De vez en cuando encuentras a un artista que encaja contigo y en el momento que estás en tu vida de una forma especial. Así me pasó cuando descubrí a Teezo Touchdown, y lo mismo me ha ocurrido este año con Niko B. Su álbum, dog eat dog food world, es un recorrido impredecible, cargado de sorpresas y matices que te envuelven en su universo único, dejándote con la sensación de haber encontrado algo que no sabías que necesitabas. Con este álbum Niko consolida su lugar como una de las voces más singulares del panorama actual.
El debut de Niko B es tan único como él mismo. Desde que apareció con sus éxitos virales, Mary Berry y Who’s That What’s That, el nativo de Milton Keynes, UK, ha sido difícil de clasificar en una sola categoría. Con este álbum, confirma que su ascenso no es casualidad. Mezcla Rap, Alt-R&B, Lofi-House e incluso Jersey Club y a pesar de su aparente caos, encuentra cohesión en su sentido del humor y su sensibilidad indie. Esto también se refleja en sus excelentes visuales, en los que recientemente ha colaborado el filmmaker británico del momento Lauzza.
Canciones como trespass coat, junto a dexter in the newsagent, son temas cargados de honestidad y desenfado, como si alguien estuviera contándote sus historias más absurdas mientras ríe contigo. Y es precisamente ese equilibrio entre lo humorístico y lo sincero lo que hace que Niko B destaque. Temas como i’ve smoked weed 9 times and have had one good experience transforman letras que, en otro contexto, parecerían absurdas —como mencionar ceniceros del tamaño de coches— en reflexiones sorprendentes que rozan lo filosófico.
Niko subvierte el típico alarde del rap, apostando por una actitud que, aunque llena de bromas, resulta profundamente genuina, apostando por una autenticidad que no necesita alardes. Con un delivery monótono, los beats llevan en gran parte del peso de la canción. Las letras, llenas de referencias de la cultura de internet, memes, humor autoreferencial y anécdotas juveniles, consiguen que sientas todo el proyecto cercano y actual. El álbum cierra con canciones como what counts as fine? y whos in designer, que vuelven a sus raíces en el Lofi-House, ofreciendo un final tranquilo pero lleno de significado.
Estos años no han sido fáciles para nadie, pero la música de Niko me ha recordado algo importante: no todo tiene que ser tan serio. En un mundo que a veces parece robarnos la capacidad de asombrarnos o disfrutar las cosas simples, artistas como él traen de vuelta esa chispa. Su energía ligera, optimista e incluso inocente me ha acompañado en los momentos felices y en los difíciles. Esa actitud, de vivir sin tomárselo todo tan en serio, es justo lo que quiero llevar conmigo al 2025.
Tras un estreno de temporada que dejó el listón muy alto, Juicy Sessions regresa con todo para su segunda edición este miércoles 20 de noviembre en la Sala Villanos, en pleno corazón de Madrid. Si estuviste en la primera, ya sabes de qué va esto: sold out, energía desbordante y artistas sorpresa que dejaron a todos boquiabiertos. ¿Quiénes? Pues nada más y nada menos que Yerai Cortés, Ángeles Toledano, Paco Plaza y La Plazuela. Sí, fue así de grande. Y este miércoles pinta igual o mejor.
Angeles Toledano por @myfavoritemovie_
Un clásico moderno de la música en Madrid
Con más de cinco años de historia y cuarenta y tres ediciones a sus espaldas, Juicy Sessions ya no necesita presentación. Este evento no es solo un concierto, es una experiencia. Es ese punto de encuentro donde músicos y público se fusionan en una noche de pura magia, sin guiones ni formalidades. Aquí, todo puede pasar, desde artistas consagrados soltándose el pelo, hasta nuevas promesas que se abren paso con talento fresco.
Desde que nacieron en 2019, Juicy Sessions se ha convertido en un refugio para la música en estado puro. Artistas como Trueno, Yendry, Fernando Costa, Recycled J, Juancho Marqués o Marina Reche han pasado por este espacio, regalando noches memorables que se quedan en la memoria de quienes tienen la suerte de vivirlas.
General por @myfavoritemovie_
El alma detrás de las sesiones
La base de todo esto es la banda residente, compuesta por talentos de primera como Omar Alcaide, Christian Delgado, Juan Arance, Fernando Lamadrid y Ferran Samper. Ellos son los que ponen el alma a cada noche, creando un ambiente donde todo fluye: la improvisación, la complicidad, y esa chispa que hace que el público y los artistas sean uno solo.
Cada sesión tiene un ingrediente secreto: los artistas sorpresa. Nadie sabe quién aparecerá hasta el último momento, pero lo que está claro es que siempre son de primer nivel, y su magia convierte cada edición en algo irrepetible.
La Plazuela por @myfavoritemovie_
La noche que no te puedes perder
Si te lo perdiste el 2 de octubre, lo sentimos, porque fue espectacular. La Sala Villanos se llenó hasta los topes, y el público no dejó escapar ni un segundo de esa conexión única que se crea en Juicy Sessions. Pero, tranquilo, porque este miércoles tienes una nueva oportunidad.
La cita es a las 22:00 horas en Calle Bernardino Obregón, 18 (Metro Embajadores). Las entradas están disponibles por 15€ de forma anticipada (o 17€ en taquilla) en Notikumi. Si aún no tienes la tuya, no tardes, que esto vuela.
Es un domingo de junio de 1961, en el corazón de Nueva York. Descendemos las escaleras hacia un rincón legendario del jazz, el Village Vanguard. Aquí, entre las paredes de este sótano emblemático, se teje la historia de una de las grabaciones más reverenciadas en el jazz moderno: El Trío de Bill Evans en vivo en el Village Vanguard.
Nos adentramos en el 178 de 7th Avenue, donde Orrin Keepnews, de Riverside Records, y el ingeniero de sonido Dave Jones, preparan una grabadora Ampex para capturar un momento histórico. A pesar de un breve momento de pánico por un fallo eléctrico, todo está listo para registrar no solo música, sino la esencia misma del jazz en su forma más pura y espontánea.
El Village Vanguard, con su acústica excepcional, se ha convertido en un santuario para los jazzistas. Aquí, en este espacio íntimo, Keepnews y Jones enfrentan el desafío de grabar un día completo de actuaciones. Este no es un día cualquiera: es el último de una serie de dos semanas con un artista reacio a grabar nuevo material en estudio. El trío de Bill Evans, conocido por su enfoque innovador y su química musical, está a punto de crear algo mágico.
Los inicios
Cinco años antes, en 1956, Keepnews grabó por primera vez a Bill Evans para Riverside con el álbum ‘New Jazz Conceptions’, incluyendo al baterista Paul Motian. A pesar de un comienzo modesto, Evans, con su estilo único y emotivo al piano, buscaba los músicos adecuados para su visión de un trío de jazz. Este encuentro fortuito ocurrió en Basin Street East, donde el bajista Scott LaFaro y Motian se unirían a Evans. Juntos, transformarían el concepto del trío de jazz, enfatizando la improvisación simultánea y una interacción profunda entre los instrumentos.
Después del debut del trío en ‘Portrait in Jazz’, la unidad y el enfoque colectivo del grupo se fortalecieron. Evans, con su visión artística, buscaba una conversación musical continua entre los instrumentos, más allá de los solos individuales. La armonía sutil y la interacción dinámica del trío se convirtieron en su firma, atrayendo a oyentes profundamente emocionales. A pesar de las audiencias a veces pequeñas y los desafíos personales, como la lucha de Evans contra la adicción, el trío mantuvo su compromiso con la innovación y la expresión artística.
El 25 de junio de 1961, el trío se preparaba para lo que nadie sabía que sería su última actuación juntos. La atmósfera en el Vanguard ese día estaba cargada de una mezcla de intimidad y espontaneidad. Las grabaciones capturaron no solo la brillantez musical del trío, sino también el ambiente único del lugar: los sonidos de la audiencia, los vasos, el murmullo. Cada nota tocada ese día reflejaba la profunda conexión entre Evans, LaFaro y Motian, y la pasión compartida por explorar los límites del jazz.
El álbum
La alquimia entre Bill Evans, Scott LaFaro en el contrabajo y Paul Motian en la batería, redefine lo que significa el arte de la improvisación colectiva. Cada nota, cada pausa, cada intercambio es un testimonio de una comunicación musical que trasciende las palabras. La sinergia de este trío, en este día en particular, es una maravilla que sigue resonando en el tiempo.
Desde el primer track, “Gloria’s Step”, nos encontramos inmersos en un viaje rítmico y melódico que capta la esencia del swing. Evans, con su característico toque en el piano, establece un diálogo lleno de vivacidad y sutileza. Pero es la actuación de LaFaro lo que realmente destaca; su habilidad para tejer líneas melódicas complejas y llenas de creatividad es simplemente asombrosa.
El tratamiento del trío a “My Man’s Gone Now” de Gershwin es un punto culminante del álbum. Aquí, Evans nos guía a través de una exploración emocional profunda, donde cada acorde del piano evoca una sensación de melancolía y contemplación. La sensibilidad del trío hacia el contenido emocional de la pieza es tangible, convirtiéndola en uno de los momentos más conmovedores del álbum.
En “All of You”, la interpretación del estándar de Cole Porter es una demostración magistral. Evans revitaliza la melodía con un fraseo inventivo y una exploración armónica que inyecta una nueva vida al tema conocido. La sección rítmica responde con una espontaneidad que convierte cada compás en una aventura musical.
El genio LaFaro
Lo más destacado de este álbum, sin embargo, es el trabajo pionero de LaFaro en el contrabajo. Su enfoque innovador en el instrumento, que incluye técnicas de arco y pizzicato, le da una dimensión única a la música. Su enfoque caracterizado por una técnica fluida y un sentido melódico excepcional que trascendía el papel tradicional del contrabajo en los grupos de jazz. En este álbum, LaFaro no se limita a ser un mero acompañante rítmico; en cambio, se involucra activamente en el diálogo musical, interactuando con Evans y Motian de manera que su instrumento se convierte en una voz principal en sí misma.
LaFaro también destacó por su capacidad para improvisar líneas melódicas complejas que complementaban y desafiaban las interpretaciones de Evans en el piano. Esta interacción dio lugar a un nivel de conversación musical que era raro en los tríos de jazz de la época. Su influencia en el álbum es palpable en cada pista, donde su presencia no es solo percibida en términos de soporte rítmico, sino también como una fuerza creativa integral.
Desafortunadamente, esta sería una de sus últimas actuaciones grabadas, ya que falleció en un accidente de coche solo dos semanas después, añadiendo un matiz aún más emotivo a este álbum histórico.
Sin embargo, lo que se grabó en el Village Vanguard aquel domingo de 1961 permanece como un testimonio del poder del jazz para capturar el momento, la emoción y la genialidad. Este no fue solo un concierto; fue la culminación de una búsqueda artística, un legado que Bill Evans y su trío dejaron para el mundo.
A las 8 de la mañana del viernes 21 de junio, los primeros seguidores llegaban a la explanada del Paseo del Salón de Granada para asegurar su lugar frente a la barrera que los separaba del escenario montado la noche anterior. Poco más de doce horas después, Dellafuente se subiría al escenario para celebrar con su ciudad y su gente el lanzamiento de su nuevo álbum, ‘Torii Yama’, que marca también sus diez años en la música.
El lanzamiento de ‘Torii Yama’ el 14 de junio significó el regreso de un Dellafuente más cercano al sonido de sus inicios, mostrando además una notable madurez creativa. Este momento especial en su carrera lo quiso compartir con su Granada, las personas y el entorno que lo vieron crecer y convertirse en uno de los artistas más destacados de su generación en España.
Y lo hizo con un concierto sorpresa, anunciado apenas 24 horas antes a través de un breve comunicado en redes sociales, convocando a los granadinos a celebrar juntos cantando ‘Torii Yama’. La reacción fue espectacular, demostrando la conexión única que tiene con su público: más de 14.000 personas se congregaron en el Paseo del Salón en Granada, en una noche inigualable.
Dellafuente Estrena ‘Torii Yama’ en el Paseo del Salón, Volviendo a Sus Raíces
Dellafuente presentó las canciones de ‘Torii Yama’ en un concierto caracterizado por el entusiasmo de su público. En un set de más de media docena de canciones, interpretadas desde la sencillez de un escenario sin más efectos especiales que la conexión entre Dellafuente y las más de 14.000 personas que llenaron el corazón de Granada.
Desde las primeras notas de ‘Si Te Lo Comes Lo Crías’, el público levantó las manos al cielo en una comunión inmediata. ‘13 Preguntas’ hizo reflexionar a los presentes, antes de que toda duda se disipara con ‘K Alegría’, una de las dos únicas canciones fuera de ‘Torii Yama’ que sonaron en un show inolvidable. Este formato, gratuito y accesible para todos, junto con la cercanía con el público, permitió ver a un Dellafuente más accesible que nunca; firmando camisetas, regalando bufandas, haciéndose fotos y saludando a las personas que se reunieron para lo que fue un regalo para todos.
‘Ayer’ y ‘Otra Noche en Granada’ fueron la antesala del emocionante anuncio de Dellafuente ante su público más cercano de que se avecina el momento más importante de su carrera. Un clímax que será revelado próximamente y que celebró con ‘Manos Rotas’.
Dellafuente vuelve a demostrar su poder de convocatoria en un anuncio espontáneo ante casi 15.000 personas.
Con solo 25 años, Gabriel Moses ha desarrollado un estilo inconfundible que lo ha convertido en uno de los fotógrafos más solicitados del Reino Unido en la actualidad. Tras firmar la dirección del videoclip de «FE!N» de Travis Scott y Playboi Carti, la última campaña del Real Madrid junto a Y-3 y la campaña de Louis Vuitton liderada por Pharrel, pensamos que es hora de echar un vistazo a algunos highlightsde su corta pero intensa trayectoria.
Desde su irrupción en 2020, cuando a los 21 años se convirtió en el fotógrafo más joven en realizar una portada para Dazed, Moses no ha faltado de oportunidades. En los últimos dos años, ha colaborado con Little Simz, Skepta y Pharrell, fue comisionado por Moncler, Mercedes, Nike, Adidas, Louis Vuitton, entre otros. Realizó trabajos editoriales para el New York Times, 032c, i‑D y Showstudio, y fotografió a Central Cee y Tems para dos portadas distintas de THE FACE.
Su dominio distintivo de las sombras, la composición y el color, sin haber recibido una educación formal en fotografía, es impulsado por un instinto precoz que lo ha guiado desde que tomó una cámara por primera vez siendo adolescente.
Moses creció en el sur de Londres, de donde cogió muchos de sus códigos visuales. También su herencia nigeriana ha estado al frente de su trabajo desde el principio. Más allá de su equipo de colaboradores habituales, su éxito es compartido con las mujeres de su vida: su abuela, su madre y su hermana, a quienes acredita su primer despertar artístico.
«Mi madre dirigía los talleres de arte y manualidades de la escuela dominical y mi hermana estudiaba moda. Creciendo, entraba a su habitación y veía páginas arrancadas de revistas para su investigación», dice en una entrevista con The Face. «En ese momento no me interesaba, pero cuando tomé una cámara por primera vez, había desarrollado subconscientemente un gusto por la buena imagen».
Videoclips con Little Simz y Travis Scott
Gabriel Moses dirigió un poderoso cortometraje para Little Simz, titulado «No Thank You». Este trabajo presenta segmentos de cinco canciones del nuevo álbum de Simz, entrelazando una secuencia de viñetas emocionales que se vinculan creativamente con las letras de las canciones. El film, que dura diez minutos, explora temas como la desconfianza hacia las discográficas, la salud mental y el trauma generacional, presentando un estilo que oscila entre lo abstracto, a veces surrealista, y actuaciones directas ante la cámara
También acaba de lanzar el vídeo de FE!N con Travis Scott y Playboi Carti, que promete ser su trabajo con más reconocimiento hasta la fecha. El vídeo muestra una serie de escenas sutilmente iluminadas en un estudio totalmente negro. Las figuras centrales rotan en el centro del espacio mientras mezcla imágenes surrealistas, cercanas a su fotografía, con los propios Travis y Carti.
El trabajo de Moses se caracteriza por una iluminación suavemente difusa y un rico contraste de tonos de piel, con colores que adquieren una profundidad única en escenarios escasamente iluminados. Esta técnica, que evoca el arte y la iconografía religiosa, imprime a sus sujetos una luminosidad casi celestial y una presencia imponente.
Louis Vuitton SS24
Gabriel Moses dirigió un film para la colección masculina Primavera/Verano 2024 de Louis Vuitton, lanzada por Pharrell Williams. El lookbook de esta colección, que incluye a modelos como Awwal Adeoti y Dara Gueye, fue capturado en París. La dirección creativa del proyecto estuvo a cargo de Pharrell Williams y Lina Kutsovskaya, destacando la visión de Pharrell para su debut en Louis Vuitton (Anne of Carversville).
Exposición ‘Regina’ en 180 Studios
En abril de 2023, Moses presentó su primera exposición individual, «Regina», en 180 Studios, Londres. La exposición fue una manifestación física de su visión artística, incluyendo 50 imágenes y dos películas que abarcaban su obra en deportes, moda y música. La muestra no solo celebró su técnica fotográfica sino también su capacidad para contar historias visuales que resonaron con muchos, capturando momentos de belleza conforme a su percepción personal (The Spaces).
Además de la fotografía, Moses ha explorado el cine, donde su estilo narrativo encuentra nueva expresión. Desde el ballet hasta el deporte, su capacidad para capturar la belleza del movimiento humano se manifiesta en filmes producidos para marcas como adidas y Nike. «Ijó», uno de los cortometrajes de la exposición, destaca a jóvenes bailarines de ballet en Lagos, Nigeria, enfatizando el talento nigeriano y ofreciendo un reflejo inspirador para las nuevas generaciones.
El otro filme de la muestra, «Regina», lleva un enfoque más personal, sirviendo como homenaje a las mujeres que han marcado su vida. A través de esta ventana a su mundo, Moses anticipa una expansión aún mayor de su universo creativo, sin prisa pero con la certeza de un futuro prometedor.
Corteiz y Clint
También ha colaborado en varias ocasiones con Clint, creador de la marca de ropa Corteiz. Además de realizar campañas para drops de la marca, fotografió a Clint para la icónica portada de Dazed en la edición de primavera de 2023.
Publicación de su Libro Debut
Este 2024, Gabriel Moses anunció su monografía debut, «Gabriel Moses: Regina», que no solo sirve como un archivo de su carrera hasta la fecha sino también como una exploración de su filosofía y práctica artísticas. El libro presenta una colección curada de imágenes, muchas de ellas inéditas, junto con textos de figuras destacadas en la moda y la cultura. Esta publicación es un testimonio del impacto de Moses en la industria de la moda y su capacidad para capturar y celebrar la comunidad y la familia a través de su lente. Se podrá comprar desde el 4 de junio de este año.
Moses ha cimentado su reputación como un visionario detrás de la cámara, trazando un camino impresionante a través de la fotografía, el cine y la dirección de videoclips. Desde colaboraciones con figuras icónicas y marcas de renombre hasta su primera exposición individual y el lanzamiento de su monografía debut, Moses se ha establecido como una fuerza influyente en el arte visual. Su trabajo, enraizado en su herencia y experiencias personales, no solo captura la estética contemporánea sino que también ofrece una ventana a narrativas ricas y diversas. Y lo mejor es que solo acaba de empezar.
Durante 35 años, Atget recorrió las calles de un París antiguo que desaparecía. Nunca se consideró un artista, se definía como un artesano. Su humilde trabajo consistía en proporcionar a otros artistas imágenes que pudieran utilizar como material en sus propias obras. Tras una vida anónima, Man Ray y Berenice Abbott salvaron sus fotografías del olvido, que se convirtieron en la base de la fotografía moderna.
El actor fracasado
Nacido en 1857 en el pueblo francés de Libourne, nada parecía indicar que Atget iba a ser una figura transcental en la historia de la fotografía. Su padre, constructor de carruajes, y su madre, murieron cuando solo tenía 5 años y se crio con sus abuelos en Burdeos. Todavía joven, encontró trabajo como camarero en un barco de vapor que hacía la ruta a Sudamérica, pero ese trabajo no encajaba con sus sensibilidades. Se marchó a París, donde se matriculó en el Coservatoire en 1879. Después de dos años anodinos, abandonó la escuela de arte dramático en 1881 y emprendió una carrera teatral. Poco sabemos de esta parte de su vida, de la que apenas hablaba. Se cree que durante diez años viajó por Francia con una compañía teatral poco conocida, interpretando papeles secundarios o incluso de figurante. En esta época conoció a la actriz Valentine Delafosse, diez años mayor que él, que fue su pareja durante toda su vida.
Con su amigo y reconocido actor, André Calmettes, Eugène Atget frecuentó el barrio de Montparnasse y conoció a los artistas que trabajaban en los numerosos estudios de esta parte de París. La pintura le inspiró y cambió el rumbo de su carrera. Expuso sus primeros lienzos en el pequeño apartamento que alquiló en el quinto piso del número 17 bis de la rue Campagne-Première y donde, por desgracia para él, se quedaron. Atget no tardó en darse cuenta de que ser pintor era para él un callejón sin salida, tanto como ser actor. La decepción fue otro golpe para este carácter sensible e introvertido, pero le inspiró una idea mucho más fructífera. Al conocer a los pintores de Montparnasse, Atget se dio cuenta de que utilizaban las fotografías como documentación o ayuda para la memoria. Así que, para ganarse la vida, decidió hacerse fotógrafo. En 1890 colgó un pequeño cartel en la puerta de su casa anunciando «Documentos para artistas y su tarjeta de visita de la época rezaba: «E. Atget, creador y proveedor de una ‘Colección de vistas fotográficas del viejo París’».
El artesano
Aquí surgió el germen de su ambición de crear un inventario fotográfico de todo lo que era artístico y pintoresco en París y sus alrededores. Pasaría los años siguientes explorando las calles de la capital y sus suburbios. Atget se levantaba temprano para aprovechar la luz suave de la mañana y evitar el tráfico. Su figura alta y encorvada se veía aún más entorpecida por su pesado equipo: una gran y voluminosa cámara de fuelle de 18×24 cm equipada con un objetivo rectilíneo de distancia focal aparentemente limitada, a juzgar por la distorsión del primer plano en algunas de sus fotografías, un pesado trípode de madera, dos o tres cajas de placas de vidrio y algunos objetos más, que sumaban al menos 15 kilos que debía arrastrar a lo largo de kilómetros de calles.
Eugène Atget, Rue de la Montagne-Sainte-Geneviève, 1925
Atget solía volver a casa a primera hora de la tarde. Entonces empezaba a revelar la cosecha del día. Una vez reveladas las placas, hacía impresiones de contacto exponiendo el papel a la luz del sol y colocándolas en marcos en el balcón de su quinto piso. El uso de papel de citrato dorado explica las características tonalidades cálidas de color marrón rojizo de las imágenes resultantes. Esta forma de trabajar le permitía obtener imágenes sin recortar. Estas imágenes «verdaderas» eran extraordinarias por su precisión. El enfoque de Atget era especialmente importante porque era muy diferente de lo que hacían la mayoría de los fotógrafos de la época. De hecho, es probable que Atget no conociera las tendencias del momento, lo que no hace sino subrayar la práctica innovadora de este hombre que comprendía intuitivamente la verdadera naturaleza del medio fotográfico. Si su técnica pertenecía al siglo XIX, Atget era ya un fotógrafo del siglo XX.
El París antiguo
El solitario Atget estaba solo en su simple búsqueda de la verdad. Puertas, fuentes y esculturas fueron reproducidas frontalmente, al igual que los escaparates y vitrinas de las tiendas, los vendedores ambulantes y otros modestos comerciantes, incluso los prostíbulos. Los árboles, las flores y las fachadas le interesaban tanto como los interiores burgueses o los barrios bajos de los traperos. La pesada figura de Atget recorría incansablemente las calles de París. A menudo, su afán de descubrimiento le llevaba mucho más lejos, a Saint-Cloud, Boulogne, Versalles, Viarmes, Goussainville o Sarcelles, pero siempre, sus muy diversos temas eran captados con mesura y con un profundo respeto y comunión con lo que se fotografiaba.
La carta que escribió a Paul Leon, director de la administración de Bellas Artes, el 12 de noviembre de 1920, nos abre una ventana a la mente del fotógrafo: «Desde hace más de 20 años, por mi propio trabajo e iniciativa individual, en todas las viejas calles del Viejo París, realizo negativos fotográficos de 18×24 cm. Hoy esta enorme colección artística y documental está terminada y puedo decir que poseo todo el Viejo París. Envejeciendo, me acerco a los 70 años, y no teniendo heredero ni sucesor que me siga, estoy inquieto y atormentado por el futuro de esta hermosa colección de negativos que podría caer en manos inconscientes de su valor, y desaparecería así sin beneficiar a nadie. Mi colección consta de dos partes: ‘El arte en el viejo París’ y ‘El París pintoresco’. Lo fotografiado en la colección ha desaparecido hoy casi por completo; por ejemplo, el barrio de Saint-Severin está totalmente cambiado. Tengo todo el barrio a lo largo de 20 años, hasta 1914, incluidas las demoliciones […]».
Hombre del siglo XIX en su práctica y del siglo XX en su producción y su método documental, Atget abarca dos siglos. Lejos de pretender hacer arte, su objetivo era muy preciso: responder a las demandas de ciertos artistas, decoradores, arquitectos y coleccionistas públicos. Por tanto, trabajó más como enciclopedista que como artista creador. De hecho, concentrado como estaba en conservar el registro de un pasado que estaba siendo barrido por el cambio continuo, se negó obstinadamente a fotografiar cualquier rastro de modernidad. En su obra no hay ni rastro de la Torre Eiffel, ni del metro parisino, ni de los grandes acontecimientos de la época.
El rechazo del estilo
Eugène Atget, La Villette, fille publique faisant le quart, 19e, 1921
El objetivo de este fotógrafo solitario era, en efecto, producir un libro de fotografías sobre las diferentes facetas y monumentos de una ciudad que conocía íntimamente. Y esta ambición iba más allá de la simple acumulación de imágenes/documentos. Fue sin duda esta determinación de no saltar ni olvidar nada de la verdad lo que impulsó a Atget a embarcarse en su asombrosa investigación. Hoy, gracias a este examen riguroso y casi microespecífico de las cosas, a este deliberado distanciamiento, a esta casi desaparición del autor, podemos observar la notable sensibilidad visual de este talentoso creador de imágenes. Las imágenes de cálidos tonos marrones destilan un pulso, un ritmo vivo y una dimensión atemporal.
Era, ante todo, un artesano, un creador de imágenes, y el arte puro no era su principal preocupación. Con una tenacidad que hoy podemos considerar admirable, tomaba una fotografía tras otra, desplazándose en torno a su tema para captarlo desde todos los ángulos, ansioso por no perderse ningún detalle significativo. Como ha observado el escritor Jean-Claude Lemagny, su obra tiene «un estilo que es un rechazo del estilo, y eso solo lo hace más creativo».
La pureza de su visión, su intensa necesidad de ir en busca de un tiempo perdido y su conexión física directa con sus sujetos han suplantado sin esfuerzo su hipotética falta de intencionalidad. Abrió una nueva forma de ver el mundo, a través de sus aspectos más insignificantes y cotidianos. Toda la escuela contemporánea de fotografía reconoce su deuda con Eugène Atget. Pocos años después de su muerte, el fotógrafo americano Ansel Adams escribió: «Las fotografías de Atget son registros directos y emocionalmente limpios de una percepción extraña y sutil, y representan quizá la expresión más temprana del verdadero arte fotográfico».
Documents pour artistes
Eugène Atget, Magasins du Bon Marché, 1926-27
La mayor parte de sus ingresos procedían de sus amigos pintores. Regularmente, «le père Atget» hacía la ronda por los estudios de la rue Vercingétorix, la rue Campagne-Première y la rue Bonaparte, ofreciendo a los artistas allí presentes sus «documentos». André Dunoyer de Segonzac, Georges Braque, Maurice de Vlaminck, Moise Kisling y Tsugouharu Foujita compraron algunas fotografías; Maurice Utrillo se inspiró sin duda en algunas de ellas; Marcel Duchamp, Pablo Picasso y Man Ray también fueron clientes. Algunos mecenas o personajes célebres como Luc-Albert Moreau y Luc-Olivier Merson también adquirieron impresiones. «Hoy es un buen día», escribió Atget en su diario cuando este último compró una serie de estampas por 15 francos, al igual que el actor Victorien Sardou, que también le instó a fotografiar algunos edificios o calles que estaban a punto de desaparecer.
A partir de 1899, Atget empezó a vender series de fotografías en álbumes temáticos con títulos elocuentes como Paris pittoresque (París pintoresco), L’Art dans le vieux Paris (El arte en el viejo París), Topographie du vieux Paris (Topografía del viejo París), Paysages – Documents (Paisajes – Documentos) a instituciones como la Bibliothèque nationale de France, el Musée Carnavalet, la Bibliothèque des Arts Décoratifs y la Bibliothèque Historique de la Ville de Paris.
Atget se las arregló para ganarse la vida a duras penas, pero este breve periodo de relativa felicidad llegó a su fin con la Primera Guerra Mundial. La guerra rompió su mundo. Con 57 años. Atget era demasiado viejo para ser llamado a filas, pero el hijo de su compañero Valentine murió en el frente. Eran tiempos de pobreza. Sin embargo, siguió fotografiando todo lo que le llamaba la atención.
El movimiento surrealista
En 1925, Atget, anónimo y envejecido, hizo una de sus visitas a un vecino de la rue Campagne-Première, barrio en el que vivía desde hacía 28 años. Ese vecino era Man Ray, que captó inmediatamente la intensa pero discreta poesía que emanaba de estas imágenes desprovistas de todo artificio. A su declaración de entusiasmo por estas «obras de arte», Atget respondió que «son solo documentos».
Berenice Abbott, 1928
Ese mismo año, una joven estadounidense, Berenice Abbott, que había llegado a París para estudiar escultura, se convirtió en ayudante de Man Ray. Fue en su estudio donde conoció a Atget una mañana, con motivo de una de sus visitas. Procedente de Estados Unidos, se sintió impresionada por la fuerza de esta colección artística y documental de imágenes de monumentos, jardines antiguos, escenas callejeras y detalles arquitectónicos, muchos de los cuales ya habían desaparecido. Abbott quedo fascinada por el pulso secreto que animaba estas imágenes acumuladas a lo largo de 35 años, por su poesía íntima, por estar “fuera del tiempo” y por su visión austera, recargada y, en cierto modo, surrealista.
Man Ray y sus amigos se convirtieron en grandes admiradores de Atget, convirtiéndolo en una figura de culto entre los integrantes del movimiento surrealista. Publicaron cuatro de sus imágenes en el número de junio de 1926 de La Révolution Surréaliste. Fue un intento de introducir otra dimensión en estas imágenes basando su interpretación en lo efímero y lo ilusorio.
Marcó el comienzo de una serie de digresiones e interpretaciones que han dado lugar a innumerables comentarios, confiriendo a estas obras una dimensión que su creador, ese artesano concienzudo y metódico, no pretendía ciertamente poner ahí. Su propósito esencial siempre había sido documentar una memoria que se desmoronaba. En su empeño por mostrar el interés tanto de una casa vieja como de un suntuoso adosado, de un patio oscuro y de un jardín frondoso, demostró lo que Walker Evans llamaría una «comprensión lírica de la calle».
La muerte de la pareja de Aget, Valentine, en 1926, supuso un duro golpe emocional. Deprimido y desnutrido, él también cayó enfermo. Tras una última llamada de socorro a su amigo Calmettes, que desgraciadamente llegó demasiado tarde, Atget murió, solo, el 4 de agosto de 1927.
Fue Berenice Abbott quien produjo la primera carpeta de fotografías de Atget en 1929, dos años después de su muerte, y escribió el primer artículo sobre su obra en Creative Art, el mismo año. Con la ayuda de su ayudante, se dedicó a limpiar y clasificar sus placas de vidrio y sus grabados y, en 1956, realizó un nuevo portafolio para celebrar el centenario del nacimiento de Atget. En 1968, Berenice Abbott vendió su colección personal al Museo de Arte Moderno de Nueva York. Unos años más tarde, el MoMA adquirió otras 1.000 planchas y unos 4.000 grabados originales de Atget.
Sin Berenice Abbott, las fotografías de Atget nunca habrían llegado a ser tan conocidas como lo son hoy, y la fotografía contemporánea habría perdido a uno de sus padres. En gran medida, el reconocimiento del fenómeno Atget se debe a la tenacidad de esta mujer estadounidense apasionada por la obra de su anciano amigo, que no vivió para disfrutar de la fama, pero cambió la historia de la fotografía.
Soy Aren Martin, un chaval de los 2000’s que piensa demasiado y plasmo mis pensamientos en diferentes conceptos artísticos. No me limito a ser solo músico; mi proyecto artístico trasciende la representación sonora en la música, lo cual no considero mejor ni peor, simplemente es diferente y es mi forma de expresión.
¿Por qué tuviste que retrasar el lanzamiento de tu EP?
Hace unos meses anuncié un EP pero tuve que retrasarlo porque un sello y distribuidor multinacional no cumplió un contrato de trabajo. Me prometieron muchas cosas que no cumplieron y terminaron debiéndome dinero por producciones y un álbum que hice con ellos. Esto me llevó a estar involucrado en juicios y situaciones complicadas.
¿Cuál es tu consejo para otros en la industria musical?
Mi consejo es confiar en uno mismo, en lo que uno ve y no en las palabras y gráficos vacíos. Hay gente en puestos importantes que realmente no tiene idea de lo que están haciendo, desconocen la realidad actual de los movimientos culturales, y están ahí por casualidad o nepotismo.
¿Cómo has enfrentado el volver a trabajar en tu música y proyectos artísticos?
Estoy siguiendo el mismo proceso que con mi primer EP “C13LO ROTO”, pero llevándolo un paso más allá en todos los aspectos: mejora de la calidad visual, de producción, mezcla, masterización y formando un equipo constante. Aunque tiendo a querer hacer todo yo mismo, estoy aprendiendo a delegar responsabilidades artísticas.
¿Cómo decides cuándo hacer música para tu proyecto “Aren Martin”?
Hago música en momentos puntuales cuando me siento inspirado, aunque esto a veces me lleva a experimentar un síndrome del impostor. Sin embargo, he aceptado que necesito esa inspiración fuerte y estar tranquilo para crear.
¿De qué trata tu último single?
Mi último single reflexiona sobre las dudas y recuerdos fuertes, especialmente relacionados con grandes cambios. Habla de cómo nos damos cuenta de que las cosas no serán iguales y el proceso de aceptarlo.
¿Tienes previstas colaboraciones en este proyecto?
No planeaba colaborar con otros artistas porque el trabajo es muy introspectivo. Sin embargo, sí hay colaboraciones con otros productores, ya que a nivel de producción es más fácil compartir emociones.
¿Cómo abordas el concepto visual de tu música?
El concepto visual es crucial porque ayuda a expresar lo que la música por sí sola no puede. Vivo en una era de combinación absoluta, donde todo se mezcla. Mi objetivo es explotar las etiquetas y los prejuicios de nuevo.
¿Qué representa QU3STIONMARKS para ti?
QU3STIONMARKS es más que un álbum; representa las dudas y preguntas existenciales propias o de nuestra generación, extendiendo este concepto a lo visual y a la moda. Estoy en proceso de crear un sello independiente para dar cabida a proyectos que se sitúan entre lo alternativo y lo urbano.
¿Cuáles son tus planes futuros?
Próximamente lanzaré un par de singles más y algunas sorpresas relacionadas con la moda. Una vez lance este EP, que preveo para mayo, comenzaré una gira por España, retomando las ciudades que quedaron pendientes debido a los problemas con el sello/distribuidora.
Sumérgete en el universo de Track7, donde la moda y los memes colisionan. En esta entrevista, nos adentramos en el mundo de la mente detrás de la marca, una creadora que entre puntadas y prints, teje historias que nacen de las profundidades de internet y las charlas más locas con sus amigos. Descubre cómo una pasión por la moda, alimentada por la cultura de internet y un espíritu rebelde, ha dado vida a una colección que es todo menos convencional. Desde sesiones de fotos en Madrid hasta tardes de costura en Londres, prepárate para conocer el corazón y el alma de Track7.
¿Qué te inspira a crear?
Los memes, las News, internet culture y mis amig@s. Las conversaciones más silly, dumb o intensas que te puedas imaginar pueden acabar con un@ de mis amig@s gritando “T-Shirt” *risas*.
¿Quién está detrás de todo el trabajo de tu colección?
Yo soy la q cose y la que hace los prints para la ropa, disfruto mucho del proceso creativo que lleva desde patrones (súper simples) hasta el diseño de los prints y memes. Además para este drop he tenido la ayuda de un equipo muy cool my bestie Sara<3 @sareyti69 que ha montado la sesión en Madrid con un team increíble.
¿Cómo nació tu pasión por la moda y cómo ha evolucionado?
Ni idea, siempre me ha gustado la moda pero nunca fue como voy a ser diseñadoraor whatever. Fue un proceso muy orgánico y en cuanto a su evolución diría que mi estilo está muy marcado por la internet culture y mi mental health, por lo que cambia. Pero con los mismo cimientos.
Háblanos sobre tu nueva colección “7 is my lucky number”.
Todo se basa en una fantasía que tenemos mis amig@s y yo, cuando tenemos una existential crisis rollo fuck debería trabajar en una office, fuck fashion haha ojalá ser basic, but never. Y fue como: «cuando sea mayor seré un fashion police or una gatita» *risas*. En cuanto a la confección todo es handmade aquí en London by me. Hacer prendas simples, prints, añadir lace, trimmed y end.
Mucha de la estética de la marca se basa en internet y los memes. ¿Cómo crees que ha afectado al arte y a la moda en los últimos años?
Creo que ha cambiado pero como todo, con social media consumimos like fast furious ,sabes. Like algo trendy aparece y en una semana is out o se pone súper de moda, como la IA art. Pero al mismo tiempo da mucha más visibilidad a small brands or artist por lo que no es tan exclusive.
¿Cómo visualizas tu desarrollo futuro en el mundo creativo?
Con dinero plss (manifesting) y evolucionando siempre <3
Desde las calles de Granada hasta los grandes escenarios, la historia de Cocco Lexa es un testimonio de resiliencia, autenticidad y evolución. A través de sus palabras, se refleja un alma que ha encontrado en la música no solo una carrera, sino un camino de auto-descubrimiento y expresión espiritual. Ahora está preparando su primer disco que promete ser un antes y un después en su carrera.
«Yo creo que mi álbum va a ser algo muy grande, mucha gente se va a llevar más sorpresa. Yo sé que la gente no se lo espera.»
Tu primera canción en Spotify, «Ella no entiende», marcó un comienzo importante en tu carrera. ¿Cómo recuerdas esa época y qué significó para ti?
La verdad, esa época fue una mezcla de adolescencia, problemas y desafíos. Fue un entorno difícil, pero creo que escribir en medio de todo eso fue crucial. Cuando haces las cosas de corazón y de manera sincera, lo que sale de ahí siempre es bueno, porque al final no estás tan presionado. Cuando estás haciéndolo de manera profesional, ahí es donde de verdad se ve la calidad artista que eres. Ya no solo estás tú con tu libreta, sino que estás tú con tu libreta, un montón de preocupaciones, eres adulto, y tienes que tirar con tu vida también, y tienes que hacerlo todo.
¿Y cómo ha sido la transición a una carrera más profesional? ¿Ha cambiado tu enfoque hacia la música?
Desde luego. Yo me encuentro ahora mismo en un momento de mi carrera en el que es como si hubiera pasado por la carrera y ahora estuviera haciendo el TPG. Vengo de estar en el barco fumando porros, y pasar de ahí a dedicarse profesionalmente a la música, pues es una transición complicada. Y también está lleno de trampas por el camino. Como el periplo del héroe. Es un camino espiritual y cercano a Dios de una manera que nunca imaginé.
Hablando de tus raíces, eres de Granada. ¿Cómo ha influido esto en tu música y tu arte?
Pues mira, por una parte estoy muy orgulloso de ser de una tierra tan grande como la de Granada. Y por otra parte, con respecto a las otras artistas de la Tierra Granadina, si te digo la verdad, nunca he tenido conexión. Yo creo que la gente tiene una percepción de Granada como de que ahí hay una movida. Y en verdad no.
Muchas veces uno se marea entre los tesoros, las mujeres, la moda, el estatus, mierda, ¿sabes? Al final uno se aleja de la realidad y se olvida verdaderamente de lo que es importante.
¿Crees que es necesario ganar reconocimiento localmente antes de expandir tu música a nivel nacional o internacional?
Yo he sentido mucho más apoyo por parte, por ejemplo, del País Vasco, el norte de España, que de mi propia ciudad. Creo que lo importante es crear algo de calidad y con verdad. La música puede alcanzar cualquier lugar si viene del corazón y tiene autenticidad.
Si pudieras compartir tres lecciones con alguien que está empezando en la música, ¿cuáles serían?
Primero, no desviarse del camino y mantenerse conectado con la realidad. Segundo, no dejarse llevar por las distracciones como la fama o el materialismo, cómo cuando Ulises llega a la isla de Calipso. Muchas veces uno se marea entre los tesoros, las mujeres, la moda, el estatus, mierda, ¿sabes? Al final uno se aleja de la realidad y se olvida verdaderamente de lo que es importante. Y tercero, ser humilde y sincero en tu arte. No sé si en los números, pero por lo menos a nivel personal y a nivel espiritual alcanzarás el éxito, que creo que es lo más importante en esta vida
Tu música transmite mensajes de positividad y balance. ¿Es este tu objetivo como artista?
Sí, pero también creo en mostrar la realidad, tanto lo bueno como lo malo. La autenticidad es clave. No se trata solo de ser positivo todo el tiempo, sino de ser honesto y fiel a uno mismo. En plan, si un día estás solo y estás amargado, pues no tienes por qué tener la presión sobre tu hombro de que tienes que manipular y estar todo positivo y sonriendo.
Dios es una parte fundamental de mi vida y mi proceso creativo. La música me conecta de manera profunda con mi espiritualidad. A veces experimento situaciones que son difíciles de explicar.
Hablando de tu música actual, ¿cómo visualizas tus nuevos sencillos «Amuleto» y «Me Siento Solo»? ¿Marcan un nuevo capítulo en tu carrera?
Estos sencillos son la punta de lanza de mi nuevo disco. Va a ser un disco, un disco sólido, el primero de mi carrera y el famoso TFG del que hemos hablado antes. Es un proyecto que refleja todo lo que he aprendido y experimentado. Llevo como un año y medio guardando las mejores temas.
¿Por qué no has sacado un álbum antes?
Yo quería sacar una obra de la que yo estuviera orgulloso, y no podía realizarlo, ya no solo por el contrato, sino por una serie de circunstancias. Yo creo que no estaba preparado, no estaba destinado a que pasase así. Esto al final es un trozo de mi alma. Requiere de mucho tiempo, mucho trabajo, mucho esfuerzo, mucha energía y requiere que tu vida, que toda tu vida esté favorable para poder centrarte en la música.
¿Y cómo ha sido el 2023 para ti?
Ha sido un año realmente duro pero está terminando está bastante bien. Ahora estoy en en Disney Land Paris, he firmado mi contrato, estoy en el equipo donde yo quería, con el mando que yo quería. Mi padre está recién operado y está bien, está curado. Estoy con mi mujer. Estoy haciendo mi disco. Todos los sueños que tenía se están cumpliendo. Absolutamente todo.
Nunca he tenido conexión con otros artistas de Granada. Yo he sentido mucho más apoyo por parte, por ejemplo, del País Vasco, el norte de España, que de mi propia ciudad.
¿Hay algún ritual o amuleto que te acompañe en tu carrera?
Mi mujer. Ella ha sido un pilar en la transición que he llevado en mi vida. Yo llevaba una vida bastante mala antes de la música incluso. Y ella siempre me ayudaba a centrarme y a llevar mi vida por el camino correcto.
Hablas mucho sobre la influencia de Dios en tu vida y tu música. ¿Podrías profundizar un poco más en eso?
Dios es una parte fundamental de mi vida y mi proceso creativo. La música me conecta de manera profunda con mi espiritualidad. A veces experimento situaciones que son difíciles de explicar, pero sé que están guiadas por una fuerza mayor. Mi esperanza es que mi próxima gira refleje esta conexión y que la gente pueda disfrutar y sentir esa energía. Al final, lo más importante para mí es que mi música resuene con la gente.
¿Cómo ves el próximo año en tu carrera?
La verdad, todavía estoy asimilando todo lo que está pasando. Ha habido tanto esfuerzo invertido en este proyecto que aún me cuesta creer que se está materializando. Tengo grandes expectativas y siento que es algo que la gente realmente necesitaba. Este proyecto es muy importante para mí. Después de un tiempo enfocándome en estilos más oscuros y de rap, ahora estoy haciendo lo que realmente disfruto: crear melodías y estribillos. Estoy alineado con mi música, haciendo lo que quiero, de la manera que quiero, y en el lugar que quiero. Yo creo que eso va a ser algo muy grande, mucha gente se va a llevar más sorpresa. Yo sé que la gente no se lo espera
¿Algún sueño por cumplir?
La música está funcionando y ya está, tío. Lo importante es que la gente le guste, no necesito más en verdad… Bueno comprar un Ferrari también. Un Ferrari y una mansión. Voy aquí a Luis Vuitton de París, hermano, y digo, joder, soy un fucking plebeyo. Todavía me quedan cosas por hacer.
Entrevista realizada por Alberto Noriega y Santiago Medina.
En un evento histórico, Duki, el artista argentino de trap, realizó dos conciertos inolvidables en el estadio de River Plate en Buenos Aires, convirtiéndose en el artista más joven en lograrlo a sus 27 años. Los días 4 y 9 de diciembre de 2023, más de 140 mil personas presenciaron un espectáculo que trascendió todas las expectativas, con una presentación que se destacó por la energía, la emoción y la reunión de importantes figuras del género.
Dale Play Live, Duki en River
Euforia y emoción: El público responde a Duki
Durante los conciertos de Duki en River Plate, varios momentos se destacaron por la reacción especial de la audiencia. Al inicio del show, la interpretación de «Givenchy» y «Otro Level» generó una gran emoción entre los presentes. En particular, «Otro Level» tuvo que ser interrumpida debido a la intensa agitación del público, lo que llevó a Duki a pedir calma para poder continuar con el espectáculo.
Más adelante, la interpretación de «Tumbando el Club» fue otro punto álgido, marcando un antes y un después en la unión de artistas de la escena del trap nacional. Este tema, en particular, simbolizó la trayectoria de Duki y su impacto en la música urbana. La energía y emoción del público alcanzaron su punto máximo con «Bis Rayo», «Ticket» y «Goteo», temas que dieron color a la despedida de la noche. El cierre con “She Don’t Give a FO”, uno de los himnos que catapultó a Duki a la fama, fue recibido con gran ovación y aplausos por parte de la audiencia.
A lo largo de los conciertos, la conexión entre Duki y su público fue evidente. Más de 80.000 personas cada día saltaron y cantaron al ritmo de sus temas icónicos, demostrando el fuerte vínculo del artista con sus seguidores. Este lazo se fortaleció aún más cuando Duki, emocionado, expresó su agradecimiento y su compromiso con vivir en Argentina, resaltando su cercanía y humildad con el público.
Dale Play Live, Duki en River
Invitados especiales en el escenario
La serie de conciertos de Duki en el estadio River Plate no solo fue un hito para el artista sino también una celebración de la música urbana en su conjunto, evidenciada por la presencia de varios artistas invitados que compartieron el escenario con él. En la primera noche, los teloneros CNO y Klan calentaron el ambiente cerca de las 19 horas, seguidos por Acru alrededor de las 20 horas, quien agradeció a Duki por brindarle la oportunidad de participar en un evento tan significativo.
El espectáculo continuó con la aparición de Rei, quien se unió a Duki en el tema “Tumbando el Club”, creando un momento vibrante con fuegos artificiales y una multitud entusiasta que coreaba la canción “Pintao”. Un punto culminante fue cuando Emilia, la pareja de Duki, apareció en escena para interpretar juntos “Como si no importara”, ofreciendo una actuación emotiva y cercana, que terminó con agradecimientos mutuos y un beso ante el aplauso del público.
Dale Play Live, Duki y Nicki Nicole en River
La lista de artistas invitados continuó con Khea, seguido por Bhavi, Milo J y Lit Killah en el remix de “Aeróbico”. Lucho SSJ, Salastkbron y C.R.O también se sumaron a la fiesta. Antes de la conclusión del concierto, Bizarrap y Nicki Nicole elevaron aún más la energía con “Ya me fui”, “Malbec” y la BZRP Music Sessions, haciendo bailar y cantar a las 80 mil personas presentes. El gran final llegó con “Los del Espacio”, interpretada junto a Tiago PZK, FMK, Emilia, Rusherking y Big One, cerrando la primera noche con una celebración colectiva junto al público.
La presencia de estos artistas invitados no solo enriqueció el espectáculo, sino que también destacó la unión y diversidad del género urbano, mostrando la solidaridad y el apoyo mutuo dentro de la comunidad musical. La colaboración entre estos talentos subraya el carácter inclusivo y colaborativo del trap, reforzando su impacto en la cultura popular y la música contemporánea.
Un mensaje de valentía y salud mental
En medio de la euforia y la música, Duki aprovechó su concierto en River Plate para abrir su corazón ante aproximadamente 70 mil personas y hablar sobre un tema crucial: la salud mental. Con una honestidad conmovedora, el artista abordó la importancia de reconocer y expresar los sentimientos de tristeza. «La tristeza no es un momento feo, no es un sentimiento feo. Sí, nos duele, pero la tristeza nos hace fuerte, no está mal sentirse triste», expresó Duki, generando una ola de apoyo y sorpresa entre los presentes.
Dale Play Live, Duki en River
Reflexionando sobre su propia experiencia, Duki compartió cómo las críticas y los prejuicios sobre su estado emocional lo afectaron, especialmente en relación con su éxito y riqueza. «No importa cuánta plata tenga, lo importante es cómo te sentís por adentro», aclaró, desafiando la noción de que el éxito material invalida las luchas emocionales. Su discurso fue un llamado a romper con el estigma que rodea la expresión de la tristeza y la vulnerabilidad, especialmente en los hombres. «Yo soy hombre y lloro desde que nací… todos los que dicen que llorar y estar triste está mal son todos unos cagones y no tienen huevos», afirmó con vehemencia.
Duki enfatizó la importancia de enfrentar los problemas de salud mental con valentía y sinceridad. Animó a su audiencia a luchar por sus sueños y a no temer mostrar sus emociones. «Si la peleás, el mérito va a ser doble… Y si alguien te dice cagón, les decís ‘cagón sos vos por no querer mostrarlo, gil’», dijo, instando a sus seguidores a abrazar sus sentimientos y a buscar la fuerza en la vulnerabilidad.
Este discurso de Duki no solo resalta su compromiso con el bienestar emocional de sus seguidores, sino que también refleja un cambio cultural significativo, donde figuras públicas están cada vez más dispuestas a hablar abiertamente sobre la salud mental, desafiando estereotipos y fomentando un entorno más comprensivo y empático.
Dale Play Live, Duki en River
Más allá de la música: un reflejo generacional
El éxito rotundo de Duki en el estadio River Plate es más que un logro musical; es un símbolo de cambio generacional y cultural. Sus conciertos, más allá de ser meros eventos de entretenimiento, reflejan un movimiento más amplio en la sociedad argentina y, por extensión, en la cultura global. Duki no solo ha conquistado el escenario musical, sino que también se ha convertido en la voz de una generación, un portavoz de sus alegrías, luchas y aspiraciones.
Estos conciertos no solo han dejado una huella indeleble en el campo de la música urbana, sino que también han marcado un punto de inflexión en la historia cultural de Argentina. Han demostrado que la música tiene el poder de unir, de expresar y de inspirar, sirviendo como un microcosmos de los cambios y desafíos que enfrenta la sociedad moderna. Duki, a través de su arte, ha creado un legado que trasciende las notas musicales y resonará en las generaciones venideras.