El arte de la indiferencia, es una virtud complicada y deseada que permite a Veeze poder expresar sus mejores versos para después hilarlos con sus frases más divertidas y delirantes como si de un monólogo se tratase. La odisea de Ganger es una reflexión inducida por las drogas, sobre estas, los amores y los frutos que siembra en esta nueva etapa tras 4 años sin sacar álbum desde NavyWavy.
El rapero de Detroit combina su talento natural con la actitud de no tomarse las cosas demasiado en serio y la diversión de rapear con una facilidad insultante. En ciertos momentos, Veeze suena como si estuviera probando el micrófono y susurrando el rap sin esfuerzo, al tiempo que te envuelve con su esencia y te mantiene concentrado en sus líricas, moviendo la cabeza de un lado a otro.
Aunque es un referente en su país, he querido traer a Ganger para mostrarte el álbum de rap favorito de tu rapero favorito en América. Su sonido es contagioso y ha sido una influencia para muchos, colaborando con Lucki, Lil Uzi Vert y BabyFace Ray. Otro fun fact, BB Trickz y él coincidieron y como dicen allí, «he consigned her», ya que ambos samplean «Law n Order» en sus respectivas canciones y comparten ese divertido talento que es único en un millón.
Ganger ha sido parte mi banda sonora cada vez que me quería reír de la vida mientras fumaba y me creía el mejor, y eso es un poco lo que Veeze representa como artista: alguien que está en ambos lados, en la cultura y en el mundo de las celebridades, y que demuestra que se puede tener éxito de manera independiente y seguir conectado con lo importante de la vida mientras te dice «Boy, I feel like Yao Ming height when I’m next to you».
Este año Veeze trae un enfoque indiferente desde una vulnerabilidad saciante y fresca en las que el artista de Detroit expone sus motivaciones en la vida, lo que representa él y la propulsión que le arropa detrás de su actitud de ser demasiado cool para este juego.
Casi todo el mundo sabe quién es el célebre arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris, más conocido como «Le Corbusier», pero pocos saben quién es Douglass, un artista chileno que, en este 2023, ha dado a luz a un proyecto con el nombre del arquitecto francés.
Este álbum es una auténtica joya, con colaboraciones vocales de varios artistas chilenos y del conocido español Ghostpell. Los beats son obra de Wuilldafriqq y los samples y melodías son simplemente mágicos, en perfecta sincronía con la letra. Lo especial de este proyecto es que cada track lleva el nombre de una obra de Le Corbusier (mi favorita es Modulor), y al escucharlo se puede apreciar la delicadeza y elegancia que se ha puesto en cada detalle de cada frase.
Es como si Douglass tomara el papel de Le Corbusier y construyera poco a poco cada pista, como si fuera una verdadera infraestructura. Este álbum es uno de esos trabajos que se sabe que está hecho para destacar, lleno de habilidades y lenguaje que no te dejarán indiferente.
Personalmente, descubrí al artista chileno hace aproximadamente un año y sinceramente no recuerdo cómo. Lo que sí recuerdo es que me llamó la atención el tracklist de este álbum y, sobre todo, el concepto. Y el hype no fue en vano. Lo que espero es que, después de escuchar este trabajo, no solo sepas quién es Le Corbusier, sino también quién es Douglass.
Si tuviera que escoger una palabra para definir este disco, esa sería férreo, por diversos motivos. En primer lugar, por la consistencia y solidez del proyecto a lo largo de sus 13 temas, que se complementan y toman el relevo uno de otro para contar una historia de confianza ciega.
Ciega como la fe del artista, que también se podría denominar férrea, puesto que el tema de la religión es uno recurrente en este disco y Bby Demon, pese a ser por nomenclatura un demonio, se aferra con fuerza a la figura de Dios. Y no me separo de esta fe, porque estas dos letras son las que sirven también para representar al hierro como elemento químico en la tabla periódica. La raíz etimológica de la palabra hierro viene del latín “ferrum”, de donde sale el término con el que he empezado el texto: férreo.
De hierro es el yelmo que se muestra en la portada de este disco. Un casco medieval tan peculiar que parece sacado de una obra de FromSoftware. Se caracteriza por una visera especialmente estrecha, y es que el casco cubre la cabeza completamente pero deja este pequeño hueco para los ojos, para que no se pierda la visión. Esta visión también caracteriza el comportamiento de Bby Demon en sus letras, y es que “¿cómo olvidar que el camino es recto sin parar de andar?” como dice en “El Rey sin Rostro”. Esta visión de la que hablo va más allá de la que proporcionan los ojos, me refiero a la proyección de futuro de la persona. El mensaje es claro durante toda la escucha y es fácil empatizar y conectar con la ambición del artista.
El sonido del proyecto es también metálico, robusto y contundente. Ya no hablamos de estética, hablamos de aura y esencia. La idea original de este disco en palabras del propio artista viene de que el llevaba un tiempo trabajando en la construcción en el monte, sin cobertura, acompañado del sonido de taladros y demás maquinaria. Según cuenta Bby Demon, era tal la desconexión que cuando miraba a los árboles era como si estuviese viendo a Dios. Fue esta experiencia la que le animó a crear este sonido metálico y resonante.
Mezclando esta intención con la de seguir una estética medieval, el proyecto acaba transportándonos a una fragua del siglo X. Las melodías de laúdes y demás instrumentos suenan de fondo mientras las opacan unos bajos que golpean como si de un martillo templando un hierro candente se tratase. Hierro que acaba siendo una espada, que acaba siendo la lengua de Bby Demon, como diría Kendrick. Sus frases cortan la carne y acaban no solo atravesando hueso sino llegando al corazón por momentos.
Esta forma pausada de escribir y de rapear, heredada en parte de artistas como Erik Urano, convierte “Yelmo” en un relato serio. Una historia con la que conecté desde la primera escucha, de la que no tardé en sacar lecturas y aprendizajes. Me pilla en un momento de soledad, aislamiento y retiro, y es un perfecto recordatorio de que la mayor parte del camino la haces solo, y es muy fácil olvidarse de que este camino es recto si dejas de caminar. Menciono a Erik Urano porque el broche de oro del disco es una versión de su tema “U.F.Os y fábricas (Agua)” que Bby Demon acaba cantando con una fuerza y una instrumentalización que lo dotan de un aura especial. Retroalimentarse de la influencia para convertirse en referente, ese y no otro es el camino que espero que le aguarde a este demonio de buen corazón y cabeza blindada.
Lejos quedan los días en los Alizzz era una figura casi anónima refugiada en el estudio preparando sus sesiones de DJ o produciendo hits con C.Tangana. Ahora está en primer plano y se ha consolidado como un artista referente para el pop/rock español. Tras un primer disco con “certified hits” como “El Encuentro” con Amaia o “Ya no siento nada”, este año ha vuelto con un EP colosal: “BOICOT”.
El principal cambio que aporta Cristian está en la duración de las canciones, con hasta 6 minutos. Se agradece todo este espacio extra para incluir el disfrute de la banda tocando intros y outros prodigiosas. Hay un claro intento por huir de lo digital hacia algo más orgánico y físico. De hecho, en «Superficial» dice: “no sé por qué hacemos esta música enlatada, en un par de años esta mierda vale nada”. Sin embargo, hay otros cortes más directos como “Pierdo el sentido” donde mete un breakbeat para explicar su torpeza constante cuando está enamorado.
El sample del mítico “We the best music” de DJ Khaled en “Los mejores” es uno de los mejores momentos del disco y en cuanto se lo puse a mis hermanos en el coche les entró la risa. Cuando escucho este tema siempre me acuerdo de todo lo que ha conseguido con Pucho y cómo han cambiado sus carreras. Las letras son infalibles en su propuesta. Alizzz ya es mayorcito. Tiene problemas e ilusiones de adultos y es interesante escuchar a un artista del mainstream relativizando el dinero, quejándose del curro o celebrando Castelldefels.
Mi relación con este proyecto ha ido creciendo de forma progresiva. Después de haber quemado su disco debut “Tiene que haber algo más”, tenía muchas ganas de escuchar sus siguientes pasos pero el primer adelanto “Que pasa nen” me decepcionó un poco, aunque ahora es de mis favoritos. Supongo que no me encajaba su delivery con la letra y me chocó escucharle en catalán. El estreno del EP me pilló por sorpresa. Además ese mes habían salido los discos de Lil Yachty, María Escarmiento, Caroline Polachek y Strategy, y lo dejé un poco de lado.
Un día tenía un viaje largo en coche y dije: ahora o nunca. Me puse la primera y poco a poco fui sintiendo todas las canciones hasta llegar a “Todo está bien”. Estuve en bucle varias semanas y creo que nunca he berreado tanto una canción en el coche. Alizzz ha conseguido tomar el relevo de su primer disco tejiendo un proyecto atrevido y punzante que enseña todo lo que es capaz de hacer con su banda. Desde luego, uno de los proyectos más redondos del año.
En un evento histórico, Duki, el artista argentino de trap, realizó dos conciertos inolvidables en el estadio de River Plate en Buenos Aires, convirtiéndose en el artista más joven en lograrlo a sus 27 años. Los días 4 y 9 de diciembre de 2023, más de 140 mil personas presenciaron un espectáculo que trascendió todas las expectativas, con una presentación que se destacó por la energía, la emoción y la reunión de importantes figuras del género.
Dale Play Live, Duki en River
Euforia y emoción: El público responde a Duki
Durante los conciertos de Duki en River Plate, varios momentos se destacaron por la reacción especial de la audiencia. Al inicio del show, la interpretación de «Givenchy» y «Otro Level» generó una gran emoción entre los presentes. En particular, «Otro Level» tuvo que ser interrumpida debido a la intensa agitación del público, lo que llevó a Duki a pedir calma para poder continuar con el espectáculo.
Más adelante, la interpretación de «Tumbando el Club» fue otro punto álgido, marcando un antes y un después en la unión de artistas de la escena del trap nacional. Este tema, en particular, simbolizó la trayectoria de Duki y su impacto en la música urbana. La energía y emoción del público alcanzaron su punto máximo con «Bis Rayo», «Ticket» y «Goteo», temas que dieron color a la despedida de la noche. El cierre con “She Don’t Give a FO”, uno de los himnos que catapultó a Duki a la fama, fue recibido con gran ovación y aplausos por parte de la audiencia.
A lo largo de los conciertos, la conexión entre Duki y su público fue evidente. Más de 80.000 personas cada día saltaron y cantaron al ritmo de sus temas icónicos, demostrando el fuerte vínculo del artista con sus seguidores. Este lazo se fortaleció aún más cuando Duki, emocionado, expresó su agradecimiento y su compromiso con vivir en Argentina, resaltando su cercanía y humildad con el público.
Dale Play Live, Duki en River
Invitados especiales en el escenario
La serie de conciertos de Duki en el estadio River Plate no solo fue un hito para el artista sino también una celebración de la música urbana en su conjunto, evidenciada por la presencia de varios artistas invitados que compartieron el escenario con él. En la primera noche, los teloneros CNO y Klan calentaron el ambiente cerca de las 19 horas, seguidos por Acru alrededor de las 20 horas, quien agradeció a Duki por brindarle la oportunidad de participar en un evento tan significativo.
El espectáculo continuó con la aparición de Rei, quien se unió a Duki en el tema “Tumbando el Club”, creando un momento vibrante con fuegos artificiales y una multitud entusiasta que coreaba la canción “Pintao”. Un punto culminante fue cuando Emilia, la pareja de Duki, apareció en escena para interpretar juntos “Como si no importara”, ofreciendo una actuación emotiva y cercana, que terminó con agradecimientos mutuos y un beso ante el aplauso del público.
Dale Play Live, Duki y Nicki Nicole en River
La lista de artistas invitados continuó con Khea, seguido por Bhavi, Milo J y Lit Killah en el remix de “Aeróbico”. Lucho SSJ, Salastkbron y C.R.O también se sumaron a la fiesta. Antes de la conclusión del concierto, Bizarrap y Nicki Nicole elevaron aún más la energía con “Ya me fui”, “Malbec” y la BZRP Music Sessions, haciendo bailar y cantar a las 80 mil personas presentes. El gran final llegó con “Los del Espacio”, interpretada junto a Tiago PZK, FMK, Emilia, Rusherking y Big One, cerrando la primera noche con una celebración colectiva junto al público.
La presencia de estos artistas invitados no solo enriqueció el espectáculo, sino que también destacó la unión y diversidad del género urbano, mostrando la solidaridad y el apoyo mutuo dentro de la comunidad musical. La colaboración entre estos talentos subraya el carácter inclusivo y colaborativo del trap, reforzando su impacto en la cultura popular y la música contemporánea.
Un mensaje de valentía y salud mental
En medio de la euforia y la música, Duki aprovechó su concierto en River Plate para abrir su corazón ante aproximadamente 70 mil personas y hablar sobre un tema crucial: la salud mental. Con una honestidad conmovedora, el artista abordó la importancia de reconocer y expresar los sentimientos de tristeza. «La tristeza no es un momento feo, no es un sentimiento feo. Sí, nos duele, pero la tristeza nos hace fuerte, no está mal sentirse triste», expresó Duki, generando una ola de apoyo y sorpresa entre los presentes.
Dale Play Live, Duki en River
Reflexionando sobre su propia experiencia, Duki compartió cómo las críticas y los prejuicios sobre su estado emocional lo afectaron, especialmente en relación con su éxito y riqueza. «No importa cuánta plata tenga, lo importante es cómo te sentís por adentro», aclaró, desafiando la noción de que el éxito material invalida las luchas emocionales. Su discurso fue un llamado a romper con el estigma que rodea la expresión de la tristeza y la vulnerabilidad, especialmente en los hombres. «Yo soy hombre y lloro desde que nací… todos los que dicen que llorar y estar triste está mal son todos unos cagones y no tienen huevos», afirmó con vehemencia.
Duki enfatizó la importancia de enfrentar los problemas de salud mental con valentía y sinceridad. Animó a su audiencia a luchar por sus sueños y a no temer mostrar sus emociones. «Si la peleás, el mérito va a ser doble… Y si alguien te dice cagón, les decís ‘cagón sos vos por no querer mostrarlo, gil’», dijo, instando a sus seguidores a abrazar sus sentimientos y a buscar la fuerza en la vulnerabilidad.
Este discurso de Duki no solo resalta su compromiso con el bienestar emocional de sus seguidores, sino que también refleja un cambio cultural significativo, donde figuras públicas están cada vez más dispuestas a hablar abiertamente sobre la salud mental, desafiando estereotipos y fomentando un entorno más comprensivo y empático.
Dale Play Live, Duki en River
Más allá de la música: un reflejo generacional
El éxito rotundo de Duki en el estadio River Plate es más que un logro musical; es un símbolo de cambio generacional y cultural. Sus conciertos, más allá de ser meros eventos de entretenimiento, reflejan un movimiento más amplio en la sociedad argentina y, por extensión, en la cultura global. Duki no solo ha conquistado el escenario musical, sino que también se ha convertido en la voz de una generación, un portavoz de sus alegrías, luchas y aspiraciones.
Estos conciertos no solo han dejado una huella indeleble en el campo de la música urbana, sino que también han marcado un punto de inflexión en la historia cultural de Argentina. Han demostrado que la música tiene el poder de unir, de expresar y de inspirar, sirviendo como un microcosmos de los cambios y desafíos que enfrenta la sociedad moderna. Duki, a través de su arte, ha creado un legado que trasciende las notas musicales y resonará en las generaciones venideras.
El rey nazarí nos sorprendió con uno de sus proyectos más orgánicos y personales, ámbito donde los fans del Chino sabemos que siente como en casa. Tras el imaginario en el que nos introdujo sobre su muerte y el “Milagro”, Dellafuente nos presentó a finales del mes de abril uno de los proyectos más sólidos y especiales de su trayectoria. Lágrimas pa otro día explica de una manera práctica y emotiva hacia dónde quiso siempre dirigir su sonido.
Un proyecto liderado como siempre por su hermano y hombre de confianza, Antonio Narváez, pero coproducido junto a artistas que están reventando la escena española como Rusowsky, Ralphie Choo, Vatocholo, Dinamarca o Gazzi, y donde destaca la figura de Ane Carrasco, respetado flamenco sevillano partícipe en proyectos de iconos como la Niña Pastori o Diego el Cigala, absolutos referentes del artista granaíno.
El álbum consta de 8 temas y se adentra en ritmos latinos como la salsa, la bossa nova o los corridos mexicanos, pero sin dejar nunca de lado el género de su vida, el Flamenco, disfrutándolo en su mayoría en «Pa Llorar», junto al mencionado Ane Carrasco. Es uno de los proyectos más ricos y versátiles que he escuchado este año y en toda la trayectoria del Chino, quien nos regaló un año lleno de vida mientras algunos nos inundábamos de incertidumbre por el futuro de su música. Aunque, como siempre predica en sus letras, «A mi tienen que matarme pa que pare de hacer música«.
En definitiva, un álbum que destaca y merece especial atención. Ha calado tanto en mí que «Ni soy santo», junto a Vatocholo, es el tema que más he escuchado en plataformas de streaming este año. Por eso, mi elección no podía ser otra que esta delicia.
Durante este último año, hay un grupo de varios chavales que no han parado de retumbar en mis altavoces, y con razón. Y es que, no dudo en afirmar que una de las propuestas más sólidas que se pueden encontrar en el rap español actual reside en un pueblo de Madrid. Y eso, como buen madrileño de pueblo, me llena de orgullo. Estoy hablando de la Holy Youth, el colectivo de artistas de Alcalá de Henares que ha conseguido vestir al barrio de chándal de marca haciendo lo que más les gusta hacer.
J Battle, Neo KB, Red Pray y Hell6oy ya venían pegando fuerte en solitario, con proyectos tan sólidos como «MAKE BARS GREAT AGAIN, SANTO GRIAL» y «Samurai», pero este año han terminado de consolidarse como colectivo con «VISIONARIOS», un álbum conjunto que sitúa su idea principal en la importancia de confiar en tu visión para conseguir un propósito. Si deseas hacer algo, hazlo por ti, lo demás es secundario. Y es que, al final, esa es la clave para conseguir un resultado puro y, en consecuencia, aunque parezca irónico, cercano con el público.
Es por esto, que el álbum consigue calar en sus oyentes. Al final, «VISIONARIOS» es el resultado cotidiano de un grupo de colegas pasándolo bien hablando de las movidas que les molan, como son el fútbol y la moda. Pero además, es un proyecto extremadamente cuidado con una gran calidad audiovisual y de producción, lo que consigue, aún más, motivar a su audiencia, demostrando que ese objetivo que visualizan es posible. Así que, en mi opinión, considero que VISIONARIOS es un proyecto muy necesario y recomendable de escuchar si aún no lo has hecho. Yo confío en la visión de la Holy Youth. ¿A qué esperáis para descubrirlos?
El arroz es uno de los cereales más importantes dentro de la gastronomía dominicana. Lo puedes encontrar en gran variedad de platos preparado de mil y una formas: con pollo, con habichuelas, con fideos, con verduras, con marisco… Es tan versátil que podría considerarlo uno de mis platos favoritos. Pues bueno, con “Nacksaw Jim Duggan”, de Estee Nack, me pasa algo parecido.
Ojeado Twitter (como de costumbre) en mayo de este año, por mera serendipia encontré un tweet de Ergo Pro hablando sobre este disco del integrante de Griselda. Como fan del sello, decidí darle una escuchada al disco y, aunque este lucía simple, cayó en mis auriculares de forma contundente. Con referencias a la WWE, a la cultura dominicana y a la dura vida de la calle, Estee Nack presenta 14 temas del más puro coke rap.
Y es que no falla un tema, ya sea con la maravillosa producción de Conductor Williams en “BONDUCTORWEHAVEAPROBLEM”, la referencia a “AIO” del quisqueyano Ángel Dior en “ANGELDIOR”, o los increíbles versos de los diferentes colaboradores del disco como son Al.Divino, Kingasiatic Allah o el mismísimo Westside Gunn, el productor ejecutivo de la cinta.
Es lo que digo, a simple vista podría parecerte el típico disco de rap hablando de drogas y calle, pero es cuando te paras en los detalles cuando te das cuenta de que es una tape hecha a medida. Son tan sutiles y están tan bien situados que hacen de este disco un plato de lo más digerible. Una joya para los amantes de las referencias, un must listen para aquellos que les guste el coke rap, y un disco imprescindible en mi biblioteca. Como el arroz en mi dieta.
Este año ha sido un año raro, igual que los dos anteriores. Si te fijas, existe una ansiedad colectiva, una especie de de inquietud, de desamparo, latente pero innegable. El mundo avanza en una dirección imprevisible y nosotros no podemos hacer mucho más que mirar lo que parece una demolición en cámara lenta. Pocos álbumes han conseguido captar esta sensación como «Heaven Is a Junkyard» del artista estadounidense Youth Lagoon. Un proyecto que te transporta a un a un páramo frio y desolado, un vertedero, que después de un rato, es incluso agradable.
Este disco cuenta la historia de una vuelta a casa. Trevor Powers saco su primer álbum «The Year of Hibernation» en 2011 bajo el nombre de Youth Lagoon. Este proyecto se convirtió en un secreto a voces en la comunidad indie, consiguiendo al joven Powers un espacio prominente en el género. Dos álbumes más tarde (sin el mismo éxito que el debut) decidió abandonar el seudónimo de Youth Lagoon en 2016. «Me sentía asfixiado», dice. «Aunque era mi música, perdí el rumbo. En muchos sentidos, me perdí a mí mismo». Volvió a su casa en Idaho, y lanzó proyectos más experimentales bajo su propio nombre.
En octubre de 2021, tras una mala a reacción a un medicamento, su laringe y cuerdas vocales estuvieron recubiertas de ácido durante ocho meses. «No sabía si volvería a hablar, y mucho menos a cantar». El crecimiento que siguió a aquella pesadilla provocó un cambio de foco. En lugar de escribir sobre el mundo en general, empezó a hacerlo sobre su hogar. Cuando una circunstancia ajena te obliga a parar, a mirar fijamente algo que te asustaba, tienes que reconciliarte con ello y procesarlo. «Siempre he escrito sobre cosas lejanas. Era mi forma de huir de casa. Pero el mejor material ha estado delante de mí todo este tiempo en Idaho». Grabado en seis semanas con el coproductor Rodaidh McDonald (The xx, Adele, Gil Scott-Heron), «Heaven Is a Junkyard» es un trabajo de absoluta concentración y devoción.
Cuando escuchas la voz rota de Trevor durante el LP, mezclado con la producción sombría y minimalista, con unas letras poéticas y desgarradoras, no cabe duda de que es un trabajo especial. No es el disco que mas haya escuchado este año, pero si el que mas me ha marcado. Desde que descubrí el primer single «Idaho Alien» no abandonó mi cabeza. Es un disco sobre hacerse mayor, sobre la muerte, la familia, el hogar, la enfermedad, la esperanza y la desesperación. Es un universo extraño, gris, pero con una vida propia, y de una extraña manera, te conforta. Es raro encontrar trabajos tan únicos, bien trabajados, con tanta potencia emocional y tan sinceros. Se que de tiempo en tiempo, en los años que vienen, volveré al vertedero, a un lugar donde refugiarme y donde volver a casa, que con todos sus problemas, es parte de mí.
El jazz es vintage. Ya no vamos a clubs como en los años veinte a tomarnos un Martini y escuchar a un grupo improvisar durante toda la noche. Pero nos encanta la estética, las “vibes” que nos transmite. Y nos gusta el tecno. El tecno es moderno, está vivo, se va innovando. Por eso, Jazzbois ha sido mi combinación favorita de estos dos géneros que no he parado de escuchar este año.
Su album «Higher Dimensión Waiting Room» es la definición perfecta de cómo mezclar las improvisaciones de saxofón clásicas de los años 50 y que hábilmente utiliza Damien Chazelle en sus películas, con estos nuevos sonidos tecnológicos, alejados de los de Fabrik los fines de semana, que podemos escuchar en festivales como el Sonar de Barcelona.
Este álbum es una experiencia completa. Al estar todas las canciones unidas entre sí, entrarás en un trance que te llevará de viaje entre el pasado y el presente. Tanto para ponerte de fondo mientras cocinas, como para analizarlo hasta hartarte y descubrir cosas nuevas en cada escucha, este álbum ha sido uno de mis mayores descubrimientos de este año y estoy segura de que estos cuatro chicos húngaros tienen mucho más que dar.
Juntando el jazz más clásico con el tecno más psicodélico, este grupo me ha sorprendido enormemente este año.De momento están actuando por diversos festivales de centro Europa. Yo espero con ganas que pisen España. ¿Os apuntáis?