Galera empezó su carrera musical hace apenas un año, pero tiene la mente y calidad de un veterano. Eso es lo que lo distingue y lo que se explora en esta entrevista: la visión de un rookie sobre la escena, el seguir tendencias y su nuevo lanzamiento “HARDEN’19//DARTH.CHASER”. 2025 promete muchas cosas para él, esto es solo un reflejo de una mente que está a punto de despegar.
Fotografía por Hugo Longo.
Darío: Primero que nada. Preséntate un poco para quien no te conozca. Quién eres, de dónde vienes…
Galera: Me llamo Miguel, Galera es mi apellido. Soy un chaval de 20 años nacido en Lorca, una ciudad de Murcia. Actualmente estudio y trabajo en mi ciudad natal mientras intento hacerme un nombre en este mundo.
D: Ya para empezar, si abrimos tu perfil de Spotify, ¿qué nos vamos a encontrar?
G:Principalmente, los géneros que más resaltan ahora mismo en mi carrera contienen sonidos algo agresivos como pueden ser el new jazz o el dark plug. También tengo varios temas más tranquilos derivados del r&b como los remixes que tengo o el track de DOWN 4 ME.
D: Siempre has tenido un estilo muy «agresivo» pero en estas nuevas dos canciones más que nunca, ¿cuándo podremos a ver a Galera en otros registros? Quizás en algo más sentimental?
G:Realmente este tipo de temas son los que menos hago. De hecho, no suelo escuchar estos géneros. Quizás es por eso que me gusta probarme porque al no tener influencias directas, me siento cómodo rapeando en este tipo de beats porque no tengo referencias con las que comparar.
El R&B ha sido la música que siempre me ha acompañado y es, por lo general, la mayor parte de demos que aún no han salido. También es la música en donde más me exijo, por eso la dejo para proyectos en los que yo me sienta con el tiempo y con el espacio como para desarrollarla hasta el punto que yo quiero.
Fotografía por Hugo Longo.
D: Eres muy selectivo con lo que enseñas al público. ¿Por qué no sigues esa tendencia de los artistas emergentes actuales de bombardear al público con previews y temas?
G: La música es una parte de mí que tengo que tratar con mucho cuidado. No es un juego. Si bien es verdad que no me considero un artista con un ritmo lento, intento que al menos todos los releases cumplan con ciertos criterios propios de calidad que tengo. Le tengo mucho respeto como para sacar lo primero que se me pase por la cabeza. Y soy el primero que disfruta con el fast food que hay hoy día eh, me encanta la música «tonta» y en cierta parte yo también la hago. Pero no veo que ese tipo de artista case con mi persona. Creo que a medida que vaya pasando el tiempo me voy a convertir en un músico más de proyectos que como la estela que estoy siguiendo ahora de singles.
D: Tú carrera oficialmente ha empezado hace bastante poco, ¿cómo has asimilado el empezar a lanzar música y cuánto tiempo estuviste desarrollando todo este proyecto antes de sacar ‘GUNNA.GIF’, tu primer sencillo?
G: Yo soy una persona que me exijo mucho. A veces, de más. Intento tener mucho criterio conmigo mismo y con las personas que me rodean. De hecho, yo no tenía planeado sacar música. Llevo haciendo música desde muy pequeño y siempre me ha gustado más ser el tipo de persona que mejora a los artistas en vez de ser el propio artista. Tenía claro que llegado el día en el que yo me presentase al mundo como artista, mi música tenía que ser, por lo menos, decente.
Hace un par de años me empecé a grabar sin pretensiones de nada, era más un reto personal de conseguir hacer buena música sin tener talento. Estuve grabando todos los días hasta que llegado a cierto punto me sentí lo suficientemente cómodo como para mostrarle a la gente lo que hacía. Pero siempre he llevado muy mal la percepción propia que tengo de mi música y de mi producto, nunca estoy contento con ningún release y es lo que me motiva en parte a pushear cada vez más fuerte.
D: ¿Cómo crees que influye comenzar fuera de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona? Especialmente en tu caso desde Murcia, dónde últimamente parece que se está empezando a formar un poco más de comunidad.
G: Es innegable que influye bastante. Aunque agradezco que mi etapa de aprendizaje haya sido en una ciudad pequeña alejada de los ritmos tan rápidos de las capitales, creo que eso ha hecho que pueda tomármelo todo con más calma pudiendo dedicarle tiempo a mejorar. De hecho, el sur va a tomar mucho protagonismo en la siguiente etapa de mi carrera. Sinceramente, mentiría si dijera que soy patriota de mi tierra, pero sí que lo soy de la forma de vida que llevamos aquí abajo y de cómo eso me influye a la hora de crear y de relacionarme con otros artistas.
Quiero tirar un s/o a toda la gente que está saliendo de Murcia, después de muchos años con la escena esparcida están saliendo chavales muy buenos con ganas de hacer las cosas bien. Un amor especial a mis hermanitos Yeidos y Charlie Chaos, con quienes tuve el placer de compartir remix para el discazo de Charlie. Muy sólidos.
Fotografía por Hugo Longo
D: Parece que has encontrado gente con la que compartir esta carrera musical, ¿qué es New Fever? Tanto técnicamente como lo que significa para ti.
G: New Fever somos un grupo de 4 amigos de la misma ciudad que compartimos el mismo sueño y pasión. Punty, Hugo Bas, Yoel Ruiz y yo. Si hoy estoy haciendo música es gracias a ellos. Realmente no tengo palabras para agradecer a Dios por habérmelos puesto en mi vida. Los siento como una bendición. Todo lo que sé lo he aprendido de ellos. Gran parte de mi sensibilidad artística la he desarrollado gracias a conocerlos. Estoy seguro de que jamás en la vida voy a crear un vínculo tan puro como el que tenemos.
Yo soy el peor de los 4, con diferencia. Son unos verdaderos animales a la hora de crear. Ellos fueron mis curators cuando estaba en mi etapa de aprendizaje y hoy en día son la única opinión que verdaderamente tomo en cuenta a la hora de hacer ciertas decisiones tanto personales como musicales. Cuando cada uno empiece su rollout personal, puedo asegurar que va a ser imposible que la gente no mire hacia nosotros.
D: ¿Qué representa este nuevo doble single para tu corta carrera? Comparado a tus otros lanzamientos parece algo más pensado, con una intención detrás.
G: Quiero cerrar esta etapa de sonidos con mucha fuerza y creo que lanzar este EP a finales de año me da ese chance. Siempre me ha parecido bonito cuando los artistas acaban una etapa creativa y le ponen el broche con un proyecto algo más distinto. También he querido dar un paso más en cuanto a la calidad de lo que no es la música en sí; es la primera vez que trabajo con un diseñador y un filmmaker externos a New Fever. Me gustaría cuidar cada vez más todo lo que engloba al «envoltorio» porque realmente lo disfruto y siento que, con el tiempo, va a ser un espacio en el que pueda expresar cosas que no puedo con música. Considero que tu apartado visual tiene que ser acorde al punto de tu carrera en el que estés y ver como poco a poco van mejorando las dos cosas a la vez, me anima aún más a seguir.
Aprovecho para mandarle un amor a Javibrooks, encargado de la portada y los gráficos y a Hugo Longo, encargado del vídeo. Solo tengo palabras buenas hacia ellos. Entendieron mi idea y mi imagen sin yo decirles mucho realmente. Serán recurrentes en mi proyecto.
«Quiero que sea el año en el que la gente deje de verme como una promesa»
D: Estás anticipando mucho algo para este próximo año, ¿qué se viene o que podemos esperar de Galera en 2025?
G: Muchas cosas, la verdad. Quiero que sea el año en el que la gente deje de verme como una promesa. Estos meses me han servido para empezar a rodar pero ahora quiero demostrar. Llevo tiempo trabajando en un proyecto de larga duración en donde exploto mucha de la música que siempre he querido hacer pero que no he visto el momento, espero que a finales de 2025 pueda ver la luz. Antes de eso, viene un EP cortito colaborativo al que le tengo mucho cariño con un artista murciano que puedo considerar ya de mi familia. A principios de año tenemos una sorpresa para la gente que vive en Madrid, no digo más. Mucha música, en general. Quiero dar un golpe en la mesa y que la gente vea de lo que soy capaz.
D: Para finalizar, ¿cómo te gustaría verte en un futuro? Pongámosle que 5 años.
G: Pleno. O al menos todo lo que pueda. Ya sea viviendo de la música o con una vida más normal. Honestamente, no me gusta para nada el artisteo. No quiero para mi vida este ritmo de relaciones personales insanas ni esta película de artista que se come mucha gente que ni está en posición. Disfruto mucho de la rutina y de las actividades banales en general, así que si mi felicidad se encuentra fuera de la música no voy a tener problema en bajarme del barco. Pero no puedo negar este hambre que tengo y que me hace verme en la cresta de ola por mucho tiempo. Sea como sea, mientras sea feliz, que venga lo que tenga que venir. Yo voy a estar cómodo en cualquier futuro en el que lo esté mi familia y mi gente
El espacio es uno de los lugares más misteriosos del Universo. Hay miles de preguntas que todavía no hemos podido resolver sobre el mismo, aunque cada día son más las novedades técnicas que ponen al humano más cerca del mismo. En Zaragoza, aunque no haya estación espacial o similar, un productor consiguió acercar al ser humano con el espacio mediante la música. Su nombre es $kyhook.
Muy buenas tío. ¿Cómo estás?
Bien, todo bien. ¿Tú qué tal todo?
Muy bien, todo bien por aquí. Bueno $ky, para empezar, ¿cómo empezaste a producir?
Pues, ¿cómo empecé a producir? Pues muy primitivamente en verdad, porque fue como hace, no sé, en 2010 o así. Me bajé el Audacity y empecé a cortar simples ahí, pero no tenía ni idea. Más adelante hicieron como un taller allí en mi barrio, La Almozara, en Zaragoza. Me acuerdo que vinieron El Sr. Rojo y DJ JUVE. Pusieron un documental de scratch, se llevaron la MPC y estuvieron haciendo ritmos en directo. Me fui a mi casa en plan “buah”, esto como… Como que se puede hacer y aparte es como “me flipa”. Y un poquito así. Luego ya juntándome con un colega de mi barrio… Pienso que cuando más aprendes es cuando con peña que sabe más que tú. Yo he sido muy afortunado con eso: al principio conocí a G.Lesson en Zaragoza, luego conocí a Pedro LaDroga; que para quien no lo sepa, aparte de cantar, también produce que flipas. Por entonces él sabía mucho más que yo. Luego gracias a Pedro conocí a Dano y bueno, y ya lo que cada uno va aprendiendo y eso.
Bueno, con Pedro has colaborado muchísimo. Si no recuerdo mal tenéis como 3 o 4 discos juntos.
Bueno, 3 y medio (risas). Como hicimos el EP y tal… Pero sí, son 3 discos en verdad.
La gente os considera como unos de los artistas más influyentes a nivel de sonido en el panorama español, con ese trato de la música que podría definirse como espacial. Ante eso quería preguntar, ¿cúales son tus referentes a la hora de producir?
Al principio como que empecé a producir lo típico, beats de trap y tal. Además, como otros productores de aquí como Lex Luthor y tal que me gustaban, usaban muchos samples de fonk y jazz y demás, pues empecé a sí un poco como todos. Luego empecé a escuchar más rap del sur de EEUU, de Memphis y demás, rollo Three 6 Mafia, la peña de Raider Klan… Me empezó a influir un poco más ese sonido y a la vez, no quería samplear nada que samplease la gente. Yo decía: “Ya hay muchísimo de eso. ¿Qué puedo hacer diferente?”. Me acuerdo que en esa época estaba escuchando mogollón de discos de Ambient y cosas así y dije: “Buah, si mezclo Ambient como samples en vez de lo típico que usa todo el mundo y que no estoy viendo tan a menudo…”. También coincidió que en aquella época empezó a sonar más Clams Casino y XPRSS. Y bueno, así fui pillando un poco mi sonido. Luego ya, a partir de ahí, es mezclar un poco las influencias de lo que te va gustando. Conforme avanzas, también le vas poniendo menos límites. También la gente ahora disfruta de la música sin tener que etiquetar por géneros. En 2012 nosotros éramos como unos herejes. Ahora está más normalizado, pero en aquella época no había muchas cosas con 808s, hi hats y demás. Aquí la peña no quería entrar a eso.
Cosas como el Cloud rap, como A$AP Rocky en “LONG.LIVE.A$AP”…
Y Yung Lean, con los Sad Boys y demás.
Retomando aquello que has dicho sobre la gente, que no quería entrar en eso, ¿crees que la brecha existente entre el panorama estadounidense y el nacional se ha estrechado?
Sí, yo creo que es mucho más corta pero globalmente. España, e incluso Argentina, también siento que va un poco a su rollo. Hay mucha gente que ha intentado hacer un subgénero de eso, como sin entender los códigos, el tipo de sonido… ¿Sabes lo que te digo? Lo que me gusta es que hay más gente probando cualquier tipo de propuesta y de géneros que van más allá del rap. Ahora creo que es el mejor momento para eso. También hay hueco para la música que es más de nicho, que antes se sentía más un “si estás fuera de esta línea, estás fuera”. Entonces, sí, diría que se ha acortado. Además, en 2012 y tal que empezó el movimiento del vaporwave, que fue una cosa a nivel internacional. Aunque nosotros no estuviéramos pendientes de eso, pasó casi como a la vez. Por eso con «Skydrvg» la gente nos veía un poco futuristas, porque estábamos en ese momento haciendo eso. Ahora no veo que tenga que salir algo en EEUU y que a los 4 años estén en España intentarlo hacerlo.
Claro, ahora tienes a chavales haciendo cosas como los chicos de Disobey, haciendo Trap a lo 2016, la llegada del detroit o el surf…
Lo de SahBabii.
¿Tú jodes con el surf?
Es que para mí, etiquetar eso como un género… Es que para mí es lo mismo. El hip hop tiene muchas ramas y muchos subgéneros (risas). El otro día estuve escuchando el disco de SahBabii y es la polla, ¿sabes? Es que eso siempre ha estado guay, lo que pasa es que igual últimamente no había como muchos artistas que estén haciendo eso guay y fresco. Al ser tan nuevo y tal, no sabes si en unos años va estar sonando igual de bien y tal.
Acerca de descubrir música, ¿tú usas SoundCloud?
¿SoundCloud? Es que no es lo mismo ahora que en aquel entonces.
De casualidad encontré el tuyo, CONTROLTHESKY, y vi que tenias algunos temas remixeados como “Acting Like” de Tory Lanez o “Chanel», de Frank Ocean.
Eso igual sigue. Pero, ¿sabes qué pasa? SoundCloud lo he consumido como usuario, pero nunca me he puesto yo a subir ahí… ¿Sabes? No me dio por ahí. Pero sí joder, para descubrir música ha sido la mejor herramienta posible.
Totalmente, yo lo uso más que nada para eso.
Ya es que cuando cambiaron la política esta de los reposts y cuando cambió la empresa no sé. No sé si la vendieron o algo (risas).
Claro, ya todo el mundo fuera. a no usarla (risas).
Lo interesante es cuando todo el mundo está ahí. Si ahora todo el mundo se va de Twitter es como, qué va a ser Twitter, ¿sabes?
Ahora había mucha gente diciendo de irse de Twitter.
Todas acaban cayendo tarde o temprano. Ya nadie está en Tuenti o en Facebook casi (risas).
Hablando de Facebook, hace poco por el tuyo encontré alguna cosilla que otra curiosa sobre ti. ¿Podrías hablarnos de «Bitácora»?
Buah, «Bitácora». Nadie me había mencionado nunca eso.
Y sobre «Quimica Code», «SKYTOURIST»…
Claro, «Química Code» sí, pero «Bitácora» es lo primero que subimos a Internet, con mi colega Lebuil. No rapea ahora, pero está currando, con algo sobre luces y tal. Le ha ido bien también. Cada uno pillamos un camino diferente, pero fue con uno de los primeros que empecé a hacer música.
También encontré algo acerca de Withered. Cuéntanos algo.
Withered fue un colectivo de productores que bueno, más que ser un colectivo, fue un grupo de colegas que hacíamos música. Estaba Kropki también, que hace diseño. Es el que hizo la portada de “Moonchies” y todas las visuales. El grupo surgió un poco como, si somos todos productores y hacemos música increíble, vamos a intentar ayudarnos y a potenciar que no tiene por qué haber un cantante encima de un ritmo. La música es música, y también existe la música instrumental. Hicimos también algunas sesiones en Razzmatazz. Algunos siguen dándole: Kyddiekafka, Wax.dee, Hermei, Margari’s Kid, jayeem… Son todos productores increíbles.
Me gusta eso que has dicho sobre que no hace falta que necesariamente haya un cantante encima de una base, me parece un puntazo. Noto mucho eso que has dicho en tu último disco, “THE LONG RUN”. Comparándolo con “Moonchies”, este disco se siente mucho más esférico, donde tu presencia está más marcada.
Quizás es por el proceso. Este disco lo he hecho más haciendo la música primero, que también la hemos hecho en persona, pero ha sido más como, ya con la sonoridad que quiero que tenga cada tema, he buscado un poco quién era adecuado o qué necesitaba en cada tema. Igual tengo más peso porque, a pesar de haber muchas colaboraciones, hay muchos temas en las que la mayor parte del tiempo estoy sonando yo; hay más espacio para la música. En “Moonchies”, por ejemplo, sí que es un disco más a machete, a pesar de que hay cosas diferentes. Es beats y cantante. Este es más libre, no sabes que va a pasar en el siguiente tema. Es otro rollo.
¿Cuál es tu proceso creativo a la hora de hacer música?
Intento cambiar. Cada proyecto es un mundo diferente. Si estás currando con alguien, cada uno va tirando para su lado. Si lo estoy haciendo yo solo… Por ejemplo, este disco lo empecé sin ningún concepto ni nada, que se fuera formando solo. En lo siguiente que tengo pensado, tengo la idea más preconcebida un poco de lo que quiero que sea. Creo que lo divertido es cambiar porque, cuando estás tanto tiempo haciendo una cosa, si tienes que volver a estar 6 meses, 2 años o lo que te cueste, supongo que quieres hacer algo para no aburrirte, ¿sabes? Más concretamente con la música, no tengo ningún método. Escuchar música, ponerme una peli, hacer algo antes y luego ya, pues no sé, ver cómo te sientes ese día. A la hora de producir nunca empiezo de la misma forma: a veces te pones a tocar el piano y te salen unos chords que te gustan, otras veces es la batería… No sé, voy cambiando (risas). También, a veces, vienen colegas con ideas de voces. Eso es lo que mejor se me da, creo yo (risas). Tienes la idea y luego yo imagino el resto. Por eso creo que se me da guay hacer remixes también.
Sobre lo que has dicho de no aburrirte haciendo música, hace poco vi por Twitter a un productor hablando sobre el Splice, sobre si estaba bien usarlo o no y me pareció bastante curioso. ¿Tú cómo lo ves?
Sí, eso ya es personal de cada uno. Diría que Splice está muy guay, pero no se lo recomendaría a alguien que está empezando a producir. It’s too easy, es demasiado fácil.
Hombre, si es demasiado fácil no tiene gracia (risas).
Es como la inteligencia artificial. El día que no tengas esa herramienta o no te dejen usarla, estás perdido. Pues eso, Splice… Pero claro, depende de cómo te lo plantees es como “¿samplear está bien?”.
«La IA te va a arruinar la vida si no has estudiado antes»
$kyhook sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial en la música.
Claro, mis amigos y yo lo estuvimos hablando. Es que si coges un loop y lo dejas así, como está, no tiene trabajo alguno.
Es que, ¿sabes por qué ya no cojo loops? No es porque sea sencillo o no, es que, si no lo cambio, va a salir otro tema que va a ser parecido al mío. Si tengo que usarlos, son para situaciones muy puntuales. Por ejemplo, si tengo el tema terminado, estoy haciendo los arreglos y quiero meterle algún detalle como una sirena de ambulancia, lo busco ahí.
Hablando de Pedro LaDroga, uno de tus colaboradores más frecuentes, quería hablar acerca de las colaboraciones en tu último disco. Podemos encontrar no solo gente de la talla de Dano, Diego 900, Erik Urano e incluso Lua de Santana, también a artistas con pocos oyentes como Brocki, Demmy Sober o TIARA. ¿Cómo se ha dado el junte con estos artistas?
Está guay. Si es gente desconocida y ha llegado al estudio, ha sido por algún tipo de conexión de algún colega en común o algo. Nosotros somos anti gatekeeping: si tengo un colega que me gusta la música que hace y conozco otro colega con el que encaja perfecto, los conecto y ya está. No es una cosa de business. Hay veces que es al revés, que te llegan a ti. En el tema que hay con Lua de Santana está Aina Da Silva porque Lua me dijo “oye, ¿se puede venir (Aina) al estudio?”. Entonces, si todo va guay, hay buena vibra, es buena gente… Es un placer hacer música con quien sea, ¿sabes? Yo busqué a la gente que pensé que podía cumplir las necesidades que tenía, sin mirar quien es más o menos conocido. Es que a mí eso me da igual (risas).
Además, yo creo que es una buena forma para el público de conocer a este tipo de artistas, ¿no? Por ejemplo, gracias a este disco descubrí a Brocki.
Yo creo que es un win win para todos, para el público sobre todo. En este disco, muchos temas están pensados para el club, para poder pincharlos en mis sesiones y tal. Para mí el espíritu de los DJs es compartir y enseñar música nueva. Ahora vemos en el disco a mucha gente desconocida, pero yo he escuchado muchas cosas que van a sacar y son increíbles. Sé que en un par de años no se verá igual. Será como “ostia, ¿tienes a Brocki en el disco?”; y yo “sí, de cuando no era conocido, de antes de que me dejase de hablar” (risas). No hombre, es broma. Lo que quiero decir es eso, que quizás en este disco se ha dado la casualidad de que los primeros temas de un artista son en este disco. No ha sido intencional.
Hablando del público, ¿crees que la gente hoy en día está pendiente de este tipo de artistas?
Yo creo que el público está… Creo que hay mucho público nuevo y muchos chavales jóvenes. De venir de hacer un disco como “Moonchies”, yo ya me empecé a dar cuenta que a mucha gente no le interesa la producción, le interesa lo otro (risas). Entonces es como “ah, ¿por qué no te haces un tema con este y con este?”, como si fuesen Pokemon. Entonces dije: “da igual lo que haga y a quien junte, a la peña se la va a sudar”. Hay mucha peña que es como el show, ¿sabes lo que te digo? Es como los fuegos artificiales, es como… No sé cómo decirlo. Sé que hay mucha peña que estaba esperando algo así con “THE LONG RUN”.
Un “Moonchies” parte 2.
Exacto. Por eso es lo que te digo. Cuando hice “Moonchies” ya tuve esa reflexión y paré un tiempo a reflexionar sobre cómo quería que fuera mi carrera. Sé que, si tengo que estar siendo dependiente de con quien me hago un tema, no es como yo quiero vivir. No quería encasillarme en eso, no es lo que me apetecía. Que bueno, al final el disco ha acabado con un montón de colaboraciones, pero es porque ha surgido así.
Estuve hablando con Kozma sobre esto y decíamos que cómo puede ser que un disco tan cuidado y currado, haya sido super poco comentado. Nosotros supusimos lo mismo que tú, que la gente esperaba una especie de segunda parte de “Moonchies”.
Tampoco me ha pasado nadie que me haya venido a hablar de “Moonchies”, pero es lo que me imagino de la gente. Es cierto que hay temas de “Moonchies” que se siguen escuchando más que temas nuevos que he hecho ahora. Es guay, a todos mis discos los quiero por igual, pero este disco lo he hecho muy para mí. Lo he hecho un poco a lo que yo quería escuchar. Luego lo pones fuera y habrá gente que le llegará también. Que sean más o menos no depende de mí. Que vengáis tú o Kozma, que lo estéis escuchando y que os mole, es objetivo cumplido. Ya luego donde llegue, si lo escucha más gente… Pues bueno, ojalá lo escuche la mayor gente posible. También sé que no es el formato más fácil aquí en España. Pero bueno, yo también estoy mirando fuera: gran parte del disco no es en español. Es un poco la idea de “THE LONG RUN”. Yo sé que el cambio de mentalidad a la hora de escuchar este tipo de discos va a costar de primeras, pero a la larga va a estar guay.
Acerca del idioma, el disco que “The Sky is Black”, junto a Blkswn, aquí en España no ha tenido tanto vuelo. ¿Tú crees la gente es cerrada a la hora de escuchar música en otro idioma?
Es que no lo sé, no se que decirte. Mi circulo no, pero el público en general… Eso te tienes que ir a las estadísticas de a qué conciertos va la gente o qué artistas vienen de fuera a cantar a España. Muchos artistas se saltan Madrid y Barcelona de las giras, y eso es porque ellos mirarán donde tienen oyentes y verán que aquí no, seguramente (risas). Entonces pues sí, no sé. Aquí lo veo complicado. También ha crecido tanto la movida que, si hay gente que aquí tiene propuestas diferentes y les llega a unos mínimos en los que pueda seguir con su propuesta, está guay también.
Para seguir, fuiste jurado del #DROPABOMB de GRINDIN’, donde se tomó un acapella de “Moonchies” para dicho concurso. Quería saber si este tipo de concursos o eventos, como es el SamplerChef, te parecen buena forma de exposición de los productores al público.
Yo creo que es muy guay y… Alguien me dijo que, en el SamplerChef, se conocieron Tuiste y Mayo. No sé si me equivoco, pero creo que es así. Esos eventos están de puta madre porque es como, la gente que está atenta, usa estas cosas también. Es super bueno para conocer a gente de tu entorno. No sé de cara al público que tipo de exposición da a los productores, pero no creo que sea lo más importante. Lo importante es que haya un espacio, que la gente pueda conocer a otra peña, también online… Porque bueno, cuando estás empezando, yo sé que producir es abrumador. Ahora es más fácil que antes, que no teníamos casi ni tutoriales. La información está ahí, pero sé que es difícil. Cuando tienes sitios donde puedes conocer gente que está haciendo lo mismo que tú y te puedes ayudar, yo eso lo veo super útil. Es la ostia.
«Me hubiese gustado participar en algún SamplerChef, la verdad»
$kyhook sobre SamplerChef y los eventos dedicados a la producción.
Claro, es que lucen guapísimos. Es totalmente lo que dices, una buena forma de aprender y hacer comunidad. De ahí sales con ideas e influencias nuevas. Hablando de eso, ¿ahora mismo qué te apetece producir? ¿Qué te llama la atención?
No sé, estoy muy trip hop. Me apetece hacer cosas como… Bueno, ahora en el estudio estamos un poco en esas, con los sintes, las baterías y demás. Me apetece hacer como, aparte de mi proyecto, música así para tocar en bandas, que se pueda interpretar.
Qué pasada, luce muy guapo. Una cosa que te quería comentar es acerca de tu papel como DJ. Hiciste el warm up para el concierto de Duki en Zaragoza en 2018, además de hacer varias sesiones en Razzmatazz. Por casualidad, ¿cómo se te daba el scratch?
Hace mucho que no practico, pero… Se me da bastante mal, la verdad. Se me daba mal, en plan, no era muy técnico. Era más rollo PREMIER, ¿sabes? Rollo de pillar frases, buscarles un sentido, choppearlas… Que luego en verdad es igual que cuando choppeas voces en el trap, es la misma esencia. Pero sí, lo del scratch molaba. Cuando empecé iba con vinilos y eso.
Claro, es que vi un par de fotos tuyas pinchando con vinilos y me pareció curioso. No es muy usual.
Pillabamos vinilos, no Traktor. Llevabamos los discos de vinilo y es como, heavy (risas). Sí tío, yo he hecho de DJ a media España. Cuando me mudé a Barcelona le estuve pinchando al Soto Asa, a Bea Pelea, a Aleesha… A un montón de gente. Y ya en Zaragoza ni te cuento. Una vez le pinché en un concierto a Lone y me acuerdo que trajo a un montón de gente. De repente, vi a un chaval y dije “ostia, me suena lo que está rapeando”. Era Charlie de Hijos Bastardos, un tío super majo pero que era rarísimo verlo en conciertos y cosas así, como un Pokemon legendario.
¿Prefieres producir o pinchar?
No sé, es muy diferente. Me lo paso muy bien en las dos.
Lo de los vinilos me parece una pasada. Es increíble la gente que pincha con vinilos, además de que lo hace poca gente. Uno de los últimos que he visto es videos y demás es a Héctor Oaks, que me flipan sus sesiones.
Y bueno, Dj Swet. Es otro nivel mundialmente, muy heavy.
Tío, sobre el nombre de $kyhook, ¿viene de la revista sobre baloncesto?
Bro, la revista salió 6 o 7 años después de mí (risas). Pero bueno, la revista también es por lo mismo, por una jugada de Kareem Abdul-Jabbar. Pero nada tío, fue ponerme $kyhook y empecé a ver skyhooks por todos lados. De hecho, el chico que le hacía los videos a Erik Urano se llamaba Skyhook también. Me acuerdo que el chaval lo empezó a poner escrito diferente y un día hablamos de eso, de “joder, que casualidad”. Después de eso también ha salido como un proyecto para conectar una estación espacial con la Tierra… Y es como stop it.
Claro, como te gusta mucho el baloncesto, pensaba que venía de ahí.
Sí, soy muy… ¿Quién te ha dicho eso?
Hombre, si te lo digo pierde la gracia, ¿no? (Risas).
Sí bueno, era mucho mejor antes porque ahora no tengo la Play ni nada. Pero sí, eso.
Sigues el baloncesto y demás, ¿no?
Sí, la NBA sobre todo. También sigo la ACB.
¿Y la Fórmula 1?
La Fórmula 1 me gustaba más antes. Ahora si puedo la veo también, pero el basket es lo que más me mola.
Yo me acuerdo que fue con un 2K, no sé si el 2K12 o el 2K10, que empecé a escuchar rap en inglés.
No sé que habría en el 2K12. Yo me acuerdo de la de Meek Mill y Rick Ross, la de “Imma Boss” (tararea la melodía de “Imma Boss”). Esa siempre estaba en todos los 2K.
A mí me dio por una de Jay Z, “Public Service Announcement”. Estaba muy guapa la banda sonora.
Ahora el 2K está muy hateado. Es un juego que hacen para sacar pasta. Tiene mazo microtransacciones y demás. Es rollo, si quieres jugar online, tienes que pagar más para que tu jugador no sea una basura.
En la música pasa un poco igual a veces, ¿no? Hay gente que se mueve mucho por dinero y demás. ¿Cómo lo ves tú?
No sé, lo veo como lo que es. Todo el mundo tiene que sacar pasta, ahora todo el mundo está pendiente de eso. Pero no sé, con la música hacer pasta no es sencillo. Hay cosas más fáciles con las que hacer dinero. Estoy pendiente de cobrar lo mío, pero tampoco dejo ir oportunidades por el tema pasta. La cosa es que siempre te tiene que aportar algo a ti, ya sea económico o que te haga una ilusión que flipas. Entonces eso, creo que me preocupa lo menos posible.
¿Crees que se hace más música por dinero que por amor?
Sí, pero es lo que pasa siempre que amplias el círculo. Es como, todo el mundo quiere más público. Imagínate que pudieras ver la población de España. No sé cual es el porcentaje, pero hay bastante gente de derechas, ¿no? Tu no puedes esperar ganar infinito público y que no vayan fachas a verte a los conciertos, ¿sabes lo que te digo? Es lo que es. Con la música es igual, si toda la gente puede hacer música y tienes ejemplos de que se puede hacer dinero con la música, mucha más gente va a intentar hacer música por dinero. Es normal, pero, igualmente, también va a pasar lo contrario. Al tener tantas herramientas y facilidades, peña a la que le encanta la música ahora lo tiene más fácil que nunca para hacer lo suyo. Por eso hay que intentar coger lo bueno.
También esto da lugar a artistas que se autoproducen, siendo esto una ventaja, ¿no?
Sí, claro. Hay ideas que son de una persona. En plan, esta es tu idea de la música, de la letra y de todo. Tyler, por ejemplo, hace todo, ¿sabes? Está muy guay porque quizás luego puedes hacer un tema con otra persona, pero no es lo mismo porque ya ha pasado por dos filtros diferentes. Igual es algo incluso mejor, pero no va a ser lo mismo. Entonces, yo creo que es eso. Por ejemplo, ahora que yo me he animado a cantar en algún tema, es una maravilla el poder hacer todo. Sobre todo, que no tienes que explicarle a nadie la idea y en la comunicación no se va a perder nada.
Claro, además de que quizás hay veces que incluso los productores tienen nociones sobre teoría musical y demás. Que bueno, ¿qué tan importante es la teoría musical en la producción?
Lo que importa es el oído. Obviamente, si tienes teoría musical, es mucho más fácil. Nunca he sabido demasiado sobre eso, ahora estoy aprendiendo más. Lo que diría es que se aprende jugando y experimentando. Si te lo tomas como “buah, es que necesito esto, esto y esto para ponerme”, pues no te pones nunca. Mejor ponerse y luego ir aumentando poco a poco todo.
$ky, ahora pasamos a una parte de la entrevista en la que te hago dos preguntas, una hecha por el productor del anterior episodio y otra hecha por un artista de tu entorno. La primera es de *****, que quiere saber de cuál sentido prescindirías si tuvieras que quedarte con solo cuatro de ellos.
Joder, es que esta es jodida. Igual te diría el olfato. Pero no sé si él ha pensado en eso. Yo creo que ha pensado en o me quedo ciego o me quedo sordo.
Dijo exactamente eso, dijo que a quien se lo preguntara al revés seguramente me diría “no, el oído, porque si no sé qué” (risas).
Quitaría el olfato y si no, es lo que más me mataría, pero quitaría el oído.
¿El oído?
Es que no me gustaría quedarme ciego.
Pero para ti que eres productor sería imposible producir música.
A ver, tendría que sacrificar la música, digo yo, ¿no? Joder, pero es que todo el mundo me mata con esta respuesta (risas). Pero, ¿sabes lo que te digo? Es como, viviría tranquilo sin que nadie me esté rayando (risas). No estaría escuchando las obras que tengo aquí fuera, es como bueno. Pero quedarme ciego, que no podría ver a mi familia más, ni ver pelis, ni a mi gato ni nada, pues no sé.
Claro, te quedan dos: el gusto y el tacto.
Hombre, el tacto es que lo necesitas para sobrevivir. Tú ves a esta gente que no siente dolor, es una putada. Estás enfermo y no lo sabes nunca. Te puedes morir sin saber por qué. Pero bueno, muy buena pregunta de *****, muy buena pregunta.
La siguiente pregunta te la hace Brocki, y es qué te pareció él.
¿Eso ha preguntado? Pues muy mal, fatal todo. Una mierda. Por eso curro con él, porque es malísimo y tal (risas). No hombre, es una máquina.
Llegamos a las 2 últimas preguntas. La primera de ellas: ¿qué hace que tu música sea tu música?
Yo (risas). No tengo ghostproducers, la hago yo (risas).
Tipo Drake (risas). Aunque bueno, lo de Drake son más bien ghostwriters.
Algo más como Dr. Dre o DJ Khaled (risas). Pues no sé lo que hace que la música sea de uno. Supongo que tu criterio, tus influencias y tal, ¿sabes? Intentar conectar con eso e intentar no partir de otra música para hacer la tuya.
No imitar.
Exacto. Todo es inventado y reinventado, ¿sabes? No escuchar un tema en la radio que te guste y decir “quiero hacer esto”.
Por último, ¿qué es para ti la música?
¿Qué es para mí? No sé, es como algo inexplicable. No sé por qué nos gusta tanto, pero es algo colectivo. Es como magia, no sé explicártelo. Me encanta la música y disfruto mogollón haciéndola y escuchándola, sirve para conocer gente increíble también, buenos amigos que hemos tenido… Es como algo que nos une un poco. Con lo diferentes que somos los seres humanos y como piensa cada uno, pues yo creo que eso, que sirve para compartir y acercarnos un poco. Pero no solo la música, el arte en general.
Totalmente de acuerdo. $ky, ¿algo que quieras decir a nuestros lectores?
Les diría que disfruten su camino y que disfruten lo que hagan. Lo primero es hacer algo que te gusta y, como segundo objetivo, intentar como comercializarlo y sacarle provecho. También es guay, si no tienes que trabajar 8 horas al día, poder dedicarlas a hacer cosas que te gustan. También tiene un lado malo eso de convertir un hobby en tu curro, puede hacer que lo acabes odiando y quemándote. No nos engañemos, pero las condiciones que tienen los productores hoy en día no siguen siendo buenas, porque no son buenas para los cantantes ni los artistas tampoco, y nosotros que seguimos estando por debajo en ese escalafón, aunque seas el primero en llegar al estudio y el último en irte, tu no vas a ser la prioridad de nadie. Por eso digo, no es imposible, pero es jodido, ¿sabes lo que te digo? Los animo a que hagas lo que te guste, porque si vas a triunfar con algo que no te guste y luego te vas a quemar, es jodido.
Van Gogh pintó la noche estrellada buscando representar el cielo desde la ventana de su manicomio, ilustrando cómo veía su vida pasar por delante encerrado en su cuarto. BUENAS NOCHES de Quevedo es una historia que narra como el canario ve la vida pasar desde su ascenso a la fama, definiendo esta como una montaña rusa. Es un disco que, en líneas generales, representa a la perfección la dualidad del éxito, con sus cosas buenas y sus cosas malas.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
La noche y Quevedo son buenos amigos. Desde que “cayó” el artista canario presume de la nocturnidad como uno de sus momentos de auge creativa, culpada por el insomnio que le ha producido su ascenso al estrellato. BUENAS NOCHES narra a la perfección las vivencias de Quevedo desde su llegada al estrellato con su sesión con Bizarrap, teniendo temas como GRAN VÍA alrededor de 2 años. No es secreto que el de Las Palmas no se encontraba en casa entre los focos y las miradas juzgadoras de su público conformado por el mainstream más crudo y exigente, llevándole a necesitar por el bien de su salud un descanso en el que apenas tuvo apariciones públicas.
Después del lanzamiento deDURO(no es ni de lejos su mejor registro) y el dudoso evento en Santa Catalina donde se le achacó citar a tanta gente por un precio que no concordaba con la duración del evento, la baza se tornaba más hacia la típica expresión de que el disco sophomore de un artista siempre es un bajón respecto al rookie. En este caso, las comparaciones no son justas. DQE y todo lo que significó el proyecto fue la cúspide de un ascenso vertiginoso con un disco lleno de el reggaeton más mainstream (que no quiere decir malo) y una campaña articulada para que todos los temas con estribillos pegadizos peguen en redes no puede compararse a un disco que no es íntegramente de reggaeton y la mayoría de sus ritmos son propios del pop electrolatino de los 2000.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
Detrás deBUENAS NOCHESestá una campaña poco forzada y elegante donde el poder principal del proyecto está en el botón de play y no fuera del estudio. Los anuncios tanto del single promocional como del disco (obviando el aplazamiento por la tragedia de la DANA) se dieron un día antes y se dejó en la mano de los creadores de contenido en redes y los fans la tarea de masificar el hype por la vuelta del canario.
Entender el concepto más empírico deBUENAS NOCHESes complicado por su condición de disco mainstream pero se puede entender como un disco dividido en dos caras. En la primera se muestra a un Quevedo solo, suelto y soltero donde narra su condición de fama y los beneficios que esta conlleva como sus relaciones con diferentes mujeres y desde la entrada deQUE ASCO DE TODO se muestra a un Quevedo mucho más consciente de lo emocional que sufre por haber perdido a la persona a la que quiere. Si bien esto no casa con su larga relación con su pareja, eso se lo dejamos a las revistas del corazón.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
La producción del disco es uno de sus picos fuertes si no el mayor. A noviembre de 2024 y con una larga trayectoria a sus espaldas nos seguimos preguntando si Kiddo Manteca ha fallado alguna vez en un tema. A su lado como espadachines de su mesa redonda encontramos nombres como Bluefire (que aún no ha dejado el Fifa), Gio o Garabatto, un habitual en el equipo de trabajo del canario estos últimos dos años.
Acompañando a la maravillosa producción tenemos a un Quevedo intratable con una performance vocal como la que nos tiene acostumbrados, dejando momentos icónicos como las rasgaduras de dolor en su voz en la outro,BUENAS NOCHES. Se sumerge en registros más agudos de lo que acostumbra y el experimento y maneja el autotune a la perfección en tracks como CHAPIADORA.COM.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
Otro pico fuerte es los ritmos elegidos y la tracklist, que está compuesta a la perfección con una división clara de temáticas añadiendo temas alternados entre reggaetón y un pop que nos recuerda a los hits de Danny Romero en los 2000 que no tardará en ser catalogado como el nuevo electro latino. Registros como GRAN VÍAo QUE ASCO DE TODOaportan esa salida del concepto sonoro del disco siendo un synthpop y la vuelta de Quevedo a un boombap.
A nivel lírico, la primera cara del disco es innegablemente floja, pero una vez más hay que contextualizar que estamos ante un disco mainstream y nadie esperaba ver a Quevedo disertando sobre el sentido de la vida o la cantidad de estrellas que hay en la Galaxia. 14 DE FEBREROSes señal representativa de que en este disco Quevedo ha hecho lo que le ha venido en gana sumando a Sin Nombre, un artista inclasificable de República Dominicana de la mano de su ukelele y sus letras, digamos, poco correctas.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
Hilando la materia de colaboraciones, la elección en su mayoría aporta al disco lo que necesita y se adapta a la perfección a los ritmos que se les presentan. Aitana en su línea aporta ese toque popero que necesita el disco y sin duda estaremos escuchando GRAN VÍA como número uno en todas las radios pese a la gran incógnita que presentaba un mix de artistas tan dispares. Por otra parte, la sorpresa de Sin Nombre y un Sech desatado (tachado de decadente pero cada vez que acompaña a alguien en un ritmo cumple) aporta al disco el no caer en las colaboraciones genéricas y esperadas. La colaboración con el respetado Yung Beef y el verso de La Pantera también son de los mejores momentos del disco, aunque no todo son rosas y LOS DÍAS CONTADOS con Rels B es el único skip.
El apartado visual también lleva consigo una caída abismal enfrente de DQE donde se montó una película que recorría Canarias representando las historias de varios isleños. En cambioBUENAS NOCHES tiene la gran mayoría de sus visuales en una alfombra roja de una gala desde un travelling inverso en el punto de vista de camareros y un chef alternándose cada canción con Quevedo cantando en dicha alfombra mientras rodea la cámara. En resumen, de la profundidad y el significado pasamos a la superficialidad del lujo, y evidentemente el proyecto salvo en el videoclip de KASSANDRA pierde mucho con esto. La portada no es la mejor, aunque la referencia sea buena y cuaje con lo cantado en la primera parte del proyecto, se sigue sin entender el hilo entre el título con su significado y la portada.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
Esto no es un disco consagratorio. Quevedo no necesitaba para nada volver a repetirle a la industria emergente en el mainstream como es el reggaeton español quién es. Ya con DQE puso bien clara la línea en que nunca iba a conformarse con ser un reggaetonero del montón y juntar 14 temas iguales en un recopilatorio sacándole trend de TikTok a cada uno. BUENAS NOCHES es más un disco reafirmatoio de que Quevedo no es uno más de su camada ni nacional ni internacionalmente. La imagen superficial que da este disco es la de un Quevedo sobrado y feliz en su estatus de fama y así lo ha manifestado el público pero va más allá y si hilamos un poco lo que cuenta en su disco con lo que ha pasado por su vida desde su retirada a ahora solo es un dos más dos para entender el sentido de este proyecto y lo que de verdad pasó en su retiro temporal.
En resumen, disco sólido, diferente y necesario en una industria que lleva años necesitando un lavado de cara de la mano de sus grandes exponentes y creo que esta introducción en el mainstream de tantos géneros por parte de Quevedo y su equipo de trabajo era necesaria para aportar a ello. El reggaeton no está muerto pero si está en decadencia y hoy por hoy es complicado estar donde esta Quevedo y hacer un disco íntegramente de él, no hay más que mirar los ejemplos en Puerto Rico dónde discos con ritmos diferentes como COSA NUESTRA o UVST han tenido una aceptación pública casi perfecta.
Quevedo en el shooting de BN (2024)
Quevedo ha vuelto para quedarse y así nos lo ha hecho saber. Una vez más es un ejemplo de que los españoles tenemos oro en casa pero nos encanta criticar y no sabemos valorarlo. No faltan los comentarios de que no está ahí por valor propio, de que su ascenso a la fama no fue orgánico y muchos más que honestamente, dan pereza. Hoy por hoy a la espera de que Rosalía deje de hibernar y vuelva a la senda de los proyectos largos, Quevedo es el artista mainstream más grande del país le duela a quién le duela.
Tras un estreno de temporada que dejó el listón muy alto, Juicy Sessions regresa con todo para su segunda edición este miércoles 20 de noviembre en la Sala Villanos, en pleno corazón de Madrid. Si estuviste en la primera, ya sabes de qué va esto: sold out, energía desbordante y artistas sorpresa que dejaron a todos boquiabiertos. ¿Quiénes? Pues nada más y nada menos que Yerai Cortés, Ángeles Toledano, Paco Plaza y La Plazuela. Sí, fue así de grande. Y este miércoles pinta igual o mejor.
Angeles Toledano por @myfavoritemovie_
Un clásico moderno de la música en Madrid
Con más de cinco años de historia y cuarenta y tres ediciones a sus espaldas, Juicy Sessions ya no necesita presentación. Este evento no es solo un concierto, es una experiencia. Es ese punto de encuentro donde músicos y público se fusionan en una noche de pura magia, sin guiones ni formalidades. Aquí, todo puede pasar, desde artistas consagrados soltándose el pelo, hasta nuevas promesas que se abren paso con talento fresco.
Desde que nacieron en 2019, Juicy Sessions se ha convertido en un refugio para la música en estado puro. Artistas como Trueno, Yendry, Fernando Costa, Recycled J, Juancho Marqués o Marina Reche han pasado por este espacio, regalando noches memorables que se quedan en la memoria de quienes tienen la suerte de vivirlas.
General por @myfavoritemovie_
El alma detrás de las sesiones
La base de todo esto es la banda residente, compuesta por talentos de primera como Omar Alcaide, Christian Delgado, Juan Arance, Fernando Lamadrid y Ferran Samper. Ellos son los que ponen el alma a cada noche, creando un ambiente donde todo fluye: la improvisación, la complicidad, y esa chispa que hace que el público y los artistas sean uno solo.
Cada sesión tiene un ingrediente secreto: los artistas sorpresa. Nadie sabe quién aparecerá hasta el último momento, pero lo que está claro es que siempre son de primer nivel, y su magia convierte cada edición en algo irrepetible.
La Plazuela por @myfavoritemovie_
La noche que no te puedes perder
Si te lo perdiste el 2 de octubre, lo sentimos, porque fue espectacular. La Sala Villanos se llenó hasta los topes, y el público no dejó escapar ni un segundo de esa conexión única que se crea en Juicy Sessions. Pero, tranquilo, porque este miércoles tienes una nueva oportunidad.
La cita es a las 22:00 horas en Calle Bernardino Obregón, 18 (Metro Embajadores). Las entradas están disponibles por 15€ de forma anticipada (o 17€ en taquilla) en Notikumi. Si aún no tienes la tuya, no tardes, que esto vuela.
«Rosa y rojo, patada en el ojo». Sí, suena agresivo con ganas, pero por si no lo sabías es uno de los refranes más conocidos del mundo de la moda. Este viene a decir que el rosa y el rojo son dos colores que no pegan ni con cola. Para algunos, una verdad como un templo; para otros, una más que grande falacia a la hora de crear nuestros outfits. Os voy a ser sincero: de moda entiendo lo justo y necesario. Pero si hay algo de lo que entiendo un poco es de música, y creo que en «Rosa&Rojo», el nuevo disco de D.Valentino, los colores son más que acertados.
Tras casi más de un año sin lanzar disco, el de Valencia volvió el pasado 18 de octubre para traernos «Rosa&Rojo», un proyecto de colores cálidos en el que nos habla de cómo dos personas, aun pareciendo totalmente incompatibles, pueden lucir tan armónicos como los outfits de Tyler, the Creator en la gala de los BET Awards de 2023 o en la gala de los Grammys de 2020.
«Rosa&Rojo» cuenta con 12 temas que recorren una muy variada paleta de sonidos en la que, aunque el pozo principal es el R&B, también podemos encontrar Rock, New Jazz o Hyperpop entre otros. En cuanto a colaboraciones, este LP sigue la misma línea que su anterior trabajo, «Sweet Dreamz 2», contando solo con Para esta cinta, D.Valentino cuenta con la presencia de 60k Cvndy y 17Beats para dar pinceladas vibrantes a este lienzo acústico de tonos brillantes.
Este disco es «mío». Es el disco más personal que he hecho.
D.Valentino sobre su último disco, «Rosa&Rojo»
El disco comienza con «Koro-sensei», un tema de Hyperpop producido por 60k Cvndy. ¿Que no sabes quién es 60k Cvndy? Pues verás, Bernat Sedó es uno de los productores más duros de Hyperpop en España. Ha producido para artistas como Bosston, Eflexx, Mda, Slappy Av o Sticky M.A entre muchos otros. Con D.Valentino no es la primera vez que lo vemos, ya en «Love Kills Slowly» pudimos verlo en la outro de dicho disco, en el tema de «Kacchan». Volviendo a «Koro-sensei», este tema sirve no solo como introducción a la cinta, también como una especie de despedida al hyperpop por parte del valenciano. Con este primer track, con título que referencia al protagonista del famoso anime «Assasination Classroom», D.Valentino da sus primeras y contundentes pinceladas a esta obra. Y si «Koro-sensei» te pareció un inicio vibrante, el segundo tema te lo parecerá aún más. Con «marihuana», un pluggnb fresco como él solo, D.Valentino consigue mantenernos con la vibra alta.
Pasamos a «pov», el único single de este disco; y para mí más que acertado. Con una letra pegajosa y el «pov» acompañando al ritmo, hacen que estés con la melodía en bucle durante todo el día. Junto a «fvck», el cuarto corte, son dos temas con una tonalidad muy diferente a los dos primeros. Mientras que «Koro-sensei» y «marihuana» buscan ser más explosivos, «pov» y «fvck» tratan temas más sentimentales, como son la conexión física y el amor.
El siguiente tema, «voodoo», mantiene un poco esa línea más calmada que nos traían los dos anteriores cortes, aunque en esta pista la temática es un tanto más triste, logrando así que el tono de color baje hasta tal punto que podría asemejarse a un rosa con grandes tintes de blanco. Y hablando del rosa, con «entre la luna y yo» el artista logra plasmar el rosa más pálido posible. Sobre un Rock, D.Valentino consigue sentirse mucho más cercano al oyente, siendo así un tema más que apto para esos días de bajón.
Cambiamos de color. D.Valentino cogerá una brocha para pintar del más vivo rojo tu experiencia con los siguientes tres temas. Con «instante», D.Valentino logra subirte el ánimo bajo un Funk al más puro estilo de Silk Sonic. Para aquellos que echaban de menos algún sonido más actual, nos trae «demasiao», un New Jazz que acompaña bien a esa tendencia ascendente que toma desde el anterior track, y «play», un Surf que cuenta con un estribillo bastante pegadizo.
Para dos de los últimos tres temas de la cinta, D.Valentino colabora con 17Beats. El valenciano, que ya hemos podido ver en proyectos de artistas como Bluu, Smart K, tarchi, mmedina y Eflexx entre otros, además de en su proyecto «PHACES», está en racha: no falla un beat el tío. En «platanomelon», el único tema que cuenta con videoclip, D.Valentino y 17Beats consiguen crear un R&B de lo más íntimo. 17Beats puso el mejor lienzo posible y D.Valentino los mejores colores, para mí un tema más que sobresaliente. En el segundo tema juntos, homónimo a la cinta, 17 y D.Valentino optan por un ritmo más lento para dar conclusión a este proyecto.
Entre los dos anteriores temas encontramos «mikasa», un Trap melódico que cuenta con el que, para mí, es uno de los mejores fragmentos del disco. En la segunda parte del tema, D.Valentino consigue escribir un verso de lo más wavy, en un verso un tanto acelerado pero que cada final de verso se siente como un trazo fino y preciso. Es pegajoso como él solo.
D.Valentino ha conseguido traer a su público un proyecto de lo más personal, con un gran abanico de sonidos y un trato más que cuidado del concepto a lo largo de las pistas. Además, me parece muy acertado el contraste entre los colores que el artista quiere representar y las sensaciones a lo largo de la escucha. No es caótico en cuanto a las tonalidades, algo que a mi gusto chirriaría mucho en la escucha. D.Valentino consigue que la curva que dibuja a lo largo de la cinta invite al oyente a seguir escuchando. D.Valentino ha conseguido hacer los trazos perfectos, desde el rojo más brillante hasta el rosa más pálido.
Desde mudarse a Madrid con la excusa de estudiar bachillerato artístico hasta firmar con una de las multinacionales más punteras del mundo (Interscope), la evolución de Judeline es digna de película. Musicalmente empezó con canciones cálidas y tranquilas como «De Una Manera» u «otro lugar» y ahora, con “Bodhiria”, explora un territorio más oscuro y envenenado.
Portada de «Bodhiria» – JP Bonino
En «INRI», Judeline suena como una cobra saliendo de una cesta. Tanto el beat como la letra están cargados de sabor y misterio, y además dejan espacio para que la voz susurrada de Lara suene gigante. Y es que Tuiste y Mayo se han convertido en una especie de maestros del diseño sonoro; siempre aportando texturas envolventes y explosiones sin clichés. Es bonito pensar que tres personas se puedan entender tan bien a la hora de construir un universo tan afilado como este disco.
Bodhiria está lleno de micromomentos de euforia. Por ejemplo, en “mangata”, Judeline clama “se escucha abajo del agua «i-li-re-li-re-ri-ro»” y las voces están colocadas de tal manera que parece que suenan debajo del mar. La letra narra la historia de una chica hechizada por la luna que recuerda con desesperación un desamor. Un gran primer single que combina trazas de techno con una sensibilidad minimalista.
En cambio, “angelA” parece la canción de los créditos iniciales de Kim Possible si existiera en 2024. “Mi toto la sangre de Cristo, bebé, bébetela, métela” posiblemente te frene en medio de la calle y te haga tragar saliva (caso real). La canción sirve como presentación del personaje que narra esta historia, una especie de alter-ego. Aquí también encontramos la inevitable conexión de Lara con África en “me tiene metida en su boca, Dios mío, mā shā’a Allāh”, que significa “lo que Dios ha querido”. Este interés siempre ha estado presente desde el inicio de su carrera, romantizando el narcotráfico en “TANGER-ZAHARA” o mismamente en INRI: «el niño que me quiere es de afuera, habla darija”.
En el plano visual, la portada de JP Bonino y los videoclips de Nono Ayuso y Rodrigo Inada, traducen a la perfección lo que la música suscita: sueños, enamoramientos y mucho veneno. A través de una paleta de colores basada en tonos tierra, grises y negros, los directores han sido capaces de desarrollar el universo “Bodhiria», usando elementos de la cultura andalusí como las “cobijás” de Vejer o la plena devoción cristiana, con escenas de estampas, rosarios y una iglesia llena de sus propios familiares. . Tanto “mangata” como “INRI” han sido nominados para los UKMVA, los premios más serios de videoclips del mundo.
Y es que desde sus inicios, Lara siempre ha contado con su familia en su música (never forget su tío bailando «CANIJO» en una playa de Cádiz) y es imposible no sentir nada al ver los videos de su padre Javier tocando el cuatro venezolano para “JOROPO”, una canción que te agita el cuerpo y te recuerda que estamos ante uno de los talentos más singulares del país. Una dosis de tierra en un disco tan celestial. La canción cuenta con uno de los momentos más vocalmente interesantes del disco, donde escuchamos por primera vez, el registro grave de Lara y un delivery más directo, menos susurrado. Quizás se echan de menos más momentos así. A veces, el sello «Judeline» puede pesar demasiado y ese arrastre de las palabras puede dificultar su comprensión e incluso volverse cargante por momentos.
“JOROPO” no es el único guiño a Venezuela. En «BRUJERÍA!», Lara canta «yo sé que soy un jaleo, un bululú» una palabra venezolana que significa desorden y alboroto. La primera escucha de este tema puede ser hasta desconcertante, sobre todo en el estribillo donde la percusión se desata. Sin embargo, es una de las razones por las que este disco es necesario. Hay que incomodar, hay que levantar cejas, hay que cortar la corriente. Ya habrá tiempo para asimilarlo.
Artwork de «Bodhiria» – JP Bonino
Está claro que la música de Judeline está cargada de espiritualidad y quién mejor que Rob Bisel para elevarla. Bisel es un productor americano que ha formado parte de los proyectos que más han impactado la cultura como el disco-monstruo de SZA «SOS», la idiosincrasia de Tyler, The Creator «IGOR» o la carta a corazón abierto de Kendrick Lamar, «Mr. Morale & The Big Steppers». Su sello está muy presente en «zarcillos de plata», que recuerda al baladón de SZA «Nobody Gets Me», con guitarras filtradas y coros celestiales. En este caso se trata de un repaso por una relación intensísima con un gangster acompañado de un delivery vocal emocionante con voice cracks (claramente intencionados) y miles de segundas voces que te llevan al cielo. Si ya funcionaba como single, en el disco aún más. Aporta variedad dentro del universo «Bodhiria».
Sin embargo, Judeline sigue confiando en artistas locales como Ralphie Choo, aunque como él mismo dice, es un artista «del mundo». Ralphie está presente en canciones como «4esquinitas» o “4 angelitos”. En esta última, escuchamos la ya clásica flauta de DRUMMIE con palmas, adlibs y mucha urgencia. Desde su primer encuentro en “EN EL CIELO” saltaron chispas. Ambos entienden sus respectivos universos y ambos atraviesan momentos muy parecidos.
Otro que está en la misma página es Rusowsky, uno de los pocos nombres que podrían encajar en el disco. Vocalmente, se podría decir que Lara y Rus son hermanos. Un tono susurrado, consonantes masticadas y un halo de misterio. Tras escuchar “Heavenly” es posible que de repente te encuentres en la ducha cantando “llévame llévame iiihhh, hacia allí hacia allí iiihhh” (caso real)
Artwork de «Bodhiria» – JP Bonino
En fin, llámala «Yudlain», «Yudlín», «Judelín» o «Judeline» pero nadie se veía venir que una chica de 2003 de Caños de Meca fuese a ser una de las figuras con más proyección del país. “Bodhiria” es uno de esos proyectos con los que a uno le entran ganas de ponerse a hacer cosas, reunir referencias y pintar la imagen que siempre has querido pintar. Ha bajado un ángel del cielo y se llama Judeline.
Hace apenas un año un chaval de Vallecas nos tenía pendientes a un adelanto que pintaba a hit. Hoy ha terminado su doble Sold Out de más de 1.500 personas entre las dos fechas. Lo curioso es que 2.000 de ellas se quedaron con las ganas en la cola.
Mvrk en su segunda fecha en la Sala WiZink (2024) por Renata Parada
Hace un par de meses el público del Riverland nos hacía ser conscientes de la magnitud del alcance que ha cogido Mvrk estos meses. Dos años en la música le han servido para pulir y exprimir su talento a niveles de llenar toda una sala WiZink de 750 personas en dos fechas consecutivas y quedándose personas sin entrada. Lejos de conformarse con las entradas ya vendidas, el de Vallecas presentó el pasado jueves un show completísimo lleno de estrellas del urbano español.
Mvrk no ha dejado de sacar música en ningún momento este año y es curioso ver como un artista en la tesitura actual en la que nos encontramos tiene un público tan entregado que gritaba «3kbesos» como si hubiese salido ayer. La versatlidiad del catálogo del rapero casa muy bien con lo que se busca en un show. Lejos de pasar la hora que duró el show entre pogo y pogo, la macedonia del setlist incluyó desde el ya clásico «Como Enamorarme» tanto en su intro como en su outro como registros más tranquilos y sentidos como «Del Mismo Modo» con Natalia Lacunza.
Mvrk y Bon Calso en la Sala WiZink (2024) por Renata Parada
Aprovechando la mención a Natalia Lacunza, junto con ella desfilaron por la tarima de la Sala WiZink Bon Calso, Raul Clyde, Hwaorang, Dirty Suc y L’Haine. También se merecen una mención Sneaky Wh, Skichi y Naddot a los mandos de los discos. La noche cerró con un remix techno de «Como Enamorarme» de Selecta que a tantos nos despertó la noche del cierre del Riverland.
Rodeado de su familia, círculo cercano y compañeros de profesión, esta doble fecha de Mvrk en el WiZink ha sido una celebración de lo conseguido el pasado año y de lo que esta por venir. El artista madrileño estaba tan eufórico que lanzó al público unas saladas (220 euros) Timberland firmadas por él y regaló merch que estuvo disponible más tarde en las taquillas.
Mvrk con su familia y amigos en la Sala WiZink (2024) por Renata Parada
Es curioso porque en la escena se habían visto pocos ascensos tan categóricos como los del madrileño, que con cada movimiento afianza aún más lo seria que es su propuesta y que viene para quedarse. No sabemos que rumbo tomará ahora pero después de un año repleto de música y éxitos todo lo que venga después tendrá la vara de medir altísima. 1500 personas vibraron con Mvrk en la Sala WiZink y 2000 se quedaron a las puertas tan solo en su segundo año con música en plataformas. El de Vallecas apunta a todo y no debería extrañarnos verle subir un par de plantas de aquí a unos años y llenar el pabellón del Real Madrid.
GlorySixVain ha tenido muy claro siempre lo importante que es madurar. Con lo acelerado que va todo últimamente, el momento actual es uno en el que tienes que estar espabilado o la gente pasa de ti muy rápido. Por si esto fuera poca presión, que te fiche La Vendición y que este sea tu primer disco con ellos es motivo para ponerse las pilas. Glory se ve en la tesitura de demostrar todo de lo que es capaz tanto a su público como a la industria.
YELA es el título del proyecto con el que ha decidido sacar músculo, y estas letras son un acrónimo al que él mismo ha dado sentido. Hay que profesionalizarse para entrar en esta industria y que te tomen en serio, el reto está en mantener la esencia, pero ese barro del que viene Glory Ya Está Lejos, Amor.
Curiosamente Yela también es una variante del nombre árabe Yelena. El significado detrás de este nombre es “luz” o “resplandor”. Eso es lo primero que nos entra por los ojos al enfrentarnos a este disco. La portada se presenta como un cuadro en el que un resplandor níveo cubre todo el fondo, con el reflejo de un espejo de mano mostrando la figura de Glory cubierta por un velo con motivos decorativos y una gorra plana de los Yankees. Un portadón que se aleja de esa oscuridad que podíamos ver en Las Trampas Ocultas de Spiderman o 686. Es casi paradójico que se alcance esta limpieza en lo estético cuando entras de lleno a un sello tan “rudimentario” como La Vendición, pero eh, no nos quejamos.
Lo que más me sorprendió cuando me enfrenté por primera vez a YELA fue sin duda la duración del disco: cuarenta y cinco minutos que pueden parecer pocos pero que se hacen más cuesta arriba cuando ves que están repartidos en diecisiete temas. Da la sensación de que está volviendo la tendencia de los discos largos. Ya pasó con Metrika, que además es de la misma quinta que Glory, con su disco Madre Fundadora nos entregó un paquete que tampoco llegaba a la hora de duración pero que contaba con veinticuatro canciones. Muchos se alegrarán de que vuelva esta tendencia y que los artistas se preocupen de crear un cuerpo de trabajo de mayor grosor sin sacrificar calidad en el camino. La pregunta aquí es: ¿consigue Glory alcanzar este equilibrio?
Hay que empezar hablando de las producciones. Cuenta con nombres como Pochi, Jose The Engenier, Damnpablo o Roydee entre otros. El punto fuerte de este disco es sin duda la variedad a la hora de elegir los beats. Cada tema se siente muy distinto de los demás, excepto dos o tres. Con lo que sí que no se siente muy distinto es con todo lo demás que hay fuera de este álbum. La gente de La Vendición se ha acostumbrado a un sonido específico y parece que les cuesta salir de ahí. Por eso es complicado escuchar cualquier canción del disco y sentirla como algo totalmente nuevo. Hay también ciertas inspiraciones que vienen de más allá del charco, la más destacable siendo el “Ken Carson type beat” que se marca PAINKID en No quiero Dormir, el tema con Yung Beef. Este productor ya había trabajado con Fernandito en temas recientes como AL DENTE o ZKITTLEZ y se nota en ciertas señas de identidad ya establecidas que hacen flaco favor a Glory a la hora de definir su estilo.
Pero tampoco le voy a echar peso en los hombros por cosas que no corren directamente de su cuenta. Lo que pone Glory aquí es su voz, que puede chirriar en un primer acercamiento pero quien lo conoce ya sabe los berridos saturadísimos de autotune que lo caracterizan. Si quieres comprar el paquete, genial, lo vas a disfrutar. Si no conoces el procedimiento, agárrate que vienen curvas. El principal riesgo al que se enfrenta Glory cuando le pone voz a un proyecto tan largo es el de ser cargante. Y para mí ese momento llega en el tema número diez: Flores de Lego, que si bien en la producción tiene cosas interesantes, después de la tralla que llevas encima con diez temas es lo último que me apetece escuchar. Luego se las apaña para remontar y sorprender; el tema con El Bugg y el tema con Metrika me parecen dos highlights del disco por la capacidad de adaptación de las colabos y lo atrevido de hacer una bachata con El Bugg. Es curioso como dos chavales de la nueva han logrado eclipsar a la colabo de Yung Beef, que como pasó en el disco de Dellachaouen, colaborador recurrente de Glory también, su verso acaba siendo perezoso y carente de personalidad, falta hambre ahí. Y no todo son colabos, hay un buen puñado de temas en los que sabe defenderse sin ninguna ayuda, y entre ellos destaca Ruinera, que cuenta con un estribillo pegadizo de cojones sobre un jersey club que no falla.
Es en la racha final del disco cuando intenta hacer algo personal y potente pero no termina de encajar del todo. Descansito de Dios me parece un tema redundante y muy pobre a nivel técnico y lírico para lo que quiere contar e incluso teniendo un beat switch en medio. Los dos temas que le siguen logran subir el nivel por la genial decisión de samplear a Rosalía y un cierre con Fran Laoren que sorprende gratamente. Con toques de 808s & Heartbreak y un verso muy sentido por parte de Glory logran que me olvide de quien está cantando y hace de cierre perfecto para el proyecto.
YELA en su conjunto es un paso más en el camino de Glory, un proyecto en el que se nota una atención y un cuidado importantes. Tiene sus puntos flojos, como todo, pero eso no impide que sea una escucha disfrutable y con varias cosas a destacar. Aún así todavía no me parece que haya conseguido demostrar todo lo que pretendía, y tampoco tenía por qué hacerlo todo en un proyecto. Quedan todavía muchos años de carrera por delante para pulir todo esto o seguir sudando de todo, porque así funcionan en La Vendición a veces. De una manera o de otra, estaremos escuchando.
Llevábamos semanas viendo a Teo Lucadamo en sus historias practicar este concierto rodeado de una banda de músicos y equipado con un micrófono de diadema a lo Britney Spears. Había ambición en esos vídeos, se notaba que se estaba currando lo que más tarde acabaría por ser un conciertazo que nos tuvo a todos cantando gilipolleces a lo largo y ancho de la sala Paqui.
Cuando Teo sale al escenario parece un extra de La Lego Película: una sonrisa de oreja a oreja cubre su cara mientras que mueve las caderas de un lado para otro. Nada está mal, solo hay disfrute y por eso podemos permitirnos hablar de metrónomos, fantasear con huir de madrid y refrescarse en el lago e incluso fardar de llevar un bañador que desafía las normas impuestas sobre la masculinidad. Teo se presenta a sí mismo como una escultura clásica de rasgos apolíneos en la portada de su proyecto Lucadamnson: fuera de su jaula. La desnudez junto con el tema recurrente del agua y los bañadores nos lo presentan tal y como es. En el concierto por suerte o por desgracia no sale en bolas (pero se nota que ha ido al gimnasio).
La canción que abre el concierto es la ingeniosa Check, que hace las veces de prueba de sonido y acaba siendo un trabalenguas en el que no sabes cuándo empezar y cuando parar. Esto de tener a la sala cantando versos surrealistas que parecen generados aleatoriamente es una constante durante todo el concierto. En un momento del show hasta el artista se dio cuenta: “hay que ver las tonterías que os hago decir”. Todo esto mientras tenía a una sala entera implorando a Dios-sabe-quién que deje de comer turrón. ¿Todo bien hasta ahora?
A esta energía única e irreverente hay que sumarle el resto de cosas que había en el escenario (que no eran pocas). Durante la mitad del show contamos con una banda entera que se ocupó de añadir instrumentos reales a las canciones, sumándole un valor incalculable al espectáculo. Teo iba serpenteando entre ellos mientras que los visuales eran grabados en tiempo real, y aquí es donde pudimos ver a Luka Simmons (que no se pierde un concierto de Teo) haciendo honor al Dogma 95 con sus técnicas vanguardistas para grabar móvil en mano.
Entre tanto cachondeo hubo un momento del show en el que tocó ponerse serios. Estoy hablando del momento Luisa, en el que Teo canta uno de sus temas más íntimos y toca sacar linternitas y mover los brazos al mismo son. Es una forma perfecta de equilibrar y atemperar al público en medio de tanto ajetreo, y se nota que Teo tiene muy claro el peso que tiene ese tema dentro de su discografía y el cariño que le tiene su público.
Después de esto la banda se pira y entramos en la parte más electrónica del concierto. Aquí es cuando te das cuenta de que puedes venir incluso sin saberte las canciones y vas a disfrutar igual. A partir de este punto Teo no para de soltar babayadas y tienen lugar una serie de performances que las acompañan en temas como He Perdido a Mi Colega en el que juega al escondite improvisado con Luka Simmons.
Está bien equilibrado, es un show que da gusto ver y de esos que sales comentando con tus colegas y que además sabes que el precio a pagar vale totalmente la pena. Teo ha logrado colarse en esta escena musical haciendo su propia mierda y pocas cosas tienen más valor que eso. Verlo en directo es absolutamente imprescindible para cualquiera al que le mole mínimamente su música. Porque a veces hay que saber disfrutar aunque nada tenga sentido.
El almeriense vivió un sueño en su actuación en el WizInk Center. Con un privilegiado elenco de invitados, transformó su primer show en solitario en la capital en un auténtico jolgorio, donde no hubo espacio para la pausa. Un show que conectó temas de su último álbum El Tiburón con un recital de éxitos globales que respaldan su joven, pero experimentada y exitosa carrera.
A sus 23 años, Rvfv es uno de los artistas españoles de mayor impacto a nivel nacional e internacional desde que despegase con clásicos de la escena urbana como «Prendío» o «Mirándote». El concierto arrancó con fuerza interpretando la intro de su álbum y seguido del mencionado hit «Mirándote» que desató la locura del público y marcó un alto nivel de energía en el directo.
Uno de los momentos más personales del show llegó cuando Rvfv interpretó por primera vez en directo «Como pez fuera del agua», una canción del álbum Metamorfosis, en colaboración con el aclamado productor David Marley. Este momento íntimo precedió la aparición del primer invitado de la noche, su paisano y amigo Keen Levy, con quien compartió temas como «No quiero verte» y “Mi consuelo”, regalando a los asistentes un momento mágico al ritmo de mambo.
Tras las emotivas palabras de Keen Levy sobre la importancia de la familia por encima de lo material, Rvfv visiblemente emocionado, se mostró consciente del peso del momento, agradeciendo a los muchos almerienses que se desplazaron a Madrid para disfrutar del concierto, que apenas comenzaba.
El orgullo por sus raíces ha sido una constante en la carrera de Rvfv, y lo demostró una vez más al invitar al escenario a Edu García, con quien interpretó «Antes«, acompañado de una impecable interpretación de flamenco, que se convirtió en uno de los momentos más puros de la noche. El artista también hizo justicia a la diversidad de géneros que componen su repertorio, con ritmos como el drill o el drum & bass, estrenando en directo la canción Fejunto a su fiel colaborador y productor Pablo Mas.
Días antes del concierto, Rvfv había anunciado en sus redes sociales su deseo de colaborar con la iniciativa de Ceciarmy, destinada a ayudar a personas en situaciones desfavorecidas. En esta ocasión, todas las compras de entradas en las últimas 48 horas fueron destinadas a la Asociación contra el Cáncer, destacando a Javi, un joven fan con quien tuvo el privilegio de compartir escenario para interpretar «Ganamos«. Este fue uno de los momentos más emotivos del concierto, con el público brindando su apoyo y cariño a Javi, creando un recuerdo inolvidable.
En el ecuador del concierto, la energía no decayó con temas como «Que te vaya bien» y la aparición del artista marroquí Dystinct, quien interpretó su éxito «Si no eres tú«.
De pronto, el WizInk se convirtió en una fiesta techno con canciones como «UNI K«, «Yo No Sé (Remix)» y «Gracias Diosito», tema clave durante la cuarentena. En este punto, Rvfv tomó la palabra para compartir con el público su incredulidad al recordar cómo cantaba las canciones de su siguiente invitado en la ducha, y ahora compartía escenario con uno de sus ídolos, David Bisbal.
El ícono de la música española y gran orgullo de Almería David Bisbal hizo una entrada arrolladora y cargada de energía interpretando «Rueda«, uno de los grandes éxitos de El Tiburón, antes de fundirse en un emotivo abrazo al grito de «¡Viva Andalucía!».
El concierto avanzaba y el público no podía frenar el frenesí. Después de interpretar Mi Luz (junto a Rels B, quien no pudo asistir), el penúltimo invitado, Morad, hizo su aparición acompañado de Unai, un niño de 3 o 4 años con micrófono en mano, para rendir homenaje a la «L». Juntos interpretaron temas como «0 Confianza«, «Dominicana» y el reciente éxito con Beny Jr, «Lo Que Tiene«.
Para acercarse al final, Rvfv dio paso a su gran amiga y hermana artística, Lola Indigo, quien subió al escenario para interpretar «Casanova» y «Trendy«, dejando claro su poderío escénico. El vínculo y cariño entre ambos artistas quedó palpable, poniendo la guinda al pastel de invitados de la noche.
Tras dos horas de concierto, y para cerrar con broche de oro, el público no dejó de saltar al ritmo del remix de “Fake Capo” (junto a Karetta el Gucci, Omar Montes y Chimbala) y el que puede considerarse su primer gran hit, «Prendío«. Con un Rvfv visiblemente emocionado y un público completamente entregado, el artista dedicó el concierto a su hija, amigos, familia y especialmente a su madre, cerrando una noche que difícilmente se olvidará.