La vida es una carrera a fondo, dónde las personas que te acompañan en tu maratón hasta el final dejan una huella imborrable en ti. RALY es el Martín Fiz de la industria española y sabe perfectamente de qué va esa maratón. Siempre sin dejar de correr, el artista de Igualada firmó este 2024 uno de los mejores álbumes debut que se recuerdan en los últimos años.
Para los que nos mudamos a la gran ciudad desde entornos menores como pueblos o islas, el foco al que te expone la industria desde el minuto uno puede llegar a ser ansioso. Pasar de la tranquilidad de Igualada, un pequeño pueblo a las afueras de Barcelona de menos de 40 mil habitantes, a grandes ciudades, como la antes mencionada capital catalana o Madrid, florece en ti un tipo de sentimientos difíciles de procesar al momento. La “galleta” de realidad que te propana la industria desde el día uno hace que en las mentes brillantes crezca un fenómeno estudiado por muchos pero entendido por pocos, la evolución. “Lo que piensa la ciudad de mí” es un disco que no es propio de un artista con 2 años de carrera musical.
Ya sin tener en cuenta el progreso enfrente de sus proyectos previos, el primer disco de RALY presenta una madurez notoria y un sonido cohesionado durante todo el registro sin sonar repetitivo. Otro punto que le merece su mención en el Spotlight es el excelente manejo de la intensidad de las letras, poniéndo en referencia “aunque duela”, dónde el artista logra ese equilibrio tan perseguido por muchos en el que consigue sonar profundo pero no pedante. La visión de RALY y su equipo de trabajo en el apartado visual también supone una grata sorpresa y se aleja de lo que se suele esperar de un artista emergente.
En 2025 presenta “A0”, su próximo disco, y una oportunidad de subirte a la ola de un artista que con solo dos años de carrera reventó el main stage del Riverland. Hasta entonces, “Lo que piensa la ciudad de mi” sigue teniendo registros frescos como “enfermo” o “SIN PERO” (esta te suena seguro).
TRISTAN! es un caso curioso dentro de la escena española. Lleva ya 2 años de carrera y sigo teniendo esa sensación de que todo esto es su espacio de juegos. Creo que es ese estilo juvenil, incluso infantil a veces, lo que me ha enganchado tanto y lo que me ha hecho simpatizar con cada letra y melodía que escribe. “Music EP” es la primera vez que le vemos formar un proyecto de verdad y se le nota más, aún si cabe, vulnerable y creativo que nunca.
Por esa misma razón de que TRISTÁN! solo era un niño jugando con sus juguetes, me generaba expectativa ver cómo afrontaría hacer algo más meditado. Yo quería que saliera bien, iba con la intención de volver a él mucho durante el año, pero realmente “Music EP” se escucha como una experiencia muy selectiva. Es un chute de nostalgia y felicidad que siempre está ahí, pero del que tampoco quieres abusar.
Aún me acuerdo cuando escuche ‘OPPENHEIMER’, el standout del disco definitivamente. La letra en esta ocasión no es lo que me llamó, de hecho a día de hoy no descifro lo que dice en algunas partes, pero esa explosión psicodélica, los coros (hechos supuestamente por una artistaza como Azuleja) y toda la atmósfera del tema me atrapó. Me llevaba a otro mundo cada vez que la escuchaba, daba igual lo que estuviera pasando fuera que me trasladaba a una playa paradisíaca alejada de la sociedad. Era casi que un mecanismo para inhibirme del mundo.
Después hay temas como ‘Pinky Ring’ o ‘Take It Easy’ que te consumen, en el buen sentido de la palabra. La mezcla de sonidos electrónicos repetitivos y esa voz susurrada y muy procesada te da esa sensación futurista y minimalista a la vez. No me sorprende que Roy Borland este detrás de ambos temas, porque sus guitarras y su forma de entender la voz y el cómo expresar los sentimientos me cambió mi visión de la música.
Entre la estética, las propias canciones y el artista que lo hace, que le tengo mucho cariño, este EP se ha convertido en algo muy sentimental para mí. Me veo reflejado, es definitivamente lo que a mí me gustaría hacer si fuera artista. Uno de mis deseos para el 2025, verlo y sentirlo en directo.
Hay gente que dice que estudiar con música es imposible, que lleva a la desconcentración porque, aunque quieras tener la atención en decir si un compuesto es base o ácido o en cómo resolver una identidad notable, siempre acabas tarareando aquello que suena en tus cascos. ¿Cansado de no poder estudiar escuchando música? Hoy te voy a enseñar uno de los proyectos que más me ha ayudado en mis días de biblioteca; y los que no son de libros y apuntes.
Los discos instrumentales son de las cosas más bonitas que te puedes echar a los oídos. Es maravilloso que algo sin letra te diga tanto, hasta tal punto que te aísla de aquello que está en el exterior. Literalmente sois tú y esa melodía que te lleva a un estado de trance entre tus apuntes y uno mismo. A lo largo de mi periodo de exámenes y de esos días que necesitaba paz y concentración máxima, me han acompañado muchos discos instrumentales, pero ha habido uno que ha estado conmigo día sí y día también.
Seguro que te suena Gideo, uno de los productores más talentosos del país. Ha producido para artistas como Pedro LaDroga, Cecilio G. o Gloosito. Además, junto a Baby Pantera ha trabajado back to back en proyectos como “BCN” o “Nonchalant”, además de colaboraciones existentes entre ambos. Pues bien, tras 2 EPs entre 2022 y 2023, “Ninot” y “Offender”, Gideo se lanza a la aventura de los álbumes.
El 24 de abril de este año, Gideo nos presenta “Proffessional Existing”, un disco instrumental que consigue tenerte completamente disociado durante la media hora que dura el mismo. Mediante beats hipnóticos, Gideo nos plantea una paleta de sonidos muy detallada y sintética repartida a lo largo de 10 temas. En esta ocasión, el artista madrileño ha contado con Baby Pantera y Loyalty XIX para acompañarlo en “Gatekept” y “Value”, tercer y quinto corte de la cinta.
Una de las cosas que más me gustó de “Professional Existing” es el trato tan cuidado que da Gideo a cada capa que conforma cada pista. Imagínate que vas a una gran ciudad. Todos los sonidos se fusionan entre sí para dar lugar a esa “banda sonora” con la que identificas que estás en una metrópoli. Si te paras a analizar los sonidos uno a uno, te darás cuenta de que hay coches pitando, que un señor está vendiendo lotería o que un conspiranoico pregona que “el fin se acerca”, pero el ruido de fondo te hará difícil poner fija tu atención en esos sonidos. Gideo consigue que, cuando pones tu atención en aquellos detalles de la pista, todo lo que está detrás quede en silencio. Consigue que el sonido exista de una forma única y diferenciada de los demás puntos a analizar.
Para mí, Gideo ha conseguido con “Professional Existing” llevar a otro nivel la experiencia auditiva que supone un disco instrumental. Ha logrado de forma más que exitosa que el sonido tome protagonismo, tanto individualmente como globalmente. Y bueno, también ha conseguido librarme de la convocatoria extraordinaria, qué más quiero.
Cuando escuché «Ludovica» del anterior álbum del trío italiano Fuera, no tenía ni idea de que sería la llave para que Mike, Diack y Jimmy me abrieran las puertas a un universo lleno de contrastes, emociones y una frescura casi adictiva. Fue entonces cuando llegó Mariposa, ese primer adelanto que marcó un antes y un después. Notaba que algo importante se estaba gestando, pero no que sería el inicio de lo que hoy considero mi álbum internacional favorito del año: Sonega Sonela.
Tras un año dejando pistas de lo que sería su obra más trascendental, Fuera nos entregan un álbum que va más allá de las tendencias habituales. Sonega Sonela rompe esquemas, desborda creatividad y conecta culturas con un sonido rebelde, crítico y a la vez satírico. Este álbum no es solo música; es un puente entre lo mejor de Italia y España, con ambos idiomas entrelazándose a lo largo de sus temas.
El viaje comienza con singles potentes como «Mariposa», «Santo», «Cosa Fai Stasera?» y «Estrella», cada uno acompañado de visualizers tan originales como sus canciones. En abril, Fuera nos reveló que estos temas formaban parte de un EP, Sonega, al que se sumaron pistas como «Lentamente», «Nella Mella» y «Rebel». Estos temas, más experimentales y abstractos, le dan al álbum un aura codificada y misteriosa convirtiéndolo en uno de los proyectos más interesantes del panorama underground italiano.
Dentro de esta escena, nombres como Ele A, Emma, Slings o Centomilacarie destacan como exponentes de una nueva ola de artistas italianos que están redefiniendo la industria con propuestas frescas y revolucionarias. Fuera se suma a esta corriente con su carácter único y su capacidad de dialogar con la escena española. No es casualidad que hayan mostrado en sus redes sociales admiración hacia colectivos y artistas como RusiaIDK, Nusar3000, Fuji?, Iuky o Gara Duran. Estos nombres no solo inspiran su trabajo, sino que también refuerzan la conexión con el vibrante movimiento musical que se vive actualmente en España.
El pasado diciembre marcó el cierre de este recorrido con el lanzamiento de siete nuevos temas que terminan de dar forma a su masterpiece. En estos tracks, el español toma protagonismo, y el álbum se convierte en un mosaico sonoro que viaja del rap introspectivo a ritmos latinos, coqueteando con el glitch y haciendo guiños al flamenco y la tradición mediterránea.
Temas como «Pero es Normal» nos envuelven en una melancolía llena de fuerza, mientras que «Goyard» conecta con los sonidos más contemporáneos de Nápoles y Madrid. Quiero hacer una mención especial a «Conexión», una auténtica joya que confieso no haber dejado de escuchar desde que la descubrí.
No sé si el 2025 será el año en que veamos a Fuera conquistar a la escena española, pero algo me dice que están más cerca que nunca. Lo que tengo claro es que uno de mis propósitos para este año será ver a estos chicos en directo <3
Epistolares es el álbum debut de Akriila, una artista chilena que este año irrumpió en la escena musical con una propuesta fresca y auténtica. El disco, compuesto por doce canciones, se presenta como una colección de “cartas sonoras” que exploran temas personales y universales, fusionando géneros como pop alternativo, trap y reggaeton.
Desde la apertura con Debut, Akriila establece un tono introspectivo que se mantiene a lo largo del álbum. Canciones como NANA y POPPER incorporan un estilo disruptivo y experimental. Por otro lado, temas como lunes feriadooOoOO y para siempre (。ᐳ_ᐸ) cambian drásticamente el enfoque, mostrando la versatilidad de Akriila al combinar sonidos pegadizos con letras que, de cierta forma, invitan a la reflexión y abren paso al tema más honesto del disco: Carta a mi papá, canción que destaca por su emotividad y sinceridad, ofreciendo una mirada íntima al corazón y desafíos personales de la artista.
La producción del álbum es notable por su capacidad para crear atmósferas densas y envolventes, utilizando sonidos saturados y elementos electrónicos que complementan la distintiva voz de Akriila. Las colaboraciones con artistas como Juicy Bae, Taichu y Young Cister aportan diversidad y enriquecen la propuesta sonora del disco.
Epistolares es una muestra contundente de la capacidad de Akriila para transmitir emociones complejas a través de su música. La mezcla de géneros y la honestidad en sus letras posicionan este álbum como una de las propuestas más interesantes del año en la escena musical actual. Espero ver a ese pelo rojo y flequillo por mucho tiempo más; no cabe duda de que este es solo el comienzo. Y por favor, never forget que #HotGaysListenToAkriila.
El Morad no es solo un artista, es un fenómeno cultural. Su música, cargada de mensajes reales y crudos, conecta con una generación que encuentra en sus letras un espejo de sus vivencias y luchas. Desde el barrio de La Florida en L’Hospitalet de Llobregat hasta llenar el WiZink Center de Madrid, su trayectoria demuestra que la autenticidad y el talento pueden romper cualquier barrera.
Un día antes de Navidad, Morad dejó claro su peso en la industria musical al llenar una de las arenas más importantes de España. Este logro no sólo consolida su carrera, sino que refuerza la relevancia del género urbano en la escena contemporánea, convirtiéndolo en uno de sus máximos exponentes.
Con el inicio de su Tour 2024/25, Morad ofreció un espectáculo depurado, lleno de sorpresas, escenografía impactante y una presencia arrolladora. Niños en el escenario —uno incluso recibió un corte de pelo en directo—, Morad cantando rodeado del público en las gradas, y artistas invitados como RVFV, DeLaRue, su inseparable Benny Jr y Rels B, formaron parte de un show inolvidable.
Pero más allá de las luces y la fiesta, lo que destacó fue la capacidad de Morad para emocionar. Desde el orgullo por representar a su gente y su mensaje de que toda voz merece ser escuchada, hasta la rabia y el desahogo en temas como Mama Me Dice, el momento más brutal a nivel emocional del concierto, y la felicidad pura en éxitos como su Bizarrap Music Session.
Morad nació y creció en L’Hospitalet de Llobregat, un barrio multicultural que ha moldeado su identidad y música. Rodeado de una realidad marcada por dificultades económicas y falta de oportunidades, el joven artista encontró en la música una forma de canalizar sus vivencias y reflexiones.
Comenzó escribiendo y grabando canciones desde casa, y rápidamente su estilo llamó la atención. Fusionando rap y afrotrap, creó un sonido único que resonó en los barrios de España y Europa. Sus letras, directas y cargadas de autenticidad, conectaron con los jóvenes que reconocían sus propias historias en las canciones de Morad.
Morad pasó de grabar canciones caseras a liderar las listas de éxitos en plataformas como Spotify y YouTube. Con temas como Cómo Están?, Yo No Voy o Moto GP, se convirtió en la voz de una generación que lucha por salir adelante, aunque muchas veces no encuentra la luz al final del túnel y solo encuentra rechazo.
A pesar de las controversias que han rodeado su carrera y de no haber sido siempre el mejor ejemplo, su impacto positivo es innegable. Morad ha sabido unir a una España dividida en conflictos e ideologías, mostrando valores que trascienden las barreras: amar a la familia, confiar en Dios y mantenerse fiel a uno mismo, recordatorios que a menudo olvidamos en el ajetreo diario.
Morad es mucho más que un músico: es un símbolo de lucha y superación. Especialmente para los jóvenes de barrios populares, su historia y sus canciones son una fuente de inspiración. Representa la posibilidad de transformar las adversidades en éxito, un ejemplo que resuena en cualquier oyente que escuche sus temas con atención.
Sus letras abordan temas como la vida en el barrio, las desigualdades sociales y la importancia de ser auténtico. Esto lo ha convertido en un referente, no solo en el ámbito musical, sino también cultural. Su figura va más allá del escenario, siendo una voz para aquellos que a menudo no son escuchados.
El concierto de Morad en el WiZink Center fue un evento histórico para la música urbana en España. Frente a miles de fans, el artista ofreció un espectáculo lleno de energía y emociones. Su repertorio incluyó desde sus grandes éxitos hasta sus temas más recientes, mostrando una evolución artística impresionante.
El público, completamente entregado, coreó cada canción en un ambiente eléctrico que puso de manifiesto el vínculo especial de Morad con sus seguidores. Este concierto no solo marca un punto culminante en su carrera, sino que también representa un avance significativo para el género urbano en España, llevándolo a los escenarios más prestigiosos del país.
Morad ha logrado con muchos obstáculos y presiones en el camino lo que parecía imposible: llevar la voz de los barrios a los escenarios más grandes de España y el mundo. Su autenticidad, talento y conexión con su público lo han convertido en una figura imprescindible de la música urbana actual.
El éxito en el WiZink Center es solo el principio, aún quedan recintos más grandes que llegarán. Con una carrera en ascenso, Morad continúa demostrando que su música tiene el poder de unir culturas, derribar barreras y dejar una huella imborrable en la escena musical. Su mensaje es claro: cualquier voz, por pequeña que sea, merece ser escuchada.
NICO B. ha cogido al panorama por sorpresa. Es un creativo con una mente y visión privilegiada. En su nuevo disco, “AERIAL DISPLAY”, se nota que hace las cosas de corazón y por eso está destinado a triunfar. En esta charla hablamos de su proceso creativo, su vínculo con la naturaleza y su evolución.
Darío:Preséntate un poco para la gente que no te conozca: quién eres, de dónde vienes…
NICO B.: Yo soy Nico y vengo de Zaragoza. Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con la música y el vídeo, me dedico a las dos cosas. Ahora vivo en Madrid y sin más, un poco disfrutando de la ciudad.
D: Si entramos a tu perfil de Spotify, qué nos vamos a encontrar?
N: Podéis encontrar, aunque no sé como etiquetarlo, sobre todo experimentar con la música, es lo que me llama y es lo que me mola. Es decir, ponerme detrás del Ableton y meterle a producir, a decir cosas por el micrófono mientras tanto y a ver cómo queda eso. Yo creo que está muy vinculado con la electrónica, siempre dentro del pop, pero me gusta mucho la electrónica. Al mismo tiempo llevármelo a sonidos más orgánicos o utilizando la voz que eso me parece bastante interesante, básicamente experimentar. Desde que empecé con esto: abrir el Ableton, ser un friki e intentar sacar sonidos chulos.
D: Entonces, cuando vas al estudio o estás intentando hacer una canción, porque en tus canciones incorporas muchísimos géneros, tienes una idea clara o vas cambiando mucho el estilo de una canción?
N: Esa es la movida. No, no tengo una idea clara y de hecho es lo que me mola, no tener una idea clara. No me gustaría que llegase el momento en que yo abriese el Ableton y tuviese algo preconcebido en la cabeza para ponerme a hacer. Básicamente, me pongo a probar, a experimentar, a ver qué sonido me gusta y me guío exclusivamente, y lo digo siendo sincero, por el gusto, por cómo suena. De repente me suena guay, me gusta, creo que puedo subirme y montarme encima con lyrics, pues me pongo a trabajar.
D: Eres de Zaragoza. Cómo de importante es como artista emergente moverte a Madrid para trabajar?
N: Por desgracia, es importante para todas las personas que se quieren dedicar al arte y quieren vivir de ello. Yo creo que hay dos planos y es diferente. Creo que puedes hacer arte desde cualquier sitio, y eso es también súper importante que prevalezca y defenderlo porque me parece muy valiosa esa capacidad que tiene cualquier persona de hacer cualquier cosa en cualquier sitio, relacionada con el arte. Ahora, si quieres vivir de eso, aunque hoy en día con Internet si te pones a vender láminas por Instagram pues igual funciona, es complicado hacerlo desde cualquier otro sitio que no sea la capital o como mucho Barcelona. La realidad es que en el resto de lugares, las opciones y oportunidades que hay, desde mi punto de vista, están muy ancladas en el pasado, para una persona que tiene inquietudes artísticas actuales o quiere hacer cosas que estén en boca de todos es muy difícil hacerlo desde tu lugar de nacimiento si no has nacido en Madrid o Barcelona
D: Hace poco también sacaste tu primer disco, “AERIAL DISPLAY”. Cómo afrontabas ese reto y presión de hacer tu primer proyecto?
N: Guay. Lo bueno que tiene es que la música es para mí como mi salón de juegos, es donde me lo paso bien. Evidentemente como artista emergente lo que tienes que hacer es primero currar para ganar dinero y luego poder dedicar tu tiempo libre a lo que te gusta, que es la música o otra cosa porque yo también trabajo de algo que me gusta. Entonces, básicamente, después de trabajar yo lo que hacía era intentar ponerme a hacer música. Es verdad que en muchos casos es bastante duro, “duro” entre comillas que no estamos aquí picando en la mina. Es bastante cansado porque tienes un día de mierda currando y no te apetece ponerte a hacer música, la verdad es algo que no te apetece. Como me lo he tomado siempre como mi momento de pasármelo bien la verdad es que ha sido bastante llevadero.
D: Después por el título también te quería preguntar porque “AERIAL DISPLAY”, qué significa? Qué representa?
N: “AERIAL DISPLAY” en términos literales en español significa “exhibición aérea”. Yo me basé mucho, porque toda la estética del disco está dirigida hacia vincular la naturaleza con la tecnología que creo que es lo que soy yo. Soy de Zaragoza pero toda mi familia es de un pueblo del Pirineo que se llama Canfranc, Canfranc-Estación. Es de donde me siento y donde creo que pertenezco básicamente, porque cada vez que subo allí como que los chakras se me alinean. Por otro lado soy un friki de la hostia, me gusta todo el rato estar detrás del ordenador, todo el rato rateando con Ableton, rateando con programas de edición… Entonces creo que junta los dos mundos muy bien: junta el mundo de la naturaleza, de Canfranc, de los árboles de toda esta movida con el mundo de la tecnología. “AERIAL DISPLAY” viene de “exhibición aérea” porque yo encontré un animal muy concreto que parece un híbrido hecho con inteligencia artificial, pero existe en la realidad, que es el pez volador. Si veis documentales o cualquier cosa de estas, yo me obsesioné, porque es que está guapísimo. Parece una movida venida del futuro, la estética mola un montón y en un documental decían que lo que hacían eran exhibiciones aéreas para cuando los predadores van a por ellos. Entonces, cuando va un pescado por debajo del mar a comerse al pez volador, el pez volador salta para arriba y se pone a volar. Ahí es cuando viene un pájaro, lo intenta pillas y vuelve para abajo. Molaba mucho la idea de representar esa movida de poder escapar de todo tipo de depredadores de una forma súper ágil y luego hacerlo a través de esa palabra, que es “AERIAL DISPLAY”, que además aunaba literalmente la naturaleza y la tecnología, porque “aerial” te lleva mucho a la naturaleza y “display” me lleva mucho a la tecnología. Dije: “esto es lo que me representa tal cual”.
D: Es también lo que se muestra en la portada, no?
N: Sí. Es lo que se intenta demostrar, entendiendo que en la portada salgo yo, pero se intenta hacer una especie de metáfora hacia lo dinámico y hacia un pez volador. El fondo azul, la falda que me la pongo sobre los hombros y tiene una dinámica como si estuviese volando… Toda esa movida.
D: Trabajas en las audiovisuales también, haciendo videoclips y demás. Supongo que la parte gráfica era muy importante en el disco. Los visuales están muy currados…
N: Sí, total. Me parece muy importante, si tienes la oportunidad de hacerlo. Yo hasta ahora no había tenido la oportunidad de hacerlo y no creo que sea bueno invertir demasiados recursos en hacer cosas que no te representan realmente como artista. Esta es la primera vez que lo puedo hacer, hemos intentado jugar muy básico en los vídeos pero que sean muy efectivos y que representen mucho lo que quiero contar y lo que quiero decir. Evidentemente, todavía mis presupuestos son ínfimos, son ridículos, pero jugando las cosas bien, que creo que las hemos jugado bien, quedan cosas y quedan estéticas chulas y representan literalmente lo que quiero decir. Para mí, todo lo que pueda aportar a un proyecto musical es importante y en este caso el audiovisual creo que aporta mucho.
Portada de «AERIAL DISPLAY»
D: También las canciones, que quiero destacar “KBONITO” que me parece buenísima y tiene una composición increíble en cuanto a letra y demás. Cómo sueles escribir?
N: Como sale. Es una mierda porque creo que todos los artistas responden lo mismo, pero de verdad no hay una fórmula y ojalá la hubiese porque sería todo mucho más fácil. Es literalmente ponerte delante del ordenador. Si que te puedo decir que yo no suelo coger un beat y escribir sobre eso, suelo hacer las dos cosas a la vez. Lo normal es que yo empiece un beat, mientras tanto haga algo de lyrics, vuelva a tocar el beat, vuelva a hacer algo de lyrics… Que vayan muy de la mano todo el rato porque para mí es muy importante que conecten muy bien ambos y que la canción te lleve todo el rato tanto en producción como en letra. En cuanto a fórmula de escribir letra, tener el día.
D: Estar inspirado, no?
N: Es que es literal, pero sí que te puedo decir que es importante luchar contra la frustración. Es decir, hay muchos días que no te sale pero luego hay un día que de verdad conectas con lo que quieres decir, de verdad conectas con la historia que estás buscando y sale.
D: Quería hablar también de la colaboración del disco que es Lu Demie, una artista de Zaragoza. Tú cómo ves el panorama allí? Porque últimamente está saliendo mucha gente de Zaragoza, no sé si estás muy metido ahí
N: Tengo muchos colegas de ahí. Siento que Zaragoza es una ciudad grande pero falta mucho apoyo de las instituciones y mucha escena real que se genere allí y se quede allí, que eso es lo más importante. Pero bueno, siempre hay mucha gente con inquietud porque es una ciudad bastante grande. Si que me gustaría más apuesta por las instituciones de forma real, que no fueran instituciones carcomidas por la cutrez porque el apoyo es ridículo y la gente que está en esas instituciones no tiene ni idea de música ni de lo que se está moviendo ahora. Es un poco una mierda, la verdad, porque muchos de los artistas que estamos por allí tenemos que relegar a irnos a Madrid o irnos a Barcelona para tener más oportunidades a nivel industria y más junte con otra gente. Lu Demie me parece una artista súper guay, me parece que todavía es joven y está probando mogollón de cosas. La colaboración viene de que se vino a mi casa porque somos colegas, porque a mi cuesta mucho generar cosas que no sean orgánicas. Me cuesta tirar de MD, no suelo hacerlo, y además soy muy receloso de mi proyecto, en este concreto quería que fuera enteramente mío lo que pasa es que estábamos en el estudio editando y escuchó este tema y dijo: “creo que tengo algo”. Lo tiró y fue en plan: “te quedas y ya está”. Fue súper orgánico
D: También nos vamos a ir a tu pasado, 2022 o incluso antes, tus canciones eran muy diferentes, no tienen nada que ver con lo que estás haciendo ahora. Porque ha habido un cambio tan grande en tu sonido en tan poco tiempo?
N: Pues porque he aprendido a producir. El primer tema que subí, ‘Buying Dreams’, es un R&B al uso, es el que más me ha funcionado pero es verdad que igual no me representa a día de hoy tanto. Aunque no reniegue de él porque me encanta, no me gusta tanto como el sonido que estoy haciendo ahora porque lo que estoy haciendo ahora puedo hacerlo. Me estoy juntando con Sergio, G.Lesson, y Edu que son dos productores que flipas y me han enseñado un huevo en estos 4 años. He aprovechado todo lo que saben ellos para luego poder yo imponer mi gusto dentro de la producción y poder irme a casa, e independientemente de que ellos estén detrás de todas las produs porque no me gusta hacer algo solo como tal, y luego poder enredar con ellas, meter unas cosas, quitar unas. Eso hace que todo haya derivado a un gusto más personal, más que simplemente pillar un beat de alguien y subirme encima cantando.
D: Esos temas también del principio, hay dos o tres temas, son en inglés. Cuál fue ese punto de inflexión en el que dijiste: “a partir de ahora en castellano”?
N: No ha habido punto de inflexión, ha habido más una maduración de todo eso. Básicamente, a mí la musicalidad me entra más en inglés, escucho sobre todo inglés. Es lo que me sale de forma natural, yo cuando hago música, cuando canto o cuando produzco de verdad que es lo que me sale de dentro. No me impongo nada ni intento hacer nada de forma forzado sino que sale de dentro. Lo que me salía en ese momento era cantar en inglés. Lo que fui viendo a partir de cantar en inglés iba poco a poco aprendiendo a transformar esa forma de hacer melodías del inglés al español. Las melodías en inglés me gustan mucho en general, entonces hay veces que compongo desde ese lado, cómo sonaría en inglés para transformarlo al español y que eso quede guay. Ha sido una forma paulatina, al igual que el tema de la producción poco a poco ir aprendiendo, es ponerme delante del micrófono y en vez de tirarlo en inglés, tirarlo en inglés y empezar a traducirlo, luego ya solo en español.
D: También puede influir que viviste de pequeño en Inglaterra? Por qué has dicho que no ha tenido mucho que ver en tu música pero la relación está ahí
N: Es importante que de pequeño viví en Inglaterra pero al final fueron 7 meses, no fue algo súper importante. En lo que influyó es en que ahora entiendo el inglés, entiendo las letras de la música en inglés y eso me anima a escuchar más música en inglés. Por otro lado, yo recuerdo que antes de ir a Inglaterra yo ya escuchaba música en inglés. Eran otros tiempos. Yo creo que ahora mismo en España no se está haciendo típico cancionero de Eurovisión de los años 80, sino que se están moviendo hacia otros sitios que son muchísimo más interesantes. Hay gente como ruso (rusowsky), Ralphie (Ralphie Choo), Amore, Irenegarry… Hay gente que está jugando con sonoridades menos típicas españolas, que igualmente son muy agradecidas con el español en general cuando cantas en español y que a mí me gusta muchísimo porque me transporta a un tipo de producción que en cuanto a sensibilidad artística me llama mucho más.
D: Para ir acabando ya. Cómo te gustaría verte en el futuro? Pongámosle que 5 años
N: Principalmente con muchísimo dinero (risas), es que mola mucho vivir con dinero. A mí siempre me ha faltado o he luchado por conseguir dinero y creo que hay que dejar la visión de ser artista y luchar por las cosas de no querer dinero, quiero tener dinero la verdad. A parte, con las bases de mi música más asentadas, creo que con este “AERIAL DISPLAY” he conseguido tener un camino hacia el que yo quiero dirigir todo y tener una sonoridad. Que poco a poco se vaya sumando gente al proyecto que de verdad conecte con lo que estoy haciendo, que eso me parece lo más importante y lo más difícil de conseguir porque al final va mucho de promoción y demás.
D: Cuando esto de la música se acabe, al mirar atrás, qué te gustaría pensar al escuchar tu música?
N: “Como molaba porque hacía lo que quiero”, ya está. Lo único que quiero hacer en la música, sinceramente, es hacer lo que quiero. Cuando no esté haciendo lo que quiero dejaré de hacer música, porque no me mola. En ese sentido también lo digo mucho: me gusta vivir de otras cosas que no me hagan estar obligado a pensar en que es lo que va a funcionar. Estoy contento de hacer lo que me gusta y lo que me sale y si eso a la gente le mola, de locos. Si no, de locos también. Sobre todo que yo esté contento con lo que hago.
Descubrir quién está detrás de la producción de tus temas favoritos es una de las cosas más bonitas que tiene la música, pero cuando descubres a un productor del que jamás habías escuchado hablar, la curiosidad es aún mayor. En el episodio de hoy nos acompaña GIO, un productor detrás de hits como «Las Bratz» de Aissa y El Bobe, «DAME» y «YANKEE» de Quevedo o «Buenas Noches», el último disco del canario de moda.
Bueno GIO, vamos con la primera pregunta. ¿Cómo empezaste a producir?
Creo que fue cosa de mis tíos y mis primos, que eran DJs. Ellos me acercaron a la música, rollo, me grababan discos o lo que sea que yo pudiese escuchar, ¿sabes? Ese fue como mi comienzo dentro de amar y disfrutar de la música. Y todo eso que, al final, es como el comienzo de que luego quieras empezar a producir. Si tienes más curiosidad sobre la música, la producción y tal, empiezas a buscar videos en YouTube, empiezas a buscar información entre tus colegas que sabes que les gusta la música… Y empieza todo un poco así, por lo menos en mi caso.
¿Quiénes fueron tus primeras referencias?
Mis primeras referencias de música, cuando ya no escuchaba la música que ponían en el coche tus padres, la que se te impone de pequeño, ¿no? (Risas) Empecé escuchando reggaetón, tío. En Latinoamérica es muy común hacer como recopilatorios de 200 mil temas de reggaetón en un disco de estos que te encuentras piratas en la calle. Me llegó uno de esos cuando yo no sabía lo que era el reggaetón. Te hablo de hace más de 10 años, ¿sabes? Aquí, porque yo soy de Ecuador, vengo aquí con 5 años. Y claro, crezco con la música de aquí, con todo lo de aquí, pero a los 13 o 14 años me llega un disco de reggaetón de Hector y Tito, Don Omar, Daddy Yankee… Todos los OG’s (risas). Ahí me empieza a gustar ese género y a llamarme la atención ese sonido.
Bueno, con esto más o menos has contestado a la siguiente pregunta (risas) pero, a nivel producción, ¿cuáles son tus referencias?
Yo empecé porque vi un vídeo en YouTube de Luny Tunes en el estudio. Creo que fue el génesis de mi interés por la producción. No enseñaban gran cosa, se veía a lo mejor una pantalla con el FL Studio de fondo, pero era como el momento de verlos en el estudio, disfrutando de hacer música y tal me llamó la atención. A partir de ahí empecé a buscar información: “vale, ese programa se llama FL Studio”, “cómo lo consigo”, que si tal… A un primo, como que el programa le llega por uno de estos discos que te digo que llegaban, igual que con la música y demás (risas). Entonces le llega el FL, me lo pasa y ahí empiezo a hacer pistas.
Es curioso, porque a muchos les pasa eso, que ven un vídeo como los que hace KIDDO explicando cómo se hizo el beat de un tema y tal, y al ver todo se quedan asombrados y les llena la curiosidad.
Al principio, al ver la interfaz yo intenté, pero tampoco había demasiada información. El contenido que hay ahora de tutoriales, de cómo empezar a hacer un beat o lo que sea, eso hace más de 10 años no los había. Te descargabas el programa y tú solo tenías que entender cómo funcionaba. Había muy poca cosa, incluso en inglés. Estuve muchos años con FL, pero después de probar unos cuantos entornos, me he quedado con Abbleton.
Conozco a muchos que se pasan de FL a Abbleton. Supongo porque es más intuitivo.
Yo empecé con FL, me acuerdo que con la versión 7. Fue la primera que instalé. Lo dejé cuando salió la 20, que ya me pasé a Abbleton. No sé si es más intuitivo, pero al final el entorno de trabajo también tiene mucho que ver con el sonido que está ahora en el mercado. Siento que con Abbleton llegas a un punto que es muy difícil que llegues con FL de forma natural. O sea, yo siento que, después de utilizarlo, cada uno tiene lo suyo y sabe cómo hace la música, pero yo encontré como que esa diferencia en mí y en mi forma de trabajarlo todo.
Ya que hablas de las diferencias a la hora de hacer música y el cómo se hace la música, te iba a preguntar por tu proceso creativo a la hora de hacer los ritmos. Que, por cierto, es muy diferente dependiendo del proyecto en el que trabajes, que no son pocos: el último disco de Aissa, en “YANKEE” y “DAME” del primer disco de Quevedo y casi en la totalidad de “Buenas Noches”, en “HEY BB” de Saiko, en varios discos de La Cruz o en “Las Bratz Remix” entre otros, y he de decir que los ritmos son muy variados. Detállanos un poco acerca de tu proceso creativo.
Durante los años ha ido cambiando, ¿sabes? Ha ido cambiando a medida que yo he ido madurando dentro de hacer música y de entender cómo funciona y cúal es mi rol dentro de ser productor. Para crear un beat, si lo creo de cero… Que también es muy común que otra persona empiece el beat y yo termine el tema, ¿sabes? Como que he desarrollado esa relación con los artistas en la que, al final, confían en el toque final o en el sonido que les doy a los temas. A lo mejor empiezan un tema con otro productor y luego me lo traen para que yo le dé el sonido que hemos ido desarrollando, ¿sabes? Tanto con Aissa como con La Cruz llevamos bastante tiempo trabajando y desarrollando un sonido que al final, aunque otros productores empiecen la idea… Y esta muy guay, yo también lo hago en viceversa: a lo mejor hay un productor que trabaja más de la mano con otro artista, yo me encargo de la composición del tema y luego el otro productor termina como el color del artista con el que está acostumbrado a trabajar. En cuanto a los beats, a mí me gusta crear hasta que ya no me da, ¿sabes? Si me siento inspirado, yo me siento y hago un beat, pero hasta el punto donde veo que ya estoy empezando a sobrepensarlo, ¿me entiendes? Llego al punto donde la inspiración me da y lo dejo apartado. Sigo con mi vida, haciendo mis cosas o viendo una serie y cuando veo que otra vez algún input del exterior me motiva, me siento y continuo ese, empiezo uno nuevo o lo que sea. Al final todo el material que hago me sirve para otras sesiones. A lo mejor cojo una idea sin acabar, se la enseño al artista y el artista me comenta algo. Siempre que me siento creativo, creo hasta que ya no me siento creativo.
¿Y qué te inspira a la hora de hacer ritmos? En una columna de Fleek repasaban 7 temas tuyo y en lo que se refiere a “AMANECIÓ”, tuviste un input muy concreto. ¿Qué te lleva a hacer determinados ritmos?
Puede ser cualquier cosa, en realidad. Puede ser que yo esté viendo una serie y me meta tanto en la historia que me crea esas emociones y diga “hostia”, ¿sabes? Yo creo que ese input son las emociones.
Eso está muy guapo. Además, eso hace que surjan detalles muy guapos, como el beatswitch en el ritmo de “YANKEE” de Quevedo o la ausencia de un bombo marcado en un reggaetón como ocurre en “COSA DE DIOS” de Antony Z.
Claro, es que al final todas esas decisiones tienen que ver con quién es el artista con el que estoy compartiendo el estudio. A lo mejor unas baterías que le entran en un tema a Aissa, a Antony Z se le quedan agresivas. A cada artista intento darle un sonido dentro de lo que yo hago; que dentro de lo que les gusta sobre lo que yo hago, darle un sonido acorde a lo que es el artista y lo que representa, ¿me entiendes? Aunque a un artista un tema le parezca muy guapo, a lo mejor no es para ese artista. Yo me meto con ellos, tenemos conversaciones acerca de sus referencias, qué es lo que entienden de la música y demás. Compartimos siempre antes de entrar a hacer música porque al final, cuando yo empiezo a hacer música con un artista, normalmente suelo seguir haciendo música con él. Siempre pienso que esa relación es a largo plazo.
No te gustará entonces tener a muchos artistas a los que producir, ¿no?
No, no me gusta ir produciendo temas a varios artistas. Me gusta darle un sonido a cada artista y que confíen en mí. Me gusta poder acompañarlos a desarrollar su sonido y la parte musical de su carrera.
Me gusta que todos los productores que habéis pasado por aquí penséis así, que un círculo pequeño de artistas con quienes trabajar es mucho mejor, puesto que eres más personal y cercano con ellos.
Sí, a mí me gusta más, sobre todo porque siempre me ha gustado mucho estar en el proceso de crecimiento de los artistas.
FOTO: “Ese camino es increíble poder vivirlo con ellos”.
Totalmente cierto. Por ejemplo, con Lucho tienes “GLOSS (DIDARIE)”, uno de sus primeros temas. Y ahora está con muy buenos números.
Literal, literal. Ese tema lo grabamos hace, no sé, un año y medio o así. Fue una vez que fui a Canarias, con intención de hacer música allí. Grabé con varia gente, entre ellos Lucho.
Bueno, vamos a hablar un poquito sobre uno de tus últimos trabajos: “Buenas Noches”, junto a Quevedo. Cuéntanos un poco acerca del proceso del mismo.
Pues el disco lo trabajamos este último año y medio en varios campamentos por las islas y la península. Estuvimos en Andorra, en Granada, en casi todas las islas… Fue un proceso largo donde hicimos muchos temas, pero se quedaron los que englobaban bien el concepto del disco. Y nada, trabajar con los otros 4 productores fue diferente: en el primer disco llegué al final y como que no los conocía mucho; hice mis temas con Pedro y ya. En este sí que trabajamos el disco en conjunto: enseñándonos trucos, pluggins, conocimientos y experiencias dentro de la industria… Entonces, creo que ha sido un crecimiento personal para todos.
Has trabajado con KIDDO, con Bluefire y con GARABATTO, siendo uno de los dos posibles escenarios que se presentan hoy día en cuanto al trabajo de producción: uno de ellos el trabajo autónomo y el otro junto a más productores. ¿Cómo es trabajar codo a codo con productores?
Pues yo no estaba tan acostumbrado, tío. Al final venía de hacer mis temas yo y ya está. Aparte, yo también cuando empecé todo mi crecimiento musical fue… Yo vivía en Fuenlabrada, ¿sabes? Allí no había ni reggaetón, ni FL, ni Abbleton ni nada. Entonces era el único friki haciendo cosas en el ordenador y tal. No había tanta gente a la que decirle “vente a mi casa y hacemos un beat” o “si cantas, vamos a grabar”, entonces mi proceso fue un poco por mi lado. Cuando llegué a este proyecto y había que colaborar con todos ellos, no me chocó; la verdad es que me lo pusieron bastante fácil. Yo también lo dije antes de empezar, no había colaborado con tantos productores. Además, yo soy muy encerrado a la hora de hacer música, pero por el background que tengo. Yo me puedo poner los cascos, me dejas en una mesa solo y fluyo, ¿sabes? Pero trabajar con más gente dentro del estudio, aportar todas las ideas y hacer todo lo mejor posible para el tema era un reto, pero todo salió bien.
Hablemos un poco del sonido del disco. No sé si has visto en redes lo dispar que es la opinión de la gente acerca del disco: que si el sonido del disco, que si las letras, que si tal y cual. La paleta de ritmos es muy diferente a la de “Donde Quiero Estar”. Cuéntanos un poquito sobre la evolución del sonido.
Desde el principio ya sabíamos que iba a tener esa vibra nocturna, sabíamos que iba a ser música de club. En los primeros campamentos y en la primera parte del proceso, que bueno, se va desarrollando a lo largo de un año y medio en el que hay mucho crecimiento, haces muchos temas, pasan cosas y tal. Al principio es verdad que tenía mucho la energía del anterior, pero hubo una etapa a la mitad, cuando salió “DURO”, y ahí como que se abrió una puerta, un nuevo sonido donde Pedro quedaba muy bien y podía sorprender. Al final el disco tampoco puede ser similar al anterior, tiene que haber un cambio. Aunque al principio la gente no lo termine de asimilar, siento que con el tiempo la gente podrá entenderlo.
“Con “DURO”, al principio la gente no lo entendía, esperaba otra cosa. Cuando escuchas el disco en su totalidad tiene más sentido”
GIO sobre «DURO», el lead single de «Buenas Noches»
¿Crees que “Buenas Noches” va a trascender más que “Donde Quiero Estar”?
Eso no se puede saber. No son ni parecidos, son trabajos completamente diferentes. Solo el tiempo dirá si trasciende o no.
Toda la razón. Al principio yo pequé de compararlos no solo en sonido, también en concepto. Poco a poco he aprendido a valorarlos por separado y en efecto, no tienen nada que ver.
Es que claro, al final es eso: un disco de 18 canciones, todas de reggaetón, quizás iba a ser aburrido. Pedro es un artista que todas estas cosas las piensa. Los artistas grandes a cada disco vienen con una imagen completamente diferente a la anterior. Las personas cambian con el tiempo y maduran. Un artista no puede seguir hablando del mismo tema que hace 3 años porque su vida va cambiando y va viviendo nuevas experiencias. Madurando, en general.
Hablando de madurar, ¿tú crees que a nivel global el reggaetón se ha quedado un paso atrás? ¿Suena obsoleto e igual, como algo de hace 10 años, o crees que está innovándose cada vez más?
Creo que puede sonar igual. Cuando alguien es tan viral o tan conocido, obviamente hay mucha gente que va a seguir esa corriente de sonido, de letras, de conceptos y tal. Pero también creo que hay gente innovando y haciendo cosas nuevas. No siento que quede obsoleto. También te digo, a lo largo de la historia, el reggaetón ha ido cambiando. Se ha ido volviendo más electrónico, más trap o más tal pero siempre con el color ese del reggaetón. Por ejemplo, hay canciones de Mora que son electrónica, pero con ese color de reggaetón, ¿sabes? Ya sea por las voces, por los sintes utilizados… Igual como en el pasado, Wisin y Yandel sacaron “Los Extraterrestes”, que es muy electrónico; y en 2016, todo lo que era reggaetón se volvió trap, pero en realidad lo que era de trap eran los drums, todo lo demás era de reggaetón. Siento que ese sonido si que se va a mantener, pero va a haber más repertorio.
Me viene de escándalo lo que has dicho de Mora, más que nada porque en sus dos últimos discos se le criticó por el uso excesivo de la electrónica. Fueron muy exigentes con el sonido presentado por el puertorriqueño, casi poniendo en duda los ritmos utilizados. ¿Crees que el público es muy crítico con la producción detrás de los temas?
Sí, siento que sí. Cuando algo se vuelve tan conocido, la gente lo critica más. Aun así, no le veo yo esa barrera. Ten en cuenta que yo soy latino, nazco en Ecuador y tal, pero me crío aquí. Para mí el reggaetón y la electrónica, por ejemplo, tienen sentido juntos. Tú vas a la discoteca y hay un momento en el que te ponen reggaetón, en otro música electrónica y todo termina siendo música de discoteca. Entiendo que a la gente que le gusta el reggaetón, quiera reggaetón, pero no sé. Al final hay otra gente que a lo mejor no ha escuchado a Mora en ese registro, le gusta más y termina ampliando su público. Las canciones de reggaetón siguen ahí, si alguien quiere escuchar a Mora en un reggaetón lo va a poder seguir escuchando.
Esto último que has dicho es totalmente cierto. Además, Mora es cierto que tiene un catálogo muy amplio, hay donde escoger.
Claro, si es que hay un montón, ¿sabes?
Y sobre la música de fiesta igual, la mezcla entre el reggaetón y la música electrónica en una discoteca puede tener total coherencia.
Yo por ejemplo hago reggaetón porque son mis influencias iniciales, pero al final lo que hago realmente es música de discoteca. Creo que mi concepto y lo que yo hago es música de discoteca, para que la gente se lo pase bien.
¿Te gustaría probar algún género musical?
No es que lo escuche mucho, pero me gusta mucho y me parecería muy loco estar dentro de una producción de regional mexicano, corridos tumbados o algo así. Que requiera músicos y que sean muy buenos, que me cambie totalmente el mood de la música que hago.
¡Qué pasada! Aquí en España tenemos a unos chavales que hacen música de allí, a Callahan Ugn y Olson, y aunque no esté demasiado puesto, no lo hacen mal.
Dentro de la música, yo creo que es lo que menos he tocado: música con músicos.
Tiene que ser más complicado.
Claro. Al final la música que hago es con sintetizadores y tocando el piano, que lo toco medianamente bien. Pero coger a un tío que toque la guitarra de esa manera, grabarlo y que suene increíble… Tiene que estar muy guay.
Ya que hablas del piano y tal, ¿qué dominas en el estudio?
Creo que mi fuerte dentro del estudio es hacer los beats. Como músico y como pianista me defiendo: toco acordes, saco melodías y tal, pero no te voy a hacer una canción completa (risas). Pero creo que montar el beat es mi fuerte. Además, es la parte en la que la gente se siente más cómoda conmigo.
Muy cierto. Además, es lo que te he dicho antes, que tú a la hora de hacer beats cuidas mucho los detalles.
Claro, yo elijo los sonidos y le doy una visión. Obviamente todo esto se ha ido desarrollando a que lo vaya haciendo sobre la marcha, pero yo me lo pienso mucho: que si la selección de sonidos, el concepto, el momento en el que está, los cortes o la elección de estructura; todo eso aplicado a hacer los beats.
Recuperemos el tema de los productores. Tainy o Sky Rompiendo pueden ser dos de los productores más influyentes del mundo. Tainy hizo un disco de productor, “DATA”, y Sky está trabajando en uno. ¿Te animarías a hacer un disco de productor?
Yo creo que todos los productores sueñan con eso, con un disco en el que invitar a todos los artistas con los que han trabajado. Sí, claro, obvio (risas). También te digo, ahora mismo acabo de terminar dos discos que me han dejado en un momento donde quiero estar muy chill hasta empezar el año. Ahí voy a empezar a pensar en cosas y proyectos para el año que viene. O sea, ya lo tengo todo pensado, pero creo que hay cosas que requieren su tiempo, ¿sabes? Creo que tengo que trabajar más en mi marca personal y demás.
Bueno, supongo que ahora no estarás en nada, ¿no?
A ver, digo chill, pero chill a medias (risas). Aunque ahora esté tranquilo, y demás, el proceso de un disco es muy caótico: que si fechas, entregas, mandar esto aquí, recibir esto allá… El de Pedro lo llevo trabajando mucho más tiempo, pero tanto el proceso final del de Aissa y el de Quevedo coincidían.
Vamos, estabas a dos manos (risas).
Claro, claro. Que si recibir voces de aquí, recibir voces de allá, que si montar todos los temas… Era un caos (risas). Terminé cansado, pero muy contento. Ahora un poquito de descanso y a seguir.
Claro, un año y pico de curro tras un disco es largo. Es mucha carga.
Ten en cuenta que es como espaciado el trabajo que hacíamos en los campamentos. La parte final de ambos discos me pilló un poco a la par. En los campamentos más bien se hacen maquetas que hay que terminar cuando ya va a salir el disco, entonces ya era como “vale, ahora que tenemos los temas que van a entrar en un disco y en otro, hay que terminarlas”. Entonces, todo me pilló muy a la vez.
Bueno, vamos a hablar un poco sobre redes sociales. El reggaetón puede ser el género en el que mayor ritmo de consumo encontremos, siendo este reflejado en redes sociales. Como productor, ¿crees que el ritmo de consumo es mayor? ¿Es todo más efímero o tarda más en quemarse un disco?
Yo creo que depende de lo que hagas. Todavía siguen haciendo discos que perduran en el tiempo. Es cierto que se hacen trabajos más efímeros, pero todavía se hacen discos que se van a seguir escuchando en 5 o 10 años. Ahora salió el Wrapped de Spotify. Mi artista más escuchado ha sido Cruzzi.
Hostia, no me lo esperaba.
Yo escucho mucho reggaetón, aunque también me gusta mucho el rap. “Me Muevo Con Dios” seguramente en 5 o 10 años lo voy a seguir escuchando. Creo que depende de qué hagas. Tampoco considero que una cosa sea buena o sea mala. Cada uno va haciendo su música y su carrera como va viendo. El tiempo dirá si perdura. Igual hay discos en el pasado que ya ni se escuchan.
Sí, total.
Creo que esto no es nada nuevo, esto siempre ha existido.
“Seguramente haya algún disco de quien sea que estuvo hace años y ahora nadie lo escucha”
GIO sobre la perduración de los discos en el tiempo
Claro. Yo te lo decía por la gente que, a la semana del disco se pone: “¿se puede decir ya?, ¿AOTY?”.
Me han dicho que todas estas cosas se dicen mucho en Twitter. Bro, es que yo no tengo Twitter. Tenía mucho hace muchos años y no me acuerdo de la contraseña. He visto cosas en Tik Tok, pero creo que las cosas más fuertes se dicen en Twitter.
Menos mal que no lo tienes, porque vaya sitio macho (risas).
Sí, me rayaría seguro (risas). No, en realidad no. A mí me gusta lo que hago. Me gusta juntarme con artistas en el estudio, me lo paso super bien. Y hay mucha gente a la que le gusta la música. A la gente que no le guste, que vea algo malo o lo que sea, tiene muchas opciones.
En el Wrapped, cuando te muestran los minutos que has estado escuchando música, hay gente que llega a números desorbitados. ¡He llegado a ver gente con 200.000 minutos! Yo lo veo exagerado, llegar a esa cantidad de minutos es una locura. Retomando el tema del consumo de música, ¿tú crees que la gente escucha música por escuchar, sin ser consciente de lo que está escuchando?
Yo creo que hay de todo. También te digo, hay una edad en la que empiezas a tomar ese tipo de decisiones. Yo creo que la gente escucha lo que le gusta cuando quiere escucharlo; es lo que tiene la libertad de tener algo como Spotify. Yo en mi caso, por ejemplo… Escucho mucha música, tío. Estoy todo el día escuchando música: salgo de mi casa y en el coche me pongo música, llego al estudio y hago música, vuelvo del estudio y en el coche me pongo las referencias, me siento en el sofá y me pongo otro rato música… Escucho música desde que me levanto hasta que me duermo. No escucho toda la música que sale. Es imposible, no me daría tiempo. Escucho recomendaciones de amigos o trabajos que van saliendo de artistas que me gustan mucho. Yo creo que es una manera normal de consumir música.
A ver, creo que para alguien dentro de la música es necesario consumir música, día sí y día también a un ritmo que te sientas cómodo. Pero es que hay gente que literalmente se acuesta, se pone los cascos y a farmear minutos como un loco.
Yo no puedo, más que nada porque no dormiría (risas). Para dormir sí que necesito descanso, pero de ahí estoy todo el día escuchando música.
Qué bonito. Vamos, te lo decía porque, en mi caso, he reducido a la mitad el tiempo total de música escuchada, pero más que nada porque quería ser selectivo.
A mí me gusta ser selectivo con la música que escucho, pero de verdad, me encanta escuchar música; estoy con ella todo el día. Si voy a entrenar o salgo a una discoteca, escucho música.
Tío, hablando de discotecas, ¿has pinchado en alguna?
He hecho un par de apariciones, en alguna movida de Aissa o alguna fiesta temática de “Las Bratz”. Hasta ahora, tampoco lo he pensado, pero sí me gusta. Cuando inicié, fue por mis tíos, que eran DJs. Por eso mi cercanía a la música de club. El que ellos fueran DJs y tuvieran esos aparatos, que llegaran con esas maletas repletas de discos… Todo eso es lo que inició la música en mí. Fue todo un proceso lento, iban pasando las cosas poco a poco.
Bueno, lento pero paciente. Creo que en la industria la paciencia escasea cada vez más.
Yo creo que en general la gente no tiene paciencia, no solo en la música. También tiene que ver con cómo va el mundo ahora mismo, que va todo muy rápido. Creo que si hay casos en los que en un periodo corto de tiempo el artista se pega o lo que sea, pero normalmente la carrera de los artistas lleva mucho tiempo de desarrollo desde que te empieza a gustar y te grabas tus primeros temas hasta que te pegas. Mira J Balvin, hasta que fue J Balvin lo mismo habían pasado 10 años. La gente no ve lo anterior, ese es el problema. Cuando ya empiezan a sobresalir un poco, ya han hecho 7 u 8 años de carrera. Esto tiene que ver mucho con la paciencia y el saber esperar. Si tiene que pasar, va a pasar.
Hablando de la paciencia y el ver en detalle la discografía de un artista, ¿crees que la gente se para más a ver los detalles detrás de los temas? Por ejemplo, pararse a ver quién ha producido un tema.
Yo creo que en el mercado latino ahora más. En el mercado americano sí que el productor siempre ha tenido un poco más de relevancia, pero en el mercado latino con las figuras de Tainy, Sky o Bizarrap, está ayudando a que la gente entienda que la música no la hace solo el artista. Ayuda a que entienda que hay un pibe que ha estado toda su vida haciendo música es la mitad del tema. Estas figuras ayudan mucho, sobre todo en el mercado latino. Me alegra un montón, porque la gente así sabe que el 50% de una canción que le gusta y que va a quedar en su mente siempre también está hecha por otro pibe.
¿Crees que este reconocimiento es menor por parte de periodistas, medios e incluso la propia Recording Academy, que en su día no reconoció a Tainy como candidato a disco del año?
Lo de los Grammys y Tainy, no lo sé, creo que no tiene que ver con el reconocimiento a los productores; creo que tiene que ver con otras cosas. En cuanto al reconocimiento en los medios, creo que también es un trabajo de los productores, ¿sabes? Al final, el artista no solo va al estudio, también trabaja su marca y el marketing, entre otras cosas. Si el productor también quiere estar presente en los medios de comunicación, también debería hacer ese trabajo: considerarse también un artista y trabajar también su marca. Mira a Bizarrap, lo entrevistan igual que a cualquier artista grande porque ha trabajado su marca.
Y, por último, quiero rescatar una frase que dijo Ozuna en su día. En ella decía que el productor es el que estaba en la silla, no más. ¿Crees que los artistas reconocen cada vez más el trabajo de los productores?
Mira, yo he estado en este mercado… A mi la primera vez que me firman es con 20 años, por aquel entonces ya trabajaba con artistas que funcionaban aquí en ese entonces. Te puedo decir que ha sido un cambio en cuanto a la cultura, porque al final antes la música que se hacía aquí no tenía esa cultura de reconocer a los productores. Es más, con la entrada del reggaetón, el trap y estos géneros cuando el productor cobra mucha más importancia. Ahora siento que sí que el artista da mucho más peso al productor. Los artistas con los que trabajo me han mostrado un respeto increíble, hasta tal punto de poder decirle a un artista “oye, me gustaría estar como main artist”. Creo que ahora la gente lo entiende más.
Bueno GIO, nos acercamos a la parte final. He estado investigando un poco y me he topado con una cosita llamada “NIGHT KIDS S.L.”. ¿Qué es?
A ver, estoy montando un proyecto en el que poder desarrollar a otros productores con talento, sobre todo más jóvenes. Llevo con este proyecto bastante tiempo, incluso antes de trabajar con Pedro. Ahora vamos a entrar más de lleno en eso. “NIGHT KIDS”, niños de la noche.
Es un puntazo, me parece muy bien pensado lo de dar formación a productores jóvenes.
Siempre me ha gustado rodearme de chavales nuevos, seguir aprendiendo de ellos y yo aportarles experiencia. Hace como 3 años empecé a trabajar un chaval que es productor, empezó a venir al estudio y se empezó a formar ese vínculo. Cada vez fueron viniendo más chavales y bueno, estamos organizándolo de momento. Me gustaría incluir a esos productores en trabajos de artistas con los que tengo un fuerte vínculo. Hay gente con mucho talento que quizás solo necesita una guía para impulsar su carrera.
Me parece muy bonito, honor para ti. Bien GIO, llegamos a la parte final de la entrevista. El productor del capítulo anterior, $kyhook, te deja la siguiente pregunta: cuál disco recomendarías y cuál no.
Diablo. Es que discos que no recomendaría, es que… Primero vamos a empezar con el que recomendaría. De los nuevos, de los que hayan salido este año, te diría “Sayonara”. Y que no recomendaría… Es que nunca he escuchado un disco tan malo (risas). Es muy complicado, tiene que ser muy feo como para que te diga que no te lo escuches en tu vida. Es una pregunta complicada, pero cuando encuentre un disco muy malo, te lo diré (risa).
Te lo tengo en cuenta (risas). Y yo personalmente quería preguntarte, ¿cuál es tu colaboración soñada?
Colaborar con productor, me gustaría colaborar con Tainy. Con artistas, tengo una lista. En esa lista están Bad Bunny o Drake.
Son muy tochos, eh. Ojalá se den en algún momento.
Claro, estamos hablando de cosas que me gustarían (risas). Nunca se sabe si se dará, aunque también te digo, ahora mismo estoy colaborando con artista que nunca pensé colaborar. Por eso tampoco tengo miedo a decirlo, igual pasa.
Estás manifestando literalmente (risas). Vamos con las dos últimas preguntas. La primera: ¿qué hace que tu música sea tu música?
Yo creo que yo: mi background, mis referencias, la música que me ponían mis padres en el coche de pequeño y que se quedó en mi mente, lo que me inspira… Todo. Creo que todo en conjunto hace que mi música sea mi música. Es eso literal, cuando haces un tema te acuerdas de determinadas cosas y vas fluyendo, con naturalidad. La respuesta rápida es yo, pero dentro del yo están mi familia, la música que he descubierto, la que me han descubierto mis primos, mis tíos, mis amigos… Básicamente las referencias de toda una vida.
Y por último GIO, ¿qué es para ti la música?
¿Qué es para mí la música? Para mí es mi forma de vivir. Yo vivo por y para la música, tío. Todo lo que hago tiene que ver con eso, desde que me levanto hasta que me duermo. Desde que empecé, eso no ha cambiado. Para mí, la música es todo, es mi forma de vivir y me muevo por eso.
La primera vez que escribí para este medio fue con un artículo sobre Gata Cattana. Ha sido una artista que me ha influido a través de toda su obra, cantada y escrita, y cada vez que vuelvo a sus versos descubro cosas nuevas, tanto suyas como mías. Si hoy vuelvo a escribir de ella es porque estamos de enhorabuena puesto que por fin han decidido publicar su obra poética dentro de un mismo libro.
Ya teníamos versiones independientes de parte de su obra, pero han sido Aguilar Libros junto a Penguin Random House los ocupados de juntar la obra de la poetisa Ana Sforza en este tomo único. A los compendios “La Escala de Mohs” y “No vine a ser Carne” se unen un par de notas escritas a mano recientemente descubiertas que logran aportar algo más de valor a la lectura.
Es curioso porque en el momento en el que ella dio a luz a su cuerpo de trabajo todavía nadie imaginaba que uno de los puntos más característicos lo descubriríamos con el paso del tiempo. Hablo de la anticipación, ese complejo de Nostradamus que descubrimos en Ana una vez se fue de nuestras vidas. Tanto en sus canciones como en sus poemas se respira un aire de anticipación. Ana escribía sabiendo lo que iba a pasar, nos estaba avisando en todo momento de lo que nos acechaba y nos sorprendería tiempo después.
Revisar estos textos supone un ejercicio de darle la razón. Volver a ella nos hace entender qué es lo que le definía realmente, que suele distar mucho de cómo la describen muchas veces sin estar realmente familiarizados con su trabajo. Su identidad es un punto recurrente en este libro, un viaje constante y que nunca termina para ninguno de nosotros. Entender para qué estamos aquí es el gran reto de la existencia precisamente porque nadie ha sabido resolverlo. Se juntan nuestras propias expectativas con las de los demás y eso nos convierte en una amalgama de deseos, proyecciones y sueños que nunca terminamos de descifrar en su totalidad. Asusta mirar dentro de uno mismo, y Ana nunca tuvo miedo a hacerlo, a mirar ese vacío y volver para contarnos lo que había en él.
Cuando leo a Ana me doy cuenta de que era una exploradora nata. Descubrió partes de su ser que son extrapolables a cualquiera de nosotros, y sin su ayuda quién sabe si aún no habría descubierto según que partes que me han acabado sorprendiendo de mí mismo. El hecho de tener a Gata Cattana en mi estantería es algo más que sumar un libro a mi colección; es saber que la presencia de alguien la decide el recuerdo que decidamos mantener. A día de hoy aún me pregunto que hubiera pensado la Gata de todas las cosas que nos han sucedido en estos siete años que llevamos sin ella. Cada vez que la pregunta ronda mi cabeza, vuelvo a mi estantería, y en los versos que tantas veces he procesado acabo encontrando respuestas nuevas. Ahí reside verdaderamente la magia de Gata Cattana, en recordar y reimaginar sin necesidad de cambiar nada.
¿Sabías que el primer motor con turbo era usado en el ámbito naval? No fue hasta el 1962 que este tipo de motor fue instalado en el Chevrolet Corvair Monza y el OldsMobile Jetfire. Hoy en día podemos encontrar este tipo de motores, mayormente, en coches de carreras; y en alguna que otra Citroën C15. Al parecer, ya no solo los coches llevan motores de tal calibre. Si tienes dudas, escúchate lo último de HEKO.
En un 2024 donde no ha hecho más que pisar el acelerador e ir al corte con temas como «Donde Stas?», «Choni Love» o «Kill The Rich», tras una sesión de tunning digna de Los Ángeles Custom, HEKO nos trae «DUNNO», un EP compuesto por 5 temas donde la energía está más que presente. No hay colaboración vocal alguna, simplemente HEKO junto a sus productores habituales: Mike Wit, Delson Aravena, WetNLoud y LOTUS FLAME; exceptuando a Deivvbb, con el cual trabaja por primera vez en este proyecto.
Como adelanto, HEKO presentó el segundo corte de este trabajo, «Call Center», un tema que podría entrar perfectamente en cualquier sesión de drum and bass. Y si la presentación ya empieza tan revolucionada, espérate a la cinta; los demás temas no le bajan absolutamente para nada.
Con «TUTALOKO», HEKO hace sonar el motor para activar al oyente de la forma más inmediata y efectiva. La agresividad del Drill junto al trance del Industrial Rave al final del tema lo convierten en una introducción más que estimulante. Tras «Call Center», la electrónica sigue presente con «ENTERPRICE», donde WetNLoud y Mike Wit traen un EDM que logran mantener la vibra alta. Tras estas 3 piezas tan movidas, HEKO y MIke Wit nos presentan «Solito estoy bien» sobre un ritmo de trap como excepción a la tónica general del EP. Y por último, con «WOW», HEKO y LOTUS FLAME cierran el EP con otra mezcla de Drill e Industrial Rave, haciendo de esta cinta una verdadera vuelta de clasificación de Fórmula 1.
Este EP es una verdadera dosis de adrenalina para todos aquellos amantes de la música electrónica y los ritmos de altos BPM. Además, es bastante fidedigno a su paleta de sonidos, creando así un perfil bastante único dentro del panorama. Si es con este artículo que lo estás descubriendo, te invito a indagar en los demás trabajos del artista. Para mí, este proyecto es agresivo a más no poder, se siente como un coche llevado al límite; lo más cercano al silbido del turbo. Así que, si te van la velocidad y la adrenalina, HEKO tiene lo que buscas. Aunque no tengas coche.