Autor: Alberto Noriega

  • Cómo las equipaciones de fútbol se convirtieron en moda

    Cómo las equipaciones de fútbol se convirtieron en moda

    Cuando en 1863 se acordaron las primeras reglas del fútbol en una taberna inglesa, el deporte era muy distinto del que se practica hoy en todo el mundo. Era totalmente amateur y aún no había árbitros: los jugadores vestían cualquier prenda que tuvieran a mano. En 2023 se han convertido en una pieza clave en la industria de la moda. Para entender como se ha llegado hasta aquí, necesitamos darle un repaso a la historia.

    Con el paso de las décadas, el fútbol se convirtió en un deporte consolidado, no sólo en Gran Bretaña sino en muchos otros países, y se crearon uniformes más formales para los clubes. Normalmente adoptaban los colores de las escuelas u organizaciones a las que estaban asociados. Muchos de los clubes más famosos del mundo se fundaron a finales del siglo XIX o principios del XX.

    Por aquel entonces, las equipaciones eran simplemente una forma de distinguir a un equipo de otro; ni la moda ni la ciencia del deporte eran consideraciones importantes. Y, sin embargo, los colores que eligieron han perdurado.

    En la década de 1930, se habían reunido la mayoría de los elementos de la equipación de fútbol: espinilleras, pantalones cortos, números, botas y colores del equipo. Pero aún quedaba mucho camino por recorrer. Con sus rígidas botas de cuero y sus pesadas camisetas de algodón, estos futbolistas pertenecían a una época completamente distinta.

    Las cosas cambiaron después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se introdujeron nuevos materiales ligeros, incluso tejidos sintéticos. A lo largo de la década de 1950 y en la de 1960, aquellos uniformes de fútbol, antaño holgados, fueron sustituidos poco a poco por camisetas más ajustadas y pantalones cada vez más cortos.

    Las equipaciones de esta época son algunas de las más bellas jamás producidas, ya que combinan una pureza no comercial con una auténtica grandeza deportiva y una maravillosa simplicidad de diseño. Una de las iconografías más perdurables del fútbol.

    1970 fue un año importante, ya que la Copa Mundial se retransmitió por primera vez en color en todo el mundo. La famosa equipación amarilla, verde y azul de Brasil iluminó el mundo y alcanzó un estatus mitológico, poniendo de manifiesto el potencial que podía tener una camiseta de fútbol.

    Desde su creación, las equipaciones de fútbol habían sido, en última instancia, funcionales: distinguían a los distintos equipos. Todo eso cambió en la década de 1970. Concretamente, fue en 1973 cuando el nuevo fabricante de equipaciones del Leeds, Admiral, tuvo la idea de crear réplicas de las equipaciones para venderlas a los aficionados.

    Durante la mayor parte de la historia del fútbol, los aficionados vestían trajes, abrigos y sombreros, o lo que fuera el estilo de ropa dominante del momento. Ahora, la mayoría de ellos llevan recuerdos del club, ya sean réplicas de equipaciones o de otro tipo, un cambio que se remonta a 1973.

    La década de 1970 fue el comienzo de la era comercial del fútbol, cuando los clubes y las empresas se dieron cuenta de las posibilidades económicas de este deporte tan popular en todo el mundo.
    Puma pagó a Pelé 120.000 dólares por atarse las botas al comienzo de la final de la Copa Mundial de 1970, y en 1974 patrocinó a Johan Cruyff.

    Junto con la invención de las réplicas de equipaciones, otro de los momentos más importantes de la historia del fútbol moderno tuvo lugar en 1973. El club alemán Eintracht Braunschweig firmó un contrato de patrocinio de camisetas con Jaegermeister, el primer acuerdo de este tipo en la historia del fútbol.

    Al principio tuvieron problemas, pero el patrocinio del Braunschweig marcó el inicio de un proceso que ha revolucionado el fútbol y sus equipaciones. Creó una enorme fuente de ingresos, por supuesto, pero también introdujo un rasgo estético totalmente nuevo.

    De alguna manera, un patrocinador corporativo y su logotipo podían formar parte del atractivo estético de la equipación tanto como su escudo, sus colores y su diseño general. Un ejemplo de esto es la famosa camiseta de Nintendo de la Fiorentina de 1998.

    Todo volvió a cambiar en la década de 1990. Uno de los mayores avances -al menos en lo que respecta a las equipaciones- fue la decisión de la Premier League de imprimir los nombres de los jugadores en sus camisetas. Un cambio que también adoptó la FIFA en la Copa Mundial de 1994.

    Con la década de 1990 llegaron también algunas tendencias extrañas y bastante efímeras.
    Las equipaciones de fútbol volvieron a ser increíblemente holgadas, casi como lo habían sido seis décadas antes, y se produjo una aceptación total del diseño excéntrico, abstracto y maravillosamente colorido de las camisetas.

    Pero a medida que avanzaba la década de 2000 y llegaba la era digital, el diseño en general se volvió mucho más minimalista. Las equipaciones de fútbol reflejaron este cambio, alejándose de la chabacanería de los 90 y acercándose a una filosofía de diseño elegante, limpio y moderno. Una filosofía que, en general, ha perdurado.

    En los últimos años, la tendencia al diseño «limpio» de las equipaciones se ha visto cuestionada.
    Entre otras cosas, por el renovado interés por las equipaciones «retro», que forma parte de una mayor nostalgia cultural por los años 80 y 90, y la avalancha de nuevas equipaciones inspiradas en los alocados diseños de antaño.

    Las equipaciones de fútbol han entrado definitivamente en el mundo de la moda, los influencers, las modelos y los famosos. Es el caso del PSG, que ha firmado un acuerdo con Jordan, o del Venezia FC, de la segunda división italiana, famoso por sus elegantes equipaciones más que por sus méritos deportivos.

    Las equipaciones de fútbol siempre han sido un signo de los tiempos, ya sea influidas por los cambios estructurales y comerciales del deporte o por movimientos estéticos y culturales más amplios. Desde el siglo XIX se ha recorrido un largo camino. Vivimos en la época de la comercialización, todo es un producto, diseñado para generar los máximos ingresos posibles, y los kits de fútbol no son diferentes.

    En los últimos años hemos visto una clara tendencia: el repurpose. Coger prendas diseñadas para una función practica y cambiándolas de contexto para convertirlas en moda. Vemos esto con la ropa de trabajo en el workwear, officewear, la de montaña en el gorpcore y en la ropa deportiva con las camisetas de fútbol o baloncesto. Si a esto le sumas la obsesión por el vintage y la indudable calidad estética de algunas equipaciones, tenemos la combinación perfecta.

  • La historia de Warren Lotas: esqueletos, Dunks y demandas con Nike

    La historia de Warren Lotas: esqueletos, Dunks y demandas con Nike

    Warren Lotas con su Harley Davison customizada con su dibujo

    “Mi inspiración procede de experiencias personales, Harleys, Spaghetti Westerns, Clint Eastwood y cómics”. Esta cita resume perfectamente a Warren Lotas, diseñador de moda y artista visual estadounidense. El grim reaper, las mujeres desnudas y los esqueletos han hecho su aparición en colaboraciones con Bad Bunny, The Weeknd, la NFL y NBA o Fear of God, pero en 2020 tuvo una demanda que estuvo a punto de terminar su carrera. 

    Lotas saltó a la fama con unas zapatillas con el nombre de “Warren Lotas Dunks”. Las Dunks son uno de los modelos más conocidos de Nike, y en esa época el precio de reventa era desproporcionado. Warren cogió la misma silueta, con el swoosh incluido, pero añadió al icónico logo la máscara de Jason Voorhees. 

    Warren Lotas Dunks

    Vendidas a 300$, justificando el precio elevado con una calidad muy superior a las Dunks de Nike. “Una reinterpretación oficial de un puto CLÁSICO», decía el pie de foto del post de  Instagram anunciando las zapatillas, añadiendo a continuación: «ESTO ES UN ZAPATO WARREN LOTAS, ESTÁ PRODUCIDO DESDE CERO POR MÍ. POR FAVOR, SABEDLO. NO ES MIERDA DE ALIBABA. MATERIALES ITALIANOS».

    El producto conectó y fue un éxito brutal. Se agotaron al instante cada vez que salía un drop y su precio de resell podía multiplicar por mucho el original. Según datos recientes Lotas habría hecho más de 10 millones de dólares con sus “Dunks”.

    Pero lo que no parece que el joven diseñador tuvo en cuenta es que una compañía como Nike no iba a permitir que alguien hiciera esas cantidades de dinero vendiendo, lo que a sus ojos, era una copia de su producto. 

    Warren Lotas Dunks en la platafroma de reventa Stock X, 2020

    Cabe destacar que las Dunks en las Lotas se inspiró no eran unas dunks cualquiera. Eran las «Pigeon», una de las zapatillas Nike más codiciadas de la historia. Un par original se vendió recientemente en una subasta por la friolera de 25.200 dólares. Jeff Staple fue el diseñador de estas zapatillas de culto que marcaron un hito en la historia del streetwear y merecen un artículo aparte.

    Jeff Staple” | ‘NYC Pigeon’ Nike Dunk, 2005

    El propio Jeff Staple colaboró en la nueva versión, incluso el propio Lotas dice que Staple fue el que le escribió por Instagram con la idea. Sin defender explícitamente a Lotas, afirmó: «Siempre he sido un fan de la cultura del bricolaje pirata. Me encanta. Así es como empezó Staple. Para mí, ahí es donde surge la verdadera creatividad. Puedo ver la perspectiva de ambas partes, pero diré que las marcas siempre han impulsado la cultura y siempre ha sido incómodo para ciertas partes».

    Jeff Staple

    Nike demandó, y quería hacer un ejemplo de Lotas. Afirmó que no solo estaba vendiendo una copia casi idéntica a su producto registrado, sino que estaba engañando a sus clientes haciéndolos pensar que estaban comprando las Dunks originales. Nike argumentó que esta confusión creada por Warren Lotus fue intencionada, queriendo sacar beneficio de la popularidad de un producto que ya había sido registrado.

    Docuemento legal en el juicio con Nike

    Pero la compañía fue más allá, sino que demandó más modelos de Lotas, siluetas similares a las Air Jordan 1 y Blazers  que ya no tenían el swoosh ni se parecían en exceso a las Dunks. El diseñador californiano ve este movimiento de Nike con la intención de «intimidar a otras pequeñas empresas para que no ejerzan su libertad creativa en el futuro». 

    Nike ganó y la sentencia impide a Warren Lotas utilizar cualquier marca, nombre, logotipo o símbolo que pueda causar confusión con cualquiera de los productos de Nike. Aun así, Lotas sigue adelante con su marca. Todavía hay algunas cuestiones sobre la mesa, y la compensación monetaria no se ha hecho pública, pero una cosa es segura, el nombre de Warren Lotas se ha hecho mucho más popular desde que pinchó al gran oso, Nike, Inc.

  • Stanley Kubrick y Andrei Tarkovski, dos genios enfrentados

    Stanley Kubrick y Andrei Tarkovski, dos genios enfrentados

    Stanley Kubrick y Andrei Tarkovsky fueron dos de los más grandes cineastas del siglo XX. Aunque ambos eran maestros del oficio, sus estilos y filosofías eran muy diferentes, y su relación fue compleja y a menudo polémica.

    Kubrick era conocido por su meticulosa atención al detalle y sus innovaciones técnicas. Tarkovsky, en cambio, era un cineasta ruso partidario de las tomas largas, el ritmo lento y los temas filosóficos. A pesar de sus diferencias, ambos directores compartían una profunda pasión por el cine y el compromiso de ampliar los límites del arte.

    Su relación comenzó a finales de la década de 1970, cuando Kubrick invitó a Tarkovsky a visitarle en el plató de su película «El resplandor». Tarkovsky, que estaba de visita en Estados Unidos, aceptó la invitación y pasó varios días con Kubrick. Aunque no se conocen los detalles de sus conversaciones, está claro que los dos directores sentían un respeto mutuo por el trabajo del otro.

    Kubrick solía declarar a sus cineastas favoritos de todo el mundo, señalando al maestro ruso Andrei Tarkovsky como uno de sus directores favoritos, y destacando «Solaris», de 1972, y «El sacrificio», de 1986, como dos de los grandes de todos los tiempos.

    Sin embargo, su relación no tardó en agriarse cuando Tarkovski criticó las películas de Kubrick por su falta de espiritualidad y humanismo. Tarkovski creía que las películas de Kubrick eran frías y calculadas, y que carecían de la profundidad emocional y la complejidad filosófica de su propia obra.

    Supuestamente Tarkovsky hizo Solaris en un intento de superar a Kubrick después de que vio 2001, la cual describió como una propuesta “fría y estéril”. Curiosamente, a Kubrick realmente le gustó Solaris y estoy seguro que le parecía divertido que se comercializará el filme como “la respuesta de Rusia a 2001”.

    En una entrevista realizada en 1970 por el periodista ruso, Naum Abramov, Tarkovsky declaró lo siguiente: «2001: A Space Odyssey es falsa en muchos puntos, incluso para los especialistas. Para que surja una verdadera obra de arte, la falsedad debe ser eliminada.

    A pesar de sus diferencias, Kubrick y Tarkovski siguieron influyéndose mutuamente. Se dice que Kubrick se inspiró en el uso que Tarkovski hacía de las tomas largas y el ritmo lento en su película Barry Lyndon, mientras que las películas de Tarkovski estaban influidas por las innovaciones técnicas y la atención al detalle de Kubrick.

    Su relación llegó a un abrupto final cuando Tarkovsky murió de cáncer en 1986 a la edad de 54 años. Kubrick, profundamente entristecido por la muerte de Tarkovsky, dijo al parecer que «hemos perdido a uno de los más grandes artistas de nuestro tiempo».

  • Issey Miyake e Irving Penn redefinieron la fotografía de moda

    Issey Miyake e Irving Penn redefinieron la fotografía de moda

    Irving Penn, Issey Miyake, Nueva York, 1990

    En 1983, Irving Penn recibió el encargo de fotografiar la ropa de Issey Miyake para un editorial de la revista Vogue estadounidense. El diseñador japonés quedó tan impresionado por las imágenes resultantes, afirmando que de repente veía sus diseños con otros ojos, que se puso en contacto con Penn para que fotografiara su siguiente colección. Fue el comienzo de una colaboración que duraría 13 años. De 1987 a 1999, Penn fotografió todas las colecciones bienales de Issey Miyake en París, lo que dio como resultado más de 250 fotografías.

    Irving Penn, Issey Miyake Staircase Dress, New York, 1994

    La relación entre los dos hombres se caracterizó por una gran admiración mutua, pero también por una curiosa distancia. Miyake nunca asistió a las sesiones fotográficas y Penn nunca acudió a uno de los desfiles de Miyake. Ni siquiera hablaron de lo que querían conseguir, como quería Miyake. Para él, el objetivo de la colaboración era inspirarse y sorprenderse.

    Observar las fotografías es ver cómo Penn esencializa los diseños de Miyake, confiriéndoles una claridad gráfica y un sentido muy dinámico de cómo pueden llevarse. La franqueza visual afirma la forma precisa y calibrada en que se diseñan y confeccionan las prendas de Miyake, que se ve magnificada por la forma en que Penn toma las fotografías. Poseen un estilo visual muy legible, como la animación o los jeroglíficos. El trabajo de uno proporciona un espejo para el trabajo del otro

    Irving Penn, Issey Miyake: Cara cubierta de pelo, Nueva York, 1991

    Como Miyake comentó más tarde: «Buscaba a la persona que pudiera mirar mi ropa, oír mi voz y responderme a través de su propia creación. Busqué durante mucho tiempo a esa persona y la encontré en Penn-san. A través de sus ojos, Penn-san reinterpreta las prendas, les da un nuevo aliento y me las presenta desde un nuevo punto de vista, uno del que quizá yo no era consciente, pero que había estado intentando captar inconscientemente. Sin la guía de Penn-san, probablemente no habría podido seguir encontrando nuevos temas con los que desafiarme, ni habría podido llegar a nuevas soluciones».

  • Gordon Parks: «La fotografía fue el arma que elegí»

    Gordon Parks: «La fotografía fue el arma que elegí»

    Gordon Parks, uno de los mejores fotógrafos del siglo XX, fue un humanitario profundamente comprometido con la justicia social. Dejó una obra excepcional que documenta la vida y la cultura estadounidenses desde principios de los años 40 hasta la década de 2000.

    Desde la pobreza segregada en Kansas por ser negro hasta vivir en Beverly Hills y conducir un Rolls-Royce, su vida podría parecer un cuento de hadas, pero no hay nada más lejos que eso. Fue el primer fotógrafo negro de la Farm Security Administration y de la revista Life, también el primer afroamericano en hacer fotografías de moda para Vogue y Glamour.

    Luchó toda su vida por la igualdad de derechos en Estados Unidos, escribió una docena de libros, compuso sinfonías y conciertos; dirigió películas y creó todo un género cinematográfico; hizo algunas de las fotografías más memorables de la historia y recibió numerosos premios y más de 50 doctorados honoris causa.

    Como él mismo dijo: «Primero sufrí de niño la discriminación, la pobreza… Así que creo que fue una consecuencia natural utilizar mi cámara para hablar en nombre de la gente que no puede hablar por sí misma. La fotografía fue el arma que elegí».

  • OZ, la revista que definió el underground de los 60 en Londres

    OZ, la revista que definió el underground de los 60 en Londres

    Publicado por primera vez en 1967, Oz se convertiría en el icono de la prensa underground de Londres. Producido en un sótano cerca de Notting Hill Gate, Oz pronto se hizo famoso por las portadas psicodélicas del artista pop Martin Sharp, las viñetas de Robert Crumb, los manifiestos feministas radicales de Germaine Greer y cualquier otra cosa que provocara la apoplejía del establishment. Oz resume todo lo que produjo la década de los 60: liberación gay, feminismo, sexo, la píldora, ácido, música rock, Vietnam. Todo lo que la clase dirigente odiaba estaba en Oz.

    Los tres editores de Oz (de izquierda a derecha) James Anderson, Felix Dennis y el australiano Richard Neville.

    Tras varios intentos de las autoridades de cerrar la revista, en 1970, después de la publicación del tristemente célebre «School Kids Issue», con un cuadro de mujeres desnudas en la portada, el equipo fue arrestado. En agosto de 1971, Dennis, Neville y Anderson fueron acusados de conspirar para corromper la moral de los jóvenes, lo que provocó el juicio por obscenidad más largo de la historia británica y una enorme campaña por su libertad. Esta campaña contó con el apoyo de personajes como John Lennon, que publicó las canciones «Do The Oz» y «God Save Oz», y de Mick Jagger, que publicó «Schoolboy Blues».

    A pesar de todo el apoyo, el juicio marcó el final del espíritu revolucionario de Oz, y puso fin, simbólicamente a los años sesenta libres, antisistema y progresistas. El sistema ganó, pero la verdadera victoria es el legado que estos tres chavales dejaron a su paso. Un ejemplo de nunca dar un paso atrás ante las presiones, de defender la libertad de expresión a toda costa, y de dar donde duele. Como dijo Mick Jagger comentando la resolución del juicio: «Si se ha cometido un delito moral es por la policía y el juez»

  • Ann Ray y Alexander McQueen, «dame tus fotos y te daré ropa»

    Ann Ray y Alexander McQueen, «dame tus fotos y te daré ropa»

    Retrato de McQueen (Londres, 2000), Ann Ray

    «Me encantan tus imágenes, pero no tengo dinero. Dame tus fotos y te daré ropa», dijo Alexander McQueen a la fotógrafa francesa Ann Ray cuando empezaron a trabajar juntos en 1996, mientras él trabajaba para Givenchy. Durante 13 años, la cámara de Ann Ray tuvo acceso exclusivo y sin restricciones al complejo mundo de Lee Alexander McQueen, capturando más de 35.000 imágenes. El icónico diseñador apenas se dejaba fotografiar en los medios si ella no estaba detrás del objetivo.

    Los dos compartían un amor por las películas de Kubrick, y Richard Avedon e Irving Penn eran referencias fotográficas obligadas para ellos.  En una entrevista para I-D, Ann Ray cuenta que conoció a Lee cuando vivía en Japón: «en abril de 1997 Givenchy lo envió a Tokio, por algún motivo, durante tres o cuatro semanas. Nos hicimos íntimos en muy poco tiempo. Le hice fotos en Tokio simplemente caminando por la calle —esas no están en la exhibición— y mirando kimonos. Fue realmente divertido. Todavía era muy joven… era el bebé Lee».

    En un exuberante blanco y negro, con un ocasional estallido de color, Ray fue capaz de ver a McQueen y su obra como nadie más lo hacía. «Por extraño que parezca, los atuendos eran importantes, pero no lo eran todo. Yo veía al hombre mucho más que al diseñador de moda. Lo veía simplemente como a un artista expresándose. La moda es sólo un medio, y eso era muy evidente» explica Ray. Utilizó cámaras de 35 mm y de formato medio para hacer las imágenes, que son ejercicios de glamour en bruto, como la propia obra de McQueen.

    Cuando miraban las hojas de contactos, a Lee le encantaban algunas de las imágenes que eran sólo un retrato, sin las prendas. Cuando Ray le preguntó por qué, la respuesta fue: «Porque quiero captar el sentido de la obra y la atmósfera de la exposición. Algunas de las fotografías están totalmente fuera de tiempo; no sabes dónde estás. Al estar fuera de contexto, el público puede imaginárselo de otra manera. Una fotografía es sólo una propuesta y, por muy rico que sea el origen, me gusta que sea abierta y evocadora, que sea como la propia moda e invente cosas. Si miras fijamente las fotografías dicen mucho».

  • Wing Shya, el fotógrafo del universo de Wong Kar Wai

    Wing Shya, el fotógrafo del universo de Wong Kar Wai

    Descubierto por Wong Kar Wai tras ver su trabajo de estudiante, el artista hongkonés Wing Shya se hizo un nombre como fotógrafo de imágenes fijas en algunas de las producciones cinematográficas más emblemáticas de finales del siglo XX.

    Tras estudiar en Canadá y regresar a su Hong Kong natal en 1991, Wing se dio cuenta de que tenía ante sí todo un mundo de mis embriagadoras luces de neón e interiores tenuemente iluminados, esperando a ser documentado. Tras haber pasado por alto las posibilidades de su hogar, el tiempo libre le había refrescado la perspectiva y ahora descubría que el medio fotográfico era idóneo para captar las ricas texturas de Hong Kong.

    «Estaba en la calle la mayor parte del tiempo, porque mi apartamento era demasiado pequeño, así que salía todas las noches y pasaba mucho tiempo hablando con los jóvenes que pasaban por allí. Cogí una cámara y pensé, bueno, quizá los fotografíe en voz alta, con mucho contraste, porque así es Hong Kong».

    Wong Kar Wai, al ver los ricos collages de Wing y reconocer su ojo único para la composición, invitó al fotógrafo a hacer fotografías en Argentina para la película nominada a la Palma de Oro en 1997. Felices juntos. Siguieron trabajando juntos en muchas más películas, como In the Mood for Love, Eros y 2046.

  • Trainspotting, la icónica sesión de fotos de Lorenzo Agius

    Trainspotting, la icónica sesión de fotos de Lorenzo Agius

    En una entrevista con The Week, el fotógrafo Lorenzo Agius cuenta la historia de sus imágenes para la campaña original de la legendaria película «Trainspotting». «La gente que la hizo no sabía cómo comercializarla. Querían evitar dar glamour a las drogas y aún estaban pensando cómo hacer la campaña. Me ofrecieron hacer la fotografía y me dieron casi total libertad para aportar ideas», explica Agius.

    Rodaron en pleno verano de 1995, en uno de los días más calurosos del año. Los actores llevaban toda la noche rodando, estaban agotados y se sentían muy mal. En cierto modo, eso contribuyó a lo que Agius quería de ellos. «Comprendieron el ambiente que quería crear, capturando la personalidad de los personajes de la película pero llevándola al extremo, quería captar la oscuridad, la crueldad y la rudeza», añade.

    Robert Carlyle, que interpretaba a Begbie, era un glasgowiano muy duro, que había tenido una vida difícil y todo era una batalla para él. Había desarrollado ese personaje hasta tal punto que rodarlo en el estudio daba bastante miedo. Se mostró agresivo y violento, y se mantuvo en su personaje.

    En cuanto a la transcendencia que tuvieron las imágenes explica que cuando hizo la sesión no se imaginaba el impacto cultural que tendrían, «sólo haces el trabajo con tu mejor capacidad creativa y tus conocimientos», comenta Agius. El hecho de que las imágenes se convirtieran en algo tan influyente fue fruto de la casualidad, y se debió a que muchos elementos diferentes confluyeron al mismo tiempo. Explica que estos elementos fueron una «gran escritura, dirección e interpretación, junto con esa banda sonora increíble y una campaña de carteles poderosa y única».

    Poster promocional para Trainspotting, 1996

    Casi 20 años después, las imágenes que se tomaron ese día siguen transmitiendo la misma fuerza e impacto. Se han convertido en un símbolo de una generación perdida, que desconfiaba de la propuesta tradicional de la vida adulta. Mostraban una realidad que no se quería mostrar, pero que existía, y existe. Por eso cada generación de adolescentes desde entonces, ha tenido el poster con las fotos de Lorenzo Agius y las letras naranjas que decían «Choose Life». Lo que se pensó como una simple campaña promocional, transcendió a la imagen de toda una generación.

  • Vegyn, el productor tras Blonde y Endless de Frank Ocean

    Vegyn, el productor tras Blonde y Endless de Frank Ocean

    Joe Thornalley, más conocido como Vegyn, es uno de los productores más interesantes de la escena. En 2016, colaboró con Frank Ocean en dos discos de estatus legendario, “Blonde” y “Endless”. En blonde participó en “Nights” (una de las canciones definitorias de la década) y otras como “Close To You”. En Endless, está por todas partes, y cuando se escucha su música en solitario, se puede ver el nivel de influencia a nivel de sonidos que tuvo en ambos proyectos. El nombre de Vegyn también se puede encontrar en los créditos de coproductor de artistas como Travis Scott, Amine y JPEGMAFIA.

    Thornalley empezó a hacer música hace sólo cuatro años, mientras estudiaba diseño en el London College of Communication. Nunca había tocado un instrumento, pero un amigo y su afición por J. Dilla le animaron y empezó a aprender por su cuenta a crear ritmos rudimentarios de boom-bap. 

    Al año siguiente, dejó la universidad para centrarse en la música. Su club favorito, Plastic People, un paraíso del dance en el este de Londres, desempeñó un papel decisivo tanto en su formación en música electrónica como en su éxito como productor. Fue allí donde conoció a Frank Ocean, y donde le pasó un USB lleno de sus canciones a James Blake, que más tarde pinchó en BBC Radio 1 en 2014.

    Su brillante álbum de debut publicado en 2019, “Only Diamonds Cut Diamonds”, es como montar en un carrusel que no para de girar. El título alude a la «percepción de la perfección o la belleza» y al camino que hay que recorrer para alcanzar un nivel de calidad superior sin rebajarse. Aunque Vegyn llevaba mucho tiempo construyendo la base del proyecto, trabajó en él durante un año para alinearlo todo en sus estándares. 

    “Fumaba mucha hierba y alternaba periodos productivos en los que trabajaba ferozmente y luego tomaba descansos de uno o dos meses para dedicarme a mí mismo”, explica Vegyn en una entrevista con Highsnobiety. 

    Tras su debut álbum, ha lanzado el EP “Like A Good Old Friend” en 2021 y el mega-álbum de 75 canciones “Don´t Follow Me I´m Lost Too!!”. Vegyn continúa evolucionando en su estilo y dando a conocer su nombre por sus propios términos, más allá de su asociación con Ocean, que continua a día de hoy en proyectos como «Blonded Radio» en Apple Music.