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  • Carlos Ares en La Riviera: adéntrate en la cueva

    Carlos Ares en La Riviera: adéntrate en la cueva


    La Boca del Lobo, el último trabajo de Carlos Ares, es una pintura rupestre en forma de melodía. El pino mojado, las cabañas de barro, las cuevas y sus estalactitas. Se siente como descubrir unos dibujos milenarios en medio de un páramo. Su paisaje sonoro, para quienes no nos podemos considerar connoisseurs del folk, nos pilló desprevenidos. Tuvimos que dejar a un lado sonidos más artificiales y robóticos para reconectar con lo primitivo de este arte. Cencerros, cacerolas, guitarras y, ¿un saxofón? Carlos Ares nos tiende la mano para llevarnos de ruta por la montaña y el patrimonio galaico en una de sus tres fechas agotadas en la capital. 


    Como si fuésemos al Teatro Nacional, el escenario de La Riviera estaba tapado cuando entramos al recinto. Cualquier cosa nos podíamos esperar de uno de los artistas más célebres del indie español. La gente abarataba la barra de la sala, cogían un sitio para poder bailar sin chocarse y tanteaban si llevarse algo del merchandising para casa. En conciertos con público más adulto de lo que habituamos tiendo a observar más mi alrededor. Es revitalizador darte cuenta que hay vida más allá de la juventud. Quizás ese es uno de los puntos más favorables que asocio a Carlos Ares: lograr que mis padres y yo nos encontremos en un concierto.


    La música que actuaba como preludio del gran acto era original: el cantautor había preparado música de manera extraordinaria para que la gente fuese aclimatándose. Cuando cesaron las instrumentales y se corrió el telón, una gran cabaña prehistórica se cierne sobre el público. Alrededor de ella, numerosos instrumentos y artilugios improvisados que aportan atmósfera. Un mecanismo de cuerdas y poleas sostiene unos cencerros que se acabarán usando brevemente durante el concierto, lo cual me dio bastante pena. De pronto, de la cabaña emergió una banda que saludó al público como si de una obra de teatro se tratase. Carlos Ares fue el último en salir de aquella casucha, dando comienzo a un concierto que hipnotizó a todos los asistentes. 


    Los acordes de Días de Perros abrieron la noche, revolucionando al público y poniendo a prueba las rodillas de toda la sala. Sin parar a descansar, las guitarras transicionaron a Aquí Todavía, de su primer LP Peregrino. Fue un inicio marcado por saltos, cánticos y un repertorio de canciones que todo el mundo se sabía. Es por ello que, al entrar en un segundo acto algo más calmado, se sentía como si el ritmo hubiese dado un volantazo del que luego fue complicado recomponerse. Con esto me refiero a un setlist más calmado, más folk que rock, que hizo que los asistentes perdiesen ligeramente el hilo. Si a esto le sumas una acústica que dejó que desear, hubieron pasajes agridulces que no llegaban a estar a la altura de la euforia colectiva que se sufrió con los temas más populares. 

    Créditos: BMG


    Fue en un interludio que logró bajar las revoluciones y acercarnos al cantante que el concierto volvió a alcanzar las expectativas que tenía. El escenario tornó a un minimalismo que nos permitió tener un momento íntimo con Carlos Ares. Los saltos al son de guitarras y lo estrambótico de la puesta en escena pasaron a ser un número de butacas y una luz tenue. Los miembros de la banda iluminaron la sala con Importante y Collar, dos de los fragmentos más memorables del disco. El público mandaba callar, dejando que las cuerdas y la voz del cantante inundasen La Riviera. Fue el momento más bonito y sentido del concierto. Los destellos instrumentales favorecían a una voz que no podía hacerlo todo sola. 

    Créditos: BMG


    Para dar cierre al concierto, Carlos Ares recurrió a clásicos de su repertorio como Rocíos y Peregrino para ponerle broche de oro a una de sus tres grandes noches en Madrid. Para su última canción, la banda sorprendió con un saxofón que acentuó Peregrino, logrando traer una versión exclusiva para conciertos que sonó de maravilla. Después de agradecer al público y la banda por su exquisita labor, Carlos Ares nos concedió Páramo en forma de bis. 


    La cabaña volvió a tomar relevancia cuando todos los integrantes de la banda se adentraron en ella, no sin echar un último vistazo a un público que les despedía con aplausos y gritos. Entraron en la cabaña, lo cual me parece significativo y vital para entender el propósito de su música: Carlos Ares no trata de salir de su cabaña, sino que nos invita a entrar en ella. Invitación que nunca podremos rechazar.

    Créditos: BMG

  • SPOTLIGHT 2025 | «Heavy Metal» – Cameron Winter

    SPOTLIGHT 2025 | «Heavy Metal» – Cameron Winter

    La soledad encierra a las personas en su mundo interior. Este suele actuar como una pared en la que los sentimientos juegan al frontón, encogiéndose hasta que tu cabeza sea una bomba de relojería.

    Para algunos, la mejor manera de evitar que esas paredes mengüen es expresarlo a través del cine, la pintura, la música. Para Cameron Winter, aprovecharse de esos pensamientos intrusivos y transformarlos en teclas de piano o voces rasgadas es su superpoder. La angustia hacia un futuro inestable, una búsqueda del individuo como llave a la felicidad… En fin, el amor al prójimo y a uno mismo. ¿Cuántos podemos decir que hemos descifrado esto? 


    Heavy Metal no inventa la rueda, tampoco pretende hacerlo. Es el relato de un artista en el ápice del éxito sin necesidad de alardear de ello. La cabeza de un prodigioso poeta que, pese a lo reconocido que está su talento, no logra encontrarle el sentido al camino que está recorriendo. Recuerda a los puntos más ácidos de Bojack Horseman o los fantasmas que retrata Kiyoshi Kurosawa en su obra. Si bien es mucho más esperanzador, su fondo es melancólico y solitario. Sus letras reniegan de convencionalismos, recurre a lo absurdo y divertido para retratar sentimientos muy concretos. ¿De qué sirve un “siento que nadie me entiende” cuando puedes decir “i’ve been getting spanked by everybody lately”? A eso me refiero. 


    Si bien muchos conocimos al joven Cameron con su banda de Brooklyn Geese, algunos hemos decidido acurrucarnos en este rincón de su discografía en solitario. Nos sentimos más comprendidos en un álbum tan humano, que pese a su simpleza respecto al reciente Getting Killed de la banda, logra evocar más sentimientos y preguntas dentro de nosotros. Es mi disco del año porque, pese a los buenos ratos, he tenido momentos de introspección que han cambiado mi manera de ver mi futuro, pero sobretodo mi presente. Heavy Metal es una palmada en la espalda, pero también una señal de advertencia sobre nuestro propósito en el mundo. Sobre nuestra manera de relacionarnos con él y con la gente que habita en nuestra vida. 


    Cameron Winter, pese a las alabanzas de grandes críticos musicales, no se siente suficiente. Se compara, se fustiga, reniega de su reputación. Es un impostor en su propio proyecto, lo cual vuelve todo el mensaje del disco algo más oscuro. El sentir que nadie entiende tus frustraciones, que nadie termina de entender lo que estás haciendo. Su disco me ha abierto las puertas a entender problemas que previamente no lograba ni enunciar. 


    Queda mucho trabajo por hacer, pero este disco es un pequeño recordatorio de que no estás solo. Y eso ahora mismo es todo lo que necesito.

  • 17Beats | «En Clave De Gë» EP.12

    17Beats | «En Clave De Gë» EP.12

    La escena de Valencia está más a fuego que nunca. Y tanto que a fuego, como que el protagonista del episodio que hoy puede ser de lo más ardiente de la comunidad: DJ residente en La3, ingeniero tras bangers como «platanomelón», «Paseo de Gràcia» o «sexy» y artífice de «PHACES». Hoy entrevistamos a 17Beats.

    ¿Quién es 17Beats y cómo empezaste a producir?

    Soy 17Beats, Xavi o como me queráis llamar. Soy un productor y DJ de Valencia que ha trabajado con Bluu, D. Valentino, Tarchi, Gatti… Llevo ligado a la música desde hace bastante tiempo; por ejemplo, toco el saxo desde los 8 años. Siempre me ha gustado la música. Las inquietudes de querer hacer música y esa pasión que tenía por ella me hicieron investigar a ver cómo podía yo crearla. Empecé a producir con 14 años, haciendo en el FL Studio EDM y temas bastante lachosos, la verdad (risas). Era de lo que más información había, pues no había muchas cosas de hip-hop. Después de un parón, volví a los 16, ya que me entró el gusanillo con todo esto de la explosión del trap en España.

    ¿Cuáles son tus referencias?

    Mi primer contacto con el hip-hop fue Chris Brown. Gracias a él descubrí a Lil Wayne, y de ahí pasé a Tyga y a Young Thug. En 2014, con toda la movida del trap en España, escuchaba a Pxxr Gvng, Dora Black o BNMP. Al principio lo escuchaba un poco como de coña, porque había muchos códigos y letras que no entendía, aunque musicalmente me gustaba y me hacía clic la figura del productor. Como sabía cómo se hacía la música, me llamaba aún más la atención su figura. A nivel de productores, los que más me inspiran son Steve Lean, Enry K o Royce Rolo.

    Me gustaría detenerme en algo que has dicho, concretamente en que sabías cómo se hacía la música. Eso viene de tus estudios en el conservatorio, ¿verdad?

    No exactamente, pero sí. Yo estudié en una escuela de música de Castellar, mi barrio aquí en Valencia. Aquí hay costumbre de que cada pueblo tenga mínimo una banda. Como extraescolar, mis padres me apuntaron a la de aquí. Con 6 o 7 años empecé a estudiar música y duré hasta los 11 o así. Yo tengo unas nociones mínimas de solfeo.

    Bueno, cierta ventaja te da frente a los que no tienen conocimientos de teoría musical.

    Ya no solo a la hora de crear, también ayuda a saber qué estás haciendo. Al saber teoría musical puedes saber qué nota no está en un acorde o qué tienes que hacer para transmitir lo que quieres transmitir. Por darte un ejemplo: a la hora de probar tunes y tal, cada escala mayor tiene una relativa menor; el saber cómo transponer de una a otra te puede llegar a sacar de un apuro en un directo. Además, el hecho de haber escuchado tanta música me ha dado esas nociones extra que pueden ayudar a la hora de componer lo que sea. Aun así, hay productores que no tienen conocimientos de teoría musical y hacen cosas que flipas. Quizás ellos pueden sacar algo más fresco fuera de la teoría.

    Ya que estamos hablando de producción, vamos a hablar de la materia en sí. ¿Qué es lo más loco que has aprendido por tu cuenta?

    Yo creo que la selección de sonidos. Siempre tengo muy claro cómo quiero que suene algo y cuál es el sonido exacto. Ahora que estoy hablando de la selección de sonidos, el hecho de poder… Los plug-ins tienen muchísimos parámetros. Hay conceptos que nadie me ha explicado pero que, haciendo y deshaciendo, he acabado sabiendo qué efecto tienen sobre el sonido.

    Hablando de sonido, ¿qué es lo que más te gusta producir?

    Lo que más disfruto haciendo es el R&B. Ahora estoy mucho con los sonidos analógicos. No tengo ni idea de tocar el piano, pero tengo un gusanillo enorme de comprarme un sintetizador. Me gustaría tener algo físico, que tenga ese color analógico y tal. Aunque el R&B sea lo que más me gusta hacer, si estoy aburrido en el aeropuerto o lo que sea, hago un reggaetón antiguo, por ejemplo.

    «No me cierro a ningún género, pero si tengo que escoger uno, me quedo con el R&B»

    17Beats sobre el género que más le gusta producir

    Esa organicidad que hay entre un sinte físico y uno digital es algo que me llama mucho la atención. Cuando Dano en su gira se ponía con la MPC a hacer ritmos en directo, era una sensación mágica.

    Yo creo que se nota en el color. Hay algo extra que un plug-in nunca podrá emular. Me pasa lo mismo con el procesamiento de voces. No es lo mismo mezclarlo todo de forma digital que mezclar lo analógico con lo físico. Tener un previo ya le da un extra de calor y calidad a la voz que no le da el conectarlo directamente a la Focusrite. Ocurre lo mismo en el proceso. A la hora de hacerlo, no es lo mismo estar aquí y elegir un plug-in a tener un pedazo de cacharro aquí, empezar a tocarlo y que, por tocar una tecla sin querer, ya te viene algo extra a la mente. Visualmente, también puede aportar algo extra. Molaría tener un Prophet; el problema es que lo mismo te cuesta tres mil “ñapos”.

    ¿Qué es lo más caro que tienes en el estudio ahora mismo?

    Te diría que el Apollo, tío. Son mil euros; no es tan caro como un Prophet, pero no está mal. Tengo también un cuadro que me hizo un colega, Nacho Devis, el que nos hace las portadas. Hizo la portada de «Sexy Con Amor», de Bluu. Inspirado en eso, hizo un pedazo de cuadro que, el día que se revalorice, verás (risas).

    Tengo un colega que tiene la portada de su disco en el estudio y eso es masonería pura, eh.

    Es un swag que te cagas. Tener exactamente tu portada es una locura, tío.

    La portada de tu último disco con Bluu es azul, que casa muy bien con el sonido del disco. Si tuvieras que dar un color a tus producciones, ¿qué color sería?

    Naranja, tío.

    ¿Por qué?

    No sé, una luz tenue y cálida; no un naranja chillón de chaleco de cuando tienes un accidente (risas). Un naranja que te acompañe, tipo iluminación cozy.

    Naranja chimenea, así acogedor. Al final, la música y el color tienen mucha relación entre sí, pues ambos están unidos por la frecuencia. Imagínate un disco que a lo largo de los temas vaya cambiando la longitud de onda y se forme el espectro en sí. Sería una locura.

    Estaría guapísimo, ya ves. Ahora le preguntaré al ChatGPT a ver si hay alguna manera de hacerlo (risas).

    Ya que hablas de IA, ¿tú la usas a la hora de producir?

    A nivel de sonidos no la utilizo para hacer un sample de tal o de cual, pero sí la uso de inspiración cuando no me sale una progresión de acordes cuando hago un beat desde cero. Hace un par, y cojo uno de aquí y otro de allá. A la hora de mezclar y masterizar también te facilita las cosas. Al fin y al cabo, es una herramienta que te puede ayudar y que creo que nunca va a sustituir el trabajo de nadie, pero que te puede facilitar hacer ciertas cosas. La uso para probar desde cero y resolver alguna duda concreta.

    Hacer el mix y el master tiene que ser la parte más difícil a la hora de producir. Si ayuda ahí la IA, mucho mejor.

    Es la parte más técnica, digamos.

    ¿A ti te da pereza esa parte?

    Más que producir, sí (risas). En plan, el mix y el master es más un servicio; producir está más relacionado con la parte creativa. Hay peña a la que le apasiona el mix y el master, pero es mucho más técnico que componer o producir. De vez en cuando, es más coñazo.

    ¿Hay algún artista al que te cueste hacerle el mix y el master?

    No trabajo con muchos artistas de seguido. A D. Valentino le hago el master y le echo un cable con los mixes. Él se mezcla, pero si tiene una duda más concreta se la resolvemos Sneaky o yo. Los masters sí que los hago yo, que no suele haber problema. Con Bluu también es superfácil. Tarchi, por ejemplo, tiene que ser complicado, fíjate tú. Solo he mezclado y masterizado el tema que tiene con Sticky, «sexy», pero quizás sus temas y tal deben ser más complicado. Pero eso, más allá de ellos, no tengo ningún recuerdo de nadie con quien me haya sido dificultoso.

    En cuanto a producción, ¿qué tema tuyo has disfrutado más produciendo?

    A mí, de los que más disfruto y me gozo, serían: “Sexy Con Amor”, de Bluu y coproducido con Sneaky; “Swing Baby”, con LKTN y BabyGoat, que tiene un beat ochentero que quedó superbacano; y “AR&Bluu”, también te diría, que es tipo Pharrell y estoy muy orgulloso de ese tema. Y luego no sé, otros beats que tengo por ahí que son muy de mi sonido. La verdad es que no caigo ahora, tendría que mirarlo (risas). Pero del último disco, de “Sexy Con Amor”, hay algunos beats de los que me siento muy orgulloso.

    Está muy guay que tengas varios temas. Hay otros artistas que son más tajantes a la hora de escoger su tema propio favorito. Además, es difícil elegir un tema propio favorito. Y ahora, ¿qué tema que no es tuyo te habría gustado producir?

    Te diría que “Jungle”, de Drake. Es sexy, ambiental y bouncy a la vez. Es mi tema favorito de Drake.

    Y antes de pasar a hablar sobre tu discografía, si tuvieras que producir un tema para algún artista, ¿a quién te gustaría producirle?

    Pues a nivel nacional te diría a Cruz Cafuné. Internacionalmente, A$AP Rocky; aunque su música y mi música no se parezcan en nada, siempre lo he consumido mucho. O Swae Lee, tío. Algo tipo “Won’t Be Late”.

    Tu discografía no es corta, precisamente: con Bluu tienes tres LPs, además de muchos singles; también muchísimas producciones a D. Valentino, Rulo901 o BabyGoat. Aun así, yo quería centrarme en “PHACES”, ese proyecto tuyo en el que tú eres el protagonista. Cuéntanos un poco.

    “PHACES” es mi espinita clavada, realmente (risas). “PHACES” empezó porque siempre he sido muy tocapelotas con la figura del productor. A mí me ha tocado las narices que infravaloraran mi trabajo, que vinieran al estudio y a lo mejor no te pagaran; eso cuando era más pequeño. Para predicar con el ejemplo, di el paso e hice algo que pusiera en valor su figura. Entonces surge “PHACES”, un proyecto en el que el objetivo es mostrar todo el proceso detrás, tanto a la hora de hacer la canción como de hacer el videoclip que acompaña a esta, que, creas o no, añade valor visual a la misma. El proceso consta de deconstruir el beat, mostrar cómo se graba el tema, cómo se hace el videoclip y algunas anécdotas que vayan surgiendo. Luego se sube el videoclip a Youtube y a Spotify subimos la canción y el beat. Es un trabajo muy completo pero difícil de gestionar.

    «Ojalá pueda meterle caña en un futuro, porque añade mucho valor en comparación a subir solamente el tema»

    17Beats sobre «PHACES»

    Me parece un trabajo muy completo y beneficioso de cara a los productores, pues es un marco de exposición que permite que se reconozca vuestro trabajo. ¿Crees que son necesarios más formatos como “PHACES” para que la figura del productor esté más presente a nivel público?

    Puede ser, no lo sé, tío. La verdad es que coincido contigo: añade ese valor para que la peña que lo vea se percate de toda la gente detrás de ese proceso. Eso es un tema; en el caso de hacer un trabajo completo, puedes llegar a dimensionarlo todo. Contenido de este estilo puede ser algo positivo, poniendo en valor la figura del productor. A lo mejor no tan directamente relacionado con la música, pero sí con un lifestyle. Contenido como el que hacen Koboss o Placement Chasers, creo que es beneficioso para realzar la figura del productor, haciendo un contraste entre mostrar nuestro curro y poner en valor al productor. Molaría que hubiera más contenido, pero ahí entra el conflicto de intereses entre ser creador de contenido o productor.

    Y hablando de carga de trabajo: aparte de producir, tienes la agenda apretadísima. Entre pinchar, las giras de uno, las del otro… es un no parar. ¿Cómo haces para llevarlo todo?

    Los timings de la vida me han venido muy bien. Obviamente, he tenido mi curro detrás, pero, gracias a Dios, los timings han querido que, por ejemplo, las giras no se me solapen. Lo que hace que me mueva tanto y que tenga esa energía para seguir currando de esto es la pasión. Es mi trabajo soñado, lo que siempre he querido. Sí que es verdad que ahora miro la agenda y, entre el fin de gira de D. Valentino, la gira completa de Tarchi o los festivales que surgen ahora, pues no voy a chafar casa. Aun así, es motivo de estar agradecido, porque tanto económicamente como a nivel de repercusión me van a venir genial.

    Te pongo en un dilema, ¿prefieres producir o pinchar?

    Ningún dilema: producir, de largo.

    Vale, guay (risas). Pinchas en muchos sitios; si no me equivoco, eres residente en La3, ¿verdad?

    La sala empezó a tener una fiesta con un rollo más urbano que era “Arde” y, luego de eso, La3 empezó a bookear todo el rato a hacer cosas under. Bueno, under, entiéndeme: urbano español, lo que se lleva ahora, que prácticamente está siendo el nuevo mainstream. Entonces, bueno, soy residente en las dos. Además, me gusta moverme. Si me sale bolo en “Casa Pepa”, en “Yelo” o en “Sudor”, en Barcelona, voy de una porque me lo paso bien. Cuando subo a Galicia, que mi chica es de allí, la veo y, de camino, pincho allí.

    «Pinchar es la forma más eufórica de mi curro y producir, la más creativa»

    17Beats sobre la elección entre pinchar o producir

    ¿Cuál es el sitio donde más te ha gustado pinchar?

    La3 es casa. Antes de “Arde” hacían una fiesta que se llamaba “Guapo”. Era de las primeras fiestas a las que iba donde hacían cosas así, urbanas. Me acuerdo que pinchaba Steve Lean. La primera vez que pinché en La3 fue con Steve Lean, entonces fue algo como: “Hostia, hace cuatro años estabas aquí gozándotela y ahora estás pinchando”. La última vez que fui a Coruña el trato fue genial y el público maravilloso. Fue en BRIT, en “Ghosting Club”. “Casa Pepa” también fue muy especial, porque fue tipo colabo. Y “Recreo”, en Málaga; también hicimos una colabo.

    ¿Puede ser que hubiera showcase de Bluu?

    Sí. Era DJ set nuestro y showcase de Bluu. Pinchaba también Kinara, a quien no conocía en aquel entonces, pero es una bestia; nos puso desde Skrillex hasta la música más turra argentina. Esa fecha, a nivel de energía con el público… Nunca he tenido como ese feeling de pensar que podría haberme tirado un pedo en el micrófono que la gente se estaría partiendo aun así (risas).

    En “Arde”, aparte de ti, pinchan contigo Cencii y Amex, ¿no?

    Correcto. En “Arde” empezamos de residentes Cencii (que también era el promotor), Amex y yo. Amex le ha producido temas a Duki, a C.Marí, a Deva y a más gente, ¿sabes? Luego, cuando La3 empezó a bookear a DJs de este rollo, pues están Skinyz, Adela BB, Claupi, Sneaky o el Tuti. Como hay muchos residentes, mola, porque no tienes cada finde al mismo pinchando. Es eso, todo muy relacionado con lo urbano. Dios, me da hasta vergüenza decir lo de urbano. Es como el trap en 2016.

    Eso de englobar toda la música en género urbano me da mucho repelús. Cada cosa tiene su etiqueta, no creo que haya que englobarlo tanto. Pero bueno, cosas raras de las playlists. Bueno Xavi, vengo a hacerte la pregunta random del día. Yo sé que te gusta mucho tanto el Valencia C.F como la Fórmula 1. En el ámbito del fútbol, si tuvieras que ponerle una canción tuya al post del matchday del Valencia, ¿cuál pondrías?

    Intentaría tirar algo con garra, que les diera potencia. Deja que mire (risas). “Tres Puñales Freestyle”, a lo mejor. O “Descendo e Rebolando”, de mmedina, una chavala de aquí de Valencia. Si no, “Bag Breaker”, de BabyGoat y LKTN, por ejemplo.

    Y la otra, ¿qué canción le pondrías al ganador del mundial de F1?

    Sería algo como más de celebración.

    Piensa en el ganador, que no es lo mismo ponérsela a Piastri que a Verstappen.

    Buah. Vamos a tirar algo básico: “no quiere bailar”, de D. Valentino. Los dos que no hayan ganado sí que no van a querer bailar (risas).

    A ver qué pasa. Ojalá gane Verstappen, sería muy top (risas). El Valencia sí que es verdad que no sé cómo va.

    Decimosextos o decimoséptimos. Te podría estar hablando una hora de la situación del Valencia. Desde hace dos años o así, empecé a escuchar a un chaval bacanísimo de aquí de mi barrio que curraba en una radio local de Valencia de deportes donde hice las prácticas. Se llama Héctor Gómez, “@generaldepie_” en Twitter. Me lo escucho todos los días como si fuera tu padre escuchando la radio. Si no me lo escucho un día, al día siguiente me lo pongo en podcast. Podría estar hablando una barbaridad, pero, en conclusión, hasta que no se vaya Peter Lim, estamos jodidos. La idea es que una vez esté hecho el estadio, quiera vender. Además, el director deportivo que ha llegado es conocido por ser el hombre de transición a la hora de hacer transacciones entre CEOs.

    Si es que te entiendo. Al Granada también lo tienen “secuestrado”; se están cargando al equipo. Pasamos a las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué es para ti la música?

    Mi pasión, realmente. No la totalidad de mi vida, porque tengo más cosas fuera de la música, pero es lo que hace que me levante cada mañana. Gracias a ella, como a día de hoy. Es algo que me mueve de forma inconsciente. Tiene un papel fundamental de mi vida desde pequeño.

    ¿Y qué hace que tu música sea tu música?

    A mí me cuesta saber cuál es mi sonido. Rollo, tengo a mi novia, mi familia o mis colegas que escuchan un beat y sí, suelen identificarlo como mío, pero hasta hace poco no te hubiera dicho que tuviera claro cuál era mi sonido. Sí tenía claro cuál quería que fuese, pero no cuál era. Ahora digamos que sí que lo tengo más asimilado y tal, que creo que va relacionado un poco con lo que hablábamos antes sobre la música digital frente a la analógica, el que sea acogedora o el género que más disfruto produciendo. Tengo como bastante influencia negra en mi música, de R&B, blues o jazz, y de alguna manera está ese toque. También la pasión que le pueda meter yo; mi sonido, que siento que es algo más acogedor, ambiental y bouncy, ¿sabes? No sabría decirte con exactitud. Que la haya hecho yo, supongo. Eso es lo que la hace mía (risas).

  • TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    TAICHU – HOTCORE CERTIFIED

    El único predecesor lógico de un verano Brat es un invierno HOTCORE. Más allá de ser su segundo álbum, es la cristalización del movimiento cultural y manifiesto que ella misma creó; uno ambicioso, lleno de sonidos industriales vanguardistas, introspección, transformación, referencias y colaboraciones icónicas, de igual parte coherente y experimental, sin pretensiones cualquiera. Con más de tres años de desarrollo, si con RAWR se dejó la vara alta, con HOTCORE lo remata. Es un disco que despliega un mundo audiovisual lleno de dualidades y deja espacio para una vulnerabilidad genuina que refleja duelos internos entre el fronteo y la fiesta. Un viaje entre luces y sombras.

    “El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo”, nos dice Taichu, y el núcleo del proyecto, más allá de una armadura externa, es saber ser fiel a uno mismo, la fuerza de renovarse sin perder la esencia. Es un proyecto que claramente bebe de sus influencias y amor por la cultura pop (aunque a veces de manera subconsciente), pero no se pierde en ellas. Vemos tanto partes de la Taichu del pasado como otras que tenía más escondidas. Con un mate en la mano y un cigarro en otro (muy HOTCORE de su parte), se conecta desde su casa en Buenos Aires y abrimos la videollamada un par de días después del lanzamiento del álbum.

    Casi una hora no da cabida para ningún silencio y la conversación oscila entre nuestro amor compartido por Lady Gaga y lo que es el HOTCORE, pasando también por reflexiones sobre la industria, colaboraciones y más. Una entrevista HOTCORE Certified.

    Hola Taichu, ¿cómo estás? ¿Dónde te pillo?

    Muy bien, gracias. Acá en mi casa hoy, descansando, más tranquila.

    Con el mate en la mano, muy bien.

    Sí (risas).

    ¿Cómo has estado viviendo el lanzamiento de tu segundo disco, HOTCORE?

    Ay, súper, estoy muy feliz. Estoy muy contenta porque ahora que lo toqué en vivo estos días, veo los vídeos y me gusta cómo suena. Estoy contenta.

    Para quien no te conozca o no haya escuchado el término “HOTCORE” antes, ¿cómo lo describirías? ¿Con qué cosas lo asocias?

    HOTCORE es lo que yo quiero que sea. Es lo que yo encontré o el nombre que yo encontré para ponerle a la fusión de cosas que me gusta hacer. Con el primer disco era un concepto de un sonido y en este segundo proyecto se volvió más, no solo una afirmación de eso, sino también una intención, ¿viste?

    De pronto, un concepto o sonido es muy pretencioso y en este disco sentí que no hacía falta toda esa pretensión. En el primero sí hizo falta y por eso estuvo ahí y por eso se armó de esa manera. Pero en este yo siento que la pretensión había que bajarla y que era más mi intención. ¿Qué música haces? Y es tipo, ¿qué te digo, electrónica? ¿Qué te puedo decir? Porque son varios géneros y por ahí la gracia del HOTCORE es que yo voy tocando las teclas que a mí me parecen para que termine siendo lo que yo quiero y básicamente es lo que encontré para hacer lo que quiero tranquila.

    El concepto de HOTCORE se lleva cocinando desde hace mucho tiempo porque en RAWR ya hablabas y portabas una estética muy parecida. Para ti, ¿qué diferencias hay entre estos dos proyectos?

    Total. Yo siento que RAWR fue la fiesta, el caos, el glamour, el poder, la empoderación, pum, pum, pum. HOTCORE es un poco el after, ¿viste? Es un poco lo que queda después de mucha intensidad. Al final, obviamente, en cualquier oscuridad puedes encontrar brillo, en cualquier brillo puedes encontrar oscuridad y es eso. Siento que HOTCORE es como un yin yang de lo que era RAWR. Cuando yo digo que voy a sacar un disco que se llama HOTCORE, ahí se esperaban todos algo recontra a los tiros, y en verdad en este disco hay un poco más de vulnerabilidad, hay otra cara del poder. El poder viene de romperse y la fuerza viene de saber estar abajo, arriba, al costado y al otro costado, y de ahí viene el verdadero poder que por ahí yo veo que todos ven de mí.   Me ven que me como la vida y que voy así por delante, me choco con todo y la verdad es que eso viene también de haber estado muy rota, de saber estar rota, de atravesar todo eso. Es la vida a todos nos pasa.

    Esa dualidad me recuerda un poco a Eusexua y Afterglow de Fka Twigs porque también plantea esa fiesta y luego un after.

    Sí, amo. Claro, es verdad. No, no, mira, te soy honesta, no escuché tanto Eusexua. La vi, la amo, pero no le seguí tanto el concepto.

    También ahora, pensándolo, tu definición de HOTCORE me ha recordado un poco lo que decía Gaga cuando sacó ARTPOP, que hablaba de que realmente era lo que ella quisiese que fuera.

    Obviamente, yo estoy inspiradísima por ella y también hay algo de Born This Way que a mí me inspiró mucho y siempre me hizo sentir muy abrazada. Obvio que lo de ARTPOP también, porque bueno, ARTPOP allí ella se la jugó un montón. También en MAYHEM, justamente, está integrando todo lo que es, incluso a Joanne, viste, que por allí yo no soy tan fan. Yo estoy tocadísima por ella.

    ¿Fuiste a verla este año?

    No, no tuve la suerte, me lo vi acá en mi casa y lo pasé increíble, o sea, lloré. Me parece un showazo y me pone muy feliz. A mí, de ella, me toca mucho el mensaje de “never give up”, de poder ser todo lo que uno quiera, esa libertad, ese poder, no sé, a mí ella me tiene tocadísima, la verdad.

    Con tu permiso voy a volver un poco más a HOTCORE.

    Sí, ya hemos tenido nuestro Little monsters talk (risas).

    Por mí nos pasamos dos horas hablando de eso, pero ¿qué es lo más HOTCORE que has hecho tú jamás?

    Uff… Bueno, este fin de semana fue súper HOTCORE porque tuve como cinco shows en dos días. Me bajé de cantar con María Becerra en River, que es el estadio más grande de acá, con el in-ear puesto, corriendo a tocar en un festival de Rave. Llegué de pedo. Eso fue lo más HOTCORE que hice en estos días, muy punkstar. Me cambiaron la camioneta, yo sin voz de los nervios, haciendo todos estos shows .

    El año pasado sacaste ScaryHot, Bby Katana y Cvnt junto a La Zowi, los cuales son temazos que encajan bastante visual y sonoramente con el disco. A mí me sorprendió que no las hayas metido y quería preguntarte el razonamiento detrás de esa decisión.

    No me gusta eso. No me gusta cuando sale un disco y hay canciones que ya han salido. Me gusta que, cuando sea un disco, tenga todo nuevo para escuchar o darle todo nuevo a la gente. Obviamente, son temas que inicialmente estaban en el disco y que, a medida que el disco se fue retrasando, los elegí sacar porque también sentía que iban bien solos. Por ahí el razonamiento de que no estén en el disco es porque quería que el disco fuera todo algo que no hubieran escuchado. Obvio que a mí me conviene ponerlos en el disco, me conviene por todos lados, pero no me importa. No me gusta, me parece medio vago, medio rascas en mí, no cuando lo veo en otros.

    POV  interpola Teenage Dream de Katy Perry, ¿verdad?

    ¿Sabes que no fue a propósito? De hecho, te cuento: yo tengo un audio en el que yo estoy cantando Firework arriba de POV porque yo quería hacerlo más melódico, quería hacerlo más pop. Inicialmente, no rompía como rompe POV en los versos, era todo como el estribillo y, bueno, lo terminé rompiendo, pero inicialmente yo quería usar un poco la melodía de Firework y cuando lo terminé, me di cuenta.   No fue adrede para nada, pero increíble que quedó.

    También he leído que querías samplear Diva de Beyoncé y siempre has estado muy on top con tus referencias a divas del pop. No he visto que lo hayas mencionado en ninguna parte, así que igual soy yo, pero ¿hay un sample de Summertime Sadness al principio de Vicios en Vice City?

    También fue casualidad, te juro. De hecho, no es el mismo porque ya me hubiera saltado algún copyright o algo, pero suena igual. A mí me lo dijo una amiga mía porque a mis amigas es el tema que más les gusta.

    Creo que a mí también.

    Sí, a muchos. Estoy viendo que está siendo el favorito. Sabía, lo sentía, que iba a ser también porque es una Taichu medio vieja, que no había vuelto nunca como una por ahí de CHEESE, mis primeros temas, y sabía que a la gente le iba a gustar. Me encantó que al final tenga eso de Lana, que también la amo, pero fue cero adrede y me hicieron dar cuenta a mis amigas cuando me decían, “Boluda, es igual que Summertime Sadness”, y yo decía: “No”, y después lo escuché y dije: “Sí, también es igual” (risas).

    Bueno, igual sería icónico que te demandase Lana.

    Una piensa que sus divas la van a acompañar y, al final, no amor te sacan todo.

    ¿Hay otro en Weapon?

    No, el otro sample que hay es en Freak Match; está sampleado Sissy That Walk de RuPaul.

    ¿Ya le sampleaste en RAWR en Chacha Fight, verdad?

    También, sí, sí. RuPaul is always giving me like the power, you know. Lo amo, lo amo, o sea, también alguien que me abrazó mucho, sus conceptos, todo lo que le escuché, siempre me sirvió oírlo.

    En el disco cuentas con colaboraciones muy HOTCORE por parte de Sadboi y CouCouChloe. ¿Cómo fue trabajar con ellas? ¿Tienes alguna anécdota?

    No las conocí en persona bueno, a SadBoi no la conozco en persona, pero la conozco desde la canción que hice con Ms Nina y La Zowi en 2022, que ella está en ese tema, y desde entonces nos seguimos y me mandó varios temas a mí y yo nunca me subí a ninguno porque no me daban los tiempos. Me mandó tipo la de Baddies, esos temas de los que yo después me arrepentí muchísimo.

    ¿Ibas a estar en Baddies?

    Podría haber estado, sí. Me ha mandado temas increíbles que yo nunca llegué a grabarle y estaba haciendo Weapon para el Deluxe, porque ese es el último que se sumó al disco, y la verdad que me gustó tanto que dije ay, igual tengo tiempo, lo voy a subir al disco. Lo estaba haciendo y mis productores me dijeron: «Para, para, vos basta, acá sumemos a alguien en inglés», y yo dije: «Sadboi». Hace tanto que venía hablando con ella de que ya se va a dar, tipo ya vamos a hacer algo. Le mandé ese y al toque grabó.

    Con la COUCOUCHLOE también venía hablando mucho de hacer song for song, como que con la COUCOU(Chloe) pegué mucha onda de, nos escribimos mucho y la amo, ella ha sido re-inspo para mí, así que amo esa parte de hot core, porque es del núcleo que a mí también me lleva a hacer toda esa música. Le mandé SHINE CLUB, y al toque grabó y me lo mandó y estuvimos esperando juntas. Ella me escribía preguntándome cuándo salía, no sé, es la mejor.

    Por parte de España, cuentas con Rojuu. ¿Con él cómo fue?

    A él sí lo conozco y con él sí fue en persona. Un divino. Yo a él le abrí todo el disco y le dije: «El que quieras». Le veía más en DND ESTAS o IA v5 y él eligió un instrumental que no tenía voces, que es el de COUCOUCHLOE. Dije, wow, me eligió algo re-Kim Petras, tipo qué le pasa, Rojuu Hot Core.

    ¿Con una bachata, reggaetón y dembow deconstruido, cuál ha sido el género con el que has disfrutado más?

    Siento que no hay tanto urbano, salvo CASTIGO y, bueno, urbano, sí, pero no hay tanto reggaetón en este disco. Me fui más al núcleo HOTCORE. La bachata era algo que le tenía muchas ganas y de lograr fusionarlo con mi sonido de ser una bachata no convencional y disfruté muchísimo hacer esa canción, me encantó. Me encantó cantarla, me encantó cuando entendí cómo componer un rulito de bachata en la melodía, en el fraseo, cuando entendí eso, me volé la cabeza.

    Después, CASTIGO la llevo tocando desde hace tres años desde que salió RAWR porque es una que no quedó en RAWR y la estuve tocando en todos los shows de RAWR, entonces es como que la metí un poco porque ya se la había presentado a la gente y nunca había salido. Pero te diría que LOS ANGELES la disfruté un montón y VICIOS EN VICE CITY también disfruté un montón y NÃO TEM FIN (garota fav). Esos son los que más disfruté de hacer.

    De RAWR a HOTCORE, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    No sé si cambió. Yo creo que sigue siendo lo mismo, hasta creo que es la primera vez que me quedo más quieta en lo que hago. Siempre me fui muy de acá para allá en lo que hacía y siento que esta es la primera vez que me quedé más quieta y dije: «No voy a ahondar en esto, voy a darle más profundo acá» Lo que cambió son mis ganas de ponerle más vulnerabilidad o mostrar otra voz, mostrar un poco más que también sé cantar, ¿entendés? Es algo que yo estudié, canto R&B, tipo toda mi vida, y esa es una carta que no jugué nunca, y todavía no la voy a jugar tampoco, pero sí tenía ganas de cantar más, de que haya más autotune, más melodía.

    Siempre caigo en la palabra vulnerabilidad, pero también es más romántico, un poquito más de feeling, porque te digo, intento hacer cosas más sweet y no puedo del todo siempre algo tiene que estar roto. Bueno, eso es HOTCORE también, que siempre algo tiene que estar roto porque es también lo que creo que de ahí sale la fuerza. No sé si cambio tanto mi manera, sino que creo que aprendo y me expando.

    ¿Cómo puede alguien machearte el freak a ti?

    Uhh (Risas)… Difícil. Me encanta ese tema, termina estando dedicado a toda la gente que me acompaña y que confía en mí. Recién una amiga me decía “qué bueno que estés contenta porque te la curraste tanto que está buenísimo que en algún momento puedes estar feliz de lo que haces”. A esa gente se lo dedicó. Yo creo que eso es matchearme el freak porque muchas veces me sentí que me veían muy como una bombita por explotar, o muy juzgada por mi círculo y, al mismo tiempo, yo siempre busqué familia en mi círculo por falta, y me terminé sintiendo muy expuesta.

    Hay gente que sabe cuidar eso y que también es capaz de ponerse feliz cuando uno está bien, cuando uno está mal, es capaz de acompañarte, es capaz de no juzgarte por ser de la manera que sos. Cuando alguien te entiende la mochila o la cruz que tenés y se siente cómodo y no se siente falta y ese apoyo, eso es matchearme el freak. Me di cuenta después cuando la hice, no pensé en eso, solamente estaba haciéndola y después, cuando escribí el track by track, dije: «Ay, boludo, esto es para mis amigos, esto yo lo hice para la gente que sabe matchear mi freak y a la gente que no supo también».

    ¿Estás aludiendo a la idea de la industria llegándote a romper o sobreexponerte?

    Hay intereses con intenciones muy chotas y la industria es chota y ya está, no hay mucho que hacer con eso. De todo el subidón terminé yo, que soy bastante extrovertida, me abro, soy transparente y no tengo problema y me expongo, digamos, en un montón de aspectos en la vida a nivel personal, me terminé viendo expuesta por ahí en cosas que sí me rompieron.

    Me terminaron dejando en un lugar muy al fondo pero bueno, es tocar fondo para salir y subir de nuevo, eso es lo que te hace fuerte. Te hace fuerte saber romperte y dejar ese miedo a estar expuesta. Se sufre un montón, es difícil pero también es hasta un mensaje de aliento para mí de decir tipo tranca, hay gente linda, hay cosas que están buenas. No fue tanto la industria sino más lo que viene con la industria, la industria es lo que es.

    Justo antes del álbum salió PIERDO LA CABEZA con Maria Becerra, una de esas colaboraciones pendientes desde hace tiempo. ¿Estás contenta con el resultado?

    Estoy súper feliz, la verdad me encanta ese tema, lo escucho yo cuando me maquillo o sea, pongo tipo ese y el disco de ella, la amo, la amo. Estoy muy muy agradecida con ella y muy encantada con ella y con cómo es, cómo fue conmigo y el voto de confianza que me puso. No tenía por qué y lo hizo sin pensarlo porque realmente me demuestra que le gusta lo que hago. Yo la siento muy real a ella, así que me alegra que se transmita para afuera también porque siento que por eso le está yendo bien porque fue realmente muy genuino todo.

    Teniendo muchos vínculos con artistas españoles como Juicy BAE, Ms Nina, La Zowi, Aleesha y ahora Rojuu, me pareció interesante que te aferrases más a tu propio país e incluso a lo internacional para este disco.

    Yo seguiría colaborando con la gente con la que colaboré para siempre y haría tipo Cap 1, 2, 3, season 4. Me entusiasma mucho reencontrarnos con el crecimiento de cada uno. Con la Juicy (BAE) lo tenemos, obviamente super pendiente ella es muy amiga mía. La Zowi también, pero bueno, yo creo que es más el momento de cada uno. De hecho, es un comentario que he leído de que no había ningún featuring con alguna de mis nenas. Creo que me fui más internacional esta vez, lo proyecté así y también era un disco muy mío me puse medio pesada con eso.

    En el deluxe yo tengo las ganas y la idea de, justamente, todo lo contrario, ahora, una vez que ya está lo mío puesto sobre la mesa, sí cruzarlo con todos y gente nueva también y de México, de España, de todos los lugares que se puedan, reversionar canción por canción con una persona diferente.   Tengo ganas de eso, ojalá que se pueda y que den los tiempos. A la Cristina (Juicy BAE) le quedaría increíble la bachata, lo hemos hablado algo porque cuando le mostraba el disco, ya decía que rimaba con su nombre. Yo seguiría haciendo con Cris (Juicy BAE), con el Rusowsky tipo, por mí hubiera hecho los mismos featurings de RAWR.

    Pero igualmente hubiese salido una cosa completamente diferente porque ahora que pienso, todos los artistas de RAWR están en otra movida completamente. Lo que estaba haciendo Juicy cuando salió RAWR no tiene nada que ver con lo que está haciendo, igual que el Rusowsky.

    Por eso te digo. A mí me encantan las colaboraciones que tengo, todas, y amo a esos artistas y me llevo muy bien con ellos. Entonces, yo seguiría haciendo lo mismo. Siento que por ahí es un poco repetitivo para la gente está bueno también cosas nuevas, pero yo por mí seguiría y va a suceder. No va a dejar de pasar a menos que nos peleemos a muerte y no nos hablemos nunca más, que no creo.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar HOTCORE?

    Me da igual, o sea, donde concha sea que quieran escucharlo, yo voy, lo toco (risas). Tengo muchas ganas de tocarlo me da igual dónde sea. Si me puedo poner picky, quiero que tenga buen sonido el lugar. No es tan pretencioso este disco, no viene con una pretensión enorme, un poco porque es la realidad de mi proyecto también. No está, en un momento de tole tole, tiramos la guitarra para arriba, ojalá, pero yo siento que no hace falta y que también me gusta ir a defenderlo yo sola. Yo y lo que soy y la música y las luces y a mí me gusta eso. Me divierte y me quiero divertir tocando, entonces no sé cuál es el lugar ideal, lo único que sé es que quiero que tenga buen sonido.

    A mí, escuchándolo, me vino a la mente como un sótano o una nave industrial así medio pequeña con pocas luces.

    Un lugar chiquito es lindo, iba a decir. También siento que hay un par de temas festivaleros como IA v5. Yo lo siento muy festivalero, pero la verdad, en un lugar chiquito puede ser muy power.

    Vale, para ir terminando, ya que estamos a mitad de diciembre, ¿qué propósitos tienes para Año Nuevo?

    La verdad, mi propósito este año era sacar este disco y lo logré. Así que mis propósitos para el año que viene son tocarlo, que a la gente, que con el tiempo se vuelva más pesado, que con el tiempo gane peso este disco e importancia para donde tenga que ganar peso, que lo gane, y salir a tocarlo, salir a disfrutármelo.

    Period.

  • Antony Z | «DE TO SE SALE»

    Antony Z | «DE TO SE SALE»

    Granada siempre ha sido considerada cuna de artistas de toda clase. Pintores, poetas, bailarines y escultores forman parte de ese círculo privilegiado que permite a la ciudad nazarí postularse como Capital Europea de la Cultura para 2031. Pero, ¿qué sería de Granada sin música? Probablemente un cuerpo sin sangre. Porque si algo define a esta tierra no es solo lo que se ve, sino lo que se escucha en cada esquina.

    Vayas donde vayas, si preguntas por músicos de Granada, las respuestas serán de lo más dispares. Los más adultos se emocionarán recordándote el “Rock & Ríos”, te contarán acerca de Los Planetas, de Rosa López y su paso por Eurovisión o Enrique Morente, para los que son más del flamenco. En cambio, los más jóvenes, te pondrán alguna canción de Dellafuente, te dejarán claro quién es “el papá de to’s nosotros”, te enseñarán su camiseta del Granada patrocinada por Saiko o debatirán si la de Huétor Tájar se llama Mimi o Lola Índigo. Hoy vengo a hablar de uno que, tras un año moviéndose en la sombra, el pasado miércoles rompió el silencio para firmar una vuelta por todo lo alto.

    Con “DE TO SE SALE”, Antony Z no solo nos confirma que está de vuelta; nos trae un tema digno de himno. El de La Caleta une fuerzas con uno de los productores más importantes de Granada como es Antonio Narváez, para recordarnos que, aunque el pozo sea muy profundo, siempre habrá un atisbo de luz por donde subir.

    A lo largo de la letra, el granadino se muestra vulnerable y cercano, hablándonos de la problemática del artista: el huracán vertiginoso que supone el ritmo de vida, sumado a la ansiedad y la presión. Aun así, el mensaje de Antony Z es claro y esperanzador, permitiendo a cualquier oyente verse reflejado en el espejo que dibuja a lo largo de los tres minutos de pista: de to’ se sale.

    A un mensaje tan potente le hace falta un ritmo a la altura, lo cual no supone problema para Antonio Narváez. Entre los coros de góspel al inicio y al final del tema, los momentos de calma en los versos y el contraste de potencia que despliegan en los estribillos, Narváez consigue dar un halo que convierte el corte en un tema digno de la Basílica de las Angustias.

    “DE TO SE SALE” no es solo un lanzamiento: es un manifiesto. Como si fuera un faro en las oscuras calles del Albayzín, Antony Z nos tiende la mano de una forma casi física, recordándonos que, aunque el camino sea cuesta arriba y estrecho, las vistas desde la cima siempre merecen la pena. Si no te has catado el single todavía, corre ahora mismo a escucharlo. Así, la próxima vez que te pregunten sobre un artista granadino, podrás hablarles de Antony Z, una prueba más de que esa inagotable cuna de talento sigue más viva que nunca, aportando savia nueva a una ciudad que respira cultura por los cuatro costados.

  • El Grecas: El Angelito de Villalba

    El Grecas: El Angelito de Villalba

    Desde Villalba hasta llenar salas. El Grecas ha pasado de ser el chaval del taxi con su padre al tipo que mezcla fútbol, cultura pop y emociones del día a día, sin perder el acento de barrio. En esta entrevista nos habla del apodo de su abuelo, de cómo es grabar con Gerseys y de por qué un melón es más que una fruta.

    Vienes de Collado Villalba, compaginando universidad, taxi con tu padre y las primeras maquetas grabadas en ratos sueltos. ¿Cómo viviste ese salto de una vida normalísima al momento en que dijiste: “voy a por esto de verdad”? ¿Qué parte de ese origen sigues arrastrando en tu música?

    Empecé a ver resultados y que la gente me escuchaba, además me pedían alguna que otra foto en la universidad. Ahí supe que tenía que dejarlo todo y tirarme a la música.

    Tus barras están cargadas de referencias culturales: Batista, Raphael, Bellingham, El Fary, Randy Orton, Paco de Lucía… ¿De dónde viene ese vicio de meter cultura popular tan a fuego? ¿Es puro instinto o lo ves como una manera de contar tu generación?

    Cuando nombras a gente popular que el público conoce, haces que se sientan identificados.

    Tu primer EP se llamó El Angelito, luego vino 4NGELITO, y la gente te llama así con cariño. ¿Qué representa ese apodo para ti? ¿Es ironía, ternura, identidad? ¿Qué hay detrás de “el angelito” que conecta tanto con la gente?

    A mi abuelo le llamaban Angelito, angelete, gelete, gelón. Siempre he querido que me llamen como a él.

    En directo montas una peli: humo, camisetas del Atleti, jugadas de Wirtz proyectadas, frases como “visitad a vuestros abuelos”… ¿Cómo construyes esa puesta en escena? ¿Qué importancia tiene que un show tuyo huela a barrio, a domingo, a pachanga?

    En los directos siempre intento estar al 100%, aunque mi estado de ánimo esté por los suelos siempre intento estar de risas y de coña para que la gente lo disfrute.

    En tu último videoclip has colaborado con Gerseys para darle forma visual a tu música. ¿Cómo surgió esa conexión y qué buscabais transmitir con el tratamiento visual del tema? ¿Qué te mola de su visión como director?

    Yo nunca había trabajado una película o shortfilm de una manera tan profesional. El Gerseys me encanta como trabaja, con los recursos que tiene hace cosas alucinantes. Me gusta su forma de pensar y de trabajar, con lo que le dan hace maravillas. Ojalá trabajar más con él en el futuro.

    Pasaste de tocar para 20 personas en Barcelona a agotar entradas y que te coreen hasta los ad-libs. ¿Cómo vives esa conexión tan bestia con el público? ¿Te sientes más responsable ahora que tienes a chavales repitiendo tus frases por todos lados?

    Me siento responsable porque hay muchísimo público joven y menor de edad. Lo que digo se lo toman en serio, por eso tengo que elegir siempre bien mis palabras.

    Tienes temas de carcajada, pero también cosas como Luchadora, donde hablas de tu madre y el cáncer con una sensibilidad brutal. ¿Cómo gestionas ese equilibrio entre el humor y lo íntimo sin que uno anule al otro?

    Yo también tengo sentimientos, quien quiera escuchar al angelito más sensible bienvenido es.

    Dices que estás en un punto donde quieres hacer algo más artístico, menos freestyleado y más currao. ¿Qué es para ti un proyecto “artístico”? ¿Hacia dónde te gustaría llevar tu música sin perder la esencia?

    Ya lo he hecho con el disco, nunca había trabajado un proyecto con tanto tiempo. Y encima el shortfilm es el trabajo audiovisual más profesional en mi carrera. Lo siguiente estará por encima de todo esto, o quizás siga siendo tan espontáneo como siempre.

    Sueles decir que tal beat o tal tema “es melón”. ¿Qué hace que una canción sea melón para ti? ¿Qué elementos necesitas para decir: esto va pa’l disco, esto lo voy a montar sí o sí?

    Que sea melón significa que tiene un millón de visualizaciones en las plataformas.

    Muchos dicen que tú representas el barrio sin disfrazarlo, sin vender postureo. ¿Te lo planteas como una responsabilidad o simplemente haces lo que te sale? ¿Qué significa para ti representar Villalba, la Sierra, el barrio?

    Yo en las canciones cuento lo que me sale, lo que vivo, por eso yo creo que conecto tanto con el público. Ellos saben que yo no cuento historias que parecen inventadas o sacadas de la trama de una película, yo cuento lo que le puede pasar a cualquier chaval que vive en un barrio y tiene muchos colegas.

  • Tristán: «Intento no pensar demasiado en el tiempo»

    Tristán: «Intento no pensar demasiado en el tiempo»

    Tristán! piensa en borrar palabras del diccionario, se ríe del artista que conceptualiza en exceso, y sueña con hacer una película. Es el artista detrás de Tristán, ahora con reloj. Pertenece al dúo creativo bajo el nombre Fomotrauma, los chavales detrás de la mayoría de videoclips y visuales de artistas como Rusowsky y Ralphie Choo. Me recibe por videollamada desde el salón de su casa. Transmite tranquilidad, es atento y me habla sobre sus sueños y preocupaciones. Últimamente piensa en qué pasaría si no existiesen palabras que usamos en nuestro día a día. Yo pienso en qué pasaría si no existiese gente como él.

    Créditos: Clo-Tem

    ¿Qué te ha obsesionado estas últimas semanas?

    Últimamente pienso mucho en borrar palabras del vocabulario. Siento que construimos nuestra vida alrededor de las palabras que usamos, y que si eliminas palabras del diccionario también desaparecen sus conceptos. Me ha hecho bastante gracia pensar que borras palabras y por ello se eliminan de tu vida. Por ejemplo, borras “depresión” y por lo tanto ya no existe.

    Me esperaba una peli o un álbum de música.

    Podría decirlo también pero esto es de lo último que he estado pensando.

    Me gustaría empezar la entrevista con Music EP. Ya ha pasado tiempo desde entonces, ¿qué recuerdos tienes de la época en la que lo hiciste?

    Buenos recuerdos en general. Todo lo que haces previamente te sirve para luego crear en el futuro. Aunque ahora mismo no haría un EP así, sí que siento que fue un momento importante para mí. Estar sacando singles y tomar por primera vez la decisión activa de hacer un proyecto como tal. El englobar las canciones en un concepto, aunque en el caso de Music EP era algo más global. Siento que fue un primer paso y un aprendizaje de cara a preparar el álbum que acabo de sacar.

    ¿Cómo interpretaste ese cambio? ¿Fue natural o sentías que debías hacerlo?

    Sí. Siento que pasa con todos los artistas, ¿no? Empiezas con los singles porque es lo más fácil de hacer y no requiere tanto concepto, cuando tienes pillado el tranquillo dices “venga voy a hacer un EP”, un proyecto más pequeño y que no tiene tanto peso. Ya de ahí vas al álbum.

    Del EP al álbum, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    Es inevitable, te cambia el chip. Todas las canciones deben de convivir de una forma u otra. En Music EP algunas canciones las hice por mi cuenta, pero empezaron a dispersarse las responsabilidades. Trabajé con Roy (Borland) y con Daniela Lalita, y para cuando empecé con el álbum sentí que debía trabajar con más gente a parte de mí para darle cohesión. Estuvimos Roy, Teo (Planell) y yo desde cero y eso le aportaba coherencia al proyecto, más allá de pensar en un concepto. Aunque tampoco considero que sea un disco conceptual, no lo es. Más que nada son canciones que me representaban a mí y ese era el marco narrativo. 

    ¿Cómo es el momento en el que dejas de hacer música solo en tu cuarto y pasas a delegar en otra gente aspectos de tu proyecto?

    Pues tiene dos caras: cuando delegas en que otra persona produzca o componga, tienes que dejar ir, ya que estás interrumpiendo el proceso. Delegas en el sentido que esa persona lleva la batuta en ese aspecto del proyecto. Al empezar fue difícil, ¿sabes? De estar acostumbrado a tomar las decisiones yo solo a tener que dialogar y no siempre elegir lo que más te gusta. Yo creo que es muy parecido al proceso de hacer una película. Hay más gente en el equipo y hace falta un consenso. Cuando acabé el álbum pensé justo en eso, que lo siento muy mío pero inevitablemente es un álbum de Roy y Teo también, ya que han estado prácticamente igual de involucrados que yo, más allá de que firmaba las canciones yo y los conceptos salían de mí. También creo que va por proyectos, que esta vez decido hacerlo así y en otro con otras características y enfoques me apetece hacerlo yo todo. 

    Ahora echo mucho de menos producir, y aunque me haya gustado delegar en Tristán, ahora con reloj, si que me planteo volver a producir yo o coproducir con otra persona.

    Es como saltar de un cortometraje a una película. Tiene sus pros y sus contras.

    Justo, es muy bonito y gratificante, pero por otro lado echo de menos el proceso de estar en mi cuarto solo y producir a mi bola.

    Sobre tu disco, primera duda que tengo: ¿qué te ha dado con los relojes?

    En verdad fue una coña que me vino un día. Rondaba la idea de hacer un álbum en verano, subirme a casa de Roy y Teo. Una mañana recuerdo que llevaba un reloj y me hizo gracia el nombre del álbum, pero más como algo sonoro. Me gustaba como sonaba la palabra “reloj”. Empezó como una coña y a lo largo del proceso de hacer el álbum la broma cobró vida y obtuvo un trasfondo. Fue clave ponerme a hacer el álbum con el título ya en la cabeza, creo que generó un marco de por sí en las canciones. Como dije, no considero que sea un álbum conceptual, por lo que las canciones que entraban se decidían por si entraban o no en este lore.

    Lore “reloj” (risas).

    Sí, tenían que tener el punto justo de humor y de ser canciones serias para entrar dentro del álbum. Creo que tiene bastante coña, el nombre determinó mucho el tono del álbum

    Pensaba que sería un concepto rebuscado, el paso del tiempo o algo así

    Inevitablemente acabó cogiendo ese peso, son canciones que representan a la persona que era yo haciendo el álbum, hace año y poco. De primeras era más una coña entre nosotros.

    De cara a este disco, ¿volvías a tu música de antes como punto de partida?

    Fue borrón y cuenta nueva. Tenía claro que quería que fuese algo distinto a lo que había hecho antes. Si hubiese cogido referencias de canciones anteriores, esa ruptura no tendría sentido. En verdad no había referencias más allá de una playlist de inspiración, de cómo quieres que se escuche el álbum. A la hora de grabar la mantuve en secreto, no se la enseñó a Roy, más que nada para no condicionar. No quería ir a tiro hecho, mi plan era coger los instrumentos y confiar en el proceso, ver cómo surgían los temas.

    También es verdad que tenéis un bagaje previo y compartís inspiraciones muy similares.

    Total, era estúpido poner las referencias de manera tan clara en las canciones. Entre nosotros, al ser colegas, sabemos lo que le gusta al otro. 

    Créditos: Clo-Tem

    Sobre Life is a Movie, en la canción dices: “si pudiera nacer otra vez, sería otro hombre”. A estas alturas de tu carrera, ¿cambiarías algo sobre tu trayectoria musical?

    Yo creo que tampoco cambiaría nada, no se me ocurre algo que le diría a mi yo del pasado. No correr, quizás eso. Siento que cuando empiezas en una cosa y te va bien, tiendes mucho a la carrera, a pensar que se te puede ir la oportunidad. El mejor consejo es bajar las revoluciones, el correr hace que no tengas claras las cosas. Cuando pierdes el ansia de todo, mejor van las cosas. 

    Mapamundi es uno de los temas que más me han cautivado del disco. Es una introducción épica para un disco que luego es muy minimalista. ¿Cómo nace esa idea?

    Surge de manera bastante natural, quería hacer una intro que se diese la bienvenida en diferentes idiomas, me hacía bastante gracia. Cuando se lo comenté a Roy, me dio la idea de samplear el Voyager-1, que es el mensaje que Carl Sagan envió al espacio con el fin de encontrar vida extraterrestre. Probamos varias cosas y cuando dimos con ello nos pareció perfecto. Es bastante épica pero fue de manera azarosa, podría haber tomado otro camino pero acabamos metiendo sintes y sintes. Choca bastante con el disco. ¿Cuál venía después de Mapamundi?

    Capitán Cocodrilo.

    Justo, de repente bajada total (risas).

    Mapamundi se siente como si estuvieses lanzando un cohete.

    Era un poco la idea de dar la bienvenida al mundo el disco que íbamos a sacar. Tampoco sabíamos muy bien qué iba a ser ese mundo, pero teníamos ese objetivo de que se sintiese como una nave espacial aterrizando.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar un álbum? Algo como un cohete en el espacio con tu música.

    Bua, ni idea. La verdad es que se me ocurren muchas, pero me quedo con esa.

    En Tristán, ahora con reloj mezclas instrumentos acústicos con sonidos propios de ordenadores. ¿Cómo ha cambiado tu manera de hacer música a la hora de introducir instrumentos reales?

    Pues yo no sé tocar la guitarra, estoy aprendiendo ahora. La verdad es que no era bueno con los instrumentos, el piano lo tocaba a duras penas, no tengo batería en casa ni nada. Cuando tomé la decisión de hacer el disco con Roy en su casa, pensé en incluir todos los instrumentos que teníamos a nuestro alcance. Fue muy estimulante porque venía de hacer música en mi cuarto simplemente con el ordenador, así que de repente se abrió un mundo. El poder hacer todas las canciones del mundo, posibilidades infinitas. El sonido orgánico no es una búsqueda demasiado consciente. Siempre me ha gustado la música de bandas y vengo de escuchar indie

    Sobre la canción Tutta La Notte, que haces con Calcutta y es entera en italiano. ¿Cómo fue dar el salto a cambiar de idioma para este tema?

    Yo estudié en el Liceo Italiano. Mis padres no son italianos ni nada pero he viajado y escuchado mucha música de allí, aprendí de muy pequeño. Cuando empecé a hacer el álbum tenía en una libreta apuntado cosas que quería tener en él, y una de ellas era tener una canción en italiano. Más que nada como homenaje a las canciones que me gustaban de artistas como Calcutta. Quería “performear” ser otra persona, que siento que está en otras canciones del álbum también. Como muchas otras cosas del proyecto, fue algo que estaba entre la coña y hacerlo en serio.

    Me gusta mucho el peso que le das a la broma, a disfrutar sin un concepto detrás.

    Sí, en Tristán, ahora con reloj me parecía clave el pasarlo bien haciéndolo. Durante todo el proyecto intenté evitar cualquier cosa que me rayase mínimamente. Al principio, al tener que delegar la producción, inevitablemente te preocupas. Piensas: ¿está el álbum yendo bien? Al estar todo el rato jugando en la broma, tampoco quería que fuese excesivamente de coña y que la gente se pensase que era música meme, porque no era la idea. Me tomo en serio pero quería que hubiesen bromas. La idea era evitar a toda costa la solemnidad, que quedase muy épico. Por eso tampoco hay un concepto detrás del álbum, el propio nombre es una coña.

    En Tutta La Notte, dices: “Athletic de Bilbao, Atlético”. ¿A qué te refieres?

    Pues esa es la parte de Calcutta. Cuando le envié la canción, me pidió las pistas y reestructuró la canción. Y cuando me manda la demo, me pongo a escucharla y veo que el pibe ha puesto una referencia al Athletic de Bilbao. Que en verdad venía de cajón al álbum, pero parece que estuviese muy pensado, pero fue algo random.

    Además que no le antecede nada sobre fútbol, viene al dedo con la idea del disco.

    Total. Lo que intuyo es que la letra habla de una especie de romance después de un partido del Athletic de Bilbao. Es un concepto muy estrafalario que me encanta.

    Me sorprende porque no recurre al cliché, no es un equipo español famoso. Algo le ha tenido que pasar para pensar en el Athletic de Bilbao.

    Yo pienso que él estaba contando su película, algo que le habrá pasado alguna vez. Se debió de enamorar de una española en un viaje, no tengo ni idea, pero me encanta especular con a qué se refiere con eso.

    ¿Cuál es el instrumento que más disfrutas en tu música? En su momento, cuando sacaste Green Love como single, me sorprendió el saxofón.

    Tampoco te se decir, la verdad. En la libreta con lo que quería que estuviese en álbum, tenía apuntado lo del saxofón. Es un instrumento que me encanta, que en la música que se hace ahora falta. Me gustan lo que se salga de sintetizadores y percusiones más traperas. Era muy gracioso meter instrumentos que rompiesen con el sonido del disco por la cara. Me encantaría que alguien del mundo urbano empezase a usar instrumentos raros, de repente sacar un clarinete (risas). El saxofón me flipa, pero también las baterías, la guitarra, el piano…

    En medio del disco hay dos temas instrumentales seguidos. ¿Funcionan como interludio o fue pura aleatoriedad?

    Para mí Kung Fu Beat tenía sentido que interrumpiese en mitad del álbum, que hiciese de conector entre la parte A y B del disco. La parte A me parecen canciones más sólidas, con más peso. Transhumancia (el segundo tema instrumental) seguía esa vorágine de la segunda parte. No fue premeditado, pero tenía sentido tomarse una pausa en medio del proyecto. Que después de la tralla de la intro y las primeras 5 canciones hubiese un momento de tranquilidad.

    Me encanta el concepto de descansar en tu propio álbum.

    Justo. Escuchando LUX de Rosalía, tenía la sensación de que no me dejaba descansar. Era demasiado que procesar, en el último disco acabas sudando. Me gustaba que hubiese un momento de break en Tristán, ahora con reloj, que pudieses ir al baño o ponerte a cocinar.

    En la segunda parte del disco está Ártico, uno de los temas más sentimentales del disco. Hablas mucho sobre el paso de tiempo, ver más allá del presente. ¿Qué es el paso del tiempo para ti y tu proyecto?

    Algo inevitable, lo quieras o no el tiempo acaba pasando.

    ¿Le tienes miedo?

    Intento no pensarlo excesivamente para no rayarme. Pero es algo que está ahí por huevos, más te vale convivir con él o te mata.

    Dentro de la canción, ¿qué es el “ártico” del que hablas?

    No es algo en especial. Las canciones del álbum surgen de estar Teo, Roy y yo charlando y de repente tener el venazo de ponernos a escribir la canción. De una temática que surge vamos tirando del hilo. No hay una gran metáfora, no me gusta tampoco escribir así. El “ártico” es como lo quieras entender tú, y ese será el verdadero significado.

    Preparando la entrevista me surgía todo el rato esa duda. Los artistas suelen ser bastante presentes en redes sociales y entrevistas, y escuchando tu música no sabía por dónde me tirarías. Que a lo mejor todo tenía un proceso y concepto muy elaborado o simplemente te las gozabas y ya.

    Yo creo que siempre son ambas cosas, no es blanco y negro. Se tiende a pensar que si yo te dijese que el ártico es algo súper rebuscado, la gente pensaría que hay más bagaje detrás, que fuese más interesante. Siento que a veces, que a mí también me pasa, ves películas y piensas: si esto no es una representación de la metafísica del protagonista… Cuando las cosas están sobre el papel porque sí es cuando más las disfruto. Tendemos a llenar de significado a cosas que no lo tienen y así están bien. Me gusta darle una idea propia a las cosas sin necesidad de que ese sea el del autor, es muy válido.

    Me pasa con David Lynch, que siento que hay cosas que simplemente le apetecían poner sin darle demasiadas vueltas.

    Claro, es que yo te podría decir algo súper rebuscado sobre qué significa el reloj en este proyecto pero muchas veces las cosas vienen de ideas que aparecen en tu cabeza sin significado claro. Si a David Lynch le apetece meter un enano en una escena, lo hace porque esa es la idea íntegramente. No tiene un significado o una metáfora detrás más allá de tener esa idea. Eso ya es suficiente, no hay necesidad de rellenar con un contenido extra ese propio concepto.

    Que el sentido literal puede tener el mismo peso que el conceptual

    Sí, y que sobre todo que el sentido tangencial tiene mucho más significado que algo que va de denso y rebuscado. Es como: venga tío no me la cuentes. Muchas veces el propio sentido se lo damos nosotros, no tienes la necesidad de agarrarte a lo que piensa el autor. Estoy en contra del artista que trata de meter mucho significado en los álbumes, que a veces es mejor dejarlo estar y que sea el oyente quien se haga su película.

    Créditos: Clo-Tem

    También tengo que preguntarte sobre tu otro lado artístico, tu dúo con Mori en FOMOTRAUMA. Es algo muy rompedor para la gente que no está en internet o que no se haya criado con él. Recuerdo ir con mi madre a un concierto de Ralphie Choo y que no diese crédito con los visuales que hicisteis. ¿Cómo dais ese paso a trabajar en otros áreas más allá de la música?

    Pues yo antes de hacer música siempre quise dedicarme al cine. No concibo hacer música como algo separado de hacer la portada o el videoclip. Para mí todo eso va muy ligado, debe tener una intención más allá de las canciones. A la hora de hacer el álbum pienso en cómo haré la portada, los vídeos, la promoción. Fomotrauma viene de que Mori y yo somos amigos y compartimos referencias.

    ¿Es una respuesta a no encontrar artistas que tuviesen la misma visión de vuestro arte?

    En parte sí, siento que tanto él como yo venimos de la experiencia de hacer videoclips con gente que no éramos nosotros y no haber acabado contentos. Tomamos la decisión inevitable de hacerlo nosotros. A veces piensas que no eres suficiente o que, al no tener una productora, no saldrá un buen trabajo. Al final tenemos las herramientas, ya sean un móvil o una luz. Todos los vídeos del álbum los hemos grabado con un móvil y éramos Martín (Mori) y yo con una idea. No lo digo porque sean mis vídeos, pero siento que están más guapos que otros con muchísimo presupuesto o una idea muy grande. Me aburre cuando los presupuestos y los recursos técnicos pesan más que la idea. Siento que si tienes un concepto en la cabeza tienes que hacerlo, independientemente de si no tienes una grúa o unos focos. Tienes un móvil o un colega tendrá una cámara, y si le pones cariño va a estar más guapo que la idea inicial. El videoclip que querías hacer ya lo habrá hecho Dua Lipa, siento que hay que volver al formato pequeño y casero.

    Videoclip de uwu^^, de Rusowsky y Bb Trickz. Dirigido por fomotrauma

    Una duda que siempre he tenido: ¿quién de los dos tiene las ideas más descabelladas? Que el otro haya tenido que pararle los pies alguna vez.

    Depende, a veces soy yo, otras Martín. Los dos tenemos ideas descabelladas que luego vamos reduciendo. Cuando trabajamos para Rusowsky o Ralphie Choo, que sabemos que hay más medios, queremos tirar la casa por la ventana. Luego la productora nos para los pies.

    Veo Fomotrauma como un proyecto que inevitablemente saltará a un formato más allá de videoclips. ¿Tenéis algo pensado en un futuro?

    Estamos con ganas de hacer una película, lo único que nos importa verdaderamente ahora mismo. Ya sabemos hacer vídeos, pero una peli es un reto que no es solamente algo estético sino que tiene un peso aparte. Creo que vamos a tener la oportunidad, hecho con nuestros recursos y a escala muy mínimo, pero a ver lo que sale.

    ¿Tratas Fomotrauma con el mismo peso que tu proyecto musical?

    Absolutamente, ambas me quitan el mismo tiempo de mi vida y en mi cabeza. Va por etapas, cuando estaba con Roy haciendo el disco pues dejé un poco a parte Fomotrauma pero ahora que estamos pensando en la película, la música desaparecerá durante un tiempo. Para mí lo visual siempre ha tenido el mismo peso que lo musical.

    Dices que te quitan el mismo tiempo. ¿Te tomas descansos o te permites darte un tiempo a la hora de hacer arte?

    Creo que la pausa viene entre medias de proyectos. En verano me apetece irme con mi familia y no pensar en ello, pero la música o el cine es algo muy diferente a un trabajo normal. Al final estoy pensando todo el rato en eso. Inevitablemente veo películas y escucho música que me estimula. Si no pienso en ellas acaban viniendo a mi vida. 

    ¿Qué sientes que te falta por explorar en la música? 

    Muchas cosas. Me apetece hacer álbumes muy distintos, a lo mejor me da por hacer algo totalmente electrónico. Hay mucho tiempo todavía para hacer cosas. Pensaba mientras que hacía el álbum que la gente tiene mucha presión por hacer su primer álbum, que parece que solo vas a poder hacer uno en tu vida. La verdad es que puedes hacer lo que quieras, es una carrera de fondo.

    ¿Te molaría jugar con seudónimos o mantenerlo todo bajo el nombre de Tristán?

    Pues no lo sé, a lo mejor probaría. Quizás tiene más sentido hacer cosas bajo otro nombre. Sí que pienso: claro, si ahora hago un álbum de electrónica, a lo mejor la gente no termina de pillarlo. La gente tiene a encasillar y verlo todo por cuadrículas. Ojalá existiese más gente que fuese fan del proyecto independientemente de las canciones, que confíe vayas a donde vayas. Los artistas que más me gustan soy fan de todo lo que hacen. Si David Lynch hubiese diseñado un videojuego habría sido el primero en querer probarlo. Eso es lo importante para mí, para mí lo que me gusta de un artista es su cabeza, lo que hay detrás de su arte. La pena es que la gente lo acabe encasillando en un perfil de Spotify o una serie de canciones. 

    Para terminar, quiero volver a tu idea de borrar palabras. ¿Si borrases la palabra reloj, qué quedaría?

    Si borrases el reloj, seguiría habiendo tiempo, horas y minutos. Simplemente sería Tristán, ahora con. Ese sería el álbum.

    Créditos: Clo-Tem
  • GRLS y La Dualidad de la Electrónica

    GRLS y La Dualidad de la Electrónica

    GRLS es el nombre del dúo mexicano de moda, el cual ha comenzado a hacerse un nombre alrededor del globo por su papel dentro de la electrónica y su visión respecto a esta, ya no solo en la música, sino en nuestras vidas. Así que hoy, nos hemos reunido para comentar con ellos su exponencial ascenso y su relación con este a través de las redes sociales. Hablamos de adicciones, de sentimiento de pertenencia y del impacto personal, social y musical que supone (o impone) la tecnología en nuestras vidas. Échenle un vistazo, aunque, sin remedio, tenga que ser a través de sus pantallas.

    Fotografía de GRLS para el Imaginario de su Álbum «T.V. ADDICT»

    Javi: Hola Diego y Lucca, lo primero de todo: Hace un par de meses se estrenó vuestro más reciente disco, el cual ha generado un considerable aumento de miradas sobre vuestro proyecto GRLS, entre ellos los míos, y si no me equivoco, ahora mismo os encontráis en plena gira nacional por las principales urbes de México. No soy consciente de si, previamente, os habiais encontrado frente a tal nivel de exposición en vuestras carreras. Así que, antes de nada, me interesa saber: ¿Cómo lleváis el recibimiento, las expectativas, los nervios…? Y en relación a esto, ¿sois de estar muy pendientes a la respuesta del público en Internet a lo que hacéis? Y, en vuestro caso, ¿os influye o afecta mucho en vuestras decisiones?

    GRLS: Pues las expectativas y los nervios los llevamos con calma. Intentamos no compararnos constantemente con otros artistas, porque sabemos que cada proyecto tiene su propio ritmo y su propio camino. Sí estamos pendientes a la respuesta del público y, claro, influye en nuestras decisiones. De hecho, este álbum sí fue moldeado con una intención más comercial: queríamos probar estructuras más pop, jugar con coros y versos más definidos y ver cómo resonaba eso allá afuera.

    Javi: No es casualidad que comience con esta pregunta. Y es que, el nombre de este nuevo proyecto de larga duración es nada más y nada menos que T.V. ADDICT. Un proyecto, que por lo que se puede intuir por su título, y también posteriormente escuchar e incluso ver en sus visuales, está intrínsecamente relacionado con la imposición de la tecnología como el pilar fundamental de la sociedad actual, que nos impide escapar de ella aunque así lo deseáramos. ¿Vosotros consideráis que, en general como individuos, somos adictos a esta tecnología porque nos apasiona lo que nos aporta, o porque no tenemos otra opción que aceptarla para ser miembros integrados de esta sociedad? Es decir, ¿la tecnología nos pertenece o le pertenecemos nosotros a ella?

    GRLS: Creemos que es una mezcla de ambas. Por un lado, la tecnología tiene un atractivo enorme: es una herramienta increíblemente útil y, como creativos, nos apasiona explorar nuevas posibilidades, desde sintetizadores hasta IA, samplers, interfaces, etc. Pero también estamos completamente sometidos a las grandes corporaciones. No es nuevo que plataformas como Instagram, Meta o TikTok están diseñadas para atraparnos y generar adicción mediante estímulos de dopamina. Hoy todavía sentimos que la tecnología nos pertenece, pero a la velocidad que avanza, sí vemos un futuro donde quizá terminemos perteneciendo nosotros a ella. Es algo muy loco y también muy preocupante, porque realmente no sabemos con qué nos estamos enfrentando, especialmente con el tema de la IA.

    Javi: Hace poco, tuve una conversación de índole similar con otro artista llamado Depresión Sonora, en cuyo proyecto exploraba, entre otras cosas, una sensación de pérdida de ilusión debido a la constante sobre-estimulación a las que nos exponemos en las redes. Y me viene muy bien transformar una pregunta que le hice aplicada a vuestro concepto. Y es: ¿diríais que la existencia de la tecnología ha tenido un balance más positivo o negativo en vuestras vidas? Ya no solo hablando de vuestra faceta como artista, donde acaba siendo una necesidad, sino más bien aplicado a vuestra vida personal.

    GRLS: Es complicado porque tiene lados extremadamente positivos y extremadamente negativos. Por el lado positivo están cosas tan simples y útiles como los celulares, el Google Maps o los avances en medicina. Y por el lado negativo están las adicciones, la desinformación, la sustitución de trabajos y la sobreexposición. Sentimos que la tecnología tiene un lado muy oscuro y ha permeado tanto en la sociedad que estamos viviendo tiempos sin precedentes. Al ser estas mega corporaciones quienes dictan el rumbo, estamos muy a la deriva en cuanto a si realmente tendrá un balance sano.

    Fotografía de GRLS para el Imaginario de su Álbum «T.V. ADDICT»

    Javi: Bueno, sea por A por B, la tecnología es, en cierta forma, nuestra realidad, y esta realidad se ha visto de forma directa, ya no solo en el concepto del disco, sino también en la evolución de vuestro sonido. Desde vuestro primer álbum, «GRLS I» (2022), hasta ahora, la electrónica cada vez toma un papel más protagonista y distópico en la música de GRLS, imponiéndose sobre una corriente más acústica que, bajo mi parecer, protagonizaba el debut. ¿Qué os ha llevado a aventuraros por este camino en la producción? ¿Cómo describiriais, a alguien que no haya escuchado nunca vuestra música, qué es lo que se puede encontrar sonoramente en T.V. ADDICT?. Y en vuestro caso, ¿qué diríais que disfrutáis más a la hora de crear música? ¿La naturalidad de los instrumentos orgánicos o la infinitud de los recursos del Ableton?

    GRLS: En este álbum experimentamos mucho con la mezcla entre electrónica y acústica; lo describimos como un experimento psicodélico. Hay composiciones de guitarra y voz que conviven con sintetizadores, samplers y secuenciadores. Naturalmente Diego y Lucca tienen gustos distintos: Diego explora más el rock, punk y folk, mientras que Lucca tiende más hacia la electrónica, hip hop y trap. Lo que más disfrutamos es componer sin un rumbo fijo, dejarnos llevar y ver a dónde nos conduce. Ese sentimiento de escuchar una canción por primera vez, de haber materializado una emoción, es de lo mejor. Y disfrutamos tanto tocar instrumentos como crear beats en Ableton; ambos procesos son igual de hermosos.

    Javi: Siguiendo por este camino de evolución respecto a «GRLS I», cabe también destacar una diferencia clave. Y este es el recurso del idioma. Vosotros, comenzasteis haciendo música completamente en inglés, y no fue hasta un tiempo más tarde, con vuestro EP «0792», que el español comenzó a reclamar la voz principal de vuestra música, hasta llegar a una consolidación como miembros del panorama mexicano con este nuevo disco. ¿Por qué decidisteis dar este giro de 360 grados a GRLS? ¿Creéis que ha sido un plus enriquecedor para vuestra carrera? Y, también me interesa saber que pensais sobre esto: ¿Diríais que, en la música, el idioma puede ser una barrera a la hora de ser escuchados fuera de un sector demográfico, como por desgracia para muchos, puede ser en el cine?

    GRLS: El proyecto empezó en inglés porque vivíamos en Boston, y en ese entonces cantaban también amigos que hablaban en inglés. Cuando regresamos a México, escribir en español se sintió completamente natural. La decisión fue intuitiva, algo que simplemente se sintió correcto, una forma más directa de conectar con nuestro público. Y sí, creemos que ha enriquecido muchísimo el proyecto. Incluso hemos empezado a experimentar con voces en ruso y portugués. El idioma puede ser una barrera, claro, pero también abre otros caminos.

    Javi: ¡Claro! Justo iba a comentar esto. Y es que, cabe destacar que T.V. ADDICT no es un proyecto limitado por el lenguaje ni mucho menos. Y es que, el español no es el único idioma que podemos escuchar. Ya no solo destacando que el inglés no ha dejado de tomar un papel importante en vuestra música, sino destacando la proposición de abrir fronteras, explorando otras raíces musicales mediante su idioma de origen y aportando una potencial versatilidad al proyecto. Encontramos influencia del Funk Brasileño en «sustancia» empleando el portugués, e incluso, un ejemplo de Acid House ruso en «sistemu». ¿Cómo ha sido trabajar la introducción y cohesión de varios idiomas en un único proyecto?

    GRLS: Igual que mezclar varios géneros e ideas en una canción, siempre nos ha llamado la atención mezclar varios idiomas. Las cosas se han dado más por situación que por nuestra propia disposición, tenemos varios amigos que hablan otros idiomas y acabamos en el estudio con ellos. Como siempre queremos experimentar con las más cosas posibles, es muy intuitivo el sentimiento de curiosidad que te lleva a querer saber cómo sonaría otro idioma que no comprendes por completo sobre tu composición.

    Javi: Ahora llega la parte que más disfruto siempre en toda charla, y la que más me enriquece, ya no solo como entrevistador sino también como consumidor del propio arte: preguntar por influencias y recomendaciones. Y es que, para mí, no hay mejor forma de conocer a alguien que conocer lo que le apasiona. Así que os quería preguntar: ¿qué diríais que ha inspirado, en mayor medida, la creación del disco? Tanto en lo musical como en lo visual.

    GRLS: En lo musical, artistas como Gorillaz, Radiohead, Thom Yorke, Eartheater, Skrillex, Travis Scott, Nicolas Jaar, Darkside, Mura Masa, Yung Lean, James Blake, Die Antwoord, Brockhampton, El Michels Affair, The Chemical Brothers, A$AP Rocky, J Lloyd, Dominic Fike, Kevin Abstract, 2hollis, The Beatles, Led Zeppelin y muchos más nos han llenado de ideas durante nuestra vida. 

    GRLS: A nivel visual nos ha inspirado mucho consumir el trabajo de fotógrafos y directores como: Nan Goldin, Peter Lindbergh, Davide y Mario Sorrenti, Daido Moriyama, Juergen Teller, Nobuyoshi Araki, Ren Hang, Gaspar Noé, Stanley Kubrick, Guillermo del Toro. 

    Javi: Y aprovechando también el hilo que está guiando esta conversación y la naturaleza del título del disco, os toca una serie de preguntas rápidas para conocer: 1. Vuestro programa favorito de la televisión. 2. Vuestros dibujos animados favoritos de la infancia. 3. La red social que más utilizáis.

    GRLS: Programa favorito: Game of Thrones. Dibujos de la infancia: Los Simpson. Redes que más usamos: Instagram y Pinterest.

    Javi: Bueno, ya hemos hablado de todo lo que habéis explorado y logrado con T.V. ADDICT. Hasta habéis hecho música en ruso… Así que solo queda preguntar: ¿Qué nos espera en un futuro de GRLS? Pero ya no en el sentido de que me desveléis cuándo viene nueva música o no, sino más en la vía de conocer: ¿Cuáles son vuestras próximas ambiciones? Desde nuevos frentes musicales que queráis abordar, hasta lugares donde os gustaría tocar en directo… O yo que sé, a lo mejor ahora os apetece hacer una canción en japonés. ¿Qué toca ahora?

    GRLS: Queremos hacer lo que ya estamos haciendo pero a una escala muchísimo más grande: los festivales más grandes y llegar a un público aún mayor. Desde hace mucho tiempo estamos muy metidos en la música balcánica y árabe. Hemos estado produciendo muchas cosas así pero queremos consolidar un material que refleje esto. También queremos hacer música con mucha más gente de España, América Latina y de todo el mundo. Lo siguiente que viene es una versión alternativa de T.V ADDICT donde todos los tracks están remixeados, y algunos con nuevos featurings.

    Javi: Bueno, para acabar, una cuestión, que siempre me gusta hacer a los nuevos talentos que lo están empezando a petar, es: ¿algún consejo o mensaje para esos artistas que nos estén leyendo y que estén comenzando a dar sus primeros pasos en una disciplina artística, que les ayude a aprender sobre algunos de esos temas de los que hemos hablado?

    Diego: Un consejo sería escuchar muchísima música, de todos los géneros. Embrace stepping out of your taste so you can expand your taste. También es importante no ser tan duro con uno mismo y crear desde el deseo de mejorar. Entre más creas y más compongas, mejores serán tus canciones.

    Lucca: Haz música para ti mismo y no pares. No olvides divertirte 🙂

  • BBY DEMON | EN LA NOSTALGIA SE CLAVA EL NOMBRE

    BBY DEMON | EN LA NOSTALGIA SE CLAVA EL NOMBRE

    Contenido publicado en el print #001 de Calle52 Magazine.

    BBY Demon y yo quedamos en la parroquia de Puerta del Ángel. Íbamos a entregar unos panfletos para la misa, pero el sacerdote no apareció. Aprovechamos ese rato para tener la charla pendiente. Empezamos hablando de Dios, y la conversación fue derivando hacia su música, su vida y su manera de ver el mundo. Al terminar, regresamos a la parroquia y entregamos los panfletos al sacerdote, que ya había llegado.

    BBY Demon es un artista único. Su propuesta es honesta, ecléctica y valiente. Sus letras atraviesan, sus sonidos experimentan con alma y sus referencias musicales revelan un conocimiento profundo y auténtico. No sigue modas: busca permanecer.

    ¿Qué es Dios para ti?

    Para mí es absolutamente todo. La simbología que utilizo viene de donde me he criado, que es la cristiana, pero realmente no es algo de religión concreta. Es el Uno. Es infinito, está en todas partes y no necesita ser encontrado. Puedes intentar buscarlo, pero es un zoom infinito: nunca llegas. Pero sabes que está ahí.

    Esa carga espiritual que se siente tan presente en tu obra, ¿cómo influye en tu proceso creativo? ¿Y cómo la vives a nivel personal?

    Influye en todo. Yo no puedo escribir sin tener una carga dentro. Cuando peor estaba a nivel personal y laboral, más fuerte me sentía como artista. Esa carga me permite soltar lo que llevo. He pasado momentos complicados emocionalmente: bullying en el colegio, pérdidas familiares… Todo eso sigue conmigo. A veces es peso, a veces es gasolina.

    Quien te escucha y te conoce suele decir que eres uno de los mejores letristas de España. ¿Cómo gestionas ese tipo de halagos? ¿Te presionan o te motivan? ¿Es aposta o es impuesto?

    Siempre hay guerra de ego. Hay días que me levanto pensando que soy el mejor. Pero intento equilibrarlo y mantener los pies en la tierra. No puedes creerte ni lo bueno ni lo malo del todo. Las guerras de ego destrozan carreras. Hay que disfrutar, agradecer los comentarios positivos, escuchar críticas constructivas y seguir trabajando.

    Dices: “Trátame igual, no soy especial”. ¿Cómo crees que el público recibe tu propuesta en España? ¿Y crees que podría tener cabida a nivel internacional?

    La gente lo vive de forma muy personal. Muchos me dicen que parece que escribo para ellos. No es así, escribo desde lo que siento, sin premeditar. Lo que hago es orgánico. A nivel internacional, Dios dirá. No creo que sea el más original ni el que mejor escribe, pero sí soy honesto y trabajo lo mío. Eso conecta.

    La llave. ¿Qué es la KeyMob? ¿Cómo nació y qué representa para ti hoy? ¿Estáis trabajando más a nivel grupal o individual? ¿Qué estáis construyendo ahora?

    La KeyMob es familia. Nació de un grupo de chavales que nos conocimos por contactos comunes y nos unimos para hacer música. Al principio no éramos tan colegas, ahora somos hermanos. Es un colectivo orgánico, sin un plan de marketing: simplemente trabajo conjunto y ayuda mutua. Ya hasta lo hemos registrado como marca.

    ¿Qué espacio queréis ocupar dentro de la escena? ¿Qué tipo de cultura, mensaje o sonido queréis representar?

    No buscamos un hueco concreto. Queremos vivir de la música, como todos, pero sin forzar. El espacio que ocupemos será el que surja de forma natural. No tenemos un plan de carrera calculado, hacemos lo que nos gusta y seguimos nuestro camino. Los caminos se abren solos para quien anda.

    Supiste ver lo bueno en lo malo. ¿Qué es lo que más valoras en tu vida hoy? ¿El tiempo, la familia, la fe, un conjunto de todo eso?

    Valoro mucho el tiempo porque siento que lo estoy desaprovechando adaptándome aún a Madrid. Echo de menos a mi familia, a Segovia, a la tranquilidad de mi ciudad. Pero también valoro mucho a mi gente, con quienes vivo y comparto este proceso. Los vínculos, el estar rodeado de los míos: eso es lo más importante.

    Sabes cuándo comer y aún no es el momento. ¿Qué podemos esperar de BBY Demon próximamente?

    Estoy trabajando en varios proyectos. No tengo fechas cerradas ni me gusta presionarme. No quiero sacar música por cumplir plazos industriales. Estoy haciendo dos proyectos muy diferentes, pero hasta que no estén como yo quiero, no los sacaré. Cuando salga, será lo mejor que pueda hacer.

    ¿Con qué artistas te gustaría colaborar, ya sean de aquí, de fuera o incluso de otra época?

    Internacional: Frank Sinatra (producirle), Bon Iver.
    Nacional vivo: Claudio, Erik Urano (con quien seguro haremos algo).
    Nacional fallecidos: El Fary, Gata Cattana. Me hubiera encantado producirles. La Gata tenía mucho que decir; una pena que su trayectoria fuera tan corta.

    ¿Cuándo vuelven a ti el amor, el miedo y el dinero?

    Todos los días vuelven, menos el dinero. El miedo y el dolor están ahí siempre. La felicidad no es constante, son momentos. Pero eso es lo que le da sentido a todo. El proceso es convivir con esos demonios y seguir caminando.

    Fuego en los pies, el mar me llama. ¿Qué significa esto?

    Habla de esa sensación de estar atrapado en Segovia. Una ciudad pequeña, rutinas repetitivas, sentir que necesitas salir para crecer. Era el fuego interno que me decía “sal de aquí”. El mar simbolizaba el proyecto, el horizonte que me daba paz mientras buscaba avanzar.

    ¿Qué te ha enseñado este camino con la luz a tu lado?

    He aprendido a trabajar siempre, a disfrutar el proceso aunque sea duro, a morir intentándolo. El que deja de hacer, pierde. También he aprendido a valorar lo pequeño: echar un FIFA con los colegas, tomar un café tranquilo… Y a entender que siempre habrá demonios y ángeles, pero hay que seguir.

    ¿Quién o qué te ha mostrado la dirección correcta? ¿Y qué sientes que te depara el futuro a nivel espiritual y artístico?

    La fuerza de voluntad, la familia, mis colegas y rodearme de la gente adecuada. La familia al principio a veces lo ve difícil, pero cuando ven que es serio, apoyan. El círculo que vibra contigo es clave. Y también la autocrítica: saber cuándo haces las cosas mal y no parar de trabajar.

    ¿Qué quieres que quede cuando ya no estés? ¿Cuál es el legado que te gustaría dejar como artista y como persona?

    Como artista, lo bonito de esta profesión es que es eterna. Que mis canciones sigan ahí cuando yo ya no esté, como los cantares tradicionales. Como persona, que la gente que me conoce sepa que fui buena persona, que cuidé de los míos, que intenté siempre ser lo mejor posible y que dejé un legado emocional en quien tuviera que tocar.

    ¿Un mensaje para el mundo?

    Quered a vuestra madre, mirad al sol, sonreíd, Dios existe, trabajad y descansad. Tened presente a la gente que queréis y a la que no queréis siempre. Y para adelante con eso. Esto es la KeyMob.

    La entrevista íntegra, junto con las imágenes y el editorial completo, está disponible en el print #001 de Calle52.


    Créditos
    Entrevista: Santiago Medina — @santii_medina
    Fotos: Alberto Noriega — @alber_noriega
    Producción: Discern Creative — @discern.creative

  • Primavera Sound 2026: el cartel donde confluye nostalgia y futuro

    Primavera Sound 2026: el cartel donde confluye nostalgia y futuro

    Barcelona se prepara para una de sus semanas más esperadas del año: Primavera Sound 2026. No se trata solo de un evento musical, sino de esa pequeña gran reunión donde la ciudad se convierte en el epicentro de un fenómeno generacional; un espejo de cómo suena nuestro tiempo. Presenta un cartel que, como nunca, enfrenta el pasado y el futuro en el mismo escenario: The Cure, Doja Cat, The xx, Gorillaz, Massive Attack, Addison Rae, My Bloody Valentine, PinkPantheress, Skrillex y Peggy Gou encabezan el cartel. Nombres que actúan como puentes entre épocas y formas de entender la música y la vida.

    Just like heaven: the Cure’s 20 greatest songs – ranked!
    Doja Cat - Sony Music Entertainment México

    El regreso del «pasado»

    La vuelta de The Cure no es una mera vuelta: es una actualización. Robert Smith regresa con su mirada melancólica desde una perspectiva renovada, como si el eco de los noventa encontrase nuevas texturas y significados. Y justo al lado, Gorillaz, quienes presentarán una propuesta escénica innovadora con un espectáculo visual y sonoro totalmente envolvente. Massive Attack, por otro lado, vuelve con esa mezcla indescifrable de beats y activismo, donde el sonido sirve también de grito colectivo.

    Gorillaz: discos, canciones y conciertos | Deezer

    El pop como género del momento

    En cambio, del lado más vanguardista y performativo está Doja Cat, perfecta para estos tiempos donde la música es espectáculo e iconografía. Su show será un viaje entre pop, rap y todo ese imaginario versátil y estético en el que se mueve con seguridad y dominio, explorando su identidad artística híbrida, la cual moldea su sonido en constante evolución. Y junto con ella, Addison Rae y PinkPantheress, dos nombres nacidos de los algoritmos que ya reclaman su lugar sobre el escenario más vivo de la música, donde lo performativo y lo musical se entrelazan para definir la banda sonora de nuestro tiempo. Addison Rae, quien saltó de las RRSS a los escenarios masivos, encarna la nueva generación que transforma el fenómeno viral en presencia escénica firme y carismática; su estilo mezcla melodías pegadizas, como en las canciones “Diet Pepsi” o “Headsphones on”, con una capacidad natural para conectar con audiencias cada vez más globales. Por otro lado, PinkPantheress ofrece una propuesta más íntima y experimental, un bedroom pop que combina drum & bass con una melancolía nostálgica, convirtiéndose en la voz de esas emociones que circulan en la era digital con tacto y originalidad. Además de todas estas artistas, también resuenan nombres como Oklou, Men I Trust y Role Model. 

    Addison Rae - Addison – Crash Records
    PinkPantheress annuncia il remix di Fancy That - Radio Subasio

    Pero lo más interesante está debajo de la cabeza de cartel. Esa sensación de descubrir algo que, desde los márgenes, gobierna silenciosamente la escena global, impulsado por una urgencia creativa que rompe esquemas y redefine lo que entendemos como vanguardia hoy. Propuestas como Ethel Cain, que lleva el country a un territorio oscuro, casi confesional, o Kneecap, que mezcla hip hop con su activismo, y Amaarae, que reinterpreta el R&B con una mirada futurista, aportan profundidad y complejidad a esa amalgama creativa que caracteriza esta edición.

    Ethel Cain Is Done Trying to Control the Narrative

    Asimismo, durante las semanas previas al anuncio, circularon rumores sobre la posible presencia de Lorde en el cartel, alimentados por el hecho de que no figuraba ninguna fecha en España dentro de su gira internacional. La expectativa era máxima entre los fans y medios, que apostaban por una de las artistas más influyentes del pop contemporáneo como sorpresa del festival. Sin embargo, esa especulación terminó por desvanecerse cuando Lorde decidió finalmente sumarse a la programación de otro gran festival español, dejando al Primavera Sound con una ausencia notable, pero también con la sensación de que la conversación y las apuestas en torno a su cartel siguen siendo un espectáculo en sí mismo.

    Innovación y diversidad local

    En casa, la escena local brilla con fuerza. Artistas como Ralphie Choo, con su innovador pop electrónico que fusiona capas sonoras experimentales y ritmos modernos; Bad Gyal, quien ha revolucionado la música urbana española con su fusión de reggaetón, dancehall y una actitud desinhibida que la ha convertido en icono generacional; Rusowsky, cuya voz y su narrativa emotiva abren nuevos caminos en el pop alternativo; Guitarricadelafuente, que mantiene viva la tradición del folk mediterráneo mientras la reinventa con una sensibilidad contemporánea y una conexión especial con el público; y Depresión Sonora, que con su propuesta introspectiva y atmosférica da voz a las contradicciones y emociones de la juventud actual. Todos ellos no solo muestran que España es una pieza clave en el mapa musical, sino que forman parte fundamental del discurso plural y dinámico que define la esencia del Primavera Sound, un espacio donde se celebra la diversidad y la innovación. A estos nombres se suman también Barry B, Juicy BAE, Jimena Amarillo y VVV [Trippin’you], artistas los cuales aportan frescura y diversidad a la escena nacional.

    Barry B lleva la fiesta más salvaje a la Sala Copérnico de Madrid -
    GUITARRICADELAFUENTE en Les Arts València

    Iconografía barcelonesa

    Visualmente, este año, se ha apostado por utilizar símbolos muy barceloneses en el cartel como las anillas olímpicas y el panot que se pisa cada día, elementos que funcionan como un recordatorio tangible de comunidad y pertenencia. 

    Logo olímpico, diseño del póster e imagen de los juegos de Barcelona 1992
    El adoquín de Barcelona: esta es la historia detrás del icónico 'panot'

    En definitiva, Primavera Sound es, sobre todo, ese instante único en Barcelona donde la música se vuelve memoria y futuro al mismo tiempo, un espacio donde se celebra la diversidad, la innovación y la identidad sonora compartida, la cual trasciende épocas y estilos. Un escenario en constante transformación.