Categoría: Moda

  • Cómo las equipaciones de fútbol se convirtieron en moda

    Cómo las equipaciones de fútbol se convirtieron en moda

    Cuando en 1863 se acordaron las primeras reglas del fútbol en una taberna inglesa, el deporte era muy distinto del que se practica hoy en todo el mundo. Era totalmente amateur y aún no había árbitros: los jugadores vestían cualquier prenda que tuvieran a mano. En 2023 se han convertido en una pieza clave en la industria de la moda. Para entender como se ha llegado hasta aquí, necesitamos darle un repaso a la historia.

    Con el paso de las décadas, el fútbol se convirtió en un deporte consolidado, no sólo en Gran Bretaña sino en muchos otros países, y se crearon uniformes más formales para los clubes. Normalmente adoptaban los colores de las escuelas u organizaciones a las que estaban asociados. Muchos de los clubes más famosos del mundo se fundaron a finales del siglo XIX o principios del XX.

    Por aquel entonces, las equipaciones eran simplemente una forma de distinguir a un equipo de otro; ni la moda ni la ciencia del deporte eran consideraciones importantes. Y, sin embargo, los colores que eligieron han perdurado.

    En la década de 1930, se habían reunido la mayoría de los elementos de la equipación de fútbol: espinilleras, pantalones cortos, números, botas y colores del equipo. Pero aún quedaba mucho camino por recorrer. Con sus rígidas botas de cuero y sus pesadas camisetas de algodón, estos futbolistas pertenecían a una época completamente distinta.

    Las cosas cambiaron después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se introdujeron nuevos materiales ligeros, incluso tejidos sintéticos. A lo largo de la década de 1950 y en la de 1960, aquellos uniformes de fútbol, antaño holgados, fueron sustituidos poco a poco por camisetas más ajustadas y pantalones cada vez más cortos.

    Las equipaciones de esta época son algunas de las más bellas jamás producidas, ya que combinan una pureza no comercial con una auténtica grandeza deportiva y una maravillosa simplicidad de diseño. Una de las iconografías más perdurables del fútbol.

    1970 fue un año importante, ya que la Copa Mundial se retransmitió por primera vez en color en todo el mundo. La famosa equipación amarilla, verde y azul de Brasil iluminó el mundo y alcanzó un estatus mitológico, poniendo de manifiesto el potencial que podía tener una camiseta de fútbol.

    Desde su creación, las equipaciones de fútbol habían sido, en última instancia, funcionales: distinguían a los distintos equipos. Todo eso cambió en la década de 1970. Concretamente, fue en 1973 cuando el nuevo fabricante de equipaciones del Leeds, Admiral, tuvo la idea de crear réplicas de las equipaciones para venderlas a los aficionados.

    Durante la mayor parte de la historia del fútbol, los aficionados vestían trajes, abrigos y sombreros, o lo que fuera el estilo de ropa dominante del momento. Ahora, la mayoría de ellos llevan recuerdos del club, ya sean réplicas de equipaciones o de otro tipo, un cambio que se remonta a 1973.

    La década de 1970 fue el comienzo de la era comercial del fútbol, cuando los clubes y las empresas se dieron cuenta de las posibilidades económicas de este deporte tan popular en todo el mundo.
    Puma pagó a Pelé 120.000 dólares por atarse las botas al comienzo de la final de la Copa Mundial de 1970, y en 1974 patrocinó a Johan Cruyff.

    Junto con la invención de las réplicas de equipaciones, otro de los momentos más importantes de la historia del fútbol moderno tuvo lugar en 1973. El club alemán Eintracht Braunschweig firmó un contrato de patrocinio de camisetas con Jaegermeister, el primer acuerdo de este tipo en la historia del fútbol.

    Al principio tuvieron problemas, pero el patrocinio del Braunschweig marcó el inicio de un proceso que ha revolucionado el fútbol y sus equipaciones. Creó una enorme fuente de ingresos, por supuesto, pero también introdujo un rasgo estético totalmente nuevo.

    De alguna manera, un patrocinador corporativo y su logotipo podían formar parte del atractivo estético de la equipación tanto como su escudo, sus colores y su diseño general. Un ejemplo de esto es la famosa camiseta de Nintendo de la Fiorentina de 1998.

    Todo volvió a cambiar en la década de 1990. Uno de los mayores avances -al menos en lo que respecta a las equipaciones- fue la decisión de la Premier League de imprimir los nombres de los jugadores en sus camisetas. Un cambio que también adoptó la FIFA en la Copa Mundial de 1994.

    Con la década de 1990 llegaron también algunas tendencias extrañas y bastante efímeras.
    Las equipaciones de fútbol volvieron a ser increíblemente holgadas, casi como lo habían sido seis décadas antes, y se produjo una aceptación total del diseño excéntrico, abstracto y maravillosamente colorido de las camisetas.

    Pero a medida que avanzaba la década de 2000 y llegaba la era digital, el diseño en general se volvió mucho más minimalista. Las equipaciones de fútbol reflejaron este cambio, alejándose de la chabacanería de los 90 y acercándose a una filosofía de diseño elegante, limpio y moderno. Una filosofía que, en general, ha perdurado.

    En los últimos años, la tendencia al diseño «limpio» de las equipaciones se ha visto cuestionada.
    Entre otras cosas, por el renovado interés por las equipaciones «retro», que forma parte de una mayor nostalgia cultural por los años 80 y 90, y la avalancha de nuevas equipaciones inspiradas en los alocados diseños de antaño.

    Las equipaciones de fútbol han entrado definitivamente en el mundo de la moda, los influencers, las modelos y los famosos. Es el caso del PSG, que ha firmado un acuerdo con Jordan, o del Venezia FC, de la segunda división italiana, famoso por sus elegantes equipaciones más que por sus méritos deportivos.

    Las equipaciones de fútbol siempre han sido un signo de los tiempos, ya sea influidas por los cambios estructurales y comerciales del deporte o por movimientos estéticos y culturales más amplios. Desde el siglo XIX se ha recorrido un largo camino. Vivimos en la época de la comercialización, todo es un producto, diseñado para generar los máximos ingresos posibles, y los kits de fútbol no son diferentes.

    En los últimos años hemos visto una clara tendencia: el repurpose. Coger prendas diseñadas para una función practica y cambiándolas de contexto para convertirlas en moda. Vemos esto con la ropa de trabajo en el workwear, officewear, la de montaña en el gorpcore y en la ropa deportiva con las camisetas de fútbol o baloncesto. Si a esto le sumas la obsesión por el vintage y la indudable calidad estética de algunas equipaciones, tenemos la combinación perfecta.

  • La historia de Warren Lotas: esqueletos, Dunks y demandas con Nike

    La historia de Warren Lotas: esqueletos, Dunks y demandas con Nike

    Warren Lotas con su Harley Davison customizada con su dibujo

    “Mi inspiración procede de experiencias personales, Harleys, Spaghetti Westerns, Clint Eastwood y cómics”. Esta cita resume perfectamente a Warren Lotas, diseñador de moda y artista visual estadounidense. El grim reaper, las mujeres desnudas y los esqueletos han hecho su aparición en colaboraciones con Bad Bunny, The Weeknd, la NFL y NBA o Fear of God, pero en 2020 tuvo una demanda que estuvo a punto de terminar su carrera. 

    Lotas saltó a la fama con unas zapatillas con el nombre de “Warren Lotas Dunks”. Las Dunks son uno de los modelos más conocidos de Nike, y en esa época el precio de reventa era desproporcionado. Warren cogió la misma silueta, con el swoosh incluido, pero añadió al icónico logo la máscara de Jason Voorhees. 

    Warren Lotas Dunks

    Vendidas a 300$, justificando el precio elevado con una calidad muy superior a las Dunks de Nike. “Una reinterpretación oficial de un puto CLÁSICO», decía el pie de foto del post de  Instagram anunciando las zapatillas, añadiendo a continuación: «ESTO ES UN ZAPATO WARREN LOTAS, ESTÁ PRODUCIDO DESDE CERO POR MÍ. POR FAVOR, SABEDLO. NO ES MIERDA DE ALIBABA. MATERIALES ITALIANOS».

    El producto conectó y fue un éxito brutal. Se agotaron al instante cada vez que salía un drop y su precio de resell podía multiplicar por mucho el original. Según datos recientes Lotas habría hecho más de 10 millones de dólares con sus “Dunks”.

    Pero lo que no parece que el joven diseñador tuvo en cuenta es que una compañía como Nike no iba a permitir que alguien hiciera esas cantidades de dinero vendiendo, lo que a sus ojos, era una copia de su producto. 

    Warren Lotas Dunks en la platafroma de reventa Stock X, 2020

    Cabe destacar que las Dunks en las Lotas se inspiró no eran unas dunks cualquiera. Eran las «Pigeon», una de las zapatillas Nike más codiciadas de la historia. Un par original se vendió recientemente en una subasta por la friolera de 25.200 dólares. Jeff Staple fue el diseñador de estas zapatillas de culto que marcaron un hito en la historia del streetwear y merecen un artículo aparte.

    Jeff Staple” | ‘NYC Pigeon’ Nike Dunk, 2005

    El propio Jeff Staple colaboró en la nueva versión, incluso el propio Lotas dice que Staple fue el que le escribió por Instagram con la idea. Sin defender explícitamente a Lotas, afirmó: «Siempre he sido un fan de la cultura del bricolaje pirata. Me encanta. Así es como empezó Staple. Para mí, ahí es donde surge la verdadera creatividad. Puedo ver la perspectiva de ambas partes, pero diré que las marcas siempre han impulsado la cultura y siempre ha sido incómodo para ciertas partes».

    Jeff Staple

    Nike demandó, y quería hacer un ejemplo de Lotas. Afirmó que no solo estaba vendiendo una copia casi idéntica a su producto registrado, sino que estaba engañando a sus clientes haciéndolos pensar que estaban comprando las Dunks originales. Nike argumentó que esta confusión creada por Warren Lotus fue intencionada, queriendo sacar beneficio de la popularidad de un producto que ya había sido registrado.

    Docuemento legal en el juicio con Nike

    Pero la compañía fue más allá, sino que demandó más modelos de Lotas, siluetas similares a las Air Jordan 1 y Blazers  que ya no tenían el swoosh ni se parecían en exceso a las Dunks. El diseñador californiano ve este movimiento de Nike con la intención de «intimidar a otras pequeñas empresas para que no ejerzan su libertad creativa en el futuro». 

    Nike ganó y la sentencia impide a Warren Lotas utilizar cualquier marca, nombre, logotipo o símbolo que pueda causar confusión con cualquiera de los productos de Nike. Aun así, Lotas sigue adelante con su marca. Todavía hay algunas cuestiones sobre la mesa, y la compensación monetaria no se ha hecho pública, pero una cosa es segura, el nombre de Warren Lotas se ha hecho mucho más popular desde que pinchó al gran oso, Nike, Inc.

  • Issey Miyake e Irving Penn redefinieron la fotografía de moda

    Issey Miyake e Irving Penn redefinieron la fotografía de moda

    Irving Penn, Issey Miyake, Nueva York, 1990

    En 1983, Irving Penn recibió el encargo de fotografiar la ropa de Issey Miyake para un editorial de la revista Vogue estadounidense. El diseñador japonés quedó tan impresionado por las imágenes resultantes, afirmando que de repente veía sus diseños con otros ojos, que se puso en contacto con Penn para que fotografiara su siguiente colección. Fue el comienzo de una colaboración que duraría 13 años. De 1987 a 1999, Penn fotografió todas las colecciones bienales de Issey Miyake en París, lo que dio como resultado más de 250 fotografías.

    Irving Penn, Issey Miyake Staircase Dress, New York, 1994

    La relación entre los dos hombres se caracterizó por una gran admiración mutua, pero también por una curiosa distancia. Miyake nunca asistió a las sesiones fotográficas y Penn nunca acudió a uno de los desfiles de Miyake. Ni siquiera hablaron de lo que querían conseguir, como quería Miyake. Para él, el objetivo de la colaboración era inspirarse y sorprenderse.

    Observar las fotografías es ver cómo Penn esencializa los diseños de Miyake, confiriéndoles una claridad gráfica y un sentido muy dinámico de cómo pueden llevarse. La franqueza visual afirma la forma precisa y calibrada en que se diseñan y confeccionan las prendas de Miyake, que se ve magnificada por la forma en que Penn toma las fotografías. Poseen un estilo visual muy legible, como la animación o los jeroglíficos. El trabajo de uno proporciona un espejo para el trabajo del otro

    Irving Penn, Issey Miyake: Cara cubierta de pelo, Nueva York, 1991

    Como Miyake comentó más tarde: «Buscaba a la persona que pudiera mirar mi ropa, oír mi voz y responderme a través de su propia creación. Busqué durante mucho tiempo a esa persona y la encontré en Penn-san. A través de sus ojos, Penn-san reinterpreta las prendas, les da un nuevo aliento y me las presenta desde un nuevo punto de vista, uno del que quizá yo no era consciente, pero que había estado intentando captar inconscientemente. Sin la guía de Penn-san, probablemente no habría podido seguir encontrando nuevos temas con los que desafiarme, ni habría podido llegar a nuevas soluciones».

  • Ann Ray y Alexander McQueen, «dame tus fotos y te daré ropa»

    Ann Ray y Alexander McQueen, «dame tus fotos y te daré ropa»

    Retrato de McQueen (Londres, 2000), Ann Ray

    «Me encantan tus imágenes, pero no tengo dinero. Dame tus fotos y te daré ropa», dijo Alexander McQueen a la fotógrafa francesa Ann Ray cuando empezaron a trabajar juntos en 1996, mientras él trabajaba para Givenchy. Durante 13 años, la cámara de Ann Ray tuvo acceso exclusivo y sin restricciones al complejo mundo de Lee Alexander McQueen, capturando más de 35.000 imágenes. El icónico diseñador apenas se dejaba fotografiar en los medios si ella no estaba detrás del objetivo.

    Los dos compartían un amor por las películas de Kubrick, y Richard Avedon e Irving Penn eran referencias fotográficas obligadas para ellos.  En una entrevista para I-D, Ann Ray cuenta que conoció a Lee cuando vivía en Japón: «en abril de 1997 Givenchy lo envió a Tokio, por algún motivo, durante tres o cuatro semanas. Nos hicimos íntimos en muy poco tiempo. Le hice fotos en Tokio simplemente caminando por la calle —esas no están en la exhibición— y mirando kimonos. Fue realmente divertido. Todavía era muy joven… era el bebé Lee».

    En un exuberante blanco y negro, con un ocasional estallido de color, Ray fue capaz de ver a McQueen y su obra como nadie más lo hacía. «Por extraño que parezca, los atuendos eran importantes, pero no lo eran todo. Yo veía al hombre mucho más que al diseñador de moda. Lo veía simplemente como a un artista expresándose. La moda es sólo un medio, y eso era muy evidente» explica Ray. Utilizó cámaras de 35 mm y de formato medio para hacer las imágenes, que son ejercicios de glamour en bruto, como la propia obra de McQueen.

    Cuando miraban las hojas de contactos, a Lee le encantaban algunas de las imágenes que eran sólo un retrato, sin las prendas. Cuando Ray le preguntó por qué, la respuesta fue: «Porque quiero captar el sentido de la obra y la atmósfera de la exposición. Algunas de las fotografías están totalmente fuera de tiempo; no sabes dónde estás. Al estar fuera de contexto, el público puede imaginárselo de otra manera. Una fotografía es sólo una propuesta y, por muy rico que sea el origen, me gusta que sea abierta y evocadora, que sea como la propia moda e invente cosas. Si miras fijamente las fotografías dicen mucho».

  • Lo-Lifes: como Ralph Lauren se convirtió en un incono del barrio

    Lo-Lifes: como Ralph Lauren se convirtió en un incono del barrio

    Desde hace unos años, la ironía se ha convertido en una nueva forma de vestir y comunicar. En este artículo, hablaremos de una de las mayores ironías en el mundo de la moda. Como la gente sin recursos de los barrios bajos de Nueva York, delincuentes y ladrones, crearon una de las modas más grandes del Hip-Hop. Hablemos de los Lo-Lifes.

    Todos conocemos a las grandes marcas: Polo Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Lacoste, Nautica, Helly Hansen… y como estas forman parte de la estética Hip-Hop, pero ¿porqué estas marcas y de dónde las conseguían si tenían tan pocos recursos?

    En 1939 nació Ralph Lifshitz en el Bronx, Nueva York. Eventualmente se cambió el nombre a Ralph Lauren y en 1967 fundó Polo. Lo que empezó como una marca de corbatas, se convirtió en una de las marcas más grandes de ropa deportiva americana.

    Ralph Lifshitz

    Para la gente de barrio como él, significaba que alguien como ellos, nacido en los suburbios, podría lograr un alto status en la sociedad, era el sueño americano. Ralph Lauren ni siquiera sabía jugar al polo cuando fundó su marca, tan sólo la llamó así porque era el deporte al que jugaban toda la gente rica.

    En los años más duros del crack en Nueva York, los años 80, es cuando empieza el movimiento Lo-Life. Thirstin Howl the 3rd y Rack-Lo fueron dos “boosters” ya conocidos que empezaron el movimiento. El sufijo “Lo”, simplemente venía de la palabra “Polo” y por su similitud a la palabra Low, de la cual existía el término Low Life para referirse a la gente sin recursos.

    Lo que distinguía a este colectivo de la gente adinerada, es que ellos llevaban Polo de pies a cabeza por sus propios barrios. Había hasta casas enteras en el Bronx decoradas enteramente con artículos de Ralph Lauren. Además, se juntaban en la calle 42 para conocer a más gente, hablar de moda, música, cine y sacarse fotografías. Podías ver a grupos enteros de pandilleros vestidos de Polo. Se creó hasta una suerte de mercado interno por trueque donde podías cambiar tus piezas por otras o incluso hasta por comida o coches si tu pieza era muy exclusiva. También hubo muchas problemáticas de robos, palizas y asesinatos, motivados por conseguir las prendas más deseados.

    El método era sencillo, planeaban una ruta de tiendas por Manhattan donde se vendiera Polo, entraban muchos de ellos y se llevaban la máxima cantidad de ropa posible. La policía podría parar a 2 o 3 pero nunca a los más de 20 que a lo mejor iban. También existía una manera más “segura” donde los atracadores estudiaban las rutas de los camiones que llevaban Polo y los atracaban antes de llegar a las tiendas.

    A principio de los 90 el movimiento creció aún más, debido a que la mayoría de raperos empezaban a vestir las piezas de Polo. Llevar estas prendas era claramente una declaración de intenciones, ya que era ropa destinada a la clase alta. Los raperos la llevaban para sentirse dentro del movimiento y mostrar sus expectativas de ser ricos y éxitosos. El mayor ejemplo es Raekwon (miembro de WuTang) llevando una Snow Beach, una de las piezas más exclusivas de la marca. 

    De principios a mediados de los 90, Polo era la marca significativa del Hip-Hop, aunque el propio Ralph Lauren no lo quisiera así. A partir de ahí marcas como Tommy Hilfiger empezaron a darse cuenta de que la cultura afroamericana era muy importante para su sostenibilidad como marca y Tommy empezó a poner raperos en sus campañas; pero Ralph Lauren nunca quiso eso. A partir de ahí se crearon nuevas marcas de éxito, como Fubu, que sabían muy bien que se tenían que enfocar en esa cultura. Y aunque Ralph Lauren se desentendió de eso, para los Lo-Lifes seguía teniendo ese sentimiento de que esto no está hecho para mí, pero lo convierto en mío.

    Con el paso de los años el hype por Ralph Lauren ha bajado mucho, aunque ha vuelto a tener despuntes, como la aparición de Kanye en sus primeros años siempre vestido de polo o Chance The Rapper con su traje de Polo Stadium en la MET Gala de 2021, pero el legado que ha creado siempre será recordado. Al final las piezas que más hype llevaban en los 90 eran las de los logos más grandes, los colores más difíciles y las piezas más sofisticadas, cosas que podemos ver en estos últimos años en la moda en las marcas más recientes de streetwear.

  • ¿Quién es KidSuper?

    ¿Quién es KidSuper?

    Colm Dillane creó el sello de KidSuper cuando era un estudiante de instituto de 17 años. En su segundo año de universidad, Colm pintó con spray su dormitorio y lo convirtió en una tienda, donde vendía su ropa de marca a sus compañeros. Obviamente le echaron de la habitación, pero eso no le detuvo, nació KidSuper Studios en un espacio ruinoso en Brooklyn, que compartía con otros creativos y donde se formo el espíritu colectivo de la marca. Después de graduarse, KidSuper se convirtió en su trabajo a tiempo completo. Su título de matemáticas era poco más que un recuerdo.

    «La idea de este joven que cree que todo es posible era y es la base de KidSuper», dijo Dillane en una entrevista con Vogue. En 2021, ganó el premio Karl Lagerfeld, en los que Virgil Abloh se encontraba como jurado. Una colaboración con Puma y dos shows en la Paris Fashion Week después, Louis Vuitton presenta la colección masculina A/W 2023 en colaboración con KidSuper. El ascenso de Dillane es de una velocidad vertiginosa.

    Vestido con la carta de admisión a la Paris Fashion Week 2021

    Su éxito es una prueba de que la escena de la moda estaba perdiendo frescura. KidSuper ha entrado como un torbellino con su estilo relajado, inocente, casi infantil. Ha convertido su marca en un movimiento, un estilo, algo a lo que todos los artistas deberían aspirar. Funcionando como un colectivo creativo, que abarca pinturas, exposiciones de arte, un sello discográfico, vídeos musicales y películas, ha creado un mundo en el que quieres estar.

    Bolso de su colaboración con Louis Vuitton A/W 2023

    En contraste con las propuestas apocalípticas de marcas como Balenciaga, KidSuper tiene una visión optimista de la realidad, lo que conecta muy bien después de los años que hemos pasado. Las presentaciones virtuales fueron claves para el auge de la marca. En 2021, la Paris Fashion Week se hizo virtual y fue la primera vez en la historia que no hubo pasarela, lo que Dillon aprovechó al máximo para mostrar su creatividad y romper el molde.

    Muchos hablaban de él como sucesor natural de Abloh como director creativo del menswear de Louis Vuitton. Aunque no lo haya conseguido, la historia de Colm Dillane acaba de empezar. Con solo 30 años tiene al mundo de la moda pendiente de cada paso que da.

  • Pharrel Williams a Louis Vuitton

    Pharrel Williams a Louis Vuitton

    Pharrel Williams con bufanda de Louis Vuitton

    Williams es el nuevo menswear creative director del gigante de la moda Louis Vuitton. Con el vacío que dejo Virgil, la firma ha permanecido sin un director creativo oficial durante todo 2022. Abloh suponía una declaración de intenciones por parte de la firma, una apuesta al streetwear, un rechazo al diseñador clásico a favor del tastemaker.

    Pharrell es un genio musical, pero su trayectoria en el mundo de la moda es igual de larga y exitosa. En 2003, conoció a Nigo por su amor común a la joyería. Desde entonces, este dúo ha tenido a la cultura en su mano durante 20 años.

    Pharrel Williams y Nigo presentado su colección "Human Made"

    Los dos crearon Billionaire Boys Club y Ice Cream, que arrasaron la primera década de los 2000 y que su estetica sigue siendo relevante a día de hoy. En los últimos años también se han encontrado colaborando a traves de Adidas, para las lineas de Human Race y Human Made.

    Pharrel Williams y Nigo

    Aunque sus esfuerzos se han centrado en el streetwear, Williams no es un desconocido para el high fashion. Ha colaborado en varias ocasiones con la firma Chanel y con el propio Louis Vuitton, creando las legendarias Millionare Sunglasses y la colección de joyas «Blason».

    Si funciona, no lo cambies. Tras el éxito rotundo de Abloh, Vuitton vuelve a apostar por un gran diseñador con un pulso firme en la cultura y una estrella en si misma. Tendremos que esperar a junio durante la Semana de la Moda Masculina de París, para conocer la primera colección, pero todo apunta a un éxito de proporciones hístoricas.