No me cansaré de decirlo: Averzzo suena a artista consagrado. Todo en su propuesta tiene ese aire. Desde los visuales hasta los beats. Desde cómo suenan las grabaciones hasta cómo se mueve en el escenario. Tiene gusto. Tiene dirección. Tiene equipo. Y sobre todo, tiene algo que no se compra: criterio.
Su concierto en Hangar 48 fue otra prueba de que está un paso más cerca del lugar que le pertenece. A pesar de que técnicamente “está empezando”, su música, su directo y su visión artística ya no suenan como alguien en fase inicial.
De Cuando menos te lo esperasa Joseo Certified
Su EP anterior, Cuando menos te lo esperas, fue de mis favoritos del año pasado. Perdió por poco ante Niko B., pero ya dejaba claro por dónde iban los tiros.
Ahora ha vuelto junto a Mario Kun con Joseo Certified, un trabajo a dúo que dominó la segunda mitad del concierto. En directo, Mario aporta el contraste perfecto: energía, carisma, presencia. Fue él quien encendió a la sala. Quien hizo botar al público. Quien transformó el conci en una fiesta.
Averzzo es versátil. Puede pasar del reggaetón más duro a una atmósfera indie que recuerda a Radiohead. Mario, en cambio, trae el R&B clásico, el swag, la soltura. Y juntos, funcionan. Mucho.
El R&B en España
Apareció también Patricia Lint, y qué decir. Lo suyo fue breve, pero dejó huella. Ambos cantaron su tema «TENSIÓN» de Delgarro, el último EP de Patricia, también producido por Manu Oliva (el mismo detrás de Averzzo y Mario Kun). Tiene voz, tiene estilo, y es una apuesta segura para lo que viene.
Lo que vimos en Hangar 48 no es casualidad. Es el reflejo de un movimiento. El R&B en España está creciendo rápido. Y lo mejor: lo está haciendo con identidad propia.
Mientras en España el R&B está floreciendo, en Estados Unidos parece estar en pausa. No desaparecido, pero sí menos presente. La ola que lo redefinió hace casi una década —con artistas como Bryson Tiller, 6LACK o el siempre querido Brent Faiyaz— ya no tiene la misma fuerza cultural que en su momento.
Entre 2015 y 2017, esos nombres eran el presente y el futuro. Una generación que trajo algo nuevo: un R&B más crudo, más oscuro, más urbano. Letras vulnerables, bases minimalistas, estética callejera mezclada con sensibilidad emocional. Lo tenían todo: el sonido, la imagen, la energía de lo que estaba a punto de explotar. Y tengo la sensación que algo así está pasando en nuestro país.
No se puede hablar de este momento sin mencionar a Choclock. Parte clave en la producción de Joseo Certified, pero también figura central del movimiento. No siempre está delante, pero su influencia se nota. Sabe cómo acompañar a los nuevos sin eclipsarlos. Y eso vale oro.
Detalles que marcan la diferencia
Todo en el concierto tenía intención y se notaba el trabajo detrás. El merch estaba increíble —yo me pillé la ya icónica camiseta de Girls Love My Swag—, y los visuales simples pero efectivos, reflejaban la estética de cada proyecto. En uno de los momentos más top de la noche, lanzaron billetes customizados de Mario y Averzzo con una máquina de hacer llover dinero. Y entre luces, humo y barras, apareció un guitarrista que elevó el show a otro nivel. Todo esto no fue un bolo más. Si hubiera que resumir el show en una palabra sería: serio.
Averzzo no es un nombre más. Es alguien que está construyendo algo sólido. Tiene visión, tiene sonido, y tiene la ambición de quien sabe lo que quiere. Y si este concierto sirve para algo, es para confirmar que esto va en serio. Y lo mejor de todo: esto acaba de empezar y ya hay un nuevo álbum en camino.
¿Sabías que el ruido violeta es uno de los sonidos que más energía desprende en altas frecuencias? Te preguntarás: ¿qué tiene que ver con nuestro invitado de hoy? En este nuevo episodio nos acompaña Kas Rules, el productor malagueño que viene a hacer más ruido que nadie con su último proyecto tintado de morado: «RUIDO en la casa».
Antes de nada: ¿cómo estás? ¿Cómo se ha dado la mañana?
Bien, tío. Ayer fui con mi padre a hacer una excursión y todo el rollo. Me acosté pronto y me he despertado con todas las pilas.
Bueno, cuéntanos un poquito: ¿Quién es Kas Rules?
Lo típico que siempre digo: DJ y productor de Space Hammu, que es por lo que más me conoce todo el mundo. Aunque cada vez esté tirando más a mi carrera en solitario, nunca olvido a mi grupo.
Tengo entendido que empezaste como DJ a los 19 años en Málaga. ¿Cómo te topaste con la producción?
Todos mis colegas hacían música: Carri (Carrión), Saske, el Sopas (Delaossa), Easy… Yo no hacía música; sabía mucho de música, pero no cómo se hacían las cosas. La primera maqueta que me enseñó Carrión me hizo preguntarme: ¿cómo es que esto suena tan bien? ¿Cómo se hace? Me dijo que fuera al estudio, con Jota. Empecé a ir a sus sesiones para enterarme cómo se hacían las cosas. Yo no sabía ni que existía un grado de sonido y tal; yo iba a estudiar educación física. Como no sabía que hacer, Jota me dijo que me metiera en sonido, que era lo mío y tal. Me enseñó la escuela, me encantó y le caí de una. También me compré una pareja de platos y comencé a scratchear. Así fue como me metí a colaborar en discos de mis colegas, con el tema de scratches y demás. Luego con lo del grado de sonido, empecé a grabarles los temas. Además, una crucecita que tenía es que ellos hacían mucha música, pero nunca sacaban nada. Lo de tener música guardada sin más en el disco duro me mataba. Entonces era como “vamos a grabar y a sacar música”.
Y tu primer ordenador, ¿cómo lo conseguiste?
Ya lo sabes, ¿no? (Risas) Fue un ordenador que robaron unos colegas en un colegio y me lo vendieron por dos duros. Ese fue el ordenador que tuve hasta tener mi primer Mac.
Bueno, tirar ha tirado, que es lo importante (risas). Vamos a hablar un poquito acerca de tus influencias y referencias. Cuéntame un poco qué es lo que más escuchas y de lo que bebes.
Escucho de todo, tío; no me cierro a nada. Si tengo una sesión de DJ, me tiro una semana escuchando SoundCloud para escoger remixes guapos o temas poco conocidos cañeros que me gustan mucho de dub, breakbeat o grime. Lo que más escucho, aparte de rap, que lo escucho por naturaleza, escucho mucho neosoul. También escucho mucha música tranquilita, para estar tranquilito en casa y calmar los nervios.
¿Algún disco o canción que tengas ahora en bucle?
Ahora estoy escuchando mucho rap de Memphis. Estoy ahora mucho con Key Glock, con “Glockaveli”. Y bueno, el de Redman… No sé cuántos años tiene, tendrá 50 y tantos ya, pero ha sacado un disco de 32 temas que está brutal. Es rap noventero que me lleva de vuelta a la infancia, y aun así sigue sonando fresco. No sé, escucho un poco de todo. Spotify te va sacando cosas ahí…
Sí, la verdad que el algoritmo de Spotify es bastante feo.
Así que me haya guardado, el último disco que tengo es el de Key Glock.
A mí hace poco también me dio por un disco de Key Glock, el de “Glockhoma”. Salió creo hace dos discos antes de “Glockaveli”.
Puede ser, yo soy muy malo para las fechas de los discos (risas).
Yo igual, soy horrible. Pero bueno, que me dio también por Key Glock.
Esto va por épocas.
Pasemos a hablar sobre el estudio y el proceso creativo. ¿Cómo es el día a día en el estudio de Kas Rules?
¿Con gente en el estudio o solo en mi casa? (Risas).
Cuéntame sobre las dos.
Mira, precisamente de Rico Rosa aprendí lo siguiente. Él me dijo una vez: “tío, yo no tengo bases en el ordenador. No hago bases en mi casa. Quedo directamente con la persona y hago la instrumental”. Me agencié eso. Si me pongo a hacer instrumentales en mi casa solo, probablemente se queden ahí. En cambio, si hago la instrumental con alguien que forma parte del proceso creativo, seguro que sale algo. De hecho, por eso nació “RUIDO en la casa”. Cuando me junto con alguien en el estudio, nos sentamos y vemos cómo nos sentimos, lo que está escuchando últimamente o qué vibra tenemos. Luego, en mi casa, normalmente suelo hacer cosas de mezcla y masterización.
Me han contado que, cuando grabas rap, la primera toma siempre es buena.
No siempre, pero suele ser la más pura. La que te sale sin leer, que te la tiras del tirón y tal. Luego le metes algunos cambios y eso hace que pierda la esencia. A lo mejor no es la primera toma, pero si el primer día, cuando lo tienes fresco. Cuando vuelves a grabarla en el estudio, puedes perder la esencia. En rap, lo directo es lo mejor.
Y la otra cosilla, ¿cómo llevas la postura en el estudio? Te estiras mucho, ¿no?
Porque estoy siempre así, ¿no? ¿De dónde sacas estas cosas, hermano? (Risas)
A mí me pasa igual, eh (risas).
Tío, voy en el coche o estoy en el ordenador, empiezo aquí arriba y termino con el teclado aquí arriba y yo abajo tiradísimo.
El cámara y yo, que estudiamos teleco, estamos todo el día en la silla y se nos queda una chepa horrible.
Además, yo me lo noto. La corrijo, pero al ratillo ya estoy de nuevo con mala postura (risas).
Otro detallito que quería comentarte es tu cuenta de SoundCloud.
Está muy parado el SoundCloud, eh.
Me encontré tres playlists: una sobre acapellas, una de samples y una de beats que está vacía.
El SoundCloud lo tengo de hace un puñado de tiempo. Subía ritmos que ya no me representan nada, entonces los he quitado. También tengo muchas listas de reproducción, lo que pasa es que están privadas. No me acordaba de esas dos playlists. Las voy a dejar (risas).
Es que es curiosísimo, en la de acapellas tienes por ejemplo la de “Mucho”, de Bejo. Supongo que es para cuando pinchas y todo el rollo.
De hecho, tengo un remix de ese tema. Cuando hago una instrumental, muchas veces meto un acapella, para ver cómo queda. A veces, quedan remixes súper guapos. Normalmente tiro de YouTube, supongo que esa carpeta estará casi vacía.
Sí, tiene seis o siete, no muchas.
Por eso mismo no las tengo públicas. Las tengo ahí pero no es una lista guapa y estructurada. Tú imagínate quien se meta a mi cuenta a ver que tengo, va a ver que son una mierda (risas).
Aun así, tienes muchísimos reposts de remixes.
Esos son los que me descargo y uso en las sesiones. Los voy metiendo en una lista y, cuando tengo una sesión, miro dónde me he quedado y los empiezo a descargar.
Qué pasada. Entonces, ¿haces las sesiones basándote en lo que tienes en SoundCloud?
Claro, es cuando busco música nueva. Tengo también un programa para descargar playlists de Spotify.
¿Tienes un programa que descarga playlists de Spotify? Luego me lo pasas, porque llevo toda la vida buscando como un tonto una página para descargar playlists de Spotify.
TuneFab se llama.
Hablemos de tu catálogo. Tienes muchísimos discos: desde discos conjuntos con otros artistas a discos en solitario como “BLOCKCHAIN” o “RUIDO en la casa”, tu próxima mixtape. ¿Cuál ha sido el más complicado de hacer? ¿Cómo se han dado tanto “BLOCKCHAIN” como “RUIDO en la casa”?
La más complicada ha sido “RUIDO en la casa”. El despliegue de todo, apostar por ello y ver cómo sale todo, coordinar a la gente para esos días y demás es complicado. Sobre “BLOCKCHAIN”, nació de que… Desde que llegué a Madrid, he hecho mucha música. Alguna ha salido por un lado, otra no ha salido directamente y otra ha salido en forma de singles, pero sentía que estaban perdiendo fuerza, sin sentido alguno. Con Sac, mi mánager, pensamos en darle un concepto a la música que queríamos sacar. Dividimos los temas que teníamos en diferentes géneros. Los temas de rap, pensamos cómo sacarlos. Se me ocurrió lo de “BLOCKCHAIN” por el rollo de que cada uno…
Como cada uno es de un barrio, ¿no?
Claro es como la unión de los diferentes sitios. También por el rollo de las criptomonedas y porque bueno, bloque es un término muy rapero, de calle y barrio. Hicimos la música y luego le asignamos un concepto. Con “RUIDO en la casa” ocurrió al revés, llevamos dándole muchas vueltas a ello.
«No fue pensar el concepto y luego hacer algo. Lo hicimos al revés«
Kas Rules sobre el proceso la concepción de «RUIDO en la casa».
Vamos a profundizar un poco en el concepto de “RUIDO en la casa”. ¿Qué es “RUIDO en la casa”?
Pues hacer ruido en la casa, hermano (risas). Meterse veinte días a hacer música. También nace de cómo nació el disco de “Hammu Nation”. Nos encerramos cinco días en una casa y concentramos toda nuestra energía en hacer música. Es algo que se hace mucho. Algunos raperos y todo el rollo, hacen campamentos en los que hacen música y demás. No es lo mismo que estés en casa con tu familia y luego vayas al estudio a estar encerrado en el estudio todo el día. Quería hacer eso, trayendo cada dos por tres a gente nueva. Hacía falta una casa, con sus dormitorios y demás. Al principio íbamos a alquilar una casa y montar en ella el estudio, pero tuvimos la suerte de que fuimos a un estudio con alojamiento.
¿Ha sido complicado coordinar todo?
Ha sido complicado, pero gracias al equipo que he tenido detrás: a All Nighters, a Las Candelas; que han sido las community managers, a Sac y a todo el mundo que ha estado echando una mano. Sin ellos no podría haberlo hecho, ni de coña. Han coordinado a todos los cantantes, han cerrado los tratos, han buscado el sitio, la gente que venía con las comidas y demás, para que haya un poco de movimiento y que no sea aburrido… Porque bueno, tú te vas veinte días y el proceso de estar en el estudio es tedioso hasta llegar al punto de lucidez. Estoy muy contento, al final ha salido todo bastante guapo.
¿Qué es lo que más has disfrutado de esta convivencia?
Que cada dos días había alguien distinto. Me despertaba y no sabía que iba a pasar hoy. Todo era un “a ver qué pasa”. El ir sin expectativas también estaba bien: a lo mejor alguien venía con la idea de hacer un reggaetón y terminaba haciendo un trap oscuro. El crear la música y el estar en el estudio me flipa. He estado muy a gusto, y creo que se ve en los videos que estoy en mi hábitat.
¿De dónde viene la idea de grabar lo que pasaba durante el día?
El propósito inicial era poner a grabar tres o cuatro cámaras todo el día, pero no tengo medios para eso. Contratamos dos cámaras que estaban atentos a los momentos interesantes y cuando llegaba la gente para ponerse a grabar. El propósito era mostrar el proceso de creación de un tema de cero, mostrando tanto las cosas buenas como las malas; aunque ha habido pocas malas.
Mejor si no hay cosas malas.
También queríamos mostrar al público los momentos de debilidad de los artistas. Por ejemplo, Bon Calso se puso malo y hubo un momento en el que a Faenna no le salía un estribillo.
En uno de los episodios, WE$T DUBAI estaba súper frustrado grabando cinco o seis veces la misma toma.
Dubai es un espectáculo viéndolo grabar. Es lo más rockstar que he visto en mi vida; un trapero auténtico. Se pone a improvisar todo el rato en el micro. Su frustración venía de querer decir algo y no saber cómo decirlo. Cuando salía, alegría y a la siguiente barra. En media hora tenía hecho el tema.
Hay que mostrar que no siempre salen las cosas, aunque sean muy buenos. Todo el mundo tiene sus más y sus menos.
Kas Rules sobre «RUIDO en la casa» y la búsqueda de mostrar a los artistas tal y como son.
Se ven cosas muy curiosas. Para quien no lo haya visto, “RUIDO en la casa” es una pasada. Ves bien cómo los artistas hacen las cosas y la sinergia con el productor. De hecho, en el episodio de l0rna me hizo mucha gracia cuando estaba tirada en el suelo grabando. ¿No te pareció raro?
Sí, pero cada uno tiene sus locuras. La l0rna es otra loca en el estudio. De hecho, se ve que ese día no tenía el día y no le salía nada, pero l0rna te monta un tema en cinco minutos. No sé qué sería, pero ese día no salió.
Por los episodios ha pasado mucha gente, incluso algunos que no están en el tracklist de la cinta. ¿Quién te habría gustado que estuviera en el tracklist?
En un principio, la lista que hicimos hace dos años era muy distinta a los que realmente han venido. Te voy a decir cuatro nombres, pero no quiero darte muchos nombres porque espero que vengan a la próxima edición. Cocco Lexa me habría gustado que hubiera venido, aunque tenga un tema en la cinta. Peke y Ergo también me habría gustado, pero Ergo está ahora haciendo su disco. Y luego, también me gustaría que viniera gente más alejada del rap. Me gustaría que viniera gente como La Plazuela o Pepe y Vizio.
Pepe y Vizio con su último disco han traído un sonido muy alejado del rap. Estaría muy curioso.
Es flamenquito y tal. Me gustaría tener guitarras e instrumentos más puros. Hemos utilizados muchos instrumentos en el estudio, como guitarras, baterías y pianos, pero me gustaría tirar más de ellos.
¿Para cuándo tienes pensada la siguiente edición? ¿Para el año que viene justo o cuándo, más o menos?
Justo en un año no, la verdad. Una de las cosas negativas es que nos pilló en un mes lleno de lluvia (risas). La casa estaba guapa, con piscina para hacer una barbacoíta y estar guay. A lo mejor para primavera o verano estaría más guapos. Tampoco quiero hacer planes, que tengo más proyectos que terminar. Quiero ir pasito a pasito y, cuando se vayan haciendo otras cosas, ya pensamos en las siguientes.
Quería comentarte también sobre “Home Studio”, el formato que está haciendo La Mano De Oro. Parece que trata de emular lo que estás haciendo tú, aunque luce más como un reality, cosa que no es muy de mi rollo. ¿Cómo lo ves?
Mi idea en un principio era hacer un “Gran Hermano”, algo parecido a lo que ha hecho él. Por medios y por cómo se han dado las circunstancias, al final ha salido de esta forma. Viéndole el lado positivo, estoy muy contento, porque está más enfocado a la música que al salseo, que es lo que realmente me interesa. La parte del cotilleo atrae a la gente, pero lo que me interesa mostrar realmente es lo que estoy haciendo profesionalmente. Me parece guapo lo que ha hecho, me parecen bien este tipo de formatos. Esto es como si uno abre una zapatería y otra persona abre otra en la misma calle, no soy el típico que piensa que es competencia ni nada del estilo. Esto va a hacer que crezca la movida y que más tarde aparezcan más, incluso más grandes. Si se pone un Ibai a hacer cosas de estas, imagínate.
¿Te arrepientes de no haberlo hecho con cámaras grabando todo el día?
No es que me arrepienta, es que no he podido.
¿Y en el caso de haber podido?
Me hubiera gustado tener más cámaras. Se han perdido momentos bastante guapos de creación y de risas. Para el año que viene quiero tener cámaras grabando todo el rato. Otra cosa que también quiero hacer es que la convivencia fuera más real. Allí teníamos una persona que nos hacía la comida y teníamos el desayuno incluido, pero me gustaría que nosotros tuviéramos que hacernos la comida, que si el desayuno y tal; que sea más en familia.
Ahora vamos a coger y vamos a ir al otro lado de la tienda a hacer diggin’, a mirar vinilos.
(Nos levantamos y vamos a la parte donde están los vinilos)
¿Por dónde quieres empezar? ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?
Antes he mirado un poquito y he visto este. La portada es increíble. Wasabi Cru, no sé si es de aquí de Andalucía, pero tiene pinta de ser de Málaga, seguro (risas).
Tú jodes mucho con el funk, ¿verdad?
Al principio más. Bueno, tú sabes, en el rap se samplea mucho funk, sobre todo en el rap noventero. De aquí sacas alguna cosilla.
Yo no escucho mucho funk, le doy más al rap. Si no me equivoco, los vinilos en español están por aquí. Hay cosas en español, por ejemplo, de Califato ¾. Hay vinilos muy guapos, los más chiquitillos son una pasada.
Yo me los suelo pillar de siete pulgadas que venden en los rastros, porque son singles y de ahí sacas samplazos super guapos. Además, como están a 45 rpm, lo pones a 33 rpm y es otro tema. Está todo lento y sacas cosas guapas.
Sí como hacen los americanos. Bueno, por aquí detrás está están los de rap.
(Kas coge “Maxinquaye”, de Tricky)
Mira, de este disco de Tricky, de “Aftermath”, saqué el sample de un tema de “Hammu Nation”.
(Le traen a Kas unos cuantos vinilos de siete pulgadas de Califato ¾)
Qué guapas están las portadas de Califato. Aquí hay más vinilos que tengo, como el de “The Score” de The Fugees; pero 45 euros por un vinilo me da dolor de barriga.
El último que me he comprado… Bueno, que me han regalado, es “Hitler Wears Hermes 8”, la cara B. Me ha comprado mi novia una versión de Japón súper rara. Tiene una portada súper guapa.
Esta gente tiene diseños súper guapos. Además, tienen mucha música. Tienen una discografía tan larga que me termino haciendo un lío.
La discografía más larga que me he escuchado es la de Gucci Mane. Además, tiene portadas loquísimas. Bueno, otra cosita que te iba a preguntar: ¿qué es La Fábrica?
La Fábrica fue el estudio del Jota, de J. Moods. Cuando me metí en sonido, él se fue a Londres a currar. Yo seguí haciendo música en mi cuarto. Como no tenía nombre ni nada, le puse La Fabrica II. Cuando vino de Londres, todo estaba mucho más consolidado. Montamos La Fábrica en un local en El Palo y ahí es donde nació Space Hammu. Era el punto de encuentro de todos los raperos de la zona este de Málaga. Para agrupar todas las subidas de los artistas, hicimos un canal en el que subíamos todos los temas. Después, creamos otro canal en los que solo subíamos temas de Space Hammu.
Y sobre las “Studio Sessions”, ¿qué me puedes contar?
Fue un intento de serie de videos y todo el rollo. Creo que solo llegamos a hacer dos.
De hecho, hicisteis “So Far” y “No Diggity”, que era de Easy con otro nombre.
¿”So Far” de quién era?
No tengo ni idea, pero la otra me llamó la curiosidad porque entré y dije “este chaval me suena”. Luego en un comentario salía su nombre, que enlazaba con otro canal. También tengo aquí algo sobre Skill Leaders. ¿Qué es eso?
Es lo que tengo tatuado. Es el primer grupo que conformábamos Delaossa, Easy, Moreno, Laps y yo. Ahí estaba aprendiendo todavía de Lapy, a ver cómo hacía las cosas.
Fue hace ya mucho, hace ya más de diez años.
En 2012 fue el primer disco y creo que en 2014 fue el último. En Spotify está uno de esos discos y bueno, sigo escuchando música de esos proyectos. El primero está increíble, pero es un rap muy antiguo y de maqueta.
Hombre, pero eso está guapo.
Hombre, es gamberrillo, pero ya a mi edad no me representa.
¿Cuántos años tienes?
Voy a cumplir los 34 en julio.
Macho, tú sabes mucho de música, tienes mucho recorrido.
Hermano, los chavales ahora saben mucho de música. Me entero más por la gente que por lo que investigo.
Aquí detrás, tenemos más vinilos. Vamos a pasar a verlos.
Están guapos, pero yo prefiero los vinilos de segunda mano. (Coge un disco de Neil Diamond). De Neil Diamond se samplea una locura. De un disco de Neil Diamond, saqué el sample de un tema de “Tramontana”, con Saske.
¿Tú has sampleado mucho?
Antes más. Como antes tiraba tenía el vinilo siempre puesto y choppeaba y sampleaba con eso. Ahora tiro más de Splice, no para todo el sample completo, pero sí para trocearlo o coger algo que me llame la atención. Sampleo mucho a ordenador.
¿Cuáles son los plug-ins que más utilizas?
Pues el Serum la verdad que lo machaco bastante. Uso algunas cosillas del Kontakt. Por ejemplo, para los bajos de rap utilizo el Rickenbacker Bass. También uso el Arturia Analog Lab y tiro mucho de preset de filtros que hacen muchas cosas guapas. Utilizo un piano eléctrico de Spitfire Labs y el Sky Keys, que ha salido hace poco y lo utilizo también bastante.
Ostia, utilizas muchos.
Lo justo. Utilizo muchos filtros y demás para modificar sonidos.
Vamos a pasar a la parte final de la entrevista. Te voy a hacer tres preguntas. Iban a ser cuatro, pero Saske está liadísimo. No pasa nada, es normal. La primera viene de Rico: ¿cuántos temas de Disney te has escuchado en los afters?
No tiene sentido (risas). No sé, no me he escuchado ninguno. A lo mejor un Peter Pan o algo de eso.
Luego le tiras de las orejas (risas). Pasamos a las dos últimas: ¿qué es para ti la música?
Mi vida, prácticamente. Es lo que me calma, mi droga. De hecho, una cosa que siempre digo es que mi droga es la música. Si la música es buena, si está fuerte porque tiene que estar fuerte o lo que sea… Es lo que me altera el estado de ánimo, ya sea para calmarme o para alterarme. Es lo que regula mis emociones. Si hay música que no me gusta nada o que es estridente, estoy de mala ostia. Les digo “baja eso, tío”. Me pone malo.
Y, por último, ¿qué hace que tu música sea tu música?
Esta es bonita, eh (risas). No te voy a algo técnico sobre mi música, yo creo que va más allá de eso. Creo que la energía que hay en el estudio creando los temas es lo que caracteriza a mi música; incluso cuando no hago música. Sé que, cuando estoy en el estudio con alguien, doy una energía o un algo que hace que gire y tenga algo. Creo que va más de la energía y de lo que se transmite. Por eso he querido hacer RUIDO, porque cuando voy al estudio salen las cosas y demás. He querido que vengan productores porque, cuando estoy trabajando con otros productores y artistas, aprendemos los unos de los otros. Esa energía me gusta.
Una más: ¿vamos a ver gira de Kas Rules con “RUIDO en la casa”?
Gira de RUIDO como tal, no. Aun así, van a haber más Hologram y DJ sets, enfocados al estilo de lo que hacemos en Hologram.
¿Quién es realmente Delgao? ¿El artista sensible detrás de Nana, o el provocador que se ríe de lo políticamente correcto? En esta entrevista con el músico conocido también como El Angelito, hablamos sin filtros sobre su nuevo disco El Sinvergüenza, una obra marcada por el duelo, la rabia, el realismo sucio y el deseo de incomodar.
A través de una mezcla explosiva de géneros y acompañado de amistades -que también son cómplices creativos-, Delgao nos invita a un viaje emocional y sonoro donde belleza y fealdad coexisten sin pedir perdón. Si hay algo claro tras esta charla, es que Delgao no viene a pasar desapercibido.
Delgao: de El Angelito a El Sinvergüenza en su nuevo disco
También se te conoce como El Angelito. ¿Cuánto de angelito y cuánto de sinvergüenza hay ahora mismo en Delgao?
Yo creo que hay más de angelito que de sinvergüenza. Pero en esta etapa de mi vida —donde tengo más rencor, mucho sentimiento de soledad y otras sensaciones negativas—, está por encima la faceta de sinvergüenza como método de defensa. De ahí la necesidad de hacer este disco.
¿Cuál de los dos crees que va a sobrevivir más tiempo? ¿Te da miedo que uno acabe matando al otro?
El angelito. Me llamo Delgao pero soy El Angelito.
No tengo miedo porque siempre van a estar los dos. Parece que estamos hablando de tener personalidad múltiple (risas), pero es así. El Sinvergüenza es mi parte urbana, mis raíces en el rap, en la música electrónica, etcétera. Mis canciones de pop y más sentimentales, podríamos decir que son de El Angelito. Pero en todo lo que hago hay una mezcla de los dos. Nunca haría una canción completamente blanca. Siempre tengo un poco de sombra en las canciones de más luz y al revés.
Entones ¿para ti qué es ser un sinvergüenza?
Hacer lo que te salga de las narices sin que te importe nada. De hecho, cuanto más le moleste a los demás, más contento me pongo (risas). Me gusta causar sensaciones bonitas pero también de controversia. Dejar huella del tipo que sea. No me gusta pasar como uno más —artísticamente hablando—, prefiero que se queden con un recuerdo mío sea bueno o malo.
¿Cómo de sinvergüenza hay que ser en tu industria?
Creo que si no lo eres, estás acabado. Hay gente mucho más sinvergüenza que yo y, cuanto más lo son, mejor les va en el negocio. Los más sinvergüenzas están ganando.
¿Y por todas estas razones elegiste este título?
Una vez terminado el disco se han vuelto a regular mis niveles de sinvergonzonería y de angelito, tanto en cuerpo como en mente. Pero sí, durante el proceso de creación estaba viviendo todos esos sentimientos y emociones.
En FIT EUROPEO habláis mucho de moda, de estética, de accesorios… ¿Cómo es de importante para ti la estética/la moda? ¿Realmente “estás bonito hasta cuándo vomitas”?
(Risas). Yo soy muy fan del realismo sucio y encuentro belleza en la cotidianeidad incluso cuando es un poco asquerosa.
Creo que la moda es llevar lo que te salga de las narices. Estamos en una época en la que todo vale. Me gusta mucho cuando Fran dice: “si me quedo desnudo llevo las joyas y los Calvin”. La moda no solo es la ropa que llevas. Yo si me quedo desnudo tengo un diente roto, un mullet, unos rizos… Ya me siento empiquetao´ solamente por la forma de mi cara.
En FIT EUROPEO no hablamos de Chanel ni de Balenciaga. Hablamos de una gorra de Polo o un chándal de Lacoste. Para nosotros la moda es sentirte el puto amo con lo que lleves encima. Yo ahora llevo una gorra cutrísima en la que pone Madrid y siete anillos que no valen más de 5 euros cada uno y aun así me siento súper cabrón con ellos.
Este disco tiene mucha mezcla de ritmos y músicas… Supongo que también ha sido un proceso de aprendizaje para ti ¿Cuál de todos esos géneros te ha resultado más desafiante? ¿Y cuál te salió más natural?
Son ritmos que ya había hecho, aunque los haya variado un poco. Nunca voy a hacer dos canciones iguales y siempre que voy al estudio necesito aprender algo nuevo. Pero algo novedoso ha sido mezclar el Drill con Funk Brasileño. Tanto HIGH como en MALAGRADECIDA aparece esta mezcla y es una combinación que yo por ahí no he escuchado. Estuvimos D3llano y yo investigando y estoy muy contento con el resultado. Podría haber sido el mayor reto en este disco.
Hay mucha gente a la que tiras beef en este disco, pero he oído que también es gente a la que admiras, al menos musicalmente. ¿En qué consiste ese juego?
En ser un sinvergüenza (risas). No quiero ningún beef con Guns N´ Roses. Solo quería echarme unas risas con María. Nos pusimos a escribir en el estudio y empezamos a decir burradas hasta que nos quedó el tema más gracioso que nos podía quedar (risas). Solo buscamos hacer un tema y que, en al menos, en alguna de las frases, no puedas evitar reírte.
¿Algún referente más que haya marcado tu carrera musical o este disco en particular?
Mmm… En este disco, aunque pueda sonar raro, mi referente he sido yo. Ha sido una vuelta a géneros y estilos urbanos que he ido tocando años atrás: hay canciones de rap, de trap, de Funk Brasileño… Ni los productores ni yo hemos mirado para fuera a la hora de hacer este disco. Lo hemos hecho a nuestro estilo.
Pero por ponerte a alguien en general más allá de este disco, un ejemplo clarísimo es Rosalía. Es alguien que experimenta tanto, toca tantos palos, produce y hace las cosas tan bien…, que cada vez que saca tema yo siento que me tengo que poner las pilas, que tengo que ser mejor. Cada vez que un artista, sea más grande o más pequeño que yo, saca un tema muy bien hecho, pienso: “mira este cabrón qué bien lo hace y qué ideas tan buenas ha tenido”. Y yo siempre quiero tener mejores ideas. Así que me meto en el estudio hasta que me salga un ideón (risas).
Dime algo en lo que tengas fe.
En el año que viene. En los proyectos en los que estoy trabajando y verán la luz en 2026.
Hay mucho simbolismo religioso en este nuevo proyecto. ¿Qué es lo que te atrae exactamente?
Durante el proceso de creación del disco murieron mi abuela y mi tía. En ese lio de sentimientos y emociones me atrajo mucho la estética y la visión de la muerte que tienen las personas religiosas. Vi a mi abuelo feliz después de una vida entera con mi abuela porque su mujer iba a ir al cielo. Admiré tanto… Mejor dicho, envidié tanto esa visión de la muerte y de la vida que no me sacaba de la cabeza la estética, las flores, las cruces y ese enfoque de la muerte. Al final la portada de mi disco es una cruz. No hay mayor prueba de que El Angelito está en El Sinvergüenza. No hay nada más bíblico que un ángel. Todas esas emociones me han dado muchas luces y sombras en las que las inspirarme.
La estética de realismo sucio atraviesa los videoclips y también muchas letras. ¿Hasta qué punto estás dispuesto a incomodar con lo visual o con lo que cuentas? ¿Dónde está tu límite?
Mis límites están en las faltas de respeto. Llegaría a faltar el respeto a alguien que me lo haya faltado a mí en una letra o en una imagen, pero no a un colectivo, o al menos trato de no hacerlo.
Me gusta mucho Bukowski porque cuenta que ha sido un mendigo, que ha dormido en la calle, que ha robado porque era un alcohólico y lo cuenta en sus libros tal cual. A mí también me gusta contar mis historias en mis canciones como en NI 1 PORRITO ME DEJASTE PA MI NOCHE MENOS GANSTE con todo el dolor con el que yo he vivido esos hechos.
En algunas canciones del disco se percibe un tono bastante directo, incluso brusco, al tratar ciertos temas vinculados al deseo, el cuerpo de la mujer o las relaciones. ¿Cómo manejas el equilibrio entre esa expresividad y el respeto hacia sensibilidades o temas que hoy generan tanto debate? ¿Te preocupa cómo pueda interpretarse?
No me quiero excusar. La verdad es que no es la mejor respuesta por mi parte…
Quizá estés pensando en SKINCARE ROUTINE, la canción que tengo con l0rna, que dice: “bien puta, bien puta, bien puta”. Decir eso y pasárnoslo bien improvisando en el estudio… Para lo que hay por ahí, me parece que se queda en una gracia. Yo me junto con María y con Lorena, y si nos sale eso y nos estamos partiendo de risa, ¿cómo les voy a decir “no lo metemos” si estamos haciendo un disco que se llama El Sinvergüenza? Vamos a meterlo y si crea controversia que la cree. Realmente no pretendemos ofender a nadie de verdad; ni a Tupac, ni a las mujeres.
Si me permites alargarme con esta respuesta, ¿sabes cuando una persona feminista o del colectivo hace un chiste sobre ellos y se entiende perfectamente que está de broma? Se siente completamente diferente a cuando lo hace un facha, un machista o un homófobo. No es lo mismo que Lorena diga “bien puta” a que lo diga un machista. También van por ahí los tiros. En mi anterior disco, Nana, ya he demostrado mis valores y en este me he tomado el pase de hacer chiste de las cosas que defiendo.
Has producido parte del álbum tú mismo. ¿En qué momento decidiste que tus ideas necesitaban tu mano directa en la producción?
En verano la música para un poco porque cada uno se vuelve a su ciudad. Solemos trabajar en Madrid, pero nadie de la gente con la que trabajo es de aquí. En verano es más difícil hacer una sesión, cuadrarse con los músicos, con los productores, con los compositores… No me quedó otra que empezar un montón de sonidos por mi cuenta. Como sé producir y no tenía con quién quedar, me puse a ello y luego a la vuelta les fui dando forma junto Calama, D3llano, Only…
En este disco colaboran muchos artistas, que además son tus amigos. ¿Cuál es el truco para trabajar con amigos y que salga tan bien?
Con amigos hacer música nunca se siente como trabajar. Nunca he sentido con KASTA, o con Fran, o con María que estábamos trabajando. Ni con l0rna, ni con Sule B. He sentido que estábamos haciendo lo que más nos gusta en esta vida que es hacer música juntos. Aunque suene muy happy flower, no ha sido trabajar con amigos, ha sido divertirse con amigos.
Todo mi equipo son amigos míos. Mi conductor es un amigo de cuando era scout de pequeño… D3llano que es mi DJ, es un amigo de Ávila desde hace un montón de años… Only que toca la guitarra conmigo en directo es de Segovia también…
Yo prefiero crear un equipo de amigos y juntos hacernos profesionales que buscar un equipo profesional de gente que no conozco para sonar profesional. Confío tanto en mis amigos y en su talento que creo que podemos aprender juntos a ser un equipo.
¿Quién de todos los colaboradores/amigos ha sido el más sinvergüenza en este disco?
(Risas) l0rna. En el disco la que más se ha pasado es l0rna. Se ha pasado tres pueblos, lo reconozco y me encanta que haya sido así.
Tuve bastante debate con mi hermana por esa canción y por la portada del disco. Es una mujer, está mucho más concienciada que yo y hay cosas que no se toma a risa. Para mí es humor lo que para ella es el límite del humor, aunque tengamos los mismos valores.
¿Cambiarías algo del disco después de la charla con tu hermana?
Sí que cambiaría alguna cosa… Aprendo mucho de ella. Sabe muchas cosas que yo a lo mejor nunca he pensado. Obviamente cuando debatimos sobre una canción o sobre la portada, yo la escucho y aprendo cosas que otro día no volvería a decir o a hacer. Pero durante este disco me he repetido muchas veces que soy El Sinvergüenza y que tengo que hacer lo que quiera (risas).
¿Solo dos conciertos para presentar un disco tan ambicioso?
El año vamos a hacer unos cuantos más. Aún me quedan festivales este año, pero soy compositor de otros artistas y eso lleva mucho tiempo y trabajo. No puedo componer, producir discos, hacer festivales y además girar. Espero que la gente lo entienda. El año que viene se vienen cosas.
Y, para terminar, completa la frase: “El verdadero sinvergüenza es el que…”
Sen Senra, con su trilogía PO2054AZ, nos invita a un viaje que trasciende la música: es una travesía emocional, un regreso a casa y una declaración de intenciones. Desde el primer acorde hasta la última nota, el Peugeot 205- con matrícula PO2054AZ- se transforma en el vehículo simbólico de un relato generacional que arranca en Pontevedra y termina, inevitablemente, en el reencuentro de uno mismo.
Un Peugeot, tres discos, mil vidas
PO2054AZ no es solo una trilogía musical; es una obra que desafía la lógica actual de la industria, donde priman los singles y la inmediatez. Sen Senra apuesta por la profundidad, la coherencia narrativa y la autenticidad, regalando más de cuarenta canciones que funcionan como un álbum familiar, un espejo para quienes han sentido el peso de irse y las ganas de volver. La matrícula del coche de su padre, convertida en título, es mucho más que un guiño nostálgico: es la prueba de que los objetos cotidianos también cuentan historias.
El Origen: arrancar el motor, mirar atrás
Todo empieza con el primer volumen, El Origen, y no es casualidad. Sen Senra no se esconde: abre la puerta de su infancia, de su barrio, de esa Pontevedra que parece que esté oculta en los mapas turísticos, pero aquí se cuela en cada verso. Nada de apariencias, solo esencia. Las guitarras suenan a humedad, las letras a tardes largas y silencios compartidos. El álbum es una promesa: no voy a ser lo que esperan, voy a ser lo que soy. Y esto, en tiempos de copias y patrones, es revolucionario.
El Emigrante: la distancia como herida y motor
La segunda parada es El Emigrante. Sen Senra se va, pero la morriña gallega lo acompaña. La nostalgia se convierte en motor creativo: el sonido se abre al mundo, llegan colaboraciones y riesgos nuevos con ganas de romper la frontera entre lo propio y lo ajeno, pero la raíz sigue ahí, terca. Cada canción es una carta sin remitente, un intento de entender el significado de pertenecer. Irse, en su universo, es también una forma de volver, de reafirmar la identidad a través de la distancia.
El Retorno: el silencio como grito
El Retorno cierra el círculo. Aquí, Sen Senra no necesita gritar: elige el silencio, el espacio, la introspección. Se atreve a cantar en gallego, a volver a poner a su familia en las notas de voz, y a mirar a los ojos a su propio reflejo. La producción se desnuda, las canciones respiran. En este álbum, además, se reconcilia con la guitarra y deja a un lado las colaboraciones, recuperando el protagonismo de un enfoque más íntimo. El Peugeot 205 ya no es solamente un coche viejo: es el tótem, el símbolo de todo lo que importa. Volver no es retroceder, es entender que la belleza está en lo pequeño, en lo que nunca se fue del todo.
¿Qué transmite cada canción de El Retorno?
El Retorno de Sen Senra es un viaje de regreso a casa, pero también un reencuentro con uno mismo. Cada canción es una parada en ese trayecto, una postal emocional que va de la nostalgia al orgullo, de la fragilidad a la determinación. El disco arranca con De Volta, donde se siente ese vértigo de volver después de mucho tiempo: la melodía es suave y los audios familiares te hacen abrir la puerta de la infancia, con ese alivio de saber que, aunque todo cambie, hay cosas que siguen esperándote.
En Eternamente Joven, la nostalgia y las ganas de futuro se dan la mano. Es un tema para recordar quién eras y quién quieres seguir siendo, celebrando la juventud como una actitud vital. R O M E O huele a playa y a despedidas tranquilas: aquí el amor y la nostalgia se funden en una melodía envolvente, como el rumor del mar al atardecer.
Se Ve Muy Claro Desde Aquí es claridad y honestidad: el piano imita el oleaje, las guitarras arropan y la voz transmite esa fragilidad sincera de quien mira la vida desde arriba y entiende lo que realmente importa. No Sé Hacerlo Ya De Otra Maneraes pura vulnerabilidad, una confesión de quien solo sabe avanzar entre dudas y cansancio, buscando respuestas en el instinto y la honestidad.
Por Si Vuelve es la espera hecha música, con guitarras suaves y una voz que deja la puerta entreabierta por si acaso. En A Mí No Me Tumba Nadie, Christian se planta firme: la base es contundente, la letra es un mantra de resistencia y la voz suena más segura que nunca. Es un recordatorio de que, pase lo que pase, nadie le va a derribar.
Idea Locaes el impulso de romper la rutina y lanzarse a lo desconocido solo por el placer de probar. Ligera, fresca y contagiosa, invita a vivir a tu manera, sin miedo. Padiante es el homenaje a Galicia: una canción de raíces, de orgullo y de resistencia, que defiende la historia compartida y la fuerza de seguir adelante juntos.
Espantando Palomasjuega con la metáfora de soltar preocupaciones como quien ahuyenta palomas en una plaza. Los coros arropan, las panderetas marcan un ritmo sutil y todo crea una atmósfera íntima para dejar ir lo que pesa y volver a empezar. Si Yo No Supe Cuidartees de las más sinceras: aquí Christian reconoce errores y asume la culpa, en una melodía delicada que habla de soltar y aprender de los afectos perdidos.
La Bellezaes la calma después de la tormenta: una invitación a encontrar luz en lo cotidiano y aceptar la vida con sus claroscuros. Hasta El Fondo es el cierre emocional, una balada donde el cantante se entrega por completo, celebrando la importancia de vivir intensamente y darlo todo, pase lo que pase.
Y PO2054AZ pone el broche final con una pieza casi hablada, con campana de iglesia incluida, que transforma la muerte en esperanza: aquí no se entierra un cadáver, se planta una semilla. Es el último gesto de un disco que convierte cada final en un nuevo comienzo, y cada regreso en una siembra para el futuro.
Pontevedra: raíz, refugio, horizonte
Pontevedra no es solo un decorado. Es la madre, el refugio, la herida y la cura. Sen Senra la lleva en el acento, en las imágenes, en esa forma de mirar el mundo con calma y vértigo a la vez. Cada disco es una postal de vuelta, una prueba de que lo local puede ser universal si se cuenta desde dentro. Aquí no hay Galicia de postal: hay lluvia, hay niebla y, sobre todo, hay verdad.
Iconografía: hacer mitología de lo cotidiano
La matrícula PO2054AZ, las fotos viejas, el coche, las voces de casa. Sen Senra convierte lo cotidiano en icono, lo personal en colectivo. No es nostalgia barata: es memoria viva, es la prueba de que los objetos también cuentan historias. La trilogía es un álbum familiar, pero también un espejo para cualquiera que haya sentido el peso de irse y las ganas de volver.
No hay final, solo un nuevo comienzo
Sen Senra no cierra una etapa, la abre de par en par. PO2054AZ no es un punto y final: es una invitación a escucharnos, a reconocernos en las cosas sencillas, a no tener miedo de volver a empezar. Aquí no hay hits prefabricados ni fórmulas gastadas. Hay riesgo, hay ternura, hay ganas de romper la foto y volver a pegarla, aunque quede torcida.
Sen Senra ha vuelto a casa, pero ahora la casa somos todos los que le escuchamos. Y en tiempos de ruidos y prisa, eso es lo más valiente que se puede hacer.
Nota: Este artículo se inspira en entrevistas y declaraciones públicas de Sen Senra, así como en la escucha y análisis personal del álbum.
Dellafuente llega al Wanda Metropolitano en Madrid para firmar uno de los conciertos más importantes de su carrera, tras superar la cancelación del Bernabéu y presentar su nuevo tema Volveré.
Por fin. Después de meses de idas, vueltas, y un Bernabéu que se cayó por su propio peso, Dellafuente y su equipo de Maas llega a Madrid. Y lo hace con un reto que no es menor: llenar el Wanda Metropolitano dos veces. Un movimiento que, para cualquiera, ya sería historia; pero que en su caso funciona casi como el cierre natural de un camino que siempre ha ido a contracorriente.
Porque lo de Dellafuente —o simplemente El Chino, como le llama buena parte de su público— no ha sido nunca lineal. Ni cuando explotó desde Granada siendo prácticamente un outsider, ni cuando el circuito mainstream intentó encajarlo en sus moldes. Él fue montando su propio sistema solar: un lugar donde el flamenco, el reggaetón, el rap, el house noventero o el R&B de medio tempo conviven sin pedir permiso. Todo con un pie en Andalucía, pero con el oído abierto a todo lo que suene fresco, donde sea que suene y compartiéndolo con las nuevas generaciones.
Quizá ahí está una de sus claves: esa capacidad de sumar talento joven antes de que lo haga el resto. De abrirle la puerta a voces que venían del underground más puro —a veces ni siquiera andaluzas— y hacerlas dialogar con su propio ADN. Una Andalucía que en sus manos se ha convertido en algo elástico, global, pero que nunca ha perdido el acento.
Este Wanda no es sólo un concierto más, es una carrera de obstáculos para afrontar lo que fue la cancelación del Bernabéu y todo lo que habrá supuesto a los responsables de su equipo salvar una catástrofe así y seguramente salir a hombros y vitoreados por la gestión final de estos dos Metropolitanos.
Para Dellafuente, de alguna forma, es la validación pública de un artista que ha sabido sostenerse durante años en un equilibrio muy complejo: seguir siendo calle y, al mismo tiempo, ir cada vez más arriba. Mantener la conexión con los códigos de los que venían de abajo, mientras su figura crecía hasta convertirse, a día de hoy, en una leyenda —sí, ya lo es— dentro de la música española.
Y como si todo eso fuera poco, Dellafuente llega a esta cita tras las RONDO Live Sessions y firmar Volveré, su último homenaje a sus raíces granadinas. Coincidiendo con el centenario de la marca Cervezas Alhambra, ha tomado el ritmo del tema original y lo ha reconvertido en una pieza renovada y profundamente inspiradora. Un proceso de creación que, según ha explicado, siguió su manera habitual de entender la música: desde la calma, la pausa y el respeto al sonido que le vio crecer.
El resultado es un tema cargado de metáforas, en el que conviven los cimientos del palo flamenco original con la propia filosofía de vida de Dellafuente, siempre en busca de libertad y autenticidad. «Volveré con otra melodía», canta, resumiendo esa idea de ciclo eterno que tan bien representa a su Granada.
El tema llega, además, como anticipo de lo que serán dos noches históricas en el Riyadh Air Metropolitano los próximos 20 y 21 de junio, donde se espera que más de 135.000 personas presencien el que ya muchos llaman el show más importante de su carrera. Un show que, según el propio artista ha confesado en sus redes, marca «una despedida de algunas de esas etapas que me trajeron hasta aquí».
«Me siento agradecido con todo lo que me ha acompañado y todo lo que he aprendido. Espero poder haberles devuelto lo mucho que me han dado. Y si sienten que aún no es suficiente, espérense a ver los shows. Realmente es el momento más importante de mi carrera. Ahí entenderán todo», apunta.
Sea como sea, lo que está claro es que Madrid está a punto de asistir al punto culmen de un artista que ha sabido crear su propio lenguaje y que nos ha acompañado a la gran mayoría desde sus inicios. Un artista al que le han sobrado siempre las etiquetas y al que, por mucho que lo intenten encasillar, sigue y seguirá sonando a lo que sólo él sabe hacer: Dellafuente.
«Baby Driver» es una película del 2017 que cuenta con Baby como protagonista, un chico experto en huidas que utiliza la música para concentrarse mientras conduce. El productor que nos acompaña hoy y Baby no tienen nada que envidiarle el uno al otro, pues ambos llevan muy bien eso de llevar música puesta cuando se dan a la fuga. En este nuevo episodio, al volante, Rico Rosa.
Antes de nada, ¿cómo estás? Eso lo primero. ¿Os ha dado tiempo a ver algo de Granada?
Es la cuarta vez que vengo y nunca me da tiempo a ver nada. He llegado hace nada, me he dado una ducha y ahora a pinchar y a dormir (risas).
Bueno, para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Rico Rosa?
Soy Paul, Rico Rosa, productor y DJ un poco loco y poco más. Prefiero que hable mi música antes que yo casi, en verdad (risas).
Y tanto que habla: entre las sesiones de Fugitivo y producciones para artistas como Albany, l0rna o Metrika, entre otros, tu catálogo habla por sí solo. Antes de entrar en materia, cuéntanos un poco cómo empezaste en el mundo de la música y demás.
Desde pequeñito ya empecé con la música, por mis padres, mi abuelo y demás; siempre he tenido esa inquietud. Con 10 años ya estaba aprendiendo y a los 15 ya estaba pinchando en salas.
Si no me equivoco, tu primera sesión fue en Brasil.
La primera sesión que tuve fue en Brasil, ya que mi madre es de allí. Estuve viviendo allí una temporada y ya luego volví a Bilbao, de donde soy.
Por mera curiosidad: ¿qué diferencia hay entre las discotecas de Brasil y las que aquí?
Ahora mismo no te sabría decir. Era muy joven y no tenía bagaje ni la experiencia suficiente. Disfrutaba de los temas que me molaban y ya. Le tengo mucho cariño.
Luego más tarde recuperaremos el tema de las sesiones, tienes cosas interesantes. Hablemos un poco sobre tus influencias. ¿Qué te inspira a la hora de hacer música?
Lo que escucho y lo que hago no tiene mucho que ver. Escucho mucha música de los 90 para abajo, mucha salsa, rock, flamenco… Últimamente también escucho música en euskera. También escucho música brasileña, obviamente. Y bueno, mucha música del este: de Alemania, de Holanda, de Italia… Estoy escuchando mucho la movida urbana de allí. Es bastante afro en general, aunque pueda parecer que hacen ritmos súper oscuros y demás.
Si tuvieras que decir un par de artistas que ahora mismo estés quemando, ¿cuáles serían?
Yassin me mola mucho, es un artista alemán durísimo. Es de los que más he quemado esta temporada. Y luego muchos artistas brasileños, pero ahora no me acuerdo de sus nombres porque todos son MC no sé qué (risas).
Si te soy sincero, cuando vi que venías de Brasil y demás, supuse que escuchabas música brasileña. A mí me parece una pasada. Además, los productores la integráis muy bien.
Los primeros temas que saqué eran funk brasileño, aunque luego me perdí un poco y me metí a movidas más oscuras. Ahora estoy intentando reconectar con mis raíces.
¿Las subías a SoundCloud?
Están es Spotify.
Es que miré en SoundCloud por si tenías algún tema y no encontré nada, está vacío. ¿Cómo así?
El SoundCloud lo quiero usar para subir sesiones o remixes que hago que no puedo subir a Spotify porque bueno, al final es bastante ilegal que digamos (risas). Ahora estoy preparando remixes para ir tirándolos poco a poco, para dar algo de contenido para los DJs.
Sobre los remixes, estuve hablando con Ergo Pro y me comentó una cosa muy curiosa. Cuando estabais haciendo su sesión, al parecer hiciste no sé cuántos remixes de la música de Ergo.
Mira, hay un remix del tema de ‘Ebay’ que solo está en los casetes que se pusieron como merchandising. Solo lo puede escuchar esa peña (risas). Y luego, sobre la sesión de Fugitivo… ¿Sabes cuál es la movida? Cada cierto tiempo me canso de los Fugitivos, pero como quiero seguir pinchándolas, les hago un remix. Los produzco de nuevo desde cero para poder pincharlas (risas).
Pasemos a hablar sobre las sesiones de Fugitivo. Brocki me comentó que la estética de Fugitivo es muy oscura en comparación a los demás temas que produces. Cuéntame un poco sobre todo lo que rodea Fugitivo.
Estábamos un día en el estudio, mi mánager y yo, un poco de pedo, y la idea de Fugitivo era para poder subir aquellos temas de los que no quisiéramos hacer un videoclip, pero tampoco queríamos subirlos con una cover. Poco a poco fue creándose su universo y ha terminado siendo lo que es. Al principio iba a ser algo terciario, sin darle mucha importancia.
Y ahora tiene tres temporadas (risas).
Ya ves (risas).
Sobre la estética, es muy curioso el ambiente en el que te envuelven las bases, que son muy oscuras y demás. No sé si es algo intencionado o similar.
Todo lo que hago es bastante oscurillo. Sí que es verdad que en mis dos primeras temporadas todavía no había reconectado tanto con mis raíces, entonces tiraba mucho por todos lados. No sé si fue desde el de Metrika o el de Lua, pero, aunque hay más sesiones en las que lo consigo, consigo ese empaque y se nota que es mi sonido puro.
En cuanto al sonido y el proceso creativo, me han comentado que eres mucho de hacer sin decir, que se te ocurre una idea la haces y luego, si es necesario, lo deshaces.
Las instrumentales las hago en el estudio directamente con el artista. Intento probar todo lo que pueda y muchas veces juego a lo callado. Grabo las voces y demás, les paso una demo y, después de descansar el oído, les entrego el tema completo con los arreglos y todas las movidas sin decirles nada. Así son menos reacios a decirme que no les mola algo, por miedo a probar algo que se salga de su movida. Generalmente, voy mucho a mi bola.
Lo de hacer las cosas a tu bola me parece interesante. El no dar tiempo de reacción, el correr ese riesgo me parece curioso. ¿Crees que lo productores toman más o menos riesgos?
Depende, sobre todo con la movida actual entre ser productor o beatmaker. Hay más beatmakers que productores, que saben dirigir mejor el rollo de los arreglos o llevar una canción a su punto máximo. También depende de si quieres llevar la canción o el proyecto a otro nivel, o simplemente trabajar bajo el paraguas de alguien y ser un mecenas.
Ahora han aparecido un montón de ramas: que si el beatmaker, el loopmaker o demás ámbitos especializados. Hay mucha diversidad de categorías dentro de la producción.
Tampoco tanto. Quizás los productores somos los que más las diferenciamos, que igual estamos en proyectos un pelín más grandes. Creo que también hay mucho ego por debajo. Pero lo dicho, tampoco noto mucho la diferencia entre unos y otros.
Te lo decía porque hace poquito estuve hablando con Saox y el me diferenciaba entre loopmakers, beatmakers y demás.
Es que hay mucha gente que, al final, está en su casa, crea melodías y se las manda a beatmakers o a otros productores. No todos los productores tienen que saber componer. Lo importante es saber dirigir un proyecto, sobre todo. Pero sí, hay mucha gente que está encerrada en su casa, se pone a hacer melodías y las manda a otros productores.
¿Tú dónde te desenvuelves mejor? ¿Con loops, haciendo beats directamente o cómo?
Todo de cero, tío. En el estudio con el artista, que si no, soy muy vago. Soy muy vago, aunque en casa hago alguna idea de vez en cuando.
«Prefiero juntarme con el artista y tener ese momento de creación»
Rico Rosa sobre su proceso creativo.
Sobre juntarte con los artistas: ¿Cómo buscas los juntes y demás?
A ver, obviamente consumo su movida y demás. Y nada, les escribo, les digo un día de quedar, nos vemos y hablamos un rato, nos ponemos a escuchar referencias y poco más. Si sale algo genial, y si no sale nada, no pasa nada.
Si no sale nada, al menos te llevas el ratillo.
Nunca me ha pasado que no salga nada, es bastante raro. Pero bueno, todo es súper orgánico.
¿Has podido juntarte con Dano todavía o no? (Risas).
No, todavía no (risas). Me molaría juntarme con él en el estudio, creo que es un tío con el que aprendería mucho.
¿Cómo encaminarías una sesión con él? Hazme un boceto del beat que le harías.
Es que no lo sé, tío. Dano igual te viene con una paranoia y luego con otra. Me parece un tío con un mundo interior grande (risas). No sé por dónde tiraría.
Y la otra, ¿la sesión de LaBlackie? ¿Cuándo sale?
Rico se dirige a su mánager, Sac Barrios.
R: Sac, ¿hablamos del próximo?
S: ¿Cuándo sale esto?
No sé, creo que a finales de mes o así.
S: Entonces hablad lo que queráis, porque va a salir antes (risas).
R: El 15 de mayo sale. Bueno, ha salido. Es una bomba, eh. El primer topline que se grabó es el estribillo. Y tardó unos cinco minutos.
¿Quién es para ti el que más te ha sorprendido dentro del estudio?
¿En cuánto a melodías o en cuanto a letras?
Ambas.
En cuanto a melodías hay un ruso, Dyce, que es durísimo haciendo toplines. Igual se graba 20 toplines y son todos buenos. De letra, depende de que quieras mostrar y el tema que hagas. Por ejemplo, l0rna tiene letras muy bastas.
Si no me equivoco, hace todo en freestyle. No sé si fue igual en la sesión de Fugitivo.
Lorena (l0rna) hace todo en freestyle. Alba (Albany) también, no escribe casi nada; tira frase por frase y lo que salga. Bueno, y Dubai (WE$T DUBAI) también.
Eso es de malitos, eh. Si yo estuviera grabando esto en mi habitación, habría dado tres volteretas. Me parece una pasada, es de tener la cabeza en otro mundo.
Los raperos en general tienen algo a la hora de escribir que no sé que es, pero se les activa y van a toda ostia. Yo no tengo esa rapidez para escribir.
Pero os viene bien juntaros con gente tan dinámica como ellos, ¿no? Yo creo que incluso ellos lo agradecen, más contigo, que trabajas tan rápido como ellos.
Sí. Yo por ejemplo con l0rna igual me grabo los temas en 2 horas. Hacemos la idea y tenemos una demo en 3 horas como mucho. Son sesiones super cortas y dinámicas, es una gozada.
Volvamos al estudio y hablemos un poco sobre tecnicismos. Coméntame un poco qué plugins usas.
Depende. Serum lo utilizo muchísimo, y Omnisphere también. Pero últimamente estoy sampleando mucho, directamente de movidas que me molan, no de melodías como tal. Me pongo a samplear movidas como el sonido de una guitarra o cosas así que me molan. También intento romper mucho los sonidos. Utilizo también el Nexus 3, sobre todo cuando hago funk o sonidos más crudos, pero bailongos. Pero tampoco me lío mucho con los plugins; voy destrozando los sonidos y poco más. Sobre todo, intento hacer una buena selección de sonidos para no complicarme mucho la vida.
Qué guay. Además, ya que hablas de la guitarra y tal, con instrumentos físicos te llevas bien, ¿verdad?
Sí, con el piano y eso me llevo guay. Con la guitarra he probado un poco, pero soy malísimo. Intento siempre ponerme y no lo consigo; soy bastante vago para esas cosas, la verdad (risas). Pero sí, con piano y demás me manejo guay. Creo que tengo oído musical y me quedo bien con el tema notas, sabiendo transmitir bien las notas al programa.
Es que lo vi por tu Instagram y me pareció guay, más cuando hay algunos productores que no tocan instrumentos físicos. ¿Tú crees que es necesario saber tocar algún instrumento como productor?
Está bien tener algo de… Bueno, hay que saber de música, obviamente, pero también hay que tener muchas referencias musicales, sobre todo cuando vas a trabajar haciendo música in situ. Está bien tener referencias de todo.
¿Y qué consejo darías a aquellos productores que están empezando y no saben bien como encaminar las cosas?
Referencias, tío. Tienes que escuchar música de todo tipo. Si vas a producir trap, lo último que tienes que escuchar es trap (risas). Si no, siempre vas a ser uno más o vas a recrear lo que hacen los demás beatmakers y productores
«Intenta tener un chorro de música en tu cabeza para poder jugar y hacer cosas nuevas»
Un consejo de Rico Rosa a aquellos que están empezando en el mundo de la producción.
Después de una pequeña pausa para beber agua, nos movemos a otro lugar del local.
Ahora vamos a pasar a la parte chula de la entrevista y el motivo por el que te he traído aquí: vamos a hacer diggin’.
Yo tengo una buena colección. Está guapo, pero es un vicio carísimo.
¿Cuál es el más caro que te has pillado?
La última vez conseguí una edición de Wisin y Yandel y Don Omar que me costó 60 pavos cada una, porque encima tuvieron que traerlas desde Estados Unidos. Con la tontería, al final me gasté 120 pavos (risas).
Qué burrada. Pero vamos, es lo más normal del mundo. Yo me he pillado el de DONDA…
Ostias, sí eh (risas).
Sí, vaya burrada (risas). Bueno, aquí tenemos alguna cosilla como C. Tangana, Carolina Durante, Depresión Sonora… Si no me equivoco, los de hip-hop están aquí detrás.
De hip-hop no tengo tantos vinilos. La verdad es que yo he escuchado mucho reggaetón, dancehall y esa movida, y lo que menos he escuchado es rap, te lo juro (risas).
Revisando la sección de vinilos, Rico encuentra uno de Cypress Hill.
¿Sabes que hay un festival aquí en el que Kase.O comparte cartel con Cypress Hill?
¿Cuándo? ¿Cómo?
En julio o agosto, creo. Está Cypress Hill de cabeza de cartel y al lado Kase.O.
Pasa a otro expositor donde encuentra vinilos de su tierra: el País Vasco.
Colaboras mucho con vascos, ¿no?
Cuando empecé con los Fugitivos, fue en la época en que se pegó el drill y toda esa movida, que pegó muchísimo en Bilbao por alguna razón. Justo conocí a ThePoin, a Nickzzy y a un montón de artistas de allí. Al final, el primer estudio grande que tuve fue allí.
¿Algún artista top que nos recomiendes de allí que quizás no conozcamos?
Ahora mismo estoy muy poco puesto, la verdad. Hay un chaval con el que he trabajado mucho, que me parece muy buen compositor, que se llama Fortuna. Es muy buen compositor. ¡Ponte a trabajar más! (Risas).
Seguimos mirando entre los vinilos y encuentra unos cuantos discos de punk.
Al punk no le he dado demasiado, la verdad.
En el País Vasco, te vas a cualquier fiesta y es todo punk, rock vasco, reggae y canciones típicas del País Vasco.
Ya que hablas de las fiestas, ¿tú en tus sesiones qué sueles pinchar?
No tengo un género definido, pero sí es verdad que mezclo mucho funk, dancehall, UK garage o, quizás, en algún momento te meto una salsa o una rumba portuguesa. También depende de cómo vea la situación. Me gusta que sea como bailongo
Yo me he escuchado tu sesión con WhAT Magazine y me parece una pasada, la verdad. Hay mucha mezcla con temas que no me espero. Pocos DJs hacen mezclas de ese tipo.
Sí, siempre he hecho mucha mezcla. Cuando era residente, igual me la pasaba pinchando yo solo seis horas, tanto viernes como sábados; una salvajada (risas). Necesitaba pinchar rápido los temas, sobre todo para no aburrirme.
Dime rápidamente 5 temas que vas a poner esta noche.
Es que eso no sé decirte. Voy muy en automático cuando estoy pinchando. Es como cuando voy en bici. Te voy a decir un tema de Vybz Kartel, luego “Soldado y Profeta” de Anuel, después un remix que tengo de “Choque”, de ahí me iría al Fugitivo con Bon Calso y después “Qué Tu Quieres” de Ñengo Flow.
Acabas de montar la sesión más guarra posible, vaya tío (risas). Ojalá pinchasen eso en las discotecas. El cámara y yo hemos salido muchísimo de fiesta y nos ponen cada cosa más mala.
También ha cambiado mucho el consumo de música. Antes del COVID, todo era mucho más crudo, más bailable y con mucho menos postureo. Cuando nos dejaron salir de casa, ese año fue un año de destrozo para todo el mundo, creo (risas). Las generaciones que empezaban a salir de fiesta y demás consumían la fiesta y la música de otra manera. Ya no había ese baile entre personas, ese guarreo o como lo quieras llamar. La manera de poner música también es diferente.
Sobre los ritmos de consumo quería hablarte. Yo estoy mucho en redes sociales, quizás demasiado. Debería bajarle un poco. Parece que para todo necesitamos un gameplay de Subway Surfers. ¿Tú como ves los ritmos de consumo? ¿Crees que han aumentado, perjudicando a los artistas?
Sí, perjudica a todo, no solo a la gente que trabaja en la música. También afecta al consumidor y a los artistas emergentes. Estos chicos que están empezando quizás sienten de repente la presión de no poder madurar su música o la preocupación a la hora de hacer un proyecto largo. Es una auténtica ruina, no solo para la música, sino para todo en general.
Lo estuve hablando con alguien, no recuerdo con quién fue, pero hablaba sobre la vuelta del formato físico para contrarrestar este consumo tan acelerado. No sé eso cómo lo ves tú.
Es que hay mucha gente que compra vinilos para tener algo tangible, no porque vayan a escucharlos. No sabría decirte. Quizás haría falta un apagón como el del otro día (risas). Pero no un apagón de electricidad, sino un apagón de Internet para que la gente fuera un poco más lenta.
«Hay mucha gente que compra vinilos solo para tener algo tangible, no para escucharlos»
Rico Rosa sobre la música en formato físico.
¿Te fastidió el apagón del otro día?
Mira, estaba empezando a currar y dije: “Bueno, me echo una siesta” (risas). Me fastidió más por el tema de cocinar y demás. Si no tengo Internet, puedo hacer música, estar tranquilo y hacer cualquier otra cosa; pero sin electricidad no puedes hacer nada.
Total. Bueno, yo comí frío.
Claro, comí frío y no cené hasta la noche, cuando volvió la luz. Pero bueno, hay gente en otros sitios que lo está pasando mucho peor, como la gente de Gaza o de Latinoamérica. Un apagón energético es más jodido que uno de Internet. Si se va el Internet, me la bufa (risas). El otro día, cuando pasó eso, vi a mucha gente debajo de casa paseando, hablando todo el mundo con todo el mundo…
Se sentía utópico, eh. Veía el parque lleno de gente y decía “mañana te vas a quedar en tu casa jugando a la Play”. Se sentía totalmente sintético.
Total. Pero moló mucho. La rayada de comer caliente es una putada, pero bueno, sin más. Hay gente que lo pasa mucho peor.
Me he venido para acá porque bueno, ves un lado y otro y son una completa antítesis: en un lado C. Tangana y Gloosito y por otro lado Joaquín Sabina. Me recuerda un poco a las opiniones super polarizadas de Twitter. ¿Cómo ves tú a la gente con las opiniones?
Detrás de una pantalla es muy fácil criticar. No sé, no hay que darle muchas vueltas. Conforme vas creciendo y madurando te la va pelando más.
¿Cuántos años tienes?
Yo tengo 25, pero llevo ya casi 10 años en el mundo de la noche (risas).
Coño, eres to’ joven, macho.
Es lo que te digo: no hay que darles muchas vueltas a las cosas. Yo vivo de la música, estoy tranquilo y tengo una suerte que flipas. Si 4 notas no vienen a verme a un bolo, tampoco me voy a rayar (risas).
Tengo colegas que les dicen muchas burradas por Twitter y bueno, les ponen cada babayada que te echas las manos a la cabeza. Ya que hablamos de la crítica, vamos a hablar un poco de la imagen del productor de cara al mundo en general. Yo sé que en una entrevista para GRINDIN’ dijiste que sí estaba reconocida, pero no sé si lo mantienes o ahora tienes dudas cualquier cosa.
La mantengo y, a la vez, no. Sí que está más reconocida en comparación con hace 10 o 15 años, digamos. Creo que no es que esté más reconocida, sino que la figura del productor urbano, que antes solía estar detrás del artista, está ganando el reconocimiento que tenía el DJ productor de electrónica, como cuando David Guetta sacaba un tema con Akon, que era un hit mundial y el artista principal era David Guetta. Ahora lo que está pasando es que esa dinámica se está trasladando a otros géneros en los que antes los productores estaban un poco en la sombra. En cuanto a medios y demás, todavía falta. No creo que sea culpa de los medios, porque, al final, es un negocio y muchas veces son reacios a entrevistar productores, ya que normalmente tenemos menos seguidores que un cantante. Quizás son más reacios a ese tipo de entrevistas porque los lectores no consumen tanto ese contenido. Al final, todo es atreverse y dar el paso.
Con los productores también ocurre que, dependiendo del tipo de productor, tipo DJ Khaled, DJ DRAMA o Bizarrap, se les da más bombo o no. Aun así, no creo que ellos sean productores como tal.
Por ejemplo, DJ Khaled es más un productor ejecutivo. No sé si hace beats y tal, pero dirige la sesión y hace los juntes, que es un papel bastante importante. Otra gente, bueno, quizás tiene ghostproducers o les mandan loops. Yo, por ejemplo, he tenido situaciones en las que se me ha propuesto una entrevista, pero solo si llevaba a alguno de los artistas de los Fugitivos. El proyecto es mío y, en este caso, el artista soy yo; no creo que haga falta que lleve a un artista. Para eso, prefiero no hacerla. También es cuestión de entender el proyecto y toda la movida.
Claro, al final es una falta de respeto.
Sí, totalmente. Las veces que me ha pasado eso, me ha molestado; pero bueno, cada uno con su movida. Luego a mucha gente se le llena la boca de un discurso que no es.
Sí, luego ves a la gente decir que “hay que darles bombo a los productores” pero es un discurso vacío sin conocimiento alguno.
Mucha gente hablar de dar bombo y demás pero luego no aprovechan esa ocasión. Pero bueno, sin más.
Hablad de los productores, hombre, que se pegan todo el curro. Bueno, vamos a pasar a la parte final, donde te planteo dos preguntas. Para una de ellas, todos aquellos que trabajais con este señor de aquí, respondedme (risas) No hombre, es broma. La otra te la plantea Saox, que nos acompañó en el anterior episodio. ¿Te pondrías unas zapatillas Adidas con calcetines Nike?
No, ni de coña.
¿Por qué?
Tío, no sé. Es como “¿le pondrías los cuernos a tu pareja?” (Risas). Es como raro, no sé.
En cambio, ¿te pondrías unas zapatillas Nike con calcetines Adidas?
No, tampoco. De hecho, no guardaría unas Nike junto a unas Adidas en un zapatero; y eso es un facto (risas).
A ver, las cajas de Adidas suelen ser más feas que las de Nike, las cosas como son.
No suelo comprar Adidas, he de decirlo. Últimamente soy más de comprar mocasines (risas).
A ver, es que tiene mucha clase el cabrón (risas).
No compro bambas, casi. Es que nunca compraría Adidas, creo (risas).
Te acabas de joder el sponsor solo (risas). Si ibas a tener…
Tampoco suelo vestir mucho así, bro. A mí me gusta mi chaqueta de cuero, mi camiseta básica negra… Todo mi armario es negro; ya joder con las marcas es más complicado. Es mi flow: mis gafitas y mis mocasines negros.
Yo se lo dije a mi pareja cuando me escogió la ropa: sabía que ibas a ir entero de negro.
Solo tengo una camisa blanca.
Por lo que sea.
Y porque estaba guapa, si no ni eso.
Y bueno, vamos a las dos últimas preguntas. La primera no es fácil: ¿qué es para ti la música?
Mi vida, tío. Mi vida y mi pasión. Siempre he tenido muy claro que me quería dedicar a la música. Quizás soy un poco drástico, pero prefiero no hacer nada a no poder hacer música.
¿Nunca hubo un plan B?
Nunca. Volví de Brasil y me hicieron repetir por toda la movida del euskera y demás. Me metí en un grado medio de sonido, luego en uno superior, lo dejé, monté el estudio y hasta ahora. De hecho, mi padre, a día de hoy, me dice: “¿No te apetece estudiar algo de lo tuyo, por si acaso?” (risas).
Y, por último: ¿qué hace que tu música sea tu música?
Mis referencias y el mimo con el que intento tratarla. Podría decirte algo súper técnico y demás, pero es mentira. Sobre todo, es eso: el cariño que le pongo a cada tema y mis referencias. También asocio mucho la música a momentos, como una banda sonora. Cada vez que me pasa algo, estoy de cierta manera o lo que sea, escucho una cosa u otra que me lleva a ese momento.
¡Qué profundo, por Dios! Me encanta que los productores améis tanto la música. Una persona que haga música, pero no le guste es jodido.
Es muy complicado que hagas música y que no te guste. Si que es verdad que puedes ser muy reacio al tema industria y todo lo que hay a su alrededor, pero que no te guste la música es raro. Es, con todo el respeto, como el que va escuchando música en la radio de camino al trabajo. Todo bien y lo respeto, pero no le das a la música un valor añadido.
Y ahora sí, la última te la hago yo. ¿Te vamos a ver en algún festival en verano? ¿Vienes con más cosas?
Tengo un EP de 4 temillas y salgo en algún disco más que sale dentro de poco, en el que hay una colaboración que no se espera nadie. Y luego, en cuanto a bolos, seguimos con la gira y estaremos en algún festival. Ahora mismo no me acuerdo de todas las fechas, pero vamos a estar dando guerra, como mínimo, hasta octubre. Luego, quizás, nos demos un descansito.
Un nuevo capítulo generacional Con Spanish Leather (2025), Álvaro Lafuente, más conocido como Guitarricadelafuente, no solo confirma que es una de las voces más especiales de la música española, sino que se atreve a romper moldes. Este disco es un viaje entre lo rural y lo urbano, entre la inocencia y la madurez, que conecta de lleno con las inquietudes de su generación. Aquí no hay miedo a hablar de deseo, ironía o emociones a flor de piel. Es el reflejo de alguien que ha crecido, que se atreve a ser quien es y a contarlo sin filtros.
El cuero: símbolo, actitud y juego El título no es casualidad, Spanish Leather es mucho más que una referencia al pasado: es una metáfora de la piel, de lo que nos protege y a la vez nos expone. Álvaro juega con la tradición, la reinventa y se ríe de los clichés. La portada y la estética del disco lo dejan claro: aquí la masculinidad se mira al espejo, se parodia y se celebra desde un punto de vista libre, sin complejos. El cuero es, como dice él, una invitación a desnudarse emocionalmente delante de todos.
Sonidos: raíces, vanguardia y cero miedos Musicalmente, Spanish Leather es una evolución natural pero ambiciosa respecto a su debut La Cantera (2022). Álvaro se rodea de productores top como Carter Lang, pablopablo o Raül Refree, entre otros, y se lanza a experimentar. Aquí hay folk, sí, pero también distorsión, autotune, bases electrónicas y guitarras que suenan a campo y a ciudad. Cada canción es un universo propio, y se nota que no ha tenido miedo a probar cosas nuevas. Spanish Leather es un disco que suena a ahora, pero sin olvidar de dónde viene.
Letras: deseo, humor y verdad Las letras de este álbum son directas y sin rodeos. Álvaro habla de deseo, de libertad, de vivir el momento y de reírse de uno mismo. Canciones como Full Time Papi, Futuros Amantes o Port Pelegrí mezclan ironía y sensualidad, y muestran una masculinidad mucho más abierta y flexible. Aquí no hay postureo: hay ganas de contar lo que se siente, aunque sea incómodo o incluso “cringe”. Y eso, lejos de restar, suma autenticidad y conecta con quienes buscan música real.
¿Qué transmite cada canción de Spanish Leather?
BABIECA! El disco arranca con energía y frescura, transmitiendo desde el primer momento una sensación de apertura y bienvenida: guitarras alegres y acordes mayores que crean un ambiente optimista, casi festivo, que invita al oyente a sumergirse en el universo del álbum. La melodía, ligera y desenfadada, marca el tono de lo que está por venir y anticipa un viaje musical lleno de matices y sorpresas.
Futuros amantes Este tema es pura actitud. Guitarras que suenan crudas, un ritmo que te empuja y una melodía que invita a dejarte llevar. Hay tensión, hay sensualidad y hay un estribillo que se te mete en la cabeza. Aquí el folk se mezcla con el pop y el resultado es un temazo para escuchar en bucle.
Full time papi Aquí Álvaro se suelta y juega. La base es moderna, la guitarra sigue ahí marcando el sello, pero lo que engancha es ese estribillo pegadizo y la ironía que se respira en cada frase. No es fácil hacer que algo tan divertido suene tan bien, pero en este sencillo lo consigue. El autotune y los coros le dan un toque moderno y fresco sin perder el estilo.
Puerta del Sol Empieza suave, casi como una nana moderna, pero de repente explota y la producción se vuelve más cañera. Aquí hay contraste: de la calma al caos, de lo íntimo a lo grandioso. Es una de esas canciones que te llevan de viaje sin moverte del sitio.
Pipe dream Aquí el ritmo manda. Sientes la influencia del reggaetón, pero con un giro experimental que lo hace diferente. La melodía es juguetona y pegadiza, perfecta para bailar o para escuchar con cascos mientras imaginas que eres el protagonista de tu propia película.
Poses Este tema es pura experimentación. Vocoder, ruidos raros, armonías que no te esperas y una letra que se ríe de los estereotipos. Es de esos cortes que te sorprenden y te hacen pensar: “vale, esto no lo había escuchado antes”. Personalmente, el final me recuerda, de forma simpática, a la melodía de Me colé en una fiesta de Mecano, un detalle que me ha gustado y que aporta un guiño nostálgico al tema.
Los chicos del club En esta parte el disco se pone más loco y experimental. Voces dobladas, efectos raros y una sensación de estar en una especie de sueño colectivo. La melodía es sencilla, pero lo que resulta atractivo es el ambiente de “aquí estamos todos y todo vale”. Pura comunidad.
Port Pelegrí Si cierras los ojos, casi puedes oler el mar. La guitarra acústica manda y la melodía fluye ligera, como una tarde de verano sin preocupaciones. La percusión le da un toque de rumba, pero todo suena fresco, sin caer en lo típico. Es de esos temas que te ponen de buen humor sí o sí.
Mataleón Minimalismo total: guitarra y voz, sin filtros. Aquí Álvaro se desnuda (musicalmente) y deja que la emoción hable. La melodía es libre, los acordes suenan abierto y el resultado es súper íntimo, como si solamente te cantara a ti.
¿Quién teme a la máquina? En esta canción la cosa se pone más seria. La base es electrónica, la armonía tensa y la melodía casi hablada. Álvaro reflexiona sobre la industria musical y el resultado es un tema peculiar, pero que engancha si te dejas llevar por el viaje.
Sonata nº9 de los heavies de Gran Vía Un interludio instrumental que homenajea a los míticos músicos callejeros de Madrid, mezclando sensibilidad clásica y ese punto eléctrico. Es un respiro que suma personalidad y conecta tradición con calle.
Tramuntana El broche final, enlazado perfectamente con el interludio anterior. Una balada que te abraza, con una melodía dulce y nostálgica que te deja pensando. Aquí la voz brilla y la armonía te envuelve. Es el cierre perfecto para un disco que va de la fiesta a la emoción en menos de una hora.
Cada canción de Spanish Leather aporta su propia energía, pero todas juntas forman un viaje sincero y sin miedo a mezclar estilos, emociones y sonidos. El disco es como una ruta con paradas muy distintas, pero que al final te deja claro que lo importante es atreverse a ser uno mismo y disfrutar del trayecto.
El proceso creativo: libertad, espontaneidad y humor El proceso creativo de Spanish Leather ha sido pura libertad. Álvaro y su equipo no han puesto límites: cualquier idea, por loca que pareciera, podía acabar siendo el hit del disco. Full Time Papi nació de una broma interna, y así han surgido muchos de los mejores momentos del álbum. Esa espontaneidad y ese humor hacen que el disco respire frescura y que hable el mismo idioma que una generación que ya no quiere filtros ni artificios.
Colaboración y diversidad: la nueva escena Uno de los puntos fuertes del disco es su espíritu colectivo. Álvaro agradece y celebra el talento de la nueva generación de músicos españoles, que han dejado su huella en cada canción. Spanish Leather es una fiesta de estilos y voces, un reflejo de una escena musical que apuesta por la diversidad y la colaboración. Aquí la música es un punto de encuentro, un espacio para compartir y crecer juntos.
Reinventar el folk: una tendencia con nombre propio Spanish Leather no es solo un disco, es el ejemplo de cómo se puede reescribir el folclore desde la libertad y la emoción. Álvaro rompe con lo de siempre y lo reconstruye a su manera, conectando con un público que busca algo más que nostalgia. Esta tendencia va más allá de la música: es una actitud, una forma de entender el arte y la vida.
Reinventarse sin perder la esencia La clave de este álbum es la valentía para cambiar sin dejar de ser uno mismo. Álvaro ha dejado de lado la perfección técnica para apostar por la emoción. Ya no necesita la guitarra como escudo: ahora se mueve libre en el escenario, se expresa con el cuerpo y deja que la música hable por él. Spanish Leather es el ejemplo de que se puede innovar sin perder las raíces.
Más allá del cuero: identidad y futuro Spanish Leather es más que un disco: es una declaración de intenciones, un espejo de lo que somos y de lo que queremos ser. Guitarricadelafuente demuestra que la música puede ser divertida, profunda y auténtica a la vez.
Nota: Este artículo se inspira en entrevistas y declaraciones públicas de Guitarricadelafuente, así como en la escucha y análisis personal del álbum.
Claudio Montana celebra su esperado regreso a la música, de la mano de RUSIA IDK, con un triple show milimétricamente detallado en la ciudad que enmusa su música, afrontando una nueva etapa en su carrera, cargada de contrastes y recuerdos, pero sobre todo, llena de color, aire fresco y buena compañía. ¡Como volar una cometa!
Fotografía del Concierto de Claudio Montana en Madrid por Leire Téllez (@leiretelleez)
LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA: La Figura y Estatus de Claudio Montana
Es increíble cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando me gradué del instituto. O cuando mi mayor preocupación consistía en elegir qué película alquilar en el videoclub el fin de semana, o esperar a que llegara la hora de bajar al parque a jugar a la pelota con mis amigos. De igual manera, me pasa con la música. Puedo recordar con la exactitud del presente cómo fue la primera vez que escuché una canción que me marcó o algún artista que me sorprendió de alguna manera. Y sobre todo, si se trata de alguien como Claudio Montana.
Esto es curioso. En un momento en el que la presencia constante en redes es casi obligatoria, y el ritmo de demanda de nueva música por parte de los artistas es cada vez más alto, podríamos pensar que justamente la figura de Claudio sería la que tenía un mayor potencial de ser apartada a un lado y perdida de vista. Él es uno de esos artistas que no se caracteriza precisamente por sorprender con un nuevo lanzamiento cada semana (ni cada mes… ni cada año…), y está claro que no va a ser uno de mis artistas más escuchados en el Wrapped.
Pero lo cierto es que cada vez que aparece, me tiene ahí, pendiente, tratando de perseguir la concentración plena, para no perderme ni un solo detalle de su obra. Y cuando no lo hace, me tiene ahí, preguntándome cuándo será la próxima vez que escuche sus aspiraciones e inquietudes. Y eso es de admirar.
Habían pasado casi dos años desde que «Carbone», el más reciente capítulo de su diario musical donde nos revelaba su partida de Madrid en búsqueda de una paz mental, llegó a nuestros oídos, cuando recibimos la noticia de que Claudio Montana volvería al ruedo este año, pasando a formar parte del colectivo musical independiente «Rusia IDK», con la distribución de un nuevo single llamado «El paseo» y la gran sorpresa de un concierto único de tres fechas que anunciaba por todo lo alto su regreso a esta gran ciudad, tan llena de contrastes, pero que tanto ha inspirado su carrera.
Y, por supuesto, como no podía ser de otra manera, nosotros no nos lo podíamos perder.
LA VUELTA A MADRID (POR LO BUENO): Triplete de Detalles, Compañía y Amor (y Shows)
Instantes antes de entrar al concierto, al ver la fila kilométrica que rodeaba las inmediaciones de la Sala But, me vino a la cabeza el momento en el que salieron a la venta las entradas y lo mucho que me sorprendió la velocidad en la que se volatilizaron. Justo ahí, pude reafirmar de primera mano que esta sensación que provocaba la música de Claudio era algo a escala popular, y que a nadie le va a molestar si necesitas tomarte un tiempo alejado de todo, si tu aportación a sus vidas ha sido beneficiosa. Siempre habrá gente esperando tu regreso, con las mismas ganas, o incluso más que tú mismo, si es posible. Y vaya que sí había ganas.
De forma recíproca a nuestro entusiasmo, Claudio nos entregó un show a la altura de las expectativas. Primero de todo, destacar la gran labor de aprovechamiento del espacio para dar forma a una experiencia inmersiva de 360 grados, contando con varias pantallas adicionales que añadían contexto a la obra y transfondo del artista, funcionando como un pequeño museo de objetos con gran valor simbólico para Claudio, un diseño de iluminación titánico que tintaba al recital de una sensación de incertidumbre, exteriorizando el sentimiento presente, y un pequeño puesto que nos daba ciertas pistas sobre el imaginario conceptual del ansiado y muy próximo regreso a la música.
Así, el concierto se desarrolló de forma muy teatral, estableciendo una sucesión de actos a través de claros y oscuros que buscaban contar una historia de evolución. De cambio, inquietud y sobre todo de adaptación. Esa historia que tanto hemos escuchado a través de sus canciones, que aunque rodeada de información aparentemente fragmentaria, sigue un hilo conductor y un tema recurrente que se manifiesta como inquietud: el papel de la gran ciudad en la búsqueda de supervivencia frente a la vida adulta.
Fotografía del Concierto de Claudio Montana en Madrid por Leire Téllez (@leiretelleez)
Claudio, como posiblemente muchos de los asistentes al concierto, ha tenido que enfrentarse, a una edad temprana, a la necesidad de desplazarse de su hogar con el objetivo de perseguir un futuro y, con ello, adaptarse al cambio en un lugar cuyo ritmo y estilo de vida es completamente diferente y acelerado respecto a cualquier otro lugar que conozcas. Un hecho que, por supuesto, llama a la reflexión de decidir cuál es la opción que más te beneficia. Pero, no solo mirando en favor de la oportunidad, sino también de la salud, de la compañía e incluso de la felicidad. Entonces, ¿merece la pena irse de Madrid por lo malo, o volver a Madrid por lo bueno?
Esta es la cuestión que tanto se ha replanteado Claudio en su música y que llegó a su clímax entre «Carbone» y «El Paseo». Ahora, Claudio ha vuelto a darle una oportunidad a la ciudad, volviendo a Madrid por la pasión por los detalles de su profesión, la compañía de sus amigos, presentes en el concierto en canciones como «Giovanni de Luca» y «Nuevo Duelo», y por el calor humano y amor hacia su arte por parte de sus seguidores, materializándose como reafirmación total en un regreso a la música, y por encima de todo, en un regreso a los escenarios que demuestra que, en este desafío, nunca estará solo.
Fotografía del Concierto de Claudio Montana en Madrid por Leire Téllez (@leiretelleez)
SOBRE CÓMO VOLAR UNA COMETA: El Regreso a la Infancia.
Esta incorporación al equipo Rusia IDK por parte de Claudio ha llegado de la mano con «Sobre cómo volar una cometa», un EP de cuatro canciones que propone un soplo de aire fresco en el estilo habitual de Claudio, colaborando en la producción con el dúo de Art Pop con tintes de Ambient «Ultralágrima», estilos que toman una gran presencia en la escucha.
Y es que, en «Sobre cómo volar una cometa», la participación de Ultrálagrima busca acentuar el estado contradictorio de la incertidumbre y el caos de la vida adulta y cosmopolita mencionado previamente, exponiéndolo mediante la yuxtaposición a otra sensación completamente contraria: la inocencia de un niño. Desde la temática que señala su título hasta las melodías infantiles y nostálgicas que toman el control de las outros de cada canción, el EP nos transporta a una época en la que no había preocupaciones y que, como dije al principio, no parece distar demasiado de la actualidad en nuestras memorias.
Entonces, ¿acaso todo esto significa que lo de antes era infinitamente mejor y que ahora la vida es una @#$%&? Para nada. Durante el EP, podemos ver a un Claudio más optimista, que afronta una nueva etapa en su vida de la forma correcta: estando agradecido por el ahora y por la gente que le acompaña en su camino, y convirtiéndose en un adulto que comprende que para tener una vida plena, nunca hay que dejar que desaparezca ese niño interior que todos tenemos.
Sí, la vida ahora tiene exámenes, alquileres caros y reuniones larguísimas de Google Meet. Pero no por eso no puede haber películas, tardes en bares y noches de juegos de mesa con amigos. Esas cosas que, aunque tu día haya sido el más largo del mundo, te motivan a seguir adelante. Y es que, aunque esto que digo pueda parecer algo muy típico y sencillo de seguir, a veces se nos hace bola encontrar el equilibrio. Pero, al final, todo llega, y el resultado es precioso. Es como, por ejemplo… Volar una cometa.
Tras un run impresionante de singles y colaboraciones en el último año, un EP junto a Kabasaki e infinitas funadas en Twitter (X), La Reina del Punto por fin presenta su primer álbum: Miss Understood. Un proyecto que engloba a la perfección el contraste entre letras crudas y chocantes, con algunas más irreverentes e ingeniosas y un tanto cómicas en una carta de presentación de igual partes variado, personal y pegadizo.
Lorena ha sabido plasmar perfectamente esa cultura de memes que ha permeado muchas de nuestras vidas en su música, convirtiéndola con apenas ningún esfuerzo en una referente para miles de oyentes, sobre todo aquellos que pertenecen a generaciones más jóvenes. Hablé con ella en el camerino de su bolo en Madrid, pero no estábamos solos, ya que, en el cuarto con nosotros, se encontraban dos de sus colaboradores y amigos más cercanos: Metrika y Yassir.
Mi cuarta conversación con Lorena fue tal cual me esperaba y como siempre ha sido: una charla cortita y concisa entre dos amigos; una preparándose para salir en frente de su legión de fans y otro con su libreta intentando desvelar los secretos de su disco, preguntando por inspiraciones, procesos creativos y mucho más. ¡Sin más dilación, os dejo con la entrevista!
Por fin sacas tu primer álbum, cuéntame un poco el proceso. La verdad es que he sido bastante hipócrita con la última vez que me preguntaste acerca de un álbum porque yo te dije que no quería juntar quince temas y quería sacarlo con un concepto. Es gracioso porque ninguno de los temas los he hecho intentando hacer un concepto, pero cuando los he juntado todos me he dado cuenta de que tiene más sentido del que yo pensaba.
Tan honesta como siempre. ¿El concepto ha salido solo entonces? Claro, tiene contexto sin yo haberlo intentado. Yo creo que es porque yo tengo mi forma de expresarme en las canciones y tengo mis barras y mi todo. También en este álbum hay un par de temas quizás un poco más personales como tal, cosa que tampoco había hecho hasta la fecha. O sea que guay, el proceso como tal muy bien.
El álbum se llama Miss Understood, ¿crees que se te malinterpreta a menudo? Miss Understood es un juego de palabras, en verdad, miss es como señorita y con el guion understood sale misunderstood de incomprendida. Lo tengo tatuado en la mano. Todo viene porque mi padre de pequeño tenía una camiseta de Calimero, que ponía “soy un incomprendido”. Esa camiseta la heredé yo y la llevé de pequeña también, y mi padre siempre me ha dicho que se sentía muy identificado conmigo en ese aspecto. Siempre hemos sido los incomprendidos de la familia.
¿En parte es homenaje a tu padre entonces? Sí. Me lo vio mi padre y me dijo: “Ah, Misunderstood, tú eres como yo”, y nos reímos. Es un concepto muy entre él y yo. Bastante personal, diría.
Es muy nombre drag. Total, la verdad, si yo fuese drag queen, me llamaría Miss Understood.
Explícame la visión de la portada. La portada, básicamente, soy yo con una camiseta que en vez de Chanel pone Chanelo. Me apetecía algo que al verlo dijeras “jajaja, qué gracioso”. Esa camiseta la vi en el Rastro con Yassir y la pedimos para el rodaje. Nos mandaron un montón. Estoy muy contenta.
¿Y la sangre en la nariz? Es algo muy característico mío. Me sangra la nariz desde que soy muy pequeña, no sé si por hormonas, calor o lo que sea.
Me parece bien que esté Thais (Metrika) aquí también para este pequeño throwback… ¿Qué ha pasado con la Queens League? Nos llevamos bien con todas, pero ha sido muy difícil cuadrar con siete personas, equipos, managers, etc. Hemos decidido dar una pausa. Quizás en el futuro vuelva.
Hablando de colaboraciones, ¿cómo has seleccionado los que aparecen en el disco? Fatal… (risas). No sabía quién meter. Trapani me hacía mucha ilusión. Vampi cumple el mismo día, año y hora que yo. Icy Vedo porque me gusta mucho lo que hace y nos llevamos genial.
Me sorprende que no hayas metido a ninguna chavala, la verdad. Quería, pero se me rajaron un par. Lo haré en el futuro. Tampoco quería muchas colaboraciones porque quería que destacase yo.
¿Te lo estás guardando para otra cosa lo de «La Reina del Punto»? El primer EP se llama así. Si hago un álbum de reggaetón puro, será La Reina del Punto. Miss Understood es mi carta de presentación.
¿Hay cosas que aún no te atrevas a decir? Creo que no. En este álbum hay un tema entero sobre mi madre, algo que nunca había hecho. Muchas niñas se sienten identificadas con eso.
¿Y el EP con GlorySixVain? Probablemente salgan los temas sueltos. Le quiero mucho, pero no nos ha cuadrado.
¿Favorita de Miss Understood? “ME ENAMORO DE TODOS Y TODOS DE MÍ” con Trapani.
¿Cuál es tu barra favorita? Una que me dijo Yassir: “Soy una perra inteligente como un border collie”.
¿Tema que más te haya costado hacer? “NI UN RECUERDO CONTIGO”, el único que he escrito. Lo demás es freestyle.
Si este disco fuese un plato, ¿cuál sería y por qué? Una tortilla de patatas.
Yassir:Pff.
¿Por qué? Porque la hago increíble y tengo testigo. Con cebolla, obviamente. Crudita, con texturas. Me queda espectacular. Te lo tengo que hacer.
El primer disco de Vera GRV está en la calle desde el pasado 21 de mayo y no ha dejado indiferente a nadie. Con apenas 24 años, la artista nacida en Almería se ha consolidado como una de las voces más prometedoras del panorama urbano nacional. Tras el éxito de temas como Pobre niña y el EP Amoríos del Albayzín —donde colaboró con Antony Z— y la selección como artista RADAR 2025 por Spotify, Vera aterriza con un álbum debut que condensa todo lo que ha vivido, sentido y aprendido estos últimos años.
El primer disco de Vera GRV: una historia que conecta
Vera GRV ha conseguido lo que pocas artistas logran en su primer álbum: hacer sentir que cada canción es una conversación directa con quien la escucha. Con letras cargadas de intimidad, el primer disco de Vera GRV funciona como diario emocional, como refugio sonoro, como espejo de una generación que también se está buscando a sí misma.
En esta entrevista, Vera nos abre las puertas de ese universo delicado pero poderoso que ha creado desde una casa de campo y con la única guía de su instinto artístico. Hablamos sobre los miedos, los descubrimientos y los detalles ocultos de un proyecto que ya ha marcando el camino de algo grande.
VERA GRV
¿Cuál fue el momento exacto en el que sentiste: “este va a ser mi primer álbum”?
En el momento que vi que tenía la carpeta a reventar de demos increíbles, supe que tenían que ser escuchadas y sentidas.
Vienes del éxito de singles como “Pobre niña” y del EP “Amoríos del Albayzín”. ¿Cómo influyó ese recorrido en la construcción del disco?
Gracias a esos proyectos creció mi comunidad y lo bonito es que son los temas que más verdad contienen. Eso me ha dado más energía, porque si antes no tenía miedo a expresarme tal y como soy, ahora menos. Sé que mi público entiende lo que vivo y lo que soy cuando me escuchan. .
¿Hay un hilo conductor que une las canciones o son piezas independientes?
Mientras creaba el álbum no sabía qué acabaría siendo. Son 12 canciones que resumen mi vida en los últimos años.
Si tuvieras que describir tu primer disco con tres palabras, ¿cuáles serían?
Revelador, nostálgico y un lugar a donde volver.
¿Cuál fue la canción más difícil de escribir y por qué?
“4 de febrero”. No por el tiempo que tardé, sino porque mientras la escribía no podía parar de emocionarme.
Dinos 3 canciones del disco que representan 3 estados emocionales
«Hacesdelmundomejor» para cuando echas de menos a tu sitio y a tu gente. «Gitano mío» es perfecta pa´ ronear o dedicarsela al crush. Y «K poka luz» es mantra, pero para el tóxico.
¿Hay alguna frase del disco que te represente especialmente?
“Aprendiste bien a andar con lo justo, a tirar del dolor de los tuyos”. Esta frase siempre me representará porque es lo que me enseñó mi madre.
¿Alguna anécdota del disco que aún no hayas contado?
Todo el disco lo hicimos en la casa de campo de mi mejor amigo. No quería pisar estudios ni contaminar mi energía de la gran ciudad. Tuvimos que limpiar las voces de las mezclas porque en casi todos los temas se colaban los pájaros y la chimenea.
¿Qué parte del proceso creativo disfrutas más?
El estudio sin duda. Siento demasiadas cosas cuando algo suena tal como quiero y como me imagino. Es satisfactorio.
Spotify te ha nombrado artista RADAR 2025. ¿Qué significa para ti ese reconocimiento?
Es una suerte. Bueno, o mejor dicho, un merecimiento. Pero ha ocurrido en el momento perfecto porque es cuando más segura estoy de mi música y de mí misma.
Has colaborado con muchos artistas. ¿Qué te lleva a elegir con quién trabajar?
Todo es más fácil si en el primer contacto ya siento que esa persona podría ser mi colega. Me gusta la gente transparente y, hablando musicalmente, que no tengan límites en el estudio.
Tu sonido es una mezcla de intimidad, nostalgia y fuerza. ¿Qué referentes te han marcado?
Amy Winehouse, Bon Iver, Coldplay, Manolo García, Billie Eilish… Son artistas que no dejan indiferente a nadie. Me gusta sentir y hacer sentir, y ellos, durante toda mi vida me han hecho sentir muchas cosas bonitas.
¿Qué canción del disco es más «Vera GRV»?
“4 de febrero” es lo más parecido a las primeras canciones que escribí.
¿Cómo te gustaría que la gente escuche este disco?
En un sitio tranquilo, donde puedan analizar la letra y meterse de lleno en mi película.
El primer disco de Vera GRV no es solo un lanzamiento: es el retrato sincero de una artista que ha decidido apostar por la emoción como materia prima. Sonidos que respiran verdad y letras que atraviesan. Este debut es una puerta abierta a su mundo interior. Si algo ha dejado claro Vera con este trabajo, es que ha llegado para quedarse. Y este disco es el mejor lugar para empezar a descubrirla.