«Este y otros mundos». La última exposición de Elttaller que explora los espacios

En pleno Madrid Río, donde cada vez podemos descubrir más propuestas creativas, el pasado 6 de febrero El taller inauguró la exposición “este y otros mundos” formada por los artistas Pablo J. Maté, Javi Mosquera y Carmen Posada. 

Este proyecto se trata de un espacio autogestionado por Lucía Sánchez y Pablo J. Maté que da respuesta a la falta de oportunidades para los que se quieren dedicar al arte. Creo que este tipo de iniciativas marcan la diferencia para dejar de encasillarnos en “emergentes” y ser artistas sin más. 

Durante la exposición, detrás de estas paredes se esconde una filosofía protagonizada por Foucault, quien bebe de Borges para su obra Las palabras y las cosas. De aquí, viene el concepto heterotopía que dialoga con el pensamiento actual que cuestiona las órdenes establecidas y el significado de las cosas, idea que se materializa mediante esta exposición.

Nos encontramos en un punto de inflexión de la historia de inquietud reflexionando sobre lo que ya está establecido. En cuanto al territorio, la exposición encarna la experimentación con los espacios y cómo éstos se convierten en «lugares otros», «lugares inclasificables» o «lugares fuera de lugar» que cuestionan las clasificaciones construidas socialmente.

Los tres artistas juegan con el tiempo y el paisaje construyendo una nueva realidad a través de su propio imaginario que surge si te preguntas qué relación podemos construir con los lugares que habitamos. 

Teniendo en cuenta lo que es posible decir o saber en nuestra época, lo que ya sabemos de tiempos pasados o visualizar mundos futuristas; Pablo, Carmen y Javi realizan una investigación visual e individual. 

Por una parte, Pablo J. Maté nos presenta Tajo abierto  que trata sobre la identidad colectiva a través de los espacios que son modificados visiblemente. Investiga como las rocas sacadas de canteras nunca volverán a su estado inicial pero se convertirán en otros cuerpos en nuevas ubicaciones. Su propia familia emigró desde Torrequemada, Cáceres al barrio de San Blas, Madrid afectados por por el éxodo rural español de mediados del siglo XX.  

Mediante sus fotografias percibimos la memoria de una familia y de unos lugares marcados por la migración, y así entender que nada es cómo lo conocemos, que tanto las personas como los lugares tienen una historia detrás. 

Por otro lado, Javi Mosquera realiza una arqueología de lo visual. Su estudio consiste en representar el hacer primitivo de nuestros antepasados pintando en las cuevas que él identifica como una “pulsión latente”.  A Mosquera le interesa representar paisajes inventados antes de que la humanidad se interesara en sistemas de pensamiento y la ordenación del mundo.

El artista indaga sobre la construcción pictórica del paisaje desde la acción más pura y no desde el pensamiento. Recupera materiales como el ladrillo como acto de resistencia contra un consumo pasivo que escapa del control humano a propósito. 

Por último, la artista Carmen Posada crea un paisaje del futuro que personalmente me conecta directamente con la idea principal de la exposición: la construcción social del significado de las cosas y cómo cambian a lo largo del tiempo. En este caso, la artista nos presenta a través de su imaginación un futuro incierto que nos parece conocido pero a la vez extraño.

Su obra muestra lugares ficticios donde solo quedan restos de lo que conocemos, fósiles de animales que ya desaparecieron. Lo que me atrapó fue la elección de colores vivos y la inocencia en su estética para envolver la inquietante idea de la extinción.

La trayectoria de El taller empieza con dos amigos que se quieren hacer un hueco en el mundo del arte y apunta a nuevas propuestas que por muy pequeñas que sean enriquecen el panorama artístico español e inspiran a los que lo vemos desde fuera.