Antony Z | «DE TO SE SALE»

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Granada siempre ha sido considerada cuna de artistas de toda clase. Pintores, poetas, bailarines y escultores forman parte de ese círculo privilegiado que permite a la ciudad nazarí postularse como Capital Europea de la Cultura para 2031. Pero, ¿qué sería de Granada sin música? Probablemente un cuerpo sin sangre. Porque si algo define a esta tierra no es solo lo que se ve, sino lo que se escucha en cada esquina.

Vayas donde vayas, si preguntas por músicos de Granada, las respuestas serán de lo más dispares. Los más adultos se emocionarán recordándote el “Rock & Ríos”, te contarán acerca de Los Planetas, de Rosa López y su paso por Eurovisión o Enrique Morente, para los que son más del flamenco. En cambio, los más jóvenes, te pondrán alguna canción de Dellafuente, te dejarán claro quién es “el papá de to’s nosotros”, te enseñarán su camiseta del Granada patrocinada por Saiko o debatirán si la de Huétor Tájar se llama Mimi o Lola Índigo. Hoy vengo a hablar de uno que, tras un año moviéndose en la sombra, el pasado miércoles rompió el silencio para firmar una vuelta por todo lo alto.

Con “DE TO SE SALE”, Antony Z no solo nos confirma que está de vuelta; nos trae un tema digno de himno. El de La Caleta une fuerzas con uno de los productores más importantes de Granada como es Antonio Narváez, para recordarnos que, aunque el pozo sea muy profundo, siempre habrá un atisbo de luz por donde subir.

A lo largo de la letra, el granadino se muestra vulnerable y cercano, hablándonos de la problemática del artista: el huracán vertiginoso que supone el ritmo de vida, sumado a la ansiedad y la presión. Aun así, el mensaje de Antony Z es claro y esperanzador, permitiendo a cualquier oyente verse reflejado en el espejo que dibuja a lo largo de los tres minutos de pista: de to’ se sale.

A un mensaje tan potente le hace falta un ritmo a la altura, lo cual no supone problema para Antonio Narváez. Entre los coros de góspel al inicio y al final del tema, los momentos de calma en los versos y el contraste de potencia que despliegan en los estribillos, Narváez consigue dar un halo que convierte el corte en un tema digno de la Basílica de las Angustias.

“DE TO SE SALE” no es solo un lanzamiento: es un manifiesto. Como si fuera un faro en las oscuras calles del Albayzín, Antony Z nos tiende la mano de una forma casi física, recordándonos que, aunque el camino sea cuesta arriba y estrecho, las vistas desde la cima siempre merecen la pena. Si no te has catado el single todavía, corre ahora mismo a escucharlo. Así, la próxima vez que te pregunten sobre un artista granadino, podrás hablarles de Antony Z, una prueba más de que esa inagotable cuna de talento sigue más viva que nunca, aportando savia nueva a una ciudad que respira cultura por los cuatro costados.