Categoría: Conciertos

  • RIVERLAND 2025

    RIVERLAND 2025

    Postureo, Peleas y muchos Pogos en Arriondas

    Llega finales de agosto y otro año más, el valle de la música de Asturias ha llevado a cabo una de las mayores convenciones de mullets, aritos, jeans baggy y de música urbana del país.  Recibiendo a más de 50.000 hombres performativos, raxetas, chonis, canis y pijos “del rollo” de todas partes de España, con un line up que precisamente refleja esa audiencia ecléctica en su curación, el Riverland ha vuelto a apostar tanto por el talento emergente como cabezas de cartel ya consolidados, despidiendo el verano con otra edición inolvidable. Con un finde repleto de más de 70 artistas, DJ sets hasta el amanecer, alguna que otra pelea, caídas, mucho cachopo, sidra y baños en el río bajo el sol asturiano, os traemos un repaso de lo ocurrido. 

    Empezar el primer día ya con media hora de retraso no desanimó en absoluto a los asistentes, quienes corrieron para pillar buen sitio tan pronto como se levantaron esas vallas, entrando en tromba para ver a G la Sosita, acompañada por Gloosito, quien dio el pistoletazo de salida al festival en el escenario principal. Desde entonces no nos sacamos “this is a certified hood classic puta” de la cabeza. El primer día prometió actuaciones inolvidables y cumplió, con los shows de Judeline y Ralphie Choo, barras de la mano de La Blackie y L0rna, y una plétora de apuestas diferentes por parte de Mushka, Xiyo y Fernandezz, Rojuu, Guxo, R8venge y otros.

    Xiyo y Fernandezz fueron una de las sorpresas más gratas de todo el festival y es que en tan poco tiempo han conseguido atraer la atención de absolutamente toda la industria, hasta tal punto que apenas se podía dar un paso alrededor del escenario. Allí presenciamos uno de los mejores conciertos de reggaeton del Riverland y uno que podrían haber perfectamente llevado al escenario principal. “Do you remember” sin duda fue una de las canciones que caracterizó esta edición. 

    A pesar del increíble coro y equipo que llevaba, quizás el setlist de Mushka no fue el más acertado para esta ocasión en comparación con su actuación del año pasado, el cual fue bastante más dinámico. Sin embargo, siguió siendo un show digno de ver, y simplemente se puso el listón demasiado alto. 

    Entre alguna lágrima que otra, el show de Judeline nos dejó en igual partes boquiabiertos, con ganas de perrear y aterrados por las expresiones faciales viscerales de sus bailarines. El de Ralphie Choo bajo un poco más el tono y teatralidad y se enfocó en su dominio con los instrumentos y la nueva línea estética que pretende seguir como artista, repasando hits como “BBY ROMEO”, “GATA” Y su último single “D’amor traficante”, bajándose del escenario para acercarse a su público bajo una ligera lluvia. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Ya de madrugada volvimos al fronteo de la mano de la Blackie, la cual antes estuvo por el camping regalando camisetas promocionando su último single “PU$$Y HOE” y también fue una de las actuaciones sorpresas del escenario de Gallery. Ella dio la talla como era de esperar, con una producción minimalista, mucha actitud y habilidad de soltar barra tras barra sin trabarse. Por desgracia, su show solapaba con el comienzo del de L0rna, uno de los peores solapes del festival, y esto de poner a dos iconos a la vez, esperemos que no vuelva a pasar.

    A diferencia del bolo improvisado de días antes que dio Lorena en la edición anterior, este año ha logrado hacer una prueba de sus capacidades como artista con un repaso de hits como “IMAGINA COMO SOY” y “FP DE PELUQUERÍA”, desbordando humor y carisma. También contando con invitados, entre ellos Metrika, GlorysixVain, Vampi y Yeidos, se coronó como una de las mejores del día. 

    Poco antes de descender a la selección exquisita de DJs para bailar toda la noche, entre ellos Lucía Reina, Selecta, Virtual Flavor y el Wiwi, Rojuu tuvo uno de los shows con más energía del Riverland como es de esperar. Pogos, botes y la caída de su amigo Akira mantuvo a su público de otakus a sus pies, bailando, gritando, saltando y disfrutando del show.

    El segundo día no iba a ser para menos y todo apuntaba a que sería otro día de espectáculos inolvidables y buena música, con algo muy peculiar para Riverland… buen tiempo. Fue un día igual de ecléctico y diverso que el primero, reuniendo a promesas como ladiferencia2006 y Brocki con Juicy BAE, BB Trickz, MVRK, un showcase secreto de los Swaggerboyz, Teo Lucadamo, Metrika, Rusowsky, Albany, Raly y muchos más. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Al igual que Xiyo y Fernandezz, Ladiferencia2006 en poco tiempo se ha convertido en una de las mayores promesas del urbano, cosa que fue respaldado por la multitud de gente también presente en su show cantando cada canción desde “tussicólogo” a “dime”. 

    Luego llegó la hora de una de las veteranas más respetadas y shows más esperados del Riverland, el de Juicy BAE. La sevillana dio un repaso (casi) completo de su último disco “El Secreto”, pero nos dejó con ganas de algún tema de sus proyectos anteriores como el de “PTSD”. En un set bastante más acústico e instrumental y con menos autotune en comparación con lo que ha traído al escenario anteriormente, mostró su evolución artística.

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Después tocó intentar dividirnos en dos para llegar a (volver a) ver a los Swaggerboyz en el escenario principal y a Teo Lucadamo en el bosque, otra de las promesas y nombres que más han destacado este año, el quién con unos visuales del Mario Kart y un público entregado firmó una actuación más que entretenida. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Poco después, pasamos brevemente por los pogos de El Virtual, justo a tiempo de ver a Metrika cantar “Special K” junto a él y ya nos acercamos a ojear que hacía la más mala de España, BB Trickz. Que se hable más de los dramas que montó en un concierto ajeno en sí habla bastante de la calidad de espectáculo que trajo al escenario principal y es que tener a un público que hace pogos hasta por las canciones más tristes del mundo completamente estático es algo difícil de conseguir. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Partiendo la carpa por la mitad, como Moisés el mar rojo con 30 guardaespaldas, emergió la Madre Fundadora y sus bailarinas mientras de fondo había voces de niño en turco mezclado con hardstyle y “O Fortuna” de Carl Orff. Puro cine y la mejor entrada del Riverland de este año. Solo con eso habría bastado para convertirse en uno de los shows más comentados, pero luego pasó nuestra versión del altercado de los VMAs de Kanye West y Taylor Swift.  

    El concierto tardó un minuto en convertirse en la velada, con BB Trickz y su equipo intentando increpar a Metrika, subiéndose al escenario y quitándole el micrófono lanzando una frase (en respuesta a algo que dijo la de Castellón hace más de un año en el Infierno festival): “¿Tú no me dijiste que me ibas a robar los racks?”. Entre empujones, gritos y una copa tirada a Metrika por parte del manager de BB Trickz, el cual recibió un puñetazo en la boca bastante merecido, ambos equipos se bajaron del escenario. Tras el transcurso de una media hora, volvieron para continuar con el show con el ánimo del público por el cielo, dejando claro que el beef no era nada pactado. Con su fiel escudero D.Basto de fondo y sacando a Main Costa, Euskoprincess, L0rna y Glorysixvain, Metrika firmó un show profesional, trabajado e inolvidable. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Algo raro había en el aire de la Carpa de Jagermeister, ya que la alteración entre Metrika y Trickz ocurrió poco después de que MDA tuviese que parar su actuación en el mismo escenario debido a prácticamente abrirse la cabeza, retomando los 20 minutos de show que le quedaban el día siguiente. 

    Volviendo al escenario principal, vimos a Rusowsky, otro artista que ha estado en boca de todos con su último disco, “Daisy”. Nos deleitó con líricas sentidas y un mood melancólico, también dejando espacio para momentos más energéticos como “SukkKK!!” con la Zowi y la aparición de Ralphie Choo. Un show bastante dinámico y bonito, con besito con Ralphie incluido.

    Adentrándonos aún más a la madrugada, el Riverland se convirtió en una macrofiesta, con actuaciones de Albany (acompañada de un Eevee gigante), El Bugg, Raly, Sita y un cierre de día de la mano de DJ sets de Casa Pepa, Sneaky WH y Naddot b2b Bexnil. Por desgracia, éramos pocos y parió Kabasaki y el artista tuvo que cancelar su aparición debido a que literalmente se había convertido en padre, algo que figurativamente ya lo era para muchos. Sintiendo su ausencia, lo dimos todo, cerrando otro día más acompañados de hits clásicos de ayer y hoy. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    En un abrir y cerrar de ojos, el tercer y último día de desenfreno llegó. Yung Beef, Sticky M.A., Disobey, Barry B, L’Haine, Lua de Santana, Bon Calso, Euskoprincess y Çantamarta entre otros, dieron el toque final para cerrar otro año de experiencias inolvidables. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    La tarde del final del Riverland comenzó con todo el swag dosmilero de TK MAMI, una de las artistas que también han dado un boom en poco tiempo. La Barcelonesa tomó el escenario del Bosque donde, acompañada de visuales bastante camp, consiguió animar bastante a un público que llevaba varias noches sin dormir bien y días de festival con sus hits virales como “KXONDA”, “Rata de internet” y una inédita con Main Costa donde tuvieron a todo el público saltando y moviendo las cabezas de principio a fin.

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Çantamarta aterrizó en el festival con una propuesta bastante diferente al resto del cartel, algo con lo que el vocalista medio venezolano y colombiano Luislo bromeó durante el set. Acompañado de sus compañeros andaluces Omar y Beni y una banda impresionante, presentaron su versión de música urbana, cantando temas de su último disco “PASARELA”. Super entregados, humildes, graciosos y talentosos. Nada de autotune por aquí. 

    L’Haine, a pesar de no haber sacado mucha música durante el año, dio un show bastante puntual y bien hecho, revisitando hits como “7 vidas”,  “Connie Nikas”, “DE LA FORMA EN QUE YO QUIERO” y también temas de su último EP “CONCRETO” como “HOT!”. Pablo Chill E llegó desde Chile a Asturias para tener al público cantando sus éxitos “Resentia” o su colaboración “Exótica” con La Zowi, bajo la Carpa de Jagermeister. 

    Uno de los más esperados por el público fue Disobey quienes ya actuaron el año pasado pero bastante más temprano. Con la mejor entrada del día y uno de los mejores del festival, con montañas de racks, chalecos antibalas, y caretas como si viniesen directos de un atraco del GTA, tuvieron  el escenario principal abarrotado de miles de fans que estuvieron saltando y pegándose pogo tras pogo. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    En El Bosque, dando su primera actuación en el festival, fue Lua De Santana acompañada de dos bailarines. Simplemente inmaculado. Coreografía, vocales, actitud, outfit y un repaso de temazos tanto ya sacados como “MENINA” y “PiRi PiRi” o algunos inéditos, entre ellos “PUXA – SACO” producido por el mismísimo Safety Trance. Un show digno del escenario principal. La brasileña de Vigo demostró lo que ya sabíamos: se va a comer el mundo, está en su mejor momento y hay mucho por venir.

    Finalmente, llegó la hora de dos de los pesos más pesados de la industria, Sticky M.A y Yung Beef. Con una puesta en escena llamativa, Sticky M.A. se encargó de formar una cantidad de pogos incontables y mantener la energía por el cielo, cantando clásicos del urbano como “Piensa en Mí”. También hubo otros de pura buena vibra con el público bailando y disfrutando, entre ellos “Tus Ojos” para luego finalizar de manera emotiva con “Ending (mágico)”.

    El rey del trap en España, Yung Beef salió al escenario acompañado de bailarinas enmascaradas y su más fiel Hakim para traer su “Día de la bestia” a Asturias, demonio que escupía sangre y burla de la situación vivida por Metrika el día anterior para introducir “Nike Tiburón” incluido. Sacando a los nuevos fichajes de La Vendición como 8belial, Xiyo y Fernandezz y Glorysixvain, demostró por qué se le considera el padre de esta industria. Temas como “Diablo – Remix”, “METALLICA” y “Ready pa Morir” no podían faltar tampoco. El concierto fue sin duda uno de los más energéticos y agresivos, y seguro que dejó a la gente con ganas de escuchar el siguiente trabajo de Yung Beef.

    Dos de las grandes actuaciones finales fueron Bon Calso y Euskoprincess que dieron dos conciertos un tanto distintos, pero igual de increíbles, llenos de fuerza y de los que más disfrutaron los asistentes del Riverland. Bon Calso en el escenario principal con una pistola hinchable enorme, bailarinas y de las mejores puestas en escena del festival y Euskoprincess (la primera artista abiertamente trans del festival) con un cuerpo de bailarines, discurso reivindicativo e invitados para cantar bendecir el “TOTOSAKI”. 

    Para cerrar la edición 2025 del Riverland tuvimos los DJ sets de Parkineos, Amygdala y Skinyz quienes entre todos nos pincharon las mejores producciones electrónicas y mezclas de géneros como el rap, hardstyle, jerk y más, dejando la pista caliente para el cierre definitivo de Cencii, donde el gaditano lo dejó por todo lo alto con sus producciones y clásicos de la escena española.

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam

    Estos tres días, además de los dos escenarios de siempre “El valle” “El bosque”, pudimos disfrutar de dos espacios nuevos como el escenario de la Carpa de Jagermeister y el Gallery en colaboración con Footlocker con artistas emergentes como Eflexx o CMarí sorpresas de invitados, mostrando un aumento de nivel para el festival. Esto no fue lo único aumentado sin embargo ya que el abono general del festival subió de precio casi un 40%. Desde aquí también aprovechamos para decir que esperamos que la gestión de servicios de autobuses de ida y vuelta a se lleve a cabo con mejor organización y no con 4 horas de atraso como pasó con los autobuses de vuelta a la capital. 

    Eso dicho, este Riverland 2025 ha sido otra edición inolvidable con un buen tiempo en un lugar maravilloso donde disfrutamos de nuestra música favorita, desvirtualizamos a gente con la que discutimos por Twitter (X) e hicimos amigos con gustos parecidos. Estaremos esperando con ansias para que llegue finales de agosto de nuevo. 

    Fotos by Andrea Delgado @Rea.digicam
  • Kendrick Lamar y SZA: una histórica cita a bordo de un Buick.

    Kendrick Lamar y SZA: una histórica cita a bordo de un Buick.

    El Buick Regal Grand National es un coche de la marca General Motors protagonista de algunos de los momentos más históricos de la historia estadounidense. El nombre de este automóvil se debe a Darrel Waltrip, bicampeón del campeonato Grand National de la NASCAR. También es el nombre de la histórica gira de Kendrick Lamar y SZA, que ha sido catalogada como la más taquillera de la historia. Cómo no, nosotros estuvimos ahí para contároslo.

    El pasado 30 de julio, Barcelona se preparaba para vivir una cita histórica, pues Kendrick Lamar y SZA tenían preparados una noche inolvidable para las más de 48.000 personas que albergaría el Estadio Olímpico Lluís Companys, ubicado en Montjuic.

    En nuestra subida al estadio, que nos tomaría unos 30 minutos desde Plaza de España, una odisea de fanes con entrada en pista corrían para poder convertirse en alguno de afortunados en ver a K.Dot y a SZA lo más cerca posible, pues las posiciones más adelantadas se cotizaban caras, y es que a falta de 3 horas para la apertura de puertas, la cola casi envolvía el estadio.

    5:00 PM. Tras unas cuantas horas de calor sofocante y un par de botellas de agua entre pecho y espalda, las puertas abrían. Una marabunta de fanes corrían a adjudicarse una plaza óptima para presenciar historia en directo. Obviamente, yo no iba a ser menos, pues logré posicionarme a dos pasitos del escenario. Unas cuantas horas más tarde comenzaría el calentamiento.

    A las 7:15 PM, Mustard se encargaría de poner el ambiente a tono. Con «Pure Water», daba comienzo a un DJ Set más que sobresaliente, que lograba hacer saltar, gritar y bailar a la muchedumbre con temas como «Get It Sexyy» de Sexyy Red, «Titi Me Preguntó» de Bad Bunny o «Don’t Like.1» de Pusha T, Ye y Chief Keef. Tampoco faltaron temas icónicos del californiano como «I Don’t Fuck With You» de Big Sean o «Show Me» de Kid Ink y Chris Brown.

    Ya puestos a puntos, llegaba la hora del verdadero show. Una cinemática que mostraba un Buick Grand National Regal GNX del 1987 con las revoluciones altísimas. Se hizo el silencio, pero este no dura mucho pues, como si de una voz se tratara, todo el estadio cantaba la introducción de «wacced out murals», interpretada por Deyra Barrera. El coche de la cinemática hacía presencia en el escenario en medio del humo, alterando el corazón de más de uno. A la que rompe la canción, Kendrick sale por la puerta del conductor, haciendo que el estadio se caiga abajo. Tras los aplausos del público y la desaparición del Buick, le seguirían temas como «squabble up», «King Kunta», «ELEMENT.» y «tv off», este último sin contar con la segunda parte del tema.

    Una vez finalizada esta introducción de infarto, se nos muestra una cinemática que daría introducción al segundo acto, donde volvería a aparecer el coche, esta vez cubierto de hojas y con SZA sentada sobre el capó. Tras cantar «30 for 30», SZA interpretó tres temazos como son «Love Galore», «Broken Clocks» y «The Weekend».

    Tras estos dos actos, SZA y Kendrick se turnarían hasta siete veces más para completar un set de 52 canciones.

    En el tercer acto, Kendrick decidió tomar la vía de la adrenalina. «Backseat Freestyle», «HUMBLE», «euphoria» o «Alright» pondrían a todo el estadio a saltar como si de un parque de trampolines se tratara, aunque el momento clave fue cuando sonó «family ties», el tema junto a Baby Keem. El estadio se convirtió en un autentico tsunami en el que olas de fanes azotaban la valla de seguridad a los gritos del verso de Baby Keem, formando imágenes que se han vuelto súper virales.

    «man at the garden» daba cierre a esta enérgica parte de Kendrick y nos sumergía de nuevo en la fauna y flora que envuelve a SZA. Con temas como «Scorsese Baby Daddy», «F2F» o «Low» conseguía cautivar al público mientras la artista vivía un proceso de metamorfosis en directo, acompañada por unas visuales de lo más inmersivas.

    De nuevo, ambos artistas coexistían en el escenario para ejecutar una de las más bonitas escenas de la noche. Dos enormes plataformas acercaban a los americanos a las estrellas para interpretar «All The Stars», consiguiendo que los flashes de los teléfonos del público se convirtieran en una constelación que nada tiene que envidiar a la Vía Lactea.

    Pasado el ecuador, Kendrick volvería a tomar el control del escenario en la que, para mí, fue una de las mejores partes del concierto; tanto que hasta me quedé sin voz. «Like That» encendió el estadio, «DNA» levantó a la gente de las gradas de sus asientos, «GOOD CREDIT» abrió las puertas del mismísimo manicomio y «Count Me Out» hizo que a más de uno se le saltara una lagrimilla; una montaña rusa de emociones. Además, «Good Kid Maad City» daba cierre al acto con «Bitch, Don’t Kill My Vibe», «Money Trees» y «Poetic Justice».

    Nos dirigimos a la parte final de esta velada histórica. Para este séptimo acto, SZA realizaría su última aparición en solitario de la noche con sus temas más conocidos. Con «Snooze», «Kill Bill», «Good Days», «Open Arms» y «Nobody Gets Me», el corazón de más de uno se ablandaba y los sentimientos salían a flor de piel, yendo en consonancia con la florida escenografía escogida por la cantante de Missouri. Con «Kiss Me More» y «Rich Baby Daddy», SZA cerraba su acto poniendo a mover el culo a todo el allí presente, siendo así un broche bestial para su actuación en solitario.

    Para el octavo acto, llegaba el momento que más de uno estaba esperando. Como si de un ejercito de espartanos se tratara, con cuchillo en boca y sed de sangre en las venas, 48.001 personas se disponían a vociferar el himno de una batalla que cierto canadiense no querría volver a vivir. «Not Like Us», el diss track que cuenta con un billón y medio de reproducciones en Spotify, hacía retumbar la capital catalana, haciendo papeletas para que el canadiense se reafirme más en no pisar España.

    Y tras la tormenta, llega la calma. «luther» y «gloria» reuniría por última vez sobre el escenario del Lluís Companys a ambos artistas, que recibirían una enorme ovación por parte de un público más que entregado. Con un «te amo» de SZA en un casi perfecto español, los artistas se montaban en el coche y desaparecían del escenario, poniendo rumbo a su próxima fecha sobre el continente europeo.

    Nada más salir del concierto tuve dos cosas claras: que lo que había vivido aquella tarde era una cita irrepetible que quedará para siempre guardada en mi retina y que, junto al concierto de Travis Scott, era de los mejores conciertos a los que he asistido; no solo por los artistas que daban el concierto, sino por la energía transmitida tanto por parte del público como por parte de elementos externos a la propia figura de los artistas. Y esa energía no solo la sentí yo, pues no fueron necesarias muchas horas para que esta se transmitiera a demás países.

    Creo que siempre volvemos al mismo dilema, pero creo que esta cita ha sido un golpe sobre la mesa a nivel internacional. La energía que entregaba el público de España era sobrenatural, muy cercana a la de cualquier show celebrado en Estados Unidos, y esta era intercambiada sin pérdida alguna por parte de ambos artistas. Este concierto es esa señal de humo que necesitan los artistas extranjeros para dar conciertos de tal magnitud sobre suelo español. Kendrick y SZA no solo han venido a España a escribir un capítulo histórico en el libro de artistas que han pasado por nuestro país, han venido a dar a conocer al mundo que los españoles estamos ansiosos por más eventos de este tipo. Es el acelerón que necesitábamos, y no hay mejor acelerón que el que está en manos de pilotos experimentados.

  • Averzzo ya no es promesa

    Averzzo ya no es promesa

    No me cansaré de decirlo: Averzzo suena a artista consagrado. Todo en su propuesta tiene ese aire. Desde los visuales hasta los beats. Desde cómo suenan las grabaciones hasta cómo se mueve en el escenario. Tiene gusto. Tiene dirección. Tiene equipo. Y sobre todo, tiene algo que no se compra: criterio.

    Su concierto en Hangar 48 fue otra prueba de que está un paso más cerca del lugar que le pertenece. A pesar de que técnicamente “está empezando”, su música, su directo y su visión artística ya no suenan como alguien en fase inicial.

    De Cuando menos te lo esperas a Joseo Certified

    Su EP anterior, Cuando menos te lo esperas, fue de mis favoritos del año pasado. Perdió por poco ante Niko B., pero ya dejaba claro por dónde iban los tiros.

    Ahora ha vuelto junto a Mario Kun con Joseo Certified, un trabajo a dúo que dominó la segunda mitad del concierto. En directo, Mario aporta el contraste perfecto: energía, carisma, presencia. Fue él quien encendió a la sala. Quien hizo botar al público. Quien transformó el conci en una fiesta.

    Averzzo es versátil. Puede pasar del reggaetón más duro a una atmósfera indie que recuerda a Radiohead. Mario, en cambio, trae el R&B clásico, el swag, la soltura. Y juntos, funcionan. Mucho.

    El R&B en España

    Apareció también Patricia Lint, y qué decir. Lo suyo fue breve, pero dejó huella. Ambos cantaron su tema «TENSIÓN» de Delgarro, el último EP de Patricia, también producido por Manu Oliva (el mismo detrás de Averzzo y Mario Kun). Tiene voz, tiene estilo, y es una apuesta segura para lo que viene.

    Lo que vimos en Hangar 48 no es casualidad. Es el reflejo de un movimiento. El R&B en España está creciendo rápido. Y lo mejor: lo está haciendo con identidad propia.

    Mientras en España el R&B está floreciendo, en Estados Unidos parece estar en pausa. No desaparecido, pero sí menos presente. La ola que lo redefinió hace casi una década —con artistas como Bryson Tiller, 6LACK o el siempre querido Brent Faiyaz— ya no tiene la misma fuerza cultural que en su momento.

    Entre 2015 y 2017, esos nombres eran el presente y el futuro. Una generación que trajo algo nuevo: un R&B más crudo, más oscuro, más urbano. Letras vulnerables, bases minimalistas, estética callejera mezclada con sensibilidad emocional. Lo tenían todo: el sonido, la imagen, la energía de lo que estaba a punto de explotar. Y tengo la sensación que algo así está pasando en nuestro país.

    No se puede hablar de este momento sin mencionar a Choclock. Parte clave en la producción de Joseo Certified, pero también figura central del movimiento. No siempre está delante, pero su influencia se nota. Sabe cómo acompañar a los nuevos sin eclipsarlos. Y eso vale oro.

    Detalles que marcan la diferencia

    Todo en el concierto tenía intención y se notaba el trabajo detrás. El merch estaba increíble —yo me pillé la ya icónica camiseta de Girls Love My Swag—, y los visuales simples pero efectivos, reflejaban la estética de cada proyecto. En uno de los momentos más top de la noche, lanzaron billetes customizados de Mario y Averzzo con una máquina de hacer llover dinero. Y entre luces, humo y barras, apareció un guitarrista que elevó el show a otro nivel. Todo esto no fue un bolo más. Si hubiera que resumir el show en una palabra sería: serio.

    Averzzo no es un nombre más. Es alguien que está construyendo algo sólido. Tiene visión, tiene sonido, y tiene la ambición de quien sabe lo que quiere. Y si este concierto sirve para algo, es para confirmar que esto va en serio. Y lo mejor de todo: esto acaba de empezar y ya hay un nuevo álbum en camino.

    Fotos by Pepe Megía

  • Dellafuente en Madrid: el Wanda como punto de fuga

    Dellafuente en Madrid: el Wanda como punto de fuga

    Dellafuente llega al Wanda Metropolitano en Madrid para firmar uno de los conciertos más importantes de su carrera, tras superar la cancelación del Bernabéu y presentar su nuevo tema Volveré.

    Por fin. Después de meses de idas, vueltas, y un Bernabéu que se cayó por su propio peso, Dellafuente y su equipo de Maas llega a Madrid. Y lo hace con un reto que no es menor: llenar el Wanda Metropolitano dos veces. Un movimiento que, para cualquiera, ya sería historia; pero que en su caso funciona casi como el cierre natural de un camino que siempre ha ido a contracorriente.

    Porque lo de Dellafuente —o simplemente El Chino, como le llama buena parte de su público— no ha sido nunca lineal. Ni cuando explotó desde Granada siendo prácticamente un outsider, ni cuando el circuito mainstream intentó encajarlo en sus moldes. Él fue montando su propio sistema solar: un lugar donde el flamenco, el reggaetón, el rap, el house noventero o el R&B de medio tempo conviven sin pedir permiso. Todo con un pie en Andalucía, pero con el oído abierto a todo lo que suene fresco, donde sea que suene y compartiéndolo con las nuevas generaciones.

    Quizá ahí está una de sus claves: esa capacidad de sumar talento joven antes de que lo haga el resto. De abrirle la puerta a voces que venían del underground más puro —a veces ni siquiera andaluzas— y hacerlas dialogar con su propio ADN. Una Andalucía que en sus manos se ha convertido en algo elástico, global, pero que nunca ha perdido el acento.

    Este Wanda no es sólo un concierto más, es una carrera de obstáculos para afrontar lo que fue la cancelación del Bernabéu y todo lo que habrá supuesto a los responsables de su equipo salvar una catástrofe así y seguramente salir a hombros y vitoreados por la gestión final de estos dos Metropolitanos.

    Para Dellafuente, de alguna forma, es la validación pública de un artista que ha sabido sostenerse durante años en un equilibrio muy complejo: seguir siendo calle y, al mismo tiempo, ir cada vez más arriba. Mantener la conexión con los códigos de los que venían de abajo, mientras su figura crecía hasta convertirse, a día de hoy, en una leyenda —sí, ya lo es— dentro de la música española.

    Y como si todo eso fuera poco, Dellafuente llega a esta cita tras las RONDO Live Sessions y firmar Volveré, su último homenaje a sus raíces granadinas. Coincidiendo con el centenario de la marca Cervezas Alhambra, ha tomado el ritmo del tema original y lo ha reconvertido en una pieza renovada y profundamente inspiradora. Un proceso de creación que, según ha explicado, siguió su manera habitual de entender la música: desde la calma, la pausa y el respeto al sonido que le vio crecer.

    El resultado es un tema cargado de metáforas, en el que conviven los cimientos del palo flamenco original con la propia filosofía de vida de Dellafuente, siempre en busca de libertad y autenticidad. «Volveré con otra melodía», canta, resumiendo esa idea de ciclo eterno que tan bien representa a su Granada.

    El tema llega, además, como anticipo de lo que serán dos noches históricas en el Riyadh Air Metropolitano los próximos 20 y 21 de junio, donde se espera que más de 135.000 personas presencien el que ya muchos llaman el show más importante de su carrera. Un show que, según el propio artista ha confesado en sus redes, marca «una despedida de algunas de esas etapas que me trajeron hasta aquí».

    «Me siento agradecido con todo lo que me ha acompañado y todo lo que he aprendido. Espero poder haberles devuelto lo mucho que me han dado. Y si sienten que aún no es suficiente, espérense a ver los shows. Realmente es el momento más importante de mi carrera. Ahí entenderán todo», apunta.

    Sea como sea, lo que está claro es que Madrid está a punto de asistir al punto culmen de un artista que ha sabido crear su propio lenguaje y que nos ha acompañado a la gran mayoría desde sus inicios. Un artista al que le han sobrado siempre las etiquetas y al que, por mucho que lo intenten encasillar, sigue y seguirá sonando a lo que sólo él sabe hacer: Dellafuente.

  • Claudio Montana y su vuelta a Madrid (por lo bueno)

    Claudio Montana y su vuelta a Madrid (por lo bueno)

    Claudio Montana celebra su esperado regreso a la música, de la mano de RUSIA IDK, con un triple show milimétricamente detallado en la ciudad que enmusa su música, afrontando una nueva etapa en su carrera, cargada de contrastes y recuerdos, pero sobre todo, llena de color, aire fresco y buena compañía. ¡Como volar una cometa!

    Fotografía del Concierto de Claudio Montana en Madrid por Leire Téllez (@leiretelleez)

    LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA: La Figura y Estatus de Claudio Montana

    Es increíble cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando me gradué del instituto. O cuando mi mayor preocupación consistía en elegir qué película alquilar en el videoclub el fin de semana, o esperar a que llegara la hora de bajar al parque a jugar a la pelota con mis amigos. De igual manera, me pasa con la música. Puedo recordar con la exactitud del presente cómo fue la primera vez que escuché una canción que me marcó o algún artista que me sorprendió de alguna manera. Y sobre todo, si se trata de alguien como Claudio Montana.

    Esto es curioso. En un momento en el que la presencia constante en redes es casi obligatoria, y el ritmo de demanda de nueva música por parte de los artistas es cada vez más alto, podríamos pensar que justamente la figura de Claudio sería la que tenía un mayor potencial de ser apartada a un lado y perdida de vista. Él es uno de esos artistas que no se caracteriza precisamente por sorprender con un nuevo lanzamiento cada semana (ni cada mes… ni cada año…), y está claro que no va a ser uno de mis artistas más escuchados en el Wrapped.

    Pero lo cierto es que cada vez que aparece, me tiene ahí, pendiente, tratando de perseguir la concentración plena, para no perderme ni un solo detalle de su obra. Y cuando no lo hace, me tiene ahí, preguntándome cuándo será la próxima vez que escuche sus aspiraciones e inquietudes. Y eso es de admirar.

    Habían pasado casi dos años desde que «Carbone», el más reciente capítulo de su diario musical donde nos revelaba su partida de Madrid en búsqueda de una paz mental, llegó a nuestros oídos, cuando recibimos la noticia de que Claudio Montana volvería al ruedo este año, pasando a formar parte del colectivo musical independiente «Rusia IDK», con la distribución de un nuevo single llamado «El paseo» y la gran sorpresa de un concierto único de tres fechas que anunciaba por todo lo alto su regreso a esta gran ciudad, tan llena de contrastes, pero que tanto ha inspirado su carrera.

    @rusiaidk #claudiomontana ♬ sonido original – rusia-idk

    Y, por supuesto, como no podía ser de otra manera, nosotros no nos lo podíamos perder.

    LA VUELTA A MADRID (POR LO BUENO): Triplete de Detalles, Compañía y Amor (y Shows)

    Instantes antes de entrar al concierto, al ver la fila kilométrica que rodeaba las inmediaciones de la Sala But, me vino a la cabeza el momento en el que salieron a la venta las entradas y lo mucho que me sorprendió la velocidad en la que se volatilizaron. Justo ahí, pude reafirmar de primera mano que esta sensación que provocaba la música de Claudio era algo a escala popular, y que a nadie le va a molestar si necesitas tomarte un tiempo alejado de todo, si tu aportación a sus vidas ha sido beneficiosa. Siempre habrá gente esperando tu regreso, con las mismas ganas, o incluso más que tú mismo, si es posible. Y vaya que sí había ganas.

    De forma recíproca a nuestro entusiasmo, Claudio nos entregó un show a la altura de las expectativas. Primero de todo, destacar la gran labor de aprovechamiento del espacio para dar forma a una experiencia inmersiva de 360 grados, contando con varias pantallas adicionales que añadían contexto a la obra y transfondo del artista, funcionando como un pequeño museo de objetos con gran valor simbólico para Claudio, un diseño de iluminación titánico que tintaba al recital de una sensación de incertidumbre, exteriorizando el sentimiento presente, y un pequeño puesto que nos daba ciertas pistas sobre el imaginario conceptual del ansiado y muy próximo regreso a la música.

    @rusiaidk

    Esta semana Claudio Montana EP

    ♬ sonido original – rusia-idk

    Así, el concierto se desarrolló de forma muy teatral, estableciendo una sucesión de actos a través de claros y oscuros que buscaban contar una historia de evolución. De cambio, inquietud y sobre todo de adaptación. Esa historia que tanto hemos escuchado a través de sus canciones, que aunque rodeada de información aparentemente fragmentaria, sigue un hilo conductor y un tema recurrente que se manifiesta como inquietud: el papel de la gran ciudad en la búsqueda de supervivencia frente a la vida adulta.

    Fotografía del Concierto de Claudio Montana en Madrid por Leire Téllez (@leiretelleez)

    Claudio, como posiblemente muchos de los asistentes al concierto, ha tenido que enfrentarse, a una edad temprana, a la necesidad de desplazarse de su hogar con el objetivo de perseguir un futuro y, con ello, adaptarse al cambio en un lugar cuyo ritmo y estilo de vida es completamente diferente y acelerado respecto a cualquier otro lugar que conozcas. Un hecho que, por supuesto, llama a la reflexión de decidir cuál es la opción que más te beneficia. Pero, no solo mirando en favor de la oportunidad, sino también de la salud, de la compañía e incluso de la felicidad. Entonces, ¿merece la pena irse de Madrid por lo malo, o volver a Madrid por lo bueno?

    Esta es la cuestión que tanto se ha replanteado Claudio en su música y que llegó a su clímax entre «Carbone» y «El Paseo». Ahora, Claudio ha vuelto a darle una oportunidad a la ciudad, volviendo a Madrid por la pasión por los detalles de su profesión, la compañía de sus amigos, presentes en el concierto en canciones como «Giovanni de Luca» y «Nuevo Duelo», y por el calor humano y amor hacia su arte por parte de sus seguidores, materializándose como reafirmación total en un regreso a la música, y por encima de todo, en un regreso a los escenarios que demuestra que, en este desafío, nunca estará solo.

    Fotografía del Concierto de Claudio Montana en Madrid por Leire Téllez (@leiretelleez)

    SOBRE CÓMO VOLAR UNA COMETA: El Regreso a la Infancia.

    Esta incorporación al equipo Rusia IDK por parte de Claudio ha llegado de la mano con «Sobre cómo volar una cometa», un EP de cuatro canciones que propone un soplo de aire fresco en el estilo habitual de Claudio, colaborando en la producción con el dúo de Art Pop con tintes de Ambient «Ultralágrima», estilos que toman una gran presencia en la escucha.

    Y es que, en «Sobre cómo volar una cometa», la participación de Ultrálagrima busca acentuar el estado contradictorio de la incertidumbre y el caos de la vida adulta y cosmopolita mencionado previamente, exponiéndolo mediante la yuxtaposición a otra sensación completamente contraria: la inocencia de un niño. Desde la temática que señala su título hasta las melodías infantiles y nostálgicas que toman el control de las outros de cada canción, el EP nos transporta a una época en la que no había preocupaciones y que, como dije al principio, no parece distar demasiado de la actualidad en nuestras memorias.

    Entonces, ¿acaso todo esto significa que lo de antes era infinitamente mejor y que ahora la vida es una @#$%&? Para nada. Durante el EP, podemos ver a un Claudio más optimista, que afronta una nueva etapa en su vida de la forma correcta: estando agradecido por el ahora y por la gente que le acompaña en su camino, y convirtiéndose en un adulto que comprende que para tener una vida plena, nunca hay que dejar que desaparezca ese niño interior que todos tenemos.

    Sí, la vida ahora tiene exámenes, alquileres caros y reuniones larguísimas de Google Meet. Pero no por eso no puede haber películas, tardes en bares y noches de juegos de mesa con amigos. Esas cosas que, aunque tu día haya sido el más largo del mundo, te motivan a seguir adelante. Y es que, aunque esto que digo pueda parecer algo muy típico y sencillo de seguir, a veces se nos hace bola encontrar el equilibrio. Pero, al final, todo llega, y el resultado es precioso. Es como, por ejemplo… Volar una cometa.

  • HOKE Y EL ESTADO DEL DIRECTO EN EL RAP ESPAÑOL

    HOKE Y EL ESTADO DEL DIRECTO EN EL RAP ESPAÑOL

    Cuando tuvo lugar el concierto de Hoke en Vistalegre allá por finales de marzo yo debería de haber publicado una crónica sobre el concierto en este medio. Como muchos sabréis, en lugar de hacer eso, me apresuré a poner un par de tweets sobre lo que me había parecido el show que acabaron causando más revuelo del deseado. Ahí me di cuenta de que hay una conversación mucho más grande detrás de todo esto y que una sencilla crónica para cumplir no sirve para trazar el dibujo que estoy tratando de mostraros con esto. Toca ponerse serios, vamos a sentarnos a hablar como adultos.

    Salí desencantado del concierto de Hoke. No es sorpresa para nadie, lo dejé bastante claro en aquellos infames tweets que tantas fatigas me costaron a posteriori. Las razones fueron principalmente la calidad del sonido, el show per se y el precio de las entradas. Los temas no tienen fallo, tanto Tres Creus como BBO me parecen proyectos sobresalientes, pero a la hora de preparar un directo hay mucho más allá de confiar en los temas y lanzar un beso al aire y a donde caiga, hay que dar un show, que por algo se llaman así. 

    El modelo de directo estándar en el mundo del rap actualmente se encuentra en un punto medio entre la comodidad y la mediocridad, en muchas ocasiones conviviendo estas dos posibilidades. No hablo solo de Hoke, sino de la escena en general. No hay más que pasarse por cualquier festival en el que predominen estos géneros para ver que la variedad de la oferta entre los artistas que componen el cartel suele ser bastante escasa. Parece que no hay interés por invertir algo más de cara a permear en el imaginario colectivo y aportar a este microcosmos de nuestra cultura, el interés se limita a hacer la bolsa y salir por patas.

    Es una sensación que lleva mucho tiempo rondando mi cabeza, toda la generación de los últimos 7 años en el rap mainstream español ha llegado a un punto de comodidad en el que saben que tienen un público que les va a respaldar y ya no ven la necesidad de currarse las cosas porque el dinero va a llegar igualmente. Ya no queda nada de ese hambre que les hizo llegar a donde están, o mejor dicho, han perdido el fondo que tenían de chorbo…

    Si esta fuese la tónica general en el 100% de los casos pues no nos quedaría más que exhalar un solemne “es lo que hay” y seguir pagando por conciertos a medio fuelle, pero lo cierto es que no es así, todavía hay artistas que cuidan sus directos y tratan de ofrecer algo distinto a la historia de siempre. Desde el obvio Ralphie Choo, que tiene uno de los mejores directos de nuestro país, pasando por artistas más pequeños como Teo Lucadamo, que se vale de su carisma natural y la banda que le acompaña para elevar su obra al siguiente nivel. No es una cuestión de tener más o menos ingresos, porque los dos ejemplos que he puesto son muy dispares en cuanto a su posición actual, pero ambos se las apañan para entregar un trabajo de calidad con lo que tienen a mano. Se pueden hacer las cosas bien.

    Otro hecho desencadenante que me ha hizo llegar a este punto en el que no estoy dispuesto a tragar más fue sin duda el concierto de diciembre de 2024 de Yung Beef en el mismo Vistalegre. Ya se habló de esto en su día, pero si no sois capaces de dimensionar la importancia de este evento, tened en cuenta que el mayor impacto cultural de un show de Yung Beef hasta entonces era aquel concierto del Primavera Sound de 2018 con Yung Beef subido en una jaula de metal haciendo el cafre, Hakim en modo hypeman pegando berridos ininteligibles y Bad Gyal como cameo haciendo twerk en mitad del show. Nadie se esperaba que una figura tan establecida como Yung Beef diese más que eso, ser un punkarra y demostrar que lo que opinemos le importa bien poco, como ha hecho descuidando su directo en todas las oportunidades que ha tenido a lo largo de su carrera. En esta ocasión de diciembre fue algo totalmente distinto, Yung Beef decidió tomarse su show en serio, y dio un repaso a toda su carrera mientras cantaba al micro en vez de dejar la música sonar. Contaba con una escenografía cambiante que seguía una narrativa, y se respiraba un cuidado y un simbolismo que se grabó en la retina de todos los asistentes. Este concierto costaba menos de treinta euros, pero valía cada céntimo. Un ejemplo de buen hacer que vino de la mano de Velódrome, que se ocupó del aspecto creativo y nos dejó este concierto para la historia.

    Este concierto sienta un precedente, tampoco en el sentido de que ahora no se pueda bajar el nivel de esto, sino que si Yung Beef se lo había tomado en serio el resto podían ponerse las pilas también, cada uno a su manera. Obviamente los artistas del panorama tomaron nota de aquel concierto, y por eso hubo conversaciones entre el equipo de Hoke y Velódrome para su Vistalegre que iba a tener lugar tres meses más tarde, aunque al final no llegaron a nada. Y no quiero decir que fue por dejadez, desconozco los motivos reales, pero lo que sí entiendo es que hay una diferencia en la envergadura y el presupuesto de Yung Beef y el de Hoke, que sigue siendo un proyecto independiente y considerablemente más pequeño que el del granadino.

    Aquí toca abrir otro melón, y es el precio de las entradas. Un inciso importante aquí es que no es solo el equipo de los artistas el que elige el precio total, sino que las tiqueteras suelen inflarlo para maximizar beneficios y cubrir costes. En el caso de Hoke, la entrada suponía unos 45 euros más 5 de gastos de gestión cortesía de LiveNation. Un billete de los naranjas entero para un show que no estaba a la altura de ese precio, pero no os confundáis, todavía no he visto un concierto de rap en España que esté a la altura de ese precio. Parece que todos los puntos negativos del bolo fueron o bien por causas ajenas o factores externos. La inflación es algo que afecta a todos los artistas y ya si seguimos tirando del hilo llega a todos los aspectos de nuestra vida. No podemos escapar de ella, pero volviendo al ejemplo de Yung Beef, donde se podían comprar entradas por 27 euros, se hace complicado entrever la verdad de todo esto.

    El hermetismo en el caso de Hoke es otro de los factores que nos llevan a este punto. Si bien yo he podido hablar desde el desconocimiento en el pasado e incluso en este mismo texto, a la hora de contrastar la información nos encontramos con una serie de barreras que nos impiden conocer la verdad. Ya hemos hablado del dinero, pero también hay que hablar del sonido. Todos los artistas que han cantado en el Palacio Vistalegre coinciden en que la acústica es pésima y que tiene una reverberación de seis segundos que no hace más que dar dolores de cabeza a los técnicos, pero por algún motivo se siguen haciendo conciertos teniendo este espacio como una de las principales opciones. En el caso de Hoke fue un concierto reducido de 5000 personas de aforo, mucha grada vacía implica mucho rebote del sonido, así que no paran de acumularse los problemas. Miguel Grimaldo fue el técnico de sonido de este concierto, y días después habló en X sobre los malabares que tuvo que hacer para el momento en el que sacaron una cabina en la que Hoke cantó Moondial.

    Este momento de la cabina fue lo más destacable de todo el concierto porque encapsulaba a la perfección lo que es Hoke, esa timidez camuflada de misticismo que necesita privacidad para sacar su talento a relucir, un rollo Clark Kent/Superman bastante simbólico si me preguntan. Hoke rapea bajito, muy bajito, y esto se notaba en comparación a cuando salían colaboraciones como Ergo Pro, que no tiemblan cuando toca soltar berridos. Tampoco se mueve mucho, pero la gente no lo espera. Aquí podríamos entrar al debate de por qué a las artistas femeninas se les exigen coreografías y movimiento para considerar que hacen un buen show mientras que a los masculinos se les aplaude por quedarse tiesos, pero me parece que está muy manido y que tampoco nos lleva a ninguna parte además de ser un argumento muy dogmático.

    ¿Fue el Vistalegre la tumba de su ambición? Pues tampoco creo que haya que ponerse tan dramáticos, pero con este gran ejemplo quiero hacer una reflexión sobre el estado general de los shows dentro de nuestro gremio. La gente va a ver conciertos por muchos motivos: por compartir con sus amigos, por fomo, para soltar energía, para relajarse, para dejarse llevar y llorar un poquito, pero sobre todo para disfrutar de la música a un nivel superior que el que tienen disponible en sus móviles las veinticuatro horas del día. Creo que como artista todo suma a la hora de crear tu imaginario, no solo las canciones que subes a plataformas, sino tu forma de comunicarte, de vestirte, de interactuar con tus fans, y sobre todo de cómo muestras tu proyecto al gran público. Los conciertos son oportunidades de hacer todo eso y llevarlo al siguiente nivel, pero muchas veces queremos saltar muchos escalones de una sola vez y nos la acabamos pegando, o peor aún, nos quedamos en el mismo escalón para siempre. Como público tenemos en nuestras manos la posibilidad de influir en esta cultura que tanto disfrutamos, y una de las maneras es esperar un mimo y un cuidado cuando estamos pagando por algo. Conformarse y complacer solo nos lleva al estancamiento, a veces hay que pedir o incluso exigir (qué poco me gusta esa palabra) para que todo avance, para que la cultura se mueva y que crezcamos de la mano con ella.

  • Bon Calso luce el Dorsal ‘7’ del Show Madrileño

    Bon Calso luce el Dorsal ‘7’ del Show Madrileño

    Bon Calso inaugura la Temporada 2025 de la iniciativa primaveral de conciertos ‘Sound Isidro’ con un doblete madrileño en la gira de su más reciente disco ‘Número 7’, llenando de energía, temazos y muchas sorpresas la, ya habitual, en su carrera y en la nuestra, Sala But.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Siempre que alguien me pregunta cuál es el artista que más veces he podido ver en directo, uno de los primeros nombres que se me viene a la cabeza (llegando a igualar el contador de Andy y Lucas, La Hungara y alguno más, que casi anualmente vienen a cantar a las fiestas de mi pueblo) es Bon Calso. Y es que el artista madrileño lleva manteniéndose en el foco de mi radar, y el de muchos de los conocedores del urbano español que nos estén leyendo, ya unos cuantos años, gracias a una secuencia de cuatro álbumes de tal atractivo que me ha llevado a sentirme en la necesidad de acudir a cada una de sus respectivas giras.

    ‘OUTTA MY HEAD’, ‘Love Me Not’, ‘OUTTA CONTROL’ y ‘Número 7’. Aún con poco tiempo de separación entre sus lanzamientos, cada uno de estos proyectos supo encontrar esa pieza que volvía a dotar de frescura la fórmula de Bon Calso. Ya fuera la introspección de su debut en el largo, la sensibilidad del proyecto que le prosiguió ese mismo año, la autoconfianza obtenida tras un año de reflexiones y éxitos con el tercero o la madurez de una esencia prometedora en este más reciente disco, siempre ha habido un detalle que, dentro de una música que muchos ya conocíamos, ha sabido evolucionar a la par que todos nosotros, para seguir acompañándonos en nuestro camino.

    Captura de Pantalla de los Últimos 4 Proyectos de Bon Calso (Spotify)

    Es por esto que cada show de Bon Calso ha servido como una especie de checkpoint en mi vida. Un momento en el que me paro a reflexionar, no solo sobre la evolución del artista respecto a su proyecto anterior, sino también sobre cómo ha cambiado mi forma de pensar, mi percepción sobre el arte, mis gustos e incluso mi vida desde entonces (algo así como la tradición de Billie Eilish en Vanity Fair). Así que, cómo no podía ser menos, aquí estoy, esta vez, listo para dejar constancia en un texto de mi experiencia en el show del tour de ‘Número 7’ de Bon Calso.

    Obertura: Una (Canción) Para Todos, y Todos Para Uno (Bon Calso).

    El Show, como no podía ser de otra forma, comenzó dando prioridad a esa novedad y frescura que Bon Calso tenía para mostrarnos este año, y así nos lo dejó saber el simple, pero inteligente, detallito de una peculiar cuenta atrás, que se detuvo en el momento de llegar al ‘Número 7’. Así, ‘DetoXXX’ se abrió paso entre la gente, dando el pistoletazo de salida con un primer pogo a un comienzo de noche que no le faltaría ni un ápice de intensidad.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Y es que ese primer pogo se convirtió en un segundo y un tercero, y me atrevería a decir que innumerables más, que realmente se podrían contar como uno solo muy extenso, tanto en tiempo como en espacio, ya que el agujero negro que se apoderaba de la sala, que atraía a los asistentes hacia su interior y del que no se podía escapar, no se cerró en ningún momento. Y normal. Esto es lo que ocurre cuando la elección de canciones para calentar a un público, impaciente de ser calentado, se compone de bombazos como ‘PLAYBOY’, ‘AHA’ y ‘FREAKY’ con la aparición de West Dubai.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Alguno se habrá asustado leyendo esta información. ¡¿AGUJERO NEGRO?! ¡¿NO SE PUEDE ESCAPAR?! Tranquilos, que como buen artista versátil que fue nuestro anfitrión, sabréis que siempre deja tiempo para disfrutar de otro tipo de sensaciones. Y eso es lo que más mola. Si te apetecía bailar, ‘FLORENCIA’ o ‘West Side Story’ con Aleesha motivaban a sacar tu lado más disfrutón. Si, por el contrario, estabas algo decaído o decaída por desamor, ‘Ojalá’ o ‘Que Te Vaya Bonito’ estaban ahí para ayudarte a liberar. Y, si en cambio necesitabas un empujoncito para seguir adelante y empoderarte al máximo, podías lanzar con todas tus fuerzas un ‘Pow Pow Pow’.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Así, este inicio de concierto demostró que un concierto de Bon Calso puede ser una experiencia disfrutable para todos. Si eres un fan nuevo y piensas que no vas a saberte ni una, ERROR. Si, por el contrario, eres un fan antiguo y piensas que no va a cantar ninguna de las que ya te sabes, ERROR. Quizás, ¿estás enérgico y piensas que va a ser todo llorar? ERROR. Y, ¿estás sensible y piensas que va a ser todo saltar? ERROR. Disfrutes lo que disfrutes, no lo pienses, ve y disfrútalo. (A no ser que no disfrutes de Bon Calso. Entonces… igual sí que este concierto no es lo tuyo. ¿Creo que es obvio, no? Peeeero, eso no puede ser posible. Ve igualmente, te acabará gustando).

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Desarrollo: Una Alineación Digna de 11 Titular Presenta ‘Número 7’.

    Después de entrar en calor, con un deleite para cada uno de los diferentes miembros del público, Bon Calso vino a demostrar que su nuevo proyecto tenía un amplio potencial de directo. ‘Número 7’ ha dado vida a un Bon Calso con más ganas de experimentar, dándole un gran peso a las instrumentales dentro del proyecto, que se hicieron notar en el concierto con canciones como ‘Baccarat Rouge 540’, ‘Héroe’ y ‘seis nueve’ y sobre todo, ahora que ha encontrado un sonido identificativo con el que se siente cómodo, con muchas ganas de abrirse a colaborar.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    ‘Número 7’ puede ser el proyecto con las colaboraciones más numerosas y sólidas de la carrera de Bon Calso, y así se pudo ver y escuchar durante todo el desarrollo del show. Desde la aparición de esas nuevas promesas (como hace no tantos años lo fue Bon Calso, y que ya comienzan a hacerse un nombre en la escena gracias a oportunidades como esta), como son Superreservao haciendo su aparición para interpretar ‘via Maffia’ y Guxo, con ‘I’LL TAKE CARE’, hasta la involucración de artistas de gran renombre como son Diego 900, subiendo al escenario para mostrarnos ‘EL PR€CIO’ y L’Haine con la ‘calma’, Aleesha interpretando su ‘West Side Story’ y Enry-K para ‘DAWG!’.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Pero sí, yo (en mi humilde opinión) me tengo que quedar con dos de estas participaciones dentro del concierto, estas son las de Juicy BAE y mvrk. Para mí, dos personas que se adueñan del lugar cada vez que aparecen en un escenario, aunque no sea su propio show, gracias a la monumental presencia escénica de la que disponen. Y por supuesto, por el nivel de calidad de los temazos que manejan.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Y es que, ¿cómo no iban a ser mis favoritos cuando nos brindaron verdaderos bangers como ‘ANTES DE QUE TÚ ME QUIERAS’ y ‘N¥’? Y por lo que pude ver en las reacciones del público, no fui el único.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Cierre: Bon Calso y La Orden del Remix (de los Nuevos Clásicos).

    Para ponerle el broche de oro a un show de categoría, Bon Calso tenía guardados algunos ases sobre la manga. Algunos venían siendo muy esperados por muchos desde el comienzo del concierto, como era el momento en el que la oscuridad de la sala se llenara de ‘Estrellas’ (o flashes de móvil) para disfrutar en sintonía su canción más conocida. Pero, cuando todo parecía haber terminado, y todo el mundo gritaba «¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!», como es costumbre en todo buen concierto, sabiendo que todavía queda una canción más, Bon Calso volvió a aparecer con no una, ni dos, sino tres regalos más.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Hace unos instantes, os hablé de la tremenda alineación con la que contó el concierto, asemejándola a un 11 titular de un partido de fútbol. Y si nos ponemos a contar, sumando al propio Bon Calso, la aparición de West Dubai con su colaboración en ‘OUTTA CONTROL’ y los OCHO colaboradores de ‘Número 7’, dan… Efectivamente, diez. Esto no podía quedar así, y la gente lo sabía. Hacía falta un 11. Y quién si no mejor, para tomar el puesto de delantero centro y meter el gol decisivo en el minuto 90, que el mismísimo alma de la fiesta allá donde va: Mda, que apareció, haciendo que la gente se subiera por las paredes (cosa que él hizo de forma literal) al cantar la mítica ‘Pornstar’ de ‘OUTTA MY HEAD’.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Por último, Bon Calso se encargó de que la fiesta no frenara ni en los momentos finales, llevando la emoción (y los pogos) a todo lo alto con dos remixes bien cañeros de dos de sus mayores temazos, ya considerados nuevos clásicos: ‘Don’t Cry’ y, por supuesto, ‘Estrellas’.

    Fotografía del Show de Bon Calso en Madrid en el Tour de ‘Numero 7’. Por Nadia Crusoe (@nadiacrusoe)

    Conclusión: Otro Tanto Para el Marcador (+1).

    Como he ido desarrollando a lo largo del artículo, puedo decir que un año más, he notado una mejoría y madurez en la mayor parte de aspectos del show de Bon Calso, que acompaña a la también notable en su música. En este caso, la importancia de las instrumentales y remixes, y por supuesto, la personificación de la bonita sensación de comunidad que se ha generado dentro de la escena, fueron los detalles que más denotaron su presencia durante el show y lograron que, en una ocasión más, mereciera la pena asistir a la gira de Bon Calso.

    Cartel Promocional de las Fechas del Tour de ‘Número 7’ de Bon Calso en All Nighters (@allnightersprod)
  • Scrapworld 2025: La Música que está de Moda

    Scrapworld 2025: La Música que está de Moda

    El pasado fin de semana del 5 y 6 de abril se celebró, en IFEMA Madrid, la sexta edición de Scrapworld, la feria de moda urbana más relevante de nuestro país, la cual contó con más de 75 stands pertenecientes a las más prometedoras marcas de ropa nacional. Entre ellos, pudimos ver, desde nombres más asentados como M***shakes, Scuffers, COLD CULTURE, Fake Gods y Dame Après Paris, hasta joyas emergentes como AILE, FRONT ROW, Bessel Friends y Xanthism, que acumulaban filas y filas de personas deseosas de conseguir las prendas del momento.

    Fotografía del Scrapworld 2025 en IFEMA (Madrid)

    Pero aun siendo la moda el foco principal del proyecto organizado por Carlos Martín «ByCalitos», Miguel Antón y Juan Villegas, desde hace años, el evento ha buscado funcionar, no solo como un lugar de reunión para amantes de la moda, sino también como un escaparate para todo tipo de cultura. Y así lo demostró, siendo, un año más, uno de los puntos más fuertes del evento, su apartado musical.

    En 2024, Scrapworld ya apostó por añadir a su evento un escenario donde, durante sus dos jornadas de duración, subirían algunos de los artistas que comenzaban a sonar con más fuerza en la escena española, tales como Ralphie Choo, Hoke y Bon Calso. Este año, no podía ser menos, y la gente lo sabía. Desde que se anunció la programación y cartel del Scrapworld 2025, la música fue una de las motivaciones principales para un gran sector de los asistentes, para lanzarse a adquirir su entrada. Qué, ¿por qué? Ahora mismo lo veréis.

    Fotografía del Scrapworld 2025 en IFEMA (Madrid)

    DÍA 1: Reggaeton Antiguo, Una Oda a España y el Brillo del Golden Boy.

    La primera jornada dio comienzo con mucho sazón, batería y reggaeton, dando el pistoletazo de salida y el llamamiento perfecto al nuevo y titánico escenario principal para los primeros visitantes del evento, con tres de los mayores referentes nacionales actuales de dicho estilo musical: El Bugg, Raul Clyde y Metrika, algunos de los cuales, haciendo honor al evento, repartieron merchandising entre el público y contaban con sus respectivos stands de moda dentro del evento.

    El Bugg fue el encargado de atraer a los primeros conocedores de la corchea, que esperaban ansiosos a poder demostrar esa pasión que tanto ha generado el pegadizo estribillo de «California», y algunos curiosos, que si no conocían su música previamente, ahora no podrán dejar de escucharle después de darle todo al ritmo de «Swiper no robes». Y es que, es inevitable no moverse con ese HIT, que tras año y medio desde su lanzamiento, aún sigue afianzando nuevos oyentes.

    Diferente, y, en mi opinión, muy original, fue la propuesta de show de Raul Clyde, uno de los nombres más sonados del evento, que, tras haber petado el Vistalegre una semana antes, haciendo regresar al gran público de Madrid al 2014 con sus mayores éxitos, decidió elegir para el Scrapworld otro setlist algo más único y personal, para seguir haciendo lo que mejor sabe hacer: encontrar la frescura en la nostalgia.

    Y es que, la mayor parte de este nuevo show se conformó de versiones de los mayores clásicos del Reggaeton, que tanto inspiraron a Raul a hacer su propia música, como lo son «No Dice Na» de Ñengo Flow, «Me prefieres a mí» de Arcángel, «Tropical» de La Mafia del Amor e «Imaginaste» de Jhay Cortez. Fue algo que, yo, no sabía que necesitaba. Pero wow, cómo lo disfruté.

    @raulclyde_ MI STAND EN @SCRAPWORLD ♬ CHERRY – Raul Clyde & Yung Beef

    Para dar cierre al ciclo reggaetonero, contamos con la presencia del imponente y explícito don de performance de «La Madre Fundadora». Vestida de túnica negra y acompañada de un culto de bailarinas que rodeaban y adoraban su figura, Metrika puso a perrear hasta abajo a su público de fieles, al ritmo de canciones como «Al Gimnasio en Tacones», «Lip Combo» con la aparición estelar de L0rna, y su más reciente «DIVA DEL INFIERNO».

    Tras este explosivo comienzo, acompañado además de algunos DJ Sets de Tony Roig, Gideo y Rata de Internet que pusieron banda sonora a nuestras visitas y compras por la micrópolis de la moda, Atlantic Records vino a recordarnos que, en este lugar, no había tiempo para descansos.

    Y es que, la conocida discográfica preparó su propia iniciativa dentro del Scrapworld, donde, desde su stand lleno de discos de vinilo y merchandising, nos darían la oportunidad de presenciar algunos conciertos y DJ Sets extra de sus invitados sorpresa, siendo los de este primer día de evento, Albany, estrenando en directo su recién horneado nuevo álbum, «ESTABA ESCRITO» y Sneaky Wh, mostrándonos esos tantos hits del momento que ha sido responsable de producir.

    Y, cuando parecía que ya estaba todo el Reggaeton vendido, todavía quedaba el show de la más reciente promesa canaria del género: Lucho RK. Hits de su EP «QUIEN ESTÁ AQUÍ», como «Esos Ojitos» y «AIAIAI», y el más reciente single «ACELERÁ» cada vez nos acercan más al verano, y su presencia en Scrapworld fue un gran inicio de buena cara al buen tiempo.

    Fotografía del Concierto de Lucho RK en Scrapworld 2025 en IFEMA (Madrid)

    Así, y tras un DJ Set a manos de la leyenda del Hip Hop, Chirie Vegas, llegó el momento de uno de los conciertos más esperados de todas las ediciones de Scrapworld. Y es que, el fenómeno Bb Trickz no es para menos. Minutos antes, las famosas camisetas con su cara volaban como la espuma en su stand, y una extensa multitud pillaba hueco frente al escenario para no perderse el teteo.

    De repente, llegó el momento y Bb Trickz apareció al ritmo del himno nacional para demostrar, con su escenografía provocativa, qué, quien si no ella, tiene el título de «La Más Mala de España». Mucho Dembow, mucho Trap y algún que otro adelanto de su próximo EP pusieron el ritmo más disfrutón a la tarde del día inicial de Scrapworld. Yo, personalmente, me lo pasé como un niño.

    Por último, para poner el broche de oro a un día musical increíble, era el turno del mismísimo Golden Boy. El chaval que, en el último año, ha pasado de ser artista emergente a ser todo un cabeza de cartel. Estoy hablando, cómo no, de Mvrk.

    No sé cómo, ni por qué, aún no había conseguido verle en directo, pero la vida al fin me puso allí, y yo estaba dispuesto a desatar toda mi ilusión. Y por lo que se vio, todo el Scrapworld también. Temas, ya considerados, himnos como «Como enamorarme», «Algo nos olíamos» y «HOT!», y la presencia de superestrella de Mvrk en el escenario, lograron poner a todo el pabellón a cantar y a hacer pogos como locos, aún llevando grandes cantidades de tiempo de movimiento a las espaldas. Todo un chute de adrenalina, que aun cayendo ya la noche, nos dejó con ganas de más. Y por eso…

    Fotografía del Concierto de Mvrk en Scrapworld 2025 en IFEMA (Madrid)

    DÍA 2: Mucho Fútbol, La BoyBand del Momento y un Ending (Mágico).

    Hay quien pensaría que disponer de una alineación tan legendaria, como la de esa primera jornada, era un suceso irrepetible, pero los afortunados que pudimos acudir a este segundo día de evento, pudimos comprobar que Scrapworld aún tenía guardada una selección digna de La Roja de 2010, que como mínimo, igualaba en calidad a la primera. Y, ahora lo vais a ver.

    Hablando de equipos históricos, quién mejor para introducir este día que la persona con más conocimiento sobre deporte de nuestra música, el cual, mediante su rap, igual te lanza un dato sobre la liga turca de fútbol que te hace recordar la magia de un jugador olvidado hace varias décadas. Este es Midas Alonso, y fue el encargado de dar el primer recital, donde rapeó sin pausa las extensas letras de canciones como «Brixton», «Tutankamon» y «FIFA Street», mientras algunos de los asistentes le hacían honor echándose unos pases de un lado al otro de la pista.

    @scrapworldes Nuestra mas fiel interpretación a Midas Alonso, ¿Quién el 5 y 6 de abril por IFEMA? 🧐#scrapworld#scrapworld2025#midasalonso ♬ sonido original – SCRAPWORLD

    Al terminar, tu obligación era moverte igual de rápido que Micky Van De Ven hacia el stand de Atlantic Records si no te querías perder a su próximo invitado sorpresa. Ahora, era el turno del futuro de la música urbana de Canarias, contando con el DJ Set de Young P, productor de temazos como «1STEP» de Lucho RK, y el concierto de IBRA, que salió a darlo todo, mostrando al mundo el potencial de su nuevo EP «EL BARRANCO DE LA NIEBLA», con actuaciones como la de «PLACES + FACES» junto a J Battle.

    Continuando, ¿se acuerdan de que el día anterior tuvo una muy buena dosis del mejor Reggaeton nacional? Pues este día no podía ser menos, y la tarde continuó con los conciertos de dos grandes talentos, que, de hecho, son grandes amigos y colaboradores entre sí, como son John Pollõn y C Marí, poniendo a todo el mundo de buena vibra con hits muy aclamados como «Miente» y «Contacto».

    @miriamrh26 #johnpollõn #cmari dándonos espectáculo en #scrapworld ♬ sonido original – miri

    Entre conciertos, como no podía ser de otra forma, la música no se detuvo ni por un momento gracias a la participación de DJs como Vanessa C, 190 y, por último, Delore, que estuvo calentando el ambiente en el escenario para la llegada del concierto con más energía de todo el evento. ¿Os podéis imaginar quiénes fueron los responsables de poner patas arriba el IFEMA como pocos lo han hecho?

    Fotografía del Scrapworld 2025 en IFEMA (Madrid)

    Efectivamente, estoy hablando de DISOBEY. Y es que, además de poseer uno de los stands con más concurrencia de todo el pabellón, también dieron el show con más asistentes, y, sobre todo, pogos, del evento. Tras un tráiler digno de una película de Los Vengadores, los gritos que emanaban en el momento en que yyy891, 8belial, roomtrash6 y cybernene aparecieron en el escenario demostraron que el fenómeno BoyBand ha vuelto, y con más fuerza que nunca.

    Escuchamos, desde los temas grupales más dopamínicos como «RIRI», «DISOBEY ANTHEM», «ENVIDIA», hasta los que muchos catalogarían como el tema del año y la nueva definición de verano en el diccionario castellano, «Orilla» de 8belial y Bad Gyal. Y podría seguir mencionando cada una de las canciones que sonaron, pero seguro que ya las conocéis todas.

    Con el nivel de combustible por las nubes, ya no había vuelta atrás. Llegaba el turno de los artistas más Pop del cartel. De esos, que suenan cada mañana en la radio y cada noche en las discotecas de todo el país. Esos, que hasta, los padres que iban a acompañar a sus hijos al evento, sin saber el nombre de estos artistas, se sabían sus canciones de memoria. Estos fueron Camin, de la mano de Atlantic Records como último artista sorpresa, responsable de canciones como «34 Amor y Mafia» y RVFV, que puso a cantar a familias enteras temas como «Mi Luz» y «Mami».

    Así, llegamos al final, y con el concierto más esperado por muchos de todo Scrapworld. Y no es para menos, ya que el responsable de dar cierre al evento este 2025, fue ni más ni menos, que Sticky M.A, uno de los artistas que, con razón, han generado más fanatismo a lo largo de la historia de la música urbana de nuestro país. Al igual que cuando esperamos un nuevo álbum por su parte, el comienzo de su show también se hizo de rogar, pero al contrario de bajarnos el ánimo, nos mantuvo aún con más ganas de esa traca final, que, al ritmo de clásicos como «Diablo» y «TKM», dio al evento un «Ending (Mágico)».

    @sstickyto doblete de @sticky_m.a en @SCRAPWORLD #stickyma #scrapworld #ifema #madrid ♬ sonido original – dani

    EVALUACIÓN: Una Calificación de Éxito.

    Estoy seguro de que, sí acudiste al evento, y tuviste la oportunidad de disfrutar de algunos de estos conciertos, opinarás igual que yo, al decir que, un año más, la selección musical gourmet de Scrapworld se lleva una calificación de éxito absoluto. Yo, personalmente, ya me encuentro con ganas de descubrir qué nos tendrán preparado para el próximo año. Y no cabe duda de que estaré allí para descubrirlo. ¿Te apuntas?

    Fotografía del Scrapworld 2025 en IFEMA (Madrid)
  • Fimiguerrero pisa España por primera vez acompañado de RALY

    Fimiguerrero pisa España por primera vez acompañado de RALY

    RIGELS X ANTAGONISTS BARCELONA @ CITY HALL | Bilhetes & Guest Lists

    Si hay dos personas que no imaginábamos ver juntas en un mismo escenario este año eran estos dos. De la mano de Rigels y Antagonists llega el tour Constelación, dónde Madrid y Barcelona presenciarán esta semana a dos de los artistas en auge tanto de Reino Unido como de España. 

    Rigels ha hecho realidad los sueños húmedos de todos los heads del rap británico trayendo a Fimiguerrero a las dos grandes capitales de nuestro país, Madrid y Barcelona. Por si fuera poco, el artista británico viene acompañado de la promesa más fuerte en años del rap español, RALY. ¿Quiénes son estos dos artistas que asfixiarán a sus asistentes entre pogo y pogo?


    FIMIGUERRERO, ONE OF A KIND

    Fimiguerrero en España es la confirmación de algo que ya se venía hablando desde hace meses. El rap británico está más de vuelta que nunca y tras figuras como Skepta o Dave salen una nueva camada de raperos mucho más underground, con sonidos más cercanos al jerk. Esta la conforman nombres como el propio Fimiguerrero, YT, Jim Legxacy, Len o 5EB entre otros. 

    Fimiguerrero: Sorcerer of Rage

    Centrándonos más en Fimiguerrero, el artista con raíces nigerianas acumula una gran cantidad de éxitos desde el 2019, dónde estrenó “Rubberbands”, su primer sencillo. El éxito mediático de Fimi no fue de la noche a la mañana y gracias a su constancia y al balance calidad-cantidad de sus releases en 2023 llegó su primer éxito fuera de las fronteras británicas con “Doppelgänger” con Launcey Foux. Esta pertenecía a su cuarto LP, “INMIGRANT”, que también contenía tracks como “Pseudo” con Sainté. En esta tape ya veíamos ciertos reflejos de lo que sería el Fimi actual, que saldría a la luz con “New World Order”. 

    Con un sonido mucho más oscuro y una estética basada en el secretismo y en el cuidado al máximo de sus apariciones públicas, este disco supuso un antes y un después en la carrera del británico. “Mandy”, “Vouge” o “MVP” son must de su trayectoria y me jugaría un ojo a que estarán en el setlist. Desde entonces Fimi ha lanzado solo un proyecto más, “CONGLOMERATE”, que comenzó como un proyecto colaborativo con Len al que finalmente se subió Lancey Foux. “Osbatt” y “Excuse My French” harán vibrar tanto al Teatro Magno como a la Plaça Catalunya. 

    Fimiguerrero : albums, chansons, concerts | Deezer

    Los últimos releases datan de Febrero y Marzo, cosechando gran éxito con “Designer” pero sobretodo con “my bad bro”, un track grabado en el stream de Plaqueboymax que se borró al momento, aunque después se rehizo fuera de cámaras para salir hace justo un més, a día de hoy lleva más de 1,6 millones de streams.

    RALY, EL PRÓXIMO ESPADACHÍN DE LA MESA REDONDA

    Rigels ha elegido a la perfección que artista ponerle a Fimiguerrero para que entienda la música de nuestro país. Tras lanzar “ACERO” y “velvet”, la propuesta de Raly este año es rompedora cuanto menos. Lejos de ser un one hit wonder, bichear su Spotify significa encontrar una variedad de registros súper amplia que define al de Igualada como una de las caras más versátiles del rap en 2025. 

    Raly

    RALY comenzó su carrera rapeando íntegramente en catalán bajo el nombre de Rally Ray, dónde cosechó grandes éxitos como “Venim D’on Venim” con casi 70 mil reproducciones. En 2022 migró al perfil RALY, debutando con “Pásatelo bien con otro”. A partir de ahí escucharíamos un sonido mucho más americanizado con tracks como “SIENTA BIEN” y “Vo2Max” dónde “Pedri y Gavi” de la mano de su productor de toda la vida, Kahslo, ya acumula medio millón de streams. 

    Después de esta faceta más movidita, RALY estrenaría en 2023 “198”, un EP que contiene en el “Suficiente”, su grabación más exitosa hasta la fecha si miramos los streams. La esencia de Raly es esta, es capaz de sonar intenso encima de un beat con los 808 distorsionados y de mostrar la aguda sensibilidad que tiene escribiendo canciones como esta. Esto también se vé en su primer disco, “Lo Que Piensa La Ciudad De Mí”. El contraste en “SIN PERO” y “aunque duela” son perfectos para el replay value de un disco, te anclamos lo que opinamos de él en nuestro Spotlight de este 2024.

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    La propuesta de Rigels este año es de agradecer, tras haber traído a YT a Barcelona en su momento, son pocas las promotoras que se lanzan a apostarlo todo con un artista de un nicho tan poco explorado en España como el rap underground británico. Estos perfiles de promotora son importantes porque quién viva en las grandes ciudades sabe lo cansina que es la rotación de showcases, dónde puedes ver bajo el amparo de la misma fiesta varias veces al mismo artista en un mismo año.

    Tanto Rigels como Deleite, que presentará a Niko B este año en Madrid, están poniendo su granito de arena para cambiar la monotonía de las noches de farra capitalinas, y este 16 en Barcelona y 17 en Madrid es un escalón más hacía una nueva escena que es inevitable. 



  • Barry B en la Sala But: kleenex, mecheros y mucho (des)amor

    Barry B en la Sala But: kleenex, mecheros y mucho (des)amor

    Aún recuerdo cuando abrí los ojos con Chato, el primer disco del cantante burgalés que tiene encandilada a mi generación. Siempre he renegado del rock “blando”, quizás es un mecanismo de defensa ante lo desconocido. Estoy seguro de que Carolina Durante es impresionante, pero siempre acabo volviendo a Gloosito. Tras meses de colegas dándome la turra con temas como Joga Bonito o Yo pensaba que me había tocado Dios (ambos singles del disco), cedí ante la presión y me puse el proyecto. Bien, esto fue una semana exactamente antes de que Barry hiciese que se me saltasen las lágrimas viéndole pulular por el escenario de mi sala favorita. Una semana en la que, inconscientemente, en mis cascos solo sonaron esas melodías que lograron quitarme todos los prejuicios ante este género.

    Barry B quiso encapsular la estética «hooligan» durante todo el proceso creativo del disco. Esa sensación de estar en la previa de un partido de un equipo perdido de Liverpool, o la de entrar en un pub de forofos. La sala estaba a reventar, pero era imposible distinguir a la gente, era una masa de bufandas de Barry B y otras piezas del merchandising. Faltaban unas bengalas para pensar que aquello era un derbi. Habían pantallas alrededor del escenario que ondeaban una especie de dragón azul, como si fuese un escudo de la Premier League, pieza clave en el imaginario de Chato. En cuanto me quise dar cuenta, las luces se apagaron y salió la persona con la que llevaba fantaseando aquella semana tan especial. Barry apareció, vestido de gala, y no dejó tiempo para procesar que estábamos allí, junto a él y su banda. Ni había empezado a gritar de la emoción cuando sonaron los primeros acordes de Joga Bonito. Las letras resonaban en mí más que nunca, y es que al verme rodeado de tanta gente que sentía lo mismo, no pude hacer otra cosa que emocionarme. Suena muy cursi, pero esa es la magia de la música. El poder sentir lo mismo escuchando una canción que un adulto de 40 años.

    Fotografía: Renata Parada (@reniparadar)

    Barry siguió sin dejarnos respirar. Se notaban sus ganas de abrirse ante el público y enseñar que Chato no era solo un álbum, sino un pedazo de él. Había pureza en su manera de moverse por el escenario, de mirar hacia todos los lados de la sala, en estar reconociendo constantemente a cada miembro de la banda. Recuerdo cuando cantó varias de sus canciones más tristes y dijo: ¿quién de aquí tiene el corazón roto? La sala se vio envuelta en gritos y en gente levantando la mano. Este disco había sido refugio para muchos, y este concierto era el clímax de una relación muy especial.

    Fotografía: Renata Parada (@reniparadar)

    Fue una montaña rusa de emociones, pero si me tengo que quedar con un momento, sería la aparición de Gara Durán, cantante que acompaña a Barry B tanto en la música como en la vida (son pareja por si no queda claro). Gara salió al escenario entre gritos y aplausos de un público que llevaba ya una gran parte del concierto esperándola con los brazos abiertos. Su voz era cálida y cercana, y su manera de tocar el piano hizo que mucha gente que tenía alrededor sacase los kleenex. Probablemente el momento más lacrimógeno y especial de la noche fue cuando Barry le dedicó unas palabras a su prima, superviviente de una enfermedad, quien se encontraba aquel día en el concierto. Aplausos y gritos de alegría rebotaban por la sala.

    Fotografía: Renata Parada (@reniparadar)

    Para cuando me estaba acostumbrando al sentimiento de hogar que me producía Barry, comenzó con sus canciones más famosas, y todos sabemos lo que significa eso. Rookies rompió con la tendencia rock-pop del concierto, Yo pensaba que me había tocado Dios nos hizo saltar de la alegría, y El efímero arte de perdonar (mi favorita) cerró una noche que me costará mucho olvidar. Barry logró conectar con una marabunta de gente que tendió sus brazos ante él, que le dieron una cálida bienvenida a la capital. Para él se debió sentir como un aperitivo del futuro concierto que dará en La Riviera el 7 de noviembre de este año. Lo que está claro es que, si es capaz de remover tanto en nosotros en una sala como esta, tiene el talento y la determinación para comerse un escenario más grande. Ansioso por ver cuál es el siguiente movimiento de este «hooligan». Por mí, que me rompan el corazón las veces que haga falta, que ahí estará Chato y los recuerdos de este concierto para cuidarme.

    Fotografía: Renata Parada (@reniparadar)