Sabah es una de esas artistas que, aún con no mucha trayectoria a sus espaldas, ya sabes que está destinada a ser grande cuando te embarcas a descubrir su obra por primera vez. Con raíces compartidas entre el sur de España y el norte de África, sus canciones fluyen libremente entre culturas e idiomas, abrazando la nostalgia de la tradición como sentimiento primordial de conexión, pero sobre todo dando voz y espacio mediante las palabras a ideas tan importantes de tratar como es la lucha frente al miedo a decepcionar, la necesaria elección de tu propio destino, el poder de la fe en nuestras motivaciones y la importancia de cuidar la salud mental. Hoy, nos encontramos aquí, un día más, para aportar un foco adicional, aunque sea mínimo, sobre este potente mensaje, mediante una charla profunda y sin rodeos con la que es para mí, una de las artistas más destacadas y obligatorias a seguir en estos próximos años de nuestra querida música. Así que, ¡vamos al lío!

Javi: Hola Sabah, primero que nada, en todas mis charlas con artistas siempre me gusta comenzar preguntando una cosa. Y es, un poco, saber qué tal estas, en general. Y es que, siendo una artista relativamente nueva, y ahora que tu carrera está tomando un ritmo más constante, y existe un mayor foco de interés sobre tú obra, me interesa saber: ¿Cómo llevas la movida de ser artista? En plan… Sacar tiempo fuera de otras responsabilidades para crear, preparar lanzamientos, hacer entrevistas y todo eso.
Sabah: En general, la verdad es que estoy muy contenta y muy agradecida. Estoy en un punto en el que, el año pasado no paraba de imaginar, aunque tampoco de una manera muy avariciosa, sino simplemente el tener una cierta estabilidad a la hora de poder sacar la música que quiero y poder darle el mimo que quiero, tanto a la parte visual como a la parte de producción también, y lo estoy logrando. Pero luego también, intento ser muy coherente con la situación en la que estoy ahora. No dejo de ser una Hannah Montana proletaria ¿no?, una Hannah Montana precaria (risas). Ahora bien, siento que la necesidad de compaginar el trabajo con la música también me ha ayudado a tener los pies en la tierra. Sobre todo a la hora de sentir que, al estar dedicando parte de tu tiempo, no solo a lo que tu anhelas dedicarte, tiendes a valorar mucho más lo que haces y el esfuerzo que pones. Y eso es algo que me hace sentir muy plena. Entonces, no me puedo quejar, estoy muy contenta.
Javi: ¡Me alegro mucho por ello! Pero bueno, como dices, sigues en ese momento de tener que compaginarlo con un trabajo externo. Así, que intuyo que, de momento al menos, no ha supuesto demasiado cambio brusco en tu ritmo de vida cotidiana ¿no?
Sabah: La inquietud, al final, siempre vive dentro y eso no me lo quita nadie. Es normal que, al final, las cuatro u ocho horas que echo en el trabajo esté más pensando en llegar a casa y ponerme a hacer música y en trabajar en mi proyecto que en estar ahí metida. Pero siempre y cuando recuerde que estoy trabajando para mantener esa estabilidad que necesito y mi foco siempre sea la música, todo bien.
@sabahkdo #songwriter #🇲🇦🇪🇸 ♬ sonido original – sabah صباح
Javi: Eso es lo importante. Yo, personalmente, conocí tú música hace no más de un par de semanas y últimamente la estoy escuchando bastante. Bajo mi humilde opinión de aficionado, creo que viene para aportar mucho aire fresco a nuestra música. Pero, para el que no te conozca aún, aunque no será por mucho tiempo, porque auguro un buen futuro, y bueno, para conocerte yo un poco mejor también, me gustaría que nos contaras un poco sobre ti. ¿Quién es Sabah? ¿Cómo llegó el interés por la música a ti?
Sabah: Pues es bastante curioso, porque yo vengo de una familia muy conservadora. Mis padres son unas personas muy cerradas y en mi casa no se escuchaba nada de música. Pero, absolutamente nada. Lo único que llegué a escuchar fueron unos discos de El Canelita con los que vino mi padre del trabajo un día, y cuando no estaban en casa me los ponía. Y yo flipaba. Y luego, pues también en las bodas, cuando iba a Marruecos y a lo mejor me iba a dar un paseo con mis primos, escuchaba ciertos hilos musicales y me hacían sentir algo muy profundo.
Javi: Y, ¿cuándo llegó ese momento de dar el paso de solo consumirla a también crearla?
Sabah: Yo vengo de tener una ansiedad crónica desde muy chiquitilla, sin saber lo que era. Y llegó un día en el que, a los nueve o diez añitos me dió por ponerme el karaoke y decir: “¡Pues bueno! Voy a cantar, a ver qué tal”. Sobre todo, porque escuché a Sia y a Adele, aunque no entendía nada de lo que decían. Pero dije “No sé lo que dicen pero me están haciendo sentir cosas”. Y al cantar, me sentí de una manera que no te sé explicar. Ahí, obviamente, no tenía para nada pensado dedicarme a la música. De hecho, hace cinco años me fui a Granada con la intención de estudiar Bellas Artes. Y una cosa llevó a la otra y acabé metida.
Javi: Claro, al final eso llega, ¿no? Normalmente no es como que se busca intencionadamente. Simplemente, aparece.
Sabah: Es curioso porqué, aun sin tú saber que va a llegar, es como que tienes la sensación de que algo va a llegar. La cosa es que yo empecé a hacer demos con el iPad. Y un día, subí una, que fue justo la primera que subí con mi cara, y Harry (@itzyoharry), me escribió y me dijo: ¿Te importa que te haga la base a la canción? Y yo me metí en su perfil, vi la gente con la que había trabajado, me quedé flipando y pensé: “Hasta te regalo el tema si quieres” ¿sabes? (risas).
Sabah: Lo bueno es que hicimos una videollamada, porque es una persona a la que le gusta entablar una conversación antes de comenzar a trabajar con alguien, lo cual yo también siento que es muy necesario. Y al tener esa conversación me dijo: “Oye, vamos a trabajar un proyecto, te tienes que tomar esto en serio”. Y bueno, ¡hasta el día de hoy!
Javi: Hablando de dar el paso, hace no tanto, alrededor de 2024/2025, fue cuándo comenzaste a publicar unos primeros Singles que desembocaron en tu primer proyecto: un EP titulado «FIHA KHAIR». Un proyecto que nace del desahogo, por necesidad y habla justamente de lo difícil que siempre es tomar esa decisión de dedicarte a un ámbito artístico y sobre todo, si existe una presión por parte de tu entorno, además de la que ya hay en la sociedad mismamente, para que sigas como «el camino establecido», por así decirlo. Así, quería pedirte consejo, como persona que también ambiciona una carrera en lo creativo, en mi caso más orientado a lo audiovisual y al contenido en redes: ¿Cómo se llega a ese momento de echarle valor? De transformar el miedo a decepcionar o al rechazo y decir: «Esto es lo que quiero, y así va a ser. Y no voy a conformarme con otra cosa».
Sabah: Yo siento que el miedo no desaparece de la noche a la mañana, ni la culpa tampoco. Es algo que, al final, nos acompaña día tras día. Porque nuestra vida se sienta en una silla y si una pata de esa silla, que es la familia y, sobre todo, nuestros padres, cojea, nosotros mismos tambaleamos un poco. Y cuesta bastante. Principalmente, se trata de dar el paso, no a superar ese miedo, sino a tener la valentía de decir: “Oye, creo que ya me toca priorizarme un poco”. Y eso sale cuando llegas a un nivel de desgaste emocional en el que dices: “Es que, estoy pensando tanto en agradar a toda mi familia y a mis padres, en no fallar ni una y no decepcionarles, que me estoy decepcionando a mí. Me estoy dejando de lado a mí”.
Sabah: Me pillas, además, sensiblona, porque hace un par de días, justo, les salió a mis padres un TikTok del videoclip de “3ayni” y la reacción no fue muy buena. Y, bueno, a día de hoy, siéndote sincera, he dado tres conciertos y mis padres no saben nada. Pero, bueno, yo lo que yo siempre digo, es: “Date cuenta de que, de manera muy paradójica, Dios por una parte te lo pone super complicado en el camino, por ejemplo estas diferencias con los padres, pero por otro siempre te quita las piedras, te da la libertad de hacer lo que quieras y disfrutar”.
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Javi: Eso es lo bonito de la vida al final. Poder tomar tus propias decisiones y modelar un propósito a tu gusto, a pesar de los baches que puede haber por el camino y que vamos superando. Pero, como todos sabemos y hemos experimentado por A o por B, a veces las cosas se complican un poquillo más de lo que podemos soportar. Entonces quería conocer: En tu caso, ¿ha habido algún momento duro de más, de decir: «Buf, no puedo, abandono»? O de pensar, igual tienen razón y en esto no va a haber futuro…
Sabah: Desafortunadamente sí. Y no por mí. Todo el EP, como bien sabes, va, un poco, de mi vida personal, de una transición que tuve yo, entre 2023 y 2024, cuando mis padres me dejaron de hablar, mi familia también me dejo de lado y tal. Y pesa mucho. Ya más allá de que mis padres no estén de acuerdo con lo que yo haga, siempre me hacen ver el dolor que les causo, al no seguir los pasos que ellos quieren. Y, mis padres son mi debilidad. Entonces, más allá de lo que yo quiera, cuando veo que mis padres están mal, siento que de alguna manera es culpa mía. Y que a lo mejor, para calmar un poquito más las aguas, la mejor decisión que puedo tomar es dejar la música de lado y simplemente centrarme en vivir una vida normal. Pero es que, volviendo a lo de antes, cuando tienes está cosa dentro, esa inquietud, no puedes evitarlo. Por mucho que se te pase por la cabeza abandonar o incluso acomodarte en un trabajo normal, no puedes.

Javi: Me alegro de que no haya sido así, ya que gracias a ello, podemos estar aquí ahora charlando y descubriendo tu música. Esta causalidad, ya viene implícita dentro del propio nombre del proyecto con la expresión: «Hasta en lo malo habita lo bueno». Tú, ¿sueles ser una persona con mentalidad positiva?
Sabah: Jo, pues, ¿sabes lo que pasa? Qué el tiempo que hace últimamente no me acompaña tanto (risas). Además, siento que 2025 ha sido un año de cierres catastróficos y hasta la semana pasada no ha terminado. Pero, sí, en general, lo trabajo muchísimo. Yo vengo de haber pasado por un cuadro ansioso-depresivo bastante complicado. He estado con mis tratamientos, y gracias a Dios, en noviembre lo dejé de lado con la ayuda y consejo de mis amigos. Entonces, el perseguir una mentalidad positiva ha sido algo que he trabajado mucho, entendiendo que al fin y al cabo, la decisión final está en la palma de mi mano. Osea, yo decido si algo me afecta el doble, si no me afecta o si dejar que algo me afecte cinco minutos, y luego coger y sonreirle a la vida.
Sabah: Por ejemplo, con lo que me ha pasado ahora con lo de mis padres. Me pasó y dije: “Pues mira tengo dos opciones: encerrarme en mi cuarto y echarme a llorar o llorar un rato y seguir para adelante”. Y, volviendo a lo de “Hasta en lo malo habita lo bueno”, es una frase que me ha acompañado muchísimo, ya no solo a nivel personal sino también a nivel espiritual. Yo siento que la fe y la espiritualidad es algo que me ayuda muchísimo en mi día a día, sobre todo a estar tranquila y en paz conmigo misma. El llegar a ese punto donde he logrado la capacidad de decir: “Pues mira me ha pasado esto, me duele en el alma, pero se que esto tiene un porqué y el día de mañana lo voy a entender”.
Javi: Y hablando de esta motivación espiritual, ¿qué porcentaje, de tener éxito en la ambición, crees que representa la fe o la esperanza, en cuanto a otros factores como tener talento, la disciplina o que haya suerte?
Sabah: Frente al talento o la disciplina, que al final también son muy importantes, la fe y la espiritualidad es lo que más seguridad y confianza da. Y, no se trata sólo de confiar o creer en Dios. Esto es una conversación que tengo repetidamente con gente de mi entorno y de mi equipo, que siempre me preguntan y me dicen: “Jo, tía, a mi también me gustaría creer en Dios, porque siento que es algo que da mucha calma”.
Sabah: Pero, la cosa es que cuando tu te dedicas al mundo creativo/artístico, de alguna manera, inevitablemente, estás creyendo en algo. Porque el mínimo ápice de esperanza que puedas llegar a sentir por tu proyecto, ya es un signo de fe. Al final, la esperanza siempre va de la mano de la fe. Entonces siento que es algo muy primordial. Además, la esperanza es muy intuitiva. El ser humano tiene intuición antes que cualquier otra cosa. Entonces, si a ti la vida te dice que tienes que ir por un camino, que lo tienes que luchar y que tienes que sentirte agradecido y feliz porque lo vas a conseguir, yo creo que de alguna manera lo estás manifestando y va a acabar pasando.

Javi: Yo también siento que la esperanza y la fe, sobre todo en uno mismo y en nuestros sueños, tiene un gran poder sobre lo que podemos lograr. Pero, sin duda también, de lo que estoy seguro, es que tu proyecto es de calidad y sabe diferenciarse. En parte, esto se debe a qué este nace de una fusión de dos culturas distintas, aunque se podría decir que hermanas, como son la andaluza y la marroquí, y sabe acercarlas al público actual. Ahora, cada vez, comienzan a aparecer más artistas que recuperan la esencia de su tierra y la incorporan a su imaginario artístico. Pero, hasta hace no tanto, esto no era tan común, sino que la mirada estaba más puesta sobre ideas futuristas, como se vio en la década de los 2000’s. ¿A qué crees tú que se debe este renacimiento, en nuestra generación, del interés por el folklore y la tradición?
Sabah: Yo creo que se debe a la nostalgia. Al final, la nostalgia mueve muchísimo más a una persona que cualquier otra emoción o sentimiento. Yo eso lo tengo super comprobado con el tema del EP. Hablar sobre ciertas cosillas que, a mí por lo menos, me producen mucha nostalgia y me hacen sentir muy vulnerable, hace que la gente conecte. Cuando tu estas hablando de raíz, de tradiciones… Cuando, a lo mejor, pones en imagen una escena de la plaza de tu pueblo con las típicas vecinas sentadas en las sillas, echándose un café o cotilleando con el abanico, de alguna manera u otra, estas provocando nostalgia en la persona que te está escuchando y que te está viendo. Yo siento que es algo muy bonito lo que estamos haciendo ahora. Recuperar todas las tradiciones y todo lo que nos han enseñado en casa, siento que también nos hace conectar con nuestra parte más genuina e inocente, que, a día de hoy, con tanta sobreestimulación y tanta dopamina artificial es inevitable perder. Es como volver a lo puro.
Javi: Estoy completamente de acuerdo. A mí, además, la nostalgia me afecta muchísimo y experimentarla mediante el arte me hace conectar mucho más con lo que una pieza busca transmitirme. Y considero que tu música sabe encapsularla y sobre todo, hacerla universal, como hemos mencionado a través de la variedad cultural. Pero también, cabe destacar que esta también se hace presente a través de las letras, las cuales se expresan en dos idiomas. Para mí, esto es algo que da mucho juego. Pero también sé que, en el arte, hay mucha gente que se cierra en banda a la hora de salir de su zona de confort. Rollo, si no entiendo lo que dice, no lo escucho. ¿Crees que la barrera del idioma afecta tanto a la hora de escuchar música como por ejemplo lo hace en el cine?
Sabah: Es verdad que la gente se cierra mucho. Pero tampoco es plan de pensar en qué es lo que la gente va a consumir o a lo que no a la hora de crear, porque el arte es muy subjetivo y muy impredecible. No hay una fórmula escrita. A ti te pueden decir que si creas tu arte en “x” idioma no se va vender, pero a lo mejor, de repente das con una comunidad de gente en otro lugar del mundo que se hincha a consumir tu contenido.
Sabah: Igualmente, como dices, yo creo que la barrera del idioma al escuchar música no es tan directa. Puede ser que, a lo mejor haya gente a la que le salga un estribillo en otro idioma y diga: “Esperate. Yo estaba metido en la vibra de lo que estabas cantando en español y de repente me has cambiado a este otro idioma. ¿Qué estás diciendo?”. Pero, al final, la música te hace sentir cosas por sí sola. No siento que haya una barrera como tal.
Javi: Al fin y al cabo, la música es el idioma universal. Si algo está bien hecho y de corazón, me va a conseguir transmitir lo que intenta decirme aunque yo no entienda ni una palabra. Ahora, otra cosa que me hace conectar extremadamente con una pieza artística son sus influencias. Para mí, las referencias culturales, los gustos personales y demás, son la forma más plena para conocer mejor, ya no solo, la obra de un artista, sino a la persona que hay detrás. Así que, aprovechando que tenemos tan presente la cultura en la conversación y que es mi tema favorito, este es el momento de las recomendaciones. Lo que quieras: música, cuadros, elementos del folklore que te llamen la atención… Algo que creas que haya inspirado a tu música en mayor medida.
Sabah: Te diría, por ejemplo, Cheb Khaled, un artista franco-argelino. Luego también está Saint Levant, que es un poquito más vanguardista y, no te diría rookie, porque hace ya más de un año que está posicionado, pero prometedor. Y es que, encontrar una comunidad de artistas de la diáspora árabe o norteafricana me ha ayudado a encontrar el confort de decir: “A lo mejor, no me tiene que dar tanto miedo aferrarme a mi cultura y a lo que soy para extrapolar lo que quiero comunicar a mi música, porque si toda esta gente lo ha dejado atrás y ha apostado a muerte por lo suyo, por que yo no”.
Sabah: Luego también están nombres como Elyanna, que recientemente ha estado de gira con Coldplay. De repente, ver a una chica, medio palestina medio chilena, de gira con un grupo tan reconocido internacionalmente, cantando todas sus canciones en árabe, me estalla la cabeza. Yo siento que ahora mismo hay una ola bastante tocha de la influencia árabe y marroquí, y la componen artistas que me hacen sentir muy inspirada.
Sabah: Y obviamente, tenemos a artistas de España: C. Tangana, Dellafuente, ROSALÍA… Son gente que también ha apostado mucho por sus orígenes y por sus raíces. Y es muy bonito.
Javi: Me encanta esta selección de recomendaciones porque a muchos de los artistas que has mencionado no los conozco aún. Así que ya tengo tarea que hacer esta noche. Bueno, mejor dicho, en un rato, ya que se está haciendo tarde y toca ir acercándonos al final. Durante nuestra charla, hemos hablado bastante de todo lo pasado: comienzos, carrera, costumbres. Pero ahora, toca hablar de futuro. Este comienzo de año lo has empezado pisando fuerte con dos nuevas canciones: «3ayni» y «DÓNDE ESTÁS?». Yo no soy de esos que intenta meter presión aquí para que me sueltes una fecha de un disco o lo que sea (risas). Pero me interesa conocer, ¿qué expectativas tienes de cara a este año? ¿O frentes nuevos que quieras explorar? Musicalmente hablando, pero también en lo personal.
Sabah: Pues sí que hay algo que ya está planificado y cerrado. No puedo decir fechas exactas, porque ahora estoy justo en Ramadán y quiero aprovechar este mes sobre todo para centrarme en mi parte más espiritual, que me tranquiliza y me ayuda muchísimo a calmar esa ansiedad que me persigue todos los días. Pero, “¿DÓNDE ESTÁS?” es la primera parte de dos canciones que van a formar un mini EP que saldrá en estos mesecillos. A ver si ya me puedo poner a tope a terminar de pulir cosillas.
Sabah: Y sinceramente, la idea que tengo después de ese pequeño proyecto es tomarme el tiempo que me haga falta. Tampoco un año o dos, pero cierto tiempo para poder disfrutar de crear música. Yo creo que ya necesito un poco de tregua en ese sentido. Siempre he estado muy acelerada, intentando sacarme adelante y sobrevivir, aunque sigo en las mismas (risas). Pero eso, quiero darme la oportunidad de disfrutar del proceso y tengo ganas de ver que sale.
Javi: Eso es lo mejor que puedes hacer. Yo siempre digo que saber cuándo parar un poco la rueda y tomarte el tiempo necesario para descansar si te lo pide el cuerpo, es mucho más importante que cualquier otro factor en toda tarea.
Sabah: Justo. Y al final, esto es una carrera a largo plazo. Si buscas algo que te llegue de la noche a la mañana te va a durar un día. Por eso, quiero tomarmelo con toda la filosofía del mundo. Para algo de desahogo que tengo en esta vida, que es la música…
Javi: ¡Dí que sí! Siempre existe ese peligro, al convertir tu mayor pasión en trabajo, de perder la ilusión y lo más importante es saber equilibrar la balanza para no quemarse. Conocimientos como este son muy necesarios. Así que, por último, aprovechando también que, desde ese primer momento en que comenzaste en la música, todo el imaginario que has creado tanto en las propias canciones y su sonido, como alrededor de ellas, en tema videoclips, fotografía y diseño de portadas, tienen una apariencia altamente profesional, y eso no es lo más común de ver, te considero una buena candidata para dar un mensaje: ¿Qué le dirías a todos aquellos potenciales artistas que nos estén leyendo y que les pueda ayudar a dar ese primer paso?
Sabah: En cuanto al tema de visuales, yo se que es algo que nos causa mucha impresión en general, porque nos respeta como artistas. A mí, lo que más me ha ayudado es darme cuenta de que, aunque no nos fijemos, todos estamos rodeados de muchos creativos y de mucha gente con muchísimo talento. La gente se centra en querer optar a peña que ya tenga cierta experiencia en la parte audiovisual o en la que sea. Pero lo más importante es, que cuando empiezas, te rodees de gente que también está empezando. Porque al final, la simbiosis y la confianza que se crea es increíble. A mí me ha pasado con mis amigas. Alma (@almakespiritu) y Vicky (@bb.icky), que son mis directoras creativas, con las que siempre trabajo a la par, nunca habían sido directoras. Nunca se habían puesto de cabeza en ningún tipo de proyecto.
Sabah: De hecho, Alma me repetía setecientas veces que no quería dedicarse al mundo de los videoclips, que ella solo quería ser fotógrafa. Y de repente, preparando “NOOR”, como también iba sobre ellas, me dijo que ella cogía las riendas de todo. Que de ahí tenía que salir algo muy chulo, que teníamos que currarnoslo y que confiaba mucho. Y nada, la única condición que les puse fue que fuesen directoras. Les pilló un poco de sorpresa pero lo hicieron genial. También te digo que tengo la suerte de que son mis amigas y nos tenemos muchísimo cariño, y eso se nota mucho en los videoclips. Más allá del trabajo que ellas hacen, que por supuesto es increíble, todo es gracias al amor.
Javi: Me parece, de verdad, uno de los mejores consejos que se han dado aquí. Como creativos, rodearos de gente que tenga los mismos sueños y ambiciones que vosotros. No hay mayor éxito qué trabajar, evolucionar y lograr tus metas en compañía de los que te rodean. Y para acabar, como recién licenciado en el ámbito audiovisual, cierro haciendo un llamamiento a toda aquella gente ya posicionada dentro de este mundillo, a la que se les ha olvidado que un día ellos también lo fueron: dad oportunidades. Hay mucha gente ahí fuera, con un talento increíble, a la cual ni siquiera se le ofrece la oportunidad de obtener la experiencia que se les demanda. A veces, ese pequeño empujoncito es el necesario para cambiar la historia.


