En esta conversación con Calle52, Roy Borland reflexiona sobre el proceso de reconciliarse con su música, los errores de juventud y la búsqueda de un sonido más honesto. Con Un Tiempo en Casa Solo y Fotografías de España, el artista madrileño inaugura una nueva etapa donde la calma, la espiritualidad y la soledad se transforman en arte.
Primeras canciones y rechazo
«El año 2023 fue un proceso muy complejo en mi vida, lleno de consecuencias provocadas por muchos errores, no graves, sino propios de la inexperiencia», cuenta Roy. Escuchar su música antigua le generaba rechazo, no tanto por las canciones en sí, sino por las razones con las que las creó: «quería subir números, sentía envidia…». Ese aprendizaje lo llevó a valorar temas como Sal, Madrugada o Sueño, piezas que —dice— «nacieron de una necesidad real de crear, no de querer gustar».
Fotografías de España
El proyecto nace al reencontrarse con una grabadora Tascam de su adolescencia: empezó a registrar paisajes sonoros por todo el país sin un plan previo. Con las guitarras de Mario y el máster de Carlos Avatar, construyó una obra entre nostalgia y campo. «No quería imitar el folklore ni teorizarlo; solo reflejar la tranquilidad de los lugares donde estuve».
La soledad como refugio
Un Tiempo en Casa Solo surgió tras una ruptura y un periodo viviendo en un local sin ventanas. «Escribía imaginando la casa que algún día tendría». De esa noche nacen Casa, Amor Amable y Destrozado por tu amor: «las compuse entre las doce y las seis; si una canción funciona en media hora, sé que es buena».
Familia y arte
La portada del EP es un cuadro de su abuela; su padre, pianista de jazz, marcó la disciplina: «pasa nueve horas al piano; entendí que la música es una compañera de vida». De su madre aprendió el anclaje a lo cotidiano: «ella representa el mundo real; mi padre, el arte».
Espiritualidad y propósito
«Creo en el dios de Spinoza: la suma de las leyes del universo». Para Roy, la espiritualidad nace de la incertidumbre fértil: «no sé de dónde vienen las ideas, pero sé que existen».
Un nuevo comienzo
Tras dos EPs en un año, ya trabaja en su primer álbum «real»: «será mi mejor trabajo hasta ahora; cuando salga, los anteriores parecerán otra vida».
La entrevista íntegra, con fotos inéditas y material extendido, está disponible en el print #001 de Calle52, ya en el link en bio.
TRISTAN! es un caso curioso dentro de la escena española. Lleva ya 2 años de carrera y sigo teniendo esa sensación de que todo esto es su espacio de juegos. Creo que es ese estilo juvenil, incluso infantil a veces, lo que me ha enganchado tanto y lo que me ha hecho simpatizar con cada letra y melodía que escribe. “Music EP” es la primera vez que le vemos formar un proyecto de verdad y se le nota más, aún si cabe, vulnerable y creativo que nunca.
Por esa misma razón de que TRISTÁN! solo era un niño jugando con sus juguetes, me generaba expectativa ver cómo afrontaría hacer algo más meditado. Yo quería que saliera bien, iba con la intención de volver a él mucho durante el año, pero realmente “Music EP” se escucha como una experiencia muy selectiva. Es un chute de nostalgia y felicidad que siempre está ahí, pero del que tampoco quieres abusar.
Aún me acuerdo cuando escuche ‘OPPENHEIMER’, el standout del disco definitivamente. La letra en esta ocasión no es lo que me llamó, de hecho a día de hoy no descifro lo que dice en algunas partes, pero esa explosión psicodélica, los coros (hechos supuestamente por una artistaza como Azuleja) y toda la atmósfera del tema me atrapó. Me llevaba a otro mundo cada vez que la escuchaba, daba igual lo que estuviera pasando fuera que me trasladaba a una playa paradisíaca alejada de la sociedad. Era casi que un mecanismo para inhibirme del mundo.
Después hay temas como ‘Pinky Ring’ o ‘Take It Easy’ que te consumen, en el buen sentido de la palabra. La mezcla de sonidos electrónicos repetitivos y esa voz susurrada y muy procesada te da esa sensación futurista y minimalista a la vez. No me sorprende que Roy Borland este detrás de ambos temas, porque sus guitarras y su forma de entender la voz y el cómo expresar los sentimientos me cambió mi visión de la música.
Entre la estética, las propias canciones y el artista que lo hace, que le tengo mucho cariño, este EP se ha convertido en algo muy sentimental para mí. Me veo reflejado, es definitivamente lo que a mí me gustaría hacer si fuera artista. Uno de mis deseos para el 2025, verlo y sentirlo en directo.
NICO B. ha cogido al panorama por sorpresa. Es un creativo con una mente y visión privilegiada. En su nuevo disco, “AERIAL DISPLAY”, se nota que hace las cosas de corazón y por eso está destinado a triunfar. En esta charla hablamos de su proceso creativo, su vínculo con la naturaleza y su evolución.
Darío:Preséntate un poco para la gente que no te conozca: quién eres, de dónde vienes…
NICO B.: Yo soy Nico y vengo de Zaragoza. Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con la música y el vídeo, me dedico a las dos cosas. Ahora vivo en Madrid y sin más, un poco disfrutando de la ciudad.
D: Si entramos a tu perfil de Spotify, qué nos vamos a encontrar?
N: Podéis encontrar, aunque no sé como etiquetarlo, sobre todo experimentar con la música, es lo que me llama y es lo que me mola. Es decir, ponerme detrás del Ableton y meterle a producir, a decir cosas por el micrófono mientras tanto y a ver cómo queda eso. Yo creo que está muy vinculado con la electrónica, siempre dentro del pop, pero me gusta mucho la electrónica. Al mismo tiempo llevármelo a sonidos más orgánicos o utilizando la voz que eso me parece bastante interesante, básicamente experimentar. Desde que empecé con esto: abrir el Ableton, ser un friki e intentar sacar sonidos chulos.
D: Entonces, cuando vas al estudio o estás intentando hacer una canción, porque en tus canciones incorporas muchísimos géneros, tienes una idea clara o vas cambiando mucho el estilo de una canción?
N: Esa es la movida. No, no tengo una idea clara y de hecho es lo que me mola, no tener una idea clara. No me gustaría que llegase el momento en que yo abriese el Ableton y tuviese algo preconcebido en la cabeza para ponerme a hacer. Básicamente, me pongo a probar, a experimentar, a ver qué sonido me gusta y me guío exclusivamente, y lo digo siendo sincero, por el gusto, por cómo suena. De repente me suena guay, me gusta, creo que puedo subirme y montarme encima con lyrics, pues me pongo a trabajar.
D: Eres de Zaragoza. Cómo de importante es como artista emergente moverte a Madrid para trabajar?
N: Por desgracia, es importante para todas las personas que se quieren dedicar al arte y quieren vivir de ello. Yo creo que hay dos planos y es diferente. Creo que puedes hacer arte desde cualquier sitio, y eso es también súper importante que prevalezca y defenderlo porque me parece muy valiosa esa capacidad que tiene cualquier persona de hacer cualquier cosa en cualquier sitio, relacionada con el arte. Ahora, si quieres vivir de eso, aunque hoy en día con Internet si te pones a vender láminas por Instagram pues igual funciona, es complicado hacerlo desde cualquier otro sitio que no sea la capital o como mucho Barcelona. La realidad es que en el resto de lugares, las opciones y oportunidades que hay, desde mi punto de vista, están muy ancladas en el pasado, para una persona que tiene inquietudes artísticas actuales o quiere hacer cosas que estén en boca de todos es muy difícil hacerlo desde tu lugar de nacimiento si no has nacido en Madrid o Barcelona
D: Hace poco también sacaste tu primer disco, “AERIAL DISPLAY”. Cómo afrontabas ese reto y presión de hacer tu primer proyecto?
N: Guay. Lo bueno que tiene es que la música es para mí como mi salón de juegos, es donde me lo paso bien. Evidentemente como artista emergente lo que tienes que hacer es primero currar para ganar dinero y luego poder dedicar tu tiempo libre a lo que te gusta, que es la música o otra cosa porque yo también trabajo de algo que me gusta. Entonces, básicamente, después de trabajar yo lo que hacía era intentar ponerme a hacer música. Es verdad que en muchos casos es bastante duro, “duro” entre comillas que no estamos aquí picando en la mina. Es bastante cansado porque tienes un día de mierda currando y no te apetece ponerte a hacer música, la verdad es algo que no te apetece. Como me lo he tomado siempre como mi momento de pasármelo bien la verdad es que ha sido bastante llevadero.
D: Después por el título también te quería preguntar porque “AERIAL DISPLAY”, qué significa? Qué representa?
N: “AERIAL DISPLAY” en términos literales en español significa “exhibición aérea”. Yo me basé mucho, porque toda la estética del disco está dirigida hacia vincular la naturaleza con la tecnología que creo que es lo que soy yo. Soy de Zaragoza pero toda mi familia es de un pueblo del Pirineo que se llama Canfranc, Canfranc-Estación. Es de donde me siento y donde creo que pertenezco básicamente, porque cada vez que subo allí como que los chakras se me alinean. Por otro lado soy un friki de la hostia, me gusta todo el rato estar detrás del ordenador, todo el rato rateando con Ableton, rateando con programas de edición… Entonces creo que junta los dos mundos muy bien: junta el mundo de la naturaleza, de Canfranc, de los árboles de toda esta movida con el mundo de la tecnología. “AERIAL DISPLAY” viene de “exhibición aérea” porque yo encontré un animal muy concreto que parece un híbrido hecho con inteligencia artificial, pero existe en la realidad, que es el pez volador. Si veis documentales o cualquier cosa de estas, yo me obsesioné, porque es que está guapísimo. Parece una movida venida del futuro, la estética mola un montón y en un documental decían que lo que hacían eran exhibiciones aéreas para cuando los predadores van a por ellos. Entonces, cuando va un pescado por debajo del mar a comerse al pez volador, el pez volador salta para arriba y se pone a volar. Ahí es cuando viene un pájaro, lo intenta pillas y vuelve para abajo. Molaba mucho la idea de representar esa movida de poder escapar de todo tipo de depredadores de una forma súper ágil y luego hacerlo a través de esa palabra, que es “AERIAL DISPLAY”, que además aunaba literalmente la naturaleza y la tecnología, porque “aerial” te lleva mucho a la naturaleza y “display” me lleva mucho a la tecnología. Dije: “esto es lo que me representa tal cual”.
D: Es también lo que se muestra en la portada, no?
N: Sí. Es lo que se intenta demostrar, entendiendo que en la portada salgo yo, pero se intenta hacer una especie de metáfora hacia lo dinámico y hacia un pez volador. El fondo azul, la falda que me la pongo sobre los hombros y tiene una dinámica como si estuviese volando… Toda esa movida.
D: Trabajas en las audiovisuales también, haciendo videoclips y demás. Supongo que la parte gráfica era muy importante en el disco. Los visuales están muy currados…
N: Sí, total. Me parece muy importante, si tienes la oportunidad de hacerlo. Yo hasta ahora no había tenido la oportunidad de hacerlo y no creo que sea bueno invertir demasiados recursos en hacer cosas que no te representan realmente como artista. Esta es la primera vez que lo puedo hacer, hemos intentado jugar muy básico en los vídeos pero que sean muy efectivos y que representen mucho lo que quiero contar y lo que quiero decir. Evidentemente, todavía mis presupuestos son ínfimos, son ridículos, pero jugando las cosas bien, que creo que las hemos jugado bien, quedan cosas y quedan estéticas chulas y representan literalmente lo que quiero decir. Para mí, todo lo que pueda aportar a un proyecto musical es importante y en este caso el audiovisual creo que aporta mucho.
Portada de «AERIAL DISPLAY»
D: También las canciones, que quiero destacar “KBONITO” que me parece buenísima y tiene una composición increíble en cuanto a letra y demás. Cómo sueles escribir?
N: Como sale. Es una mierda porque creo que todos los artistas responden lo mismo, pero de verdad no hay una fórmula y ojalá la hubiese porque sería todo mucho más fácil. Es literalmente ponerte delante del ordenador. Si que te puedo decir que yo no suelo coger un beat y escribir sobre eso, suelo hacer las dos cosas a la vez. Lo normal es que yo empiece un beat, mientras tanto haga algo de lyrics, vuelva a tocar el beat, vuelva a hacer algo de lyrics… Que vayan muy de la mano todo el rato porque para mí es muy importante que conecten muy bien ambos y que la canción te lleve todo el rato tanto en producción como en letra. En cuanto a fórmula de escribir letra, tener el día.
D: Estar inspirado, no?
N: Es que es literal, pero sí que te puedo decir que es importante luchar contra la frustración. Es decir, hay muchos días que no te sale pero luego hay un día que de verdad conectas con lo que quieres decir, de verdad conectas con la historia que estás buscando y sale.
D: Quería hablar también de la colaboración del disco que es Lu Demie, una artista de Zaragoza. Tú cómo ves el panorama allí? Porque últimamente está saliendo mucha gente de Zaragoza, no sé si estás muy metido ahí
N: Tengo muchos colegas de ahí. Siento que Zaragoza es una ciudad grande pero falta mucho apoyo de las instituciones y mucha escena real que se genere allí y se quede allí, que eso es lo más importante. Pero bueno, siempre hay mucha gente con inquietud porque es una ciudad bastante grande. Si que me gustaría más apuesta por las instituciones de forma real, que no fueran instituciones carcomidas por la cutrez porque el apoyo es ridículo y la gente que está en esas instituciones no tiene ni idea de música ni de lo que se está moviendo ahora. Es un poco una mierda, la verdad, porque muchos de los artistas que estamos por allí tenemos que relegar a irnos a Madrid o irnos a Barcelona para tener más oportunidades a nivel industria y más junte con otra gente. Lu Demie me parece una artista súper guay, me parece que todavía es joven y está probando mogollón de cosas. La colaboración viene de que se vino a mi casa porque somos colegas, porque a mi cuesta mucho generar cosas que no sean orgánicas. Me cuesta tirar de MD, no suelo hacerlo, y además soy muy receloso de mi proyecto, en este concreto quería que fuera enteramente mío lo que pasa es que estábamos en el estudio editando y escuchó este tema y dijo: “creo que tengo algo”. Lo tiró y fue en plan: “te quedas y ya está”. Fue súper orgánico
D: También nos vamos a ir a tu pasado, 2022 o incluso antes, tus canciones eran muy diferentes, no tienen nada que ver con lo que estás haciendo ahora. Porque ha habido un cambio tan grande en tu sonido en tan poco tiempo?
N: Pues porque he aprendido a producir. El primer tema que subí, ‘Buying Dreams’, es un R&B al uso, es el que más me ha funcionado pero es verdad que igual no me representa a día de hoy tanto. Aunque no reniegue de él porque me encanta, no me gusta tanto como el sonido que estoy haciendo ahora porque lo que estoy haciendo ahora puedo hacerlo. Me estoy juntando con Sergio, G.Lesson, y Edu que son dos productores que flipas y me han enseñado un huevo en estos 4 años. He aprovechado todo lo que saben ellos para luego poder yo imponer mi gusto dentro de la producción y poder irme a casa, e independientemente de que ellos estén detrás de todas las produs porque no me gusta hacer algo solo como tal, y luego poder enredar con ellas, meter unas cosas, quitar unas. Eso hace que todo haya derivado a un gusto más personal, más que simplemente pillar un beat de alguien y subirme encima cantando.
D: Esos temas también del principio, hay dos o tres temas, son en inglés. Cuál fue ese punto de inflexión en el que dijiste: “a partir de ahora en castellano”?
N: No ha habido punto de inflexión, ha habido más una maduración de todo eso. Básicamente, a mí la musicalidad me entra más en inglés, escucho sobre todo inglés. Es lo que me sale de forma natural, yo cuando hago música, cuando canto o cuando produzco de verdad que es lo que me sale de dentro. No me impongo nada ni intento hacer nada de forma forzado sino que sale de dentro. Lo que me salía en ese momento era cantar en inglés. Lo que fui viendo a partir de cantar en inglés iba poco a poco aprendiendo a transformar esa forma de hacer melodías del inglés al español. Las melodías en inglés me gustan mucho en general, entonces hay veces que compongo desde ese lado, cómo sonaría en inglés para transformarlo al español y que eso quede guay. Ha sido una forma paulatina, al igual que el tema de la producción poco a poco ir aprendiendo, es ponerme delante del micrófono y en vez de tirarlo en inglés, tirarlo en inglés y empezar a traducirlo, luego ya solo en español.
D: También puede influir que viviste de pequeño en Inglaterra? Por qué has dicho que no ha tenido mucho que ver en tu música pero la relación está ahí
N: Es importante que de pequeño viví en Inglaterra pero al final fueron 7 meses, no fue algo súper importante. En lo que influyó es en que ahora entiendo el inglés, entiendo las letras de la música en inglés y eso me anima a escuchar más música en inglés. Por otro lado, yo recuerdo que antes de ir a Inglaterra yo ya escuchaba música en inglés. Eran otros tiempos. Yo creo que ahora mismo en España no se está haciendo típico cancionero de Eurovisión de los años 80, sino que se están moviendo hacia otros sitios que son muchísimo más interesantes. Hay gente como ruso (rusowsky), Ralphie (Ralphie Choo), Amore, Irenegarry… Hay gente que está jugando con sonoridades menos típicas españolas, que igualmente son muy agradecidas con el español en general cuando cantas en español y que a mí me gusta muchísimo porque me transporta a un tipo de producción que en cuanto a sensibilidad artística me llama mucho más.
D: Para ir acabando ya. Cómo te gustaría verte en el futuro? Pongámosle que 5 años
N: Principalmente con muchísimo dinero (risas), es que mola mucho vivir con dinero. A mí siempre me ha faltado o he luchado por conseguir dinero y creo que hay que dejar la visión de ser artista y luchar por las cosas de no querer dinero, quiero tener dinero la verdad. A parte, con las bases de mi música más asentadas, creo que con este “AERIAL DISPLAY” he conseguido tener un camino hacia el que yo quiero dirigir todo y tener una sonoridad. Que poco a poco se vaya sumando gente al proyecto que de verdad conecte con lo que estoy haciendo, que eso me parece lo más importante y lo más difícil de conseguir porque al final va mucho de promoción y demás.
D: Cuando esto de la música se acabe, al mirar atrás, qué te gustaría pensar al escuchar tu música?
N: “Como molaba porque hacía lo que quiero”, ya está. Lo único que quiero hacer en la música, sinceramente, es hacer lo que quiero. Cuando no esté haciendo lo que quiero dejaré de hacer música, porque no me mola. En ese sentido también lo digo mucho: me gusta vivir de otras cosas que no me hagan estar obligado a pensar en que es lo que va a funcionar. Estoy contento de hacer lo que me gusta y lo que me sale y si eso a la gente le mola, de locos. Si no, de locos también. Sobre todo que yo esté contento con lo que hago.
Galera empezó su carrera musical hace apenas un año, pero tiene la mente y calidad de un veterano. Eso es lo que lo distingue y lo que se explora en esta entrevista: la visión de un rookie sobre la escena, el seguir tendencias y su nuevo lanzamiento “HARDEN’19//DARTH.CHASER”. 2025 promete muchas cosas para él, esto es solo un reflejo de una mente que está a punto de despegar.
Fotografía por Hugo Longo.
Darío: Primero que nada. Preséntate un poco para quien no te conozca. Quién eres, de dónde vienes…
Galera: Me llamo Miguel, Galera es mi apellido. Soy un chaval de 20 años nacido en Lorca, una ciudad de Murcia. Actualmente estudio y trabajo en mi ciudad natal mientras intento hacerme un nombre en este mundo.
D: Ya para empezar, si abrimos tu perfil de Spotify, ¿qué nos vamos a encontrar?
G:Principalmente, los géneros que más resaltan ahora mismo en mi carrera contienen sonidos algo agresivos como pueden ser el new jazz o el dark plug. También tengo varios temas más tranquilos derivados del r&b como los remixes que tengo o el track de DOWN 4 ME.
D: Siempre has tenido un estilo muy «agresivo» pero en estas nuevas dos canciones más que nunca, ¿cuándo podremos a ver a Galera en otros registros? Quizás en algo más sentimental?
G:Realmente este tipo de temas son los que menos hago. De hecho, no suelo escuchar estos géneros. Quizás es por eso que me gusta probarme porque al no tener influencias directas, me siento cómodo rapeando en este tipo de beats porque no tengo referencias con las que comparar.
El R&B ha sido la música que siempre me ha acompañado y es, por lo general, la mayor parte de demos que aún no han salido. También es la música en donde más me exijo, por eso la dejo para proyectos en los que yo me sienta con el tiempo y con el espacio como para desarrollarla hasta el punto que yo quiero.
Fotografía por Hugo Longo.
D: Eres muy selectivo con lo que enseñas al público. ¿Por qué no sigues esa tendencia de los artistas emergentes actuales de bombardear al público con previews y temas?
G: La música es una parte de mí que tengo que tratar con mucho cuidado. No es un juego. Si bien es verdad que no me considero un artista con un ritmo lento, intento que al menos todos los releases cumplan con ciertos criterios propios de calidad que tengo. Le tengo mucho respeto como para sacar lo primero que se me pase por la cabeza. Y soy el primero que disfruta con el fast food que hay hoy día eh, me encanta la música «tonta» y en cierta parte yo también la hago. Pero no veo que ese tipo de artista case con mi persona. Creo que a medida que vaya pasando el tiempo me voy a convertir en un músico más de proyectos que como la estela que estoy siguiendo ahora de singles.
D: Tú carrera oficialmente ha empezado hace bastante poco, ¿cómo has asimilado el empezar a lanzar música y cuánto tiempo estuviste desarrollando todo este proyecto antes de sacar ‘GUNNA.GIF’, tu primer sencillo?
G: Yo soy una persona que me exijo mucho. A veces, de más. Intento tener mucho criterio conmigo mismo y con las personas que me rodean. De hecho, yo no tenía planeado sacar música. Llevo haciendo música desde muy pequeño y siempre me ha gustado más ser el tipo de persona que mejora a los artistas en vez de ser el propio artista. Tenía claro que llegado el día en el que yo me presentase al mundo como artista, mi música tenía que ser, por lo menos, decente.
Hace un par de años me empecé a grabar sin pretensiones de nada, era más un reto personal de conseguir hacer buena música sin tener talento. Estuve grabando todos los días hasta que llegado a cierto punto me sentí lo suficientemente cómodo como para mostrarle a la gente lo que hacía. Pero siempre he llevado muy mal la percepción propia que tengo de mi música y de mi producto, nunca estoy contento con ningún release y es lo que me motiva en parte a pushear cada vez más fuerte.
D: ¿Cómo crees que influye comenzar fuera de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona? Especialmente en tu caso desde Murcia, dónde últimamente parece que se está empezando a formar un poco más de comunidad.
G: Es innegable que influye bastante. Aunque agradezco que mi etapa de aprendizaje haya sido en una ciudad pequeña alejada de los ritmos tan rápidos de las capitales, creo que eso ha hecho que pueda tomármelo todo con más calma pudiendo dedicarle tiempo a mejorar. De hecho, el sur va a tomar mucho protagonismo en la siguiente etapa de mi carrera. Sinceramente, mentiría si dijera que soy patriota de mi tierra, pero sí que lo soy de la forma de vida que llevamos aquí abajo y de cómo eso me influye a la hora de crear y de relacionarme con otros artistas.
Quiero tirar un s/o a toda la gente que está saliendo de Murcia, después de muchos años con la escena esparcida están saliendo chavales muy buenos con ganas de hacer las cosas bien. Un amor especial a mis hermanitos Yeidos y Charlie Chaos, con quienes tuve el placer de compartir remix para el discazo de Charlie. Muy sólidos.
Fotografía por Hugo Longo
D: Parece que has encontrado gente con la que compartir esta carrera musical, ¿qué es New Fever? Tanto técnicamente como lo que significa para ti.
G: New Fever somos un grupo de 4 amigos de la misma ciudad que compartimos el mismo sueño y pasión. Punty, Hugo Bas, Yoel Ruiz y yo. Si hoy estoy haciendo música es gracias a ellos. Realmente no tengo palabras para agradecer a Dios por habérmelos puesto en mi vida. Los siento como una bendición. Todo lo que sé lo he aprendido de ellos. Gran parte de mi sensibilidad artística la he desarrollado gracias a conocerlos. Estoy seguro de que jamás en la vida voy a crear un vínculo tan puro como el que tenemos.
Yo soy el peor de los 4, con diferencia. Son unos verdaderos animales a la hora de crear. Ellos fueron mis curators cuando estaba en mi etapa de aprendizaje y hoy en día son la única opinión que verdaderamente tomo en cuenta a la hora de hacer ciertas decisiones tanto personales como musicales. Cuando cada uno empiece su rollout personal, puedo asegurar que va a ser imposible que la gente no mire hacia nosotros.
D: ¿Qué representa este nuevo doble single para tu corta carrera? Comparado a tus otros lanzamientos parece algo más pensado, con una intención detrás.
G: Quiero cerrar esta etapa de sonidos con mucha fuerza y creo que lanzar este EP a finales de año me da ese chance. Siempre me ha parecido bonito cuando los artistas acaban una etapa creativa y le ponen el broche con un proyecto algo más distinto. También he querido dar un paso más en cuanto a la calidad de lo que no es la música en sí; es la primera vez que trabajo con un diseñador y un filmmaker externos a New Fever. Me gustaría cuidar cada vez más todo lo que engloba al «envoltorio» porque realmente lo disfruto y siento que, con el tiempo, va a ser un espacio en el que pueda expresar cosas que no puedo con música. Considero que tu apartado visual tiene que ser acorde al punto de tu carrera en el que estés y ver como poco a poco van mejorando las dos cosas a la vez, me anima aún más a seguir.
Aprovecho para mandarle un amor a Javibrooks, encargado de la portada y los gráficos y a Hugo Longo, encargado del vídeo. Solo tengo palabras buenas hacia ellos. Entendieron mi idea y mi imagen sin yo decirles mucho realmente. Serán recurrentes en mi proyecto.
«Quiero que sea el año en el que la gente deje de verme como una promesa»
D: Estás anticipando mucho algo para este próximo año, ¿qué se viene o que podemos esperar de Galera en 2025?
G: Muchas cosas, la verdad. Quiero que sea el año en el que la gente deje de verme como una promesa. Estos meses me han servido para empezar a rodar pero ahora quiero demostrar. Llevo tiempo trabajando en un proyecto de larga duración en donde exploto mucha de la música que siempre he querido hacer pero que no he visto el momento, espero que a finales de 2025 pueda ver la luz. Antes de eso, viene un EP cortito colaborativo al que le tengo mucho cariño con un artista murciano que puedo considerar ya de mi familia. A principios de año tenemos una sorpresa para la gente que vive en Madrid, no digo más. Mucha música, en general. Quiero dar un golpe en la mesa y que la gente vea de lo que soy capaz.
D: Para finalizar, ¿cómo te gustaría verte en un futuro? Pongámosle que 5 años.
G: Pleno. O al menos todo lo que pueda. Ya sea viviendo de la música o con una vida más normal. Honestamente, no me gusta para nada el artisteo. No quiero para mi vida este ritmo de relaciones personales insanas ni esta película de artista que se come mucha gente que ni está en posición. Disfruto mucho de la rutina y de las actividades banales en general, así que si mi felicidad se encuentra fuera de la música no voy a tener problema en bajarme del barco. Pero no puedo negar este hambre que tengo y que me hace verme en la cresta de ola por mucho tiempo. Sea como sea, mientras sea feliz, que venga lo que tenga que venir. Yo voy a estar cómodo en cualquier futuro en el que lo esté mi familia y mi gente
Nunca es fácil decir adiós, parece que cuando nos vamos a despedir de algo o alguien todas las memorias que tenemos asociadas a él nos persiguen y nos suplican que no lo hagamos. A Alvaro Diaz le ha costado encontrar un camino hacia su liberación, pero para nuestra fortuna ha ido recopilando todas sus experiencias para compartirlas en esta película llamada “SAYONARA”.
Portada de «Sayonara»
Desde el momento en el que salió ‘RAMONA FLOWERS’, el primer adelanto del disco, en 2022 el proyecto ya se iba impregnando de ese misticismo que ahora se ve con nostalgia. Alvarito lo tenía todo listo para un lanzamiento cercano que nunca llegó. Siempre nos quedará la duda de cuánto dista esa primera versión de la que fue publicada finalmente. Por esto “SAYONARA” nos muestra la evolución de Alvaro Diaz como artista, pero también como persona. En estos dos años de espera su vida ha cambiado mucho y con ella su sonido. Cuando salió “Felicilandia”, su anterior proyecto, ya llevaba mucho en el juego y tenía un reconocimiento considerable, pero no estaba ni cerca del estado de referente que conseguiría apenas un año después.
Con este contexto, Alvarito retrata las fases de una despedida, formándose una especie de yin yang que no deja espacio para un ‘gris’. En sus propias palabras, la primera parte del disco es “un poco heartless porque estás intentando evitar decir lo que sientes”, mientras que después del interludio “lo sueltas todo” y al final te quedas con esa plácida sensación de libertad. Esta premisa hace que “SAYONARA” se convierta en una experiencia cinemática que no necesitas ver para entender, basta con escuchar la voz de Alvaro.
En ‘MAMI 100PRE SABE (INTERLUDE)’ se hace una analogía en la voz de una madre que se queda grabada en la memoria de cualquiera que escuche el disco: “Te acuerdas cuando eras chiquito e íbamos al cine y se acababa la película y nos quedábamos hasta el final a ver si aparecía una escena nueva? A veces la vida es así”. Esto viene a representar el disco en gran parte, el asumir que por mucho que la esperes no siempre aparece esa nueva escena de una película y que en algún momento tienes que salir de la sala de cine y volver a la realidad que vivías antes de comprar las entradas del filme.
Alvaro Diaz vía Instagram
Como toda buena película, “SAYONARA” tiene una introducción bien definida que nos presenta a los personajes, ‘TE VI EN MIS PESADILLAS’. Aquí Alvaro ya sabe que su relación está más que acabada, no tiene solución por más que él quiera. Con mucho dolor y arrepentimiento en su voz se despide y recuerda los buenos momentos que no se van a volver a repetir, comenzando con un seco y efímero “se acabó”. Al final ARON (Arón Piper) lo rescata de esa atmósfera cargada de nostalgia y lo lleva a olvidar como él sabe, de fiesta: “Álvaro, no me jodas eh. Levántate de ahí ahora mismo y vamos pa la calle”.
Aquí empieza un viaje por los perreos más sucios y pesados de toda la carrera de Alvaro Diaz como ‘BYAK’ con Rauw Alejandro o ‘KAWA’, un total flashback a la escena de Puerto Rico en los 2000s interpolando canciones de Daddy Yankee y recuperando un sonido hipnótico que pocos han sabido recuperar. Aunque Alvarito en poco tiempo ya ha masterizado el reggaeton con propuestas al nivel de los más grandes no solo se queda ahí. Trap, house y demás géneros conviven en esta primera mitad del disco con una fluidez increíble entre temas. Específicamente ‘PLN’ y ‘LENTITO’ son dos pulmones para este caótico tracklist que sorprendentemente funciona.
En un tweet, Alvaro comentaba que si tuviera que definir el álbum en una palabra sería “chrome”, cromado o metálico. Tracks como ‘FATAL FANTASSY’, producido por Tainy, demuestran que esta definición no solo es completamente acertada, sino que el diseño de sonido del disco está a otro nivel como si se tratase de un trabajo de millones y millones de dólares. Este factor determinante para la inmersión en la historia se extiende hasta la segunda mitad del disco con sintetizadores punzantes en la introducción de ‘FUNERAL’, el bajo distorsionado seguido de unos sintetizadores eléctricos en ‘MAJIN BUU’ o los efectos tanto en la instrumentación como en las voces de ‘QUIZÁS SI QUIZÁS NO’, generando ese sonido envolvente que te mete de lleno en la atmósfera del disco.
Esta segunda mitad de la historia es más profunda, reflexiva y muy nostálgica. En ‘QUIEN TE QUIERE COMO EL NENE’ se representa esa fase de duelo en el que la relación no puede continuar, y solo esperas ese inevitable adiós mientras te cuestionas si hay forma de salvar la relación: “No voy a pedir que me esperes, pero tengo mil excusas para que vuelvas y te quedes”. ‘EN PR NO HACE FRÍO’ es una canción única en donde los caminos de ambos ya se han separado pero aún tienen la esperanza de volver, sin tener el valor para decirlo de frente: “Subiste una foto con el hoodie mío y no es porque tiene frío. No te voy a negar que de otra cuenta te espío”. Cuando ya la ilusión de poder volver ha pasado empiezas a recordar todo lo bonito, cuando los dos aún estabais enamorados siempre uno al lado del otro, este momento viene a ser ‘YOKO’. Este track es un completo destello de apego entre las canciones más apagadas del álbum por su letra apasionada acompañada de unos coros angelicales de Judeline, pero que viéndolo en perspectiva tiene un trasfondo muy oscuro: “Un atardecer contigo no lo cambio por ninguno si tú me quisiste cuando ni yo me quería”.
Alvaro Diaz por Jesús Soto Fuentes
Toda la nostalgia que hay en esta segunda interpretación de la ruptura se canaliza en ‘GOLDEN GUN’, pero no de una forma emotiva sino que con un trap que se convierte en un boom bap como los que Alvarito no hace desde hace mucho tiempo. Lo primero que se te viene a la mente al escuchar esto es al Alvaro de SoundCloud, sus primeras mixtapes y EPs como “Ilumilatin” y la mezcla de fronteo y barras que lo caracterizaba. Para sumar aún más el tema empieza con un sample mítico de Arcángel que ayuda a crear el escenario más agresivo de todo el álbum. A partir de aquí la base se presta a que todo fluya y se desprenda del amor y afecto, mencionando marcas, dinero, personajes célebres y mujeres, puro trap como el que ya no se hace. Para cuando parece que todo está controlado se interpone un sample de un pasaje de la Biblia que precede perfectamente una base de rap tétrica: “Acuérdate de tu creador en los días de tu juventud antes de que vengan los días malos”. La letra cambia y se vuelve reflexiva, recordando el largo camino que ha tenido que seguir Alvarito hasta el lanzamiento de “SAYONARA”, sus aspiraciones y sus metas: “Mis raperos favoritos no le meten como antes, búscame un espejo para inspirarme. Esto va a vivir por siempre porque es arte”. Finalmente todo culmina con un audio del difunto Alex Malverde, el padre del hip hop mexicano y en palabras de Alvaro “el responsable de que yo esté hoy aquí”.
Y como toda película, esta también tiene un final, un final melancólico para cerrar una aventura muy propia de amor y desamor. ‘NO LLORES SI ME VOY’ es un homenaje al pop-punk de Blink-182, una de las mayores referencias de Alvarito en la música, con un toque minimalista y sobrio. Este es una despedida final en la definitivamente no se van a volver a ver, por mucho que lo quieran. Un cierre emotivo para una aventura frenética la cual seguramente se repetirá de nuevo porque en algún momento siempre vamos a tener que decir adiós, ‘sayonara’, por mucho que no lo queramos.
Llegados a un punto donde el Hip-Hop era blanco o negro, o mejor dicho rojo y azul, y la rivalidad entre la West Coast y la East Coast estaba en su pico, dos jóvenes de Georgia hicieron historia casi sin saberlo. En los Source Awards de 1995, ganaron el premio a ‘Mejor Artista Nuevo’, sembrando el caos entre el público. En ese momento, André 3000 pronunció una frase que cambiaría el Hip-Hop para siempre e iniciaría una era dorada de creatividad, de propuestas audaces sin miedo al qué dirán, y de la expansión total del rap: «El Sur tiene algo que decir».
La historia, contada así, suena muy bonita, pero el verdadero inicio se remonta varios años antes de que Outkast, la dupla de Big Boi y André 3000, tuviera siquiera una oportunidad. En 1989, a varios kilómetros de distancia, en Houston, Texas, los Geto Boys lanzaban su segundo álbum de estudio, “Grip It on That Other Level”, el primero con el legendario Scarface como miembro del grupo. La agrupación había nacido en 1986, haciendo poco ruido pero sentando los cimientos para la siguiente generación del rap.
El sonido del disco no era revolucionario en su totalidad; seguía las bases de los bajos de funk y los scratches, añadiendo un punto más de crudeza y agresividad con la jerga local. Sin embargo, lo realmente especial fue la sensación de pertenencia que generó en la zona. En ese tiempo, era inimaginable encontrar en una tienda de música algo hecho en el Sur de los Estados Unidos que fuera rap. Este álbum sirvió de inspiración para todos los jóvenes de Houston y otras ciudades, quienes desde ese momento supieron que lo que se hacía en Nueva York o Los Ángeles también lo podían hacer ellos con sus propias palabras y vivencias.
Gracias a proyectos pioneros como el de los Geto Boys, surgieron otras propuestas innovadoras como la del legendario DJ Screw y su estilo chopped and screwed en 1990. Esta técnica única, que consiste en manipular canciones bajando el tempo y enfatizando la figura del DJ, es considerada una de las pocas revoluciones totales del hip hop, siendo el padre del sonido predominante en casi todo el mundo, como es el trap y sus derivados. Lo que comenzó como una translación de los efectos ralentizadores del lean, la droga más popular de Houston en aquella época, a la música, se convirtió en un ícono de sus calles, dando una identidad bien definida al rap sureño. Lamentablemente, DJ Screw murió prematuramente en el 2000 por una sobredosis, pero su legado aún permanece intacto hasta hoy. Aunque no haya sido tan mediático como otros, si le preguntas a cualquier rapero del Sur, te dirá que es su mayor inspiración.
Con las primeras raíces ya echadas, comenzaron a surgir los protagonistas de esta historia: Outkast. En el sótano de la casa de la madre del productor Rico Wade, nació en 1991 la Dungeon Family, un grupo privilegiado de raperos y productores que intentaban hacerse un hueco en la escena desde la nada. De aquí destacan los tres pilares del ‘dirty south’ que confeccionarían “Southernplayalisticadillacmuzik”: los propios Outkast (André 3000 y Big Boi), los productores Organized Noise (Rico Wade, Sleepy Brown y Ray Murray) y el grupo Goodie Mob (CeeLo Green, T-Mo, Big Gipp y Khujo). El entorno era inmejorable y la implicación en el proyecto era total, llegando a pasar semanas durmiendo en ese sótano por el bien del álbum. La herencia de estos grupos llevó a crear una segunda generación de la Dungeon Family pasados los 2000, en la que también sobraba el talento. En esta secuela se unieron raperos como Killer Mike, cantantes como Janelle Monáe y Meathead, que quizás no te suene de primeras, pero es el nombre original del rapero Future.
Con este pretexto, el 26 de abril de 1994, salió el anticipado álbum debut de Outkast, “Southernplayalisticadillacmuzik”. André dijo en una entrevista:
“Southernplayalistic es la forma en la que vivimos, lo que hemos vivido, por lo que hemos pasado”
André 3000
y no se equivocaba. Lo costumbrista de este disco era algo que no se había visto en el rap de aquella época. No eran gangsters y no podían ajustarse a las temáticas crudas de criminalidad que primaban en el rap, pero tampoco eran eruditos; las frases poéticas contra la discriminación racial y las reflexiones complejas también les quedaban lejos. Sin embargo, André y Big Boi se aferraban a su singularidad con descripciones de la vida en Atlanta, reivindicando la jerga local y una distinción sónica que hacía que escuchar este disco por primera vez fuera una puerta a un mundo completamente nuevo. Definitivamente, este disco fue precursor de muchas cosas y ellos eran conscientes de lo que estaban creando. Términos como crunk, que proceden del argot denominado ‘dirty south slang’, fueron usados por primera vez en canciones de este disco como “Hootie Hoo”, y ahora no se puede pensar en una fiesta de los 2000 sin alguna canción de las mixtapes de Lil Jon que reivindicaban este nuevo género nacido en este disco.
El sonido funky también sufrió una renovación tras este proyecto, en gran parte debido a la visión que André tenía sobre este género y el uso de los bajos en el rap. La mezcla del sonido desafinado, casero y juguetón que se encuentra en muchos de los clásicos actuales y las líneas de bajos pesadas deriva de aquí, de una interpretación que a muchos no les convencía pero que se convirtió en una de las señas de identidad más fuertes de esta era. Y si hablamos del sonido juguetón, no se puede dejar de lado la capa humorística del disco. Puede que no lo hayan inventado ellos, porque ya había proyectos que lo implementaban, pero entre las letras de las canciones y los sketches de los interludios era otro factor destacable que completaba la experiencia “Southernplayalisticadillacmuzik”.
Esta obra cumbre de la identidad sureña fue la que ganó el premio a ‘Mejor Artista Nuevo’ en los Source Awards del año siguiente, y con mucha razón. Personalmente, te puede gustar más o menos el disco, pero la trascendencia que tendría ya se notaba desde el lanzamiento del primer sencillo.
Outkast en los Source Awards de 1995
A partir de aquí, la ola del Sur tendría un largo y complejo proceso de emersión hasta impregnar las calles de todo Estados Unidos con un sonido único. La música se escucharía en todo el país, pero serían cinco las ciudades con más implicación en el género, la llamada red sureña: Nueva Orleans, Memphis, Miami, Atlanta y Houston. Con estos cinco pilares sólidos ya formados, se crearon las infraestructuras para los artistas. Pocas discográficas operaban en la zona en ese tiempo, siendo LaFace Records la única realmente reconocida, pero con la intervención y esfuerzo de raperos, DJs, estaciones de radio, productores y demás, se crearon las tres que reinarían a finales de los 90: Disturbing Tha Peace en Atlanta, No Limit Records en Nueva Orleans y Hypnotize Minds en Memphis. Aun así, cabe mencionar que el proceso no era fácil; el rechazo hacia las propuestas del Sur aún estaba muy presente en ambas costas de USA y pocos se atrevían a promocionar estos proyectos. Esta discriminación existía, pero no evitaba que surgieran artistas que iban a reinar el género a corto y largo plazo como el DJ y luego rapero Ludacris (Atlanta), el legendario grupo Three 6 Mafia (Memphis), Slim Jim (Houston), Lil Wayne (Nueva Orleans) o Trick Daddy (Miami).
En este momento de escalada y máxima exposición, cada una de las cinco grandes ciudades ya podía identificarse por su sonido propio, pero en Atlanta ya se venía gestando algo muy grande desde principios de los 90. La Roland TR-808 cayó en manos de varios productores de la urbe, y con ella, la capacidad de generar un bajo distorsionado muy característico. Esto, acompañado de otros sonidos pertenecientes a la máquina, conforma la base del trap tal y como lo conocemos. Para cuando Cool Breeze lanzó «East Point’s Greatest Hit», considerado el primer álbum de trap moderno, en 1999, grupos como UGK o productores como Lil Jon ya habían utilizado este sonido, pero ninguno caló tanto como el que se puede escuchar en canciones de ese disco como “Cre-A-Tine”. Si escuchamos una canción de “Barter 6” de Young Thug y luego “Cre-A-Tine”, la diferencia es ínfima para los más de 15 años de distancia entre ambas, algo que solo géneros como el trap han podido conseguir.
Estos diez años comentados, de 1989 a 1999, son probablemente los más importantes en la historia del hip hop, los que definieron el rap tal y como lo conocemos. Una bola de nieve que aún hoy sigue creciendo, completamente imparable. Travis Scott, Playboi Carti, Migos… ninguno de estos artistas ni los mencionados anteriormente se habrían abierto paso si esto no hubiera ocurrido. Pero gracias a Dios que lo hicieron, porque todo lo que tenemos hoy se lo debemos a unos pocos osados que reivindicaron su cultura e impusieron su sonido a una industria opresiva. Creo que ni el propio André 3000 se lo creía del todo al decirlo, pero hoy podemos confirmar que no se equivocaba cuando, ante toda la industria musical urbana, afirmó: “El Sur tiene algo que decir”.
Después de una noche mágica en un concierto de MIKE, rodeado de ese aura fraternal y desenfadado que tiene el rapero de casta neoyorquina, cayó en mis manos el CD de su último y aclamado proyecto, “Burning Desire”, y con él un texto inspirador y definitorio sobre el concepto del disco que me hizo reflexionar sobre uno de los elementos más interesantes de la historia del arte moderno como son las máscaras africanas. En este álbum MIKE se cuestiona muchas veces sobre el arte africano, el estado del continente y demás temáticas socioculturales, además de aparecer una máscara africana al más puro estilo de Scream en la portada diseñada por Daniel Anum Jasper, pero no fue hasta leer este texto te das cuenta de la importancia de este símbolo y de las veces que ha sido referenciado.
«Un oscuro horror romántico con giros cómicos. Cuenta la historia de un fuego profundamente enraizado en la venganza y la devastación, enmascarado con una belleza intrínseca. Todo comienza en algún lugar entre la costa de Liberia y Costa de Marfil, la casa de la tribu Dan. Un tallador de máscaras mediocre, asociado a la tribu, carga el peso de una destreza apagada. Su máscara le pone en ridículo entre la comunidad. Lleva días y meses con el creciente deseo de hacer una sorprendente máscara, sólo para encontrarse con intentos fallidos, creció vengativo»
Fragmento de Burning Desire por Michael Jordan Bonema (MIKE)
Pero antes que nada, una pequeña introducción al mundo ceremonial de las tribus africanas y al verdadero significado de estas máscaras. Aunque aún no conocemos ni probablemente nunca conoceremos la verdad total sobre estos misteriosos objetos, algo está claro y pone de acuerdo a todos los expertos y es que, dependiendo de la tribu a la que pertenezcan, su uso es el de representar espíritus humanos o animales y seres mitológicos, creando un vínculo con lo divino y cobrando así sentido sus formas deformadas y su presencia en prácticas religiosas y relacionadas con la muerte entre otras temáticas espirituales. En un principio la belleza no era un factor a tomar en cuenta a la hora de su construcción y sus formas y características también dependen de su localización, uso y tribu, por lo que obviamente se pueden ver paralelismos entre la realidad y la ficción de las obras que se inspiran en sus elementos.
Ya distanciándose de estos usos tradicionales, las máscaras africanas han sido un elemento muy utilizado en el arte moderno, sabiendo pintores y artistas de muchas generaciones y estilos encontrar esa belleza en algo que en principio no fue pensado con ese motivo de deslumbrar por sus formas sino por su significado. Especialmente destacó la máscara africana como símbolo en el expresionismo, relacionándose en las formas deformadas de las caras y la relación con lo espiritual en lo que brillaban estrellas como Picasso que era un amante confeso de los aspectos surrealistas de estas llegando a ser una gran inspiración para sus retratos. Ya de forma más directa, pero también muy llamativa, está la representación del pintor alemán Emil Nolde, “Maskenstillleben III (Naturaleza muerta de máscaras III)”, que, a pesar de sus ideas racistas e inspirado por los retratos con máscaras de su referente James Ensor, le da un giro en cuanto a colores y formas a cinco caras humanoides. También en una etapa más moderna encontramos el arte primitivo de Basquiat entre los inspirados por el arte africano y, por lo tanto, también sus máscaras, que aparecen en varias de sus piezas como en la reconocida obra sin titular que representa a un hombre pescando y que se versionó para la portada del álbum “Pray For Haiti” del rapero Mach-Hommy.
«Maskenstillleben III» por Emil Nolde (1911)
Portada de «Pray For Haiti» de Mach-Hommy, por Noah Leigh (2021)
Por otra parte, multitud de artistas han tapado sus caras u ocultado su identidad a lo largo de la historia por diferentes motivos. Bandas como Slipknot o raperos como MF DOOM adaptaron esas máscaras que surgieron como una casualidad a parte de su personalidad y las hicieron gran parte de su marca artística. Otros como Kanye West o Björk las han usado esporádicamente y dependiendo de la época y del estado en el que se encuentra el cantante y su carrera, usándolos también como elementos visuales para giras, pasarelas…. Otros han hecho uso de este método para mantener su anonimato, siendo el caso más conocido el dúo Daft Punk, pero habiendo representantes en el rap como el anteriormente mencionado Mach-Hommy o el rapero inglés LD que usa los tan en tendencia pasamontañas para evadir a la policía, ya que tenía prohibido actuar y estaba siendo perseguido en el momento en el que alcanzó la fama.
Donde hay dos elementos y dos tendencias está la fusión, aunque estas máscaras y la música siempre han estado muy conectadas como ya hemos dicho. Entonces de esta mezcla nacen proyectos como el del productor, DJ y multiinstrumentista inglés SBTRKT, que ha revolucionado y sigue renovando el mundo de la electrónica con vocalistas de primer nivel en sus canciones. Cuando comenzó su carrera en 2008, SBTRKT ya era un abanderado del “dejar que hable la música y no la persona” y eso juntado con su origen sudasiático hizo que, para no hacer su identidad el foco de atención, le construyeran una máscara de inspiración africana y asiática para sus apariciones públicas y conciertos. Así a la hora de presentar su primer disco homónimo, con el que tomó cierta relevancia en la escena electrónica, tocaba hacer la respectiva gira, que se presentaba como un espectáculo multidisciplinar al que se sumaba Sampha, sí, el colaborador de Drake en “Too Much”, Kendrick Lamar en “Father Time” o Kanye West en “Saint Pablo”, que aporta las voces de la gira y que también llevaba una simbólica máscara que se complementa con la del productor en los en vivo. Gracias a esto se dieron conciertos históricos en lugares tan singulares como el MoMA o Coachella en los que aparecían con estas máscaras y donde se reivindicaba este símbolo tan poderoso al que aportó gente como Drake, colaborando en un remix del tema “Wildfire” y teniendo varias apariciones en vivo. La máscara se convirtió finalmente en el icono de la música de SBTRKT en su más temprana etapa, pero que aún se sigue manteniendo como parte del legado del productor hasta el día de hoy. Doce años después de este primer vistazo a la máscara se han podido ver recuerdos y pinceladas en su más nuevo disco, «THE RAT ROAD», que trae de vuelta a Sampha o Little Dragon a la voz y que incorpora a nuevas estrellas como Teezo Touchdown o LEILAH
Alguien que también se ha presentado en múltiples escenarios con una máscara es Palaceer Lazaro del dúo de hip hop abstracto de culto Shabazz Places junto a sus diferentes colaboradores. En 2010 el dúo y otras agrupaciones aparecieron en el concierto de Seattle que tenían programado con máscaras negras hechas de materiales reciclados y que, según Lazaro, “fueron hechas en un estado de trance”, cargando así mucho significado en ellas. A partir de este momento la máscara pasó a ser una parte de el ecosistema de Shabazz Places durante el lanzamiento de sus siguientes álbumes y viniendo con ella premios y reconocimientos por la faceta musical y visual de la dupla. Después de esto parece ser que le cogieron el gusto a lo de taparse la cara y sus demás eras también fueron pensadas alrededor de una máscara de distintas influencias, no solo africana, haciéndolas uno de los distintivos de sus respectivas etapas y formando una gran parte del conjunto que es Shabazz Places.
Otro que también usó máscaras por allá del 2010 es el productor, DJ y filmmaker Flying Lotus, que como curiosidad está relacionado al gran John Coltrane. El aclamadísimo por la crítica y ganador de varios premios de la música independiente es catalogado como uno de los redefinidores y pieza clave del jazz experimental, la electrónica y el afrofuturismo, llevando estos estilos a todas partes con sus álbumes con series y películas de ciencia ficción, álbumes llenos de magia y colaboraciones con vocalistas de primer nivel como Thundercat, Snoop Dogg, Denzel Curry, Solange, Anderson .Paak y muchísimos más que son fanáticos y se inspiran del arte del productor. Esta historia como ya hemos dicho se remonta a finales de 2010 y principios del 2011 cuando el productor no era tan conocido y todavía no había catapultado su carrera apareciendo en discos de Mac Miller o en “To Pimp A Butterfly” de Kendrick Lamar.
En ese momento acababa de salir su disco “Cosmogramma” y había tenido un éxito considerable para la época por lo que salió a hacer unas cuantas exhibiciones del proyecto en las que se presentaba con una máscara que también portó en las fotos promocionales del álbum. Esta juntaba inspiración de tribus centroafricanas y en bastante medida de sociedades asiáticas, siendo el primer acercamiento público del artista con el mundo de las máscaras en general. Ya avanzando cinco años en su carrera y estando ya mucho más asentado y reconocido, Flying Lotus lanzaría “You’re Dead!”, probablemente su proyecto más popular y en el que se encuentran la mayoría de sus éxitos. Para este álbum sí que hubo una gran gira por toda Europa y gran parte de Estados Unidos y, como ya hizo en sus primeras demostraciones, apareció en los escenarios de todo el mundo con una máscara no muy elaborada pero que muestra toda la esencia del afrofuturismo del que Flying Lotus es abanderado y con la que intimidó a todo el público de sus show de electrónica.
Flying Lotus, máscara por Aitor Throup (2014)
No es casualidad que todos estos proyectos tengan que ver con la abstracción, la experimentación y el futurismo y demás aspectos que se pueden ver reflejados en la música electrónica de la que beben todos estos artistas, ya que el paralelismo con las vanguardias del siglo XX es más que evidentes. Es una realidad que los artistas más creativos y que piensan más allá de lo establecido son los que más se han fijado y analizado los componentes de estos objetos, llevándolos al extremo de su significado en su arte y manteniendo vivo un icono que se ha deformado hasta puntos donde se crean piezas increíbles con él como referencia artística.
Finalmente, quiero decir que como estos hay miles de artistas que se han inspirado en estas máscaras, sus formas y colores en muchas disciplinas y que han visto la belleza en esa irregularidad de la artesanía ceremonial africana. Además, cabe recordar que muchos ejemplos habrán quedado en el olvido, sin pruebas visuales o escritas de que existieron, como ocurrió con muchas culturas de las que provienen estos embozos. A pesar de todo, esta tendencia no ha acabado y aún se pueden ver hoy en día gente que trabaja con estos símbolos en mente, que los referencia en cada trabajo que hace y que sigue manteniendo viva las tradiciones ancestrales de estas tribus. Lo que nos queda ahora es esperar a la próxima aparición o mención de estas máscaras, que seguro llegará más tarde que temprano en el proyecto más inesperado para recordarnos todo lo que hay detrás de este icono del arte moderno.
Neko Bennett, más conocido como 4batz, es la sensación del momento en el mundo del R&B. A pesar de su corta discografía, de dos canciones, ya tiene todas las miradas de la industria sobre él, consiguiendo un crecimiento sobrenatural
Todo comienza el 27 de junio del 2023, el artista de Dallas publicaría la canción ‘act i: stickerz «99» sin ninguna promoción. Sus cuentas de artista en redes todavía no habían sido creadas por lo que él personalmente se encargaría de hacer llegar su canción a todo el mundo.
Sin ningún tipo de aviso en redes sociales como TikTok, que son fundamentales para el despegue de una canción actualmente la canción tuvo cierta visibilidad, más de la esperada probablemente, pero ni se acerca a la que tiene actualmente
Poco tiempo después del lanzamiento de esta primera canción, 4batz haría la mejor decisión de su carrera. Neko iba a lanzar finalmente un videoclip oficial de la canción dirigido por Josshflores, que ha trabajado para Lyrical Lemonade, Jordan Ward o Veeze
Con este videoclip se relanzaría la canción, es decir, 4batz cambiaría la portada original y empezaría a promocionarla en TikTok, ya que todavía no tenía cuenta oficial de Instagram. Estos videos de TikTok alcanzaban las 20k visualizaciones y la canción ya crecía exponencialmente.
Un mes después del relanzamiento de la canción, el 20 de noviembre, 4batz mostraba por primera vez el tema que cambiaría su corta carrera, ‘act ii: date @ 8’. El preview mostraba un R&B pegajoso que, junto a la voz aguda conseguida mediante efectos, captó la atención de todos.
A este primer video lo seguirían publicaciones en Instagram y más TikToks que se harían virales en cuestión de días. Esta viralidad se junto con la oportunidad de hacer una performance de su primera canción en la plataforma ‘From The Block’ de ‘4 Shooters Only’
El contraste entre su apariencia en el vídeo y la sonoridad de la canción hizo que el vídeo explotara contando actualmente con 1 millón de visitas en Youtube y haciendo que 4batz rondara los 700 mil oyentes mensuales en Spotify.
Con este vídeo también captó la atención de Brent Faiyaz, que lo republicó en Instagram. En ese momento se cerró el círculo ya que claramente Brent es la mayor influencia de la música de Neko, lo que lo ha llevado a muchas comparaciones y gente desmeritando su trabajo. Personalmente el estilo me recuerda más a otros artistas como Eem Triplin, aunque hay que estar sordo para no ver el parecido con Brent.
Tras un par de semanas en las que 4batz veía su único tema despegar mientras que el éxito del siguiente lanzamiento ya era casi asegurado, el 12 de diciembre se lanza ‘act ii: date @ 8’. Una temática similar y mismos recursos pero una repercusión mucho mayor en la mitad de tiempo
La canción, como era obvio, consigue un debut a la altura de los artistas más grandes y la misma plataforma, ‘4 Shooters Only’, vuelve a darle su espacio, que esta vez elevaría su carrera definitivamente. Otra vez el mismo contraste entre lo visual y lo sonoro lo viralizaría
A esta nueva performance reaccionaría el archiconocido streamer Kai Cenat, que daría un último empujón al tema para alcanzar los 5 millones de reproducciones y el puesto número 1 en la lista de canciones virales de Spotify.
Ya más recientemente la cantante SZA también le ha dado su co-sign comentándole en el vídeo de su última sesión de ‘From The Block’. Esta artista anteriormente también le dio este reconocimiento al cantante d4vd, que actualmente cuenta con 25 millones de oyentes mensuales.
Sus números siguieron catapultándose y, cuando más se esperaba, 4batz supo complacer a su público, compartiendo el 22 de enero un preview de su próxima canción el ‘act iii’. Pequeñas cosas son los que marcan la diferencia entre canciones, pero el hype sigue siendo el mismo.
Hace poco, Kanye West fue preguntado en las calles de Hollywood que artista emergente le gustaba más, o le veía más potencial. Este respondió “4batz”. Aún así, esto no debería ser sorpresa para nadie ya que ya habían tenido una conversación en FaceTime, pero todavía no se han visto en persona.
Pero obviamente no todo es tan bonito como parece porque siempre que irrumpe un nuevo artista en la escena no tardan en llegar los rumores de que es un industry plant. Se dice que la discográfica Capitol Records, propiedad de Universal Music, está detrás del ascenso de 4batz, aunque no hay nada confirmado.
Ya sea orgánico o no el ascenso que está teniendo el artista no se puede comparar a ningún otro. Ya se sitúa en números similares a los de SiR o Dellafuente, que son considerados leyendas en sus respectivos géneros y aún se espera que vaya a más
Un viaje al pasado, a cinco o seis años atrás, es lo que mucha gente de veintidós o veintitrés años querría hacer en este momento. Una vuelta a la época donde no tenías tantas responsabilidades, donde no habían tantas preocupaciones ni necesidades que atender. Si pudiéramos volver a esos días y nos lleváramos este álbum con nosotros el éxito estaría asegurado, siendo este proyecto una continuación de las tendencias que ya se seguían pero mostrándonos cómo serían si hubieran seguido evolucionando hasta el día de hoy. Cole Bennett apela a la nostalgia desde una posición complicada para crear una pieza cohesiva, la de director de vídeos, pero que tal y como está planteado el álbum consigue transportarnos a otros años donde todo era más bonito.
‘All Is Yellow’ (2024)
Desde que ví el cortortometraje que nos abría las puertas a este universo y a este proyecto, ‘whyrush?’, supe que iba a ser algo especial, ni bueno ni malo, pero ciertamente especial. La moraleja, que el mayor premio de esta vida es la vida en sí, es potente y te hace reflexionar desde un primer momento, creandonos escenarios y expectativas muy diversas sobre el álbum. Al final, la voz en off de Rick Rubin nos recuerda que la vida es una oportunidad que muchas veces está marcada por unas metas que son definitorias de lo que somos, pero que debemos vivir este regalo que es la vida a nuestro propio ritmo disfrutándola al máximo.
La vida y las decisiones que tomamos es también un tema recurrente en el apartado musical. Esta temática tan amplia se puede ver reflejada en todos sus aspectos; en ‘Guitar In The Room’, Lil Durk recuerda su vida pasada en la que puede haber cometido errores pero ha reconducido su rumbo y ahora quiere que se le trate por quién es actualmente y que le den un voto de confianza; en ‘Hummingbird’, UMI, SahBabii y Teezo Touchdown intercambian versos sobre sus perspectivas personales sobre el sentido de la vida o el amor en lo que es la mayor performance vocálica del álbum; sin embargo, la canción que mejor refleja está temática en la faceta de vivir tu propia vida es ‘Stop Giving Me Advice’, Jack Harlow y Dave se funden en una oda al personalismo y al egocentrismo sano en la que no le aceptan consejo a nadie y se mantienen puros a ellos mismos.
Este sentimiento reflexivo sobre la vida también llega por medio de los coloboradores. Las voces de los difuntos 6 Dogs y Juice WRLD te hacen pensar sobre lo efímera que es la vida, al igual que Lil Tracy hablando de su hermano de diferente madre Lil Peep y como se fue sin que el pudiera despedirse. También que aparezcan personas como Sheck Wes, Corbin o Ski Mask The Slump God que llevaban tiempo sin sacar música propia y estaban alejados del foco público también ayuda al sentimiento de nostalgia que comentaba al principio, al igual que con raperos icónicos como Lil B o Chief Keef u otros que marcaron una época entera como Lil Tecca, Swae Lee o el propio Lil Yatchy que te devuelven completamente a otros momentos de la vida.
Cole Bennett y Chief Keef grabando el vídeo de ‘Say Ya Grace’ (2024)
Otro punto de vista desde el que ver el disco es la distribución de las canciones a lo largo del tracklist. Este evoluciona como un día en el sentido de que el frenetismo decae pasada la primera mitad del álbum, induciéndonos a una parte más tranquila que busca la musicalidad en otras cosas como la lírica y no solo en el ritmo. La locura de la primera parte se ve concentrada en la canción ‘Fist Night’, una pieza muy bien formada que hace que se sienta como un paraje colérico encajado entre la intro de Teezo Touchdown y el speech final de Lil B. Esto se consigue juntando a cinco personas en una misma canción que cambia de ritmo tres veces. Por el otro lado, tenemos a ‘Hello There’ como máximo representante de lo que sería la noche en este álbum, una canción basada en la interpolación de ‘I Miss You’ de blink-182 que consigue transmitir una sensación muy oscura. Las voces de Corbin y Lil Tracy son inquietantes y llenas de remordimiento, mientras que Black Kray añade ese sonido a murmullo que hace la canción aún más tétrica.
El proyecto en general abarca muchos géneros y facetas de estos, ya que aunque mayoritariamente sea trap los artistas se desenvuelven muy bien en géneros a los que no están acostumbrados o sacan a relucir su mejor versión. Esto en parte puede ser porque los raperos sobre todo se siente que están disfrutando en sus versos y esto el oyente lo nota. Una buena muestra de esto es la canción ‘Special’ en la que tanto Latto, Aminé y Swae Lee fluyen a la perfección la base con melodías muy frescas que te transportan directamente al verano. En ‘Say Ya Grace’ directamente se juntan Chief Keef y Lil Yatchy, dos de los raperos que más disfrutan fluyendo las bases y que casan perfectamente con el tono irónico del track. La poca seriedad del proyecto en este aspecto suma más que resta, lo que es complicado de conseguir, y ayuda a que todas las escuchas sean muy agradables, dándole forma a un proyecto muy ameno.
Swae Lee grabando el vídeo de ‘Special’ (2024)
Porque la seriedad a veces no lo es todo, Cole Bennett a través de Lyrical Lemonade consigue hacer una oda al pasado cercano y consigue traer de vuelta el disfrute de toda una época. Aun con esto la introspección siempre estuvo y, por ende, está presente equilibrando la balanza a la perfección. La evolución siempre aporta y eso lo podemos ver por todos los lados de este proyecto en el que Cole consigue hacer, en sus propias palabras, su primera película. Ahora solo queda esperar al deluxe, que ya está confirmado, al segundo volumen y al lanzamiento de los videoclips de todos las canciones del disco, lo que hará la pieza aún más redonda si es que se puede.
Una odisea se define como «un viaje largo en el que abundan las aventuras adversas y favorables». Homero ya retrató uno de estos viajes en el siglo VIII a.C. Veintinueve siglos después Sean Leon retrata su propia odisea a través de una película, ‘House Of Leon’, y un álbum, tema de este artículo, que funciona como banda sonora de la misma, ‘IN LOVING MEMORY’. Sumando estos dos proyectos se completa una experiencia total en la que conviven los momentos más profundos de la vida de Sean con sus puntos más álgidos, conviviendo perfectamente en la faceta más R&B y neo-soul del artista.
«IN LOVING MEMORY»(2023)
En 2019, Maui, como es apodado el cantante, comenzaría a desarrollar un nuevo disco después de su tercer álbum de estudio, ‘Sean Leon (The Death Of)’. Desde un primer momento ya tenía claro que quería hacer un álbum que prescindiera más del rap y que, en sus propias palabras, «rellenara los espacios vacíos con poesía y afirmaciones».
De esta etapa temprana del álbum nace ‘THE GLADE’, con su amigo cercano y uno de los mejores artistas de la nueva ola del R&B Daniel Caesar. Este tema provoca una sensación de lucha y coraje que en cierto punto se concentra para crear un paraje más fraternal con tintes angelicales, protagonizado por la firme voz de Caesar. Esta canción, que aún estaba en desarrollo para el momento, llamaría la atención de Kanye West que reversionaría la canción para darle una temática más bíblica, pero manteniendo la esencia original, e incluirla en Donda como ‘Up From The Ashes’. Este encuentro entre artistas deriva de forma más inmediata en la colaboración de Leon en ‘JESUS IS KING’, el disco que Ye estaba trabajando en el momento, como escritor en ‘Selah’ y ‘Use This Gospel’.
Videoclip de ‘GRAVITY’ (2023)
En 2020 sucedería un hecho que marcaría ya no solo este álbum, sino la vida del artista por completo. Su hermano Kingsley fallecería dejándolo completamente destrozado, cambiando el rumbo de su vida personal y profesional. En este momento el álbum pasa a llamarse ‘IN LOVING MEMORY’ y se empieza a plantear como un homenaje, un homenaje a su hermano pero también un homenaje a su vida que desde ese suceso consistió en sanarlo y asumirlo como pudiese. En la canción ‘KINGSLEY’S OUTRO’ Sean dice; «enrollo marihuana, vuelvo a ser yo de nuevo», retratando su forma de alejarse de la difícil realidad que estaba viviendo; y «voy a conseguirlo, porque mi hermano no lo consiguió», mostrando con una voz destrozada y casi llorosa como era su relación con su hermano en ese momento después de su muerte en el que todavía no asimilas del todo lo que está pasando.
A partir de este momento Sean comenta que trabajar en el álbum se volvió para él una forma de encontrar paz en relación al fallecimiento de su hermano, y que por esto mismo le había costado tanto «dejarlo ir» en el sentido de lanzarlo y no volver a trabajarlo. De hecho en 2021, Maui publicó un prematuro tracklist del álbum vía Twitter, que tan solo contaba con 7 canciones, pero probablemente esta versión del disco no salió en ese momento por el motivo antes mencionado.
Videoclip de ‘GRAVITY’ (2023)
Una de las canciones que al parecer siempre ha permanecido en el proyecto es ‘MEMORIES’, que se puede ver como el buque insignia del disco. Consigue reunir a la perfección todos los factores diferenciales del disco en tan solo dos minutos y medio; la composición es lo más alejado al rap que se pueda imaginar, plagada de frases poéticas en vez de versos rápidos; la canción es una carta de amor a su hermano, en donde Sean desea volver al pasado y su hermano le contesta preguntándole si duele recordarle; por último, la esencia, maximalista pero delicada a la vez, consigue situarte en un entorno de forma casi cinematográfica y la canción nunca se desprende de este lugar imaginario.
Durante todo el disco se encuentran estas características, en mayor o menor medida y permitiéndose prescindir de alguna para crear una diversidad que se mantiene cohesiva. En ‘EQUINOX’, por ejemplo, se incluye un verso rapeado precedido de un cambio de beat a trap, esto se usa de manera excepcional para dinamizar la extensa canción de casi siete minutos que necesitaba de un momento como este.
Con estos parámetros derivados de unas circunstancias únicas, Sean Leon consigue lanzar una obra maestra emotiva y familiar. Un disco que se disfruta en el día pero que reluce más bajo la luz de la luna, en esas noches en las que vuelves al pasado rebuscando en la memoria y creando escenarios nuevos a partir de lo que tienes guardado.