Categoría: Música

  • Tristán: «Intento no pensar demasiado en el tiempo»

    Tristán: «Intento no pensar demasiado en el tiempo»

    Tristán! piensa en borrar palabras del diccionario, se ríe del artista que conceptualiza en exceso, y sueña con hacer una película. Es el artista detrás de Tristán, ahora con reloj. Pertenece al dúo creativo bajo el nombre Fomotrauma, los chavales detrás de la mayoría de videoclips y visuales de artistas como Rusowsky y Ralphie Choo. Me recibe por videollamada desde el salón de su casa. Transmite tranquilidad, es atento y me habla sobre sus sueños y preocupaciones. Últimamente piensa en qué pasaría si no existiesen palabras que usamos en nuestro día a día. Yo pienso en qué pasaría si no existiese gente como él.

    Créditos: Clo-Tem

    ¿Qué te ha obsesionado estas últimas semanas?

    Últimamente pienso mucho en borrar palabras del vocabulario. Siento que construimos nuestra vida alrededor de las palabras que usamos, y que si eliminas palabras del diccionario también desaparecen sus conceptos. Me ha hecho bastante gracia pensar que borras palabras y por ello se eliminan de tu vida. Por ejemplo, borras “depresión” y por lo tanto ya no existe.

    Me esperaba una peli o un álbum de música.

    Podría decirlo también pero esto es de lo último que he estado pensando.

    Me gustaría empezar la entrevista con Music EP. Ya ha pasado tiempo desde entonces, ¿qué recuerdos tienes de la época en la que lo hiciste?

    Buenos recuerdos en general. Todo lo que haces previamente te sirve para luego crear en el futuro. Aunque ahora mismo no haría un EP así, sí que siento que fue un momento importante para mí. Estar sacando singles y tomar por primera vez la decisión activa de hacer un proyecto como tal. El englobar las canciones en un concepto, aunque en el caso de Music EP era algo más global. Siento que fue un primer paso y un aprendizaje de cara a preparar el álbum que acabo de sacar.

    ¿Cómo interpretaste ese cambio? ¿Fue natural o sentías que debías hacerlo?

    Sí. Siento que pasa con todos los artistas, ¿no? Empiezas con los singles porque es lo más fácil de hacer y no requiere tanto concepto, cuando tienes pillado el tranquillo dices “venga voy a hacer un EP”, un proyecto más pequeño y que no tiene tanto peso. Ya de ahí vas al álbum.

    Del EP al álbum, ¿cómo ha cambiado tu manera de ver tu música y plasmarla?

    Es inevitable, te cambia el chip. Todas las canciones deben de convivir de una forma u otra. En Music EP algunas canciones las hice por mi cuenta, pero empezaron a dispersarse las responsabilidades. Trabajé con Roy (Borland) y con Daniela Lalita, y para cuando empecé con el álbum sentí que debía trabajar con más gente a parte de mí para darle cohesión. Estuvimos Roy, Teo (Planell) y yo desde cero y eso le aportaba coherencia al proyecto, más allá de pensar en un concepto. Aunque tampoco considero que sea un disco conceptual, no lo es. Más que nada son canciones que me representaban a mí y ese era el marco narrativo. 

    ¿Cómo es el momento en el que dejas de hacer música solo en tu cuarto y pasas a delegar en otra gente aspectos de tu proyecto?

    Pues tiene dos caras: cuando delegas en que otra persona produzca o componga, tienes que dejar ir, ya que estás interrumpiendo el proceso. Delegas en el sentido que esa persona lleva la batuta en ese aspecto del proyecto. Al empezar fue difícil, ¿sabes? De estar acostumbrado a tomar las decisiones yo solo a tener que dialogar y no siempre elegir lo que más te gusta. Yo creo que es muy parecido al proceso de hacer una película. Hay más gente en el equipo y hace falta un consenso. Cuando acabé el álbum pensé justo en eso, que lo siento muy mío pero inevitablemente es un álbum de Roy y Teo también, ya que han estado prácticamente igual de involucrados que yo, más allá de que firmaba las canciones yo y los conceptos salían de mí. También creo que va por proyectos, que esta vez decido hacerlo así y en otro con otras características y enfoques me apetece hacerlo yo todo. 

    Ahora echo mucho de menos producir, y aunque me haya gustado delegar en Tristán, ahora con reloj, si que me planteo volver a producir yo o coproducir con otra persona.

    Es como saltar de un cortometraje a una película. Tiene sus pros y sus contras.

    Justo, es muy bonito y gratificante, pero por otro lado echo de menos el proceso de estar en mi cuarto solo y producir a mi bola.

    Sobre tu disco, primera duda que tengo: ¿qué te ha dado con los relojes?

    En verdad fue una coña que me vino un día. Rondaba la idea de hacer un álbum en verano, subirme a casa de Roy y Teo. Una mañana recuerdo que llevaba un reloj y me hizo gracia el nombre del álbum, pero más como algo sonoro. Me gustaba como sonaba la palabra “reloj”. Empezó como una coña y a lo largo del proceso de hacer el álbum la broma cobró vida y obtuvo un trasfondo. Fue clave ponerme a hacer el álbum con el título ya en la cabeza, creo que generó un marco de por sí en las canciones. Como dije, no considero que sea un álbum conceptual, por lo que las canciones que entraban se decidían por si entraban o no en este lore.

    Lore “reloj” (risas).

    Sí, tenían que tener el punto justo de humor y de ser canciones serias para entrar dentro del álbum. Creo que tiene bastante coña, el nombre determinó mucho el tono del álbum

    Pensaba que sería un concepto rebuscado, el paso del tiempo o algo así

    Inevitablemente acabó cogiendo ese peso, son canciones que representan a la persona que era yo haciendo el álbum, hace año y poco. De primeras era más una coña entre nosotros.

    De cara a este disco, ¿volvías a tu música de antes como punto de partida?

    Fue borrón y cuenta nueva. Tenía claro que quería que fuese algo distinto a lo que había hecho antes. Si hubiese cogido referencias de canciones anteriores, esa ruptura no tendría sentido. En verdad no había referencias más allá de una playlist de inspiración, de cómo quieres que se escuche el álbum. A la hora de grabar la mantuve en secreto, no se la enseñó a Roy, más que nada para no condicionar. No quería ir a tiro hecho, mi plan era coger los instrumentos y confiar en el proceso, ver cómo surgían los temas.

    También es verdad que tenéis un bagaje previo y compartís inspiraciones muy similares.

    Total, era estúpido poner las referencias de manera tan clara en las canciones. Entre nosotros, al ser colegas, sabemos lo que le gusta al otro. 

    Créditos: Clo-Tem

    Sobre Life is a Movie, en la canción dices: “si pudiera nacer otra vez, sería otro hombre”. A estas alturas de tu carrera, ¿cambiarías algo sobre tu trayectoria musical?

    Yo creo que tampoco cambiaría nada, no se me ocurre algo que le diría a mi yo del pasado. No correr, quizás eso. Siento que cuando empiezas en una cosa y te va bien, tiendes mucho a la carrera, a pensar que se te puede ir la oportunidad. El mejor consejo es bajar las revoluciones, el correr hace que no tengas claras las cosas. Cuando pierdes el ansia de todo, mejor van las cosas. 

    Mapamundi es uno de los temas que más me han cautivado del disco. Es una introducción épica para un disco que luego es muy minimalista. ¿Cómo nace esa idea?

    Surge de manera bastante natural, quería hacer una intro que se diese la bienvenida en diferentes idiomas, me hacía bastante gracia. Cuando se lo comenté a Roy, me dio la idea de samplear el Voyager-1, que es el mensaje que Carl Sagan envió al espacio con el fin de encontrar vida extraterrestre. Probamos varias cosas y cuando dimos con ello nos pareció perfecto. Es bastante épica pero fue de manera azarosa, podría haber tomado otro camino pero acabamos metiendo sintes y sintes. Choca bastante con el disco. ¿Cuál venía después de Mapamundi?

    Capitán Cocodrilo.

    Justo, de repente bajada total (risas).

    Mapamundi se siente como si estuvieses lanzando un cohete.

    Era un poco la idea de dar la bienvenida al mundo el disco que íbamos a sacar. Tampoco sabíamos muy bien qué iba a ser ese mundo, pero teníamos ese objetivo de que se sintiese como una nave espacial aterrizando.

    ¿Dónde sería tu sueño presentar un álbum? Algo como un cohete en el espacio con tu música.

    Bua, ni idea. La verdad es que se me ocurren muchas, pero me quedo con esa.

    En Tristán, ahora con reloj mezclas instrumentos acústicos con sonidos propios de ordenadores. ¿Cómo ha cambiado tu manera de hacer música a la hora de introducir instrumentos reales?

    Pues yo no sé tocar la guitarra, estoy aprendiendo ahora. La verdad es que no era bueno con los instrumentos, el piano lo tocaba a duras penas, no tengo batería en casa ni nada. Cuando tomé la decisión de hacer el disco con Roy en su casa, pensé en incluir todos los instrumentos que teníamos a nuestro alcance. Fue muy estimulante porque venía de hacer música en mi cuarto simplemente con el ordenador, así que de repente se abrió un mundo. El poder hacer todas las canciones del mundo, posibilidades infinitas. El sonido orgánico no es una búsqueda demasiado consciente. Siempre me ha gustado la música de bandas y vengo de escuchar indie

    Sobre la canción Tutta La Notte, que haces con Calcutta y es entera en italiano. ¿Cómo fue dar el salto a cambiar de idioma para este tema?

    Yo estudié en el Liceo Italiano. Mis padres no son italianos ni nada pero he viajado y escuchado mucha música de allí, aprendí de muy pequeño. Cuando empecé a hacer el álbum tenía en una libreta apuntado cosas que quería tener en él, y una de ellas era tener una canción en italiano. Más que nada como homenaje a las canciones que me gustaban de artistas como Calcutta. Quería “performear” ser otra persona, que siento que está en otras canciones del álbum también. Como muchas otras cosas del proyecto, fue algo que estaba entre la coña y hacerlo en serio.

    Me gusta mucho el peso que le das a la broma, a disfrutar sin un concepto detrás.

    Sí, en Tristán, ahora con reloj me parecía clave el pasarlo bien haciéndolo. Durante todo el proyecto intenté evitar cualquier cosa que me rayase mínimamente. Al principio, al tener que delegar la producción, inevitablemente te preocupas. Piensas: ¿está el álbum yendo bien? Al estar todo el rato jugando en la broma, tampoco quería que fuese excesivamente de coña y que la gente se pensase que era música meme, porque no era la idea. Me tomo en serio pero quería que hubiesen bromas. La idea era evitar a toda costa la solemnidad, que quedase muy épico. Por eso tampoco hay un concepto detrás del álbum, el propio nombre es una coña.

    En Tutta La Notte, dices: “Athletic de Bilbao, Atlético”. ¿A qué te refieres?

    Pues esa es la parte de Calcutta. Cuando le envié la canción, me pidió las pistas y reestructuró la canción. Y cuando me manda la demo, me pongo a escucharla y veo que el pibe ha puesto una referencia al Athletic de Bilbao. Que en verdad venía de cajón al álbum, pero parece que estuviese muy pensado, pero fue algo random.

    Además que no le antecede nada sobre fútbol, viene al dedo con la idea del disco.

    Total. Lo que intuyo es que la letra habla de una especie de romance después de un partido del Athletic de Bilbao. Es un concepto muy estrafalario que me encanta.

    Me sorprende porque no recurre al cliché, no es un equipo español famoso. Algo le ha tenido que pasar para pensar en el Athletic de Bilbao.

    Yo pienso que él estaba contando su película, algo que le habrá pasado alguna vez. Se debió de enamorar de una española en un viaje, no tengo ni idea, pero me encanta especular con a qué se refiere con eso.

    ¿Cuál es el instrumento que más disfrutas en tu música? En su momento, cuando sacaste Green Love como single, me sorprendió el saxofón.

    Tampoco te se decir, la verdad. En la libreta con lo que quería que estuviese en álbum, tenía apuntado lo del saxofón. Es un instrumento que me encanta, que en la música que se hace ahora falta. Me gustan lo que se salga de sintetizadores y percusiones más traperas. Era muy gracioso meter instrumentos que rompiesen con el sonido del disco por la cara. Me encantaría que alguien del mundo urbano empezase a usar instrumentos raros, de repente sacar un clarinete (risas). El saxofón me flipa, pero también las baterías, la guitarra, el piano…

    En medio del disco hay dos temas instrumentales seguidos. ¿Funcionan como interludio o fue pura aleatoriedad?

    Para mí Kung Fu Beat tenía sentido que interrumpiese en mitad del álbum, que hiciese de conector entre la parte A y B del disco. La parte A me parecen canciones más sólidas, con más peso. Transhumancia (el segundo tema instrumental) seguía esa vorágine de la segunda parte. No fue premeditado, pero tenía sentido tomarse una pausa en medio del proyecto. Que después de la tralla de la intro y las primeras 5 canciones hubiese un momento de tranquilidad.

    Me encanta el concepto de descansar en tu propio álbum.

    Justo. Escuchando LUX de Rosalía, tenía la sensación de que no me dejaba descansar. Era demasiado que procesar, en el último disco acabas sudando. Me gustaba que hubiese un momento de break en Tristán, ahora con reloj, que pudieses ir al baño o ponerte a cocinar.

    En la segunda parte del disco está Ártico, uno de los temas más sentimentales del disco. Hablas mucho sobre el paso de tiempo, ver más allá del presente. ¿Qué es el paso del tiempo para ti y tu proyecto?

    Algo inevitable, lo quieras o no el tiempo acaba pasando.

    ¿Le tienes miedo?

    Intento no pensarlo excesivamente para no rayarme. Pero es algo que está ahí por huevos, más te vale convivir con él o te mata.

    Dentro de la canción, ¿qué es el “ártico” del que hablas?

    No es algo en especial. Las canciones del álbum surgen de estar Teo, Roy y yo charlando y de repente tener el venazo de ponernos a escribir la canción. De una temática que surge vamos tirando del hilo. No hay una gran metáfora, no me gusta tampoco escribir así. El “ártico” es como lo quieras entender tú, y ese será el verdadero significado.

    Preparando la entrevista me surgía todo el rato esa duda. Los artistas suelen ser bastante presentes en redes sociales y entrevistas, y escuchando tu música no sabía por dónde me tirarías. Que a lo mejor todo tenía un proceso y concepto muy elaborado o simplemente te las gozabas y ya.

    Yo creo que siempre son ambas cosas, no es blanco y negro. Se tiende a pensar que si yo te dijese que el ártico es algo súper rebuscado, la gente pensaría que hay más bagaje detrás, que fuese más interesante. Siento que a veces, que a mí también me pasa, ves películas y piensas: si esto no es una representación de la metafísica del protagonista… Cuando las cosas están sobre el papel porque sí es cuando más las disfruto. Tendemos a llenar de significado a cosas que no lo tienen y así están bien. Me gusta darle una idea propia a las cosas sin necesidad de que ese sea el del autor, es muy válido.

    Me pasa con David Lynch, que siento que hay cosas que simplemente le apetecían poner sin darle demasiadas vueltas.

    Claro, es que yo te podría decir algo súper rebuscado sobre qué significa el reloj en este proyecto pero muchas veces las cosas vienen de ideas que aparecen en tu cabeza sin significado claro. Si a David Lynch le apetece meter un enano en una escena, lo hace porque esa es la idea íntegramente. No tiene un significado o una metáfora detrás más allá de tener esa idea. Eso ya es suficiente, no hay necesidad de rellenar con un contenido extra ese propio concepto.

    Que el sentido literal puede tener el mismo peso que el conceptual

    Sí, y que sobre todo que el sentido tangencial tiene mucho más significado que algo que va de denso y rebuscado. Es como: venga tío no me la cuentes. Muchas veces el propio sentido se lo damos nosotros, no tienes la necesidad de agarrarte a lo que piensa el autor. Estoy en contra del artista que trata de meter mucho significado en los álbumes, que a veces es mejor dejarlo estar y que sea el oyente quien se haga su película.

    Créditos: Clo-Tem

    También tengo que preguntarte sobre tu otro lado artístico, tu dúo con Mori en FOMOTRAUMA. Es algo muy rompedor para la gente que no está en internet o que no se haya criado con él. Recuerdo ir con mi madre a un concierto de Ralphie Choo y que no diese crédito con los visuales que hicisteis. ¿Cómo dais ese paso a trabajar en otros áreas más allá de la música?

    Pues yo antes de hacer música siempre quise dedicarme al cine. No concibo hacer música como algo separado de hacer la portada o el videoclip. Para mí todo eso va muy ligado, debe tener una intención más allá de las canciones. A la hora de hacer el álbum pienso en cómo haré la portada, los vídeos, la promoción. Fomotrauma viene de que Mori y yo somos amigos y compartimos referencias.

    ¿Es una respuesta a no encontrar artistas que tuviesen la misma visión de vuestro arte?

    En parte sí, siento que tanto él como yo venimos de la experiencia de hacer videoclips con gente que no éramos nosotros y no haber acabado contentos. Tomamos la decisión inevitable de hacerlo nosotros. A veces piensas que no eres suficiente o que, al no tener una productora, no saldrá un buen trabajo. Al final tenemos las herramientas, ya sean un móvil o una luz. Todos los vídeos del álbum los hemos grabado con un móvil y éramos Martín (Mori) y yo con una idea. No lo digo porque sean mis vídeos, pero siento que están más guapos que otros con muchísimo presupuesto o una idea muy grande. Me aburre cuando los presupuestos y los recursos técnicos pesan más que la idea. Siento que si tienes un concepto en la cabeza tienes que hacerlo, independientemente de si no tienes una grúa o unos focos. Tienes un móvil o un colega tendrá una cámara, y si le pones cariño va a estar más guapo que la idea inicial. El videoclip que querías hacer ya lo habrá hecho Dua Lipa, siento que hay que volver al formato pequeño y casero.

    Videoclip de uwu^^, de Rusowsky y Bb Trickz. Dirigido por fomotrauma

    Una duda que siempre he tenido: ¿quién de los dos tiene las ideas más descabelladas? Que el otro haya tenido que pararle los pies alguna vez.

    Depende, a veces soy yo, otras Martín. Los dos tenemos ideas descabelladas que luego vamos reduciendo. Cuando trabajamos para Rusowsky o Ralphie Choo, que sabemos que hay más medios, queremos tirar la casa por la ventana. Luego la productora nos para los pies.

    Veo Fomotrauma como un proyecto que inevitablemente saltará a un formato más allá de videoclips. ¿Tenéis algo pensado en un futuro?

    Estamos con ganas de hacer una película, lo único que nos importa verdaderamente ahora mismo. Ya sabemos hacer vídeos, pero una peli es un reto que no es solamente algo estético sino que tiene un peso aparte. Creo que vamos a tener la oportunidad, hecho con nuestros recursos y a escala muy mínimo, pero a ver lo que sale.

    ¿Tratas Fomotrauma con el mismo peso que tu proyecto musical?

    Absolutamente, ambas me quitan el mismo tiempo de mi vida y en mi cabeza. Va por etapas, cuando estaba con Roy haciendo el disco pues dejé un poco a parte Fomotrauma pero ahora que estamos pensando en la película, la música desaparecerá durante un tiempo. Para mí lo visual siempre ha tenido el mismo peso que lo musical.

    Dices que te quitan el mismo tiempo. ¿Te tomas descansos o te permites darte un tiempo a la hora de hacer arte?

    Creo que la pausa viene entre medias de proyectos. En verano me apetece irme con mi familia y no pensar en ello, pero la música o el cine es algo muy diferente a un trabajo normal. Al final estoy pensando todo el rato en eso. Inevitablemente veo películas y escucho música que me estimula. Si no pienso en ellas acaban viniendo a mi vida. 

    ¿Qué sientes que te falta por explorar en la música? 

    Muchas cosas. Me apetece hacer álbumes muy distintos, a lo mejor me da por hacer algo totalmente electrónico. Hay mucho tiempo todavía para hacer cosas. Pensaba mientras que hacía el álbum que la gente tiene mucha presión por hacer su primer álbum, que parece que solo vas a poder hacer uno en tu vida. La verdad es que puedes hacer lo que quieras, es una carrera de fondo.

    ¿Te molaría jugar con seudónimos o mantenerlo todo bajo el nombre de Tristán?

    Pues no lo sé, a lo mejor probaría. Quizás tiene más sentido hacer cosas bajo otro nombre. Sí que pienso: claro, si ahora hago un álbum de electrónica, a lo mejor la gente no termina de pillarlo. La gente tiene a encasillar y verlo todo por cuadrículas. Ojalá existiese más gente que fuese fan del proyecto independientemente de las canciones, que confíe vayas a donde vayas. Los artistas que más me gustan soy fan de todo lo que hacen. Si David Lynch hubiese diseñado un videojuego habría sido el primero en querer probarlo. Eso es lo importante para mí, para mí lo que me gusta de un artista es su cabeza, lo que hay detrás de su arte. La pena es que la gente lo acabe encasillando en un perfil de Spotify o una serie de canciones. 

    Para terminar, quiero volver a tu idea de borrar palabras. ¿Si borrases la palabra reloj, qué quedaría?

    Si borrases el reloj, seguiría habiendo tiempo, horas y minutos. Simplemente sería Tristán, ahora con. Ese sería el álbum.

    Créditos: Clo-Tem
  • GRLS y La Dualidad de la Electrónica

    GRLS y La Dualidad de la Electrónica

    GRLS es el nombre del dúo mexicano de moda, el cual ha comenzado a hacerse un nombre alrededor del globo por su papel dentro de la electrónica y su visión respecto a esta, ya no solo en la música, sino en nuestras vidas. Así que hoy, nos hemos reunido para comentar con ellos su exponencial ascenso y su relación con este a través de las redes sociales. Hablamos de adicciones, de sentimiento de pertenencia y del impacto personal, social y musical que supone (o impone) la tecnología en nuestras vidas. Échenle un vistazo, aunque, sin remedio, tenga que ser a través de sus pantallas.

    Fotografía de GRLS para el Imaginario de su Álbum «T.V. ADDICT»

    Javi: Hola Diego y Lucca, lo primero de todo: Hace un par de meses se estrenó vuestro más reciente disco, el cual ha generado un considerable aumento de miradas sobre vuestro proyecto GRLS, entre ellos los míos, y si no me equivoco, ahora mismo os encontráis en plena gira nacional por las principales urbes de México. No soy consciente de si, previamente, os habiais encontrado frente a tal nivel de exposición en vuestras carreras. Así que, antes de nada, me interesa saber: ¿Cómo lleváis el recibimiento, las expectativas, los nervios…? Y en relación a esto, ¿sois de estar muy pendientes a la respuesta del público en Internet a lo que hacéis? Y, en vuestro caso, ¿os influye o afecta mucho en vuestras decisiones?

    GRLS: Pues las expectativas y los nervios los llevamos con calma. Intentamos no compararnos constantemente con otros artistas, porque sabemos que cada proyecto tiene su propio ritmo y su propio camino. Sí estamos pendientes a la respuesta del público y, claro, influye en nuestras decisiones. De hecho, este álbum sí fue moldeado con una intención más comercial: queríamos probar estructuras más pop, jugar con coros y versos más definidos y ver cómo resonaba eso allá afuera.

    Javi: No es casualidad que comience con esta pregunta. Y es que, el nombre de este nuevo proyecto de larga duración es nada más y nada menos que T.V. ADDICT. Un proyecto, que por lo que se puede intuir por su título, y también posteriormente escuchar e incluso ver en sus visuales, está intrínsecamente relacionado con la imposición de la tecnología como el pilar fundamental de la sociedad actual, que nos impide escapar de ella aunque así lo deseáramos. ¿Vosotros consideráis que, en general como individuos, somos adictos a esta tecnología porque nos apasiona lo que nos aporta, o porque no tenemos otra opción que aceptarla para ser miembros integrados de esta sociedad? Es decir, ¿la tecnología nos pertenece o le pertenecemos nosotros a ella?

    GRLS: Creemos que es una mezcla de ambas. Por un lado, la tecnología tiene un atractivo enorme: es una herramienta increíblemente útil y, como creativos, nos apasiona explorar nuevas posibilidades, desde sintetizadores hasta IA, samplers, interfaces, etc. Pero también estamos completamente sometidos a las grandes corporaciones. No es nuevo que plataformas como Instagram, Meta o TikTok están diseñadas para atraparnos y generar adicción mediante estímulos de dopamina. Hoy todavía sentimos que la tecnología nos pertenece, pero a la velocidad que avanza, sí vemos un futuro donde quizá terminemos perteneciendo nosotros a ella. Es algo muy loco y también muy preocupante, porque realmente no sabemos con qué nos estamos enfrentando, especialmente con el tema de la IA.

    Javi: Hace poco, tuve una conversación de índole similar con otro artista llamado Depresión Sonora, en cuyo proyecto exploraba, entre otras cosas, una sensación de pérdida de ilusión debido a la constante sobre-estimulación a las que nos exponemos en las redes. Y me viene muy bien transformar una pregunta que le hice aplicada a vuestro concepto. Y es: ¿diríais que la existencia de la tecnología ha tenido un balance más positivo o negativo en vuestras vidas? Ya no solo hablando de vuestra faceta como artista, donde acaba siendo una necesidad, sino más bien aplicado a vuestra vida personal.

    GRLS: Es complicado porque tiene lados extremadamente positivos y extremadamente negativos. Por el lado positivo están cosas tan simples y útiles como los celulares, el Google Maps o los avances en medicina. Y por el lado negativo están las adicciones, la desinformación, la sustitución de trabajos y la sobreexposición. Sentimos que la tecnología tiene un lado muy oscuro y ha permeado tanto en la sociedad que estamos viviendo tiempos sin precedentes. Al ser estas mega corporaciones quienes dictan el rumbo, estamos muy a la deriva en cuanto a si realmente tendrá un balance sano.

    Fotografía de GRLS para el Imaginario de su Álbum «T.V. ADDICT»

    Javi: Bueno, sea por A por B, la tecnología es, en cierta forma, nuestra realidad, y esta realidad se ha visto de forma directa, ya no solo en el concepto del disco, sino también en la evolución de vuestro sonido. Desde vuestro primer álbum, «GRLS I» (2022), hasta ahora, la electrónica cada vez toma un papel más protagonista y distópico en la música de GRLS, imponiéndose sobre una corriente más acústica que, bajo mi parecer, protagonizaba el debut. ¿Qué os ha llevado a aventuraros por este camino en la producción? ¿Cómo describiriais, a alguien que no haya escuchado nunca vuestra música, qué es lo que se puede encontrar sonoramente en T.V. ADDICT?. Y en vuestro caso, ¿qué diríais que disfrutáis más a la hora de crear música? ¿La naturalidad de los instrumentos orgánicos o la infinitud de los recursos del Ableton?

    GRLS: En este álbum experimentamos mucho con la mezcla entre electrónica y acústica; lo describimos como un experimento psicodélico. Hay composiciones de guitarra y voz que conviven con sintetizadores, samplers y secuenciadores. Naturalmente Diego y Lucca tienen gustos distintos: Diego explora más el rock, punk y folk, mientras que Lucca tiende más hacia la electrónica, hip hop y trap. Lo que más disfrutamos es componer sin un rumbo fijo, dejarnos llevar y ver a dónde nos conduce. Ese sentimiento de escuchar una canción por primera vez, de haber materializado una emoción, es de lo mejor. Y disfrutamos tanto tocar instrumentos como crear beats en Ableton; ambos procesos son igual de hermosos.

    Javi: Siguiendo por este camino de evolución respecto a «GRLS I», cabe también destacar una diferencia clave. Y este es el recurso del idioma. Vosotros, comenzasteis haciendo música completamente en inglés, y no fue hasta un tiempo más tarde, con vuestro EP «0792», que el español comenzó a reclamar la voz principal de vuestra música, hasta llegar a una consolidación como miembros del panorama mexicano con este nuevo disco. ¿Por qué decidisteis dar este giro de 360 grados a GRLS? ¿Creéis que ha sido un plus enriquecedor para vuestra carrera? Y, también me interesa saber que pensais sobre esto: ¿Diríais que, en la música, el idioma puede ser una barrera a la hora de ser escuchados fuera de un sector demográfico, como por desgracia para muchos, puede ser en el cine?

    GRLS: El proyecto empezó en inglés porque vivíamos en Boston, y en ese entonces cantaban también amigos que hablaban en inglés. Cuando regresamos a México, escribir en español se sintió completamente natural. La decisión fue intuitiva, algo que simplemente se sintió correcto, una forma más directa de conectar con nuestro público. Y sí, creemos que ha enriquecido muchísimo el proyecto. Incluso hemos empezado a experimentar con voces en ruso y portugués. El idioma puede ser una barrera, claro, pero también abre otros caminos.

    Javi: ¡Claro! Justo iba a comentar esto. Y es que, cabe destacar que T.V. ADDICT no es un proyecto limitado por el lenguaje ni mucho menos. Y es que, el español no es el único idioma que podemos escuchar. Ya no solo destacando que el inglés no ha dejado de tomar un papel importante en vuestra música, sino destacando la proposición de abrir fronteras, explorando otras raíces musicales mediante su idioma de origen y aportando una potencial versatilidad al proyecto. Encontramos influencia del Funk Brasileño en «sustancia» empleando el portugués, e incluso, un ejemplo de Acid House ruso en «sistemu». ¿Cómo ha sido trabajar la introducción y cohesión de varios idiomas en un único proyecto?

    GRLS: Igual que mezclar varios géneros e ideas en una canción, siempre nos ha llamado la atención mezclar varios idiomas. Las cosas se han dado más por situación que por nuestra propia disposición, tenemos varios amigos que hablan otros idiomas y acabamos en el estudio con ellos. Como siempre queremos experimentar con las más cosas posibles, es muy intuitivo el sentimiento de curiosidad que te lleva a querer saber cómo sonaría otro idioma que no comprendes por completo sobre tu composición.

    Javi: Ahora llega la parte que más disfruto siempre en toda charla, y la que más me enriquece, ya no solo como entrevistador sino también como consumidor del propio arte: preguntar por influencias y recomendaciones. Y es que, para mí, no hay mejor forma de conocer a alguien que conocer lo que le apasiona. Así que os quería preguntar: ¿qué diríais que ha inspirado, en mayor medida, la creación del disco? Tanto en lo musical como en lo visual.

    GRLS: En lo musical, artistas como Gorillaz, Radiohead, Thom Yorke, Eartheater, Skrillex, Travis Scott, Nicolas Jaar, Darkside, Mura Masa, Yung Lean, James Blake, Die Antwoord, Brockhampton, El Michels Affair, The Chemical Brothers, A$AP Rocky, J Lloyd, Dominic Fike, Kevin Abstract, 2hollis, The Beatles, Led Zeppelin y muchos más nos han llenado de ideas durante nuestra vida. 

    GRLS: A nivel visual nos ha inspirado mucho consumir el trabajo de fotógrafos y directores como: Nan Goldin, Peter Lindbergh, Davide y Mario Sorrenti, Daido Moriyama, Juergen Teller, Nobuyoshi Araki, Ren Hang, Gaspar Noé, Stanley Kubrick, Guillermo del Toro. 

    Javi: Y aprovechando también el hilo que está guiando esta conversación y la naturaleza del título del disco, os toca una serie de preguntas rápidas para conocer: 1. Vuestro programa favorito de la televisión. 2. Vuestros dibujos animados favoritos de la infancia. 3. La red social que más utilizáis.

    GRLS: Programa favorito: Game of Thrones. Dibujos de la infancia: Los Simpson. Redes que más usamos: Instagram y Pinterest.

    Javi: Bueno, ya hemos hablado de todo lo que habéis explorado y logrado con T.V. ADDICT. Hasta habéis hecho música en ruso… Así que solo queda preguntar: ¿Qué nos espera en un futuro de GRLS? Pero ya no en el sentido de que me desveléis cuándo viene nueva música o no, sino más en la vía de conocer: ¿Cuáles son vuestras próximas ambiciones? Desde nuevos frentes musicales que queráis abordar, hasta lugares donde os gustaría tocar en directo… O yo que sé, a lo mejor ahora os apetece hacer una canción en japonés. ¿Qué toca ahora?

    GRLS: Queremos hacer lo que ya estamos haciendo pero a una escala muchísimo más grande: los festivales más grandes y llegar a un público aún mayor. Desde hace mucho tiempo estamos muy metidos en la música balcánica y árabe. Hemos estado produciendo muchas cosas así pero queremos consolidar un material que refleje esto. También queremos hacer música con mucha más gente de España, América Latina y de todo el mundo. Lo siguiente que viene es una versión alternativa de T.V ADDICT donde todos los tracks están remixeados, y algunos con nuevos featurings.

    Javi: Bueno, para acabar, una cuestión, que siempre me gusta hacer a los nuevos talentos que lo están empezando a petar, es: ¿algún consejo o mensaje para esos artistas que nos estén leyendo y que estén comenzando a dar sus primeros pasos en una disciplina artística, que les ayude a aprender sobre algunos de esos temas de los que hemos hablado?

    Diego: Un consejo sería escuchar muchísima música, de todos los géneros. Embrace stepping out of your taste so you can expand your taste. También es importante no ser tan duro con uno mismo y crear desde el deseo de mejorar. Entre más creas y más compongas, mejores serán tus canciones.

    Lucca: Haz música para ti mismo y no pares. No olvides divertirte 🙂

  • JK11300 | The Come Up EP12

    JK11300 | The Come Up EP12

    «La Gran Ola de Kanagawa», una de las obras más famosas del japonés Katsushika Hokusai, es una de esas piezas que, nada más ser terminadas, estaban destinadas a trascender en la historia; tanto que hasta inspiró al mismísimo Van Gogh. Desde Japón a Calle 52, con tabla de surf en mano, hoy nos acompaña JK11300.

    ¿Quién es JK11300?

    Yo soy Juan Carlos, un chaval de La Línea que con 14 años o así empezó a hacer música. No teníamos nada que hacer, estábamos en la calle, en la casa de uno o de otro. Luego uno empezó a rapear, otro hacía otra cosa y acabó surgiendo por ahí. Empezamos tirando, grabando con lo que podíamos. Ahí seguimos, aprendiendo a hacer videos, a producirte, a mezclar, conociendo a gente… Y aquí estamos, haciendo lo que nos gusta.

    ¿Cuál es el punto de inflexión en el que esto se convierte en algo profesional?

    Yo creo que, en verdad, en 2020 o así. Estábamos todos encerrados, yo de hecho me volví de Granada a La Línea. Estábamos todos los chavales allí metidos y buscamos un curro para ganar algo de dinero y montar entre todos un estudio. Allí empezamos a grabar a más chavales porque claro, nosotros habíamos tenido en casa de un colega un micro y todos íbamos para allá. Tú imagínate una casa con cinco chavales, más la madre y los dos perros; organizarte para grabar allí era una locura. Cogimos, pusimos dinero entre todos, buscamos un local, construimos una cabina y empezamos a hacer las cosas un poco más decentes, con más cariño y más tiempo. De todos los que empezamos, solo he quedado yo.

    La pandemia hizo mucha mella en todo el mundo. Dio lugar a darle muchas vueltas a la cabeza y hacer cosas interesantes. Además, aquí en Granada también hay muchos artistas así que no conoce mucha gente. Supongo que en La Línea es más o menos lo mismo.

    Claro, La Línea digamos que es como… Mira, te voy a explicar: cuando nosotros queríamos grabar al principio pensábamos que conseguir dinero para comprar un micro era una locura. En Algeciras, una ciudad de al lado, había chavales más mayores que hacían música, pero no nos la daban porque era como: “Sois de La Línea, ustedes aquí no pintan”. Ahora hay más chavales que le están metiendo y haciendo sus proyectos con más cariño, pero antes no había estudios ni nada. Había estudios de flamenco, pero tu te ibas allí y los notas no te entendían.

    ¿Cuáles son tus influencias a la hora de hacer música?

    Mira, en verdad de chico yo creo que, si te gusta el rap, has sido muy toyaco (risas). Yo me acuerdo que de chico decías que te gustaba el rap y la gente te decía: “Tío, ¿eso qué es?”. Yo al principio escuchaba mucho Triple X, SFDK y todos los grupillos así del sur. Luego en la época de Tuenti le empezó a gustar mucho a la gente Natos y Waor, Arce… Más tarde, me acuerdo que estábamos en casa de un colega y llegó el típico chaval que dices “a ver qué trae el reventao’ este” y nos puso Yung Beef. El primer día nos hacía gracia, pero a la semana siguiente estábamos ahí dándole a hierro. Si te tengo que decir referentes, obviamente a nivel español diría Yung Beef y Dellafuente, por la zona y las vivencias. De hecho, la primera vez que grabé un tema en un estudio fue en el estudio de Antonio Narváez.

    ¿Sí o qué?

    Le hablé a Dellafuente por un correo que tenía él en su Instagram. Le dije: “Mira, estoy en Granada. Quiero grabar música”. Cogió, me dio el número de Antonio y grabé un tema allí. Yo no sabía ni lo que era un reverb ni el auto-tune ni lo que era nada. En cuanto a referentes de fuera, al principio me gustaba Biggie. No lo entendía mucho, pero me gustaba su swag. Luego Kanye West, a nivel sonoro, estético, cultural… También Pharrell, por toda la movida que han creado no solo musical, también cultural. Ya después cuando llegaron Young Thug, Tyga o Chris Brown, que la gente no sabía con qué identificarla.

    Con todo esto que me cuentas, me llama mucho la atención que esté tan alejado de lo que haces: new jazz, sexy drill, surf… ¿Cómo llegas a este tipo de sonidos?

    Esto es como una semilla. Tú plantas una semilla, crece un árbol y se va yendo por diferentes ramas. Si tú estás en eso, al final no tiene nada que ver cómo empezaste a cómo eres ahora. A día de hoy, somos frikis. Si te gusta esto, estás en todo. Todo lo que va saliendo, lo vas escuchando y quizás terminas haciéndolo. También depende de cómo salgan las cosas. Por ejemplo, mi último EP comenzó desde un freestyle que el chavalito que ha producido el proyecto lo escuchó. El chaval resulta que produce que te mueres, además con ese rollo de The Neptunes con el que estaba. Igual con el sexy drill: estábamos todo enfrikados con el sexy drill y apareció Adro, que es un máquina produciendo. Le hablé y me pasó beats durísimos justo de ese género.

    Tu discografía es totalmente polifacética, tanto que los tres proyectos que has sacado este 2025 son totalmente diferentes entre sí. ¿Con qué palabra definirías cada uno de ellos?

    Mira, “topski” es swag (risas). “BLF” es pureza y “SS25” es surf o verano (risas).

    Coincido totalmente con la definición de “SS25”, tu último proyecto. Háblanos un poco sobre él. ¿De dónde surge la idea de “SS25”?

    Pues tío, lo que te digo. Caramelo justo me pilló en ese momento, justo antes de verano. Cuando va llegando el calor es lo típico cuando vives en un sitio de playa: que si quedar con alguien, que si bajar a la playa, ir para un lado o para otro… Te va viniendo ese ambiente. Junto a los beats con ese swag de querer pasártelo bien y disfrutar, cuadra muchísimo con el verano.

    «No sé, cuando llega verano me apetecen ese tipo de cosas más melódicas, felices y animadas»

    JK11300 sobre el sonido de su último proyecto, «SS25»

    Totalmente, es un proyecto súper disfrutón. Si no me equivoco, el lead single es “técnica”. ¿El disco se desarrolló a partir de ese tema o se empezó a conformar desde otro?

    El primero fue “sureña”, la colaboración con Icy Vedo; aunque su cacho vino después. Caramelo le mandó beats a él y un día Vedo subió un cacho y le hablé. Estábamos currando con el mismo productor y con esa hicimos los dos cachos. Y es lo que te digo, escuchaba el beat y me venía la vibra de playa, verano y calor. Ya el estribillo era muy de ese rollo, es “Spring-Summer 2025” cien por cien (risas). A partir de ahí fuimos cuadrando los temas. Ya te digo, Caramelo es un máquina. Con 18 años que tiene, hace unos beats que no sé cómo los hace. Escucho sus beats y no entiendo cómo tiene ese bounce o cómo los sonidos suenan tan orgánicos. Es simple, pero a la vez complejo. Es un loco el chaval.

    Lo de los detalles es muy loco. Esta mañana volviéndolo a escuchar me di cuenta que en “no regular” se samplea un mítico tema de Barry White; “It’s Only Love Doing Its Thing”. Los temas son muy divertidos y disfrutones. ¿Qué tema has disfrutado más haciendo en el estudio con Caramelo?

    A ver, realmente es que no hemos ido ni al estudio. Yo al chaval ni lo he visto en persona. Caramelo simplemente me mandaba los beats, luego le pasaba las voces y lo mezclaba. Ese chaval ha hecho un trabajazo increíble, ¿sabes? Cuando das con alguien que es buena, ya no solo musicalmente, las cosas salen solas. No es que tengamos temas profundos de conversación, pero con cuatro palabras sé que el chaval es cremísima. En cuanto a los temas que más he disfrutado, yo te diría “maloconmala”. Se sale de la estructura típica de un tema de verso-estribillo-verso. Además, es súper raro y experimental, hay elementos raros como delays que él ha puesto. Ese tema está durísimo.

    Me llama mucho la atención cómo hablas de Caramelo. Se nota el cariño y el trato que tienes de cara al productor.

    Admiro bastante más a productores que a artistas. Es como en el tecno, muchas veces la gente no les pone ni cara, pero ven su nombre y van directamente a por él. No les hace falta hablar de algo con palabras para expresar algo. Con los productores es igual. Son chavales que son muy frikis de la música sin ese ego de estar en la pantalla grande. Prefieren estar detrás haciendo algo durísimo cuando realmente deberían estar a nivel del que canta o más. Sinceramente, yo podría coger melodías parecidas a las que hay en el EP, pero nunca las trataría igual que Caramelo. Sin él, el proyecto no sería nada.

    Además, tú también eres productor. Si no me equivoco, “BLF” y “topski” son autoproducidos, ¿verdad?

    Sí, bueno. “topski” tiene algunos temas producidos por otros chavales, pero por lo demás sí.

    Cuéntame un poco acerca del proceso creativo detrás de ellos. ¿Cómo se llega a ambos proyectos?

    “topski” era más una mixtape, muy polifacético todo. Al final, me levanto, estoy produciendo y me sale un beat que quizás va más encaminado hacia un género concreto. No tiene un hilo conductor más allá de que sean géneros actuales que suenen frescos, buscando un sonido propio. En “BLF” si hay algo más de concepto, intentando contar un poco lo que hemos vivido los chavales ahí abajo. También quería asentar una base de que, aunque me gusten géneros actuales y esté todo el rato frikeando o buscando y escuchando cosas. También me gusta hacer un boom bap o un drumless y decir cosas, no solo hablar de swag, por así decirlo (risas).  Era como: “Esta es mi historia, mi realidad. Ahí la tienes”. No quiero que este disco sea como: “Ay, qué fresco”. Esto es lo que es, bro. Esto es la realidad. Escúchatelo, analízalo, entiéndelo y si no lo entiendes, no pasa nada. Yo tenía que soltarlo.

    El otro día me encontré un chaval que subió a Twitter “BLF” y le contesté que era un conocedor”, a lo que él me contestó que no entendía cómo la gente no había hablado de él. A mí me gusta muchísimo, creo que tiene letras muy buenas y con una producción muy cuidada. El tema homónimo puede ser uno de los que más he escuchado este mes. No entiendo cómo ha pasado tan desapercibido.

    Yo es lo que te estaba diciendo, al final esto es un cacho de mi vida. Hay gente que escribe en un diario, otros escriben en Twitter y otros se desahogan de otra manera. Está guapo hacer algo artísticamente redondo con el mismo fin, ¿sabes? Entiendo también que, al final, no tengo un público enorme. Si de determinadas personas, algunos no lo pillan o simplemente les da pereza, no pasa nada. Le llegue a quien le lleguen, me parece bien, ¿sabes? Disfruto la vida que tengo y si algún día, por suerte, puedo vivir de la música, de puta madre; si no llega, yo voy a seguir haciendo música toda mi vida (risas). Cuando tenía 17 años, pillé un micro que valía 30 pavos. Estaba emparanoiadísimo pensando si le iba a sacar rentabilidad después del dinero que me había gastado. A día de hoy, lo agradezco. Nunca he parado de hacer cosas, aprender y pasármelo bien por haberme gastado esos 30 pavos. Que le llegue o no le llegue a la gente creo que es cuestión de tiempo y suerte. Por mucho que tú quieras, da igual que algo sea bueno o malo, eso es subjetivo. La cosa es que te guste a ti y, si le gusta a alguien, de puta madre.

    Es visión que tienes tú sobre la música, es muy bonita. Actualmente, se está perdiendo esa parte artístico-sentimental, tratando así la música como un mero producto en el que solo importan los números y la parte económica.

    Es que ahí es donde muchas veces se cae la película. Yo podría estar aquí diciendo lo que sea o dando un misterio que no tengo. Soy un chaval normal, y hasta hace pocos meses estaba trabajando todos los días y haciendo una vida normal. Lo de tener un personaje también está bien. Al final, artísticamente, todo el mundo tiene un personaje. La cosa es que, si te guías por los números, yo creo que llegará un punto en el que, si algo no te sale, no vas a seguir. Entonces, ¿para qué vas a hacer algo simplemente por el resultado de lo que te va a llegar? Haz lo que te gusta; si mañana estás aburrido y no quieres volver a hacerlo, no lo hagas. Si no, ¿qué sentido tienes? Buscar como un rédito de todo lo que hagas es absurdo. Guárdate cositas para disfrutar, para rédito ya están otras mierdas de la vida.

    Ya que hablamos de disfrute y de hacer las cosas con amor, quería hablar contigo sobre Icy Vedo, uno de tus colaboradores más frecuentes. En vuestros juntes, se nota que lo pasáis bien haciendo música juntos. ¿Cómo habéis llegado a tener tal sinergia?

    En verdad es gracias al Gese, bro. Estábamos un día en Razzmatazz y Gese me presentó al Vedo. Ese día la verdad que nos caímos bien. Empezamos a hablar por Instagram, montamos un temilla y ya las veces que nos hemos encontrado por Barcelona o cuando fuimos a grabar “#4TheCoolture” … Es otro chaval normal. Tu hablar con él y tiene dos dedos de frente, no te va a venir con tonterías. Tiene un estilo y un género que está muy guapo y muy propio. Lo admiro en ese sentido, ¿sabes? Es lo que te digo, hacer lo que te gusta. Si estás con un colega, te manda un cacho y digo: “Qué guapo. Bro, me quiero montar”. Si me dice que sí, pues para adelante. No hay nada de: “Tío, tengo un disco. ¿Te apetece montarte en este tema?”. Es más bien que te lo mando y, si te ha gustado y te quieres montar, pues de puta madre. Si no te da tiempo, no pasa nada, ya habrá otro momento.

    Es todo for fun. Conectas con la persona y después va la música.

    JK11300 sobre cómo hace sus juntes

    Mucha gente te conoció con Gese Da O, con tu aparición en su EP “JOSÉ”. ¿Cómo fue el linkear con Gese?

    Es un sueño, ¿sabes lo que te digo? Allí en Cádiz no tenemos muchos referentes. No que hagan cosas, si no que hayan logrado hacer cosas. Y después gente que sea pura, porque el Mowlihawk es de Cádiz, pero ya te puedes imaginar. Yo hice una tape con un colega por nada, por diversión. Estaba muy orgulloso de eso que habíamos hecho porque estaba todo hecho por nosotros. Se lo mandé a Gese para que se lo escuchara y me dijo que estaba guapo. Dijimos de quedar un día, pero ya sabes, él al final tiene una vida apretada, ¿sabes? Un día hicieron una fiesta en Cádiz y el pinchaba allí. Fuimos para allá y nos conocimos. Dijimos lo mismo, lo de que ya quedaremos y tal. Gese es de esas personas que, si te dice algo, va a misa, ¿sabes? No es una persona que hable en vano, si te dice algo, es así. Un día fue a Razzmatazz a pinchar, quedamos y, a los meses, me dijo que estaba preparando un EP y que le gustaría que fuera con él. Me pagó el billete de tren desde Barcelona y me abrió su casa, que para mí es un respeto enorme. Prácticamente sin conocerme, me abrió las puertas de su casa, conocí el estudio e hicimos música. Del Gese solo te puedo decir cosas buenas, no solo musicalmente, también como persona. Y todo el mundo de su círculo es igual, es gente de corazón.

    Tienes pinta de ser muy selectivo a la hora de escoger con quién juntarte, además de crear lazos muy fuertes con ellos. Cuando colaboras con alguien, ¿cómo se dan esos juntes?

    Todo es natural. Por ejemplo, con Ugly White empezamos a hablar, no se qué… A mí me gusta primero tener algún tipo de contacto antes de hacer nada. Hay gente que quizás no te responde, que sube paranoias o yo qué sé. Cuando conoces a alguien en persona, notas esa conexión… Con el Ugly fue desde el primer día, parecía que era mi mejor amigo de toda la vida y nos acabábamos de conocer. No es que lo busque, es que surge. Cuando conoces a una persona y encajáis, es perfecto. Tampoco me cierro a, yo qué sé. Si alguien me pasa algo, está guapo y no tiene mucha paranoia en la cabeza, para adelante.

    Ya que hablas de Japón, tenía ganas de preguntarte sobre cómo estás llevando el tema de la música allí. ¿Estás currando en música y cogiendo inspiración de allí?

    Es un poco la intención también. Ahora mismo, musicalmente estoy un poco cansado de lo que es hacer freestyle, el soltar cosas por soltar. Quiero intentar hacer algo más artístico, por así decirlo. Estoy intentando currarme todo, pero aquí es difícil. Al final no es como que estés en tu casa, que tienes tu mini-estudio. Voy a todos lados con el portátil, la Focusrite y el micro; es un poco como de guerrilla. Pero yo qué sé, hay discos que se han grabado en un móvil. Si tienes ganas y puedes, para adelante.

    ¿Podemos esperar entonces un disco de JK11300 en 2026?

    Ojalá, bro (risas). Hay cosas para sacar este año todavía, pero para 2026 o 2027 estaría guapo algo bastante más pro.

    Bueno, vamos a las dos últimas preguntas. La primera de ellas: ¿Qué hace que tu música sea tu música?

    Mi cabeza (risas). No sé, mi vida. Es lo único que creo que puede diferenciar mi música de la del resto. Por lo menos, hasta ahora mismo. Con lo que te hablaba de buscar un cambio, creo que sí estoy buscando un sonido más concreto, sin cerrarme a géneros que se están explorando en otros lados. Pero, hasta ahora mismo, mi vida (risas).

    Y la última: ¿Qué es para ti la música?

    Mi vida (risas). Ahora mismo es eso. En mi vida hay pocos objetivos más que la música y disfrutar de la vida con la gente a la que quiero. Creo que es lo único que me llena en verdad: la música y el arte.

    Aparte de la música, ¿qué tipo de arte te gusta?

    Yo trabajo de diseñador gráfico, entonces voy ligado de eso, la verdad. También me gusta mucho la moda.

    Entonces en Japón te vas a hacer cachos (risas).

    Ya estoy teniendo problemas y todo (risas). He tenido que mandar una maleta y todo. Aquí vas a un pueblo de mierda y te encuentras Comme des Garçons o NUMBEr (N)INE súper barato. Es una locura.

    Yo tengo unas ganas loquísimas de ir. Hago judo y vamos, para nosotros los judokas ir a Japón es casi obligatorio. Ahora sí que sí, última pregunta. ¿Algo que decir a aquellos artistas a los que todavía no conocemos?

    Nada tío, que disfruten de lo que hacen y no se dejen emparanoiar por números o por lo que diga la gente. Tú haz lo que te guste, sea una frikada o lo más pop del mundo. Si te gusta algo, mientras no haga daño a nadie, haz lo que quieras.

  • BBY DEMON | EN LA NOSTALGIA SE CLAVA EL NOMBRE

    BBY DEMON | EN LA NOSTALGIA SE CLAVA EL NOMBRE

    Contenido publicado en el print #001 de Calle52 Magazine.

    BBY Demon y yo quedamos en la parroquia de Puerta del Ángel. Íbamos a entregar unos panfletos para la misa, pero el sacerdote no apareció. Aprovechamos ese rato para tener la charla pendiente. Empezamos hablando de Dios, y la conversación fue derivando hacia su música, su vida y su manera de ver el mundo. Al terminar, regresamos a la parroquia y entregamos los panfletos al sacerdote, que ya había llegado.

    BBY Demon es un artista único. Su propuesta es honesta, ecléctica y valiente. Sus letras atraviesan, sus sonidos experimentan con alma y sus referencias musicales revelan un conocimiento profundo y auténtico. No sigue modas: busca permanecer.

    ¿Qué es Dios para ti?

    Para mí es absolutamente todo. La simbología que utilizo viene de donde me he criado, que es la cristiana, pero realmente no es algo de religión concreta. Es el Uno. Es infinito, está en todas partes y no necesita ser encontrado. Puedes intentar buscarlo, pero es un zoom infinito: nunca llegas. Pero sabes que está ahí.

    Esa carga espiritual que se siente tan presente en tu obra, ¿cómo influye en tu proceso creativo? ¿Y cómo la vives a nivel personal?

    Influye en todo. Yo no puedo escribir sin tener una carga dentro. Cuando peor estaba a nivel personal y laboral, más fuerte me sentía como artista. Esa carga me permite soltar lo que llevo. He pasado momentos complicados emocionalmente: bullying en el colegio, pérdidas familiares… Todo eso sigue conmigo. A veces es peso, a veces es gasolina.

    Quien te escucha y te conoce suele decir que eres uno de los mejores letristas de España. ¿Cómo gestionas ese tipo de halagos? ¿Te presionan o te motivan? ¿Es aposta o es impuesto?

    Siempre hay guerra de ego. Hay días que me levanto pensando que soy el mejor. Pero intento equilibrarlo y mantener los pies en la tierra. No puedes creerte ni lo bueno ni lo malo del todo. Las guerras de ego destrozan carreras. Hay que disfrutar, agradecer los comentarios positivos, escuchar críticas constructivas y seguir trabajando.

    Dices: “Trátame igual, no soy especial”. ¿Cómo crees que el público recibe tu propuesta en España? ¿Y crees que podría tener cabida a nivel internacional?

    La gente lo vive de forma muy personal. Muchos me dicen que parece que escribo para ellos. No es así, escribo desde lo que siento, sin premeditar. Lo que hago es orgánico. A nivel internacional, Dios dirá. No creo que sea el más original ni el que mejor escribe, pero sí soy honesto y trabajo lo mío. Eso conecta.

    La llave. ¿Qué es la KeyMob? ¿Cómo nació y qué representa para ti hoy? ¿Estáis trabajando más a nivel grupal o individual? ¿Qué estáis construyendo ahora?

    La KeyMob es familia. Nació de un grupo de chavales que nos conocimos por contactos comunes y nos unimos para hacer música. Al principio no éramos tan colegas, ahora somos hermanos. Es un colectivo orgánico, sin un plan de marketing: simplemente trabajo conjunto y ayuda mutua. Ya hasta lo hemos registrado como marca.

    ¿Qué espacio queréis ocupar dentro de la escena? ¿Qué tipo de cultura, mensaje o sonido queréis representar?

    No buscamos un hueco concreto. Queremos vivir de la música, como todos, pero sin forzar. El espacio que ocupemos será el que surja de forma natural. No tenemos un plan de carrera calculado, hacemos lo que nos gusta y seguimos nuestro camino. Los caminos se abren solos para quien anda.

    Supiste ver lo bueno en lo malo. ¿Qué es lo que más valoras en tu vida hoy? ¿El tiempo, la familia, la fe, un conjunto de todo eso?

    Valoro mucho el tiempo porque siento que lo estoy desaprovechando adaptándome aún a Madrid. Echo de menos a mi familia, a Segovia, a la tranquilidad de mi ciudad. Pero también valoro mucho a mi gente, con quienes vivo y comparto este proceso. Los vínculos, el estar rodeado de los míos: eso es lo más importante.

    Sabes cuándo comer y aún no es el momento. ¿Qué podemos esperar de BBY Demon próximamente?

    Estoy trabajando en varios proyectos. No tengo fechas cerradas ni me gusta presionarme. No quiero sacar música por cumplir plazos industriales. Estoy haciendo dos proyectos muy diferentes, pero hasta que no estén como yo quiero, no los sacaré. Cuando salga, será lo mejor que pueda hacer.

    ¿Con qué artistas te gustaría colaborar, ya sean de aquí, de fuera o incluso de otra época?

    Internacional: Frank Sinatra (producirle), Bon Iver.
    Nacional vivo: Claudio, Erik Urano (con quien seguro haremos algo).
    Nacional fallecidos: El Fary, Gata Cattana. Me hubiera encantado producirles. La Gata tenía mucho que decir; una pena que su trayectoria fuera tan corta.

    ¿Cuándo vuelven a ti el amor, el miedo y el dinero?

    Todos los días vuelven, menos el dinero. El miedo y el dolor están ahí siempre. La felicidad no es constante, son momentos. Pero eso es lo que le da sentido a todo. El proceso es convivir con esos demonios y seguir caminando.

    Fuego en los pies, el mar me llama. ¿Qué significa esto?

    Habla de esa sensación de estar atrapado en Segovia. Una ciudad pequeña, rutinas repetitivas, sentir que necesitas salir para crecer. Era el fuego interno que me decía “sal de aquí”. El mar simbolizaba el proyecto, el horizonte que me daba paz mientras buscaba avanzar.

    ¿Qué te ha enseñado este camino con la luz a tu lado?

    He aprendido a trabajar siempre, a disfrutar el proceso aunque sea duro, a morir intentándolo. El que deja de hacer, pierde. También he aprendido a valorar lo pequeño: echar un FIFA con los colegas, tomar un café tranquilo… Y a entender que siempre habrá demonios y ángeles, pero hay que seguir.

    ¿Quién o qué te ha mostrado la dirección correcta? ¿Y qué sientes que te depara el futuro a nivel espiritual y artístico?

    La fuerza de voluntad, la familia, mis colegas y rodearme de la gente adecuada. La familia al principio a veces lo ve difícil, pero cuando ven que es serio, apoyan. El círculo que vibra contigo es clave. Y también la autocrítica: saber cuándo haces las cosas mal y no parar de trabajar.

    ¿Qué quieres que quede cuando ya no estés? ¿Cuál es el legado que te gustaría dejar como artista y como persona?

    Como artista, lo bonito de esta profesión es que es eterna. Que mis canciones sigan ahí cuando yo ya no esté, como los cantares tradicionales. Como persona, que la gente que me conoce sepa que fui buena persona, que cuidé de los míos, que intenté siempre ser lo mejor posible y que dejé un legado emocional en quien tuviera que tocar.

    ¿Un mensaje para el mundo?

    Quered a vuestra madre, mirad al sol, sonreíd, Dios existe, trabajad y descansad. Tened presente a la gente que queréis y a la que no queréis siempre. Y para adelante con eso. Esto es la KeyMob.

    La entrevista íntegra, junto con las imágenes y el editorial completo, está disponible en el print #001 de Calle52.


    Créditos
    Entrevista: Santiago Medina — @santii_medina
    Fotos: Alberto Noriega — @alber_noriega
    Producción: Discern Creative — @discern.creative

  • Primavera Sound 2026: el cartel donde confluye nostalgia y futuro

    Primavera Sound 2026: el cartel donde confluye nostalgia y futuro

    Barcelona se prepara para una de sus semanas más esperadas del año: Primavera Sound 2026. No se trata solo de un evento musical, sino de esa pequeña gran reunión donde la ciudad se convierte en el epicentro de un fenómeno generacional; un espejo de cómo suena nuestro tiempo. Presenta un cartel que, como nunca, enfrenta el pasado y el futuro en el mismo escenario: The Cure, Doja Cat, The xx, Gorillaz, Massive Attack, Addison Rae, My Bloody Valentine, PinkPantheress, Skrillex y Peggy Gou encabezan el cartel. Nombres que actúan como puentes entre épocas y formas de entender la música y la vida.

    Just like heaven: the Cure’s 20 greatest songs – ranked!
    Doja Cat - Sony Music Entertainment México

    El regreso del «pasado»

    La vuelta de The Cure no es una mera vuelta: es una actualización. Robert Smith regresa con su mirada melancólica desde una perspectiva renovada, como si el eco de los noventa encontrase nuevas texturas y significados. Y justo al lado, Gorillaz, quienes presentarán una propuesta escénica innovadora con un espectáculo visual y sonoro totalmente envolvente. Massive Attack, por otro lado, vuelve con esa mezcla indescifrable de beats y activismo, donde el sonido sirve también de grito colectivo.

    Gorillaz: discos, canciones y conciertos | Deezer

    El pop como género del momento

    En cambio, del lado más vanguardista y performativo está Doja Cat, perfecta para estos tiempos donde la música es espectáculo e iconografía. Su show será un viaje entre pop, rap y todo ese imaginario versátil y estético en el que se mueve con seguridad y dominio, explorando su identidad artística híbrida, la cual moldea su sonido en constante evolución. Y junto con ella, Addison Rae y PinkPantheress, dos nombres nacidos de los algoritmos que ya reclaman su lugar sobre el escenario más vivo de la música, donde lo performativo y lo musical se entrelazan para definir la banda sonora de nuestro tiempo. Addison Rae, quien saltó de las RRSS a los escenarios masivos, encarna la nueva generación que transforma el fenómeno viral en presencia escénica firme y carismática; su estilo mezcla melodías pegadizas, como en las canciones “Diet Pepsi” o “Headsphones on”, con una capacidad natural para conectar con audiencias cada vez más globales. Por otro lado, PinkPantheress ofrece una propuesta más íntima y experimental, un bedroom pop que combina drum & bass con una melancolía nostálgica, convirtiéndose en la voz de esas emociones que circulan en la era digital con tacto y originalidad. Además de todas estas artistas, también resuenan nombres como Oklou, Men I Trust y Role Model. 

    Addison Rae - Addison – Crash Records
    PinkPantheress annuncia il remix di Fancy That - Radio Subasio

    Pero lo más interesante está debajo de la cabeza de cartel. Esa sensación de descubrir algo que, desde los márgenes, gobierna silenciosamente la escena global, impulsado por una urgencia creativa que rompe esquemas y redefine lo que entendemos como vanguardia hoy. Propuestas como Ethel Cain, que lleva el country a un territorio oscuro, casi confesional, o Kneecap, que mezcla hip hop con su activismo, y Amaarae, que reinterpreta el R&B con una mirada futurista, aportan profundidad y complejidad a esa amalgama creativa que caracteriza esta edición.

    Ethel Cain Is Done Trying to Control the Narrative

    Asimismo, durante las semanas previas al anuncio, circularon rumores sobre la posible presencia de Lorde en el cartel, alimentados por el hecho de que no figuraba ninguna fecha en España dentro de su gira internacional. La expectativa era máxima entre los fans y medios, que apostaban por una de las artistas más influyentes del pop contemporáneo como sorpresa del festival. Sin embargo, esa especulación terminó por desvanecerse cuando Lorde decidió finalmente sumarse a la programación de otro gran festival español, dejando al Primavera Sound con una ausencia notable, pero también con la sensación de que la conversación y las apuestas en torno a su cartel siguen siendo un espectáculo en sí mismo.

    Innovación y diversidad local

    En casa, la escena local brilla con fuerza. Artistas como Ralphie Choo, con su innovador pop electrónico que fusiona capas sonoras experimentales y ritmos modernos; Bad Gyal, quien ha revolucionado la música urbana española con su fusión de reggaetón, dancehall y una actitud desinhibida que la ha convertido en icono generacional; Rusowsky, cuya voz y su narrativa emotiva abren nuevos caminos en el pop alternativo; Guitarricadelafuente, que mantiene viva la tradición del folk mediterráneo mientras la reinventa con una sensibilidad contemporánea y una conexión especial con el público; y Depresión Sonora, que con su propuesta introspectiva y atmosférica da voz a las contradicciones y emociones de la juventud actual. Todos ellos no solo muestran que España es una pieza clave en el mapa musical, sino que forman parte fundamental del discurso plural y dinámico que define la esencia del Primavera Sound, un espacio donde se celebra la diversidad y la innovación. A estos nombres se suman también Barry B, Juicy BAE, Jimena Amarillo y VVV [Trippin’you], artistas los cuales aportan frescura y diversidad a la escena nacional.

    Barry B lleva la fiesta más salvaje a la Sala Copérnico de Madrid -
    GUITARRICADELAFUENTE en Les Arts València

    Iconografía barcelonesa

    Visualmente, este año, se ha apostado por utilizar símbolos muy barceloneses en el cartel como las anillas olímpicas y el panot que se pisa cada día, elementos que funcionan como un recordatorio tangible de comunidad y pertenencia. 

    Logo olímpico, diseño del póster e imagen de los juegos de Barcelona 1992
    El adoquín de Barcelona: esta es la historia detrás del icónico 'panot'

    En definitiva, Primavera Sound es, sobre todo, ese instante único en Barcelona donde la música se vuelve memoria y futuro al mismo tiempo, un espacio donde se celebra la diversidad, la innovación y la identidad sonora compartida, la cual trasciende épocas y estilos. Un escenario en constante transformación.

  • Ethel Cain en Madrid: una misa entre guitarras y lágrimas

    Ethel Cain en Madrid: una misa entre guitarras y lágrimas

    El pasado 8 de noviembre, Hayden Anhedönia, mejor conocida como Ethel Cain se presentó en el Teatro Eslava de Madrid, como parte de la gira de su disco Willougby Tucker, I Will Always Love You.

    Aterrizando en la capital española por primera vez en su carrera, fue una experiencia que muchos esperaban con ansias. Con una capacidad de 1.200 personas y todas las entradas vendidas en la preventa, el Teatro Eslava se quedó un poco pequeño para la cantante americana, sintiéndose como una vuelta a sus conciertos más tempranos, íntimos y cercanos sus fans.

    La noche comenzó con 9million, la banda de Matthew Tomasi, conocido por su trabajo como productor con Ethel Cain, sirviendo como un puente perfecto hacia su mundo. La banda tocó un set con un sonido rock, cercano al shoegaze y lo industrial, creando un ambiente con un tono introspectivo, pero animado.

    Anhedönia abrió con “Willoughby’s Theme”, una entrada cinematográfica que hizo emocionar al teatro entero. La secuencia de temas del nuevo álbum, “Janie”, “Fuck Me Eyes”, “Nettles” y “Dust Bowl”, marcó un inicio potente y atmosférico. Cada canción sirvió como un capítulo sobre la historia de amor trágica que sigue el disco. En vivo, su voz suena aún más desgarradora, con matices entre lo celestial y lo terrenal. Las transiciones entre canciones, especialmente “Willoughby’s Interlude”, controlan el tempo emocional, con pausas, silencios y ecos que mantenían al público suspendido.

    Hacia la mitad del set, cambió el tono para sumergirse en su proyecto más ambiental, “Perverts”, lanzado a principios de año. Con “Vacillator” y “Onanist”, el escenario se llenó de neblina, oscuridad y un sonido casi sacro. Fue el tramo más introspectivo del concierto, donde el público pasó del grito a la contemplación. Un momento casi intimidante, en el cual le cantó cara a cara a varios fans en primera fila, reafirmando que es una artista que entiende el directo como una experiencia sensorial completa, más que como un simple concierto.

    Tras ese paréntesis, el set regresó a su narrativa principal con “A Knock at the Door”, “Radio Towers” y “Tempest”. Aquí el público volvió a corear, pero una mezcla de nostalgia y comunión. “Tempest” fue especialmente emotiva, un clímax contenido donde la iluminación y la voz de Ethel se fundieron en un mismo crescendo. Su control del dramatismo, sin caer en lo teatral, fue impresionante.

    Al comenzar “Sun Bleached Flies” el Teatro Eslava se transformó. Las luces doradas bañaron el escenario mientras los fans cantaban cada palabra, muchos con lágrimas en los ojos. La cantante se mostró vulnerable, canalizando algo más grande que ella.

    Después del falso final, volvió para el encore con “Family Tree”, “Crush” y la icónica “American Teenager”, que cerró la noche con aplausos y saltos. Fue un momento de desahogo total tras toda la contención anterior.

    El concierto de Ethel Cain fue una experiencia espiritual disfrazada de pop. Está consiguió crear su propio universo dentro del teatro, donde la fe, la tragedia y el amor se cantaron con una voz angelical entre guitarras lentas y sonidos ambientales. Anhedönia vive sus canciones y las transmite con mucha emoción, explicando por qué su público la sigue con una devoción casi religiosa.

    Salir del Teatro Eslava esa noche fue como despertar de un sueño. Fue una experiencia trascendental que sirve como claro ejemplo a seguir en el directo. Una en el que el dolor y la belleza coexistieron, y en Anhedönia no solo se consolidó como una gran artista, sino también como una de las voces más impactantes de nuestra generación.

    Fotografía:  Marina Rodríguez, @marinistrumpet

  • «La Calor Del Norte», un viaje de sur a norte por Vazkez.

    «La Calor Del Norte», un viaje de sur a norte por Vazkez.

    Personalmente, siempre me he llevado muy bien con los vascos. Aunque toda una península nos separe, siempre he sentido una fuerte energía similar entre ellos y los andaluces. Es por eso que, cuando escuché el disco del que os vengo a hablar hoy, un fueguecito se encendía a cada uno de los temas que componen esta obra.

    El pasado 20 de octubre veía la luz “La Calor Del Norte”, el nuevo disco de Vazkez, artista vasco perteneciente a LaJoyeria con pasado en Andalucía, concretamente en Granada. Si le has echado un vistazo al tracklist, quizás te ocurrió como a mí y echaste de menos “Babosa” y “Rosa Peral”, los primeros adelantos de la cinta que nos hacían una idea de la dirección que iba a tomar el proyecto. Aun así, los 13 cortes que componen el disco hacen que elegir qué temas sustituir por uno de estos dos se conviertan en un dilema entre escoger a papá o a mamá.

    Los 6 primeros temas son los anclados al sur. Zahra Moreno y Chickjuarez acompañan a Vazkez para dar forma a “Kalima” y “Carmen”, contando este último además con Dellachouen. En su análisis a este disco, Alex, de Perrera Urbana, compartía que una voz femenina poderosa siempre queda bien; dato con el que no puedo estar más de acuerdo con él. Con “Kalima”, el susurro de Vazkez frente al cante de Zahra se siente como si la mano de la Puerta de la Justicia por fin hubiera alcanzado la llave. En cambio, “Carmen” te transporta a una cueva del Sacromonte, al tablao de San Cristóbal o al mirador de San Nicolás, lugares donde una guitarra, un cajón y unas palmas son más que comunes.

    Fotografía perteneciente al rodaje del videoclip de «Xirimiri». Hecha por @nai.garay

    “En Casa De Paco”, junto a LaJoyeria y Malakias puede ser uno de los ritmos más divertidos del disco, contrastado por las desgracias que narra Vazkez a lo largo de la pista. “Sol De Enero” y “Skit Romantiko Palentino” retoman esa esencia andaluza marcada, muy heterogéneas entre sí. Mientras que en “Sol De Enero” se habla del amor de forma desgarradora, en el skit Vazkez juguetea al más puro estilo andaluz, improvisando al ritmo de las palmas y los “olés” de los demás allí presentes que por una castellana deja su tierra.

    Para el siguiente tema, “La Feria”, podría dedicar toda una review, porque es espectacular lo que consiguen Vazkez y Érebo. El ritmo tan cautivador, las segundas voces del estribillo, líneas que impactan como balas y la Tómbola Antojitos sampleada a lo largo del tema. Además, su versión en vivo en el canal de Grindin es majestuosa. Para mí, el mejor tema de la cinta.

    Con los siguientes 7 temas, viajamos al norte. “Yo te llamé”, el corte junto a Ben Yart y Chickjuarez ha sido toda una sorpresa para mí, sobre todo por Ben Yart. Tras mucho tiempo fuera del foco, nos presenta una letra tan profunda como las que podemos ver en “Ceros”. Los posteriores cortes, “Resfriado”, “La Ría” y “Alassane, Zer Urrun Dagoen Senegal” mantienen la línea del disco, recorriendo en forma de “canciones anécdota” la vida de Vazkez por su tierra natal.

    El que para mí es uno de los highlights de la parte norte es “Apunto De Kererte”, junto a Polilla, Iuve Botticelli y Chickjuarez. Junto a “Maritxu”, es de los temas más accesibles de la pista. El ritmo se siente sencillo, sin sobrecarga. La letra le acompaña, dando incluso la sensación de que podría formar parte de la banda sonora de alguna película.

    Fotografía perteneciente al rodaje del videoclip de «Xirimiri». Hecha por @nai.garay

    Con el cierre, “Xirimiri”, además de contar con un videoclip cargado de referencias al que le podríamos dedicar un artículo aparte, parece que no moja, pero cala. Sobre un potente ritmo a cargo de Jay Cas y detunedfreq, este corte consigue resumir a la perfección ese fuego que sentía a lo largo de cada uno de los temas del proyecto, concretamente en su parte final. “Te llevo al estadio para que cantes con mi gente aunque aquí sea de tu tierra el que no bote” puede ser una de las líneas más cargadas de significado de todo el disco.

    Me gustaría tomar las palabras del creador de contenido “dconc3pt”, y es que este disco no está hecho para intolerantes. En una entrevista para el Diario de Sevilla, Jon Plazaola, actor vasco que interpreta a Iñaki en “Allí Abajo”, decía que una de las similitudes entre vascos y andaluces es que nos gusta que la gente que viene a nosotros conozca nuestra realidad. Con “La Calor Del Norte”, Vazkez consigue romper con esa barrera invisible entre las diferentes culturas. No es “un vasco haciendo flamenco” o “un andaluz haciendo música del norte”, es una radiografía de las experiencias y vivencias del artista, y no hay nada más personal que nuestra propia historia.

    Aunque la gente solo entiende las costumbres de su casa, Vazkez nos invita a la suya, con mucho mimo y cuidado. “La Calor Del Norte” es un room tour por la vida de Vazkez y por su amor a ambas tierras. Es una transfusión directa de energía, de tú a tú.

  • Depresión Sonora y La Clave para Entender Internet (…O No y Solo Aceptarlo)

    Depresión Sonora y La Clave para Entender Internet (…O No y Solo Aceptarlo)

    Solo Disfrutarlo

    Depresión Sonora entregó al mundo, hace un par de semanas, su segundo proyecto de larga duración, titulado “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)”, casi coincidiendo, 3 años después, con el lanzamiento de aquel debut que marcó un antes y un después, ya no solo en su carrera, sino en lo que a la actualidad del Pop-Rock español se refiere. Así que, como no podía ser menos, nos hemos reunido con él de forma presencial, para aprender un poco más acerca del imaginario de este nuevo disco, del funcionamiento del proceso, tanto creativo, como burocrático que rodea a un lanzamiento, de las influencias que han marcado a Marcos, no solo como artista, sino también como persona y para dejar de tratar de entender Internet por un tiempo, o más bien, de vivir en él, para centrarnos en tratar de entender, o más bien, compartir nuestros sentimientos. Así que, acompáñame en una lectura, que si hablamos de lo que podemos entender en Internet, es de lo mejorcito.

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Hola Marcos, lo primero de todo: Acaba de salir tu nuevo disco, en nada también dará comienzo la gira por España… Así que, antes de nada, me interesa saber ¿Qué tal vas? ¿Cómo lo llevas? Tema expectativas, recibimientos… También, tema estrés.

    Markusiano: ¡Estrés fatal! Supone muchas cosas de repente sacar un disco. El otro fue mucho más tranquilo que este, pero también es normal. Al final, está avanzando todo. Pero bueno, por lo demás, sobre la gira y el disco, estoy contento. Yo creo que muy bien todo.

    Portada del Álbum de Depresión Sonora “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Esta primera pregunta la hago siempre, y parece un poco el meme este: «Todo el mundo me pregunta cuándo música nueva, pero nadie me pregunta qué tal». Pero siempre la considero una de las preguntas más importantes, ya no solo, como seres humanos empáticos que debemos ser, sino también de cara a ahondar un poquito en el proceso creativo del artista. Y es que, ya hace tres años que salió «El Arte de Morir muy Despacio», tu álbum debut. Un álbum que fue muy aclamado y que sentó una base en la música nacional actual. Entonces, yo te quería preguntar, y me viene muy bien hilarlo con la naturaleza de tu nombre artístico: ¿Durante este período, entre lanzar este álbum y dar forma al próximo, has experimentado algún momento interno de Presión Sonora o de Depresión Sonora? Por ejemplo: de tener miedo a innovar, por sí el nuevo sonido no funcionara tan bien, o de pensar «Buah, igual este ha sido mi PEAK y no voy a poder superarlo». O, el tener un debut tan masivo ha sido más una motivación. De decir: «Pues si este os ha molado, el próximo os va a molar más».

    Markusiano: ¡No, no, no! Lo primero. Bueno, en realidad, un día sí, un día no. Va alternándose. A lo mejor, un día por la mañana estaba agobiado y por la tarde no. Pero todo el puto tiempo, la verdad. Yo creo que es algo que no se va. Hay inseguridades siempre.

    J: Teniendo el disco ya fuera, es obvio que has logrado otro nuevo proyecto con el que te sientes pleno, cosa que me alegra. Y además, por lo que he podido ver y escuchar, está teniendo muy buen recibimiento en redes. ¿Eres muy de estar pendiente de ello? O te sueles encontrar de sorpresa más tarde en Shows, y demás. Por qué a mí, por ejemplo, aunque me gustaría poder decir que no, cuando subo algo, me corroe la dopamina. Y estoy todo el rato mirándolo, aunque no vaya a cambiar nada.

    Markusiano: Pues estoy intentando verlo más tarde. Al final, es el trabajo que llevas haciendo más de un año, y te importa cómo funciona. Osea, quien diga que no le importa… Bueno, igual hay gente que no le importa, pero para mí, en mi caso, sí me afecta. Estoy intentando estar poco pendiente, ahora, esta semana que está saliendo, pero sí, obviamente, de vez en cuando lo miro a ver como va. Y, a veces, me entran agobios, o no… También es muy difícil medir, mirando Internet, si algo funciona o no, porque llegamos hasta donde llegamos. Pero al final, yo creo que va bien. Si que, siempre llega lo bueno y lo malo, y yo creo que uno siempre se queda un poquito más con lo malo que con lo bueno, pero uno se intenta extraer y decir: “El disco está bien. Yo confío en él”.

    J: Algunos ya sabrán que no encamino la charla hacía esta vía por casualidad. Y es que, el nombre e idea principal del disco es: «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)». Un concepto que, en cierta parte, diría que se relaciona con la pérdida de la inocencia y de la ilusión por las cosas, debido, en gran medida, a la constante sobre-estimulación a las que nos exponemos en las redes. Esto es un hecho. Pero, obviamente Internet, como tiene sus cosas malas, también tiene sus beneficios. Entonces, yo te quería preguntar: Para tí, en retrospectiva, ¿dirías que Internet ha tenido un balance más positivo o negativo en tu vida? Ya no solo hablando de tu faceta como artista, donde acaba siendo una necesidad, sino aplicado a tu vida personal. 

    Markusiano: Es complicado decirlo, no sé. Lo que es seguro es que habría sido todo muy diferente en mi vida. Llevo con redes sociales desde los once años, y tengo veintiocho ahora. Me acuerdo de hacerme Tuenti, cuando te pasaban una invitación y todo eso (risas), y desde ahí he estado con redes sociales. Al final, somos de una generación que hemos ido enganchando una detrás de otra. Si con once fue esto, con trece o catorce salió Whatsapp y con 15 ya estábamos todo el mundo en Instagram y Twitter. Mi cuenta de Twitter, de hecho, es del 2011 o por ahí. Entonces, es como que, siempre he vivido ahí.

    Markusiano: Si no hubiera existido, no se si mejor o peor, pero muy distinto. El Internet me ha dado cosas buenas. Cosas muy buenas. Conocer a gente, relacionarte, estar pendiente a coger referencias, sentirte parte de algo. Pero me ha dado cosas malas también. Compararse, perder mucho el tiempo, disociar, vaciarte la cabeza demasiado, a veces. No sabría decirte si el balance es positivo o negativo. Creo que es más una realidad. No es como pensar: “Buah, si no me hubiera comido eso anoche…” ¿sabes? (risas). Internet ocupa el 50% de nuestra realidad. Si no existiera, a lo mejor hubiera aprendido a hacer carteras de cuero, o algo así (risas). Pero, no. Ahí es donde he aprendido todo lo que sé hacer, y por ello, en parte, soy quien soy.

    J: Hablando de la faceta del artista en la actualidad, también es un hecho que Internet ha proporcionado, ya no solo, una infinidad de herramientas a la hora de innovar, sino también una ventana para dar a conocer mucho talento casero que, en otra época, hubiera estado oculto. Pero aún hoy en día, sigue habiendo grandes ideas que quedan ocultas bajo la inmensidad de Internet, donde la ley de la selva actúa sin piedad y solo los que realmente entienden Internet, acaban logrando el camino al éxito. ¿O, no? Quería preguntarte, como artista que ha logrado esta posición: ¿crees que el éxito es cuestión de entender este algoritmo o actúa más el factor suerte? ¿Cuánto dirías que hay de porcentaje de cada uno?

    Markusiano: Lo principal es entenderlo. Entenderlo y tener algo. Da igual que sea música, fotos, vídeos comiendo alitas de pollo… Lo que sea.  Yo creo que lo primero es entenderlo y saber lo que tienes que contar y cómo lo tienes que contar. Y luego, está el factor suerte. Yo no creo que ninguno esté por encima de otro, porque, para mí, pesan igual, pero, no puedes solo tener suerte. Tiene que haber algo más. En plan, no te puedes poner a grabar sin pensar y subirlo y pensar que eso va a explotar. Aunque sea la cosa más tonta, orgánica o absurda del mundo, tiene que haber un entendimiento de cómo funciona Internet. Y lo que tiene la dificultad en esto es que Internet cambia todo el rato. Un día es una cosa y al siguiente otra. Y al igual que un día estás muy puesto en todo, en unos años igual no entiendes nada.

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Esto me lleva a la gran pregunta, que a medida que descubro más, y comprendo menos acerca de la naturaleza y funcionamiento de la tecnología que nos rodea, me hace cuestionar con más fuerza: ¿Realmente nosotros entendemos Internet o solamente vivimos en él? 

    Markusiano: Es muy buena pregunta, eh. Yo creo que la mayoría vivimos en esa realidad y punto ¿no? Mira no lo había visto nunca así, pero me gusta. Así, es como que pilla otro enfoque el álbum de repente. Es como que, en el mundo de Internet, nosotros somos esos perros y no entendemos eso que nos rodea. Pero realmente, ¿hay algo que entender? Vivimos en él y ya. 

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Me encanta ponerme filosófico, y me has puesto un tema magnífico sobre el tablero sobre el que divagar. Pero también hemos venido a hablar de música, más allá del concepto, de la música «In Situ». Así que: 1. Explicado para alguien que no conozca tu música aún o te este descubriendo ahora mismo. Y 2. Explicado para tú mayor fan: ¿Qué se puede esperar «sonoramente» de Depresión Sonora en «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)»?

    Markusiano: Lo primero es complicado. Porque, ¿cómo le explicas a alguien que es un género musical si nunca ha escuchado un género musical? Es música que suena oscura. Muchas canciones son rápidas, y en las que, mucha gente que no me haya escuchado nunca podría decir: “¡Pero si no canta! Solo habla” (risas). Pero sí estoy cantando. Va a encontrar muchas guitarras, sintetizadores, cajas de ritmos… ¿Qué es una caja de ritmos? Percusiones sintéticas. ¡Muchísimas! Y no sé. Yo creo que, un sonido en el que se puede ver atrapado de alguna manera si le da una oportunidad. Y en cuanto a lo segundo, va a encontrar a un Marcos más mayor, que ha vivido más cosas, que ha girado mucho, que ha escuchado mucha más música y que tiene muchas inquietudes.

    J: Siguiendo por este camino, lo que más me gusta hacer cuando hablo con una persona a la que considero talentosa, es preguntarle por sus referencias. Para mí, en la vida, las pasiones, las referencias culturales que uno tiene lo son todo, y son la base para conocer a alguien. En este caso, ¿qué dirías que ha inspirado, en mayor medida, la creación del disco?. Responde como prefieras, puede ser desde canciones o películas que hayan cambiado tu visión hasta decir: «No, si lo que más ha inspirado este disco es una montaña que está ahí al lado de mi casa, donde voy a pasear los jueves». A tí, en concreto, ¿qué te apasiona?

    Markusiano: Referencias tengo muchas. Me acuerdo que justo antes de empezar con el disco me leí un cómic que es super chulo que se llama “La alegre vida del triste perro Cornelius”. He estado leyendo muchos cómics y mangas, he estado mucho ahí.

    Fotografía del Cómic «La alegre vida del triste perro Cornelius» en CHANDAL Concept Store

    Markusiano: He visto algunas películas, pero tampoco soy un cinéfilo apasionado. Me gustan las películas, pero las consumo más que nada como usuario. No busco referencias en películas, pero obviamente se me van quedando cosas. Ideas que luego se pueden desarrollar o no. Pero sobre todo, lo que más me ha inspirado, es la música. Pantera, Crystal Castles, Underworld… No se, cualquier cosa con una caja de ritmos.

    Markusiano: Qué más… Hay bastante de The Cure también, Extremoduro siempre, algo de Ambient y Slowdive, que les he visto bastantes veces en directo este año. Ahora me dicen mucho: “¡Marcos esto suena muy Shoegaze!” y es que he escuchado mucho Slowdive estos años. Y bueno, hay muchas referencias a muchas cosas. Si fuera escuchando ahora mismo los temas uno por uno, podría seguir así todo el día. Al final, haciendo el disco me lo he querido pasar bien y te lo pasas bien cuando disfrutas de las cosas que te gustan.

    J: Ahora, saliendo un poco de la temática que estamos llevando, por qué esto me pilló totalmente por sorpresa cuando ya había escrito las preguntas, y no podía no comentarlo, no muchos días antes del lanzamiento del disco, apareció por sorpresa un mini EP de tres canciones en colaboración con, nada más y nada menos, que Bb Trickz. ¿Cómo se dio eso macho? 

    Markusiano: Pues se dio de manera muy orgánica, la verdad. Sorprendentemente, para cómo funcionan los códigos ahora mismo en la música y en las colaboraciones. Ella es muy fan de la movida y contactó conmigo. Yo fui sin ninguna clase de pretensión, pensando que no iba a suceder nada y salí de allí sorprendido de decir: “Joder, realmente quiere hacer algo conmigo de manera genuina”. Y hemos conseguido que coexistan nuestros dos mundos de manera muy divertida. Y al final es eso. Es música muy ligera, divertida… Para TikTok parece, ahora mismo, porque se está viralizando (risas), pero era un poco la idea de hacer algo más naif. El disco es mucho más sesudo, tienes que dedicarle mucho más tiempo, que no tiene mucho la gente ahora mismo (risas), y justo esto es todo lo contrario. Solo por pasarnoslo bien. Yo me lo pasé bien.

    Fotografía de Depresión Sonora y Bb Trickz para «DepresionTrickz»

    J: Es que jamás me hubiera imaginado, ya no un tema, sino un trabajo completo y me parece mágico que Belize, teniendo un proyecto tan «a su bola», tan viral en este punto, y tan distinto a lo que podría asemejarse a tu imagen y sonido, se haya subido al barco y adaptado completamente a tu movida. Y es, yo siento, que al menos en los últimos años, ha florecido como un sentimiento muy grande de unión en el panorama musical español que está dando lugar a cosas tan únicas como esto ¿no? ¿Tú cómo lo ves?. 

    Markusiano: Bueno, esta colaboración también se ha dado, porque ha funcionado como ha funcionado y las canciones son así. Me refiero: imagínate que me hubiera propuesto cantar sobre una instrumental de las suyas. Eso nunca habría sucedido, porque mi proyecto tiene un tinte sonoro más concreto. No soy de estos artistas más urbanos o raperos polivalentes que se hacen cualquier clase de género en cualquier momento, sino que ha dado porque es así, y está guay que haya sido así. Porque, realmente, creo que era la mejor forma de conexión para que los dos proyectos confluyeran. Y eso es lo importante. Pero sí, siempre mola que se den este tipo de oportunidades.

    J: Ya, para ir dando forma al final de esta charla, yo no soy de esos a los que les gusta estar preguntando cuándo sale lo siguiente, aún sin haber digerido por completo «Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo De Sentimientos)» aún, pero si me interesa saber cual es el siguiente paso a vista cercana. En unos meses, cuando el disco esté bien asentado, todo el circuito de promo esté hecho, la gira acabada… ¿serás de los que vuelven al ruedo inmediante a preparar lo siguiente, o toca un momento de decir: «Un par de mesecitos, a una casita en el campo, y dejar de entender Internet, aunque sea por un tiempo»?

    Markusiano: Ni idea, preguntame en un año y medio (risas). Yo ahora mismo solo pienso en la entrevista contigo, y como mucho, en la que tendré después. Y, en general, en preparar la gira que empiezo en enero. No puedes estar pensando en eso. Aunque, siempre voy con ideas. Osea, yo ya sé como se llama el siguiente disco. Ya lo tengo en la cabeza, y voy recopilando cosas y haciendo listas con música, con cosas que me gustan, que me dan eso que quiero. Pero, ¿cuándo? ¿De qué manera? No lo sé. 

    Fotografía de Depresión Sonora para “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”

    J: Para acabar, ¿algún consejo o mensaje para los internautas que nos estén leyendo y que estén dando sus primeros pasos en la música, u otra disciplina, que les ayude a aprender sobre estos temas de los que hemos hablado y a mejorar como artistas?

    Markusiano: Qué hagan lo que hagan, tiene que ser genuino. La finalidad de hacer cualquier cosa artística es la propia obra, lo que estés haciendo y el proceso de hacerlo, no las consecuencias de ello. Si quieren que eso sea de verdad y que eso llegue a algún lado, tiene que haber una pasión y tiene que haber un interés. Cuando uno no tiene ninguna expectativa, y lo hace por sí mismo, por el proceso y porque tiene ganas de generar algo, aunque no vaya a ningún lado, uno está feliz. 

    J:  ¡Justo! Yo creo que esa es la mezcla perfecta de entender sobre Internet y entender sobre sentimientos. Así que, no puede haber un mejor cierre que este.

    Markusiano: Bueno, ahora voy a preguntarte yo a tí, ¿te ha gustado el disco?

    J: ¡A mí sí! Además fui a la presentación que hiciste en Madrid, y a mí me gustó un montón, antes de escucharlo en la versión de estudio, en la que ha sido concebido como tal, por así decirlo, escucharlo en directo. Siempre cuando voy a alguna presentación de algún disco, suele ser como: ponen el disco a reproducir, a veces incluso algunos temas sueltos, quizás el artista dice unas palabras, y ya. Qué no digo que esté mal, osea también mola poder vivir la escucha del resultado junto al artista así. Pero a mi me encantó que tu forma de presentarlo fuera tocar el disco en directo y en mi opinión, creo que gana muchísimo.

    Markusiano: Sí, yo también creo que gana. Tener la oportunidad de descubrir algo en directo y no en la versión de estudio, que suele ser al revés, sobre todo, cuando te gusta mucho un proyecto, como a los chavales que vinieron, que son fans de verdad y que llevaban allí horas esperando, es muy especial. En el directo, lo he querido llevar todo a una cosa más de banda, más orgánico y más de sensaciones. Sin vídeo, sin escenografía… Es más café para cafeteros, pero al final es lo que me gusta.

    J: Será café para cafeteros, pero habiendo cafeteros para disfrutar el café, es una decisión perfecta. Y es que, esa fue otra de las grandes celebraciones de la presentación: hacerla abierta al público y gratuita, para que cualquiera que disfrute del proyecto pudiera acercarse a disfrutarlo junto a tí. Así que desde aquí, invito a todos los artistas a que, si pueden, se motiven a hacer más cosas así, porque no solo los fans lo van a agradecer, sino que, a ellos también les va a llenar más y lo van a disfrutar como nunca. De esta forma, retomo mi última pregunta dando también mi propio consejo para los internautas artistas que nos estén leyendo, y pongo el broche a esta magnífica charla. Muchas gracias por todo.

  • Barry B conquista la primera Riviera de la gira Infancia Malcalibrada Tour.

    Barry B conquista la primera Riviera de la gira Infancia Malcalibrada Tour.

    El artista burgalés ofreció un concierto íntimo y contundente ante una sala repleta, acompañado por Gara Durán, Depresión Sonora y Candela Gómez en la primera de tres fechas soldout en la Riviera.

    Una sala entregada desde el primer minuto

    El pasado 7 de noviembre, La Riviera tembló. Barry B volvió a demostrar por qué es una de las voces más especiales del panorama musical español. Desde las nueve de la noche que empezó el concierto, el sitio ya estaba hasta arriba y se respiraba ese aire de nervios, como si todos supiéramos que algo bueno estaba a punto de pasar. Y vaya si pasó.

    Desde el principio, Barry se marcó un recorrido por todas las etapas de su carrera, mezclando sus canciones más conocidas con temas nuevos que reflejan lo mucho que ha crecido como artista. Con una luz tenue y una banda perfectamente sincronizada, consiguió crear un ambiente que pasaba de momentos introspectivos a otros de auténtica celebración.

    Colaboraciones que marcaron la noche

    No estuvo solo. La primera en subir al escenario fue Candela Gómez con su voz cálida, para un dueto junto a Barry en «Todo ese dolor». Luego llegó Gara Durán, con quien interpretó «El lago de mi pena», uno de los momentos más íntimos de la noche. Se notaba la conexión entre ellos, y fue imposible no emocionarse. Piel de gallina.

    Después apareció Depresión Sonora, con su toque post-punk y ese aura melancólica tan suya. Juntos tocaron «El efímero arte de perdonar», y aunque no sea una colaboración oficial, el público enloqueció. Muchos ya pedían una colaboración real entre ambos, y no sería ninguna locura.

    Entre canción y canción, Barry también nos regaló temas que ha hecho junto a otros grandes del momento, como Aitana o Ralphie Choo. La relación especial con Ralphie, por cierto, tiene historia: fueron compañeros de piso, algo que el propio Barry contó recientemente en una entrevista. Ahora todo encaja.

    Y si hablamos de energía… los pogos no faltaron. En las canciones más potentes, la gente se vino arriba sin pensárselo. Todo el mundo cantando y saltando al ritmo de Barry B.

    Primer cierre de tres, suma y sigue

    Para el cierre, Barry eligió dos de sus temas más conocidos: «Victoria», de su último trabajo Infancia mal calibrada , un himno a la superación, y «Yo creía que me había tocado Dios», la joya junto a Carolina Durante del álbum Chato. Con los móviles iluminando toda la sala, Barry se despidió entre los aplausos interminables de un público agradecido.

    La conexión con su banda fue impecable: cada tema sonaba aún mejor que en estudio. Cuando las luces se encendieron, todos compartíamos la misma sensación: la de haber vivido algo grande y especial.

    Porque lo de Barry B no fue solo un concierto. Fue una experiencia épica, honesta y emocional que nuestra generación necesitaba vivir en tiempos en los que propuestas así ya no surgen en los jóvenes. Su música no entiende de edades ni de orígenes, solo de goce y emoción.

    Fotografía: Helena Hernández

  • RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    RIZHA – Dios ama a las Latinas y nosotros aún más.

    Con God Loves Latinas, Rizha celebra la identidad latina desde una mirada muy personal, englobando lo esotérico, la sensualidad y la diversidad sonora a partes iguales. Bebiendo de influencias multiculturales entre Argentina y España, fusiona sonidos como el reggaetón, RKT y cumbia 420, con influencias que marcaron su adolescencia en Madrid: witch house, electrónica y música club. En esta conversación, hablamos de industria, procesos creativos, exploraciones sonoras, conservatismo religioso y anécdotas del disco.

    ¡Hola Rizha! Acabas de sacar disco, ¿cómo te sientes?

    Estoy muy contenta, la verdad. Es el primero que hago que hasta mis amigos me dicen tú, pero tú molas un montón, cómo que tiene ese breakthrough point de decir, lo has hecho tú y está guapo, qué locura. De cosas que hice ya a muchos de mis amigos les gusta también, pero era un estilo más ambiente, experimental, rarito, entonces, este es como el primero que hago que es consumible. Ya tocando en sitios random, aunque los temas no se los sepan, la gente ya reconoce patrones de ritmos y se mueve. Es bailable. No me ha pasado en mi vida eso.

    Y a esa gente que no conoce tu música o no te conoce a ti, ¿cómo te presentarías?

    Hola, me llamo Tamara, soy productora y cantante, me gusta mucho experimentar y mezclar géneros y jugar con el Ableton. Depende de a qué amigos le pregunten también, te dicen una cosa u otra.

    El título en sí es bastante esotérico, ¿tú te consideras una persona esotérica?

    Sí, 100%. Yo tengo mis libritos de manifestación y sé leer la carta astral súper bien. No sé tirar tarot porque nunca me dio. Yo realmente me rayo de verdad. Tengo una amiga que hay un tema que nos gusta mucho, bueno, le gusta mucho a ella. A mí me gusta, pero no lo pongo porque es una canción de Bladee y Isabella Lovestory que dice “I got bad vibes” y te juro, o sea, me entra en la ansiedad, no puedo poner eso como me estás repitiendo durante dos minutos que tengo malas vibras, no, no, no. No soy religiosa, no voy a la iglesia, no voy a misa, pero sí que creo en todas las energías y en Dios y en todas esas cosas.

    Entonces tu disco está infusionado con buenas energías y si lo escucho me va a dar 8 años de buena suerte o qué?

    100%. Mi disco está infusionado para que te sientas the baddest bitch del lugar y que te entre y te pique el bicho gay. Te vuelves gay y una bad bitch.

    Perfecto, se lo pondré a mis amigos heteros. En el disco mezclas reggaeton, RKT, cumbia y luego sonidos más electrónicos. Cuéntame un poco sobre tus influencias y qué te ha llevado a hacer este tipo de fusión.

    A mí me gustaba mucho el reggaetón, pero lo consideraba en mi cabeza fácil de hacer. Pensaba que era una pelotudez en cuanto a letra y en cuanto a producción. Pero claro, como yo produzco, siempre he escuchado música también desde el autismo de la música. Entonces, cuando a mí me da, por empezar a producir reggaeton, me doy cuenta de que es súper difícil de hacer, porque es súper minimalista y se me cierra el orto. Me vi por probarlo con Ángeles, pero como es muy electrónica, me quedé con ganas de probar más. Para este último fue súper divertido, porque me puse a escuchar toda la discografía de Daddy Yankee, la discografía de Wisin y Yandel, La Factoría luego, RKT, L Gante, La Joaquí, etcétera, como un montón de gente y analizar más producciones.

    Me di cuenta de que hay similitudes al hyperpop, sobre todo, siento que el tratamiento de vocales y los chops. Te estoy hablando del original de Estados Unidos, no el que luego fue el de SoundCloud.  Las vocales del reggaeton son súper sencillas, pero las instrumentales que te ponen, sobre todo, en el RKT, son una locura. También conecté mucho, porque de mis productores favoritos de toda la vida siempre ha sido Timbaland,  y cuando tú lo escuchas otra vez, Daddy Yankee, talento de barrio, y Wissin y Andel, sobre todo, lo de la revolución, si lo oyes, no es reggaeton, no son canciones de reggaeton, o sea, la gasolina sí es reggaeton, ok, genial, pero te pones pose y ahí no hay reggaeton, no hay patrones de reggaeton, es literalmente club. Suena a Timbaland, pero con Daddy Yankee cantando y se pone a hablar como si fuera medio en inglés.  Osea, que lo que estoy haciendo yo ahora mismo, es algo que el hijo de puta Daddy Yankee hizo en 2008, pero con las cosas nuevas de ahora. 

    En Argentina tenéis muy buena escena urbana. Entre Taichu, Six Sex, La Joaquí, HelloLola, las chicas, sobre todo, lo están haciendo muy bien. ¿No sé si las tuviste en cuenta, o ese sonido también más moderno?

    A Taichu la escucho, me gusta mucho, me gusta mucho Six Sex y las demás también, pero no fue una referencia. Mi referencia en cuanto a contemporánea fue La Joaquí. Yo quería hacer cosas basadas en más antiguos, no quería que sonase al reggaetón de ahora, ni que sonase a las cosas de ahora, porque quería hacer esa mezcla. Sí que te diría que es una cosa que me parece inevitable nombrar, porque es la persona que me inicia a mí a probar cosas con el reggaetón, es Arca. La madre de todas. 

    Bueno, aparte de ser cantautora, también eres productora. ¿Te trae más retos la interseccionalidad de ser una mujer que no solo canta y que escribe, sino que produce y mezcla también?

    Obvio, es el único lugar donde te van a tocar más la polla, porque es el lugar que es masculino. Siendo chica, vos tenés que ser la cara bonita y cantar. Es tu rol otorgado desde siempre. Y claro, cuando yo me empiezo a meterme en tema máquina o cosas así, ya es cuando sí que lo notaba. Sobre todo cuando era más chica, ahora no tanto. También porque tengo mucho carácter y ya entro con otras movidas y estoy mucho más segura. Tenés que ser un poco una hija de puta. Cuando era chica, que tenía 17 años y empezaba a dar mis primeros conciertos, yo me acuerdo de que iba con un amigo mío y claro, siempre que íbamos a tocar, me decían: “¿qué colores quieres en las luces, tal?” Y lo miraba a él y le preguntaban por la ecualización de tal. A mí me hacían las preguntas pelotudas y a él le tiraban las preguntas técnicas, y me acuerdo de que él siempre decía: “No sé, pregunté a ella”. Y así todo el rato.

    La estética visual parece ser igual de importante que la música. ¿Cómo concibes tú esa relación entre imagen y sonido?

    Te lo puedo explicar más claro con un videoclip. Si la canción es un 60% de buena y el videoclip es un 100%, la canción pasa a ser un 100%. Si la canción es un 60% o un 100% y el videoclip es un 30%, la canción a veces también te baja. Siento que al final los proyectos tienen un universo, entonces es un universo no solo estético, sino un universo en el que vos te metes. Lana del Rey es un universo. Se viste así, se mueve así, ella tiene como ese aura, no es por la música solo. Entonces sí que tiene esa importancia porque le da coherencia, le da credibilidad a la música y le da un sostén donde ponerse. En mi caso, tenía que mantener esa dualidad de lo esotérico y Dios  con los 2000, el bling bling y tal. A mí lo que me llama y me mata siempre son las milfs de los 2000. Sofía Vergara. Yo me acuerdo de ser chiquita y mirar a mi mamá a vestirse para salir y decir, no puedo esperar a ser yo. Yo veo a la mujer con 40 y tiene todo tan claro y son tan listas y le chupa todo tanto un huevo, es como que ya se la saben.

    ¿Y tú, con esa edad, te ves haciendo música aún?

    No lo sé, yo creo que sí, pero tipo muy de cada tanto,  flow así Mariah Carey. Ya hizo lo suyo, ya es ella. No sé si estaría como diciendo “chavales, link in bio”. Me gustaría más, en algún momento, pasarme al tema de producir para otra gente.

    Criándote entre Argentina y España, sientes un síndrome de impostor o de no saber a dónde perteneces?

    De hecho, tenía momentos de síndrome de impostor durante el disco haciendo cumbia o haciendo cosas así. Me sentí gringa, dije, no, no, me van a decir algo. Pero no, me siento argentina, pero no siento que el resto de la gente me perciba como argentina. Entonces, siempre siento cierto corte al tener que mostrarme más argentina. Pero también en España, te rompen tantos huevos con el tema de argentino, son todos pesados. Es como que siempre ha sido una cárcel de cristal, mía imaginaria que no existe, que no es real. En este disco, yo creo que me estafó el corcho de, ah, ok, puedo estar tranquila. Siento que lo que más estabilidad tuvo en mi vida de así cultural fue internet, 100%. Yo me siento de internet porque es lo que compartimos entre todos.

    ¿Hay alguna anécdota del disco que aún no hayas compartido?

    Uau. A ver, qué te puedo decir, que no enoje a nadie… El disco fue lo que me hizo darme cuenta de que tenía que dejar a mi novio. Porque dije, uy, y esto se me viene muy encima, me lo quiero tomar muy en serio. Y este chico que está teniendo ciertos comportamientos que están surgiendo ahora en base a que yo estoy más expuesta haciendo más cosas por el disco. Dije, not me, I’m not the one. Además, ya sacrifiqué mi carrera muchas veces y cosas así por parejas mías y este disco está demasiado guapo, no puedo. Siento que con muchas de mis parejas di pie a esas cosas de, ok, no hablo de estos los temas, ok, no saco esta canción, ok, no voy a un fitting que después digo, boludo es mucho más importante la música que esta persona, y más cuando después rompe es decir, la puta madre, las oportunidades que perdí, las cosas que no hice, por este pelotudo, por esta pelotuda.

    Asumo que igual no tiene mucho que ver, pero dado el contexto sociocultural que estamos viviendo con la religión, ¿crees que de manera inconsciente el título o los visuales de este proyecto caen en eso, o no tiene nada que ver?

    Estás hablando del resurgimiento del fascismo.

    Sí. No estoy diciendo que eres fascista tú, ni que tu música es fascista.

    No, no, no, además es un tema que a mí me encanta. Siento que la sociedad va constantemente de un lado al otro, no. La etapa de cuarentena, era un nivel del woke, que hay muchas cosas que tenían mucho sentido y nos dieron muchos frutos buenos, pero también se fue al carajo, muchas otras cosas. Entonces era inevitable que, con lo extremo que había sido ese volantazo para allá, el volantazo para otro lado fuera extremo y eso es lo que va a pasar cada vez más hasta que haya una guerra civil en nuestro país.  Pero esos volantazos sumados ahora a cómo funcionan los algoritmos, cada vez el volantazo es más extremo y los chavales caen en alt right pipelines. Creo que ahora mismo estamos en el volantazo después de todo lo libre que hemos sido de encerrarnos, porque al final la gente, y sobre todo los artistas que al final lideraron un poco la batuta de la paga donde tira la cultura, quieren ser chocantes o contraculturales.

    Yo hace 3 años conozco a una chica que es ahora mi mejor amiga y ella es española, y su familia rozaba y tocaba el cristianismo, entonces siempre que hablábamos de Dios, ahí se despierta mi germen de la estética cristiana. Porque la estética hermosa, y después fue como un tema mío personal de yo decir, entiendo cuando los reggaetoneros cantan cualquier cosa y después dicen, Dios es lo más grande que hay.

    Cuando percibes a dios como el momento en el que te das cuenta de que no solo hay un objetivo, sino que ese camino se está dando en cuanto a que tú tomas conciencia y empezás como esa inercia de manifestación, law of assumption, es simplemente placentero estar centrado en uno mismo y hacer cosas acorde y alineadas con donde quieres llegar. Cuando percibes a dios como eso, que es el estilado de todas las religiones, que rezar es lo mismo que manifestar, que todo va en el punto de centrarse y hacer lo que uno le llama y seguir su camino y alinearse con sus cosas y no putearse a uno mismo todo el rato, de repente decís, damn, jodo con Dios. Obviamente, yo me entiendo toda la estética de Dios y que al final también mi estética, como que la parte de Dios es más que nada, la cruz y ya está, no hay mucha movida ni estoy tapada ni nada. Y las letras no tienen nada que ver, porque es todo el rato de homosexualidad, de esto, etc.

    Exacto, la más cristiana.

    La más cristiana, literal. Sí que es muy interesante lo que estamos viviendo ahora mismo culturalmente y me da mucha curiosidad ver a dónde va a rebotar ahora. Y no me parece raro, porque todo el mundo dice que es raro que esta generación que son los más liberales haya terminado si no así. No es raro para nada, es gente que ha vivido under surveillance 24-7.

    Tú, ¿qué has estudiado?

    Filosofía.

    Makes sense. Para terminar con algo más así, ligerito, divertido. Si tu disco fuera un plato, ¿cuál sería y por qué?

    Sería una milanesa con puré, pero te estás tomando un monster vodka.

    Perfecto, vea la visión, sí.