es satisfactorio.

    Spotify te ha nombrado artista RADAR 2025. ¿Qué significa para ti ese reconocimiento?

    Es una suerte. Bueno, o mejor dicho, un merecimiento. Pero ha ocurrido en el momento perfecto porque es cuando más segura estoy de mi música y de mí misma.

    Has colaborado con muchos artistas. ¿Qué te lleva a elegir con quién trabajar?

    Todo es más fácil si en el primer contacto ya siento que esa persona podría ser mi colega. Me gusta la gente transparente y, hablando musicalmente, que no tengan límites en el estudio.

    Tu sonido es una mezcla de intimidad, nostalgia y fuerza. ¿Qué referentes te han marcado?

    Amy Winehouse, Bon Iver, Coldplay, Manolo García, Billie Eilish… Son artistas que no dejan indiferente a nadie. Me gusta sentir y hacer sentir, y ellos, durante toda mi vida me han hecho sentir muchas cosas bonitas.

    ¿Qué canción del disco es más «Vera GRV»?

    “4 de febrero” es lo más parecido a las primeras canciones que escribí.

    ¿Cómo te gustaría que la gente escuche este disco?

    En un sitio tranquilo, donde puedan analizar la letra y meterse de lleno en mi película.

    El primer disco de Vera GRV no es solo un lanzamiento: es el retrato sincero de una artista que ha decidido apostar por la emoción como materia prima. Sonidos que respiran verdad y letras que atraviesan. Este debut es una puerta abierta a su mundo interior. Si algo ha dejado claro Vera con este trabajo, es que ha llegado para quedarse. Y este disco es el mejor lugar para empezar a descubrirla.

  • Leo Rizzi alza el vuelo con la liberación del «Pájaro Azul»

    Leo Rizzi alza el vuelo con la liberación del «Pájaro Azul»

    Leo Rizzi se encuentra en plena etapa de, no solamente recoger los merecidos frutos del éxito personal que supone el lanzamiento de un trabajado primer proyecto, titulado “PÁJARO AZUL”, sino de seguir explorando su imaginario, sacando a la luz su versión deluxe y celebrando el lanzamiento en una gira alrededor del mundo. Así que, aprovechando un momento tan especial, y siguiendo el hilo de la atractiva premisa que propone este debut, hemos mantenido una charla con Leo, en la que buscamos responder cuestiones tan interesantes como el desafío de embarcarse en desarrollo de un disco debut, la presión del artista frente a su propio juicio sobre sus obras y lo que supone la existencia de la metafórica ave que le ha servido como título e inspiración.

    Fotografía de Leo Rizzi del Imaginario de su Proyecto «Pájaro Azul»

    J: Hola Leo, lo primero de todo: ¿Qué tal estás? Acaba de salir el Deluxe de tu álbum «PÁJARO AZUL» y te encuentras ahora mismo en plena gira. Entonces, quería preguntarte ¿Cómo te encuentras ahora mismo respecto a todo esto?

    Leo Rizzi: «¡Hola! Muy bien, gracias. Me encuentro bien porque el disco y la gira me están dando un montón de alegrías. Y de alguna manera, sacar el deluxe de mi álbum también es un pequeño refresco para seguir con la promo y no estar hablando todo el rato de las mismas canciones. Así que todo bien.»

    Portada del Deluxe del Proyecto Debut de Leo Rizzi «Pájaro Azul»

    J: Antes de adentrarnos por completo en materia, me gustaría que hiciéramos una breve introducción sobre ti y tu música, tanto para el que no aún te conozca, como para esos seguidores que aún pueden conocer más de ti. Así que, lo primero, pregunta abierta: ¿Quién es Leo Rizzi?

    Leo Rizzi: «Boff, esta pregunta siempre me cuesta un montón, pero diría que Leo Rizzi es un artista inquieto que le motiva la composición y la producción de música, la creación de momentos estéticos y muchas materias del arte en torno a lo evocador y lo simbólico.»

    J: Y, ¿Cómo y por qué decidiste embarcarte en el mundo de la música?

    Leo Rizzi: «Es raro porque no sé cómo acabé decidiendo que quería ser artista. Fue una cosa que llegó cuando era pequeño, un sentimiento de querer transmitir lo que había encontrado, con una guitarra y mi voz, a los demás, como un científico que ha descubierto algo. Empecé con 12 y con 16 me aventuré a grabar mis primeras canciones en un estudio y sin darme cuenta relativamente estoy aquí.»

    @leo.rizzi

    J: Hace unos meses, tras 5 años, aproximadamente, lanzando música, te llegó ese preciado momento en la carrera de un artista de lanzar su álbum debut. ¿Cómo es ese momento de decir: ES AHORA, se que estoy listo, así que vamos a trabajar en ello?

    Leo Rizzi: «Es una buena pregunta para contestarte con alguna curiosidad. Yo hasta entonces no había sacado un álbum porque no tenía necesidad artística, porque mi forma de consumo giraba en torno a los singles y a las canciones aisladas. Pero me llegó el momento de entender verdaderamente el poder creativo de un disco. Significaba, como autor, darse el lugar a uno mismo para experimentar y expresar desde un imaginario concreto. Y fue ahí cuando me embarqué. En octubre de 2022.»

    J: «PÁJARO AZUL» es el nombre de tu disco y por lo que he podido ver, es una referencia al poema del mismo nombre escrito por Ruben Darío. Ahora entraremos más en detalle sobre él, pero primero te quería preguntar: ¿de dónde nace esta idea de homenajear esta obra, e incluso, construir el imaginario conceptual de tu debut en relación a ella?

    Leo Rizzi: «El pájaro azul es un símbolo muy presente en la literatura del siglo XX. Aparte de Rubén Darío, lo han utilizado Bukowski y otros autores y autoras.  Esta idea me la comparte una amiga poeta que creyó que me iba a resonar.»

    J: En el caso de Ruben Dario, él dibujaba a este «Pájaro Azul» como un ser metafórico que vive en la mente de todo artista y que representa la subjetividad y autoexigencia del mismo sobre su propia obra, la cual le atormenta por no llegar a satisfacerle. Entonces, hablando de esta visión subjetiva, yo quería preguntarte: ¿Qué representa para ti, personalmente, ese concepto del «Pájaro Azul»? ¿Lo consideras también como un tormento, o cómo una posible motivación?

    Leo Rizzi: «El pájaro azul funciona como un ser que representa la libertad, pero a su vez como un ser prisionero de tu propia mente, como una moneda con sus dos caras. Me pareció interesante porque siempre he sido muy curioso al respecto de este tema, de la meditación, la mente como órgano estúpido que tenemos que entender para que no nos la juegue y este tipo de cosas. Me reconozco como una persona introvertida y defectuosamente reflexiva, que, a veces, ha conectado muy profundamente con la tristeza y ha tenido que lidiar con el pájaro azul. «

    Fotografía del Pájaro Conocido Comunmente como «Arrendajo Azul»

    Leo Rizzi: «Es algo personal, algo que, como Garcín (el protagonista del cuento de Rubén Darío) necesitaba liberar, pero con una intención de reformular el cuento trágico. Dicho esto, creo que el pájaro azul es algo que puede llevarte a vivir momentos de plena intensidad de manera positiva y a llegar a utopías liberadoras, como también, si no te conoces, puede llevarte a la sombra más grande del ser.»

    J: ¿Qué peso consideras que tiene la existencia de este «Pájaro Azul», tanto en tu vida personal, cómo en tu forma de trasladar tus vivencias a tu música?

    Leo Rizzi: «A día de hoy ha resultado tener mucho impacto en mi vida personal y profesional. Aunque suene cliché y algo predecible, siento que me he quitado un peso de encima. Soy una persona un poco diferente, estoy más disfrutón y creo que en cuanto a la música se va a notar.»

    Fotografía de Leo Rizzi del Imaginario de su Proyecto «Pájaro Azul»

    J: Y, generalmente, ¿qué opinión guardas sobre tu propia música? ¿Sueles estar contento con los resultados? O, ¿sueles autoexigirte más de la cuenta?

    Leo Rizzi: «Es cierto que, en cuanto a mi música, una vez está fuera, son pocos los temas que vuelvo a escuchar. Pero es verdad que, poco a poco, vivo más en paz con las composiciones, producciones, mezclas, etc., y siento que hace que pueda escucharlas con más disfrute. Aun así, siento que soy una persona bastante autoexigente que seguirá encontrando defectos.»

    J: Quizás la diferencia, que se me hace más notoria, entre tu disco y el poema de Ruben Dario, es la forma de aceptar la existencia del «Pájaro Azul». Mientras que la obra de Ruben Dario es trágica, al no contemplar grises, siendo las dos únicas opciones: vivir en la locura por no llegar a aceptar su obra, o dejar morir su carrera como artista como liberación, tu disco es esperanzador, hablando de aprender a conversar con el «Pájaro Azul» para lograr el verdadero equilibrio como artista. Entonces, te quería preguntar ¿cómo ha sido perseguir este equilibro durante el desarrollo del disco, y, si has conseguido alcanzarlo?

    Leo Rizzi: «¡Justo! Esta reapropiación del símbolo me pareció súper necesaria. Dotar de grises al pájaro era uno de mis objetivos. Como te contaba antes, la tragedia en muchos de los autores que hablan sobre esta temática está muy presente, por lo que salir de ahí se me hacía un reto. Para ponerte un ejemplo concreto, antes de componer Algo Especial y Zeppelin, el disco terminaba con Desvanecer, cosa que no me dejaba dormir porque era como si el viaje del disco terminara en un punto muy oscuro y sin salidas. Aquí, es donde recupero la importancia del disco como motor creativo, porque había una necesidad de teñir el final de un factor esperanzador y eso fue lo que me llevó a buscar sensaciones como las que encontré en esos dos últimos tracks del disco. Entonces creo que sí, creo que he encontrado un equilibrio entre las luces y sombras en el vuelo del pájaro»

    J: Hablando sobre el contenido del disco, me gustaría entrar, obviamente, en uno de los pilares principales: el sonido. Yo no soy ningún experto en poner etiqueta a los géneros musicales y tal, pero siento que el disco sigue una cierta línea, que le suma un gran valor a la cohesión entre canciones que ya encontramos con su lírica. Al ser tu primer álbum, quería saber: ¿cómo ha funcionado la selección, dentro de todos las maquetas que habrán salido en el estudio, de qué canciones entraban en el disco y cuáles quedaban fuera? 

    Leo Rizzi: «Aquí me gusta poder responderte con cierta distancia y es que creo que hubo un factor bastante limitante que fue: la necesidad de seguir una línea fijando la etiqueta en el pop rock dosmilero anglosajón. Hay muchas canciones que se quedaron fuera por no estar dentro de este universo estético, a día de hoy no sé si para bien o para mal. Aparte de esta cosa estética también entraba un factor de temáticas y de si era “buena canción” o era mediocre. Se compusieron alrededor de 50 canciones y al final quedaron 12 + 1.»

    Tracklist del Proyecto «Pájaro Azul» de Leo Rizzi

    J: Hemos hablado bastante sobre la principal influencia literaria del disco, pero quería ahondar más y preguntarte sobre algunas otras obras literarias, o quizás canciones o películas que hayan sido de gran importancia en el proceso creativo de PÁJARO AZUL? O, que quizás, nos quieras recomendar a la gente que hemos disfrutado del disco.

    Leo Rizzi: «Un libro que sin duda marcó un antes y un después  en mi vida y en mi producción artística ha sido “Pensamiento monógamo: terror poliamoroso” de Brigitte Vasallo. Se trata de un desmantelamiento de la monogamia ligado directamente al sistema económico y político. A modo de ensayo, te da una hostia de realidad que a las personas que hemos tenido experiencias de emigración y adaptación necesitamos. Pero no solo para nosotras sino también para todo el mundo, lejos de plantear romper con el romanticismo, el amor de pareja o lo que sea que entiendas como monogamia, te cuenta cómo hay ciertas tendencias políticas que hay que cuestionar. Creo, que si se ha filtrado “poco” de la parte política en el disco ha sido por dos factores: la dificultad para articular este discurso en canciones y la presencia de una discográfica que tampoco digamos que propicia que hables con lenguaje político.»

    Portada del Libro «Pensamiento monógamo terror poliamoroso» de Brigitte Vasallo.

    Leo Rizzi: «A nivel musical, me han inspirado bandas como Coldplay, Soda Stereo, Almendra, Keane y artistas como Billie Eilish, 070 Shake entre otras.»

    J: Ahora, habiendo salido el disco, su deluxe, y encontrándote en mitad de la gira de «Pájaro Azul», con paradas por toda España y Latinoamérica, hay muchos ojos puestos en ti. Y, no te voy a preguntar ya por lo siguiente que viene, porque soy de los partidarios de que hay que reposar el arte. Pero me molaría saber, ¿si hay algún frente nuevo que te molaría explorar de cara a este año? Una temática, algún estilo musical que te esté molando ahora, o quizás, algo que no tenga que ver con la música.

    Leo Rizzi: «La verdad es que llevo algo más de un año preparando lo que sigue. Como te he dicho antes, estoy más disfrutón, tanto, que me voy a permitir unos funkies, unos souls, unos folks y lo que salga. Como diría Nebulosa: «Estoy en un buen momento». En cuanto a las temáticas, pues de lo que me apetezca hablar. Ocurrencias que me encuentro por la calle al estilo Miguel Noguera. Este es un poco el rollo.»

    J: Por último, ¿algún consejo o mensaje que te gustaría dar a los lectores que estén comenzando en cualquier disciplina artística, que les ayude a combatir estos temas, de los que hemos hablado, como la frustración o el sobrepensamiento?

    Leo Rizzi: «Para el o la lectora que esté empezando una disciplina artística les podría aconsejar que no piensen y hagan, que tengan un buen banco de referencias y que se mantengan en movimiento. El movimiento es arte, la quietud y el onanismo no es nada.»

    Portada del Trailer del Proyecto «Pájaro Azul» de Leo Rizzi
  • Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    Saox | “En Clave De Gë” EP.8

    La madre de 21 Savage abre «american dream» con una frase que parece escrita para nuestro invitado de hoy: «Mis sueños siempre han ido más allá del cruce de un estanque». Saox no solo ha cruzado ese estanque, sino que lo ha hecho a su manera, rompiendo barreras como productor. Hoy charlamos con él para descubrir quién está detrás de hits como «El CLúB» de Bad Bunny, «Sweat It Out» de Tory Lanez o «Un Corazón y Una Flecha» de Yung Beef.

    Bueno Saox, para empezar, me gustaría que te presentases a la gente. Cuéntanos un poco quién eres y cómo empezaste a producir.

    Empecé a hacer ritmos porque lo típico, de chavalito escribía, rapeaba y demás. En ese momento, la producción como tal… Yo quería sonar como los americanos, ¿sabes? Empecé a hacer ritmos para mí, y luego lo vi como una manera de “cómo le llego yo a los artistas que me gustan” y “cómo voy a colaborar con artistas de Estados Unidos”. Estamos hablando que yo tenía menos de 20 años, y eso que empecé a hacer música cosa de los 17 o por ahí. Fue componiendo y escribiendo que empecé a hacer ritmos. La primera producción que hice para otra persona fue en el 2011 o por ahí. Ya para 2016 empecé a colaborar más con gente de fuera y a moverme por ahí. Aún así, ya subía música en SoundCloud allá por 2013 o 2014.

    Del SoundCloud luego hablaremos, porque he encontrado cosas curiosas que me gustaría comentar contigo.

    ¿En serio? (Risas).

    Sí, hay cosas borradas pero que me llaman la atención.

    Espera, ¿están borradas? ¿Pero las has encontrado o cómo es?

    Bueno, las he encontrado. La forma no te la puedo decir, pero las he encontrado. Te va a llamar la atención, ya verás.

    Hace tiempo que no me meto en SoundCloud, pero luego veremos (risas).

    Hablemos sobre tu trayectoria Saox. Tory Lanez, Bad Bunny, Ludacris, C. Tangana, Rauw Alejandro, Brray y podría seguir. Tu carrera como productor es bestial. Y bueno, lo que más me llamó la atención es que has logrado cruzar el charco. ¿Cómo se dio?

    Mi visión siempre ha sido la de cruzar el charco y hacer música con la gente que me gustaba. Siempre he tenido una visión internacional, nunca quise quedarme en “el muchacho de Málaga que hace música local”. Siempre he querido ir más allá. En ese momento también era un poco locura, pues nunca se había hecho, y más siendo de España, concretamente de Málaga. En esa época de SoundCloud, conocí a Rauw Alejandro. Allá por el 2017, nos pasamos los contactos y bueno, fue él el que me dijo de ir a Puerto Rico. Por aquel entonces no era conocido, aunque tenía sus cositas. Fui a Puerto Rico a trabajar con él y la gente de allí. Allí conocí a Brray y a un montón de gente con la que he trabajado de Puerto Rico. En 2018 fui para allá y cogí un Airbnb. De hecho, el tema de “Olvidemos” se empezó a crear en el Airbnb que tenía en Carolina. Empezamos la idea allí y unos días después fuimos al estudio. En esos viajes a Puerto Rico cogí mucha amistad con Brray, con Lyanno, con Alvarito (Díaz). En ese mismo año, fui para Miami. Ya había salido la canción de “Olvidemos”, en noviembre o por ahí. Fui a una sesión y el ingeniero que había allí era Dr. Zeuz, un productor que trabajaba en el mismo estudio que Tory en ese entonces. Empecé a enseñarle mi música y me preguntó que hasta cuándo iba a estar. Me pidió el número y a los dos días me llevó para el estudio de Tory, que no estaba allí, pero estuvimos haciendo cosas nosotros. Me volví a España y estuve trabajando en música para trabajar con Tory. Entonces, me llamaron para “Chixtape 5”, donde tengo el tema con Tory y Ludacris. Luego lo conocí a él en su estudio, estuve con él en la firma de discos… No fue un placement random, fue en el estudio juntos y demás.

    Ostia, ¡qué pasada, de verdad!

    #FreeTory, by the way.

    Lo que ha sacado en la cárcel es una pasada.

    Sacamos un tema ahí, hace unos meses. A finales de año sacamos un tema, “Sweat It Out”. El ritmo es viejo, pero lo arreglamos y sacamos ese tema.

    Siempre me ha causado curiosidad cómo un productor trabaja con alguien que está en la cárcel. ¿Cómo se hace eso?

    En mi caso, yo no trabajé con él como tal. Yo contacté con Johann, que es su ingeniero. Es el que le graba y le mezcla todo. Yo no he trabajado en cámara ni nada con él, pero muchas canciones están grabadas y después las han arreglado o se han grabado directamente desde el teléfono. En verdad es un lio, es ingeniería pura. Conectan el micrófono, luego lo pasan a una bocina… Es un lío.

    Es una pasada que, de tan enorme lío, salga música de tanta calidad. Eso si que es de ser puro gánster. Pasemos a hablar sobre tus influencias. Cuéntame un poco sobre tus fuentes de inspiración.

    Yo escucho de todo. Me gusta mucho el R&B, el soul, el reagge, el dancehall y el rap, evidentemente. Aun así, de todas las vertientes del rap, las que más escucho son trap, el rap noventero, el rap del West Side… También he escuchado música de Toronto. En resumen, mucha música negra. Ahora le dicen música urbana, pero en realidad es música negra (risas). El afrobeat también me encanta: Burna Boy, Wizkid… Aunque vamos, yo escucho afrobeat desde hace más de 10 años. Me he juntado con muchos colegas nigerianos y de por allá y siempre me han enseñado un montón de música.

    Sí, he visto mucha gente puesta con el afrobeat y los artistas de allí.

    Omah Lay está ahora rompiendo. Échale un ojo.

    De una, que hace mucho que no escucho afrobeats y demás. Ahora es que estoy de nuevo en mi época de Kanye West (risas). Que, por cierto, a ti te mola bastante, si no me equivoco. También he visto que te gusta Frank Ocean, incluso has llegado a decir que “Channel Orange” es un clásico.

    ¿Yo puse eso? Tú has bicheao’ cosas mías… (Risas).

    Tú le dabas al Twitter muy duro, eh.

    A mí me gusta entrar cuando sale un disco y veo qué opina la gente o entro para ver memes. No soy de poner mi vida y tal, aunque de vez en cuando pongo alguna opinión. En fin, ¿dije que “Channel Orange” era un clásico?

    Efectivamente.

    Lo repito, es un clásico (risas).

    Me pareció curioso, porque en Twitter se reflejan mucho tus gustos y demás.

    Y en mi música también se refleja. No es que los copie, pero se nota que los consumo.

    Esto que dices viene clavado a la siguiente pregunta. Háblame un poco sobre tu proceso creativo. ¿Cómo es un día en el estudio para Saox?

    Mi proceso creativo varía mucho, tanto que no sé ni explicarte. Yo me pongo en el estudio y no es que tenga una manera fija de empezar algo. Muchas veces tengo una melodía, un loop, por ejemplo, y le monto un topline. Después, le monto las baterías. Eso es cuando estoy componiendo. Cuando estoy haciendo ritmos, hay veces que empiezo con las baterías y luego le acoplo algo, o empiezo a samplear… Es que, cuando me tiro una temporada haciendo algo de una manera, después lo cambio. Para no aburrirme, mi cerebro cambia la forma de trabajar.

    Bueno, buena táctica para evitar la monotonía. Aunque sabiendo que desde muy pequeño ves la producción como un juego, concretamente como “tocar música”, seguramente sea difícil que te aburras.

    ¿De donde has cogido tú eso? (Risas). Acabo de tener un flashback ahora, de cuando yo era pequeño. Yo quería que me regalaran una batería. Entonces, ponía los cojines en el sofá y, con dos palos, me ponía a hacer como si tocara la batería. Sí, eso pasaba, aunque nunca me regalaron la batería (risas). Seguí tocando los cojines hasta que, con el tiempo, me compré un teclado MIDI y un ordenador. Recuerdo que un profesor del colegio me regaló una copia del Cubase. Además, ese profesor era un borde, nadie se llevaba con él y nos castigaba. No recuerdo cómo fue, pero me regaló ese programa con el que empecé a grabarme. Ahora uso Abbleton, pero me llevó varios años saber dónde iba a desarrollarme. No veía tutoriales ni nada.

    Al final era mucho ensayo y error, ¿no?

    Exactamente, era todo de oído. Ahora mucha gente empieza y ya quiere hacerse famosa y publicar lo que sea. Yo me he tirado muchos años haciendo música hasta que empecé a sacar música.

    Ese proceso de ensayo y error creo que es necesario a la hora de desarrollarte como productor. No sé si compartes mi visión, pero creo que la complejidad a la hora de hacer un ritmo es mayor que a la de hacer una letra.

    Realmente, se complementa la una con la otra. Las dos cosas tienen su complejidad en realidad. Yo cuando compongo no es que lo haga porque me rija a unas normas, lo hago según me sale. Al final la música es transmitir. Hay gente que no sabe cantar y transmite. Y esos son los que la gente escucha, ¿me entiendes? Y yo incluido. A mí me da igual que Fulano haga muchos gorgoritos y sepa cantar, lo que quiero es que me transmita algo. Con la música pasa igual. Hay ritmos que son simples y se acoplan perfectamente a un artista o lo que sea, ¿sabes? Para mí no hay una norma a la hora de hacer música.

    Eso es lo bonito, que bueno, aunque tiene normas, no son tan estrictas.

    Las normas están para romperlas. Si hubiera normas, estaríamos escuchando la música que se supone que deberíamos de hacer. No existiría “Yeezus” de Kanye o tantas cosas, ¿sabes? Incluso la música… Te iba a decir, la música de Noah “40” Shebib, el productor de Drake, o el mismo Drake, ellos han mamado mucho de Kanye, pero ellos han hecho cosas en la música que, si se rigiesen por las normas, no sonarían como suenan a día de hoy.

    “Las normas están para romperlas”

    Saox sobre las reglas a la hora de hacer música.

    Quería recuperar algo que has mencionado anteriormente, lo de cambiar tu forma de trabajar y demás. ¿Ahora mismo cómo es tu proceso creativo?

    Es que todo depende. Muchas veces tengo música hecha ahí, por tiempo… Tengo una carpeta con ideas que he empezado ya. Muchas de ellas son melodías. Si estoy con alguien, muchas veces ponemos una melodía que no tiene baterías ni nada y, a raíz del loop, se empieza a componer la canción. Empezamos con un tarareo, luego hacemos la letra, le pongo las baterías… Por ejemplo, en “EL CLúB”, con Bad Bunny, es ese tema, en la parte antes de que empiece el house, le envié esa melodía. Les mandé mi idea y, a partir de eso, se hizo la canción.

    ¡Qué pasada!

    Y así en un montón de proyectos más. Sobre todo, me ocurre cuando me junto con compositores americanos. Si me junto con ellos, muchas veces tengo el ritmo completo, pero otras veces pongo el ritmo sin las baterías, porque muchos compositores se sienten más libres a la hora de escribir o cantar cuando no hay baterías. No sé, a mí me da igual, la verdad, y muchas veces prefiero hacer un ritmo completo porque, cuando tengo las melodías solo, siempre siento que le falta algo. Pero a la hora de crear con otra gente que escribe y eso, les gusta sin baterías.

    Hay una cosa interesante sobre esto que hablas de los drums que, si no recuerdo mal, comenté en el episodio con Allan Parrish.

    Me suena.

    Si no me equivoco, cuando se hace drumless hay veces que con el loop en sí se siente vacío y el productor siente que ha de aportar algo, teniendo así necesidad de transmitir a la hora de hacer un ritmo. Para ti, ¿qué es lo que hace que una base transmita algo?

    Lo que sientas. Es como cuando ves una película. ¿Qué es lo que te transmite una película? Depende de la película, ¿no? No sé, hay un feeling. Quizás es una pequeña melodía, el tono o un acorde. Pueden ser muchas cosas, pero al final es lo que te transmita. No es una cosa en concreto, es un feeling.

    A mí me pasa que ciertas melodías me transmiten mucho más que otras. Por ejemplo, ahora mismo estoy a tope con los rage beats, los ritmos de F1LTHY, Ojivolta y demás, que me llenan mucho. Aunque es lo que dices, cada ritmo es un mundo.

    Es que, por ejemplo, qué se yo, la música de Playboi Carti, los ritmos que él usa, te transmiten una cosa que quizás no te transmite un ritmo de Griselda. No es que te transmita más o menos, es que te transmiten cosas diferentes. Playboi Carti es más para liarla, ¿sabes lo que te digo? Para saltar y romper cosas, no sé (risas). Y lo otro, te mete en otro mood. Muchas veces es eso, depende de qué estés buscando en ese momento. Y da igual la música. A mí me gusta Playboi Carti igual que mucha otra gente, pero cuando quiero escuchar letras, no escucho a Carti. Si quiero escuchar una letra, me pongo J. Cole. Y me transmiten los dos, y me gustan los dos. Que, por cierto, J. Cole para mí, rapeando hay poca gente… Yo sé que ahora está el debate entre Kendrick, Drake y que J. Cole se quitó cuando pasó todo, pero ese hombre rapeando es un animal.

    Yo he visto mucha crítica en Twitter a J. Cole, tanto por letras y demás.

    Bueno, Twitter es que es un submundo (risas).

    Es una bola maligna (risas).

    Se supone que Internet es una extensión del mundo real, ¿no? Pero que va. Hay opiniones que solo están en Twitter. Para la gente de Twitter, J. Cole es horrendo, pero tu vas por ahí y llena estadios, ¿sabes lo que te digo? (Risas).

    He tenido debates extensos con mis colegas sobre que si Kendrick o Drake y bueno, al principio estaba muy en contra de Drake. Luego admití que quizás me equivoqué (risas).

    Aquí no puedes decir eso muy fuerte.

    ¿Les mola Drake allí?

    Lo digo porque estoy en el estudio con Don Mills, un productor de Toronto del corillo suyo. Pero el no sabe español, eh (risas).

    Bueno, sobre Twitter vamos a hablar ahora, pues yo creo que es una plataforma que afecta bastante a los artistas, sobre todo a los productores.

    ¿Por qué crees eso?

    Bueno, si te soy sincero yo estoy cronically online y, la verdad es que, la mayoría de opiniones musicales, o cualquier contenido relacionado con la música, se difunde por Twitter. La gran mayoría de veces no se menciona al productor, quedando en segundo plano. ¿Cómo sientes que, a la hora de hablar de música, el productor muchas veces tome un papel secundario?

    Creo que eso ya cambió. También depende del algoritmo de cada uno. Depende de la gente que tu sigas, consumirás determinado contenido. La gente que yo sigo o consumo habla mucho de la figura del productor y demás. En España quizás no se ve tan así, pero todo depende de quienes son los que están comentando. Sigo a mucha gente que le da mucha importancia al productor, pero también te digo: el algoritmo es muy engañoso. En Twitter, me he dado cuenta que, sobre todo en España, parece que se ha roto el algoritmo y aparecen un montón de opiniones fascistas. El que salgan muchos tweets hablando de eso, no quiere decir que todo el mundo sea fascista. Que Fulano y Mengano estén hablando de determinada cosa, no quiere decir que todo el mundo opine igual, ¿me entiendes? No sé, Twitter siempre ha sido así un poco, pero ahora está peor.

    Estoy muy de acuerdo con lo del algoritmo, que no refleja mucho lo que es la realidad. A la hora de descubrir artistas o nuevos ritmos, creo que ocurre lo mismo, que los algoritmos no ayudan absolutamente nada. ¿Crees que la gente está más abierta a descubrir nuevos sonidos y artistas o va a la par con el algoritmo?

    Hay tanta demanda que muchas veces es difícil enterarte de algunas cosas. A la misma vez, la ironía es que puedes descubrir más cosas. Aunque muchas veces, también es el interés. Si escucho una canción que salió, no conocía al artista o conocía al artista, pero quiero saber quién produjo ese tema, me meto en los créditos, pero eso está en uno. Yo porque tengo esa inquietud, pero hay gente que escucha música por escucharla. No puedo querer que un random que va a comprar pan a la panadería se meta en los créditos, eso está en cada uno de nosotros. Hay tanta música que quizás es difícil que te llegue tal cosa, pero, por ejemplo, yo soy una persona que siempre le ha gustado descubrir cosas nuevas. Obviamente no puedo escucharlo todo, pero descubro mucha gente gracias a vídeos random que me aparecen en reels, TikTok o qué sé yo. Y voy, lo busco y demás. Muchas veces es eso, la inquietud que tiene uno, ¿sabes?

    Sí, totalmente.

    A veces, se nombran a los cuatro o cinco de siempre y, ante la falta de interés, se pasa a otra cosa.

    Sobre todo, eso que dices. Muchas veces la gente no se para a indagar sobre la variedad de artistas o productores que hay.

    No lo digo ni por mí, lo digo por la inquietud y la necesidad de querer saber. Yo la tengo y mucha gente a la que le gusta la música también la tiene. Si no tienes interés, nunca te vas a enterar de lo que está pasando.

    Claro, y más cuando hay muchísimos productores haciendo cosas guapísimas tanto nacional como internacionalmente. Ya que hablamos de esto, dime cinco productores a los que les tengamos que echar el ojo.

    Yo he hecho algunas cositas con TyMaz, ¿sabes quién es? Él tiene cositas buenas. Es que trabajo muchísimo con americanos, pero él es uno de los pocos con los que trabajo así de allí. Pero hay un montón, que me perdonen ahora. A esto de todo, es que hay muchos loopmakers que le están dando durísimo. De clásicos, por ejemplo, siempre ha habido gente haciendo muy buena producción, como Griffi. Era un adelantado a su época. Ahora no sé que está haciendo, pero él hacía un sonido fresco para la época. Hay otros que tampoco son tan conocidos, por ejemplo, Johnny Beethoven, un productor de allí de Málaga que le mete muy duro. Después, Blackthoven también es muy bueno, de Barcelona. Con SHB me llevo muy bien, es muy bueno. Hemos estado en el estudio juntos, en Madrid, en una sesión de estudio junto a Rels B y Blackthoven. Hemos hecho alguna cosilla juntos, pero todavía no tenemos una referencia en la calle juntos. De vez en cuando nos escribimos. Si subo una historia me comenta a lo mejor alguna mierda, o yo a él. Nos llevamos bien.

    Tienes muy buen rollo con mucha gente, eso es una maravilla.

    Es que yo hago lo mío. No envidio a ninguna de esta gente que está haciendo lo suyo, bendiciones para ellos. Yo me he hecho a mí mismo, he llegado a los sitios por mí mismo. Nadie me ha puesto en ningún lado. Estoy agradecido con todas las personas con las que he podido trabajar, todo ha sumado. Pero yo me lo he buscado, de igual manera que veo a cualquiera de esta gente buscándosela ellos mismos. Yo no envidio a nadie. Que sí, que en la industria hay mucha conveniencia y falsedad, pero la cosa es saber rodearte bien. Yo es que voy a lo mío.

    Sobre la falsedad y la conveniencia, en una industria donde la figura del artista suele pesar más que la del productor, ¿crees que se es menos considerado con el productor?

    Depende de como uno se proyecte, pero te tienes que revindicar el doble que una persona que solamente es cantante. Vamos a decir cantante, no artista, porque es lo que te digo, para mí somos artistas. El cantante se tiene que revindicar menos porque, en general, la gente ve al que canta como el protagonista. Esto depende de la carrera que quieras llevar. Hay productores a los que les gusta estar detrás y ya, sin ser la cara de nada. Simplemente trabajan para otra persona. Yo no trabajo para otra persona. Yo hago mi música y, a veces, dejo que mi música la use un artista, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Es como que ha dado la vuelta. En la música, y lo que es el hip hop y demás, el DJ era el artista, ¿me entiendes? Con el tiempo, se dio la vuelta, pero creo que ahora va a voltear de nuevo.

    ¿Crees que la figura del productor va a conseguir volver a tener el foco?

    Sí, claro. Hoy mismo vi que Southside estaba pinchando en Coachella. También tienes a Pharrell Williams, una figura que todo el mundo la conoce por ser productor y artista. Él hacía estribillos cantando, pero se hizo conocido por la producción. Eso fue lo que ayudó a que la gente lo viera como un super productor. Al final, la mayoría de súper productores han acabado cantando. Mira a Kanye, si no hubiera rapeado habría sido un súper productor, pero no sería Kanye West.

    Habría seguido produciendo para Jay-Z y poco más.

    ¿Te has visto el documental?

    Sí, es una pasada.

    Está increíble.

    Te abre mucho los ojos a la hora de ver a los productores. Ves como el productor toma un segundo plano y es despreciado, como si le dijeran “dedícate a hacer ritmos y no me toques los huevos”, ¿sabes? Precisamente por eso empezó esta sección, porque sentía que el papel del productor no debe se secundario. Sin productores, no hay música.

    Exacto, tú no te compras un disco en acapella, ¿verdad? Qué prefieres, ¿un disco instrumental o un disco de acapellas?

    Bueno, depende (risas).

    Claro, si las instrumentales son dos palos pues no (risas). Pero en general tu qué prefieres escuchar, ¿un ritmo o un acapella?

    Una instrumental. De hecho, ahora te preguntaré por tus discos más escuchados en lo que llevamos de año, pero uno de los discos que más he escuchado este año es “KAYTRAMINÉ” en instrumental. Los ritmos de KAYTRANADA son una locura.

    Antes te lo iba a nombrar, cuando me preguntaste por los productores, pero estaba buscando gente poco conocida. Para mí, KAYTRANADA es súper conocido y de mis productores favoritos.

    Mira, de los primeros vinilos que me compré fue el de “KAYTRAMINÉ”. Es de los discos que más me gustan. Es una pasada, todos los ritmos te transmiten una sensación de verano.

    Para mí, su mejor disco es “BUBBA”. Es un discazo. Hace tiempo que no lo escucho, pero ese disco yo lo he quemado.

    ¿Ahora mismo que es lo que más estás escuchando?

    Bueno, el disco de Bad Bunny me lo he escuchado de principio a fin, obviamente. También el disco de Larry June con 2 Chainz y The Alchemist. El disco de Drake y PARTYNEXTDOOR también, aunque no le estoy dando mucho ahora, pero lo escuché bastante cuando salió. Últimamente no he escuchado, como que… Mira, eso es algo en lo que estuve pensando el otro día: me hace falta un disco que me cambie la vida. Como cuando leíste el tweet de lo de Frank Ocean, me hace falta un disco así. Ahora estoy escuchando canciones sueltas, más que álbumes completos. El disco de Bad Bunny sí que lo he estado escuchando. Es nuevo y suena bastante fresco para lo que hay ahora en la industria. Pero también me da coraje: como metió salsa, ahora hay mucha gente que le vuela la cabeza escuchar salsa.

    A mí me parece una perrada. La salsa se hace desde hace años.

    La salsa es más vieja que…

    Más vieja que su madre. Pero es que la forma en la que se ha llevado en el disco es bestial. En sí las producciones son bestiales.

    La producción del disco es lo mejor del disco, sin quitarle mérito a él. El disco está muy bien producido.

    Si no me equivoco, tú solo metiste mano en “EL CLúB”. No sé si indirectamente has tocado algo en otro tema o similar.

    Dentro del disco yo solo tengo “EL CLúB”. Tengo más música con Bad Bunny, lo que pasa es que nunca ha salido.

    ¿Pero de hace mucho o recientemente?

    Bueno, eso no puedo… (risas) A ver, hablando claro, llevo mandándole música a él como tres años o por ahí. No me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, ¿me entiendes? Él lleva cogiéndome cosas tiempo, pero nunca salió. El año pasado fue que me pidieron los stems de “EL CLúB”. Yo sé que ha grabado más cosas con música mía, pero nunca salió. Dios quiera que algún día salga algo más.

    Ya ves, sería una pasada. No te voy a negar que fue con ese tema con el que te descubrí. Es un tema que me vuela la cabeza, la melodía del principio es super pegadiza. Después de ese tema, empecé a buscar más cosillas tuyas y encontré dos perfiles tuyos de SoundCloud.

    Mío solo tengo uno. Si hay otro por ahí, eso es feka.

    Uno de ellos recoge tus producciones y algunos remixes, pero en el otro me encontré algunas cosillas, como “La Calle Me Llama” de Syko y Ñengo, “Grew Up” de Jeezy o “Money Over Everything” de AR AB. Tienes muchísimos remixes. ¿Cómo se desarrolla en cabeza de un productor la idea de hacer remixes?

    Hay dos maneras para mí. En ese momento, era una manera de enseñar los ritmos sin que me pudiesen coger el ritmo y usarlo así, a lo loco, ¿me entiendes? Era una forma de enseñar la pista sin que me la cogieran. Les montaba un acapella que quedara bien y nada. Era una forma de enseñar trabajos míos. También era una forma de darle una vuelta a la canción. Quizás me gusta el tema, pero le puedo dar otra visión, ¿sabes? Se juntaban esas dos cosas: por un lado, enseñar ritmos míos y, por otro lado, quería darle un cambio de visión al tema. Si me gusta mucho un tema, no me gusta hacerle un remix porque, si tengo la canción original en mi mente, no… Es como que siento que me gusta el tema, pero me puede llegar a gustar más (risas).

    ¿Te ha ayudado el tema de los remixes a contactar con artistas y demás?

    Yo creo que sí. Por ejemplo, a Rauw lo conocí por SoundCloud, que yo ahí tenía muchos remixes. No sé, mucha gente lo primero que escuchó mío eran los remixes de SoundCloud. Nunca me lo había planteado así, pero creo que sí. Todo suma.

    Y tanto que todo suma en la música, tanto que te lleva a sitios como a Puma.

    ¿A Puma? ¿La marca Puma? ¿Qué pasó con Puma? Ahora no me acuerdo (risas).

    ¿Puede ser que tú hayas hecho la música de un anuncio de Puma?

    ¡Ah! Te lo juro, hay cosas que mi mente ya… (risas) Sí, fue una colaboración, para unos tenis creo. Eso fue hace 10 años o así. Le hice la música a un anuncio, pero para redes sociales o así. No salió en televisión ni nada del estilo.

    Hombre, pero una colaboración con una marca es (risas). Me pareció super curioso.

    De hecho, también hice música para una pasarela de moda. Yo no estaba allí, pero me acuerdo que puse la música. No me acuerdo dónde fue, si en Inglaterra o en Suiza, pero eso. Fue el primer pasito en el mundo de la moda. Me gusta mucho la moda, me gustaría meterme en algún momento en ese mundo.

    ¿Te gustaría meterte entonces en el mundo de la moda?

    Sí, como Pharrell y como Kanye. Esa es mi visión. Con lo que pueda y con lo que tengo, me gustaría meterme. Fui a la Fashion Week de París este febrero. No porque me invitaran ni nada, simplemente fui por mi cuenta. Fui pa’ el joseo, a ver cómo funciona aquello… Así he conseguido yo todas mis cosas, yendo por mi cuenta y demás. En verdad, hice par de contactos allí.

    ¿Qué marcas son las que más te gustan?

    Partiendo de la base que no me importa tanto la marca, si no la combinación y cómo se… O sea, que puede ser algo de marca y de alta costura que una camiseta normal y básica. De chaquetas, últimamente me gusta mucho Avirex, que es un clásico, es antigua. En París hice contacto con una persona que trabaja para la marca. No sé, me gusta mucho la ropa deportiva. De tenis me gusta mucho Nike, no es que me ponga a inventar mucho. También me gusta Timberland. Así de más alta costura, Louis Vuitton. Pero ya esa es como… (risas)

    Hombre, ya esa es más cara. Por lo menos para mí, vamos (risas)

    Es caro. También te digo una cosa: es una mierda. Es tela. Es ropa. Estás pagando la marca.

    Ya hombre, pero, aunque pagues la marca, los materiales no son lo mismo.

    Sí, en algunos casos sí. Pero con todo y con eso, la ropa pa’ mí no debería valer lo que vale. Yo que sé, es materialismo. Mira, yo vi un story de Skepta en la que decía que él tiene muchas cosas fake, que compraba muchas réplicas. Me quedé pillado, pero dije “por qué no”, ¿sabes? Yo no tengo réplicas. Si te gusta como se ve, pues te la compras. Si no te costó 3000 dólares, no es bueno. Pues no, no me voy a gastar 2000 dólares en un gorrito o en unos tenis, ¿estamos locos? A ver, si los tienes, pues bueno, que cada uno compre lo que quiera. No me gusta hablar de eso, pero yo no me compro muchas cosas caras. Tengo mi bolsito, mis tonterías…

    Hombre, cosas funcionales. Si te entiendo, si a mí me pasa igual.

    Tengo ropa cara y ropa barata. Es normal, hace tiempo no me la podía comprar. Pero bueno, no es que me guste una marca y tenga que vestirla de arriba abajo. Las camisetas básicas me las compro en Zara. Tengo ropa de todos lados. A veces me pongo cosas de colegas que tienen tiendas. Me dan ropa o se la compro, para apoyar y eso.

    Me gustaría hacer un símil relacionado con la música con eso que has dicho de Zara, que no te hace falta que sea de marca para que sea bueno. Hay plugins super sofisticados, qué se yo, el Omnisphere de su padre y su madre…

    Pirata. Yo lo tengo pirata (risas). Tengo muchos comprados. Pero la pregunta cuál es, ¿si son piratas o si los compro? (Risas).

    ¿Tú tienes plugins piratas? (Risas).

    Me da igual, no me patrocina ninguno. Tengo algunos comprados y otros piratas (risas).

    La cosa es, ¿puede un plugin más barato ofrecer cosas de mayor calidad que un plugin caro?

    No tiene por qué, pero yo he conseguido cosas gratis que merecen la pena. Obviamente hay cosas más complejas que gratis no son, porque también cuesta un dinero hacerlos. Pero yo he conseguido plugins por Internet que son buenos. Lo que me da coraje ahora es que casi todo es por suscripción. No sé ya a cuantas cosas estoy suscrito: que si la música, que si ver una peli, que si tal… Todo de suscripción.

    Te gastas una pasta nada más en suscripciones.

    Yo tengo Waves, que lo uso mucho para mezclar y tal, y ahora es de suscripción. Antes era comprando y to’ el tema, pero ahora, si te suscribes, tienes todo. Te sale más barato que comprarlos uno a uno. Te compras tres plugins y te cuesta lo mismo que la suscripción al año. Que yo a la suscripción le saco rendimiento, pero sí, tienes que estar todo el año pagando.

    Claro, tú lo amortizas.

    Si al final es mi trabajo. Es como el portátil, lo tuve que comprar porque es mi herramienta de trabajo.

    Te iba a preguntar, ¿cuál es el plugin que más utilizas?

    Bueno, los Waves, como te digo, siempre lo uso. Luego, instrumentos como tal, utilizo Arturia, que tiene infinidad de sintetizadores y tal. Omnisphere, que lo has mencionado antes, hace mucho que no lo uso. Mira, te voy a dar un tip: El Decimort 2 es algo que uso mucho para la mezcla, ya que tiene muchas funciones.

    Ya que hablas de tips, ¿qué consejo darías a alguien que está empezando a producir?

    Primero, sobre todo que no lo haga pensando que se va a hacer rico o famoso. Le tiene que gustar la música. Si le gusta la música de verdad, tiene que amarla. Yo vivo de la música desde hace relativamente poco. Llevo varios años viviendo de la música, pero llevo el triple perdiendo dinero por la música. Y que haga contactos. Si quieres vivir de verdad de esto, muévete. La primera vez que me fui de España, cuando crucé el charco, tenía guardado un dinerito de unas sesiones de DJ. No tenía mucho, pero cogí el portátil y me fui pa’ Puerto Rico. Me fui solo, con mi portátil y mi mochila, y me fui al Airbnb que te comenté. Eso fue en el primer viaje. Llevaba tiempo hablando con esta gente por Internet, pero yo no conocía a nadie en persona. Hablaba con ellos, en esta época concretamente con Rauw, y tiré pa’ adelante. Yo soy un chaval de barrio, me sé mover por ahí. Hice contactos y eso. Sin contactos no puedes hacer nada. Puedes ser el mejor en lo tuyo, pero si no te conoce nadie, no vas a llegar a ningún sitio. Ya no solo en la música, en la vida en general. La vida son contactos, sin contactos no llegas a ningún lado.

    Y contactos naturales, ¿no? No conexiones interesadas y demás.

    Yo siempre lo he hecho muy genuinamente, pero la gente va a querer usarte. Cuando cogen de ti lo que querían, van a otra cosa. Tú tienes que saber jugar al juego, eso es así. El mundo es así de frío. Sí, son relaciones genuinas y to’ lo que tú quieras, pero tú no puedes pensar que todo el mundo que se te acerca es de forma genuina. En el camino te vas a encontrar gente que prevalezca en el tiempo, pero también otra que no. La gente va y viene, y más en una industria donde hay mucho dinero. Esto no es una película de Disney. Al principio había gente que creía que eran mis amigos, pero luego la realidad es otra. Tampoco puedes ir pensando que todo el mundo es malo y te va a usar, pero no puedes quitarte porque piensas que te han usado o que te quieren usar. La vida es así: hay gente que van a ser tus amigos y otros que no. Tú tienes que tener claro quién tú eres. Que la música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox. Yo tengo amigos de la música con los que a veces no hago ni música, y a veces se nos olvida que hacemos música.

    “La música me ha hecho hacer amigos, pero ellos son amigos de Álvaro, no de Saox”.

    Saox sobre las amistades dentro de la industria.

    Eso es bonito, la creación de vínculos más allá de lo laboral.

    Hay gente que hace música como si fueran robots. Para mí no es eso. La música es una extensión de mí. Pa’ mí es personal. Si yo comparto música con alguien en el estudio, yo estoy compartiendo un trozo de mí. No soy un robot que hace música, como si fuera una inteligencia artificial. Yo estoy compartiendo una parte de mí con la otra persona. Para mí si es personal. Hay situaciones en la industria que te chocan, pero he aprendido con el tiempo que no to’ el mundo es así. Hay que intentar mantenerse sólido y saber que hay gente que te va a usar, gente que no y que hoy estamos aquí y mañana en otra cosa.

    Me gustaría comentar una cosita que has mencionado, sobre la inteligencia artificial. El debate sobre el uso de la IA en la música está super vivo. Véase Kanye, que utiliza la IA en absolutamente todo, hasta para lo que no debe utilizarla.

    ¿Pa’ qué la ha usado? ¿Unas voces de alguien o algo?

    Sí. Por ejemplo, otro artista hacía versos de referencia y luego se pasaban por una IA de la voz de Kanye.

    Mira, para mí Kanye es el GOAT. A veces retwitteo cosas de él y todo, pero ya llega un punto en el que no sé en qué parte de la película está, ¿sabes lo que te digo? Ya no me lo tomo en serio.

    También hay otros que la utilizan inteligentemente. Por ejemplo, JPEGMAFIA utiliza una parte del estribillo de “Turn On The Lights” de Future como sample en “either on or off the drugs”, sin que suene como si fuera Future. La cosa es, ¿cómo ves el uso de la IA en la música?

    Si lo haces de una manera creativa, yo lo veo bien. Lo que pasa es que claro, hay un punto en el que no hay filtro. Yo por ejemplo lo he usado. En el tema de “Big Moves”, con Miky Woodz, yo cogí y sampleé lo de Kanye en la gala de los Grammy’s, lo de “to’ el mundo está esperando que actúe de manera loca”, ¿sabes? Lo de “qué hubiera pasado si no hubiera ganado, supongo que nunca lo sabremos”. Yo cogí ese audio y lo puse en el tema, pero como era la voz de Kanye, en RIMAS me dijeron que tenía que tomar permiso de Kanye. Lo pasé por una IA y lo puse. Yo tenía montado todo ya antes de que escuchara la pista por primera vez. Le enseñé la pista a Miky Woodz, hicimos el tema y pusieron pegas con lo de la introducción. Y bueno, hice eso. Eso se puede usar, ¿me entiendes? No es que yo samplee una canción, es un vídeo de Kanye hablando. Legalmente se puede hacer.

    Ostia, qué pasada, tío.

    Esas son las cosas que me gustan. Yo sé que a la gente que le gusta la música, les gusta saber esas cosas. En mi música hay un montón de cosas así. Estas son las cosas guapas de la música.

    Mira, si utilizas la IA de forma creativa e inteligente, me flipa. Es que aprovechas bien una herramienta muy útil.

    Ocurre como con el autotune. Es una inteligencia artificial, el ordenador te está corrigiendo algo. Cuando salió, era la polémica. La IA está a otros niveles. Te coge una foto tuya y te crea hasta videos tuyos hablando. Musicalmente hablando, se pueden hacer cosas interesantes, pero nunca va a conseguir el feeling humano.

    Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Virtual Flavor, el productor del anterior capítulo, te pregunta: ¿qué prefieres, hacer un beat en el estudio o en casa?

    Te respondo de manera simple: en mi casa. A ver, ahora estoy en un estudio, pero porque estoy viviendo aquí, ¿me entiendes? Entonces es lo mismo (risas). Pero sí, antes de irme a un estudio como tal, prefiero en mi casa, cómodo y to’ tirao’.

    A mi para estudiar me suele ocurrir lo mismo, prefiero mi casa. Aun así, sé de mucha gente que en casa se distrae mucho, como tienes mil y pico estímulos.

    Es que claro, es una pregunta sencilla, pero la contestación puede tener muchas cosas. También me gusta salir del entorno, es lo que tú dices. En tu casa te distraes más y tienes más estímulos externos. En un estudio te distraes menos, vas a lo que vas. Pero, por comodidad, prefiero mi casa.

    Bueno Saox, últimas dos preguntas. La primera: ¿qué es para ti la música?

    Lo que me salvó la vida. Y una extensión de mí mismo, como te dije antes. No es que tenga un personaje y tal, lo que tú ves mío por ahí, soy yo.

    Y la siguiente: ¿qué hace que tu música sea tu música?

    Realmente, te he contestado a esa con la primera. Mi música es mi música porque es una extensión de mí mismo, sin caretas ni nada. Soy yo, no es que esté intentando ser otra persona. Si te pones a mirar mi catálogo, por ejemplo, las canciones que tengo de reggaetón, que son pocas, son una extensión de mí mismo. Las he hecho porque he ido a Puerto Rico. Toda la música que tengo depende del contexto en el que me he encontrado. Mis instrumentales reflejan mucho el sitio en el que estoy. La música que he hecho con artistas de Puerto Rico, la he hecho en Puerto Rico. Cuando escucho la música que he hecho en Toronto, me lleva allí. Es como un viaje.

    Cuando no conoces a un productor, quizás es difícil ver este tipo de detalles, pero, cuando te das cuenta de estas cosas, te vuela la cabeza. Empatizas mucho más con la música de ese artista.

    Mira, yo tengo una camarita con la que grabo un montón de cosas de donde voy y eso. Estoy documentando un montón de cosas mías para, el día de mañana, subir un documentalito. Como Kanye (risas). Esa fue la visión, yo tenía eso en mi mente. Tenía cosas grabadas y, después de ver el documental, me di cuenta que estaba en lo correcto. Tengo un montón de cosas grabadas y me gustaría hacer un documental, aunque sean 20 minutos, no hace falta que sean varios capítulos en Netflix. También tengo cosas de un disco en el que estoy trabajando.

    ¿Sí o qué? ¡Qué pasada!

    No me gusta anunciar las cosas así, pero que se joda (risas). Llevo tiempo haciendo un disco. He tenido que rehacerlo varias veces. Ya en la época de “Olvidemos” tenía la visión de hacer un disco de productor. El día de mañana, cuando ya no esté aquí, lo que queda mío es lo que yo he hecho. No quiero quedar en un “he producido para tal o cual”. Si Dios quiere, este año quiero sacar una referencia mía. No sé si un EP o un disco, depende de lo que dure, pero ya tengo muchas cosas del disco.

    Ponle un porcentaje, ¿en qué etapa está?

    80 u 85 por ciento.

    Está al caer, eh.

    Sí, pero ya sabes, es complicado. Cuando es un proyecto de productor, es más complicado. Tengo música de hace mucho tiempo que la gente no ha escuchado, pero suena como ahora. Hay música nueva, pero hay temas que tienen varios años. Debería de salir este año, creo que es el momento. El disco no es de reggaetón, es un mix de mi catálogo. Tiene cosas tanto en inglés como en español. Va a salir este año, no sé si pronto, pero va a salir este año.

  • Virtual Flavor | ««En Clave De Gë» EP.7

    Virtual Flavor | ««En Clave De Gë» EP.7

    Ahora mismo en España, no hay productor más #viradito (como diría el bueno de Ezewkiel) que Virtual Flavor. Está en todas macho: que si haciendo hits con DISOBEY, tanto en conjunto como individualmente, que si una tape con 8Belial, DJ sets… El tío es un máquina. Y, por supuesto, también está aquí con nosotros para el séptimo episodio de esta sección.

    Antes de empezar, ¿cómo estás?

    Estoy bien, hermano. Nervioso por “Mr. Fino”, pero bien. Es que sale ya, sale el jueves. Ya está aquí, bro. Llevamos muchas semanas de curro yendo a Barcelona.

    ¿Cuánto lleváis trabajándolo más o menos?

    Desde “Sube Arriba”, más o menos. Quizás un poco antes.

    Ya que hablas de “Mr Fino”, cuéntame un poco sobre la tape. ¿Cómo se dio el mixtape?

    Pues empezamos a hacer temas de dancehall 8Belial y yo y dijimos “vamos a hacer un mixtape”. Al principio íbamos a dejarlo un poco aparcado lo del dancehall. Con “Sube Arriba” nos cayó un montón de hate. Las dos primeras semanas, el Belial estaba super desmotivado porque le decían que si se copiaba de Bad Gyal o SouzReptil. Cuando empezó la cosa a subir, nos motivamos un poco y seguimos para adelante.

    Lo de SouzReptil y ANB lo he visto bastante por redes. La gente ha sido muy crítica.

    A ver, nosotros escuchamos ANB. De hecho, Roomtrash y 8Belial son los que más los escuchan. Son de Madrid, los llevan mamando mucho tiempo. Yo no los conocía antes, fue por ellos por quienes los conocí. Son la ostia, y es normal que se note la influencia.

    Bueno, cuéntanos un poco sobre ti. ¿Quién es Virtual Flavor?

    En verdad, yo soy un chaval normal de Jaén, concretamente de Arrayanes, en Linares. Es un barrio complicado de allí. Empecé a producir porque… Bueno, mi madre es gitana; soy mestizo. La música siempre ha estado cerca de mí y, en mi etapa en el colegio, yo la verdad que no me veía trabajando, ¿sabes lo que te digo? (Risas). Digo “por otro lado tendré que tirar”, y como me gusta crear cosas, pero cantar era muy caro. Tiré por aquí y me acabó gustando. No me quería dedicar a algo normal, quería hacer algo artístico.

    Bueno, aun así, hiciste un grado de sonido, ¿no?

    Cierto, aunque me sirvió más que nada para hacer colegas. A Manibura por ejemplo, que lo quiero mucho, o a Benice, que estaba un curso por encima de mío. Me ha servido más que nada para los conciertos, porque sé conectar las cosas, que nadie te lo enseña.

    Una de esas cosas que te dio el grado es una de tus primeras tapes, concretamente el que es tu trabajo de final de grado.

    Sí, sí (risas). Buah, no me acordaba de eso. Sí, lo hice con el Chonfli, muy colega mío. Eso no lo sabe nadie (risas).

    También te sirvió tu paso por la radio, ¿cierto?

    Eso es top secret, hermano (risas). Me enseñaron un par de cosas, a cómo usar la IA, por ejemplo.

    Para los tags, ¿verdad?

    Cierto.

    Qué curioso que hayas sacado tanta utilidad a una herramienta de la radio.

    Tío, pero es que es cosa de vivir en sitios donde no hay dinero. La radio no tenía dinero para locutores, buscaron una manera rápida y bueno, de ahí se aprende. Eso en Madrid no pasa, eh (risas).

    Cuéntame un poco sobre tus influencias. ¿Qué te ha llevado a hacer este tipo de sonido?

    Al principio, yo empecé haciendo dancehall. Yo me he criado con reggaetón y todo eso, ¿sabes? Me crie escuchando De La Ghetto, que tenía un tema con Mavado, un artista mítico de Jamaica. Empecé a escuchar muchísimo a Mavado y ya empecé a hacer dancehall. También me influenció mucho el GTA, concretamente un guiri que tenía puesto a SouljaBoy en el micrófono. Gracias a eso descubrí a Chief Keef también. Y ya lo que me motivó del todo fue Pxxr Gvng. Ahí si que empecé a meterle fuerte.

    Tengo entendido que te gusta bastante Yung Beef.

    En general con toda la gente de aquella época. AC3 puede ser de mis productores favoritos, aunque también cantaba. Todo lo que hacía lo hacía bien.

    Y bueno, la Rx Mafia también tiene un peso importante en tu carrera de productor, ¿verdad?

    Me flipan, aunque llevo tiempo sin escucharlos. Es que Rx Papi le está tirando mucho a lo oscuro, ahí heavy y me raya un montón; pero hace unos años lo escuchaba un montón.

    La Drain Gang también, ¿puede ser?

    Sí, también. Yung Lean hubo una época que también… Bueno, en 2016 o por ahí yo lo conocí, estaba bastante pegado. De hecho, eso ha sido lo que ha hecho que tire más a lo melódico y triste.

    Tu gama melódica es enorme, y eso se nota en tus producciones. Ahora mismo, ¿qué es lo que más escuchas?

    Ahora con “Mr Fino” estoy con dancehall a muerte, bro. Con Vybz Cartel y del rollo Jamaica antiguo. También estoy escuchando mucha música de Panamá, como a Baby Wally o a Akim. Y yo que sé, por decirte a alguien más americano, Kid Ink por ejemplo. También le estoy dando mucho a Rick Ross y a Drake.

    ¿Lo último de Drake te lo has catao’?

    Sí, pero no me mola mucho. Yo escucho lo antiguo. Para mi Drake fue el mejor rapero de principios de la década pasada. Y bueno, Lil Wayne también. Yo es que soy muy clásico (risas).

    Ya ves si clásico: Chris Brown y Lil Wayne están bastante fuera de foco ahora mismo. Aunque bueno, Lil Wayne va a sacar “Tha Carter VI”.

    Sí bueno, pero a partir del tercero, la cosa fue para abajo (risas).

    Hablemos un poco sobre tu catálogo: desde Hugo Chonfli, pasando por Ly$ Aaron, DISOBEY, tanto grupalmente como individualmente, hasta colaboraciones con El Virtual. Es innegable que tu catálogo es extenso. Si pudieras destacar un momento de tu carrera, ¿cuál sería?

    Pues fíjate que la que más me hizo sentir bien fue la de “UNDENIABLE STATUS”, con Ly$ Aaron. Le tengo mucho cariño a esa mixtape, ¿sabes? Fue el motivo por el que empecé a hacer gloo. Bueno, ahora se le llama gloo pero realmente es chicago drill, aunque más melódico. Le tengo bastante cariño a esa época. También le tengo mucho cariño a la época de “DISOBEY Vol. 1”: salió “Gigoló Europeo”, “Galopando En Un Caballo” … Fue una época de experimentar, sobre todo.

    Ya que mencionas lo de experimentar con la música, tú eres muy hábil en ello: trabajas muy bien con samples y rehaciendo beats. Cuéntame un poco sobre el sampling, un tema del que se ha hablado bastante en redes porque “no trabajas realmente”.

    Eso lo han dicho siempre (risas). Mientras estés haciendo música, tú la estas haciendo y ya. Eso al final solo lo miramos nosotros. Sí que es verdad que no me gusta la tendencia que hay ahora, sobre todo en el panorama americano, de juntarse entre 10 productores a hacer un beat. Al ser tantos, la idea final no tiene fuerza. Pero hombre, yo creo que loopear y samplear es lo mismo que hacer melodías.

    «Disfruto mucho más haciendo melodías, pero cuando sampleo, sampleo»

    Virtual Flavor sobre el sampling.

    De hecho, en una entrevista para Tag Mag, Gloosito hablaba sobre lo poco orgánico que le parece cuando un tema pasa por varios filtros distintos. Supongo que a ti te gusta hacer todo el proceso con los artistas, ¿no?

    Un poco de todo. Cuando yo hago los beats no me gustan que estén los artistas. Son muy egocéntricos (risas). Si que me mola que tengamos la misma idea, que queramos llegar los dos al mismo sitio. Cuando hay un equipo detrás de gente que no conoces es distinto: la idea que tú tienes se acaba transformando en otra cosa.

    Hablando de beats y demás, cuéntame sobre tu proceso creativo.

    Normalmente empiezo haciendo las melodías. Si estoy en el estudio intento hacer unos acordes y a partir de ahí trabajo. Voy tocando un poco de todo, tengo un proceso creativo complicado (risas).  Cuando estoy con los artistas es diferente. Ellos me cuentan la idea que tienen e intento coger lo que me gusta de su idea y a partir de ahí hago una melodía o cualquier cosa. Cuando estoy solo es muy caótico. Lo mismo hago una melodía y al rato me voy a tomarme un café, luego vuelvo y sigo. Siempre acabo con proyectos sin terminar por el caos (risas).

    Hombre, siempre lo puedes retomar (risas).

    Sí, pero al final se me apaga la vibra y digo “nada, voy a hacer otra cosa”.

    Claro, si te viene inspiración de otra cosa y demás, es entendible.

    A mí lo que más me gusta es escuchar música. Hay mucha gente que empieza una idea y no tiene ningún tipo de inspiración detrás. Para mí lo más importante es tener buena inspiración: si voy a hacer dancehall, a mí me gusta haberme escuchado 300 temas de Vybz Kartel; y con el gloo igual. Nosotros antes de hacer cualquier tema de gloo nos habíamos escuchado toda la discografía de O’Block (Chief Keef). Yo creo que es lo suyo, no solo en la música, en cualquier rama del arte. Imagino que Picasso haría lo mismo.

    Totalmente de acuerdo, creo que mucha gente trabaja de forma automática, ya sea por la falta de inspiración o por la sensación de obligación a la hora de trabajar. Creo que se pierde un poco la magia.

    Yo es que necesito tener una idea detrás. A mí no me pueden decir de hacer un beat así, tal cual. Yo tengo que tener una idea detrás, haberla pensado, de estar durmiendo y decir “me gustaría hacer un tema así”. Hay gente a la que le va bien, pero no es mi caso. Además, no hace falta que sea una canción, puede ser un sentimiento o cualquier cosa que tengas detrás. Yo funciono así. Puede ser un problema, pero yo funciono por inspiración.

    No hombre, un problema no. Se nota que es algo tuyo cuando las trabajas desde lo más alejado de lo superficial.

    A mí me lo dicen mucho mis colegas, que soy el productor más artista.

    Pasemos a hablar sobre cosas más técnicas en el estudio. Me han contado que trabajas con los 808s en estéreo. ¿A qué se debe?

    Antes lo hacía mucho, ya no tanto (risas). Lo empecé a hacer porque un par de colegas que se fueron a Londres, hacían drill allí, cuando el UK drill estaba fuerte. Esa gente ponía los bajos en estéreo y le daba un toque bueno, la verdad. Lo hacía bastante antes. Me dijeron que probara a hacerlo y la verdad que está guapo, le da un toque robótico. A ver, es que el bajo es un instrumento, a fin de cuentas, tú lo puedes poner en estéreo. Los 808s, si usas uno que está grabado, te los encuentras en mono. Pero los bajos o los 808s de un plug-in tú puedes ponerlos en estéreo y sí que da ese efecto. Esto lo hace mucha gente, pero se lo callan (risas). En el drill se hacía mucho, por eso los bajos parece que te hablan. Son muy abiertos.

    Ya que mencionas los plug-ins, ¿cuáles son los que más te gustan usar?

    Ahora estoy usando mucho el rack de Rhizome, que es como un daw pero tiene como una parte de plug-in… Es una fumada, la verdad. Siendo honesto, el que mas uso es el Nexus, ¿sabes? Es el que más he quemado. Lo he usado tanto que me lo sé de memoria (risas). Pero si que es verdad que ahora voy cambiando un poco. El Omnisphere ahora lo estoy usando bastante. Hay algunos presets que recrean sintes analógicos y me parece guapísimo. La verdad es que, ahora que tengo acceso a estudios, estoy usando más sintes analógicos; el Roland antiguo, el Roland Fantom… No estoy usando ni plug-ins, en verdad.

    Masonería total (risas).

    Ojalá tuviera dinero, bro (risas). Te lo pone el estudio. El día que tenga 3000 pavos me compro uno y no voy más. De hecho, Zaytoven trabajaba con todo analógico, con la MPC y tal. Estoy intentando tirar por ahí. Ojalá haya más dinero y pueda seguir, que la verdad que son geniales. Ahora mismo estoy utilizando un poco las marcas clásicas.

    Sobre el uso de las MPCs, no sé si has visto a un chaval en redes, Max The Drummer, que se maneja con la MPC de escándalo; tiene una habilidad tremenda. No sé si tú te manejas bien con la MPC y tal.

    Siempre que he tenido una MPC, que ha sido pocas veces, la he utilizado para robar los sonidos. Los he grabado y me los he quedado (risas). Habría que estar un ratillo sentado para aprender a usarla. Es complicado, sobre todo para los hi hats y demás. Lo hago todo mejor a ratón. Tienes que tener mucho ritmo e intentar que no vaya a destiempo.

    Supongo que con el tiempo habrás cultivado mucho el sentido del ritmo, detalles que se han convertido en una marca personal tuya y demás. ¿Qué dirías que es lo más característico de tus beats?

    Yo creo que las melodías muy electrónicas. En “Sube Arriba”, los sintes electrónicos creo que son muy míos. El uso de arpegios también. Últimamente estoy usando muchos arpegios, como en “Vertical Split”. Y ya, por último, creo que son los bpms bajos, que los estoy utilizando últimamente. El WiWi y yo nos picamos a ver quien las hace más lentas. Al Belial le mandé una a 108 bpm (risas).

    En “RIRI” también puede ser, ¿no?

    Sí, además se nota mucho. “Vertical Split” va a unos 120 me parece, y “Big Boy”, la última que he sacado con Ynestrosa, lo mismo. De esto último, pues eso: un montón de arpegios, instrumentales lentas y una buena caja fuerte marcando el ritmo.

    Para “Mr Fino” has trabajado con beats muy lentos, supongo.

    Claro, es dancehall. Aunque el dancehall actual se hace bastante más rápido, a 110 bpm o así, algunos temas de “Mr Fino” están hechos a 88 bpm. Están bastante lentas. Y bueno, casi todos los beats tienen sintes electrónicos. Como “Sube Arriba”, básicamente.

    Me esperaba algo del rollo, y más cuando estáis haciendo muy buen uso de este tipo de ritmos. Un poco lo que dice el Belial: “para los que dicen que no hacéis música seria”.

    Nos sentimos más maduros. Esto último es una mezcla de nuestro estilo y nuestras influencias. Al principio, quizás se notaban más las influencias, pero ya estamos creando un sonido propio. Puede gustar o no, pero ahora pocas nos van a pillar (risas).

    Me fusta mucho tu forma de producir, se nota que tienes todo trilladísimo y bien estudiado.

    Es que llevo bastante tiempo. En la pandemia si que es verdad que tuve un parón y pensé en dejarlo, pero llevo desde pequeño.

    ¿Alguna vez has tenido dudas acerca de tu carrera? De decir “no quiero seguir produciendo”.

    Pues sí. Hoy en día las tengo (risas). Lo mismo después de un concierto me tumbo en la cama y digo “hasta aquí hemos llegado”. Creo que soy el más rayado de DISOBEY. Sigo teniendo dudas, eh. Hasta que no vea muchos billetes… (risas). Yo soy muy inseguro, ¿sabes?

    No lo parece.

    Porque también tengo mucho orgullo. Soy muy inseguro. Me he llevado muchos palos, ¿sabes? Produciendo me he llevado pila de palos.

    Tanto por parte de los artistas como del público, ¿no?

    También.

    ¿Te afectan los comentarios?

    No, la verdad. Hay uno por ahí, en “Mr Fino” creo, que bueno, me estaban leyendo los comentarios y uno decía “este beat es copiado”. Me molestan más los que se hacen los listillos. Me joden mucho, y más los que van del rollo “buah, cómo se nota que esto es de tal época”, ¿sabes? De Chief Keef me he llevado miles de listillos diciendo “cómo se nota que esto es de un snippet de “Finally Rich” o cosas del estilo. Es cómo: “¿Qué me estás contando? Bájale ya”.

    Y más en Twitter, que cada vez es más “charca” en cuanto a música.

    Yo es que en Twitter ya no me meto apenas. Pero, si me pongo a leer… Sobre todo, por DISOBEY. Por DISOBEY nos ha caído…

    Cae excesivo odio, la verdad. No sé cómo lo aceptáis vosotros los artistas.

    Todo el mundo tiene una opinión, ¿sabes? Pues ya está, hermano. A lo negativo no le doy mucha bola.

    «Yo también tengo opiniones negativas, lo que pasa que se las digo a mis colegas»

    Virtual Flavor sobre opinar negativamente en redes.

    Claro, es que luego afectan. Siguiendo con las opiniones, quería preguntarte acerca del poco peso que se suele dar al productor por parte de los medios y el público. ¿Por qué crees que sucede?

    Yo creo que es normal, ¿sabes? La escena en España está creciendo y bueno, es normal. Cuando empecé es que no se hablaba nada de los productores, pero ahora se habla más de ellos. Yo lo entiendo, al menos creo que los productores lo entendemos. Yo creo que poco a poco tendremos reconocimiento. Cada vez se quiere más al productor.

    ¿Crees que cada vez hay más fijación en quién ha producido un tema?

    Sí. ¿Sabes también que pasa? Que hay artistas con demasiado ego y productores con demasiado poco ego. Se necesitan artistas con menos ego y productores con más ego. Es todo un poca culpa de todo el mundo. A mí me gusta la autocrítica.

    ¿Qué os falta para que se os de un poco más de voz?

    ¿Por parte de los medios o de los productores?

    Ambas.

    Por parte de los productores creo que nos hace falta utilizar las redes sociales como lo hacen los artistas, y eso me pasa a mí y a todos. Por parte de los medios, creo que hace falta informarse más, ¿sabes? Gracias a Dios, aquí en España los artistas se portan y nos ponen en los créditos. En mi perfil de Spotify están casi todos los temas que he producido. Yo lo agradezco. Pero eso, por los medios yo creo que hace falta informarse e interesarse en la parte técnica. Aun así, también lo entiendo.

    Me alegra escuchar que cada vez se reconoce más vuestro papel como productores.

    Mira, no sé en qué bolo fue, pero le estaban gritando a El WiWi. Eso antes no pasaba, o al menos eso veía yo como público. Yo creo que poco a poco va mejorando.

    Me deja bastante tranquilo que veáis un reparto equitativo del reconocimiento en la industria, tanto los que producen, como los vocalistas o los que hacen portadas. Que bueno, tú has hecho portadas, ¿verdad?

    Bueno, hacía portadas, pero porque no había dinero. Gracias a Dios mis colegas ya tienen dinero para pagar a diseñadores (risas).

    Eres multitarea, tío (risas).

    Aun así, uno debería centrarse en una cosa. Por ejemplo, a mí me da hasta pereza grabar a los artistas. Les digo “joder, deberíamos traer a un tío que solo se dedique a grabar”.

    A ti te gusta producir.

    Producir y pinchar, aunque producir es lo principal para mí.

    Sobre eso te quería hablar, sobre tu faceta de DJ. En SoundCloud tienes subidas dos sesiones llamadas “En Vivo Desde Guarromania”. Cuéntame un poco sobre tus DJ sets.

    Mira, esas dos sesiones las subí porque me pidieron una sesión para contratarme para dar un DJ set porque no se fiaban. Las hice y bueno, ya que estaban las subí al SoundCloud. Las hice porque me las pidieron, incluso un promotor me las pidió. A la gente les han gustado, incluso un chaval de Madrid me dijo que se las ponía para tatuar a la gente (risas).

    Registrando un poco tu Twitter, aparte de las sesiones, encontré una frase que me gustaría comentar contigo. Esta dice: “la estética es lo primero, la música es secundaria”. Desarróllalo un poco, creo que es bastante interesante.

    Tú puedes hacer la mejor música del mundo, pero sin la estética no vas a ningún lado. Estética no es ni siquiera que se vea bien, es tener presencia y actitud. Me refiero a que estés demostrando algo.

    Claro, al final la gente no te compra el discurso, por así decirlo.

    Yo siempre lo he pensado. De hecho, los tags vienen un poco de eso. El fin y al cabo es crear una estética.

    Totalmente. Te transporta un poco a esa época de 2014: la época de SouljaBoy, Chief Keef….

    Los tags vienen sobre todo de eso, de las mixtapes antiguas de Gucci Mane y de Waka Flocka.

    Bueno, tuvisteis a media España intentando comprar polos de Ralph Lauren.

    Sí, aunque ahora los usamos menos. Y con los tags igual, aunque ahora tengo una movida con ellos que no quiero usarlos.

    ¿Cómo así? (Risas).

    No sé, hermano, Me he aburrido, creo yo. Me he cansado, quiero otra estética. Quiero demostrar otra cosa (risas). Para “Mr Fino” he hecho nuevo. Cuando me quite los favores que debo, se acabaron los tags. Lo próximo tiene que ser que nos hostee alguien la tape. Mira Yung Beef, lo hizo con Alex Fatt o Hakim.

    Eso estaría guapo en verdad. Un poco a lo DJ Drama. Bueno, me acaba de venir a la cabeza que te gustaría hacer un disco de productor, ¿verdad?

    Sí, lo estoy luchando. No sé cuando saldrá, pero pasará. Lo estoy hablando mucho con El WiWi y bueno, ojalá este año lo pueda hacer. Pero lo quiero hacer bien, hermano. Me refiero, quiero disponer de dinero para grabar videoclips, que si llevarme un cámara y demás. Me estoy esperando a que se alineen los astros y poder hacer videoclips, darle promoción y demás. No quiero subirlo a Spotify y ya está.

    Básicamente que no se pierda.

    Sí, que no esté en Spotify y ya está.

    Te voy a lanzar una pregunta que suelo hacerles a todos los productores. ¿Crees que la gente consume música de una forma más impulsiva, llegando a perderse el valor de la música?

    Yo escucho poca música, la verdad. Me gusta estar atento a la misma. También lo entiendo, no todo el mundo tiene que estar tan pendiente. Es como cuando te pones una serie para dormir. No lo haría, pero lo respeto. Y obvio que se pierde el valor de la música, aunque hay música que está hecha para estar de fondo.

    Hombre, no es lo mismo un disco instrumental de Fred Again.. y Brian Eno a un disco sesudo de Kendrick Lamar. También quería hablarte sobre otro de los grandes problemas de la música y las redes: el hype. ¿Crees que el hype es uno de los mayores problemas en el mundo de la música?

    Depende. Cómo oyente sí, porque te escuchas un snippet que es letal y luego la canción no es para tanto. Y bueno, conozco a más de uno que sube un snippet y, según lo que le dice el público, termina el tema o no. Así se pierde la espontaneidad.

    Totalmente cierto. Luego te vas a Tik Tok y demás y la gente solo se sabe ese cacho del tema y del resto, ni una palabra. Sobre Tik Tok, ¿cuál es tu posición respecto a la aplicación?

    Como oyente te destroza un poco. Te cuesta retener la atención, ¿sabes? Como artista me parece genial; me ayuda a descubrir música de todo el mundo. Además, es muy accesible: escuchas la parte más catchy del tema e intuyes si te gusta o no. Sería hipócrita criticar Tik Tok. Para los artistas también es genial, es promoción gratis. Tik Tok podrá estar friendo el cerebro de todo el mundo, pero es que, si subes videos y eres constante, el algoritmo te premia y eso es un beneficio para los artistas. Si te curras las cosas y eres constante, te puede ir muy bien.

    «Criticar a un artista por usar Tik Tok es mortal»

    Virtual Flavor sobre aquellos que critican el uso de Tik Tok.

    Bueno, nos adentramos en la parte final de la entrevista. Me han dicho que te llame “Magallanes” (risas). ¿Por qué Magallanes, tío?

    Yo empecé la cosa esta de magallanes (risas). Estábamos en un reservado y no sé, empecé a llamar a alguien “Magallanes” porque era como un nombre to’ antiguo (risas). Yo ni sé que significa, solo me hacía gracia la palabra (risas).

    Me encanta el buen rollo que tenéis.

    Somos familia. Mira, todos tenemos las mismas ideas, nos reímos de las mismas tonterías y tal. He conocido a gente que quizás no entendían estas coñas, pero con ellos no me pasa.

    Puede haber gente a la que les guste más o menos vuestra música, pero es innegable el buen rollo que tenéis.

    Incluso el Guxo entendería estas coñas. Con Superreservao y con él me llevo muy bien. De hecho, el Guxo me dijo hace unos días que me tenía que llamar “La Balanza”, porque ahora tenemos la coña de ponernos nombres de reggaetoneros antiguos. Por eso estamos Ynestrosa La Influencia, Guxo La Humildad y yo Virtual Flavor La Balanza.

    Nosotros tenemos a QuilloReacción La Esencia.

    Es buena, eh. Es rollo Farruko. Mi favorito es Nelly El Arma Secreta, un productor de allí de Puerto Rico. O Galante El Emperador, ese está guapo. Si no lo conocías, cátatelo.

    Pasamos a la parte de las preguntas. La primera viene de GIO, nuestro anterior invitado. GIO quiere saber quién es el artista que te ha cambiado la vida.

    Yo tengo dos que me han cambiado la vida: Lil Wayne por la parte del trap y Vybz Kartel por el dancehall. Aun así, los dos tienen en común que han sido constantes. Vivimos en una época en la que los artistas sacan proyectos puntuales, pero ellos sacaban discos casi al mes. SouljaBoy iba a mixtape por semana. Gracias a ellos me di cuenta que la constancia servía de algo. Siempre he hecho música porque he querido, pero ellos dos han hecho que yo me esfuerce en hacer instrumentales, enviarlas, hablar con artistas… A hacerlo metódico y tener disciplina.

    Creo que es muy bonito, más en una época donde quizás la constancia no esté tan presente. Para las otras dos preguntas tengo a dos servidores: a El Virtual y a Ly$ Aaron. El Virtual pregunta por qué trabajas con los plug-ins nativos del FL.

    Son la grasa, hermano. Pero he currado con absolutamente todo del FL, hasta los drums internos del FL. Son buenísimos. Es como que copian a los sintes antiguos y tal, pero lo hacen tan mal que le dan una estética propia. De hecho, el sinte de la melodía de “Sube Arriba” es de un plug-in nativo. La gente los odia, pero son la grasa.

    Ya que lo mencionas, ¿qué versión del FL usas?

    La última, hermano. Me adapto a los nuevos tiempos. Yo no uso el FL Studio 11. Eso es una fumada del Southside, el jefe de 808 Mafia. Dice que suena mejor pero ese tío no ha mezclado en su vida. Si lo que exporta se lo pasa a los ingenieros, ni siquiera a los artistas. Así cualquiera (risas). El último FL Studio es la grasa. Tiene hasta inteligencia artificial.

    Jay Cas me dijo que él produce con el 11.

    Steve Lean produce así. Una vez en Casa Pepa nos dijo: “Southside me dijo que el FL Studio 11 sonaba mejor, por eso lo uso”.

    Absolutos genios (risas). Y bueno, la última de todas es de Ly$ Aaron y pregunta por qué te cortaste el pelo.

    No sé, de escuchar tanto reggaetón, que todos tienen tapper fade y tal. Dije “¿Qué hago aquí como si fuera Camarón?”. Ahora mismo porque estoy esperando para un bolo que tenemos, pero me gasto una pasta en pelarme.

    Por último, ¿qué es para ti la música?

    Lo primero de todo, un entretenimiento. Pero, no sé, para mí es una manera de expresarme. Es una manera de poder crear lo que quiero. Lo mismo estoy escuchando un tema y digo “esto estaría guapo con otros bpm, con otra guitarra, con otra melodía”. No sé, me amoldo a temas que voy escuchando y eso mola mucho. Lo que tengo en la cabeza, puedo crearlo. También porque me mola, el FL Studio es como un videojuego. Luego te vas a Abbleton y parece una tabla de Excel. Si llego a utilizar el Abbleton no habría producido en mi vida.

    ¿Algo que quieras decir a la gente que nos lee?

    Pues que disfruten la música. Si están aquí es porque están disfrutando de la música y les interesa. Que sigan así. Que sigan informándose (risas). Sigan viendo.

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